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Delitos Graves

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DELITOS GRAVES

DELITOS CONTRA LA VIDA E INTEGRIDAD CORPORAL


LESIONES
El delito de lesiones se prevé en Artículo 357 del Código Penal Del Estado de Yucatán, Para
los efectos de este Código, bajo el nombre de lesión se comprenden, no solamente las heridas,
excoriaciones, contusiones, fracturas, dislocaciones y quemaduras, sino toda alteración en la
salud y cualquier otro daño que deje huella material en el cuerpo humano, si estos efectos
son producidos por una causa externa.
Esta noción ha sido criticada por diversos juristas, debido a que consta de una enunciación
casuística de los posibles daños causados por el sujeto activo (heridas, escoriaciones, etc.),
cuando hubiera sido más simple y concreto sólo mencionar: “... causar cualquier alteración
en la salud o daño que deje huella material en el cuerpo humano”. En esta fórmula se incluiría
de manera general toda afectación al bien jurídico tutelado.
Cuando la ley menciona “toda alteración en la salud”, se refiere al daño funcional. Por otra
parte, cuando enuncia las heridas, escoriaciones, contusiones, etc., y cualquier daño que deje
huella material en el cuerpo humano, hace referencia a un daño anatómico o, dicho de otra
manera, a una afectación corporal.
Tanto el daño anatómico como el funcional deben tener una causa externa, por supuesto,
proveniente del ser humano.
• Herida. Es una afectación producida en la carne o el cuerpo vivo y puede tratarse de
una llaga, un corte, etc., originados por una contusión, traumatismo, instrumento
cortante, punzante o contundente, etcétera.
Aunque tal definición se refiere a que las lesiones sólo pueden ser causadas en un cuerpo
vivo, cabe aclarar que la medicina forense clasifica las lesiones en dos grupos: en vida y post
mortem, estas últimas causadas después de la muerte.
Para efectos del delito en estudio, sólo importan las lesiones causadas en vida del sujeto
pasivo (post mortem constituyen otro delito).
• Escoriación. Resultado o la consecuencia de erosionar, gastar o arrancar la piel.
Generalmente la escoriación es causada por el efecto de ciertas sustancias, como
ácidos, fuego, agua o aceite a altas temperaturas, etc., o bien por arrastramiento.
• Contusión. Es una magulladura que ocasionan los instrumentos contundentes
(golpes), como un arma blanca, un martillo o un jarrón, entre otros. El instrumento
que se emplea más para lesionar y causar contusiones es el propio cuerpo humano,
que el sujeto activo utiliza para atacar; se usan sobre todo los puños, pies, codos y,
algunas veces, la cabeza. Las personas que tienen conocimientos de disciplinas
orientales de defensa personal o de artes marciales se valen de diversas partes del
cuerpo para defenderse o atacar, de modo que, si se manejan adecuadamente, podrán
resultar muy eficaces para tal propósito, e incluso ser verdaderas armas mortíferas.

