Código de Ética del Poder Judicial de Chihuahua
Código de Ética del Poder Judicial de Chihuahua
CAPITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1. Objeto y fines. El presente ordenamiento es un instrumento que contiene los principios
y valores considerados como fundamentales para la definición del rol del servicio público y que
busca incidir en el comportamiento y desempeño de las personas servidoras públicas, para formar
una ética e identidad profesional compartida y un sentido de orgullo de pertenencia al servicio
público, que tiene por objeto establecer los principios, valores y reglas de integridad, que deben
servir como guía de conducta a las personas servidoras públicas del Poder Judicial del Estado de
Chihuahua y tiene los siguientes fines:
I. La promoción de las cualidades de las personas servidoras públicas a través de una cultura de
transparencia, honestidad y objetividad con el desarrollo de actitudes y compromisos consigo
mismos, con la sociedad y con la institución a la que pertenecen.
II. Establecer los criterios y valores deben inspirar la conducta ética de todo el personal de Poder
Judicial del Estado y que coadyuven a su excelencia, independientemente del cumplimiento de las
disposiciones legales que regulan el desempeño de sus funciones.
III. Mejorar los estándares de desempeño profesional de las personas servidoras públicas del
Poder Judicial del Estado.
II. Código de Ética: El Código de Ética del Poder Judicial del Estado de Chihuahua.
III. Código de Conducta: Aquel en el cual se especifica de manera puntual y concreta la forma en
que las personas servidoras públicas aplican los principios, valores y reglas de integridad
contenidas en Código de Ética.
IV. Ley Orgánica: Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado de Chihuahua.
V. Persona servidora pública: Personas servidoras públicas empleadas del Poder Judicial del
Estado de Chihuahua, en términos de lo dispuesto por la Ley Orgánica.
VIII. Reglas de Integridad: Reglas que tienen la finalidad de guiar el actuar público de las personas
servidoras públicas que laboran en el Poder Judicial.
IX. Valores: Definen las cualidades del comportamiento y la conducta que todas las personas
servidoras públicas deben aplicar y observar en el desempeño de sus funciones.
CAPITULO II
Artículo 5. Independencia. Las decisiones que con motivo del ejercicio de sus atribuciones realice
cualquier persona servidora pública, no deberán sujetarse al influyo de otras instituciones o
poderes públicos, o en su caso, ser afectadas por la presión o apremio de asociaciones privadas o
personajes extraños al proceso que se trate.
II. Preservar el recto ejercicio de su función denunciando cualquier acto que tienda a vulnerar
su independencia.
IV. Abstenerse de recomendar, insinuar o sugerir, con un fin ilegítimo, el sentido en que deban
emitir los demás juzgadores cualquier determinación judicial que tenga efecto sobre la resolución
de un asunto.
Las personas servidoras públicas deben tratar equitativamente a las partes en los asuntos
sometidos a su competencia, sin distinción de raza, sexo, credo o condición de cualquier índole, sin
conceder ventajas, privilegios o preferencias a alguna de las partes.
En las áreas jurisdiccionales la imparcialidad consiste en juzgar, con ausencia absoluta de designio
anticipado o de prevención a favor o en contra de alguna de las partes en los procedimientos
seguidos en forma de juicios.
II. Rechazar cualquier dádiva que provenga de alguna de las partes o de terceras personas.
III. Evitar hacer o aceptar invitaciones en las que a su criterio considere que se verá comprometida
su imparcialidad.
IV. Abstenerse de citar a las partes o personas vinculadas con ellas, fuera de las oficinas del
órgano jurisdiccional en el que ejerza su función.
VI. Perseguir con objetividad y con fundamento en la prueba, la verdad de los hechos,
manteniendo a largo de todo el proceso una equivalente de distancia con las partes y evitar todo
tipo de comportamiento que pueda reflejar favoritismo, predisposición o prejuicio.
VII. Evitar toda apariencia de trato preferencial o especial con las personas justiciables o sus
representantes, proveniente de su propia conducta o de las demás personas adscritas a su área.
VIII. Abstenerse de recibir regalos o beneficios de toda índole que resulten injustificados, en
términos de la legislación aplicable.
