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Jesús y la Mies: Obreros Aprobados

La obra de Dios en la tierra... Quienes pueden llevarlas adelante... A quien pertenece...

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Julian Romero
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Mateo 9:35-38

35 - Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en


las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y
sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Comenzamos a leer y vemos que Jesús trabajaba en la mies. Dice que
Jesús trabajaba en el reino, recorriendo aldeas y sinagogas, llevando el
evangelio y mostrando su poder, osea, lo que podía hacer. (Sanando
toda enfermedad y dolencia).
36 - Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque
estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen
pastor.
Mientras iba haciendo su trabajo vio que habían cosas que no estaban
en su lugar. Vio desamparadas y dispersas a las ovejas. Vio que no
tenían pastor.
Entonces entendemos que al estar desamparadas, estaban
abandonadas, sin el amparo de nadie, sin el favor de algo lo cual
necesitaba…
Estaban divididas, estaban separadas del cuerpo, separadas de la
actividad lejos de Dios…
Sin pastor, sin nadie que hiciere algo para atraerlas a Dios nuevamente.
Es ahí donde Jesús el hijo de Dios se detiene y dice: 37 - Entonces dijo
a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros
pocos.
Mies en hebreo es cosechar, es siega de alguna semilla, de algún grano
o algún cereal. Es la obtención de frutos.
A palabras simple Jesús le dice hay mucho para cosechar, hay mucho
para segar, hay mucho fruto por obtener.
Ahora que identificamos nosotros como MIES?
Lo más importante y primordial son las almas, sería la cosecha y la
obtención de almas para el reino de Dios dice Marcos 16:15-16 “Id por
todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que
creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere,
será condenado.” es el mandato máximo de Dios a todo cristiano,
dando a entender que es lo más importante.
Ahora querido amigo, querido hermano no podemos ganar almas y dejar
al descuido la nuestra. Dice Mateo 16:26 “Porque ¿qué aprovechará
al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué
recompensa dará el hombre por su alma?.” Entonces encontramos
claro que las almas y nuestra alma son lo más importante en este
camino o en el reino de Dios y si nos queda alguna duda saque el valor
completo del mundo y se dará cuenta del valor que tiene.
En segundo lugar y acompañado de las almas, esta la obra de Dios.
Jesús atendía los negocios de su padre, osea las almas pero dice que al
ver la problemática accionada y usted dirá de qué forma dice la palabra
que si encontraba un enfermo sanaba y si había dolencia calmaba su
dolor.
Usted dirá no tengo la fe o no tengo el don de sanidad para hacer esto
pero si tiene las herramientas para llevar almas a Cristo. Entonces acá
podemos ver que la mies también es la obra debido que para ganar
almas se necesitan las añadidura de Dios.
En Lucas 10:30-37 encontramos la parábola del buen samaritano y dice
que cuando encontró el alma la llevo al mesón.
Y en la obra entra todo lo que es actividades, predicación, recreación,
edificios, comida, necesidades, etc.
Siempre hay impedimentos para completar el propósito de Dios y esta
no era la acepción, dice la palabra que habian pocos obreros. Ahora
porque habian pocos obreros si a Jesús lo seguían multitudes?
OBREROS pasamos a ver el segundo tema. A Jesús lo seguían
multitudes lo podemos encontrar en varias parte de nuestras biblias
(Lucas 14:25, Marcos 5:24, Mateo 8:18, etc.) Ahora el decía que habían
pocos obreros y como nosotros nos tenemos que apropiar de la palabra
el nos está diciendo en la actualidad hay pocos obreros y también
encontramos iglesias y seguidores por todos lados. Entonces cual es el
problema???????
Sabe, el obreros tiene que ser aprobado por Dios, osea, no nos
olvidemos que la obra es de Dios no de los hombre, entonces lo principal
es ser aprobado por El. Mire lo que Pablo le aconseja a Timoteo en 2
Timoteo 2:15 “Procura con diligencia presentarte a Dios
aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que
usa bien la palabra de verdad.” Acá comenzamos a ver por qué hay
pocos. Un obrero es un ministro de Dios. La palabra obrero (del griego:
ergates) significa “uno que labora”. Por extensión uno que labora en la
obra de Dios. Esta es la forma como Dios quiere que nos veamos y nos
identifiquemos a los que servimos en el ministerio.
¿Qué es un obrero autorizado?
Un obrero aprobado es aquel que traza la verdad con rectitud frente a
las falsas enseñanzas, evitando contender sobre palabras, porque esto
conduce a la impiedad, sino que por el contrario tendrá que dar ejemplo
del uso correcto de la palabra de verdad y, además, su vida transcurre
de tal manera que no tiene nada de qué avergonzarse, y que trata de
agradar a Dios (2 Tim. 2: 14-19).
El énfasis principal de la exhortación de Pablo a Timoteo, es presentarse
como un obrero aprobado delante de Dios, vale decir, según el estándar
de Dios, que fue quien lo llamó, en vez de buscar la aprobación de la
gente.
Un obrero aprobado no tiene de que avergonzarse. La palabra
avergonzarse en este contexto se refiere a causar vergüenza. Un obrero
que no tiene de que avergonzarse está bien con su testimonio y la forma
como se conduce; honra a Dios con su testimonio, y se esfuerza para
agradarle.
Aprobado significa “sujetarse a la comprobación para el propósito de
recibir aprobación”. Implica cumplir con las especificaciones indicadas.
