CRISTÓBAL COLÓN: CONQUISTADOR O EMPRENDEDOR
Aun cuando, el abordaje de este tema no luce tan glamoroso frente a otras
disciplinas como la informática, la gerencia, el marketing o la medicina u otras que
gozan de mayor interés por parte de los jóvenes, son de suma importancia para
conocer la evolución del hombre.
En la educación primaria la reseña histórica de Cristóbal Colón implica
investigar la evolución de países como España y diversas naciones de América.
Aquellas que conformaron el territorio conquistado luego de su descubrimiento.
Además, indagar sobre la geografía, caracterizada por la densidad de los
territorios desconocidos.
La reseña histórica de Cristóbal Colón desmintió otras teorías de la época
El descubrimiento accidental del nuevo continente como punto focal de la reseña
histórica de Cristóbal Colón, invalidó: “el mito de la tierra plana”, el cual fue
sustituido por la convicción del navegante de que este planeta tenía forma de
pera.
Años más tarde, gracias al
esfuerzo de Cristóbal Colón,
en lengua italiana: Cristoforo
Colombo, junto al arrojo de
otros navegantes, es que se
logra comprobar que nuestro
mundo es redondo, hasta
llegar recientemente a
corroborarlo con imágenes
satelitales: la tierra es ovalada
por su ligero achatamiento en
los polos.
La reseña histórica de
Cristóbal Colón, no solo es la vida de un personaje
Es importante aclarar que la reseña histórica de Cristóbal Colón, no solo revela
la vida de un navegante conquistador, refiere la historia de una parte de la
humanidad.
Plantea, cómo se inició el movimiento de globalización más grande, después de
que las tribus paleoamericanas cruzaran el paso o estrecho de Bering, para poblar
América. Y relata cómo cambió la vida de las tribus nativas que poblaban el
territorio americano.
También, descubre las costumbres de la época, reflejadas en
las imágenes plasmadas por diversos artistas. Igualmente, permite analizar los
sistemas de gobierno, la organización social y los medios de producción europeos.
Refiere, cómo se desarrollaban las relaciones diplomáticas entre los imperios y
cómo se resolvían los conflictos de intereses entre sus gobiernos, además de
develar los principios del catolicismo.
Actualmente, existen dudas sobre, si la visita a América por parte de Cristóbal
Colón en 1492, fue
realmente la primera
incursión organizada de
extranjeros en el territorio
americano, o si fueron los
vikingos los primeros en
llegar.
Lo cierto es, que el
descubrimiento del
navegante genovés,
cambió el destino del
mundo y generó una
nueva perspectiva sobre la
certeza absoluta de las
ciencias.
Otros datos para una reseña
El curioso día de Cristóbal Colón
Un dato curioso al momento de pensar en una reseña histórica de Cristóbal
Colón, es que Colón nunca llegó a conocer el territorio de los actuales Estados
Unidos, aunque en dicho país se celebre en su honor el Día de Colón. Esta fecha
es conmemorada oficialmente desde el año 1934 gracias a una resolución emitida
por el Congreso estadounidense.
Este día se festeja el segundo lunes de cada mes de octubre. Al contrario de lo
que ocurre en España y en algunos países de América Latina en donde se
recuerda el Día de la Hispanidad o Día de la Raza cada 12 de octubre,
conmemorando en cada celebración: el número de años desde que el célebre
navegante italiano descubrió América mediante su arribó al territorio hoy
conocido como continente americano.
El detalle está en que, no obstante, aunque Cristóbal Colón realizó varios viajes
entre Europa y el denominado Nuevo Mundo, nunca en su
fascinante biografía aparece que visitó el territorio actual de los Estados Unidos
de América.
“Titanic” (selección), por José María Aresté (Aceprensa, 7 de
enero de 1998).
Un buscador de tesoros inicia la exploración submarina de los restos del mítico
Titanic. El hallazgo del dibujo de una joven, milagrosamente conservado, le
conduce hasta Rose, una anciana centenaria que afirma ser la retratada.
Comienza así la evocación de un amor de juventud nunca compartido con nadie,
que tuvo como marco el malhadado barco que en 1912 se llevó consigo al fondo
del mar a 1500 personas. […]
Cameron se ha esmerado en el armazón del guion. La excusa de saber qué fue de
un valioso medallón que viajaba a bordo del Titanic le ayuda a poner en pie su
historia, sorteando el obstáculo de que el destino del barco sea ya conocido. […]
También, a diferencia de otras películas de catástrofes, se pone el acento en el
componente intimista de la historia de amor de Rose –una joven rica
comprometida con Cal, un hombre al que no ama– y Jack –joven artista de vida
bohemia, con los bolsillos vacíos y un pasaje para el Titanic ganado en una partida
de póker–, que progresa con ritmo adecuado. Quizá lo que más falla, al mostrar
ese amor, son las reacciones algo caricaturescas del pretendiente despechado y
su malvado mayordomo. […]
El trato que reciben los pasajeros al proceder a su salvamento habla por sí solo de
las desigualdades sociales, tan marcadas en aquellos años, aspecto también
presente en la brillante escena del banquete. Hay otras cuestiones, más como
telón de fondo que en primer plano: la solidaridad, la fe que lleva a prepararse
para bien morir, los efectos del pánico o la tonta vanidad humana –un personaje
recuerda la desafortunada frase “Este barco no lo hunde ni Dios”–, que ha
sustituido por un barco la Torre de Babel.
La película es un hito del cine monumental. James Cameron, un director de
desbordante fuerza visual, ofrece planos inolvidables […]. Las secuencias del
choque del Titanic con el iceberg y del consiguiente hundimiento son de inusitado
realismo, verdadero prodigio de los efectos especiales. Y la imagen del mar como
siniestra tumba flotante, con el azul marca de fábrica del director, deja en el
espectador una huella indeleble.