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• Fractura. Es la ruptura de un hueso; normalmente la causan golpes, accidentes
deportivos, caídas de considerable altura, etcétera.
• Dislocación. Es la separación de su lugar de un hueso, pero sin que éste se rompa,
sino que sólo se separa del sitio donde debe estar. Es más simple de curar que la
fractura y, por supuesto, tarda menos tiempo en sanar.
• Quemadura. Es el efecto causado por el fuego o por sustancias corrosivas, e incluso
el hielo a muy bajas temperaturas en un tejido orgánico. Al respecto, existen diversos
grados de quemaduras, que se clasifican de acuerdo con la intensidad del daño.
Sujetos
Activo. Puede serlo cualquier persona física, pues la ley no señala características o
cualidades especiales. Como ha quedado precisado desde capítulos anteriores, para que un
delito sea federal, debe cometerlo un servidor público federal en funciones y que haya
afectación a la federación.
Pasivo. Del mismo modo, cualquier persona física podrá ser el sujeto pasivo en este delito,
pues la ley tampoco hace ninguna referencia especial.
Objetos
Material. El objeto material se funde con el sujeto pasivo, o sea, con la persona física que
recibe el daño de la conducta típica. Aquí se tiene por reproducido todo lo manifestado al
estudiar al sujeto pasivo de este delito.
Jurídico. El bien jurídicamente tutelado en las lesiones es la integridad corporal,
comprendida en su sentido más amplio, tanto en lo referente al daño anatómico como al
funcional (salud). Recuérdese que también se considera como bien jurídico, en este delito, la
salud individual (física o mental).
Clasificación
En el derecho penal mexicano, el delito de lesiones se clasifica conforme a distintos criterios
que permiten entender sus características y efectos.
• En orden a la conducta: de acción u omisión. El delito de lesiones puede cometerse
tanto mediante una acción directa (por ejemplo, golpear a una persona) como por
omisión (cuando alguien, teniendo el deber de evitar un daño, no actúa, como un
médico que no atiende a un paciente, resultando en lesiones).
• Por el número de actos: unisubsistente. Esto significa que el delito de lesiones se
consuma con un solo acto. Basta una única acción u omisión para que el delito esté
completo (por ejemplo, una puñalada que causa daño físico).
• Por su duración: instantáneo, con efectos permanentes o continuado. Es instantáneo
porque el delito se consuma en un solo momento (como un golpe), aunque los efectos
pueden ser permanentes si las lesiones dejan secuelas irreversibles. También puede
ser continuado si el daño se extiende en el tiempo, por ejemplo, cuando alguien es
agredido repetidamente.

