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Resúmenes LITERATURA ESPAÑOLA DEL BARROCO

Resúmenes de Literatura Española del Barroco

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LITERATURA ESPAÑOLA DEL BARROCO

Curso 2016/2017

Claudia Calandra Jiménez

TEMA 1.- INTRODUCCIÓN A UNA HISTORIA DE LA LITERATURA


BARROCA
INTRODUCCIÓN

El siglo XVII español se caracteriza por una sensación de desencanto, decadencia, pesimismo y
crisis. En la segunda mitad del siglo XVI comienza un proceso de bancarrota nacional. La
muerte de Felipe II en 1598 inicia la etapa plenamente depresiva. La centuria que nos ocupa se
caracteriza históricamente por la sucesión de una serie de monarcas mediocres: los llamados
Austrias Menores, que gobiernan con sus validos, sistema que llevará a la pérdida de
credibilidad y poder de la monarquía.

MARCO HISTÓRICO-CULTURAL EN EL SIGLO XVII: LOS REINADOS DE FELIPE III, FELIPE


IV Y CARLOS II Y SUS VALIDOS

En una primera etapa se encuentra Felipe III (1598-1621), con sus validos el Duque de Lerma y
el Duque de Uceda. Se traslada la corte de Madrid a Valladolid y se producen la paz con
Inglaterra, la Tregua de los Doce Años con los holandeses, y la expulsión de los moriscos.

La segunda etapa está protagonizada por Felipe IV (1621-1665) y su valido el Conde Duque de
Olivares, periodo con problemas en la política interior, a los que se suman los problemas
exteriores, que terminan implicando a España en la guerra de los Treinta años, la piratería en
las rutas americanas y la sublevación de los reinos de Portugal y Cataluña.

La tercera etapa es la de Carlos II (1665-1700), de cuya regencia se ocupa Mariana de Austria.


La muerte sin descendientes del monarca da lugar a una guerra de sucesión (1701-1713), que
termina con la monarquía de los Austrias y da paso a los Borbones.

LOS PROBLEMAS ECONÓMICOS: CRISIS DE LAS INSTITUCIONES

El siglo XVII está marcado por una terrible crisis económica, consecuencia de la terrible
desigualdad social y el reparto de bienes no uniforme. España pasa de ser el centro de Europa
y el país más poderoso, a perderlo todo. La política monetaria no funciona y la depreciación de
la moneda es constante.

LOS PROBLEMAS SOCIALES: CRISIS DE LAS INSTITUCIONES

Tras la expulsión de los moriscos (1609) se añade la necesidad de demostrar la limpieza de


sangre. La literatura de la época reflejará ampliamente estas preocupaciones. La sociedad

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queda pues, dividida: en el extremo inferior se encuentra el amplio conjunto de los
marginados, y en el otro extremo, la nobleza, directamente ligada a la monarquía. En el centro
está un amplio grupo de capas, entre las que se incluye el pueblo llano, gran parte del clero y
la burguesía.

PROBLEMAS RELIGIOSOS: CRISIS DE LAS INSTITUCIONES

La sociedad cristiana se vio sometida a una tremenda polémica con la aparición del
protestantismo. En el siglo XV se produjo una gran crisis en la Iglesia Católica debido a los
numerosos problemas de corrupción eclesiástica y falta de piedad religiosa. La venta de
indulgencias para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma provocó que la
cristiandad occidental se dividiese en dos, una liderada por la Iglesia Católica Romana y otra
mitad que fundó varias comunidades eclesiales propias. La importancia de literatura mística en
el Renacimiento, unida a la influencia social de las escuelas teológicas van a provocar que los
asuntos religiosos se encuentren a la orden del día en los textos literarios.

EL PENSAMIENTO BARROCO

Los descubrimientos de Copérnico y Galileo, que revelan que no todo gira alrededor de la
Tierra, contribuyen a concienciar al hombre de que es tan solo un elemento más del universo.

La mentalidad del hombre barroco se caracteriza por el desengaño y la aceptación de las


dificultades de la vida, lo que a su vez fomenta el espíritu de rebeldía. Por otro lado, la
crueldad de la situación histórica hace que muchas veces la vida se conciba como un sueño,
una ficción o un teatro en el que los límites entre la realidad y la fantasía se encuentran
difusos. Hay una conciencia muy profunda de la fugacidad de la vida, el poder de los bienes
materiales y la debilidad humana.

El Barroco es un período de sentimientos contrapuestos y de contrastes. Muchos hombres


tratan de huir de este entorno y buscan refugio en la religión, que recupera las doctrinas del
estoicismo, y en la vida retirada y cotidiana (aurea mediocritas). Sin embargo, se impone en el
arte un ir más allá de los límites, rozando la exuberancia, la exageración y el desbordamiento
expresivo y tratando de sorprender con la introducción de nuevos elementos que impresionan.
Se trata de una lección de epicureísmo, pues serán los placeres mundanos los que
verdaderamente contribuyan a alegrar la vida.

Estoicismo y epicureísmo se alternan de continuo en la mentalidad barroca. Los artistas apelan


al carpe diem. Por otro lado, la muerte se ve también desde el punto de vista estoico como un
momento de liberación de los males de la existencia, aunque no deja de sentirse con un punto
de amargura y melancolía.

EL CONCEPTO DE BARROCO

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La etimología de la palabra barroco presenta problemas. Su étimo más probable parece ser el
portugués “barroco” (perla irregular, defectuosa). Durante mucho tiempo, el uso de este
término estuvo marcado por el carácter despectivo. Barroco era lo caótico, desordenado…
Fueron los estudiosos de las artes plásticas los que antes entendieron las bellezas y cualidades
de las creaciones barrocas.

Lo lineal del Renacimiento se opone a lo pictórico del Barroco, lo superficial a lo profundo, la


forma cerrada a la forma abierta, la pluralidad a la unidad, lo claro a lo indistinto. El Barroco se
presenta justamente como algo opuesto al Renacimiento. Vuelve a aproximarse a la realidad,
en una decidida voluntad de plasmar más expresivamente el entorno que rodea al creador. Las
formas barrocas son producto de unos determinantes vitales e ideológicos que suponen una
especial actitud ante el mundo.

La relatividad del barroquismo en los distintos autores ha sido demostrada. Incluso en un


mismo autor nos encontramos con un cúmulo de contradicciones estilísticas. Lo que une la
obra de los autores barrocos es el sustrato histórico del que parten.

El Barroco es, pues, la concepción de la realidad que tienen los hombres del siglo XVII, opuesta
al optimismo renacentista. La actitud del hombre es distinta, así como la materia a expresar.
Pero existe otra razón para la ruptura barroca con los módulos renacentistas: su agotamiento.
Los recursos pierden eficacia expresiva y todo se reitera, perdiendo su gracia.

En la realidad no existen lo ideal del Renacimiento, sino también la violencia, lo grotesco…


Además, en el Barroco encontramos también el mundo de la serenidad, de lo mediano, como
por ejemplo en los bodegones. Lo que los barrocos han desechado ha sido esa suerte de
naturalidad abstracta e irreal que conlleva todo clasicismo.

El Barroco es una cultura común a toda Europa que presenta rasgos peculiares en cada
colectividad y en cada creador.

EL SIGLO DE ORO

El concepto de “Siglo de Oro” comienza a aplicarse en el siglo XVIII referido tan sólo al siglo
XVI, pero pronto se extiende hasta el XVII. Aunque ha habido denominaciones variadas y
tendencias a variar la cronología que abarca la etiqueta (pues muchos críticos consideran que
solamente es aplicable al siglo XVII), hoy día se acepta que el Siglo de Oro comienza en el
reinado de los Reyes Católicos y se extiende hasta el final del siglo XVII, coincidente con la
muerte de Calderón en 1681. No obstante, la Ilustración no desarrolla sus rasgos hasta
mediados del siglo XVIII en España, por lo que nos encontramos ante un período de transición
y de autores que todavía están más en la línea del Barroco.

EL MANIERISMO

Este es un concepto muy controvertido, acerca del cual los críticos no se ponen de acuerdo.

El manierismo es una actitud estética, o una concepción artística, nacida en torno a 1520, que
ya en el Barroco busca la explotación última de los recursos típicos del Renacimiento,
empleando procedimientos artísticos distorsionadores, reflejo de la inestabilidad del

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momento. Se ve una fundamental diferencia entre barroco y manierismo: la variedad barroca
que se inspira directamente en la vida y el manierismo, que es un proceso intelectual de
acumulación de materiales. El ejemplo español es Fernando de Herrera, aunque nuestro
Barroco se aleja pronto del Manierismo, yendo a distorsionar la realidad con las formas
puramente barrocas.

También surge el término Rococó, para calificar las manifestaciones artísticas de finales del
siglo XVII y comienzos del XVIII, pero de nuevo los críticos no llegan a un acuerdo sobre su
significado, que se ha definido como “reducción elegante” del Barroco.

CONTINUIDAD Y RUPTURA

El Barroco literario supone un gran cambio frente a la literatura del Renacimiento. Dicho
cambio no se plantea como una ruptura radical, sino como una evolución y transformación de
las formas renacentistas hacia una nueva necesidad expresiva. Se produce una exploración de
nuevos caminos y formas que enriquecen, transforman y complican lo existente en el
Renacimiento.

Los autores barrocos buscan con sus textos sorprender al lector utilizando múltiples y
novedosas técnicas para lograr sus objetivos. La metáfora se convierte en una de las
principales herramientas, con múltiples guiños y dobles sentidos que aparecen y reaparecen
en los textos. La exageración llevada al extremo estará a la orden del día, y también la creación
de personajes prototípicos, muestra de la sociedad de la época.

EL CONCEPTISMO

El conceptismo tiene orígenes medievales. Se basa en la creencia de que existen en el


universo una serie de correspondencias que el hombre puede descubrir.

Gracián, el gran teórico del conceptismo, define en su Agudeza y arte de ingenio el concepto
como un acto del entendimiento que expresa la correspondencia que se halla entre los
objetos. Son muchos los aspectos que pueden sostener esa correspondencia, como el sonido.
En ocasiones la relación entre dos realidades es tan tenue que el poeta se ve obligado a
señalarla al margen. Las dificultades para desentrañar las correspondencias entre los objetos
fueron aplaudidas a lo largo del siglo. Los conceptistas creían que la dificultad debía estribar en
el pensamiento, no en la oscuridad de la palabra. Se trata de acumular en el discurso el mayor
número de interrelaciones.

Quevedo y otros autores cultivan un estilo grave, apretado y denso que invita al lector a la
reflexión. La creación lingüística es menor. Lo más característico es la concisión.

El punto más alto del conceptismo lo representa Quevedo.

EL CULTERANISMO

Frente al conceptismo, tenemos el culteranismo. Nos hallamos ante un arte deliberadamente


elitista. El máximo representante es Góngora. La oscuridad culterana se centra en la

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complicación del texto mediante perífrasis, latinismos, hipérbatos, imágenes… El culteranismo
gongorino se mueve en esa dirección de renovar el lenguaje para recuperar la realidad.

Hubo numerosas polémicas en la época, atacando la oscuridad de Góngora y defendiendo una


mayor simpleza, como por ejemplo el Antídoto contra la pestilente poesía de las Soledades,
escrito por Juan de Jáuregui.

Hay puntos de contacto entre conceptismo y culteranismo. El conceptismo aparece en cuantos


autores podamos considerar hoy culteranos, y viceversa. En lo único que difieren es en la
aparición de latinismos en lengua culta.

LA LENGUA LITERARIA DEL BARROCO

Fonéticamente, el español del siglo XVII se va pareciendo cada vez más al castellano actual. Se
fija el sistema consonántico y se produce la diferenciación del dialecto andaluz. Rasgo peculiar
del español de la época frente al actual es la reducción de los grupos cultos consonánticos,
como –ct, -pt, -mn… Las formas pronominales tienden a separarse de los verbos. Madrid fue el
centro irradiador de las normas y convenciones lingüísticas.

Tanto en la lengua literaria como en la lengua normal el vocabulario se amplía


extraordinariamente. Se incorporan latinismos, italianismos, galicismos, helenismos,
indigenismos americanos y expresiones de germanía, que pasan a formar parte del lenguaje
corriente. Rasgos de la lengua literaria pasan al lenguaje común, como el gusto por las
metáforas, equívocos y conceptos.

La lengua literaria apunta a una artificiosidad y dificultad difíciles de igualar. Rasgos generales
de la lengua literaria del Barroco son la afición a diversos tipos de zeugmas, el empleo de
aposiciones equivalentes a símiles o metáforas, tecnicismos, retruécanos, metonimia…

Sin embargo, hay que contar con otros autores cuya claridad es proverbial, no porque su obra
sea simple, sino porque el vocabulario se mueve en los límites de lo aceptable.

LA VIDA LITERARIA DEL BARROCO

Frente a lo que sucedía en la Edad Media, durante el Siglo de Oro la literatura se pone cada vez
más al alcance del pueblo. En esta época, la población se hizo urbana y con este fenómeno se
produjo un acercamiento de amplios grupos a los productos culturales. El arte se dirige a un
público variopinto y el creador ha de organizar el mensaje de modo y manera que pueda ser
aprehendido por los diversos estratos. Esta dependencia del público que paga obliga a la
confluencia de obras de calidad indudable y de otras claramente dirigidas a satisfacer a un
auditorio vulgar. Hay que satisfacer a un público muy diverso.

Este arte masivo tiene una función de propaganda dirigida a configurar tipos, formar
mentalidades y agrupar masas ideológicamente.

El papel de la imprenta es muy importante, pues ayuda a la difusión de las obras y su lectura,
aunque las ediciones de los autores barrocos suele ser póstuma, porque el proceso de
publicación de una obra era largo y laborioso, pues requería la adquisición de una serie de

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privilegios. Las ediciones furtivas se sucedían. Se trataba de un negocio suculento que merecía
el riesgo de fraude.

El 80% de la población era analfabeta, por lo que la difusión oral de las obras es muy
frecuente.

La difusión manuscrita, especialmente en poesía, es también importante.

TEMA 2.- LA PROSA I: PROSA NARRATIVA DE FICCIÓN.


CERVANTES
INTRODUCCIÓN A LA NOVELA EN EL BARROCO

La narrativa en prosa había conocido un auge notorio en el Renacimiento. El influjo italiano


propició la aparición de relatos en todos los países europeos. Aun cuando esa novelística
recogía muchos elementos folclóricos, el realismo se va perfilando en ella. Un primer fruto es
el Lazarillo de Tormes. El Quijote será la pieza clave.

En el siglo XVII, existen varios géneros prosísticos, que pueden dividirse en prosa intelectual
(historia, costumbrista, tratados religiosos, misceláneas) y prosa de ficción, también con
distintos subgéneros.

La novela pastoril, vigente en el siglo XVI, incapaz de dar expresión al mundo complejo del
hombre barroco, desaparece en el siglo XVII, en un fenómeno de progresiva decadencia. Dos
direcciones se dibujan en la novela barroca: la picaresca, aunque es cierto que corre hacia su
desintegración, y la novela cortesana o de aventuras, que muchas veces se ha contagiado de
los lances y figuras de la comedia.

El concepto de novela difiere del actual. La novela del XVII aglutina siempre muchas tendencias
diferentes, y es frecuente la mezcla de prosa y poesía.

CERVANTES (1547-1616) NOVELISTA

LA GALATEA

Esta obra, la primera extensa de Cervantes, sale a la luz en 1585, aunque hay publicada una
carta del autor, fechada en 1582, en la que dice que está componiéndola. Es una
reinterpretación del género pastoril. Cervantes, por ejemplo, incluye elementos de muerte en
el mundo pastoril, en el cual todo este tipo de manifestaciones se encontraba ausente. La
novela pastoril tiene importancia como elemento que propicia el nacimiento de la novela
moderna, gracias a su preocupación, aun dentro del mundo ficticio e irreal, por la
introspección psicológica.

Consta de seis libros. La trama es tan tenue que se ha llegado a pensar que se reduce a un
simple pretexto para engarzar los abundantes poemas. En torno al tema principal se apiñan

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numerosísimos relatos secundarios, que se entrecruzan por un motivo común, al amor. Casi
todos ellos narran amores pueblerinos. Los valores de esta novela hay que buscarlos en rasgos
aislados de estilo y en algún que otro poema, y en el carácter de embrión que tienen algunos
motivos para las restantes obras de Cervantes.

En la obra, Galatea tiene que decidir entre cumplir la voluntad de su padre, que quiere casarla
con un pastor, o no aceptarla a favor de su amante, Elicio. Al final opta por esta segunda
opción y Elicio pide ayuda a sus amigos. La primera parte acaba así, en suspenso, y la segunda
no llegó a escribirse.

Algunos de los pastores lo son solo en el hábito, cosa habitual en la novela pastoril. Los críticos
han buscado quien puede encubrirse bajo los nombres de los personajes.

La filosofía de la obra está dominada por el neo-platonismo de los Diálogos de amor de León
Hebreo. También se ha señalado el influjo de La Arcadia de Sannazaro, pero solo afecta a
pequeños detalles.

LAS NOVELAS EJEMPLARES DE CERVANTES

Se publicaron en 1613, aunque se sabe que algunas de ellas estaban escritas con notable
anterioridad.

Cervantes, siguiendo la tradición de los novellieri o la de los cuentos tradicionales, crea una
serie de novelas que son algo más que un texto prototípico con personajes inertes. Añade el
realismo y una mayor complejidad psicológica y social. Con frecuencia el narrador es un testigo
presencial de lo que a sus propios personajes les sucede, y así se lo hace notar al lector.

Cervantes muestra la conciencia que tiene de ser el inventor de la novela en español, y en la


intención que tiene de que esta sea un ejemplo provechoso para los lectores. Hasta el
momento, las narraciones breves o habían sido intentos en solitario o bien se trataba de
colecciones basadas en los cuentos tradicionales o en las novelas italianas. Cervantes parece
creer en el carácter ejemplar de estas novelas cuando en el prólogo lo puntualiza. El sentido de
lo ejemplar no atiende tanto a la moral como a la enseñanza para la vida que se puede deducir
de su peripecia.

La clasificación distingue tres grupos: novelas idealizantes, novelas ideo-realistas y novelas


realistas.

CLASIFICACIÓN DE LAS NOVELAS EJEMPLARES

 Novelas idealistas: Son las menos interesantes y las más estereotipadas. Sus
protagonistas aparecen adornados de todas las gracias imaginables y son planos.
Transcurren a veces fuera de España y siguen fielmente la técnica italiana. La peripecia

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está excesivamente desarrollada y cae en lo inverosímil. Ejemplo: “El amante liberal”,
“La señora Cornelia”, “Las dos doncellas”…

 Novelas ideorrealistas: En ellas el proceso idealizador toma como punto de partida la


realidad, con cierta observación de ella. Dentro de este grupo se distinguen dos clases:
las que basan su trama en la anagnórisis final y las que se inspiran en motivos
folclóricos y están próximas al cuento de Boccaccio. Pese a que algunas de ellas se
desarrollan en ambientes aptos para la plasmación de la realidad social de su tiempo,
se mueven aún en un mundo idealizado. Este grupo cuenta con una trama bien
desarrollada y una peripecia compleja a la italiana, pero nacionalizada. Ejemplos: “La
gitanilla”, “La ilustre fregona”, “El casamiento engañoso”…

 Novelas realistas: Constituyen un magistral cuadro de costumbres con sus ribetes de


sátira e ironía. Este grupo lo constituyen tres textos que podríamos calificar de
denuncia social. La peripecia argumental no tiene gran relieve en estas piezas. Son una
acusación a la sociedad contemporánea que tiene plena validez en otros tiempos y
lugares. La descripción de la vida humana que le circunda está aprovechada para
mostrar los comportamientos, contra natura y contra la razón, de los hombres. La
ironía se deja sentir. Son: “Rinconete y cortadillo”, “El coloquio de los perros” y “El
licenciado Vidriera”

 “La tía fingida”: novela que se ha venido atribuyendo a Cervantes. Se suele justificar su
no inclusión en la colección de Novelas ejemplares por su tono excesivamente
desenfadado.

LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA (1617)

Se publicó póstumamente en 1617. Debió empezar a escribirse en 1599. El segundo libro


estaría acabado para 1605 y las dos últimas partes en 1612 y 1616. Tradicionalmente se ha
incluido entre las novelas de corte bizantino. El redescubrimiento de Heliodoro en el siglo XVI
hace aumentar el gusto de las novelas de este tipo.

Narra las aventuras de Auristela y Periandro, que al final resultan ser Persiles y Segismunda, en
su larga peregrinación. Las primeras peripecias se sitúan en una geografía fantástica con muy
escasos elementos reales. Al llegar a la zona mediterránea, tan familiar para el autor, el tono
cambia y el novelista echa mano de sus recuerdos. En la primera parte se mezclan la fantasía y
noticias más o menos fidedignas. En la segunda, el autor se mueve en el terreno de lo real.

En la obra se ven reflejadas ciertas vivencias autobiográficas, por ejemplo referentes a su


cautiverio en Argel.

Los protagonistas son figuras planas, cuyo peregrinaje es una progresión vital. En la acción
central se insertan una serie de relatos breves, que son un tesoro de humor y agudeza
psicológica.

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El lenguaje está cuidadísimo, pero esto no basta para disimular la fácil y trivial inverosimilitud
de las historias.

LA NOVELA DE LOPE (1562-1635)

Nace en Madrid en 1562. Hacia 1580 empieza a ser conocido como poeta. Es posible que
estudiara en la universidad de Salamanca. Empezó sus amores con Elena Osorio, que terminan
escandalosamente con una ruptura, aderezada por Lope con libelos, que le acarrean cuatro
años de destierro. Se casa con Isabel de Urbina y marcha con ella a Valencia.

Después su vida se complica en amores y conflictos. Alguna crisis religiosa le hace ingresar en
una congregación, y se ordena sacerdote el año en que imprime las Rimas sacras. Su pasión
última es Marta de Nevares. Los años de senectud son melancólicos. Enfermo, con problemas
económicos y envejecido, muere en 1635.

Lope no es un modelo de moralidad, como tampoco lo es su vida. No se le conoció más vicio


que el amor. El más importante de sus defectos fue la envidia.

Es sin duda el literato que más ha escrito en la historia del mundo, y abarcó todos los géneros,
con el genial acierto de hallar una fórmula teatral capaz de concentrar la atención de todo el
cuerpo social.

LA ARCADIA (1598)

Se inserta en la larga tradición de la novela pastoril. Cada uno de los pastores es trasunto de
los amigos de Lope en el palacio del duque de Alba. Posiblemente lo mejor del libro esté en sus
versos. Se ha destacado el sentimiento del paisaje que anima en el libro, estilizado y refinado.

El protagonista ve la aparente infidelidad de una amante. Los enamorados caminarán por


senderos errados hasta separarse definitivamente. El protagonista acabará retirándose del
mundo.

EL PEREGRINO EN SU PATRIA (1604)

Se trata de una novela de aventuras, de las comúnmente denominadas bizantinas. El


protagonista es símbolo del cristiano en el camino de la vida. La acción de la novela se
desarrolla en torno a los grandes centros marianos españoles. Ni el genio ni la habilidad están
a gran altura, si se prescinde de las inserciones poéticas. Entre esas inserciones se cuentan
cuatro autos sacramentales. Es famosa la relación, que aparece en el prólogo, de las comedias
que Lope había compuesto hasta el momento.

LOS PASTORES DE BELÉN (1612)

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El autor define su obra como prosas y versos al Niño Dios. Aflora el tema del desengaño y
parece anunciarse la crisis religiosa que desembocó en la ordenación del poeta. Son mejores
los versos. La sencillez y la ingenuidad del tema y del planteamiento dan vida al libro: la fuerte
emoción infantil que envuelve la fiesta de Navidad, la raíz folclórica de todos los temas… El
primer destinatario de esta novela era su hijo predilecto.

NOVELAS A MARCIA LEONARDA

Las novelas incluidas en La Filomena y La Circe son un intento de cultivar el género. Por
acercarse más a las dimensiones y a la concisión propia del teatro, nuestro poeta se
desenvuelve con mayor soltura. Estas novelas son novelas cortas de impulso cervantino y aire
italiano, caracterizadas por su variedad, ejemplaridad y originalidad.

Lo más original de ellas es el carácter epistolar al dirigirse constantemente a la señora Marcia


Leonarda (que es Marta de Nevares, por cuy petición escribió estas novelas), con
justificaciones por lo inverosímil de la acción. Las aventuras, tópicas y manidas, se amontonan
y llevan a los amantes protagonistas de un lado para otro. La gracia fundamental está en el
juego del narrador, que comenta en voz alta y con nombre propio los aprietos en que ha
puesto a sus personajes, lo pertinente de una descripción o la necesidad de crear una novela
divertida.

LA DOROTEA (1632)

El poeta nos presenta los amores de dos jóvenes, don Fernando y Dorotea. Una alcahueta
convence a la madre de Dorotea para que acepte a otro amante para su hija. Despechado, don
Fernando se va a Sevilla, aunque al final vuelve y se reanudan las relaciones. La pasión de los
amantes se ve acosada por los mil obstáculos que surgen de la situación irregular en que viven.
Finalmente sobreviene la ruptura. La acción se cierra con la muerte del segundo amante y de
la alcahueta.

La novela es el final de una larga tradición temática, que se inicia en los romances juveniles y
narra, distorsionados y poetizados, sus amores. Lope, ya viejo, se consuela de muchas
amarguras con la rememoración de sus años juveniles, poniendo una indulgente ironía en el
recuerdo de las locuras de antaño. Las relaciones con Elena Osorio prestan la materia a la
acción central. Los amores con Marta de Nevares sirven de trasfondo a esa acción y aparecen
en muchos de los poemas insertos en la obra. Así, la obra está cargada de autobiografismo.

La alcahueta es sin duda un personaje literario, inspirado en La Celestina. La protagonista se


trata de una criatura poética en la que se mezclan vivencias y personajes pertenecientes a
distintas épocas. El autor se desdobla en los dos protagonistas masculinos. Los personajes
reales se contaminan y distorsionan al pasar a ser personajes literarios.

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La obra es una acción en prosa que es menos acción que comentario de acciones. La obra se ha
denominado acción en prosa por ser una mezcla de lo real y la tradición literaria pincelada con
toques de amor e ironía. Se describen acontecimientos, que el lector sabe falsos. Juega
constantemente con la literatura dentro de la literatura.

El poeta se pinta a sí mismo con actitudes desvergonzadas. La acción en prosa es la historia de


un fracaso vital. La realidad pone un sangriento contraste a las palabras y gestos de los
personajes. Lope resume su fracaso: la imposibilidad de ajustar el comportamiento a los
modelos heroicos que había visto en los libros. Traza figuras humanas desgarradas entre las
contingencias cotidianas y las aspiraciones íntimas.

TIRSO DE MOLINA (1579-1648), NOVELISTA: LOS CIGARRALES DE TOLEDO (1624)

Tirso de Molina es un autor fundamentalmente conocido por su obra dramática, pero también
escribió dos obras en prosa: Los cigarrales de Toledo y Deleitar aprovechando.

Los cigarrales de Toledo (1624, aunque se considera que se compuso mucho antes), de
carácter profano, recoge una serie de fábulas, cuentos, versos, relato cómico, relato amoroso,
de caballerías y tres comedias. Un grupo de amigos se reúnen en un cigarral, un paisaje
bucólico, y charlan alegremente. Todas las novelitas tienen un inconfundible sabor
boccacciesco.

Hemos de subrayar el valor de una de estas novelitas: Los tres maridos burlados. Gira en torno
a la disputa entre tres damas por un diamante. Se lo quedará aquella que sea capaz de urdir un
engaño más ingenioso para su marido. En vista de que las tres rivalizan en astucia, se reparten
el trofeo. El relato es muy gracioso.

La prosa es ágil, animada y sabe imprimir a la trama el punto justo de picardía.

Deleitar aprovechando aparece en 1653. Es una obra en la que domina la preocupación


religiosa y que persigue la formación del lector. A raíz del Carnaval se reúnen tras familias
devotas que se dedican a narrar vidas de santos. Incluye poemas, tres autos sacramentales y
tres novelas.

La labor en prosa de Tirso se completa con La historia de la Orden de la Merced.

OTRAS NOVELAS: PRINCIPALES TIPOS Y CLASIFICACIONES

La narrativa barroca castellana es una mezcla de muchos elementos, pero se distinguen varios
tipos de novelas:

A. La novela corta italiana de ambiente cortesano: El escenario en que se desarrollan


estos relatos breves suelen ser ciudades populosas. Los personajes pertenecen a clases
elevadas de vida ociosa, que cultivan el galanteo amoroso. Se advierte una clara

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evolución del sentimiento amoroso. La mujer deja de ser un objeto pasivo e impera
una menor austeridad en las relaciones entre damas y caballeros. Hay dos direcciones
en la concepción del sentimiento amoroso por parte de la novela italiana: el amor
casto e idealizado que casi siempre acaba rindiéndose a la tentación, y el amor
sensual. Junto a los protagonistas pululan otros personajes que se mueven en su
mismo ambiente. Hay ausencia de los individuos de baja estofa. A una con el amor
reina en estas novelas otro sentimiento esencial: el honor. A pesar de la gran dosis de
fantasía novelesca que hay entre sus ingredientes, constituyen en buena medida un
documento social. A través de ella accedemos a las costumbres, gustos e ideas de un
ambiente social concreto. En la novela italiana predominan el artificio y la convención.
El modelo inmediato de estas producciones serán las obras de los grandes novelistas
italianos, como Boccaccio. Muchas veces nuestros autores caen incluso en el plagio.
B. Novela de tipo histórico: la temática está basada en algún episodio susceptible de ser
novelado.
C. Novela picaresca.
D. Novela pastoril.

ALONSO DE CASTILLO SOLÓRZANO (1584-1648)

Escribe una gran cantidad de novelas agrupadas por colecciones al estilo boccacciesco, y sigue
modelos tópicos. En ellas priva el amor y la aventura, y se atiene a las directrices marcadas por
los italianos. Su puesto al servicio de los nobles en situación de mecenazgo hace que su
producción sea toda para el ámbito cortesano y carezca de originalidad. Algunas son:

 Jornadas alegres: Se apoyan en la tópica ficción de reunir algunos relatos que alivien el
ocio del viajero.
 Fiestas del jardín: Hay aquí un crimen pasional que da pie a todos los cuentos. En ellas
se analiza sobre todo la psicología femenina.

SALAS BARBADILLO (1581-1635)

Escribe una serie de novelas breves en las que se mezclan los cuadros de costumbres y el
relato cortesan. No faltan tampoco los matices picarescos, jocosos y satíricos. Son libros llenos
de ingenio y buen humor que trazan el perfil de la vida madrileña de la época. Su estilo se ha
calificado de conceptismo jocoso, utilizando los chistes y juegos lingüísticos con gran soltura.

Entre sus obras destaca Don Diego de Noche, de 1623. Relata nueve aventuras acaecida cada
una de ellas en una noche distinta. Destacan por la gracia y habilidad con que están unidas.
Está sazonado con un magnífico epistolario satírico y jocoso, y con un magnífico epistolario
satírico y jocoso, que se intercala entre la segunda y la tercera noche. Los temas de estas
cartas son con frecuencia chuscos. Abundan los versos mezclados con la prosa.

CÉSPEDES Y MENESES (1585-1638)

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Hay que distinguir en este escritor de vida azarosa una doble faceta: la de historiador y la de
novelista. Alguna obra suya es:

 Varia fortuna del soldado Píndaro: de 1626. Es una mezcla de novela picaresca y de
aventuras. Usa la técnica autobiográfica. Se mezclan las escenas del hampa con los
fenómenos sobrenaturales. Sigue el gusto por lo truculento y morboso. Los episodios
secundarios se integran bien en las vivencias del protagonista. Se ha atenuado el
desencanto.

En el conjunto de su producción Céspedes demuestra ser un hábil narrador, imaginativo y


variado, cuyo único defecto sería un exceso de artificio y cierto afán cultista. Sus retratos
femeninos tienen un extraordinario valor.

Como historiador nos interesa la Historia de los sucesos de Aragón (1622), que intenta arrojar
luz sobre la enigmática figura de Antonio Pérez. Brinda su apoyo al monarca, si bien no exime
de culpa a algunos de sus más diversos colaboradores. No es raro que al redactar sus obras
históricas Céspedes cruce su actividad de novelista y nos brinde algunos episodios ajenos a la
estricta crónica.

NOVELA IDEALISTA: PASTORIL, MORISCA Y BIZANTINA

El momento de apogeo de la novela pastoril española, representado por Montemayor y Gil


Polo, viene definido porque el mundo novelesco es una realidad consistente que incorpora
elementos cotidianos, pero previamente sometidos a un proceso de pastorilización. En una
segunda etapa, marcada por Gálvez de Montalvo y Lope de Vega, el motor de la acción será
una anécdota personal y no el propio mito. En el último escalón se caracteriza por la
socialización, es decir, el mundo bucólico pierde autonomía y los escasos elementos que
perduran se modifican para ajustarse al canon social.

En las últimas obras del género, las del siglo XVII, se da mayor cabida a la imaginación. La
recreación del mundo pastoril se hace con una intención exclusivamente artística. La novela
pastoril del siglo XVII presenta la apertura a la influencia italiana. Se abre también a la
trascendencia religiosa.

De la novela morisca la pieza de Mateo Alemán es el caso más significativo. Cercano a este
campo están los relatos de cautivos.

La novela bizantina alcanza su cima más alta con el Persiles de Cervantes, si bien los esquemas
de las complicadas peripecias propios del género impregnan las tramas de las novelas
cortesanas.

NARRATIVA AUTOBIOGRÁFICA

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Es una composición próxima a la picaresca. Las dos más interesantes son la Vida del capitán
Alonso de Contreras y los Comentarios del desengañado de sí mismo, de Diego Duque de
Estrada.

TEMA 3.- LA PROSA II: NOVELA PICARESCA


INTRODUCCIÓN: GENERALIDADES DE LA NOVELA PICARESCA

El Lazarillo de Tormes inicia una corriente narrativa cuya continuación es la picaresca. No cabe
dudar de la filiación de la novela barroca y su punto de origen en el Lazarillo y tampoco cabe
pasar por alto las diferencias.

La moralización directa y sermoneante difiere del tono de la antecesora, aunque ambas


respetan la misma fórmula estructural con autobiografía y relato itinerante. Sin embargo, la
autobiografía se usa como mero soporte convencional

El Lazarillo había puesto en circulación el realismo psicológico. El protagonista es un ser


contingente que reacciona con coherencia ante las presiones externas. En las continuadoras
no ocurre así. Al perderse el realismo psicológico, la picaresca corre hacia la acumulación de
estampas grotescas que no contribuyen a crear ante los ojos del lector un personaje complejo,
sino un testigo-protagonista de absurdas aventuras. Con esto llegamos a la casi identificación
del género con el relato lucianesco. La única diferencia estriba en lo que de fantasmagórico y
esotérico tiene a menudo la base argumental de las fantasías lucianescas.

Tras el Guzmán, que retoma el tono del Lazarillo, la atracción de la fantasía lucianesca se hace
irresistible. La figura clave en este proceso es Quevedo. El buscón transforma el género y lo
reconvierte en una sarta de tipos y escenas ridículas.

El interés se centra a veces en la realidad descrita. En esos casos, la picaresca deriva hacia el
costumbrismo. El protagonista es simplemente un testigo impasible, que se limita a describir la
realidad que le rodea.

Tradicionalmente, se viene admitiendo que un rasgo esencial de la picaresca es el reflejar el


inframundo de la delincuencia. Frecuentemente, tendrá una intención moralizante mediante
los ejemplos a contrario. Las novelas con protagonistas del hampa rehúyen o recortan la
técnica autobiográfica. Con ellas se ha perdido la novelización del punto de vista, que es rasgo
esencial.

MATEO ALEMÁN (1547-1615)

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Mateo Alemán nació en Sevilla en 1547. Su padre obtuvo plaza en una cárcel, por lo que entró
en contacto desde una edad muy temprana con el inframundo de la delincuencia. Estas
primeras experiencias jamás se borraron de su mente. Era de origen converso, lo que ayuda a
explicar en buena medida la amargura, el pesimismo y el resentimiento que rezuma su obra.

Recibe una esmerada instrucción. Comienza la carrera de medicina, pero no la ejerció nunca ni
ostentó el título. Son los médicos uno de los sectores sociales más ridiculizados en su obra.

La muerte de su padre desencadena una serie de problemas económicos en la familia. La


penuria lo precipita a una boda poco afortunada. De su experiencia matrimonial frustrada
puede proceder parte de su rabiosa misoginia. Lleva una vida disipada que está por encima de
sus posibilidades económicas. Llega a la cárcel.

Una vez en libertad, se marcha a la corte donde alterna su tarea administrativa con negocios
diversos que revelan su carácter aventurero. Va a Méjico. No se sabe con exactitud la fecha de
su muerte.

Su pesimismo vital se vio incrementado por la conciencia de sentirse injustamente


discriminado por su origen converso. De ahí la visión tan profundamente negativa que se
desprende de su obra. El mundo es hostil y el hombre es el peor enemigo de sus semejantes,
un ser corrupto.

Alguna obra: Vida de San Antonio de Pauda (hagiográfica), El Guzmán de Alfarache…

EL GUZMÁN DE ALFARACHE

La primera parte del Guzmán se edita en 1599, y la segunda en 1604. Cada una de ellas incluye
tres libros.

Nos cuenta la historia de Guzmán, un pícaro que procede de una familia humilde, de la que
deja de depender muy pronto, y emprende un viaje lleno de aventuras azarosas, castigos,
desengaños amorosos… Siendo un galeote condenado se arrepiente de su vida pasada y se
convierte. Al final obtiene la libertad.

La obra presenta una estructura autobiográfica. El narrador-protagonista desde la lejanía en


galeras contempla su devenir como etapas que han de concluir inevitablemente en el estado
desde el que escribe. Este relato autobiográfico pretende transmitir una enseñanza al lector ya
que en él se analizan los propios errores que desembocan en la conversión. No hay
comprensión para el personaje. Constantemente la acción se ve interrumpida por digresiones
y reflexiones morales.

El tiempo real es el momento final, cuando el protagonista está condenado a galeras. Lo que
cuenta el galeote Guzmán no es la vida objetiva del pícaro, sino el recuerdo que tiene de esta
en un momento dado. Hay dos tiempos distintos: uno, el propio de la acción que desarrollan.
Otro, el del momento en que se narran en el Guzmán.

