Coe2 U1 Contenido
Coe2 U1 Contenido
COE2 U1 contenido
Nombre de la asignatura
Comunicación oral y escrita II
3er semestre
Clave:
LIC. 03142315 / TSU 04142315
Unidad 1
Comunicación
Contenido nuclear
Índice
Presentación.................................................................................................................................................................................................... 2
La comunicación asertiva ................................................................................................................................................................................ 3
Obstáculos para la escucha activa ............................................................................................................................................................... 5
Recomendaciones para desarrollar habilidades para una escucha activa .................................................................................................... 6
Psicología de la comunicación ......................................................................................................................................................................... 9
Receptor o segundo interlocutor ................................................................................................................................................................ 14
Código ....................................................................................................................................................................................................... 14
Mensaje ..................................................................................................................................................................................................... 15
Canal ......................................................................................................................................................................................................... 16
Contexto..................................................................................................................................................................................................... 16
Relaciones y comunicación ........................................................................................................................................................................ 17
La comunicación para el desarrollo comunitario ............................................................................................................................................ 19
La comunicación para el cambio social.......................................................................................................................................................... 22
Cierre............................................................................................................................................................................................................. 25
Fuentes de consulta ...................................................................................................................................................................................... 26
Presentación
Esta unidad te permitirá aprender y profundizar conceptos relacionados con el proceso de la comunicación oral y escrita. Empezarás
identificando uno de los elementos básicos de la comunicación que es la asertividad, vista como la posibilidad de trasmitir un mensaje,
claro, concreto y coherente. Además, te adentrarás en la utilización de la comunicación en el desarrollo comunitario y su importancia como
factor indispensable en el cambio social.
Recuerda que es muy importante leer detenidamente este contenido, reflexionando sobre cada uno de los apartados aquí presentes, pues
en un futuro tu labor como desarrollador(a) comunitario(a) necesitará personas que conozcan sobre este tema. Asimismo, es un contenido
necesario para realizar las actividades de aprendizaje de esta unidad.
Unidad 1
Comunicación
La comunicación
La comunicación Psicología de la La comunicación
para el desarrollo
asertiva comunicación para el cambio social
comunitario
La comunicación asertiva
Esta escucha activa inicia con la identificación de sentimientos a través de lo que dice y cómo lo dice el receptor, aunado al lenguaje
gestual que proyecta. Posteriormente, inicia el proceso de verificación e interpretación de los sentimientos que permita construir un diálogo
efectivo entre las partes, conectado con el interlocutor. Por tanto, la comunicación eficaz es una escucha activa y una “conexión” empática y
humana con el otro.
Según Weisinger (citado en Codina, 2011), en el terreno de la comunicación, esta escucha se logra a través de los siguientes
comportamientos y técnicas:
Atención dinámica o escucha activa respecto a la información que recibes de Atención dinámica o escucha activa
los demás: permite escuchar el mensaje de forma abierta e imparcial, atenta
a la escucha. Frases como: "Me encanta hablar contigo", "Bien" o "Es Aceptación de la crítica
Comunicación en grupo y eficacia de sus miembros para comunicarse entre sí: posibilita el buen funcionamiento del equipo. Una
comunicación efectiva al interior del grupo incluye la inclusión de todos los miembros durante el acto comunicativo, así como tolerancia
y respeto colectivo.
Zacharis y Coleman (1978) sostienen que durante la comunicación se pueden presentar algunos obstáculos debido a las diferencias entre
emisor y receptor, tales como:
Diferencias en las percepciones: Las diferentes experiencias, valores, actitudes, llamados marcos de referencia determinan la forma
en que se ve y escucha.
Diferencias de habilidades de comunicación: Los conocimientos o habilidades para interactuar del emisor y el receptor en un
proceso comunicativo anulan el propósito de comprensión y entendimiento.
Deficiencias de interpretación del mensaje. Los gestos y las palabras pueden ser interpretados de varias formas, creando una
barrera de entendimiento.
Deficiencias de autoridad o estatus: Las posiciones que ocupan el emisor y el receptor en una situación de comunicación influyen en
la calidad de la recepción y emisión de los mensajes.
