Principales ejes biológicos de nuestra conducta
Lo cierto es que los condicionantes biológicos son varios y, dependiendo de la persona, uno u
otro tendrá más peso. Aunque el organismo humano es una máquina casi perfecta, lo cierto es
que no siempre funciona igual y, por ello, hay variaciones en función de cada individuo. Es ahí
donde gana importancia la generalización como pauta.
Hay que señalar, además, que suele existir una interrelación entre las diferentes vertientes. Los
tres principales ejes biológicos que condicionan nuestras actitudes y comportamiento son el
sistema nervioso, el sistema endocrino y la genética. También hay que recordar que hay
evolución en los comportamientos a lo largo de la vida.
El sistema nervioso
La configuración cerebral y el funcionamiento del sistema nervioso son elementos
fundamentales para entender nuestras acciones. No en vano, los miles de millones de
neuronas de nuestro cerebro accionan nuestros comportamientos, aunque luego puedan estar
influidos por otros factores.
La disciplina encargada de estudiar los factores del sistema nervioso con nuestras acciones es
la neurociencia. Eso sí, hay que tener en cuenta las diferencias entre el sistema nervioso
infantil, adulto y los problemas que puedan aparecer por enfermedades.
Es indudable que las alteraciones o problemas que podamos tener influyen en el
comportamiento. Ahora bien, la actuación del sistema nervioso es, fundamentalmente,
adaptativa.
La gran diferencia del homo sapiens, con respecto a otras especies, está en esa capacidad de
decisión racional. Por lo tanto, la arquitectura de nuestro cerebro influye, y lo hace
decisivamente, en nuestras conductas y comportamiento.
El sistema endocrino
Un elemento que influye, también, en el comportamiento humano, es el sistema endocrino.
¿Qué es el sistema endocrino?
Cuando hablamos de sistema endocrino, nos referimos al conjunto de glándulas que segregan
hormonas, imprescindibles para la homeostasis.
¿Cómo funciona el sistema endocrino?
El sistema endocrino funciona liberando hormonas, estimulando o inhibiendo procesos
químicos, según las necesidades que tenga el organismo. Por esa razón, es tan importante que
funcione correctamente.
La segregación de hormonas, de la que es responsable el sistema endocrino, también genera o
predispone a determinadas actitudes. Es importante señalar que, en función de las hormonas
que se segreguen, estos cambios serán más o menos permanentes.
Un ejemplo paradigmático es el de la libido. Otras conductas puntuales, generadas también
por la secreción de hormonas, son la mayor o menor pasividad, generadas a su vez por las
neuronas del cerebro. Las depresiones, o la predisposición a las mismas, tienen mucho que ver
con estos mecanismos.
En definitiva, el sistema endocrino puede influir de muchas maneras en cómo nos
comportamos. Esta es la razón por la que convendrá conocer su funcionamiento e interrelación
con otras zonas del organismo.
¿Cómo integrar este saber práctico?
Los análisis deberían ser multidisciplinares para que sean efectivos. Esto es, que este grupo de
factores deben estudiarse en conjunto para tener respuestas completas.
Por ejemplo, hay condicionantes genéticos que, a su vez, influirán en comportamientos del
sistema nervioso y endocrino. Esto hace que un análisis por separado resulte poco útil y nada
realista. Tomar en conjunto todas estas disciplinas permitirá entender mejor las pautas de
conducta. No ha de extrañar, pues, que en los estudios de Psicología se le dé una importancia
creciente a esta cuestión.
Es importante señalar, sin embargo, que, aunque los condicionantes biológicos pesan, el factor
ambiental también lo hace. Esto es, que dónde vivimos influye, y mucho. Otros elementos,
como la procedencia social, también serán determinantes.
Los descubrimientos científicos de las últimas décadas han arrojado luz a cuestiones que, en el
pasado, solo eran especulativas o intuitivas. Entender que, como especie, tenemos unos
condicionantes biológicos al igual que otros mamíferos abre la puerta a una comprensión
mejor en varios ámbitos. El conocimiento de las bases biológicas de la conducta es vital para
diversas ciencias. Es por ello que, en los estudios de psicología, pasa a ser una materia de
estudio central.
