EL SANTO ROSARIO POR LOS
DIFUNTOS
Madre, llena de dolor, haz Tú que cuando expiremos ¡Nuestras almas
entreguemos, por tus manos, al Señor!
INICIO DEL ROSARIO
Ave María Purísima Sin pecado concebida.
Guía para rezarlo
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios
nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Para que nuestra oración pueda agradar a Dios, purifiquemos nuestro corazón,
arrepintiéndonos de nuestros pecados. Recemos todos juntos el Acto de
Contrición.
Señor mio Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, creador y redentor mío; por ser
Tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón
haberte ofendido, propongo me enmendarme y confesarme a su tiempo; ofrezco
todo cuanto hiciere en satisfacción de mis pecados y confió en tu bondad y
misericordia infinitas que me perdonarás, por tu preciosa sangre y me darás la
gracia para nunca más pecar. Amén.
Abre, Señor, mis labios.
Y mi boca proclamará tu alabanza.
Dios mío, acude en mi auxilio
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén
Abre, Señor, nuestros labios y limpia nuestros corazones de impertinentes
pensamientos ilumina nuestro entendimiento con la Luz del Espíritu Santo, para
que, atenta, digna y devotamente recemos este Santo Rosario; pidiéndote por el
eterno descanso de nuestro hermano(Francisco) N.. Te damos gracias por la vida
que le diste y muy especialmente por las personas que estamos presentes.
iOh Dios!, que perdonas y deseas la salvación de todos los hombres y mujeres,
imploramos tu clemencia para que, por la intercesión de María Santísima y de
todos los santos concedas a tu siervo (Francisco) N... la gracia de llegar a la Vida
Eterna. Amén.
Contemplamos, en este Santo Rosario los Misterios. DOLOROSOS
En cada Misterio se reza: 1 Padre Nuestro 10 Ave María 1 Gloria 1 Oh, Jesús mío…
4 Jaculatorias
Misterios Dolorosos (Martes y Viernes) “Madre llena de dolor, haz tú que cuando
expiremos. Nuestras almas entreguemos, Por tus manos, al Señor.”
MISTERIOS
PRIMER MISTERIO: LA ORACIÓN Y AGONÍA DE JESÚS EN EL HUERTO DE
GETSEMANÍ. (Leer 14, 32-43 ó Mateo 26, 36-49 ó Lucas 22,39-48)
Aunque Jesús era Hijo de Dios, sintió la necesidad de prepararse a la muerte
mediante la oración. Es precisamente en la oración donde Jesús encuentra la
fuerza para enfrentarse con valor a los sufrimientos. Es un ejemplo para
nosotros. No podremos superar las distintas pruebas de la vida si no tenemos la
costumbre de orar. En realidad la oración es cristiano.
jOh dolorosísima Madre de Jesús!, quien, despedido y apartado de tu compañía
oro con mortales agonías en el huerto, donde por un ángel fue confortado!, este
Misterio te lo ofrecemos, para que por tu intercesión nuestro (a) hermano
(Francisco) N...y aquellos que estan en el purgatorio, sean confortados por
Jesucristo en sus penas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén
ORACIONES
—Un PADRE NUESTRO Padre nuestro, que estás en el cielo; santificado sea tu
nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y
líbranos del mal. Amén.
—Diez AVE MARÍA:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO… Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia. Amén.
JACULATORIAS
DOLOROSOS
Madre, llena de dolor, haz Tú que cuando expiremos, Nuestras almas
entreguemos, por tus manos, al Señor.
POR NUESTROS DIFUNTOS
(Para todos los misterios): Si por tu Sangre Preciosa, Señor, lo (la) habéis
redimido. Que le perdones, te pido, por tu Pasión dolorosa. Dales, Señor, el
descanso eterno Y brille para ellas (las almas) la luz perpetua. Que las almas de
los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Así sea.
