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Jornada y encuentro familiar
del primer bimestre
Jorn
ada1 “Ayudamos a nuestros hijos a resolver problemas”
Propósito
Que las madres, padres y familiares compartan y practiquen estrategias
para motivar y orientar a sus hijas e hijos en la resolución de problemas
matemáticos, relacionados a situaciones de su vida diaria
Desarrollo del encuentro
Actividades de inicio: 30 minutos
Registramos la asistencia de las madres, padres y
familiares y les colocamos un solapín con su nombre.
Damos la bienvenida y les explicamos que en las
jornadas que se desarrollarán durante el año
conocerán diversas maneras para apoyar los
PEDRO
aprendizajes de sus hijas e hijos
en Matemática, Comunicación y Personal Social.
Luego, colocamos el cartel con el propósito de la
primera jornada y procedemos a leerlo y explicarlo.
El cartel permanecerá en un lugar visible durante toda
la jornada.
Pedimos a los participantes que se pongan de pie en
medio del aula. Les indicamos que, para conocernos
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y conversaremos sobre lo que más nos gusta de nuestra hija o hijo. Para
iniciar, los invitamos a saludar a la persona que está a su derecha estrechándole
la mano y, a conversar sobre lo indicado. Luego, les pedimos que saluden con el
codo a la persona que está a su izquierda y que nuevamente conversen.
Luego, pedimos que saluden a una tercera persona con el pie y comenten sobre
lo solicitado.
A continuación, invitamos a las madres, padres y familiares a elaborar
conjuntamente los acuerdos de convivencia, los que deberán permanecer
en un lugar visible del aula. A manera de sugerencia, proponemos lo
siguiente:
asistir con puntualidad
colocar los celulares en vibrador
levantar la mano para participar
escuchar atentamente cuando otra persona habla
participar con entusiasmo en las actividades que se van a realizar
mantener el aula limpia y ordenada
Con la dinámica “El rey manda”, se agruparán primero de a dos; luego, de a
tres; y, así, sucesivamente hasta formar grupos de seis.
Preparamos con anticipación cinco o seis juegos de tarjetas numeradas del 0 al
9. Para facilitar el juego, procuraremos que las tarjetas sean por lo menos
del tamaño de un cuarto de hoja A4.
0 1 2 3 4
5 6 7 8 9
Colocamos las tarjetas en desorden al centro del aula. Les decimos que iremos
mencionando algunos enunciados que indiquen números y, a nuestra señal,
tendrán que formar el número con las tarjetas que hemos colocado. Una
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vez formado, tendrán que decir qué número es.
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Maestros y padres: los mejores aliados para el
aprendizaje
Les damos las siguientes
consignas:
formen el año de
nacimiento de la persona
de mayor edad de su
grupo
formen el número que se
obtiene al sumar las edades de todos los integrantes del grupo
formen el número que se obtiene al sumar los años de nacimiento de la
persona de mayor edad y la de menor edad del grupo
Seguidamente, les invitamos a tomar asiento manteniendo los mismos grupos
de trabajo. Preguntamos lo siguiente: en nuestra vida diaria, ¿hacemos uso de
los números?, ¿en qué situaciones los usamos?
Tomamos como ejemplo las compras de la semana y hacemos estas consultas:
¿qué cantidad de dinero se tiene destinado para las compras de la semana?,
¿de qué manera distribuimos el dinero para el desayuno?, ¿para el almuerzo?
Escuchamos sus comentarios y señalamos que esta distribución del dinero
es un ejemplo de una situación de la vida cotidiana, que incluye el uso de
los números.
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Actividades de proceso: 40 minutos
Mencionamos que cuando nuestras hijas e hijos iniciaron el año escolar
probablemente hemos realizado gastos en útiles escolares.
A continuación, pegamos en la pizarra un papelote y les presentamos el caso de
la mamá de Marita:
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Maestros y padres: los mejores aliados para el
aprendizaje
Primer paso - “Comprendo el problema”: explicamos que el primer paso es
comprender el problema; para ello, podemos realizar algunas preguntas, como
estas:
— ¿Cuáles son los datos del problema?