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• Por su resultado: material. Este delito tiene un resultado material porque se manifiesta
en el mundo físico: el daño o afectación corporal de la víctima es tangible (como una
fractura, una herida, etc.).
• Por el daño: de daño o lesión. El delito de lesiones se clasifica como de daño o lesión,
ya que lo que se afecta es la integridad física o la salud de la víctima, causando un
perjuicio concreto y evaluable.
• Por su ordenación metodológica: fundamental o básico. Se considera un delito
fundamental o básico porque es una figura esencial en el derecho penal, no depende
de otras figuras delictivas ni tiene modalidades complejas, sino que está previsto de
manera clara en la ley.
• Por su autonomía: autónomo o independiente. El delito de lesiones es autónomo
porque puede ser perseguido de manera independiente, sin necesidad de estar
vinculado a otro delito. No depende de la comisión de otro delito para existir.
• Por su formulación: de formulación libre o amplia. Es un delito de formulación libre,
ya que el legislador no impone una descripción muy cerrada o específica de cómo se
debe realizar el acto delictivo. Cualquier conducta que cause daño físico puede ser
clasificada como lesiones, sin requerir una forma específica de ejecución.
• Por su composición: normal. Esto significa que es un delito de composición normal,
es decir, la conducta tipificada (causar lesiones) no incluye circunstancias especiales
que alteren el tipo penal de base.
• Por el número de personas: unisubjetivo. Es un delito unisubjetivo, lo que quiere decir
que basta con la participación de una sola persona para que el delito se configure. No
es necesario que haya una pluralidad de sujetos activos.
• Por su estructura: simple. Finalmente, es un delito de estructura simple porque no
requiere la concurrencia de elementos o circunstancias adicionales más allá de causar
la lesión. No es un delito complejo que combine otros factores o delitos dentro de su
comisión
Conducta típica
En el delito de lesiones, la conducta típica consiste en inferir un daño anatómico o en alterar
la salud a una persona física.
La ley no expresa ningún medio o forma especial para causar las lesiones. De esta manera,
se entiende que puede ser cualquier forma o medio empleado, siempre que resulte idóneo.
Los medios físicos, químicos, vegetales, el empleo de las fuerzas de la naturaleza (a voluntad
del hombre), etc., son los más comunes.
Por medio de ejecución específico, también se encuentra el que contempla de manera especial
el Artículo 387 del Código Penal del Estado de Yucatán, De las lesiones o muerte que a una
persona cause algún animal, será responsable quien con esa intención lo azuce o lo suelte o
haga esto último por descuido.
En este delito el resultado típico consiste en alterar la salud o causar algún daño que deje
huella material en el cuerpo humano. En párrafos anteriores se precisó que puede tratarse de
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una afectación anatómica o funcional; si el resultado fuera la muerte del pasivo, no se estaría
en presencia de lesiones, sino de homicidio, lo que daría lugar a la atipicidad de lesiones.
El resultado en las lesiones debe ser una consecuencia directa y material de la conducta típica.
La conducta realizada o la omisión por parte del sujeto activo debe ser la causa, mientras que
el resultado típico (que en este caso es la lesión) será el efecto.
La relación que une la causa y el resultado será el nexo causal. Igualmente, la medicina
forense es de gran ayuda en estos problemas, pues en muchos casos no es fácil determinar el
nexo de causalidad y deslindar o atribuir responsabilidades.
Este concepto se refiere a la relación directa y necesaria entre la conducta del agresor y el
resultado lesivo sufrido por la víctima. Para que una persona sea considerada responsable de
un delito de lesiones, debe demostrarse que su acción u omisión fue la causa directa del daño.
Imagina que una persona dispara un arma de fuego y causa una herida a otra persona. En este
caso, el nexo causal se establece entre el disparo (conducta del agresor) y la herida (resultado
lesivo). Si se demuestra que la herida fue causada directamente por el disparo, se puede
atribuir responsabilidad penal al agresor por el delito de lesiones.
Tipicidad
La conducta concreta que se presenta en la realidad debe encuadrar perfectamente en el tipo
legal. Para que ello ocurra deben satisfacerse todos los elementos del tipo. Así, será necesario
que una persona física, por cualquier medio, altere la salud de otra o le cause un daño
anatómico, y que en el caso concreto se analice la clase de lesión de que se trata.
Antijuridicidad
El delito de lesiones es antijurídico en tanto existe una contrariedad al derecho. La ley tutela
el bien jurídico de la integridad corporal y, si alguien lo afecta, transgrede la ley y actúa
antijurídicamente.
Para clasificar las lesiones existen varios criterios según se trate de la medicina o del derecho.
Obviamente, aquí interesa la clasificación que el derecho penal hace por medio de la doctrina
y la ley, al precisar que esta última agrupa las distintas lesiones sin darles una denominación
que las identifique, como lo hace la doctrina. Así, existen los tipos de lesiones siguientes:
levísimas, leves, graves y gravísimas.
Levísimas:
La primera parte del Artículo 358.- A quien infiera una lesión que no ponga en peligro la vida
del ofendido y tarde en sanar hasta quince días, se le impondrá de tres a seis meses de prisión
o de diez a cincuenta días-multa y de diez a cincuenta días de trabajo en favor de la
comunidad. Si tardare en sanar más de quince días se le impondrá de seis meses a dos años
de prisión y de diez a sesenta días-multa.
Los delitos previstos en este artículo se perseguirán por querella de la parte