(alabanza a ti levanto mis ojos)
SEGUNDO MISTERIO: LA FLAGELACIÓN DE JESÚS ATADO A LA COLUMNA. (Lee
Marcos 15, 12-15 ó Mateo 27, 20-26)
En nuestra vida buscamos siempre las comodidades. Y, muchas veces, para co
satisfacciones, nos olvidamos de la Ley de Dios. Jesús tuvo que pagar todos estos
mediante la flagelación, que transformó toda su espalda en una inmensa llaga.
iOh, María, mar de dolores!, este Misterio te lo ofrecemos en memoria del
inmenso que dolor que tuviste, viendo desnudo y azotado cruelmente al Hijo de
tus entrañas; por ÉI te suplicamos que intercedas para que nuestro(a)
hermano(Francisco) N... y todos aquellos que se encuentran en el Purgatorio,
sean liberados de sus sufrimientos. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
—Un PADRE NUESTRO Padre nuestro, que estás en el cielo; santificado sea tu
nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la
tentación y líbranos del mal. Amén.
—10 AVE MARÍA:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO… Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia. Amén.
JACULATORIAS
DOLOROSOS
Madre, llena de dolor, haz Tú que cuando expiremos, Nuestras almas
entreguemos, por tus manos, al Señor.
POR NUESTROS DIFUNTOS
(Para todos los misterios): Si por tu Sangre Preciosa, Señor, lo (la) habéis
redimido. Que le perdones, te pido, por tu Pasión dolorosa. Dales, Señor, el
descanso eterno Y brille para ellas (las almas) la luz perpetua. Que las almas de
los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Así sea.
(alabanza con pena va el pastor)
TERCER MISTERIO: LA CORONACIÓN DE ESPINAS DE NUESTRO SEÑOR
JESUCRISTO,. (Lee Marcos 15, 16-20 ó Mateo 27, 27-31)
El orgullo ha sido siempre la causa de muchos pecados. Para pagar nuestros
orgullo, Jesús aceptó la humillación de ser coronado con espinas, como un rey de
burlas. Si queremos vivir como verdaderos cristianos, tenemos que luchar en
contra del orgullo y la soberbia. ¡Cuántos pleitos y cuántos rencores se pueden
evitar mediante la humildad!
¡Oh, María, rosa entre espinas!, este Misterio te lo ofrecemos en desagravio por
el dolor que tuviste viendo a tu Hijo, afectado y coronado de espinas; te
suplicamos que, por este dolor, nuestro (a) hermano (Francisco) N… y los que se
encuentran en el purgatorio, sean, por tu intercesión, libres de las penas que
padecen y coronados en la Gloria. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
—Un PADRE NUESTRO Padre nuestro, que estás en el cielo; santificado sea tu
nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la
tentación y líbranos del mal. Amén.
—10 AVE MARÍA:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO…
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al
Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu
misericordia. Amén.
JACULATORIAS
DOLOROSOS
Madre, llena de dolor, haz Tú que cuando expiremos, Nuestras almas
entreguemos, por tus manos, al Señor.
POR NUESTROS DIFUNTOS
(Para todos los misterios): Si por tu Sangre Preciosa, Señor, lo (la) habéis
redimido. Que le perdones, te pido, por tu Pasión dolorosa. Dales, Señor, el
descanso eterno Y brille para ellas (las almas) la luz perpetua. Que las almas de
los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Así sea.
(alabanza mi alma espera en el Señor)
CUARTO MISTERIO: JESÚS CARGA CON LA CRUZ A CUESTAS HACIA EL MONTE
CALVARIO. (Lee Marcos 15,21-28 ó Lucas 23, 26-31 ó Juan 19,14-24.)
Por amor a nosotros Jesús cargó con la cruz y subió al Calvario. En lugar de juzgar
y condenar a los demás, tenemos que hacer el esfuerzo por soportar sus defectos
y ayudarlos a superarse. Sólo así imitaremos a Jesús.
¡Oh, María, traspasada de dolor en la calle de la amargura, por encontrar en ella
a tu inocente Hijo, sentenciado a muerte y agobiado con el grave peso de la cruz!,
este Misterio te lo ofrecemos suplicándote que nuestro (a) hermano (Francisco)
N... y aquellos que están en el purgatorio, por tus ruegos ante Jesucristo, sean
libres de la cruz de penas que padecen. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro
Señor. Amén.
—UN PADRE NUESTRO Padre nuestro, que estás en el cielo; santificado sea tu
nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la
tentación y líbranos del mal. Amén.
—DIEZ AVE MARÍA:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO… Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia. Amén.
