Tema 8.
FORMULAS ALTERNATIVAS A LA PROSECUCION DEL PROCESO
Las alternativas a la prosecución del proceso son mecanismos diferentes a la
respuesta tradicional que significa la persecución penal y la posterior aplicación de una
pena, son las denominadas alternativas a la prosecución del proceso, como la
suspensión condicional del procedimiento, a los acuerdos reparatorios. Ambas
instituciones representan un cambio radical en la forma de enfrentar el conflicto penal
El Código Orgánico Procesal Penal, consagra tres figuras cuya aplicación
implica que el proceso penal ya iniciado termine, se suspenda el mismo o se aplique
una rebaja en la pena. Dichas figuras son el principio de oportunidad, los acuerdos
reparatorios y la suspensión condicional del proceso. También prevé el Código adjetivo
el procedimiento por admisión de los hechos, lo cual conlleva a la imposición inmediata
de la pena y a la rebaja de la misma desde un tercio hasta la mitad, dependiendo de las
circunstancias y tomando en consideración el bien jurídico afectado y el daño social
causado.
Principio de oportunidad
Esta figura, contenida en los artículos 38, 39 y 40 del Código Orgánico Procesal
Penal, constituye una excepción al principio de legalidad procesal, pues permite al
Fiscal del Ministerio Público, prescindir del ejercicio de la acción penal, siendo un
mecanismo para canalizar la selectividad espontánea de todo sistema penal,
justificándose la disponibilidad de la acción penal.
Artículo 38. El o la Fiscal del Ministerio Público podrá solicitar al Juez o Jueza
de Control autorización para prescindir, total o parcialmente, del ejercicio de la acción
penal, o limitarla a alguna de las personas que intervinieron en el hecho, en cualquiera
de los supuestos siguientes:
1. Cuando se trate de un hecho que por su insignificancia o por su poca frecuencia no
afecte gravemente el interés público, excepto, cuando el máximo de la pena exceda
de los ocho años de privación de libertad, o se cometa por un funcionario o
funcionaria, empleado público o empleada pública, en ejercicio de su cargo o por
razón de él.
2. Cuando la participación del imputado o imputada, en la perpetración del hecho se
estime de menor relevancia, salvo que se trate de un delito cometido por
funcionario o funcionaria, empleado público o empleada pública, en ejercicio de su
cargo o por razón de él.
3. Cuando en los delitos culposos el imputado o imputada, haya sufrido a
consecuencia del hecho, daño físico o moral grave que torne desproporcionada la
aplicación de una pena.
4. Cuando la pena o medida de seguridad que pueda imponerse por el hecho o la
infracción, de cuya persecución se prescinde, carezca de importancia en
consideración a la pena o medida de seguridad ya impuesta, o a la que se debe
esperar por los restantes hechos o infracciones, o a la que se le impuso o se le
impondría en un procedimiento tramitado en el extranjero.
Quedan excluidas de la aplicación de esta norma, las causas que se refieran a la
investigación de los delitos de: homicidio intencional, violación; delitos que atenten
contra la libertad, integridad e indemnidad sexual de niños, niñas y adolescentes;
secuestro, el delito de corrupción, delitos que causen grave daño al patrimonio público
y la administración pública; tráfico de drogas de mayor cuantía, legitimación de
capitales, contra el sistema financiero y delitos conexos, delitos con multiplicidad de
víctimas, delincuencia organizada, violaciones graves a los derechos humanos, lesa
humanidad, delitos graves contra la independencia y seguridad de la nación y crímenes
de guerra.
Respecto a los supuestos generales de procedencia del principio de
oportunidad, previstos en el artículo 38 ejusdem, cabe resaltar los siguientes puntos:
Hecho insignificante: Abarca delitos de escaso contenido antisocial,
infracciones de carácter mínimo como los de bagatela por la importancia ínfima
del hecho, cuya reprochabilidad es escasa y el bien jurídico protegido se
considera de menor relevancia.
Hecho poco frecuente: La apreciación sobre lo poco frecuente del hecho no
puede sustentarse únicamente en la concepción subjetiva del representante de
la Institución, sino que debe apoyarse en elementos objetivos que demuestren
tal circunstancia, como, por ejemplo, las estadísticas de los cuerpos de
investigaciones penales.