IX. Evitar las situaciones que directa o indirectamente justifiquen apartarse de la causa. Además,
abstenerse de intervenir en aquellas causas en las que se vea comprometida su imparcialidad.
Artículo 7. Legalidad. Las personas servidoras públicas deben hacer sólo aquello que las normas
expresamente les confieren y en todo momento someter su actuación a las facultades que las
leyes, reglamentos y demás disposiciones jurídicas, atribuyen a su empleo, cargo o comisión, por
lo que conocen y cumplen las disposiciones que regulan el ejercicio de sus funciones, facultades y
atribuciones.
Artículo 9. Objetividad. Las personas servidoras públicas deberán preservar el interés superior de
las necesidades colectivas por encima de intereses particulares, personales o ajenos al interés
general, actuando de manera neutral e imparcial en la toma de decisiones.
La objetividad consiste en emitir sus fallos por las razones que el Derecho le suministra, y no por
las que se deriven de su modo personal de pensar o de sentir. Por tanto, la persona servidora
pública:
II. Al tomar sus decisiones en forma individual o colegiada, buscará siempre la realización del
derecho frente a cualquier beneficio o ventaja personal.
III. En el caso de personas servidoras públicas con funciones jurisdiccionales y las que tengan
funciones administrativas en los casos que aplique, emitirán sus resoluciones conforme a derecho,
sin que se involucre su modo de pensar o sentir y alejándose de cualquier simpatía, prejuicio o
aprensión a favor o en contra de cualquiera de las partes o de terceros involucrados.
IV. Al tomar decisiones trata con respeto a sus pares, escucha con atención y apertura de
entendimiento sus planteamientos y dialoga con razones y tolerancia.
V. Actúa con serenidad de ánimo y equilibrio interno, a fin de que sus decisiones estén
desprovistas de aprensiones y prejuicios.
Las personas servidoras públicas, deberán conocer, actuar y cumplir con las funciones,
atribuciones y comisiones encomendadas observando en todo momento disciplina, integridad y
respeto, tanto a las demás personas servidoras públicas como alas y los particulares con los que
llegue a tratas, por tanto deberá:
IV. Estudiar con acuciosidad los expedientes y proyectos en los que deba intervenir.
VI. Dedicar el tiempo necesario para el despacho expedito de los asuntos de su juzgado,
tribunal o área administrativa.
VII. Contar con la capacitad y preparación para el cabal desempeño de su empleo, cargo o
comisión, así como la disposición para ejercer de manera responsable y seria sus funciones.
X. Tratar con respeto y consideración a todas las personas con las que labore.
XI. Tratar con amabilidad y respeto a los justiciables y demás personas que le toque atender
por motivo de su empleo, cargo o comisión.
XII. Administrar con diligencia, esmero y eficacia el órgano jurisdiccional o área administrativa a
su cargo.
XV. Procurar que sus acciones reflejen la credibilidad y confianza propias de su investidura.
Artículo 11. Eficiencia. La persona servidora pública deberá desempeñar sus funciones con
destreza y oportunidad, optimizando el suso y la asignación de los recursos públicos en el
desarrollo de sus actividades para lograr los objetivos propuestos en los plazos y condiciones que
determina la normatividad.
Artículo 12. Honradez. Las personas servidoras públicas desempeñaran sus funciones con base
en una conducta recta, honorable e íntegra, sin esperar recibir algún beneficio, provecho o ventaja
personal o a favor de terceros, ni buscar o aceptar compensaciones, prestaciones, dádivas,
obsequios o regalos de cualquier persona u organización, debido a que están conscientes que ello
compromete sus funciones y que el ejercicio de cualquier cargo público implica un alto sentido de
austeridad y vocación de servicio.
Artículo 13. Lealtad. Las personas servidoras públicas corresponderán a la confianza que el
Estado les ha conferido; tendrán una vocación absoluta de servicio a la sociedad, y satisfarán el
interés superior de las necesidades colectivas por encima de intereses particulares o ajenos al
interés general y bienestar de la población.
Artículo 14. Economía. Las personas servidoras públicas, en el ejercicio del gasto público,
administrarán los bienes, recursos y servicios públicos con legalidad austeridad y disciplina,
satisfaciendo los objetivos y metas a los que estén destinados, contemplando el interés social a los
mismos.