JACULATORIAS
DOLOROSOS
Madre, llena de dolor, haz Tú que cuando expiremos, Nuestras almas
entreguemos, por tus manos, al Señor.
POR NUESTROS DIFUNTOS
(Para todos los misterios):
Si por tu Sangre Preciosa, Señor, lo (la) habéis redimido. Que le perdones, te
pido, por tu Pasión dolorosa. Dales, Señor, el descanso eterno Y brille para ellas
(las almas) la luz perpetua. Que las almas de los fieles difuntos, por la
misericordia de Dios, descansen en paz. Así sea.(alabanza perdón oh Dios Mio)
QUINTO MISTERIO: LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
(Lee Marcos 15, 29-39 ó Juan 19,25.37)
“No existe amor más grande que éste: dar la vida por los amigos” (Juan 15, 13-
15), había dicho Jesús. Y lo prueba sufriendo y muriendo por nosotros en la cruz.
Jesús nos dejó la prueba más grande de su amor. Ahora depende de nosotros
saber aprovechar este amor, renunciando a nuestra vida de pecado y tratando de
empezar una nueva vida.
¡Oh desconsolada Reina, afligida Madre, desamparada Virgen!, este Misterio te
lo ofrecemos para que intercedas ante tu Hijo, que nos redimió con su muerte, a
fin de que nuestro (a) hermano (Francisco) N... y todos aquellos que están
purificándose en el purgatorio se vean aliviados por Su sangre. Te lo pedimos por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
—UN PADRE NUESTRO Padre nuestro, que estás en el cielo; santificado sea tu
nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la
tentación y líbranos del mal. Amén.
—10 AVE MARÍA:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres
entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María,
Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO… Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia. Amén.
JACULATORIAS
DOLOROSOS
Madre, llena de dolor, haz Tú que cuando expiremos, Nuestras almas
entreguemos, por tus manos, al Señor.
POR NUESTROS DIFUNTOS
(Para todos los misterios): Si por tu Sangre Preciosa, Señor, lo (la) habéis
redimido. Que le perdones, te pido, por tu Pasión dolorosa. Dales, Señor, el
descanso eterno Y brille para ellas (las almas) la luz perpetua. Que las almas de
los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Así sea.
(alabanza si me levantare volveré junto a mi padre)
TERMINADOS LOS 5 MISTERIOS SE REZA LO SIGUIENTE:
Oh Soberano Santuario, Sagrario del Verbo Eterno.
Libra, Virgen, del infierno, a los que rezamos tu Santo Rosario.
Emperatriz poderosa, de los mortales consuelo.
Ábrenos, Virgen, el cielo, con una muerte dichosa.
Y danos pureza de alma.
Tú que eres tan poderosa.
Padre nuestro, que estás en el cielo; santificado sea tu nombre, venga a nosotros
tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan
de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
—Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del
parto. En tus manos encomendamos nuestra fe para que la ilumines y el alma de
nuestro (a) hermano (Francisco) N... para que la salves.
Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres, entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
—Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el
parto. En tus manos encomendamos nuestra esperanza, para que la alientes y el
alma de nuestro (a) hermano (Francisco) N...para que la salves. Llena eres de
gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres, entre todas las mujeres y bendito es
el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
—Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima
después del parto. En tus manos encomendamos nuestra caridad para que la
inflames y el alma de nuestro (a) hermano (Francisco) N...para que la salves.
Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres, entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre
nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
—Dios te salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima
Trinidad. Virgen concebida sin la culpa del pecado original. Amén.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve, a Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos,
gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada
nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este
destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh
piadosa, oh dulce siempre Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de
Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor
Jesucristo. Amén.
Pidamos a la Virgen María que interceda por el alma de nuestro hermano(a) N...
y por quienes se están purificando en el purgatorio, así como por los que aún
vivimos, para que alcancemos de Dios la resignación, el consuelo y la paz;
invocándola con los títulos más bellos, que durante siglos, el pueblo cristiano ha
ido descubriendo en su honor.
LETANÍAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Señor, ten piedad de él (ella)
Cristo, ten piedad de él (ella)
Señor, ten piedad de él (ella)
Cristo óyenos
Cristo escúchanos
Padre celestial que eres Dios, (ten piedad de él [ella])
Hijo redentor del mundo que eres Dios Espíritu Santo que eres Dios Santísima
Trinidad, que eres un solo Dios
A las siguientes invocaciones todos respondemos:
Ruega por él (ella)
-Santa María,
-Santa Madre de Dios, -Santa Virgen de las vírgenes,
-Madre de Jesucristo, -Madre de la Iglesia,
-Madre de la divina gracia,
-Madre purísima, Madre castísima,
-Madre virgen
-Madre incorrupta,
-Madre inmaculada,.
-Madre amable,
-Madre admirable,
-Madre del buen consejo,
-Madre del Creador,
-Madre del Salvador,
-Virgen prudentísima, -Virgen venerable,
-Virgen laudable,
-Virgen poderosa,
-Virgen misericordiosa, -Virgen fiel,
-Espejo de justicia,
-Trono de la eterna sabiduría,
-Causa de nuestra alegría,
-Vaso espiritual,
-Vaso precioso de la gracia
-Vaso de la verdadera devoción,
-Rosa mística,
-Torre de David,
-Torre de marfil,
-Casa de oro,
-Arca de la alianza,
-Puerta del cielo,
-Estrella de la mañana, -Salud de los enfermos,
-Refugio de los pecadores,
-Consuelo de los afligidos,
-Auxilio de los cristianos,
-Reina de los ángeles, -Reina de los patriarcas,
-Reina de los profetas, -Reina de los apóstoles,
-Reina de los mártires, -Reina de los confesores,
-Reina de las vírgenes, -Reina de todos los santos,
-Reina concebida sin pecado original,
-Reina elevada al cielo, -Reina del santísimo rosario,
-Reina de las familias, -Reina de la paz,
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad y misericordia de
nosotros.
ORACIÓN (Se hace, solamente si un familiar cercano desea hacerla) Dios mío, te
llevaste a la persona que más amaba en este mundo; me privaste de ella para
siempre: pero si lo dispusiste de esta manera, cúmplase en todo tu santísima
voluntad así sobre él (ella) como sobre mí. El grande consuelo que me queda, es
la esperanza de que lo (la) recibiste en el seno de tu misericordia y que te
dignarás algún día unirme con él (ella). Si la entera satisfacción de sus pecados la
detiene aún en las penas sin que haya ido todavía a unirse contigo yo te ofrezco,
para que logre su salvación, cambiar mi mala conducta, hacer caridades a favor
de los más necesitados y confesar mis pecados para comulgar el Cuerpo y la
Sangre de Cristo. ¡Arbitro supremo de nuestra suerte, dueño absoluto de
nuestro destino! Dispón soberanamente de nosotros y de nuestros días, no
somos de nosotros mismos, sino de Ti; no has hecho sino tomar lo que te
pertenecía y nos prestaste por algún tiempo. Sean benditas y adoradas las
disposiciones de tu Providencia. Esta muerte que me hace derramar tantas
lágrimas debe producir en mí un efecto más sólido y saludable; ella misma me
advierte que llegará mi hora que debo prepararme sin tardanza y estar dispuesto
en todos los instantes de mi vida; permite ¡Oh Dios de bondad! Que cuando
llegue mi último momento, me encuentre en estado de gracia, para poder
presentarme delante de ti y reunirme con la persona que he perdido para
bendecirte y alabarte eternamente con él (ella). Amén.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todos los
peligros, oh Virgen Gloriosa y Bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Por estos misterios santos de que hemos hecho recuerdo, te pedimos, ¡oh
María!, de la Fe santa el aumento; la exhaltación de la Iglesia; del Papa el mejor
acierto; de la Nación Mexicana, la unión y feliz gobierno. Que el gentil conozca a
Dios; que el hereje vea sus yerros. Que todos los pecadores tengamos
arrepentimiento. Que los cautivos cristianos sean libres de cautiverio. Goce
puerto el navegante y de salud a los enfermos. Que en el purgatorio logren las
ánimas refrigerio. Y que este santo sacrificio tenga efecto tan completo en toda la
cristiandad, que alcancemos por su medio, el ir a alabar a Dios en tu compañía en
el cielo. Amén.
