Lavado de manos
La importancia de un buen lavado de manos reside en su papel, el cual es evitar la transmisión de
enfermedades comunes como un resfriado hasta afecciones más graves, como la meningitis, la
bronquiolitis, la gripe, la hepatitis A, y muchos tipos de diarrea. Esto ocurre porque los microbios
pueden entrar al cuerpo por los ojos, la nariz y la boca. Son partes del cuerpo que nos tocamos
con las manos muchas veces sin darnos cuenta. De la misma manera, cuando tocamos con nuestras
manos objetos o personas, nos estamos convirtiendo en potenciales transmisores de
enfermedades. Especialmente si nuestras manos no están limpias como deberían.
Una de las acciones fundamentales más utilizadas para evitar estas infecciones es la correcta
higiene de manos. A través del lavado de manos se busca:
Evitar la diseminación de gérmenes y microrganismos de una persona a otra.
Protegerse a sí mismo.
Evitar la contaminación de material limpio.
Eliminar la flora transitoria de la piel.
Hay dos formas de practicar una correcta desinfección de manos, las cuales son:
Lavado de manos con agua y jabón.
1. Moja las manos con agua.
2. Aplica suficiente jabón para cubrir toda la superficie de la mano.
3. Frótate las palmas de las manos entre sí.
4. Frótate la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda con los dedos
entrelazados y viceversa.
5. Frótate las palmas de las manos entre sí con los dedos entrelazados.
6. Frótate el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta manteniendo unidos
los dedos.
7. Rodea el pulgar izquierdo con la palma de la mano derecha frotándolo con un movimiento de
rotación y viceversa.
8. Frótate la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda haciendo
un movimiento de rotación y viceversa.
9. Enjuágate las manos.
10. Sécalas con una toalla de papel desechable.
11. Usa la toalla de papel desechable para cerrar la llave de agua.
Esta técnica de lavado de manos con agua y jabón deberá durar entre 40 y 60 segundos y deberás
realizarla:
Cuando llegues a tu trabajo y al terminar tu jornada laboral.
Después de estornudar, toser o limpiarte la nariz.
Antes y después de ir al baño.
Antes y después de ingerir alimentos.
Antes y después de realizar la higiene del paciente.
Después de manipular ropa sucia.
Antes y después de que realices una curación.
Antes y después de preparar y administrar medicamentos.
Antes y después de realizar extracciones de líquidos biológicos, punciones.
Higiene de manos usando alcohol gel: la duración de esta técnica deberá durar entre 20 y 30
segundos y según la OMS debe realizarse de la siguiente manera:
1. Deposita en la palma de la mano una cantidad de producto suficiente para cubrir toda la superficie.
2. F rótate las palmas de las manos entre sí.
3. Frótate la palma derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos y viceversa.
4. Frótate las palmas de las manos entre sí, con los dedos entrelazados.
5. Frótate el dorso de los dedos de una mano con la palma de la mano opuesta.
6. Frota con un movimiento de rotación el pulgar izquierdo rotándolo con la palma de la mano
derecha y viceversa.
7. Frótate la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo
un movimiento de rotación y viceversa.
Literalmente tu salud está en tus manos, por ello practica una adecuada higiene de tus manos, no
te llevará mucho tiempo y te podrá salvar de algún contagio.