El sistema nervioso central (SNC) es la parte del sistema nervioso que controla todas nuestras
funciones corporales. Está conformado por el encéfalo, ubicado dentro de la cavidad craneal y
la médula espinal, la cual se encuentra dentro del conducto o canal vertebral.
El encéfalo está a su vez compuesto por cuatro partes principales: Cerebro (telencéfalo),
diencéfalo, cerebelo y tronco encefálico. En estas cuatro partes se procesa la información
proveniente del cuerpo y se generan comandos u órdenes que indican a los tejidos de nuestro
cuerpo cómo responder y funcionar frente a los diferentes estímulos del medio externo e
interno. Estas órdenes abarcan todo el espectro de las funciones corporales, desde respirar
hasta pensar.
La médula espinal es la continuación del tronco encefálico. Al igual que el encéfalo, tiene la
capacidad de generar órdenes, pero solo para procesos involuntarios como los reflejos: si se
percibe calor extremo en la mano, la médula será la responsable de hacer que la mano se
retire, incluso antes de que el cerebro interprete el dolor. Sin embargo, su función principal es
conducir información entre el encéfalo y el resto del cuerpo.
Partes y funciones
El sistema nervioso central (SNC) es el centro de comando del organismo. Es una parte del
sistema nervioso cuya función es analizar e integrar información del medio interno y externo,
para así generar una respuesta coordinada a la información recibida.
El SNC está conformado por dos estructuras continuas entre sí, el encéfalo y la médula espinal.
Ambas estructuras están envueltas y protegidas por tres capas de meninges.
El encéfalo está formado por el cerebro (telencéfalo), diencéfalo, tronco encefálico y cerebelo.
La médula espinal es la continuación caudal del tronco encefálico y se extiende a lo largo del
conducto vertebral.
El sistema nervioso central (SNC) es la parte del sistema nervioso que coordina todos nuestros
procesos corporales. Controla funciones vitales como respirar o caminar o cómo reaccionamos
ante una emergencia.
Sin embargo, sabemos muy poco sobre el SNC. Desconocemos las partes que lo componen y
de qué forma actúan. Todo esto a pesar de que muchas personas conocen de cerca
enfermedades que afectan al SNC como la esclerosis múltiple o el Alzhéimer. Ya sea por
padecerla o por afectar a un familiar.
En este post intentaremos explicar con detalle qué es el sistema nervioso central y cuáles son
sus funciones.
¿QUÉ HACE POR NOSOTROS EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL?
Como decíamos al empezar, el SNC forma parte del sistema nervioso, un conjunto de nervios y
neuronas que transmiten señales entre diversas partes del cuerpo.
A través del sistema nervioso central recibimos, integramos y correlacionamos diferentes tipos
de información sensorial. Tras integrar la información, el SNC ejecuta una respuesta adecuada a
través de los nervios del sistema nervioso periférico (SNP). De una forma coordinada, el SNC y
el SNP procesan señales y controlan procesos corporales.
Pero, además, el sistema nervioso central es la fuente de nuestros pensamientos, emociones y
recuerdos.
PARTES Y FUNCIONES DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL
El SNC está formado por el encéfalo, localizado en el cráneo, y por la médula espinal, situada
en el interior del canal vertebral.
Encéfalo. Esta parte del SNC controla las emociones, el pensamiento, la memoria, el tacto, la
visión, la respiración, el hambre o las funciones motoras. Consta de cuatro regiones principales:
el cerebro, el diencéfalo, el tronco del encéfalo y el cerebelo. Estas partes procesan
información procedente del cuerpo, generándose comandos que indican a los tejidos de
nuestro cuerpo cómo responder a estímulos. Tanto del medio externo como del medio interno.
Las órdenes abarcan todo el abanico de las funciones corporales, desde caminar hasta razonar.