Obstáculos en la comunicación
Fuente: http://goo.gl/o0Ygg5
Es importante parafrasear o decir con tus propias palabras lo que el emisor ha expresado ya que esto ayuda a comprender lo que el otro
está diciendo y verificar si realmente se está entendiendo o no el mensaje. Un ejemplo es decir “Según dices…”, “Lo que quieres decir
es…”.
Por otro lado, resumir lo que la otra persona dice permite un mayor grado de comprensión o de la necesidad de mayor aclaración.
Expresiones como "Si no entendido mal...", "Lo que me dices es...", "Si te he entendido bien...." ayudan a la comprensión.
Dentro de la comunicación asertiva otro elemento que juega un papel trascendente es la empatía. De acuerdo con Codina (2011), la
empatía es la habilidad básica para construir relaciones efectivas entre las personas a partir de la percepción y comprensión del
comportamiento del otro, de la sensibilidad para reconocer sus necesidades y de la flexibilidad para saberlas manejar con justicia y
objetividad. Por tanto, la empatía es una forma de inteligencia emocional aplicada a las relaciones interpersonales en tanto permite el
desenvolvimiento progresivo natural y productivo en dicha interacción.
La empatía, es pues, saber lo que otros sienten sin necesidad de palabras de por medio. Rara vez el otro dirá lo que experimenta o siente;
en cambio, lo revela por su tono de voz, su expresión facial y otras maneras no verbales. La capacidad de percibir comunicaciones sutiles
nace de aptitudes más básicas, sobre todo del conocimiento de uno mismo y del autocontrol. La carencia de la habilidad empática propicia
la “sordera emocional” que se traducirá en la falta de capacidad para interpretar y conectarse con las necesidades del otro, la asertividad
acompaña a este elemento.
En comunicación, la asertividad es una habilidad fundamental para establecer relaciones interpersonales sanas y proactivas, por lo que
“ser asertivo” significa que la persona es capaz de expresar lo que realmente piensa y desea de modo directo, abierto, expresivo y honesto,
defendiendo sus derechos, ideas o sentimientos sin imponer o someter al otro a su voluntad.
Por tanto, la comunicación asertiva parte del respeto hacia los demás y de la aceptación de otras posturas que no necesariamente
coincidan con la personal. Para comunicarse asertivamente es necesario desarrollar habilidades como la empatía, la tolerancia, el respeto
al otro y la capacidad de negociación. En otras palabras, la asertividad implica poner límites y saber decir “sí” o “no” cuando sea necesario,
también es saber plantear la posición propia, deseos y ambiciones sin afectar los intereses, anhelos y puntos de vista ante la vida del
interlocutor.
¿Y tú sabes
…sí, sí
decir “no”?
Asertividad
Generalmente, las personas manifiestan cualquiera de los siguientes rasgos o tipos de conductas:
Conducta pasiva: Refiere a la imposibilidad de manifestar los intereses propios para evitar confrontaciones con los otros.
Conducta agresiva: Plantea los intereses propios, pero de manera poco efectiva, esto se traduce en la imposición de la opinión
personal sobre la de otros y sin que haya posibilidad de negociación, lo cual lleva a comportamientos sociales destructivos y que
aportan poco al beneficio colectivo.
Conducta asertiva: Corresponde a la capacidad para presentar las opiniones propias con el interés de convencer a los demás,
exteriorizando los puntos de vista y sin perder el objetivo o propósito al exponerlos. La conducta asertiva se refleja en las
habilidades para negociar y sacrificar algunos de los propósitos personales por otros.
Como podrás apreciar en la descripción del tipo de conductas, un comportamiento asertivo se juzga cuando se jerarquiza y sacrifica lo que
tiene menor importancia por encima de aquello que tiene mayor relevancia para uno mismo y para el grupo. Es importante aclarar que la
conducta es el conjunto de comportamientos, emociones, pensamientos, entre otros, que posee una persona y que le permiten actuar en
determinadas situaciones. En particular, la persona asertiva presenta ciertos rasgos o comportamientos (esquema 3).
