Pedagogía Colombiana
Pedagogía Colombiana
org
© 2011 RED IBEROAMERICANA DE PEDAGOGÍA
Título original
Educación, Pedagogía y Currículo
Tomo 1 Colección de la Pedagogía Colombiana
Varios Autores
ISBN 978-958-4483-91-1
Primera Edición, Mayo de 2011
Editorial
REDIPE Red Iberoamericana de Pedagogía
Director Editorial
Julio César Arboleda Aparicio
Diseño Gráfico
Santiago Arboleda
Consejo Académico
Inés Grimoldi, CCA - Argentina
Carlos Torre, Universidad de Yale - Estados Unidos
Carlos Yánez Canal, Universidad Nacional - Colombia
Karina Rodríguez, Universidad de la Salle - México
Impreso en Colombia
Printed in Colombia
Contenido
Tabla de
7 INTRODUCCIÓN
35 E X P E R I E N C I A S D E M E TA C O G N I C I Ó N S I T U A D A E N E L
SEGUNDO CICLO DE PRIMARIA Y EN PREGRADO
Norma Isabel Ojeda, Dora Beatriz Franco, Rodolfo Suárez
83 A N Á L I S I S D E L U S O D E E S T R AT E G I A S C O G N I T I V A S E N L O S E S T U D I A N T E S
DE EDUCACIÓN MEDIA ACADÉMICA: UN ESTUDIO DE CASO
Kimberly Campo, Aileth de Armas, Linda Márquez, Dolcey Amador
105 BUENAS PRÁCTICAS PARA MEJORAR
LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN
Aurora Cardona
197 H E R R A M I E N TA S PA R A E L F O RTA L E C I M I E N T O C O N C E P T U A L E N E L
D E S A R R O L L O D E L A S C O M P E T E N C I A S M AT E M ÁT I C A S ( I A P )
Adolfo de Jesús Cucunuba, Edgardo Alfonso Escorcia, Ada Iris Rada
283 P R O Y E C T O I N T E G R A D O R : E S T R AT E G I A P E D A G Ó G I C A PA R A L A
FORMACIÓN POR COMPETENCIAS
Betty Liliana Espinel, Evert de los Ríos
301 M O D E L O D I D Á C T I C O A U T O N O M O Y S I G N I F I C AT I V O PA R A E L A R E A
DE ÉTICA Y VALORES HUMANOS
Néstor Artunduaga Murillo
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Con esta Colección la Red Colombiana de Pedagogía (RCP) busca contribuir a los desa-
El segundo artículo, elaborado por el maestro Carlos Eduardo Vasco exclusivamente para
esta publicación, precisa y explicita las ideas básicas que aquel expusiera en las confe-
rencias con las cuales abrió las últimas tres versiones del Simposio. Así, esclareció el
lenguaje referido a los conceptos de formación, educación, pedagogía y currículo, entre
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TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
otros que se emplean con frecuencia de manera indistinta, tanto como los de maestro,
educador, profesor, enseñar, educar e instruir. Se trata de una comunicación crítica y
propositiva, esperada de alguien que como Vasco es considerado el pedagogo vivo más
importante del país, la cual ha de constituir un punto de referencia insoslayable para todo
aquel que aborde temáticas, procesos o acciones educativas y formativas.
Los otros capítulos corresponden a textos de ponencia mediante los cuales sus autores
exponen sus experiencias, ideas, reflexiones, métodos, estrategias o modelos relativos a
su quehacer formativo y el de sus instituciones.
1
H a c i a u n c u r r í c u l o d i g n i f i c a n t e pa r a
la educación colombiana
Julio César Arboleda
(Red Colombiana de Pedagogía)
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en la USC, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Magdalena y la Corporación
los intereses que gravitan en la formación. En esta perspectiva, es necesario que la po-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
lítica educativa de un Estado como el colombiano asuma el currículo bajo una noción
más edificadora que de corte rentable, lo cual implica que en los diseños curriculares
deberían primar el sujeto, el contexto y la filosofía institucional sobre pretensiones que
exijan someter las especificidades institucionales a modelos curriculares predetermi-
nados en los que el desarrollo de dimensiones tales como la espiritual, social, estética,
ética y moral de los individuos son secundarias, de carácter “formal” o protocolario.
Con esta crítica se corresponden las reflexiones presentes en las conferencias centrales
(Aristizábal, Zambrano y Arboleda).
En nuestros currículos pesa más lo instrumental, el dispositivo, la técnica del diseño y los
intereses que este agencia, más que el sentido de constituir instrumentos que canalicen
la intervención adecuada en la formación de seres humanos autónomos, éticos, solida-
rios (Arboleda). Desviados de su naturaleza, nuestros currículos se diseñan sobre la base
de los contenidos, a los cuales a su vez deben someterse las metas, las metodologías, los
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recursos, la evaluación y demás componentes de la estructura de planeación; la pregunta
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El Simposio enfatizó, desde el plano formal, en los resortes sobre los cuales debería
descansar el diseño curricular y los procesos curriculares, entre otros el desarrollo de
competencias, la interdisciplinariedad, la flexibilidad, la investigación como recurso
metodológico para potenciar el conocimiento y su aplicación (el trabajo por proyectos
de aula, por ejemplo), y como enfoque (R. Ramírez) para asumir el diseño y desarrollo
curricular; así mismo, el desarrollo de programas y proyectos transversales de tipo
didáctico, metodológico, curricular, evaluativo, socioafectivo, entre otros que aseguren
que todos los profesores sintonicen en su praxis los lenguajes específicos de las disci-
plinas y áreas desde las cuales intervienen, y los lenguajes que propone la institución,
para no proceder de manera aislada sino articulada, interconectada y proactiva. No
tiene sentido que un profesor planee su intervención al libre albedrío de su experien-
cia, interés e intuición, soslayando el constructo curricular y formativo propuesto por
la institución (si es que existe). Es necesario que las instituciones construyan colec-
tivamente un modelo curricular que constituya un sistema que deje ver relaciones,
conexiones, interdependencias y autonomías en las metas de formación, aprendizaje
y comprensión, en las didácticas, las metodologías, las formas, instrumentos y estra-
tegias de evaluación, atentos siempre a que tales componentes interactúen en función
de la formación de personas que procedan eficiente, ética y estéticamente en todas las
esferas de la vida. En algunos de estos imperativos formales devinieron algunas de las
ponencias y los intercambios que estas provocaron.
En este sentido, hubo coincidencia en que los currículos, más que verbalizaciones de-
bieran constituir constructos vivientes, que interrelacionen conocimiento, pensamiento
y realidad concreta; por lo tanto, se hace necesario desarrollar programas de formación
docente que promuevan la pedagogía reflexiva, que movilicen en los docentes un empo-
deramiento de consciencia crítica, actuante, ética, capaz de mimetizarse en el aula, como
una estrategia para influir de manera más agresiva en el desarrollo de personas capaces
de autodireccionarse y direccionar edificadoramente el mundo en el que viven. Percep-
ción ésta en franca correspondencia con la pedagogía por proyectos de vida, enfoque
alternativo o complementario de las competencias, cuyos dispositivos conceptuales y
metodológicos orientan el diseño y desarrollo de procesos de planeación curricular por
estándares, competencias y desempeños, pero también por comprensiones y proyectos
de vida, a la luz del desarrollo humano y de la vida, de la formación de sujetos capaces
de asumir con creatividad, recursividad, si se quiere competentemente los retos de vivir
en el mundo que les corresponda, y al mismo tiempo de actuar crítica y proactivamente
en la construcción de escenarios de vida más dignos.
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EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
En esta línea de reflexión, desde la perspectiva de la pedagogía por proyectos de vida
hemos de apostarle a un currículo edificante, por proyectos de vida, entendido este como
la serie de procesos de reflexión , diseño, implementación, evaluación y control de planes,
enfoques, programas, actividades y acciones orientadas a la formación de personas con
capacidades para apropiar, aplicar y usar conocimientos, comprensiones, disposiciones,
actitudes y valores que les permitan participar activa, proactivamente y con autonomía en
el fortalecimiento de sus proyectos de vida académico, social, cultural, ético, moral, laboral,
espiritual, estético, ecológico y político, entre otros que configuran al individuo como unidad
compleja, y en la construcción de mundos que afirmen la vida, más dignos para sí mismos
y para sus entornos (Arboleda).
Esta última perspectiva constituyó el referente sobre el cual Arboleda desarrolló su inter-
vención como conferencista en cada una de las versiones. En las tres últimas, el maestro
Carlos Eduardo Vasco reflexionó crítica y propositivamente sobre el tema Educación, for-
mación, pedagogía y currículo, precisando el lenguaje relativo a cada uno de estos y otros
conceptos que con frecuencia se utilizan de manera inadecuada e indistinta. Los aspectos
relevantes de su comunicación se exponen en el artículo que incluimos en este tomo.
2
Formación y Educación, Pedagogía y Currículo
Carlos E. Vasco U.
INTRODUCCIÓN
El título de este ensayo se refiere a los temas centrales que se trataron durante mi interven-
ción en las versiones del Simposio Nacional de Pedagogía, organizado por la Red Colom-
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biana de Pedagogía (RCP). Este trabajo intenta situar los temas de la Red en el presente
Como se puede advertir, el campo visual queda dividido por una especie de cruz, con la
pedagogía en el brazo izquierdo, desde donde se puede echar una mirada panorámica
al eje de los procesos, el cual baja desde la formación hacia la educación, y desde donde
se puede avanzar hacia la derecha por el eje horizontal de los discursos, desde los más
generales de la pedagogía hacia los más específicos del currículo. Detengámonos un
poco en cada eje de este mapa o plano que espero pueda ayudarnos a ubicar y orientar
nuestra actividad pedagógica y a plasmarla en múltiples proyectos de investigación, ac-
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Formación y educación
No hay acuerdos amplios entre maestros y maestras, docentes de todos los niveles y
autores y autoras académicos sobre las diferencias y matices que toman los vocablos
“formación” y “educación” en distintos escritos, conferencias y conversaciones peda-
gógicas. He ido concretando algunas propuestas sobre la manera de utilizar estos dos
términos con cierta coherencia en el tejido de esos múltiples discursos, propuestas que
provienen de los debates del Movimiento Pedagógico de los años 1980 y 90, reformula-
das desde la Teoría General de Procesos.
Esbocé mis propuestas sobre estas posibles decisiones discursivas hacia 1990, en un
capítulo del libro Pedagogía, discurso y poder, editado por Mario Díaz y José Muñoz
(Díaz y Muñoz, 1990; Vasco, 1990). Cinco años más tarde, con la colaboración de Hernán
Escobedo, Teresa León y Juan Carlos Negret, precisé la Teoría General de Procesos en el
segundo volumen de la colección de documentos de la Misión de Ciencia, Educación y
Desarrollo (Vasco y otros, 1995) y, casi 20 años después de los primeros esbozos, con la
colaboración de Alberto Martínez Boom y Eloísa Vasco Montoya, refiné esas propuestas
en un capítulo del volumen 29 de la Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía (Vasco
Uribe, Martínez Boom y Vasco Montoya, 2008).
Para resumir esos intentos de precisiones y restricciones discursivas con las que preten-
do facilitar el diálogo y la comunicación, podría decir ahora que mi propuesta principal
sobre la díada formación-educación consiste en tomar la formación como un proceso
muy amplio, que se da en todas las culturas, espacios y tiempos de la especie humana, a
través del cual las nuevas generaciones toman o reciben, transforman o absorben el acu-
mulado cultural de sus mayores, y en tomar la educación como un proceso más concreto
e institucionalizado, situado en el tiempo, el espacio y la cultura.
