INFORME GRUPAL: MODELOS DE PSICOTERAPIA
Alcivar Pinargote Esther, Arteaga Mero Patricia, Burgos Delgado Ammy, Cedeño Fortún
Elian, Echeverría López Christopher, Guerrero Falcones Nabin, Mendoza Olives Dana, Moreira
Palacios Nathaly, Zambrano Vélez María
Psicoterapia: Modelos Teóricos
Carrera de Psicología, Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
Sexto Semestre “B”
Contenido
1. CONDUCTISMO CLÁSICO..........................................................................................4
1.1 Introducción...............................................................................................................4
1.2 Desarrollo..................................................................................................................5
1.2.1 Genealogía y contexto socio histórico................................................................5
1.2.2 Autores Fundamentales.......................................................................................8
1.2.3 Conceptos básicos aplicados a la Salud Mental Comunitaria..........................13
1.2.5 Técnicas Psicoterapéuticas Fundamentales Y Su Aplicación A La
Salud Comunitaria.................................................................................................................20
1.2.5 Evolución Del Modelo Conductista Clásico.....................................................25
1.3. Conclusión..............................................................................................................28
2. CONDUCTISMO OPERANTE....................................................................................29
2.1 Introducción.............................................................................................................29
2.2 Desarrollo................................................................................................................29
2.2.1 Genealogía y contexto histórico.......................................................................29
2.2.2 Autores principales...........................................................................................31
2.2.3 Conceptos básicos y aplicación a la salud mental comunitaria........................34
2.2.4 Técnicas fundamentales y su aplicación...........................................................39
2.2.5 Evolución con aspectos anteriores....................................................................44
2.3. Conclusión..............................................................................................................46
3 MODELO CONGITIVO-CONDUCTUAL DE PRIMERA GENERACIÓN...............46
3.1 Introducción.............................................................................................................46
3.2 Desarrollo................................................................................................................47
3.2.1 Genealogía y Contexto Sociohistórico.............................................................47
3.2.2 Autores Fundamentales y sus Aportaciones...................................................50
3.2.3 Conceptos Básicos y su Relación con la Psicología Comunitaria.................58
3.2.4 Técnicas del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación............66
3.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación..........75
3.3 Conclusión...........................................................................................................78
4. COGNITIVO CONDUCTUAL DE SEGUNDA GENERACIÓN...............................79
4.1 Introducción.............................................................................................................79
4.2. Desarrollo.....................................................83
4.21 Contexto socio histórico....................................................................................83
4.2.2 Autores fundamentales y sus aportaciones al modelo......................................85
4.2.3 Conceptos básicos y su relación con la psicología comunitaria.......................97
4.2.4. Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación en la psicología
salud comunitaria.................................................................................................................100
4.2.5 Evolución del modelo respecto a los anteriores.............................................109
5. MODELO COGNITIVO CONDUCTUAL: TERCERA GENERACIÓN..................111
5.1 Introducción...........................................................................................................111
5.1 Desarrollo...............................................................................................................113
5.1.2 Genealogía y contexto socio-histórico............................................................113
5.1.2 Autores principales y sus aportaciones...........................................................116
5.1.3 Conceptos básicos y su aplicación a la salud mental comunitaria..................121
5.2.4 Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación a la salud mental
comunitaria..........................................................................................................................125
5.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo- Conductual tercera generación................132
5.3 Conclusiones..........................................................................................................134
1. CONDUCTISMO CLÁSICO
1.1 Introducción
El conductismo clásico, una corriente fundamental en la psicología, se originó en un
contexto sociohistórico marcado por la necesidad de objetividad y cientificidad en el estudio del
comportamiento humano en Estados Unidos, dando así sus raíces se remontan a principios del
siglo XX, con figuras destacadas como John B. Watson y otros autores
El conductismo clásico surge en un momento donde la psicología buscaba distanciarse de
enfoques subjetivos y adentrarse en la observación y medición del comportamiento observable,
dicho contexto marcado por avances científicos y tecnológicos, se buscaba una psicología más
empírica y objetiva, alejada de la introspección.
A lo largo de los años, el conductismo clásico ha evolucionado, integrando nuevos
enfoques y conceptos, por ello, dentro del presente informe se darán a conocer todos los aspectos
fundamentales sobre el conductismo clásico en el campo de psicología, permitiendo un abordaje
más completo y holístico del comportamiento humano.
1.2 Desarrollo
1.2.1 Genealogía y contexto socio histórico
El conductismo surge a finales del XIX y alcanza su mayor desarrollo a comienzos del
siglo XX, enfatizando que el conductismo de Watson con su énfasis en la ciencia natural y con
sus aplicaciones potenciales a los más diversos campos de la actividad humana, encajó muy bien
en la cultura estadounidense de esa segunda década del siglo XX. (Ardila, 2013).
El movimiento iniciado por Watson casó en el contexto de la historia social y cultural de
Estados Unidos en ese momento, manifestando que la nueva psicología con su énfasis en la
predicción y el control del comportamiento tenía una
respuesta para la sociedad de la época. El “evangelio” del logro por medio del autocontrol, y la
preocupación nacional con la eficiencia y el orden durante la transición de una sociedad
individualista a una sociedad corporativa, estuvo muy acorde con las propuestas originales de
Watson.
En Estados Unidos a comienzos del siglo XX estaban teniendo lugar numerosos cambios
culturales y se estaba desarrollando la mentalidad de autonomía, individualismo, necesidad de
controlar el ambiente y construir una sociedad con base de los principios de la ciencia y la
tecnología de la época, y de planear el futuro, refiriendo que era una sociedad cada vez más
urbana requería nuevos modos de mantener el orden y el control social.
Con el paso del tiempo estas ideas se extendieron a oros contextos culturales, se
internacionalizaron, y sin duda la modernidad, la valoración de la ciencia natural, el gran
desarrollo de la psicología a nivel internacional y su búsqueda de “credibilidad” en el mundo
académico y en el mundo aplicado, hicieron que el conductismo se reconociera en otras culturas
diferentes de la estadounidense.
El conductismo clásico surge en un contexto cultural, político y económico caracterizado
por la industrialización, la urbanización y el pragmatismo en América del Norte a principios del
siglo XX. Estados Unidos estaba experimentando un rápido crecimiento económico y social, con
la expansión de la industria y la urbanización, dicho contexto influyó en la forma en que se
concebía el estudio del comportamiento humano, centrándose en la observación y la medición
objetiva.
Entre 1879 y 1914 se originó la Segunda Revolución Industrial en esta etapa se
desarrollaron nuevas industrias, a partir de una serie de inventos y descubrimientos como la
electricidad, el acero, consumo de nuevas fuentes de
energías, el telégrafo, el teléfono, la máquina de escribir, la máquina de coser, la fotografía, el
cine, el automóvil y el avión, entre otros. Incluso, el desarrollo de o la automotriz y la
petroquímica, impulsaron el crecimiento económico y la modernización de Estados Unidos. Aquí
es donde se puede hablar del aumento de la población, mejoras en transporte y comunicación,
junto con la producción en masa a menor costo, impulsaron un mayor consumo, incluyó a clases
sociales antes marginadas en el mercado, que comenzaron a adquirir alimentos, ropa, calzado y
nuevos productos industriales, como la máquina de coser, dando inicio al consumo masivo.
Políticamente, el conductismo clásico emergió en un período de cambio social y
científico, con una creciente confianza en la capacidad de la ciencia para resolver problemas
humanos. Esta confianza en la ciencia y la tecnología se reflejaba en el énfasis del conductismo
en el estudio objetivo y cuantificable del comportamiento.
Económicamente, la sociedad estaba experimentando cambios significativos debido a la
industrialización y la expansión económica, se podría decir que dicgis cambios llevaron a una
mayor atención en la eficiencia y la productividad, lo que se reflejó en el interés del conductismo
en el condicionamiento y el aprendizaje para modificar y controlar el comportamiento humano y
animal de manera predecible.
El énfasis en la eficiencia y la producción en la era industrial se reflejó en el conductismo
clásico a través de su enfoque en la observación y la medición objetiva del comportamiento, los
conductistas creían en la importancia de identificar patrones de comportamiento que pudieran
predecirse y controlarse, similar a cómo se gestionaban los procesos industriales.
Los principios del conductismo clásico se aplicaron en una variedad de contextos
industriales y educativos, donde, en la industria, se utilizaron técnicas de condicionamiento para
entrenar a los empleados y mejorar la eficiencia laboral, por
otra parte, el ámbito educativo, se desarrollaron métodos de enseñanza basados en el refuerzo y
el condicionamiento para mejorar el aprendizaje y la retención de conocimientos.
Los avances tecnológicos, como los dispositivos de registro y medición del
comportamiento, proporcionaron a las conductistas herramientas para recopilar datos de manera
más precisa y objetiva. Por ejemplo, Skinner desarrolló la caja de Skinner, un dispositivo que
permitía el estudio del condicionamiento operante en animales de laboratorio.
El conductismo clásico, enfatizando el refuerzo y el condicionamiento, han permeado la
cultura popular y la comprensión común del comportamiento humano, se refleja en la forma en
que se diseñan productos, se enseña, se entrena a animales, entre otros.
La nueva psicología, centrada en predecir y controlar el comportamiento, ofrecía
soluciones a la sociedad de la época. En una era que valoraba el logro a través del autocontrol y
se preocupaba por la eficiencia y el orden, especialmente durante la transición de una sociedad
individualista a una corporativa, las ideas de Watson encajaban perfectamente (Cohen, 1979).
1.2.2 Autores Fundamentales
El conductismo clásico es una corriente de la psicología que se enfoca en el estudio del
comportamiento observable y medible, así como en cómo este comportamiento es influenciado
por el entorno. Surgió a principios del siglo XX y fue desarrollado principalmente por psicólogos
como Iván Pávlov y John B. Watson.
Uno de los conceptos fundamentales del conductismo clásico es el condicionamiento, que
se refiere al proceso mediante el cual un estímulo se asocia repetidamente con una respuesta
específica, lo que lleva a que esa respuesta se produzca automáticamente ante ese estímulo.
Iván Pávlov (1849-1936)
Iván Petrovich Pávlov fue un fisiólogo ruso
conocido principalmente por su trabajo en el condicionamiento clásico, en sus estudios descubrió
que los perros podían aprender a asociar estímulos neutros con estímulos incondicionados (como
la comida) y producir respuestas condicionadas (como la salivación) ante esos estímulos neutros.
Según Núñez (2015), Pávlov es reconocido como uno de los padres fundadores de la
psicología moderna debido a su influencia en el desarrollo de teorías del aprendizaje y la
psicología experimental. El Condicionamiento clásico sentó las bases del conductismo, una de
las escuelas más importantes de la psicología, y nace como consecuencia de los estudios Pávlov,
un psicólogo ruso que se interesó por la fisiología de la digestión, especialmente en los reflejos
de salivación en perros.
En sus experimentos demostró cómo los estímulos neutros pueden llegar a evocar
respuestas condicionadas mediante asociaciones repetidas con estímulos incondicionados y su
trabajo estableció las bases del estudio científico del aprendizaje y la influencia del ambiente en
el comportamiento.
Pávlov es considerado actualmente como una figura fundamental en la historia de la
psicología, especialmente en el campo del aprendizaje y el condicionamiento, su trabajo pionero
en el condicionamiento clásico ha tenido un impacto duradero en la comprensión de cómo los
organismos aprenden asociaciones entre estímulos y respuestas.
John Watson
Según Pérez y Cruz (2003), fue protagonista de una verdadera revolución en psicología,
ya que, fascinado por los descubrimientos de Pávlov, John Watson propuso que el proceso de
Condicionamiento clásico podía explicar también el aprendizaje en los humanos. Como
conductista clásico, pensó que las emociones también se aprendían mediante la asociación
condicionada y, de hecho, pensó que las diferencias en el
comportamiento entre humanos eran provocadas por las distintas experiencias que cada uno
vivía.
Además, es conocido por su afirmación de que los psicólogos deberían limitarse al
estudio de comportamientos, ya que expresó en su "Manifiesto Conductista", que la psicología
debería ser una ciencia puramente objetiva, con el objetivo de predecir y controlar el
comportamiento, propuso que el estudio de los procesos mentales debía ser reemplazado por el
análisis de los comportamientos observables.
Edward Lee Thorndike
Edward Lee Thorndike fue un psicólogo estadounidense cuyas contribuciones al campo
de la psicología educativa y del aprendizaje fueron significativas, es en 1898, cuando establece
que las respuestas seguidas de satisfacción se refuerzan y tienden a ser repetidas, mientras que
las respuestas seguidas de disgusto o molestia tienden a ser suprimidas.
Según Pellón (2013), a Thorndike se le conoce principalmente por su teoría del
condicionamiento instrumental, esta describe cómo los comportamientos son fortalecidos o
debilitados por sus consecuencias. En esta teoría el comportamiento del organismo (la
"respuesta") produce algún efecto en el entorno (la "consecuencia"), lo que influye en la
probabilidad de que el comportamiento se repita en el futuro.
Edward Thorndike es recordado como uno de los pioneros en el estudio científico del
comportamiento del ser humano, cuyas ideas y experimentos han tenido un impacto significativo
en la comprensión de cómo aprenden los organismos y en la práctica educativa.
También podemos encontrar otros autores importantes en los postulados del conductismo
clásico:
Wolpe es considerado como uno de los pioneros en
el desarrollo de la terapia, este psiquiatra sudafricano-estadounidense es conocido por la
aplicación de principios conductistas para abordar los trastornos psicológicos, teniendo
importantes aportes en el tratamiento de la ansiedad.
Según Peréz y Cruz (2003), entre las contribuciones más importante de este autor fue el
desarrollo de la desensibilización sistemática esta técnica busca reducir gradualmente la
respuesta de ansiedad ante un estímulo temido a través de la exposición controlada y la
asociación con una respuesta de relajación, técnica comúnmente utilizada para tratar la ansiedad
y las fobias. Es de suma importancia comentar que Wolpe fue uno de los principales defensores
de la terapia conductual, este se basa en la idea de que el comportamiento mal adaptativo puede
ser cambiado a través de técnicas de aprendizaje.
Antes del trabajo de Wolpe, los tratamientos para la ansiedad eran limitados y a menudo
ineficaces. Su enfoque proporcionó una alternativa práctica y efectiva que ha sido ampliamente
adoptada en la práctica clínica.
También podemos encontrar otros autores importantes en los postulados del conductismo
clásico:
Jacob Kantor (1884-1952)
Fue un psicólogo estadounidense que hizo importantes contribuciones al conductismo
clásico, su trabajo se centró en las interacciones entre el organismo y su entorno. Aunque a veces
no se les menciona junto a figuras más conocidas como Pavlov, Watson o Skinner, su trabajo fue
significativo en el desarrollo y la expansión del conductismo.
Según Pellón (2013), entre las contribuciones principales encontramos a el Inter
conductismo, la cual, también conocido como la teoría interconductual, este es una forma de
intervención que enfatiza las interacciones entre los
organismos y su entorno en un contexto específico. Esta teoría es importante dentro del marco
del conductismo debido a su enfoque en el comportamiento observable y las interacciones
dinámicas entre el organismo y su entorno.
El "Inter conductismo" de Kantor, donde la conducta es interpretada como una
«interacción». No se trata de una respuesta al entorno, sino de un ida y vuelta constante. Puede
que la conducta y el entorno sean independientes, pero ambos están condicionados por la
interacción. Y de ahí que aparece la noción de Inter conducta -el resultado de un estímulo y una
respuesta que no acaban allí, sino que son permanentes a largo plazo-.
Edwin Ray Guthrie
Edwin Ray Guthrie fue un psicólogo estadounidense, considerado como un precursor del
conductismo y su trabajo ha contribuido significativamente al desarrollo de la teoría del
condicionamiento clásico y ha dejado una marca importante en el campo.
Entre las aportaciones al conductismo clásico, encontramos que “Edwin Ray Guthrie
(1886-1959) desarrolló una teoría del aprendizaje alrededor del principio de asociación por
contigüidad temporal entre estímulos y respuestas”. Es decir, que en esta teoría se resalta la
importancia de la asociación temporal entre un estímulo y una respuesta en la formación de
hábitos y comportamientos condicionados, este ha influido en la forma en que se conciben y
diseñan experimentos en el ámbito del condicionamiento clásico, así como en su aplicación en
diversos contextos, como la terapia conductual y la modificación del comportamiento.
Clark Hull (1884-1952)
Clark L. Hull fue un destacado psicólogo estadounidense que realizó importantes
contribuciones al conductismo y a la teoría del aprendizaje, entre estas se encuentra su teoría
sistemática del aprendizaje en la primera mitad del siglo
XX, que es conocida como la teoría de Hull, la cual se considera una parte importante del
conductismo clásico.
Según Pellón (2013), la teoría de Hull se centraba en explicar el aprendizaje en términos
de estímulos, respuestas y reforzadores, autor postulaba que el aprendizaje ocurre cuando una
respuesta es seguida de una reducción en la necesidad fisiológica del organismo, lo que él
llamaba un reforzador primario y se centraba en entender el comportamiento como el resultado
de la interacción entre estímulos y respuestas, influenciados por diversos factores motivacionales
y reforzadores.
La teoría de Hull fue una de las primeras en intentar explicar el aprendizaje de una
manera rigurosa y matemática, pero ha sido criticada por su complejidad y su falta de aplicación
a situaciones del mundo real.
1.2.3 Conceptos básicos aplicados a la Salud Mental Comunitaria
El condicionamiento clásico es uno de los procesos tempranamente estudiado y teorizado
en psicología. Igualmente, sus aplicaciones surgieron hace largo tiempo y en la actualidad
abarcan múltiples problemas médicos y comportamentales que van desde las fobias hasta el
abuso de drogas psicoactivas. (Pérez & Cruz, 2003)
Para poder comprender el condicionamiento clásico es necesario tener en cuenta los
siguientes elementos clave:
Estímulo: Cualquier incentivo, información o señal que provoca una respuesta en el
individuo.
Respuesta: La conducta de un organismo resultado de la reacción a un estímulo.
Conducta: La conducta es una acción que un
individuo u organismo ejecuta en respuesta a estímulos internos o externos. Es una respuesta a
una motivación y se refleja en la personalidad y en el trato que damos a los demás
Condicionamiento: El aprendizaje que surge tras el estudio de los estímulos y de las
respuestas.
Condicionamiento clásico: Un tipo de aprendizaje en el cual un estímulo originalmente
neutro llega a provocar una respuesta al asociarse con un estímulo que normalmente la provoca.
Reflejo: La conexión entre estímulos ambientales y respuestas del organismo, donde el
cerebro actúa como coordinador de los reflejos a través de la actividad nerviosa superior.
Análisis funcional: El conductismo busca entender el comportamiento en términos de las
relaciones entre estímulos y respuestas, sin enfocarse en procesos mentales internos.
Conducta observable: El conductismo se enfoca en el estudio de la conducta que se
puede ver, oír o medir de manera directa, sin considerar fenómenos internos.
Con el ejemplo: Por medio del condicionamiento clásico el niño aprende también a
responder emocionalmente a gran número de palabras, y estas y sus combinaciones sirven como
premios y castigos (reforzadores) para él. (Staats, 2009)
El estímulo incondicionado (EI): es un estímulo que provoca una respuesta natural o
refleja en el organismo, como el olor de la comida que hace que un perro segregue saliva.
La respuesta incondicionada (RI): es la respuesta natural que se produce ante el EI,
como la salivación del perro al oler la comida.
El estímulo neutro (EN): es un estímulo que inicialmente no provoca ninguna respuesta
en el organismo, como el sonido de una campana.
Estímulo Condicionado (EC): es el EN que,
después de ser asociado repetidamente con el EI, llega a evocar una respuesta similar a la RI,
como el sonido de la campana que hace que el perro segregue saliva.
La respuesta condicionada (RC): la respuesta que se produce ante la presentación del
EC, similar a la RI, como la salivación del perro al escuchar la campana.
¿Cómo se relaciona el conductismo clásico con la psicología comunitaria?
En psicología comunitaria, el conductismo clásico se puede utilizar para comprender y
cambiar el comportamiento de las personas en relación con su salud mental. Por ejemplo, si en
una comunidad se produce un comportamiento de alto estrés, el conductismo clásico se puede
utilizar para identificar estímulos que producen estrés y desarrollar estrategias de intervención
que cambien el comportamiento de los ciudadanos hacia esos estímulos, puede incluir el uso de
técnicas de relajación, la creación de espacios de relajación dentro de la comunidad o la
enseñanza de habilidades para manejar el estrés.
Contextualización de un ejemplo de consumo de tabaco en base a los conceptos
básicos:
En la comunidad “Los Ángeles” existe una alta prevalencia de consumo de cigarrillos
entre los adolescentes, por ello, se ha buscado implementar un programa de intervención basado
en principios conductistas para reducir el tabaquismo en este grupo etario.
Estímulo:
Se identifican los estímulos que desencadenan el deseo de fumar en los adolescentes,
como la presión de grupo, el estrés o la publicidad del tabaco.
Respuesta:
El consumo de cigarrillos se considera la respuesta
conductual de los adolescentes ante los estímulos identificados, tales como la presión social de
sus grupos de amigos consumiendo este producto.
Condicionamiento:
A través del programa, se busca generar un condicionamiento negativo, asociando el
consumo de cigarrillos con consecuencias adversas, tanto a corto como a largo plazo, ejemplo,
problemas respiratorios, cáncer, problemas cognitivos, etc.
Condicionamiento clásico:
Se utilizan técnicas de condicionamiento clásico para asociar el acto de fumar con
estímulos desagradables, como imágenes impactantes de los efectos del tabaco en la salud o
mensajes que resalten los costos económicos y sociales del hábito, en especial se enfatiza las
problemáticas que causa a la salud física y mental.
Reflejo:
Se espera que, a través del condicionamiento, los adolescentes desarrollen reflejos de
rechazo y aversión ante los estímulos relacionados con el tabaco, como el olor a cigarrillo o la
presencia de paquetes de cigarrillos.
Análisis funcional:
El programa se enfoca en comprender cómo los estímulos relacionados con el tabaco
influyen en las respuestas conductuales de los adolescentes, sin necesidad de explorar procesos
mentales internos.
Conducta observable:
Se evalúa el impacto del programa midiendo
directamente la reducción en el consumo de cigarrillos y la participación de los adolescentes en
actividades alternativas saludables, sin considerar fenómenos internos.
Este ejemplo muestra cómo los principios del conductismo clásico pueden ser aplicados
de manera efectiva en la prevención del consumo de cigarrillos en adolescentes, destacando la
importancia de identificar y modificar los estímulos que desencadenan el hábito,
APLICACIÓN A LA SALUD MENTAL COMUNITARIA
“El condicionamiento clásico es uno de los procesos más tempranamente estudiados y
teorizados en psicología, sus aplicaciones surgieron hace largo tiempo y en la actualidad abarcan
múltiples problemas médicos y comportamentales” (Pérez, 2003).
“Condicionamiento clásico: método ideado por Pavlov mediante el cual se asocia un
estímulo condicionado con otro incondicionado. En este procedimiento se presentan dos
estímulos con estrecha proximidad temporal. El primero, o EI, produce un reflejo. Después de un
cierto número de ensayos, también el segundo, o EC, adquiere la cualidad de producir un reflejo
semejante.” (Sarason, 1981, p. 574).
Aprendizaje y educación
Polanco en 2011 resalta los aportes realizados por el Conductismo al conocimiento del
aprendizaje, es uno de los más importantes, tanto por su carácter teórico, que pone de relieve el
valor de la experiencia en contextos, valorizando lo interindividual; como por su carácter
práctico, ampliando y fortaleciendo las estrategias de aprendizaje de conductas comunitarias.
B. F. Skinner diseñó las prácticas de educación programada con base en el Análisis
experimental del comportamiento, hecho que, si bien puede tener un gran costo de producción
debido a que necesita una vasta integración interdisciplinaria para el desarrollo de cada programa
particular, su aplicación puede ser generalizada y bajar los
costos en la etapa de aplicación, y dichos programas pueden ser destinados al aprendizaje de
conductas prosociales, cooperativas y comunitarias.
Motivación
El Conductismo ha aportado muchos datos también en la motivación. Las primeras
teorizaciones de base conductista fueron las realizadas por de C. Hull, estas señalan el conceptos
de drive o impulso primario, que muestran que las necesidades fisiológicas del organismo
funcionan como elemento activador de las conductas de búsqueda, hasta que una de ellas da con
la eliminación de la necesidad, lo que la convierte en motivador primario, mientras que los
incentivos o motivaciones secundarias son los elementos intermedios que nos permiten obtener
los primarios (alimentos, etc.)
Prevención
Puede utilizarse para desarrollar e implementar programas de prevención que promuevan
conductas saludables. Se lleva a cabo la implementación del programa de prevención, que puede
incluir una variedad de actividades y estrategias. Esto podría implicar la incorporación de
lecciones educativas sobre nutrición y ejercicio en el currículo escolar, la organización de
actividades extracurriculares que fomenten la actividad física, y la colaboración con padres y
cuidadores para promover hábitos saludables en el hogar.
Modelos de Roles
El conductismo clásico también puede aplicarse a través del modelado de roles, donde se
destacan y promueve la salud mental. Aplicar el conductismo clásico a través del modelado de
roles para destacar y promover la salud mental implica utilizar el aprendizaje observacional para
enseñar y reforzar
Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es una forma de psicoterapia conductual
que se ha mostrado efectiva en el tratamiento de diversos problemas de salud mental, como la
ansiedad, la depresión y el estrés.
En cuanto a los centros comunitarios donde se ha aplicado ACT, es importante destacar
que esta terapia ha tenido una amplia difusión y ha sido implementada en diversos entornos
clínicos y comunitarios.
La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es una técnica terapéutica que se ha
mostrado efectiva y beneficiosa en el contexto comunitario por varias razones:
Enfoque en los valores personales: ACT se centra en ayudar a las personas a
identificar sus valores personales y a comprometerse con acciones que estén
alineadas con esos valores. En un entorno comunitario, esta orientación puede ser
especialmente relevante para promover el bienestar emocional y la cohesión
social al fomentar la conexión con los valores compartidos dentro de la
comunidad.
Flexibilidad y adaptabilidad: La ACT es una terapia flexible y adaptable que
puede ser aplicada en una variedad de contextos y poblaciones. En entornos
comunitarios, donde las necesidades y los recursos pueden ser diversos, la
capacidad de adaptar la terapia a las circunstancias específicas de la comunidad y
de los individuos puede ser una ventaja significativa. (Rey, 2004 )
Según Liberman et al. (1976), el uso regular de registros conductuales constituye una de
las innovaciones más importantes introducidas en un centro de salud mental comunitaria por un
enfoque conductual. La OMS promueve la salud mental como un componente esencial del
bienestar general de las personas y las comunidades. Al
integrar los principios conductuales en las políticas de salud mental comunitaria, se pueden
desarrollar intervenciones efectivas que se enfoquen en la prevención, el tratamiento y la
promoción de la salud mental en un contexto comunitario.
Ejemplo:
En el barrio Guadalupe se ha toma la iniciativa de colocar un contenedor de reciclaje
(estímulo incondicionado) en un área accesible para los residentes.Cada vez que un vecino utiliza
el contenedor de reciclaje, se emite una canción alegre y agradable (estímulo neutro) para indicar
que han hecho algo positivo. Con el tiempo, los vecinos del barrio comienzan a asociar el sonido
agradable con el acto de reciclar.
1.2.5 Técnicas Psicoterapéuticas Fundamentales Y Su Aplicación A La Salud Comunitaria
El condicionamiento clásico puede emplearse para diferentes fines dentro de la
Psicología, entre ellos se utiliza como ayuda para superar fobias, adicciones o miedos,
empleando técnicas de modificación de conducta, entre las más utilizadas se encuentran:
- Técnica de aversión: Méndez y Olivares (2010) indican que para que la técnica sea
efectiva primero se tiene que asociar un estímulo (EC) que resulta atractivo por parte del
sujeto, ante la presencia de un estímulo aversivo, el cual va a actuar como estímulo
incondicionado. Mediante reiteradas y sucesivas asociaciones entre ambos estímulos se
producirá, como consecuencia, una devaluación del estímulo positivo.
Si durante las condiciones terapéuticas se produce el condicionamiento de una
respuesta aversiva, ante determinados estímulos caben esperar que el sujeto evite
situaciones en las que estén presentes elementos del
conjunto estimular condicionado. (Hernández, 2014)
Es decir, esta técnica consiste en exponer a un sujeto frente a un estímulo
agradable para él (que será aquella conducta que se pretende eliminar) mientras que se
asocie una sensación desagradable con la utilización de otro estímulo. El objetivo es
condicionar al paciente para que asocie el estímulo con esa sensación desagradable y de
este modo eliminar un comportamiento no deseado. Las sensaciones desagradables
pueden variar, ya que en algunos casos se puede aplicar sustancias de sabor desagradable
en las uñas para evitar la costumbre de morderlas o usar sustancias eméticas en
combinación con el alcohol para desincentivar su consumo.