Exprésate claramente para que Hazle saber a la otra persona Repite lo que el otro expresa Sitúate a corta distancia de la
el receptor entienda la intención que entiendes su postura o como forma de negociación, persona, sin acercarte
y el propósito del mensaje. posición de ideas, aunque no sobre todo cuando la otra demasiado para que no
estés de acuerdo con ello. parte parece no entender. interprete una actitud agresiva.
Respeta las posturas del Establece contacto Controla el tono de No aceptes aquello Reconoce errores,
otro; negocia, convence, visual y un trato voz, evitando el tono que no es conveniente sin restarte valor.
no impongas. amable y respetuoso. agresivo e irritante. a tus intereses.
Psicología de la Comunicación
La Psicología de la Comunicación, señalan Sánchez, Zambrano, y Palacín (2004), tiene como propósito entender los procesos de
comunicación interpersonales, grupales y masivos. En este sentido, más que un campo consolidado del saber, la Psicología de la
Comunicación da cuenta de un conjunto de explicaciones a propósito de los procesos comunicativos en los que el componente psicológico
tiene una incidencia fundamental. Esto tiene una importancia significativa para los (las) desarrolladores(as) comunitarios(as) ya que es un
punto de partida para entender a la comunidad, comprender sus procesos y facilitar la puesta en marcha de soluciones.
La Psicología de la Comunicación retoma propuestas de diversas disciplinas para conciliar y concluir que esta rama debe de atender a los
comportamientos comunicativos: desde los aspectos básicos de la comunicación humana hasta los complejos procesos de interacción
entre grupos sociales, donde la comunicación y los medios masivos fungen como catalizadores de los procesos de socialización en los
colectivos humanos.
Cuesta, Moral e Igartua, así como Pastor (citados en La Rosa, 2012, p. 35), conciben a la comunicación como vehículo de interacción
social, confluyendo necesariamente en esta actividad los factores psicológicos y el entorno social. Mientras Cabada (citados en La Rosa,
2012), refiere que la Psicología de la Comunicación, que estudia los fundamentos y parámetros comunicativos de la conducta humana y
animal, es demasiado genérica.
Aun cuando tienen sus particularidades, estas tres aproximaciones avanzan hacia el objetivo común de la comprensión de las modalidades
de vinculación de los perceptores con los medios de comunicación. Algunas áreas de la psicología se han delimitado a partir de una
temática específica, como es el caso de la Psicología de la Comunicación, la cual puede incorporar perspectivas de otras áreas sin ser
dominada por ninguna perspectiva teórica ni enfoque metodológico en particular.
La Psicología de la Comunicación es una de las áreas de la Psicología Social, que se especializa en el estudio del comportamiento o
conducta del hombre en sus interrelaciones con la sociedad, tanto en sus diferentes tipos de comunicación (ideas, conceptos, datos,
etcétera) como receptor de mensajes. En resumen, trata de conocer y analizar los factores de carácter psicológico que se interponen en los
diferentes procesos de la actividad comunicativa.
Para describir y analizar un acto comunicativo desde una perspectiva que lo contempla como un proceso y como un hecho sociocultural, se
han formulado varios modelos. Por su parte, Berlo (1977) propone un modelo que distingue los siguientes elementos para la acción de
comunicar:
Fuente
Encodificador
Mensaje
Canal
Decodificador
Receptor
Berlo (1977) también incluye el código como parte del mensaje, aspectos que pocos consideran separados. Pero más allá de las partes que
componen la acción de comunicar, si se entiende a la comunicación humana como un proceso, tendría mayor sentido preguntarse algunas
cuestiones.
¿Qué? ¿Quién? ¿Para quién? ¿Para qué? ¿En qué situación? ¿Con qué?
Las respuestas a estas preguntas de manera articulada darán como resultado una descripción mucho más completa y útil de los elementos
que se dan en un acto comunicativo.
La semiótica estudia los sistemas de signos, su producción y su funcionamiento, por ello, se emplea para entender cómo se da la
comunicación humana. Sebeok (1976), al señalar el objeto y el campo de investigación de esta ciencia, propone seis elementos que
componen el acto de comunicar: mensaje, código, fuente, destino, canal y contexto; aunque según su visión, el elemento fundamental del
proceso semiótico es el signo.
