Monición:
Durante estos domingos, pensemos en algo muy importante: la Eucaristía. Aunque no podemos entenderlo todo, sabemos
que Cristo es el Pan del Cielo y nuestra fuerza para acercarnos a Dios. En la Eucaristía, estamos en contacto real con Dios
gracias a la fe que recibimos en el bautismo y que crece con cada Eucaristía. Cada uno tiene la libertad de aceptar a Cristo
como el Señor de su vida. Hoy vamos a celebrar este regalo especial que Cristo nos dejó para recordar su sacrificio mientras
estamos en esta vida. Pónganse de pie para recibir al celebrante y a los ministros de la Misa.
Primera lectura: 1 Reyes 19, 4-8
En la primera lectura, el profeta Elías está cansado y triste, huyendo por el desierto con deseos de morir, La misericordia de
Dios no lo desampara y recibe el alimento de Dios que le da fuerzas para seguir. Escuchemos atentos.
Salmo Responsorial: 33
El salmo nos invita a glorificar al Señor con alegría y a confiar en Su bondad. Nos recuerda que Dios es justo y amoroso, y que
Su palabra y Sus promesas son firmes y verdaderas. Al salmo 33 responderemos:
Segunda lectura: Efesios 4, 30-5, 2
En su carta a los Efesios, San Pablo nos dice que debemos seguir el ejemplo de Jesús. Nos anima a evitar la amargura, la ira y
los conflictos, y en lugar de eso, ser amables, comprensivos y perdonarnos unos a otros. Escuchemos la segunda lectura
Santo Evangelio: Juan 6, 41-51
Tomada del evangelista San Juan , el santo evangelio, nos presenta a Jesús como el Pan del Cielo que da vida eterna. A pesar
de las dudas y preguntas que puedan surgir, Jesús nos pide que confiemos en Él y en su promesa. En esta celebración,
pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a entender y vivir esta hermosa verdad, y que nuestra fe se fortalezca al recibir el
Pan de la Vida en la Eucaristía. Se ponen de pie y cantamos.
Oración Universal:
A cada petición, diremos: “Padre nuestro, escúchanos”.
1. Por la Iglesia: Para que haya unidad, amor y fervor entre nosotros. Roguemos al Señor.
2. Por el mundo entero: Para que terminen las guerras y conflictos, y recuperemos la esperanza en el amor. Roguemos
al Señor.
3. Por todos los que sufren: Para que encuentren comprensión y ayuda. Roguemos al Señor.
4. Por el padre Josué y padre Anderson: y todas las nuevas consagraciones: Para que el Señor los bendiga y los guíe en
su vocación. Que puedan servir a la comunidad con alegría y generosidad, transmitiendo el amor y la verdad de
Cristo. Y que el Espíritu Santo los fortalezca en su vocación. oremos
5. Por nosotros aquí reunidos: Para que vivamos plenamente la fe que recibimos en el bautismo y busquemos la
santidad. Roguemos al Señor.
Ofrenda: Presentamos el pan y el vino, símbolos de nuestro compromiso y agradecimiento a Dios. Este es un acto de
gratitud y generosidad, donde ofrecemos a Dios los frutos de nuestro trabajo y nuestras bendiciones.
Comunión Espiritual:
Ahora nos preparamos para recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Comunión. Este es un momento especial en el que
nos acercamos a Jesús con fe y gratitud, reconociéndolo como el Pan de Vida que nos fortalece y nos da esperanza.
Cantamos.