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Apuntes de psicología
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INFORME GRUPAL: MODELOS DE PSICOTERAPIA

Alcivar Pinargote Esther, Arteaga Mero Patricia, Burgos Delgado Ammy, Cedeño Fortún

Elian, Echeverría López Christopher, Guerrero Falcones Nabin, Mendoza Olives Dana, Moreira

Palacios Nathaly, Zambrano Vélez María

Psicoterapia: Modelos Teóricos

Carrera de Psicología, Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí

Sexto Semestre “B”


Contenido
1. CONDUCTISMO CLÁSICO..........................................................................................4
1.1 Introducción...............................................................................................................4
1.2 Desarrollo..................................................................................................................5
1.2.1 Genealogía y contexto socio histórico................................................................5
1.2.2 Autores Fundamentales.......................................................................................8
1.2.3 Conceptos básicos aplicados a la Salud Mental Comunitaria..........................13
1.2.5 Técnicas Psicoterapéuticas Fundamentales Y Su Aplicación A La
Salud Comunitaria.................................................................................................................20
1.2.5 Evolución Del Modelo Conductista Clásico.....................................................25
1.3. Conclusión..............................................................................................................28
2. CONDUCTISMO OPERANTE....................................................................................29
2.1 Introducción.............................................................................................................29
2.2 Desarrollo................................................................................................................29
2.2.1 Genealogía y contexto histórico.......................................................................29
2.2.2 Autores principales...........................................................................................31
2.2.3 Conceptos básicos y aplicación a la salud mental comunitaria........................34
2.2.4 Técnicas fundamentales y su aplicación...........................................................39
2.2.5 Evolución con aspectos anteriores....................................................................44
2.3. Conclusión..............................................................................................................46
3 MODELO CONGITIVO-CONDUCTUAL DE PRIMERA GENERACIÓN...............46
3.1 Introducción.............................................................................................................46
3.2 Desarrollo................................................................................................................47
3.2.1 Genealogía y Contexto Sociohistórico.............................................................47
3.2.2 Autores Fundamentales y sus Aportaciones...................................................50
3.2.3 Conceptos Básicos y su Relación con la Psicología Comunitaria.................58
3.2.4 Técnicas del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación............66
3.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación..........75
3.3 Conclusión...........................................................................................................78
4. COGNITIVO CONDUCTUAL DE SEGUNDA GENERACIÓN...............................79
4.1 Introducción.............................................................................................................79
4.2. Desarrollo.....................................................83
4.21 Contexto socio histórico....................................................................................83
4.2.2 Autores fundamentales y sus aportaciones al modelo......................................85
4.2.3 Conceptos básicos y su relación con la psicología comunitaria.......................97
4.2.4. Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación en la psicología
salud comunitaria.................................................................................................................100
4.2.5 Evolución del modelo respecto a los anteriores.............................................109
5. MODELO COGNITIVO CONDUCTUAL: TERCERA GENERACIÓN..................111
5.1 Introducción...........................................................................................................111
5.1 Desarrollo...............................................................................................................113
5.1.2 Genealogía y contexto socio-histórico............................................................113
5.1.2 Autores principales y sus aportaciones...........................................................116
5.1.3 Conceptos básicos y su aplicación a la salud mental comunitaria..................121
5.2.4 Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación a la salud mental
comunitaria..........................................................................................................................125
5.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo- Conductual tercera generación................132
5.3 Conclusiones..........................................................................................................134
1. CONDUCTISMO CLÁSICO

1.1 Introducción

El conductismo clásico, una corriente fundamental en la psicología, se originó en un

contexto sociohistórico marcado por la necesidad de objetividad y cientificidad en el estudio del

comportamiento humano en Estados Unidos, dando así sus raíces se remontan a principios del

siglo XX, con figuras destacadas como John B. Watson y otros autores

El conductismo clásico surge en un momento donde la psicología buscaba distanciarse de

enfoques subjetivos y adentrarse en la observación y medición del comportamiento observable,

dicho contexto marcado por avances científicos y tecnológicos, se buscaba una psicología más

empírica y objetiva, alejada de la introspección.

A lo largo de los años, el conductismo clásico ha evolucionado, integrando nuevos

enfoques y conceptos, por ello, dentro del presente informe se darán a conocer todos los aspectos

fundamentales sobre el conductismo clásico en el campo de psicología, permitiendo un abordaje

más completo y holístico del comportamiento humano.

1.2 Desarrollo

1.2.1 Genealogía y contexto socio histórico

El conductismo surge a finales del XIX y alcanza su mayor desarrollo a comienzos del

siglo XX, enfatizando que el conductismo de Watson con su énfasis en la ciencia natural y con

sus aplicaciones potenciales a los más diversos campos de la actividad humana, encajó muy bien

en la cultura estadounidense de esa segunda década del siglo XX. (Ardila, 2013).

El movimiento iniciado por Watson casó en el contexto de la historia social y cultural de

Estados Unidos en ese momento, manifestando que la nueva psicología con su énfasis en la
predicción y el control del comportamiento tenía una

respuesta para la sociedad de la época. El “evangelio” del logro por medio del autocontrol, y la

preocupación nacional con la eficiencia y el orden durante la transición de una sociedad

individualista a una sociedad corporativa, estuvo muy acorde con las propuestas originales de

Watson.

En Estados Unidos a comienzos del siglo XX estaban teniendo lugar numerosos cambios

culturales y se estaba desarrollando la mentalidad de autonomía, individualismo, necesidad de

controlar el ambiente y construir una sociedad con base de los principios de la ciencia y la

tecnología de la época, y de planear el futuro, refiriendo que era una sociedad cada vez más

urbana requería nuevos modos de mantener el orden y el control social.

Con el paso del tiempo estas ideas se extendieron a oros contextos culturales, se

internacionalizaron, y sin duda la modernidad, la valoración de la ciencia natural, el gran

desarrollo de la psicología a nivel internacional y su búsqueda de “credibilidad” en el mundo

académico y en el mundo aplicado, hicieron que el conductismo se reconociera en otras culturas

diferentes de la estadounidense.

El conductismo clásico surge en un contexto cultural, político y económico caracterizado

por la industrialización, la urbanización y el pragmatismo en América del Norte a principios del

siglo XX. Estados Unidos estaba experimentando un rápido crecimiento económico y social, con

la expansión de la industria y la urbanización, dicho contexto influyó en la forma en que se

concebía el estudio del comportamiento humano, centrándose en la observación y la medición

objetiva.

Entre 1879 y 1914 se originó la Segunda Revolución Industrial en esta etapa se

desarrollaron nuevas industrias, a partir de una serie de inventos y descubrimientos como la


electricidad, el acero, consumo de nuevas fuentes de

energías, el telégrafo, el teléfono, la máquina de escribir, la máquina de coser, la fotografía, el

cine, el automóvil y el avión, entre otros. Incluso, el desarrollo de o la automotriz y la

petroquímica, impulsaron el crecimiento económico y la modernización de Estados Unidos. Aquí

es donde se puede hablar del aumento de la población, mejoras en transporte y comunicación,

junto con la producción en masa a menor costo, impulsaron un mayor consumo, incluyó a clases

sociales antes marginadas en el mercado, que comenzaron a adquirir alimentos, ropa, calzado y

nuevos productos industriales, como la máquina de coser, dando inicio al consumo masivo.

Políticamente, el conductismo clásico emergió en un período de cambio social y

científico, con una creciente confianza en la capacidad de la ciencia para resolver problemas

humanos. Esta confianza en la ciencia y la tecnología se reflejaba en el énfasis del conductismo

en el estudio objetivo y cuantificable del comportamiento.

Económicamente, la sociedad estaba experimentando cambios significativos debido a la

industrialización y la expansión económica, se podría decir que dicgis cambios llevaron a una

mayor atención en la eficiencia y la productividad, lo que se reflejó en el interés del conductismo

en el condicionamiento y el aprendizaje para modificar y controlar el comportamiento humano y

animal de manera predecible.

El énfasis en la eficiencia y la producción en la era industrial se reflejó en el conductismo

clásico a través de su enfoque en la observación y la medición objetiva del comportamiento, los

conductistas creían en la importancia de identificar patrones de comportamiento que pudieran

predecirse y controlarse, similar a cómo se gestionaban los procesos industriales.

Los principios del conductismo clásico se aplicaron en una variedad de contextos

industriales y educativos, donde, en la industria, se utilizaron técnicas de condicionamiento para


entrenar a los empleados y mejorar la eficiencia laboral, por

otra parte, el ámbito educativo, se desarrollaron métodos de enseñanza basados en el refuerzo y

el condicionamiento para mejorar el aprendizaje y la retención de conocimientos.

Los avances tecnológicos, como los dispositivos de registro y medición del

comportamiento, proporcionaron a las conductistas herramientas para recopilar datos de manera

más precisa y objetiva. Por ejemplo, Skinner desarrolló la caja de Skinner, un dispositivo que

permitía el estudio del condicionamiento operante en animales de laboratorio.

El conductismo clásico, enfatizando el refuerzo y el condicionamiento, han permeado la

cultura popular y la comprensión común del comportamiento humano, se refleja en la forma en

que se diseñan productos, se enseña, se entrena a animales, entre otros.

La nueva psicología, centrada en predecir y controlar el comportamiento, ofrecía

soluciones a la sociedad de la época. En una era que valoraba el logro a través del autocontrol y

se preocupaba por la eficiencia y el orden, especialmente durante la transición de una sociedad

individualista a una corporativa, las ideas de Watson encajaban perfectamente (Cohen, 1979).

1.2.2 Autores Fundamentales

El conductismo clásico es una corriente de la psicología que se enfoca en el estudio del

comportamiento observable y medible, así como en cómo este comportamiento es influenciado

por el entorno. Surgió a principios del siglo XX y fue desarrollado principalmente por psicólogos

como Iván Pávlov y John B. Watson.

Uno de los conceptos fundamentales del conductismo clásico es el condicionamiento, que

se refiere al proceso mediante el cual un estímulo se asocia repetidamente con una respuesta

específica, lo que lleva a que esa respuesta se produzca automáticamente ante ese estímulo.

Iván Pávlov (1849-1936)


Iván Petrovich Pávlov fue un fisiólogo ruso

conocido principalmente por su trabajo en el condicionamiento clásico, en sus estudios descubrió

que los perros podían aprender a asociar estímulos neutros con estímulos incondicionados (como

la comida) y producir respuestas condicionadas (como la salivación) ante esos estímulos neutros.

Según Núñez (2015), Pávlov es reconocido como uno de los padres fundadores de la

psicología moderna debido a su influencia en el desarrollo de teorías del aprendizaje y la

psicología experimental. El Condicionamiento clásico sentó las bases del conductismo, una de

las escuelas más importantes de la psicología, y nace como consecuencia de los estudios Pávlov,

un psicólogo ruso que se interesó por la fisiología de la digestión, especialmente en los reflejos

de salivación en perros.

En sus experimentos demostró cómo los estímulos neutros pueden llegar a evocar

respuestas condicionadas mediante asociaciones repetidas con estímulos incondicionados y su

trabajo estableció las bases del estudio científico del aprendizaje y la influencia del ambiente en

el comportamiento.

Pávlov es considerado actualmente como una figura fundamental en la historia de la

psicología, especialmente en el campo del aprendizaje y el condicionamiento, su trabajo pionero

en el condicionamiento clásico ha tenido un impacto duradero en la comprensión de cómo los

organismos aprenden asociaciones entre estímulos y respuestas.

John Watson

Según Pérez y Cruz (2003), fue protagonista de una verdadera revolución en psicología,

ya que, fascinado por los descubrimientos de Pávlov, John Watson propuso que el proceso de

Condicionamiento clásico podía explicar también el aprendizaje en los humanos. Como

conductista clásico, pensó que las emociones también se aprendían mediante la asociación
condicionada y, de hecho, pensó que las diferencias en el

comportamiento entre humanos eran provocadas por las distintas experiencias que cada uno

vivía.

Además, es conocido por su afirmación de que los psicólogos deberían limitarse al

estudio de comportamientos, ya que expresó en su "Manifiesto Conductista", que la psicología

debería ser una ciencia puramente objetiva, con el objetivo de predecir y controlar el

comportamiento, propuso que el estudio de los procesos mentales debía ser reemplazado por el

análisis de los comportamientos observables.

Edward Lee Thorndike

Edward Lee Thorndike fue un psicólogo estadounidense cuyas contribuciones al campo

de la psicología educativa y del aprendizaje fueron significativas, es en 1898, cuando establece

que las respuestas seguidas de satisfacción se refuerzan y tienden a ser repetidas, mientras que

las respuestas seguidas de disgusto o molestia tienden a ser suprimidas.

Según Pellón (2013), a Thorndike se le conoce principalmente por su teoría del

condicionamiento instrumental, esta describe cómo los comportamientos son fortalecidos o

debilitados por sus consecuencias. En esta teoría el comportamiento del organismo (la

"respuesta") produce algún efecto en el entorno (la "consecuencia"), lo que influye en la

probabilidad de que el comportamiento se repita en el futuro.

Edward Thorndike es recordado como uno de los pioneros en el estudio científico del

comportamiento del ser humano, cuyas ideas y experimentos han tenido un impacto significativo

en la comprensión de cómo aprenden los organismos y en la práctica educativa.

También podemos encontrar otros autores importantes en los postulados del conductismo

clásico:
Wolpe es considerado como uno de los pioneros en

el desarrollo de la terapia, este psiquiatra sudafricano-estadounidense es conocido por la

aplicación de principios conductistas para abordar los trastornos psicológicos, teniendo

importantes aportes en el tratamiento de la ansiedad.

Según Peréz y Cruz (2003), entre las contribuciones más importante de este autor fue el

desarrollo de la desensibilización sistemática esta técnica busca reducir gradualmente la

respuesta de ansiedad ante un estímulo temido a través de la exposición controlada y la

asociación con una respuesta de relajación, técnica comúnmente utilizada para tratar la ansiedad

y las fobias. Es de suma importancia comentar que Wolpe fue uno de los principales defensores

de la terapia conductual, este se basa en la idea de que el comportamiento mal adaptativo puede

ser cambiado a través de técnicas de aprendizaje.

Antes del trabajo de Wolpe, los tratamientos para la ansiedad eran limitados y a menudo

ineficaces. Su enfoque proporcionó una alternativa práctica y efectiva que ha sido ampliamente

adoptada en la práctica clínica.

También podemos encontrar otros autores importantes en los postulados del conductismo

clásico:

Jacob Kantor (1884-1952)

Fue un psicólogo estadounidense que hizo importantes contribuciones al conductismo

clásico, su trabajo se centró en las interacciones entre el organismo y su entorno. Aunque a veces

no se les menciona junto a figuras más conocidas como Pavlov, Watson o Skinner, su trabajo fue

significativo en el desarrollo y la expansión del conductismo.

Según Pellón (2013), entre las contribuciones principales encontramos a el Inter

conductismo, la cual, también conocido como la teoría interconductual, este es una forma de
intervención que enfatiza las interacciones entre los

organismos y su entorno en un contexto específico. Esta teoría es importante dentro del marco

del conductismo debido a su enfoque en el comportamiento observable y las interacciones

dinámicas entre el organismo y su entorno.

El "Inter conductismo" de Kantor, donde la conducta es interpretada como una

«interacción». No se trata de una respuesta al entorno, sino de un ida y vuelta constante. Puede

que la conducta y el entorno sean independientes, pero ambos están condicionados por la

interacción. Y de ahí que aparece la noción de Inter conducta -el resultado de un estímulo y una

respuesta que no acaban allí, sino que son permanentes a largo plazo-.

Edwin Ray Guthrie

Edwin Ray Guthrie fue un psicólogo estadounidense, considerado como un precursor del

conductismo y su trabajo ha contribuido significativamente al desarrollo de la teoría del

condicionamiento clásico y ha dejado una marca importante en el campo.

Entre las aportaciones al conductismo clásico, encontramos que “Edwin Ray Guthrie

(1886-1959) desarrolló una teoría del aprendizaje alrededor del principio de asociación por

contigüidad temporal entre estímulos y respuestas”. Es decir, que en esta teoría se resalta la

importancia de la asociación temporal entre un estímulo y una respuesta en la formación de

hábitos y comportamientos condicionados, este ha influido en la forma en que se conciben y

diseñan experimentos en el ámbito del condicionamiento clásico, así como en su aplicación en

diversos contextos, como la terapia conductual y la modificación del comportamiento.

Clark Hull (1884-1952)

Clark L. Hull fue un destacado psicólogo estadounidense que realizó importantes

contribuciones al conductismo y a la teoría del aprendizaje, entre estas se encuentra su teoría


sistemática del aprendizaje en la primera mitad del siglo

XX, que es conocida como la teoría de Hull, la cual se considera una parte importante del

conductismo clásico.

Según Pellón (2013), la teoría de Hull se centraba en explicar el aprendizaje en términos

de estímulos, respuestas y reforzadores, autor postulaba que el aprendizaje ocurre cuando una

respuesta es seguida de una reducción en la necesidad fisiológica del organismo, lo que él

llamaba un reforzador primario y se centraba en entender el comportamiento como el resultado

de la interacción entre estímulos y respuestas, influenciados por diversos factores motivacionales

y reforzadores.

La teoría de Hull fue una de las primeras en intentar explicar el aprendizaje de una

manera rigurosa y matemática, pero ha sido criticada por su complejidad y su falta de aplicación

a situaciones del mundo real.

1.2.3 Conceptos básicos aplicados a la Salud Mental Comunitaria

El condicionamiento clásico es uno de los procesos tempranamente estudiado y teorizado

en psicología. Igualmente, sus aplicaciones surgieron hace largo tiempo y en la actualidad

abarcan múltiples problemas médicos y comportamentales que van desde las fobias hasta el

abuso de drogas psicoactivas. (Pérez & Cruz, 2003)

Para poder comprender el condicionamiento clásico es necesario tener en cuenta los

siguientes elementos clave:

Estímulo: Cualquier incentivo, información o señal que provoca una respuesta en el

individuo.

Respuesta: La conducta de un organismo resultado de la reacción a un estímulo.


Conducta: La conducta es una acción que un

individuo u organismo ejecuta en respuesta a estímulos internos o externos. Es una respuesta a

una motivación y se refleja en la personalidad y en el trato que damos a los demás

Condicionamiento: El aprendizaje que surge tras el estudio de los estímulos y de las

respuestas.

Condicionamiento clásico: Un tipo de aprendizaje en el cual un estímulo originalmente

neutro llega a provocar una respuesta al asociarse con un estímulo que normalmente la provoca.

Reflejo: La conexión entre estímulos ambientales y respuestas del organismo, donde el

cerebro actúa como coordinador de los reflejos a través de la actividad nerviosa superior.

Análisis funcional: El conductismo busca entender el comportamiento en términos de las

relaciones entre estímulos y respuestas, sin enfocarse en procesos mentales internos.

Conducta observable: El conductismo se enfoca en el estudio de la conducta que se

puede ver, oír o medir de manera directa, sin considerar fenómenos internos.

Con el ejemplo: Por medio del condicionamiento clásico el niño aprende también a

responder emocionalmente a gran número de palabras, y estas y sus combinaciones sirven como

premios y castigos (reforzadores) para él. (Staats, 2009)

El estímulo incondicionado (EI): es un estímulo que provoca una respuesta natural o

refleja en el organismo, como el olor de la comida que hace que un perro segregue saliva.

La respuesta incondicionada (RI): es la respuesta natural que se produce ante el EI,

como la salivación del perro al oler la comida.

El estímulo neutro (EN): es un estímulo que inicialmente no provoca ninguna respuesta

en el organismo, como el sonido de una campana.


Estímulo Condicionado (EC): es el EN que,

después de ser asociado repetidamente con el EI, llega a evocar una respuesta similar a la RI,

como el sonido de la campana que hace que el perro segregue saliva.

La respuesta condicionada (RC): la respuesta que se produce ante la presentación del

EC, similar a la RI, como la salivación del perro al escuchar la campana.

¿Cómo se relaciona el conductismo clásico con la psicología comunitaria?

En psicología comunitaria, el conductismo clásico se puede utilizar para comprender y

cambiar el comportamiento de las personas en relación con su salud mental. Por ejemplo, si en

una comunidad se produce un comportamiento de alto estrés, el conductismo clásico se puede

utilizar para identificar estímulos que producen estrés y desarrollar estrategias de intervención

que cambien el comportamiento de los ciudadanos hacia esos estímulos, puede incluir el uso de

técnicas de relajación, la creación de espacios de relajación dentro de la comunidad o la

enseñanza de habilidades para manejar el estrés.

Contextualización de un ejemplo de consumo de tabaco en base a los conceptos

básicos:

En la comunidad “Los Ángeles” existe una alta prevalencia de consumo de cigarrillos

entre los adolescentes, por ello, se ha buscado implementar un programa de intervención basado

en principios conductistas para reducir el tabaquismo en este grupo etario.

Estímulo:

Se identifican los estímulos que desencadenan el deseo de fumar en los adolescentes,

como la presión de grupo, el estrés o la publicidad del tabaco.

Respuesta:
El consumo de cigarrillos se considera la respuesta

conductual de los adolescentes ante los estímulos identificados, tales como la presión social de

sus grupos de amigos consumiendo este producto.

Condicionamiento:

A través del programa, se busca generar un condicionamiento negativo, asociando el

consumo de cigarrillos con consecuencias adversas, tanto a corto como a largo plazo, ejemplo,

problemas respiratorios, cáncer, problemas cognitivos, etc.

Condicionamiento clásico:

Se utilizan técnicas de condicionamiento clásico para asociar el acto de fumar con

estímulos desagradables, como imágenes impactantes de los efectos del tabaco en la salud o

mensajes que resalten los costos económicos y sociales del hábito, en especial se enfatiza las

problemáticas que causa a la salud física y mental.

Reflejo:

Se espera que, a través del condicionamiento, los adolescentes desarrollen reflejos de

rechazo y aversión ante los estímulos relacionados con el tabaco, como el olor a cigarrillo o la

presencia de paquetes de cigarrillos.

Análisis funcional:

El programa se enfoca en comprender cómo los estímulos relacionados con el tabaco

influyen en las respuestas conductuales de los adolescentes, sin necesidad de explorar procesos

mentales internos.

Conducta observable:
Se evalúa el impacto del programa midiendo

directamente la reducción en el consumo de cigarrillos y la participación de los adolescentes en

actividades alternativas saludables, sin considerar fenómenos internos.

Este ejemplo muestra cómo los principios del conductismo clásico pueden ser aplicados

de manera efectiva en la prevención del consumo de cigarrillos en adolescentes, destacando la

importancia de identificar y modificar los estímulos que desencadenan el hábito,

APLICACIÓN A LA SALUD MENTAL COMUNITARIA

“El condicionamiento clásico es uno de los procesos más tempranamente estudiados y

teorizados en psicología, sus aplicaciones surgieron hace largo tiempo y en la actualidad abarcan

múltiples problemas médicos y comportamentales” (Pérez, 2003).

“Condicionamiento clásico: método ideado por Pavlov mediante el cual se asocia un

estímulo condicionado con otro incondicionado. En este procedimiento se presentan dos

estímulos con estrecha proximidad temporal. El primero, o EI, produce un reflejo. Después de un

cierto número de ensayos, también el segundo, o EC, adquiere la cualidad de producir un reflejo

semejante.” (Sarason, 1981, p. 574).

Aprendizaje y educación

Polanco en 2011 resalta los aportes realizados por el Conductismo al conocimiento del

aprendizaje, es uno de los más importantes, tanto por su carácter teórico, que pone de relieve el

valor de la experiencia en contextos, valorizando lo interindividual; como por su carácter

práctico, ampliando y fortaleciendo las estrategias de aprendizaje de conductas comunitarias.

B. F. Skinner diseñó las prácticas de educación programada con base en el Análisis

experimental del comportamiento, hecho que, si bien puede tener un gran costo de producción

debido a que necesita una vasta integración interdisciplinaria para el desarrollo de cada programa
particular, su aplicación puede ser generalizada y bajar los

costos en la etapa de aplicación, y dichos programas pueden ser destinados al aprendizaje de

conductas prosociales, cooperativas y comunitarias.

Motivación

El Conductismo ha aportado muchos datos también en la motivación. Las primeras

teorizaciones de base conductista fueron las realizadas por de C. Hull, estas señalan el conceptos

de drive o impulso primario, que muestran que las necesidades fisiológicas del organismo

funcionan como elemento activador de las conductas de búsqueda, hasta que una de ellas da con

la eliminación de la necesidad, lo que la convierte en motivador primario, mientras que los

incentivos o motivaciones secundarias son los elementos intermedios que nos permiten obtener

los primarios (alimentos, etc.)

Prevención

Puede utilizarse para desarrollar e implementar programas de prevención que promuevan

conductas saludables. Se lleva a cabo la implementación del programa de prevención, que puede

incluir una variedad de actividades y estrategias. Esto podría implicar la incorporación de

lecciones educativas sobre nutrición y ejercicio en el currículo escolar, la organización de

actividades extracurriculares que fomenten la actividad física, y la colaboración con padres y

cuidadores para promover hábitos saludables en el hogar.

Modelos de Roles

El conductismo clásico también puede aplicarse a través del modelado de roles, donde se

destacan y promueve la salud mental. Aplicar el conductismo clásico a través del modelado de

roles para destacar y promover la salud mental implica utilizar el aprendizaje observacional para

enseñar y reforzar
Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es una forma de psicoterapia conductual

que se ha mostrado efectiva en el tratamiento de diversos problemas de salud mental, como la

ansiedad, la depresión y el estrés.

En cuanto a los centros comunitarios donde se ha aplicado ACT, es importante destacar

que esta terapia ha tenido una amplia difusión y ha sido implementada en diversos entornos

clínicos y comunitarios.

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es una técnica terapéutica que se ha

mostrado efectiva y beneficiosa en el contexto comunitario por varias razones:

 Enfoque en los valores personales: ACT se centra en ayudar a las personas a

identificar sus valores personales y a comprometerse con acciones que estén

alineadas con esos valores. En un entorno comunitario, esta orientación puede ser

especialmente relevante para promover el bienestar emocional y la cohesión

social al fomentar la conexión con los valores compartidos dentro de la

comunidad.

 Flexibilidad y adaptabilidad: La ACT es una terapia flexible y adaptable que

puede ser aplicada en una variedad de contextos y poblaciones. En entornos

comunitarios, donde las necesidades y los recursos pueden ser diversos, la

capacidad de adaptar la terapia a las circunstancias específicas de la comunidad y

de los individuos puede ser una ventaja significativa. (Rey, 2004 )

Según Liberman et al. (1976), el uso regular de registros conductuales constituye una de

las innovaciones más importantes introducidas en un centro de salud mental comunitaria por un

enfoque conductual. La OMS promueve la salud mental como un componente esencial del
bienestar general de las personas y las comunidades. Al

integrar los principios conductuales en las políticas de salud mental comunitaria, se pueden

desarrollar intervenciones efectivas que se enfoquen en la prevención, el tratamiento y la

promoción de la salud mental en un contexto comunitario.