Ejemplo 1: Juan quiere dejar de fumar y por ello asiste a consulta. Su terapeuta al
ver la situación utiliza esta técnica emparejando el tabaquismo con algunos estímulos
aversivos como olores desagradables, entre ellos el olor a pies sudados, vómito u otro
estímulo aversivo.
Ejemplo 2: María comió hamburguesa en un restaurante cerca de su casa, a las
horas ella se empezó a sentir mal. María continuó comiendo en aquel lugar y el malestar
siguió durante ese tiempo, al asociar el malestar con la ingesta de ese producto, María
evitó este tipo de alimento ya que no quería enfermarse nuevamente.
- Contracondicionamiento: Fue desarrollada por Mary Cover Jones en 1924, ella utilizó
por primera vez el contra condicionamiento para tratar una fobia, el caso era de un
pequeño llamado Peter el cual tenía fobia a los conejos; por ello, Jones con la utilización
de esta técnica asociaba el estímulo desagradable que representaba el conejo para Peter,
con un nuevo estímulo agradable que consistía en la entrega de galletas; después de
varias sesiones obtuvo como resultado que el niño
era capaz de acariciar al animal sin mostrar ninguna respuesta de ansiedad.
Por lo tanto, el contra condicionamiento busca eliminar una respuesta no deseada
reemplazándola con otra más apropiada mediante el uso de estímulos positivos, por ello,
es utilizada frecuentemente para tratar fobias irracionales, en este proceso, el individuo es
expuesto al estímulo que desencadena la respuesta no deseada, al mismo tiempo que se
presenta un estímulo opuesto que induce una respuesta de relajación.
Esta técnica tiene como objetivo presentar un estímulo que provoca una respuesta
indeseada, acompañado de un estímulo positivo o agradable, con la finalidad de que la
persona no lo perciba como amenaza.
Ejemplo: Un paciente llamada Verónica tiene miedo a los perros, sin embargo, en
lugar de exponerla directamente al perro que podría ser abrumador y aumentar su miedo,
se empleará el contracondicionamiento para modificar la respuesta emocional de ella. En
primer lugar, se le presenta al perro en un entorno controlado y seguro, manteniendo una
distancia para que la persona no se sienta amenazada; mientras el perro está presente se
introduce un estímulo positivo que podría ser ofrecerle a Verónica su comida favorita o
hacer que escuche su música preferida. En sesiones sucesivas, se irá reduciendo la
distancia de la persona y el perro, con el tiempo, la persona empieza a asociar la
presencia del perro con las sensaciones agradables producidas por el estímulo positivo,
disminuyendo su miedo y desarrollando respuestas más calmadas y positivas ante los
perros. Este proceso reacondiciona la respuesta emocional de la persona, transformando
el miedo en una reacción más neutral o incluso positiva.
La desensibilización sistemática
Vallejo & Vallejo (2016) indican que la
desensibilización sistemática (DS) es una de las técnicas pioneras de modificación de conducta.
Desarrollada por Joseph Wolpe en 1958 y aplicada en el tratamiento de las fobias, se trata de un
procedimiento de extinción. Al exponer al paciente al estímulo fóbico se obtiene la desaparición
de la respuesta de ansiedad.
Plantea una especie de entrenamiento en el que los pacientes aprenden a gestionar las
emociones producidas por experiencias ansiógenes, siguiendo una curva de dificultad
ascendente, de lo fácil a lo más complicado, adaptándose al progreso de la persona.
Monserrat (2010) Plantea que el tratamiento consta de tres componentes distintos:
a) entrenamiento en la relajación progresiva de la musculatura
b) construcción de una jerarquía de miedos
c) la desensibilización propiamente dicha que consistirá en repetidas presentaciones
imaginarias del estímulo de miedo de forma gradual mientras el paciente se encuentra en una
relajación muscular progresiva
Se da comienzo con una respuesta incompatible con la ansiedad, en este caso la
relajación es la ideal, puede utilizarse cualquier otra respuesta que resulte incompatible con la
ansiedad (meditación, hipnosis, estados emocionales positivos, auto-instrucción asertivo, etc.)
Como se ha hecho mención la clave está en elegir una respuesta que sea utilizada de
forma rápida y fácil mientras se evocan los estímulos ansiógenos. Por ello dentro de los
procedimientos más utilizados en la DS se encuentra el Entrenamiento en Relajación Progresiva
de Jacobson, que ayuda a identificar los músculos en tensión para conseguir llevarlos hasta el
estado de relajación, de esta manera el paciente tiene que discriminar de los niveles de tensión y
relajación de los distintos grupos musculares a través de ejercicios de tensión/distensión.
El siguiente paso de la aplicación será la elaboración
de una jerarquía de exposición que ayude a ordenar los pasos que se irán dando en el
acercamiento y manejo del estímulo o situación temida. Para ello es importante contemplar desde
los más fáciles hasta lo más difíciles, esto sirve para la graduación de intensidad de los ítems, y
para poder medirlo se utiliza una escala de ansiedad subjetiva de 0 a 100 “USAs”, considerando
que un valor mayor que 25 USAs equivale a ansiedad. Estos ítems deben ser concretos y
cercanos a la realidad del sujeto. La jerarquía de ansiedad suele tener entre 10 y 15 ítems, por
ello es aconsejable que la escala comience con un ítem neutro o muy débil, y termine con el
máximo de 100.
Un punto importante en la aplicación de esta técnica es que implica la exposición del
estímulo temido en imaginación y por ello la capacidad imaginativa del paciente es necesaria
para poder detectar posibles problemas que pudiesen inferir con el desarrollo de la técnica.
Una vez entrenado el paciente en relajación, elaborado la jerarquía de ansiedad y
evaluado la capacidad imaginativa del paciente, se comienza con las sesiones de
desensibilización se comienza por acordar una señal que el paciente realizará para indicar que
está relajado o por lo contrario si se siente con ansiedad. La sesión de desensibilización comienza
con el paciente sentado en un lugar cómodo y desarrollando la respuesta de relajación para el la
cual ya fue previamente entrenado, una vez indicada su señal se presenta el primer ítem de la
jerarquía y se le pide que lo imagine con el mayor realismo posible.
Asociación de Estimulo y la Conducta Refleja
Técnica básica que a partir de ella se han elaborado las restantes. Si un estímulo que
provoca una conducta, lo asociamos con otro estímulo cualquiera, cuando se produzca éste,
también se seguirá aquella conducta o una muy parecida. Si un estímulo provoca alegría, y le
asociamos con un segundo estímulo, como puede ser el
sonido de un timbre, cuando éste suene, aun sin haberse producido el primer estímulo, se
responderá con alegría. Para que se produzca la asociación de los estímulos debe practicarse el
aprendizaje durante cierto espacio de tiempo. La conducta aprendida de forma refleja puede
extinguirse si no se aplica el estímulo inicial junto al nuevo, renovando así el condicionamiento
(Wayne, 2006)
Consiste en asociar o aparear dos estímulos (estimulo A y estimulo B) para que al
aparecer el segundo exista la misma respuesta del primero. Es decir, si un estímulo A que
provoca una conducta, se le asocia con otro estimulo B, cuando se produzca éste, aparecerá la
conducta inicial o una muy parecida.
Aplicación de las técnicas del conductismo clásico en la salud comunitaria
Estas técnicas pioneras del conductismo clásico son de gran ayuda a la hora de realizar
prevención dentro de la comunidad, ya que estas técnicas provocan respuestas inmediatas en los
individuos, por lo que si estos estímulos de prevención se presentan a la comunidad con
frecuencia existirá un cambio en la conducta del sujeto.
Por esta razón, pueden causar gran impacto en la población, por ejemplo, en una
comunidad esto puede aplicarse en la prevención cáncer de pulmón, se puede realizar varias
presentaciones gráficas tanto en imágenes como reproducir videos a grupos de personas que
puedan ser o no ser consumidoras de tabaco, con la finalidad de que aquellos individuos vean los
terribles daños que provoca el cáncer y el consumo de cigarrillo el cual es un alto
factor de riesgo.
1.2.5 Evolución Del Modelo Conductista Clásico
La psicología como disciplina científica ha ido experimentando cambios desde sus
inicios, desarrollando múltiples modelos y teorías para comprender el proceso que pasa la mente
humana, así como también su comportamiento. Es por ello que es lógico mencionar el hecho de
que antes del surgimiento del conductismo clásico como tal, hubo otras corrientes u enfoques que
de alguna u otra forma sentaron las bases contribuyendo a la consolidación propia de datos del
conductismo clásico. El condicionamiento clásico es una forma de aprendizaje, descrito por
primera vez por el fisiólogo Iván Pávlov, entendiendo que es una ola del aprendizaje con gran
influencia en el conductismo, y que surgió en el siglo XIX.
John Watson replicó los hallazgos de Ivan Pávlov a la conducta humana a través el
experimento con el pequeño Albert. Fue un psicólogo norteamericano que contribuyó al análisis
de la psicología como una ciencia que estudia la conducta basada en el análisis del
comportamiento animal, Watson opinaba que para que la psicología lograra un estatus
verdaderamente científico, tenía que olvidarse del estudio de la conciencia y los procesos
mentales y así nombrar a la conducta su objeto de estudio.
Varias corrientes sirvieron de ayuda ante la teoría del conductismo, como el empirismo la
cual como bases se distinguió el énfasis en la observación y la experiencia (Benavente, 2017),
pues el conductismo clásico se centra en el comportamiento observable y medible. También está
presente el aporte del rechazo a las ideas innatas, es decir que rechaza la noción de que los
comportamientos están de alguna forma predeterminados por factores internos.
Otra corriente de la cual se guio es la psicología estructuralista, pues de aquí fue tomado
en práctica la metodología experimental, pues el conductismo adoptó y expandió este enfoque
descartando la introspección por la observación objetiva y medible. El asociacionismo es otra
teoría que influyó en los aportes del conductismo clásico,
pues durante los trabajos de Iván Pávlov, quien demostró como los estímulos neutros podía
asociarse con respuestas incondicionada a través de la repetición. Otra corriente que en algo
pudo contribuir es el funcionalismo, el cual preparó bases para el conductismo al enfocarse en el
comportamiento observable y su función de adaptación al medio (Izquierdo, 2008).
Otros investigadores se interesaron por el condicionamiento, como F. Skinner y
Thorndike, el primero amplió las ideas de Pávlov y desarrolló el condicionamiento operante, una
forma de aprendizaje asociativo centrado en el refuerzo y el castigo, este tipo de aprendizaje
asociativo se emplea en diferentes contextos de la actualidad para modificar conductas o adquirir
nuevas, Skinner fue el pionero principal de generar una serie de principios y técnicas específicas
en mejorar la calidad educativa, sus aplicaciones han contribuido enormemente al análisis e
intervención del aprendizaje, lo importante en el aprendizaje es el cambio de conducta que se
observa en el sujeto, cómo actúa para una situación particular. No se interesa en los procesos
internos del sujeto, sino en la experiencia, en instancias psicológicas como percepción,
asociación, hábito.
El desarrollo del conductismo clásico fue en su profundidad, influenciado por varias
corrientes y modelos psicológicos, pues está surgió como respuesta a la necesidad de una
psicología objetiva y experimental. Cada una de esas corrientes tubo su contribución como tal y
Watson fue quien formalizó el conductismo como una disciplina psicológica que rechazaba la
introspección y los procesos mentales inobservables. Cada una de estas corrientes proporcionó
elementos esenciales: el énfasis en la experiencia sensorial y la asociación, la consideración de la
función adaptativa del comportamiento, y la aplicación de métodos experimentales rigurosos. El
conductismo clásico, con su enfoque en el comportamiento observable y medible, estableció una
nueva dirección en la psicología, promoviendo una ciencia
empírica y objetiva del comportamiento que sigue influyendo en la psicología contemporánea.
El movimiento iniciado por Watson fue ampliamente bienvenido en el contexto de la
historia social y cultural de Estados Unidos, porque esto es nuevo con la nueva psicología que
enfatiza la predicción y el control del comportamiento, realmente tenía una respuesta para la
sociedad en ese momento, por lo que el conductismo se opuso estructuralismo, funcionalismo,
psicoanálisis y otras formas de conceptualizar los fenómenos de la psicología, esto continúa
incluso con la ciencia de la psicología, su creencia en su aplicación actualmente y su potencial y
contribución para lograr una sociedad mejor.
1.3. Conclusión
El conductismo clásico surgió en un contexto sociohistórico marcado por una nueva era
en Estados Unidos, la cual le dio el comienzo a este modelo, donde su exponente máximo era
Watson desarrollando conceptos clave como el condicionamiento clásico, destacando que el
conductismo clásico está directamente relacionado con la psicología comunitaria, puesto que, sus
principios y métodos se adaptaron y aplicaron para trabajar con comunidades para un beneficios
en la mayor parte de los casos, por ejemplo, aumentar el comportamiento prosocial y eliminar el
comportamiento problemático puede ser útil para prevenir y resolver problemas comunitarios.
Con el tiempo, el conductismo clásico se desarrolló y se integró con otros enfoques
psicológicos como el cognitivismo y el humanismo, considerando que, en la actualidad se
reconoce la importancia de considerar tanto los factores ambientales como los procesos
cognitivos y emocionales para comprender y cambiar el comportamiento humano.
2. CONDUCTISMO OPERANTE
2.1 Introducción
El conductismo operante es fundamental dentro de la psicología del aprendizaje, tiene sus
raíces en el contexto socioeconómico y políticos de finales del siglo XIX en Estados Unidos. La
influencia en el modelo social de su época fue significativa, proporcionando una teoría coherente
sobre cómo los organismos aprenden a través de las consecuencias de su comportamiento.
Llegando a tener implicaciones en la educación, la psicología y las políticas de intervención
comunitaria. Por tal razón, en el presente informe se explora la genealogía y el contexto
histórico, examinando las contribuciones de los principales autores, los conceptos básicos y su
aplicación en diversos ámbitos, especialmente en la salud mental comunitaria. Además, de
entender la evolución de esta teoría desde los primeros estudios de Thorndike hasta los trabajos
avanzados de Skinner, revelando el impacto duradero y la relevancia que tiene en el análisis
contemporáneo y la modificación del comportamiento humano.
2.2 Desarrollo
2.2.1 Genealogía y contexto histórico.
La historia del conductismo operante se remonta a fines del siglo XIX, época donde
Estados Unidos pasaba por una transformación social, al nivel económico, político y social; y en
ese momento es donde nacen corrientes psicológicas, como el conductismo en primer lugar, que
enfatizaba el estudio del comportamiento observable y medible. Y también comienza a sonar el
nombre de Edward Thorndike, fue un psicólogo
estadounidense que realizó experimentos con animales en un intento por comprender el
aprendizaje.
Su investigación con gatos le llevó a formular la "Ley del efecto", que establece que las
respuestas seguidas de satisfacción tienden a ser repetidas, mientras que las seguidas de molestia
tienden a ser evitadas. Su principio clave se basa en la idea de que las experiencias agradables
refuerzan las respuestas asociadas, mientras que las experiencias desagradables debilitan esas
respuestas. La Ley del efecto sienta las bases para el estudio del condicionamiento operante,
donde las consecuencias de una acción determinan la probabilidad de que esa acción se repita
(Reynolds, 1973).
En la década de los 30s, específicamente en 1938 un año antes del inicio de la Segunda
Guerra Mundial, aparece el nombre de Burhus F. Skinner, con la publicación del libro “la
conducta de los organismos” al realizar este libro se inspiró en el trabajo de Ivan Pavlov y John
B. Watson, quienes también realizaron importantes investigaciones en el campo del
condicionamiento. Cabe destacar que, durante estos acontecimientos, Estados Unidos estaba
experimentando los efectos de la gran depresión que había comenzado en 1929, por la cual
Skinner realizó experimentos utilizando cajas operantes (Cajas de Skinner) para estudiar el
comportamiento en entornos controlados. A través de su extenso trabajo en el análisis
experimental del comportamiento, Skinner desarrolló la teoría del condicionamiento operante,
que se centra en cómo las consecuencias de una acción afectan la probabilidad de que esa acción
se repita en el futuro. Entonces, ¿Qué aporta el conductismo operante al modelo social de la
época en la surgió? Se caracterizó por un gran interés en el estudio del comportamiento humano
y la influencia del ambiente en el mismo. El conductismo operante contribuyó a este modelo
social al proporcionar una teoría coherente y clara sobre
como los organismos aprenden a través de las consecuencias de su comportamiento (Romero,
1995).
En el condicionamiento operante, los refuerzos positivos y negativos se utilizan para
fortalecer o debilitar comportamientos específicos. Con sus investigaciones, Skinner pudo definir
muchos de los elementos que afectan al aprendizaje por condicionamiento operante. Este
contexto nos muestra cómo el conductismo operante ha evolucionado a lo largo del tiempo,
desde los primeros estudios de Thorndike hasta las investigaciones más avanzadas de Skinner,
aplicada en la modificación de conductas humanas y en el diseño de programas de intervención
en diversos contextos.
2.2.2 Autores principales.
Edward Thorndike (1874-1949).
Destacado psicólogo y pedagogo estadounidense que en la segunda mitad del siglo XIX y
principios del siglo XX realizó diversos experimentos y formuló la teoría del aprendizaje,
mismas que influyeron en la psicología y la educación durante décadas después.
A través de experimentos con animales, especialmente gatos, centra su teoría en cómo las
consecuencias del comportamiento afectan la probabilidad de que ese comportamiento se repita
en el futuro. Siendo una de las contribuciones más importantes la Ley del Efecto, que establece
que las respuestas seguidas de consecuencias satisfactorias tienden a ser repetidas mientras que
aquellas seguidas de consecuencias insatisfactorias tienden a ser suprimidas. Este principio fue
crucial para el condicionamiento operante de Skinner, donde los comportamientos son
fortalecidos o debilitados por las consecuencias que siguen a esas respuestas (Schunk, 2012)
Además, estableció otras leyes del aprendizaje, como
la Ley de la Predisposición y la Ley del Ejercicio, que proporcionaron un marco teórico para
comprender cómo se forman y fortalecen las asociaciones entre estímulos y respuestas, lo que
tiene implicaciones importantes para el aprendizaje y el comportamiento en general. Aunque
estos principios tienen similitudes con el concepto de ensayo y error, no se centran
exclusivamente en las consecuencias del comportamiento como lo hace la ley del efecto en el
condicionamiento operante.
Thorndike contribuyó a la educación de forma significativa al preocuparse por la
aplicación práctica de sus teorías en el aula, especialmente en lo que respecta a la motivación del
alumno, las actitudes hacia el aprendizaje y la importancia de los factores de satisfacción y
molestia en la formación de asociaciones.
Clark Leonard Hull (1884 – 1952).
Psicólogo estadounidense conocido por su enfoque hipotético-deductivo dentro del
conductismo, que influyó significativamente en el campo del condicionamiento operante y la
psicología del aprendizaje. En 1929, desarrolló su teoría desde un enfoque mecánico y
matemático que implicaba considerar al organismo como una máquina y explicar los procesos
psíquicos en términos de principios físicos y matemáticos. Esta orientación lo diferenciaba de
otros conductistas como Pávlov, Thorndike y Watson.
Hull introdujo la Ley de Formación de Hábitos, que establece que la fuerza de un hábito
aumenta en función del número de veces que se ha reforzado ese hábito. Esta relación se expresa
en una ecuación matemática que describe cómo la fuerza del hábito (sHy) aumenta con el
número total de refuerzos (N). Además, añade a la teoría el potencial de reacción (SER), que
representa la probabilidad de que una respuesta ocurra en una situación dada, y postuló que este
potencial está determinado por factores como la presión, la
intensidad del estímulo y la fuerza del hábito (Sáiz, 2001).
También consideró factores internos en sus explicaciones del comportamiento, lo que le
permitió abordar la complejidad de los procesos de aprendizaje. Estos factores internos pueden
incluir procesos fisiológicos, como cambios en el cerebro o en el sistema nervioso, así como
también procesos cognitivos, como la atención, la motivación y las emociones. Reconociendo
que entender el comportamiento humano implicaba más que simplemente observar las respuestas
a los estímulos externos.
Burrhus Frederic Skinner (1904 – 1991).
Psicólogo y filósofo estadounidense, fue un destacado autor conductista que basó su obra
en el estudio de las conductas observables. Según menciona Pellón (2013) para Skinner la
conducta voluntaria aparece sin que haya la intervención de un estímulo antecedente observable,
es decir, este se debe originar, mantener o modificar por sus consecuencias, que son conocidos
como reforzadores.
De esta forma, surge uno de sus estudios más destacados, el condicionamiento operante,
que se trata de un procedimiento de aprendizaje, en el cual la ideología gira entorno a la
probabilidad de que una conducta sea o no repetida dependiendo de las consecuencias que esta
haya tenido (Figueroba, 2018).
Así, el condicionamiento operante se diferencia del condicionamiento clásico, en este la
conducta es emitida por el sujeto y no por el estímulo como en el clásico, pues la influencia del
refuerzo va a depender de la respuesta, sin tener reforzamiento continuo. Pues en
condicionamiento operante es una técnica que busca ejercer cierto control sobre la conducta a
través de los reforzadores, sean positivos o negativos.
Siguiendo esta lógica, Skinner buscaba confirmar su
teoría a través de experimentos, surgiendo así la famosa caja de Skinner, la cual permitía
visualizar el comportamiento de un animal. En este caso la caja contenía una palanca, la cual al
ser pulsada ofrecía al animal una recompensa en forma de alimento, demostrando que al tener
hambre lo que tenía que hacer era bajar la palanca, señalando que estos se vuelven adictos a un
sistema de recompensa, originando conductas repetidas.
2.2.3 Conceptos básicos y aplicación a la salud mental comunitaria.
Los conceptos básicos del condicionamiento operante describen al medio y a la conducta
en forma confiable y precisa. Como resultado de esto, todos los miembros de la comunidad
científica que estén interesados en la conducta y en su control, estarán en condiciones de
entender las descripciones y reproducir las mediciones de la conducta y del medio, las cuales son
base de la ciencia.
Consecuencia
En la psicología conductista y cognitivo-conductual una consecuencia es el resultado de
una respuesta. La consecuencia puede ser positiva (refuerzo) o negativa (castigo) para el sujeto
que lleve a cabo la conducta; en el primer caso la probabilidad de que se dé la respuesta
aumentará y en el segundo disminuirá. Es importante tener en cuenta que las consecuencias
afectan a la respuesta y, por tanto, en el condicionamiento operante lo que, es reforzado o
castigado es dicha conducta, no la persona que la lleva a cabo.
Reforzamiento
Este término designa las consecuencias de las conductas cuando hacen más probable que
se vuelvan a dar. El reforzamiento puede ser positivo, en cuyo caso estaremos hablando de la
obtención de una recompensa o premio por la ejecución de una respuesta, o negativo, que
engloba la desaparición de estímulos aversivos. Dentro del
reforzamiento negativo podemos distinguir entre respuestas de evitación y de escape. Las
conductas de evitación previenen o impiden la aparición de un estímulo aversivo. En cambio, las
respuestas de escape hacen que el estímulo desaparezca cuando ya está presente. La diferencia
con la palabra “reforzador” es que ésta se refiere al evento que se da como consecuencia de la
conducta en vez de al procedimiento de premiar o castigar. Por tanto, “reforzador” es un término
más cercano a “recompensa” y “premio” que a “reforzamiento”.
El reforzamiento positivo: es una respuesta no solo trae como consecuencia un
incremento significativo en la frecuencia de esa respuesta, sino que también resulta en un
incremento en la frecuencia de muchas otras porciones de conducta del organismo. Por lo tanto,
es elevar el nivel general de actividad del organismo. Si reforzamos una respuesta en un niño,
éste no solo repetirá esa respuesta, sino que también emitirá una serie de otras respuestas
diferentes. Este da como resultado un organismo activo. Esta propiedad del reforzamiento
positivo juega una parte importante en el moldeamiento. Al mismo tiempo hace que resulte muy
difícil reforzar la inactividad.
El reforzamiento negativo: consiste en eliminar un estímulo no deseado o desagradable
después de un comportamiento, lo que también aumenta la probabilidad de que ese
comportamiento se repita en el futuro. Por ejemplo, dejar de recibir castigo después de hacer un
trabajo.
Castigo
La presentación de un estímulo aversivo dependiente y contingente a la ocurrencia de una
operante, recibe el nombre técnico de castigo. El castigo puede ser administrado de las siguientes
maneras: 1) a una operante que nunca ha sido reforzada, 2) a una operante que está siendo
mantenida por el reforzamiento y 3) a una operante que está
siendo extinguida. El castigo puede presentarse a una respuesta mantenida por reforzamiento
positivo o por reforzamiento negativo.
El castigo puede ser presentado en base a un programa, ya que no es necesario castigar
cada una de las ocurrencias de la operante, de la misma manera que en el reforzamiento no es
necesario reforzar todas las respuestas. Sin embargo, el caso que más se ha estudiado comprende
el castigo de cada una de las respuestas. Un castigo es cualquier consecuencia de una conducta
determinada que disminuya la probabilidad de que ésta se repita. Como el reforzamiento, el
castigo puede ser positivo o negativo.
El castigo positivo se corresponde con la presentación de un estímulo aversivo después
de que se produzca la respuesta, mientras que el castigo negativo es la retirada de un estímulo
apetitivo como consecuencia de la conducta. El castigo positivo se puede relacionar con el uso
que se da en general a la palabra “castigo”, mientras que el castigo negativo se refiere más bien a
algún tipo de sanción o multa.
Castigo positivo: consiste en agregar un estímulo aversivo o desagradable después de un
comportamiento, con el objetivo de disminuir la probabilidad de que ese comportamiento se
repita en el futuro.
Castigo negativo: consiste en eliminar un estímulo agradable o deseado después de un
comportamiento, también con la finalidad de disminuir la probabilidad de que ese
comportamiento se repita en el futuro.
La adquisición
Involucra ya sea un incremento en la frecuencia con la cual ocurre una respuesta, o bien
la aparición de una operante que antes no se había observado. Debido a la naturaleza de la
conducta operante, estos dos tipos de adquisición realmente
no están separados el uno del otro; sin embargo, se les distingue por razones de conveniencia.
La extinción
La extinción es un procedimiento en el cual una operante que ha sido reforzada en el
pasado, deja de ser reforzada en un momento determinado. El efecto básico de la extinción es
una reducción gradual en su frecuencia. No obstante, la conducta no desaparece ni se desvanece
simplemente. De hecho, cuando por primera vez se deja de reforzar a una respuesta, podrá
ocurrir que su frecuencia se incremente temporalmente antes de comenzar a declinar. Igualmente,
la extinción produce cambios en la topografía de las respuestas: al comenzar la extinción, la
forma de la conducta se hace más variable, incrementando su fuerza. En el que se involucra una
reducción en la frecuencia con que ocurre una operante cuando ésta deja de ser reforzada.
Críticas y Controversias
Enfoque Reduccionista: Al centrarse únicamente en el comportamiento observable y las
consecuencias, puede pasar por alto aspectos cognitivos y emocionales importantes.
Ética: El uso de castigos y ciertos métodos de refuerzo plantea preguntas éticas sobre la
manipulación del comportamiento humano.
Complejidad del Comportamiento: Algunos críticos argumentan que el conductismo operante
no considera adecuadamente la complejidad y la singularidad del comportamiento humano.
Aplicaciones Prácticas
Educación: El conductismo operante ha sido aplicado en el diseño de programas educativos
efectivos, donde se utilizan refuerzos para promover el aprendizaje y la adquisición de
nuevas habilidades.
Psicología Clínica: Se utiliza en terapias de
modificación de conducta para tratar trastornos como el autismo, trastornos de conducta,
adicciones, entre otros.
Organizaciones: En el ámbito laboral, se aplican principios de refuerzo para mejorar el
desempeño y la productividad de los empleados a través de incentivos y reconocimientos.
Aplicación en la salud mental comunitaria
Refuerzo positivo: Imagina a un terapeuta que trabaja en un programa comunitario de salud
mental. Cuando un miembro de la comunidad participa activamente en las sesiones
terapéuticas y muestra progreso en su bienestar emocional, el terapeuta elogia públicamente
sus esfuerzos durante una reunión comunitaria. Este reconocimiento puede aumentar la
probabilidad de que otros miembros también participen y se comprometan con su propia
salud mental.
Refuerzo negativo: En un grupo de apoyo para personas con ansiedad social, el terapeuta
puede implementar un sistema donde aquellos que asisten regularmente a las sesiones y
participan en actividades de exposición gradual reciben menos tareas para la siguiente
semana. Esta reducción de la carga puede motivar a más personas a enfrentar sus miedos y
continuar participando en el grupo.
Castigo positivo: En un programa de prevención de adicciones en una comunidad, se
implementa un sistema donde las personas que no asisten a las sesiones de terapia grupal
tienen que pagar una pequeña multa. Esta consecuencia monetaria desagradable puede
disminuir la probabilidad de que las personas falten a las sesiones y fomentar una mayor
adherencia al programa.
Castigo negativo: En un centro comunitario para
personas con trastornos de alimentación, se establece un programa donde aquellos que no
cumplen con sus metas terapéuticas acordadas pierden temporalmente ciertos privilegios,
como acceso a actividades recreativas especiales. La pérdida de estos privilegios puede
disminuir la frecuencia de comportamientos contraproducentes relacionados con la
alimentación.