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Para que una lesión sea levísima, se requiere, por disposición expresa de la norma, lo
siguiente:
1. Que no ponga en peligro la vida.
2. Que tarde en sanar menos de 15 días.
Las heridas, contusiones, dislocaciones, escoriaciones, equimosis, provocación de mareos,
desmayo, vómito, dolores, náuseas, etc., suelen ser lesiones levísimas. Un rasgo importante
de estas lesiones es su perseguibilidad. Como lo afirma el segundo párrafo del propio artículo
358, las lesiones gravísimas se persiguen por querella de la parte ofendida, salvo el caso de
aquellas a las que se refiere el artículo 365, relativas a las inferidas por quien ejerce la patria
potestad o la tutela
Artículo 365.- Si el ofendido fuere ascendiente, descendiente, cónyuge, concubinario o
concubina, adoptante o adoptado del autor de las lesiones y éstas fueran causadas
dolosamente y se tenga conocimiento de ese parentesco o relación, se aumentarán hasta dos
años de prisión a la sanción correspondiente, con arreglo a los artículos precedentes. Este
delito de perseguirá por querella de la parte ofendida.
Si el autor de las lesiones ejerciere la patria potestad o la tutela sobre el ofendido siendo éste
menor de edad, incapaz o pupilo bajo su guarda, el juzgador podrá imponerle, además de las
sanciones a que se refiere el párrafo precedente, la suspensión o privación en el ejercicio de
aquellos derechos.
Las lesiones que tardan en sanar menos de 15 días pasan a ser faltas administrativas de las
que conoce un juez cívico.
Leves
A ellas se refiere la segunda parte del primer párrafo del artículo 358 del Código Penal Del
Estado de Yucatán: Si tardare en sanar más de quince días se le impondrá de seis meses a dos
años de prisión y de diez a sesenta días-multa.
Esto significa que la lesión leve no debe poner en peligro la vida, pero a diferencia de las
levísimas, tarda en sanar más de 15 días. Generalmente, y según la salud del sujeto pasivo,
algunas clases de heridas, dislocaciones, fracturas, quemaduras, trastornos orgánicos, etc.,
suelen ser leves.
Graves
Se contemplan en los artículos 359 y 360 del Código Penal del Estado de Yucatán:
Artículo 359.- A quien infiera una lesión que deje al ofendido, cicatriz en la cara y siempre
que además sea perpetua y notable, se le impondrá prisión de dos a cinco años y de diez a
cincuenta días-multa.
Artículo 360.- Se impondrá de tres a ocho años de prisión y de quince a cien días multa, a
quien infiera una lesión que perturbe para siempre la vista, disminuya la facultad de oír,

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entorpezca o debilite permanentemente una mano, un pie, un brazo, una pierna o cualquier
otro órgano, el uso de la palabra o alguna de las facultades mentales.
Lesión grave del primer grupo. La primera consecuencia de una lesión grave es dejar al
sujeto pasivo una cicatriz en la cara y que ésta sea perpetuamente notable.
El legislador destaca la importancia que tiene la cara sobre otras partes del cuerpo; en ninguna
otra zona, a pesar de quedar una cicatriz y ser ésta perpetuamente notable, sanciona la ley de
manera igual a la que deja en el rostro la misma marca. Ello obedece a que la cara es la parte
que siempre se halla al descubierto y constituye un elemento esencial en la vida de relación.
Por medio de ella se manifiestan estados de ánimo y se refuerzan las actitudes y palabras
propias; además, a lo largo de la historia ha sido el blanco de ofensas o manifestaciones de
afecto. Un golpe leve en la cara es vergonzante; así, en la Antigüedad muchas de las penas
infamantes (como pintura, rape y marca, principalmente) recaían en la cara, por ser el lugar
más visible de todo el cuerpo humano.
Lesión grave del segundo grupo. El artículo 360 del Código Penal del Estado de Yucatán
indica las otras lesiones que también se estiman graves:
• Que perturbe para siempre la vista.
• Que disminuya la facultad de oír.
• Que entorpezca o debilite permanentemente una mano, un pie, un brazo, una pierna
o cualquier otro órgano, el uso de la palabra o alguna de las facultades mentales.
En caso de resultar afectado un órgano doble (como los riñones, los testículos, los ojos, etc.),
la lesión puede contemplarse desde dos puntos de vista: como daño anatómico y como daño
o afectación funcional. La legislación mexicana la ve como daño anatómico. Así, la
afectación a un riñón producirá entorpecimiento o debilitamiento del órgano gemelo, pero
éste no dejará de funcionar por completo. En todas las hipótesis planteadas en este precepto,
la función del órgano subsiste, pero de manera inadecuada o anormal.
Gravísimas
A este tipo de lesiones se refieren los artículos 361, 362 y 363 del Código Penal del Estado
de Yucatán.
Artículo 361.- Se impondrá de cuatro a diez años de prisión a quien infiera una lesión de la
que resulte: una enfermedad segura o probablemente incurable; la inutilización completa o
pérdida de un ojo, de un brazo, de una pierna o de un pie, sordera del ofendido, alguna
deformidad incorregible; incapacidad para engendrar o concebir y, en general, cuando en
virtud de la lesión quede inutilizado un órgano cualquiera o perjudique para siempre alguna
función orgánica.
Enfermedad segura o probablemente incurable. A causa de la lesión surge una enfermedad,
la cual debe ser segura, existir o, a juicio de un médico, tener la probabilidad de ser incurable.
“Enfermedad... Es un estado mórbido, generalmente de evolución lenta, sinónimo de