Ejemplo:

En el barrio Guadalupe se ha toma la iniciativa de colocar un contenedor de reciclaje

(estímulo incondicionado) en un área accesible para los residentes.Cada vez que un vecino utiliza

el contenedor de reciclaje, se emite una canción alegre y agradable (estímulo neutro) para indicar

que han hecho algo positivo. Con el tiempo, los vecinos del barrio comienzan a asociar el sonido

agradable con el acto de reciclar.

1.2.5 Técnicas Psicoterapéuticas Fundamentales Y Su Aplicación A La Salud Comunitaria

El condicionamiento clásico puede emplearse para diferentes fines dentro de la

Psicología, entre ellos se utiliza como ayuda para superar fobias, adicciones o miedos,

empleando técnicas de modificación de conducta, entre las más utilizadas se encuentran:

- Técnica de aversión: Méndez y Olivares (2010) indican que para que la técnica sea

efectiva primero se tiene que asociar un estímulo (EC) que resulta atractivo por parte del

sujeto, ante la presencia de un estímulo aversivo, el cual va a actuar como estímulo

incondicionado. Mediante reiteradas y sucesivas asociaciones entre ambos estímulos se

producirá, como consecuencia, una devaluación del estímulo positivo.

Si durante las condiciones terapéuticas se produce el condicionamiento de una

respuesta aversiva, ante determinados estímulos caben esperar que el sujeto evite
situaciones en las que estén presentes elementos del

conjunto estimular condicionado. (Hernández, 2014)

Es decir, esta técnica consiste en exponer a un sujeto frente a un estímulo

agradable para él (que será aquella conducta que se pretende eliminar) mientras que se

asocie una sensación desagradable con la utilización de otro estímulo. El objetivo es

condicionar al paciente para que asocie el estímulo con esa sensación desagradable y de

este modo eliminar un comportamiento no deseado. Las sensaciones desagradables

pueden variar, ya que en algunos casos se puede aplicar sustancias de sabor desagradable

en las uñas para evitar la costumbre de morderlas o usar sustancias eméticas en

combinación con el alcohol para desincentivar su consumo.

Ejemplo 1: Juan quiere dejar de fumar y por ello asiste a consulta. Su terapeuta al

ver la situación utiliza esta técnica emparejando el tabaquismo con algunos estímulos

aversivos como olores desagradables, entre ellos el olor a pies sudados, vómito u otro

estímulo aversivo.

Ejemplo 2: María comió hamburguesa en un restaurante cerca de su casa, a las

horas ella se empezó a sentir mal. María continuó comiendo en aquel lugar y el malestar

siguió durante ese tiempo, al asociar el malestar con la ingesta de ese producto, María

evitó este tipo de alimento ya que no quería enfermarse nuevamente.

- Contracondicionamiento: Fue desarrollada por Mary Cover Jones en 1924, ella utilizó

por primera vez el contra condicionamiento para tratar una fobia, el caso era de un

pequeño llamado Peter el cual tenía fobia a los conejos; por ello, Jones con la utilización

de esta técnica asociaba el estímulo desagradable que representaba el conejo para Peter,

con un nuevo estímulo agradable que consistía en la entrega de galletas; después de


varias sesiones obtuvo como resultado que el niño

era capaz de acariciar al animal sin mostrar ninguna respuesta de ansiedad.

Por lo tanto, el contra condicionamiento busca eliminar una respuesta no deseada

reemplazándola con otra más apropiada mediante el uso de estímulos positivos, por ello,

es utilizada frecuentemente para tratar fobias irracionales, en este proceso, el individuo es

expuesto al estímulo que desencadena la respuesta no deseada, al mismo tiempo que se

presenta un estímulo opuesto que induce una respuesta de relajación.

Esta técnica tiene como objetivo presentar un estímulo que provoca una respuesta

indeseada, acompañado de un estímulo positivo o agradable, con la finalidad de que la

persona no lo perciba como amenaza.

Ejemplo: Un paciente llamada Verónica tiene miedo a los perros, sin embargo, en

lugar de exponerla directamente al perro que podría ser abrumador y aumentar su miedo,

se empleará el contracondicionamiento para modificar la respuesta emocional de ella. En

primer lugar, se le presenta al perro en un entorno controlado y seguro, manteniendo una

distancia para que la persona no se sienta amenazada; mientras el perro está presente se

introduce un estímulo positivo que podría ser ofrecerle a Verónica su comida favorita o

hacer que escuche su música preferida. En sesiones sucesivas, se irá reduciendo la

distancia de la persona y el perro, con el tiempo, la persona empieza a asociar la

presencia del perro con las sensaciones agradables producidas por el estímulo positivo,

disminuyendo su miedo y desarrollando respuestas más calmadas y positivas ante los

perros. Este proceso reacondiciona la respuesta emocional de la persona, transformando

el miedo en una reacción más neutral o incluso positiva.

La desensibilización sistemática
Vallejo & Vallejo (2016) indican que la

desensibilización sistemática (DS) es una de las técnicas pioneras de modificación de conducta.

Desarrollada por Joseph Wolpe en 1958 y aplicada en el tratamiento de las fobias, se trata de un

procedimiento de extinción. Al exponer al paciente al estímulo fóbico se obtiene la desaparición

de la respuesta de ansiedad.

Plantea una especie de entrenamiento en el que los pacientes aprenden a gestionar las

emociones producidas por experiencias ansiógenes, siguiendo una curva de dificultad

ascendente, de lo fácil a lo más complicado, adaptándose al progreso de la persona.

Monserrat (2010) Plantea que el tratamiento consta de tres componentes distintos:

a) entrenamiento en la relajación progresiva de la musculatura

b) construcción de una jerarquía de miedos

c) la desensibilización propiamente dicha que consistirá en repetidas presentaciones

imaginarias del estímulo de miedo de forma gradual mientras el paciente se encuentra en una

relajación muscular progresiva

Se da comienzo con una respuesta incompatible con la ansiedad, en este caso la

relajación es la ideal, puede utilizarse cualquier otra respuesta que resulte incompatible con la

ansiedad (meditación, hipnosis, estados emocionales positivos, auto-instrucción asertivo, etc.)

Como se ha hecho mención la clave está en elegir una respuesta que sea utilizada de

forma rápida y fácil mientras se evocan los estímulos ansiógenos. Por ello dentro de los

procedimientos más utilizados en la DS se encuentra el Entrenamiento en Relajación Progresiva

de Jacobson, que ayuda a identificar los músculos en tensión para conseguir llevarlos hasta el

estado de relajación, de esta manera el paciente tiene que discriminar de los niveles de tensión y

relajación de los distintos grupos musculares a través de ejercicios de tensión/distensión.


El siguiente paso de la aplicación será la elaboración

de una jerarquía de exposición que ayude a ordenar los pasos que se irán dando en el

acercamiento y manejo del estímulo o situación temida. Para ello es importante contemplar desde

los más fáciles hasta lo más difíciles, esto sirve para la graduación de intensidad de los ítems, y

para poder medirlo se utiliza una escala de ansiedad subjetiva de 0 a 100 “USAs”, considerando

que un valor mayor que 25 USAs equivale a ansiedad. Estos ítems deben ser concretos y

cercanos a la realidad del sujeto. La jerarquía de ansiedad suele tener entre 10 y 15 ítems, por

ello es aconsejable que la escala comience con un ítem neutro o muy débil, y termine con el

máximo de 100.

Un punto importante en la aplicación de esta técnica es que implica la exposición del

estímulo temido en imaginación y por ello la capacidad imaginativa del paciente es necesaria

para poder detectar posibles problemas que pudiesen inferir con el desarrollo de la técnica.

Una vez entrenado el paciente en relajación, elaborado la jerarquía de ansiedad y

evaluado la capacidad imaginativa del paciente, se comienza con las sesiones de

desensibilización se comienza por acordar una señal que el paciente realizará para indicar que

está relajado o por lo contrario si se siente con ansiedad. La sesión de desensibilización comienza

con el paciente sentado en un lugar cómodo y desarrollando la respuesta de relajación para el la

cual ya fue previamente entrenado, una vez indicada su señal se presenta el primer ítem de la

jerarquía y se le pide que lo imagine con el mayor realismo posible.

Asociación de Estimulo y la Conducta Refleja

Técnica básica que a partir de ella se han elaborado las restantes. Si un estímulo que

provoca una conducta, lo asociamos con otro estímulo cualquiera, cuando se produzca éste,

también se seguirá aquella conducta o una muy parecida. Si un estímulo provoca alegría, y le
asociamos con un segundo estímulo, como puede ser el

sonido de un timbre, cuando éste suene, aun sin haberse producido el primer estímulo, se

responderá con alegría. Para que se produzca la asociación de los estímulos debe practicarse el

aprendizaje durante cierto espacio de tiempo. La conducta aprendida de forma refleja puede

extinguirse si no se aplica el estímulo inicial junto al nuevo, renovando así el condicionamiento

(Wayne, 2006)

Consiste en asociar o aparear dos estímulos (estimulo A y estimulo B) para que al

aparecer el segundo exista la misma respuesta del primero. Es decir, si un estímulo A que

provoca una conducta, se le asocia con otro estimulo B, cuando se produzca éste, aparecerá la

conducta inicial o una muy parecida.

Aplicación de las técnicas del conductismo clásico en la salud comunitaria

Estas técnicas pioneras del conductismo clásico son de gran ayuda a la hora de realizar

prevención dentro de la comunidad, ya que estas técnicas provocan respuestas inmediatas en los

individuos, por lo que si estos estímulos de prevención se presentan a la comunidad con

frecuencia existirá un cambio en la conducta del sujeto.

Por esta razón, pueden causar gran impacto en la población, por ejemplo, en una

comunidad esto puede aplicarse en la prevención cáncer de pulmón, se puede realizar varias

presentaciones gráficas tanto en imágenes como reproducir videos a grupos de personas que

puedan ser o no ser consumidoras de tabaco, con la finalidad de que aquellos individuos vean los

terribles daños que provoca el cáncer y el consumo de cigarrillo el cual es un alto

factor de riesgo.
1.2.5 Evolución Del Modelo Conductista Clásico

La psicología como disciplina científica ha ido experimentando cambios desde sus

inicios, desarrollando múltiples modelos y teorías para comprender el proceso que pasa la mente

humana, así como también su comportamiento. Es por ello que es lógico mencionar el hecho de

que antes del surgimiento del conductismo clásico como tal, hubo otras corrientes u enfoques que

de alguna u otra forma sentaron las bases contribuyendo a la consolidación propia de datos del

conductismo clásico. El condicionamiento clásico es una forma de aprendizaje, descrito por

primera vez por el fisiólogo Iván Pávlov, entendiendo que es una ola del aprendizaje con gran

influencia en el conductismo, y que surgió en el siglo XIX.

John Watson replicó los hallazgos de Ivan Pávlov a la conducta humana a través el

experimento con el pequeño Albert. Fue un psicólogo norteamericano que contribuyó al análisis

de la psicología como una ciencia que estudia la conducta basada en el análisis del

comportamiento animal, Watson opinaba que para que la psicología lograra un estatus

verdaderamente científico, tenía que olvidarse del estudio de la conciencia y los procesos

mentales y así nombrar a la conducta su objeto de estudio.

Varias corrientes sirvieron de ayuda ante la teoría del conductismo, como el empirismo la

cual como bases se distinguió el énfasis en la observación y la experiencia (Benavente, 2017),

pues el conductismo clásico se centra en el comportamiento observable y medible. También está

presente el aporte del rechazo a las ideas innatas, es decir que rechaza la noción de que los

comportamientos están de alguna forma predeterminados por factores internos.

Otra corriente de la cual se guio es la psicología estructuralista, pues de aquí fue tomado

en práctica la metodología experimental, pues el conductismo adoptó y expandió este enfoque

descartando la introspección por la observación objetiva y medible. El asociacionismo es otra


teoría que influyó en los aportes del conductismo clásico,

pues durante los trabajos de Iván Pávlov, quien demostró como los estímulos neutros podía

asociarse con respuestas incondicionada a través de la repetición. Otra corriente que en algo

pudo contribuir es el funcionalismo, el cual preparó bases para el conductismo al enfocarse en el

comportamiento observable y su función de adaptación al medio (Izquierdo, 2008).

Otros investigadores se interesaron por el condicionamiento, como F. Skinner y

Thorndike, el primero amplió las ideas de Pávlov y desarrolló el condicionamiento operante, una

forma de aprendizaje asociativo centrado en el refuerzo y el castigo, este tipo de aprendizaje

asociativo se emplea en diferentes contextos de la actualidad para modificar conductas o adquirir

nuevas, Skinner fue el pionero principal de generar una serie de principios y técnicas específicas

en mejorar la calidad educativa, sus aplicaciones han contribuido enormemente al análisis e

intervención del aprendizaje, lo importante en el aprendizaje es el cambio de conducta que se

observa en el sujeto, cómo actúa para una situación particular. No se interesa en los procesos

internos del sujeto, sino en la experiencia, en instancias psicológicas como percepción,

asociación, hábito.

El desarrollo del conductismo clásico fue en su profundidad, influenciado por varias

corrientes y modelos psicológicos, pues está surgió como respuesta a la necesidad de una

psicología objetiva y experimental. Cada una de esas corrientes tubo su contribución como tal y

Watson fue quien formalizó el conductismo como una disciplina psicológica que rechazaba la

introspección y los procesos mentales inobservables. Cada una de estas corrientes proporcionó

elementos esenciales: el énfasis en la experiencia sensorial y la asociación, la consideración de la

función adaptativa del comportamiento, y la aplicación de métodos experimentales rigurosos. El

conductismo clásico, con su enfoque en el comportamiento observable y medible, estableció una


nueva dirección en la psicología, promoviendo una ciencia

empírica y objetiva del comportamiento que sigue influyendo en la psicología contemporánea.

El movimiento iniciado por Watson fue ampliamente bienvenido en el contexto de la

historia social y cultural de Estados Unidos, porque esto es nuevo con la nueva psicología que

enfatiza la predicción y el control del comportamiento, realmente tenía una respuesta para la

sociedad en ese momento, por lo que el conductismo se opuso estructuralismo, funcionalismo,

psicoanálisis y otras formas de conceptualizar los fenómenos de la psicología, esto continúa

incluso con la ciencia de la psicología, su creencia en su aplicación actualmente y su potencial y

contribución para lograr una sociedad mejor.

1.3. Conclusión

El conductismo clásico surgió en un contexto sociohistórico marcado por una nueva era

en Estados Unidos, la cual le dio el comienzo a este modelo, donde su exponente máximo era

Watson desarrollando conceptos clave como el condicionamiento clásico, destacando que el

conductismo clásico está directamente relacionado con la psicología comunitaria, puesto que, sus

principios y métodos se adaptaron y aplicaron para trabajar con comunidades para un beneficios

en la mayor parte de los casos, por ejemplo, aumentar el comportamiento prosocial y eliminar el

comportamiento problemático puede ser útil para prevenir y resolver problemas comunitarios.

Con el tiempo, el conductismo clásico se desarrolló y se integró con otros enfoques

psicológicos como el cognitivismo y el humanismo, considerando que, en la actualidad se

reconoce la importancia de considerar tanto los factores ambientales como los procesos

cognitivos y emocionales para comprender y cambiar el comportamiento humano.


2. CONDUCTISMO OPERANTE

2.1 Introducción

El conductismo operante es fundamental dentro de la psicología del aprendizaje, tiene sus

raíces en el contexto socioeconómico y políticos de finales del siglo XIX en Estados Unidos. La

influencia en el modelo social de su época fue significativa, proporcionando una teoría coherente

sobre cómo los organismos aprenden a través de las consecuencias de su comportamiento.

Llegando a tener implicaciones en la educación, la psicología y las políticas de intervención

comunitaria. Por tal razón, en el presente informe se explora la genealogía y el contexto

histórico, examinando las contribuciones de los principales autores, los conceptos básicos y su

aplicación en diversos ámbitos, especialmente en la salud mental comunitaria. Además, de

entender la evolución de esta teoría desde los primeros estudios de Thorndike hasta los trabajos

avanzados de Skinner, revelando el impacto duradero y la relevancia que tiene en el análisis

contemporáneo y la modificación del comportamiento humano.

2.2 Desarrollo

2.2.1 Genealogía y contexto histórico.

La historia del conductismo operante se remonta a fines del siglo XIX, época donde

Estados Unidos pasaba por una transformación social, al nivel económico, político y social; y en

ese momento es donde nacen corrientes psicológicas, como el conductismo en primer lugar, que

enfatizaba el estudio del comportamiento observable y medible. Y también comienza a sonar el


nombre de Edward Thorndike, fue un psicólogo

estadounidense que realizó experimentos con animales en un intento por comprender el

aprendizaje.

Su investigación con gatos le llevó a formular la "Ley del efecto", que establece que las

respuestas seguidas de satisfacción tienden a ser repetidas, mientras que las seguidas de molestia

tienden a ser evitadas. Su principio clave se basa en la idea de que las experiencias agradables

refuerzan las respuestas asociadas, mientras que las experiencias desagradables debilitan esas

respuestas. La Ley del efecto sienta las bases para el estudio del condicionamiento operante,

donde las consecuencias de una acción determinan la probabilidad de que esa acción se repita

(Reynolds, 1973).

En la década de los 30s, específicamente en 1938 un año antes del inicio de la Segunda

Guerra Mundial, aparece el nombre de Burhus F. Skinner, con la publicación del libro “la

conducta de los organismos” al realizar este libro se inspiró en el trabajo de Ivan Pavlov y John

B. Watson, quienes también realizaron importantes investigaciones en el campo del

condicionamiento. Cabe destacar que, durante estos acontecimientos, Estados Unidos estaba

experimentando los efectos de la gran depresión que había comenzado en 1929, por la cual

Skinner realizó experimentos utilizando cajas operantes (Cajas de Skinner) para estudiar el

comportamiento en entornos controlados. A través de su extenso trabajo en el análisis

experimental del comportamiento, Skinner desarrolló la teoría del condicionamiento operante,

que se centra en cómo las consecuencias de una acción afectan la probabilidad de que esa acción

se repita en el futuro. Entonces, ¿Qué aporta el conductismo operante al modelo social de la

época en la surgió? Se caracterizó por un gran interés en el estudio del comportamiento humano

y la influencia del ambiente en el mismo. El conductismo operante contribuyó a este modelo


social al proporcionar una teoría coherente y clara sobre

como los organismos aprenden a través de las consecuencias de su comportamiento (Romero,

1995).

En el condicionamiento operante, los refuerzos positivos y negativos se utilizan para

fortalecer o debilitar comportamientos específicos. Con sus investigaciones, Skinner pudo definir

muchos de los elementos que afectan al aprendizaje por condicionamiento operante. Este

contexto nos muestra cómo el conductismo operante ha evolucionado a lo largo del tiempo,

desde los primeros estudios de Thorndike hasta las investigaciones más avanzadas de Skinner,

aplicada en la modificación de conductas humanas y en el diseño de programas de intervención

en diversos contextos.

2.2.2 Autores principales.

Edward Thorndike (1874-1949).

Destacado psicólogo y pedagogo estadounidense que en la segunda mitad del siglo XIX y

principios del siglo XX realizó diversos experimentos y formuló la teoría del aprendizaje,

mismas que influyeron en la psicología y la educación durante décadas después.

A través de experimentos con animales, especialmente gatos, centra su teoría en cómo las

consecuencias del comportamiento afectan la probabilidad de que ese comportamiento se repita

en el futuro. Siendo una de las contribuciones más importantes la Ley del Efecto, que establece

que las respuestas seguidas de consecuencias satisfactorias tienden a ser repetidas mientras que

aquellas seguidas de consecuencias insatisfactorias tienden a ser suprimidas. Este principio fue

crucial para el condicionamiento operante de Skinner, donde los comportamientos son

fortalecidos o debilitados por las consecuencias que siguen a esas respuestas (Schunk, 2012)
Además, estableció otras leyes del aprendizaje, como

la Ley de la Predisposición y la Ley del Ejercicio, que proporcionaron un marco teórico para

comprender cómo se forman y fortalecen las asociaciones entre estímulos y respuestas, lo que

tiene implicaciones importantes para el aprendizaje y el comportamiento en general. Aunque

estos principios tienen similitudes con el concepto de ensayo y error, no se centran

exclusivamente en las consecuencias del comportamiento como lo hace la ley del efecto en el

condicionamiento operante.

Thorndike contribuyó a la educación de forma significativa al preocuparse por la

aplicación práctica de sus teorías en el aula, especialmente en lo que respecta a la motivación del

alumno, las actitudes hacia el aprendizaje y la importancia de los factores de satisfacción y

molestia en la formación de asociaciones.

Clark Leonard Hull (1884 – 1952).

Psicólogo estadounidense conocido por su enfoque hipotético-deductivo dentro del

conductismo, que influyó significativamente en el campo del condicionamiento operante y la

psicología del aprendizaje. En 1929, desarrolló su teoría desde un enfoque mecánico y

matemático que implicaba considerar al organismo como una máquina y explicar los procesos

psíquicos en términos de principios físicos y matemáticos. Esta orientación lo diferenciaba de

otros conductistas como Pávlov, Thorndike y Watson.

Hull introdujo la Ley de Formación de Hábitos, que establece que la fuerza de un hábito

aumenta en función del número de veces que se ha reforzado ese hábito. Esta relación se expresa

en una ecuación matemática que describe cómo la fuerza del hábito (sHy) aumenta con el

número total de refuerzos (N). Además, añade a la teoría el potencial de reacción (SER), que

representa la probabilidad de que una respuesta ocurra en una situación dada, y postuló que este
potencial está determinado por factores como la presión, la

intensidad del estímulo y la fuerza del hábito (Sáiz, 2001).

También consideró factores internos en sus explicaciones del comportamiento, lo que le

permitió abordar la complejidad de los procesos de aprendizaje. Estos factores internos pueden

incluir procesos fisiológicos, como cambios en el cerebro o en el sistema nervioso, así como

también procesos cognitivos, como la atención, la motivación y las emociones. Reconociendo

que entender el comportamiento humano implicaba más que simplemente observar las respuestas

a los estímulos externos.

Burrhus Frederic Skinner (1904 – 1991).

Psicólogo y filósofo estadounidense, fue un destacado autor conductista que basó su obra

en el estudio de las conductas observables. Según menciona Pellón (2013) para Skinner la

conducta voluntaria aparece sin que haya la intervención de un estímulo antecedente observable,

es decir, este se debe originar, mantener o modificar por sus consecuencias, que son conocidos

como reforzadores.

De esta forma, surge uno de sus estudios más destacados, el condicionamiento operante,

que se trata de un procedimiento de aprendizaje, en el cual la ideología gira entorno a la

probabilidad de que una conducta sea o no repetida dependiendo de las consecuencias que esta

haya tenido (Figueroba, 2018).

Así, el condicionamiento operante se diferencia del condicionamiento clásico, en este la

conducta es emitida por el sujeto y no por el estímulo como en el clásico, pues la influencia del

refuerzo va a depender de la respuesta, sin tener reforzamiento continuo. Pues en

condicionamiento operante es una técnica que busca ejercer cierto control sobre la conducta a

través de los reforzadores, sean positivos o negativos.


Siguiendo esta lógica, Skinner buscaba confirmar su

teoría a través de experimentos, surgiendo así la famosa caja de Skinner, la cual permitía

visualizar el comportamiento de un animal. En este caso la caja contenía una palanca, la cual al

ser pulsada ofrecía al animal una recompensa en forma de alimento, demostrando que al tener

hambre lo que tenía que hacer era bajar la palanca, señalando que estos se vuelven adictos a un

sistema de recompensa, originando conductas repetidas.

2.2.3 Conceptos básicos y aplicación a la salud mental comunitaria.

Los conceptos básicos del condicionamiento operante describen al medio y a la conducta

en forma confiable y precisa. Como resultado de esto, todos los miembros de la comunidad

científica que estén interesados en la conducta y en su control, estarán en condiciones de

entender las descripciones y reproducir las mediciones de la conducta y del medio, las cuales son

base de la ciencia.

Consecuencia

En la psicología conductista y cognitivo-conductual una consecuencia es el resultado de

una respuesta. La consecuencia puede ser positiva (refuerzo) o negativa (castigo) para el sujeto

que lleve a cabo la conducta; en el primer caso la probabilidad de que se dé la respuesta

aumentará y en el segundo disminuirá. Es importante tener en cuenta que las consecuencias

afectan a la respuesta y, por tanto, en el condicionamiento operante lo que, es reforzado o

castigado es dicha conducta, no la persona que la lleva a cabo.

Reforzamiento

Este término designa las consecuencias de las conductas cuando hacen más probable que

se vuelvan a dar. El reforzamiento puede ser positivo, en cuyo caso estaremos hablando de la

obtención de una recompensa o premio por la ejecución de una respuesta, o negativo, que
engloba la desaparición de estímulos aversivos. Dentro del

reforzamiento negativo podemos distinguir entre respuestas de evitación y de escape. Las

conductas de evitación previenen o impiden la aparición de un estímulo aversivo. En cambio, las

respuestas de escape hacen que el estímulo desaparezca cuando ya está presente. La diferencia

con la palabra “reforzador” es que ésta se refiere al evento que se da como consecuencia de la

conducta en vez de al procedimiento de premiar o castigar. Por tanto, “reforzador” es un término

más cercano a “recompensa” y “premio” que a “reforzamiento”.

El reforzamiento positivo: es una respuesta no solo trae como consecuencia un

incremento significativo en la frecuencia de esa respuesta, sino que también resulta en un

incremento en la frecuencia de muchas otras porciones de conducta del organismo. Por lo tanto,

es elevar el nivel general de actividad del organismo. Si reforzamos una respuesta en un niño,

éste no solo repetirá esa respuesta, sino que también emitirá una serie de otras respuestas

diferentes. Este da como resultado un organismo activo. Esta propiedad del reforzamiento

positivo juega una parte importante en el moldeamiento. Al mismo tiempo hace que resulte muy

difícil reforzar la inactividad.

El reforzamiento negativo: consiste en eliminar un estímulo no deseado o desagradable

después de un comportamiento, lo que también aumenta la probabilidad de que ese

comportamiento se repita en el futuro. Por ejemplo, dejar de recibir castigo después de hacer un

trabajo.