Un obrero aprobado es uno que está sujeto a comprobarse, y por cumplir
con las normas, gana la aprobación del que la comprobó.
En ese sentido, un obrero que aspira ser aprobado por Dios, procura con
diligencia presentarse de la mejor manera ante Dios. La frase “procura
con diligencia” nos exhorta a poner interés , nos anima a poner cuidado.
Por otro lado un obrero debe poner a Dios primero por sobre todas las
cosas y sobre toda circunstancia. Lucas 14:25-27 dice “Grandes
multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a
mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y
hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede
ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí,
no puede ser mi discípulo.” Entendamos esta parte, no nos está
pidiendo Dios que nos alejemos o aislados de todo, lo que pide es primer
lugar como soberano rey de nuestras vidas (hogar, economía,
emociones, sentimientos, obras etc.). Ahora busquemos Mateo 19:29 “Y
cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o
padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre,
recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.” Esto está
bueno no??? Dios nos devolverá 100 veces más y aun heredaremos vida
eterna.
Un obrero debe llevar frutos ¿Cuáles? los del Espíritu. Gálatas 5:22-23
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales
cosas no hay ley.” Son estos los que nos llevarán a tener el carácter
de Dios en nuestras vidas.
Cerrando toda la idea, aun habiendo mucho mas, no será nada facil ser
un obrero del señor ya que
Como obrero: deberá tratar la verdad con rectitud frente a las falsas
enseñanzas, evitando contender sobre palabras, porque esto conduce a
la impiedad, sino que por el contrario tendrá que dar ejemplo del uso
correcto de la palabra de verdad (2 Ti 2:14-19).
Como instrumento: deberá apartarse de la iniquidad y limpiarse de ella
para ser un instrumento útil para el Señor (2 Ti 2:20-22).
Como siervo: deberá desechar cuestiones necias y tratar con paciencia a
los que están en el error (2 Ti 2:23-26).
Ahora preguntémonos y analicemos nuestras vidas,
¿Puedo presentarme delante de Dios sin tener de que avergonzarme?
¿Soy diligente en procurar presentarme aprobado delante de Dios?
¿Procuro presentarme delante de Dios como obrero aprobado?
Una vez que se haya analizado las preguntas anteriores pasaremos a
acordar el último tema de este pasaje que se encuentra en el versículo
38 que dice: “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros
a su mies”. Entonces la pregunta seria quien es el señor de la mies?.
No es una pregunta difícil, dado a que todo cristiano sabe su respuesta
pero tomamos la conciencia necesaria de que esto es así? O nos
apropiamos de la obra la cual no es nuestra?
Vamos a ver Juan 1:3-5 “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin
él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no
prevalecieron contra ella.” Esto nos da a entender de que todo pero
todo le pertenece a El, ahora su Dios tiene un nombre, es Jehova, que se
hizo carne atraves de su hijo Jesucristo y mora y consuela junto con
nosotros a través del Espíritu Santo esto es importante porque en la
actualidad y siempre hubieron muchos dioses que no tienen nada que
ver con el creador de todas las cosas.
Entonces la obra es de el y la función de cada uno de nosotros es rogarle
a El que envíe obreros a la mies.
Tomando esto como inicio veamos Hechos 13:1-5 “Había entonces en
la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros:
Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene,
Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y
Saulo.
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo:
Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he
llamado.
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos
y los despidieron.
Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a
Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.
Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las
sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante”. El
primer viaje misionero del Apóstol Pablo a predicar el Evangelio a parte
de Asia, Europa y África (por que Chipre es una isla que une los tres
continente), fue por medio de la oración y el apartamiento de Dios por
medio del Espíritu Santo.
Entonces ya reconocimos la mies que son las almas y la obra,
analizamos si nos caracterizamos como obreros del Señor , ahora
debemos de pedir a Dios que cumpla su propósito en nosotros y que nos
destine a lo que fuimos llamados.
Y no tan solo pensemos en los dones espirituales que son hermosos,
también pensemos en la adoración y en el servicio a Dios. Y para ir
cerrando y que usted lo pueda entender mejor cuando hablo de servicio
y adoración a Dios miremos Mateo 25:40 “Y respondiendo el Rey, les
dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos
mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”. No es poca cosa el
servicio, es lo que suma puntos a nuestra hoja de vida. Miremos también
Mateo 10:40-42 “El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que
me recibe a mí, recibe al que me envió.
El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de
profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo,
recompensa de justo recibirá.
Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua
fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no
perderá su recompensa.” Entonces en un pequeño y simple pasaje
podemos encontrar algo tan maravilloso que es el servicio a la obra de
Dios.

Ministerio
Yahweh Shammah

Presencia de Dios

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