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malestar o dolencia, que se consolida en el hecho consumado de un conjunto de síntomas
que, al agruparse, se designa con un nombre.
Inutilización completa o pérdida de un ojo, un brazo, una mano, una pierna, un pie o cualquier
otro órgano. Para que la lesión se considere gravísima se requiere no la disfunción o el
debilitamiento, sino la inutilización completa o pérdida total del órgano (desmembramiento,
mutilación, etc.), lo cual revela mayor daño. A diferencia de la lesión grave, en la cual, aun
cuando existe debilitamiento o perturbación, el órgano sigue funcionando, en la gravísima no
puede haber funcionamiento, pues el daño es total y el órgano deja de tener actividad de
manera absoluta y definitiva.
Cuando quede perjudicada para siempre cualquier función orgánica. Este requisito es
consecuencia del anterior, pues al inutilizársele completamente o perder algún órgano el
sujeto pasivo, sobreviene el perjuicio ocasionado a una función orgánica, y para siempre.
Quedar sordo, impotente o con deformidad incorregible. Sordera implica no oír; es perder la
facultad auditiva. Impotencia es la incapacidad sexual, de la cual existen dos tipos:
1. Impotencia coeundi. Es la incapacidad para realizar el coito.
2. Impotencia generandi. Es la incapacidad para engendrar, aunque sea posible realizar
el coito
Deformidad incorregible. Es la lesión que produce una anomalía, irregularidad o defecto
visible en la apariencia del sujeto pasivo; una anormalidad fácilmente notable por cualquiera.
Se trata de un daño anatómico con una seria trascendencia social, pues una persona que en
su aspecto externo muestra una anomalía morfológica llama la atención y en ocasiones es
objeto de burla, escarnio e incluso segregación. La deformidad debe ser incorregible, pues si
fuera posible eliminarla dejaría de estar contemplada en esta hipótesis de lesión gravísima.
Artículo 362.- Se impondrá de seis a doce años de prisión a quien infiera una lesión a
consecuencia de la cual resultare incapacidad permanente para trabajar, enajenación mental
o pérdida de la vista, del habla o de las funciones sexuales.
Incapacidad permanente para trabajar. La lesión puede ser de tal gravedad, que una
consecuencia sería que el pasivo quedara incapacitado para trabajar.
Enajenación mental. Se refiere a aquellos padecimientos cerebrales que alteran la conciencia
(capacidad para querer y comprender). Es necesario tener en cuenta que el entorpecimiento
o debilitamiento de alguna de las facultades mentales constituye una lesión grave. Las
lesiones causadas en la región frontal ocasionan enajenación mental, de modo que un médico
especialista deberá determinar esta lesión y sus consecuencias.
Pérdida de la vista. Implica que el sujeto pasivo quede ciego. La lesión grave consiste en la
perturbación de la vista, mientras que la gravísima requiere la pérdida total de dicha facultad.
Pérdida del habla. Significa que el sujeto pasivo no pueda volver a articular palabras a causa
de la lesión; es decir, que se quede mudo.