Castigo

La presentación de un estímulo aversivo dependiente y contingente a la ocurrencia de una

operante, recibe el nombre técnico de castigo. El castigo puede ser administrado de las siguientes

maneras: 1) a una operante que nunca ha sido reforzada, 2) a una operante que está siendo
mantenida por el reforzamiento y 3) a una operante que está

siendo extinguida. El castigo puede presentarse a una respuesta mantenida por reforzamiento

positivo o por reforzamiento negativo.

El castigo puede ser presentado en base a un programa, ya que no es necesario castigar

cada una de las ocurrencias de la operante, de la misma manera que en el reforzamiento no es

necesario reforzar todas las respuestas. Sin embargo, el caso que más se ha estudiado comprende

el castigo de cada una de las respuestas. Un castigo es cualquier consecuencia de una conducta

determinada que disminuya la probabilidad de que ésta se repita. Como el reforzamiento, el

castigo puede ser positivo o negativo.

El castigo positivo se corresponde con la presentación de un estímulo aversivo después

de que se produzca la respuesta, mientras que el castigo negativo es la retirada de un estímulo

apetitivo como consecuencia de la conducta. El castigo positivo se puede relacionar con el uso

que se da en general a la palabra “castigo”, mientras que el castigo negativo se refiere más bien a

algún tipo de sanción o multa.

Castigo positivo: consiste en agregar un estímulo aversivo o desagradable después de un

comportamiento, con el objetivo de disminuir la probabilidad de que ese comportamiento se

repita en el futuro.

Castigo negativo: consiste en eliminar un estímulo agradable o deseado después de un

comportamiento, también con la finalidad de disminuir la probabilidad de que ese

comportamiento se repita en el futuro.

La adquisición

Involucra ya sea un incremento en la frecuencia con la cual ocurre una respuesta, o bien

la aparición de una operante que antes no se había observado. Debido a la naturaleza de la


conducta operante, estos dos tipos de adquisición realmente

no están separados el uno del otro; sin embargo, se les distingue por razones de conveniencia.

La extinción

La extinción es un procedimiento en el cual una operante que ha sido reforzada en el

pasado, deja de ser reforzada en un momento determinado. El efecto básico de la extinción es

una reducción gradual en su frecuencia. No obstante, la conducta no desaparece ni se desvanece

simplemente. De hecho, cuando por primera vez se deja de reforzar a una respuesta, podrá

ocurrir que su frecuencia se incremente temporalmente antes de comenzar a declinar. Igualmente,

la extinción produce cambios en la topografía de las respuestas: al comenzar la extinción, la

forma de la conducta se hace más variable, incrementando su fuerza. En el que se involucra una

reducción en la frecuencia con que ocurre una operante cuando ésta deja de ser reforzada.

Críticas y Controversias

 Enfoque Reduccionista: Al centrarse únicamente en el comportamiento observable y las

consecuencias, puede pasar por alto aspectos cognitivos y emocionales importantes.

 Ética: El uso de castigos y ciertos métodos de refuerzo plantea preguntas éticas sobre la

manipulación del comportamiento humano.

 Complejidad del Comportamiento: Algunos críticos argumentan que el conductismo operante

no considera adecuadamente la complejidad y la singularidad del comportamiento humano.

Aplicaciones Prácticas

 Educación: El conductismo operante ha sido aplicado en el diseño de programas educativos

efectivos, donde se utilizan refuerzos para promover el aprendizaje y la adquisición de

nuevas habilidades.
 Psicología Clínica: Se utiliza en terapias de

modificación de conducta para tratar trastornos como el autismo, trastornos de conducta,

adicciones, entre otros.

 Organizaciones: En el ámbito laboral, se aplican principios de refuerzo para mejorar el

desempeño y la productividad de los empleados a través de incentivos y reconocimientos.

Aplicación en la salud mental comunitaria

 Refuerzo positivo: Imagina a un terapeuta que trabaja en un programa comunitario de salud

mental. Cuando un miembro de la comunidad participa activamente en las sesiones

terapéuticas y muestra progreso en su bienestar emocional, el terapeuta elogia públicamente

sus esfuerzos durante una reunión comunitaria. Este reconocimiento puede aumentar la

probabilidad de que otros miembros también participen y se comprometan con su propia

salud mental.

 Refuerzo negativo: En un grupo de apoyo para personas con ansiedad social, el terapeuta

puede implementar un sistema donde aquellos que asisten regularmente a las sesiones y

participan en actividades de exposición gradual reciben menos tareas para la siguiente

semana. Esta reducción de la carga puede motivar a más personas a enfrentar sus miedos y

continuar participando en el grupo.

 Castigo positivo: En un programa de prevención de adicciones en una comunidad, se

implementa un sistema donde las personas que no asisten a las sesiones de terapia grupal

tienen que pagar una pequeña multa. Esta consecuencia monetaria desagradable puede

disminuir la probabilidad de que las personas falten a las sesiones y fomentar una mayor

adherencia al programa.
 Castigo negativo: En un centro comunitario para

personas con trastornos de alimentación, se establece un programa donde aquellos que no

cumplen con sus metas terapéuticas acordadas pierden temporalmente ciertos privilegios,

como acceso a actividades recreativas especiales. La pérdida de estos privilegios puede

disminuir la frecuencia de comportamientos contraproducentes relacionados con la

alimentación.

Ejemplo general 1: Imagina un programa comunitario para ayudar a las personas con

ansiedad social a mejorar sus habilidades sociales. Se pueden utilizar técnicas conductuales

como la economía de fichas, donde las personas ganan fichas o puntos por participar en

actividades sociales. Estas fichas luego se pueden intercambiar por recompensas como tiempo

adicional para hablar con un terapeuta o participar en actividades recreativas.

Ejemplo 2: En un contexto de adicción, se podría implementar un programa de

contingencia de incentivos, donde las personas que mantienen la abstinencia de drogas reciben

incentivos como cupones de compra, entradas para eventos comunitarios, o privilegios dentro del

programa de tratamiento. Este enfoque refuerza positivamente la conducta deseada de abstenerse

de las drogas.

2.2.4 Técnicas fundamentales y su aplicación.

Reforzamiento positivo

De acuerdo a lo explicado por Bados y García (2011), un reforzador positivo es un

estímulo (evento, conducta u objeto) cuya presentación contingente a una conducta da lugar a un

aumento o mantenimiento de esta, de modo que este aumento o mantenimiento es menor o no se

da cuando la presentación es no contingente; para que esta técnica sea eficiente, siempre hay que
seleccionar reforzadores que estén por encima de lo que la

persona esté acostumbrada a recibir libremente.

Bados y García, exponen que se encuentra una división en tanto a los reforzadores

positivo, están:

 Primarios o incondicionados son aquellos que no requieren de experiencias de

aprendizaje para funcionar como reforzadores; comida, bebida, contacto sexual.

 Los reforzadores secundarios o condicionados son aquellos que adquieren su

capacidad reforzante mediante la asociación con otros reforzadores primarios o

secundarios o mediante la asociación con la retirada de estímulos aversivos.

 Los reforzadores generalizados son reforzadores condicionados asociados con

diferentes reforzadores primarios y/o secundarios; ejemplos son la aprobación, el afecto,

la atención, la sumisión, el dinero y los puntos en una economía de fichas.

Para llevar a cabo este proceso se realizan los siguientes pasos:

1. Especificar claramente las conductas

2. Utilizar reforzadores naturales

3. Entregar el reforzador inmediatamente luego de la conducta

4. Entregar siempre el reforzador cuando se haya ganado

5. Cuando se entregue un reforzador a la persona, decirle la conducta

6. Utilizar elogios y otros tipos de reforzadores sociales antes de entregar un reforzador

Ejemplo dentro del contexto comunitario

Se puede aplicar cuando se observa que, dentro de un salón de clases, los niños al

momento de realizar actividades dejan todo desordenado, entonces, para usar esta técnica hay

que explicarles que esa conducta no es la adecuada y se les especifica cual es la que se requiere,
luego a medida que pase el tiempo y cada que dejen

arreglado se les dará un refrigerio, para así reforzar esta conducta.

Modelado

Esta técnica puede conseguirse cuando se logra que una persona realice una conducta

haciendo que observe a un modelo ejecutar una conducta similar y se fije en las consecuencias

que recibe (reforzamiento, ausencia de castigo). De este modo, una persona puede aprender una

conducta que no sabía hacer (adquisición), aumentar una conducta que ya estaba en su repertorio

(facilitación) o desinhibir una conducta que había sido previamente castigada. A partir de esto,

los pasos a seguir son:

 Seleccionar modelos que para el cliente sean figuras realistas de referencia

 Utilizar más de un modelo siempre que sea posible. Esto hace más creíble lo observado y,

en comportamientos sociales, permite observar una variedad de estilos.

 La complejidad de la conducta modelada no debe sobrepasar la capacidad de la persona.

Si el comportamiento es bastante complejo, el modelado debe graduarse comenzando por

lo más fácil y progresando a conductas más difíciles.

 Las situaciones modeladas deben ser lo más realistas posibles

 La persona debe ver al modelo cuando realiza la conducta y fijarse en esta conducta y en

las consecuencias que recibe el modelo

 Otorgar reforzadores cuando la persona lleve a cabo la conducta modelada.

Ejemplo dentro del contexto comunitario

Dentro de un salón de clases, hay niños que no les gusta realizar sus tareas, porque no les

gusta, para poder aplicar la técnica de modelado lo que se debe hacer es destacar y elogiar

públicamente a aquellos niños que completen sus tareas de manera regular, mostrando
entusiasmo por su trabajo y resaltando los beneficios de

practicar en casa. Además, se puede dedicar tiempo en clase para demostrar paso a paso cómo

abordar las tareas asignadas, proporcionando apoyo adicional a aquellos que lo necesiten,

también se puede establecer un sistema de recompensas y fomentar la responsabilidad personal.

Extinción

En la extinción, la persona emite una conducta previamente reforzada, pero deja/n de

presentarse el/los reforzadores/es contingente/s a la misma; como consecuencia, la conducta

disminuye o desaparece. Para llevar a cabo esta técnica se realiza lo siguiente:

 Decidir si la conducta a reducir puede someterse a extinción sin problemas

 Combinar la extinción con la enseñanza y el reforzamiento de conductas alternativas. Se

evitan o minimizan así problemas como que la persona pueda presentar otras conductas

inadecuadas al extinguirse la conducta previa o que esta pueda reaparecer

 Identificar los reforzadores que mantienen la conducta y asegurarse de que será posible

suspenderlos o descontinuarlos.

 El procedimiento de extinción debe ser utilizado consistentemente

 El procedimiento de extinción puede dar lugar a reacciones de frustración y agresión, las

cuales pueden reducirse mediante el reforzamiento de una conducta incompatible

 La extinción no termina de funcionar bien con conductas que son normales en ciertas

etapas del desarrollo

Ejemplo dentro del contexto comunitario

En una comunidad hay jóvenes que se dedican a pintar en las paredes de los edificios, lo

cual genera molestias y daños a la propiedad, entonces, en lugar de responder a estas acciones

con atención o reprimendas constantes, la comunidad puede aplicar la técnica de extinción al


ignorar estas pintadas y abstenerse de darles publicidad o

reconocimiento; al no recibir la atención o reacción que buscan, los perpetradores pueden llegar

a perder el interés en continuar con este comportamiento.

Tiempo fuera

Esta técnica elimina la oportunidad de refuerzo positivo durante un período de tiempo

específico durante un período de tiempo, esto es dependiendo de la ocurrencia de un

comportamiento específico. Es decir, se elimina la oportunidad de obtener un refuerzo positivo

dentro de un determinado periodo de tiempo en función de realizar una determinada conducta.

Sin embargo, esta técnica se aplica comúnmente en infantes de entre 2 a 12 años y el tiempo de

duración de la prueba va de entre 30 segundos hasta 2 horas. Es de esta forma, que existen

diversos tiempos fuera, como lo son:

 Tiempo fuera por aislamiento: Es cuando aísla o se excluye al niño en un determino

lugar.

 Tiempo fuera con exclusión: Aquí el infante no puede ver lo que está pasando en su

ambiente y no se lo traslada a otro espacio.

 Tiempo fuera sin exclusión: Al niño no se lo llevan a otro lugar y tampoco se lo excluye

de ver lo que sucede en su entorno, solo que en este caso el no participa.

Un ejemplo del uso de esta técnica en el campo de salud mental comunitario, se lo puede

establecer de la siguiente manera: Un niño que cause disturbios en un aula de clases y se aplica el

tiempo fuera con exclusión mientras se le explica por qué se encuentra ahí y el tiempo que estará

allí, hasta que el niño se tranquilice y pueda regresar a la actividad.

Encadenamiento
La función de esta técnica es que los

comportamientos complejos se enseñan dividiéndolos en pasos más pequeños y simples y

reforzando positivamente cada paso hasta lograr el comportamiento final deseado.

Es por ello, que se explica paso a paso cada proceso que tiene que repetir y se le enseña

esta cadena, por ejemplo, A luego B, seguido C y después D, para que al final una todo, como

también, se puede realizar dos procesos seguidos de los demás, o al igual se puede implementar

una explicación desde el último proceso hasta el inicio.

Un ejemplo de esta técnica en la salud mental comunitaria se puede dar en un programa

de rehabilitación, en donde se les explica a los pacientes sobre cómo realizar sus tareas diarias

paso a paso, para que repitan cada proceso, como el poder vestirse, asearse o incluso que puedan

tener una conversación con las demás personas.

Saciedad del estímulo

El objetivo de esta técnica implica proporcionar un refuerzo positivo de manera regular y

continua hasta que se pueda reducir o eliminar el comportamiento no deseado. No obstante, los

resultados de esta técnica pueden llegar a ser temporales y además las consecuencias de la

técnica no suele ser de manera inmediata. Además, se debe de considerar que el refuerzo tiene

que ser constante, sino no funciona.

En la salud mental comunitaria puede aplicarse como dentro de una comunidad un

problema agravante son los problemas alimenticios dentro de los jóvenes, como lo es la anorexia

y la bulimia, se aplica la técnica de la saciedad del estímulo, donde se expondrían a los jóvenes a

imágenes constantes como de flyers o pancartas de las consecuencias de estos trastornos, como a

su vez, que escuchen las experiencias continuas de personas que han pasado por problemas
alimenticios, para que de esta forma disminuya la

problemática o pierdan el interés de querer cambiar sus hábitos alimenticios saludables.

2.2.5 Evolución con aspectos anteriores

El conductismo tuvo sus inicios a principios del siglo XX con los experimentos de Ivan

Pavlov sobre el condicionamiento clásico. Pavlov demostró cómo los perros podían asociar un

estímulo neutro, como una campana, con la comida, generando una respuesta condicionada de

salivación. Este descubrimiento marcó un hito en la comprensión de cómo los estímulos

ambientales pueden influir en el comportamiento de los organismos.

Posterior a ello, Skinner desarrolló la teoría del condicionamiento operante, con la cual

demostró cómo las consecuencias de una conducta pueden influir en la probabilidad de que esta

conducta se repita en el futuro. A través de sus experimentos con palomas y ratas en cajas de

Skinner, el autor mostró cómo el refuerzo y el castigo moldean el comportamiento de los

organismos. El refuerzo positivo y negativo, así como el castigo, se convirtieron en técnicas

fundamentales en esta teoría.

Skinner abogó por el estudio científico de la conducta observable y rechazó la noción de

procesos mentales internos como explicación del comportamiento, dando lugar a una perspectiva

más objetiva y empírica en la psicología. Skinner enfatizaba la importancia de analizar y

modificar el entorno para comprender y cambiar el comportamiento humano (Yela, 1996).

A partir de las teorías mencionadas se han cuestionado aspectos como la simplificación

del comportamiento humano, la falta de consideración de variables cognitivas y emocionales, y

la rigidez en la aplicación de los principios conductistas. Aunque el conductismo tuvo un gran

impacto en la psicología, también ha enfrentado críticas. Se ha cuestionado su simplificación del

comportamiento humano y la falta de consideración de variables cognitivas y emocionales.


Además, la rigidez en la aplicación de los principios

conductistas ha sido objeto de debate (Fuentes, 2011).

En la psicología contemporánea, el conductismo ha sido integrado con otras corrientes

psicológicas, como la psicología cognitiva, la psicología evolutiva y la psicología social. Esta

integración ha enriquecido el campo de estudio del comportamiento humano, permitiendo una

comprensión más completa y multidimensional de los procesos psicológicos. El legado del

conductismo sigue presente en la investigación y la práctica psicológica actual, contribuyendo a

un enfoque más amplio y diverso en la disciplina. El legado del conductismo sigue presente en la

investigación y la práctica de la psicología actual, contribuyendo a un enfoque más amplio y

diverso en la disciplina. La integración del conductismo con otras corrientes, como la psicología

social, ha enriquecido el campo de estudio del comportamiento humano, permitiendo una

comprensión más completa y multidimensional de los procesos.

2.3. Conclusión.

El conductismo operante ofrece una amplia perspectiva psicológica, transformando la

comprensión del comportamiento humano y trascendiendo el origen académico para convertirse

en una herramienta práctica aplicada en diversos ámbitos, como la educación, la psicología y la

salud mental comunitaria, Al igual que, permitiendo desarrollar técnicas basadas en esta teoría,

como el reforzamiento, el castigo o la extinción, demostrando ser efectivas en la modificación y

promoción de cambios positivos en individuos y grupos, ya que no solo ofrecen un marco

estructurado para abordar problemas conductuales, sino que también estrategias prácticas para

mejorar el bienestar y la funcionalidad de las personas en los diferentes contextos.

Además, hay que considerar que la teoría sigue evolucionando, adaptándose a nuevas

investigaciones y desafíos, porque para muchos continúa siendo una herramienta vital en la
comprensión del aprendizaje y el contexto educativo. Siendo

pertinente para que la apliquen aquellos que buscan entender y mejorar el comportamiento

humano, sobretodo actualmente que es un mundo en constante cambio.

3 MODELO CONGITIVO-CONDUCTUAL DE PRIMERA GENERACIÓN

3.1 Introducción

El modelo cognitivo-conductual de primera generación representa un hito significativo en

la evolución de la psicoterapia contemporánea. Aunque las técnicas y metodologías

fundamentales de las terapias de conducta se han mantenido consistentes desde su introducción

inicial, la disciplina ha continuado evolucionando para mejorar tanto la eficacia clínica como la

comprensión teórica de los procesos mentales y conductuales subyacentes. Esta evolución ha

sido guiada por un enfoque sistemático en la investigación empírica y teórica, lo que ha

permitido la adaptación de las intervenciones terapéuticas para abordar de manera más precisa y

efectiva una amplia gama de trastornos y desafíos psicológicos. Por ello, el objetivo del presente

informe es explorar de manera detallada la genealogía y contexto histórico, los autores

fundamentales y sus aportaciones al modelo, conceptos básicos y su relación con la psicología

comunitaria, técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación en la psicología

comunitaria, al igual que, la evolución del modelo respecto a los anteriores. De esta forma, la

primera ola de este modelo surgió porque se consideraba que los enfoques conductuales

tradicionales, como el condicionamiento clásico y operante, no eran suficientes para abordar

completamente los problemas psicológicos y sociales, puesto que reconoció la necesidad de

comprender los pensamientos y percepciones de las personas.


3.2 Desarrollo

3.2.1 Genealogía y Contexto Sociohistórico

De acuerdo con Obando y Parrado (2015) el modelo cognitivo-conductual de primera

generación surgió durante la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente en la década de 1940.

Este período fue marcado por un conflicto global que tuvo lugar entre 1939 y 1945, involucrando

a la mayoría de las naciones del mundo, incluyendo las grandes potencias divididas en dos

alianzas militares opuestas: los Aliados y el Eje.

La sociedad de esta época se caracterizó por el creciente conflicto entre los Estados

Unidos y la Unión Soviética, marcando un periodo de confrontación directa entre dos

superpotencias mundiales que buscaban imponer sus respectivos modelos sociales y económicos.

En el ámbito político, surgieron dos enfoques antagónicos en la estructuración de las

sociedades: el capitalismo, liderado principalmente por Estados Unidos y Europa Occidental, y el

socialismo, encabezado por la Unión Soviética, Europa Oriental y China. Estos dos bloques

compitieron por extender su influencia a nivel global.

Como consecuencias relacionadas a pérdidas humanas se originaron más de 60 millones

de muertos, 35 millones de heridos, y al alrededor de 3 millones de desaparecidos, de modo que,

más de la mitad de los fallecidos fueron civiles. Además, esto provocó grandes desplazamientos

de población como consecuencia de la liberación de prisioneros o por los tratados de paz, los

cambios de frontera. En cuanto a los efectos morales, los supervivientes sufrieron un intenso

trauma conscientes de la crueldad que el ser humano es capaz de alcanzar. Todos los valores

éticos fueron cuestionados en descubrimiento de los campos de concentración Nazis. Las

masacres japonesas en China como los bombardeos aliados sobre ciudades alemanas y el

lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki que fueron muestra de esta
brutalidad. Por ello, la red de comunicaciones había

desaparecido en el centro de Europa, se escaseaba el petróleo y la producción industrial se había

reducido. Las ciudades, los campos y la estructura productiva habían sido destruidos durante la

guerra.

La guerra terminó con la rendición de Alemania en mayo de 1945 y de Japón en

septiembre de 1945, después de que Estados Unidos lanzara bombas atómicas sobre Hiroshima y

Nagasaki. Este conflicto cambió el curso de la historia mundial, dando lugar a la Guerra Fría, la

formación de las Naciones Unidas y la reestructuración geopolítica del mundo. En este momento

histórico, se inició una serie de movimientos de descolonización en aquellos países que aún

estaban bajo el control de países europeos, de tal manera que, el regreso de los soldados a sus

hogares impulsó un aumento en la tasa de natalidad conocido como el "baby boom" tanto en

EE.UU. como en Europa. Al mismo tiempo, surgieron movimientos en contra de la rigidez de las

potencias durante la Guerra Fría, como el movimiento "Flower Power", que simbolizaba la

pasividad y la no violencia en la contracultura estadounidense de finales de los años 60 y

principios de los 70 (Hayes, 2004).

En este contexto sociopolítico, la terapia cognitivo-conductual de primera generación

emergió como una combinación de dos corrientes de pensamiento en psicología: la perspectiva

cognitiva, que se enfoca en los procesos mentales como el pensamiento automático y

distorsionado, la percepción; y la conductual, que está relacionada con la teoría del

condicionamiento y cómo el comportamiento se aprende y se modifica a través de experiencias.

Este modelo surgió en respuesta a las limitaciones percibidas de los enfoques

conductuales clásico y operacional, para abordar completamente la complejidad de los problemas

psicológicos y sociales. A diferencia del condicionamiento clásico y operante, que se centran


principalmente en la modificación del comportamiento

observable a través de estímulos y respuestas, la primera generación del modelo cognitivo-

conductual reconoció la importancia de comprender cómo las personas interpretan y procesan la

información en su entorno.

Además, la guerra causó un estrés enorme en la población, con altos niveles de ansiedad,

depresión, tanto en los combatientes como en los civiles, síntomas de estrés postraumático, como

flashbacks, pesadillas, hipervigilancia y evitación de situaciones relacionadas con el trauma. Por

ejemplo, si durante la guerra alguien estaba luchando contra la ansiedad social, la TCC de

primera generación implicaba identificar y cuestionar los pensamientos negativos sobre el juicio

de los demás (perspectiva cognitiva) mientras se practican habilidades de afrontamiento y se

exponían gradualmente a situaciones sociales temidas (perspectiva conductual).

Por consiguiente, la primera ola del modelo cognitivo-conductual se centra en la

comprensión y modificación de los procesos mentales, especialmente los pensamientos y la

interpretación de la información, en lugar de centrarse únicamente en las emociones, debido a

que, se reconoce que los pensamientos automáticos y las creencias pueden influir en el

comportamiento.

Durante esta época, la psicología estaba fuertemente influenciada por el conductismo,

que se centraba en el estudio de comportamientos observables y medibles. Esto se alineaba bien

con el enfoque práctico y aplicado necesario en tiempos de guerra. No obstante, la guerra creó

una urgencia para desarrollar tratamientos psicológicos efectivos, especialmente para soldados

que sufrían de estrés postraumático y otros problemas emocionales. Había un fuerte impulso

hacia métodos de tratamiento que pudieran ser empíricamente validados. Las intervenciones
conductuales, como la desensibilización sistemática para

tratar fobias, demostraron ser efectivas en ensayos controlados (Obando y Parrado, 2015).

Por ello, en la búsqueda de la comprensión del comportamiento humano, ha resultado

tentador atribuir la conducta de un organismo como causa de un agente interno. Sin embargo, las

intervenciones conductuales de la primera ola proponen la búsqueda de las variables de las

cuales la conducta es función, así que la conducta humana es una relación de variables entre

organismo, ambiente e historia del sujeto.

3.2.2 Autores Fundamentales y sus Aportaciones

Aaron Beck

La triada cognitiva

Identificó tres tipos de pensamientos negativos automáticos que son comunes en la depresión:

 Pensamientos sobre uno mismo: "Soy un fracaso."

 Pensamientos sobre el mundo: "El mundo es un lugar horrible."

 Pensamientos sobre el futuro: "Las cosas nunca mejorarán."

Propuso que estos pensamientos automáticos distorsionados juegan un papel central en el

mantenimiento de la depresión y otros trastornos psicológicos.

Los Esquemas Cognitivos

Postuló que los pensamientos automáticos están influenciados por estructuras cognitivas

más profundas llamadas esquemas. Los esquemas son patrones de pensamiento y creencias que

se forman en la infancia y la adolescencia, y que a menudo son inconscientes. Estos esquemas

pueden ser rígidos y desadaptativos, y pueden conducir a interpretaciones negativas de las

experiencias y a pensamientos automáticos distorsionados.

La Reestructuración Cognitiva
Desarrolló una técnica terapéutica llamada

reestructuración cognitiva para ayudar a las personas a identificar y modificar sus pensamientos

automáticos y esquemas cognitivos distorsionados. La reestructuración cognitiva implica:

 Identificar los pensamientos automáticos

- El terapeuta ayuda al cliente a reconocer y registrar sus pensamientos automáticos.

- Evaluar los pensamientos automáticos

- Se evalúa la validez y la utilidad de los pensamientos automáticos.

 Desarrollar alternativas más racionales

- Se trabaja en conjunto para desarrollar pensamientos alternativos más realistas y

adaptativos.

- Se practica la internalización de los pensamientos alternativos para que se conviertan

en la forma habitual de pensar del cliente.