Hay, pues, una primera tensión entre formación y educación, que se debe al grado de
institucionalización que se le dé en cada cultura a los procesos formativos, llamados tam-
bién a veces procesos de socialización, inculturación, aculturación o culturización. Al tra-
tar de explicitar esa primera tensión en el párrafo anterior respecto al polo superior de la
formación con la ayuda de las disyunciones “toman o reciben, transforman o absorben”,
insinúo también allí una segunda tensión interna en la categoría misma de “formación”,
que se debe ahora al acento que se dé a la persona o a la cultura.
Podemos comprender esta segunda tensión a través de la escucha atenta a las termi-
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naciones de las dos formas verbales “formar” y “formarse”. Desde el punto de vista de
La educación en la modernidad
A diferencia de la formación, que sugiero tomar como un proceso transcultural y transhistó-
rico, propongo tomar la educación como un proceso más particular y concreto: la educación
sería la manera específica como cada cultura en cada tiempo y lugar empieza a institucionali-
zar algunos procesos de formación –llámese “socialización”, “inculturación”, “aculturación”
o “culturización”– de las nuevas generaciones, inicialmente espontáneos e informales.
continúa todavía en las distintas institucionalizaciones de los países más inmersos en esa
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
cultura occidental que se fue extendiendo por todo el mundo a través de los procesos
coloniales y neo-coloniales.
Cuando leemos a Juan Amos Comenio, nos damos cuenta de que la educación moderna
–que con él apenas empezaba a mediados del siglo XVII– es la misma educación con-
temporánea que vivimos en nuestra niñez y juventud, y que todavía perdura en nuestros
tiempos posmodernos con arrolladora inercia, como institucionalización sorprendente-
mente homogénea en todas nuestras culturas latinoamericanas, y aun en muchas otras
culturas más antiguas que han resistido otras presiones de la cultura occidental.
Propongo entonces recorrer hacia abajo y hacia arriba el eje vertical de los procesos,
resaltando más o menos uno de los polos según las formas e intencionalidades de las
reflexiones y los discursos, desde lo más transcultural y transhistórico de la formación
hasta lo más cultural e histórico de la educación.
Esta última expresión merecería un ensayo diferente para analizar las relaciones con
otras expresiones como “educación en matemática”, “matemática educativa” o “didácti-
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ca de la matemática” y las razones a favor o en contra de usar el singular “matemática”
Más interesante todavía para nuestra discusión sobre formación y educación son los
epítetos “no formal” e “informal” que se suelen dar a ciertas formas de la educación,
consideradas como opuestas a la “educación formal”. Con esos adjetivos, la instituciona-
lización creciente quiere capturar dentro de la educación los procesos formativos que se
le escapan hacia afuera de la escuela o que no caben bajo las reglamentaciones guberna-
mentales. En cambio, la cacofonía producida por las expresiones compuestas “formación
formal” o “formación no formal” es suficiente para rechazarlos por inútiles y ridículas.
Desde ese eje de los procesos, en el que oscilamos entre la mayor o menor institucionali-
zación y entre la mayor o menor restricción a las subculturas locales, la pedagogía podría
mirar con cierta distancia crítica la frase “la educación desde la cuna hasta la tumba”,
de la que hablaba Gabriel García Márquez en Colombia, al filo de la oportunidad (Misión
Ciencia, Educación y Desarrollo, 1995, p. 56). Al analizar esa frase, además de los sentidos
positivos de la invitación a no abandonar nunca la educación ni declararnos nunca “ya bien
educados”, podríamos pensar en qué otros sentidos negativos se podría tomar como una
“colonización” de los procesos formativos por parte de las instituciones educativas.
Por inevitables que sean esas concreciones e institucionalizaciones de los procesos de
formación, la reflexión pedagógica debe mantener siempre la vigilancia crítica respec-
to a cualquiera de ellas; intervenir con discursos críticos para alertar a todos los que
participan en ellas, y con discursos propositivos que ofrezcan formas alternativas de
institucionalización que permitan minimizar los riesgos y potenciar oportunidades de
formación en las tensiones insolubles pero creativas entre formar y formarse y entre
utopía y realismo.
Pero en los párrafos anteriores nos hemos pasado insensiblemente del eje vertical de los
procesos, que va de la formación a la educación, hacia el eje horizontal de los discursos
que va desde la pedagogía hacia el currículo. Focalicemos ahora la atención en el eje de
los discursos.
Pedagogía y currículo
Hay un uso frecuente, no sólo aceptable sino también válido y valioso, de la palabra
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“pedagogía” para referirse a la profesión del pedagogo. Ese uso de la pedagogía como
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Me referiré más bien a la pedagogía como reflexión, saber y discurso, así el sujeto indi-
vidual o social que reflexiona, sabe y discurre de hecho ejerza o no esa noble profesión.
Para ello, los invito a recorrer mentalmente el eje horizontal de los discursos, en el que
las reflexiones, los saberes y los discursos configuran un continuo en el que ubico la pe-
dagogía, la ciencia (o las ciencias) de la educación, las didácticas especiales y una posi-
ble didáctica general, los saberes pedagógicos, los discursos educativos y, en particular,
los discursos curriculares orales o escritos. En el extremo derecho estarían los discursos
sobre el currículo y los currículos explícitos, como los PEI’s, los planes de estudio y los
programas curriculares concretos de cada institución, cada área y cada asignatura.
Procesos y discursos
Hay un fenómeno asimétrico notable en los discursos sobre la formación y la educación.
Nunca se confunde el proceso de formación, que se vive en la tensión dialéctica entre
el formador que pretende formar y el formando que se forma, con el discurso sobre la
formación; pero casi siempre se confunde el proceso educativo con el discurso sobre el
mismo, al que también se llama “educación”.
Al hablar de facultades de educación, carreras de educación, libros de educación, profe-
sores y estudiantes de educación, y aun de doctorados en educación, no estamos hablan-
do sobre los procesos de formación y educación, sino que estamos hablando más bien de
la concreción de cierto saber disciplinado más o menos sistemático sobre la educación
como proceso, que con extraño desliz llamamos también “educación”.
Por eso suele preguntarse si hay una disciplina académica llamada “educación”; si “edu-
cación” es lo mismo que “pedagogía” o que “didáctica”, y si hay o no una epistemología
de la educación.
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ciencia (o varias ciencias) de la educación. Por lo tanto, tampoco habría epistemología
Para mí, las reflexiones, saberes y discursos más o menos formales o disciplinados sobre
la formación y la educación conforman la pedagogía. En esta propuesta de restricciones
discursivas que espero faciliten el diálogo y la comunicación, la pedagogía no es necesa-
riamente una filosofía, ni una ciencia, ni una disciplina académica, aunque puede serlo
para algunas personas y en algunas instituciones. Más bien, para mí, la pedagogía es
ese acumulado de reflexiones, saberes y discursos sobre la formación y la educación,
que pueden aparecer más o menos sistematizados por un autor o por una escuela, más
o menos institucionalizados en una universidad como facultad, departamento o carrera,
y más o menos especificados hacia la enseñanza o hacia el aprendizaje, hacia la persona
del maestro o hacia la del alumno, hacia la institución educativa o hacia la interacción
social con o contra ella o por fuera de ella.
Así, la didáctica de un área o de una asignatura escolar como disciplina académica cen-
trada en la enseñanza de saberes específicos sería parte de la pedagogía y no podría
oponerse a ésta; el discurso curricular sería parte del discurso pedagógico y no sería an-
tagónico con éste; tampoco podría reducirse la pedagogía a una historia de la educación,
ni a una lectura de los autores que escribieron sobre ella, ni a un discurso centrado en el
maestro, ni tampoco centrado en el alumno; ni siquiera a un saber sobre la enseñanza, ni
menos todavía a un saber sobre el aprendizaje. Todos estos tópicos serían sólo algunos
de los temas de las reflexiones, saberes y discursos que conforman la pedagogía.
El discurso curricular
En el polo derecho del eje horizontal de los discursos, en donde el polo izquierdo es la
pedagogía como reflexión, saber y discurso sobre los procesos de formación y educa-
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ción, sitúo el discurso curricular o el discurso sobre el currículo, así como los currículos
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
específicos, como discursos concretos sobre y para una cierta modalidad de la educación
como institucionalización de la formación.
No puede haber educación pública o educación privada sin esa sistematización discur-
siva de los procesos específicos de ese tipo de educación. No puede haber institucio-
nalización estable sin discurso curricular, ni discurso curricular sin una selección y es-
pecificación de los procesos formativos, que configuran precisamente cada modalidad
institucionalizada que llamamos “educación”, talvez con algún adjetivo restrictivo.
Por eso no puede decirse que el discurso curricular nació en la posguerra de 1945 en
adelante, con las entidades multilaterales como la Unesco, la OEA, el Banco Mundial o el
BID, pues viene de mucho más atrás. Tampoco puede decirse que nació con la industria-
lización en los Estados Unidos a comienzos del siglo XX con Dewey, Charters, Bobbitt y
otros clásicos del currículo. La “Ratio studiorum” de los jesuitas data de fines del siglo
XVI y es sin duda la obra cumbre del discurso curricular en los tres siglos que van desde
fines del XVI hasta fines del XIX.
La “Ratio” delimitó cuidadosamente los estudios de humanidades clásicas, filosofía y
teología de los colegios de la Compañía de Jesús durante 400 años, y yo mismo la viví, su-
frí y disfruté en mis largos años de formación. Es significativo que ese cuidadoso trabajo
curricular se llame “Ratio”: “la Razón”, aunque es muy anterior al racionalismo del siglo
XVII en Francia y Alemania. Tan detallados eran los currículos de la “Ratio” para cada
nivel de formación de los novicios, juniores, filósofos y teólogos, que había una lista taxa-
tiva de autores, de los cuales se seleccionaban las obras que había que leer y hasta los
capítulos o párrafos que había que censurar para no escandalizar a los seminaristas (ver
Societas Jesu, 1599/1635, con el enlace a la traducción castellana; ver también Ocampo
Flórez, 1999; Remolina, 1999).
Tampoco puede decirse que el discurso curricular nació con la “Ratio studiorum”. Ya en
los seminarios para los futuros sacerdotes establecidos por el Concilio de Trento se esta-
blecieron reglamentos generales con base en antiguas “razones” o “reglas” de colegios
fundados en diócesis particulares, los cuales se tomaron a su vez de reglas de colegios
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de jóvenes universitarios de los siglos XI y XII en adelante.
Pero tampoco puede decirse que el discurso curricular comienza con las universidades
europeas de los siglos XI y XII, pues desde mucho antes se seguían en Europa dos currí-
culos conocidos como el “Trivium” y el “Quadrivium”, que hunden sus orígenes en las
escuelas pitagóricas del sur de Italia seis o siete siglos antes de Cristo.
paralelo y posterior a esa modalidad concreta que tomó en ese espacio cultural local y en
ese momento histórico la educación.
No podemos estigmatizar este último uso del vocablo “formación”, pero a quien lo utili-
ce en ese sentido sí debemos señalarle hacia arriba a lo largo de dicho eje vertical para
argumentarle la necesidad de que la formación como entrenamiento profesional, inicial
o continuada no se reduzca a un entrenamiento inmediatista de capacitación y actua-
lización para el oficio, sino que haga honor a su nombre, “formación”, de manera que
se ofrezcan oportunidades a cada profesional para formarse como persona humana en
todos los sentidos de la filosofía, la ética, las artes y las ciencias sociales y humanas, así
no se les vea una conexión inmediata con el quehacer profesional cotidiano.