Ejemplo general 1: Imagina un programa comunitario para ayudar a las personas con
ansiedad social a mejorar sus habilidades sociales. Se pueden utilizar técnicas conductuales
como la economía de fichas, donde las personas ganan fichas o puntos por participar en
actividades sociales. Estas fichas luego se pueden intercambiar por recompensas como tiempo
adicional para hablar con un terapeuta o participar en actividades recreativas.
Ejemplo 2: En un contexto de adicción, se podría implementar un programa de
contingencia de incentivos, donde las personas que mantienen la abstinencia de drogas reciben
incentivos como cupones de compra, entradas para eventos comunitarios, o privilegios dentro del
programa de tratamiento. Este enfoque refuerza positivamente la conducta deseada de abstenerse
de las drogas.
2.2.4 Técnicas fundamentales y su aplicación.
Reforzamiento positivo
De acuerdo a lo explicado por Bados y García (2011), un reforzador positivo es un
estímulo (evento, conducta u objeto) cuya presentación contingente a una conducta da lugar a un
aumento o mantenimiento de esta, de modo que este aumento o mantenimiento es menor o no se
da cuando la presentación es no contingente; para que esta técnica sea eficiente, siempre hay que
seleccionar reforzadores que estén por encima de lo que la
persona esté acostumbrada a recibir libremente.
Bados y García, exponen que se encuentra una división en tanto a los reforzadores
positivo, están:
Primarios o incondicionados son aquellos que no requieren de experiencias de
aprendizaje para funcionar como reforzadores; comida, bebida, contacto sexual.
Los reforzadores secundarios o condicionados son aquellos que adquieren su
capacidad reforzante mediante la asociación con otros reforzadores primarios o
secundarios o mediante la asociación con la retirada de estímulos aversivos.
Los reforzadores generalizados son reforzadores condicionados asociados con
diferentes reforzadores primarios y/o secundarios; ejemplos son la aprobación, el afecto,
la atención, la sumisión, el dinero y los puntos en una economía de fichas.
Para llevar a cabo este proceso se realizan los siguientes pasos:
1. Especificar claramente las conductas
2. Utilizar reforzadores naturales
3. Entregar el reforzador inmediatamente luego de la conducta
4. Entregar siempre el reforzador cuando se haya ganado
5. Cuando se entregue un reforzador a la persona, decirle la conducta
6. Utilizar elogios y otros tipos de reforzadores sociales antes de entregar un reforzador
Ejemplo dentro del contexto comunitario
Se puede aplicar cuando se observa que, dentro de un salón de clases, los niños al
momento de realizar actividades dejan todo desordenado, entonces, para usar esta técnica hay
que explicarles que esa conducta no es la adecuada y se les especifica cual es la que se requiere,
luego a medida que pase el tiempo y cada que dejen
arreglado se les dará un refrigerio, para así reforzar esta conducta.
Modelado
Esta técnica puede conseguirse cuando se logra que una persona realice una conducta
haciendo que observe a un modelo ejecutar una conducta similar y se fije en las consecuencias
que recibe (reforzamiento, ausencia de castigo). De este modo, una persona puede aprender una
conducta que no sabía hacer (adquisición), aumentar una conducta que ya estaba en su repertorio
(facilitación) o desinhibir una conducta que había sido previamente castigada. A partir de esto,
los pasos a seguir son:
Seleccionar modelos que para el cliente sean figuras realistas de referencia
Utilizar más de un modelo siempre que sea posible. Esto hace más creíble lo observado y,
en comportamientos sociales, permite observar una variedad de estilos.
La complejidad de la conducta modelada no debe sobrepasar la capacidad de la persona.
Si el comportamiento es bastante complejo, el modelado debe graduarse comenzando por
lo más fácil y progresando a conductas más difíciles.
Las situaciones modeladas deben ser lo más realistas posibles
La persona debe ver al modelo cuando realiza la conducta y fijarse en esta conducta y en
las consecuencias que recibe el modelo
Otorgar reforzadores cuando la persona lleve a cabo la conducta modelada.
Ejemplo dentro del contexto comunitario
Dentro de un salón de clases, hay niños que no les gusta realizar sus tareas, porque no les
gusta, para poder aplicar la técnica de modelado lo que se debe hacer es destacar y elogiar
públicamente a aquellos niños que completen sus tareas de manera regular, mostrando
entusiasmo por su trabajo y resaltando los beneficios de
practicar en casa. Además, se puede dedicar tiempo en clase para demostrar paso a paso cómo
abordar las tareas asignadas, proporcionando apoyo adicional a aquellos que lo necesiten,
también se puede establecer un sistema de recompensas y fomentar la responsabilidad personal.
Extinción
En la extinción, la persona emite una conducta previamente reforzada, pero deja/n de
presentarse el/los reforzadores/es contingente/s a la misma; como consecuencia, la conducta
disminuye o desaparece. Para llevar a cabo esta técnica se realiza lo siguiente:
Decidir si la conducta a reducir puede someterse a extinción sin problemas
Combinar la extinción con la enseñanza y el reforzamiento de conductas alternativas. Se
evitan o minimizan así problemas como que la persona pueda presentar otras conductas
inadecuadas al extinguirse la conducta previa o que esta pueda reaparecer
Identificar los reforzadores que mantienen la conducta y asegurarse de que será posible
suspenderlos o descontinuarlos.
El procedimiento de extinción debe ser utilizado consistentemente
El procedimiento de extinción puede dar lugar a reacciones de frustración y agresión, las
cuales pueden reducirse mediante el reforzamiento de una conducta incompatible
La extinción no termina de funcionar bien con conductas que son normales en ciertas
etapas del desarrollo
Ejemplo dentro del contexto comunitario
En una comunidad hay jóvenes que se dedican a pintar en las paredes de los edificios, lo
cual genera molestias y daños a la propiedad, entonces, en lugar de responder a estas acciones
con atención o reprimendas constantes, la comunidad puede aplicar la técnica de extinción al
ignorar estas pintadas y abstenerse de darles publicidad o
reconocimiento; al no recibir la atención o reacción que buscan, los perpetradores pueden llegar
a perder el interés en continuar con este comportamiento.
Tiempo fuera
Esta técnica elimina la oportunidad de refuerzo positivo durante un período de tiempo
específico durante un período de tiempo, esto es dependiendo de la ocurrencia de un
comportamiento específico. Es decir, se elimina la oportunidad de obtener un refuerzo positivo
dentro de un determinado periodo de tiempo en función de realizar una determinada conducta.
Sin embargo, esta técnica se aplica comúnmente en infantes de entre 2 a 12 años y el tiempo de
duración de la prueba va de entre 30 segundos hasta 2 horas. Es de esta forma, que existen
diversos tiempos fuera, como lo son:
Tiempo fuera por aislamiento: Es cuando aísla o se excluye al niño en un determino
lugar.
Tiempo fuera con exclusión: Aquí el infante no puede ver lo que está pasando en su
ambiente y no se lo traslada a otro espacio.
Tiempo fuera sin exclusión: Al niño no se lo llevan a otro lugar y tampoco se lo excluye
de ver lo que sucede en su entorno, solo que en este caso el no participa.
Un ejemplo del uso de esta técnica en el campo de salud mental comunitario, se lo puede
establecer de la siguiente manera: Un niño que cause disturbios en un aula de clases y se aplica el
tiempo fuera con exclusión mientras se le explica por qué se encuentra ahí y el tiempo que estará
allí, hasta que el niño se tranquilice y pueda regresar a la actividad.
Encadenamiento
La función de esta técnica es que los
comportamientos complejos se enseñan dividiéndolos en pasos más pequeños y simples y
reforzando positivamente cada paso hasta lograr el comportamiento final deseado.
Es por ello, que se explica paso a paso cada proceso que tiene que repetir y se le enseña
esta cadena, por ejemplo, A luego B, seguido C y después D, para que al final una todo, como
también, se puede realizar dos procesos seguidos de los demás, o al igual se puede implementar
una explicación desde el último proceso hasta el inicio.
Un ejemplo de esta técnica en la salud mental comunitaria se puede dar en un programa
de rehabilitación, en donde se les explica a los pacientes sobre cómo realizar sus tareas diarias
paso a paso, para que repitan cada proceso, como el poder vestirse, asearse o incluso que puedan
tener una conversación con las demás personas.
Saciedad del estímulo
El objetivo de esta técnica implica proporcionar un refuerzo positivo de manera regular y
continua hasta que se pueda reducir o eliminar el comportamiento no deseado. No obstante, los
resultados de esta técnica pueden llegar a ser temporales y además las consecuencias de la
técnica no suele ser de manera inmediata. Además, se debe de considerar que el refuerzo tiene
que ser constante, sino no funciona.
En la salud mental comunitaria puede aplicarse como dentro de una comunidad un
problema agravante son los problemas alimenticios dentro de los jóvenes, como lo es la anorexia
y la bulimia, se aplica la técnica de la saciedad del estímulo, donde se expondrían a los jóvenes a
imágenes constantes como de flyers o pancartas de las consecuencias de estos trastornos, como a
su vez, que escuchen las experiencias continuas de personas que han pasado por problemas
alimenticios, para que de esta forma disminuya la
problemática o pierdan el interés de querer cambiar sus hábitos alimenticios saludables.
2.2.5 Evolución con aspectos anteriores
El conductismo tuvo sus inicios a principios del siglo XX con los experimentos de Ivan
Pavlov sobre el condicionamiento clásico. Pavlov demostró cómo los perros podían asociar un
estímulo neutro, como una campana, con la comida, generando una respuesta condicionada de
salivación. Este descubrimiento marcó un hito en la comprensión de cómo los estímulos
ambientales pueden influir en el comportamiento de los organismos.
Posterior a ello, Skinner desarrolló la teoría del condicionamiento operante, con la cual
demostró cómo las consecuencias de una conducta pueden influir en la probabilidad de que esta
conducta se repita en el futuro. A través de sus experimentos con palomas y ratas en cajas de
Skinner, el autor mostró cómo el refuerzo y el castigo moldean el comportamiento de los
organismos. El refuerzo positivo y negativo, así como el castigo, se convirtieron en técnicas
fundamentales en esta teoría.
Skinner abogó por el estudio científico de la conducta observable y rechazó la noción de
procesos mentales internos como explicación del comportamiento, dando lugar a una perspectiva
más objetiva y empírica en la psicología. Skinner enfatizaba la importancia de analizar y
modificar el entorno para comprender y cambiar el comportamiento humano (Yela, 1996).
A partir de las teorías mencionadas se han cuestionado aspectos como la simplificación
del comportamiento humano, la falta de consideración de variables cognitivas y emocionales, y
la rigidez en la aplicación de los principios conductistas. Aunque el conductismo tuvo un gran
impacto en la psicología, también ha enfrentado críticas. Se ha cuestionado su simplificación del
comportamiento humano y la falta de consideración de variables cognitivas y emocionales.
Además, la rigidez en la aplicación de los principios
conductistas ha sido objeto de debate (Fuentes, 2011).
En la psicología contemporánea, el conductismo ha sido integrado con otras corrientes
psicológicas, como la psicología cognitiva, la psicología evolutiva y la psicología social. Esta
integración ha enriquecido el campo de estudio del comportamiento humano, permitiendo una
comprensión más completa y multidimensional de los procesos psicológicos. El legado del
conductismo sigue presente en la investigación y la práctica psicológica actual, contribuyendo a
un enfoque más amplio y diverso en la disciplina. El legado del conductismo sigue presente en la
investigación y la práctica de la psicología actual, contribuyendo a un enfoque más amplio y
diverso en la disciplina. La integración del conductismo con otras corrientes, como la psicología
social, ha enriquecido el campo de estudio del comportamiento humano, permitiendo una
comprensión más completa y multidimensional de los procesos.
2.3. Conclusión.
El conductismo operante ofrece una amplia perspectiva psicológica, transformando la
comprensión del comportamiento humano y trascendiendo el origen académico para convertirse
en una herramienta práctica aplicada en diversos ámbitos, como la educación, la psicología y la
salud mental comunitaria, Al igual que, permitiendo desarrollar técnicas basadas en esta teoría,
como el reforzamiento, el castigo o la extinción, demostrando ser efectivas en la modificación y
promoción de cambios positivos en individuos y grupos, ya que no solo ofrecen un marco
estructurado para abordar problemas conductuales, sino que también estrategias prácticas para
mejorar el bienestar y la funcionalidad de las personas en los diferentes contextos.
Además, hay que considerar que la teoría sigue evolucionando, adaptándose a nuevas
investigaciones y desafíos, porque para muchos continúa siendo una herramienta vital en la
comprensión del aprendizaje y el contexto educativo. Siendo
pertinente para que la apliquen aquellos que buscan entender y mejorar el comportamiento
humano, sobretodo actualmente que es un mundo en constante cambio.
3 MODELO CONGITIVO-CONDUCTUAL DE PRIMERA GENERACIÓN
3.1 Introducción
El modelo cognitivo-conductual de primera generación representa un hito significativo en
la evolución de la psicoterapia contemporánea. Aunque las técnicas y metodologías
fundamentales de las terapias de conducta se han mantenido consistentes desde su introducción
inicial, la disciplina ha continuado evolucionando para mejorar tanto la eficacia clínica como la
comprensión teórica de los procesos mentales y conductuales subyacentes. Esta evolución ha
sido guiada por un enfoque sistemático en la investigación empírica y teórica, lo que ha
permitido la adaptación de las intervenciones terapéuticas para abordar de manera más precisa y
efectiva una amplia gama de trastornos y desafíos psicológicos. Por ello, el objetivo del presente
informe es explorar de manera detallada la genealogía y contexto histórico, los autores
fundamentales y sus aportaciones al modelo, conceptos básicos y su relación con la psicología
comunitaria, técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación en la psicología
comunitaria, al igual que, la evolución del modelo respecto a los anteriores. De esta forma, la
primera ola de este modelo surgió porque se consideraba que los enfoques conductuales
tradicionales, como el condicionamiento clásico y operante, no eran suficientes para abordar
completamente los problemas psicológicos y sociales, puesto que reconoció la necesidad de
comprender los pensamientos y percepciones de las personas.
3.2 Desarrollo
3.2.1 Genealogía y Contexto Sociohistórico
De acuerdo con Obando y Parrado (2015) el modelo cognitivo-conductual de primera
generación surgió durante la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente en la década de 1940.
Este período fue marcado por un conflicto global que tuvo lugar entre 1939 y 1945, involucrando
a la mayoría de las naciones del mundo, incluyendo las grandes potencias divididas en dos
alianzas militares opuestas: los Aliados y el Eje.
La sociedad de esta época se caracterizó por el creciente conflicto entre los Estados
Unidos y la Unión Soviética, marcando un periodo de confrontación directa entre dos
superpotencias mundiales que buscaban imponer sus respectivos modelos sociales y económicos.
En el ámbito político, surgieron dos enfoques antagónicos en la estructuración de las
sociedades: el capitalismo, liderado principalmente por Estados Unidos y Europa Occidental, y el
socialismo, encabezado por la Unión Soviética, Europa Oriental y China. Estos dos bloques
compitieron por extender su influencia a nivel global.
Como consecuencias relacionadas a pérdidas humanas se originaron más de 60 millones
de muertos, 35 millones de heridos, y al alrededor de 3 millones de desaparecidos, de modo que,
más de la mitad de los fallecidos fueron civiles. Además, esto provocó grandes desplazamientos
de población como consecuencia de la liberación de prisioneros o por los tratados de paz, los
cambios de frontera. En cuanto a los efectos morales, los supervivientes sufrieron un intenso
trauma conscientes de la crueldad que el ser humano es capaz de alcanzar. Todos los valores
éticos fueron cuestionados en descubrimiento de los campos de concentración Nazis. Las
masacres japonesas en China como los bombardeos aliados sobre ciudades alemanas y el
lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki que fueron muestra de esta
brutalidad. Por ello, la red de comunicaciones había
desaparecido en el centro de Europa, se escaseaba el petróleo y la producción industrial se había
reducido. Las ciudades, los campos y la estructura productiva habían sido destruidos durante la
guerra.
La guerra terminó con la rendición de Alemania en mayo de 1945 y de Japón en
septiembre de 1945, después de que Estados Unidos lanzara bombas atómicas sobre Hiroshima y
Nagasaki. Este conflicto cambió el curso de la historia mundial, dando lugar a la Guerra Fría, la
formación de las Naciones Unidas y la reestructuración geopolítica del mundo. En este momento
histórico, se inició una serie de movimientos de descolonización en aquellos países que aún
estaban bajo el control de países europeos, de tal manera que, el regreso de los soldados a sus
hogares impulsó un aumento en la tasa de natalidad conocido como el "baby boom" tanto en
EE.UU. como en Europa. Al mismo tiempo, surgieron movimientos en contra de la rigidez de las
potencias durante la Guerra Fría, como el movimiento "Flower Power", que simbolizaba la
pasividad y la no violencia en la contracultura estadounidense de finales de los años 60 y
principios de los 70 (Hayes, 2004).
En este contexto sociopolítico, la terapia cognitivo-conductual de primera generación
emergió como una combinación de dos corrientes de pensamiento en psicología: la perspectiva
cognitiva, que se enfoca en los procesos mentales como el pensamiento automático y
distorsionado, la percepción; y la conductual, que está relacionada con la teoría del
condicionamiento y cómo el comportamiento se aprende y se modifica a través de experiencias.
Este modelo surgió en respuesta a las limitaciones percibidas de los enfoques
conductuales clásico y operacional, para abordar completamente la complejidad de los problemas
psicológicos y sociales. A diferencia del condicionamiento clásico y operante, que se centran
principalmente en la modificación del comportamiento
observable a través de estímulos y respuestas, la primera generación del modelo cognitivo-
conductual reconoció la importancia de comprender cómo las personas interpretan y procesan la
información en su entorno.
Además, la guerra causó un estrés enorme en la población, con altos niveles de ansiedad,
depresión, tanto en los combatientes como en los civiles, síntomas de estrés postraumático, como
flashbacks, pesadillas, hipervigilancia y evitación de situaciones relacionadas con el trauma. Por
ejemplo, si durante la guerra alguien estaba luchando contra la ansiedad social, la TCC de
primera generación implicaba identificar y cuestionar los pensamientos negativos sobre el juicio
de los demás (perspectiva cognitiva) mientras se practican habilidades de afrontamiento y se
exponían gradualmente a situaciones sociales temidas (perspectiva conductual).
Por consiguiente, la primera ola del modelo cognitivo-conductual se centra en la
comprensión y modificación de los procesos mentales, especialmente los pensamientos y la
interpretación de la información, en lugar de centrarse únicamente en las emociones, debido a
que, se reconoce que los pensamientos automáticos y las creencias pueden influir en el
comportamiento.
Durante esta época, la psicología estaba fuertemente influenciada por el conductismo,
que se centraba en el estudio de comportamientos observables y medibles. Esto se alineaba bien
con el enfoque práctico y aplicado necesario en tiempos de guerra. No obstante, la guerra creó
una urgencia para desarrollar tratamientos psicológicos efectivos, especialmente para soldados
que sufrían de estrés postraumático y otros problemas emocionales. Había un fuerte impulso
hacia métodos de tratamiento que pudieran ser empíricamente validados. Las intervenciones
conductuales, como la desensibilización sistemática para
tratar fobias, demostraron ser efectivas en ensayos controlados (Obando y Parrado, 2015).
Por ello, en la búsqueda de la comprensión del comportamiento humano, ha resultado
tentador atribuir la conducta de un organismo como causa de un agente interno. Sin embargo, las
intervenciones conductuales de la primera ola proponen la búsqueda de las variables de las
cuales la conducta es función, así que la conducta humana es una relación de variables entre
organismo, ambiente e historia del sujeto.
3.2.2 Autores Fundamentales y sus Aportaciones
Aaron Beck
La triada cognitiva
Identificó tres tipos de pensamientos negativos automáticos que son comunes en la depresión:
Pensamientos sobre uno mismo: "Soy un fracaso."
Pensamientos sobre el mundo: "El mundo es un lugar horrible."
Pensamientos sobre el futuro: "Las cosas nunca mejorarán."
Propuso que estos pensamientos automáticos distorsionados juegan un papel central en el
mantenimiento de la depresión y otros trastornos psicológicos.
Los Esquemas Cognitivos
Postuló que los pensamientos automáticos están influenciados por estructuras cognitivas
más profundas llamadas esquemas. Los esquemas son patrones de pensamiento y creencias que
se forman en la infancia y la adolescencia, y que a menudo son inconscientes. Estos esquemas
pueden ser rígidos y desadaptativos, y pueden conducir a interpretaciones negativas de las
experiencias y a pensamientos automáticos distorsionados.
La Reestructuración Cognitiva
Desarrolló una técnica terapéutica llamada
reestructuración cognitiva para ayudar a las personas a identificar y modificar sus pensamientos
automáticos y esquemas cognitivos distorsionados. La reestructuración cognitiva implica:
Identificar los pensamientos automáticos
- El terapeuta ayuda al cliente a reconocer y registrar sus pensamientos automáticos.
- Evaluar los pensamientos automáticos
- Se evalúa la validez y la utilidad de los pensamientos automáticos.
Desarrollar alternativas más racionales
- Se trabaja en conjunto para desarrollar pensamientos alternativos más realistas y
adaptativos.
- Se practica la internalización de los pensamientos alternativos para que se conviertan
en la forma habitual de pensar del cliente.
El Modelo Cognitivo-Conductual de la Depresión
Beck desarrolló un modelo cognitivo-conductual de la depresión que explica cómo los
pensamientos, las emociones y los comportamientos interactúan para mantener el trastorno
(Rivadeneira et al., 2013). Este modelo ha sido altamente influyente en el desarrollo de
tratamientos para la depresión y otros trastornos psicológicos.
Albert Ellis
La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC)
Ellis desarrolló la TREC en la década de 1950 como una forma de terapia conductual. La
TREC se basa en la idea de que nuestros pensamientos, no los eventos en sí mismos, son los que
causan nuestras emociones y comportamientos (Toro, 2014). La terapia se centra en ayudar a los
clientes a identificar y desafiar sus pensamientos
irracionales o distorsionados, y reemplazarlos por pensamientos más racionales y realistas.
El Modelo ABC
Desarrolló el modelo ABC para explicar la relación entre pensamientos, emociones y
comportamientos. El A representa el evento Activador, el B las Creencias que tenemos sobre el
evento, y la C las Consecuencias emocionales y conductuales de esas creencias. Según Ellis, no
son los eventos en sí mismos los que causan nuestras emociones, sino nuestras creencias sobre
ellos.
Los pensamientos Irracionales
Ellis identificó once tipos de pensamientos irracionales que contribuyen a problemas
emocionales y conductuales. Algunos de estos pensamientos irracionales incluyen:
Demandar
La creencia de que uno debe tener todo lo que quiere y que es terrible no tenerlo.
Aprobación
La creencia de que uno necesita la aprobación de todos y que es terrible no tenerla.
Catastrofismo
La creencia de que cualquier cosa negativa que pueda suceder será catastrófica.
Donald Meichenbaum
Terapia de Inoculación al Estrés
Desarrollada en la década de 1960, esta terapia se enfoca en preparar a las personas para
enfrentar situaciones estresantes. Combina técnicas de relajación, exposición gradual e
imaginería para fortalecer la capacidad de afrontamiento. Ha demostrado ser eficaz en el
tratamiento de la ansiedad, el miedo y el estrés crónico.
Entrenamiento en Autoinstrucciones
Esta técnica implica guiar a los individuos para que se den instrucciones positivas y
motivadoras a sí mismos durante situaciones desafiantes (Minici et al., 2008). Promueve el
diálogo interno positivo y ayuda a reemplazar pensamientos negativos y autodestructivos. Es útil
para mejorar la autoestima, la autoeficacia y la regulación emocional.
Modificación Cognitiva
Meichenbaum enfatizó la importancia de identificar y modificar los pensamientos
distorsionados que contribuyen a las emociones y comportamientos problemáticos. Colaboró con
Aaron Beck en el desarrollo de la terapia cognitiva, que se basa en la reestructuración cognitiva
para desafiar y modificar creencias irracionales.
Enfoque Centrado en la Persona
A diferencia de los conductistas puros de la época, Meichenbaum incorporó elementos de
la terapia centrada en la persona de Carl Rogers en su enfoque. Enfatizó la importancia de la
empatía, la aceptación incondicional y la relación terapéutica para crear un ambiente seguro y
facilitador del cambio.
Énfasis en la Prevención
Meichenbaum fue pionero en la aplicación de la terapia cognitivo-conductual (TCC) en la
prevención de problemas psicológicos. Desarrolló programas para niños, adolescentes y adultos
para enseñarles habilidades de afrontamiento y resiliencia, reduciendo así el riesgo de desarrollar
trastornos mentales.
Difusión Cognitiva
Esta técnica, desarrollada posteriormente por Meichenbaum, se basa en la idea de que los
pensamientos son eventos mentales, no realidades absolutas. Enseña a las personas a
desvincularse de sus pensamientos negativos, observándolos
como eventos pasajeros sin darles mayor importancia.
Hans Eysenck
Modelo PEN de la Personalidad
Eysenck propuso un modelo de personalidad de tres dimensiones basado en la psicología
biológica. Las tres dimensiones son:
1. Psicoticismo (P): Se refiere a la tendencia a experimentar emociones negativascomo la
ansiedad y la depresión. (Abella & Bárcena, 2014)
2. Neuroticismo (N): Se refiere a la tendencia a ser emocionalmente inestable y
experimentar altos niveles de estrés.
3. Extraversión (E): Se refiere a la tendencia a ser sociable, activo y buscar la estimulación.
Eysenck creía que estas dimensiones de la personalidad estaban relacionadas con
diferencias en la actividad cerebral y la estructura fisiológica.
Teoría del Condicionamiento
Eysenck realizó importantes investigaciones sobre el condicionamiento clásico y
operante, y cómo estos procesos pueden explicar el desarrollo y mantenimiento de los trastornos
psicológicos. Por ejemplo, propuso que la ansiedad pudiera explicarse como una respuesta
condicionada a estímulos originalmente neutros.
Terapia Conductual
Eysenck fue un defensor de la terapia conductual como tratamiento eficaz para una
amplia gama de trastornos psicológicos. Desarrolló varias técnicas de terapia conductual basadas
en los principios del condicionamiento, como la desensibilización sistemática y la terapia de
exposición.
Integración de la Cognición y la Conducta
Eysenck fue uno de los primeros psicólogos en integrar la cognición y la conducta en un
modelo de comportamiento humano. Reconoció que los pensamientos y las creencias pueden
jugar un papel importante en el desarrollo y mantenimiento de los trastornos psicológicos.
Joseph Wolpe
Técnicas de Inhibición Recíproca
Desarrollo de la desensibilización sistemática (DS): una técnica conductual basada en la
exposición gradual a estímulos temidos junto con la práctica de técnicas de relajación. La DS ha
demostrado ser eficaz en el tratamiento de una amplia gama de fobias y trastornos de ansiedad
(Slocker y Vallejo, 2016).
Terapia de Implosión
Una variante de la DS que implica la exposición súbita e intensa al estímulo temido. Esta
técnica puede ser útil para algunos pacientes, pero requiere una evaluación y planificación
cuidadosas por parte del terapeuta.
Énfasis en el Aprendizaje
Wolpe creía que los trastornos psicológicos se aprendían a través del condicionamiento
clásico y operante. Su trabajo se basó en la idea de que los síntomas ansiosos son respuestas
condicionadas a estímulos que anteriormente habían sido emparejados con miedo o dolor. Las
técnicas de Wolpe estaban diseñadas para ayudar a los pacientes a desaprender estas asociaciones
negativas y aprender nuevas respuestas más saludables.
Importancia de la Relajación
Wolpe creía que la relajación era un componente crucial del tratamiento eficaz de la
ansiedad. Desarrolló una serie de técnicas de relajación, como la relajación muscular progresiva
y la respiración profunda, que enseñó a sus pacientes. Estas
técnicas ayudaron a los pacientes a reducir su ansiedad y hacer que la exposición a los estímulos
temidos fuera más tolerable.
Stanley Rachman
Este autor hizo énfasis en la importancia de las cogniciones en el desarrollo y
mantenimiento de los trastornos psicológicos. Sostenía que los pensamientos, creencias y
actitudes disfuncionales juegan un papel crucial en la perpetuación de la angustia emocional y
los comportamientos problemáticos (Pascual et al., 2004).
Desarrolló técnicas de terapia conductual cognitiva (TCC) para la modificación de las
cogniciones disfuncionales. Rachman diseñó y evaluó diversas técnicas de TCC, como la
reestructuración cognitiva y la exposición con prevención de respuesta, que se han convertido en
componentes esenciales del tratamiento TCC para una variedad de trastornos.
Realizó una investigación sobre los procesos de adquisición y mantenimiento del miedo y
la ansiedad. Enfatizó sobre los mecanismos psicológicos que subyacen al desarrollo y
mantenimiento de los trastornos de ansiedad. Sus estudios ayudaron a comprender cómo los
factores cognitivos, conductuales y ambientales interactúan para contribuir a la ansiedad y el
miedo patológicos.