Artículo 15. Disciplina. Las personas servidoras públicas, desempeñaran su empleo, cargo o
comisión, de manera ordenada, metódica y perseverante, con el propósito de obtener los mejores
resultados en el servicio ofrecido, orientando su labor en tomo a la obtención de los mejores
resultados.
Artículo 16. Transparencia. Las personas servidoras públicas en ejercicio de sus funciones
privilegiaran el principio de máxima publicidad de la información pública atendiendo con diligencia
los requerimientos de acceso y proporcionando la documentación que generen, obtengan,
adquieran, transformen o conserven conforme a las disposiciones legales aplicables; en el ámbito
de su competencia, las y los servidores públicos obligados difundirán de manera proactiva
información gubernamental, como un elemento que genera valor a la sociedad, protegiendo los
datos personales que estén bajo su custodia.
La transparencia de las actuaciones de las y los impartidores de justicia es una garantía de justicia
de sus decisiones.
Artículo 17. Rendición de cuentas. Las personas servidoras públicas, asumirán plenamente ante la
sociedad y sus autoridades la responsabilidad que deriva del ejercicio de su empleo, cargo o
comisión, por lo que deben informar, explicar y justificar sus decisiones y acciones, y estarán
sujetos a un sistema de sanciones, así como a la evaluación y al escrutinio público por parte de la
ciudadanía, respecto a sus funciones.
Artículo 18. Competencia por mérito. Las personas servidoras públicas encargadas de la selección
de personal, deberán elegir para sus puestos o nombramientos de acuerdo a su habilidad
profesional, capacitación y experiencia, garantizando la igualdad de oportunidades, atrayendo y los
mejores candidatos para ocupar los puestos mediante procedimientos transparentes, objetivos y
equitativos.
Las personas servidoras públicas que impartan justica, se esforzarán por dar a cada quien lo que
les es debido en cada uno de los asuntos sometidos a su potestad.
Artículo 20. Eficacia. Las personas servidoras públicas, actuarán conforme a una cultura de
servicio orientada al logro de resultados, procurando en todo momento un mejor desempeño de
sus funciones, a fin de alcanzar las metas institucionales según sus responsabilidades y mediante
el uso responsable y claro de los recursos públicos, eliminando cualquier ostentación y
discrecionalidad indebida en su aplicación.
Artículo 21. Integridad. Las personas servidoras públicas, deben conducirse en el desempeño de
sus labores, así como fuera del ámbito estricto de la actividad jurisdiccional, siempre de manera
congruente con los principios, valores y reglas de integridad contenidas en el presente Código,
convencidos en el compromiso de ajustar su conducta para que impere en su desempeño una ética
que corresponda al interés público y genere certeza plena de su conducta frente a todas las
personas con la que vinculen u observen su actuar, contribuyendo a una fundada confianza de los
ciudadanos en el Poder Judicial.
En los órganos colegiados, debe tener lugar la deliberación y motivación y expresarse en términos
respetuosos y dentro de los márgenes de la buena fe. El derecho de cada impartidor de justicia a
disentir de la opinión mayoritaria debe ejercerse con moderación.
Artículo 23. Prudencia. La prudencia está orientada al autocontrol del poder de decisión de las
personas servidoras públicas y al cabal cumplimiento de sus funciones.
El juicio prudente exige a las personas servidoras públicas capacidad de comprensión y esfuerzo
por ser objeto, debiendo actuar y conducirse en el desempeño de sus labores con precaución,
mesura, sabiduría y reflexión.
Artículo 24. Secreto Profesional. El secreto profesional tiene como fundamento salvaguardar los
derechos de las partes y de sus allegados frente al uso indebido de informaciones obtenidas por
las personas servidoras públicas en el desempeño de sus funciones.
Artículo 25. Diligencia. Las personas servidoras públicas, realizarán todas las actuaciones
necesarias para garantizar un juicio justo y una adecuada impartición de justicia o para resolver
con prontitud el asunto que tenga a su encargo.
Las personas servidoras públicas tienen la obligación de realizar las gestiones correspondientes a
tiempo sin retardar ningún proceso o trámite en general, incluso los administrativos.