El autor trata de justificar desde una estética realista la aparición de narraciones secundarias.
En ocasiones se insertan dentro de la acción central, haciendo que las cuente uno de los
personajes con el fin de entretener a los demás. Estos relatos están tan estrechamente

15
vinculados a la acción central del cuento y son tan sumamente breves que el lector no pierde
de vista nunca la trama en la que se incrustan. Las novelas cortas tienen la evidente finalidad
de relajar la atención del lector, sin preocupaciones morales. Existe otro tipo de narraciones
más breves con que sí se pretende ofrecer una ejemplificación de la enseñanza moral. Hay
todavía un tercer tipo de cuentecillos muy breves, que vienen a divertir, a agilizar la narración,
explicando curiosidades y anécdotas.

La estructura principal viene dada por la evolución moral del protagonista. Los diversos
episodios van a dejar huella en el alma del pícaro y a determinar su evolución moral regresiva.

La acción empieza desarrollándose lentamente y se precipita al final.

Por ser una obra de moralidad a contrario, el comentario a la acción se hace imprescindible
para explicar los malos ejemplos, de modo que se ajusten a la interpretación moral que se
pretende dar. Los sermones morales son consustanciales a nuestra novela, no algo añadido a
posteriori.

El radical pesimismo se vierte en una dura crítica que recae sobre personajes representativos
de los diversos grupos sociales. El galeote nos ofrece sus experiencias negativas con el hombre.
El pícaro se mueve siempre en un mundo que le es hostil. La vida es concebida por él como
una lucha sin tregua. No obstante, se puede apreciar una curiosa contradicción en la actitud
del autor, ya que, si bien es cierto que critica duramente a los diversos oficios, no lo es menos
que se observa en él una clarísima voluntad de integración en la estructura social. No menos
integradora es su actitud de continuo elogio a la iglesia y sus representantes.

El lenguaje es intenso, detallista, de gran exuberancia verbal y riqueza léxica. Se advierte una
gran cantidad de recursos retóricos, como construcciones antitéticas. No se expresa de
idéntica forma en las digresiones morales que en el relato propiamente picaresco, más llano y
coloquial. Su estilo no resulta demasiado fácil al lector, dada la tendencia a la construcción de
frases muy largas y el gran número de discursos morales. No es una obra amena.

El gran valor de la obra está en que es un complejo y rico reflejo de la época, del mundo
barroco.

SEGUNDA PARTE DEL GUZMÁN DE ALFARACHE

En 1602 aparece en Valencia, a nombre de Mateo Luján de Sayavedra, una falsa segunda parte
del Guzmán. Causó un grave mal a Alemán, ya que se vio obligado a alterar la parte del libro
que ya tenía elaborada. Parece dar a entender que tuvo algún tipo de contacto con el falso
autor y que, incluso, le dio a conocer sus ideas acerca del desarrollo de la segunda parte.

La diferencia entre ambos textos salta a la vista. El apócrifo falla sobre todo en la fusión del
relato picaresco con las disquisiciones morales.

OTRAS NOVELAS PICARESCAS

 El guitón Honofre, de Gregorio González: 1604. Es una relación, escrita en primera


persona, de la vida de Honofre Caballero. Nos cuenta sus intentos por abrirse paso en

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la vida y cómo es encarcelado, escapando más tarde e ingresando en una orden
religiosa para escapar de sus delitos. Destaca en el relato el gran número de refranes y
frases tradicionales. Hay una considerable crítica social, explícita o implícita. No faltan
las sentencias moralizantes que sirven a la finalidad didáctica del libro. Contrastan con
la marcada irreverencia del protagonista y de la historia que nos cuenta. El perfil
psicológico de Honofre está muy bien trazado, así como el de la sociedad.

 La pícara Justina, de Francisco López de Úbeda: 1605. Cada capítulo va precedido de


unos versos, que anuncian el tema que se va a tratar, y termina con unas conclusiones
morales que se sacan de lo narrado. Los versos se han criticado por su mala calidad y
las moralejas porque son completamente forzadas. Es la primera vez que se incorpora
un personaje femenino como protagonista de la novela picaresca. Corre una serie de
aventuras. Contrasta la escasa calidad moral de Justina, corrompida por el vicio, con su
interés por conservar a toda costa la virginidad. El autor tiene más interés en divertir al
lector que en instruirle. Hay en ella una extraordinaria riqueza lingüística y un intento
de innovación. Lo que ocurre es que el juego de ingenio resulta desmesurado y llega a
cansar al lector.

 La hija de la Celestina, de Salas Barbadillo: 1612. De nuevo la protagonista es una


mujer. Su madre tiene el apodo de Celestina. Elena se escuda en una falsa
santurronería para la persecución de sus fines. Dado su tema, gira en torno a los
poderes eróticos de Elena, cuando lo cierto es que en la picaresca el mundo del sexo
queda reducido a un segundo plano. Es un relato desenvuelto, sin prejuicios puritanos.
Su prosa es muy dinámica. El autor en el prólogo habla de su intención moralizante.
Pero la lección moral se limita al desenlace justiciero en que Elena es ahorcada. En
ningún momento se sirve de disquisiciones. El relato parece una auténtica exaltación
de la vida depravada. Solo al final sabemos que es un ejemplo a contrario. Está escrita
en forma dialogada, con lo que no se atiene a la escritura autobiográfica. El ambiente
general de la novela se inspira claramente en La Celestina. La segunda versión es
inferior a la primera.

 Vida del escudero Marcos de Obregón, de Vicente Espinel: 1618. Marcos de Obregón
se concibe como un recuerdo de las andanzas del autor, cuando ya han quedado muy
lejos en el tiempo. Esto no impide que se mezclen en ella muchos episodios novelescos
y que se evite la alusión a otros que en aquel momento Espinel no quiso tener en
cuenta. Marcos de Obregón evoca un pasado lejano, el que corresponde a su estancia
en casa de un médico, lo que da pie a una serie de regocijadas aventuras. Cuando ya
está completamente adaptado, el médico se tiene que ir y se queda solo. Tras una
serie de aventuras, se refugia en una ermita. Allí encuentra a un ermitaño a quien le
cuenta su vida desde el principio. Así pues, ha cambiado la técnica narrativa porque
asistimos a una conversación. Lo que ocurre es que la presencia del interlocutor
apenas se advierte. Solo sirve para justificar el relato de las cuitas de Marcos. El tiempo
no presenta una sucesión lineal. La segunda relación prosigue con el relato de sus
aventuras. La tercera relación respeta la misma estructura. Termina con el retorno de
Marcos a Ronda. A lo largo de la biografía se insertan algunos relatos secundarios que

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pueden considerarse como pequeñas novelas independientes. El pícaro se halla
implicado en ellas. Junto a sus aventuras, más o menos picarescas, se nos habla de sus
contactos con otros sectores sociales más refinados. Nunca penetra en profundidad en
las lacras morales de la vida de los bajos fondos. La visión que esta obra nos ofrece del
mundo no es pesimista, sino risueña y optimista. No obstante, no se puede rechazar
de plano su vinculación a la picaresca. Abundan las disertaciones sobre temas morales.
Nos ofrece una prosa clara.

 La desordenada codicia de los bienes ajenos, de Carlos García: 1619. El protagonista es


Andrés, un ladrón al que el narrador conoce en la cárcel. A partir del capítulo segundo,
toma la palabra para hablar de su profesión. El lector sale perfectamente adiestrado
acerca de las más diversas artes del hurto y los antecedentes de tal oficio. Tiene gracia
y agilidad en el manejo de la prosa.

 Segunda parte del Lazarillo de Tormes, de H. de Luna: 1620. El autor finge escribir el
libro para desmentir todas las falsedades que se contienen en la prolongación de 1555.
Vuelve al realismo del modelo, si bien con un tono mucho más bronco y la sátira más
mordaz. Se sirve del habitual recurso literario de hacer creer al lector que los hechos
que narra no los inventa él, sino que los extrae de una crónica. Hay un fragmento de la
obra en que se aparta de la concepción realista y verosímil del relato e introduce unos
elementos fantásticos. El protagonista queda convertido en el pícaro genérico, sin
individualidad o carácter distintivo. El principal destinatario de la sátira es el clero. Los
ataques son de una violencia inaudita, muy distante del tratamiento que se da al tema
en las demás novelas picarescas. Otra nota discordante en el ámbito del género
picaresco es el tono obsceno y descarado que tienen algunas aventuras. En lo que sí se
asemeja al modelo es en la ausencia de digresiones morales. Su prosa es también
sencilla y ágil.

 El Lazarillo de Manzanares, de Juan Cortés de Tolosa: 1620. La inferioridad respecto al


modelo es muy notable. Se ajusta también al esquema del mozo que sirve a muchos
amos. El estilo deja mucho que desear. Se excede en el intento de parecer ingenioso y
cae en la oscuridad y la pesadez. El ritmo de la narración se interrumpe con frecuencia
para intercalar todo tipo de relatos secundarios.

 El donado hablador, de Jerónimo de Alcalá Yáñez: 1624. Comparte muchos elementos


con las restantes composiciones del género: carácter autobiográfico, intención satírica,
afán moralizante, estructura abierta… Sin embargo, es la personalidad del protagonista
la que más desentona en el conjunto. Tiene un carácter devoto y peca más de
bobalicón que de pícaro. Una interesante peculiaridad es su estructura dialogada,
aunque la operatividad de los interlocutores es nula. Por lo que respecta a la crítica
social, carece de la agresividad y dureza que presentan otras obras. Solo hay en este
contexto una nota discordante: su agresividad hacia la mujer. Es obvio que la intención
del autor ha sido mostrarnos una amplia visión del corpus social. En la obra existe un
predominio total del elemento religioso sobre el picaresco. Los malos ejemplos
quedan ahogados en un océano de enseñanzas morales, advocaciones a Dios y a los

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santos, citas bíblicas… Es una novela hecha para transmitirnos una enseñanza moral.
Tiene mucho de libro de devoción. Lo más interesante son los cuentos y anécdotas que
el autor va intercalando a cada paso para ejemplificar sus enseñanzas.

 Las novelas de Castillo Solórzano: Es autor de obras picarescas en las que se insertan
muchos elementos que proceden de la novela italiana cortesana. La finalidad
moralizante ha quedado atrás. Se inicia en el género con Las harpías de Madrid y
coche de las estafas (1631), que no se atiene a la fórmula autobiográfica. Otras obras
son: La niña de los embustes. Teresa de Manzanares, Aventuras del bachiller Trapaza
(1637) y La garduña de Sevilla y anzuelo de las bolsas (1642).

 Vida y hechos de Estebanillo González, escrita por él mismo: 1646. Se ha puesto en


duda la existencia real del personaje. Sin embargo, por lo general se cree que la obra
es histórica y autobiográfica. Es la obra una memoria burlesca. En calidad de testigo de
algunos de los acontecimientos clave de la política europea del momento, nos ofrece
una auténtica caricatura. Han desaparecido la intención satírica y la finalidad
moralizante. El narrador insiste con frecuencia en que lo que nos está contando no es
una vida fingida, sino la suya propia. Un elemento muy importante del texto es la
parodia anti-heroica a raíz de su enrolamiento en el ejército. No adopta la actitud del
cronista interesado por los hechos, sino que nos cuenta sobre todo sucesos
relacionados con su vida de pícaro. A pesar de la distorsión a que somete la
descripción de la guerra, se nos cuentan algunos sucesos reales. El momento de su
vida desde el que escribe Estebanillo es cuando, después de muchos años de correr
aventuras, se dispone a elaborar sus memorias. Aunque hay algunos episodios
sombríos, quedan sepultados por la risa, los chistes y las gracias. El estilo es vivaz,
ingenioso y caricaturesco. Acumula excesivo número de peripecias y personajes. No da
lugar a profundizar en nada.

 La vida de don Gregorio Guadaña, de Antonio Enríquez Gómez: 1647. En realidad es


más bien una novela de aventuras. El protagonista nos cuenta en primera persona sus
múltiples andanzas. Tiene en común con otras novelas picarescas el tono erótico y
desvergonzado de la mayor parte de las peripecias. La obra es muy divertida, con
humor conceptista.

TEMA 4.- LA PROSA III: QUEVEDO Y LA PROSA SATÍRICA


FRANCISCO DE QUEVEDO. BIOGRAFÍA (1580-1645)

Francisco de Quevedo y Villegas nace en Madrid en 1580. Pertenece a una familia cristiano-
vieja. Cuando es todavía un niño empieza a familiarizarse ya con el ambiente palaciego. Ha
adquirido una sólida formación humanística y filosófica.

Estudia teología y recibe órdenes, pero luego abandona el sacerdocio para regresar a Madrid.
Son años difíciles en la política española. El talento literario de nuestro autor está ya en sazón.

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Su situación económica es bastante apurada. Inicia su amistad con el duque de Osuna.
Intervendrá en las misiones más delicadas de la enrevesada política italiana del momento.

La subida al poder del conde-duque de Olivares supone un rayo de esperanza. Quevedo


intenta congraciarse con tan alto personaje, al que dedica algunas obras. Se casó y se separó.

En 1639 es detenido sin motivo y se le encierra. Las durísimas condiciones a que se vio
sometido durante los cuatro años de prisión deterioraron su salud. Aun así seguía
interesándose por la marcha de la política. Pudo recuperar la libertad y murió en 1645.

Su carácter parece estar regido por una permanente esquizofrenia. Encontramos en él desde la
más apasionada exaltación hasta la degradación más nauseabunda o grotesca. Se compaginan
en su personalidad el filósofo grave, el poeta amatorio, el moralista ceñudo… Queremos
subrayar la insatisfacción vital que descubren los textos quevedescos.

OBRA DE QUEVEDO

Lo que distingue a Quevedo de sus predecesores es su habilidad para retorcer y exagerar


algunos motivos tópicos de la sátira universal y la pasión que pone en destrozar la apariencia
consoladora que puede mostrar a veces la realidad.

La presencia de la muerte y la irreparable fugacidad del tiempo son temas obsesivos en toda su
obra. La religiosidad está ausente en la mayor parte de los textos quevedescos sobre la
muerte. La muerte como desenlace es una liberación. Pero esa acción liberadora tiene
también un tono marcadamente negativo, pues la muerte no da lugar a un paraíso, sino que es
el último desengaño.

Quevedo, más moralista que político en sus escritos, pretende una restauración de la sociedad
estamental, pero depurada de sus corrupciones actuales. Es un programa idealista que el
propio Quevedo desoía en que vida pública.

OPÚSCULOS FESTIVOS Y SATÍRICOS

Son todos ellos obras de juventud en las que ya se advierten las grandes dotes satíricas del
autor y su dominio prodigioso de la lengua. Tras el aparente desenfado se advierte una sátira
de costumbres, que no siempre puede ocultar su gravedad en medio de la burla. Destacan:

 Vida de Cortes y oficios entretenidos en ella: Por él desfila una auténtica galería de
tipos humanos que tienen su asiento en la corte.
 Libro de todas las cosas y otras muchas más: es una especie de enciclopedia burlesca y
dirigida a los entrometidos y habladores. Ofrece unas 28 proposiciones o deseos
descabellados y una tabla con otras tantas soluciones. Incluye una serie de
observaciones sobre la quiromancia y un formulario sobre distintas ciencias y artes.
 Gracias y desgracias del ojo del culo: es una enumeración de los pros y los contras de
tan esencial parte del organismo humano.
 Las indulgencias concedidas a los devotos de monjas: es una enumeración de los
distintos tipos de gracias burlescas a que son acreedores los que cortejan a las monjas.

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 Epístolas del caballero de la Tenaza: conjunto de cartas divertidas. Se dirige a todos
aquellos que sufren el asedio de sus amantes para proponerles unos ejercicios para
salvar su bolsa de tan afiladas garras. Es una exaltación de la tacañería.
 Premáticas y aranceles generales: sirviéndose de las frases hechas y el formulismo de
las pragmáticas, saca a colación con inmejorable vena satírica una serie de costumbres
y usos sociales, reales o ficticios, que aparecen como ridículos. Cada uno de ellos es
acreedor a una condena no menos jocosa. En torno a este texto se ha planteado un
curioso problema, ya que una parte de él está incluida en el Guzmán.
 La culta latiniparla: sátira literaria y lingüística.
 La Perinola: Sátira literaria y lingüística.

LOS SUEÑOS

Los primeros debieron componerse entre 1606 y 1610. En torno a 1629 Quevedo preparó una
nueva redacción, eliminando las alusiones poco respetuosas a la religión y los clérigos. Muchos
motivos cristianos fueron sustituidos por otros paganos.

Constituyen una serie de cuadros expresionistas, hechos al estilo de la fantasía lucianesca, en


los que la inagotable vena satírica del autor pone en la picota a los diversos oficios y estados. El
tema dominante es la visión caricaturesca del mundo de ultratumba. Los tipos humanos son
estilizaciones grotescas de los distintos estados sociales.

El lenguaje no puede ser más expresivo e hiriente. Están entroncados con una serie de
precedentes literarios, como son Luciano de Samosata, las Danzas de la muerte, Dante… Toma
algún motivo de los grandes satíricos latinos. La intención última de esta obra es de índole
moral: mostrar lacras sociales y reprender vicios.

Sueño del juicio final

En 1606-1607. El autor se queda dormido y sueña con la llegada del postrer día.

Hay dos partes distintas: la resurrección de los muertos y el juicio final. Quevedo no ahorra los
detalles macabros. El humor estalla cuando vemos las reacciones de los diversos tipos.
Comienza el desfile de gremios. Casi todos van a parar al infierno, ya que sus intentos de
justificación han sido vanos. Solo hay algunos casos aislados de salvación. Una vez en el
Averno, cada uno de los condenados es castigado con aquello en lo que más había pecado. Al
final el autor se despierta con sus propias carcajadas.

El estilo conceptista se manifiesta. El narrador no es un observador imparcial, sino que, a pesar


de la ausencia de comentarios moralizante, se advierte en él la figura del fiscal. Se centra solo
en aquellos aspectos que a él le interesan, por lo que tienen de grotesco y denigrante.

El alguacil endemoniado

1605-1608.

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El autor entra en una iglesia donde un clérigo está exorcizando a un hombre endemoniado.
Toma la palabra el espíritu que lo posee y se inicia el relato entre el espíritu maligno, el clérigo
y el autor. Es así como el espíritu parlanchín empieza a trazar una caricatura de diversos tipos
humanos. Especial atención merece el fragmento que hace referencia a los reyes: el tono se
vuelve más severo para expresar los múltiples pecados que estos cometen. Quizá para evitar
problemas intercaló luego un elogio de Felipe III. Al final el diablo deja de contar los pecados
de cada uno para dirigir una arenga moralizante. El clérigo lo obliga a enmudecer.

En este diálogo, el diablo muestra las flaquezas humanas y dice verdades amargas. Abundan
los equívocos. Hay una divertida alusión a los atributos populares del diablo, que provocan la
indignación del respetable espíritu.

Sueño del infierno

De 1608.