Hechos que no afecten gravemente el interés público: Cuando no se vea
alterada la paz jurídica, más allá del círculo vital de la víctima y la persecución
penal no constituya un objetivo actual de la colectividad.
Menor relevancia de la participación del imputado: Toma en consideración el
grado de participación de una persona en la comisión de un hecho punible,
debiendo también considerarse la trascendencia del hecho en el cual haya
participado, así como su insignificancia desde un punto de vista objetivo.
Daño físico o moral grave: Se trata de la llamada retribución natural que el
sujeto activo del delito culposo padece como consecuencia de su propia
conducta desviada, y cuyos efectos son mucho más trascendentales que los de
la aplicación de la pena fijada para aquella.
Carencia de importancia de la pena o medida de seguridad: El legislador
consagra tres supuestos:
Pena o medida de seguridad que carezca de relevancia en relación con las ya
impuestas.
Pena o medida de seguridad intrascendente en comparación con las que se
deben esperar con los restantes hechos o infracciones.
Pena o medida de seguridad sin importancia en cuanto a aquellas que se han
impuesto o se impondrían en un procedimiento tramitado en el extranjero.
Artículo 39 Efectos: Si el tribunal admite la aplicación de alguno de los
supuestos previstos en el artículo 38, se produce la extinción de la acción penal con
respecto al autor o partícipe en cuyo beneficio se dispuso. Si la decisión tiene como
fundamento la insignificancia del hecho, sus efectos se extienden a todos los que
reúnan las mismas condiciones.
El Juez o Jueza, antes de resolver respecto de la solicitud fiscal, procurará oír a
la víctima.
Artículo 40 Supuesto Especial: El o la Fiscal del Ministerio Público solicitará al
Juez o Jueza de Control autorización para aplicar el presente supuesto especial,
cuando se trate de hechos producto de la delincuencia organizada o de la criminalidad
violenta y el imputado o imputada colabore eficazmente con la investigación, aporte
información esencial para evitar que continúe el delito o se realicen otros, ayude a
esclarecer el hecho investigado u otros conexos, o proporcione información útil para
probar la participación de otros imputados o imputadas, siempre que la pena que
corresponda al hecho punible por el cual se le investiga, sea menor o igual que la de
aquellos cuya persecución facilita o continuación evita.
Admitida la solicitud del Ministerio Público, la causa seguida al informante se
separará, ordenándose el resguardo de aquél en un establecimiento que garantice su
integridad física, para lo cual cooperarán todos los organismos del Estado que se
requiera.
El Juez o Jueza competente para dictar sentencia, en la oportunidad
correspondiente, rebajará la pena aplicable a la mitad de la sanción establecida para el
delito que se le impute al informante, cuando hayan sido satisfechas las expectativas,
lo cual deberá constar en el escrito de acusación.
En todo caso, el Estado adoptará las medidas necesarias para garantizar la
integridad física del informante.
Con relación al supuesto especial contenido en el artículo 39 ejusdem, es
necesario aclarar que tanto el concepto de delincuencia organizada y criminalidad
violenta, son indeterminados, lo cual complica su interpretación y aplicación práctica.
Sin embargo, en cuanto a la noción de delincuencia organizada, el Consejo Económico
y Social de la Organización de las Naciones Unidas, ha considerado su existencia en la
industria transnacional del tráfico de drogas, de armas, de materiales nucleares y
tóxicos, de migrantes ilegales, del terrorismo, de la trata de blancas, mujeres y niños,
del tráfico de órganos humanos, del robo, hurto y tráfico de vehículos, de la legitimación
de capitales proveniente de cualquier delito, de la corrupción administrativa y el
deterioro ecológico por la delincuencia económica; definiendo la delincuencia
organizada como el conjunto de personas que se agrupan para dedicarse a una
actividad delictiva de manera más o menos constante, bajo el caparazón de
compañías, proporcionando bienes y servicios ilícitos o bienes lícitos que han sido
obtenidos por medios ilícitos, como el hurto, el robo o el fraude. Así la delincuencia
organizada representa, prácticamente en todos los casos, la prolongación de un sector
del mercado legítimo a esferas normalmente proscritas.