— ¿Qué productos necesita comprar la mamá de Marita?
— ¿Qué debemos averiguar?
— ¿Con cuánto dinero pagó?
Anotamos las respuestas en la pizarra, tratando de hacer participar a todos los
grupos. Enfatizamos la importancia de la comprensión del problema para poder
resolverlo.
Segundo paso -“Busco estrategias para resolverlo”: Explicamos que en este
paso buscamos estrategias que nos ayuden a resolver el problema mediante
las siguientes preguntas:
— ¿Cómo podemos resolver el problema?
— ¿Qué tenemos que hacer primero?, ¿y luego qué tenemos que hacer?
— ¿Nos ayudará hacer una lista con los pasos a seguir?
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— ¿Qué materiales podemos usar?
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Maestros y padres: los mejores aliados para el
aprendizaje
Tercer paso - “Resuelvo el problema”
:Para este paso, pedimos voluntariamente
a dos participantes que resuelvan el
problema aplicando sus propios
conocimientos o creatividad para hallar dos
maneras distintas de resolverlo. Les
sugerimos que pueden utilizar material
concreto o que también pueden dibujar.
Mientras van resolviendo el problema, los
felicitamos y les brindamos palabras de
aliento. Si tienen alguna dificultad,
aprovechamos esa situación para
alentarlos a seguir intentándolo. Si es
necesario que los participantes replanteen
su estrategia, les animamos a hacerlo.
Pedimos a los participantes que expliquen la manera en que resolvieron el
problema. Luego de escucharlos, analizamos las estrategias que aplicaron ambos
participantes para obtener la respuesta. Mencionamos que pueden existir
diversas estrategias para resolver un problema considerando el conocimiento,
la experiencia y la actitud de cada persona.
Cuarto paso - “Reflexiono cómo llegué a la respuesta”: Con la participación de
todo el grupo, recordamos las estrategias utilizadas para resolver el
problema y obtener la respuesta.
Terminado el proceso les preguntamos:
— ¿En qué actividades de su vida diaria pueden sus hijas o hijos resolver
problemas haciendo uso de los números? (hacer que anoten los gastos de
compra de pan de lunes a sábado y nos den la cuenta; sacar la cuenta de
gastos en pasajes de la semana de toda la familia, etc.)
Mencionamos que algunas veces no podemos resolver el problema en el
primer intento y eso nos puede causar molestia, decepción o desgano.
Preguntamos, entonces, lo siguiente:
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— ¿Qué podemos hacer cuando nuestra hija o hijo siente frustración al no
poder resolver una tarea o trabajo encomendado?, ¿cómo le ayudamos?
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Maestros y padres: los mejores aliados para el
aprendizaje
Recogemos sus respuestas valorando su
experiencia como madres y padres, y dialogamos
sobre ello brindándoles algunas sugerencias,
por ejemplo, pueden ser las siguientes:
— Se les puede preguntar qué pasó, escuchar
sus respuestas y explicaciones; enseguida,
darles muestras de afecto, motivarlos a no
rendirse.
— Se puede mencionar que es normal sentirnos
mal cuando algo no nos sale bien, pero
que podemos, por ejemplo, detenernos a
respirar y tranquilizarnos.
— Pueden también alejarse por un momento
de lo que les causa malestar y distraerse para luego retomar la actividad y
resolverla más calmadamente.
— Enfatizamos que, cuando estamos tranquilos, podemos pensar mejor.
Actividades de aplicación y cierre: 20 minutos
Entregamos a cada grupo la siguiente situación: “La familia Ramos celebrará
los 80 años de la abuelita, y han pensado realizar una cena para toda la
familia”.
Les pedimos que planteen un problema con el enunciado propuesto y lo resuelvan
en un papelote, aplicando los pasos aprendidos, los cuales deberán
permanecer en la pizarra para que los puedan recordar.
Acompañamos el trabajo de los grupos. Cuando culminen, dos o tres grupos,
de acuerdo al tiempo del que dispongamos, presentan sus trabajos explicando
los pasos seguidos.
Luego, preguntamos lo siguiente: ¿cómo podemos ayudar a nuestra hija o hijo en
sus aprendizajes?