Contribuyó al tratamiento de los trastornos obsesivo-compulsivos (TOC). Fue un pionero
en el desarrollo de tratamientos efectivos para el TOC, y sus investigaciones y teorías han tenido
un impacto significativo en la comprensión y el tratamiento de este trastorno.
Albert Bandura
Teoría del Aprendizaje Social
Propuso que el aprendizaje no solo se produce por
reforzamiento directo, sino también a través de la observación e imitación de otros. Esta teoría
enfatiza la importancia de los modelos de conducta, como padres, profesores y compañeros, en el
desarrollo del comportamiento individual (Delgado, 2019).
Concepto de Autoeficacia
Bandura introdujo el concepto de autoeficacia, que se refiere a la creencia que tiene una
persona en sus propias capacidades para realizar una tarea o alcanzar un objetivo. La autoeficacia
juega un papel crucial en la motivación y el comportamiento, ya que las personas con alta
autoeficacia son más propensas a enfrentar desafíos y persistir ante las dificultades.
Sesgos Cognitivos
Destacó la importancia de los sesgos cognitivos en el comportamiento humano. Los
sesgos cognitivos son patrones de pensamiento distorsionados que pueden afectar la forma en
que interpretamos la información y tomamos decisiones. Bandura sugirió que estos sesgos
pueden ser aprendidos y modificados a través de la experiencia y el entrenamiento.
Técnicas de Intervención
Desarrolló varias técnicas de intervención basadas en su teoría del aprendizaje social,
incluyendo el modelado, el entrenamiento en habilidades y la reestructuración cognitiva. Estas
técnicas se han utilizado con éxito para tratar una amplia gama de problemas psicológicos, como
la fobia, la ansiedad y la depresión.
3.2.3 Conceptos Básicos y su Relación con la Psicología Comunitaria.
Se considera que la Terapia de Conducta no puede basarse sólo en la psicología del
aprendizaje y son bienvenidas otras fuentes de influencia provenientes de los más diversos
campos. Este giro no es radical y no supone un aspecto totalmente novedoso de esta fase, sino
que casi desde el inicio (Woodworth, 1938) habían ido
surgiendo algunas alternativas al modelo E-R, proponiendo la participación de variables internas
en la conducta (E-O-R). Lazarus (1968), estudiante de Wolpe, fue probablemente uno de los
primeros en argumentar que los principios del aprendizaje eran insuficientes y que los terapeutas
de conducta debían interesarse por otras áreas de la psicología. Señalaba que todos los
conocimientos psicológicos son de interés para la Terapia de Conducta (emociones, memoria,
etc.), y que toda técnica es bien recibida, con independencia de su sustento teórico, siempre y
cuando sea eficaz, y su eficiencia pueda ser comprobada.
A partir de ello, se desarrollan la Terapia Racional Emotiva de Albert Ellis y Windy
Dryden (1987), que sería renombrada como Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) en
los años 90 por el propio autor, y la Terapia Cognitiva de Aaron T. Beck (1979). Posteriormente
surgirían otras terapias como la terapia de solución de problemas o el entrenamiento en
inoculación del estrés.
Conceptos Básicos
El desarrollo de estas terapias supuso dejar atrás la metáfora del condicionamiento de la
TC, por la del procesamiento de la información. Es decir, mientras el conductismo planteaba que
las conductas se aprendían mediante procesos de condicionamiento sujetos a las leyes del
aprendizaje, el cognitivismo defiende que las conductas manifiestas provienen del resultado de
elaboración de procesos cognitivos (Meichenbaum, 1995).
Aprendizaje Observacional
Para Bandura, los eventos estimulares que se presentan como modelo, se retienen y
transforman en representaciones simbólicas que, ante determinadas señales ambientales, se
reproducen conductualmente, sirviendo así de guía del comportamiento.
El aprendizaje se conceptualiza a través de la
metáfora del procesamiento de la información, y es entendido como una actividad en la que el
modelo sería el input, y la ejecución conductual el output, interponiéndose entre ambas una serie
de procesos internos como atención, retención, producción y motivación.
Bandura (1969), además, diferencia entre aprendizaje y ejecución, haciendo depender la
ejecución de la conducta aprendida (que permanece latente) del reforzamiento. Para Bandura el
aprendizaje vicario es una forma de condicionamiento superior, que viene a dar cuenta de los
fenómenos de aprendizaje que no son resultado de experiencias directas, para él la mayor parte
de la conducta humana se adquiere de este modo.
En relación con la visión cognitiva de la imitación, Bandura formula el principio de
determinismo recíproco, es decir, la existencia de influencia recíproca entre el comportamiento y
el medio, mediada por los procesos cognitivos del individuo, que es considerado como un
sistema representacional competente a la hora de determinar que ve más allá de la realidad física
fuente de estimulación. Esta influencia entre los elementos que determinan el comportamiento
(ambiente –físico, social e interno–, procesos cognitivos y patrones de comportamiento) se
realiza de forma sincrónicamente, atendiendo a características ambientales y personales.
Otra relevante contribución de Bandura (1977) ha sido el concepto de autoeficacia y su
relación con el tratamiento, pues es considerado un proceso central del cambio terapéutico. La
autoeficacia se define como expectativas de eficacia, esto es, como los juicios de cada individuo
sobre su capacidad para realizar la conducta requerida para producir un resultado.
Organización Cognitiva: Aaron Beck
Beck postula que, en la depresión unipolar no endógena, los individuos tienen una
vulnerabilidad cognitiva que se dispara ante situaciones estresantes de la vida. Esta
vulnerabilidad consiste en un conjunto de esquemas
negativos y desadaptativos que a menudo reflejan perdida, deprivación, inutilidad o derrota
(Beck, 1967).
El modelo cognitivo sostiene que los individuos ante una situación estimular no
responden automáticamente, sino que antes de emitir una respuesta emocional o conductual
perciben, clasifican, interpretan en función de sus supuestos previos o esquemas cognitivos.
Esquemas Cognitivos
Los esquemas cognitivos son entidades organizativas conceptuales complejas compuestas
de unidades más simples que contienen nuestro conocimiento de cómo se organizan y estructuran
los estímulos ambientales (Safran et al., 1986). Contienen conjuntos de creencias nucleares
relacionadas con la visión del mundo, de los otros y sobre uno mismo y su interacción con los
demás.
Los esquemas están organizados según sus funciones. Por ejemplo, los esquemas
cognitivos tienen que ver con la abstracción, la interpretación y el recuerdo; los esquemas
afectivos son responsables de la generalización de los sentimientos, los esquemas motivacionales
se relacionan con los deseos, los esquemas instrumentales preparan para la acción y los
esquemas de control están involucrados en la autobservación y la inhibición de las acciones
(Fernández et al., 2012).
Procesos Cognitivos
Los procesos cognitivos son las reglas transformacionales a través de las cuales los
individuos seleccionan del medio la información que será atendida, almacenada y recuperada.
Cuando los individuos se enfrentan a una situación estimular determinada, no analizan toda la
información disponible, sino que atienden a indicios que ya están contenidos o son congruentes
con la información de esquemas cognitivos preexistentes.
Estas operaciones son procesos automáticos que operan en la mayoría de los casos sin el
conocimiento consciente del individuo.
Productos Cognitivos
Los productos cognitivos hacen referencia a los pensamientos e imágenes que resultan de
la interacción de la información proporcionada por el medio, los esquemas y creencias (en sus
distintos niveles de accesibilidad) y de los procesos cognitivos. Los contenidos de los productos
cognitivos suelen ser más fácilmente accesibles a la conciencia que los esquemas y los procesos
cognitivos. Es a esos productos cognitivos a los que Beck (1970) denomina “pensamientos
automáticos” (Fernández et al., 2012).
Distorsiones Cognitivas
Los esquemas negativos activados en los individuos depresivos les llevan a cometer una
serie de errores en el procesamiento de la información o distorsiones cognitivas que, por una
parte, facilitan los sesgos que se producen a la hora de percibir la información del medio y, por
otra, permiten al depresivo mantener la validez de sus creencias.
Pensamientos Automáticos
Los pensamientos automáticos, como ya se ha señalado anteriormente, son las auto-
verbalizaciones, pensamientos o imágenes que aparecen ante una situación externa o interna
determinada y que son el resultado de la interacción, en el caso de la depresión, de los supuestos
depresogénicos, los acontecimientos activadores, los sesgos que se comenten al interpretar tales
acontecimientos. Son una parte tan importante de la expresión de las creencias o de la visión de
uno mismo y del mundo que los pacientes suelen considerarlos aseveraciones verdaderas no
distorsionada.
Adaptación y Procesamiento de la Información
Nuestros sistemas cognitivo, afectivo, motivacional y conductual funcionan de forma
coordinada para satisfacer nuestras necesidades básicas y nos dotan de estrategias para
protegernos de daños físicos o interpersonales. El sistema emocional nos aporta el tejido
emocional de nuestras vidas: el afecto para forjar y mantener relaciones, el placer para premiar y
reforzar las actividades que nos hacen mejores, la ansiedad para señalarnos los peligros, la
tristeza que subyace a las pérdidas o las derrotas, y la ira para replicar a las ofensas (Fernández et
al., 2012).
Red de Estímulo-Respuesta en el Modelo Cognitivo General
El enfoque tradicional de la psicología conductista se basa en un modelo de reactividad
estímulo-respuesta (E -R), donde el individuo es receptor pasivo de una amplia variedad de
estímulos externos e internos, a los que responde en forma adaptativa o desadaptativa. El MCG
tiene raíces en el modelo conductista: en la teoría del estímulo-respuesta, que evolucionó después
hacia el modelo cognitivo.
Pero el MCG tiene en cuenta las metas individuales, las orientaciones (drives) y las
expectativas que moldean el comportamiento humano de forma proactiva. Es interactivo, es
decir, defiende que a veces la secuencia de reacciones es iniciada por los objetivos y metas
personales (es proactiva) y otras veces por eventos (es reactiva). En cualquiera de esas
reacciones (proactiva o reactiva), la retroalimentación constituye una interacción (Beck y Haigh,
2014).
Para el MCG el procesamiento de la información se inicia con la activación de un
esquema por un estímulo-situación interno o externo. El esquema activado aplica un patrón
(creencia) para extraer el significado de los datos y pone en marcha procesos de pensamiento
(por ej., la rumiación o la preocupación), y respuestas
emocionales, motivacionales, fisiológicas, y conductuales. El modelo incluye la teoría de los
modos, que son organizaciones de esquemas relacionados con expectativas, autoevaluaciones,
reglas y recuerdos.
Creencias
Representaciones o abstracciones de contenidos del esquema (p. ej., suposiciones,
expectativas, miedos, reglas y evaluaciones).
Creencias Primales
Representaciones de abstracciones de contenidos de esquemas primales (p. ej.,
expectativas acerca de supervivencia, salud, identidad, y relaciones).
Esquemas
Estructuras cognitivas complejas que procesan los estímulos, proporcionan significados,
y activan sistemas psicobiológicos relacionados.
Protoesquemas
Estructuras cognitivas básicas que detectan, evalúan y movilizan respuestas a estímulos
vitales para la supervivencia.
Esquemas Primales
Estructuras cognitivas complejas que se ocupan de metas evolutivas como la
supervivencia y la procreación.
Modos
Redes con componentes cognitivos, emocionales, motivacionales y conductuales
diseñados para afrontar demandas específicas. Incluyen esquemas organizados (Beck & Haigh,
2014).
Modelo E-O-R (Estímulo-Organismo-Respuesta)
En base a Gallegos (2021), el modelo E-O-R (Estímulo-Organismo-Respuesta) es una
evolución del modelo S-R (Estímulo-Respuesta) de la psicología conductista. Mientras que el
modelo S-R se centra en la relación directa entre estímulo y respuesta, el modelo E-O-R
introduce el organismo, enfatizando el papel de los procesos internos o cognitivos en la
interpretación y reacción a los estímulos.
1. Estímulo (E): Un factor externo o interno que puede provocar una respuesta.
2. Organismo (O): El ser vivo (incluyendo sus procesos mentales y cognitivos) que
percibe el estímulo y procesa la información.
3. Respuesta (R): La reacción del organismo al estímulo, que puede ser conductual,
fisiológica o cognitiva.
Ejemplo de Modelo E-O-R
Supongamos que una persona oye un sonido fuerte (Estímulo).
1. Percepción (Organismo): La persona percibe el sonido y lo interpreta (puede pensar
que es un trueno o una explosión).
2. Procesamiento (Organismo): La mente evalúa el contexto y decide cómo reaccionar
(puede recordar que vive en una zona propensa a tormentas).
3. Respuesta (R): Basado en la interpretación y procesamiento, la persona decide su
respuesta (puede decidir buscar refugio o simplemente ignorar el sonido si lo
reconoce como un trueno).
Este modelo subraya la importancia de los procesos mentales y cómo influyen en la
forma en que los organismos responden a los estímulos, proporcionando una visión más
completa y matizada del comportamiento humano que la
ofrecida por el modelo conductista tradicional.
ABD de Albert Ellis
A - Acontecimiento Activador (Activating Event)
El "A" en el modelo ABC representa el acontecimiento activador o evento
desencadenante. Este es cualquier situación, hecho o circunstancia que ocurre y que puede
desencadenar una respuesta emocional o conductual. Los acontecimientos activadores pueden ser
externos (como perder un empleo, una discusión con un amigo) o internos (un recuerdo
desagradable, un pensamiento negativo) (Ellis, 2013).
B - Creencias (Beliefs)
El "B" en el modelo ABC se refiere a las creencias que una persona tiene acerca del
acontecimiento activador. Estas creencias pueden ser racionales (lógicas, realistas y adaptativas)
o irracionales (ilógicas, distorsionadas y autoderrotistas). Según Ellis, no son los acontecimientos
en sí mismos los que causan nuestras emociones y comportamientos, sino las creencias que
tenemos sobre esos acontecimientos (Ellis, 2013).
Creencias Racionales: Son aquellas que son objetivas y basadas en la realidad. Estas
creencias tienden a llevar a emociones y comportamientos saludables.
Creencias Irracionales: Son aquellas que son distorsionadas y no basadas en la
realidad. Estas creencias tienden a llevar a emociones y comportamientos negativos y
autodestructivos.
Consecuencias (Consequences)
El "C" en el modelo ABC representa las consecuencias emocionales y conductuales que
resultan de las creencias sobre el acontecimiento activador. Estas consecuencias pueden incluir
emociones (como tristeza, ira, ansiedad) y comportamientos
(como evitación, agresividad, retraimiento) (Ellis, A. 2013).
3.2.4 Técnicas del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación
La terapia cognitiva conductual trabaja las respuestas físicas, emocionales, cognitivas y
conductuales desadaptadas que son de carácter aprendido. Este cuenta con técnicas y programas
para diferentes problemas o trastornos, y tiene orientación educativa. Su origen se remonta al
siglo XX donde ciertos autores influyeron en el desarrollo (Patiño, 2017). Las herramientas
propuestas por esta terapia de primera generación han creado una modificación del
comportamiento humano y se lograron avances en el ámbito de la psicología clínica.
Desensibilización sistemática
Considerada como una de las técnicas pioneras de modificación de conducta, fue
desarrollada por Joseph Wolpe en el año 1958 y se aplicó para el tratamiento de fobias. Consiste
en exponer gradualmente al paciente al estímulo fóbico mientras se encuentra en un estado de
relajación, lo que permite la desaparición de la respuesta de ansiedad. Esta técnica ha sido
asumida por otras terapias y sigue siendo válida para el tratamiento de fobias (Vallejo y Vallejo,
2016). La DS consta de cuatro pasos:
1. Entrenamiento en relajación: Antes de iniciar la exposición gradual, el terapeuta enseña
al paciente técnicas de relajación profunda, como la relajación muscular progresiva o la
respiración profunda.
2. Construcción de la jerarquía: Se elabora una lista jerárquica de situaciones
relacionadas con la fobia, desde las menos temidas hasta las más aterradoras.
3. Evaluación y práctica en imaginación: El paciente visualiza mentalmente cada
situación de la lista mientras está en un estado de relajación profunda. Comienza con la
situación menos temida y avanza hacia las más
temidas a medida que se siente cómodo.
4. Desensibilización sistemática propiamente dicha: Una vez que el paciente puede
imaginar con calma cada situación, se enfrenta a ellas en la realidad, comenzando por las
menos temidas y avanzando gradualmente.
Aplicación a la comunidad:
Dentro de una comuna existen miedo y ansiedad ante un posible desastre natural
(inundación o terremoto), no saben si salir o mantenerse en casa, temen por volver y no hallar su
hogar tal y como lo dejaron. En este contexto se aplicaría:
1. Identificación del problema: la comunidad se encuentra ubicada en una zona de riesgo
donde en años anteriores se han presenciado inundaciones graves.
2. Relajación comunitaria: líderes locales y psicoterapeutas se encargan de establecer
técnicas de relajación como la respiración profunda, relajación muscular y meditación.
3. Jerarquización en la ansiedad: mediante una evaluación se miden los miedos y
preocupaciones comunitarias sobre posibles inundaciones o terremotos, por lo cual se
imaginan perdiendo su casa por un derrumbe o por colisión ante el choque de la
inundación.
4. Crear simulacros de evacuación: una vez desarrollados los pasos anteriores y la
comunidad se sienta más estable con respecto a enfrentarse a posibles inundaciones o
terremotos, se organizan simulacros para evaluar y practicar en cómo responder ante un
desastre natural.
5. Constante apoyo: mantener la continuidad de apoyo
a la comunidad a través de grupos, capacitaciones y otros recursos. La presencia de estas
redes de apoyo genera una reducción de la ansiedad relacionada al temor por los desastres
naturales.
Técnicas de reforzamiento: positivo y negativo
Positivo: Consiste en presentar un estímulo positivo contingentemente a una conducta
para incrementar o mantener dicha conducta. Por ejemplo, elogiar a alguien por un buen trabajo.
Para aplicar de manera correcta el reforzamiento existe una guía, en ella se propone:
Especificar la conducta que se quiere incrementar
Seleccionar los reforzadores
Se debe tener en cuenta que los reforzadores deben estar por encima de lo que la persona
ya está acostumbrada a recibir.
Entregar el reforzador automáticamente después de la conducta
Negativo: Consiste en retirar, reducir o prevenir un estímulo aversivo contingentemente a
una conducta con el objetivo de incrementar o mantener dicha conducta. Por ejemplo, dejar de
regañar a un niño cuando hace sus tareas. Existen dos tipos de reforzamientos negativos; escape
y evitación (Bados y García, 2011).
Cuando se hacer referencia a escape se habla de retirar o reducir un estímulo aversivo o
de pérdida, entre ellos está el cambiarse de ropa cuando esta ajusta demasiado, abrir el paraguas
ante una lluvia, romper el silencio incómodo que se generó con el terapeuta. Por otro lado, la
evitación consiste en un estímulo aversivo a la no emisión de una conducta, en la vida diaria se
mostraría al momento de declarar la renta para no ser sancionado, mantenerse al día en
manutención para no ser encarcelado, usar preservativos para no contagiarse de ETS, y otros.
3.2.4 Técnica para Establecer Conductas:
Moldeamiento
El moldeamiento propone establecer una conducta final por medio del reforzamiento
diferencial de conductas similares o próximas a esa. Por lo general, se refiere a establecer
cambios graduales en la conducta hasta obtener la conducta deseada. Un ejemplo es el pánico
escénico, por medio del moldeamiento pueden ir variando los reforzamientos, se puede iniciar
hablando frente al espejo mientras se lee una pregunta y se genera una respuesta, posterior a eso
se realiza la misma actividad hacia un grupo pequeño y después hacia un grupo más numeroso.
Leer escritos en clase, brindar charlas con ayuda de notas o apuntes, luego ir subiendo el tiempo
de las charlas hasta lograrlo con un esquema (Bados y García, 2011).
Para lograr una buena aplicación del moldeamiento se debe tomar en cuenta la guía:
Especificar la conducta final deseada
Conocer los reforzadores que se utilizarán
Tener claro el punto de partida
Programar aproximaciones
Ir combinando las instrucciones, el modelado, la guía y la inducción
Una vez establecido el primer paso, dejar de reforzar y pasar al siguiente
Avanzar por pequeños pasos, no reforzar demasiadas veces una conducta
Técnicas de Castigo
Esta técnica incluye dos formas; positiva o por estímulos. Es extraño que un terapeuta
llegue a utilizar las técnicas de castigo en su práctica, sin embargo, puede tener sus ventajas: es
un método rápido y permite eliminar conductas indeseables.
Positivos: es un estímulo cuya presentación
contingente a una conducta genera una disminución de este. Ej. Realizar 5 vueltas a la cancha
por haber empujado a un compañero, desaprobar comentarios racistas o xenófobos de una
persona.
Sobrecorrección: es un tipo de procedimiento de castigo en el cual la persona debe
realizar repetida o prolongadamente conductas adecuadas que están directamente relacionadas
con la conducta indeseada y a la cual deben seguir contingentemente (Bados & García, 2011). Se
aplica un listado de órdenes a seguir ante una conducta negativa. Por ejemplo, el niño no saluda
por estar enojado y lo hacen salir y volver a entrar hasta que salude de manera cordial.
Técnica de Autorregistros Cognitivos
Es una técnica conocida por su utilidad para modificar el pensamiento y obtener cambios
en el actuar de las personas. El más utilizado es el registro diario de pensamientos
distorsionados propuesto por Beck en 1979, este cuenta con divisiones de 6 columnas:
Fecha y hora: tomar nota sobre el día y hora en que se presentan los acontecimientos
Situación: se especifican las actividades y situaciones específicas que generan
pensamientos de malestar
Emociones: se anota la emoción que se presentó en aquel momento y la intensidad que
tuvo, se puede puntuar de 0 a 100.
Pensamientos automáticos: en este punto se describen los pensamientos e imágenes que
pasaron por la mente en el momento particular.
Respuesta racional: se añade el resultado de un pequeño debate en el que se adentra el
sujeto, buscando modificar los pensamientos que generan malestar.
Resultado: énfasis en la reevaluación del nivel de
credibilidad que se tiene sobre una persona en específico (Patiño, 2017).
Ejemplo individual: Gabriela tiene miedo a los perros y cuando escucha a uno de ellos
ladrar, piensa que le morderá y sale corriendo. Para cambiar su pensamiento desde el modelo
cognitivo-conductual hay que observar que Gabriela anota la situación sobre el pensamiento que
desencadenó la situación; “Ladra porque se ha enfadado y me quiere morder”. Lo cual genera
ansiedad y ocasiona que Gabriela entre en debate consigo misma, preguntándose ¿qué tan
probable es que realmente me muerda? ¿qué evidencia tengo de eso? ¿y si ladra por otra
situación y no necesariamente porque vaya a morderme?
Gabriela llega a la conclusión de que “el perro ladra, no necesariamente porque esté
enfadado y quiera morderme”. Este nuevo pensamiento le da credibilidad y disminuye la
ansiedad del pensamiento inicial.
Terapia de exposición-Wolpe-1958
Consiste en modificar la sensibilidad ante los estímulos que producen angustia o temor,
mediante la terapia de exposición el paciente es puesto en contacto sistemático y de forma
segura, con la situación que le genera conflicto o con los estímulos que le producen emociones
negativas, con lo cual puede establecer un nuevo aprendizaje:
La extinción, misma que contribuye a debilitar las
asociaciones previamente aprendidas, de modo que la persona tiene más oportunidades de
elaborar una actuación por encima del miedo inicialmente establecido, uno de sus objetivos es:
La desensibilización. Generalmente, se sugiere la exposición de manera gradual y
valorando diferentes variables y factores personales del paciente, más que una inmersión
repentina.
Cuando el paciente es expuesto al estímulo que le produce malestar, generalmente ocurre
el fenómeno de la habituación, a su vez, el individuo se percata de que muchos de sus temores y
gran parte de su ansiedad anticipatoria son excesivos respecto al peligro que suponen en realidad,
es decir, que puede medir el nivel real de amenaza y lograr una modificación en sus
interpretaciones cognitivas angustiantes.
La terapia de exposición sugiere que cuando las personas son conscientes de sus motivos
y se habitúan a ellos, pueden tomar decisiones y responder a sus miedos de maneras más
adecuadas. La exposición puede ser no sólo ante objetos, sino a estímulos cognitivos, situaciones
o a conductas evitativas, como lo son los pensamientos traumáticos.
Aplicación a la comunidad
Un ejemplo de terapia de exposición podría ser el tratamiento de un grupo de personas
que poseen fobias a los espacios cerrados (claustrofobia). En este caso, el terapeuta podría
comenzar con una exposición mínima de manera individual a un espacio cerrado, como estar en
una habitación con la puerta abierta durante ciertos minutos. Luego, gradualmente, aumentarían
la exposición, cerrando la puerta por períodos de tiempo cada vez más largos, hasta que la
persona se sienta cómoda estando en espacios pequeñas por más tiempo. Durante cada sesión de
exposición, el terapeuta también podría usar técnicas de relajación y habilidades de
afrontamiento para ayudar a la persona a manejar su
ansiedad. Con el tiempo y la práctica, la persona debería experimentar una reducción en su
ansiedad y una mayor sensación de control sobre su miedo a los espacios cerrados.
Economía de las Fichas.
La economía de fichas, según Ospina (2004), es un procedimiento dirigido a establecer
un control estricto sobre un determinado ambiente (manejo de variables que influyan sobre una
interpretación cognitiva), para así controlar la conducta de una persona o de un grupo. Es una
técnica de condicionamiento operante (probabilidad de la ocurrencia de una conducta
dependiendo de su consecuencia) utilizada en la modificación del pensamiento individual. En
otras palabras, es la posibilidad de establecer un nuevo pensamiento utilizando un estímulo
(reforzamiento). Consiste en establecer o reorganizar las contingencias ambientales mediante el
control de estímulos reforzadores disponibles, y utilizando un reforzador generalizado,
artificialmente establecido, cuyo otorgamiento se controla de forma completa. El reforzador debe
tener una dimensión física: ficha, puntos, bonos y otros. Es una técnica específica para
desarrollar conductas incipientes y también para disminuir conductas problemáticas.
Elementos básicos de un programa de economía de fichas:
Fichas; Llamativas, No puedan ser copiadas o diseñadas por el sujeto que está bajo la
economía de fichas, pues esto va a impedir que la técnica se desarrolle de forma efectiva,
también es importante que las fichas sean entregadas únicamente por los sujetos que van a estar
implicados en el programa.
Reforzadores de apoyo; Hace referencia a los elementos que el sujeto puede obtener a
partir del cambio de las fichas obtenidas. Estos deben ser variados y numerosos, pues lo ideal es
que exista una oferta amplia de opciones, son definidos a
partir de los gustos de la persona que va a ser intervenida.
Conductas; Debe especificarse de forma objetiva las interpretaciones cognitivas que se
desee eliminar o reforzar.
Las fichas adquieren su valor reforzante al ser intercambiadas por reforzadores de apoyo,
los cuales son actividades, objetos y/o estímulos que son satisfactorios para cada sujeto (Doll et
al., 2013). Para la implementación del TEF se requiere establecer los siguientes criterios o reglas
que especifiquen:
Cuáles son los pensamientos que, por ser emitidas, el sujeto recibe fichas.
Cuántas fichas gana por realizar la anotación de cada pensamiento.
Cuáles son los pensamientos que, por ser emitidos, el sujeto pierde fichas.
Cuáles son los reforzadores de apoyo por los que el sujeto puede cambiar las fichas.
Cuántas fichas cuesta cada reforzador de apoyo
Aplicación a la comunidad: En el contexto de modificar pensamientos suicidas en una
comunidad, se estructura de la siguiente manera:
Identificación de pensamiento positivo: Define conductas que reflejen una actitud más
positiva, como participar en actividades recreativas, interactuar socialmente o buscar ayuda
profesional.
Establecimiento de fichas: Asigna un valor a cada pensamiento positiva en términos de
fichas, que podrían ser puntos virtuales o físicos.
Recompensas: Establecer un sistema de recompensas para aquellos que acumulen un
cierto número de fichas.
Monitoreo y seguimiento: Lleva un registro de las
fichas ganadas por cada individuo y ofrece retroalimentación positiva sobre su progreso.
3.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo Conductual de Primera Generación
El modelo cognitivo conductual de primera generación se desarrolló a partir de las bases
establecidas por el conductismo y se centraba principalmente en el análisis y modificación del
comportamiento observable. A medida que estos enfoques evolucionaron, se reconoció la
importancia de los procesos cognitivos internos en la comprensión y tratamiento de los trastornos
psicológicos. (valencia, 2018)
A lo largo de los años, el modelo cognitivo conductual de primera generación ha
experimentado varias modificaciones y mejoras. A continuación, se presentan algunas de las
principales evoluciones:
- Incorporación de procesos cognitivos: Una de las principales evoluciones del modelo
fue la inclusión de los procesos cognitivos en el análisis y modificación del
comportamiento. Los terapeutas comenzaron a trabajar no solo en la modificación de las
conductas problemáticas, sino también en la identificación y corrección de los
pensamientos distorsionados o irracionales que contribuyen a dichas conductas. Esta
evolución implica que los terapeutas no solo se centren en cambiar las conductas
problemáticas, sino que también aborden los pensamientos distorsionados o irracionales
que las sustentan.