Por otra parte, sobre la criminalidad violenta, José Tadeo Sain Silveira señala
como ejemplos a las organizaciones dedicadas al terrorismo que cometen genocidio,
secuestros y otras privaciones ilegítimas de libertad, extorsiones, robos, delitos
violentos contra la independencia y seguridad de la nación. No obstante, no puede
descartarse la aplicabilidad de este supuesto a delitos violentos cometidos por
personas que no conformen agrupaciones criminales organizadas, como el caso del
homicidio doloso.
Finalmente, la colaboración eficaz del imputado puede verificarse indistintamente
hacia el hecho delictivo o hacia su ejecutor, consistiendo en el aporte de información
esencial para evitar que continué el delito o se realicen otros, ayudando a esclarecer el
hecho investigado u otros conexos, o proporcionando información útil para probar la
participación de otros imputados, siempre que la pena que corresponda al hecho
punible cuya persecución se suspende, sea menor o igual que la de aquellos cuya
persecución facilita o evita su continuación.
Acuerdos Reparatorios
El artículo 41 del Código Orgánico Procesal Penal, prevé la posibilidad de que
puedan celebrarse acuerdos reparatorios desde la fase preparatoria, entre el imputado
y la víctima, cuando el hecho punible recaiga exclusivamente sobre bienes jurídicos
disponibles de carácter patrimonial o se trate de delitos culposos contra las personas,
que no hayan ocasionado su muerte o afectado en forma permanente y grave su
integridad física.
Para determinar la disponibilidad de un bien jurídico, debe antes valorarse su
carácter, esto es, si se trata de un bien jurídico individual o colectivo; en el primer caso,
su titular puede disponer de él, no así tratándose de bienes jurídicos comunitarios o
colectivos los cuales no pueden ser objeto de disposición por no tener un titular único.
Oportunidad Procesal: Los acuerdos reparatorios pueden aprobarse por el
órgano jurisdiccional, desde la fase preparatoria hasta la intermedia. En caso de haber
sido propuestos en la fase de investigación, es pertinente que la misma esté
suficientemente adelantada y que exista una imputación por parte del Ministerio
Público.
El Juez debe verificar que quienes concurran al acuerdo hayan prestado su
consentimiento en forma libre y con pleno conocimiento de sus derechos, y que
efectivamente se está en presencia de un hecho punible respecto al cual procede. El
Fiscal del Ministerio Público a cargo de la investigación, debe emitir previamente a la
aprobación del acuerdo reparatorio, su opinión motivada.
En caso de que el acuerdo reparatorio se efectúe después de que el
representante de la Institución haya presentado la acusación, y ésta haya sido
admitida, se requerirá que el imputado en la audiencia preliminar, o antes de la
apertura del debate, en caso de un procedimiento abreviado, admita los hechos objeto
de la acusación.
Sólo se podrá celebrar un nuevo acuerdo reparatorio a favor del imputado,
después de transcurridos tres años desde la fecha de cumplimiento de uno anterior.
Efectos y recursos: El cumplimiento del acuerdo reparatorio, extinguirá la
acción penal con respecto del imputado que hubiere intervenido en él. Cuando existan
varios imputados o víctimas, el proceso continuará en relación a los que no hayan
concurrido al acuerdo.
En caso de que existan plazos para la reparación o dependa de hechos o
conductas futuras, se suspenderá el proceso hasta la reparación efectiva o el
cumplimiento total de la reparación. Dicha suspensión sólo procede hasta por el lapso
de tres meses, de no cumplir el imputado en dicho término, sin causa justificada, a
juicio del tribunal, el proceso continuará.
En aquellos casos en que se incumple el acuerdo que se hubiere realizado
después de admitida la acusación o antes de la apertura del debate, si se trata de un
procedimiento abreviado, el juez procederá a dictar la sentencia condenatoria
correspondiente, fundamentada en la admisión de los hechos realizada por el
imputado, conforme al procedimiento por admisión de los hechos, pero sin la rebaja de
la pena establecida en el mismo.
En el supuesto de incumplimiento, los pagos y prestaciones efectuados no serán
restituidos.