Estas consideraciones son de mucha actualidad en las universidades colombianas, en las que
la presión por reducir los currículos de formación inicial a cuatro años han llevado a dismi-
nuir más y más los cursos y seminarios del llamado “componente humanístico” de los currí-
culos profesionales, a limitar o eliminar las oportunidades de formación ética y política de los
estudiante de pregrado, y a no dejar ningún espacio para la formación del espíritu crítico de
los futuros profesionales. Eso ya no es formación profesional sino deformación profesional.
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desde el polo superior en donde hemos ubicado el sentido más amplio de la formación.
En primer lugar, podemos apreciar en toda su potencia los esfuerzos de Comenio por fun-
dar la nueva pedagogía moderna en su Didáctica Magna y reconocer allí muchos aspectos
de la problemática actual de la educación. Podemos seguir el desarrollo de ese discurso en
Kant, Goethe, Herbart, Pestalozzi y Froebel, al que podríamos llamar “el discurso pedagó-
gico clásico”, tan influyente en Colombia a través de las distintas misiones alemanas. Este
discurso clásico desemboca a comienzos del siglo XX en la llamada “Escuela Nueva” de
Montessori, Dewey y Decroly, que también influyó profundamente en Colombia a través de
Agustín Nieto Caballero, el Gimnasio Moderno y el Gimnasio Femenino.
Esta propuesta foucaultiana para analizar los discursos y las prácticas pedagógicas cotidia-
nas de los maestros y maestras empezó a extenderse a otros intelectuales universitarios y
a los más estudiosos y más críticos miembros de la Federación Colombiana de Educadores
Fecode. La interacción entre maestros y maestras de escuelas y colegios con los intelectua-
les universitarios llevaron al rescate de la pedagogía y a la consolidación del Movimiento
Pedagógico de los maestros colombianos, fenómeno único en Latinoamérica.
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la Educación Popular, inspirado sobre todo por los primeros libros de Paulo Freire. En
el trabajo de educación popular se distinguieron el grupo “Dimensión Educativa” con
Mario Peresson, Lola Cendales y Germán Mariño; el Centro de Investigación y Educa-
ción Popular Cinep con Marco Raúl Mejía, y muchos educadores populares de los CEID
de Fecode, las Asociaciones sindicales y campesinas y las comunidades de base que se
nutrían de la entonces naciente teología de la liberación.
Araceli de Tezanos, César Vera, Rodrigo Parra, Francisco Parra, Leonor Zubieta y otros
colegas del Centro de Investigaciones de la Universidad Pedagógica Nacional CIUP em-
pezaron a utilizar la etnografía en la investigación educativa. Otros grupos de investiga-
dores y maestros ensayaron distintas versiones de la Investigación-Acción Participativa
IAP de Orlando Fals Borda, derivada de la investigación-acción educativa de Kurt Lewin,
pero adicionada con un claro énfasis político y con ingeniosas modalidades de participa-
ción de los sujetos en la investigación misma y en la devolución y reinterpretación de las
conclusiones, así como su puesta en marcha en los movimientos populares.
A comienzos de la década de 1980, el Grupo de Historia de las Prácticas Pedagógi-
cas y el Grupo Federici, con Antanas Mockus, Carlos Augusto Hernández, José Granés,
Luz Marina Caycedo, Jorge Charum, María Clemencia Castro, Berenice Guerrero y otros
profesores de la Universidad Nacional, todos discípulos de Carlo Federici, emprendie-
ron una campaña crítica contra la renovación curricular que adelantaba el Ministerio de
Educación desde 1976. En un célebre simposio realizado por el MEN en el Planetario
Distrital de Bogotá en 1981, el Grupo Federici se opuso públicamente a la expedición de
un decreto que iba a ordenar la adopción en todas las escuelas primarias de dichos pro-
gramas de renovación curricular. En reuniones y seminarios con los maestros y maestras
de Fecode en todo el país, este grupo, y luego muchos más, iniciaron un movimiento de
oposición al discurso curricular del Ministerio, que llevó con la Ley General de Educación
en 1994 a la pérdida de la potestad curricular del MEN, caso único en Latinoamérica.
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comunicativa y dialógica que protagonizó Jürgen Habermas (1981/1987) en sus dos vo-
Después de años de callada labor en Medellín desde comienzos de los años 1970, y luego
de algunos viajes por Europa y América, Rafael Flórez Ochoa formuló su propuesta de
una pedagogía del conocimiento como disciplina científica que tiene por objeto la edu-
cación, la educabilidad de las personas y la enseñabilidad de los saberes (Flórez, 1989;
1994). Sus ideas se extendieron por todo el país y llegaron a configurar el marco teórico
del Decreto 272 de 1998 para la reorganización de las licenciaturas en educación; aun-
que éste fue derogado en el año 2003, sus propuestas básicas perduran en los discursos
y en las prácticas de muchas facultades de educación.
Llegó de Francia Armando Zambrano Leal, quien trajo al país las reflexiones de Philippe
Meirieux sobre la pedagogía como reflexión filosófica, moral y práctica a partir de los fra-
casos de la comunicación entre profesores y estudiantes y de los rechazos y reacciones de
los estudiantes a las sugerencias y consejos de sus maestros. Armando Zambrano tradujo el
libro de Meirieux y Develay (1992/2003) Emilio, vuelve pronto… ¡se han vuelto locos!, y ha
publicado ya varios libros sobre sus propias ideas pedagógicas (Zambrano Leal, 2005; 2006).
El discurso curricular
La ausencia de programas curriculares obligatorios, la exigencia impuesta por la Ley Ge-
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neral de Educación de que cada institución educativa elabore su propio Proyecto Educativo
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Institucional PEI y, según su PEI, formule sus propios currículos en forma autónoma son
los principales factores que han llevado la reflexión pedagógica y didáctica de los maestros
y maestras colombianos hacia una concreción y centración del discurso pedagógico en el
discurso curricular, al que ubico en el polo derecho del eje horizontal o del discurso.
Ya vimos que el discurso curricular puede situarse muy lejos, desde los antiguos pita-
góricos y el Quadrivium, o desde el Trivium medieval, o desde la “Ratio Studiorum” del
Renacimiento. Sin embargo, como lo señalan Alberto Martínez Boom, Carlos E. Noguera
y Jorge Orlando Castro (1994/2003) en su libro Currículo y Modernización. Cuatro déca-
das de educación en Colombia, el auge del discurso curricular en los Estados Unidos con
Dewey (1902), Bobbitt (1918; 1928) y Charters (1923) coincide con el auge de la indus-
trialización en ese país a comienzos del siglo XX; su extensión a los países latinoameri-
canos en los años sesenta y setenta del siglo pasado coincide también con los intentos de
los gobiernos norteamericanos y las entidades multilaterales de exigir más planificación
y control a nuestros gobiernos.
Sea cual fuere la intencionalidad de esos organismos, la presión ejercida por ellos a todos
los países latinoamericanos para emprender reformas curriculares y planificar detallada-
mente los programas, currículos y planes de estudio ha sido permanente durante estos
últimos 50 años. Las formas y efectos de ese discurso curricular darían material para
otro volumen de esta serie de reflexiones que ahora inicial la Red Iberoamericana de
Pedagogía con esta publicación.
Como lo señala Carlos E. Noguera en su epílogo de 2003 al mencionado libro Currículo y
Modernización, en los últimos años el discurso curricular en todos los países latinoameri-
canos ha tomado tres énfasis principales: la gestión escolar, la evaluación externa masiva
y los estándares de competencias (Noguera, 1994/2003, pp. 196-203). Cada uno de estos
tres temas daría para extensos ensayos en ese futuro volumen, y talvez para un volumen
cada uno. Terminemos con algunos comentarios sobre el tercer tema, el del discurso
de los estándares de competencias, que en estos últimos años se ha concentrado en el
desarrollo de competencias y en la evaluación llamada “por competencias” en todos los
niveles y modalidades de la educación.
Las competencias
Durante el tiempo de la tecnología educativa y el diseño instruccional, la presión para
elaborar reformas curriculares llevó al cambio de los programas tradicionales por con-
tenidos a los programas curriculares por objetivos, en los que se especificaban los ob-
jetivos generales de cada grado, que luego se desglosaban en objetivos específicos e
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indicadores de evaluación.
Hacia el año 2000 empezó un nuevo discurso curricular que comenzó con las competencias
laborales para la certificación de oficios técnicos, y se extendió a las competencias acadé-
micas en todas las áreas de la educación básica y media. Se adoptó una clasificación de las
competencias desde la lingüística y la comunicación, con la selección de competencias inter-
pretativas, argumentativas y propositivas para los exámenes del Icfes, ahora pruebas Saber-
Once. La presión cambió pues de la elaboración de programas por logros e indicadores de
logro a los programas “por competencias”. Poco después, esa presión se extendió también
a las universidades, las cuales deberían ahora rediseñar sus programas por competencias y
someter a sus egresados a los exámenes llamados primero ECAES y ahora Saber-Pro.
que los estudiantes desarrollen esas competencias, y tercero, cómo evaluar el nivel de
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Con estas propuestas termino este ensayo como trabajo de reflexión y de escritura so-
bre formación, educación, pedagogía y currículo, aunque al terminar de leerlo apenas
comienza el trabajo de los lectores y lectoras: trabajo permanente de reflexión, diálogo y
transformación de la práctica pedagógica en praxis pedagógica.
BIBLIOGRAFÍA
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3
E X PERIENCIA S DE METACOGNICIÓN S ITUADA
EN EL S EGUNDO CICLO DE PRIMARIA
Y EN PREGRADO
RE S UMEN
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EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Tres investigadores del grupo Nuevo Aprendizaje de las Lenguas presentan experiencias
de Metacognición Situada en el aprendizaje de las matemáticas, el italiano como curso de
apoyo curricular de distintas carreras y el inglés como lengua principal de la Licenciatura
en Filología e Idiomas. Se narran las experiencias de la figura de “la Persona Cara”, de
la autobiografía de aprendizaje, de los procesos de autoevaluación y de la creación de
estrategias propias. Estas experiencias se dirigen fundamentalmente a la manera como
se manifiestan los conocimientos, las experiencias y las habilidades metacognitivas, para
mostrar evidencias de metacognición expresadas por los aprendientes. A pesar de traba-
jar con poblaciones diversas es notable la coincidencia de estas manifestaciones, de los
resultados de aprendizaje profundo, del desarrollo de la concepción cualitativa tanto de
las lenguas como de las ciencias y el paulatino desarrollo de al autonomía.
John Flavelll (1976) acuñó el término metacognición para identificar inicialmente “el
pensamiento sobre el pensamiento”, el conocimiento que tienen los aprendientes sobre
su cognición o la cognición de los fenómenos cognitivos con base en la teoría de las
etapas de desarrollo del pensamiento de Piaget. Flavell instituyó un nuevo campo de
investigación que denominó la teoría del desarrollo mental e hizo un llamado a los psicó-
logos a investigar este concepto. Propuso lo que él llamó el Modelo de Metacognición y
Control Metacognitivo en el cual diferenció el conocimiento metacognitivo (CM) de las
experiencias metacognitivas, (EM).