El Modelo Cognitivo-Conductual de la Depresión

Beck desarrolló un modelo cognitivo-conductual de la depresión que explica cómo los

pensamientos, las emociones y los comportamientos interactúan para mantener el trastorno

(Rivadeneira et al., 2013). Este modelo ha sido altamente influyente en el desarrollo de

tratamientos para la depresión y otros trastornos psicológicos.

Albert Ellis

La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC)

Ellis desarrolló la TREC en la década de 1950 como una forma de terapia conductual. La

TREC se basa en la idea de que nuestros pensamientos, no los eventos en sí mismos, son los que

causan nuestras emociones y comportamientos (Toro, 2014). La terapia se centra en ayudar a los
clientes a identificar y desafiar sus pensamientos

irracionales o distorsionados, y reemplazarlos por pensamientos más racionales y realistas.

El Modelo ABC

Desarrolló el modelo ABC para explicar la relación entre pensamientos, emociones y

comportamientos. El A representa el evento Activador, el B las Creencias que tenemos sobre el

evento, y la C las Consecuencias emocionales y conductuales de esas creencias. Según Ellis, no

son los eventos en sí mismos los que causan nuestras emociones, sino nuestras creencias sobre

ellos.

Los pensamientos Irracionales

Ellis identificó once tipos de pensamientos irracionales que contribuyen a problemas

emocionales y conductuales. Algunos de estos pensamientos irracionales incluyen:

 Demandar

La creencia de que uno debe tener todo lo que quiere y que es terrible no tenerlo.

 Aprobación

La creencia de que uno necesita la aprobación de todos y que es terrible no tenerla.

 Catastrofismo

La creencia de que cualquier cosa negativa que pueda suceder será catastrófica.

Donald Meichenbaum

Terapia de Inoculación al Estrés

Desarrollada en la década de 1960, esta terapia se enfoca en preparar a las personas para

enfrentar situaciones estresantes. Combina técnicas de relajación, exposición gradual e

imaginería para fortalecer la capacidad de afrontamiento. Ha demostrado ser eficaz en el

tratamiento de la ansiedad, el miedo y el estrés crónico.


Entrenamiento en Autoinstrucciones

Esta técnica implica guiar a los individuos para que se den instrucciones positivas y

motivadoras a sí mismos durante situaciones desafiantes (Minici et al., 2008). Promueve el

diálogo interno positivo y ayuda a reemplazar pensamientos negativos y autodestructivos. Es útil

para mejorar la autoestima, la autoeficacia y la regulación emocional.

Modificación Cognitiva

Meichenbaum enfatizó la importancia de identificar y modificar los pensamientos

distorsionados que contribuyen a las emociones y comportamientos problemáticos. Colaboró con

Aaron Beck en el desarrollo de la terapia cognitiva, que se basa en la reestructuración cognitiva

para desafiar y modificar creencias irracionales.

Enfoque Centrado en la Persona

A diferencia de los conductistas puros de la época, Meichenbaum incorporó elementos de

la terapia centrada en la persona de Carl Rogers en su enfoque. Enfatizó la importancia de la

empatía, la aceptación incondicional y la relación terapéutica para crear un ambiente seguro y

facilitador del cambio.

Énfasis en la Prevención

Meichenbaum fue pionero en la aplicación de la terapia cognitivo-conductual (TCC) en la

prevención de problemas psicológicos. Desarrolló programas para niños, adolescentes y adultos

para enseñarles habilidades de afrontamiento y resiliencia, reduciendo así el riesgo de desarrollar

trastornos mentales.

Difusión Cognitiva

Esta técnica, desarrollada posteriormente por Meichenbaum, se basa en la idea de que los

pensamientos son eventos mentales, no realidades absolutas. Enseña a las personas a


desvincularse de sus pensamientos negativos, observándolos

como eventos pasajeros sin darles mayor importancia.

Hans Eysenck

Modelo PEN de la Personalidad

Eysenck propuso un modelo de personalidad de tres dimensiones basado en la psicología

biológica. Las tres dimensiones son:

1. Psicoticismo (P): Se refiere a la tendencia a experimentar emociones negativascomo la

ansiedad y la depresión. (Abella & Bárcena, 2014)

2. Neuroticismo (N): Se refiere a la tendencia a ser emocionalmente inestable y

experimentar altos niveles de estrés.

3. Extraversión (E): Se refiere a la tendencia a ser sociable, activo y buscar la estimulación.

Eysenck creía que estas dimensiones de la personalidad estaban relacionadas con

diferencias en la actividad cerebral y la estructura fisiológica.

Teoría del Condicionamiento

Eysenck realizó importantes investigaciones sobre el condicionamiento clásico y

operante, y cómo estos procesos pueden explicar el desarrollo y mantenimiento de los trastornos

psicológicos. Por ejemplo, propuso que la ansiedad pudiera explicarse como una respuesta

condicionada a estímulos originalmente neutros.

Terapia Conductual

Eysenck fue un defensor de la terapia conductual como tratamiento eficaz para una

amplia gama de trastornos psicológicos. Desarrolló varias técnicas de terapia conductual basadas

en los principios del condicionamiento, como la desensibilización sistemática y la terapia de

exposición.
Integración de la Cognición y la Conducta

Eysenck fue uno de los primeros psicólogos en integrar la cognición y la conducta en un

modelo de comportamiento humano. Reconoció que los pensamientos y las creencias pueden

jugar un papel importante en el desarrollo y mantenimiento de los trastornos psicológicos.

Joseph Wolpe

Técnicas de Inhibición Recíproca

Desarrollo de la desensibilización sistemática (DS): una técnica conductual basada en la

exposición gradual a estímulos temidos junto con la práctica de técnicas de relajación. La DS ha

demostrado ser eficaz en el tratamiento de una amplia gama de fobias y trastornos de ansiedad

(Slocker y Vallejo, 2016).

Terapia de Implosión

Una variante de la DS que implica la exposición súbita e intensa al estímulo temido. Esta

técnica puede ser útil para algunos pacientes, pero requiere una evaluación y planificación

cuidadosas por parte del terapeuta.

Énfasis en el Aprendizaje

Wolpe creía que los trastornos psicológicos se aprendían a través del condicionamiento

clásico y operante. Su trabajo se basó en la idea de que los síntomas ansiosos son respuestas

condicionadas a estímulos que anteriormente habían sido emparejados con miedo o dolor. Las

técnicas de Wolpe estaban diseñadas para ayudar a los pacientes a desaprender estas asociaciones

negativas y aprender nuevas respuestas más saludables.

Importancia de la Relajación

Wolpe creía que la relajación era un componente crucial del tratamiento eficaz de la

ansiedad. Desarrolló una serie de técnicas de relajación, como la relajación muscular progresiva
y la respiración profunda, que enseñó a sus pacientes. Estas

técnicas ayudaron a los pacientes a reducir su ansiedad y hacer que la exposición a los estímulos

temidos fuera más tolerable.

Stanley Rachman

Este autor hizo énfasis en la importancia de las cogniciones en el desarrollo y

mantenimiento de los trastornos psicológicos. Sostenía que los pensamientos, creencias y

actitudes disfuncionales juegan un papel crucial en la perpetuación de la angustia emocional y

los comportamientos problemáticos (Pascual et al., 2004).

Desarrolló técnicas de terapia conductual cognitiva (TCC) para la modificación de las

cogniciones disfuncionales. Rachman diseñó y evaluó diversas técnicas de TCC, como la

reestructuración cognitiva y la exposición con prevención de respuesta, que se han convertido en

componentes esenciales del tratamiento TCC para una variedad de trastornos.

Realizó una investigación sobre los procesos de adquisición y mantenimiento del miedo y

la ansiedad. Enfatizó sobre los mecanismos psicológicos que subyacen al desarrollo y

mantenimiento de los trastornos de ansiedad. Sus estudios ayudaron a comprender cómo los

factores cognitivos, conductuales y ambientales interactúan para contribuir a la ansiedad y el

miedo patológicos.

Contribuyó al tratamiento de los trastornos obsesivo-compulsivos (TOC). Fue un pionero

en el desarrollo de tratamientos efectivos para el TOC, y sus investigaciones y teorías han tenido

un impacto significativo en la comprensión y el tratamiento de este trastorno.

Albert Bandura

Teoría del Aprendizaje Social


Propuso que el aprendizaje no solo se produce por

reforzamiento directo, sino también a través de la observación e imitación de otros. Esta teoría

enfatiza la importancia de los modelos de conducta, como padres, profesores y compañeros, en el

desarrollo del comportamiento individual (Delgado, 2019).

Concepto de Autoeficacia

Bandura introdujo el concepto de autoeficacia, que se refiere a la creencia que tiene una

persona en sus propias capacidades para realizar una tarea o alcanzar un objetivo. La autoeficacia

juega un papel crucial en la motivación y el comportamiento, ya que las personas con alta

autoeficacia son más propensas a enfrentar desafíos y persistir ante las dificultades.

Sesgos Cognitivos

Destacó la importancia de los sesgos cognitivos en el comportamiento humano. Los

sesgos cognitivos son patrones de pensamiento distorsionados que pueden afectar la forma en

que interpretamos la información y tomamos decisiones. Bandura sugirió que estos sesgos

pueden ser aprendidos y modificados a través de la experiencia y el entrenamiento.

Técnicas de Intervención

Desarrolló varias técnicas de intervención basadas en su teoría del aprendizaje social,

incluyendo el modelado, el entrenamiento en habilidades y la reestructuración cognitiva. Estas

técnicas se han utilizado con éxito para tratar una amplia gama de problemas psicológicos, como

la fobia, la ansiedad y la depresión.

3.2.3 Conceptos Básicos y su Relación con la Psicología Comunitaria.

Se considera que la Terapia de Conducta no puede basarse sólo en la psicología del

aprendizaje y son bienvenidas otras fuentes de influencia provenientes de los más diversos

campos. Este giro no es radical y no supone un aspecto totalmente novedoso de esta fase, sino
que casi desde el inicio (Woodworth, 1938) habían ido

surgiendo algunas alternativas al modelo E-R, proponiendo la participación de variables internas

en la conducta (E-O-R). Lazarus (1968), estudiante de Wolpe, fue probablemente uno de los

primeros en argumentar que los principios del aprendizaje eran insuficientes y que los terapeutas

de conducta debían interesarse por otras áreas de la psicología. Señalaba que todos los

conocimientos psicológicos son de interés para la Terapia de Conducta (emociones, memoria,

etc.), y que toda técnica es bien recibida, con independencia de su sustento teórico, siempre y

cuando sea eficaz, y su eficiencia pueda ser comprobada.

A partir de ello, se desarrollan la Terapia Racional Emotiva de Albert Ellis y Windy

Dryden (1987), que sería renombrada como Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) en

los años 90 por el propio autor, y la Terapia Cognitiva de Aaron T. Beck (1979). Posteriormente

surgirían otras terapias como la terapia de solución de problemas o el entrenamiento en

inoculación del estrés.

Conceptos Básicos

El desarrollo de estas terapias supuso dejar atrás la metáfora del condicionamiento de la

TC, por la del procesamiento de la información. Es decir, mientras el conductismo planteaba que

las conductas se aprendían mediante procesos de condicionamiento sujetos a las leyes del

aprendizaje, el cognitivismo defiende que las conductas manifiestas provienen del resultado de

elaboración de procesos cognitivos (Meichenbaum, 1995).

Aprendizaje Observacional

Para Bandura, los eventos estimulares que se presentan como modelo, se retienen y

transforman en representaciones simbólicas que, ante determinadas señales ambientales, se

reproducen conductualmente, sirviendo así de guía del comportamiento.


El aprendizaje se conceptualiza a través de la

metáfora del procesamiento de la información, y es entendido como una actividad en la que el

modelo sería el input, y la ejecución conductual el output, interponiéndose entre ambas una serie

de procesos internos como atención, retención, producción y motivación.

Bandura (1969), además, diferencia entre aprendizaje y ejecución, haciendo depender la

ejecución de la conducta aprendida (que permanece latente) del reforzamiento. Para Bandura el

aprendizaje vicario es una forma de condicionamiento superior, que viene a dar cuenta de los

fenómenos de aprendizaje que no son resultado de experiencias directas, para él la mayor parte

de la conducta humana se adquiere de este modo.

En relación con la visión cognitiva de la imitación, Bandura formula el principio de

determinismo recíproco, es decir, la existencia de influencia recíproca entre el comportamiento y

el medio, mediada por los procesos cognitivos del individuo, que es considerado como un

sistema representacional competente a la hora de determinar que ve más allá de la realidad física

fuente de estimulación. Esta influencia entre los elementos que determinan el comportamiento

(ambiente –físico, social e interno–, procesos cognitivos y patrones de comportamiento) se

realiza de forma sincrónicamente, atendiendo a características ambientales y personales.

Otra relevante contribución de Bandura (1977) ha sido el concepto de autoeficacia y su

relación con el tratamiento, pues es considerado un proceso central del cambio terapéutico. La

autoeficacia se define como expectativas de eficacia, esto es, como los juicios de cada individuo

sobre su capacidad para realizar la conducta requerida para producir un resultado.

Organización Cognitiva: Aaron Beck

Beck postula que, en la depresión unipolar no endógena, los individuos tienen una

vulnerabilidad cognitiva que se dispara ante situaciones estresantes de la vida. Esta


vulnerabilidad consiste en un conjunto de esquemas

negativos y desadaptativos que a menudo reflejan perdida, deprivación, inutilidad o derrota

(Beck, 1967).

El modelo cognitivo sostiene que los individuos ante una situación estimular no

responden automáticamente, sino que antes de emitir una respuesta emocional o conductual

perciben, clasifican, interpretan en función de sus supuestos previos o esquemas cognitivos.

Esquemas Cognitivos

Los esquemas cognitivos son entidades organizativas conceptuales complejas compuestas

de unidades más simples que contienen nuestro conocimiento de cómo se organizan y estructuran

los estímulos ambientales (Safran et al., 1986). Contienen conjuntos de creencias nucleares

relacionadas con la visión del mundo, de los otros y sobre uno mismo y su interacción con los

demás.

Los esquemas están organizados según sus funciones. Por ejemplo, los esquemas

cognitivos tienen que ver con la abstracción, la interpretación y el recuerdo; los esquemas

afectivos son responsables de la generalización de los sentimientos, los esquemas motivacionales

se relacionan con los deseos, los esquemas instrumentales preparan para la acción y los

esquemas de control están involucrados en la autobservación y la inhibición de las acciones

(Fernández et al., 2012).

Procesos Cognitivos

Los procesos cognitivos son las reglas transformacionales a través de las cuales los

individuos seleccionan del medio la información que será atendida, almacenada y recuperada.

Cuando los individuos se enfrentan a una situación estimular determinada, no analizan toda la

información disponible, sino que atienden a indicios que ya están contenidos o son congruentes
con la información de esquemas cognitivos preexistentes.

Estas operaciones son procesos automáticos que operan en la mayoría de los casos sin el

conocimiento consciente del individuo.

Productos Cognitivos

Los productos cognitivos hacen referencia a los pensamientos e imágenes que resultan de

la interacción de la información proporcionada por el medio, los esquemas y creencias (en sus

distintos niveles de accesibilidad) y de los procesos cognitivos. Los contenidos de los productos

cognitivos suelen ser más fácilmente accesibles a la conciencia que los esquemas y los procesos

cognitivos. Es a esos productos cognitivos a los que Beck (1970) denomina “pensamientos

automáticos” (Fernández et al., 2012).

Distorsiones Cognitivas

Los esquemas negativos activados en los individuos depresivos les llevan a cometer una

serie de errores en el procesamiento de la información o distorsiones cognitivas que, por una

parte, facilitan los sesgos que se producen a la hora de percibir la información del medio y, por

otra, permiten al depresivo mantener la validez de sus creencias.

Pensamientos Automáticos

Los pensamientos automáticos, como ya se ha señalado anteriormente, son las auto-

verbalizaciones, pensamientos o imágenes que aparecen ante una situación externa o interna

determinada y que son el resultado de la interacción, en el caso de la depresión, de los supuestos

depresogénicos, los acontecimientos activadores, los sesgos que se comenten al interpretar tales

acontecimientos. Son una parte tan importante de la expresión de las creencias o de la visión de

uno mismo y del mundo que los pacientes suelen considerarlos aseveraciones verdaderas no

distorsionada.
Adaptación y Procesamiento de la Información

Nuestros sistemas cognitivo, afectivo, motivacional y conductual funcionan de forma

coordinada para satisfacer nuestras necesidades básicas y nos dotan de estrategias para

protegernos de daños físicos o interpersonales. El sistema emocional nos aporta el tejido

emocional de nuestras vidas: el afecto para forjar y mantener relaciones, el placer para premiar y

reforzar las actividades que nos hacen mejores, la ansiedad para señalarnos los peligros, la

tristeza que subyace a las pérdidas o las derrotas, y la ira para replicar a las ofensas (Fernández et

al., 2012).

Red de Estímulo-Respuesta en el Modelo Cognitivo General

El enfoque tradicional de la psicología conductista se basa en un modelo de reactividad

estímulo-respuesta (E -R), donde el individuo es receptor pasivo de una amplia variedad de

estímulos externos e internos, a los que responde en forma adaptativa o desadaptativa. El MCG

tiene raíces en el modelo conductista: en la teoría del estímulo-respuesta, que evolucionó después

hacia el modelo cognitivo.

Pero el MCG tiene en cuenta las metas individuales, las orientaciones (drives) y las

expectativas que moldean el comportamiento humano de forma proactiva. Es interactivo, es

decir, defiende que a veces la secuencia de reacciones es iniciada por los objetivos y metas

personales (es proactiva) y otras veces por eventos (es reactiva). En cualquiera de esas

reacciones (proactiva o reactiva), la retroalimentación constituye una interacción (Beck y Haigh,

2014).

Para el MCG el procesamiento de la información se inicia con la activación de un

esquema por un estímulo-situación interno o externo. El esquema activado aplica un patrón

(creencia) para extraer el significado de los datos y pone en marcha procesos de pensamiento
(por ej., la rumiación o la preocupación), y respuestas

emocionales, motivacionales, fisiológicas, y conductuales. El modelo incluye la teoría de los

modos, que son organizaciones de esquemas relacionados con expectativas, autoevaluaciones,

reglas y recuerdos.

Creencias

Representaciones o abstracciones de contenidos del esquema (p. ej., suposiciones,

expectativas, miedos, reglas y evaluaciones).

Creencias Primales

Representaciones de abstracciones de contenidos de esquemas primales (p. ej.,

expectativas acerca de supervivencia, salud, identidad, y relaciones).

Esquemas

Estructuras cognitivas complejas que procesan los estímulos, proporcionan significados,

y activan sistemas psicobiológicos relacionados.

Protoesquemas

Estructuras cognitivas básicas que detectan, evalúan y movilizan respuestas a estímulos

vitales para la supervivencia.

Esquemas Primales

Estructuras cognitivas complejas que se ocupan de metas evolutivas como la

supervivencia y la procreación.

Modos

Redes con componentes cognitivos, emocionales, motivacionales y conductuales

diseñados para afrontar demandas específicas. Incluyen esquemas organizados (Beck & Haigh,

2014).
Modelo E-O-R (Estímulo-Organismo-Respuesta)

En base a Gallegos (2021), el modelo E-O-R (Estímulo-Organismo-Respuesta) es una

evolución del modelo S-R (Estímulo-Respuesta) de la psicología conductista. Mientras que el

modelo S-R se centra en la relación directa entre estímulo y respuesta, el modelo E-O-R

introduce el organismo, enfatizando el papel de los procesos internos o cognitivos en la

interpretación y reacción a los estímulos.

1. Estímulo (E): Un factor externo o interno que puede provocar una respuesta.

2. Organismo (O): El ser vivo (incluyendo sus procesos mentales y cognitivos) que

percibe el estímulo y procesa la información.

3. Respuesta (R): La reacción del organismo al estímulo, que puede ser conductual,

fisiológica o cognitiva.

Ejemplo de Modelo E-O-R

Supongamos que una persona oye un sonido fuerte (Estímulo).

1. Percepción (Organismo): La persona percibe el sonido y lo interpreta (puede pensar

que es un trueno o una explosión).

2. Procesamiento (Organismo): La mente evalúa el contexto y decide cómo reaccionar

(puede recordar que vive en una zona propensa a tormentas).

3. Respuesta (R): Basado en la interpretación y procesamiento, la persona decide su

respuesta (puede decidir buscar refugio o simplemente ignorar el sonido si lo

reconoce como un trueno).

Este modelo subraya la importancia de los procesos mentales y cómo influyen en la

forma en que los organismos responden a los estímulos, proporcionando una visión más
completa y matizada del comportamiento humano que la

ofrecida por el modelo conductista tradicional.

ABD de Albert Ellis

A - Acontecimiento Activador (Activating Event)

El "A" en el modelo ABC representa el acontecimiento activador o evento

desencadenante. Este es cualquier situación, hecho o circunstancia que ocurre y que puede

desencadenar una respuesta emocional o conductual. Los acontecimientos activadores pueden ser

externos (como perder un empleo, una discusión con un amigo) o internos (un recuerdo

desagradable, un pensamiento negativo) (Ellis, 2013).

B - Creencias (Beliefs)

El "B" en el modelo ABC se refiere a las creencias que una persona tiene acerca del

acontecimiento activador. Estas creencias pueden ser racionales (lógicas, realistas y adaptativas)

o irracionales (ilógicas, distorsionadas y autoderrotistas). Según Ellis, no son los acontecimientos

en sí mismos los que causan nuestras emociones y comportamientos, sino las creencias que

tenemos sobre esos acontecimientos (Ellis, 2013).

 Creencias Racionales: Son aquellas que son objetivas y basadas en la realidad. Estas

creencias tienden a llevar a emociones y comportamientos saludables.

 Creencias Irracionales: Son aquellas que son distorsionadas y no basadas en la

realidad. Estas creencias tienden a llevar a emociones y comportamientos negativos y

autodestructivos.

Consecuencias (Consequences)

El "C" en el modelo ABC representa las consecuencias emocionales y conductuales que

resultan de las creencias sobre el acontecimiento activador. Estas consecuencias pueden incluir
emociones (como tristeza, ira, ansiedad) y comportamientos

(como evitación, agresividad, retraimiento) (Ellis, A. 2013).

3.2.4 Técnicas del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación

La terapia cognitiva conductual trabaja las respuestas físicas, emocionales, cognitivas y

conductuales desadaptadas que son de carácter aprendido. Este cuenta con técnicas y programas

para diferentes problemas o trastornos, y tiene orientación educativa. Su origen se remonta al

siglo XX donde ciertos autores influyeron en el desarrollo (Patiño, 2017). Las herramientas

propuestas por esta terapia de primera generación han creado una modificación del

comportamiento humano y se lograron avances en el ámbito de la psicología clínica.

Desensibilización sistemática

Considerada como una de las técnicas pioneras de modificación de conducta, fue

desarrollada por Joseph Wolpe en el año 1958 y se aplicó para el tratamiento de fobias. Consiste

en exponer gradualmente al paciente al estímulo fóbico mientras se encuentra en un estado de

relajación, lo que permite la desaparición de la respuesta de ansiedad. Esta técnica ha sido

asumida por otras terapias y sigue siendo válida para el tratamiento de fobias (Vallejo y Vallejo,

2016). La DS consta de cuatro pasos:

1. Entrenamiento en relajación: Antes de iniciar la exposición gradual, el terapeuta enseña

al paciente técnicas de relajación profunda, como la relajación muscular progresiva o la

respiración profunda.

2. Construcción de la jerarquía: Se elabora una lista jerárquica de situaciones

relacionadas con la fobia, desde las menos temidas hasta las más aterradoras.

3. Evaluación y práctica en imaginación: El paciente visualiza mentalmente cada

situación de la lista mientras está en un estado de relajación profunda. Comienza con la


situación menos temida y avanza hacia las más

temidas a medida que se siente cómodo.

4. Desensibilización sistemática propiamente dicha: Una vez que el paciente puede

imaginar con calma cada situación, se enfrenta a ellas en la realidad, comenzando por las

menos temidas y avanzando gradualmente.

Aplicación a la comunidad:

Dentro de una comuna existen miedo y ansiedad ante un posible desastre natural

(inundación o terremoto), no saben si salir o mantenerse en casa, temen por volver y no hallar su

hogar tal y como lo dejaron. En este contexto se aplicaría:

1. Identificación del problema: la comunidad se encuentra ubicada en una zona de riesgo

donde en años anteriores se han presenciado inundaciones graves.

2. Relajación comunitaria: líderes locales y psicoterapeutas se encargan de establecer

técnicas de relajación como la respiración profunda, relajación muscular y meditación.

3. Jerarquización en la ansiedad: mediante una evaluación se miden los miedos y

preocupaciones comunitarias sobre posibles inundaciones o terremotos, por lo cual se

imaginan perdiendo su casa por un derrumbe o por colisión ante el choque de la

inundación.

4. Crear simulacros de evacuación: una vez desarrollados los pasos anteriores y la

comunidad se sienta más estable con respecto a enfrentarse a posibles inundaciones o

terremotos, se organizan simulacros para evaluar y practicar en cómo responder ante un

desastre natural.
5. Constante apoyo: mantener la continuidad de apoyo

a la comunidad a través de grupos, capacitaciones y otros recursos. La presencia de estas

redes de apoyo genera una reducción de la ansiedad relacionada al temor por los desastres

naturales.

Técnicas de reforzamiento: positivo y negativo

Positivo: Consiste en presentar un estímulo positivo contingentemente a una conducta

para incrementar o mantener dicha conducta. Por ejemplo, elogiar a alguien por un buen trabajo.

Para aplicar de manera correcta el reforzamiento existe una guía, en ella se propone:

 Especificar la conducta que se quiere incrementar

 Seleccionar los reforzadores

 Se debe tener en cuenta que los reforzadores deben estar por encima de lo que la persona

ya está acostumbrada a recibir.

 Entregar el reforzador automáticamente después de la conducta

Negativo: Consiste en retirar, reducir o prevenir un estímulo aversivo contingentemente a

una conducta con el objetivo de incrementar o mantener dicha conducta. Por ejemplo, dejar de

regañar a un niño cuando hace sus tareas. Existen dos tipos de reforzamientos negativos; escape

y evitación (Bados y García, 2011).