En cuanto a los recursos, la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de
Justicia, en sentencia N° 543, del 03-05- 2000, consideró que: “El interés entre la
víctima y el imputado en celebrar el acuerdo reparatorio, tiene como objeto la
resolución alternativa del conflicto surgido indemnizándose a la víctima con una justa
reparación, además de lograrse la extinción de la acción penal, que por razones de
economía procesal, constituye una solución para evitar procesos largos y costosos...”
Suspensión Condicional del Proceso
La suspensión condicional del proceso, según Esteban Marino, “…es un
instrumento procesal que detiene el ejercicio de la acción penal a favor de un sujeto
imputado por la comisión de un ilícito, quien se somete, durante un plazo, a una prueba
en la cual deberá cumplir satisfactoriamente con ciertas y determinadas obligaciones
legales e instrucciones que le imparta el tribunal para el caso concreto, a cuyo término,
se declara extinguida la acción penal, sin consecuencias jurídico-penales posteriores.
Si se trasgrede o cumple insatisfactoriamente la prueba, el tribunal, previa audiencia en
la que interviene el imputado, tiene la facultad de revocar la medida y retomar la
persecución penal contra él.”
Establece el Código Orgánico Procesal Penal, los requisitos de procedencia de
la suspensión condicional del proceso, los cuales son concurrentemente los siguientes:
Que se trate de un delito leve, cuya pena no exceda de ocho años en su
límite máximo.
Que el imputado admita plenamente el hecho que se le atribuye,
aceptando formalmente su responsabilidad en el mismo.
Que se demuestre que el imputado ha tenido buena conducta
predelictual.
Que el imputado no se encuentre sujeto a una medida igual por otro
hecho.
Que el imputado oferte la reparación del daño causado por el delito
cometido. Dicha oferta podrá consistir en la conciliación con la víctima o
en la reparación natural o simbólica con respecto del daño causado.
Que el imputado se comprometa a someterse a las condiciones que le
fueren impuestas por el tribunal, conforme a lo dispuesto en el artículo 44
ejusdem.
Oportunidad Procesal: La suspensión condicional del proceso, podrá
solicitarse luego de admitida la acusación presentada por el Ministerio Público y hasta
antes de acordarse la apertura del juicio oral y público, y en los casos de procedimiento
abreviado, una vez presentada la acusación y antes de la apertura del debate.
En los casos de existir oposición de la víctima y del Ministerio Público, el juez
debe negar la petición, esta decisión no tiene apelación.
Efectos: El régimen de prueba estará sujeto a control y vigilancia por parte del
delegado de prueba que designe el juez y el plazo fijado no podrá ser inferior a un año
ni superior a dos, ni exceder del término medio de la pena aplicable.
Finalizado el plazo o régimen de prueba, el juez convocará a una audiencia
notificando de la realización de la misma al Ministerio Público, al imputado y a la
víctima, y luego de verificar el total y cabal cumplimiento de todas las obligaciones
impuestas, decretará el sobreseimiento de la causa.
Si el imputado incumple injustificadamente alguna de las obligaciones que se le
impusieron, o de la investigación que continué realizando el Ministerio Público, surgen
nuevos elementos de convicción, que relacionen al imputado con otro u otros delitos, el
juez oído las partes y mediante auto razonado, puede realizar las siguientes
actuaciones:
Revocar la medida, reanudando el proceso y procediendo a dictar sentencia
condenatoria fundada en la admisión de los hechos. En estos casos, los pagos y
prestaciones efectuadas no serán restituidos.
Ampliar el plazo de prueba por un año más, previo informe del delegado de
prueba y oída la opinión favorable del Ministerio Público y de la víctima.
En el caso de un nuevo hecho punible, el juez, una vez admitida la acusación
revocará la medida de suspensión condicional del proceso.
Durante el período de prueba del que trata el artículo 44 eiusdem, quedará en
suspenso la prescripción de la acción penal.
Admisión de los hechos
La admisión de los hechos constituye una de las formas consensuales de
tratamiento de las situaciones penales, así como una de las formas de
autocomposición procesal mediante la cual el legislador, crea una especial manera de
terminación anticipada del proceso, con prescindencia del juicio oral y con la condena
del imputado. Dicha admisión supone una renuncia voluntaria al derecho a un juicio,
principio garantizado tanto por el Código Orgánico Procesal Penal como por los
Tratados Internacionales ratificados por Venezuela, y consiste en el reconocimiento del
imputado de haber participado en el hecho que se le atribuye, sin que el mismo pueda
ser considerado una confesión.