Así mismo, describe las experiencias metacognitivas como las experiencias conscientes
cognitivas o afectivas que acompañan o pertenecen a una empresa intelectual. Implican
el uso de estrategias de control y seguimiento de las tareas cognitivas. Reconoce, igual-
mente, que la diferencia entre el conocimiento cognitivo y el metacognitivo está en la
manera como se utilice la información2. Por su parte, Geoffrey Brown aclara su concep-
ción de las estrategias metacognitivas como aquellas que implican el control de los pro-
cesos cognitivos. De esta manera, las estrategias son procesos secuenciales que ayudan
a regular y a supervisar el aprendizaje y consisten en la planificación y el seguimiento de
las actividades cognitivas y la verificación de los resultados de dichas actividades.
1. HACKER, Douglas J. “Metacognition: Definitions and Empirical Foundations”, The University of Memphis http://
[Link]/trg/[Link]
2. Ibid., pag.2
3. BROWN, Geoffrey, “Metacognition: New Insights into Old Problems?” en British Journal of Educational Studies, Vol.
32, No. 3, Oct., 1984, pag. 213
4. Ibid., pag.213
Otros se preguntan por las relaciones entre la cognición y la metacognición, por la mane-
ra como se adquieren las habilidades metacognitivas, por la medida en que las personas
pueden inspeccionar y analizar sus propias categorías y procesos de memoria, es decir,
la metamemoria (Cavanaugh y Perlmutter, 1982).
| 37
mismo que constituyen reflexiones sobre el estado de sus conocimientos y las habilida-
5. GEORGHIADES, Petros, “From the General to the Situated: Three Decades of Metacognition” Ministry of Education
and Culture of Cyprus, International Journal of . Science . Education., 27 February 2004, vol. 26, no. 3, pag.367
6. Op. cit., HACKER, pags. 5-12
adelantados por Anatasia Efklides de Universidad de Tesalónica y de Petros Georhiades
del Ministerio de Educación y Cultura de Chipre. Efklides identifica tres facetas de la
metacognición: dos manifestaciones del seguimiento (el conocimiento y las experiencias
metacognitivas) y una manifestación del control (las habilidades metacognitivas). Estas
incluyen un sin número de aspectos que se ilustran a continuación7:
Facetas de la Metacognción
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TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
7. Adaptado de Efklides, Anastasia (2005) “Metacognition and affect: What can metacognitive experiences tell us about
the learning process?”, pag. 4
Aquí se pueden apreciar todos los aspectos que constituyen la metacognición, los cua-
les no dejan de plantear una red de interrelaciones que discriminar para establecer los
efectos que unos tienen sobres los otros o para saber exactamente cómo se relacionan.
Para Petros Georhiades la reflexión metacognitiva implica el repaso crítico del proceso
de aprendizaje en el sentido de anotar los puntos importantes de los procedimientos que
se siguieron, reconociendo los errores que se cometieron en el camino, identificando las
relaciones y siguiendo las conexiones entre la comprensión inicial y los resultados del
aprendizaje8. En otras palabras, no es posible la práctica de la metacognición sin la crítica.
El control metacognitivo requiere elementos de juicio esenciales para la comparación, la
valoración y la evaluación del contenido de los procesos de aprendizaje (la apreciación de
sí mismo). Esta retroalimentación, reflexiva y cargada de apreciaciones, le permitirá poste-
riormente a los aprendientes metacognitivos emprender acciones informadas para rectifi-
car la situación (manejo de sí mismo). Este comportamiento demuestra claramente que la
perspectiva crítica es sine qua non para la metacognición. Adoptar este tipo de prácticas
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pedagógicas requiere que se le proporcione a los aprendientes un fuerte apoyo emocional.
En este sentido surgen dos problemas: las modos de establecer espacios de metacogni-
ción de manera sistemática junto con los objetivos de aprendizaje, lo que Georgiahdes
denomina ‘metacognición situada’; además, la medición de la metacognición, la cual
sólo es posible detectarla si el aprendiente hace uso efectivo de ella o hace una descrip-
ción explícita de este conocimiento9. Hasta el momento no parece que exista consenso
en cuanto a los métodos de detección.
de una brecha que está surgiendo entre la teoría y la práctica donde los intentos de intro-
ducir la metacognición en el salón de clase aún son raros12.
Ex p e r i e n c i a s d e M e t a c o g n i c i ó n S i t u a d a e n v a r i o s g r u p o s d e
n i ñ o s d e p r i m a r i a d e l C o l e g i o L e o n a r d o d a V i n c i d e B o g o tá
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Entre las múltiples discusiones se llegó a afirmar que el cambio de paradigma del modelo
Al vaivén de las discusiones teóricas que se daban en el grupo, orienté mi trabajo hacia
la búsqueda de propuestas teóricas que a su vez pudiesen formar parte del trabajo diario
e inmediato en el aula.
Así, empecé a hablar con los niños y a escucharles a fin de descifrar “secretos” para que
las tareas no fuesen un motivo de descontento y, por el contrario, los ayudaran a sentirse
más satisfechos con los logros obtenidos en su aprendizaje.
Entre las múltiples inquietudes que los niños comunicaban había una constante: la mayor
parte del tiempo que estaban en casa después de salir del colegio se sentían solos y no
contaban con una persona que los acompañara en el cumplimiento de sus deberes.
Aprovechando la sinergia que surgía en el grupo de conversación y acogiendo una idea de
tantas expuestas por los niños, surgió otra pregunta: ¿Cómo podría ser aquella persona ideal
con quien compartir los deberes escolares? En este sentido, el tiempo nunca fue suficiente
para escuchar los múltiples deseos que los pequeños tenían en su mente y que expresaban
con espontaneidad y convicción. Era posible leer a través del entusiasmo y de la confianza
que se generaba en el grupo, que los niños visualizaban a sus padres o personas queridas
muy cerca de ellos sobro todo cuando tenían experiencias exitosas de aprendizaje.
Empezamos a pensar en el perfil de una persona que les acompañara durante el tiempo
de tareas en casa. Partimos del presupuesto de que los padres, siempre ocupados con
las actividades de su trabajo, no podían estar siempre dispuestos al juego. Establecimos
entonces como tarea de observación, buscar en el entorno familiar, una persona a quien
los niños denominaron: “Persona Cara”13.
Fue así como durante las horas de clase, dispusimos siempre de un espacio para escu-
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char y comentar los requerimientos emocionales de cada uno; esta actividad nos llevo
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
a escribir el perfil de la “Persona Cara”. Entre las cualidades descritas por recurrencia
semántica aparecen frases como: “Que sea tranquila y paciente cuando yo tengo dificul-
tades con mis tareas”; “Que muestre felicidad cuando yo le comparto mis trabajos”;”Que
me acepte como niño y me escuche”;”Que no se disperse cuando hacemos tareas”; “Que
respete mi tristeza y me ayude en ese momento a encontrar la serenidad”.
Los deseos que de una u otra forma socializaron los pequeños, los trascribimos en las
primeras páginas del cuaderno de trabajo como rasgos del perfil de “la Persona Cara”.
El resultado no fue otro que la descripción de un imagen un tanto “ideal” pero necesa-
ria de quien supuestamente los acompañaría durante el año escolar. Conviene subrayar
que esta es la primera interpretación de la lectura; la segunda, entre líneas: según la
elección espontánea de cada uno, la presencia efectiva o ausencia de los padres y por
ende, la identificación del problema de soledad. En los meses siguientes se dieron algu-
nos resultados: en la mayoría de los casos, los niños preferían a uno de sus padres para
desempeñar el rol de “la Persona Cara”, pero aún no habíamos definido con claridad el
rol que tendría que desempeñar; los padres aún no entendían la intención ni la labor que
debían realizar. Algunos niños terminaron eligiendo a sus padres, con mayor frecuencia
a la madre, otras veces a sus abuelos o tíos más cercanos, a sus amigos o vecinos, o a la
empleada del servicio o, en último caso, a su oso de peluche.
El año siguiente la primera actividad que hicimos con el mismo grupo de niños, aún
más elaborada, fue la de escribir el perfil de la “Persona Cara”. Al concluir la actividad
cada niño identificó al personaje que había evocado durante el trabajo inductivo, destinó
un espacio para la fotografía junto con las firmas de la persona elegida, del niño y de la
maestra. Con el tiempo, el documento se convirtió en un contrato de aprendizaje.
A medida que pasaron los días, los niños continuaron enriqueciendo la idea, conquis-
tando mayores espacios de dialogo familiar; fueron ellos quienes convencieron a sus
padres, tíos o abuelos que los acompañaran en sus tareas. Algunos padres sintieron
curiosidad por informarse sobre el tema, y con mayor frecuencia empezaron a pedir
citas personales para hablar sobre tal novedad con el grupo de profesores. Desde luego,
| 43
los profesores con quienes había empezado a socializar la experiencia, empezaron a ver
Entre los profesores se generó una comunicación abierta; hubo disponibilidad para man-
tener diariamente un ambiente de comunicación permanente, espacio que aún se man-
tiene y que permite socializar cuidadosamente el cambio de actitud de cada niño hacia el
aprendizaje, con el objeto de unificar e implementar estrategias didácticas acordes con
las necesidades del grupo.
terrelación con otras personas fuera de la comunidad escolar, y permitió que la actividad
metacognitiva se extendiera a distintos campos de la vida familiar y social de los niños.
A partir de esta experiencia, resultó oportuno dirigir las encuestas hacia un posible tema
de interés para algún integrante de la familia que fuera especialista en el mismo, con el
fin de articular lo que los niños reconocieron como ‘todo un “cuento” de estudio’ en vez
del desarrollo de los contenidos curriculares con los cuales tenía que cumplir el docente.
El objetivo de transferir a la Persona Cara la motivación por el tema que se iba a desarro-
llar, era que ésta mantuviera dicha motivación en su hijo y que el aprendiente, a su vez,
la contagiara al grupo de trabajo.
[Link] hizo seguimiento de los encuentros con los padres en un protocolo en el cual se
trascribían minuciosamente: las dificultades de aprendizaje de los niños, los acuerdos
para realizar actividades que contribuyeran a solucionarlos, los períodos de observación
de los procesos de aprendizaje, la eficacia de las estrategias implementadas conjunta-
mente, las sugerencias de los padres a los profesores o de éstos a los padres y la progra-
mación de nuevas fechas de encuentro entre los profesores y la Persona Cara.
| 45
padres y profesores se discutieron temas como:
Una vez hecha la reflexión, el niño escribe las posibles razones que le impiden trabajar
con voluntad y motivación. Solicita a la Persona Cara que le lea sus observaciones y a
partir de éstas, escriba aquello que ella observa. A través del dialogo que naturalmente se
genera durante la confrontación de los escritos, aparecen tres aspectos importantes: pri-
mero, que el pequeño casi nunca logra realizar esta actividad la primera vez que lo intenta;
ellos las llaman “il compito matto”,”la tarea loca” y la “tarea loca” se sigue repitiendo hasta
obtener más información. Segundo, a partir de la lectura que los adultos hacen de las ob-
servaciones de los pequeños, se recuperan espacios en los cuales surgen expresiones de
culpa por la ausencia, la falta de afecto, desconocimiento de las necesidades emocionales,
de maduración y desarrollo mental de sus hijos. En el discurrir de este diálogo se recono-
cen las dificultades y las fortalezas del aprendiente. Tercero: el cuaderno adopta la función
de portafolio. Se empiezan a escribir los primeros datos para la biografía de aprendizaje.
Con las revelaciones encontradas conjuntamente, las cuales permiten comprender la acti-
tud del aprendiente, se puede llegar a identificar también su estilo de aprendizaje.