En la comunidad, esto podría significar la implementación de programas de intervención
que incluyan la educación sobre la relación entre pensamientos, emociones y comportamientos.
Los terapeutas podrían ofrecer talleres o sesiones informativas donde enseñen a los miembros de
la comunidad a identificar y cuestionar sus propios
pensamientos automáticos y distorsiones cognitivas.
- Enfoque multimodal: Con el tiempo, los terapeutas cognitivo-conductuales comenzaron
a reconocer la importancia de abordar los diferentes aspectos de la persona, como las
emociones, las creencias, las habilidades sociales, entre otros. El enfoque multimodal se
centra en evaluar y tratar estas diferentes áreas para obtener un cambio más completo y
duradero.
Al reconocer la importancia de abordar diferentes aspectos de la persona, como
emociones, creencias y habilidades sociales, en la comunidad se podrían desarrollar programas
de intervención integrales que incluyan múltiples modalidades de tratamiento. Esto podría
involucrar la colaboración entre terapeutas cognitivo-conductuales, psicólogos clínicos,
trabajadores sociales y otros profesionales de la salud mental para ofrecer una gama completa de
servicios que aborden las necesidades individuales de cada miembro de la comunidad.
- Uso de la tecnología: En la actualidad, cada vez más terapeutas cognitivo-conductuales
están utilizando la tecnología para ofrecer tratamiento de manera más accesible y
efectiva. Las terapias en línea y las aplicaciones móviles han permitido llegar a un mayor
número de personas y proporcionar intervenciones más personalizadas.
En la comunidad, el uso de la tecnología podría facilitar el acceso a servicios de salud
mental al ofrecer terapia en línea y aplicaciones móviles que proporcionen intervenciones
personalizadas. Los terapeutas podrían ofrecer sesiones de terapia por videoconferencia o utilizar
plataformas en línea para realizar evaluaciones y seguimientos. Además, podrían recomendar
aplicaciones móviles que ayuden a los miembros de la comunidad a monitorear su estado de
ánimo, practicar técnicas de relajación o llevar un registro de sus pensamientos y emociones.
Evolución del modelo respecto a los anteriores
El modelo cognitivo-conductual de primera generación y el modelo conductual clásico
comparten algunas similitudes, pero también tienen diferencias significativas.
Desde un enfoque general del Modelo Conductivista Clásico se centra principalmente en
la observación y modificación del comportamiento observable. No presta mucha atención a los
procesos internos cognitivos. Por su el modelo conductual operante se centra en el análisis
funcional del comportamiento, considerando las relaciones entre el comportamiento y su
entorno, así como las consecuencias que lo refuerzan o lo castigan. Busca cambiar el
comportamiento a través de la manipulación de las consecuencias asociadas con él, es decir,
reforzando las conductas deseadas y reduciendo las no deseadas. Se hace uso de los refuerzos
positivos, los refuerzos negativos, la extinción y el castigo, pero se centra principalmente en la
modificación de las contingencias de reforzamiento para influir en el comportamiento. Mientras
tanto el modelo Cognitivo-Conductual de Primera Generación combina la modificación del
comportamiento con un enfoque en los procesos cognitivos internos, como las creencias, los
pensamientos y las interpretaciones (Díaz, 2012)
El objetivo principal es cambiar el comportamiento problemático mediante técnicas de
aprendizaje como el condicionamiento operante y el condicionamiento clásico. Otro punto
destacable es que se centra en la observación directa del comportamiento y en la recopilación de
datos objetivos sobre la frecuencia y la intensidad de las conductas. Utiliza técnicas como el
refuerzo positivo, el refuerzo negativo, la extinción y el modelado para cambiar el
comportamiento. MCC de Primera Generación busca cambiar tanto el comportamiento
problemático como los procesos cognitivos subyacentes que contribuyen a ese comportamiento.
Se centra en identificar y modificar patrones de pensamiento disfuncionales. Además de la
evaluación del comportamiento observable, también incluye
la evaluación de los procesos cognitivos internos, como los pensamientos automáticos y las
creencias subyacentes. Incorpora técnicas conductuales junto con intervenciones diseñadas para
identificar y cambiar los pensamientos distorsionados y las creencias irracionales
En la enfermedad mental A menudo se centra en los comportamientos problemáticos
como síntomas externos que pueden modificarse a través del condicionamiento. MCC de
Primera Generación considera que las enfermedades mentales no solo están relacionadas con el
comportamiento observable, sino también con los procesos cognitivos subyacentes. Ve los
pensamientos y creencias disfuncionales como componentes clave en la manifestación y
mantenimiento de los trastornos psicológicos. Ambos modelos comparten la idea central de que
el comportamiento puede ser aprendido y modificado, el modelo cognitivo-conductual de
primera generación amplía este enfoque al incluir una comprensión más profunda de los
procesos cognitivos internos y cómo estos influyen en el comportamiento (Díaz, 2012).
3.3 Conclusión
En concreto, toda la información recolectada proporciona una visión detallada y
enriquecedora sobre el modelo cognitivo-conductual de primera generación, su evolución a lo
largo del tiempo y su aplicación en contextos históricos y comunitarios. Se destaca la
importancia de comprender las raíces históricas y socioeconómicas que dieron lugar al
surgimiento de este modelo terapéutico, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial y la
posguerra. Además, se resalta la relevancia de autores fundamentales como Aaron Beck y sus
contribuciones clave, como la identificación de la triada cognitiva y los esquemas cognitivos,
que han sido fundamentales en la comprensión y tratamiento de trastornos psicológicos.
La economía de fichas emerge como una técnica
terapéutica efectiva dentro del modelo cognitivo-conductual de primera generación, demostrando
su utilidad en la modificación de conductas y pensamientos disfuncionales, como en el caso de la
prevención del suicidio en una comunidad. En última estancia, las diferentes perspectivas invitan
a la sociedad a explorar la rica historia, los conceptos fundamentales y las aplicaciones prácticas
del modelo cognitivo-conductual de primera generación, destacando su continua evolución y
adaptación para abordar las complejidades de la mente humana y promover el bienestar
psicológico en diversos contextos.
4. COGNITIVO CONDUCTUAL DE SEGUNDA GENERACIÓN
4.1 Introducción
A partir del desarrollo de las terapias de primera generación, se lograron cambios
importantes en la conducta de los seres humanos. Sin embargo, surgieron múltiples interrogantes
sobre los procesos que mediaban entre la percepción y la reacción, y las terapias puramente
conductuales demostraron ser poco efectivas para tratar muchos trastornos relacionados con el
contenido del pensamiento. Esto llevó a numerosos expertos a considerar que el conductismo no
era suficiente para explicar y producir un cambio en comportamientos derivados de elementos
como convicciones o creencias.
En respuesta a estos desafíos, surgieron en EE. UU. en la década de los 60 las terapias de
segunda generación bajo la influencia de Eysenck, especialmente con la reproducción de tres
trabajos de Ellis en su libro "Experiments in Behavior Therapy" en 1960. Este avance contribuyó
decisivamente al nacimiento del modelo de psicoterapia cognitivo-conductual. En este contexto,
la psicología cognitiva empezó a ganar importancia tanto a nivel teórico como práctico, y las
investigaciones se desplazaron del aprendizaje hacia el
estudio de la mente, la memoria, el conocimiento y las representaciones mentales, este cambio
epistemológico supuso que, en lugar de centrarse en la asociación entre estímulos, se considerara
el pensamiento y el procesamiento de la información como los principales elementos que
originan la conducta, dando lugar a las teorías cognitivas y del procesamiento de la información,
conocidas como la segunda ola de Terapias de la Conducta.
Desde esta perspectiva, se consideraba que los patrones anómalos de conducta se debían
a la existencia de esquemas, estructuras y procesos de pensamiento distorsionados y
disfuncionales, los cuales causaban un gran sufrimiento a quienes los experimentaban. La
segunda ola de terapias cognitivo-conductuales logró un porcentaje de éxito mucho mayor en
una amplia variedad de trastornos, consolidándose como uno de los paradigmas más
predominantes en la psicología clínica actual. Su objetivo es cambiar las cogniciones o
emociones que provocan la conducta desadaptativa, ya sea restringiéndolas o modificándolas.
Entre las terapias de conducta más conocidas de este periodo se encuentran la Terapia Cognitiva
de Aaron Beck para la depresión, la terapia de auto instrucciones y la Terapia Racional Emotiva
de Albert Ellis, entre otras.
Previo al surgimiento de este grupo de terapias, se había desarrollado una
conceptualización monista del individuo, donde se veía al ser humano como un todo que
responde al contexto o al entorno en el que vive. Las terapias de segunda generación modifican
esta perspectiva y sugieren que las acciones de las personas están determinadas por sus
pensamientos, es decir, es la manera en que interpretan el mundo lo que guía su comportamiento
(Patiño, 2018).
La creación de modelos cognitivo-conductuales de
segunda generación durante los años 60 estuvo intrínsecamente relacionada con el contexto
social, cultural y político de la época. Estos modelos surgieron en respuesta a las necesidades y
demandas de una sociedad en transformación y reflejaron los cambios en la comprensión de la
psicología y la terapia.
La contracultura de los años 60 desafió las normas sociales establecidas y promovió una
mentalidad de cuestionamiento y exploración. En este contexto, los modelos cognitivo-
conductuales de segunda generación adoptaron un enfoque más amplio e integrador,
reconociendo la importancia de los procesos mentales y cognitivos en la comprensión del
comportamiento humano. La terapia cognitiva y la terapia racional emotiva conductual (TREC)
surgieron como respuestas a la necesidad de abordar los pensamientos y las creencias
subyacentes que influyen en el comportamiento y las emociones.
La creatividad y la experimentación cultural de los años 60 también influyeron en la
evolución de la psicología y la terapia. Los modelos cognitivo-conductuales de segunda
generación adoptaron una mentalidad abierta a nuevas ideas y enfoques, reflejando el espíritu de
innovación y exploración de la época. Esta apertura llevó a un enfoque más flexible y holístico
en el tratamiento de los trastornos mentales, que no solo se centraba en el comportamiento
observable, sino también en los procesos cognitivos subyacentes.
Los movimientos por los derechos civiles y feministas de los años 60 también influyeron
en la evolución de la psicología clínica. La conciencia creciente sobre la importancia de la
igualdad y la justicia social se reflejó en un enfoque más inclusivo y sensible en la terapia
cognitivo-conductual. Se reconocieron y abordaron las distorsiones cognitivas relacionadas con
la opresión y la discriminación, lo que llevó a un enfoque
más empoderado y centrado en el cliente en la terapia.
Este fue un período de profundos cambios sociales, culturales y políticos que dejaron un
legado duradero en la historia moderna. La década fue testigo de un activismo sin precedentes,
una búsqueda de libertad y una reevaluación de los valores tradicionales, sentando las bases para
muchas de las tendencias y movimientos que definirían las décadas siguientes. Los movimientos
sociales de los años 60, como el movimiento por los derechos civiles y el movimiento pacifista
contra la guerra fría, jugaron un papel crucial en la aparición de modelos cognitivo-conductuales
de segunda generación en psicología. Estos movimientos crearon un contexto social que influyó
en la forma en que se entendía y se trataba la salud mental.
El movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y otros movimientos sociales
resaltaron las injusticias sociales y la opresión que enfrentaban grupos específicos, como los
afroamericanos. Esto llevó a un mayor reconocimiento de la importancia de abordar las
distorsiones cognitivas relacionadas con la discriminación y el prejuicio en el tratamiento
psicológico. Los modelos de segunda generación se desarrollaron en parte para abordar estas
cuestiones, reconociendo la influencia de los pensamientos y creencias distorsionadas en el
comportamiento y las emociones de las personas oprimidas. Además, llevaron a un mayor
reconocimiento del impacto del contexto social y político en la salud mental de las personas. La
guerra fría, por ejemplo, provocó estrés traumático y malestar psicológico en muchos individuos,
lo que llevó a una mayor atención a los factores ambientales y sociales en el tratamiento
psicológico, teniendo en cuenta estos factores, reconociendo que el bienestar emocional no solo
depende de los procesos internos de la mente, sino también del entorno social en el que se
desarrolla el individuo.
4.2. Desarrollo
4.21 Contexto socio histórico
La terapia cognitivo-conductual de segunda generación adoptó un enfoque más centrado
en los procesos cognitivos y emocionales que influyen en la conducta humana. Se reconoció la
importancia de los pensamientos y las creencias en la forma en que las personas perciben y
responden a su entorno.
Este enfoque se basó en la idea de que los pensamientos distorsionados y las creencias
irracionales pueden contribuir a problemas emocionales y conductuales. Por lo tanto, el objetivo
de la terapia cognitivo-conductual de segunda generación fue cambiar estos patrones de
pensamiento y promover una visión más realista y adaptativa del mundo.
El enfoque cognitivo-conductual de segunda generación, también conocido como terapia
de aceptación y compromiso (ACT por sus siglas en inglés), se desarrolló en un contexto
sociohistórico que influyó en su evolución y aceptación. Aunque el término "segunda
generación" puede variar en su aplicación, generalmente se refiere a desarrollos posteriores al
enfoque cognitivo-conductual tradicional, que surgieron a partir de las décadas de 1980 y 1990.
La segunda generación de la terapia de conducta se sitúa en torno a 1970, con la terapia
cognitivo-conductual. En esta época se empieza a hablar de terapia cognitivo-conductual, En un
principio, se trataba de dos terapias disidentes del psicoanálisis, como lo eran en su origen la
terapia racional-emotiva de A. Ellis y la terapia cognitiva de la depresión de A. T. Beck, que se
avendría con la terapia de conducta en curso. Estas terapias empezaron por ganar prestigio al
evaluar sus resultados como demandaba la terapia de conducta. Después, cuando se dio el giro
cognitivo de la psicología, estas terapias influyeron en la terapia de conducta, legitimando su
propio giro cognitivo (Mustaca, 2006).
En este punto, se empezó a pensar que el elemento
principal que provoca la conducta no es la asociación entre estímulos, sino el pensamiento y el
procesamiento de la información, lo que dio lugar a teorías cognitivas y de procesamiento de la
información.
Es importante destacar que la terapia cognitivo-conductual de segunda generación no se
limitó únicamente a la modificación de pensamientos y creencias. También se tuvo en cuenta el
contexto en el que vive el individuo y se enfatizó la importancia de mejorar la calidad de vida y
la felicidad del paciente en su globalidad
Situaciones importantes que influyeron en su surgimiento y aceptación.
Críticas al modelo cognitivo-conductual tradicional: A medida que se aplicaba el modelo
cognitivo-conductual tradicional en la práctica clínica, surgieron críticas sobre su eficacia en el
tratamiento de problemas complejos como la ansiedad, la depresión y los trastornos de la
personalidad. Esto llevó a la búsqueda de enfoques terapéuticos alternativos que abordan las
limitaciones percibidas del modelo tradicional.
Influencia de la psicología humanista y existencial: Durante las décadas de 1960 y 1970,
la psicología humanista y existencial ganó prominencia. Estas corrientes enfatizaban la
importancia del significado personal, la autenticidad y la búsqueda de sentido en la vida. Su
influencia se reflejó en el desarrollo de terapias de segunda generación que incorporan aspectos
existenciales y espirituales en su enfoque.
Auge de la tercera ola de la psicología: El surgimiento de lo que se conoce como la
"tercera ola" de la psicología incluyó enfoques terapéuticos que trascendía las técnicas de
modificación de conducta y la reestructuración cognitiva. Estas nuevas terapias, como la terapia
de aceptación y compromiso (ACT), se centraban en la
aceptación de las experiencias internas y en la promoción de la flexibilidad psicológica.
Desarrollos en neurociencia y psicología cognitiva: Los avances en neurociencia y
psicología cognitiva proporcionaron una base empírica para comprender mejor los procesos
mentales implicados en la regulación emocional, la atención plena y la flexibilidad cognitiva.
Estas investigaciones respaldaron y enriquecieron las intervenciones terapéuticas de segunda
generación, como la ACT.
Cambio en la conceptualización de la salud mental: A medida que evoluciona la
comprensión de la salud mental, se reconoce la importancia de factores como la aceptación, la
claridad de los valores personales y la flexibilidad psicológica en el bienestar emocional y el
funcionamiento adaptativo. Estos conceptos fueron integrados en los enfoques de segunda
generación para abordar de manera más holística las necesidades de los clientes.
4.2.2 Autores fundamentales y sus aportaciones al modelo.
Teoría racional emotiva (Albert Ellis)
Albert Ellis nació en Pittsburg en 1913 Ellis se percató pronto de las limitaciones que
presentaba la teoría de Sigmund Freud y, decepcionado por los pocos resultados que obtenía con
sus pacientes, fue abandonando progresivamente la teoría psicoanalítica para comenzar a trabajar
en su propia teoría. Ya por el año 1953 rompe totalmente con el psicoanálisis y comienza a
desarrollar un tipo de psicoterapia que llamaría Terapia Racional Emotiva, un tipo de
psicoterapia de orientación cognitivo-conductual. “El creador en una de las teorías que han
revolucionado los fundamentos y la metodología en el tratamiento de los problemas emocionales
y psicológicos se ha ganado un puesto de honor entre los más grandes psicólogos”. (Lega &
Velten, 2008)
El legado de Ellis se refleja en la influencia duradera
de la Teoría Racional Emotiva en la terapia cognitivo-conductual, que es una de las formas más
ampliamente utilizadas de terapia en la actualidad. La teoría racional emotiva (TRE), creada por
Albert Ellis, es un enfoque psicoterapéutico que se basa en la idea de que nuestras creencias
irracionales y desadaptativas influyen sobre nuestros emociones y comportamientos, ya que Ellis
propuso que nuestras reacciones emocionales no son causadas por los eventos en sí mismos, sino
por cómo interpretamos y evaluamos esos eventos.
Ellis a comienzos de los años 70, crea la Teoría Racional Emotiva, que se basa sobre la
idea de que fundamentalmente en el campo de las alteraciones psicológicas, ya que existe una
interacción entre los procesos psicológicos humanos donde las cogniciones, las emociones y las
conductas se superponen. También desarrolló la teoría racional emotiva (TRE) en la década de
1950, se la conoce como otro nombre para la terapia cognitivo-conductual.
Ellis sostiene que los humanos tienen la capacidad de actuar tanto de manera racional
como irracional. No obstante, solo cuando actuamos y pensamos de manera lógica, podemos
experimentar verdadera felicidad y eficacia, Ellis reconoció que parte de su motivación en
convertirse en revolucionario en el área del amor y el sexo en esa época, como lo había sido en la
política en años anteriores, provenía de su necesidad de resolver sus problemas e inseguridades.
(Ellis & Grieger, 1985)
La base de la terapia racional emocional que nuestras creencias irracionales y
desadaptativas influyen en nuestras emociones y comportamientos. Estas creencias suelen ser
absolutistas, rígidas y exageradas, así como el perfeccionismo, la necesidad constante de
aprobación y la anticipación catastrófica de eventos negativos.
La personalidad de Ellis, denominada "teoría ABC",
es una lectura cognitiva del esquema reduccionista estímulo-respuesta propuesto por el
conductismo clásico. El autor considera que esta teoría no ofrece una explicación suficiente del
comportamiento humano y la considera académica (Marín, 2006).
Ellis afirmaba que lo que causa la alteración o dificultad emocional no es lo que sucede
en el punto A, sino que las personas crean una estructura de creencias en el punto B y refuerzan
estas creencias en una forma negativa y muchas veces perjudicial, lo cual se manifiesta en las
reacciones conductuales o emocionales: el punto C. Sarason & Sarason, (206) Destaca cómo las
creencias irracionales y la interpretación de los eventos influyen en nuestras emociones y
comportamientos.
Teoría Cognitiva de Aaron Beck
Aaron Temkin Beck, MD, nació el 18 de julio de 1921 en Providence, Rhode Island,
Estados Unidos. La vida temprana de Aaron Beck estuvo marcada por la pérdida de sus dos
hermanos. Parcialmente debido a esta secuencia de tragedias, la madre de Beck se deprimió
crónicamente, lo que puede haber tenido una influencia notable en su futura profesión.
La terapia cognitiva, desarrollada por Aaron T. Beck, es una forma de terapia psicológica
centrada en identificar y modificar los patrones de pensamiento negativos y las creencias
irracionales que contribuyen a los problemas emocionales y conductuales de una persona. Se
basa en la premisa de que nuestras interpretaciones cognitivas de los eventos tienen un impacto
directo en nuestras emociones y comportamientos (Korman, 2013).
Este modelo terapéutico surgió en las décadas de los 60 y 70 como un enfoque que
conecta el conductismo y el psicoanálisis, siendo la "cognición" el elemento central de cambio.
El movimiento conductista reconoció la importancia de los procesos cognitivos al considerar la
"caja negra" y la necesidad de acceder a ella. Así es como se
formó el grupo cognitivo-comportamental. Por otro lado, algunos representantes del psicoanálisis
reconocieron la relevancia de conceptos y herramientas que permitían investigaciones y
resultados terapéuticos más efectivos, lo que llevó a que algunos psicoanalistas se convirtieran en
cognitivos o integraran este enfoque en su formación previa. La "revolución cognitiva",
caracterizada por su enfoque interdisciplinario e integrador, influyó en la aparición de la terapia
cognitiva.
Las teorías de Beck fueron probadas por primera vez en 1977, cuando un importante
ensayo clínico comparó la terapia cognitiva con la medicación antidepresiva. Este estudio
concluyó que la terapia cognitiva era más eficaz que los antidepresivos para tratar la depresión, y
estos resultados se replicaron unos años más tarde. Beck y sus colegas pronto comenzaron a
aplicar la terapia cognitiva a otros trastornos y condiciones mentales, como estados de ansiedad,
trastornos de personalidad, abuso de sustancias y conductas suicidas.
También se descubrió que la terapia cognitiva era efectiva para tratar el trastorno de
pánico y agorafobia, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de estrés
postraumático, insomnio y trastornos alimentarios. Con el tiempo, la terapia cognitiva se
convirtió en la forma más comúnmente practicada y ampliamente investigada de psicoterapia en
el mundo. (Mendlowicz, et al. 2022)
Aaron T. Beck descubrió que, para alcanzar un tratamiento efectivo para cualquier
dificultad psicológica, era fundamental que los pacientes tomaran conciencia de sus patrones de
pensamiento negativos. Con el tiempo, este enfoque de tratamiento se denominó terapia
cognitivo-conductual (Rubio, 2021).
En su primer modelo cognitivo para la depresión,
Beck incluyó tres conceptos específicos: Tríada cognitiva, Esquemas y Errores en el
procesamiento de información.
- La tríada cognitiva: Implica tres patrones en la visión idiosincrática del individuo:
de sí mismo, su futuro y sus experiencias.
Visión negativa sobre sí mismo: El paciente tiende a subestimarse y se critica
con autoatribuciones negativas.
Visión negativa sobre el mundo: Interpretación negativa de sus experiencias.
Tiene una visión del mundo caracterizada por obstáculos insuperables y demandas
exageradas. Se siente derrotado y frustrado.
Visión negativa sobre el futuro: Anticipa que sus dificultades y sufrimientos
actuales continuarán indefinidamente.
Los síntomas del trastorno depresivo estarían ligados en gran medida a patrones del
pensamiento. Por ejemplo, la poca fuerza de voluntad se correlaciona con la ideación pesimista;
la dependencia de otros se correlaciona con su baja autoestima y la idea de que los otros son más
competentes.
- Esquemas o patrones estables de pensamiento:
Este concepto explica por qué mantiene el paciente depresivo actitudes que lo hacen
sufrir y son contraproducentes en contra de evidencias de factores positivos en su vida. Las
situaciones están compuestas por un amplio conjunto de estímulos. Los individuos atienden
selectivamente a estímulos específicos, los combinan y conceptualizan las situaciones. Es lo que
llamamos el sesgo de cada uno, determinada consistencia en la respuesta. El término esquema
designa a ciertos patrones cognitivos relativamente estables
que constituyen la base de la regularidad de las interpretaciones acerca de un determinado
conjunto de situaciones. Los esquemas determinan el cómo un individuo estructura distintas
experiencias. Puede un esquema permanecer inactivo durante un largo tiempo y ser activado en
situaciones específicas. En las depresiones más leves, el paciente mantiene cierta objetividad al
contemplar sus pensamientos negativos. En las depresiones más graves, el pensamiento está cada
vez más dominado por ideas negativas, repetitivas, y puede encontrar difícil concentrarse en
otros estímulos externos (trabajo, deportes, relación familiar, etc.) En otras palabras, este término
designa a ciertos patrones cognitivos relativamente estables que constituyen la base de la
regularidad de las interpretaciones acerca de un determinado conjunto de situaciones, Los
individuos atienden selectivamente a estímulos específicos, los combinan y conceptualizan.
- Errores cognitivos o procesamiento de información defectuoso
El paciente depresivo cree en la validez de sus conceptos depresivos que se
manifiestan en errores sistemáticos. Por ejemplo:
Inferencia arbitraria. Se llega a una conclusión en ausencia de la evidencia
que la apoye.
Abstracción selectiva. Centrarse en un detalle extraído fuera de su contexto,
ignorando otras características más relevantes de la situación, y conceptualizando
toda la experiencia en base a los fragmentos.
Generalización excesiva. Elaborar una regla o una conclusión a partir de uno
o varios hechos aislados, y aplicar el concepto tanto a situaciones relacionadas como
a situaciones inconexas
Maximización y minimización.
Distorsiones en la magnitud de una situación.
Personalización. Tendencia a atribuir a si mismo fenómenos externos cuando
no existe base firme para tal conexión.
Pensamiento absolutista dicotómico. Clasifica las experiencias en categorías
opuestas.
Razonamiento emocional. Justificar la idea por la emoción
Etiquetamiento “Soy un fracasado, un inútil, un viejo, un enfermo”.
La Teoría del Modelo Cognitivo postula que las experiencias tempranas
proporcionan la base para la construcción de esquemas como patrones que guían la
visión sobre uno mismo, al mundo y el futuro.
Teoría del aprendizaje social: Albert Bandura
Albert Bandura elaboró esta teoría en 1974 con base en las teorías implícitas de la mente
en cuanto al Sentido Común, desafió al conductismo y se adentró en el cognoscitivismo de una
manera en que explicó los mecanismos cognitivos que intervienen en el aprendizaje
observacional, de manera muy completa.
El primer ejemplo de esta postura más general es la teoría del aprendizaje social de Albert
Bandura (1986, 1997). Bandura opina que las teorías conductuales tradicionales del aprendizaje,
aunque correctas, son incompletas, porque ofrecen una explicación parcial del aprendizaje y
descuidan elementos importantes, en particular la influencia social sobre el aprendizaje.
Elementos de la teoría cognoscitiva social
Bandura distingue entre la adquisición del
conocimiento (el aprendizaje) y la ejecución observable basada en ese conocimiento (la
conducta). En otras palabras, propone que todos sabemos más de lo que demostramos; por
ejemplo, quizá los estudiantes aprendieron a simplificar fracciones, pero se desenvuelven mal en
el examen porque estaban ansiosos, enfermos o no entendieron el problema. Aunque haya
ocurrido el aprendizaje, no lo demostrarán hasta que la situación sea la correcta o tengan los
incentivos para hacerlo.
La teoría cognoscitiva social considera que los factores internos son tan importantes
como los externos, y que los acontecimientos ambientales, los factores personales y las
conductas interactúan con el proceso de aprendizaje. Supone que los factores personales
(creencias, expectativas, actitudes y conocimientos), el ambiente (recursos, consecuencias de las
acciones y condiciones físicas) y la conducta (acciones individuales, elecciones y declaraciones
verbales) se influyen en forma mutua.
De acuerdo con la teoría cognoscitiva social, la gente no está impulsada por fuerzas
internas ni moldeada y controlada automáticamente por estímulos externos. El funcionamiento
humano se explica más bien en términos de un modelo de reciprocidad triádica en el que la
conducta, los factores cognoscitivos y personales y los acontecimientos ambientales operan
como determinantes que ejercen una acción recíproca (Bandura, 1986, p. 18).
El aprendizaje activo es aprender haciendo, mientras que el aprendizaje vicario consiste
en aprender observando a los otros. Bandura creía que las teorías conductuales tradicionales
descuidan el poderoso efecto que el modelamiento y la imitación tienen sobre el aprendizaje. Las
personas (y los animales) aprenden al observar cómo aprende otra persona (o animal), lo que
cuestiona la idea conductual de que los factores
cognoscitivos son innecesarios para explicar el aprendizaje.
Hay dos formas principales de aprendizaje observacional. Primero, puede ocurrir
mediante reforzamiento vicario, como cuando vemos que otros son recompensados o castigados
por realizar ciertas acciones y luego modificamos nuestra conducta como si hubiéramos recibido
las consecuencias. Por ejemplo, si usted felicita a dos de sus discípulos por las ilustraciones de
sus trabajos de laboratorio, otros alumnos que hayan observado el episodio la próxima vez le
entregarán sus trabajos con ilustraciones. Esto demuestra el reforzamiento vicario. El castigo
también puede ser vicario: uno desacelera al límite de velocidad permitido después de ver que
muchas personas son multadas por exceso de velocidad.