Por otra parte, este procedimiento le ahorra al Estado el desarrollo de un
proceso judicial costoso.
El Código Orgánico Procesal Penal en su artículo 375, regula el procedimiento
por admisión de los hechos de la siguiente forma:
Artículo 375. EI procedimiento por admisión de los hechos tendrá lugar desde la
audiencia preliminar una vez admitida la acusación, hasta antes de la recepción de
pruebas.
EI Juez o Jueza deberá informar al acusado o acusada respecto al
procedimiento por admisión de los hechos, concediéndole la palabra. EI acusado o
acusada podrá solicitar la aplicación del presente procedimiento, para lo cual admitirá
los hechos objeto del proceso en su totalidad y solicitará al tribunal la imposición
inmediata de la pena respectiva.
En estos casos; el Juez o Jueza podrá rebajar la pena aplicable al delito desde
un tercio a la mitad de la pena que haya debido imponerse, pudiendo cambiar la
calificación jurídica del delito, atendidas todas las circunstancias, tomando en
consideración el bien jurídico afectado y el daño social causado y motivando
adecuadamente la pena impuesta.
Si se trata de delitos en los cuales haya habido violencia contra las personas
cuya pena exceda de ocho años en su límite máximo, y en los casos de delitos de:
homicidio intencional, violación; delitos que atenten contra la libertad, integridad e
indemnidad sexual de niños, niñas y adolescentes; secuestro, delito de corrupción,
delitos que causen grave daño al patrimonio público y la administración pública; tráfico
de drogas de mayor cuantía, legitimación de capitales, contra el sistema financiero y
delitos conexos, delitos con multiplicidad de víctimas, delincuencia organizada,
violaciones graves a los derechos humanos, lesa humanidad, delitos graves contra la
independencia y seguridad de la nación y crímenes de guerra, el Juez o Jueza sólo
podrá rebajar hasta un tercio de la pena aplicable.
Oportunidad procesal: En el procedimiento ordinario, en la audiencia
preliminar, una vez admitida la acusación; y en el procedimiento abreviado, una vez
presentada la acusación y antes del debate. Es importante resaltar, que el Juez en la
audiencia correspondiente, deberá instruir al imputado respecto al procedimiento por la
admisión de los hechos, concediéndole la palabra, tal y como lo establece el precitado
artículo.
La omisión de esta formalidad, en criterio del Tribunal Supremo de Justicia, ha
sido causal de nulidad de la audiencia.
Consecuencia: la imposición inmediata de la pena aplicable al delito. Esta pena
el Juez la rebajará desde un tercio a la mitad a la que haya debido imponerse,
motivándola adecuadamente, atendiendo a todas las circunstancias, y tomando en
consideración el bien jurídico afectado y el daño social causado. Cuando se trate de
delitos en los cuales haya habido violencia contra las personas, los que atenten contra
el patrimonio público y los previstos en la Ley Orgánica sobre Sustancias
Estupefacientes y Psicotrópicas, cuya pena exceda de ocho años en su límite máximo,
el Juez sólo podrá rebajar la pena aplicable hasta un tercio, sin que sea inferior al límite
mínimo de aquélla que establece la ley para el delito correspondiente.
Recursos: El procedimiento por admisión de los hechos es susceptible de
apelación. Ahora bien, el Tribunal Supremo de Justicia ha considerado que a pesar que
las decisiones dictadas por los Tribunales en la fase intermedia, conforme a este
procedimiento, tienen carácter de sentencia, las mismas son recurribles conforme al
trámite para la apelación de autos, por no tratarse de sentencias definitivas dictadas en
el juicio oral.
El artículo 375, en su último aparte señala la omisión de la audiencia para instruir
al imputado, respecto al procedimiento para la admisión de los hechos, cuando la
sentencia condenatoria sea motivada al incumplimiento de éste del acuerdo reparatorio
o de las obligaciones impuestas en la suspensión condicional del proceso.