Artículo 26. Responsabilidad institucional. El buen funcionamiento del conjunto de las instituciones
judiciales es condición necesaria para que el personal pueda desempeñar adecuadamente su
función.
Las personas servidoras públicas, además de cumplir con sus obligaciones específicas de carácter
individual, asumen un compromiso activo en el funcionamiento de todo el sistema.
Artículo 27. Cortesía. Las personas servidoras públicas deberán conducirse con cortesía cuyo
cumplimiento contribuye a un mejor funcionamiento de la impartición de justicia.
Las personas servidoras públicas, tienen prohibido recibir beneficios al margen de lo que por
derecho les correspondan y utilizar abusivamente o apropiarse de los medios que se le confíen
para el cumplimiento de su función.
CAPITULO III
VALORES
Artículo 29. Los valores que las personas servidoras públicas deben observar, tanto en el ámbito
laboral y profesional son:
I. Cooperación. Consiste en la ayuda que debe brindarse a las y los compañeros, aun
cuando la actividad de que se trata no sea propia de su obligación, cuando las circunstancias del
caso así lo permitan, propiciando el trabajo en equipo para alcanzar los objetivos comunes
previstos en los planes y programas gubernamentales, generando así una plena vocación d
servicio público en beneficio de la colectividad y confianza de la ciudadanía en sus instituciones.
II. Optimización. Consiste en el uso correcto de los bienes y recursos asignados bajo su
responsabilidad, adoptando criterios de racionalidad en la vigencia y utilización de los recursos
humanos, materiales y financieros a su cargo para custodia, asignación y manejo, utilizándolos
exclusivamente para el desempeño de sus labores; evitando el uso abusivo, sustracción,
destrucción, ocultamiento o inutilización indebida de los mismos.
III. Puntualidad. Consiste en la disciplina de estar a tiempo para cumplir con sus obligaciones
en el desempeño diario de sus funciones respetando los horarios establecidos.
V. Decoro. Consiste en actuar con dignidad, con respeto en relación con las y los demás
compañeros y hacia la Institución, tanto en su comportamiento, como en manejo de redes
sociales o cualquier otro medio tecnológico que pudiera denigrar a estos.
VI. Obediencia. Consiste en acatar las órdenes de sus superiores, dentro de lo establecido en
la norma, especialmente en las órdenes regulares, que deberán cumplirse con diligencia.
VII. Tolerancia. Consiste en desarrollar las tareas laborales con respeto y paciencia hacia los
demás; respetando las ideas, creencias o prácticas de otros, aun cuando sean diferentes o
contrarias a las propias.
VIII. Orden. Consiste en mantener una adecuada organización y planificación de las tareas
laborales, y de los documentos y archivos bajo su resguardo.
XI. Humildad .Consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades, así como
reconocer las cualidades existentes para tomar las mejores decisiones, sin llamar la atención ni
esperar reconocimiento público.
XII. Cultura de la denuncia. Consiste en el deber que tiene las personas servidoras públicas de
denunciar, ante sus superiores o ante las autoridades correspondientes y sin que exista represalia
alguna, los actos de los que tuvieran conocimiento en el ejercicio de sus funciones y que pudieran
causar algún perjuicio o constituir un delito o violación a los ordenamientos legales vigentes o a lo
señalado en el presente Código de Ética.
XIII. Interés Público. Las personas servidoras públicas deben actuar buscando en todo
momento la máxima atención de las necesidades y demandas de la sociedad por encima de
intereses y beneficios particulares, ajenos a la satisfacción colectiva.
XIV. Respeto. Las personas servidoras públicas deben conducirse con austeridad y sin
ostentación, otorgando un trato digno y cordial a las personas en general, considerando a sus
derechos, de tal manera que propicien el diálogo cortés y la aplicación armónica de instrumentos
que conduzcan al entendimiento, a través de la eficacia y el interés público.
XV. Liderazgo. Consiste en el deber de las personas servidoras públicas de ser guía, ejemplo y
promotoras del Código de Ética y las reglas de integridad; de fomentar y aplicar en el desempeño
de sus funciones los principios que la Constitución y la ley les imponen, así como aquellos valores
adicionales que por su importancia son intrínsecos a la función jurisdiccional y al servicio público.
