Proyecto Emociones
Fundamentación:
La educación emocional ayuda a los estudiantes a entender y manejar sus emociones.
Cuando trabajamos las emociones en clase, los estudiantes se sienten más motivados y
esto favorece su desarrollo intelectual. Así, nuestra enseñanza se convierte en un
aprendizaje significativo y útil para la vida.
Deseo enseñar sobre las emociones y los sentimientos como un proceso educativo
continuo y dentro de situaciones habituales del aula. Esto ayuda a desarrollar la parte
emocional de los estudiantes, un aspecto esencial para formar una personalidad
completa. Además, es un paso importante hacia el autoconocimiento y el autocuidado,
permitiendo les reconocerse , aceptaser y expresar sus emociones.
Propósitos:
Desarrollar competencias para la verbalización de sentimientos, necesidades,
emociones y problemas, así como la resolución de conflictos a través del
diálogo.
Contenidos:
El reconocimiento y la expresión de los propios sentimientos, emociones,
afectos y necesidades, y el reconocimiento y respeto por los sentimientos,
emociones y necesidades de los demás.
El desarrollo de capacidades para tomar decisiones sobre las propias acciones de
manera cada vez más autónoma, fortaleciendo la autoestima.
La manifestación de las emociones y el aprendizaje de la tolerancia ante las
frustraciones.
Posibles actividades:
Leer/Escuchar cuentos de emociones:
o Cuentos sugeridos: “Miedo” de Gabriela Cabal, “El Patito Feo”, “Las
emociones de Nacho”.
o Hacer preguntas de reflexión sobre aspectos emocionales del libro,
como: ¿Qué crees que siente el personaje? ¿Por qué? ¿Qué te lo indica?
¿Cómo sabrías si estuviera contento? ¿Cómo crees que podría actuar?
¿Qué harías tú en su lugar? ¿Qué otras cosas podrían hacer? ¿Cómo
podría calmar su rabia o enfado?
o Reflexionar con los estudiantes sobre momentos en los que han
experimentado esas emociones y qué hicieron o podrían haber hecho
para sentirse de otra manera.
Variante:
o Realizar un juego divertido para fomentar la empatía y aprender sobre la
expresión no verbal de las emociones. Consiste en observar atentamente
las imágenes un libro (sin leer el texto) y tratar de averiguar juntos lo
que está sucediendo y las emociones que están experimentando los
personajes y el motivo de las mismas.
Jugar con "El teatro de las emociones":
o Crear un pequeño teatro donde los estudiantes representen historias
inventadas por ellos mismos, donde aparezcan diferentes emociones.
Utilizar juguetes, figuritas, marionetas, peluches o títeres de palo, que
pueden ser hechos de manera casera con personajes de cuentos
preferidos.
o Es importante que los estudiantes se den cuenta de que todos
experimentamos todas las emociones y que estas no son malas.
Actividad "Dibujamos emociones":
o Colocar un espejo delante del estudiante y ayudarle a representar las
expresiones de cada emoción, luego puede dibujarlas en un papel y
escribir cuándo se ha sentido así. Al acabar, realizar un "fotomatón
emotivo" donde los estudiantes se fotografíen entre sí expresando
diferentes emociones con gestos y guiños faciales.
Juego de "Mímica de emociones":
o Preparar varias tarjetas con imágenes de diferentes emociones y escribir
en ellas las emociones correspondientes. El estudiante toma una tarjeta y
debe representar la emoción mímicamente, mientras el resto trata de
adivinarla. Quien la acierta es el siguiente en sacar otra tarjeta. Se pueden
hacer grupos o jugar con el grupo completo.
o Incrementar la dificultad poniendo emociones o sentimientos menos
conocidos. Si un estudiante no sabe cómo representar la emoción, puede
intentar explicarla, poner un ejemplo o contar una situación donde la
experimentó. Aprovechar el cambio de turno para que cada uno recuerde
alguna experiencia relacionada con dicho sentimiento y reflexionar
juntos.
El semáforo de las emociones:
o Utilizar un semáforo de cartulina con los colores rojo, amarillo y verde
para ayudar a los estudiantes a identificar y gestionar sus emociones.
o Rojo: Emoción intensa (por ejemplo, enojo o tristeza). Pedir a los
estudiantes que describan una situación en la que hayan sentido una
emoción roja y qué hicieron para calmarse.
o Amarillo: Emoción moderada (por ejemplo, inquietud o confusión).
Preguntarles cómo se sienten cuando están en amarillo y qué pueden
hacer para llegar al verde.
o Verde: Emoción de calma o felicidad. Invitar a los estudiantes a
compartir momentos en los que se sintieron en verde y cómo pueden
ayudar a otros a alcanzar este estado.
o Esta actividad puede realizarse al inicio de la jornada escolar para que los
estudiantes expresen cómo se sienten y elijan una estrategia adecuada
para gestionar sus emociones a lo largo del día.
Dentro de las Unidades didácticas o secuencias:
-Se adaptarán actividades para transversalizar las con el presente proyecto
de emociones.
Tiempo aproximado:
Todo el año lectivo.
Evaluación:
Se evaluará el estilo particular de cada estudiante y del grupo en su totalidad al
momento de la apropiación de los saberes en el desarrollo de las actividades. Se
recopilará información a través de videos, fotos, observaciones sistemáticas,
registros anecdóticos, producciones escritas, gráficas, etc.
Bibliografía:
Bisquerra Alzina, R. (2000). Educación emocional y bienestar. Buenos Aires:
Paidós.
Melillo, A., & Rodríguez, D. (2001). Resiliencia y subjetividad: Los ciclos de la
vida. Buenos Aires: Paidós.
Caruso, S. (2010). Educación emocional. Programa para la enseñanza de las
habilidades emocionales. Buenos Aires: Lugar Editorial.
Cabal, G. (2003). Miedo. Buenos Aires: Alfaguara.
Andersen, H. C. (1843). El Patito Feo. Buenos Aires: Editorial Sigmar.
Llenas, A. (2015). Las emociones de Nacho. Buenos Aires: Editorial Beascoa.