Ahora tanto los profesores como la Persona Cara acompañan al niño a elaborar y a poner
en práctica un nuevo plan de trabajo para realizar una tarea de expresión creativa, que
vaya en sintonía con sus cualidades, estilos y ritmos propios de aprendizaje, permitién-
dole de este modo, sentir mayor satisfacción y el reconocimiento de sus capacidades en
el quehacer de sus deberes.
las cuales forman parte sus hijos, en cuanto que podían obtener información de la mane-
ra como los niños son conscientes de los peligros potenciales o de los beneficios que les
ofrece la internet. Este tema se ha tratado de manera continua y propuesto por la “Per-
sona Cara”, quien solicita o comenta junto con los maestros las estrategias para negociar
tiempos de uso, vigilancia y acuerdos sobre los límites necesarios para consolidar los
valores y obtener las criterios necesarios para navegar por la Internet de manera segura.
3.3. Al respecto conviene dar otro ejemplo: ¿Cómo aprende hoy el niño las matemáticas?
Son varios los padres que muestran su ansiedad por la creencia de que las matemáticas
son el “coco” del aprendizaje. Entonces, se les invita, las veces que lo deseen, a ocupar
el lugar del niño como aprendiente para consolidar los mismos conceptos numéricos ya
aprendidos pero desde una perspectiva de comparación sucesiva desde los conceptos
más elementales hasta los más complejos, y con el uso de materiales diferentes a los de
su época: la multibase, los bloques lógicos, materiales domésticos y sobretodo, la forma
de resolver problemas a partir de una experiencia concreta y de la capacidad de análisis
según el “dispositivo pedagógico Federici”. Así, a partir del tema de aprendizaje, conti-
núa la interlocución metacognitiva en la cual la “Persona Cara” manifiesta su motivación
o duda frente a los nuevos conceptos y con esta nueva visión, suscita en el niño las pre-
guntas apropiadas. Esta es una de las estrategias que funcionan mejor para potenciar
los procesos lógicos y para fortalecer el éxito en las relaciones interpersonales. He aquí
que la “Persona Cara”, hace el papel de interlocutora con su hijo; le ayuda a organizar en
forma oral las ideas que éste después expresará por escrito. En algunos casos los padres
han encontrado dificultades y son ellos mismos quienes comentan con los profesores las
dificultades del niño. Para mantener la continuidad del quehacer pedagógico escolar en
el ambiente familiar, es necesario hacer un continuo análisis de las funciones de cada
uno de los participantes en el proceso y de las necesidades del aprendiente.
3.4 Comprender la función de los símbolos que se han adoptado en el aula, para incitar
la reflexión, encausar los valores o afianzar las estrategias.
Estos se crearon durante la conversación con los niños. Empezamos a dibujar una tarjeta
similar a una carta de la baraja que ilustrara el gnomo de “la voluntad”. Este personaje
tendría la función de sugerirle al niño oportunamente los secretos para fortalecerla.
Obviamente estos secretos que en apariencia sugiere el gnomo, no son otra cosa que los
efectos de la metacognicion: a partir del juego, se induce a la reflexión interior, que a su
vez se traduce en palabras, para luego transfórmarla en actos.
| 47
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Durante las sesiones de análisis de las dificultades o problemas que surgieron en el grupo,
algunos pequeños con deseos de modificar sus actitudes empezaron a escribir en la carta del
gnomo palabras o frases que les servirían como recomendaciones según el problema que ha-
bían identificado. En el trascurso de los días se dieron cuenta de que no se podía hablar sólo
de la voluntad sin hablar de la persistencia y de otros valores, así que terminamos dibujando
cuatro gnomos que nos acompañaron la mayor parte del año: el gnomo de “la voluntad”,”
el gnomo de la persistencia”, “el gnomo de la transparencia” y ”el gnomo de la paciencia”.
Estas cartas algunas veces se disponían sobre la mesa de trabajo antes de empezar las ac-
tividades escolares y otras veces se donaban a las personas con quienes interactuaban en el
ambiente familiar para que la Persona Cara lo tuviera en cuenta al trabajar con el aprendiente.
[Link] tareas.
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En relación con las tareas que comúnmente llamamos de “investigación” y que son so-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Por dichas razones, los padres terminan firmando acuerdos como: evitar el “no” como
referente, favorecer la negociación y la capacidad de escucha, dar relevancia al cumpli-
miento de los acuerdos evitando la permisividad e igualmente equilibrando la relación
entre el premio y el castigo.
3.5.4 Se comprometen a participar en el proceso de autoevaluación, coevaluación y he-
teroevaluación. En concordancia con las estrategias de transparencia ya inducidas en el
grupo planteamos los temas e indicadores de evaluación.
Después de haber confrontado con precisión los resultados de una prueba de aprendizaje
específico o de una actividad de construcción colectiva de conceptos, definimos con los
aprendientes, cuáles aspectos se hubieran podido considerar para obtener mejores logros,
o mejor aún: qué aspectos se tuvieron en cuenta para alcanzar los resultados esperados. Es
de notar que el rol del maestro en estas actividades es el de inducir de forma muy natural
la reflexión, de manera que los niños tengan la sensación de que el trabajo es sugerido y
propuesto por ellos mismos. Esto aumenta los niveles de motivación y el reconocimiento
del error aparece en forma divertida como un verdadero instrumento de aprendizaje.
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EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
A modo de ejemplo: el seguimientos de instrucciones, el cumplimiento de las tareas que
se habían programado en el plan de trabajo antes de la prueba; la toma de decisiones
frente a las dificultades encontradas; la capacidad de mantener la atención para realizar
el trabajo en el tiempo establecido; las estrategias de resolución, la precisión y el conoci-
miento específico del tema, la calidad de presentación de las pruebas y otras.
Son los niños quienes a partir de los acuerdos de respeto y honestidad, consigo mismos y con
los demás, responden el instrumento para sí mismos y luego para uno de sus compañeros.
Una vez terminada esta actividad viene como tarea para la casa, la socialización con la
Persona Cara. Los parámetros de observación y de evaluación del niño (autoevaluación),
de sus compañeros (coevaluación), de la Persona Cara y de la maestra (heteroevaluación)
deben coincidir para que los juicios de valor permitan identificar los puntos de acuerdo
que seguramente serán los más acertados.
poder analizar con serenidad los desaciertos del niño, hablar con él al respecto e inducir
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
El día siguiente el niño llega al salón de clase con una novedad, la de mostrar las obser-
vaciones de su Persona Cara. Para la maestra esta novedad es un detonador de emoción y
alegría y acrecienta los niveles de motivación y confianza continuados en el grupo clase.
Como todo este proceso se desarrolla de manera compleja, el cuaderno del aprendiente
empieza a tener la función de portafolio; en él se describe la historia de la biografía
de aprendizaje, y se mantiene el contrato de aprendizaje celebrado entre la familia, el
aprendiente y los maestros.
Los padres comparten y transfieren las actividades pedagógicas del aula de clase al am-
biente familiar, son también partícipes del acto pedagógico en cuanto ayudan a favorecer
la conciencia del niño, respecto a sus propios características y limitaciones cognitivas.
La relación distante entre la familia y el colegio sufre un cambio en cuanto que se con-
forman grupos de trabajo colaborativo con los padres, los maestros y los aprendientes.
Por último las relaciones y los ambientes intrafamiliares cambian y adquieren sensibili-
dad, profundidad y respeto por los niños. La comunicación es más cercana; no se limita
a cumplidos y preguntas retóricas. Los padres comprenden los procesos cognitivos de
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sus hijos y se interesan por los temas de aprendizaje. La comunicación adquiere sentido
Ex p e r i e n c i a s d e m e ta c o g n i c i ó n s i t u a d a e n l a c l a s e d e i n g l é s d e f i l o l o -
g í a e i d i o m a s : l a A u t o b i o g r a f í a d e A p r e n d i z a j e y l a a u t o e va l u a c i ó n
SITUACIÓN DE LA METACOGNICIÓN
Inicialmente el trabajo se centró en la autoevaluación y la triangulación de la evalu-
ción cualitativa sin ninguna calificación numérica, únicamente se concluyó con un diag-
nóstico breve de uno o dos adjetivos. Paulatinamente se situaron y se sistematizaron
las siguientes actividades: la autobiografía de aprendizaje, el trabajo con las fichas de
‘aprender a aprender’ diseñadas para el Programa ALEX, la identificación de las forta-
lezas y las dificultades, la puesta en común de las estrategias que usaban los estudian-
tes, el desarrollo de criterios de selección de materiales, la visita al Centro de Recursos
| 52
1. LA AUTOBIOGRAFÍA DE APRENDIZAJE
1.1. La pregunta inicial para la realización de la tarea autobiográfica es: ¿Cómo has
aprendido el inglés que sabes? Para su realización se elaboró un cuestionario como apo-
yo para suscitar la inclusión de información relevante que permitiera la reflexión sobre
las experiencias metacognitivas y su relación con las emociones, y sobre la efectividad
del proceso preguntando por las actividades, los materiales, los profesores, las impresio-
nes sobre la efectividad del aprendizaje y los factores emocionales asociados.
En los casos en los cuales no se aporta la suficiente información, se reformulan las pre-
guntas y vuelven a escribirla para mejorarla.
1.2. El uso de las ‘fichas de aprender a aprender’ apunta a que los estudiantes elaboren
un perfil de sí mismos como aprendientes. Cada ficha considera un aspecto distinto:
• Reflexionar sobre la manera como habían adquirido alguna habilidad o conoci-
miento,
• Reflexionar sobre la rutina diaria de aprendizaje y los momentos más convenien-
tes para aprender,
• Identificar las posibles creencias y la disposición de adelantar ciertas tareas me-
tacognitivas,
• Reflexionar sobre la relación entre las actividades cognitivas y las emociones
• Reflexionar sobre la relación entre la expresión oral y las emociones
• Identificar sus estilos de aprendizaje
1.3. Una tercera tarea consiste en enumerar y reflexionar sobre las fortalezas y dificulta-
des para el aprendizaje del inglés.
Una vez revisadas por la docente en cuanto a su contenido y al uso de la lengua inglesa el
problema consiste en buscar los recursos cohesivos para unificar las tres tareas a manera
| 53
de ensayo. Una vez revisado el trabajo en cuanto su contenido y uso de la lengua inglesa,
Los resultados generales indican que un buen número de estudiantes ha tenido experien-
cias negativas con un tema tan recurrente que los estudiantes han denominado “tantos
años del verbo to be”, con la realización de muchos ejercicios de completar espacios, con
el estudio de un menú de gramática y con el seguimiento de una serie de textos gene-
ralmente diseñados en Inglaterra o en los Estados Unidos. La clase de inglés se hace en
español. Sin embargo también en algunos años una minoría de profesores que han sido
definitivos para el aprendizaje, y quienes han usado su creatividad para la motivación
realizando actividades más significativas que han dejado recuerdos permanentes y que
han producido satisfacción por los logros alcanzados. Existen casos excepcionales en los
cuales han tenido la oportunidad de aprender desde la infancia o desde la educación
media por las siguientes razones:
Los datos específicos de cada estudiante se han podido correlacionar de manera espon-
tánea con las fortalezas y dificultades que expresan los estudiantes y con su desempeño
inicial en el curso.
• Les permitieron concluir que “cuando se quiere hacer algo se encuentra la ma-
nera de hacerlo”.