Donald Meichenbaum
Donald Meichenbaum, psicólogo clínico canadiense, es una figura destacada en la
segunda ola de la terapia cognitivo-conductual (TCC), En los 70, Donald Meichenbaum
comenzó su trabajo centrándose en el entrenamiento en auto instrucciones, puesto que en esa
misma época (1972), difundieron un tipo de entrenamiento denominado inoculación de estrés:
técnica concreta para el control de la ansiedad, a través de un entrenamiento en habilidades.
Desde entonces, esta técnica ha tenido un enorme impacto y una utilización masiva.
En 1972 se describe el entrenamiento en inoculación de estrés (EIE), el cual se presentó
como una técnica preventiva; ello justifica su nombre, que tiene como objetivo desarrollar la
capacidad de las personas para afrontar situaciones difíciles de ansiedad o dolor, al dotarlas de
una serie de habilidades que incrementan sus recursos personales. Esta técnica se compara con la
inmunización biológica. Las habilidades de afrontamiento se pueden considerar como
“anticuerpos psicológicos” que incrementan la resistencia
potencial a situaciones estresoras. (Galletero, 2010)
El EIE tiene sus antecedentes en los tratamientos de auto-instrucción, aplicados en la
antigua Unión Soviética por Luria (1959,1961) y por Vigostky (1962). Teóricamente,
Michenbaum basó la técnica en los modelos de Murphy (1962) y de Lazarus y Folkman
(1966,1984), los cuales explican que el afrontamiento al estrés ocurre a través de diferentes
etapas consecutivas, durante las cuales las personas reaccionan ante situaciones estresoras, de
acuerdo con los recursos personales que poseen.
Los objetivos se centran en tres áreas fundamentales:
La promoción de una actividad autorreguladora adecuada que implica: Reducir o
suprimir la intensidad de auto verbalizaciones, imágenes y emociones perturbadoras e
incrementar aquellas que proporcionen el funcionamiento más adaptativo.
La modificación de conductas desadaptativas e incremento de conductas adaptativas.
La revisión y modificación de estructuras cognitivas (creencias, forma de vida, etc.) que
estén promoviendo valoraciones negativas de sí mismo y del mundo.
D'zurilla y Goldfried (Terapia de resolución de problemas)
Thomas D'Zurilla y Marvin Goldfried son figuras prominentes en la psicología clínica,
especialmente conocidos por su contribución al desarrollo de la Terapia de Resolución de
Problemas (TSP) es una intervención psicológica, habitualmente concebida bajo el epígrafe
cognitivo-conductual, que aspira a mejorar la capacidad de enfrentarse eficazmente tanto a
estresores mayores (acontecimientos traumáticos) como a estresores menores (problemas
cotidianos crónicos) para reducir los problemas de salud mental y de salud física.
Los dos grandes objetivos del tratamiento TSP son
los siguientes: 1. La adopción de una visión del mundo o de una orientación adaptativa hacia los
problemas de la vida (es decir, de una visión optimista y positiva de la propia eficacia que admita
que los problemas son ocurrencias vitales normales). 2. La implantación eficaz de conductas
concretas de solución de problemas (es decir, la regulación y la gestión emocional y la solución
planificada de problemas). Por encima de todo, la TSP ha demostrado su eficacia para el
tratamiento de individuos aquejados de una amplia variedad de problemas de salud física y
mental, como depresión, ansiedad, trastornos emocionales, ideación suicida, cáncer,
enfermedades cardiacas, diabetes, infarto, lesiones cerebrales traumáticas, dolor de espalda.
Componentes de la Terapia de Resolución de Problemas
Orientación hacia el Problema
Este componente se refiere a la actitud y el enfoque que el individuo tiene hacia los
problemas, ya que una orientación positiva hacia los problemas implica verlos como desafíos
manejables y oportunidades para el crecimiento personal, mientras que una orientación negativa
puede llevar a la evitación y la desesperanza.
Definición y formulación del problema
En este paso, se enseña a los individuos a identificar y definir claramente el problema,
puesto que una definición precisa y detallada del problema es esencial para desarrollar
soluciones efectivas.
Generación de alternativas
Los individuos aprenden a generar una amplia gama
de posibles soluciones a los problemas, ya que este paso fomenta la creatividad y la flexibilidad,
evitando soluciones impulsivas y poco efectivas.
Toma de decisiones
En esta fase, se evalúan las posibles soluciones en términos de sus ventajas y desventajas,
y se selecciona la solución más viable, dado que este proceso de toma de decisiones ayuda a los
individuos a elegir soluciones basadas en un análisis racional y objetivo.
Implementación y verificación
Los individuos ponen en práctica la solución seleccionada y monitorean los resultados, la
solución no produce los resultados deseados, se revisa y se ajusta según sea necesario.
Richard Lazarus (Teoría del estrés y el afrontamiento)
Modelo de Transacción del Estrés
Richard S. Lazarus fue un importante psicólogo, profesor e investigador estadounidense,
que investigó el estrés y su relación con la cognición. Lazarus desarrolló el Modelo de
Transacción del Estrés, en el que el estrés es visto como una relación dinámica entre el individuo
y su entorno.
La Teoría del estrés Richard S. Lazarus (1966), también desarrollada por Cohen (1977) y
Folkman (1984), se centra en los procesos cognitivos que aparecen ante una situación
estresante. Dicha teoría plantea que el afrontamiento que hacemos ante una situación estresante
es en realidad un proceso que depende del contexto y otras variables.
Evaluación cognitiva
La percepción del estrés depende de la evaluación
cognitiva que realiza el individuo sobre la situación.
Evaluación Primaria:
La persona juzga la situación como estresante, positiva, controlable, o irrelevante.
Evaluación Secundaria:
Se evalúan los recursos disponibles para enfrentar la situación.
Se buscan estrategias para manejar la situación, que puede ser cambiable o no.
Evaluación Terciaria o Reevaluación:
Feedback y corrección de las evaluaciones previas para mejorar la respuesta al estrés.
Estrategias de Afrontamiento:
Lazarus y su colega Susan Folkman identificaron y categorizaron estrategias de
afrontamiento que las personas utilizan para manejar el estrés. Estas estrategias pueden ser de
enfoque en el problema (cuando la persona intenta manejar o alterar la causa del estrés) o de
enfoque en la emoción (cuando la persona intenta manejar la respuesta emocional al estrés).
4.2.3 Conceptos básicos y su relación con la psicología comunitaria.
Cognición
Una cognición es cualquier idea o evento con contenido verbal o gráfico en la corriente
de conciencia del sujeto. Las cogniciones se basan en los esquemas desarrollados en experiencias
anteriores.
Emociones
Las emociones son respuestas afectivas que surgen
como resultado de nuestros pensamientos y percepciones. No solo son reacciones a eventos
externos, sino también a cómo interpretamos esos eventos.
Contexto/Ambiente
El ambiente incluye los factores externos y contextuales que pueden influir en el
comportamiento y el bienestar emocional de una persona. Esto puede incluir la familia, los
amigos, el lugar de trabajo, la cultura y cualquier otra influencia externa.
Aprendizaje vicario
El aprendizaje vicario es aquel que se adquiere a través de la observación de las
conductas de los demás individuos, produciendo que la conducta del observador sea modificada
u obtenga un nuevo aprendizaje a base de la nueva experiencia observada (Cloninger, 2003).
Autoeficacia
Expectativas de eficacia, esto es, como los juicios de cada individuo sobre su capacidad
para realizar la conducta requerida para producir un resultado.
Refuerzo Vicario
Proceso de aprender sobre las consecuencias de una acción al observar a los demás.
Expectativas de resultado
Estimaciones individuales de que determinada acción generará cierto resultado.
Autorregulación
Capacidad de los individuos para controlar y dirigir sus propios pensamientos, emociones
y comportamientos hacia la consecución de sus objetivos personales.
Esquema Cognitivo
Estructura cognitiva de asignación de significados,
formada por suposiciones implícitas, que construye las interpretaciones acerca de uno mismo y
del mundo, organiza las experiencias y guía la conducta. Los esquemas intervienen en la
exploración, la codificación y la evaluación de la información (Beck, 1964) y normalmente se
consolidan en la infancia temprana.
Pensamientos automáticos
Pensamientos espontáneos, habituales y objetivos. Los pensamientos automáticos
organizan las reacciones emocionales y comportamentales de una persona ante situaciones
específicas y generalmente pasan desapercibidos, a menos que se le enseñe a la persona a
registrarlos.
Distorsiones cognitivas
Errores en el procesamiento de la información que se derivan de los esquemas cognitivos
o supuestos personales. Transforman la información que llega del exterior consiguiendo que los
esquemas cognitivos permanezcan intactos. Las distorsiones cognitivas provocan procesos de
asimilación y mantienen la homeostasis. (A. Beck y Clark, 1988, Friedberg y McClure 2002).
Creencias
Referidas a lo que pensamos o a las ideas que nos hacemos acerca del Acontecimiento
activador, lo que nos ocurre en realidad.
Creencias racionales
Le permiten al ser humano alcanzar sus proyectos y objetivos, porque puede contradecir
ciertas afirmaciones por medio de la experiencia, dado que, procesa cognitivamente la
información y le genera pensamientos en forma de gustos, preferencias, deseos y anhelos, en vez
exigencia absolutistas y dogmáticas (Ellis, 2000).
Creencias irracionales
Resultado de actitudes absolutistas, catastróficas y generalizadas, que predispone al
trastorno o perturbación emocional. Estas ideas se internalizan a lo largo de la vida a través de
influencias parentales y sociales. El individuo a menudo tiene objetivos irreales y perturbaciones
por la ansiedad de ser aprobado ante las personas significativas y por el afán de evitar la
frustración de sus peticiones. Por esta razón, piensa de manera absolutista generando distorsiones
cognitivas que derivan de los “debo” y “tengo que” siendo estas para Ellis (2000).
Solución de problemas
Proceso cognitivo-afectivo-conductual a través del cual un individuo o un grupo
identifican o descubren medios efectivos para enfrentarse con los problemas que encuentran en
su vida cotidiana. Este proceso incluye la generación de soluciones alternativas y la toma de
decisiones o elección conductual.
Solución
Respuesta de afrontamiento o un patrón de respuesta que es efectivo en alterar la
situación problemática y/o las reacciones personales propias para que no sea percibida a partir de
ahí como un problema, mientras que, al mismo tiempo, maximiza otras consecuencias positivas
(beneficios) y minimiza otras consecuencias negativas.
Problema
Situación de la vida que demanda una respuesta para el funcionamiento efectivo, pero
para la cual ninguna respuesta efectiva está inmediatamente aparente o disponible en ese
momento para el individuo o para el grupo enfrentado con la situación.
Puesta en práctica de la solución
Ejecución de la respuesta de solución, que no es sólo
una función de la SP, sino de otros factores relacionados con la historia de aprendizaje del
individuo, como déficit de habilidades de ejecución, inhibiciones emocionales y déficit
motivacional (reforzamiento).
Competencia social
Amplio rango de habilidades sociales, competencias conductuales y conductas de
afrontamiento que capacita a un individuo para enfrentarse de manera efectiva con las demandas
de cada día. En este contexto, la ejecución de la SP efectiva es sólo uno de los componentes de la
competencia social, aunque uno muy significativo.
4.2.4. Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y su aplicación en la psicología
salud comunitaria.
La terapia racional-emotiva (1962)
Al principio, la terapia racional-emotiva se llamó «terapia racional» (RT) porque Ellis
enfatizó sus aspectos cognitivos y filosóficos y quería diferenciarlo claramente de las otras
terapias de los 50 (Ellis, 1957b, 1958, 1975a). Mucha gente, sin embargo, identificó la RT con el
racionalismo del siglo XVIII, lo cual era realmente opuesto. Siempre tuvo muy marcados los
componentes conductuales y evocativo-emotivos y desde el comienzo se favoreció la asignación
de tareas, la desensibilización in vivo, y el entrenamiento en habilidades
Las principales submétases de la RET consisten en ayudar a la gente a pensar más
racionalmente (científica, clara y flexiblemente); sentir de forma más apropiada; y actuar más
funcionalmente (de manera eficaz e inalterable), de cara a conseguir sus metas de vivir más
tiempo y más felizmente. Consecuentemente, laRET define la racionalidad como el sentimiento
apropiado y la conducta funcional en términos de aquellas
metas básicas, e intenta ser tan precisa como puede en sus definiciones.
El ser humano tiene un sistema de conocimientos y creencias que conforman su área
cognitiva y se combina con sus emociones y reacciones conductuales. Para explicarnos nuestra
manera de actuar, es necesario que nos detengamos en los pensamientos que vamos
estructurando en el transcurso de la vida y que están estrechamente vinculados a nuestros
sentimientos y actitudes. En consecuencia, la manera de pensar es realmente importante en la
expresión de las emociones y el comportamiento normal y perturbado(Amorós, 1990).
La terapia racional emotiva (RET) afirma que las personas no reaccionan directamente en
forma emocional o conductual ante los acontecimientos que encuentran en su vida, sino son ellas
mismas las que causan sus reacciones según la forma en que interpretan o valoran los
acontecimientos que experimentan. Y lo que es más importante, nuestras creencias irracionales
básicas son las causantes de nuestras perturbaciones emocionales. (Gimeno & Gascó, 1987)
La RET afirma que poseemos cuatro procesos básicos: percepción, movimiento,
pensamiento y emoción; todos están íntimamente interrelacionados. La emoción y el
pensamiento no son dos procesos dispares, sino tienen coincidencias significativas; igual los
procesos sensitivo y motor, tienen una interrelación constante.
La Terapia Racional-Emotiva (RET)es una teoría de la personalidad y un método de
psicoterapia. Toma dos principales formas: una general o inelegante, en la que, por razones
teórico-prácticas, emplea una gran variedad de estrategias cognitivas, afectivas y conductuales de
cambio de personalidad, siendo sinónima con la modificación de conducta cognitiva
Albert Ellis creó la RET en 1955 y la consideró como una teoría de la personalidad y de
la práctica psicoterapéutica y la sustentó en el esquema del A-B-C(Landriscini Marín, 2006).
Con un poco de contexto sobre lo que se trabaja en
la terapia, se aborda su aplicación en el contexto comunitario , por eso se realizó la búsqueda y
análisis de casos en los que se haya implementado este modelo terapéutico en comunidades
específicas uno de los casos que pude encontrar su finalidad fue(Castañeda Serrano, 2018).
Determinar los efectos de un programa de Terapia Racional Emotiva Conductual en la
agresividad de estudiantes de tercer grado del nivel secundario de una Institución Educativa
Privada de Cajamarca. donde Se empleó el método cuasiexperimental, de tipo empírica-
manipulativa. Se ha seleccionado a 24 estudiantes de 3er grado del nivel secundario de una
Institución Educativa Privada de Cajamarca, de las cuales se eligieron aquellos adolescentes que
obtuvieron puntajes más altos observados en los resultados quienes conformaron el grupo de
estudio, grupo experimental y control con 12 estudiantes cada uno, entre las edades de 13 a 15
años.
donde después de haber realizado varias investigaciones Los resultados muestran que la
aplicación del programa fue efectivo, al reducir la agresividad de los participantes del grupo de
estudio, mejorando el autocontrol de la agresión física, agresión verbal, ira y hostilidad.
Es por ello, que la Terapia Racional Emotiva Conductual ayuda a los estudiantes a ser
más conscientes de sus creencias y sus posibles reacciones ante las injusticias, también favorece
el incremento de conductas saludables, las cuales benefician la formación integral del estudiante,
permitiéndole una mejor relación con su grupo de pares y su contexto social, entonces al manejar
las cogniciones.
La aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) en el contexto de la
salud mental comunitaria puede tener varias implicaciones importantes. En el estudio que
mencionas, se utilizó la TREC como intervención para reducir la agresividad en estudiantes de
tercer grado del nivel secundario de una Institución
Educativa Privada en Cajamarca.
La TREC es una forma de terapia cognitivo-conductual que se centra en identificar y
cambiar patrones de pensamiento irracionales que pueden llevar a emociones y comportamientos
negativos. En el contexto de la salud mental comunitaria, la TREC puede ser una herramienta
eficaz para abordar diversos problemas psicológicos y conductuales en grupos de personas
dentro de una comunidad.
La aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual en la salud mental comunitaria
puede tener una serie de beneficios, incluida la reducción de la agresividad, la promoción de
conductas saludables y la mejora de las relaciones sociales. Esto puede contribuir a un entorno
comunitario más saludable y resiliente.
Terapia cognitiva de Beck
Inicialmente, Beck buscaba encontrar una relación entre ciertos trastornos mentales y
teorías psicoanalíticas, es así como consideró que dentro de la depresión no solo se trata de
hostilidad hacia uno mismo, sino más bien que los pacientes deprimidos evitaban
comportamientos que podrían causar desaprobación social y buscaban actividades que les
brinden aceptación, por lo que empieza a darle importancia a los pensamientos dentro de la
depresión. (Ruiz, Díaz, Villalobos, & Paz González, 2012)
La experiencia personal de Beck con la depresión, le permitió entender la auto-
observación de pensamientos y cómo ésta es relevante para identificar pensamientos automáticos
negativos, sesgos y creencias subyacentes; lo que contribuyó significativamente en la
comprensión de procesos cognitivos asociados con la ansiedad. (Ruiz, Díaz, Villalobos, & Paz
González, 2012)
“La terapia cognitiva es un procedimiento activo,
directivo, estructurado y de tiempo limitado que se utiliza para tratar distintas alteraciones
psiquiátricas. Se basa en el supuesto teórico subyacente de que los efectos y la conducta de un
individuo están determinados en gran medida por el modo que tiene dicho individuo de
estructurar el mundo” (Beck, 1967, 1976) La idea central de esta forma de psicoterapia es que
todas las alteraciones psicológicas comparten una distorsión del pensamiento, lo que a su vez
provoca cambios en el estado de ánimo y el comportamiento del paciente. Por lo tanto, las
creencias pueden influir en los afectos y conductas.
La terapia cognitiva busca reducir el malestar psicológico mediante la modificación de
esquemas disfuncionales y el procesamiento de la información. Utiliza diversas técnicas de
intervención para poner a prueba las creencias erróneas o distorsiones del pensamiento del
paciente. Esta terapia es un proceso de aprendizaje en el que el paciente debe aprender a
controlar sus pensamientos automáticos, identificar las relaciones entre cognición, afecto y
conducta, examinar la evidencia a favor y en contra de sus pensamientos distorsionados,
reemplazar esas cogniciones desviadas por interpretaciones más realistas y aprender a identificar
y modificar las creencias falsas que predisponen a distorsionar sus experiencias. (Beck, 1979)
El tratamiento implica desarrollar una formulación cognitiva para un trastorno específico
y aplicarla a la comprensión individual de cada paciente. El primer paso en el proceso es
proporcionar al paciente una explicación del fundamento teórico de la terapia cognitiva. El
paciente debe aprender a identificar sus pensamientos negativos o distorsionados para poder
controlarlos y modificarlos. Gradualmente, el paciente se convierte en su propio terapeuta, ya
que incorpora las técnicas utilizadas en las sesiones y las aplica a situaciones de su vida
cotidiana.
Terapia de Resolución de Problemas. D’Zurilla y
Goldfried
La terapia de solución de problemas (TSP) es una intervención psicológica que busca
mejorar la capacidad de enfrentarse a estresores importantes (eventos traumáticos) y menores
(problemas cotidianos crónicos), y reducir problemas de salud mental y física (Nezu, Maguth
Nezu, & D'Zurilla, 2013). Los dos principales objetivos de la TSP son:
1) Fomentar una perspectiva adaptativa hacia los problemas de la vida, es decir, una visión
optimista y positiva de la propia eficacia, aceptando que los problemas son una parte
normal de la vida.
2) Implementar de manera efectiva conductas específicas para resolver problemas,
incluyendo la regulación y gestión emocional y la resolución planificada de problemas.
El propósito de estos objetivos es reducir la psicopatología, optimizar el funcionamiento
psicológico y conductual, prevenir recaídas y el desarrollo de nuevos problemas clínicos, y
maximizar la calidad de vida. La TSP parte del principio de que los síntomas psicopatológicos de
una persona pueden ser entendidos como el resultado negativo de un afrontamiento ineficaz o no
adaptativo. (Nezu, Maguth Nezu, & D'Zurilla, 2013)
Inoculación de estrés
Esta intervención fue elaborada por Meichenbaum en la década de los setenta, se emplea
en su nombre el término inoculación como una metáfora del proceso terapéutico mediante el cual
se inmuniza o vacuna psicológicamente al individuo, inicialmente ante situaciones estresantes de
baja intensidad, afianzando, reforzando e incrementando progresivamente su repertorio de
estrategias de afrontamiento, para que posteriormente le sirva para hacer frente a situaciones de
mayor intensidad. De esta manera, la finalidad es por un
lado disminuir la tensión y la activación psicológica, y por el otro sustituir las interpretaciones
negativas por pensamientos más positivos o constructivos. Cabe destacar además que esta
intervención posee varios niveles de intervención, pues se puede aplicar a individuos, parejas y
grupos, en los que la duración varía en relación de la necesidad (Meichenbaum, 1985).
El entrenamiento consta de tres fases:
Fase educativa: Proporciona información a las personas a nivel teórico o general sobre la
técnica, el estrés y sus efectos, y su aplicabilidad al problema. Además, el problema se formula y
define operativamente en la primera parte.
Fase de adquisición y entrenamiento: Aquí es donde se enseñan y practican habilidades
que luego se implementarán en situaciones del mundo real. Como resultado, una persona recibe
recursos y realiza actividades en un ambiente seguro. Utilizando habilidades cognitivas, control
de activación y habilidades conductuales.
Fase de aplicación y consolidación: Finalmente, la persona se expone o reacciona a
niveles moderados de estrés en situaciones de la vida real y pasa a situaciones de alto estrés.
Con un poco de contexto sobre lo que se trabaja en la terapia, se aborda su aplicación en
el contexto comunitario, por eso se realizó la búsqueda y análisis de casos en los que se haya
implementado este modelo terapéutico en comunidades específicas. Uno de estos casos se realizó
con buscando comprobar la eficacia de la terapia de inoculación de estrés, con una muestra
conformada por diez mujeres víctimas a abuso sexual, en las que la intervención se realizó para
la disminución del Estrés Post Traumático (Soto et al., 2022), En el transcurso del proceso en el
que se llevaron a cabo las tres fases de inoculación de estrés, se realizó un monitoreo por medio
de la aplicación del instrumento EGS-R, que sirvió para dimensionar a gravedad del TETP, las
respuestas se pudo demostrar la diferencia significativa en la
sintomatología previa a la actual.
Los resultados mostraron que las mujeres con signos clínicos de trastorno de estrés
postraumático redujeron la frecuencia e intensidad de sus síntomas y mejoraron el
funcionamiento diario: reanudaron actividades que dejaron de hacer y las relaciones con la
pareja, la familia, el trabajo y las interacciones sociales. Por lo que se puede afirmar que el uso
de esta intervención es de gran ayuda para trabajar sintomatología patológica con comunidades y
grupos sociales específicos.
Terapia de modelamiento o aprendizaje social
La terapia de modelamiento o aprendizaje social es un enfoque terapéutico que se basa en
el concepto de que las personas pueden aprender nuevos comportamientos a través de la
observación y la imitación de los demás. Este enfoque se apoya en la teoría del aprendizaje
social desarrollada por Albert Bandura, un psicólogo canadiense, en la década de 1960.
Sostiene que las personas aprenden nuevas conductas observando a otros y replicando sus
acciones. La terapia de modelamiento implica identificar y modificar comportamientos
problemáticos mediante la observación de modelos positivos y la práctica guiada.
Sostiene que las personas aprenden nuevas conductas observando a otros y replicando sus
acciones. Sostiene que los humanos adquieren destrezas.
La terapia de modelamiento se ha utilizado con éxito en una variedad de contextos,
incluida la terapia conductual para trastornos como el trastorno del espectro autista, trastornos de
ansiedad, trastornos de conducta alimentaria y más. Ofrece una forma efectiva de enseñar
habilidades sociales, manejo del estrés, resolución de problemas y otros comportamientos
adaptativos.
En los niños, afirma Bandura, la observación e
imitación se da a través de modelos que pueden ser los padres, educadores, amigos y hasta los
héroes de la televisión.
La imitación puede ocurrir por los siguientes factores:
El aprendizaje es un proceso cognitivo que tiene lugar en un contexto social, y que se
desarrolla a través de: la observación, la instrucción directa y/o el reforzamiento (recompensas)
Los niños, al observar a modelos influyentes como padres, maestros y figuras
públicas, aprenden y modifican conductas que luego pueden.
Por instinto: Las acciones observadas despiertan un impulso instintivo para copiarlas.
Por el desarrollo: Los niños imitan las acciones que se ajustan a sus estructuras.
cognoscitivas.
Por acondicionamiento: Las conductas se imitan y refuerzan por moldeamiento.
Conducta instrumental: La de imitación vuelve un impulso secundario, por medio de
refuerzo repetido de las respuestas que igualan las de los modelos. La imitación reduce los
impulsos similares de manera más productiva, el primero aprenderá por imitación del segundo.
Ejemplo comunitario
Para comprender cómo se aplicaría este modelo terapéutico en el contexto comunitario
será preciso ejemplificar mediante un caso hipotético. La intervención se hará en el barrio los
bosques, en el que se han identificado casos de adicción a los videojuegos en niños y
adolescentes, para hacer que estos individuos cambien estás conductas de adicción se les pondrá
como modelo a un adolescente que realice actividades productivas como hacer deporte, asistir a
clases extracurriculares de algún arte, entre otras propuestas de actividad que le mantengan
activo pero que no supongan una adicción, con este modelo se busca que las conductas adictivas
de los participantes sean transformadas en la realización de
actividades productivas y útiles para ellos a partir del aprendizaje.
4.2.5 Evolución del modelo respecto a los anteriores.
El surgimiento del modelo cognitivo-conductual de segunda generación estuvo
influenciado por varios enfoques y modelos psicológicos que aportaron nuevas perspectivas y
técnicas para el tratamiento de los problemas mentales, estos han sido estudiados desde la
perspectiva multifacética de la confluencia del “hacer, pensar y sentir”.
Es importante destacar que los antecedentes cercanos de las terapias cognitivo-
conductuales se asientan en el descontento con el psicoanálisis, la limitación del modelo
conductual (estímulo-respuesta), la extensión de la psicología clínica en la aplicación de
tratamientos psicológicos a problemas cada vez más complejos, y una base filosófica en la que se
hace una consideración global del ser humano en la que la conducta, sus pensamientos y
sentimientos se consideran al mismo nivel.
Al ya estar sentadas estas bases del conductismo y el cognitivismo, según lo que Oblitas
(2008), nos expone que uno de los elementos catalizadores en el surgimiento de la terapia
cognitivo conductual en los años sesenta fueron:
● Filosofía Griega: Se destaca la socrática y epicúrea, estas enfatizaban la importancia del
autoconocimiento y la reflexión crítica sobre los propios pensamientos y creencias.
● Conductismo Mediacional: Representada por autores como Edward Tolman, Joseph
Cautela y Albert Bandura, quienes presentaban a los procesos cognitivos internos como
aquellos que mediaban entre los estímulos externos y las respuestas observables.
● Estudios de psicología experimental y social: Estos
estudios destacaron la importancia de comprender y modificar los procesos cognitivos
subyacentes para cambiar la conducta
Diferencias con la Primera Generación
La terapia cognitivo-conductual (TCC) ha evolucionado significativamente desde su
inicio, las diferencias entre la primera y la segunda generación de TCC son principalmente
enfoques metodológicos y áreas de énfasis. Así como lo expone la siguiente autora:
A partir del desarrollo de las terapias de primera generación, se lograron cambios
importantes en la conducta de los seres humanos. No obstante, este grupo de estrategias
no pudo dar respuesta a elementos de tipo cognitivo, razón por la cual surgen las terapias
de segunda generación. (Patiño, 2018)
La TCC de primera generación se centraba en la modificación de los pensamientos
irracionales y las creencias disfuncionales, así como en la aplicación de técnicas de modificación
de conducta para cambiar comportamientos específicos, esta primera ola a menudo veía el
sufrimiento psicológico como resultado de pensamientos irracionales o distorsiones cognitivas, y
el cambio se centraba en la corrección de estos pensamientos y creencias.
Mientras que las de segunda generación, también conocida como terapias de tercera o de
última generación, amplió el enfoque más allá de la modificación de pensamientos y
comportamientos para incluir aspectos como la aceptación, la conciencia plena (mindfulness) y
la conexión emocional. Esta generación reconoce que el sufrimiento humano es una parte natural
de la vida y que la resistencia o lucha contra él puede aumentar el malestar y el cambio se orienta
hacia la aceptación de las experiencias internas y la
adopción de comportamientos más flexibles y alineados con los valores personales.