A continuación se presenta un modelo en el que se deben tener en cuenta los elementos que influyen en el fenómeno comunicativo,
retomando los propuestos por Sebeok, pero en este caso no se habla de “fuente” ni “destino”, sino del primer y segundo interlocutor,
tradicionalmente nombrados emisor y receptor, términos no muy adecuados, ya que restringen su alcance al asociarse sólo con la emisión
y la recepción del mensaje, respectivamente.
El término de interlocutor es usado por varios autores y estudiosos de la comunicación y plantea una relación binaria entre el primer y
segundo interlocutor. Los teóricos mencionan como punto de partida una fuente que es la persona o grupo de personas con una razón para
ponerse en comunicación (Berlo, 1977). La idea de emisor implica necesariamente aceptar la existencia de un destinatario (persona o
personas) a quien se dirige el mensaje. Quien produce el mensaje siempre tiene en cuenta para quién y qué efecto busca. Este destinatario
es el receptor intencional, o sea aquél a quien normalmente se dirige el mensaje. Un buen emisor toma en cuenta no sólo al receptor
intencional, sino a los receptores no intencionales, a los cuales les llegará el mensaje a pesar de no ser el principal público objetivo.
Fuente Receptor
Habilidades de Mensaje Canal Habilidades de
comunicación comunicación
Vista
Pack
Actitudes Actitudes
Oído
Contenido
Olfato
Sistema social Sistema social
Gusto
Cultura Cultura
Fuente: Martínez (2012).
Corresponde al agente complementario del proceso, cuya tarea es captar el mensaje en forma de señal y comprender la información.
Implica el reconocimiento de los signos o códigos comunes al emisor para decodificar, interpretar y recuperar el significado.
De manera similar a la labor desplegada por el emisor para producir el mensaje, al receptor le corresponde una actividad bastante activa y
compleja, tanto, que de ésta depende finalmente el éxito de la comunicación.
Código
Al hablar de código se hace referencia a los principios o leyes que presiden el uso de un determinado tipo de signos. Éstos existen como un
recurso para para hacer realidad el proceso de significación (asignar un significado).
La noción de código, como sistema de comunicación con sus signos y reglas, pertenece al ámbito cultural y social, el cual es un principio
que regula y que se adquiere de manera táctica y que selecciona e integra significados importantes, su forma y el contexto. De esta
manera, se pueden considerar dos tipos de códigos:
Si se toma como referencia el código de la lengua, existen tres grupos de códigos: lingüísticos, paralingüísticos y extralingüísticos.
También conocidos como verbales; están constituidos por las lenguas naturales que se
Lingüísticos hablan sobre el planeta, en un número aproximado de tres mil.
Son los que facilitan la representación gráfica de la lengua, por ejemplo, la escritura.
Paralingüísticos Estos códigos también apoyan y enriquecen la realización oral: la entonación, la voz
y la kinesis (expresión corporal que compaña estos elementos).
Se basan en signos poco relacionados con la lengua. Un ejemplo de éstos son los
Extralingüísticos códigos lógicos, los cuales facilitan al hombre la construcción del conocimiento como los
símbolos empleados en las diferentes ciencias o disciplinas.
Mensaje
En el centro de todo acto comunicativo, el mensaje se presenta como el eje alrededor del cual se articulan los componentes del proceso.
Así, respecto al emisor, el mensaje es un producto de emisión estructurado con una intención comunicativa, y en relación con el receptor,
es una unidad formal sensible (señal) que le puede resultar significativa.
Un mensaje se caracteriza por poseer una estructura organizativa y estilo propio. La estructura resulta de cómo se interrelacionan
significados a partir de reglas específicas (lingüísticas, ortográficas, entre otras). En el caso de la frase emitida, el mensaje se configura en
una estructura lingüística: se identifica información la cual se codifica como un contenido o significado para un propósito, a través de los
sonidos, sílabas, palabras y la frase, que en este caso constituye una oración.