La parte más difícil fue determinar las fortalezas puesto que fluyen naturalmente y no se
tiene conciencia de ellas; es necesario verlas a distancia. Las debilidades son más fáciles
de determinar puesto que les son evidentes.
2. LA AUTOEVALUACIÓN
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EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
2.2. En la segunda instancia, la autoevaluación considera los resultados del plan de tra-
bajo individual, el conocimiento metacognitivo que tienen los estudiantes de sí mismos
como procesadores de conocimiento del inglés, las actitudes frente a la lengua y frente al
aprendizaje de la lengua, las impresiones o juicios que tienen sobre sus avances en cada
una de las habilidades lingüísticas, y el juicio que tienen de sí mismos con respecto a
los resultados finales que obtuvieron del curso y que determinan si se sienten listos para
avanzar al siguiente nivel. Por último, sugieren a la profesora una calificación numérica
con la cual estiman que se debe valorar su trabajo.
*repitente
En mi caso ahora sé que tengo que escoger mejor el material que uso para evitar
la traducción mental al español y par tener muestras del tipo de acento que he es-
cogido aprender. Es más, ya no me da miedo hacer muchas preguntas, más de las
que normalmente hago porque a la profesora no le molesta contestarlas y parece
que le agrada mucho que las haga.
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TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Estudiante 2
Le doy gracias a la profesora y a mis compañeros por haberme dicho todo lo que me
dijeron porque definitivamente me hicieron cambiar de parecer. Me dí cuenta de que
estaba equivocada con respecto a mí misma porque no me está yendo tan mal como
yo pensaba. A veces no vemos las cosas claramente porque esperamos mucho más.
Ya decidí aplicar unas nuevas técnicas que he diseñado para estudiar por mi cuen-
ta para seguir mejorando y para trabajar en mis habilidades. Porque la práctica
hace el maestro y tengo que utilizar mis conocimientos para que no se me olviden.
Como éste es sólo el comienzo pienso que tenemos que enfocarnos en las metas, trabajar
duro y creer en nosotros mismos porque la unión hace la fuerza. Si seguimos ayudándo-
nos unos a otros creo que podemos llegar bien lejos.”
Estudiante 3
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EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
El otro paso de este proceso que me ha ayudado a entender la mejor manera de
resolver los problemas es escuchar a los demás y abrir mi mente. A veces necesito
averiguar sobre mi proceso desde otras perspectivas. Creo que es tan importante
tener en cuenta el punto de vista de otras personas que puedan ser objetivas.
El cambio más grande que tengo que hacer es hablar en inglés con otras personas
para practicar y revisar mi manera de adquirir nuevo vocabulario. Tal vez, aprenda
muchas palabras pero es difícil para mí usarlas en una conversación casual.”
M e ta c o g n i c i ó n , l e n g u a y c u lt u r a i ta l i a n a e n l a e d u c a c i ó n s u p e r i o r
La primera nace, por un lado, del enfoque que el programa ALEX hacia la evaluación
(desde 2001); por otro, de la reflexión de los profesores de italiano sobre el desarrollo
de la autonomía y las pruebas diagnósticas y los exámenes de nivel (desde 2005), y,
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EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Esta experiencia representa un paso más hacia la apropiación de la autonomía por parte
de los estudiantes y de los profesores. Al mismo tiempo, los estudiantes se han concien-
tizado cada vez más sobre su responsabilidad y ética al momento de abordar las pruebas
diagnósticas y de nivel. De otro lado, se confirma que la autonomía (o aprendizaje autó-
nomo) es ante todo un proceso gradual de deconstrucción de representaciones y hábitos
cada vez menos funcionales a las necesidades y a los intereses de los estudiantes, así
como de construcción de otros nuevos.
Ahora bien, a nivel de la metacognición en sí, esta experiencia ha contribuido, por una
parte, a modificar la representación de que la lengua italiana, por estar emparentada con
la española, es particularmente fácil de aprender. Por otra, ha hecho más conscientes a
los estudiantes y profesores de la necesidad de tener una formación más sólida en lengua
española. En este sentido, la experiencia ha permitido aumentar el nivel de exigencia
en las pruebas al tiempo que muchos estudiantes sienten que la clase de lengua no es
suficiente: exigen más profundidad y complejidad en los contenidos (de esta necesidad
surgió el curso de lingüística italiana).
a las pruebas de nivel. Finalmente, aunque los cursos no están (ni deberían estar) en
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
función del formato de las pruebas, es necesario hacer con mayor frecuencia actividades
más parecidas al formato de las pruebas.
| 63
mentaran las representaciones propuestas. Los aportes de los estudiantes de Filología
Las experiencias con tres tipos de población diversa en asignaturas diferentes, mues-
tran que, a pesar de todo, hay constantes que responden a la situación de la metacog-
nición, tal como lo sugiere Georghiades. No se trata de un sustituto de los temas de
aprendizaje ni un objetivo de corto plazo en sí mismo, sino de un proceso paulatino de
desarrollo de la consciencia que conduce a resultados característicos que hemos logra-
do identificar en cada caso.
confrontar los conocimientos de unos y otros; las fortalezas de unos compensan las difi-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
cultades de otros de manera que se llega a valorar el saber de los compañeros como la
fuente más importante de aprendizaje. Este trabajo conjunto permite aclarar los concep-
tos y paulatinamente apropiarlos de manera significativa. Se llega a la conclusión de que
entre todos pueden lograr cualquier meta cognitiva que se propongan.
Esta construcción colectiva permite que se valoren los aportes de cada uno e impide que
primen las posiciones egocéntircas y las ideas de un solo participante aunque éste sea
el profesor mismo.
Los aprendientes descubren que hay distintas maneras de hacer las cosas, que los de-
más tienen sus propias estrategias, y que al compartirlas se amplían las posibilidades
para diseñar estrategias propias o usar aquellas que les proponen los demás, en particu-
lar aquellas que tienen más sentido para alcanzar alguna meta cognitiva.
Así mismo, las expresiones de los estudiantes expresan un componente emocional ya sea
que se soliciten sus apreciaciones o juicios explícitamente, o que ellos los expresen es-
pontáneamente. Las sensaciones de dificultad no inducen la suspensión del proceso de
aprendizaje, por el contrario lo incitan de manera más realista. Las actividades permiten
elaborar juicios sobre lo que se ha aprendido y en qué medida determinar las necesidades
de aprendizaje y desarrollar habilidades metacognitivas de control, juicios sobre el sentido
del tiempo y del esfuerzo necesarios para el aprendizaje. El enfoque pedagógico de la meta-
cognición permite, pues, abordar de manera global todos los aspectos de la metacognición.
A medida que los actores involucrados en el acto pedagógico participan en las activida-
des metacognitivas orientadas a la creación de estrategias relacionadas con los procesos
de evaluación, la dependencia de la nota numérica como valor especifico empieza a
perder importancia, surgiendo en su reemplazo la satisfacción por aprender.
BIBLIOGRAFÍA
Brown, Geoffrey, “Metacognition: New Insights into Old Problems?” en British Journal of
Educational Studies, Vol. 32, No. 3, Oct., 1984,
| 65
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Efklides, Anastasia (2006). “Metacognition and affect: what can metacognitive experiences
tell us about the learning process?” School of Psychology, Aristotle University of Thessa-
loniki, Educational Research Review 1, p. 3–14,.
Georghiades, Petros, “From the general to the situated: three decades of Metacognition”
Ministry of Education and Culture of Cyprus, International Journal of . Science . Educa-
tion., 27 February 2004, vol. 26, no. 3, 365–38
Ignacio Cadena Rodríguez2, Luz Aida Salazar Mira3, Jorge W. Díaz Núñez4,
Jorge Hernán Calderón López5 (I.E. Jose Antonio Camacho)
RE S UMEN
| 67
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Con la implementación de los Estándares Básicos de Competencias el MEN promueve la
reorganización del currículo en las denominadas áreas básicas. En matemáticas, éste pasa,
en teoría, del currículo agregado, fuertemente influenciado por el Formalismo y el Conduc-
tismo, al currículo integrado fundamentado en la Complejidad, los procesos Cognitivos, el
rol de la Interacción Social en la construcción del conocimiento, entre otros tópicos.
1. Ponencia socializada en el primer Simposio de Experiencias Curriculares. Red Colombiana de Pedagogía. Cali, mayo
6 y 7 de 2.010
2. Miembros del Equipo Pedagógico del Centro de Estudios e Investigaciones Docentes, CEID-SUTEV
3. Magíster en Administración Educativa, Universidad del Valle. Coordinadora I.E AJC.
4. Dr. En ciencias de la Educación, U. Sevilla. Director Grupo de Investigación Complexus
5. Miembros del Equipo Pedagógico del Centro de Estudios e Investigaciones Docentes, CEID-SUTEV
ANTECEDENTE S
El análisis de Documentos oficiales como los Lineamientos y los Estándares nos muestra
claramente que la organización curricular en el área de matemáticas ha sido una función
de la concepción que sobre la educación ha predominado en los últimos cuarenta años.
En estos términos, los planes de estudio, metodologías, criterios de evaluación, entre
otros componentes del currículo, experimentan transformaciones acordes con la postura
epistemológica y las corrientes psicológicas de que se nutre la pedagogía permanente-
mente para posibilitar la intervención educativa en el quehacer diario del maestro.
Lo anterior da a entender que superados los Decretos 1710/63 y 080/74, cubierto el de-
rrotero que trazó la Renovación Curricular (1978), e implementados los supuestos peda-
gógicos de la Ley General de Educación(1994), de los Lineamientos Curriculares (1998)
y posteriormente los de los Estándares Básicos de Competencias (2003, 2006 y 2008), las
escuelas y colegios deberían haber dado comienzo a la transición de un tipo de currículo
| 68
al otro de manera tal que, transcurrida la primera década del nuevo milenio, la inter-
disciplinariedad, uno de los elementos que caracterizan el currículo integrado [Torres,
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
2010], fuese un aspecto evidente y común tanto en el PEI como en la práctica pedagógica
cotidiana en todas las instituciones educativas.
Sin embargo, y teniendo en cuenta que desde la institucionalización de las pruebas por
Competencias [ICFES, 2000; Pruebas Saber 2003-2004 y 2006-2007], el MEN viene cues-
tionando el desempeño de los profesores e instituciones a partir de los resultados que
los estudiantes del sector oficial obtienen en éstas [Sociedad Colombiana de Pedagogía,
en revista Educación y Cultura, año 2003], es claro que no ha existido unidad de criterio
entre los colegios y escuelas, por lo menos en el municipio de Cali y en la región, para
hacerle frente al reto que supone el diseño y la orientación de las prácticas pedagógicas
a la luz de los principios que rigen un currículo integrado. En este orden de ideas, y con
el propósito de corroborar esta hipótesis, primero se lleva a cabo un análisis crítico del
apartado “La estructura de los Estándares Básicos de Competencias Matemáticas” (pp.
76- 83 del Documento Ministerial); finalmente se confrontan los planes de aula elabora-
dos por dos grupos de profesores responsables de la educación matemática en el grado
quinto en distintas sedes y jornadas de una misma institución educativa. El contraste
conlleva oponer entre sí los dos tipos de diseño curricular que éstos exhiben para infe-
rir cuál de los dos posibilita la ruta, acorde con los criterios que los enmarcan, hacia el
currículo integrado que propende por la formación integral en el sistema escolar, y que
además, define los referentes para las evaluaciones externas ya aludidas.