Otra de las diferencias recalcables, es que estas incorporan técnicas más experienciales y
centradas en el proceso, como la aceptación y compromiso (ACT), la terapia dialéctica
conductual (TDC), y otras formas de terapia basadas en la conciencia plena y la aceptación. En
esta segunda ola se presta más atención al proceso subyacente detrás de los pensamientos y
comportamientos, como la relación del individuo con sus experiencias internas y su capacidad
para comprometerse con acciones valiosas a pesar de la incomodidad emocional.
5. MODELO COGNITIVO CONDUCTUAL: TERCERA GENERACIÓN.
5.1 Introducción.
La importancia de la evolución de la tercera generación del cognitivo conductual radica
en marcar el impacto de un cambio histórico más en el campo de la psicoterapia, de este modo;
la transformación que ha tenido el individuo sobre cómo influyen los problemas de salud mental
es clara en medida que las anteriores olas debieron complementar aquellas limitaciones.
Partiendo desde la segunda ola cuyo propósito se centra en la modificación cognitiva
distorsionada, la manifestación observable y objetiva del sujeto en su conducta incluyendo
observar estos pensamientos y emociones propias del individuo frente a estos factores que
influyen en el desequilibrio de la estabilidad mental la segunda generación logra abarcar la
globalidad.
Por lo cual desde este punto se impulsa una tercera ola que involucra el entorno no solo
particular local, si no que presta una mirada bastante general ante la globalización mundial de la
cual cuyos factores trascienden la amplitud de la segunda
generación tomando en cuenta un enfoque mucho más amplio.
El eslogan "terapias de tercera generación" es audaz al efecto de presentar la novedad de
estas terapias respecto de las anteriores, pero también es arriesgado, en la medida en que otro
vendrá que dé de alta la "cuarta generación", la "última" o la "nueva ola" de turno. Como
eslogan, es también inadecuado porque no dice nada acerca de las características de las terapias a
que se refiere. Así, estas terapias mejor se denominaría "terapias contextuales" (Álvarez, 2022, p.
21)
A continuación, se presenta en este trabajo un acápite de genealogía y contexto socio-
histórico en el cual se pueden conocer estos hechos importantes que marcan el cambio de
pensamiento social y la influencia de sucesos sociales a la misma vez del nacimiento de la
tercera ola. Luego un apartado sobre los autores principales con sus importantes aportaciones a la
tercera generación.
Después encontramos un acápite sobre conceptos básicos del modelo y la respectiva
implementación a la salud mental comunitaria, así mismo; aquellas principales técnicas
psicoterapéuticas de esta tercera generación y su aplicación en la intervención de la salud mental
de la comunidad y por último un contraste comparativo de su evolución sobre otros modelos en
cuanto al objetivo, el rol del terapeuta y del paciente.
5.1 Desarrollo.
5.1.2 Genealogía y contexto socio-histórico.
Los años 90 fueron una época de cambios significativos en la sociedad a nivel global,
marcada por eventos y tendencias que dejaron una profunda huella en la historia moderna, como
la caída del Muro de Berlín en 1989 y el colapso de la Unión Soviética en 1991 marcaron el fin
de la Guerra Fría y el surgimiento de un nuevo orden
mundial con Estados Unidos como superpotencia dominante
Alemania Oriental y Occidental se reunificaron oficialmente el 3 de octubre de 1990.
Muchos países de Europa del Este iniciaron procesos de democratización y transición hacia
economías de mercado, es recordada como un momento de libertad y esperanza, representando la
capacidad de los pueblos para superar divisiones políticas y sociales.
La disolución de la Unión Soviética en 1991 marcó el fin de la Guerra Fría y condujo a
un importante reordenamiento del poder mundial. Muchos de los nuevos Estados surgidos
enfrentaron importantes desafíos económicos y políticos en la transición del comunismo al
capitalismo y la democracia.
Villafañe (2019) menciona que la desaparición de la URSS dejó a Estados Unidos como
la única superpotencia global, esto dio lugar a conflictos étnicos y territoriales en varias de las
antiguas repúblicas soviéticas, algunos de los cuales aún persisten.; además, muchas personas
experimentaron un sentido de pérdida y confusión por la rápida desaparición de un sistema e
identidad que habían sido centrales durante generaciones, por ende, la inseguridad económica y
la inestabilidad política también afectaron el bienestar psicológico y emocional de la población.
Sin embargo, la caída de la URSS permitió un mayor flujo de información y cultura entre
el Este y el Oeste donde las sociedades post-soviéticas tuvieron un acceso sin precedentes a
medios de comunicación, productos culturales y tecnología occidentales, por lo que el
intercambio cultural y la colaboración internacional se expandieron significativamente.
La década de 1990 fue testigo de avances tecnológicos importantes, como la
popularización de Internet y el "boom" de las computadoras personales; es aquí donde la
introducción de la World Wide Web en 1991 cambió la forma en que las personas se
comunicaban, accedían a la información y realizaban
negocios, estos avances lograron acelerar el proceso de globalización, lo que llevó a una mayor
interconexión cultural, económica y social entre las sociedades de todo el mundo.
Este contexto de globalización también dio lugar a varios movimientos sociales
importantes, como el movimiento ambientalista, los derechos LGBTQ, el feminismo renovado y
la lucha contra el racismo, esta fue una época de intensos debates sobre temas como el cambio
climático, la globalización y los derechos humanos.
Por su parte, López Alcañiz (2020) expone que en el año 2001, los ataques terroristas del
11 de septiembre en Estados Unidos tuvieron profundas repercusiones a nivel global y cambiaron
para siempre la política y la sociedad estadounidenses, gracias a esto, la percepción del
terrorismo y la seguridad cambió radicalmente, influyendo en la cultura, el entretenimiento y la
vida cotidiana.
Finalmente, la grave crisis económica y financiera mundial de 2008, detonada por el
colapso del mercado de hipotecas subprime en Estados Unidos, provocó una recesión económica
mundial con contracciones significativas en la producción, el empleo y el crecimiento económico
en numerosos países, así pues, la crisis resultó en altas tasas de desempleo, pérdida de viviendas
y un aumento en la pobreza, especialmente entre los grupos más vulnerables de la sociedad.
Debido a esto, muchas personas perdieron la confianza en el sistema financiero y en las
instituciones, lo que generó un cambio en la percepción cultural y social sobre el riesgo y la
responsabilidad financiera, es entonces que en este contexto, el reconocimiento de la diversidad
cultural y la necesidad de enfoques terapéuticos sensibles a la cultura y el contexto social
influyeron en la evolución de la TCC hacia una perspectiva más inclusiva y culturalmente
competente.
Por consiguiente, el surgimiento de la tercera
generación de terapia conductual se enmarca dentro de un contexto histórico y teórico que busca
superar las limitaciones de los modelos anteriores. A diferencia de las aproximaciones
tradicionales, que se centraban primordialmente en la modificación directa del contenido de los
pensamientos y comportamientos, la tercera ola se distingue por su enfoque en la función y el
contexto de estos fenómenos psicológicos, por lo que este cambio paradigmático se sustenta en
la comprensión de que las intervenciones previas no lograban resultados óptimos en todos los
casos, y frecuentemente omitían considerar la complejidad de las experiencias internas de los
individuos.
Enfoque Contextual.
Se pone énfasis en el entorno y las circunstancias en las que se manifiestan los
pensamientos y comportamientos, reconociendo la interacción dinámica entre el individuo y
su contexto.
Funcionalidad sobre Contenido:
Se prioriza la comprensión de la función que cumplen los pensamientos y
comportamientos en la vida de la persona, más allá de su contenido específico.
Experiencias Internas:
Se valora la importancia de las experiencias internas subyacentes, tales como emociones
y pensamientos, que previamente eran relegadas en el proceso terapéutico.
Por ende, el desarrollo de la terapia conductual de tercera generación ha sido
notablemente influenciado por avances en áreas como la regulación emocional y la atención
plena (mindfulness), así como por investigaciones en procesos contextuales y relacionales. La
incorporación de prácticas de atención plena, inspiradas en la filosofía oriental y, en particular,
en las enseñanzas del budismo, ha enriquecido el enfoque
terapéutico con una perspectiva más holística y centrada en la aceptación. Este enfoque
promueve una actitud de apertura y receptividad hacia las experiencias internas,
contraponiéndose a la tendencia anterior de controlar o suprimir los síntomas.
5.1.2 Autores principales y sus aportaciones.
Steven C. Hayes.
Steven C. Hayes es un psicólogo clínico, destacada figura en este campo y profesor de
psicología en la Universidad de Reno, Nevada. Ha sido galardonado con una multitud de
premios, entre ellos, el Exemplary Contributions to Basic Behavioral Research and Its
Applications from Division 25 of APA (Contribuciones ejemplares a la investigación conductual
básica y sus aplicaciones de la División 25 de la APA) (Mañas, 2012).
Es conocido por su trabajo en la terapia de aceptación y compromiso (ACT), la cual es
considerada una de las primeras terapias en surgir en esta ola. Esta terapia tiene como objetivo
abordar dificultades psicológicas en las que la evitación de experiencias relacionadas con
situaciones adversas juega un papel clave donde su mayoría son estables (Mendoza, 2020)
Es decir, esta terapia postula que gran parte del sufrimiento humano surge de intentar
evitar (controlar) experiencias internas dolorosas, como los pensamientos, emociones y
sensaciones físicas y que terminan dando resultado a un ciclo de sufrimiento continuo y
limitación de la vida; y tratar que la personas acepten el dolor, que es inevitable, para crear una
vida rica y significativa para él, esto mediante diferentes métodos (ejercicios experimentales,
técnicas mindfulness y trabajo con valores personales) para así buscar la aceptación de los
eventos privados.
Los tres principios básicos de la terapia de
aceptación y compromiso son la aceptación de las vivencias internas, la elección de orientaciones
valiosas en la vida y la planificación y acción de conductas reales y concretas asociadas a los
valores.
Un ejemplo claro sería el de alguien que lucha con la ansiedad social, esta persona siente
un intenso miedo y malestar en situaciones sociales, sus intentos de evitar estas situaciones solo
intensifican su ansiedad, así limitando su vida social y profesional. En esta terapia, se concentra
en ayudar a la persona a aceptar sus pensamientos y sentimientos preocupantes en lugar de tratar
de controlarlos o reprimirlos. El terapeuta puede utilizar técnicas de desapego para ayudar a la
persona a distanciarse de los pensamientos ansiosos, por ejemplo, llamándolos "meros
pensamientos" en lugar de verdades absolutas sobre sí mismo o su situación.
Marsha M. Linehan.
Marsha M. Linehan es psicóloga clínica y profesora universitaria estadounidense,
conocida principalmente por desarrollar la terapia dialéctica conductual (TDC), ha realizado
importantes contribuciones al campo de la psicoterapia, especialmente en el tratamiento del
trastorno límite de la personalidad (TLP) y otros trastornos emocionales difíciles de tratar.
Esta terapia está diseñada para ayudar con la inestabilidad emocional extrema, que los
médicos llaman “desregulación”, es decir, la incapacidad para controlar las emociones intensas,
además, da a conocer a los factores biológicos y ambientales como consecuencia de la
desregularización emocional.
La base fundamental de esta terapia es una combinación de la terapia cognitivo
conductual basada en la modificación conductual y los principios del Zen, orientados a la
aceptación y validación, además se centra en la regulación
emocional, la tolerancia al malestar emocional y el desarrollo de habilidades interpersonales.
Esta terapia se basa en cuatro formas de intervención: primero, terapia individual; en
segundo lugar, el entrenamiento en habilidades en grupo; como tercero, las llamadas telefónicas
(Los clientes pueden llamar a su terapeuta fuera de las sesiones programadas para obtener
orientación para proporcionar apoyo en tiempo real y ayudar a los clientes a aplicar las
habilidades de TDC en situaciones cotidianas). Cuarto, el grupo de consulta para terapeutas (Los
terapeutas se reúnen regularmente en un equipo de consultoría para discutir casos, obtener
retroalimentación y apoyo) (Mendoza, 2020).
Un ejemplo claro sería de alguien que sufre de trastorno límite de la personalidad (TLP) y
experimenta emociones intensas y cambios de humor frecuentes. Esta persona lucha por manejar
sus emociones y comportamientos impulsivos, lo que dificulta sus relaciones interpersonales.
Con el tratamiento adecuado, donde se enseña habilidades específicas de la TDC (mindfulness,
regulación de emociones), la persona comenzaría a notar las mejoras en sus capacidades para
manejar sus emociones, regular impulsos y mejorar las relaciones interpersonales.
Robert J. Kohlenberg y Mavis Tsai.
Robert J. Kohlenberg es un psicólogo clínico y académico destacado, reconocido por sus
contribuciones significativas al campo de la psicoterapia. Kohlenberg ha hecho importantes
contribuciones a la terapia de conducta y a la psicoterapia contextual. Es uno de los cofundadores
de la FAP y ha sido fundamental en su desarrollo teórico y práctico. Mavis Tsai es una psicóloga
clínica y profesora en la Universidad de Washington. Se ha destacado por su trabajo en el
desarrollo y la implementación de la Psicoterapia Analítica Funcional, así como en la integración
de enfoques terapéuticos contextuales y conductual.
Estos autores desarrollaron la Psicoterapia Analítica
Funcional, donde reconsideran la situación terapéutica en sí misma (terapeuta frente a cliente)
como la interacción principal que conduce al cambio de conducta. En este caso, son estas
interacciones durante el proceso de consulta (lo que sucedió durante la consulta, lo que se dijo y
los cambios que ocurrieron) las que conducirán a cambios más duraderos en la vida diaria de una
persona después de la consulta (Kohlenberg & Mavis, 2005). Estas relaciones no son
intencionales como parte de la terapia, sino que, en algunos casos, aparecen de forma
espontánea. (Serrano, 2019)
La base de la psicoterapia analítica funcional es lo que el sujeto hace y dice durante la
sesión, lo que nos permite ver aspectos de su funcionamiento en la vida real. Su comportamiento
durante la consejería y los problemas que exhiba durante la consejería serán representativos de
los problemas que encuentre fuera de la consejería. Se trabaja para asegurar que los cambios
introducidos en la terapia se extiendan a otras áreas de la vida de nuestros clientes para que
puedan sentirse mejor y funcionar con normalidad en su vida diaria.
Se identifican eventos terapéuticos críticos, es decir, momentos de la relación terapéutica
en los que los patrones de comportamiento del cliente son evidentes. Estos eventos se utilizan
como una oportunidad para examinar y cambiar los patrones de comportamiento disfuncionales
del cliente. La FAP se ha aplicado con éxito en una variedad de trastornos, incluyendo depresión,
ansiedad, trastorno límite de la personalidad (TLP), trastornos alimentarios, entre otros.
Zindel Segal, Mark Williams y John Teasdale.
Zindel V. Segal es un profesor de psicología en la Universidad de Toronto especialista en
depresión y uno de los fundadores de la terapia cognitiva basada en Mindfulness (MBCT).
Combina la atención plena con la terapia cognitivo-conductual convencional, que enseña a los
pacientes a desarrollar una relación diferente con la tristeza
o la infelicidad mediante la observación y sin juzgar.
Mark Williams es profesor de psicología clínica y miembro investigador principal del
Wellcome Trust en la Universidad de Oxford, Se dedica a investigar sobre tratamientos para la
depresión y los comportamientos suicidas. John D. Teasdale es un psicólogo clínico y científico
investigador conocido por sus contribuciones significativas al campo de la psicoterapia.
La Terapia Cognitiva basada en Mindfulness está orientada a prevenir recaídas de
depresión crónica y mejorar la salud mental general. Combina las bases del programa MBSR y la
terapia cognitiva de Beck.
Esta terapia incluye prácticas de meditación como el escaneo corporal (body scan),
entrenamiento en respiración y técnicas clásicas de la terapia cognitiva como la psicoeducación.
El programa tiene como finalidad tomar distancia y observar los pensamientos y sentimientos
como eventos genuinos en la conciencia, sin reaccionar de forma automática e impulsiva.
Los autores llamaban a este proceso detener “el hacer” y reemplazarlo por “el ser", y
señalan que bajo este proceso existe una discrepancia entre el estado actual y el estado deseado,
es decir entre una oposición entre la realidad y lo deseado a consecuencia de estados de ánimos
negativos, por lo que se busca que mediante el mindfulness logre una insight metacognitivo y
obtenga otra perspectiva que le permita relacionarse de otro modo (Sotelo, 2020).
5.1.3 Conceptos básicos y su aplicación a la salud mental comunitaria.
Flexibilidad Psicológica.
La flexibilidad psicológica es fundamental en el modelo cognitivo-conductual de tercera
generación, especialmente en terapias como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).
Este concepto define el autor Obando & Parrado (2015) que se refiere a la habilidad de una
persona para adaptarse de manera efectiva a situaciones
nuevas, cambiantes e inesperadas, manteniendo un equilibrio tanto emocional como
comportamental. Implica la capacidad de reconocer y aceptar pensamientos y emociones difíciles
sin quedar atrapado en ellos, y de tomar decisiones y acciones que estén en consonancia con los
valores personales, incluso cuando se enfrenta al estrés o al malestar.
La autoconciencia.
Capacidad de una persona para identificar y comprender sus propios pensamientos,
emociones, comportamientos y características. Este concepto implica tener un conocimiento
profundo de uno mismo, lo que permite reflexionar sobre las propias experiencias, evaluar las
acciones y comprender cómo se influyen y son influidas por el entorno y las relaciones con otros.
La autoconciencia es crucial para el desarrollo personal, ya que facilita el entendimiento propio,
la regulación emocional y la toma de decisiones conscientes y alineadas con los valores y
objetivos personales.
Contextualización cultural y social.
Es importante reconocer el contexto cultural y social en el que se dan las experiencias
individuales y el proceso terapéutico. Se anima a los terapeutas a ser conscientes de la diversidad
cultural y a ajustar sus intervenciones para que sean adecuadas y relevantes según el contexto
cultural (Serrano, 2019).
Aceptación.
Es necesario que en lugar de resistirse o tratar de alterar pensamientos y emociones
difíciles, esta forma de terapia enfatiza la importancia de aceptarlos. Esto no implica rendirse o
resignarse, sino más bien reconocer y permitir que las experiencias se desarrollen naturalmente,
sin intentar evitarlas o suprimirlas. Cabañas & Báez (2020) establece que la aceptación se integra
con técnicas cognitivas y conductuales para promover una
actitud de aceptación hacia los pensamientos y emociones, así como para cultivar la flexibilidad
psicológica y el compromiso con los valores personales.
Mindfulness.
“La práctica de Mindfulness consiste en la capacidad de observar los pensamientos y
emociones de uno mismo sin emitir juicios, fomentando así una relación más equilibrada con las
experiencias internas” (Kabat-Zinn, 2009). En lugar de resistirse a ellas, permite a las personas
estar presentes y vivir plenamente, incluso en momentos de malestar emocional.
Experiencia Subjetiva e Intersubjetividad.
Stolorow, et al, (2006) expresa que en el contexto terapéutico, se reconoce que la
experiencia de cada persona es única y está moldeada por una variedad de factores personales,
sociales, culturales y contextuales. Valorar la comprensión respetuosa de la experiencia subjetiva
del cliente es fundamental para el trabajo terapéutico, y la intersubjetividad es crucial para
desarrollar una relación terapéutica empática y efectiva, fomentando un entendimiento mutuo y
colaborativo de las vivencias del cliente.
Vínculo Paciente-Terapeuta.
La relación entre el terapeuta y el paciente es un componente esencial de la terapia,
especialmente en el modelo cognitivo-conductual de tercera generación, “este vínculo se basa en
la confianza, la empatía y la colaboración” (Norcross, 2020). Un buen vínculo crea un ambiente
seguro donde el paciente se siente escuchado y respetado, permitiendo una exploración abierta y
honesta de sus pensamientos y emociones.
Exploración Reflexiva.
Se motiva a los individuos a reflexionar sobre sus
propias experiencias subjetivas, examinando profundamente sus pensamientos, sentimientos y
motivaciones (Schön, 1992); esta exploración reflexiva puede aumentar la autoconciencia y la
comprensión de uno mismo.
Ejemplo de cómo los conceptos fundamentales pueden ser aplicados a la salud
mental comunitaria.
Imaginemos un programa de salud mental comunitaria en un vecindario urbano diverso.
El programa se centra en proporcionar apoyo emocional, recursos y habilidades para mejorar
el bienestar psicológico de los residentes.
Flexibilidad Psicológica.
El programa organiza grupos de apoyo semanales donde los participantes aprenden
técnicas para adaptarse a los desafíos de la vida cotidiana. Se enseñan habilidades de resolución
de problemas, manejo del estrés y tolerancia para ayudar a enfrentar situaciones cambiantes.
La autoconciencia.
Se ofrecen talleres de autoexploración donde tienen la oportunidad de reflexionar sobre
sus propios pensamientos, sentimientos y comportamientos. A través de actividades de escritura,
arte terapéutico y meditación.
Contextualización cultural y social.
El programa se adapta a las necesidades y valores culturales de la comunidad. Se invita a
líderes comunitarios y a representantes de diversas culturas para que participen en la
planificación y entrega de los servicios.
Aceptación.
Durante las sesiones de terapia grupal, los
facilitadores guían a los participantes para que reconozcan y acepten sus emociones y
experiencias sin juzgarlas. Se alienta a los residentes a permitir que sus emociones sean tal como
son, sin tratar de suprimirlas o cambiarlas.
Mindfulness (Atención Plena).
Se llevan a cabo sesiones de Mindfulness donde los residentes aprenden a cultivar una
mayor conciencia del momento presente. Se practican ejercicios de respiración consciente,
meditación guiada y yoga para ayudar a los participantes a calmar sus mentes, reducir el estrés y
conectar más plenamente con sus experiencias internas.
Experiencia Subjetiva e Intersubjetividad.
Durante las sesiones individuales de asesoramiento y terapia, los residentes tienen la
oportunidad de compartir sus experiencias personales en un entorno seguro y de apoyo. Los
terapeutas escuchan activamente y validan las experiencias subjetivas de cada individuo.
Vínculo Paciente-Terapeuta.
Desde el primer encuentro, los terapeutas se enfocan en construir una relación basada en
la confianza y la empatía. Utilizan técnicas de escucha activa y muestran una comprensión
genuina de las preocupaciones y experiencias de los participantes. Esto incluye validación
emocional y apoyo constante.
Exploración Reflexiva.
Se anima a los participantes a llevar diarios donde registren sus pensamientos,
sentimientos y experiencias diarias. Esto les ayuda a identificar patrones y a reflexionar sobre sus
emociones y reacciones. Por ejemplo, los participantes pueden escribir sobre una situación
estresante y analizar cómo respondieron emocionalmente.
5.2.4 Técnicas psicoterapéuticas fundamentales y
su aplicación a la salud mental comunitaria
Terapia Metacognitiva
Afirma Welss (2019), autor de esta terapia, que esta se dirige a los pensamientos,
creencias y estrategias de afrontamiento que contribuyen al sufrimiento. Se expande en diversos
componentes, los cuales son:
● Toma de Conciencia Metacognitiva: La TM ayuda a los individuos a identificar y
comprender sus propios procesos mentales, incluyendo sus pensamientos, creencias y
estrategias de afrontamiento.
● Desafío de Creencias Disfuncionales: La TM guía a los individuos a cuestionar y
desafiar las creencias negativas o distorsionadas que contribuyen a su malestar.
● Desarrollo de Habilidades Metacognitivas: La TM enseña a los individuos estrategias
para manejar sus pensamientos y emociones de manera más efectiva, promoviendo la
flexibilidad cognitiva y la regulación emocional.
Ejemplo En Los Trastornos Alimenticios:
La TM puede ayudar a los individuos con trastornos alimenticios a mejorar su
imagen corporal, reducir los comportamientos alimentarios desadaptativos y desarrollar
una relación más sana con la comida.
Terapia De Activación Conductual
La TAC se basa en la premisa de que el comportamiento humano está guiado por valores
y necesidades psicológicas básicas (Mairal-Barraca, 2016), por ello se centra en aumentar la
participación en actividades valiosas y significativas para el individuo, como una forma de
promover el bienestar psicológico y la calidad de vida; sus componentes son:
● Identificación de Barreras: La TAC ayuda a los
individuos a identificar las barreras que les impiden participar en actividades valiosas,
incluyendo factores internos (por ejemplo, pensamientos, creencias, emociones) y
externos (por ejemplo, obstáculos ambientales, falta de recursos).
● Análisis de Valores Y Necesidades: La TAC ayuda a los individuos a identificar sus
valores y necesidades psicológicas básicas, incluyendo la seguridad, la conexión, la
autoestima y la realización.
Ejemplos en los Trastornos alimenticios:
La TAC puede ayudar a los individuos con trastornos alimenticios a desarrollar
una relación más sana con la comida y su cuerpo, promoviendo la participación en
actividades que fomentan la imagen corporal positiva y la autoestima.
Terapia Integral De Pareja
Alude Mairal-Barraca (2016) que la TIP se centra en comprender los patrones de
interacción y comunicación entre los miembros de la pareja, y en desarrollar estrategias para
mejorar la comunicación, la resolución de conflictos y la satisfacción en la relación, los
componentes de desarrollo de esta terapia son los siguientes:
● Evaluación Sistémica: La TIP realiza una evaluación completa de la relación de pareja,
incluyendo los patrones de interacción, la comunicación, los conflictos y la satisfacción
general.
● Análisis De Patrones Disfuncionales: La TIP ayuda a identificar los patrones de
interacción y comunicación disfuncionales que contribuyen a los problemas de pareja.
● Desarrollo De Habilidades De Comunicación: La TIP enseña a los miembros de la
pareja a comunicarse de manera más efectiva, asertiva y empática.
● Estrategias De Resolución De Conflictos: La TIP
guía a los miembros de la pareja a desarrollar estrategias para resolver los conflictos de
manera constructiva y satisfactoria.
● Fortalecimiento De La Relación: La TIP ayuda a los miembros de la pareja a fortalecer
su conexión emocional, fomentar la intimidad y aumentar la satisfacción en la relación.
Ejemplo en la Insatisfacción en la relación:
La TIP puede ayudar a aumentar la satisfacción general en la relación,
promoviendo la conexión emocional, la intimidad y el apoyo mutuo.
Terapia Cognitiva Con Base En Mindfulness
La Terapia Cognitiva con base en el Mindfulness, según lo refiere Vásquez-Dextre
(2016), se enfoca en promover el bienestar psicológico y la calidad de vida a través del
desarrollo de la conciencia plena y la aceptación de los pensamientos, emociones y experiencias
internas. Además, se basa en la premisa de que el malestar psicológico a menudo surge de la
lucha contra pensamientos y emociones negativas, enseña a los individuos a observarlos con
atención y sin juicio, permitiendo que surjan y se desvanezcan sin apego; sus componentes son:
● Entrenamiento En Mindfulness: La TCBM enseña a los individuos a desarrollar la
atención plena a través de prácticas como la meditación, el escaneo corporal y la
respiración consciente.
● Reestructuración Cognitiva: La TCBM utiliza técnicas de TCC para identificar y
desafiar pensamientos distorsionados o disfuncionales que contribuyen al malestar
psicológico.
● Aceptación: La TCBM promueve la aceptación de los pensamientos, emociones y
experiencias internas, incluyendo aquellas que son difíciles o desagradables.
● Desapego: La TCBM enseña a los individuos a
desapegarse de los pensamientos y emociones, evitando la rumiación y la evitación
experiencial.
Ejemplo en la depresión:
La TCBM puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas
depresivos al promover la aceptación de las emociones negativas, la atención plena a la
experiencia presente y la reestructuración de pensamientos negativos.
E.M.D.R. (Desensibilización Y Reprocesamiento Por Movimientos Oculares)
Se basa en que las experiencias traumáticas pueden quedar almacenadas en la memoria
de forma disfuncional, lo que genera síntomas psicológicos como ansiedad, depresión,
flashbacks y pesadillas. Shapiro (2017) enfatiza que la aceptación de las emociones y
experiencias internas, incluyendo aquellas que son difíciles o desagradables. Se desarrolla a
través de estos componentes:
● Preparación: El terapeuta ayuda al individuo a identificar los objetivos de la terapia y a
desarrollar estrategias de afrontamiento.
● Evaluación: El terapeuta evalúa la experiencia traumática y su impacto en el individuo.
● Reprocesamiento: El terapeuta utiliza la estimulación bilateral mientras el individuo se
enfoca en la experiencia traumática y sus emociones asociadas.
● Instalación: El terapeuta ayuda al individuo a integrar la experiencia traumática de
manera más adaptativa y a desarrollar creencias y comportamientos positivos.
● Cierre: El terapeuta ayuda al individuo a concluir la sesión y a planificar para el futuro.
Ejemplo en los Trastornos alimenticios: Trastorno de estrés postraumático (TEPT):
La EMDR es uno de los tratamientos más
efectivos para el TEPT, ayudando a reducir los síntomas como flashbacks, pesadillas,
ansiedad y depresión.