Canal
Es el medio físico que impresiona los sentidos del receptor en forma de señal, haciendo posible la transmisión y la correspondiente
recepción del mensaje. Hay quienes hablan de canal verbal y no verbal. En el caso verbal, la señal estaría dada por las ondas sonoras que
producen el aparato fonador y articulatorio del hablante y que capture acústicamente el receptor; en el caso de la lengua escrita, la señal se
manifiesta en la cadena de signos gráficos que representan los grafemas.
Contexto
El contexto es la realidad que rodea un signo, un acto verbal o discurso, como presencia física, como saber de los interlocutores y como
una actividad.
Hay distintos tipos de contextos; según Niño (2011, pp. 37-38), pueden ser:
Los ruidos: comprenden no sólo las interferencias de canal sino también todos los factores que reducen la efectividad en la
comunicación o pueden distorsionar su proceso. Se considera ruido todo obstáculo o dificultad que entorpezca el normal desarrollo
del flujo comunicativo o interfiera en él para disminuirle eficacia. “Ruido es, pues, para la teoría de la información todo lo que altera
Relaciones y comunicación
También vale la pena analizar la comunicación como un proceso inherente a la ideología y a los distintos niveles de relación. Doise (1982)
plantea distintos niveles de comunicación en las relaciones intra individuos, entre individuos y grupos y entre grupos. Distingue los
siguientes niveles:
1. Nivel intraindividual: se concretiza en la manera en que cada individuo elabora sus percepciones, juicios y opiniones con el apoyo de
sus procesos psicológicos básicos.
2. Nivel interindividual: se traduce en los encuentros sociales que establecen las personas en una relación muy inmediata, cara a cara o
de manera simbólica.
3. Nivel intergrupal: analiza las posiciones o estatus sociales que los grupos elaboran de sí mismos y de los otros grupos.
4. Nivel ideológico: abarca el estudio de las representaciones ideológicas universalistas y el sistema de creencias consolidadas en una
sociedad particular.
En este último nivel es donde encontramos juicios de valor, sistemas de creencias, estereotipos, normas y valores. Es a través de este nivel
donde se explican los sistemas de representaciones sociales que las personas pertenecientes a diferentes grupos, construyen y
reconstruyen sobre diversos objetos sociales. Ese sistema de representaciones sociales está vinculado con las manifestaciones cotidianas
de la cultura y por ende de lo que se comunica.
Contexto
Código
Canal
Fuente: Elaboración propia con base en Martínez (2012) y Berlo (1977).
La comunicación para el desarrollo comunitario es una temática que se ha discutido desde finales de la década de 1950; cobra relevancia
en la medida en que la comunicación es el proceso central a través del cual un(a) desarrollador(a) comunitario(a) se relaciona con las
poblaciones.
Una comunicación que cumpla con los criterios antes descritos es lo que va a facilitar la trascendencia de los procesos comunitarios, para
ello, debe avocarse a considerar ciertos elementos en los mensajes (esquema 9).
Claros
Trascendentes Cortos
Los mensajes
deben ser:
Lógicos Significativos
Coherentes
Una comunicación asertiva con la población permite a ésta reconocer los problemas más importantes y encontrar un terreno de acción
común, crea un clima de identificación y participación para poner en práctica las decisiones y proyectos planteados.
Además, el desarrollo comunitario supone cambio, nuevas formas de actuación, nuevos programas que atiendan las problemáticas. Los
medios audiovisuales y las técnicas de comunicación pueden ser instrumentos valiosos para incorporar a la población a nuevas formas de
intervención que los empodere y los lleve a considerarse sujetos sociales.
La comunicación es entonces también imprescindible para mejorar la coordinación y el trabajo en equipo con el fin de gestionar los
programas de desarrollo y obtener apoyo institucional, favoreciendo así la organización social.
La comunicación para el desarrollo, basada en la experiencia de la FAO y de otros organismos, ha alcanzado un nivel en el que puede
tener efectos notables y positivos sobre muchos programas de desarrollo (Morfa y Sol, 2012).
Uno de los aspectos fundamentales a abordar en este sentido son las formas específicas de comunicación que se dan a nivel local, a
través de tecnologías mediáticas o de distintas formas de comunicación interpersonal o mediatizada. Lo que, desde la lógica de la inclusión,
se ha llamado redes de convivencia o redes comunitarias (Fraser y Villet, 1994).