XVI. Respeto a los Derechos Humanos. Consiste en el actuar de las personas servidoras
públicas de respeto a los derechos humanos, y en el ámbito de sus competencias y atribuciones,
deben garantizarlos, promoverlos y protegerlos de conformidad con los Principios de: Universalidad
que establece que los derechos humanos corresponden a toda persona por el simple hecho de
serlo; de interdependencia que implica que los derechos humanos se encuentran vinculados
íntimamente entre sí: de Indivisibilidad que refiere que los derechos humanos conforman una
totalidad de tal forma que son complementarios e inseparables, y de Progresividad que prevé que
los derechos humanos están en constante evolución y bajo ninguna circunstancia se justifica un
retroceso en su protección.
XVIII. Igualdad sustantiva. Consiste en que las personas servidoras públicas en el ámbito de sus
competencias y atribuciones, garantizan que tanto mujeres como hombres accedan con las
mismas condiciones, posibilidades y oportunidades a los bienes y servicios públicos; a los
programas y beneficios institucionales, y a los empleos, cargos y comisiones gubernamentales.
XIX. Entorno Cultural y Ecológico. Consiste en que las personas servidoras públicas en el
desarrollo de sus actividades eviten la afectación del patrimonio cultural de cualquier nación y de
los ecosistemas del planeta; asumen una férrea voluntad de respeto, defensa y preservación de la
cultura y del medio ambiente, y en el ejercicio de sus funciones y conforme a sus atribuciones,
promueven en la sociedad la protección y conservación de la cultura y el medio ambiente, al ser el
principal legado para las generaciones futuras.
XX. Sobriedad. Las personas servidoras públicas deben guardar el justo medio entre los
extremos y evitar actos de ostentación que vaya en demérito de la respetabilidad de su cargo.
CAPTIULO IV
Artículo 30. Principios relativos a la Deontología Judicial. Además de los principios y valores ya
mencionados resultan aplicables a las personas servidoras públicas del Poder Judicial que realicen
funciones jurisdiccionales los principios deontológicos relativos a la administración de justicia
contenidos en el Código de Ética del Funcionario Judicial Iberoamericano.
Artículo 31. Actividades Incompatibles. Las personas servidoras públicas evitarán que su conducta
afecte la imagen y prestigio del Tribunal Superior de Justicia, o comprometa en forma alguna las
independencia e imparcialidad de su actuación pública.
Las personas juzgadoras deberán evitar poner en duda la imparcialidad e independencia del actuar
judicial y de los principios contenidos en este código con su comportamiento real o aparente, en
persona o en redes sociales, incluyendo la manifestación impropia de creencias o ideologías
ajenas al derecho, además deberán ejercer auto- restricción en el ejercicio de sus funciones y en
conductas que trasciendan más allá de la vida privada, lo anterior desde la perspectiva de un
observador razonable.
CAPITULO V
REGLAS DE INTEGRIDAD
Artículo 32. Reglas de Integridad. Las reglas de integridad son acciones para delimitar conductas
de las personas servidoras públicas del Poder Judicial en situaciones o temas específicos, según
sus atribuciones, debiendo observar los principios y valores aplicables del presente Código de
Ética.
Artículo 33. Las reglas de integridad que se observan el Poder Judicial, son las siguientes:
a) Dejar de ejercer las atribuciones y facultades que les impone el servicio público y que les
confieren los ordenamientos legales y normativos correspondientes;
e)Ignorar las recomendaciones de los organismos públicos protectores de los derechos humanos y
de prevención de la discriminación, u obstruir alguna investigación por violaciones en esta materia;
h) Utilizar recursos humanos, materiales o financieros institucionales para fines distintos a los
asignados;
m) Dejar de colaborar con otras personas servidoras públicas y de propiciar el trabajo en equipo
para alcanzar los objetivos comunes previstos en los planes y programas institucionales y
estatales;
II. Información Pública: las personas servidoras públicas, que tengan bajo su responsabilidad
información pública, deberán conducir su actuación conforme al principio de transparencia y
resguardarán la documentación e información gubernamental.