Se inicia el cuadro con la visión alegórica de dos caminos. Al ver la dificultad con que se avanza
por la parte derecha, el autor abandona la senda del bien y se pasa a la de la izquierda, por la
cual se va bien. Súbitamente el sendero va a parar al infierno. Hay en esta parte un ritmo
gradualmente acelerado. Comienza entonces el recorrido dantesco del autor entre los diversos
condenados. Sus víctimas aparecen agrupadas por gremios. Los propios diablos sirven de guía
al autor y le van explicando por qué causa está allí cada grupo de atormentados. Hay algún
personaje individualizado. Hay también una ridiculización de la nobleza. Se nos facilitan
algunas descripciones del reino de las tinieblas, pero todas son vagas e imprecisas.

De nuevo volvemos a encontrar grupos de condenados, pero ahora más que por oficios están
reunidos por actitudes morales. Comienzan a aparecer los nombres propios. Termina el cuadro
con la visita al camarín de Lucifer, que está decorado con diversos tipos de condenados. El
autor sale del infierno espantado y alecciona al lector para que evite que su conducta lo
arrastre a tan nefasta morada.

Se suceden los cuadros más o menos rápidos, las escenas más detalladas y brevísimas
alusiones. La fábula tiene una mayor extensión. Se producen la censura de la sociedad
española, las reflexiones morales y filosóficas y el humor macabro.

El mundo por de dentro

De 1610.

Se advierte en él el desencanto del hombre lúcido que ha sabido penetrar en la auténtica


esencia del mundo que le rodea. Inicia un diálogo con Desengaño, que le habla de la fugacidad
del tiempo y de cómo el hombre malgasta sus días precipitándose en la muerte. Contemplan el
triste espectáculo de la falsedad humana. El Desengaño critica como el peor de los males la
hipocresía del hombre. Una serie de escenas ejemplifican con tintes más negros las palabras
del viejo.

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La técnica del relato consiste en mostrarnos sistemáticamente la cara y la cruz de la moneda.
Primero vemos la apariencia engañosa. Luego, la decepcionante realidad. Cambia aquí la
estructura del relato, que pierde su carácter itinerante y pasa a mostrarnos la conducta de los
personajes.

Sueño de la Muerte

El autor se queda dormido y entra en la estancia una curiosa comitiva. Tras este aparatoso
cortejo hace su aparición la Muerte. Aquí la Muerte está adornada con todos los emblemas de
los vivos.

La Parca viene a por él, pero no para matarlo, sino para llevarle a hacer una visita a los
difuntos. En su boca pone Quevedo los paradójicos razonamientos sobre la esencia de la vida
humana. Es aquí la Muerte la que alecciona a los humano. El autor y la dama descienden al
reino de los muertos y se establece el tribunal de ultratumba. Comienza el desfile de
personajes, que se suceden rápida e ininterrumpidamente.

No vamos a ver representantes de los diversos oficios, sino personajes proverbiales sacados
del refranero español. Todos van a protestar de las aberraciones que sufren de parte de los
hombres, que les atribuyen las más absurdas acciones y características. Aparece algún
personaje real, que da pie a la sátira social de la España de su tiempo. La caracterización de
algunos de estos famosos individuos es una maravilla. La agilidad del relato es digna.

El autor se despierta e incluye la moraleja final.

EL DISCURSO DE TODOS LOS DIABLOS

En 1627.

Hay una mayor profundidad del pensamiento filosófico y político. Se entrelazan los rasgos
satíricos de con los de tipo doctrinal. Predominan en estas páginas los personajes históricos. El
estoicismo quevedesco se hace patente en muchos momentos.

La acción nos sitúa en el infierno, donde se han colado los tres personajes que van a servir de
unión de los diversos episodios. Lucifer va con ellos y se organiza un gran estrépito entre los
condenados. Sigue una serie de personajes distintos y el desfile de personajes históricos. Todo
este maremágnum, esperpéntico y abigarrado, termina con una pragmática que Lucifer dirige
a sus secuaces para que desempeñen bien su oficio.

El texto no tiene una estructura fija, sino que se limita a ensartar diversos cuadros. Solo los
tres personajes que le dan título aparecen de forma constante, pero su intervención no es lo
suficientemente importante para dar trabazón a los diversos materiales. El contraste entre
unos episodios densos y filosóficos y otros simplemente esperpénticos, es notable.

LA HORA DE TODO Y LA FORTUNA CON SESO

En 1635, aunque no se publicó hasta 1650 por las alusiones satíricas a personajes ilustres de la
época.

23
La obra descansa sobre el motivo del mundo al revés, de raíces clásicas. Hay en ella una
sucesión de tipos y figuras que nos muestran un auténtico cuadro de costumbres de la
sociedad madrileña sin que falten las alusiones a la política europea. Comienza con una
fantasía mitológica. Luego el escenario de la acción se traslada a la tierra.

Pululan en este texto los tipos habituales en la fauna quevedesca. En torno a la mitad del libro
los cuadros comienzan a ser de tema político. En ellos se analiza la situación española y
europea en general. Se muestran las vergüenzas de todos. Se ridiculizan actitudes y se
denuncian excesos.

El pesimismo de Quevedo no parece dar lugar a la esperanza.

No solo el mundo de los humanos es puesto en solfa. También deja mucho que desear el de
los dioses, personajes grotescos e indisciplinados que sufren una total desmitificación.

EL BUSCÓN

Se edita por primera vez en 1626, pero su composición es muy anterior, en torno a 1604. No
obstante, es evidente que durante todo ese tiempo había circulado en manuscritos.

Quevedo destruye la estructura novelesca reduciéndola a una serie de cuadros en los que se
nos dan otras tantas visiones de la vida contemporánea. No se va a ahondar aquí en la
intimidad del personaje y en su evolución psicológica. La presencia del protagonista es lo único
que sirve de elemento de enlace entre los diversos cuadros. El desarrollo lineal de la trama no
se ve interrumpido por digresiones, y mucho menos por relatos secundarios. Se divide en tres
libros:

 Primer libro: conocemos al segoviano Pablo, que entra al servicio de don Diego
Coronel. Quevedo plasma aquí algunos de sus recuerdos juveniles. Termina lo que
podríamos llamar el periodo de inocencia del protagonista y de inicia en la picardía.
Asistimos a sus primeras fechorías.

 Libro segundo: Pablo topa con una serie de individuos estrafalarios que sirven a
Quevedo para satirizar a tipos de la época. En el camino se encuentra con un
personaje que le enseña mil medios no honrados de abrirse camino en la corte.
Comienza así su aprendizaje en la vida buscona.

 Tercer libro: Se inicia con su llegada a Madrid. Las primeras escenas se van a
desarrollar en un círculo de pícaros y estafadores. Tras una serie de actos delictivos,
van a parar a la cárcel. Una vez solo, le acontecen varias aventuras. Pablo asume su
fracaso y abandona sus aspiraciones caballerescas. Más tarde decide pasar a las Indias.
Pero no hay compasión para el pícaro y termina el libro con una de las pocas frases
moralizantes que en él se pueden encontrar.

Pablo es un personaje vacío cuya única función es dar pie a que con sus aventuras podamos
ser testigos de un mundo en descomposición. El autor no plantea ningún debate dialéctico
entre el honor y el anti-honor de Pablos, sino que se parte de su deshonor como algo
irreversible. Quevedo en ningún momento se siente solidario con él. Lo va hundiendo en una

24
degradación cada vez mayor. Este tratamiento desde fuera que da Quevedo al protagonista se
hace extensivo a todos los demás personajes. El autor no se compadece de los dolores
humanos que describe.

Pablos es el único personaje que se mantiene en toda la novela. Los demás aparecen y
desaparecen con sus episodios respectivos.

Su lenguaje conceptista, ingenioso y demoledor sirve a las mil maravillas a este proceso de
desintegración de la realidad. Quevedo no se detiene en digresiones morales.

No se puede hablar en la obra de realismo. Todo en él es excesivo. Pero sí es evidente que el


autor parte de una realidad muy concreta, que deforma y caricaturiza. La decadencia española,
tanto individual como colectiva, alienta en estas páginas en las que solo se nos muestran los
aspectos más bajos e indignos de la condición humana.

En la obra la crítica tiene una meta colectiva e impersonalizada.

PROSA HISTÓRICA Y POLÍTICA

A lo largo de toda su vida, Quevedo se interesó por el devenir político español que tan de cerca
conoció, y plasmó su pensamiento en una abundante producción literaria, que abarca obras de
muy distinta índole: desde tratados doctrinales con disquisiciones teóricas, hasta folletos
dictados por las circunstancias del momento.

 España defendida y los tiempos de ahora: ses un escrito según el cual todo lo español
es bueno y la culpa de lo malo la tienen los envidiosos extranjeros. Se nos descubren
además las características físicas de España, su riqueza y su fertilidad y se remonta a la
historia antigua. También se tratan cuestiones lingüísticas. Se analizan las costumbres
españolas.

 Política de Dios y gobierno de Cristo: Expone en este tratado su concepto del perfecto
monarca cristiano apoyándose en la autoridad de los Evangelios y en el modelo de
Cristo. Recurre también a la literatura clásica, a los Santos Padres, a la Escolástica y al
humanismo. Concibe la figura del monarca como pieza clave. Su poder es de origen
divino y debe emplearlo para servir al pueblo. Aunque le reconoce poderes soberanos,
no acepta en modo alguno la tiranía, ya que su autoridad está basada en un pacto con
el pueblo. Quevedo no se propone solo teorizar en torno al poder político, sino
también incidir de forma muy directa sobre la situación española del momento. Quizá
peca de una cierta pesadez. El lenguaje no presenta los habituales recursos
conceptistas de su obra satírica: está mucho más próximo al tono oratorio y aforístico.

 Obras en torno a la política italiana.

Mundo caduco y desvaríos de la edad: Lo más importante son sus reflexiones acerca de
la política veneciana.

25
Lince de Italia a zahorí español: Da cuenta de todas sus experiencias políticas
adquiridas en el contacto con los italianos. Se pasa revista a las diversas repúblicas y su
actitud respecto a España.

 Grandes anales de quince días: se escribe a raíz de la muerte de Felipe III. Se nos habla
aquí de los importantes acontecimientos que conmovieron la política española en el
cambio de reinado. Quevedo acoge esperanzado la venida del nuevo monarca y su
valido, que más tarde habrían de defraudarle.

 El chitón de las tarabillas: el tono de este escrito está más próximo al de las obras
satíricas. Hay en él muy serias alusiones a la política monetaria.

 Vida de Marco Bruto: El texto es en realidad una glosa de la biografía de Marco Bruto
hecha por Plutarco en las Vidas paralelas, que Quevedo traduce. Su análisis rebasa los
límites de la historia romana para proyectarse sobre los sucesos de la España
contemporánea, pero el centro de su atención lo constituyen los dos protagonistas de
la obra: César y Bruto. En el estilo se advierten todas las modulaciones propias de la
oratoria más depurada.

 Memorial del duque de Medinaceli al rey don Felipe IV.

 Suasorias de Marco Anneo Séneca, el retórico.

OBRA ASCÉTICA Y PIADOSA

En sus obras filosóficas Quevedo se muestra entusiasta defensor del estoicismo senequista,
pasado por el tamiz de la doctrina cristiana. Sus obras ascéticas revelan una importante faceta
de la moral quevedesca, guiadas por la autoridad de las Sagradas Escrituras, la literatura
patrística y las obras de Séneca. Quevedo exhorta al desprecio de las riquezas mundanas y la
ambición de poder. El pensamiento de la muerte debe guiar nuestra vida, convertida en un
espinoso camino.

 Nombre, origen, intento, recomendación y descendencia de la doctrina estoica: Es un


estudio de algunos aspectos de interés de la filosofía senequista. Extiende sus
reflexiones a los cínicos y, especialmente, a los epicúreos.

 La cuna y la sepultura. Para el conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas: es


un tratado ascético con notables implicaciones del estoicismo senequista. Vemos
cómo la filosofía estoica ha sufrido un proceso de cristianización con el influjo muy
notable del Libro de Job. Quevedo pretende preparar al hombre para la muerte.

 Virtud militante contra las cuatro pestes del mundo y cuatro fantasmas de la vida: Es
una diatriba contra los vicios, apoyada en la autoridad de multitud de textos sagrados.
La segunda parte, que adopta la forma de cartas dirigidas a distintos personajes, nos
enseña a superar con la ayuda de la moral estoica y el cristianismo el pecado.

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 Vidas de santos: Vida de San Pablo apóstol, donde no se limita a mostrarnos la figura
del apóstol en su faceta religiosa, sino que estudia también sus implicaciones
históricas. Hay asimismo reflexiones políticas y filosóficas.

 Otras obras religiosas: Sobre las palabras que dijo Cristo a su Santísima Madre en las
bodas de Caná de Galilea.

LA PROSA SATÍRICO-MORAL Y COSTUMBRISTA: EL RELATO LUCIANESCO. EL


COSTUMBRISMO

En el relato lucianesco se nos cuentan una serie de casos, a menudo con intervención de la
fantasía, que relegan a un segundo plano la evolución personal del protagonista. Este no es
más que un testigo privilegiado de los hechos que relata. Se busca constantemente el efecto
ingenioso.

Rodrigo Fernández de Ribera

Los antojos de la mejor vista: El protagonista acaba de llegar a Sevilla y conoce a un hombre
que le sirve de guía. Ambos conocen al licenciado Desengaño, que tiene unos extraños
anteojos que le permiten ver el mundo tal como es en realidad, sin la engañosa capa de la
hipocresía. Así contemplamos las atrocidades y sinsentidos que se producen a diario, con la
sátira a las diversas clases sociales. Construye juegos de palabras y frases ingeniosas.

Idéntica identidad persigue su otra novela Mesón del mundo, en la que el autor es testigo de
toda clase de mentiras, con la sátira de diversos tipos que pasan por una posada.

El diablo Cojuelo, de Luis Vélez de Guevara

Un estudiante huye de la justicia acusado de un crimen que no ha cometido. Llega a una


buhardilla donde un astrólogo tiene encerrado al diablo Cojuelo. El estudiante lo libera y en
agradecimiento el diablo le lleva a una torre, donde asistimos a un duro contraste entre la
realidad y la apariencia.

La novela está literalmente empedrada de motivos folclóricos. Alusiones a refranes,


cancioncillas y creencias populares menudean en el texto. Los motivos literarios son también
frecuentes: Luciano de Samosata, Rodrigo Fernández de Ribera, Quevedo con los Sueños…

Los juegos de palabras son la esencia de muchas secuencias. Las imágenes son muy atrevidas
y, a veces, de difícil comprensión. En su relato hay un jugueteo conceptual donde predomina lo
sorprendente. La palabra se hace opaca, llama la atención en sí misma y no la dirige hacia el
mundo reflejado.

VAMOS AHORA CON EL COSTUMBRISMO

 El viaje entretenido, de Agustín de Rojas.


 El pasajero, de Cristóbal Suárez de Figueroa.
 Guía y avisos de forasteros, de Antonio Liñán y Verdugo.

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 Juan de Zabaleta: El día de fiesta por la mañana y El día de fiesta por la tarde.
 Francisco Santos.
 Remiro de Navarra.

TEMA 5.- LA PROSA IV: GRACIÁN Y LA PROSA DIDÁCTICA


BALTASAR GRACIÁN-BIOGRAFÍA

Nace en un pueblo cerca de Calatayud en 1601. Su familia goza de buen nombre y se le


reconoce limpieza de sangre. Se cría en Toledo y esta época deja en él un gratísimo recuerdo
que aflora de vez en cuando en su obra.

Siente una temprana vocación religiosa y a los 18 años ingresa en la Compañía. Con su
vocación literaria comienza una interminable batalla con la Compañía, ya que nunca sometió
sus libros a la aprobación de esta. La reacción de los jesuitas no se hizo esperar, solicitando el
traslado de Gracián. Las cosas no pasaron a mayores y el autor pudo seguir adelante con su
empresa literaria. Desarrolló su actividad literaria bajo el patrocinio de Lastanosa. Los
problemas con sus superiores son cada vez más angustiosos. Se le llevó a Tarragona, donde
murió en 1658.

VISIÓN DEL MUNDO EN SU OBRA Y ESTILO DE GRACIÁN

Es Gracián un hombre de temperamento difícil que en ningún momento da su brazo a torcer.


Concibe la vida, en lo puramente físico y en lo moral, como una lucha sin tregua. De ahí su
interés en adiestrar al hombre para que sea capaz de sobrevivir en esta pugna. Hace gala de
una gran sagacidad en su atento examen del individuo y la raza humana. Para él, el secreto del
triunfo está en la discreción y la prudencia. Hay un pesimismo radical en algunos textos.

Gracián adoptó el conceptismo quevedesco.

La obra de Gracián requiere un lector atento. Su pensamiento se encierra en máximas y


sentencias en las que el valor conceptual se condensa, prescindiendo de todo elemento
superfluo. De ahí la brevedad y economía de la frase conceptista. Se gana en intensidad y se
evita la dispersión de las ideas. Esta concisión se fundamenta en algunos aspectos formales:
supresión casi total del adjetivo, la elipsis de la cópula, la colocación del verbo al principio,
empleo de la doble frase elíptica… Maneja con extraordinaria habilidad una serie de recursos
estilísticos: hipérbatos, zeugma, polisemia, paranomasia… Es constante en su prosa el
enfrentamiento de contrarios. Introduce algunos latinismos y neologismos. A veces crea
palabras nuevas. Le gustan los refranes y es amante de la rima interna.

OBRAS DIDÁCTITCAS O LIBROS FORMATIVOS

Son breves tratados, cuyas máximas pretenden forjar el tipo de hombre ideal.

El héroe

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Sale a la luz en 1637. Los ejemplares más antiguos que conservamos son de 1639. Contamos
con un manuscrito autógrafo, que contiene una primera redacción de la obra, notablemente
distinta de la que publicó.

En la obra nos habla de las distintas cualidades que deben asistir al hombre ideal, que sabe
triunfar en el trato social. Incita a la prudencia y a la discreción, ponderando el ingenio, la
inteligencia y el buen gusto. La obra tiene también implicaciones políticas y se alude con
frecuencia a la figura del rey. La obra presenta la convivencia humana como unas relaciones de
poder. En esa lucha cualquier hombre ha de ejercitar su capacidad de dominio sobre los demás
y ha de evitar a toda costa ser dominado. Refleja clara y puntualmente el estado de tensión en
que vive el hombre barroco.

Gran parte de los ejemplos que utiliza están tomados de otros autores, fundamentalmente de
Plutarco y Erasmo.

El político don Fernando el Católico

1640.

Desde el punto de vista formal es un discurso, no demasiado extenso, que contiene un


panegírico de la figura histórica que le da título. Traza una biografía personal del monarca,
cuyas cualidades se resaltan. Ha recibido todas sus virtudes de la Providencia divina. La obra
tiene un alcance más amplio ya que teoriza sobre la política. En ella hay mucho de tratado
filosófico. Lo que más interesa en la obra es la exposición de su pensamiento político. Sigue
con el tema de las dotes esenciales que debe poseer el hombre perfecto.

La obra sigue un esquema antropomórfico, ya que sus diversas partes, cinco en total, se
corresponden con algunas del cuerpo humano.

El discreto

1646. Se divide en 25 partes, en las que se habla de las cualidades que debe tener el hombre
discreto, capaz de triunfar en el trato social. Se concentra en todas aquellas prendas que
permiten brillar en sociedad, especialmente el genio y el ingenio. Abundan las alusiones a la
guerra de Cataluña, problema en el que se muestra con una actitud tolerante. No es difícil
encontrar alguna censura a la rígida política llevada a cabo por Felipe IV.