Neurofeedback
Fajardo & Guzmán (2016) indican que es una iintervención psicoterapéutica que utiliza
tecnología para entrenar a los individuos a regular su actividad cerebral. Se basa en que la
actividad cerebral está relacionada con nuestros pensamientos, emociones y comportamientos,
por lo que se puede ayudar a los individuos a aprender a regular sus patrones cerebrales de
manera más efectiva; su proceso consta de los siguientes apartados:
● Evaluación: El terapeuta evalúa la actividad cerebral del individuo para identificar
patrones disfuncionales.
● Entrenamiento: El terapeuta utiliza tecnología para proporcionar retroalimentación al
individuo sobre su actividad cerebral en tiempo real.
● Práctica: El individuo practica la regulación de su actividad cerebral con la ayuda del
terapeuta y la tecnología.
● Generalización: El individuo aprende a aplicar las habilidades de regulación cerebral
aprendidas en su vida diaria.
Terapias De Aceptación Y Compromiso
Se centra en aumentar la flexibilidad psicológica y promover la acción comprometida con
valores para mejorar el bienestar psicológico y la calidad de vida, enseña a los individuos a
aceptarlos como eventos privados y a desarrollar la capacidad de observarlos sin juzgarlos según
(Vargas Madriz & Ramírez Henderson, 2012); se genera a partir de:
● Aceptación: Promueve la aceptación de
pensamientos, emociones y experiencias internas, incluyendo aquellas que son difíciles o
desagradables.
● Desapego: Enseña a los individuos a desapegarse de pensamientos y emociones, evitando
la rumiación y la evitación experiencial.
● Valores: Ayuda a los individuos a identificar sus valores personales y a comprometerse
con acciones que sean consistentes con esos valores.
● Mindfulness: La ACT utiliza prácticas de mindfulness para cultivar la atención plena al
momento presente y la aceptación de las experiencias internas.
● Acción Comprometida: La ACT guía a los individuos a tomar acciones efectivas que
estén alineadas con sus valores, incluso cuando se enfrentan a obstáculos o dificultades.
Psicoterapia Analítica Funcional
Kohlenberg, et al, (2005) menciona que la FAP se basa en la premisa de que el
comportamiento humano está guiado por contingencias funcionales. Se centra en comprender las
relaciones funcionales entre el comportamiento, las emociones y el contexto para promover
cambios significativos en el comportamiento y mejorar el bienestar psicológico. Está
comprendida por:
● Análisis Funcional: La PFA realiza un análisis detallado de los patrones de
comportamiento del individuo, identificando las variables antecedentes (estímulos que
preceden al comportamiento), las variables consecuentes (consecuencias del
comportamiento) y las variables contextuales (factores que influyen en el
comportamiento).
● Hipótesis Funcionales: La PFA genera hipótesis
sobre las contingencias funcionales que mantienen los patrones de comportamiento
problemáticos.
● Estrategias de Intervención: La PFA desarrolla estrategias de intervención basadas en
las hipótesis funcionales, utilizando técnicas como la exposición, la extinción, el refuerzo
positivo y el castigo contingente.
● Evaluación y Monitoreo: La PFA evalúa continuamente el progreso del tratamiento y
realiza ajustes en las estrategias de intervención según sea necesario.
Terapia Dialéctico Conductual
Se basa en la premisa de que los individuos con TLP tienen dificultades para regular sus
emociones y tolerar el malestar, lo que los lleva a participar en comportamientos impulsivos y
autodestructivos. Mejía, (2021) alude que esta se encamina a desarrollar habilidades para la
regulación emocional, la tolerancia al malestar y la comunicación efectiva para mejorar la
calidad de vida de los individuos con TLP, esta se da a través de
● Análisis Funcional: La TDC realiza un análisis funcional de los comportamientos
problemáticos del individuo, identificando las variables antecedentes, las variables
consecuentes y las variables contextuales que los mantienen.
● Validación: La TDC valida las experiencias y emociones del individuo, creando un
ambiente de apoyo y comprensión.
● Habilidades de Mindfulness: La TDC enseña a los individuos prácticas de mindfulness
para aumentar la conciencia plena de sus pensamientos, emociones y sensaciones.
● Habilidades de Regulación Emocional: La TDC
enseña a los individuos técnicas para regular sus emociones, como la identificación de
emociones, la reestructuración cognitiva y la tolerancia al malestar.
● Habilidades de Efectividad Interpersonal: La TDC enseña a los individuos habilidades
para comunicarse de manera efectiva, establecer límites y mejorar sus relaciones
interpersonales.
Terapia Narrativa
Fernández, et al, (2012) expone que esta terapia se centra en ayudar a las personas a re-
narrar sus historias de vida de una manera más positiva y empoderadora; algunos de los
beneficios de este enfoque dentro del MCC 3ra generación son:
● Reducción de los síntomas de la enfermedad mental.
● Mejora del funcionamiento diario.
● Mayor autocompasión y aceptación.
● Mayor sentido de empoderamiento y control sobre la propia vida.
● Relaciones más fuertes y satisfactorias.
5.2.5 Evolución del Modelo Cognitivo- Conductual tercera generación
El modelo cognitivo conductual ha experimentado una notable evolución desde sus
orígenes en la primera mitad del siglo XX hasta la actualidad, este proceso de transformación ha
dado lugar a lo que hoy se conoce como terapias de tercera generación o terapias contextuales,
estas presentan un avance significativo respecto a las generaciones anteriores, incorporando
nuevos enfoques, objetivos, técnicas, entre otros, que responden a la complejidad de la
experiencia humana de forma más integral y holística (Coutiño, 2012)
Primera Segunda Tercera
Generación Generación Generación
Centrada en Centrada en el
Centrada en la
comportamientos cambio de
Enfoqu aceptación, flexibilidad
observables y el pensamientos y
e psicológica y contexto
modelamiento del comportamientos
del comportamiento.
refuerzo y el castigo. disfuncionales.
Mejorar la
Cambiar flexibilidad psicológica
Modificar
pensamientos mediante la aceptación
comportamientos a
disfuncionales para e pensamientos y
Objetivo través de principios de
influir en el emociones, para así
aprendizaje y
comportamiento y las promover una vida
condicionamiento.
emociones. coherente con los
valores personales.
Actúa como u
Actúa como un facilitador de
Funciona
entrenador que guía al aceptación y cambio,
como un colaborativo
paciente a través de ayudando al paciente a
activo que ayuda al
Rol técnicas de aprendizaje desarrollar la
paciente a identificar
Terapéutico y condicionamiento flexibilidad psicológica,
y reestructurar
para modificar fomentando la
pensamiento
comportamientos aceptación de
disfuncionales.
observables. pensamientos y
emociones.
Se trabaja para
Se enfoca en Se promueve la
eliminar o reducir el
Actitud identificar y cambiar aceptación del malestar
malestar mediante
hacia el estos pensamientos y se enseña a los
técnicas de
Malestar para reducir el pacientes a vivir con él
desensibilización y
malestar emocional. de manera efectiva.
exposición.
El cambio se El cambio se
El cambio se enfoca en la logra mediante la
logra a través de la modificación de los aceptación, el
Visión
modificación del pensamientos mindfulness y el
del Cambio
comportamiento disfuncionales que compromiso con
Personal
observable mediante afectan las emociones acciones alineadas con
sus técnicas. y los los valores del
comportamientos. individuo.
Evolución a través de las generaciones 1
5.3 Conclusiones
El modelo cognitivo- conductual de la tercera generación representa una gran evolución
para la psicoterapia, ofreciendo una variedad de enfoques más adaptables, integrales y orientados
hacia los valores individuales para tratar diversos trastornos de salud mental. La amplitud y
versatilidad de este enfoque lo convierten en una herramienta poderosa para fomentar la salud
emocional y el crecimiento personal.
Es importante destacar la importancia sobre cómo este modelo reconoce la complejidad
de la experiencia humana y abordando no sólo los síntomas, sino también los procesos
subyacentes y las interacciones contextuales tanto sociales como culturales que influyen en el
bienestar psicológico y la subjetividad e intersubjetividad del individuo, sobre todo, como la
implementación efectiva de este modelo, requiere una comprensión profunda de sus principios y
técnicas por parte de los terapeutas, así como una adaptación cuidadosa a las necesidades
individuales de los pacientes.
Este modelo nos ayuda a comprender de una manera más amplia como estas
metodologías terapéuticas no sólo se emplean en contextos clínicos a nivel individual, sino que
también son pertinentes para la salud mental en la comunidad. Los principios fundamentales y
técnicas básicas pueden ser ajustados para su aplicación en
programas de apoyo y tratamiento comunitario, contribuyendo a expandir el acceso a la atención
y promover el bienestar psicológico en un mayor número de individuos.
Estas metodologías terapéuticas no sólo se emplean en contextos clínicos a nivel
individual, sino que también son pertinentes para la salud mental en la comunidad como se puede
evidenciar a lo largo del informe. Los principios y técnicas básicas pueden ser ajustados para su
aplicación en programas de apoyo y tratamiento comunitario, contribuyendo a expandir el acceso
a la atención para el bienestar de la comunidad o sociedad actual.
Es así que de esta manera, el modelo cognitivo-conductual de la tercera generación
capacita a las personas para que se conviertan en agentes activos en su propio proceso de
recuperación, mostrándole ciertas habilidades como la autoaceptación, autorregulación
emocional y conexión con los valores personales, y se puede establecer como pauta principal que
la terapia de tercera ola fomenta un sentido de empoderamiento y autonomía en los individuos.
Referencias bibliográficas
Bados, A., & García, E. (2011). Tácnicas Operantes. Departamento de Personalidad, Evaluación
y Tratamiento Psicológicos.
Figueroba, A. (2018). Condicionamiento operante: conceptos y técnicas principales. PsicoMente.
Fuentes, J. (2011). El Conductismo en la Historia de la Psicología: Una Crítica de la Filosofía del
Conductismo Radical. Psychologia latina, 2(2).
https://doi.org/https://doi.org/10.5209/rev_psla.2011.v2.n2.2
Pellòn, P. (2013). Watson, Skinner y Algunas Disputas. Revista Colombiada de Psicologìa,
22(2). https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4703413.pdf
Reynolds, G. (1973). Compendio de condicionamiento operante. Editorial Ciencia de la
Conducta.
Romero, E. (1995). De Darwin a Skinner: Génesis histórica de la psicología del aprendizaje y del
condicionamiento operante. Psicothema, 7(3), 543-556.
Sáiz, M. (2001). Historia de la Psicología. UOC. https://www.researchgate.net/profile/Gabriel-
Ruiz-4/publication/315489907_Los_neoconductismos/links/
58d24b20458515b8d286758e/Los-neoconductismos.pdf
Schunk, D. (2012). Teorías del aprendizaje: una perspectiva educativa. (Sexta ed.). Pearson.
https://fundasira.cl/wp-content/uploads/2017/03/TEORIAS-DEL-APRENDIZAJE.-
DALE-SCHUNK..pdf
Yela, M. (1996). La evolución del conductismo. Psicothem, 8, 165–186.
Ardila, R (2013). Los orígenes del conductismo, Watson y el manifiesto conductista de
191. Revista Latinoamericana de Psicología. Reladyc.
https://www.redalyc.org/pdf/805/80528401013.pdf
Bertrán, C., Rosa, A., & Macías, C. (2010).
ACTUALIZACION BIBLIOGRAFICA SOBRE TECNICAS DE RELAJACION. Revista
Información Científica, vol. 65, núm. 1.
Benavente, J. (20 de Noviembre de 2017). Prezi. Obtenido de
https://prezi.com/p/9vs8uigv7vi1/influencia-del-empirismo-sobre-el-conductismo/
Cohen, A. (1979). Antropología política: el análisis del simbolismo en las relaciones de
poder. Antropología política , 55-82.
Chambi, M., & Puma, A. L. (2021). Eficacia de las técnicas de relajación muscular de
Jacobson para aliviar el estrés en miembros de la comunidad Casa Blanca-Arequipa, 2021.
Universidad Continental. Facultad de ciencias de la salud, 1-113.
Estudios de Psicología. (1983). Aproximaciones del Conductismo a la Salud Mental
Comunitaria. Estudios de Psicología, 13, 4-7.
Hernández, A. J. (2014). La aversión en la modificación conductual. . Los Reyes Iztacala.
Izquierdo, B. (2008). De la evaluación clásica a la evaluación pluralista. Criterios para
clasificar los distintos tipos de evaluación. Madrid: EMPIRA.
Mendez, F., & Olivares, J. (2010). Técnicas de modificación de la conducta. Madrid:
Biblioteca Nueva.
Monserrat, O. N. (2010). Desensibilización Sistemática y su aplicación para reducir la
Ansiedad.
Núñez, M., Sebastián, A. y Muñoz, D. (2015). Principios de condicionamiento clásico de
Pavlov en la estrategia creativa publicitaria. Opción, 31(2), 813-831. Obtenido de
https://www.redalyc.org/pdf/310/31045568044.pdf
Pellón, R. (2013). Watson, Skinner y Algunas
Disputas dentro del Conductismo. Revista Colombiana de Psicología, 22(2), 389-399. Obtenido
de https://www.redalyc.org/pdf/804/80429824012.pdf
Pérez, A. M., & Cruz, J. E. (2003). Conceptos de condicionamiento clásico en los campos
básicos y aplicados. Interdisciplinaria, 20(2), 205-227.
Polanco, F. A. (2011). Psicología Comunitaria en el Río de la Plata: Algunos aportes
conceptuales y prácticos desde el conductismo. Revista diálogos, 2(2), 83-91.
Rey, C. (2004 ). La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Suma Psicológica
Volumen: 11 Número: 2 , 267-284.
Reguera, L. (2023). La imaginación emotiva, una técnica para reducir la ansiedad. La
mente es maravillosa. Psicología Clínica.
Rojas, J., Belleza, C., Carbajal, C., Ramirez, H., & Rosas, M. (2022). Condicionamiento
clásico. Universidad privada del Norte.
Sarason, I. (1981). Psicología de la conducta anormal [Psychology of abnormal
behavior]. México: Trillas.
Staats, A. W. (2009). El conductismo social: Un fundamento de la modificación del
comportamiento. Fundación Universitaria Konrad Lorenz.
Vallejo-Slocker, L., & Vallejo, M. (2016). SOBRE LA DESENSIBILIZACIÓN
SISTEMÁTICA. UNA TÉCNICA SUPERADA O RENOMBRADA. ACCIÓN PSICOLÓGICA.
vol. 13, nº. 2., 157-168.
Amorós, V. (1990). Psicoterapia racional emotiva. Revista de Psicología, 8(2), 103-116.
https://doi.org/10.18800/psico.199002.001
Arthur M, N. C. (2014). Terapia de solución de problemas.
Desclée de Brouwer.
Bandura, A. (1977). Teoria de aprendizaje social.
Castañeda Serrano, Y. M. (2018). Efectos de un Programa de Terapia Racional Emotiva
Conductual en la Agresividad de Estudiantes de Tercer Grado del Nivel Secundario de
una Institución Educativa Privada de Cajamarca.
Ellis, A., & Grieger, R. (1985). Manual de terapia emocional- emotiva. España.
Galletero, M. (2010). Etiología de la ansiedad: Monografías psiquiatría.
Gimeno, C. P., & Gascó, J. S. (1987). La terapia racional-emotiva (RET). INFORMACIO
PSICOLOGICA, 30, Article 30.
Jiménez, M. (2015). La técnica de la inoculación y los efectos en el estrés laboral de los
docentes. Riobamba: Universidad Nacional de Chimborazo.
Korman, G. P. (2013). El legado psicoanalítico en la terapia cognitiva de Aaron Beck. Arquivos
Brasileiros de Psicologia, 65(3), 470-486.
10. Landriscini Marín, N. (2006). La terapia racional emotiva de Albert Ellis. Norte de Salud
Mental, 6(25), 126-129.
Lega, L., & Velten, E. (2008). ALBERT ELLIS (1913-2007) 1. Colombia.
Marín, N. L. (2006). La terapia racional emotiva de Albert Ellis. Paris.
Meichenbaum, D. (1985). Manual de inoculación de estrés. Ediciones Martínez Roca, S. A.
https://pavlov.psyciencia.com/2012/12/Manual-de-inoculacion-de-estresocr.pdf
Mitjana, L. R. (2029). Una teoría que trata sobre la relación entre el estrés y los pensamientos.
Psicología y mente.
Mustaca, A. E. (2006). Reseña de «Guía de tratamientos
psicológicos eficaces» de Pérez Álvarez, M., Fernández Hermida, J.R., Fernández
Rodríguez, C. & Amigo Vázquez, I. (Comps.).
Patiño, L. (2018). Teorías y métodos conductismo y enfoque cognitivo.
Riesco, L. R., Vivas, S., Herrera, A. M., Pérez-Calvo, C., & Ruiz-Duet, A. (2022). Behavior
therapy: roots, evolution and reflection on the relevance of behaviorism in the clinical
context. Papeles Del Psicólogo, 43(3), 209.
Rubio, N. M. (2021). Un resumen de la vida de Aaron Beck, famoso psiquiatra y creador de la
terapia cognitivo-conductual. https://psicologiaymente.com/biografias/aaron-beck,
https://psicologiaymente.com/biografias/aaron-beck.
Sarason, I., & Sarason, B. (206). Psicopatología Psicología anormal: el problema de la conducta
inadaptada. México: Undécima edición.
Soto-Zentella, W., Zarco-Cárdenas, D., López, S., Guzmán-Díaz, G., Cisneros-Herrera, J.
(2022). Eficacia de una intervención cognitivo-conductual de inoculación al estrés para la
disminución de TEPT en mujeres víctimas de abuso sexual en Hidalgo. Boletín Científico
de la Escuela Superior Atotonilco de Tula, Publicación semestral, Vol. 9, No. 17 (2022)
1-10, ISSN: 2007-7831.
https://repository.uaeh.edu.mx/revistas/index.php/atotonilco/article/download/8145/8441/
Abella, V., y Bárcena, C. (2014). PEN, modelo de los Cinco Factores y problemas de conducta
en la adolescencia. Acción psicol, 11. 55-67.
Bados, A., y García, E. (2011). Técnicas operantes. Departamento de Personalidad, Evaluación y
Tratamiento Psicológicos. https://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/18402/1/T
%C3%A9cnicas%20operantes.pdf
Bandura, A. (1979). Mecanismos de autorreferencia en la
teoría del aprendizaje social.
Beck, AT (1979). La terapia cognitiva y los trastornos emocionales. Pingüino.
Beck, A., y Haigh, E. (2014). El modelo cognitivo genérico. Annual Review of Clinical
Psychology, 10, 1-24.
Delgado, P. (2019). La teoría del aprendizaje social: ¿qué es y cómo surgió? Instituto para el
futuro de la Educación.
Díaz, M. I. (2012). Historia de la terapia cognitivo conductual. Manual de técnicas de
intervención cognitivo conductuales. Desclée de Brouwer.
Doll, C., McLaughlin, TF y Barretto, A. (2013). La economía de tokens: una revisión y
evaluación recientes. Revista Internacional de Ciencias Básicas y Aplicadas, 02 (1), 131–
149.
Ellis, A. (2013). Ampliando el ABC de la terapia emotiva racional. Rutledge. 78-85.
Gallegos, W. L. A. (2021). Antecedentes, desarrollo y consolidación de la psicología cognitiva:
un análisis histórico. Tesis Psicológica, 16 (2), 172-198.
Hayes, C. (2004). Terapia de aceptación y compromiso, teoría del marco relacional y la tercera
ola de terapias conductuales y cognitivas. Terapia conductual, 35, 639-665.
Meichenbaum, D,H. (1995). La terapia cognitivo-conductual en perspectiva histórica.
Minici., et al. (2008). Entrenamiento en autoinstrucciones. Revista de terapia cognitivo
conductual, 15.
Obando, L, C y Parrado, F, E. (2015). Aproximaciones conductuales de primera, segunda y
tercera generación frente a un caso de ludopatía. Revista iberoamericana de psicología:
ciencia y tecnología 8(1), 51– 61.
Ospina, A. (2004). Implementación de un programa de
economía de fichas basado en la recreación para el manejo del trastorno deficitario de la
atención con hiperactividad (TDAH) en niños y niñas con discapacidad intelectual de la
fundación Cindes de Pereira.
Pascual, L., et al. (2004). Tratamientos psicológicos con apoyo empírico y práctica clínica basada
en la evidencia. Papeles del Psicólogo, 25 (87). 1-8.
Patiño, L. (2017). Teorías y métodos conductismo y enfoque cognitivo. Areandina.
https://digitk.areandina.edu.co/bitstream/handle/areandina/1649/RP_eje4.pdf?
sequence=1&isAllowed=y
Patiño, L. (2018). Teorías y métodos conductismo y enfoque cognitivo.
Rivadeneira, C., et al. (2013). El Modelo Cognitivo de Depresión. Revista de Terapia Cognitivo
Conductual, 22.
Safran, B., et al. (1986). Evaluación de procesos cognitivos centrales en terapia cognitiva.
Terapia e investigación cognitiva, 10. 509-526.
Slocker, L. V., y Vallejo, M. A. (2016). Sobre la desensibilización sistemática. Una técnica
superada o renombrada. Acción psicol. 13 (2). 157–168.
Toro, R. (2014). Ellis y el Constructivismo: una perspectiva crítica sobre la Terapia Racional
Emotivo Conductual. Tesis Psicológica, 9 (1). 204-213.
Amorós, V. (1990). Psicoterapia racional emotiva. Revista de Psicología, 8(2), 103-116.
https://doi.org/10.18800/psico.199002.001
Arthur M, N. C. (2014). Terapia de solución de problemas. Desclée de Brouwer.
Bandura, A. (1977). Teoria de aprendizaje social.
Castañeda Serrano, Y. M. (2018). Efectos de un Programa
de Terapia Racional Emotiva Conductual en la Agresividad de Estudiantes de Tercer
Grado del Nivel Secundario de una Institución Educativa Privada de Cajamarca.
Ellis, A., & Grieger, R. (1985). Manual de terapia emocional- emotiva. España.
Galletero, M. (2010). Etiología de la ansiedad: Monografías psiquiatría.
Gimeno, C. P., & Gascó, J. S. (1987). La terapia racional-emotiva (RET). INFORMACIO
PSICOLOGICA, 30, Article 30.
Jiménez, M. (2015). La técnica de la inoculación y los efectos en el estrés laboral de los
docentes. Riobamba: Universidad Nacional de Chimborazo.
Korman, G. P. (2013). El legado psicoanalítico en la terapia cognitiva de Aaron Beck. Arquivos
Brasileiros de Psicologia, 65(3), 470-486.
10. Landriscini Marín, N. (2006). La terapia racional emotiva de Albert Ellis. Norte de Salud
Mental, 6(25), 126-129.
Lega, L., & Velten, E. (2008). ALBERT ELLIS (1913-2007) 1. Colombia.
Marín, N. L. (2006). La terapia racional emotiva de Albert Ellis. Paris.
Meichenbaum, D. (1985). Manual de inoculación de estrés. Ediciones Martínez Roca, S. A.
https://pavlov.psyciencia.com/2012/12/Manual-de-inoculacion-de-estresocr.pdf
Mitjana, L. R. (2029). Una teoría que trata sobre la relación entre el estrés y los pensamientos.
Psicología y mente.
Mustaca, A. E. (2006). Reseña de «Guía de tratamientos psicológicos eficaces» de Pérez
Álvarez, M., Fernández Hermida, J.R., Fernández Rodríguez, C. & Amigo Vázquez, I.
(Comps.).
Patiño, L. (2018). Teorías y métodos conductismo y enfoque cognitivo.
Riesco, L. R., Vivas, S., Herrera, A. M., Pérez-Calvo, C., &
Ruiz-Duet, A. (2022). Behavior therapy: roots, evolution and reflection on the relevance
of behaviorism in the clinical context. Papeles Del Psicólogo, 43(3), 209.
Rubio, N. M. (2021). Un resumen de la vida de Aaron Beck, famoso psiquiatra y creador de la
terapia cognitivo-conductual. https://psicologiaymente.com/biografias/aaron-beck,
https://psicologiaymente.com/biografias/aaron-beck.
Sarason, I., & Sarason, B. (206). Psicopatología Psicología anormal: el problema de la conducta
inadaptada. México: Undécima edición.
Soto-Zentella, W., Zarco-Cárdenas, D., López, S., Guzmán-Díaz, G., Cisneros-Herrera, J. (2022).
Eficacia de una intervención cognitivo-conductual de inoculación al estrés para la
disminución de TEPT en mujeres víctimas de abuso sexual en Hidalgo. Boletín Científico
de la Escuela Superior Atotonilco de Tula, Publicación semestral, Vol. 9, No. 17 (2022) 1-
10, ISSN: 2007-7831.
https://repository.uaeh.edu.mx/revistas/index.php/atotonilco/article/download/8145/8441/
Álvarez, M. (2022). LAS TERAPIAS DE TERCERA GENERACIÓN COMO TERAPIAS
CONTEXTUALES. Síntesis, 21.
Cabañas, V., & Báez, A. (2020). APLICACIÓN DE LA TERAPIA DE ACEPTACIÓN Y
COMPROMISO (Revista de Casos Clínicos en Salud Mental ed., Vol. Vol. 8). Obtenido
de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7847211
Coutiño, A. (2012). Terapia cognitivo-conductuales de tercera generación (TTG): la atención
plena/mindfulness. Revista Internacional de Psicología.
Fajardo, A., & Guzmán, A. (2016). NEUROFEEDBACK, APLICACIONES Y EFICACIA.
Colombia: Centro Interamericano de Investigaciones Psicológicas y Ciencias Afines.
Fernández, M., García, M., & Crespo, A. (2012). Manual de
técnicas de intervención cognitivo conductuales. . Madrid: Desclée de Brouwer.
Kabat-Zinn, J. (2009). Vivir con plenitud las crisis: Cómo utilizar la sabiduría del cuerpo y de la
mente para enfrentarse al estrés, el dolor y la enfermedad. Mallorca: Grafirne.
Kohlenberg, R. J., Tsai, M., Ferro García, R., Valero Aguayo, L., Fernández Parra, A., & Virués-
Ortega, J. (2005). Psicoterapia Analítico-Funcional y Terapia de Aceptación y
Compromiso: teoría, aplicaciones y continuidad con el análisis del comportamiento.
International Journal of Clinical and Health Psychology, 5(2), 349-371.
Kohlenberg, R., & Mavis, T. (2005). Psicoterapia Analítico-Funcional y Terapia de Aceptación y
Compromiso: teoría, aplicaciones y continuidad con el análisis del comportamiento.
International Journal of Clinical and Health Psychology, 349-371.
López Alcañiz, V. (2020). Los años 90: el regreso de la historia. Conceptos e historias. Madrid:
Hypotheses.
Mairal-Barraca, J. (2016). Terapia integral de pareja. Madrid: Editorial Síntesis S.A.
Mañas, I. (2012). Nuevas terapias psicológicas: la tercera ola de terapias de conducta o terapias
de tercera generación. Gaceta de psicología, 26-34.
Mejía, G. (2021). Terapias psicológicas de primera, segunda y tercera ola. Madrid: Desclèe de
Brower.
Mendoza, I. (2020). Terapia cognitivo conductual: actualidad, tecnología. Lima-Perú:
Univerisdad peruana Cayetano Heredia.
Norcross, J. C. (2020). Hacia la Ev idencia Basada en la Práctica en Psicoterapia. Revista de
Psicoterapia, 31(117), 179-194.
Obando, L., & Parrado, F. (2015). Aproximaciones
conductuales de primera, segunda y tercera generación frente a un caso de ludopatía
(Revista Iberoamericana de Psicología: Ciencia y Tecnología ed., Vols. Vol. 8, Nº. 1,).
Obtenido de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5295907
Schön, D. A. (1992). La formación de profesionales reflexivos: Hacia un nuevo diseño de la
enseñanza y el aprendizaje en las profesiones. Barcelona: Ediciones Paidós.
Serrano, G. (2019). Psicología social y realidad actual: nuevos enfoques y análisis. Athenea
Digital. Revista de Pensamiento e Investigación Social, vol. 19(núm. 2). Obtenido de
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=53765152023
Shapiro, F. (2017). Desensibilización y reprocesamiento por medio de movimiento ocular.
México: Páx México.
Sotelo, R. (2020). Mindfulness y terapia cognitiva. Lima-Perú: Universidad peruana Cayetano
Heredia.
Stolorow, R. D., Atwood, G. E., & Orange, D. M. (2006). Mundos de experiencia: entretejiendo
dimensiones filosóficas y clínicas en psicoanálisis. España: Casa del Libro.
Vargas Madriz, L. F., & Ramírez Henderson, R. (2012). TERAPIA DE ACEPTACIÓN Y
COMPROMISO: DESCRIPCIÓN GENERAL DE UNA APROXIMACIÓN CON
ÉNFASIS EN LOS VALORES PERSONALES. Revista de Ciencias Sociales (Cr),
IV(138), 101-110.
Vásquez-Dextre, E. (2016). Mindfulness: Conceptos generales, psicoterapia y aplicaciones
clínicas. Revista de Neuro-Psiquiatría, 79(1).
Villafañe, V. (2019). Los años 2000. New York: AARP.
Welss, A. (2019). Terapia Metacognitiva para la ansiedad y
la depresión. Bilbao: Desclée De Brouwer.