Cuando se hacer referencia a escape se habla de retirar o reducir un estímulo aversivo o

de pérdida, entre ellos está el cambiarse de ropa cuando esta ajusta demasiado, abrir el paraguas

ante una lluvia, romper el silencio incómodo que se generó con el terapeuta. Por otro lado, la

evitación consiste en un estímulo aversivo a la no emisión de una conducta, en la vida diaria se

mostraría al momento de declarar la renta para no ser sancionado, mantenerse al día en

manutención para no ser encarcelado, usar preservativos para no contagiarse de ETS, y otros.
3.2.4 Técnica para Establecer Conductas:

Moldeamiento

El moldeamiento propone establecer una conducta final por medio del reforzamiento

diferencial de conductas similares o próximas a esa. Por lo general, se refiere a establecer

cambios graduales en la conducta hasta obtener la conducta deseada. Un ejemplo es el pánico

escénico, por medio del moldeamiento pueden ir variando los reforzamientos, se puede iniciar

hablando frente al espejo mientras se lee una pregunta y se genera una respuesta, posterior a eso

se realiza la misma actividad hacia un grupo pequeño y después hacia un grupo más numeroso.

Leer escritos en clase, brindar charlas con ayuda de notas o apuntes, luego ir subiendo el tiempo

de las charlas hasta lograrlo con un esquema (Bados y García, 2011).

Para lograr una buena aplicación del moldeamiento se debe tomar en cuenta la guía:

 Especificar la conducta final deseada

 Conocer los reforzadores que se utilizarán

 Tener claro el punto de partida

 Programar aproximaciones

 Ir combinando las instrucciones, el modelado, la guía y la inducción

 Una vez establecido el primer paso, dejar de reforzar y pasar al siguiente

 Avanzar por pequeños pasos, no reforzar demasiadas veces una conducta

Técnicas de Castigo

Esta técnica incluye dos formas; positiva o por estímulos. Es extraño que un terapeuta

llegue a utilizar las técnicas de castigo en su práctica, sin embargo, puede tener sus ventajas: es

un método rápido y permite eliminar conductas indeseables.


Positivos: es un estímulo cuya presentación

contingente a una conducta genera una disminución de este. Ej. Realizar 5 vueltas a la cancha

por haber empujado a un compañero, desaprobar comentarios racistas o xenófobos de una

persona.

Sobrecorrección: es un tipo de procedimiento de castigo en el cual la persona debe

realizar repetida o prolongadamente conductas adecuadas que están directamente relacionadas

con la conducta indeseada y a la cual deben seguir contingentemente (Bados & García, 2011). Se

aplica un listado de órdenes a seguir ante una conducta negativa. Por ejemplo, el niño no saluda

por estar enojado y lo hacen salir y volver a entrar hasta que salude de manera cordial.

Técnica de Autorregistros Cognitivos

Es una técnica conocida por su utilidad para modificar el pensamiento y obtener cambios

en el actuar de las personas. El más utilizado es el registro diario de pensamientos

distorsionados propuesto por Beck en 1979, este cuenta con divisiones de 6 columnas:

 Fecha y hora: tomar nota sobre el día y hora en que se presentan los acontecimientos

 Situación: se especifican las actividades y situaciones específicas que generan

pensamientos de malestar

 Emociones: se anota la emoción que se presentó en aquel momento y la intensidad que

tuvo, se puede puntuar de 0 a 100.

 Pensamientos automáticos: en este punto se describen los pensamientos e imágenes que

pasaron por la mente en el momento particular.

 Respuesta racional: se añade el resultado de un pequeño debate en el que se adentra el

sujeto, buscando modificar los pensamientos que generan malestar.


 Resultado: énfasis en la reevaluación del nivel de

credibilidad que se tiene sobre una persona en específico (Patiño, 2017).

Ejemplo individual: Gabriela tiene miedo a los perros y cuando escucha a uno de ellos

ladrar, piensa que le morderá y sale corriendo. Para cambiar su pensamiento desde el modelo

cognitivo-conductual hay que observar que Gabriela anota la situación sobre el pensamiento que

desencadenó la situación; “Ladra porque se ha enfadado y me quiere morder”. Lo cual genera

ansiedad y ocasiona que Gabriela entre en debate consigo misma, preguntándose ¿qué tan

probable es que realmente me muerda? ¿qué evidencia tengo de eso? ¿y si ladra por otra

situación y no necesariamente porque vaya a morderme?

Gabriela llega a la conclusión de que “el perro ladra, no necesariamente porque esté

enfadado y quiera morderme”. Este nuevo pensamiento le da credibilidad y disminuye la

ansiedad del pensamiento inicial.

Terapia de exposición-Wolpe-1958

Consiste en modificar la sensibilidad ante los estímulos que producen angustia o temor,

mediante la terapia de exposición el paciente es puesto en contacto sistemático y de forma

segura, con la situación que le genera conflicto o con los estímulos que le producen emociones

negativas, con lo cual puede establecer un nuevo aprendizaje:


La extinción, misma que contribuye a debilitar las

asociaciones previamente aprendidas, de modo que la persona tiene más oportunidades de

elaborar una actuación por encima del miedo inicialmente establecido, uno de sus objetivos es:

La desensibilización. Generalmente, se sugiere la exposición de manera gradual y

valorando diferentes variables y factores personales del paciente, más que una inmersión

repentina.

Cuando el paciente es expuesto al estímulo que le produce malestar, generalmente ocurre

el fenómeno de la habituación, a su vez, el individuo se percata de que muchos de sus temores y

gran parte de su ansiedad anticipatoria son excesivos respecto al peligro que suponen en realidad,

es decir, que puede medir el nivel real de amenaza y lograr una modificación en sus

interpretaciones cognitivas angustiantes.

La terapia de exposición sugiere que cuando las personas son conscientes de sus motivos

y se habitúan a ellos, pueden tomar decisiones y responder a sus miedos de maneras más

adecuadas. La exposición puede ser no sólo ante objetos, sino a estímulos cognitivos, situaciones

o a conductas evitativas, como lo son los pensamientos traumáticos.

Aplicación a la comunidad

Un ejemplo de terapia de exposición podría ser el tratamiento de un grupo de personas

que poseen fobias a los espacios cerrados (claustrofobia). En este caso, el terapeuta podría

comenzar con una exposición mínima de manera individual a un espacio cerrado, como estar en

una habitación con la puerta abierta durante ciertos minutos. Luego, gradualmente, aumentarían

la exposición, cerrando la puerta por períodos de tiempo cada vez más largos, hasta que la

persona se sienta cómoda estando en espacios pequeñas por más tiempo. Durante cada sesión de

exposición, el terapeuta también podría usar técnicas de relajación y habilidades de


afrontamiento para ayudar a la persona a manejar su

ansiedad. Con el tiempo y la práctica, la persona debería experimentar una reducción en su

ansiedad y una mayor sensación de control sobre su miedo a los espacios cerrados.

Economía de las Fichas.

La economía de fichas, según Ospina (2004), es un procedimiento dirigido a establecer

un control estricto sobre un determinado ambiente (manejo de variables que influyan sobre una

interpretación cognitiva), para así controlar la conducta de una persona o de un grupo. Es una

técnica de condicionamiento operante (probabilidad de la ocurrencia de una conducta

dependiendo de su consecuencia) utilizada en la modificación del pensamiento individual. En

otras palabras, es la posibilidad de establecer un nuevo pensamiento utilizando un estímulo

(reforzamiento). Consiste en establecer o reorganizar las contingencias ambientales mediante el

control de estímulos reforzadores disponibles, y utilizando un reforzador generalizado,

artificialmente establecido, cuyo otorgamiento se controla de forma completa. El reforzador debe

tener una dimensión física: ficha, puntos, bonos y otros. Es una técnica específica para

desarrollar conductas incipientes y también para disminuir conductas problemáticas.

Elementos básicos de un programa de economía de fichas:

Fichas; Llamativas, No puedan ser copiadas o diseñadas por el sujeto que está bajo la

economía de fichas, pues esto va a impedir que la técnica se desarrolle de forma efectiva,

también es importante que las fichas sean entregadas únicamente por los sujetos que van a estar

implicados en el programa.

Reforzadores de apoyo; Hace referencia a los elementos que el sujeto puede obtener a

partir del cambio de las fichas obtenidas. Estos deben ser variados y numerosos, pues lo ideal es
que exista una oferta amplia de opciones, son definidos a

partir de los gustos de la persona que va a ser intervenida.

Conductas; Debe especificarse de forma objetiva las interpretaciones cognitivas que se

desee eliminar o reforzar.

Las fichas adquieren su valor reforzante al ser intercambiadas por reforzadores de apoyo,

los cuales son actividades, objetos y/o estímulos que son satisfactorios para cada sujeto (Doll et

al., 2013). Para la implementación del TEF se requiere establecer los siguientes criterios o reglas

que especifiquen:

 Cuáles son los pensamientos que, por ser emitidas, el sujeto recibe fichas.

 Cuántas fichas gana por realizar la anotación de cada pensamiento.

 Cuáles son los pensamientos que, por ser emitidos, el sujeto pierde fichas.

 Cuáles son los reforzadores de apoyo por los que el sujeto puede cambiar las fichas.

 Cuántas fichas cuesta cada reforzador de apoyo

Aplicación a la comunidad: En el contexto de modificar pensamientos suicidas en una

comunidad, se estructura de la siguiente manera:

Identificación de pensamiento positivo: Define conductas que reflejen una actitud más

positiva, como participar en actividades recreativas, interactuar socialmente o buscar ayuda

profesional.

Establecimiento de fichas: Asigna un valor a cada pensamiento positiva en términos de

fichas, que podrían ser puntos virtuales o físicos.

Recompensas: Establecer un sistema de recompensas para aquellos que acumulen un

cierto número de fichas.


Monitoreo y seguimiento: Lleva un registro de las

fichas ganadas por cada individuo y ofrece retroalimentación positiva sobre su progreso.

3.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación

El modelo cognitivo conductual de primera generación se desarrolló a partir de las bases

establecidas por el conductismo y se centraba principalmente en el análisis y modificación del

comportamiento observable. A medida que estos enfoques evolucionaron, se reconoció la

importancia de los procesos cognitivos internos en la comprensión y tratamiento de los trastornos

psicológicos. (valencia, 2018)

A lo largo de los años, el modelo cognitivo conductual de primera generación ha

experimentado varias modificaciones y mejoras. A continuación, se presentan algunas de las

principales evoluciones:

- Incorporación de procesos cognitivos: Una de las principales evoluciones del modelo

fue la inclusión de los procesos cognitivos en el análisis y modificación del

comportamiento. Los terapeutas comenzaron a trabajar no solo en la modificación de las

conductas problemáticas, sino también en la identificación y corrección de los

pensamientos distorsionados o irracionales que contribuyen a dichas conductas. Esta

evolución implica que los terapeutas no solo se centren en cambiar las conductas

problemáticas, sino que también aborden los pensamientos distorsionados o irracionales

que las sustentan.

En la comunidad, esto podría significar la implementación de programas de intervención

que incluyan la educación sobre la relación entre pensamientos, emociones y comportamientos.

Los terapeutas podrían ofrecer talleres o sesiones informativas donde enseñen a los miembros de
la comunidad a identificar y cuestionar sus propios

pensamientos automáticos y distorsiones cognitivas.

- Enfoque multimodal: Con el tiempo, los terapeutas cognitivo-conductuales comenzaron

a reconocer la importancia de abordar los diferentes aspectos de la persona, como las

emociones, las creencias, las habilidades sociales, entre otros. El enfoque multimodal se

centra en evaluar y tratar estas diferentes áreas para obtener un cambio más completo y

duradero.

Al reconocer la importancia de abordar diferentes aspectos de la persona, como

emociones, creencias y habilidades sociales, en la comunidad se podrían desarrollar programas

de intervención integrales que incluyan múltiples modalidades de tratamiento. Esto podría

involucrar la colaboración entre terapeutas cognitivo-conductuales, psicólogos clínicos,

trabajadores sociales y otros profesionales de la salud mental para ofrecer una gama completa de

servicios que aborden las necesidades individuales de cada miembro de la comunidad.

- Uso de la tecnología: En la actualidad, cada vez más terapeutas cognitivo-conductuales

están utilizando la tecnología para ofrecer tratamiento de manera más accesible y

efectiva. Las terapias en línea y las aplicaciones móviles han permitido llegar a un mayor

número de personas y proporcionar intervenciones más personalizadas.

En la comunidad, el uso de la tecnología podría facilitar el acceso a servicios de salud

mental al ofrecer terapia en línea y aplicaciones móviles que proporcionen intervenciones

personalizadas. Los terapeutas podrían ofrecer sesiones de terapia por videoconferencia o utilizar

plataformas en línea para realizar evaluaciones y seguimientos. Además, podrían recomendar

aplicaciones móviles que ayuden a los miembros de la comunidad a monitorear su estado de

ánimo, practicar técnicas de relajación o llevar un registro de sus pensamientos y emociones.


Evolución del modelo respecto a los anteriores

El modelo cognitivo-conductual de primera generación y el modelo conductual clásico

comparten algunas similitudes, pero también tienen diferencias significativas.

Desde un enfoque general del Modelo Conductivista Clásico se centra principalmente en

la observación y modificación del comportamiento observable. No presta mucha atención a los

procesos internos cognitivos. Por su el modelo conductual operante se centra en el análisis

funcional del comportamiento, considerando las relaciones entre el comportamiento y su

entorno, así como las consecuencias que lo refuerzan o lo castigan. Busca cambiar el

comportamiento a través de la manipulación de las consecuencias asociadas con él, es decir,

reforzando las conductas deseadas y reduciendo las no deseadas. Se hace uso de los refuerzos

positivos, los refuerzos negativos, la extinción y el castigo, pero se centra principalmente en la

modificación de las contingencias de reforzamiento para influir en el comportamiento. Mientras

tanto el modelo Cognitivo-Conductual de Primera Generación combina la modificación del

comportamiento con un enfoque en los procesos cognitivos internos, como las creencias, los

pensamientos y las interpretaciones (Díaz, 2012)

El objetivo principal es cambiar el comportamiento problemático mediante técnicas de

aprendizaje como el condicionamiento operante y el condicionamiento clásico. Otro punto

destacable es que se centra en la observación directa del comportamiento y en la recopilación de

datos objetivos sobre la frecuencia y la intensidad de las conductas. Utiliza técnicas como el

refuerzo positivo, el refuerzo negativo, la extinción y el modelado para cambiar el

comportamiento. MCC de Primera Generación busca cambiar tanto el comportamiento

problemático como los procesos cognitivos subyacentes que contribuyen a ese comportamiento.

Se centra en identificar y modificar patrones de pensamiento disfuncionales. Además de la


evaluación del comportamiento observable, también incluye

la evaluación de los procesos cognitivos internos, como los pensamientos automáticos y las

creencias subyacentes. Incorpora técnicas conductuales junto con intervenciones diseñadas para

identificar y cambiar los pensamientos distorsionados y las creencias irracionales

En la enfermedad mental A menudo se centra en los comportamientos problemáticos

como síntomas externos que pueden modificarse a través del condicionamiento. MCC de

Primera Generación considera que las enfermedades mentales no solo están relacionadas con el

comportamiento observable, sino también con los procesos cognitivos subyacentes. Ve los

pensamientos y creencias disfuncionales como componentes clave en la manifestación y

mantenimiento de los trastornos psicológicos. Ambos modelos comparten la idea central de que

el comportamiento puede ser aprendido y modificado, el modelo cognitivo-conductual de

primera generación amplía este enfoque al incluir una comprensión más profunda de los

procesos cognitivos internos y cómo estos influyen en el comportamiento (Díaz, 2012).

3.3 Conclusión

En concreto, toda la información recolectada proporciona una visión detallada y

enriquecedora sobre el modelo cognitivo-conductual de primera generación, su evolución a lo

largo del tiempo y su aplicación en contextos históricos y comunitarios. Se destaca la

importancia de comprender las raíces históricas y socioeconómicas que dieron lugar al

surgimiento de este modelo terapéutico, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial y la

posguerra. Además, se resalta la relevancia de autores fundamentales como Aaron Beck y sus

contribuciones clave, como la identificación de la triada cognitiva y los esquemas cognitivos,

que han sido fundamentales en la comprensión y tratamiento de trastornos psicológicos.


La economía de fichas emerge como una técnica

terapéutica efectiva dentro del modelo cognitivo-conductual de primera generación, demostrando

su utilidad en la modificación de conductas y pensamientos disfuncionales, como en el caso de la

prevención del suicidio en una comunidad. En última estancia, las diferentes perspectivas invitan

a la sociedad a explorar la rica historia, los conceptos fundamentales y las aplicaciones prácticas

del modelo cognitivo-conductual de primera generación, destacando su continua evolución y

adaptación para abordar las complejidades de la mente humana y promover el bienestar

psicológico en diversos contextos.

4. COGNITIVO CONDUCTUAL DE SEGUNDA GENERACIÓN

4.1 Introducción

A partir del desarrollo de las terapias de primera generación, se lograron cambios

importantes en la conducta de los seres humanos. Sin embargo, surgieron múltiples interrogantes

sobre los procesos que mediaban entre la percepción y la reacción, y las terapias puramente

conductuales demostraron ser poco efectivas para tratar muchos trastornos relacionados con el

contenido del pensamiento. Esto llevó a numerosos expertos a considerar que el conductismo no

era suficiente para explicar y producir un cambio en comportamientos derivados de elementos

como convicciones o creencias.

En respuesta a estos desafíos, surgieron en EE. UU. en la década de los 60 las terapias de

segunda generación bajo la influencia de Eysenck, especialmente con la reproducción de tres

trabajos de Ellis en su libro "Experiments in Behavior Therapy" en 1960. Este avance contribuyó

decisivamente al nacimiento del modelo de psicoterapia cognitivo-conductual. En este contexto,

la psicología cognitiva empezó a ganar importancia tanto a nivel teórico como práctico, y las
investigaciones se desplazaron del aprendizaje hacia el

estudio de la mente, la memoria, el conocimiento y las representaciones mentales, este cambio

epistemológico supuso que, en lugar de centrarse en la asociación entre estímulos, se considerara

el pensamiento y el procesamiento de la información como los principales elementos que

originan la conducta, dando lugar a las teorías cognitivas y del procesamiento de la información,

conocidas como la segunda ola de Terapias de la Conducta.

Desde esta perspectiva, se consideraba que los patrones anómalos de conducta se debían

a la existencia de esquemas, estructuras y procesos de pensamiento distorsionados y

disfuncionales, los cuales causaban un gran sufrimiento a quienes los experimentaban. La

segunda ola de terapias cognitivo-conductuales logró un porcentaje de éxito mucho mayor en

una amplia variedad de trastornos, consolidándose como uno de los paradigmas más

predominantes en la psicología clínica actual. Su objetivo es cambiar las cogniciones o

emociones que provocan la conducta desadaptativa, ya sea restringiéndolas o modificándolas.

Entre las terapias de conducta más conocidas de este periodo se encuentran la Terapia Cognitiva

de Aaron Beck para la depresión, la terapia de auto instrucciones y la Terapia Racional Emotiva

de Albert Ellis, entre otras.

Previo al surgimiento de este grupo de terapias, se había desarrollado una

conceptualización monista del individuo, donde se veía al ser humano como un todo que

responde al contexto o al entorno en el que vive. Las terapias de segunda generación modifican

esta perspectiva y sugieren que las acciones de las personas están determinadas por sus

pensamientos, es decir, es la manera en que interpretan el mundo lo que guía su comportamiento

(Patiño, 2018).
La creación de modelos cognitivo-conductuales de

segunda generación durante los años 60 estuvo intrínsecamente relacionada con el contexto

social, cultural y político de la época. Estos modelos surgieron en respuesta a las necesidades y

demandas de una sociedad en transformación y reflejaron los cambios en la comprensión de la

psicología y la terapia.

La contracultura de los años 60 desafió las normas sociales establecidas y promovió una

mentalidad de cuestionamiento y exploración. En este contexto, los modelos cognitivo-

conductuales de segunda generación adoptaron un enfoque más amplio e integrador,

reconociendo la importancia de los procesos mentales y cognitivos en la comprensión del

comportamiento humano. La terapia cognitiva y la terapia racional emotiva conductual (TREC)

surgieron como respuestas a la necesidad de abordar los pensamientos y las creencias

subyacentes que influyen en el comportamiento y las emociones.

La creatividad y la experimentación cultural de los años 60 también influyeron en la

evolución de la psicología y la terapia. Los modelos cognitivo-conductuales de segunda

generación adoptaron una mentalidad abierta a nuevas ideas y enfoques, reflejando el espíritu de

innovación y exploración de la época. Esta apertura llevó a un enfoque más flexible y holístico

en el tratamiento de los trastornos mentales, que no solo se centraba en el comportamiento

observable, sino también en los procesos cognitivos subyacentes.

Los movimientos por los derechos civiles y feministas de los años 60 también influyeron

en la evolución de la psicología clínica. La conciencia creciente sobre la importancia de la

igualdad y la justicia social se reflejó en un enfoque más inclusivo y sensible en la terapia

cognitivo-conductual. Se reconocieron y abordaron las distorsiones cognitivas relacionadas con


la opresión y la discriminación, lo que llevó a un enfoque

más empoderado y centrado en el cliente en la terapia.

Este fue un período de profundos cambios sociales, culturales y políticos que dejaron un

legado duradero en la historia moderna. La década fue testigo de un activismo sin precedentes,

una búsqueda de libertad y una reevaluación de los valores tradicionales, sentando las bases para

muchas de las tendencias y movimientos que definirían las décadas siguientes. Los movimientos

sociales de los años 60, como el movimiento por los derechos civiles y el movimiento pacifista

contra la guerra fría, jugaron un papel crucial en la aparición de modelos cognitivo-conductuales

de segunda generación en psicología. Estos movimientos crearon un contexto social que influyó

en la forma en que se entendía y se trataba la salud mental.

El movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y otros movimientos sociales

resaltaron las injusticias sociales y la opresión que enfrentaban grupos específicos, como los

afroamericanos. Esto llevó a un mayor reconocimiento de la importancia de abordar las

distorsiones cognitivas relacionadas con la discriminación y el prejuicio en el tratamiento

psicológico. Los modelos de segunda generación se desarrollaron en parte para abordar estas

cuestiones, reconociendo la influencia de los pensamientos y creencias distorsionadas en el

comportamiento y las emociones de las personas oprimidas. Además, llevaron a un mayor

reconocimiento del impacto del contexto social y político en la salud mental de las personas. La

guerra fría, por ejemplo, provocó estrés traumático y malestar psicológico en muchos individuos,

lo que llevó a una mayor atención a los factores ambientales y sociales en el tratamiento

psicológico, teniendo en cuenta estos factores, reconociendo que el bienestar emocional no solo

depende de los procesos internos de la mente, sino también del entorno social en el que se

desarrolla el individuo.
4.2. Desarrollo

4.21 Contexto socio histórico

La terapia cognitivo-conductual de segunda generación adoptó un enfoque más centrado

en los procesos cognitivos y emocionales que influyen en la conducta humana. Se reconoció la

importancia de los pensamientos y las creencias en la forma en que las personas perciben y

responden a su entorno.

Este enfoque se basó en la idea de que los pensamientos distorsionados y las creencias

irracionales pueden contribuir a problemas emocionales y conductuales. Por lo tanto, el objetivo

de la terapia cognitivo-conductual de segunda generación fue cambiar estos patrones de

pensamiento y promover una visión más realista y adaptativa del mundo.

El enfoque cognitivo-conductual de segunda generación, también conocido como terapia

de aceptación y compromiso (ACT por sus siglas en inglés), se desarrolló en un contexto

sociohistórico que influyó en su evolución y aceptación. Aunque el término "segunda

generación" puede variar en su aplicación, generalmente se refiere a desarrollos posteriores al

enfoque cognitivo-conductual tradicional, que surgieron a partir de las décadas de 1980 y 1990.

La segunda generación de la terapia de conducta se sitúa en torno a 1970, con la terapia

cognitivo-conductual. En esta época se empieza a hablar de terapia cognitivo-conductual, En un

principio, se trataba de dos terapias disidentes del psicoanálisis, como lo eran en su origen la

terapia racional-emotiva de A. Ellis y la terapia cognitiva de la depresión de A. T. Beck, que se

avendría con la terapia de conducta en curso. Estas terapias empezaron por ganar prestigio al

evaluar sus resultados como demandaba la terapia de conducta. Después, cuando se dio el giro

cognitivo de la psicología, estas terapias influyeron en la terapia de conducta, legitimando su

propio giro cognitivo (Mustaca, 2006).


En este punto, se empezó a pensar que el elemento

principal que provoca la conducta no es la asociación entre estímulos, sino el pensamiento y el

procesamiento de la información, lo que dio lugar a teorías cognitivas y de procesamiento de la

información.

Es importante destacar que la terapia cognitivo-conductual de segunda generación no se

limitó únicamente a la modificación de pensamientos y creencias. También se tuvo en cuenta el

contexto en el que vive el individuo y se enfatizó la importancia de mejorar la calidad de vida y

la felicidad del paciente en su globalidad

Situaciones importantes que influyeron en su surgimiento y aceptación.

Críticas al modelo cognitivo-conductual tradicional: A medida que se aplicaba el modelo

cognitivo-conductual tradicional en la práctica clínica, surgieron críticas sobre su eficacia en el

tratamiento de problemas complejos como la ansiedad, la depresión y los trastornos de la

personalidad. Esto llevó a la búsqueda de enfoques terapéuticos alternativos que abordan las

limitaciones percibidas del modelo tradicional.

Influencia de la psicología humanista y existencial: Durante las décadas de 1960 y 1970,

la psicología humanista y existencial ganó prominencia. Estas corrientes enfatizaban la

importancia del significado personal, la autenticidad y la búsqueda de sentido en la vida. Su

influencia se reflejó en el desarrollo de terapias de segunda generación que incorporan aspectos

existenciales y espirituales en su enfoque.

Auge de la tercera ola de la psicología: El surgimiento de lo que se conoce como la

"tercera ola" de la psicología incluyó enfoques terapéuticos que trascendía las técnicas de

modificación de conducta y la reestructuración cognitiva. Estas nuevas terapias, como la terapia


de aceptación y compromiso (ACT), se centraban en la

aceptación de las experiencias internas y en la promoción de la flexibilidad psicológica.

Desarrollos en neurociencia y psicología cognitiva: Los avances en neurociencia y

psicología cognitiva proporcionaron una base empírica para comprender mejor los procesos

mentales implicados en la regulación emocional, la atención plena y la flexibilidad cognitiva.

Estas investigaciones respaldaron y enriquecieron las intervenciones terapéuticas de segunda

generación, como la ACT.

Cambio en la conceptualización de la salud mental: A medida que evoluciona la

comprensión de la salud mental, se reconoce la importancia de factores como la aceptación, la

claridad de los valores personales y la flexibilidad psicológica en el bienestar emocional y el

funcionamiento adaptativo. Estos conceptos fueron integrados en los enfoques de segunda

generación para abordar de manera más holística las necesidades de los clientes.