La estructura se presenta bajo las formas más variadas: cartas, discursos, diálogos…

Los diálogos que aparecen en el libro tienen como interlocutores a diversos amigos
pertenecientes al círculo de Lastanosa.

Oráculo manual y arte de prudencia

Se imprime en 1647, pero esta edición se perdió y la primera que ha llegado a nosotros es de
1653.

Se compone de 300 máximas desarrolladas de forma independiente. Si bien el autor se valió


de mucho material extraído de sus propios escritos, lo refundió de nuevo, ampliándolo o

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sintetizándolo de acuerdo con un plan distinto. Es un verdadero tratado en el que se desvela la
táctica que debe seguir el hombre prudente.

El autor juega con la ambivalencia de las palabras para obtener expresiones inteligentes y
brillantes, y manifiesta su agudeza conceptista mediante el equilibrio de lo concreto y lo
abstracto.

OBRAS RELIGIOSAS: EL COMULGATORIO

Solo en esta obra toca Gracián la temática religiosa. Se edita en 1655, con la autorización de la
Compañía.

Trata acerca del sacramento de la Eucaristía. Utiliza fragmentos de las Sagradas Escrituras que
adapta al tema. Es a todas luces un libro de devoción. Su estilo está influido por la oratoria
sagrada. Intenta reducir sus artificios, aunque no está ausente el juego de paralelismo y
contrastes.

OBRA DE REFLEXIÓN POÉTICA: AGUDEZA Y ARTE DE INGENIO

1648.

Aunque el propio Gracián deja bien sentado que no era una retórica, se la suele calificar de
retórica conceptista y culterana a la vez.

Gracián emprende un análisis de la agudeza de los conceptos, que es la más brillante expresión
de la inteligencia. Estudia minuciosamente las diversas figuras, en especial las que implican un
proceso metafórico o un juego conceptual. La exposición teórica está sazonada con multitud
de ejemplos: aunque muestra preferencia por los autores españoles también recurre a latinos,
italianos y portugueses.

En rigor esta obra es más una colección de ejemplos de poemas y una ponderación elogiosa de
los mismos que un análisis de estos. Cada discurso empieza con la definición del tipo de
concepto que pretende estudiar, y a continuación se inicia el desfile de ejemplos y modelos
que responden a cada variante.

Desmiente la artificial división entre conceptistas y culteranos.

EL CRITICÓN

Esta obra aparece dividida en tres partes, que aparecen en años sucesivos: 1651, 1653 y 1657.

Cada una de estas partes se divide en varias crisis. El significado que tiene aquí la palabra es
sinónimo de juicio, censura:

 Primera parte: Critilo naufraga y es acogido por un joven salvaje, Andrenio. Critilo le
enseña a articular el lenguaje humano y se cuentan mutuamente sus experiencias de
la vida. Emprenden un viaje en busca de la amada de Critilo y llegan a Madrid. En su
peregrinación topan con una serie de personajes que les brindan enseñanzas. En todo
momento se contraponen dos conductas, dos maneras de enfocar la vida: la del

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hombre natural que se guía por el instinto, y la del hombre producto de una
civilización.
 Segunda parte: viajes y aventuras.
 Tercera parte: más viajes y aventuras.

Junto a los escenarios reales aparecen los lugares de ficción, poblados por personajes
simbólicos. A la alegoría central se superponen otras muchas, así como fábulas y apólogos.
Presenta una estructura itinerante. Pertenece al grupo de las llamadas novelas iniciáticas
porque a lo largo de ella los personajes van abriéndose al mundo, inician un aprendizaje.

La estructura itinerante es su conexión con la novela picaresca. El uso de la alegoría lo


aproxima al auto sacramental.

En sus andanzas, los protagonistas topan con un conjunto de personajes que les permiten
conocer los engaños y dobleces de la vida, para demostrar que en el mundo reinan la
hipocresía y la falsedad. Contra el engaño y la malicia de la sociedad solo cabe la prudencia.

Posiblemente hay que buscar las raíces del texto en la evolución íntima de Gracián. No
olvidemos que en la segunda parte se alude a experiencias autobiográficas.

También aparece de forma clara y expresa la intención de contraponer el instinto y la razón


por medio de dos personajes alegóricos: Andrenio y Critilo, contraste que le permite poner en
tela de juicio la validez del mundo civilizado y elaborar un auténtico tratado de filosofía moral.
Además Andrenio se halla en el estío de la juventud y va evolucionando hacia el otoño de la
madurez, punto del que parte Critilo camino del invierno de la vejez. Es una visión total de la
vida humana.

Todos los motivos literarios se enfocan única y exclusivamente con vistas a la lección moral.

Abundan en la obra las reminiscencias y citas de autores clásicos, como Cicerón, Séneca…
Otros muchos autores desfilan por sus páginas, como Quevedo. Coincide en algunos puntos
con Descartes. Hay que buscar también fuentes bíblicas y espirituales.

Nos encontramos con un nuevo modo de narrar, exigido por la índole del relato, que adopta
un estilo más ameno.

PROSA HISTÓRICA

Hay un hecho esencial que salta a la vista y contrasta fuertemente con el panorama histórico
del siglo XVI: la ausencia de historias generales de amplio contenido.

La historiografía del siglo XVII se concentra fundamentalmente en los sucesos particulares,


crónicas de carácter local y biografías. Se reprocha a la mayor parte de estos escritos su falta
de veracidad. Por otro lado, es evidente que la realidad ya no ofrece grandes gestas dignas de
ser cantadas en las crónicas. Los tiempos heroicos han quedado atrás y la situación histórica en
que vive el hombre barroco se presta mucho más a la reflexión amarga.

Aunque han pasado los momentos álgidos del género, todavía contamos con algunos cronistas
de Indias.

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 Francisco Manuel de Melo (1611-1667): dentro del campo de la historiografía es autor
de Epanáphoras de varia historia portuguesa (1660) e Historia de los movimientos y
separación de Cataluña y de la guerra entre Felipe IV y la Diputación General de aquel
Principado, conocida como Guerra de Cataluña (1645).
 Francisco de Moncada (1586-1635): Expedición de los catalanes y aragoneses contra
turcos y griegos (1623), y Vida de Severino Boecio (1642).
 El Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616): es autor de tres obras de tema americano, La
Florida del Inca o Historia del adelantado Hernando de Soto (1605), y los Comentarios
reales (1609), que dan lugar a una ampliación en Historia general del Perú (1617).
 Antonio de Solís: Historia de la conquista, población y progresos de la América
Septentrional conocida por el nombre de Nueva España, cuyo título más divulgado es
Historia de la conquista de Méjico (1684).
 Carlos Coloma: Guerra de los Estados Bajos.
 Luis Cabrera de Córdoba: Felipe II Rey de España.
 Francisco de Quevedo: Grandes anales de quince días. Historia de muchos siglos que
pasaron en un mes.
 Bartolomé Leonardo de Argensola: La conquista de las Islas Molucas.
 Lope de Vega: El triunfo de la fe en los reinos del Japón.

DIÁLOGOS Y MISCELÁNEAS

Importancia del género del diálogo como continuación del siglo XVI.

-El viaje entretenido, de Agustín de Rojas Villandrando (1603): obra miscelánea que toma la
forma del diálogo. Trata de la historia de unos personajes que viajan juntos y para distraerse se
ponen a hablar unos con otros, tocando temas muy variados y contando anécdotas, a menudo
acerca de los lugares que pasan.

-El pasajero, de Cristóbal Suárez de Figueroa (1617): cuenta el viaje de cuatro jóvenes, cada
uno representando un estrato social, que para hacerse más ameno el viaje deciden entablar
conversación.

ARBITRISTAS, TRATADISTAS, EMBLEMAS

La bancarrota política, social y económica a que se ve abocada España en el siglo XVII hace que
prolifere la figura del arbitrista, que plantea en sus escritos las causas de la decadencia
española e intenta buscar soluciones. De 1640 a 1650 lo que más preocupa es la reforma
monetaria. El declive económico es evidente y hay que luchar a toda costa contra la inflación y
el alza de precios.

Desde el punto de vista literario, es evidente que la aridez y especificidad de los temas
tratados en estos memoriales no es lo más adecuado para los alardes estilísticos. Es de gran
valía la agudeza de las reflexiones acerca de los problemas españoles.

 Martín González de Cellorigo: De la política necesaria y útil restauración a la política de


España.

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 Sancho de Moncada: Restauración política de España.
 Miguel Caxa de Leruela: Restauración de la abundancia de España.
 Francisco Martínez de Mata: Memorial a razón de la despoblación y pobreza de España
y su remedio.
 Cristóbal Pérez de Herrera.

Saavedra Fajardo es quien en sus Empresas políticas lleva a la cúspide el género emblemático.
Este género es fruto de las condiciones históricas de la época.

 Emblemas morales: (1589), de Juan Horozco y Covarrubias. Contiene una exposición


teórica acerca de las características del género. Los emblemas son de índole moral y
atienden especialmente al comportamiento individual. Tras esta introducción se
incluyen los 50 emblemas. Cada uno de ellos lleva, además del consabido comentario
en prosa, una octava. El estilo es conceptista.
 Emblemas moralizadas: (1599), de Hernando de Soto.
 Emblemas morales: (1610), de Sebastián de Covarrubias. Todos los dibujos llevan un
mote o lema en latín y una octava, además del comentario en prosa. Este suele ser
breve y conciso. La mayor parte de los motes se toman de los autores griegos y latinos,
la Biblia y libros sagrados, aunque también hay de autores contemporáneos e
inventados. A veces usa refranes vulgares.
 Empresas espirituales, de Francisco de Villalva.
 Proverbios morales, de Pérez de Herrera.

SAAVEDRA FAJARDO (1584-1648)

Nace en Murcia, en el seno de una familia hidalga de buena posición. Se inicia en la carrera
eclesiástica, pero no llega a recibir las órdenes mayores. Ya desde muy joven se orienta en el
camino de la diplomacia. Reside en Roma. En todo momento supo afrontar la delicada misión
de defender los intereses de España en una situación que cada vez era más crítica. Intervino en
algunos acontecimientos clave de la política del siglo XVII, con una incansable actividad en la
Europa central en sus años de plenitud y madurez. Finalmente, regresa a España.

Todo parece indicar que no era un hombre de trato fácil, sino impetuoso y altivo, con mucho
pesimismo.

Tras unos breves escarceos en el campo de la poesía, de escaso valor, se inicia en lo que será
su gran obra, fruto de su actividad como político y diplomático.

República literaria

La obra se inscribe en la tradición lucianesca, pero sin su espíritu anti-religioso. Es una sátira
contra los estudios teóricos y científicos y contra el mundo de las letras. Se muestra partidario
de la acción práctica.

En la obra, el autor se queda dormido. Es arrebatado del sueño y conducido a una ciudad
fantástica. Su guía le anuncia que se hallan en la República literaria. Allí conoce a las grandes
figuras de la antigüedad y de los tiempos modernos.

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Las fuentes son numerosas: corriente erasmista, Platón, Luciano… La obra es burlesca, pero
carente de cinismo. La lengua literaria está pura de toda afectación y contagio. Hay algunas
máximas pueriles entre sus muchas agudezas.

Empresas políticas

Está dedicada al príncipe heredero Baltasar Carlos.

Para su lección magistral elige la forma del emblema o empresa. El emblema se sirve de la
plasmación gráfica de una figura alegórica, cuyo significado se glosa, dando cabida así al
contenido doctrinal. Saavedra lo acompaña también de un lema en latín. En vez de perderse
en observaciones morales de carácter general, alude de manera concreta a la formación del
príncipe. La obra es de una extraordinaria densidad filosófica, con un tono rigurosamente
reflexivo. El resultado es un verdadero tratado de filosofía de la política.

Las fuentes son numerosas: Tácito, Séneca, la Biblia, una larga tradición medieval de literatura
moral… Toma mucho material de sus múltiples lecturas, pero lo reelabora en función de sus
propósitos.

Corona gótica castellana y austriaca

Es fruto de su esforzada tarea diplomática en el centro de Europa. Es un tratado histórico que


se inicia con el reinado de Alarico y llega hasta la época de Alfonso VIII. Tras un tratado teórico
ofrece una ilustración práctica. Sigue en la misma línea didáctica de formación política y moral.
Le interesa aprovechar los ejemplos que brinda la historia en beneficio de los príncipes
futuros. Es frecuente la inclusión de motivos literarios.

Introducción a la política y razón de estado del Rey Católico don Fernando

De carácter doctrinal, hace acopio de las ideas esenciales de Aristóteles y Santo Tomás sobre
materia política. Ofrece la figura del Rey Católico como modelo de gobernantes.

Locuras de Europa

Este polémico opúsculo se gesta a raíz de los acontecimientos diplomáticos del momento.

Adopta la técnica del diálogo lucianesco para exponer en toda su profundidad la situación
política de Europa. Los interlocutores del diálogo son Luciano y Mercurio, que vuelve de su
viaje a la tierra extrañado de las grandes locuras que allí se cometen, y se las explica a Luciano.
Se centra sobre todo en la actuación de los franceses y analiza la actitud política adoptada por
los holandeses.

Predomina su interés por el contenido. Es una obra densa y apretada, sin adornos, que
requiere información acerca de la política europea del momento.

PROSA FILOLÓGICA Y PRECEPTIVA. ESTUDIOS FILOLÓGICOS

 Luis Alfonso de Carvallo: Su obra más interesante es una poética preceptiva titulada
Cisne de Apolo, de las excelencias y dignidad y todo lo que al Arte Poético pertenece

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(1602). Se nos da la definición de la poesía, se centra en la versificación castellana,
habla de los géneros…

 Francisco Cascales: Tiene algunas obras de historia local, pero lo más interesante de su
producción son las Tablas poéticas y las Cartas filológicas, estudios de estética
literaria. Las Tablas poéticas emplea el diálogo platónico como forma de expresión. Su
finalidad va a ser proporcionar una serie de preceptos que les sirvan a los poetas
españoles para aprovechar mejor su ingenio y escribir con arte. Las Cartas filológicas
es una colección de epístolas. El nombre de filológicas debe interpretarse en la
acepción de miscelánea y enciclopedia que tenía en aquellos tiempos. Se advierte la
decadencia del humanismo español al que le falta la originalidad que tuvo en sus
comienzos.

 Bartolomé Jiménez Platón: Lo más interesante es su obra retórica Mercurio Trimegisto


(1621). Los preceptos vienen ilustrados por una serie de ejemplos tomados no del latín
sino de los mejores autores del Siglo de Oro. También se acuerda de los grandes
creadores del XV. En menor medida incluye fragmentos de algunos prosistas. La obra
es un rendido homenaje a la lengua y la literatura española. En la obra vienen
desarrolladas todas las figuras retóricas, con una acumulación de ejemplos sacados de
textos españoles.

 Jusepe Antonio González de Salas: Es autor de una preceptiva aristotélica: Nueva idea
de la Tragedia Antigua o Ilustración última al libro singular de Poética de Aristóteles
Stagirita (1633). Es el único que tiene un conocimiento directo de la Poética en su
versión original griega. La exposición de sus doctrinas se ve turbada por lo confuso y
pesado de su estilo. Es un gran entusiasta de la comedia y en torno a ella giran la
mayor parte de sus apreciaciones. La obra se limita a comentar la Poética de
Aristóteles haciendo escasas apreciaciones críticas.

 Nicolás Antonio: Su gran tarea es la recopilación y organización rigurosa de todos los


escritores españoles habidos hasta entonces, en dos partes: Bibliotheca Hispana Vetus
y Bibliotheca Hispana Nova. No se sitúa en una perspectiva crítica, sino que su tarea es
la del recopilador de datos y noticias.

 Sebastián de Covarrubias: Tiene el Tesoro de la lengua Castellana o Española (1611). Es


un diccionario que pretende investigar la etimología de los términos. A propósito de
cada término comenta mil detalles pintorescos, anécdotas y usos de la época. Se
incluyen gran número de giros populares.

 Gonzalo Correas: una obra suya es Trilingüe de tres artes de las tres lenguas
Castellanas, Latina y Griega: (1630). Se propone hacer un estudio conjunto de las tres,
partiendo de la base de que todas las lenguas tienen en común los elementos
esenciales y que solo varía el léxico. Ortografía Kastellana nueva y perfeta: (1630).
Propone unas nuevas normas para una ortografía fonética, en la que las grafías se

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corresponden directamente con la pronunciación. Prescinde de la ortografía
latinizante.

 Bernardo José de Aldrete: en Del origen y principio de la lengua castellana o romance


que hoy se usa en España su finalidad esencial es demostrar que la lengua castellana
procede de la corrupción de la latina, frente a aquellos que defendían la mayor
antigüedad de la lengua castellana.

PROSA RELIGIOSA

 Juan Eusebio Nieremberg: De la diferencia entre lo temporal y lo eterno. Crisol de


desengaño y Vida del Santo Padre y gran siervo de Dios el Beato Francisco de Borja.
 Sor María de Jesús de Ágreda: Mística ciudad de Dios y vida de la Virgen manifestada
por ella misma.
 La mística heterodoxa: Miguel de Molinos: Breve tratado de la comunión cotidiana y
Guía espiritual que desembaraza el alma y la conduce por el interior camino, para
alcanzar la perfecta contemplación y el rico tesoro de la interior paz.
 La oratoria sagrada: Hortensio Félix Paravicino: Oraciones evangélicas o discursos
panegíricos y morales.

TEMA 6.- LA POESÍA I: PANORAMA DE LA POESÍA BARROCA


CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA POESÍA BARROCA

El Barroco español es uno de los momentos más felices, plenos y variados de la poesía
universal. En el campo de la lírica es obvio que es precisamente la decadencia del país la que
nutre y estimula la creatividad.

Parte del desarrollo de la lírica se debe a la institución del mecenazgo. El interés nobiliario por
rodearse de escritores evidencia una cierta consideración social por la literatura. El mecenazgo
posibilitó creaciones apasionantes, pero generó también una poesía dedicada exclusivamente
a cantar las fiestas cortesanas o pequeños incidentes de la vida palaciega. Multitud de
academias, patrocinadas por magnates, se convierten en centros de polémica y producción
literaria.

De entre la nobleza salen algunos líricos eminentes, como Felipe IV. También la iglesia propicia
la creación lírica.

El libro es también vehículo de difusión.

En los poetas que ahora nos ocupan influye una herencia variopinta, culta y popular, nacional e
italiana. Casi todos los creadores participan de este conjunto de tendencias. Las imágenes y
motivos petrarquistas persisten.

La lírica tradicional continúa su vida a través de las letrillas y villancicos que glosan canciones
populares o a través de fieles imitaciones cultas. El romancero nuevo es la prolongación de los
viejos romances medievales. Aparece el Romancero general en 1600. Se trata de una obra

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colectiva que muy pronto se incorporó al acervo popular y pasó a vivir en variantes en una
transmisión oral paralela e independiente de sus reimpresiones en libros o pliegos sueltos.

En el XVII no abundan los cancioneros musicales que hemos visto en el Renacimiento. La


canción tradicional y su continuadora, la seguidilla, han encontrado dos formas nuevas de vida:
el teatro y los romanceros. La seguidilla, de dudosa tradicionalidad, se desarrolló durante el
siglo XVII.