DEL CURRÍCULO AGREGADO H ACIA EL CURRÍCULO INTEGRADO
A TRA V É S DEL CURRÍCULO ARTICULADO
| 69
1985). En consecuencia, este tipo de currículo es afín con una organización que integra
Precisado lo anterior, con la única finalidad de expresar la concepción que sobre estos dos
tipos de currículo se asume en el presente trabajo, seguidamente se exponen los razona-
mientos que fundamentan la hipótesis que lo origina:
Hipótesis: una de las razones que influyen en que siete años después de lanzada la pro-
puesta pedagógica que subyace al enfoque por competencias, los colegios y las escuelas
públicas del municipio de Cali aún no logren consolidar un currículo integrado que esta-
blezca criterios comunes al interior de éstos en cuanto a cómo orientar la formación mate-
mática a nivel local [en los conjuntos de grados primero a tercero y cuarto a quinto], obe-
dece al hecho de que, producto de las múltiples interpretaciones que de la propuesta de
estándares para el área han hecho las instituciones y profesores, a nivel intra e interinsti-
tucional, todavía no se construye el currículo articulado que puede posibilitar la transición
del currículo agregado, que se pretende dejar atrás, al currículo integrado, propuesto desde
la implementación del proceso de estandarización del sistema educativo colombiano.
En estos términos, el juicio de valor que da soporte a este raciocinio procura demostrar
que si bien el reciente documento de estándares de matemáticas arrojó más luz en rela-
ción con lo que se espera de la formación matemática en las instituciones escolares, aún
no se hace evidente, para los profesores e instituciones responsables de la formación
matemática en básica primaria, cómo alcanzar “gradual e integradamente” [MEN, 2006]
el conjunto de estándares propio de cada nivel educativo. Se prueba esta aserción a
partir del análisis crítico que a continuación se hace del apartado “La estructura de los Es-
tándares Básicos de Competencias Matemáticas” (pp. 76-83 del Documento Ministerial):
| 71
de la columna 2 señalan que la coherencia horizontal tiene lugar en tanto se desarrollen
-Si bien la tabla muestra cómo aplicar la coherencia vertical a los estándares de un mis-
mo pensamiento matemático en los cinco niveles de escolaridad, por ningún lado se
pone de manifiesto cómo lograrlo con los estándares de tal pensamiento en un mismo
grupo de grados. Es más, aunque el documento ministerial afirma que “El diseño curricu-
lar de cada institución debe desarrollar de manera integrada los distintos pensamientos y no
cada uno de ellos de manera aislada [MEN, 2006]”, por ninguna parte ejemplifica cómo
interrelacionarlos. Este punto de vista reviste gran importancia por cuanto una buena
parte de los maestros responsables de la formación matemática en primaria no son, ni
licenciados en el área, ni cuentan con la debida estructuración disciplinar7 que les con-
ceda una visión amplia para privilegiar procesos formativos [centrados en el aprendizaje]
por encima de los métodos expositivos [centrados en la enseñanza] que descargan toda
la responsabilidad del aprendizaje en el niño [Chamorro, 1991]. A lo anterior se añade
el problema de pretender que los maestros de primaria, con el sólo hecho de mirar el
ejemplo de la página 79 del Documento de Estándares del Ministerio, asuman el trabajo
de articular los criterios púbicos de los dos conjuntos de grados en los que tienen res-
ponsabilidad. Esta postura Ministerial, antagónica con su misión de garantizar recursos
para la cualificación de los equipos de docentes de las instituciones [necesaria para em-
7. Sólo hasta el 2008 la Comisión Nacional del Servicio Civil empezó a reglamentar los requisitos para proveer los cargos
docentes en básica primaria.
prender este tipo de tareas -éstos son dos de los cuatro factores asociados con la calidad
que el mismo Ente propone en la denominada revolución educativa-] riñe, además, con
lo que para la experiencia internacional sí constituye un requisito sine qua non, y que en
palabras de Parra y Parra y Saiz (1994) traduce:
[…] respecto de los materiales que se produzcan dirigidos a los docentes consideramos que
se deben incluir:
1976, 1978 y 1980] y en el contexto internacional [Sierpinska, 1992; Jones y otros, 2000]
dejan en claro que para el fortalecimiento del Pensamiento matemático en la escuela, sub-
dividido en los Lineamientos Curriculares y en los Estándares de Competencias del Minis-
terio en aleatorio, analítico, numérico, métrico y espacial, una arreglo matricial como el
que se muestra en la página 79 de este último Documento no da cuenta satisfactoria, ni de
la secuencia de procesos que deben ir desarrollándose para la estructuración apropiada
de cada tipo de pensamiento, como tampoco de los criterios de caracterización de cada
uno de éstos con el propósito de que los maestros puedan propiciar una sólida formación
matemática en sus estudiantes. Este asunto adquiere suma importancia debido a que
una revisión minuciosa de las pruebas Saber practicadas en el grado quinto desde el año
2002 hasta el 2009, no sólo pone de manifiesto niveles crecientes de complejidad en las
preguntas formuladas a los estudiantes [confrontar, por ejemplo, la pregunta número 1
de la página 3 del cuadernillo C-5º-041-FI, correspondiente al año 2002, con la pregunta
número 10 de la página 9 del cuadernillo S1 del año 2009, preguntas asociadas al Pen-
samiento aleatorio; comparar, en los mismos cuadernillos, la pregunta número 4 de la
página 5, con la pregunta número 19 de la página 14, respectivamente; en este caso am-
bas relacionan estrechamente dominios conceptuales que pertenecen a los Pensamientos
espacial, métrico y numérico], sino que sus planteamientos responden a criterios que dan
por sentado que las actividades pedagógicas diarias que se proponen a los educandos se
ciñen a un diseño curricular que articula los estándares por conjuntos de grados [de ahí
que los resultados en estas pruebas cuestionen, como ya se mencionó en las primeras
páginas de este trabajo, el desempeño de las instituciones y profesores del sector oficial].
-La situación se complica todavía más para el profesor de primaria cuando, al pasar de la
página 79 a las subsiguientes, en el Documento Ministerial, sólo encuentra, repartidos en
cinco columnas y sin ningún vínculo integrador evidente, los estándares de los conjuntos
de grados primero a tercero y cuarto a quinto.
A modo de síntesis: no se trata, de manera alguna, que el MEN retorne al papel de “diseña-
dor de programas” para que las instituciones y profesores procedan a seguirlos al pie de la
letra; por el contrario, pensamos que la puesta en marcha de nuevas metodologías y pedago-
gías [Estándares Básicos de Matemáticas, p 10. MEN, 2006] exige llegar a acuerdos [unidad
de criterio], por lo menos a nivel intra e interinstitucional en el ámbito municipal, y por qué
no regional [una mirada a los resultados de las Pruebas Saber de matemáticas practicadas
al grado quinto en el Valle no deja duda acerca de esta necesidad, máxime si son las vere-
das y las cabeceras municipales de los municipios no certificados, los lugares en los que los
puntajes muestran una tendencia a permanecer por debajo del promedio Departamental8],
que posibiliten orientar la formación matemática en básica primaria en consonancia con el
| 73
enfoque de competencias sin dejar de lado los fines de la educación colombiana.
De conformidad con esta postura, basta entonces con seleccionar, de manera discrecio-
nal, algunos de éstos y proceder a añadirlos al Plan de aula sin que se haya generado
ningún tipo de articulación entre los mismos. La Tabla Nº 2 presenta una muestra re-
presentativa del estudio realizado en torno a este fenómeno:
8. El presente estudio aporta una muestra estadística representativa en respaldo a este juicio de valor; de la misma se
puede disponer en los correos citados en la primera página de este documento.
Al compulsar el contenido de la Tabla Nº 2 con el Documento de Estándares de Matemá-
ticas del Ministerio [pp. 82 -83] se comprueba que:
Tabla Nº 2: Listado de estándares que encabezan el Plan de aula elaborado por un grupo
de profesores responsables de la formación matemática en el grado quinto.
Una vez configurado este primer listado, el grupo de docentes procedió a elaborar otro,
esta vez con el fin de señalar los contenidos que servirían de base para que sus estudian-
tes, durante el primer período, “adquirieran los estándares de competencias” [comparar
la expresión puesta entre comillas con el título que los maestros le dan a la Tabla Nº 2].
La Tabla Nº 3 deja ver este nuevo acuerdo:
Tabla Nº 3: Lista de contenidos con los que se espera que los estudiantes alcancen las
competencias implícitas en los estándares listados en la Tabla Nº 2
| 75
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
La contraposición entre las Tablas Nº 2 y Nº 3, con notables incoherencias entre las
metas trazadas desde los estándares y los “contenidos programados” para alcanzarlas,
complementan aún más las Tesis que sirven de soporte a este estudio: mientras no haya
una política municipal que genere por lo menos unas directrices curriculares y pedagógi-
cas generales en torno a cómo llevar a cabo el trabajo de integración de los estándares de
matemáticas en básica primaria [en otras palabras, la labor pedagógica de construir un
currículo articulado que dé lugar al currículo integrado –Documento MIME, SEM, 2009-
que a su vez permita dejar atrás el currículo agregado que todavía predomina], aspec-
to que comporta, adicionalmente, propiciar suficiente ilustración didáctica para que los
maestros promuevan de manera efectiva el desarrollo del Pensamiento matemático en
los niños, los profesores e instituciones continuarán padeciendo los juicios sesgados que
se derivan de los resultados en la Pruebas externas [Saber e Icfes], que de manera directa
cuestionan la eficacia de sus desempeños, y de paso dejan entre ver, en sus estudiantes,
“estructuras cognitivas frágiles producto del conocimiento pobre”
L a P r o p u e s ta
Esquema Nº 1: Parte de la Red Curricular Propuesta [Currículo Articulado]; ésta tiene su origen en el ejercicio pedagógico
de articulación de los estándares de matemáticas a partir de los Criterios de Coherencia vertical y horizontal. Se ha
tomado el “Estudio de la Variación” como eje para la integración.
| 77
• La diferencia entre aplicar la Coherencia vertical en los términos expresados en
• Al hacer recaer los cuatro actos de comprensión aludidos sobre los Patrones
de tipo numérico, el Esquema hace evidente la Coherencia horizontal con éste
Pensamiento matemático, puesto que contribuye a su estructuración mediante
el desarrollo de las Comprensiones asociadas a la numeración y al concepto de
operación [pues involucra la adición, la sustracción, la multiplicación, la división
y las relaciones que entre éstas operaciones existen] a través del estudio de las
regularidades que se pueden encontrar en las secuencias numéricas [Lineamien-
tos Curriculares de Matemáticas. MEN, 1998]. Este aspecto, no mostrado ni ex-
plicado al maestro en la Tabla Nº 4, que transcribe textualmente la manera como
se han ordenado en el documento Ministerial los estándares del Pensamiento
variacional, cobra suma importancia por cuanto la resolución y la formulación de
las actividades didácticas que el aprendiz ejecute y proponga, se deben aprove-
char, simultáneamente, para desarrollar su Pensamiento analítico y aproximarlo
sucesiva y progresivamente al concepto de número y sus operaciones.
Puesto que este trabajo se enfoca, inicialmente en básica primaria, resulta obvio que
también fue necesario hilvanar una Red Curricular para el primer nivel de educación
básica, esto es, primero a tercero.
Inferimos, a partir de este estudio, y con base en la lectura que continuamos adelantando
de los estándares de Ciencias y de Lengua Castellana, que también es pertinente articu-
lar las Acciones concretas de Pensamiento y Producción en Sociales y Naturales, y los
Subprocesos en Lenguaje, con el mismo propósito que sustenta este trabajo.
