GRAVEDAD
La gravedad es una de las cuatro interacciones fundamentales observadas en la naturaleza. Origina los
movimientos a gran escala que se observan en el universo: la órbita de la Luna alrededor de la Tierra, las
órbitas de los planetas alrededor del Sol, etcétera. A escala cosmológica parece ser la interacción
dominante, pues gobierna la mayor parte de los fenómenos a gran escala (las otras tres interacciones
fundamentales son predominantes a escalas más pequeñas). El electromagnetismo explica el resto de
los fenómenos macroscópicos, mientras que la interacción fuerte y la interacción débil son importantes
solo a escala subatómica.
El término «gravedad» se utiliza para designar la intensidad del fenómeno gravitatorio en la superficie de
los planetas o satélites. Isaac Newton fue el primero en exponer que es de la misma naturaleza la fuerza
que hace que los objetos caigan con aceleración constante en la Tierra (gravedad terrestre) y la fuerza que
mantiene en movimiento los planetas y las estrellas.
Teoría de la gravitación de Newton
En 1687, el matemático inglés Sir Isaac Newton publicó Principia, que plantea la hipótesis de la ley de la
inversa del cuadrado de la gravitación universal. En sus propias palabras, deduje que las fuerzas que
mantienen a los planetas en sus orbes deben [ser] recíprocamente como los cuadrados de sus distancias
desde los centros alrededor de los cuales giran: y así comparé la fuerza requerida para mantener a la
Luna en su Orbe con la fuerza de gravedad en la superficie de la Tierra; y encontré que responden de
manera bastante cercana.20 La cita procede de un memorándum que se cree que fue escrito hacia 1714.
Ya en 1645 Ismaël Bullialdus había argumentado que cualquier fuerza ejercida por el Sol sobre objetos
distantes tendría que seguir una ley inversa al cuadrado. Sin embargo, también descartó la idea de que tal
fuerza existiera. Véase, por ejemplo,21 La ecuación es la siguiente:
Mecánica clásica: ley de la gravitación universal de Isaac Newton
En la teoría newtoniana de la gravitación, los efectos de la gravedad son siempre atractivos, y la fuerza
resultante se calcula respecto del centro de gravedad de ambos objetos (en el caso de la Tierra, el centro
de gravedad es su centro de masas, al igual que en la mayoría de los cuerpos celestes de características
homogéneas). La gravedad newtoniana tiene un alcance teórico infinito; la fuerza es mayor si los objetos
están próximos pero a mayor distancia dicha fuerza pierde intensidad. Además Newton postuló que la
gravedad es una acción a distancia (y por tanto a nivel relativista no es una descripción correcta, sino solo
una primera aproximación para cuerpos en movimiento muy lento comparado con la velocidad de la luz).
La ley de la gravitación universal formulada por Isaac Newton postula que la fuerza que ejerce una
partícula puntual con masa sobre otra con masa es directamente proporcional al producto de las masas,
e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa donde es el vector unitario que
dirigido de la partícula 1 a la 2, esto es, en la dirección del vector y es la constante de gravitación
universal, siendo su valor aproximadamente 6,674 × 10−11 N·m²/kg².
Por ejemplo, usando la ley de la gravitación universal, podemos calcular la fuerza de atracción entre la
Tierra y un cuerpo de 50 kg. La masa de la Tierra es 5,974 × 10 24 kg y la distancia entre el centro de
gravedad de la Tierra (centro de la tierra) y el centro de gravedad del cuerpo es 6378,14 km (igual a 6 378
140 m, y suponiendo que el cuerpo se encuentre sobre la línea del ecuador). Entonces, la fuerza es:
La fuerza con que se atraen la Tierra y el cuerpo de 50 kg es 490.062 N (Newtons, Sistema Internacional
de Unidades), lo que representa 50 kgf (kilogramo-fuerza, Sistema Técnico), como cabía esperar, por lo
que decimos simplemente que el cuerpo pesa 50 kg.
Dentro de esta ley empírica, tenemos estas importantes conclusiones:
Las fuerzas gravitatorias son siempre atractivas. El hecho de que los planetas describan
una órbita cerrada alrededor del Sol indica este hecho. Una fuerza atractiva puede producir
también órbitas abiertas, pero una fuerza repulsiva nunca podrá producir órbitas cerradas.
Tienen alcance infinito. Dos cuerpos, por muy alejados que se encuentren, experimentan esta
fuerza.
La fuerza asociada con la interacción gravitatoria es central.
A mayor distancia menor fuerza de atracción, y a menor distancia mayor la fuerza de
atracción.
A pesar de los siglos, hoy sigue utilizándose cotidianamente esta ley en el ámbito del movimiento de
cuerpos incluso a la escala del sistema solar, aunque esté desfasada teóricamente. Para estudiar el
fenómeno en su completitud hay que recurrir a la teoría de la Relatividad General
Ondas gravitatorias
Además, la relatividad general predice la propagación de ondas gravitatorias. Estas ondas solo podrían ser
medibles si las originan fenómenos astrofísicos violentos, como el choque de dos estrellas masivas o
remanentes del Big Bang. Estudios preliminares sugieren que estas ondas han sido finalmente detectadas 26
de forma indirecta en la variación del periodo de rotación de púlsares dobles, y según el proyecto LIGO,
también se detectaron provenientes de la unión de dos agujeros negros. 27 Por otro lado, las teorías
cuánticas actuales apuntan a una "unidad de medida de la gravedad", el gravitón, como partícula que
provoca dicha "fuerza", es decir, como partícula asociada al campo gravitatorio.
Efectos gravitatorios
Con la ayuda de esta nueva teoría, se pueden observar y estudiar una nueva serie de sucesos antes no
explicables o no observados:
Desviación gravitatoria de luz hacia el rojo en presencia de campos con intensa gravedad: la
frecuencia de la luz decrece al pasar por una región de elevada gravedad. Confirmado por
el experimento de Pound y Rebka (1959).
Dilatación gravitatoria del tiempo: los relojes situados en condiciones de gravedad elevada
marcan el tiempo más lentamente que relojes situados en un entorno sin gravedad.
Demostrado experimentalmente con relojes atómicos situados sobre la superficie terrestre y
los relojes en órbita del Sistema de Posicionamiento Global (GPS por sus siglas en inglés).
También, aunque se trata de intervalos de tiempo muy pequeños, las diferentes pruebas
realizadas con sondas planetarias han dado valores muy cercanos a los predichos por la
relatividad general.
Efecto Shapiro (dilatación gravitatoria de desfases temporales): diferentes señales
atravesando un campo gravitatorio intenso necesitan mayor tiempo para hacerlo.
Decaimiento orbital debido a la emisión de radiación gravitatoria. Observado en púlsares
binarios.
Precesión geodésica: debido a la curvatura del espacio-tiempo, la orientación de un
giroscopio en rotación cambiará con el tiempo. Esto está siendo puesto a prueba por el
satélite Gravity Probe B.