4.2.2 Autores fundamentales y sus aportaciones al modelo.

Teoría racional emotiva (Albert Ellis)

Albert Ellis nació en Pittsburg en 1913 Ellis se percató pronto de las limitaciones que

presentaba la teoría de Sigmund Freud y, decepcionado por los pocos resultados que obtenía con

sus pacientes, fue abandonando progresivamente la teoría psicoanalítica para comenzar a trabajar

en su propia teoría. Ya por el año 1953 rompe totalmente con el psicoanálisis y comienza a

desarrollar un tipo de psicoterapia que llamaría Terapia Racional Emotiva, un tipo de

psicoterapia de orientación cognitivo-conductual. “El creador en una de las teorías que han

revolucionado los fundamentos y la metodología en el tratamiento de los problemas emocionales

y psicológicos se ha ganado un puesto de honor entre los más grandes psicólogos”. (Lega &

Velten, 2008)
El legado de Ellis se refleja en la influencia duradera

de la Teoría Racional Emotiva en la terapia cognitivo-conductual, que es una de las formas más

ampliamente utilizadas de terapia en la actualidad. La teoría racional emotiva (TRE), creada por

Albert Ellis, es un enfoque psicoterapéutico que se basa en la idea de que nuestras creencias

irracionales y desadaptativas influyen sobre nuestros emociones y comportamientos, ya que Ellis

propuso que nuestras reacciones emocionales no son causadas por los eventos en sí mismos, sino

por cómo interpretamos y evaluamos esos eventos.

Ellis a comienzos de los años 70, crea la Teoría Racional Emotiva, que se basa sobre la

idea de que fundamentalmente en el campo de las alteraciones psicológicas, ya que existe una

interacción entre los procesos psicológicos humanos donde las cogniciones, las emociones y las

conductas se superponen. También desarrolló la teoría racional emotiva (TRE) en la década de

1950, se la conoce como otro nombre para la terapia cognitivo-conductual.

Ellis sostiene que los humanos tienen la capacidad de actuar tanto de manera racional

como irracional. No obstante, solo cuando actuamos y pensamos de manera lógica, podemos

experimentar verdadera felicidad y eficacia, Ellis reconoció que parte de su motivación en

convertirse en revolucionario en el área del amor y el sexo en esa época, como lo había sido en la

política en años anteriores, provenía de su necesidad de resolver sus problemas e inseguridades.

(Ellis & Grieger, 1985)

La base de la terapia racional emocional que nuestras creencias irracionales y

desadaptativas influyen en nuestras emociones y comportamientos. Estas creencias suelen ser

absolutistas, rígidas y exageradas, así como el perfeccionismo, la necesidad constante de

aprobación y la anticipación catastrófica de eventos negativos.


La personalidad de Ellis, denominada "teoría ABC",

es una lectura cognitiva del esquema reduccionista estímulo-respuesta propuesto por el

conductismo clásico. El autor considera que esta teoría no ofrece una explicación suficiente del

comportamiento humano y la considera académica (Marín, 2006).

Ellis afirmaba que lo que causa la alteración o dificultad emocional no es lo que sucede

en el punto A, sino que las personas crean una estructura de creencias en el punto B y refuerzan

estas creencias en una forma negativa y muchas veces perjudicial, lo cual se manifiesta en las

reacciones conductuales o emocionales: el punto C. Sarason & Sarason, (206) Destaca cómo las

creencias irracionales y la interpretación de los eventos influyen en nuestras emociones y

comportamientos.

Teoría Cognitiva de Aaron Beck

Aaron Temkin Beck, MD, nació el 18 de julio de 1921 en Providence, Rhode Island,

Estados Unidos. La vida temprana de Aaron Beck estuvo marcada por la pérdida de sus dos

hermanos. Parcialmente debido a esta secuencia de tragedias, la madre de Beck se deprimió

crónicamente, lo que puede haber tenido una influencia notable en su futura profesión.

La terapia cognitiva, desarrollada por Aaron T. Beck, es una forma de terapia psicológica

centrada en identificar y modificar los patrones de pensamiento negativos y las creencias

irracionales que contribuyen a los problemas emocionales y conductuales de una persona. Se

basa en la premisa de que nuestras interpretaciones cognitivas de los eventos tienen un impacto

directo en nuestras emociones y comportamientos (Korman, 2013).

Este modelo terapéutico surgió en las décadas de los 60 y 70 como un enfoque que

conecta el conductismo y el psicoanálisis, siendo la "cognición" el elemento central de cambio.

El movimiento conductista reconoció la importancia de los procesos cognitivos al considerar la


"caja negra" y la necesidad de acceder a ella. Así es como se

formó el grupo cognitivo-comportamental. Por otro lado, algunos representantes del psicoanálisis

reconocieron la relevancia de conceptos y herramientas que permitían investigaciones y

resultados terapéuticos más efectivos, lo que llevó a que algunos psicoanalistas se convirtieran en

cognitivos o integraran este enfoque en su formación previa. La "revolución cognitiva",

caracterizada por su enfoque interdisciplinario e integrador, influyó en la aparición de la terapia

cognitiva.

Las teorías de Beck fueron probadas por primera vez en 1977, cuando un importante

ensayo clínico comparó la terapia cognitiva con la medicación antidepresiva. Este estudio

concluyó que la terapia cognitiva era más eficaz que los antidepresivos para tratar la depresión, y

estos resultados se replicaron unos años más tarde. Beck y sus colegas pronto comenzaron a

aplicar la terapia cognitiva a otros trastornos y condiciones mentales, como estados de ansiedad,

trastornos de personalidad, abuso de sustancias y conductas suicidas.

También se descubrió que la terapia cognitiva era efectiva para tratar el trastorno de

pánico y agorafobia, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés

postraumático, insomnio y trastornos alimentarios. Con el tiempo, la terapia cognitiva se

convirtió en la forma más comúnmente practicada y ampliamente investigada de psicoterapia en

el mundo. (Mendlowicz, et al. 2022)

Aaron T. Beck descubrió que, para alcanzar un tratamiento efectivo para cualquier

dificultad psicológica, era fundamental que los pacientes tomaran conciencia de sus patrones de

pensamiento negativos. Con el tiempo, este enfoque de tratamiento se denominó terapia

cognitivo-conductual (Rubio, 2021).


En su primer modelo cognitivo para la depresión,

Beck incluyó tres conceptos específicos: Tríada cognitiva, Esquemas y Errores en el

procesamiento de información.

- La tríada cognitiva: Implica tres patrones en la visión idiosincrática del individuo:

de sí mismo, su futuro y sus experiencias.

 Visión negativa sobre sí mismo: El paciente tiende a subestimarse y se critica

con autoatribuciones negativas.

 Visión negativa sobre el mundo: Interpretación negativa de sus experiencias.

Tiene una visión del mundo caracterizada por obstáculos insuperables y demandas

exageradas. Se siente derrotado y frustrado.

 Visión negativa sobre el futuro: Anticipa que sus dificultades y sufrimientos

actuales continuarán indefinidamente.

Los síntomas del trastorno depresivo estarían ligados en gran medida a patrones del

pensamiento. Por ejemplo, la poca fuerza de voluntad se correlaciona con la ideación pesimista;

la dependencia de otros se correlaciona con su baja autoestima y la idea de que los otros son más

competentes.

- Esquemas o patrones estables de pensamiento:

Este concepto explica por qué mantiene el paciente depresivo actitudes que lo hacen

sufrir y son contraproducentes en contra de evidencias de factores positivos en su vida. Las

situaciones están compuestas por un amplio conjunto de estímulos. Los individuos atienden

selectivamente a estímulos específicos, los combinan y conceptualizan las situaciones. Es lo que

llamamos el sesgo de cada uno, determinada consistencia en la respuesta. El término esquema


designa a ciertos patrones cognitivos relativamente estables

que constituyen la base de la regularidad de las interpretaciones acerca de un determinado

conjunto de situaciones. Los esquemas determinan el cómo un individuo estructura distintas

experiencias. Puede un esquema permanecer inactivo durante un largo tiempo y ser activado en

situaciones específicas. En las depresiones más leves, el paciente mantiene cierta objetividad al

contemplar sus pensamientos negativos. En las depresiones más graves, el pensamiento está cada

vez más dominado por ideas negativas, repetitivas, y puede encontrar difícil concentrarse en

otros estímulos externos (trabajo, deportes, relación familiar, etc.) En otras palabras, este término

designa a ciertos patrones cognitivos relativamente estables que constituyen la base de la

regularidad de las interpretaciones acerca de un determinado conjunto de situaciones, Los

individuos atienden selectivamente a estímulos específicos, los combinan y conceptualizan.

- Errores cognitivos o procesamiento de información defectuoso

El paciente depresivo cree en la validez de sus conceptos depresivos que se

manifiestan en errores sistemáticos. Por ejemplo:

Inferencia arbitraria. Se llega a una conclusión en ausencia de la evidencia

que la apoye.

Abstracción selectiva. Centrarse en un detalle extraído fuera de su contexto,

ignorando otras características más relevantes de la situación, y conceptualizando

toda la experiencia en base a los fragmentos.

Generalización excesiva. Elaborar una regla o una conclusión a partir de uno

o varios hechos aislados, y aplicar el concepto tanto a situaciones relacionadas como

a situaciones inconexas
Maximización y minimización.

Distorsiones en la magnitud de una situación.

Personalización. Tendencia a atribuir a si mismo fenómenos externos cuando

no existe base firme para tal conexión.

Pensamiento absolutista dicotómico. Clasifica las experiencias en categorías

opuestas.

Razonamiento emocional. Justificar la idea por la emoción

Etiquetamiento “Soy un fracasado, un inútil, un viejo, un enfermo”.

La Teoría del Modelo Cognitivo postula que las experiencias tempranas

proporcionan la base para la construcción de esquemas como patrones que guían la

visión sobre uno mismo, al mundo y el futuro.

Teoría del aprendizaje social: Albert Bandura

Albert Bandura elaboró esta teoría en 1974 con base en las teorías implícitas de la mente

en cuanto al Sentido Común, desafió al conductismo y se adentró en el cognoscitivismo de una

manera en que explicó los mecanismos cognitivos que intervienen en el aprendizaje

observacional, de manera muy completa.

El primer ejemplo de esta postura más general es la teoría del aprendizaje social de Albert

Bandura (1986, 1997). Bandura opina que las teorías conductuales tradicionales del aprendizaje,

aunque correctas, son incompletas, porque ofrecen una explicación parcial del aprendizaje y

descuidan elementos importantes, en particular la influencia social sobre el aprendizaje.

Elementos de la teoría cognoscitiva social


Bandura distingue entre la adquisición del

conocimiento (el aprendizaje) y la ejecución observable basada en ese conocimiento (la

conducta). En otras palabras, propone que todos sabemos más de lo que demostramos; por

ejemplo, quizá los estudiantes aprendieron a simplificar fracciones, pero se desenvuelven mal en

el examen porque estaban ansiosos, enfermos o no entendieron el problema. Aunque haya

ocurrido el aprendizaje, no lo demostrarán hasta que la situación sea la correcta o tengan los

incentivos para hacerlo.

La teoría cognoscitiva social considera que los factores internos son tan importantes

como los externos, y que los acontecimientos ambientales, los factores personales y las

conductas interactúan con el proceso de aprendizaje. Supone que los factores personales

(creencias, expectativas, actitudes y conocimientos), el ambiente (recursos, consecuencias de las

acciones y condiciones físicas) y la conducta (acciones individuales, elecciones y declaraciones

verbales) se influyen en forma mutua.

De acuerdo con la teoría cognoscitiva social, la gente no está impulsada por fuerzas

internas ni moldeada y controlada automáticamente por estímulos externos. El funcionamiento

humano se explica más bien en términos de un modelo de reciprocidad triádica en el que la

conducta, los factores cognoscitivos y personales y los acontecimientos ambientales operan

como determinantes que ejercen una acción recíproca (Bandura, 1986, p. 18).

El aprendizaje activo es aprender haciendo, mientras que el aprendizaje vicario consiste

en aprender observando a los otros. Bandura creía que las teorías conductuales tradicionales

descuidan el poderoso efecto que el modelamiento y la imitación tienen sobre el aprendizaje. Las

personas (y los animales) aprenden al observar cómo aprende otra persona (o animal), lo que
cuestiona la idea conductual de que los factores

cognoscitivos son innecesarios para explicar el aprendizaje.

Hay dos formas principales de aprendizaje observacional. Primero, puede ocurrir

mediante reforzamiento vicario, como cuando vemos que otros son recompensados o castigados

por realizar ciertas acciones y luego modificamos nuestra conducta como si hubiéramos recibido

las consecuencias. Por ejemplo, si usted felicita a dos de sus discípulos por las ilustraciones de

sus trabajos de laboratorio, otros alumnos que hayan observado el episodio la próxima vez le

entregarán sus trabajos con ilustraciones. Esto demuestra el reforzamiento vicario. El castigo

también puede ser vicario: uno desacelera al límite de velocidad permitido después de ver que

muchas personas son multadas por exceso de velocidad.

Donald Meichenbaum

Donald Meichenbaum, psicólogo clínico canadiense, es una figura destacada en la

segunda ola de la terapia cognitivo-conductual (TCC), En los 70, Donald Meichenbaum

comenzó su trabajo centrándose en el entrenamiento en auto instrucciones, puesto que en esa

misma época (1972), difundieron un tipo de entrenamiento denominado inoculación de estrés:

técnica concreta para el control de la ansiedad, a través de un entrenamiento en habilidades.

Desde entonces, esta técnica ha tenido un enorme impacto y una utilización masiva.

En 1972 se describe el entrenamiento en inoculación de estrés (EIE), el cual se presentó

como una técnica preventiva; ello justifica su nombre, que tiene como objetivo desarrollar la

capacidad de las personas para afrontar situaciones difíciles de ansiedad o dolor, al dotarlas de

una serie de habilidades que incrementan sus recursos personales. Esta técnica se compara con la

inmunización biológica. Las habilidades de afrontamiento se pueden considerar como


“anticuerpos psicológicos” que incrementan la resistencia

potencial a situaciones estresoras. (Galletero, 2010)

El EIE tiene sus antecedentes en los tratamientos de auto-instrucción, aplicados en la

antigua Unión Soviética por Luria (1959,1961) y por Vigostky (1962). Teóricamente,

Michenbaum basó la técnica en los modelos de Murphy (1962) y de Lazarus y Folkman

(1966,1984), los cuales explican que el afrontamiento al estrés ocurre a través de diferentes

etapas consecutivas, durante las cuales las personas reaccionan ante situaciones estresoras, de

acuerdo con los recursos personales que poseen.

Los objetivos se centran en tres áreas fundamentales:

 La promoción de una actividad autorreguladora adecuada que implica: Reducir o

suprimir la intensidad de auto verbalizaciones, imágenes y emociones perturbadoras e

incrementar aquellas que proporcionen el funcionamiento más adaptativo.

 La modificación de conductas desadaptativas e incremento de conductas adaptativas.

 La revisión y modificación de estructuras cognitivas (creencias, forma de vida, etc.) que

estén promoviendo valoraciones negativas de sí mismo y del mundo.

D'zurilla y Goldfried (Terapia de resolución de problemas)

Thomas D'Zurilla y Marvin Goldfried son figuras prominentes en la psicología clínica,

especialmente conocidos por su contribución al desarrollo de la Terapia de Resolución de

Problemas (TSP) es una intervención psicológica, habitualmente concebida bajo el epígrafe

cognitivo-conductual, que aspira a mejorar la capacidad de enfrentarse eficazmente tanto a

estresores mayores (acontecimientos traumáticos) como a estresores menores (problemas

cotidianos crónicos) para reducir los problemas de salud mental y de salud física.
Los dos grandes objetivos del tratamiento TSP son

los siguientes: 1. La adopción de una visión del mundo o de una orientación adaptativa hacia los

problemas de la vida (es decir, de una visión optimista y positiva de la propia eficacia que admita

que los problemas son ocurrencias vitales normales). 2. La implantación eficaz de conductas

concretas de solución de problemas (es decir, la regulación y la gestión emocional y la solución

planificada de problemas). Por encima de todo, la TSP ha demostrado su eficacia para el

tratamiento de individuos aquejados de una amplia variedad de problemas de salud física y

mental, como depresión, ansiedad, trastornos emocionales, ideación suicida, cáncer,

enfermedades cardiacas, diabetes, infarto, lesiones cerebrales traumáticas, dolor de espalda.

Componentes de la Terapia de Resolución de Problemas

 Orientación hacia el Problema

Este componente se refiere a la actitud y el enfoque que el individuo tiene hacia los

problemas, ya que una orientación positiva hacia los problemas implica verlos como desafíos

manejables y oportunidades para el crecimiento personal, mientras que una orientación negativa

puede llevar a la evitación y la desesperanza.

 Definición y formulación del problema

En este paso, se enseña a los individuos a identificar y definir claramente el problema,

puesto que una definición precisa y detallada del problema es esencial para desarrollar

soluciones efectivas.

 Generación de alternativas
Los individuos aprenden a generar una amplia gama

de posibles soluciones a los problemas, ya que este paso fomenta la creatividad y la flexibilidad,

evitando soluciones impulsivas y poco efectivas.

 Toma de decisiones

En esta fase, se evalúan las posibles soluciones en términos de sus ventajas y desventajas,

y se selecciona la solución más viable, dado que este proceso de toma de decisiones ayuda a los

individuos a elegir soluciones basadas en un análisis racional y objetivo.

 Implementación y verificación

Los individuos ponen en práctica la solución seleccionada y monitorean los resultados, la

solución no produce los resultados deseados, se revisa y se ajusta según sea necesario.

Richard Lazarus (Teoría del estrés y el afrontamiento)

Modelo de Transacción del Estrés

Richard S. Lazarus fue un importante psicólogo, profesor e investigador estadounidense,

que investigó el estrés y su relación con la cognición. Lazarus desarrolló el Modelo de

Transacción del Estrés, en el que el estrés es visto como una relación dinámica entre el individuo

y su entorno.

La Teoría del estrés Richard S. Lazarus (1966), también desarrollada por Cohen (1977) y

Folkman (1984), se centra en los procesos cognitivos que aparecen ante una situación

estresante. Dicha teoría plantea que el afrontamiento que hacemos ante una situación estresante

es en realidad un proceso que depende del contexto y otras variables.

Evaluación cognitiva
La percepción del estrés depende de la evaluación

cognitiva que realiza el individuo sobre la situación.

Evaluación Primaria:

 La persona juzga la situación como estresante, positiva, controlable, o irrelevante.

Evaluación Secundaria:

 Se evalúan los recursos disponibles para enfrentar la situación.

 Se buscan estrategias para manejar la situación, que puede ser cambiable o no.

Evaluación Terciaria o Reevaluación:

 Feedback y corrección de las evaluaciones previas para mejorar la respuesta al estrés.

Estrategias de Afrontamiento:

Lazarus y su colega Susan Folkman identificaron y categorizaron estrategias de

afrontamiento que las personas utilizan para manejar el estrés. Estas estrategias pueden ser de

enfoque en el problema (cuando la persona intenta manejar o alterar la causa del estrés) o de

enfoque en la emoción (cuando la persona intenta manejar la respuesta emocional al estrés).

4.2.3 Conceptos básicos y su relación con la psicología comunitaria.

 Cognición

Una cognición es cualquier idea o evento con contenido verbal o gráfico en la corriente

de conciencia del sujeto. Las cogniciones se basan en los esquemas desarrollados en experiencias

anteriores.

 Emociones
Las emociones son respuestas afectivas que surgen

como resultado de nuestros pensamientos y percepciones. No solo son reacciones a eventos

externos, sino también a cómo interpretamos esos eventos.

 Contexto/Ambiente

El ambiente incluye los factores externos y contextuales que pueden influir en el

comportamiento y el bienestar emocional de una persona. Esto puede incluir la familia, los

amigos, el lugar de trabajo, la cultura y cualquier otra influencia externa.

 Aprendizaje vicario

El aprendizaje vicario es aquel que se adquiere a través de la observación de las

conductas de los demás individuos, produciendo que la conducta del observador sea modificada

u obtenga un nuevo aprendizaje a base de la nueva experiencia observada (Cloninger, 2003).

 Autoeficacia

Expectativas de eficacia, esto es, como los juicios de cada individuo sobre su capacidad

para realizar la conducta requerida para producir un resultado.

 Refuerzo Vicario

Proceso de aprender sobre las consecuencias de una acción al observar a los demás.

 Expectativas de resultado

Estimaciones individuales de que determinada acción generará cierto resultado.

 Autorregulación

Capacidad de los individuos para controlar y dirigir sus propios pensamientos, emociones

y comportamientos hacia la consecución de sus objetivos personales.

 Esquema Cognitivo
Estructura cognitiva de asignación de significados,

formada por suposiciones implícitas, que construye las interpretaciones acerca de uno mismo y

del mundo, organiza las experiencias y guía la conducta. Los esquemas intervienen en la

exploración, la codificación y la evaluación de la información (Beck, 1964) y normalmente se

consolidan en la infancia temprana.

 Pensamientos automáticos

Pensamientos espontáneos, habituales y objetivos. Los pensamientos automáticos

organizan las reacciones emocionales y comportamentales de una persona ante situaciones

específicas y generalmente pasan desapercibidos, a menos que se le enseñe a la persona a

registrarlos.

 Distorsiones cognitivas

Errores en el procesamiento de la información que se derivan de los esquemas cognitivos

o supuestos personales. Transforman la información que llega del exterior consiguiendo que los

esquemas cognitivos permanezcan intactos. Las distorsiones cognitivas provocan procesos de

asimilación y mantienen la homeostasis. (A. Beck y Clark, 1988, Friedberg y McClure 2002).

 Creencias

Referidas a lo que pensamos o a las ideas que nos hacemos acerca del Acontecimiento

activador, lo que nos ocurre en realidad.

 Creencias racionales

Le permiten al ser humano alcanzar sus proyectos y objetivos, porque puede contradecir

ciertas afirmaciones por medio de la experiencia, dado que, procesa cognitivamente la

información y le genera pensamientos en forma de gustos, preferencias, deseos y anhelos, en vez

exigencia absolutistas y dogmáticas (Ellis, 2000).


 Creencias irracionales

Resultado de actitudes absolutistas, catastróficas y generalizadas, que predispone al

trastorno o perturbación emocional. Estas ideas se internalizan a lo largo de la vida a través de

influencias parentales y sociales. El individuo a menudo tiene objetivos irreales y perturbaciones

por la ansiedad de ser aprobado ante las personas significativas y por el afán de evitar la

frustración de sus peticiones. Por esta razón, piensa de manera absolutista generando distorsiones

cognitivas que derivan de los “debo” y “tengo que” siendo estas para Ellis (2000).

 Solución de problemas

Proceso cognitivo-afectivo-conductual a través del cual un individuo o un grupo

identifican o descubren medios efectivos para enfrentarse con los problemas que encuentran en

su vida cotidiana. Este proceso incluye la generación de soluciones alternativas y la toma de

decisiones o elección conductual.

Solución

Respuesta de afrontamiento o un patrón de respuesta que es efectivo en alterar la

situación problemática y/o las reacciones personales propias para que no sea percibida a partir de

ahí como un problema, mientras que, al mismo tiempo, maximiza otras consecuencias positivas

(beneficios) y minimiza otras consecuencias negativas.

Problema

Situación de la vida que demanda una respuesta para el funcionamiento efectivo, pero

para la cual ninguna respuesta efectiva está inmediatamente aparente o disponible en ese

momento para el individuo o para el grupo enfrentado con la situación.

 Puesta en práctica de la solución


Ejecución de la respuesta de solución, que no es sólo

una función de la SP, sino de otros factores relacionados con la historia de aprendizaje del

individuo, como déficit de habilidades de ejecución, inhibiciones emocionales y déficit

motivacional (reforzamiento).

 Competencia social

Amplio rango de habilidades sociales, competencias conductuales y conductas de

afrontamiento que capacita a un individuo para enfrentarse de manera efectiva con las demandas

de cada día. En este contexto, la ejecución de la SP efectiva es sólo uno de los componentes de la

competencia social, aunque uno muy significativo.

4.2.4. Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación en la psicología

salud comunitaria.

La terapia racional-emotiva (1962)

Al principio, la terapia racional-emotiva se llamó «terapia racional» (RT) porque Ellis

enfatizó sus aspectos cognitivos y filosóficos y quería diferenciarlo claramente de las otras

terapias de los 50 (Ellis, 1957b, 1958, 1975a). Mucha gente, sin embargo, identificó la RT con el

racionalismo del siglo XVIII, lo cual era realmente opuesto. Siempre tuvo muy marcados los

componentes conductuales y evocativo-emotivos y desde el comienzo se favoreció la asignación

de tareas, la desensibilización in vivo, y el entrenamiento en habilidades

Las principales submétases de la RET consisten en ayudar a la gente a pensar más

racionalmente (científica, clara y flexiblemente); sentir de forma más apropiada; y actuar más

funcionalmente (de manera eficaz e inalterable), de cara a conseguir sus metas de vivir más

tiempo y más felizmente. Consecuentemente, laRET define la racionalidad como el sentimiento


apropiado y la conducta funcional en términos de aquellas

metas básicas, e intenta ser tan precisa como puede en sus definiciones.

El ser humano tiene un sistema de conocimientos y creencias que conforman su área

cognitiva y se combina con sus emociones y reacciones conductuales. Para explicarnos nuestra

manera de actuar, es necesario que nos detengamos en los pensamientos que vamos

estructurando en el transcurso de la vida y que están estrechamente vinculados a nuestros

sentimientos y actitudes. En consecuencia, la manera de pensar es realmente importante en la

expresión de las emociones y el comportamiento normal y perturbado(Amorós, 1990).

La terapia racional emotiva (RET) afirma que las personas no reaccionan directamente en

forma emocional o conductual ante los acontecimientos que encuentran en su vida, sino son ellas

mismas las que causan sus reacciones según la forma en que interpretan o valoran los

acontecimientos que experimentan. Y lo que es más importante, nuestras creencias irracionales

básicas son las causantes de nuestras perturbaciones emocionales. (Gimeno & Gascó, 1987)

La RET afirma que poseemos cuatro procesos básicos: percepción, movimiento,

pensamiento y emoción; todos están íntimamente interrelacionados. La emoción y el

pensamiento no son dos procesos dispares, sino tienen coincidencias significativas; igual los

procesos sensitivo y motor, tienen una interrelación constante.

La Terapia Racional-Emotiva (RET)es una teoría de la personalidad y un método de

psicoterapia. Toma dos principales formas: una general o inelegante, en la que, por razones

teórico-prácticas, emplea una gran variedad de estrategias cognitivas, afectivas y conductuales de

cambio de personalidad, siendo sinónima con la modificación de conducta cognitiva

Albert Ellis creó la RET en 1955 y la consideró como una teoría de la personalidad y de

la práctica psicoterapéutica y la sustentó en el esquema del A-B-C(Landriscini Marín, 2006).