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Pérdida de las funciones sexuales. Se refiere a la impotencia coeundi, o sea, que el sujeto no
pueda realizar el coito. Esto ocurre por castración y otro tipo de afecciones que impiden la
cópula (aunque es más general en el hombre, también puede padecerla la mujer).
Artículo 363.- A quien infiera lesiones que pongan en peligro la vida, se le impondrá de cinco
a doce años de prisión.
Si durante el procedimiento y hasta antes de que sea dictada la sentencia definitiva, se acredita
que la lesión dejó de poner en peligro la vida del afectado, la sanción que se imponga al
indiciado será hasta de una mitad del mínimo y máximo que correspondería imponer y el
delito dejará de ser considerado como grave.

Ponga en peligro la vida. Esta lesión surge derivada de otra; primero se debe causar un daño
anatómico o funcional cualquiera, como los mencionados, y en consecuencia resultará un
peligro para la vida, pues no todas las lesiones, por graves que sean, aproximan al sujeto
pasivo a la muerte.
A juicio experto de los médicos forenses, debe existir la probabilidad cierta de que
sobrevenga la muerte a causa de la lesión inferida al sujeto pasivo.
Tres funciones vitales que sean deficientes acercan a una persona a la muerte: respiratoria,
cerebral y cardiocirculatoria. Si la lesión afecta seriamente cualquiera de esas funciones
existirá la probabilidad de que sobrevenga la muerte.
Culpabilidad
• Lesiones dolosas o intencionales: El sujeto activo desea el resultado típico de lesionar
al pasivo; actúa de manera intencional.
• Lesiones culposas, imprudenciales o no intencionales: Pueden configurarse cuando,
sin intención de causarlas, ocurren por negligencia, impericia o falta de cuidado por
parte del sujeto activo. Son comunes en hechos de tránsito. En los estados donde aún
existe la preterintención, pueden presentarse lesiones preterintencionales.
Punibilidad
La pena correspondiente a la lesión causada dependerá de la clase de afectación inferida, así
como de la existencia de circunstancias atenuantes o agravantes, y del grado de culpabilidad
del agente.
Consumación
El delito de lesiones se consuma en el momento de alterar la salud o de causar el daño
anatómico.
Tentativa
Artículo 17.- La tentativa será punible cuando la resolución de cometer un delito se
exteriorice realizando en parte o totalmente los actos ejecutados que deberían

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producir el resultado, u omitiendo los que deberían evitarlo, si aquél no se consuma por
causas ajenas a la voluntad del agente.
Para imponer la sanción de la tentativa, la autoridad judicial tomará en cuenta, además de lo
previsto en el artículo 74 de este Código, el mayor o menor grado de aproximación al
momento consumativo del delito.
Puede existir el grado de tentativa, ya sea acabada o inacabada, toda vez que este delito es de
resultado material. Imagina que una persona, Juan, tiene una fuerte discusión con Pedro. En
un momento de ira, Juan toma un cuchillo e intenta apuñalar a Pedro con la intención de
causarle daño físico. Sin embargo, justo antes de que el cuchillo alcance a Pedro, un tercero
interviene y detiene a Juan, impidiendo que Pedro sea herido.
Concurso de delitos
En las lesiones se pueden presentar los dos casos: ideal o formal y real o material.
• Ideal o formal: Ocurre cuando con una conducta se producen diversos resultados
típicos y uno de ellos es el de lesiones; por ejemplo, al colocar veneno en la sal de la
cocina de un restaurante, se producen lesiones y homicidios.
• Real o material: También puede suceder que diferentes conductas generen varios
resultados típicos, uno de los cuales sea la producción del delito de lesiones; por
ejemplo, en un robo en casa habitación, un sujeto roba, mata y lesiona a distintas
personas, y todo ello implica comportamientos diferentes y resultados también
diferentes.
Participación
Igual que en el homicidio, en las lesiones pueden presentarse todos los grados de
participación: autoría, coautoría, encubrimiento, etcétera

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[Link]
[Link]
[Link]
%C3%[Link]

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