Los moldes italianistas perduran también. Mil poetas siguen cultivando la lírica amorosa
dentro del neo-platonismo petrarquesco.

Dos fenómenos señalan la desintegración de la lírica renacentista: los poemas descriptivos y la


poesía burlesca. Una salida al agotamiento expresivo fue usar los materiales petrarquescos,
intensificados y retorcidos, para reflejar, no la intimidad, sino un mundo externo y casi siempre
brillante. Otra de las vías de desintegración del petrarquismo es la ridiculización de las
imágenes y procedimientos enflaquecidos por el uso y abuso.

ESTILO POÉTICO BARROCO

Las principales características temático-estilísticas de la poesía del siglo XVII pueden resumirse
en:

-Inclusión de elementos opuestos.


-Presencia del color
-Continuidad temática con el Renacimiento, pero intensificando las imágenes y los tópicos
tradicionales.
-Introducción de modulaciones barrocas sobre el código petrarquista.
-Presencia de los temas mitológicos pero con un trato diferente a la época anterior.
-Utilización de los tópicos tradicionales con un sentido nuevo.
-Sentimiento de transitoriedad y fugacidad de la vida.
-Desengaño..
-Sátira: desde la literaria y jocosa hasta la cruda y dura.

TRANSMISIÓN Y DIFUSIÓN DE LAS OBRAS

Aunque la imprenta ya se encuentra en pleno funcionamiento, la mayor parte de las obras se


transmiten de forma oral, y muchas también por pliegos de cordel. En muchos casos, resulta
difícil hacerse a la idea de la difusión y circulación o el éxito de las obras en el siglo XVII, ya que
los testimonios que han llegado a nuestras manos difieren bastante del panorama literario que
circulaba en aquellos momentos.

PRINCIPALES GRUPOS POÉTICOS: CLASIFICACIÓN Y ORDENACIÓN

Las dificultades para ordenar la caterva de poetas barrocos son extremas. Los más de ellos
cultivan los diversos géneros, tonos y modas que aparecen en su tiempo. Tres criterios pueden
ayudarnos a una ordenación: la sucesión generacional, la oposición entre llanos y cultos, y el
criterio regional.

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CRITERIO GENERACIONAL

4 son los grupos generacionales del Barroco lírico.

El primero, encabezado por Lope y Góngora, nace en torno a 1560.

Discípulos directos e involuntarios de estos son los nacidos en torno a 1580. La aparición de los
grandes poemas gongorinos determina un bandazo generacional a favor o en contra de la
nueva poesía. Estos autores acostumbran a presentar una faceta netamente petrarquista junto
a poemas que pretenden imitar o ridiculizar a Góngora, entre estos Quevedo.

Faltan en la tercera generación poetas de gran talla.

LLANOS Y CULTOS

No resulta fácil la discriminación entre culteranismo y conceptismo. Sin embargo, no cabe


negar que el impacto de los grandes poemas gongorinos provocara que sus adversarios
cobraran conciencia de grupo. Estos poetas se autodenominaron llanos: su cabeza reconocida
era Lope de Vega. Bajo la denominación de llanos se agrupaban los que hoy llamamos
petrarquistas, conceptistas, poetas de influjo horaciano…

CRITERIO GEOGRÁFICO

Se habla así de un grupo andaluz, dividido en dos escuelas: la sevillana y la antequerano-


granadina. O de un grupo aragonés encabezado por los Argensola.

POETAS ANTEQUERANO-GRANADINOS

A estos poetas se les ha considerado comúnmente como pre-gongorinos porque apuntan


conceptos o recursos que Góngora desarrollará plenamente. Su poesía se caracteriza por una
gran expresividad colorista. Su relieve se debe a que recopilaron tres antologías excepcionales
de la poesía de su tiempo. La más temprana y selecta es la titulada Flores de poetas ilustres, de
Pedro de Espinosa (1605).

Los principales autores son Pedro de Espinosa y Luis Carrillo de Sotomayor.

Pedro de Espinosa

Su vida es marcadamente religiosa. Se divide su lírica en profana, religiosa y panegírica.

La poesía profana tiene a su vez tres aspectos distintos: el amoroso, el mitológico y el burlesco.
En ellos es evidente la presencia de los esquemas correlativos, característicos del manierismo.
La poesía mitológica está representada por la Fábula del Genil. Entre la poesía burlesca destaca
un soneto en burla de los argumentos caballerescos.

La poesía panegírica está dedicada fundamentalmente a cantar las conmemoraciones de la


casa ducal de Medinasidonia.

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Muchos de los poemas religiosos son de carácter devoto, dedicados a santos y a diversas
advocaciones marianas: Romancillo a Nuestra Señora de Archidona… Mucho más importante
es la poesía espiritual: Salmo a la perfección de la naturaleza, obra de Dios…

Luis Carrillo de Sotomayor

Es un poeta de ambiente refinado.

Carrillo tiene en su breve obra tonos diversos. Defensor de una poesía culta en su Libro de la
erudición poética, no desdeña los metros y géneros castellanos. Estos poemas y escritos en
endecasílabos tratan en su mayoría de amores. Otros sonetos se alejan del mundo exterior,
galante o sensual, y llevan a Carrillo por una vía de reflexión sobre la inconsistencia de lo
existente.

También tiene églogas y canciones.

La Fábula de Acis y Galatea nos presenta el relato de sus desdichados amores en boca de
Galatea. Tiene un sentido trágico.

POETAS SEVILLANOS

El grupo de poetas sevillanos de principios del siglo XVII está unido por lazos de amistad, por la
común lectura de Horacio, por la moral estoico-epicúrea del Barroco… Tienen un ideal de vida
basado en la serenidad y la reflexión moral.

Se ha hablado impropiamente de reacción anti-culterana. Cuando aparece el culteranismo, la


mayor parte de nuestros autores tienen ya una trayectoria personal perfectamente diseñada,
de la que no se apartarán.

Juan de Arguijo: La mayor parte de los poemas conservados de Arquijo son sonetos. Tiene
afición a los motivos clásicos y arqueológicos, así como una perfección formal en sus versos. La
mitología ocupa muchos de ellos. El tema de las ruinas es una constante de la que participan
todos los poetas del Barroco sevillano. Lo mismo ocurre con los sonetos morales. Por lo
común, una fría perfección es la tónica dominante. Las canciones, las epístolas en versos
esdrújulos, las silvas tienen menos prestancia y valor. El tema religioso, en su aspecto más
externo, es el más prodigado en estas composiciones dedicadas a conmemorar festividades. Es
también autor de unos cuentos o apotegmas breves.

Francisco de Medrano: En 1617 se editó un volumen con los Remedios de amor de Pedro
Venegas de Saavedra, que contenía los versos de Medrano. El modelo fundamental de
Medrano es Horacio, al que adapta y acomoda al siglo XVII español. Lo que Medrano propugna
es una naturalidad culta, la naturaleza vista a través del epicureísmo horaciano. Se dividen sus
sonetos en cultos, petrarquistas, sentenciosos, espirituales y apasionados. La reflexión
filosófica y moral parece que sigue un proceso de ensombrecimiento. Los sonetos apasionados
están dedicados a Amarilis, un tormentoso amor del poeta. No faltan los sonetos religiosos.
Las odas siguen a Horacio. En ocasiones, se trata de traducciones casi literales. Otras veces se
funden varias odas o se injertan motivos de una en el desarrollo de otra. También luce en sus
versos un epicureísmo.

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Rodrigo Caro: Nos ha dejado libros eruditos, pero más interés tienen sus Días geniales o
lúdicos, seis diálogos en que aparece su afición al folclore y a las costumbres populares. El
único poema sobresaliente de Caro es la Canción a las ruinas de Itálica. El poema es una
meditación sobre el tema del Ubi sunt?.

Francisco de Rioja: Se divide la producción de Rojas en sonetos amorosos, sonetos morales y


silvas. En los amorosos nos encontramos con los motivos habituales de la época: el tema del
carpe diem, la ponderación de las bellezas de la amada… Los sonetos morales recogen el
sentimiento barroco de la fugacidad de la vida. Sin embargo, Rioja debe su fama a sus silvas
dedicadas a las flores. Este mundo ofrece a la sensibilidad del poeta un conjunto de
sensaciones, a la par que la presencia del tema de la brevedad de la vida. La conciencia de la
fugacidad y el desengaño del mundo llevan a los barrocos a interesarse por estas minúsculas
maravillas que describen una y otra vez en sus versos. El colorido es el rasgo más destacado de
estas silvas. Junto a estas silvas compuso otras descriptivas o morales.

Andrés Fernández de Andrada y la Epístola moral a Fabio: Solo conservamos de él un


fragmento de una silva que trataba de la entrega de Larache, la muerte de Enrique IV y la
expulsión de los moriscos, conservado en un cuaderno de Rioja. Toda su fama se debe a la
Epístola moral a Fabio. Entre las fuentes del poema se citan la Biblia, Horacio, Lucrecio… Lo
cierto es que el autor maneja sabiamente un conjunto de tópicos del estoicismo neo-
senequista, vivificando todo ese material. Con sencillez y equilibrio va exponiendo la vivencia
barroca de la renuncia y el desengaño, que se empareja con las doctrinas epicúreas de la
búsqueda de la ataraxia y el aprecio de la vida sencilla. Con perfección y sobriedad, el autor va
encajando en los bellísimos tercetos las sentencias, que no alardean de tales ni buscan
latiguillos ni moralejas.

Otros poetas

 Juan de Salinas: un poema burlesco sobre los Ejercicios de San Ignacio.


 Francisco Pacheco: un Arte de la pintura.
 Pedro de Quirós: destaca un soneto A las ruinas de Itálica.
 José de Saravia: suya es la Canción real a una mudanza.

POETAS ARAGONESES

La afición a los clásicos, el equilibrio formal y el didactismo son las características de esta
escuela. Sin embargo, en Aragón también encontramos las tendencias generales de la poesía
del Barroco, algo frenadas.

Lupercio Leonardo de Argensola: La dedicación más constante de Lupercio fue la historiografía.


De toda su labor solo se ha conservado una relación de los alzamientos de Aragón en los años
1591 y 1592. También escribió tragedias. Destaca ante todo la vinculación a lo ético, su gusto
por la sátira, su fervor por los clásicos, en especial Horacio. Junto a este clasicismo, el influjo de
su generación es evidente. Otro rasgo capital es el neo-platonismo. En ocasiones muestra una
irónica distancia respecto a apasionamientos superficiales. No faltan, sin embargo, los poemas
galantes. La misma pasión amorosa se hincha en otras ocasiones de una trágica expresividad.
La poesía de Lupercio Leonardo tiende hacia un mal entendido horacianismo que se queda en

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lo moralizante sin captar el cinismo y los sarcasmos del modelo. Sus sátiras solo llegan a una
descripción graciosa, y en ocasiones grotesca, de comportamientos sociales. Nunca
encontraremos en ella ataques personales ni críticas contra la organización social del mundo.
La vida ajetreada de la corte se contrasta con la tranquilidad del campo. Tiene canciones y
traducciones de Horacio.

Bartolomé Leonardo de Argensola: Fue historiador. El horacianismo se tiñe en sus versos de la


melancolía y el desengaño barrocos. Sus clásicos preferidos son Horacio, Marcial y Juvenal. Su
sentimiento barroco está más en el tono melancólico. El tema amoroso es importante y sus
sonetos no predican con tanto ahínco el neo-platonismo, sino que transparentan un
sensualismo sabiamente reprimido. Frente a la actitud de resignada aceptación, encontramos
la exaltación de la vida sencilla y sin peligro. Algunos de los sonetos son cartas a diversas
personas. La afición a Horacio conduce a Bartolomé al cultivo de la sátira y la epístola. Destaca
la Sátira de Incógnito. En ellos se describen usos y costumbres de forma a veces más
desenfada que moralizante. Junto a los episodios de la vida cotidiana abundan las alusiones
mitológicas e históricas. La poesía religiosa de Bartolomé tiene hondas raíces espirituales, con
notas intimistas muy claras. La constituyen en su mayor parte canciones dedicadas a distintos
santos o motivos sacros. También tradujo a Horacio.

OTROS POETAS ARAGONESES

 Fray Jerónimo de San José: Dulciloquios del divino amor.


 Martín Miguel Navarro: Tratado de geografía y Tratado de cosmografía.
 Esteban Manuel de Villegas: Eróticas o amatorias.

TEMA 7.- LA POESÍA II: GÓNGORA Y LA POESÍA CULTA


LUIS DE GÓNGORA (1561-1627). BIOGRAFÍA

Nace en Córdoba en 1561. La familia paterna era de la nobleza urbana de provincias. La rama
materna se halla ligada a la Iglesia por intereses económicos. La juventud de Góngora
transcurre en ese ambiente próspero de medio provinciano con influencia en la vida local. Se
decide que herede las rentas eclesiásticas y toma órdenes menores. Todo parece indicar que
su vocación religiosa es inexistente y que se trata de un modus vivendi.

La situación económica es precaria, con deudas continuas. Busca el favor de Olivares, que
nunca consigue con claridad. En 1626 cae enfermo y vuelve a Córdoba, donde muere al año
siguiente.

Su vida sigue la misma curva descendente que el conjunto de la monarquía española del
periodo. Góngora es una persona inestable, con necesidad de protagonismo, escindido entre
lo sublime y lo chocarrero. Lope y Quevedo fueron sus enemigos más importantes.

OBRA POÉTICA, RASGOS GENERALES

Góngora no vio en vida impresas sus poesías. Sus poemas se leían manuscritos. A partir de su
muerte van surgiendo ediciones. El problema de la edición definitiva de las obras de Góngora
no está todavía resuelto.

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El conjunto de la obra de Góngora comprende cerca de unas 400 de composiciones: romances,
letrillas, poesías de arte menor, de arte mayor y sonetos.

Sus poemas destacan por su oscuridad. Parece ser que Góngora tuvo una etapa inicial que
respondería a una poesía clara, más popular, compuesta de romances y letrillas de fácil
entendimiento, y una segunda etapa de poemas oscuros, ininteligibles. Sin embargo, no hay un
límite definido entre ambas etapas. Habría, en cambio, dos Góngoras en otro sentido: en el del
contraste entre la fuga de la realidad hacia una idealización estetizante, y la inclinación hacia
los aspectos y pinturas infrarreales. Tampoco esta distinción tiene mucha solidez.

Hay cuatro Góngoras: el satírico, el cortesano, el petrarquista y el más personal, en las


Soledades.

La elaboración excesiva del lenguaje comienza en el mismo plano fonético, explorando los
recursos musicales del lenguaje. Los fenómenos aliterativos son esenciales. Otro aspecto es la
implantación de los vocablos peregrinos y extravagantes tomados del latín o del italiano, los
cultismos. Y ya habían sido usados por los poetas anteriores, pero con menor intuición poética,
rara vez atravesando los límites de la literatura. Los gongorinos han sido aceptados por la
lengua común.

El campo semántico de lo colorista, como el de lo suntuario, abunda en el cultismo de


Góngora. El cultismo no afecta solo al léxico, sino también a la sintaxis, donde parece radicar la
mayor dificultad: la desmesurada longitud del periodo, la proliferación de los vocablos que
rigen y dependen unos de otros, la interposición de frases absolutos, los hipérbatos y las
anfibologías. Algunos cultismos sintácticos usuales son los acusativos griegos o de cosa vestida,
cláusulas absolutas, hipérbato…

Las imágenes y metáforas son muy variadas. La poesía de Góngora es poesía sensorial, que
observa y comunica el mundo y los objetos, con sus colores, sonidos y brillos.

POESÍAS DE ARTE MENOR: ROMANCES Y LETRILLAS

Romances

Dentro del auge del romancero nuevo, Góngora cultiva los romances moriscos, pastoriles,
históricos, burlescos y líricos.

El romancero morisco de Góngora idealiza la figura del moro, presentado como caballero
galante y valeroso. Más realistas podrían considerarse los romances de piratas o de cautivos.
Romances más propiamente moriscos son otros en que se muestra más cercano a los rasgos
definitorios del género: historia de amor contrariado, retrato del protagonista, colorido
vestuario, recuerdo de combates y cautivos, léxico significativo del tema…

También tiene alguno de tema caballeresco: Romance de Angélica y Medoro.

Los romances jocosos o burlescos incluyen ejemplares paródicos de los mismos géneros que
cultiva en serio, como los romances dedicados a Hero y Leandro y Píramo y Tisbe.

Letrillas

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Compuso letrillas satíricas, burlescas, sacras, amorosas y líricas. De todas son dominantes las
satíricas y burlescas, que toman a menudo la forma de sátira de estados y oficios, unificados
por un estribillo irónico. En estas piezas se trasluce inconformismo y denuncia de los males de
la corte.

Las letrillas sacras o de tema religioso suelen ser obras de circunstancias.

SONETOS

Dentro de los sonetos encontramos algunos de tipo amoroso, centrados en torno a la figura de
la dama como ejemplar de belleza sobrehumana y lejana. La descripción femenina entra en los
cánones renacentistas, entre los que se introducen algunas precisiones. Los elementos
suntuarios, la luz, los colores…, sirven a la expresión de este código amoroso, que a veces
reelabora tópicos como el carpe diem.

También tiene sonetos satírico-burlescos.

FÁBULA DE POLIFEMO Y GALATEA

El tema del Polifemo procede de las Metamorfosis de Ovidio. El monstruo está enamorado de
Galatea, y mata a su rival, Acis, que es amado por Galatea. Galatea convierte a su amado en
río. Nos encontramos así con el contraste entre la fealdad de Polifemo y la belleza de Galatea.
El contraste es el recurso fundamental en la obra.

Nos encontramos con todos los recursos del Góngora culto: hipérbaton, sintaxis compleja,
incisos, aposiciones, construcciones absolutas… El léxico busca la sonoridad y el color, tanto el
brillante como el oscuro. Está escrito en octavas.

En el poema se condensan los recursos renacentistas, pero de forma hiperbólica, dando


entrada a lo feo. Es además un poema trágico y violento en que los personajes adquieren una
entidad muy humana. Pero el final, con Acis convertido en río, nos muestra como la vida sigue.

LAS SOLEDADES

Las Soledades, que se presentan en principio como poesía bucólica, lírica, carecen de la
claridad de este tipo de poesía, y tienen un estilo más propio de la poesía épica.

En el desarrollo del poema asistimos al deambular de un peregrino náufrago, que desdeñado


por su amada llega a una costa y es acogido por unos cabreros. La historia va contando los
sucesos que le acaecen al peregrino y su contacto con diversas gentes. Sobre el hilo narrativo
de las andanzas del peregrino se van sucediendo una serie de escenas pastoriles. La forma
métrica de la silva permite la acumulación de todos los recursos sintácticos y léxicos. El paisaje,
y su configuración gozan de protagonismo. La vida rústica se presenta como un ideal frente a
la corte, aunque se ofrece a través de un lenguaje refinado.

Se huye de la realidad cotidiana mediante su elusión a través de un metaforismo


embellecedor. Sin embargo, no es del todo así, pues sí que hay numerosos aspectos
cotidianos, y mezcla voces elevadas con vocablos rateros. Góngora no pretende enriquecer

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poéticamente una realidad mediocre añadiéndole toda clase de evocaciones espléndidas pero
exteriores, sino que es esa misma realidad donde encuentra su emoción estética.