ORACIÓN DEL SANTO SUDARIO Antiguo recordatorio de defunción de principios
del siglo XX. En el reverso del mismo figura la oración, llamada del santo sudario,
y que explica la imagen.
“Señor Jesucristo, que nos dejaste las señales de tu Pasión en la sábana santa, en
la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por José fuiste bajado de la cruz:
concédenos, piadosísimo Señor, que por tu muerte y sepultura santa, y por los
dolores y angustias de tu Santísima Madre María, Señora nuestra, sea llevada a
descansar el alma de tu siervo (Francisco) N… y todos los que están en el
purgatorio, a la gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en
la unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos. Amén.
Oremos:
Señor, concede a tus hijos gozar siempre de completa salud de alma y cuerpo y
por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María, líbranos de las tristezas de
esta vida y concédenos disfrutar de las alegrías eternas, por Cristo nuestro Señor.
Amén.
Pidamos Dios, una Vez más, por e/ eterno descanso de nuestro hermano
(Francisco) N....por las necesidades de la Iglesia y el mundo entero. (Señor me
mirado a los ojos)
A cada petición respondemos:
Te rogamos Señor.
• Por todos nuestros familiares y amigos difuntos, para que Dios limpie
completamente su alma de toda mancha de pecado y les conceda el descanso
eterno.
• Por todos los que están por dejar este mundo, para que se arrepientan de sus
pecados y entreguen su vida a Cristo, como ofrenda agradable.
• Por todos los que no conocen a Cristo, para que Dios mueva su corazón y les
conceda la oportunidad de conocerlo y entregarse a Él, sin reservas.
• Por todos nosotros, para que estemos siempre preparados para el gran
encuentro con Cristo.
• Por los pastores de la Iglesia, para que prediquen con valentía y autenticidad la
Palabra de Dios y así vayan despertando en los feligreses el sentido verdadero de
la vida y de la muerte.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Pidamos por nuestro (a) hermano (Francisco) N…a nuestro Señor Jesucristo, que
ha dicho: Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en Mi aunque haya muerto
vivirá y el que está vivo y cree en Mi no morirá para siempre.
A cada petición respondemos:
Te lo pedimos, Señior.
• Señor, Tú que oraste en la tumba de Lázaro dígnate enjugar nuestras lágrimas
• Tú que resucitaste a los muertos. Dígnate dar la vida eterna a nuestro (a)
hermano (Francisco) N..
• Tú que perdonaste en la cruz al buen ladrón y le prometiste el paraíso, dígnate
perdonar y llevar al cielo a nuestro (a) hermano (Francisco) N.
• Tú que has purificado a nuestro (a) hermano (Francisco) N.. con el agua del
bautismo y lo ungiste con el óleo de la confirmación. Dígnate admitirlo entre tus
santos y elegidos.
• Tú que alimentaste a nuestro (a) hermano (Francisco) N… con tu Cuerpo y tu
Sangre. Dígnate también admitirlo en la Mesa de tu Reino.
—Y a nosotros que lloramos su muerte, dígnate confortarnos con la fe y la
esperanza de la vida eterna
Rezamos un Padre Nuestro,
Ave María y Gloria por las intenciones y necesidades del Santo Padre.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Devoción extraída del Libro: “Ritual de Difuntos”, del P. Amado Ruíz Gordón
(Ligeramente modificada)
ORACIÓN POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO
Vuelve, oh dulce Jesús desde tu excelso trono tus ojos de clemencia hacia el seno
profundo de la cárcel del purgatorio, esposas tuyas son las que allí están
purificándose, ellas están marcadas con el sello de la Trinidad, son precio de tu
Sangre, son tierno objeto de tu amor. Un fuego terrible las acrisola, una
privación temporal de la vista de tu hermosura las aflige sobremanera y suspiran
con ansia por aquel feliz momento en que han de ir a unirse contigo. Que se
apresure pues, ese instante tan dichoso, que salgan en breve a gozar de su
esposo amado; que tu Sangre preciosa las lleve al refrigerio; que tu gran
misericordia las conduzca al descanso; que en la perpetua paz brille sobre ellas la
eterna luz. Así Señor te lo pedimos, por aquella amarga hora en que entregaste
tu Santo Espíritu en manos de tu Eterno Padre. Amén.