a) Asumir actitudes intimidatorias frente a las personas que requieren de orientación para la
presentación de una solicitud de acceso a información autorizada, en términos de la ley aplicable
en materia de Transparencia;
b) Retrasar de manera negligente las actividades que permitan atender de forma ágil y expedita las
solicitudes de acceso a información pública;
c) No dar contestación, de manera dolosa, a las solicitudes de acceso a información pública, en los
plazos fijados por la Ley de la materia;
J) Utilizar con fines lucrativos las bases de datos a las que tengan acceso o que haya obtenido con
motivo de su empleo, cargo, comisión o funciones;
III. Contrataciones Públicas, Licencias, Permisos, Autorizaciones y Concesiones: las áreas y las
personas servidoras públicas, que con motivo de su empleo, cargo, comisión o función a través de
subordinados, participen en contrataciones públicas o en el otorgamiento y prórroga de licencias,
permisos, autorizaciones y concesiones, orientarán sus decisiones a las necesidades e intereses
de la institución y garantizaran las mejores condiciones para la misma, observando la normatividad
aplicable en materia.
Vulneran esta regla las conductas que contravengan la normatividad aplicable en la materia, así
como de manera enunciativa más no limitativa, las conductas siguientes:
a) Omitir declarar conforme a las disposiciones aplicables los posibles conflictos de interés,
negocios y transacciones comerciales que de manera particular haya tenido con personas y
organizaciones con quienes pretenda celebrar un contrato de adquisiciones u obra pública;
b) Dejar de aplicar el principio de equidad de la competencia que debe prevalecer entre los
participantes dentro de los procedimientos de contratación;
e) Favorecer a los licitantes teniendo por satisfechos los requisitos o reglas previstas en las
invitaciones o convocatorias cuando no estén; simulando el cumplimiento de éstos o coadyuvando
a su cumplimiento extemporáneo;
f) Beneficiar a los proveedores sobre el cumplimiento de los requisitos previstos en las solicitudes
de cotización;
i) Influir en las decisiones de otros servidores públicos para que se beneficie a un participante en
los procedimientos de contratación o para el otorgamiento de licencias, permisos, autorizaciones y
concesiones;
o) Recibir o solicitar cualquier tipo de compensación, dádiva, obsequio o regalo en la gestión que
se realice para el otorgamiento de contratos, licencias permisos, autorizaciones, concesiones y
prórrogas;
IV. Programas institucionales : las áreas y las personas servidoras públicas, que con motivo de su
empleo, cargo, comisión o función o a través de subordinados, participen en el otorgamiento y
operación de apoyos de programas y becas garantizarán que la entrega de estos cumpla su
finalidad y objetivo en igualdad de circunstancias.
a) Brindar apoyos o beneficios de programas institucionales a personas que no cumplan con los
requisitos y criterios de elegibilidad establecidos en las reglas de operación o convocatoria;
b) Dar trato inequitativo o preferencial a cualquier persona en la gestión del subsidio, apoyo del
programa o beca;
c) Discriminar a cualquier interesado para acceder a los apoyos, becas o beneficios de programa
institucional, y
d) Destinar los recursos económicos de los subsidios, apoyos de programas institucionales o becas
para fines distintos a los establecidos.
V. Trámites y servicios: las personas servidoras públicas, que con motivo de su empleo cargo,
comisión o función participen en la prestación de trámites y en el otorgamiento de servicios,
atenderán a las personas de forma respetuosa, eficiente, oportuna, responsable e imparcial.
a) Ejercer una actitud contraria de servicio, respeto y cordialidad en el trato, incumpliendo los
protocolos de actuación o atención al público;
b) Otorgar información falsa sobre el proceso y requisitos para acceder a consultas, trámites,
gestiones o servicios;
c) Realizar trámite y otorgar servicios de forma deficiente, retrasando los tiempos de respuesta,
consulta, trámites, gestiones y servicios;
d) Exigir por cualquier medio, requisitos o condiciones adicionales a los que señalados por las
disposiciones jurídicas que regulan los trámites y servicios;
f) Recibir o solicitar cualquier tipo de compensación, dádiva, obsequio o regalo en la gestión que se
realice para el otorgamiento de trámite o servicio.