OTROS POEMAS

Tiene poemas de tipo religioso y amoroso.

Otro de los grandes poemas es el panegírico al duque de Lerma. Es obra cortesana, inacabada
a la caída del privado.

POESÍA CULTA Y GONGORINA. OTROS POETAS

La poesía de Góngora produjo una vasta serie de influencias. Dentro de esa influencia
aparecen unos nombres principales, seguidores decididos de la nueva poesía, y otros en los
que la condición culta distinta de la gongorina estricta se concilia con la influencia clara del
cordobés.

Una tercera categoría la componen aquellos ingenios que, aplicando los recursos gongorinos,
se centran sobre todo en la poesía burlesca, lo que les permite la auto-ironía y la broma sobre
los propios mecanismos expresivos del culteranismo.

CONDE DE VILLAMEDIANA (1582-1622)

En vida solo vieron la luz media docena de sus poesías. Las Obras se editaron póstumas en
1629. Después se han ido publicando sus sátiras. Las Obras son el corpus fundamental. Su
poesía se ha clasificado en:

 Poesía amorosa: Los poemas amorosos de juventud son bastante pobres, de influencia
petrarquista. Esta influencia seguirá en la poesía amorosa de madurez. Lo
característico del poemario amoroso es la tensión dolorosa que provoca la aspiración a
un amor imposible. La técnica de la antítesis y juegos de contrarios llega al extremo.
Los de tema amoroso de signo gongorino muestran mayor adaptación a moldes
tópicos.
 Fábulas mitológicas: Fábula de Faetón. La fuente argumental son las Metamorfosis
ovidianas, que amplía desmesuradamente. Destaca la presencia del tema de la honra.
El sentido último del mito es un aviso de prudencia.
 Poesía moral de desengaño: El cancionero del desengaño se compone de sonetos,
poemas en metro castellano y un poema largo, el único de tema no mitológico del
conde. Hay una posición cercana al beatus ille y un senequismo a ultranza. Con la lucha
entre ira y pasión por un lado y desengaño y sabiduría por otro tiende al abandono del
gongorismo para ligarse al horacianismo. Predomina la resignación, los juicios
amargos.
 Poesía satírica: La sátira del conde es sátira política, se coloca en el entramado de las
rencillas políticas de la corte. Lo que caracteriza al conde es el ceñimiento a la
dimensión personal, con nombres y apellidos. Rasgo estilístico definido es el
conceptismo burlesco basado en todo tipo de juegos mentales y verbales.

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La temática de los poemas de influjo gongorino pertenece al ámbito cortesano de los elogios,
lamentaciones funerales y otras poesías de circunstancias. Subgénero importante es el de los
sonetos sacros, entre los que destacan los dedicados a la canonización de diversos santos,
culturizados con abundante material mitológico.

SOTO DE ROJAS (1584-1658)

Se ha percibido en la poesía de Soto, toda ella situada en el plano de la poesía seria y


artificiosa, un arranque con influencias de Petrarca y Garcilaso, que pasa al gongorismo neto.

 Desengaños de amor en rimas: aparece el tema amoroso y el soneto, aunque incluye


otros tipos de composiciones, cuya estética es la del petrarquismo. Aparecen algunos
poemas de entonación religiosa. Se introduce el desengaño barroco y el gusto por las
descripciones de frutas y flores.
 Los rayos del Faetón: Desarrolla el mito de Faetón, símbolo de temeridad, y apto para
la lección moral y ejemplo de altas aspiraciones, desmesura y pasión.
 Paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos: es una descripción del
jardín que tenía Soto en Granada, que se identifica con el espacio privilegiado del
desengaño alumbrado por la contemplación de la naturaleza. La estética es ya
plenamente gongorina, con muchos elementos visuales y sensoriales. Pretende llegar
también a la perspectiva religiosa. El poema está lleno de referencias cultas, con
lenguaje hiperbólico.

JUAN DE JÁUREGUI (1583-1641)

En sus Rimas, expone su perspectiva poética, que comenta también en otros lugares, como en
el Discurso poético. Escribe poesía de circunstancias, poesía moral, composiciones de tipo
amatorio, poemas satíricos. Arremetió en dura polémica contra Góngora.

El Orfeo es la obra que lo instala en la estética gongorina y marinista, con aire culterano. Narra
aquí los sucesos recogidos en la fábula ovidiana. Los episodios del mito se prestan a
numerosos pasajes descriptivos.

El escrito más importante en la exposición de la teoría poética es el Discurso poético.


Desarrolla en sus seis capítulos distintos asuntos relacionados con la poesía. Su doctrina
presenta evidente continuidad con la retórica renacentista italiana, articulada sobre una
interpretación particular de Aristóteles y Horacio.

GABRIEL DE BOCÁNGEL (1603-1658)

En su poesía es innegable la huella de Góngora, pero se rehúyen el exceso y la oscuridad, con


inclinación a la claridad. Destacan:

 Rimas y prosas: incluye composiciones de varia índole. En la poesía amatoria de los


sonetos continúa con los modelos petrarquistas, que se añaden a las moralizaciones
sobre los temas habituales.
 La lira de las Musas: Utilizó en este libro toda la variedad de formas métricas de moda
en el XVII. Los sonetos amorosos mantienen cierta coherencia temática en torno a la

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crueldad de la amada. Los romances pastoriles presentan el mundo tópico en que los
pastores son máscaras poéticas de galanes cortesanos en el ámbito idealizado de la
pastoral. La poesía moral consigue dar un tono más personal, en la preocupación por
la arbitrariedad de la muerte y el deseo de hallar un significado a la fragilidad humana.
También destinó poemas a celebrar sucesos circunstanciales y académicos.

OTROS POETAS

 Pantaleón de Ribera: Fábula de Porserpina, Fábula de Europa…


 Salvador Jacinto Polo de Medina: Las academias del jardín (El álamo, La azucena…)
 Francisco de Trillo y Figueroa: Neapolisea, Poesías varias, heroicas, satíricas y
amorosas…
 Sor Juana Inés de la Cruz: Primero sueño.

TEMA 8.- LA POESÍA III: LOPE Y LOS POETAS CASTELLANOS DE


SU ÁMBITO
DATOS AUTOBIOGRÁFICOS Y RASGOS GENERALES DE SU OBRA

Lope acoge todo tipo de influencias (Petrarca, Cancioneros, Romancero) y de modalidades


poéticas. Cultiva todos los géneros, todos los tonos y todas las fórmulas expresivas. Integra su
experiencia vital en su poesía de modo particularmente intenso. Transmuta sus amores, sus
gozos y sus melancolías en materia lírica. Pero su resultado no es biografía, sino poesía.

POESÍA POPULAR Y TRADICIONAL: LOS ROMANCES

El romance lo cultivó desde sus primeros poemas hasta La Dorotea. En los romances de
juventud poetiza episodios de sus amores con Elena Osorio e Isabel de Urbina. Aparecieron en
las Flores de poetas ilustres de Pedro de Espinosa, en las dos partes del Romancero General, de
1600 y 1604. Adoptan la ficción pastoril y la morisca. La creación lopiana se mueve
esencialmente en los terrenos de la ficción poetizada, con el colorido, los juegos de antítesis, la
riqueza de descripciones, idealización, plasticidad visual y ritmo musical, que hicieron que
algunas piezas vivieran en forma de literatura tradicional.

El romancero morisco presenta al amante desdeñado y vencido. Otros versos versan sobre el
destierro, las despedidas y la separación.

El romancero pastoril sería posterior al morisco, entre 1588 y 1595. En él se diseña la


trayectoria sentimental de un pastor. Aparecen los motivos propios de los conflictos amorosos.
No faltan ocasiones de auto-ironía y parodia sobre las mismas convenciones. La convención
pastoril da cuerpo también a romances posteriores en el ámbito de La Arcadia.

Los romances de madurez desarrollan nuevas vías: religiosa, filosófica y elegíaca. La reflexión
vital alcanza resonancias de más hondura espiritual, reflejo de las sucesivas crisis en la vida del
poeta. En el Romancero espiritual se releva la necesidad de asirse a valores más trascendentes.
Algunos romances de este Romancero espiritual estaban ya publicados en las Rimas sacras y

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en Los pastores de Belén. Los temas principales son la confesión y la Pasión de Cristo,
insistiendo en los rasgos crueles y patéticos.

En La Dorotea se puede hallar un muestrario de romances diversos, así como en sus obras
dramáticas.

La poesía tradicional muestra una perfección extrema en su adopción de los modelos


populares.

LAS RIMAS

Salen en 1602, en un volumen que contenía La hermosura de Angélica, La Dragontea y 200


sonetos. Más adelante, se hacen y se publican en otras ediciones, como en el Arte nuevo de
hacer comedias.

Los sonetos son la parte nuclear del libro y pertenecen a la tradición petrarquista. En ellos
desarrolla una historia amorosa con múltiples matices sentimentales. Desgrana Lope episodios
de alta emoción, y se traslucen connotaciones eróticas de gran intensidad en algunos poemas.

A l lado del predominante tema amoroso hay otras variedades: sonetos mitológicos, de tema
histórico y bíblico, morales de desengaño, de circunstancias, referencias a personajes reales…

POESÍA SACRA Y RELIGIOSA. RIMAS SACRAS

En 1612, Lope sufre una crisis espiritual que lo lleva a ingresar en una orden religiosa, y publica
cuatro poemas en un libro titulado Cuatro soliloquios, expresión de una religiosidad emotiva,
que se debate entre sentimientos de culpa y de arrepentimiento. También aparecen Los
pastores de Belén, con numerosos poemas navideños.

En 1614 se ordena sacerdote y aparecen las Rimas sacras, recopilación de la poesía religiosa
escrita en los años anteriores. Recoge aquí muchas composiciones dedicadas a santos y a
fiestas de circunstancias, y algunos sonetos muy notables, que adoptando las formas de la
poesía profana, expresan una religiosidad de gran emoción.

LA FILOMENA Y LA CIRCE

La Filomena se publicó en 1621. Es un volumen misceláneo que contiene dos poemas


narrativos, La Filomena y La Andrómeda, la novela de Las fortunas de Diana, epístolas, varias
poesías y otras composiciones. Sobre La Filomena pesan tres realidades: el amor sacrílego con
Marta de Nevares, el ataque de Torres Rámila y la aparición de los grandes poemas
gongorinos.

En 1624 publica La Circe con otras rimas y prosas. La influencia gongorina se manifiesta en
episodios concretos y en el preciosismo culterano de la generalidad del poema.

LOS SONETOS

Los sonetos los inserta en sus piezas dramáticas, desde sonetos que resultan claves en el
contexto hasta otros que semejan adornos circunstanciales.

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POESÍA ÉPICA

En sus poemas épico-narrativos intenta imitar a los grandes poetas épicos del Renacimiento y
a los italianos, como Ariosto.

 La Dragontea (1598), cuyo protagonista es un inglés presentado como enemigo de


España y de la religión católica, en un marco alegórico.
 La hermosura de Angélica, sobre los amores y aventuras de Angélica y Medoro.
 Jerusalén conquistada.
 La corona trágica (1627), trata la vida de María Estuardo, retratando negativamente a
Isabel de Inglaterra, enemiga de España.
 El Isidro, en el que Lope muestra sus habilidades de narrador en verso.
 La Virgen de la Almudena.
 La gatomaquia.

POESÍA DE LA VEJEZ. LA DOROTEA, RIMAS DE BURGUILLOS Y LA GATOMAQUIA

La melancolía de los años finales, con las tragedias familiares, el sentimiento de culpa por sus
amores y las crisis religiosas y de conciencia, hace desembocar a Lope en una poesía de hondo
valor emocional, con una actitud de repaso vital y reflexión al borde de la despedida.

Escribe entonces La Dorotea (1632), obra de conjunto en la que se incluyen diversos poemas,
con una serenidad emocional y una melancolía resignada, junto a la finura formal.

También forman parte de la poesía de vejez las Rimas humanas y divinas del Licenciado Tomé
de Burguillos, ya de 1634. Contiene sonetos, una canción épico-burlesca (La gatomaquia),
cinco composiciones a varios temas, dos églogas pastoriles, un villancico, cuatro poemas al
Niño de la cruz y tres romances. Conjunto complejo en el que se percibe crítica, autocrítica,
desengaño y humor.

La parte central son los sonetos satírico-burlescos, a menudo parodias de tópicos líricos.
Jugando al seudónimo con el nombre de Burguillos, hace aquí Lope poesía humorística, y en su
parodia de convenciones líricas destaca la escritura de un cancionero petrarquista a una
plebeya.

Una serie de poemas menores, en su mayor parte de circunstancias, completan el volumen.

Finalmente, La gatomaquia es un poema épico protagonizado por gatos, exhibición de humor,


poesía, colorido descriptivo y musicalidad del verso. Narra el conflicto entre dos gatos por el
amor de una dama. La parodia burlesca de la épica más clásica se advierte desde la invocación
a las musas y exposición del propósito y tema de la composición, hasta las descripciones y
fórmulas retóricas. Se ha apuntado también la parodia de la propia estructura dramática de la
comedia nueva.

OTROS LIBROS Y POESÍAS

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Muchos de los libros publicados por Lope contienen poesías, tanto en forma de colecciones
como insertos en obras misceláneas y teatrales. Destacan La Vega del Parnaso, El laurel de
Apolo, La Arcadia, Triunfos divinos…

POETAS CASTELLANOS DEL ÁMBITO DE LOPE

Hay un conjunto de poetas que difícilmente se puede adscribir a un grupo concreto. Se


mantienen relativamente al margen del gongorismo y no están situados geográficamente ni en
el grupo aragonés ni en el sevillano. Su ámbito regional es el castellano y sus modelos poéticos
provienen del petrarquismo y de la poesía tradicional castellana, en una fusión marcada por la
figura e influencia de Lope de Vega.

 EL CONDE DE SALINAS: Nació en 1564 y murió en 1630. Su obra actúa como puente
entre la poesía de mediados del siglo XVI y la de principios del XVII. Los poemas
amorosos muestran una entonación neoplatónica. No tiene muchos poemas de tema
religioso. Escribió también poemas de tipo tradicional, glosas o redondillas.
 PEDRO LIÑÁN DE RIAZA: Nació en torno a 1558 y muere en 1607. Su poesía recorre
distintas facetas: poesía oficial, sentenciosa, satírico-burlesca, costumbrista y
romances. Es autor del soneto “La condición humana”, del “Loor de las fregonas”…
 ANTONIO ENRÍQUEZ GÓMEZ: Escribió poesía, que reunió en Academias morales de las
musas, volumen misceláneo, en el que también publica cuatro comedias. Sus poemas
son predominantemente de tipo moral.
 FRANCISCO LÓPEZ DE ZÁRATE: Nace hacia 1580. Reunió sus obras en Poesías varias y
Obras varias. Se observan dos etapas en su producción: a la primera pertenecen los
poemas de juventud, generalmente de tipo bucólico, de petrarquismo amoroso, con
alguna fabula mitológica y un poema descriptivo, además de poesías circunstanciales,
heroicas, académicas y religiosas. En la segunda continúan estas modalidades y
predominan el desengaño, los temas morales y la desaparición de las composiciones
amorosas y bucólicas.
 JOSÉ DE VALDIVIELSO: Escribió un corpus de poesía religiosa. Publica su Romancero
espiritual. Se hicieron también famosos sus autos sacramentales. Otras obras son la
Vida de San José, Sagrario de Toledo...
 FRANCISCO DE BORJA Y ARAGÓN, PRÍNCIPE DE ESQUILACHE: Nace en 1580 y muere en
1658. Se subraya la claridad de sus obras y el rechazo a la poesía oscura de los nuevos
poetas. Entre sus obras hay que citar Nápoles recuperada por el rey Don Alfonso,
poema heroico, Los tres tabernáculos y soliloquios del alma y las Obras en verso.
Practica la poesía de signo renacentista. Intenta los sonetos amorosos y otros temas
variados, como poemas de circunstancias, morales, amatorias, mitológicas…
 Pedro de Medina Medinilla: Égloga en la muerte de doña Isabel de Urbina.
 Baltasar Elisio de Medinilla: Descripción de Buenavista.
 El Conde de Rebolledo: (1597-1676). Dejó escritas numerosas obras de variada índole,
como Discurso de la Hermosura y del Amor o Selva militar y política. Se subraya, a
pesar de la tendencia al estilo llano de la escuela lopesca, la influencia gongorina.
 Alonso de Ledesma: nace en 1562 y muere en 1663. Es poeta conceptista pero falto de
coherencia en sus agudezas. La mayor parte de sus composiciones son de tipo religioso
y moral. Su obra más conocida es Conceptos espirituales.

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TEMA 9.- LA POESÍA IV: QUEVEDO. OTRAS MODALIDADES
POÉTICAS
EDICIONES Y TRANSMISIÓN DE SU OBRA

Una parte de su obra se transmitió en copias manuscritas, en ediciones piratas o ediciones


anónimas. La recuperación de la obra poética de Quevedo en textos responsables no se inicia
hasta el siglo XX. A pesar de la fama adquirida como poeta desde muy temprano, la mayoría de
sus composiciones no se imprimen en vida ni bajo su vigilancia.

ESTILO LITERARIO

La poesía de Quevedo expresa unas preocupaciones y actitudes que son universales, pero no
deja tampoco de ser universal en otra medida la transmisión de una experiencia cultural, la del
poeta, que se comunica con sus lectores mediante la manipulación de un lenguaje en el que se
encuentra fijada la vida de una sociedad en un momento específico de su historia.

El prestigio de los modelos encauzaba la creación. Ciertos contenidos solo podían ser
expresados con un lenguaje literario determinado y dentro del ámbito de géneros específicos.
La voz de Quevedo se va a adaptar así a los cánones dictados para cada género.

Quevedo, que criticó sarcásticamente el léxico afectado de los cultos en diversos escritos,
gongoriza con cultismos e hipérbatos en su poesía. Lo que domina en Quevedo es sin embargo
el lenguaje poético conceptista.

Imitar modelos consagrados artísticamente era práctica corriente en el Siglo de Oro. En los
textos de Quevedo esto se convierte en ejercicio fascinante, porque el crear a partir de un
modelo se ensambla con su crear a partir del lenguaje, rasgo característico de su poesía y
prosa. Muchas veces Quevedo concebía fragmentariamente y sus obras eran el resultado de
ensartar piezas sueltas, llevando a cabo un ejercicio de amplificatio, combinado esto con el
trabajo de la imitación en la unidad más o menos cerrada de un poema.

CLASIFICACIÓN DE SU OBRA

Pueden observarse en el corpus de Quevedo tres grupos centrales:

 Los poemas que continúan la tradición petrarquista y recrean motivos y tópicos del
discurso amoroso renacentista.
 Los poemas que rehacen motivos y tópicos de raigambre ética, comunes al discurso
religioso cristiano y a las corrientes neo-estoicas de la filosofía moral en el
Renacimiento.
 Los poemas que recrean figuras y situaciones más características del discurso satírico.

POEMAS AMOROSOS

En los poemas amorosos, Quevedo se mueve dentro del código amoroso vigente. La misoginia
estará en la sátira, pero no en los poemas amorosos.