A partir de sus respuestas, concluimos que para lograr que nuestras hijas e hijos
mejoren sus aprendizajes necesitamos tener en cuenta lo siguiente:
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Podemos aprovechar las situaciones de nuestra
vida cotidiana para fomentar diversos aprendizajes.
Cuando enfrente alguna dificultad, abraza a tu hija
o hijo y dile que sí puede; que, poco a poco, lo logrará.
Si se siente mal, reconoce sus emociones y ayúdalo a
regularlas, practicando cómo calmarse para poder
pensar mejor.
Recuerda elogiar sus logros por más pequeños que
estos sean; para ellos estos gestos son
importantes, ya que los estimulan y les brindan
confianza para seguir esforzándose.
A continuación, les pedimos que se coloquen en
círculo para realizar la dinámica “Tela de araña”.
Tomamos un ovillo de lana o pita, y les
decimos que, por turnos, cada uno dirá un
compromiso a poner en práctica en casa con
sus hijas e hijos, tomando en cuenta lo
aprendido en esta jornada. Elegimos una
persona al azar y le lanzamos el ovillo y nos
quedamos con la punta de la lana o pita. El
participante que recibe el ovillo dirá su
compromiso y después lo lanzará a otra
persona, y se quedará él también con un
extremo. Los demás participantes continuarán
haciendo lo mismo hasta que todos hayan
compartido su compromiso.
Agradecemos su asistencia e invitamos a revisar y poner en práctica las actividades
de “Calculamos nuestros gastos”, que se encuentran en las páginas 13 y 14 de
la guía “Aprendemos juntos en familia” para el quinto grado de primaria.
Los motivamos a participar del primer encuentro familiar; les indicamos que deben
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Maestros y padres: los mejores aliados para el
aprendizaje
traer lana, retazos de tela o algún material que se pueda usar en la elaboración
de una vestimenta o disfraz.
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Recomendaciones
Para la adecuación y el buen uso de los recursos
Podemos utilizar material reusable para elaborar las tarjetas con números y
los pasos para resolver problemas.
Debemos cerciorarnos de incorporar prácticas de reúso de los materiales que
utilicemos durante el taller, por ejemplo, del papel o de los recipientes, lo
que contribuirá a desarrollar mayor conciencia ambiental en los
participantes.
Para favorecer la participación de las madres, padres y familiares
considerando sus características diversas
Orientamos a los participantes si surge alguna actitud competitiva al momento
de resolver el problema en la jornada.
De haber participantes que no estén en condición de leer o escribir, les
brindaremos nuestro apoyo cuando sea necesario. También, podemos
pedir el apoyo a un participante que sí pueda leer. Les pediremos sus
comentarios o vivencias respecto al tema.
En caso de tener participantes con discapacidad física, se pedirá apoyo a
los demás participantes para que lo movilicen de acuerdo a la necesidad
de las actividades.
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Maestros y padres: los mejores aliados para el
aprendizaje
Autorreflexión docente
Al término de la jornada, cuando todos los participantes se hayan retirado,
buscaremos un momento para analizar el desarrollo del taller e identificar
aspectos a mejorar. Para ello, utilizaremos el siguiente instrumento:
Lista de
cotejo
N° Ítem Sí No Observaciones
1 s
¿Generé un clima de respeto y buen trato?
2 ¿Logré que las madres, padres y familiares
reconozcan la importancia de apoyar a sus hijas
e hijos en sus aprendizajes, a través de sus
actividades cotidianas?
3 ¿Logré que las madres, padres y familiares
planteen y resuelvan problemas relacionados a su
vida diaria, haciendo uso de los números?
4 ¿Logré que las madres, padres y familiares
apliquen los cuatro pasos para la resolución de
problemas?
5 ¿Logré que las madres, padres y familiares
identifiquen diversas formas para motivar o
alentar a sus hijas e hijos cuando enfrentan una
dificultad o problema?
6 ¿Logré que las madres, padres y familiares
participen activamente durante la jornada?
7 ¿Motivé a las madres, padres y familiares a
intercambiar sus experiencias en las actividades
desarrolladas?
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