La comunicación comunitaria designa un intercambio de puntos de vista y de noticias, y no una transmisión de una fuente a otra. La
existencia y puesta en práctica de este tipo de comunicación está muy ligada a la necesidad que existe en la sociedad actual de replantear
un enfoque desde abajo, donde se conciba el desarrollo como un proceso local en el cual la participación de los sujetos y el diálogo
multicultural es fundamental. De esta forma, el desarrollo se entiende también como la satisfacción de las libertades sociales del individuo
que bajo la mediación de la comunicación puede participar en la vida de la comunidad, en el debate público o en la adopción de decisiones
políticas.
Antes de avanzar en el estudio de esta unidad, realiza la Actividad 2. Mensajes presentes en mi comunidad.
Puedes encontrar su descripción en el documento de actividades de la unidad 1.
La comunicación masiva es la comunicación que se da en un sistema entendido como una gran unidad organizada. El sistema social está
conformado por cientos de grupos en su interior que, a su vez, están formados por grupos menores y por individuos. La dispersión de
tiempos y espacios de los individuos y grupos hacen que este nivel de comunicación requiera de herramientas que permitan mayor y más
rápida difusión de mensajes. En las sociedades contemporáneas, este tipo de interacción está siempre mediada, tecnológicamente, porque
sólo con estas herramientas se alcanzan interacciones numerosas y simultáneas. La comunicación masiva se entiende así porque difunde
sus mensajes a grandes conglomerados sociales sin diferenciación individual.
A fines de los años noventa, se construyeron modelos que combinaron el uso de los medios masivos con la comunicación para el cambio
social. La comunicación para el cambio social se posiciona como un enfoque que reformula los preceptos de la comunicación para el
desarrollo e incorpora aspectos innovadores y progresistas de los enfoques comunicativos que enaltecían la modernización. La
comunicación señaló la necesidad de que todos los proyectos desarrollistas debían de contar con la participación de los directamente
involucrados en las problemáticas y promovió una comunicación que haga efectiva la participación comunitaria, particularmente de los
sectores marginados y desfavorecidos.
La comunicación para el cambio social se define como “un proceso de diálogo y debate, basado en la tolerancia, el respeto, la equidad, la
justicia social y la participación activa de todos” (Gumucio-Dagron, 2011). En este tipo de comunicación, el proceso es más importante que
los materiales que se generan, así como los contenidos específicos que se transmiten. La difusión de materiales como audios, videos,
programas de radio y televisión entre otros, sólo son herramientas en el proceso de comunicación. La participación de los actores sociales,
que son considerados los comunicadores, es lo más importante.
De la comunicación para el desarrollo, la comunicación para el cambio social retomó la importancia de la cultura, las tradiciones
comunitarias, el conocimiento local, el diálogo horizontal entre los promotores del desarrollo y de los pobladores. La comunicación para el
cambio social, a diferencia de la comunicación para el desarrollo, no define por adelantado ni los medios, ni los mensajes, ni las técnicas,
porque considera que es del proceso mismo, del que deben surgir las propuestas de acción y transformación.
La sostenibilidad de los cambios sociales es más probable cuando los individuos y las comunidades afectadas se
1
apropian del proceso y de los contenidos comunicacionales.
Las comunidades deben ser agentes de su propio cambio y gestoras de su propia comunicación. Esto implica contar
2
como eje los contenidos locales.
4 Los resultados del proceso comunicativo deben contemplar las necesidades colectivas.
5 Se deben de tomar en cuenta las normas sociales, las políticas vigentes, la cultura y el contexto comunitario.
6 Promover la participación para fortalecer la identidad cultural, la confianza, el compromiso y la apropiación del discurso.
Promover un proceso cíclico de interacciones desde el conocimiento compartido por la comunidad y desde la acción
7
colectiva.
Fuente: Gumucio-Dagron (2011).