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La poesía amorosa de Quevedo se inserta en la tradición del Cancionero de Petrarca. Quevedo
revitaliza sus motivos y códigos de manera personal. El marco semántico central de esta lírica
amorosa parece de raigambre neo-platónica, pues el neo-platonismo acogió elementos de la
poesía cortés y del petrarquismo.

Quevedo imita activamente la poesía de Petrarca. Además de una serie de poemas dirigidos a
figuras femeninas diversas, Quevedo compuso un breve cancionero dedicado a Lisi, en el que
se recrea la ficción de una pasión mantenida a lo largo de muchos años. En este corpus el
amante expresa su amor intelectual-platónico.

POEMAS RELIGIOSOS Y MORALES

La poesía moral y la satírica de Quevedo son especies complementarias en su relación con los
contextos filosóficos y religiosos de la época. Su propósito es corregir las costumbres del
hombre. Por ello se auto-definen como respuesta a circunstancias o conductas de individuos
particulares, y a veces los límites entre las dos modalidades se estrechan. Las diferencias se
dan en el estilo. La poesía moral debía escribirse en estilo grave, tono admonitorio y falta de lo
cómico. El discurso satírico permitía el uso del estilo humilde y recursos de comicidad.

Se incluyen en la poesía moral aquellos poemas que, despojados de una actitud propiamente
crítica, reflexionan sobre el sentido de la existencia humana. Se señala la influencia de las ideas
neo-estoicas en la obra doctrinal de Quevedo. La renovación de estas ideas en el Renacimiento
había contribuido al establecimiento de una ética secular, que combinaba principios
doctrinales clásicos y cristianos.

Destaca el tema de la identificación vida/muerte que expresa la vanidad de las glorias


mundanas y la debilidad de todo lo terreno. El tiempo fugitivo es otro motivo fundamental. Los
poemas morales se organizan en el corpus quevediano en torno a los siete pecados capitales.
No todos tienen la misma representación.

Una pieza clave en este campo de la poesía moral es la Epístola satírica y censoria, dirigida a
Olivares, a quien le expresa la confianza en su poder regenerador. En la vertiente propiamente
religiosa destaca el Heráclito cristiano, que viene a ser una especie de cancionero religioso o
libro de oraciones poéticas donde el poeta canta sus arrepentimientos.

POEMAS SATÍRICOS Y BURLESCOS

Las marcas del estilo satírico son la presencia de palabras y expresiones idiomáticas de la
lengua coloquial y vulgar y la producción de burlas o humor. El discurso satírico de Quevedo se
caracteriza por los mismos mecanismos de producción de conceptos. El concepto se construye
sobre juegos de palabras o metáforas. El propósito es producir risa. La fórmula más frecuente
es desarrollar una serie de ingeniosas relaciones para degradar al objeto descrito.

La poesía satírica funciona en las convenciones de la sátira de estados. La representación de


estos tipos sociales se rige por normas de vituperio. Hay otros tipos que resultan de la
figuración de vicios. Muchas veces se rehacen motivos de la sátira clásica. Algunos poemas se
dedican a la sátira personal.

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En esta poesía se dan todas las variedades de la parodia: de versos aislados de autores
contemporáneos, de versos del romancero… La parodia es arma satírica para la denuncia de la
nueva poesía, que Quevedo atacó. Entra en el campo de la parodia la reducción cómica de
fábulas, el subgénero amoroso y temas mitológicos.

El ejercicio paródico más relevante y ambicioso es el Poema heroico de las necedades de


Orlando el enamorado (1626-1628), que es una parodia de los poemas caballerescos italianos.

OTROS POEMAS

Hay otros poemas: poemas de ocasión y traducciones, especialmente de autores clásicos.

POESÍA ÉPICA

En la segunda mitad del XVI, se desarrolló en España una épica culta.

 El Bernardo o la victoria de Roncesvalles, de Bernardo de Balbuena: La historia de


Bernardo del Carpio es su hilo central, que le permite integrar numerosas modalidades
poéticas y temas anejos. Usa toda clase de fuentes: leyendas carolingias, romances,
leyendas…. El estilo es brillante, con plasticidad visual, exuberancia descriptiva,
maestría en el uso de figuras como la anáfora o el hipérbaton…
 La Cristiada, de Diego de Hojeda: se compone de 12 cantos. Relata la vida de Cristo
desde la Última Cena al Santo Entierro. Es una especie de vía crucis. Como poeta
barroco, Hojeda emplea el contraste y la sorpresa.
 La Mosquea, de José de Villaviciosa: La acción se desarrolla en el reino de Mosquea.
Llegan noticias de que el rey de las hormigas ha atacado a las moscas y se produce la
guerra entre los ejércitos, ayudados de sus aliados, que son distintas clases de bichos.
Las descripciones evocan paródicamente a la epopeya seria.
 La Gatomaquia.

POESÍA JOCOSA

Una importante masa de la poesía del XVII está formada por composiciones jocosas, en la línea
del conceptismo burlesco, muchas de ellas escritas para ser leídas en reuniones de Academia y
recogidas luego en distintos volúmenes o libros misceláneos.

Algunos nombres significativos (que no cimas de la poesía barroca como Quevedo o Góngora)
en este panorama son:

 Juan de Salinas: aunque escribió composiciones amorosas y sonetos morales y


religiosos, tiene composiciones burlescas. Ejemplo: la carta “Va de cuento, Julio,
amigo”, descripción humorística de su vida.
 Alonso de Castillo Solórzano: recogió su producción jocosa de ámbito académico en los
dos volúmenes de los Donaires del Parnaso (1624 y 1625). Hay romances, canciones
con motivos costumbristas, burlas a afectaciones femeninas, parodias mitológicas…
 Alonso de Salas Barbadillo: tiene más de 600 piezas jocosas basadas en el equívoco, el
chiste, la anécdota aguda o el dicho ingenioso, que intercaló en volúmenes pseudo-
narrativos como El caballero puntual, o en libros de versos como El ramillete. En sus

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composiciones aparecen tópicos, personajes y temas habituales en la literatura jocosa
del XVII, como la mitología, supersticiones, judíos…
 Jacinto Alonso Maluenda: de él solo conocemos tres libros jocosos, entre ellos La
cosquilla del gusto. Se centra sobre todo en el motivo de la mujer pedigüeña y su
rapacidad, aunque también aparecen las figuras ridículas. La influencia quevediana es
muy acusada.
 Francisco Bernardo de Quirós: incluye en su libro Obras… y aventuras de don Fruela
algunas poesías jocosas. El poema más interesante es la parodia del Polifemo y
Galatea gongorino.
 Jerónimo de Cáncer: se mueve entre los polos de la influencia de Góngora y Quevedo.
Escribió jácaras y parodias mitológicas, como las fábulas burlescas de Atalanta, Ío y
Júpiter, además de letrillas y décimas satíricas.

POESÍA ERÓTICA

La poesía erótica es un ejemplo de literatura marginada. Se continuó cultivando la poesía


erótica, no exclusivamente en las vertientes más conocidas de la sátira misógina con rasgos
obscenos, sino en las vertientes propiamente eróticas, de exaltación del goce sexual.

Esta poesía tuvo su mayor abundancia entre 1580 y 1620, descendiendo a partir de este
momento.

Un sector de la poesía erótica responde a las formas métricas cultas. En otras ocasiones, se
vierte en las formas de arte menor con aire popular. Hay poemas amorosos, obscenos, burlas
picantes, el tema del sueño erótico… En el terreno temático hay poesías de galanes, donde se
observa la actitud de la mujer ante el amor, otras que tratan de la fuerza del deseo, los gustos
del amor…

TEMA 10.- LAS ESCRITORAS EN EL SIGLO XVII


INTRODUCCIÓN

A diferencia de países como Francia y sobre todo Italia, donde las escritoras fueron un
fenómeno culturalmente conocido y tolerado en el siglo XVI, en España resultaba una rareza
exótica.

Esta situación cambiará paulatinamente a partir de la publicación de las obras de Teresa de


Jesús en 1588. Las consecuencias de la unión íntima e indisociable entre la santa y su escritura
sirvieron para que socialmente se debilitara la asociación entre escritura femenina y pecado de
vanagloria o deshonra.

Esta imagen, junto a posiblemente el amplio aumento de la alfabetización femenina desde


comienzos de siglo, el paso del libro de un objeto raro a un objeto común y también el que los
escritores estén menos vinculados a clases profesionales, sin duda contribuyeron a cambiar el
signo y en torno a 1600 advertimos una mayor presencia pública de mujeres escritoras.

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LA NORMALIZACIÓN DE LA ESCRITURA FEMENINA

Muchas de las autoras solo escribieron un breve poema, pero, a diferencia de lo que sucedía
antes ese poema ahora se imprimía, podía darse a la luz pública; y este proceso no se limitaba
a algunas mujeres escogidas, sino que era capaz de integrar a muchas.

Las celebraciones públicas del Siglo de Oro se solían componer de muchos actos. La mayoría
estaban relacionados con la religión, pero también los había de carácter más lúdico, como eran
los certámenes o justas poéticas. Consistían en hacer una convocatoria pública a los escritores
para que presentaran a concurso un poema que cumpliera con los requisitos que en tema y
formas métricas se establecían de antemano. El ámbito del certamen era siempre oral. Sin
embargo, lo más habitual era que una vez celebrado, todo el festejo se recogiera por escrito.
No siempre se publicaba todo y a veces el certamen podía ser suprimido. En todo caso, entre
estos poemas son muchos los que se deben a una mano femenina.

Las primeras justas fueron celebradas en Sevilla entre 1531 y 1534 y su número se incrementa
paulatinamente a lo largo del siglo XVI. La primera mujer es una monja en una justa de
Barcelona, en 1601. A partir de entonces y hasta 1650, más o menos, la presencia de mujeres
poetas es casi constante y en aumento. A partir de 1650 irán desapareciendo de las justas
poéticas.

Durante el siglo XVI y los primeros decenios del XVII lo normal es que las mujeres pidan
disculpas por su estilo, justifiquen su audacia y expliquen las razones que las han llevado a
escribir, siempre dentro de una moralidad intachable y por una buena causa.

Mª de Zayas fue una mujer que había nacido en torno a 1590, que convivió desde su infancia
con una tradición de escritura femenina. Ahora bien, el asunto no estuvo exento de tensiones,
porque las críticas no desaparecieron y, de hecho, los años en que la escritoras son más
visibles es cuando surge el mote quevediano de la “culta latiniparla” o cuando aparece en la
comedia el personaje de la mujer sabia o pedante.

LA LITERATURA ESCRITA POR MUJERES. ETAPAS

En torno a 1600 publican obras devotas o morales consideradas más propias de mujeres; a
partir de los años veinte y treinta los géneros se amplían y ya hay teatro, novelas o tratados
educativos. Algunas presentan sus creaciones en competencia directa con las obras escritas
por hombres, con las que se codean en igualdad de condiciones.

Desde el criterio de promociones, se pueden señalar los siguientes grupos:

 Escritoras nacidas antes de 1580, cuya obra se publica entre 1600 y 1610.
 Nacidas entre 1590 y 1605 aproximadamente. Se trata de la promoción que
representa en toda su amplitud a las escritoras del Siglo de Oro, sus obras comienza a
aparecer a partir de los años 30.

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 Nacidas en torno al decenio 1620-30, publican sus obras después de 1650.
 Nacidas a partir de 1650, sus obras se difunden en el último cuarto. Son pocas autoras
y muestran que la escritura femenina ha perdido impulso, no existe un relevo en la
literatura profana y los temas son casi exclusivamente religiosos.

LAS ESCRITORAS NACIDAS ANTES DE 1580

Aunque ciertamente no son muchas autoras, es relevante que en un lapso de tiempo


relativamente breve se concentre la publicación de varias obras. Además de la visibilidad que
confieren a la autoría femenina a través de la imprenta, su importancia estriba en que estas
escritoras no se limitan a hablar desde la experiencia y autoridad del yo, sino que amplían el
espacio de la escritura femenina donde la autora deja de ser objeto del texto y pasa a ser el
sujeto que lo emite. Las hagiografías son el primer intento, por medio del ejemplo de cierto
tipo de santidad ligada al conocimiento.

LAS ESCRITORAS NACIDAS ENTRE 1590 Y 1605

La paulatina apropiación del derecho a escribir y a publicar que se venía produciendo eclosiona
en este momento. Las autoras no escriben para sí mismas ni para un círculo reducido, sino
porque lo desean.

Desde el punto de vista literario, la equiparación autorial con los hombres se manifiesta en
varios aspectos. Los tópicos de la justificación en los preliminares a sus obras aunque siguen
aludiendo a la propia condición femenina, no están ligados exclusivamente a ese hecho. Con
esta seguridad son capaces de abordar una significativa variedad de géneros, sin coartadas
morales. Si bien es cierto que no introducen modificaciones en las estructuras genéricas, sí lo
hacen en los temas.

Las poetas Leonor de la Cueva, Violante do Céo y Marcia Belisarda introducen la posición
femenina del emisor de una forma evidente y retratan sus sentimientos amorosos; Luisa María
de Padilla, aun sin romper con la ideología conservadora propia de la tratadística, en sus
consejos de comportamiento para la aristocracia concede a las mujeres un espacio propio de
gobierno y exige para ellas el respeto de sus maridos. Donde más claramente se advierten los
puntos de vista femeninos es en la ficción, a fin de convertir sus obras en un vehículo de
expresión de sus aspiraciones de género.

LAS ESCRITORAS NACIDAS EN EL DECENIO 1620-30

Las escritoras nacidas en el decenio 1620-30 no solo tienen un conocimiento de la escritura


femenina previa, sino también cuentan con una tradición asentada de la misma. Ellas no
tienen que romper moldes. Además, su conocimiento de las predecesoras no se limita a unos
nombres prestigiosos sin mayor información, sino también a la conciencia de cuáles son sus
obras.

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En cuanto a sus obras, siguen planteando los mismos temas que preocupaban a las mujeres y
los tratan desde su punto de vista, ya sea en la ficción, en la tratadística o en la poesía.

LAS ESCRITORAS NACIDAS A PARTIR DE 1650

Este período pos-barroco, en términos generales, no fue especialmente fructífero para la


literatura española, echamos de menos textos académicos, comedias, poesía profana o
novelas, escritos por mujeres. Quizá la causa de esta extinción de las escritoras esté en la
reducción del mundo literario.

En todo caso, son cinco las autoras de este grupo, de las que solo tres dan sus obras a la
imprenta: Juana Josefa de Meneses, sor Juana Inés de la Cruz y Mariana Sallent. Mientras que
el genio literario de sor Juana Inés se atrevió con todos los géneros, Sallent solo es autora de
una biografía de Santa Clara en verso y Meneses, Condesa de Ericeira, solo publicó en vida un
poema en octavas en torno a los tópicos barrocos del desengaño, no obstante parece que
escribió otras obras, hoy perdidas. El verso narrativo y el tema religioso de lectura sencilla son
las notas dominantes de este tiempo de ocaso.

LAS OBRAS LITERARIAS, SUS GÉNEROS Y TEMAS

A pesar de ser mucho más abundante y leída en su tiempo la literatura religiosa, nos
limitaremos a la literatura profana. En general se puede constatar que no hay escritoras que
inventen nuevos géneros o formas escribir. Lo más frecuente son escritoras que utilizan los
moldes genéricos conocidos, pero modulan sus convenciones en lo relativo a los temas para
disentir o matizar el mensaje masculino. Sus obras respetan las convenciones del género, pero
proponen una visión de los mismos acordes con un punto de vista femenino y su visión del
mundo.

LA POESÍA

La poesía amorosa fue el subgénero que más dificultades planteó a las mujeres, ya que exigía
reacomodar los tópicos del discurso masculino. Sin duda se trataba de un territorio cuyo
discurso era de difícil adquisición, entre otras cosas porque la exhibición de sentimientos en la
dama podía resultar deshonroso al identificar la voz emisora de la poeta con el sujeto real de la
emisión.

Una de sus vías se hallaba en la égloga, y la prolongación parcial de su universo en los libros de
pastores supuso un modelo para la participación de las mujeres en el diálogo amoroso, pues
las protagonistas reales de estas obras son las mujeres, que encuentran su expresión al
proyectarse el poeta en la voz femenina.

Así, mientras que en los años finales del XVI y principios del siglo siguiente predominan las
poetas religiosas, poco tiempo después se dan la mano lo social y lo literario posibilitando la
aparición de poesía amorosa escrita por mujeres: María de Zayas, Leonor de la Cueva, Violante
do Ceo, Marcia Belisarda y Catalina Clara Ramírez de Guzmán.

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Aunque muchas de las autoras tiene poemas en que acusan a los hombres, se quejan o les
afean sus faltas, fue Catalina Clara Ramírez de Guzmán quien se dedicó con especial gusto y
atención a la poesía satírica.

LA PROSA

Luisa María de Padilla, Condesa de Aranda, es un caso excepcional, porque compuso cuatro
tratados dedicados a la educación de los nobles y a la reforma de sus costumbres y uno sobre
la castidad. En cierto modo podríamos considerar que sus obras son una proyección ampliada
de la función social de las mujeres educadas: la transmisión de esos conocimientos a sus hijos.
El destinatario se ha ampliado más allá de los muros de su casa, pero la funcionalidad última se
mantiene.

La novela cortesana fue un género extremadamente comercial. Fueron tres las escritoras que
cultivaran el género en su vertiente profana: M.ª de Zayas, Mariana de Carvajal y Leonor de
Meneses.

María de Zayas fue una escritora que podríamos llamar “de oficio”, relacionada con los círculos
literarios de Madrid en los años veinte y treinta, en los que tiene un reconocido prestigio. La
característica más sobresaliente de sus obras narrativas es que en ellas el marco no es un mero
recurso para dar pie a los relatos, sino que tiene su propia trama narrativa y las novelas se
subordinan a esta trama, apoyándola o ejemplificándola. Es asimismo muy relevante el papel
que asumen las mujeres. En ocasiones, Zayas, en particular en los prejuicios de clase, se
muestra muy conservadora.

EL TEATRO

Nos han llegado pocas obras dramáticas de autoría femenina, pero en la mayoría los casos no
sabemos si fueron representadas o si fueron escritas con intención inmediata de situarlas en el
circuito comercial. Solo en el caso de la sevillana Ana Caro existe documentación que atestigua
que cobró por escribir piezas de encargo y otras que fueron representadas.

La mayor parte de las obras son comedias: El conde Partinuplés de Ana Caro es de tipo
caballeresco, La firmeza en el ausencia de Leonor de la Cueva es una comedia sobre el tema
del honor y La traición en la amistad de María de Zayas o Valor agravio y mujer de Ana Caro
son comedias de tipo urbano.

Estas obras revelan una voluntad por parte de sus autoras de convertirlas en vehículos de
expresión de sus opiniones sobre determinados temas que afectaban a la mujer, respetando
las convenciones del género.

La mayor parte de las veces, como era tópico en la comedia, la conclusión es el matrimonio.

EL FINAL DE UNA ÉPOCA

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Al situarse en los años finales del siglo XVII, se observa que la efervescencia creadora de la
generación de María de Zayas no llegó a crear una auténtica tradición de escritura femenina.
En las galerías de mujeres ilustres de la primera mitad del siglo XVIII, cuando se trata de las
mujeres sabias, volveremos a encontrar casi los mismos nombres anquilosados que había
consagrado la tradición del siglo XVI, aureolados por su condición de excepcionales.

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