Médula espinal. Es la continuación del tronco encefálico. Su función principal es trasladar
información entre el encéfalo y el resto del cuerpo. También tiene la capacidad de generar
comandos pero solo para procesos involuntarios como los reflejos. Si apoyamos la mano en
una estufa caliente, por ejemplo, son nuestros reflejos los que hacen que la quitemos
inmediatamente.
El Sistema Nervioso se divide en dos partes:
1. Sistema Nervioso Periférico: Formado por las prolongaciones o trayectos nerviosos que salen
de la médula espinal hacia los diferentes tejidos.
2. Sistema Nervioso Central: Formado por el encéfalo (que incluye el cerebro, el cerebelo y el
tronco encefálico) y la médula espinal.
El sistema nervioso central.
Las 2 estructuras que forman el SNC, se encuentran protegidas por unas envolturas óseas, que
son el cráneo y la columna vertebral respectivamente. Tanto el encéfalo como la médula
espinal están recubiertos por 3 membranas que les sirven de protección: la duramadre
(membrana externa), la aracnoides (membrana intermedia) y la piamadre (membrana interna).
Estas membranas se conocen con el nombre de meninges.
Entre estas membranas se crea un espacio, llamado espacio subaracnoideo, que se encuentra
lleno de un líquido incoloro y transparente, que recibe el nombre de líquido cefalorraquídeo.
Este líquido está formado principalmente por proteínas, iones, glucosa y células sanguíneas
que forman parte del sistema inmune y, entre sus funciones está permitir el intercambio de
diversas sustancias entre el sistema nervioso y la sangre, actuar como sistema de eliminación
de productos residuales, mantener el equilibrio iónico adecuado y proporcionar amortiguación
y protección mecánica.
Las células que forman el sistema nervioso central se colocan de tal manera que dan lugar a
dos clases de sustancias que se caracterizan por su color: la sustancia gris (corteza cerebral),
formada por los cuerpos de las neuronas, y la sustancia blanca (área subcortical), formada
principalmente por las prolongaciones nerviosas (dendritas y axones), cuya función es conducir
la información.
Envolviendo y protegiendo las fibras nerviosas del SNC hay un material compuesto por
proteínas y grasas llamado mielina que facilita la conducción de los impulsos eléctricos entre
las fibras nerviosas.
Partes del sistema nervioso
El sistema nervioso se compone de dos partes: el sistema nervioso central (SNC) y el sistema
nervioso periférico (SNP).
Diagrama del sistema nervioso central (SNC) y sistema nervioso periférico (SNP)
Imagen modificada de Wikimedia, CC BY-SA 4.0
El SNC está formado por el encéfalo y la médula espinal. Las órdenes para el cuerpo se originan
en el encéfalo y la médula espinal conecta el encéfalo con el resto de los nervios del cuerpo.
El SNP se puede dividir en dos partes:
El sistema nervioso somático (SNS) regula las actividades voluntarias tales como el
movimiento muscular. También controla los reflejos, como el quitar tu mano de la
superficie caliente de una estufa.
El sistema nervioso autónomo (SNA) regula las actividades que no están bajo control
consciente y tiene dos partes que son opuestas: el sistema nervioso simpático y el
parasimpático. El sistema nervioso simpático prepara al cuerpo para respuestas de
"luchar o huir", mientras que el sistema nervioso parasimpático se activa durante los
periodos de descanso.
El sistema endocrino
Como el sistema nervioso, el sistema endocrino es un sistema regulador. Sin embargo, en lugar
de usar impulsos eléctricos como señales, produce y utiliza señales químicas
llamadas hormonas que viajan por el torrente sanguíneo y controlan las acciones de células y
órganos.