Con un poco de contexto sobre lo que se trabaja en

la terapia, se aborda su aplicación en el contexto comunitario , por eso se realizó la búsqueda y

análisis de casos en los que se haya implementado este modelo terapéutico en comunidades

específicas uno de los casos que pude encontrar su finalidad fue(Castañeda Serrano, 2018).

Determinar los efectos de un programa de Terapia Racional Emotiva Conductual en la

agresividad de estudiantes de tercer grado del nivel secundario de una Institución Educativa

Privada de Cajamarca. donde Se empleó el método cuasiexperimental, de tipo empírica-

manipulativa. Se ha seleccionado a 24 estudiantes de 3er grado del nivel secundario de una

Institución Educativa Privada de Cajamarca, de las cuales se eligieron aquellos adolescentes que

obtuvieron puntajes más altos observados en los resultados quienes conformaron el grupo de

estudio, grupo experimental y control con 12 estudiantes cada uno, entre las edades de 13 a 15

años.

donde después de haber realizado varias investigaciones Los resultados muestran que la

aplicación del programa fue efectivo, al reducir la agresividad de los participantes del grupo de

estudio, mejorando el autocontrol de la agresión física, agresión verbal, ira y hostilidad.

Es por ello, que la Terapia Racional Emotiva Conductual ayuda a los estudiantes a ser

más conscientes de sus creencias y sus posibles reacciones ante las injusticias, también favorece

el incremento de conductas saludables, las cuales benefician la formación integral del estudiante,

permitiéndole una mejor relación con su grupo de pares y su contexto social, entonces al manejar

las cogniciones.

La aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) en el contexto de la

salud mental comunitaria puede tener varias implicaciones importantes. En el estudio que

mencionas, se utilizó la TREC como intervención para reducir la agresividad en estudiantes de


tercer grado del nivel secundario de una Institución

Educativa Privada en Cajamarca.

La TREC es una forma de terapia cognitivo-conductual que se centra en identificar y

cambiar patrones de pensamiento irracionales que pueden llevar a emociones y comportamientos

negativos. En el contexto de la salud mental comunitaria, la TREC puede ser una herramienta

eficaz para abordar diversos problemas psicológicos y conductuales en grupos de personas

dentro de una comunidad.

La aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual en la salud mental comunitaria

puede tener una serie de beneficios, incluida la reducción de la agresividad, la promoción de

conductas saludables y la mejora de las relaciones sociales. Esto puede contribuir a un entorno

comunitario más saludable y resiliente.

Terapia cognitiva de Beck

Inicialmente, Beck buscaba encontrar una relación entre ciertos trastornos mentales y

teorías psicoanalíticas, es así como consideró que dentro de la depresión no solo se trata de

hostilidad hacia uno mismo, sino más bien que los pacientes deprimidos evitaban

comportamientos que podrían causar desaprobación social y buscaban actividades que les

brinden aceptación, por lo que empieza a darle importancia a los pensamientos dentro de la

depresión. (Ruiz, Díaz, Villalobos, & Paz González, 2012)

La experiencia personal de Beck con la depresión, le permitió entender la auto-

observación de pensamientos y cómo ésta es relevante para identificar pensamientos automáticos

negativos, sesgos y creencias subyacentes; lo que contribuyó significativamente en la

comprensión de procesos cognitivos asociados con la ansiedad. (Ruiz, Díaz, Villalobos, & Paz

González, 2012)
“La terapia cognitiva es un procedimiento activo,

directivo, estructurado y de tiempo limitado que se utiliza para tratar distintas alteraciones

psiquiátricas. Se basa en el supuesto teórico subyacente de que los efectos y la conducta de un

individuo están determinados en gran medida por el modo que tiene dicho individuo de

estructurar el mundo” (Beck, 1967, 1976) La idea central de esta forma de psicoterapia es que

todas las alteraciones psicológicas comparten una distorsión del pensamiento, lo que a su vez

provoca cambios en el estado de ánimo y el comportamiento del paciente. Por lo tanto, las

creencias pueden influir en los afectos y conductas.

La terapia cognitiva busca reducir el malestar psicológico mediante la modificación de

esquemas disfuncionales y el procesamiento de la información. Utiliza diversas técnicas de

intervención para poner a prueba las creencias erróneas o distorsiones del pensamiento del

paciente. Esta terapia es un proceso de aprendizaje en el que el paciente debe aprender a

controlar sus pensamientos automáticos, identificar las relaciones entre cognición, afecto y

conducta, examinar la evidencia a favor y en contra de sus pensamientos distorsionados,

reemplazar esas cogniciones desviadas por interpretaciones más realistas y aprender a identificar

y modificar las creencias falsas que predisponen a distorsionar sus experiencias. (Beck, 1979)

El tratamiento implica desarrollar una formulación cognitiva para un trastorno específico

y aplicarla a la comprensión individual de cada paciente. El primer paso en el proceso es

proporcionar al paciente una explicación del fundamento teórico de la terapia cognitiva. El

paciente debe aprender a identificar sus pensamientos negativos o distorsionados para poder

controlarlos y modificarlos. Gradualmente, el paciente se convierte en su propio terapeuta, ya

que incorpora las técnicas utilizadas en las sesiones y las aplica a situaciones de su vida

cotidiana.
Terapia de Resolución de Problemas. D’Zurilla y

Goldfried

La terapia de solución de problemas (TSP) es una intervención psicológica que busca

mejorar la capacidad de enfrentarse a estresores importantes (eventos traumáticos) y menores

(problemas cotidianos crónicos), y reducir problemas de salud mental y física (Nezu, Maguth

Nezu, & D'Zurilla, 2013). Los dos principales objetivos de la TSP son:

1) Fomentar una perspectiva adaptativa hacia los problemas de la vida, es decir, una visión

optimista y positiva de la propia eficacia, aceptando que los problemas son una parte

normal de la vida.

2) Implementar de manera efectiva conductas específicas para resolver problemas,

incluyendo la regulación y gestión emocional y la resolución planificada de problemas.

El propósito de estos objetivos es reducir la psicopatología, optimizar el funcionamiento

psicológico y conductual, prevenir recaídas y el desarrollo de nuevos problemas clínicos, y

maximizar la calidad de vida. La TSP parte del principio de que los síntomas psicopatológicos de

una persona pueden ser entendidos como el resultado negativo de un afrontamiento ineficaz o no

adaptativo. (Nezu, Maguth Nezu, & D'Zurilla, 2013)

Inoculación de estrés

Esta intervención fue elaborada por Meichenbaum en la década de los setenta, se emplea

en su nombre el término inoculación como una metáfora del proceso terapéutico mediante el cual

se inmuniza o vacuna psicológicamente al individuo, inicialmente ante situaciones estresantes de

baja intensidad, afianzando, reforzando e incrementando progresivamente su repertorio de

estrategias de afrontamiento, para que posteriormente le sirva para hacer frente a situaciones de
mayor intensidad. De esta manera, la finalidad es por un

lado disminuir la tensión y la activación psicológica, y por el otro sustituir las interpretaciones

negativas por pensamientos más positivos o constructivos. Cabe destacar además que esta

intervención posee varios niveles de intervención, pues se puede aplicar a individuos, parejas y

grupos, en los que la duración varía en relación de la necesidad (Meichenbaum, 1985).

El entrenamiento consta de tres fases:

Fase educativa: Proporciona información a las personas a nivel teórico o general sobre la

técnica, el estrés y sus efectos, y su aplicabilidad al problema. Además, el problema se formula y

define operativamente en la primera parte.

Fase de adquisición y entrenamiento: Aquí es donde se enseñan y practican habilidades

que luego se implementarán en situaciones del mundo real. Como resultado, una persona recibe

recursos y realiza actividades en un ambiente seguro. Utilizando habilidades cognitivas, control

de activación y habilidades conductuales.

Fase de aplicación y consolidación: Finalmente, la persona se expone o reacciona a

niveles moderados de estrés en situaciones de la vida real y pasa a situaciones de alto estrés.

Con un poco de contexto sobre lo que se trabaja en la terapia, se aborda su aplicación en

el contexto comunitario, por eso se realizó la búsqueda y análisis de casos en los que se haya

implementado este modelo terapéutico en comunidades específicas. Uno de estos casos se realizó

con buscando comprobar la eficacia de la terapia de inoculación de estrés, con una muestra

conformada por diez mujeres víctimas a abuso sexual, en las que la intervención se realizó para

la disminución del Estrés Post Traumático (Soto et al., 2022), En el transcurso del proceso en el

que se llevaron a cabo las tres fases de inoculación de estrés, se realizó un monitoreo por medio

de la aplicación del instrumento EGS-R, que sirvió para dimensionar a gravedad del TETP, las
respuestas se pudo demostrar la diferencia significativa en la

sintomatología previa a la actual.

Los resultados mostraron que las mujeres con signos clínicos de trastorno de estrés

postraumático redujeron la frecuencia e intensidad de sus síntomas y mejoraron el

funcionamiento diario: reanudaron actividades que dejaron de hacer y las relaciones con la

pareja, la familia, el trabajo y las interacciones sociales. Por lo que se puede afirmar que el uso

de esta intervención es de gran ayuda para trabajar sintomatología patológica con comunidades y

grupos sociales específicos.

Terapia de modelamiento o aprendizaje social

La terapia de modelamiento o aprendizaje social es un enfoque terapéutico que se basa en

el concepto de que las personas pueden aprender nuevos comportamientos a través de la

observación y la imitación de los demás. Este enfoque se apoya en la teoría del aprendizaje

social desarrollada por Albert Bandura, un psicólogo canadiense, en la década de 1960.

Sostiene que las personas aprenden nuevas conductas observando a otros y replicando sus

acciones. La terapia de modelamiento implica identificar y modificar comportamientos

problemáticos mediante la observación de modelos positivos y la práctica guiada.

Sostiene que las personas aprenden nuevas conductas observando a otros y replicando sus

acciones. Sostiene que los humanos adquieren destrezas.

La terapia de modelamiento se ha utilizado con éxito en una variedad de contextos,

incluida la terapia conductual para trastornos como el trastorno del espectro autista, trastornos de

ansiedad, trastornos de conducta alimentaria y más. Ofrece una forma efectiva de enseñar

habilidades sociales, manejo del estrés, resolución de problemas y otros comportamientos

adaptativos.
En los niños, afirma Bandura, la observación e

imitación se da a través de modelos que pueden ser los padres, educadores, amigos y hasta los

héroes de la televisión.

La imitación puede ocurrir por los siguientes factores:

El aprendizaje es un proceso cognitivo que tiene lugar en un contexto social, y que se

desarrolla a través de: la observación, la instrucción directa y/o el reforzamiento (recompensas)

Los niños, al observar a modelos influyentes como padres, maestros y figuras

públicas, aprenden y modifican conductas que luego pueden.

Por instinto: Las acciones observadas despiertan un impulso instintivo para copiarlas.

Por el desarrollo: Los niños imitan las acciones que se ajustan a sus estructuras.

cognoscitivas.

Por acondicionamiento: Las conductas se imitan y refuerzan por moldeamiento.

Conducta instrumental: La de imitación vuelve un impulso secundario, por medio de

refuerzo repetido de las respuestas que igualan las de los modelos. La imitación reduce los

impulsos similares de manera más productiva, el primero aprenderá por imitación del segundo.

Ejemplo comunitario

Para comprender cómo se aplicaría este modelo terapéutico en el contexto comunitario

será preciso ejemplificar mediante un caso hipotético. La intervención se hará en el barrio los

bosques, en el que se han identificado casos de adicción a los videojuegos en niños y

adolescentes, para hacer que estos individuos cambien estás conductas de adicción se les pondrá

como modelo a un adolescente que realice actividades productivas como hacer deporte, asistir a

clases extracurriculares de algún arte, entre otras propuestas de actividad que le mantengan

activo pero que no supongan una adicción, con este modelo se busca que las conductas adictivas
de los participantes sean transformadas en la realización de

actividades productivas y útiles para ellos a partir del aprendizaje.

4.2.5 Evolución del modelo respecto a los anteriores.

El surgimiento del modelo cognitivo-conductual de segunda generación estuvo

influenciado por varios enfoques y modelos psicológicos que aportaron nuevas perspectivas y

técnicas para el tratamiento de los problemas mentales, estos han sido estudiados desde la

perspectiva multifacética de la confluencia del “hacer, pensar y sentir”.

Es importante destacar que los antecedentes cercanos de las terapias cognitivo-

conductuales se asientan en el descontento con el psicoanálisis, la limitación del modelo

conductual (estímulo-respuesta), la extensión de la psicología clínica en la aplicación de

tratamientos psicológicos a problemas cada vez más complejos, y una base filosófica en la que se

hace una consideración global del ser humano en la que la conducta, sus pensamientos y

sentimientos se consideran al mismo nivel.

Al ya estar sentadas estas bases del conductismo y el cognitivismo, según lo que Oblitas

(2008), nos expone que uno de los elementos catalizadores en el surgimiento de la terapia

cognitivo conductual en los años sesenta fueron:

● Filosofía Griega: Se destaca la socrática y epicúrea, estas enfatizaban la importancia del

autoconocimiento y la reflexión crítica sobre los propios pensamientos y creencias.

● Conductismo Mediacional: Representada por autores como Edward Tolman, Joseph

Cautela y Albert Bandura, quienes presentaban a los procesos cognitivos internos como

aquellos que mediaban entre los estímulos externos y las respuestas observables.
● Estudios de psicología experimental y social: Estos

estudios destacaron la importancia de comprender y modificar los procesos cognitivos

subyacentes para cambiar la conducta

Diferencias con la Primera Generación

La terapia cognitivo-conductual (TCC) ha evolucionado significativamente desde su

inicio, las diferencias entre la primera y la segunda generación de TCC son principalmente

enfoques metodológicos y áreas de énfasis. Así como lo expone la siguiente autora:

A partir del desarrollo de las terapias de primera generación, se lograron cambios

importantes en la conducta de los seres humanos. No obstante, este grupo de estrategias

no pudo dar respuesta a elementos de tipo cognitivo, razón por la cual surgen las terapias

de segunda generación. (Patiño, 2018)

La TCC de primera generación se centraba en la modificación de los pensamientos

irracionales y las creencias disfuncionales, así como en la aplicación de técnicas de modificación

de conducta para cambiar comportamientos específicos, esta primera ola a menudo veía el

sufrimiento psicológico como resultado de pensamientos irracionales o distorsiones cognitivas, y

el cambio se centraba en la corrección de estos pensamientos y creencias.

Mientras que las de segunda generación, también conocida como terapias de tercera o de

última generación, amplió el enfoque más allá de la modificación de pensamientos y

comportamientos para incluir aspectos como la aceptación, la conciencia plena (mindfulness) y

la conexión emocional. Esta generación reconoce que el sufrimiento humano es una parte natural

de la vida y que la resistencia o lucha contra él puede aumentar el malestar y el cambio se orienta
hacia la aceptación de las experiencias internas y la

adopción de comportamientos más flexibles y alineados con los valores personales.

Otra de las diferencias recalcables, es que estas incorporan técnicas más experienciales y

centradas en el proceso, como la aceptación y compromiso (ACT), la terapia dialéctica

conductual (TDC), y otras formas de terapia basadas en la conciencia plena y la aceptación. En

esta segunda ola se presta más atención al proceso subyacente detrás de los pensamientos y

comportamientos, como la relación del individuo con sus experiencias internas y su capacidad

para comprometerse con acciones valiosas a pesar de la incomodidad emocional.

5. MODELO COGNITIVO CONDUCTUAL: TERCERA GENERACIÓN.

5.1 Introducción.

La importancia de la evolución de la tercera generación del cognitivo conductual radica

en marcar el impacto de un cambio histórico más en el campo de la psicoterapia, de este modo;

la transformación que ha tenido el individuo sobre cómo influyen los problemas de salud mental

es clara en medida que las anteriores olas debieron complementar aquellas limitaciones.

Partiendo desde la segunda ola cuyo propósito se centra en la modificación cognitiva

distorsionada, la manifestación observable y objetiva del sujeto en su conducta incluyendo

observar estos pensamientos y emociones propias del individuo frente a estos factores que

influyen en el desequilibrio de la estabilidad mental la segunda generación logra abarcar la

globalidad.

Por lo cual desde este punto se impulsa una tercera ola que involucra el entorno no solo

particular local, si no que presta una mirada bastante general ante la globalización mundial de la
cual cuyos factores trascienden la amplitud de la segunda

generación tomando en cuenta un enfoque mucho más amplio.

El eslogan "terapias de tercera generación" es audaz al efecto de presentar la novedad de

estas terapias respecto de las anteriores, pero también es arriesgado, en la medida en que otro

vendrá que dé de alta la "cuarta generación", la "última" o la "nueva ola" de turno. Como

eslogan, es también inadecuado porque no dice nada acerca de las características de las terapias a

que se refiere. Así, estas terapias mejor se denominaría "terapias contextuales" (Álvarez, 2022, p.

21)

A continuación, se presenta en este trabajo un acápite de genealogía y contexto socio-

histórico en el cual se pueden conocer estos hechos importantes que marcan el cambio de

pensamiento social y la influencia de sucesos sociales a la misma vez del nacimiento de la

tercera ola. Luego un apartado sobre los autores principales con sus importantes aportaciones a la

tercera generación.

Después encontramos un acápite sobre conceptos básicos del modelo y la respectiva

implementación a la salud mental comunitaria, así mismo; aquellas principales técnicas

psicoterapéuticas de esta tercera generación y su aplicación en la intervención de la salud mental

de la comunidad y por último un contraste comparativo de su evolución sobre otros modelos en

cuanto al objetivo, el rol del terapeuta y del paciente.

5.1 Desarrollo.

5.1.2 Genealogía y contexto socio-histórico.

Los años 90 fueron una época de cambios significativos en la sociedad a nivel global,

marcada por eventos y tendencias que dejaron una profunda huella en la historia moderna, como

la caída del Muro de Berlín en 1989 y el colapso de la Unión Soviética en 1991 marcaron el fin
de la Guerra Fría y el surgimiento de un nuevo orden

mundial con Estados Unidos como superpotencia dominante

Alemania Oriental y Occidental se reunificaron oficialmente el 3 de octubre de 1990.

Muchos países de Europa del Este iniciaron procesos de democratización y transición hacia

economías de mercado, es recordada como un momento de libertad y esperanza, representando la

capacidad de los pueblos para superar divisiones políticas y sociales.

La disolución de la Unión Soviética en 1991 marcó el fin de la Guerra Fría y condujo a

un importante reordenamiento del poder mundial. Muchos de los nuevos Estados surgidos

enfrentaron importantes desafíos económicos y políticos en la transición del comunismo al

capitalismo y la democracia.

Villafañe (2019) menciona que la desaparición de la URSS dejó a Estados Unidos como

la única superpotencia global, esto dio lugar a conflictos étnicos y territoriales en varias de las

antiguas repúblicas soviéticas, algunos de los cuales aún persisten.; además, muchas personas

experimentaron un sentido de pérdida y confusión por la rápida desaparición de un sistema e

identidad que habían sido centrales durante generaciones, por ende, la inseguridad económica y

la inestabilidad política también afectaron el bienestar psicológico y emocional de la población.

Sin embargo, la caída de la URSS permitió un mayor flujo de información y cultura entre

el Este y el Oeste donde las sociedades post-soviéticas tuvieron un acceso sin precedentes a

medios de comunicación, productos culturales y tecnología occidentales, por lo que el

intercambio cultural y la colaboración internacional se expandieron significativamente.

La década de 1990 fue testigo de avances tecnológicos importantes, como la

popularización de Internet y el "boom" de las computadoras personales; es aquí donde la

introducción de la World Wide Web en 1991 cambió la forma en que las personas se
comunicaban, accedían a la información y realizaban

negocios, estos avances lograron acelerar el proceso de globalización, lo que llevó a una mayor

interconexión cultural, económica y social entre las sociedades de todo el mundo.

Este contexto de globalización también dio lugar a varios movimientos sociales

importantes, como el movimiento ambientalista, los derechos LGBTQ, el feminismo renovado y

la lucha contra el racismo, esta fue una época de intensos debates sobre temas como el cambio

climático, la globalización y los derechos humanos.

Por su parte, López Alcañiz (2020) expone que en el año 2001, los ataques terroristas del

11 de septiembre en Estados Unidos tuvieron profundas repercusiones a nivel global y cambiaron

para siempre la política y la sociedad estadounidenses, gracias a esto, la percepción del

terrorismo y la seguridad cambió radicalmente, influyendo en la cultura, el entretenimiento y la

vida cotidiana.

Finalmente, la grave crisis económica y financiera mundial de 2008, detonada por el

colapso del mercado de hipotecas subprime en Estados Unidos, provocó una recesión económica

mundial con contracciones significativas en la producción, el empleo y el crecimiento económico

en numerosos países, así pues, la crisis resultó en altas tasas de desempleo, pérdida de viviendas

y un aumento en la pobreza, especialmente entre los grupos más vulnerables de la sociedad.

Debido a esto, muchas personas perdieron la confianza en el sistema financiero y en las

instituciones, lo que generó un cambio en la percepción cultural y social sobre el riesgo y la

responsabilidad financiera, es entonces que en este contexto, el reconocimiento de la diversidad

cultural y la necesidad de enfoques terapéuticos sensibles a la cultura y el contexto social

influyeron en la evolución de la TCC hacia una perspectiva más inclusiva y culturalmente

competente.
Por consiguiente, el surgimiento de la tercera

generación de terapia conductual se enmarca dentro de un contexto histórico y teórico que busca

superar las limitaciones de los modelos anteriores. A diferencia de las aproximaciones

tradicionales, que se centraban primordialmente en la modificación directa del contenido de los

pensamientos y comportamientos, la tercera ola se distingue por su enfoque en la función y el

contexto de estos fenómenos psicológicos, por lo que este cambio paradigmático se sustenta en

la comprensión de que las intervenciones previas no lograban resultados óptimos en todos los

casos, y frecuentemente omitían considerar la complejidad de las experiencias internas de los

individuos.

Enfoque Contextual.

Se pone énfasis en el entorno y las circunstancias en las que se manifiestan los

pensamientos y comportamientos, reconociendo la interacción dinámica entre el individuo y

su contexto.

Funcionalidad sobre Contenido:

Se prioriza la comprensión de la función que cumplen los pensamientos y

comportamientos en la vida de la persona, más allá de su contenido específico.

Experiencias Internas:

Se valora la importancia de las experiencias internas subyacentes, tales como emociones

y pensamientos, que previamente eran relegadas en el proceso terapéutico.

Por ende, el desarrollo de la terapia conductual de tercera generación ha sido

notablemente influenciado por avances en áreas como la regulación emocional y la atención

plena (mindfulness), así como por investigaciones en procesos contextuales y relacionales. La

incorporación de prácticas de atención plena, inspiradas en la filosofía oriental y, en particular,


en las enseñanzas del budismo, ha enriquecido el enfoque

terapéutico con una perspectiva más holística y centrada en la aceptación. Este enfoque

promueve una actitud de apertura y receptividad hacia las experiencias internas,

contraponiéndose a la tendencia anterior de controlar o suprimir los síntomas.

5.1.2 Autores principales y sus aportaciones.

Steven C. Hayes.

Steven C. Hayes es un psicólogo clínico, destacada figura en este campo y profesor de

psicología en la Universidad de Reno, Nevada. Ha sido galardonado con una multitud de

premios, entre ellos, el Exemplary Contributions to Basic Behavioral Research and Its

Applications from Division 25 of APA (Contribuciones ejemplares a la investigación conductual

básica y sus aplicaciones de la División 25 de la APA) (Mañas, 2012).

Es conocido por su trabajo en la terapia de aceptación y compromiso (ACT), la cual es

considerada una de las primeras terapias en surgir en esta ola. Esta terapia tiene como objetivo

abordar dificultades psicológicas en las que la evitación de experiencias relacionadas con

situaciones adversas juega un papel clave donde su mayoría son estables (Mendoza, 2020)

Es decir, esta terapia postula que gran parte del sufrimiento humano surge de intentar

evitar (controlar) experiencias internas dolorosas, como los pensamientos, emociones y

sensaciones físicas y que terminan dando resultado a un ciclo de sufrimiento continuo y

limitación de la vida; y tratar que la personas acepten el dolor, que es inevitable, para crear una

vida rica y significativa para él, esto mediante diferentes métodos (ejercicios experimentales,

técnicas mindfulness y trabajo con valores personales) para así buscar la aceptación de los

eventos privados.
Los tres principios básicos de la terapia de

aceptación y compromiso son la aceptación de las vivencias internas, la elección de orientaciones

valiosas en la vida y la planificación y acción de conductas reales y concretas asociadas a los

valores.

Un ejemplo claro sería el de alguien que lucha con la ansiedad social, esta persona siente

un intenso miedo y malestar en situaciones sociales, sus intentos de evitar estas situaciones solo

intensifican su ansiedad, así limitando su vida social y profesional. En esta terapia, se concentra

en ayudar a la persona a aceptar sus pensamientos y sentimientos preocupantes en lugar de tratar

de controlarlos o reprimirlos. El terapeuta puede utilizar técnicas de desapego para ayudar a la

persona a distanciarse de los pensamientos ansiosos, por ejemplo, llamándolos "meros

pensamientos" en lugar de verdades absolutas sobre sí mismo o su situación.

Marsha M. Linehan.

Marsha M. Linehan es psicóloga clínica y profesora universitaria estadounidense,

conocida principalmente por desarrollar la terapia dialéctica conductual (TDC), ha realizado

importantes contribuciones al campo de la psicoterapia, especialmente en el tratamiento del

trastorno límite de la personalidad (TLP) y otros trastornos emocionales difíciles de tratar.

Esta terapia está diseñada para ayudar con la inestabilidad emocional extrema, que los

médicos llaman “desregulación”, es decir, la incapacidad para controlar las emociones intensas,

además, da a conocer a los factores biológicos y ambientales como consecuencia de la

desregularización emocional.

La base fundamental de esta terapia es una combinación de la terapia cognitivo

conductual basada en la modificación conductual y los principios del Zen, orientados a la


aceptación y validación, además se centra en la regulación

emocional, la tolerancia al malestar emocional y el desarrollo de habilidades interpersonales.

Esta terapia se basa en cuatro formas de intervención: primero, terapia individual; en

segundo lugar, el entrenamiento en habilidades en grupo; como tercero, las llamadas telefónicas

(Los clientes pueden llamar a su terapeuta fuera de las sesiones programadas para obtener

orientación para proporcionar apoyo en tiempo real y ayudar a los clientes a aplicar las

habilidades de TDC en situaciones cotidianas). Cuarto, el grupo de consulta para terapeutas (Los

terapeutas se reúnen regularmente en un equipo de consultoría para discutir casos, obtener

retroalimentación y apoyo) (Mendoza, 2020).