VI. Recursos Humanos: las personas servidoras públicas, que con motivo de su empleo, cargo,
comisión o función a través de subordinado participen en la planificación de la plantilla, selección y
formación del personal, gestionaran de la mejor manera posible al personal de Poder Judicial, con
el objeto de que todo funcione de forma correcta y eficiente.
b) Seleccionar personas para sus puestos sin tomar en cuenta su habilidad profesional, capacidad
y experiencia, sin garantizar la igualdad de oportunidades, atrayendo a los mejores candidatos para
ocupar los puestos mediante procesos transparentes, objetivos y equitativos;
e) Suministrar información sobre los reactivos de los exámenes elaborados para la ocupación de
plazas vacantes a personas ajenas a la organización de los concursos;
g) Seleccionar, contratar, nombrar o designar a personas que no cuenten con el perfil del puesto,
con los requisitos y documentos establecidos, o que no cumplan con las obligaciones que las leyes
imponen a todo ciudadano;
k) Disponer del personal a su cargo en forma indebida, para que realicen trámites, asuntos o
actividades de carácter personal o familiar ajenos al servicio público;
l) Presentar información y documentación falsa o que induzca al error, sobre el cumplimiento de
metas de su evaluación del desempeño;
m) Omitir excusarse de conocer asuntos que puedan implicar cualquier conflicto de interés; y
VII. Administración de bienes muebles e inmuebles: las personas servidoras públicas que con
motivo de su empleo, cargo, comisión o función a través de subordinados, participen en el
procedimiento de baja, enajenación, transferencia o destrucción de bienes muebles o de
administración de bienes inmuebles, realizarán esta función haciendo un uso adecuado y
responsable de estos, garantizando el servicio para los cuales fueron destinados, observando la
normatividad aplicable en la materia.
Vulneran esta regla las conductas que contravengan la normatividad aplicable en la materia, así
como de manera enunciativa más no limitativa, las conductas siguientes:
a) Solicitar la baja, enajenación, transferencia o destrucción de bienes cuando éstos sigan siendo
útiles;
d) Intervenir o influir en las decisiones de otras personas servidoras públicas para que se beneficie
a alguna o algún participante en los procedimientos de enajenación de bienes muebles e
inmuebles;
g) Utilizar el parque vehicular de carácter oficial o arrendando para este propósito, para uso
particular, personal o familiar, fuera de la normatividad establecida para el área en que labore;
i) Disponer de los bienes y demás recursos públicos sin observar las normas a los que se
encuentran afectos y destinarlos a fines distintos al servicio público.
VIII. Proceso de Evaluación: las personas servidoras públicas, que con motivo de su empleo,
cargo, comisión o función o, a través de subordinadas y subordinados participen en los procesos
de evaluación, buscarán en todo momento la mejora constante del Poder judicial.
Vulneran esta regla, de manera enunciativa y no limitativa, las acciones siguientes:
a) Proporcionar indebidamente la información contenida en los sistemas de información del Poder
Judicial o acceder a ésta por causas distintas al ejercicio de sus funciones y facultades;
b) Transgredir el alcance y orientación de los resultados de las evaluaciones que realice cualquier
instancia extrema o interna en materia de evaluación o rendición de cuentas;
c) Dejar de atender las recomendaciones formuladas por cualquier instancia de evaluación, ya sea
interna o externa, y
d) Alterar registros de cualquier índole para simular o modificar los resultados de las funciones,
programas y proyectos institucionales.
IX. Control Interno: las personas servidoras públicas que en el ejercicio de su empleo, cargo,
comisión o función, participen en procesos en materia de control interno, deberán utilizar y
comunicar la información que generen de forma oportuna, confiable y de calidad.
Vulneran esta regla, de manera enunciativa y no limitativa, las acciones siguientes:
a) Dejar de comunicar riesgos asociados al cumplimiento de objetivos institucionales, así como los
relacionados con corrupción y posibles irregularidades que afecten los recursos económicos
públicos;
d) Omitir supervisar los planes, programas o proyectos a su cargo, en su caso, las actividades y el
cumplimiento de las funciones del personal que le reporta;
f) Ejecutar sus funciones sin establecer las medidas de control que le correspondan;
g) Omitir modificar procesos, conforme a sus atribuciones, en áreas en las que se detecten
conductas al Código de Ética y las Reglas de Integridad.
h) Dejar de implementar mejores prácticas y procesos para evitar la corrupción y prevenir cualquier
conflicto de interés;
e) Omitir señalar los medios de defensa que se puedan interponer para combatir la resolución
dictada;
f) Negarse a informar, declarar o testificar sobre hechos que le consten relacionados con conductas
contrarias a la normatividad, así como al Código de ética y las Reglas de Integridad.