Diagrama de las principales glándulas endocrinas (incluye las glándulas masculinas y
femeninas)
Imagen modificada de Wikimedia, CC BY 3.0
Hormonas y glándulas comunes
Glándula donde se
Hormona produce Rol
Hormona
tiroidea Tiroides Regula el metabolismo
Adrenalina Implicada en la respuesta de "luchar o
(epinefrina) Glándula suprarrenal huir"
Implicada en la respuesta de "luchar o
huir", regula el metabolismo y las
Cortisol Glándula suprarrenal respuestas inmunitarias
Desarrollo sexual y reproductivo,
Estrógeno Ovarios principalmente en mujeres
Testículos, a veces en las
glándulas suprarrenales u Desarrollo sexual y reproductivo,
Testosterona ovarios principalmente en hombres
Regulación del azúcar en sangre,
Insulina Páncreas almacenamiento de grasa
Glucagón Páncreas Regulación del azúcar en sangre
Regulación del sistema endocrino
El sistema endocrino está regulado por mecanismos de retroalimentación negativa que
trabajan para mantener la homeostasis. De esta manera se controla la concentración de
hormonas, y el efecto que estas tienen sobre los demás sistemas del cuerpo.
Por ejemplo, la regulación de la glucosa sanguínea o glucemia, está controlada por la insulina y
el glucagón, hormonas que produce el páncreas.
Cuando aumenta la glucosa en la sangre, el páncreas libera insulina, que estimula la captación
de glucosa de la sangre. Esto evita que la glucemia suba demasiado.
Cuando disminuye la concentración de glucosa en sangre, el páncreas libera glucagón, que
estimula la degradación del glucógeno y libera glucosa hacia la sangre. Esto eleva la glucemia
hasta niveles normales.
Ciclo de retroalimentación negativa de la glucosa en sangre. A medida que sube la glucosa en la
sangre, se libera insulina, lo que causa una dsiminución de la glucosa en la sangre.
Cuando la glucosa en sangre cae, se libera glucagón, lo que resulta en un aumento en la
glucosa en sangre.
La glucemia está regulada por un ciclo de retroalimentación negativa entre la insulina y el
glucagón, dos hormonas opuestas fabricadas por el sistema endocrino.
Errores conceptuales comunes
Aunque las neuronas son las células del sistema nervioso que más se reconocen, ¡no
son las únicas! De hecho, las células gliales superan el número de neuronas casi por 10
veces. Las células gliales (también conocidas como neuroglía) apoyan a las neuronas,
las guían y protegen, y les proporcionan las vainas de mielina que rodean sus axones.
Imagen de Wikimedia, CC BY 3.0
Las hormonas no son solo parte del sistema reproductor. Aunque sí hay hormonas
reproductivas, como la testosterona y el estrógeno, la mayoría de las hormonas no
están involucradas en el sistema reproductor ni son reguladas por él. Muchas
hormonas controlan funciones corporales habituales como el hambre o el sueño.
A pesar de que tanto el sistema endocrino como el sistema nervioso son reguladores,
hay algunas diferencias fundamentales. Para empezar, el sistema endocrino usa
señales químicas (hormonas producidas por glándulas), mientras que el sistema
nervioso usa señales eléctricas (impulsos nerviosos). La transmisión de señales en el
sistema nervioso es rápida porque las neuronas están interconectadas, pero las
funciones duran poco. La transmisión de señales en el sistema endocrino es lenta, ya
que las hormonas deben viajar por el torrente sanguíneo, pero las respuestas tienden a
durar más tiempo.
¿Qué son las bases biológicas de la conducta y el comportamiento?
Las bases biológicas de la conducta aúnan el saber de dos disciplinas. En primer lugar,
toman como base la biología y las actitudes de supervivencia del reino animal. El
segundo elemento relevante es la psicología, más adaptada a la realidad de los seres
humanos y su forma de actuar.
Los objetivos de estas bases son establecer (o no) relaciones de determinación entre
nuestra naturaleza y las formas de actuar en solitario o en sociedad. Ámbitos como el
emprendimiento o las relaciones sociales se pueden analizar mejor. Lo que sí es
importante señalar es que, en estos casos, el análisis que se busca es global. Por lo
tanto, e indudablemente, habrá numerosas generalizaciones.
Este es un punto importante, y es que lo que se busca es realizar medias estadísticas.
No se trata de analizar caso por caso la psicopatología sino, más bien, de entender por
qué actuamos de determinada manera. Y esto sirve para los contextos que
consideramos sanos, pero, también, para los patológicos.