Gumucio-Dagron (2011) también plantea condiciones indispensables que están presentes en los procesos de comunicación para el cambio
social:
En los procesos formales de comunicación, tradicionalmente se identifica al Estado o alguna estructura gubernamental como el que da el
mensaje, pero, como demuestra este modelo, la comunicación no siempre es del “centro a las “periferias”. En este sistema hay multiplicidad
de fuentes con una diversidad de intenciones, intereses y funciones: los corporativos, las asociaciones no gubernamentales, los grupos de
poder político o social, incluso los colectivos y grupos específicos, buscan expresar su configuración del mundo y sus objetivos e intereses
a un colectivo mayor o a individuos dispersos.
Lo que se espera es promover cambios sociales más que individuales, y procesos comunicativos desde las comunidades, más que para las
comunidades.
Autoevaluación
Evidencia de aprendizaje. Problemas y comunicación
Autorreflexión
Cierre
Esta unidad te permitió aprender y profundizar conceptos relacionados con el proceso de la comunicación oral y escrita. Identificaste uno de
los elementos básicos de la comunicación que es la asertividad, vista como la posibilidad de trasmitir un mensaje, claro, concreto y
coherente. Además, te adentraste en la utilización de la comunicación en el desarrollo comunitario y su importancia como factor
indispensable en el cambio social.
De esta manera, con la realización de las actividades de la unidad, has aprendido a identificar la importancia de la comunicación asertiva
para transmitir mensajes de forma eficaz, la Psicología de la Comunicación como una herramienta o modelo para poder explicar mensajes
presentes en tu comunidad. También aprendiste a emplear todos los elementos de la comunicación, como la asertividad y la psicología,
para buscar cambios sociales o generar propuestas de intervención mejor estructuradas, considerando el mensaje que quieres transmitir.
Con este conocimiento has cumplido la competencia planteada al principio de la unidad y conseguiste obtener las bases para continuar con
las siguientes unidades.
Fuentes de consulta
Berlo, D. (1977). El proceso de la comunicación: introducción a la teoría y a la práctica. Buenos Aires: Atenea.
Codina, A. (2011). Empatía y comunicación. Primera “aptitud social” de la inteligencia emocional. Recuperado de
http://goo.gl/kowKkU
De Morales, D. (2005). Por otra comunicación: los media, globalización cultural y poder. Barcelona: Intermón Oxfam.
Doise, W. (1982). La explicación en psicología social. París: Presses Universitaires de France.
Fraser, C. y Villet, J. (1994). La comunicación: clave para el desarrollo humano [folleto]. Recuperado de http://goo.gl/50AbKf
Gumucio-Dagron, A. (2011). Comunicación para el cambio social: clave del desarrollo participativo. Signo y pensamiento, 30(58),
26-39. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=86020038002
La Rosa, A. (2012). Reflexiones sobre psicología de la comunicación como área especializada. Unifé, 20(2), 33-42. Recuperado de
http://goo.gl/Bk7L3Y
Macías, N. y Cardona, D. (2007). Comunicometodología: intervención social estratégica. México: Universidad Intercontinental /
Instituto Internacional de Filosofía.
Martínez Torres, M. (2012). Psicología de la comunicación. Barcelona: Universitat de Barcelona-Departamento de Psicología
Básica.
Morfa, G. y Sol, I. (2012). Medios y desarrollo: un reto desde lo comunitario. En Contribuciones a las Ciencias Sociales. Recuperado
de http://www.eumed.net/rev/cccss/20/mhsg.html
Niño, V. (2002). Semiótica y lingüística, aplicadas al español. Bogotá: Ecoe.
Niño, V. (2011). Competencias en la comunicación: Hacia las prácticas del discurso. Bogotá: Ecoe. Recuperado de
https://goo.gl/4L2I8M
Páramo, T. (2006). Sociedad y comunicación: una mirada al siglo XXI. México: Plaza y Valdés.
Rangel, M. (1990). Comunicación oral. México: Trillas.
Sánchez, A., Zambrano, A. y Palacín, M. (2004). Psicología comunitaria europea: comunidad, poder, ética y valores. Barcelona:
Universidad de Barcelona.
Sebeok, T. (1976, diciembre). La Web semiótica: una crónica de los prejuicios. Boletín de Semiótica Literaria, 2, 1-65.
Zacharis, J. y Coleman, C. (1978). Comunicación oral: un enfoque racional. México: Limusa.