XI. Desempleo permanente con integridad: las personas servidoras públicas, en el ejercicio de su
empleo, cargo, comisión o función garantizaran un servicio público de calidad.
b) Realizar cualquier tipo de discriminación tanto a compañeros como a toda persona en general;
c) Retrasar de manera negligente las actividades que permitan atender de forma ágil y expedita al
público en general;
f) Llevar a cabo conductas dominantes, agresivas, intimidatorias y hostiles hacia una persona para
que se someta a sus deseos o intereses sexuales, o al que alguna otra y otras personas;
l) Expresar comentarios, burlas o bromas sugerentes respecto a su vida o de otra persona, bien
sea presencial o través de algún medio de comunicación;
m) Realizar comentarios, burlas o bromas sugerentes respecto de su vida o de otra persona, bien
sea presencial o través de algún medio de comunicación.
o) Emitir expresiones o utilizar lenguaje que denigre a las personas o pretenda colocarlas como
objeto sexual;
p) Preguntar a una persona sobre historias, fantasías, o preferencias sexuales o sobre su vida
sexual;
q) Exhibir o enviar a través de algún medio de comunicación carteles, calendarios, mensajes, fotos,
afiches, ilustraciones u objetos con imágenes o estructuras de naturaleza sexual, no deseadas ni
solicitadas por la persona receptora;
r) Difundir rumores o cualquier tipo de información sobre la vida sexual de una persona;
CAPITULO V
Artículo 34. Capacitación. El Consejo de la Judicatura del Poder Judicial, en coadyuvancia con el
Comité de Ética y el Instituto de Formación y Actualización Judicial, garantizará la capacitación
continua en materia de principios, valores y reglas de integridad de las personas servidoras
públicas.
Las personas servidoras públicas tendrán el deber de asistir a los cursos, pláticas, conferencias o
cualquier otro evento académico que fomente el compromiso y profesionalismo de los servidores
judiciales con una sólida cultura ética y de servicio a la sociedad.
Artículo 35. Difusión. El Comité de Ética será el encargado de difundir y publicar, en los medios
tecnológicos del Poder Judicial del Estado de Chihuahua, en el Periódico Oficial del Estado y a
través de campañas publicitarias, el contenido de los Códigos de Ética y Conducta y hacerlo del
conocimiento a las personas servidoras públicas.
CAPITULO VI
Artículo 36. Denuncia de incumplimiento. Cualquier persona podrá comunicar al Comité de Ética,
el probable incumplimiento de este ordenamiento, quien es su carácter de instancia preventiva
podrá emitir recomendaciones encaminadas a mejorar el clima organizacional y evitar la reiteración
de conductas contrarias al presente instrumento.
En caso de considerar que se pudiera actualizar una falta administrativa, el Comité de Ética deberá
hacerlo del conocimiento de la Unidad de Investigación de Responsabilidades Administrativas del
Poder Judicial del Estado de Chihuahua.
El trámite a que se refiere el párrafo primero de este artículo no es impedimento para que en su
caso se pueda seguir la investigación de probable responsabilidad administrativa correspondiente.
TRANSITORIOS
TERCERO. Se abrogara el Código de Ética del Supremo Tribunal de Justicia, aprobado el dos de
mayo de dos mil seis.
CUARTO. Emítanse los lineamientos para la Integración del Comité de Ética, en un plazo de ciento
ochenta días contados a partir de la entrada en vigor del presente acuerdo una vez constituido el
Comité de Ética deberá emitir el código de conducta en un plazo de noventa días.
DATOS GENERALES
Aprobado por el CJE el 16 de MAYO de 2022.
Publicado en el P. O. E. el 21 de MAYO de 2022.
En vigor al día siguiente de su publicación.
Actualizado por IR