Un ejemplo claro sería de alguien que sufre de trastorno límite de la personalidad (TLP) y

experimenta emociones intensas y cambios de humor frecuentes. Esta persona lucha por manejar

sus emociones y comportamientos impulsivos, lo que dificulta sus relaciones interpersonales.

Con el tratamiento adecuado, donde se enseña habilidades específicas de la TDC (mindfulness,

regulación de emociones), la persona comenzaría a notar las mejoras en sus capacidades para

manejar sus emociones, regular impulsos y mejorar las relaciones interpersonales.

Robert J. Kohlenberg y Mavis Tsai.

Robert J. Kohlenberg es un psicólogo clínico y académico destacado, reconocido por sus

contribuciones significativas al campo de la psicoterapia. Kohlenberg ha hecho importantes

contribuciones a la terapia de conducta y a la psicoterapia contextual. Es uno de los cofundadores

de la FAP y ha sido fundamental en su desarrollo teórico y práctico. Mavis Tsai es una psicóloga

clínica y profesora en la Universidad de Washington. Se ha destacado por su trabajo en el

desarrollo y la implementación de la Psicoterapia Analítica Funcional, así como en la integración

de enfoques terapéuticos contextuales y conductual.


Estos autores desarrollaron la Psicoterapia Analítica

Funcional, donde reconsideran la situación terapéutica en sí misma (terapeuta frente a cliente)

como la interacción principal que conduce al cambio de conducta. En este caso, son estas

interacciones durante el proceso de consulta (lo que sucedió durante la consulta, lo que se dijo y

los cambios que ocurrieron) las que conducirán a cambios más duraderos en la vida diaria de una

persona después de la consulta (Kohlenberg & Mavis, 2005). Estas relaciones no son

intencionales como parte de la terapia, sino que, en algunos casos, aparecen de forma

espontánea. (Serrano, 2019)

La base de la psicoterapia analítica funcional es lo que el sujeto hace y dice durante la

sesión, lo que nos permite ver aspectos de su funcionamiento en la vida real. Su comportamiento

durante la consejería y los problemas que exhiba durante la consejería serán representativos de

los problemas que encuentre fuera de la consejería. Se trabaja para asegurar que los cambios

introducidos en la terapia se extiendan a otras áreas de la vida de nuestros clientes para que

puedan sentirse mejor y funcionar con normalidad en su vida diaria.

Se identifican eventos terapéuticos críticos, es decir, momentos de la relación terapéutica

en los que los patrones de comportamiento del cliente son evidentes. Estos eventos se utilizan

como una oportunidad para examinar y cambiar los patrones de comportamiento disfuncionales

del cliente. La FAP se ha aplicado con éxito en una variedad de trastornos, incluyendo depresión,

ansiedad, trastorno límite de la personalidad (TLP), trastornos alimentarios, entre otros.

Zindel Segal, Mark Williams y John Teasdale.

Zindel V. Segal es un profesor de psicología en la Universidad de Toronto especialista en

depresión y uno de los fundadores de la terapia cognitiva basada en Mindfulness (MBCT).

Combina la atención plena con la terapia cognitivo-conductual convencional, que enseña a los
pacientes a desarrollar una relación diferente con la tristeza

o la infelicidad mediante la observación y sin juzgar.

Mark Williams es profesor de psicología clínica y miembro investigador principal del

Wellcome Trust en la Universidad de Oxford, Se dedica a investigar sobre tratamientos para la

depresión y los comportamientos suicidas. John D. Teasdale es un psicólogo clínico y científico

investigador conocido por sus contribuciones significativas al campo de la psicoterapia.

La Terapia Cognitiva basada en Mindfulness está orientada a prevenir recaídas de

depresión crónica y mejorar la salud mental general. Combina las bases del programa MBSR y la

terapia cognitiva de Beck.

Esta terapia incluye prácticas de meditación como el escaneo corporal (body scan),

entrenamiento en respiración y técnicas clásicas de la terapia cognitiva como la psicoeducación.

El programa tiene como finalidad tomar distancia y observar los pensamientos y sentimientos

como eventos genuinos en la conciencia, sin reaccionar de forma automática e impulsiva.

Los autores llamaban a este proceso detener “el hacer” y reemplazarlo por “el ser", y

señalan que bajo este proceso existe una discrepancia entre el estado actual y el estado deseado,

es decir entre una oposición entre la realidad y lo deseado a consecuencia de estados de ánimos

negativos, por lo que se busca que mediante el mindfulness logre una insight metacognitivo y

obtenga otra perspectiva que le permita relacionarse de otro modo (Sotelo, 2020).

5.1.3 Conceptos básicos y su aplicación a la salud mental comunitaria.

Flexibilidad Psicológica.

La flexibilidad psicológica es fundamental en el modelo cognitivo-conductual de tercera

generación, especialmente en terapias como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).

Este concepto define el autor Obando & Parrado (2015) que se refiere a la habilidad de una
persona para adaptarse de manera efectiva a situaciones

nuevas, cambiantes e inesperadas, manteniendo un equilibrio tanto emocional como

comportamental. Implica la capacidad de reconocer y aceptar pensamientos y emociones difíciles

sin quedar atrapado en ellos, y de tomar decisiones y acciones que estén en consonancia con los

valores personales, incluso cuando se enfrenta al estrés o al malestar.

La autoconciencia.

Capacidad de una persona para identificar y comprender sus propios pensamientos,

emociones, comportamientos y características. Este concepto implica tener un conocimiento

profundo de uno mismo, lo que permite reflexionar sobre las propias experiencias, evaluar las

acciones y comprender cómo se influyen y son influidas por el entorno y las relaciones con otros.

La autoconciencia es crucial para el desarrollo personal, ya que facilita el entendimiento propio,

la regulación emocional y la toma de decisiones conscientes y alineadas con los valores y

objetivos personales.

Contextualización cultural y social.

Es importante reconocer el contexto cultural y social en el que se dan las experiencias

individuales y el proceso terapéutico. Se anima a los terapeutas a ser conscientes de la diversidad

cultural y a ajustar sus intervenciones para que sean adecuadas y relevantes según el contexto

cultural (Serrano, 2019).

Aceptación.

Es necesario que en lugar de resistirse o tratar de alterar pensamientos y emociones

difíciles, esta forma de terapia enfatiza la importancia de aceptarlos. Esto no implica rendirse o

resignarse, sino más bien reconocer y permitir que las experiencias se desarrollen naturalmente,

sin intentar evitarlas o suprimirlas. Cabañas & Báez (2020) establece que la aceptación se integra
con técnicas cognitivas y conductuales para promover una

actitud de aceptación hacia los pensamientos y emociones, así como para cultivar la flexibilidad

psicológica y el compromiso con los valores personales.

Mindfulness.

“La práctica de Mindfulness consiste en la capacidad de observar los pensamientos y

emociones de uno mismo sin emitir juicios, fomentando así una relación más equilibrada con las

experiencias internas” (Kabat-Zinn, 2009). En lugar de resistirse a ellas, permite a las personas

estar presentes y vivir plenamente, incluso en momentos de malestar emocional.

Experiencia Subjetiva e Intersubjetividad.

Stolorow, et al, (2006) expresa que en el contexto terapéutico, se reconoce que la

experiencia de cada persona es única y está moldeada por una variedad de factores personales,

sociales, culturales y contextuales. Valorar la comprensión respetuosa de la experiencia subjetiva

del cliente es fundamental para el trabajo terapéutico, y la intersubjetividad es crucial para

desarrollar una relación terapéutica empática y efectiva, fomentando un entendimiento mutuo y

colaborativo de las vivencias del cliente.

Vínculo Paciente-Terapeuta.

La relación entre el terapeuta y el paciente es un componente esencial de la terapia,

especialmente en el modelo cognitivo-conductual de tercera generación, “este vínculo se basa en

la confianza, la empatía y la colaboración” (Norcross, 2020). Un buen vínculo crea un ambiente

seguro donde el paciente se siente escuchado y respetado, permitiendo una exploración abierta y

honesta de sus pensamientos y emociones.

Exploración Reflexiva.
Se motiva a los individuos a reflexionar sobre sus

propias experiencias subjetivas, examinando profundamente sus pensamientos, sentimientos y

motivaciones (Schön, 1992); esta exploración reflexiva puede aumentar la autoconciencia y la

comprensión de uno mismo.

Ejemplo de cómo los conceptos fundamentales pueden ser aplicados a la salud

mental comunitaria.

Imaginemos un programa de salud mental comunitaria en un vecindario urbano diverso.

El programa se centra en proporcionar apoyo emocional, recursos y habilidades para mejorar

el bienestar psicológico de los residentes.

Flexibilidad Psicológica.

El programa organiza grupos de apoyo semanales donde los participantes aprenden

técnicas para adaptarse a los desafíos de la vida cotidiana. Se enseñan habilidades de resolución

de problemas, manejo del estrés y tolerancia para ayudar a enfrentar situaciones cambiantes.

La autoconciencia.

Se ofrecen talleres de autoexploración donde tienen la oportunidad de reflexionar sobre

sus propios pensamientos, sentimientos y comportamientos. A través de actividades de escritura,

arte terapéutico y meditación.

Contextualización cultural y social.

El programa se adapta a las necesidades y valores culturales de la comunidad. Se invita a

líderes comunitarios y a representantes de diversas culturas para que participen en la

planificación y entrega de los servicios.

Aceptación.
Durante las sesiones de terapia grupal, los

facilitadores guían a los participantes para que reconozcan y acepten sus emociones y

experiencias sin juzgarlas. Se alienta a los residentes a permitir que sus emociones sean tal como

son, sin tratar de suprimirlas o cambiarlas.

Mindfulness (Atención Plena).

Se llevan a cabo sesiones de Mindfulness donde los residentes aprenden a cultivar una

mayor conciencia del momento presente. Se practican ejercicios de respiración consciente,

meditación guiada y yoga para ayudar a los participantes a calmar sus mentes, reducir el estrés y

conectar más plenamente con sus experiencias internas.

Experiencia Subjetiva e Intersubjetividad.

Durante las sesiones individuales de asesoramiento y terapia, los residentes tienen la

oportunidad de compartir sus experiencias personales en un entorno seguro y de apoyo. Los

terapeutas escuchan activamente y validan las experiencias subjetivas de cada individuo.

Vínculo Paciente-Terapeuta.

Desde el primer encuentro, los terapeutas se enfocan en construir una relación basada en

la confianza y la empatía. Utilizan técnicas de escucha activa y muestran una comprensión

genuina de las preocupaciones y experiencias de los participantes. Esto incluye validación

emocional y apoyo constante.

Exploración Reflexiva.

Se anima a los participantes a llevar diarios donde registren sus pensamientos,

sentimientos y experiencias diarias. Esto les ayuda a identificar patrones y a reflexionar sobre sus

emociones y reacciones. Por ejemplo, los participantes pueden escribir sobre una situación

estresante y analizar cómo respondieron emocionalmente.


5.2.4 Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y

su aplicación a la salud mental comunitaria

Terapia Metacognitiva

Afirma Welss (2019), autor de esta terapia, que esta se dirige a los pensamientos,

creencias y estrategias de afrontamiento que contribuyen al sufrimiento. Se expande en diversos

componentes, los cuales son:

● Toma de Conciencia Metacognitiva: La TM ayuda a los individuos a identificar y

comprender sus propios procesos mentales, incluyendo sus pensamientos, creencias y

estrategias de afrontamiento.

● Desafío de Creencias Disfuncionales: La TM guía a los individuos a cuestionar y

desafiar las creencias negativas o distorsionadas que contribuyen a su malestar.

● Desarrollo de Habilidades Metacognitivas: La TM enseña a los individuos estrategias

para manejar sus pensamientos y emociones de manera más efectiva, promoviendo la

flexibilidad cognitiva y la regulación emocional.

Ejemplo En Los Trastornos Alimenticios:

La TM puede ayudar a los individuos con trastornos alimenticios a mejorar su

imagen corporal, reducir los comportamientos alimentarios desadaptativos y desarrollar

una relación más sana con la comida.

Terapia De Activación Conductual

La TAC se basa en la premisa de que el comportamiento humano está guiado por valores

y necesidades psicológicas básicas (Mairal-Barraca, 2016), por ello se centra en aumentar la

participación en actividades valiosas y significativas para el individuo, como una forma de

promover el bienestar psicológico y la calidad de vida; sus componentes son:


● Identificación de Barreras: La TAC ayuda a los

individuos a identificar las barreras que les impiden participar en actividades valiosas,

incluyendo factores internos (por ejemplo, pensamientos, creencias, emociones) y

externos (por ejemplo, obstáculos ambientales, falta de recursos).

● Análisis de Valores Y Necesidades: La TAC ayuda a los individuos a identificar sus

valores y necesidades psicológicas básicas, incluyendo la seguridad, la conexión, la

autoestima y la realización.

Ejemplos en los Trastornos alimenticios:

La TAC puede ayudar a los individuos con trastornos alimenticios a desarrollar

una relación más sana con la comida y su cuerpo, promoviendo la participación en

actividades que fomentan la imagen corporal positiva y la autoestima.

Terapia Integral De Pareja

Alude Mairal-Barraca (2016) que la TIP se centra en comprender los patrones de

interacción y comunicación entre los miembros de la pareja, y en desarrollar estrategias para

mejorar la comunicación, la resolución de conflictos y la satisfacción en la relación, los

componentes de desarrollo de esta terapia son los siguientes:

● Evaluación Sistémica: La TIP realiza una evaluación completa de la relación de pareja,

incluyendo los patrones de interacción, la comunicación, los conflictos y la satisfacción

general.

● Análisis De Patrones Disfuncionales: La TIP ayuda a identificar los patrones de

interacción y comunicación disfuncionales que contribuyen a los problemas de pareja.

● Desarrollo De Habilidades De Comunicación: La TIP enseña a los miembros de la

pareja a comunicarse de manera más efectiva, asertiva y empática.


● Estrategias De Resolución De Conflictos: La TIP

guía a los miembros de la pareja a desarrollar estrategias para resolver los conflictos de

manera constructiva y satisfactoria.

● Fortalecimiento De La Relación: La TIP ayuda a los miembros de la pareja a fortalecer

su conexión emocional, fomentar la intimidad y aumentar la satisfacción en la relación.

Ejemplo en la Insatisfacción en la relación:

La TIP puede ayudar a aumentar la satisfacción general en la relación,

promoviendo la conexión emocional, la intimidad y el apoyo mutuo.

Terapia Cognitiva Con Base En Mindfulness

La Terapia Cognitiva con base en el Mindfulness, según lo refiere Vásquez-Dextre

(2016), se enfoca en promover el bienestar psicológico y la calidad de vida a través del

desarrollo de la conciencia plena y la aceptación de los pensamientos, emociones y experiencias

internas. Además, se basa en la premisa de que el malestar psicológico a menudo surge de la

lucha contra pensamientos y emociones negativas, enseña a los individuos a observarlos con

atención y sin juicio, permitiendo que surjan y se desvanezcan sin apego; sus componentes son:

● Entrenamiento En Mindfulness: La TCBM enseña a los individuos a desarrollar la

atención plena a través de prácticas como la meditación, el escaneo corporal y la

respiración consciente.

● Reestructuración Cognitiva: La TCBM utiliza técnicas de TCC para identificar y

desafiar pensamientos distorsionados o disfuncionales que contribuyen al malestar

psicológico.

● Aceptación: La TCBM promueve la aceptación de los pensamientos, emociones y

experiencias internas, incluyendo aquellas que son difíciles o desagradables.


● Desapego: La TCBM enseña a los individuos a

desapegarse de los pensamientos y emociones, evitando la rumiación y la evitación

experiencial.

Ejemplo en la depresión:

La TCBM puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas

depresivos al promover la aceptación de las emociones negativas, la atención plena a la

experiencia presente y la reestructuración de pensamientos negativos.

E.M.D.R. (Desensibilización Y Reprocesamiento Por Movimientos Oculares)

Se basa en que las experiencias traumáticas pueden quedar almacenadas en la memoria

de forma disfuncional, lo que genera síntomas psicológicos como ansiedad, depresión,

flashbacks y pesadillas. Shapiro (2017) enfatiza que la aceptación de las emociones y

experiencias internas, incluyendo aquellas que son difíciles o desagradables. Se desarrolla a

través de estos componentes:

● Preparación: El terapeuta ayuda al individuo a identificar los objetivos de la terapia y a

desarrollar estrategias de afrontamiento.

● Evaluación: El terapeuta evalúa la experiencia traumática y su impacto en el individuo.

● Reprocesamiento: El terapeuta utiliza la estimulación bilateral mientras el individuo se

enfoca en la experiencia traumática y sus emociones asociadas.

● Instalación: El terapeuta ayuda al individuo a integrar la experiencia traumática de

manera más adaptativa y a desarrollar creencias y comportamientos positivos.

● Cierre: El terapeuta ayuda al individuo a concluir la sesión y a planificar para el futuro.

Ejemplo en los Trastornos alimenticios: Trastorno de estrés postraumático (TEPT):


La EMDR es uno de los tratamientos más

efectivos para el TEPT, ayudando a reducir los síntomas como flashbacks, pesadillas,

ansiedad y depresión.

Neurofeedback

Fajardo & Guzmán (2016) indican que es una iintervención psicoterapéutica que utiliza

tecnología para entrenar a los individuos a regular su actividad cerebral. Se basa en que la

actividad cerebral está relacionada con nuestros pensamientos, emociones y comportamientos,

por lo que se puede ayudar a los individuos a aprender a regular sus patrones cerebrales de

manera más efectiva; su proceso consta de los siguientes apartados:

● Evaluación: El terapeuta evalúa la actividad cerebral del individuo para identificar

patrones disfuncionales.

● Entrenamiento: El terapeuta utiliza tecnología para proporcionar retroalimentación al

individuo sobre su actividad cerebral en tiempo real.

● Práctica: El individuo practica la regulación de su actividad cerebral con la ayuda del

terapeuta y la tecnología.

● Generalización: El individuo aprende a aplicar las habilidades de regulación cerebral

aprendidas en su vida diaria.

Terapias De Aceptación Y Compromiso

Se centra en aumentar la flexibilidad psicológica y promover la acción comprometida con

valores para mejorar el bienestar psicológico y la calidad de vida, enseña a los individuos a

aceptarlos como eventos privados y a desarrollar la capacidad de observarlos sin juzgarlos según

(Vargas Madriz & Ramírez Henderson, 2012); se genera a partir de:


● Aceptación: Promueve la aceptación de

pensamientos, emociones y experiencias internas, incluyendo aquellas que son difíciles o

desagradables.

● Desapego: Enseña a los individuos a desapegarse de pensamientos y emociones, evitando

la rumiación y la evitación experiencial.

● Valores: Ayuda a los individuos a identificar sus valores personales y a comprometerse

con acciones que sean consistentes con esos valores.

● Mindfulness: La ACT utiliza prácticas de mindfulness para cultivar la atención plena al

momento presente y la aceptación de las experiencias internas.

● Acción Comprometida: La ACT guía a los individuos a tomar acciones efectivas que

estén alineadas con sus valores, incluso cuando se enfrentan a obstáculos o dificultades.

Psicoterapia Analítica Funcional

Kohlenberg, et al, (2005) menciona que la FAP se basa en la premisa de que el

comportamiento humano está guiado por contingencias funcionales. Se centra en comprender las

relaciones funcionales entre el comportamiento, las emociones y el contexto para promover

cambios significativos en el comportamiento y mejorar el bienestar psicológico. Está

comprendida por:

● Análisis Funcional: La PFA realiza un análisis detallado de los patrones de

comportamiento del individuo, identificando las variables antecedentes (estímulos que

preceden al comportamiento), las variables consecuentes (consecuencias del

comportamiento) y las variables contextuales (factores que influyen en el

comportamiento).
● Hipótesis Funcionales: La PFA genera hipótesis

sobre las contingencias funcionales que mantienen los patrones de comportamiento

problemáticos.

● Estrategias de Intervención: La PFA desarrolla estrategias de intervención basadas en

las hipótesis funcionales, utilizando técnicas como la exposición, la extinción, el refuerzo

positivo y el castigo contingente.

● Evaluación y Monitoreo: La PFA evalúa continuamente el progreso del tratamiento y

realiza ajustes en las estrategias de intervención según sea necesario.

Terapia Dialéctico Conductual

Se basa en la premisa de que los individuos con TLP tienen dificultades para regular sus

emociones y tolerar el malestar, lo que los lleva a participar en comportamientos impulsivos y

autodestructivos. Mejía, (2021) alude que esta se encamina a desarrollar habilidades para la

regulación emocional, la tolerancia al malestar y la comunicación efectiva para mejorar la

calidad de vida de los individuos con TLP, esta se da a través de

● Análisis Funcional: La TDC realiza un análisis funcional de los comportamientos

problemáticos del individuo, identificando las variables antecedentes, las variables

consecuentes y las variables contextuales que los mantienen.

● Validación: La TDC valida las experiencias y emociones del individuo, creando un

ambiente de apoyo y comprensión.

● Habilidades de Mindfulness: La TDC enseña a los individuos prácticas de mindfulness

para aumentar la conciencia plena de sus pensamientos, emociones y sensaciones.


● Habilidades de Regulación Emocional: La TDC

enseña a los individuos técnicas para regular sus emociones, como la identificación de

emociones, la reestructuración cognitiva y la tolerancia al malestar.

● Habilidades de Efectividad Interpersonal: La TDC enseña a los individuos habilidades

para comunicarse de manera efectiva, establecer límites y mejorar sus relaciones

interpersonales.

Terapia Narrativa

Fernández, et al, (2012) expone que esta terapia se centra en ayudar a las personas a re-

narrar sus historias de vida de una manera más positiva y empoderadora; algunos de los

beneficios de este enfoque dentro del MCC 3ra generación son:

● Reducción de los síntomas de la enfermedad mental.

● Mejora del funcionamiento diario.

● Mayor autocompasión y aceptación.

● Mayor sentido de empoderamiento y control sobre la propia vida.

● Relaciones más fuertes y satisfactorias.

5.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo- Conductual tercera generación

El modelo cognitivo conductual ha experimentado una notable evolución desde sus

orígenes en la primera mitad del siglo XX hasta la actualidad, este proceso de transformación ha

dado lugar a lo que hoy se conoce como terapias de tercera generación o terapias contextuales,

estas presentan un avance significativo respecto a las generaciones anteriores, incorporando

nuevos enfoques, objetivos, técnicas, entre otros, que responden a la complejidad de la

experiencia humana de forma más integral y holística (Coutiño, 2012)

Primera Segunda Tercera


Generación Generación Generación
Centrada en Centrada en el
Centrada en la
comportamientos cambio de
Enfoqu aceptación, flexibilidad
observables y el pensamientos y
e psicológica y contexto
modelamiento del comportamientos
del comportamiento.
refuerzo y el castigo. disfuncionales.
Mejorar la
Cambiar flexibilidad psicológica
Modificar
pensamientos mediante la aceptación
comportamientos a
disfuncionales para e pensamientos y
Objetivo través de principios de
influir en el emociones, para así
aprendizaje y
comportamiento y las promover una vida
condicionamiento.
emociones. coherente con los
valores personales.
Actúa como u
Actúa como un facilitador de
Funciona
entrenador que guía al aceptación y cambio,
como un colaborativo
paciente a través de ayudando al paciente a
activo que ayuda al
Rol técnicas de aprendizaje desarrollar la
paciente a identificar
Terapéutico y condicionamiento flexibilidad psicológica,
y reestructurar
para modificar fomentando la
pensamiento
comportamientos aceptación de
disfuncionales.
observables. pensamientos y
emociones.
Se trabaja para
Se enfoca en Se promueve la
eliminar o reducir el
Actitud identificar y cambiar aceptación del malestar
malestar mediante
hacia el estos pensamientos y se enseña a los
técnicas de
Malestar para reducir el pacientes a vivir con él
desensibilización y
malestar emocional. de manera efectiva.
exposición.
El cambio se El cambio se
El cambio se enfoca en la logra mediante la
logra a través de la modificación de los aceptación, el
Visión
modificación del pensamientos mindfulness y el
del Cambio
comportamiento disfuncionales que compromiso con
Personal
observable mediante afectan las emociones acciones alineadas con
sus técnicas. y los los valores del
comportamientos. individuo.
Evolución a través de las generaciones 1

5.3 Conclusiones

El modelo cognitivo- conductual de la tercera generación representa una gran evolución

para la psicoterapia, ofreciendo una variedad de enfoques más adaptables, integrales y orientados

hacia los valores individuales para tratar diversos trastornos de salud mental. La amplitud y

versatilidad de este enfoque lo convierten en una herramienta poderosa para fomentar la salud

emocional y el crecimiento personal.

Es importante destacar la importancia sobre cómo este modelo reconoce la complejidad

de la experiencia humana y abordando no sólo los síntomas, sino también los procesos

subyacentes y las interacciones contextuales tanto sociales como culturales que influyen en el

bienestar psicológico y la subjetividad e intersubjetividad del individuo, sobre todo, como la

implementación efectiva de este modelo, requiere una comprensión profunda de sus principios y

técnicas por parte de los terapeutas, así como una adaptación cuidadosa a las necesidades

individuales de los pacientes.

Este modelo nos ayuda a comprender de una manera más amplia como estas

metodologías terapéuticas no sólo se emplean en contextos clínicos a nivel individual, sino que

también son pertinentes para la salud mental en la comunidad. Los principios fundamentales y
técnicas básicas pueden ser ajustados para su aplicación en

programas de apoyo y tratamiento comunitario, contribuyendo a expandir el acceso a la atención

y promover el bienestar psicológico en un mayor número de individuos.

Estas metodologías terapéuticas no sólo se emplean en contextos clínicos a nivel

individual, sino que también son pertinentes para la salud mental en la comunidad como se puede

evidenciar a lo largo del informe. Los principios y técnicas básicas pueden ser ajustados para su

aplicación en programas de apoyo y tratamiento comunitario, contribuyendo a expandir el acceso

a la atención para el bienestar de la comunidad o sociedad actual.

Es así que de esta manera, el modelo cognitivo-conductual de la tercera generación

capacita a las personas para que se conviertan en agentes activos en su propio proceso de

recuperación, mostrándole ciertas habilidades como la autoaceptación, autorregulación

emocional y conexión con los valores personales, y se puede establecer como pauta principal que

la terapia de tercera ola fomenta un sentido de empoderamiento y autonomía en los individuos.


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