Esquema Nº 2: Red Curricular que articula estándares de cuatro pensamientos matemáticos
en torno al estudio de la Variación [Currículo Articulado]
| 79
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Tabla Nº 5: Estándares articulados en la Red Curricular del Esquema Nº 2
Bibliografía
Bonilla E., Martha y Romero C., Jaime. La Educación Matemática. Los estándares y sus
posibilidades de transformación de las prácticas pedagógicas imperantes. Reflexiones
Pedagógicas. Educación y Cultura, Nº 63, año 2.003.
García, J. Eduardo. Hacia una teoría alternativa de los contenidos escolares. Serie Funda-
mentos, Nº 8. Colección Investigación y Enseñanza. Sevilla, 1.998
| 80
Obando Z. Gilberto y Múnera C. John Jairo. Las situaciones problema como estrategia
para la conceptualización matemática. Revista Educación y Pedagogía. Volumen XV, Nº
35. 2003
Torres, Jurjo. Razones y Urgencias para trabajar en las Instituciones con un Currículo Inte-
grado. Universidad de la Coruña. Julio 02 de 2010
Cadena R. Ignacio y Melo A. Olga Isabel. Las Redes Conceptuales como Estructuras Orga-
nizadoras del Saber Matemático en un Sistema Educativo mediado por Estándares. Revista
Actitud, Vol. 7, ISSN 1909-8510, Año 2.009
Nota: Este conjunto de preguntas, tomado del Cuadernillo C-5º-041-I, 2.003, demuestra
los niveles de coherencia entre el trabajo secuenciado y por procesos que se propone
en el Esquema 1 [en un currículo articulado], y la estructura cognitiva que se espera
haya desarrollado el estudiante para alcanzar los niveles de interpretación y predicción
que subyacen a los planteamientos. Obsérvese detenidamente que las preguntas 6 y 7
demandan de él interpretar y predecir correctamente, en tanto que la pregunta 8 le exige
dar cuenta de la “regla” que describe el Patrón de variación que define la secuencia.
Un guitarrista fue contratado para realizar un concierto cada mes, durante un año, en Eu-
ropa. Al primer concierto asisten 200 personas, al segundo asiste el doble del número de
personas que asistieron al primer concierto, al tercero asiste el triple del número de per-
| 81
sonas que asistieron al primer concierto y así sucesivamente para los meses siguientes:
RE S UMEN
| 83
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Los resultados de esta investigación muestran que con el uso de estrategias cognitivas
se propició en el grupo experimental el “vínculo saber-pensar (aprender a aprender)”, es
decir, no solo se quería que los estudiantes tuvieran conocimientos acerca de un tema,
un área o varias, sino que pensaran sobre lo que conocían, estableciéndose así relaciones
entre el saber y el pensar en el que todo se relaciona y se comunica. Así mismo, ponen de
presente que la utilización de estrategias cognitivas facilita a los estudiantes recordar y
emplear, sin mayor problema, un conocimiento en el proceso de adquisición de otro nue-
vo, es decir, la fabricación de andamiajes en el proceso (Altamirano, 2006), en el que se
organice la estructura cognitiva del alumno. Es necesario que la utilización de éstas sea un
proceso consciente en el que los estudiantes involucren operaciones en el procesamiento
de la información (la atención, percepción, codificación, almacenaje, recuperación, etc.).
(Rentería y Enríquez, 2006).
De igual manera, evidencian que los estudiantes de la institución objeto de estudio tienen
muy poca capacidad para aplicar eficazmente las destrezas simples y complejas en los
procesos de adquisición de la información (Villarini, 1991)
La educación es uno de los ámbitos más sobresalientes de los sectores sociales de nues-
tro país. A partir de ella se forman seres humanos integrales y se obtiene el verdadero
aprendizaje. Aprender es un proceso que se interrelaciona con nuestro quehacer diario, nos
permite involucrarnos con la sociedad y ser participes activos en la transformación social,
colaborando para que los demás también lo hagan.
En los últimos años ha habido una gran preocupación por la forma de enseñar de los do-
centes y por el nivel de desarrollo de habilidades mentales de los alumnos, debido a que
se están utilizando enfoques tradicionalistas, de repetición de información, es decir, no se
está enseñando a pensar. Es necesario que el aprender a aprender involucre la utilización
de diferentes estrategias cognitivas a partir de las cuales se logre adquirir, codificar, recu-
perar y apoyar la información que recibimos, fundamentándonos además en las destrezas
básicas y complejas de pensamiento, en las tecnologías de la Información y la comunica-
| 84
Cabe resaltar que aunque el ICFES haya producido una transformación importante en
las pruebas de Estado, al parecer las prácticas pedagógicas de los docentes en el aula de
clases no han sufrido transformación en la misma dirección, lo cual puede deducirse de
los resultados obtenidos por los estudiantes en estas pruebas.
Algunos autores, Monereo (1997) Thomas y Rohwen, (1986) Massone y González (2003),
consideran que las estrategias cognitivas constituyen elementos fundamentales en el
rendimiento académico de los estudiantes; es decir, se está asociando el rendimiento
–buen rendimiento- con el uso sistemático de estrategias cognitivas relacionando el fra-
caso escolar con la falta de estrategias de aprendizaje y las asumen como procesos de
| 85
toma de decisiones en los cuales el estudiante elige y recupera los conocimientos que
Otras investigaciones han encontrado que los alumnos que utilizaban estrategias
cognitivas en el proceso de aprendizaje desarrollaron más su habilidad numérica y
razonamiento verbal que los que no las utilizaban, lo cual evidencia la importancia y
eficacia de las estrategias cognitivas para el rendimiento académico. Segura (2006),
en un estudio en México, comprobó que existen diferencias significativas entre las
medias obtenidas en los grupos de control y experimental en los diferentes test apli-
cados de habilidad numérica y razonamiento verbal, demostrando que las estrategias
cognitivas son factores que inciden en el aprendizaje escolar, y se reflejan en su
rendimiento académico.
Los resultados de nuestra investigación mostraron que con el uso de estrategias cogni-
tivas se propició en el grupo experimental el “vínculo saber-pensar (aprender a apren-
der)”, es decir, no solo se quería que los estudiantes tuvieran conocimientos de un tema,
un área o varias, sino que pensaran sobre lo que conocían, estableciéndose así relaciones
entre el saber y el pensar en el que todo se relaciona y se comunica.
Los resultados mostrados por los estudiantes de la media académica en las pruebas ICFES
(los promedios más bajos de desempeño) nos hacen pensar que los alumnos solo utilizan
para su proceso de aprendizaje la memorización o repetición de ideas (recuperación de
la información), dejando de utilizar estrategias cognitivas de adquisición, codificación,
apoyo, así como la evaluación de la información y las destrezas de pensamiento.
Desde los años ochenta se han llevado a cabo numerosos estudios que han mostrado
el abordaje de las estrategias de aprendizaje en distintas poblaciones y con variados
instrumentos (Roces, González y Núñez, 1999 citados por Massone y González, 2003).
Tan importante, como aprender contenidos conceptuales fundamentales, lo es aprender
procedimientos y estrategias para manejar la información. Sobre el particular se desta-
| 86
ca el trabajo realizado por Parra (1995), citado por Carpio (2006), titulado “Estrategias
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
De igual manera, González (1997), citado por Carpio (2006), realizó un estudio en el que
propuso obtener información que sirviera de base a la configuración del perfil cognitivo
del estudiante Universitario Venezolano, en el contexto de la realización de las tareas in-
telectualmente exigentes, específicamente, la resolución de problemas matemáticos con
texto. Así mismo, Cerioni y Velez de Olmos (1998) citados en Muñoz (2005), quienes
plantean, a partir de una investigación-intervención con alumnos universitarios del
Departamento de Ciencias de la Educación, de la Facultad de Ciencias Humanas de la
Universidad Nacional de Río Cuarto (Argentina), que los estudiantes utilizan una serie
de estrategias en su proceso de estudio, pero son muy pocos los que tienen en cuenta
la necesidad de controlar la marcha de su aprendizaje y realizar acciones específicas
para recordar la información. Sus investigaciones mostraron que las estrategias más
utilizadas por los alumnos son la lectura y la relectura del material de estudio, la se-
lección de ideas importantes y la reorganización de la información, pero no declaran
el propósito o la necesidad de emplear procedimientos que permitieran verificar si se
estaba actuando en la dirección correcta; tampoco se mencionan acciones concretas, y
sólo el 24% de los alumnos del grupo estudiado considera alternativas para afianzar el
recuerdo de los significados y sus relaciones.
Por otra parte, Riera (2003), citado por Carpio (2006), efectuó una investigación acerca
de “Estrategias Cognitivas y Procesos Metacognitivos que Activan los Estudiantes y su
efecto en la Resolución de Problemas Propuestos en la Asignatura de Matemática Finan-
ciera, Caso: Universidad Bicentenaria De Aragua (Venezuela), en cuanto a las estrategias
cognitivas y procesos Metacognitivos que están empleando y su posible transferencia a
otras situaciones similares”. Las estrategias de pensamiento aplicadas arrojaron resul-
tados favorables y el rendimiento en la resolución de problemas fue positivo en el grupo
experimental, mientras que el grupo control no arrojó diferencias significativas.
| 87
poco uso de las estrategias de aprendizaje, ninguna es usada “a menudo” por nuestra po-
Con relación a las estrategias cognitivas existen diferentes concepciones sobre estas y su
importancia en relación al buen rendimiento de los estudiantes:
Por otra parte, de los conocimientos que son generados a partir de procesos cognitivos,
se derivan o se deducen estrategias para su manipulación, lo que ayuda a optimizar
su utilización (Román, 1992), pero en su uso, las estrategias deben darse como proceso
conciente, en donde el estudiante pueda elegir y recuperar la información que necesita
para cumplir tareas especificas, en las que pueda ajustar dichas estrategias a determi-
nadas acciones exigidas por el docente o por las circunstancias. (Monereo 1997 citado
por Massone y González 2003). Dichas estrategias de aprendizaje están vinculadas a las
formas de pensar y comprender, lo que permite emplearlas para el desarrollo de conte-
nidos de aprendizaje. (Vermut ,1996 citado en Rentería y Enríquez, 2006).
Así mismo, y como conducta de trabajo intelectual, permiten tener mayor manejo de la
información, a través de procesos tales como: adquisición, codificación y recuperación de
la información, en las que estos procesos son dirigidos de manera conciente por parte del
aprendiz, ayudándole a tomar decisiones en su proceso de aprendizaje. (Correa Castro
y Lira, 2004). A los procesos anteriormente mencionados, caracterizados como básicos,
deben agregarse otros denominados por Dansereau (1985 citado por Correa, et al., 2004),
como estrategias de apoyo, útiles para la adquisición, uso y control del conocimiento.
| 88
De acuerdo con lo planteado hasta aquí, se puede decir que las estrategias cognitivas
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
| 89
ESTRATEGIAS DE CODIFICACIÓN DE LA INFORMACIÓN: En estas estrategias, de acuerdo con
Roman y Gallegos (1994), citados por Gutiérrez (2007), se elabora y se organiza de ma-
Analizar las estrategias cognitivas utilizadas por los estudiantes no es una tarea fácil,
porque estas se producen sobre procesos mentales y además es necesario tener los su-
ficientes fundamentos teóricos que sustenten y aclaren las maneras de aprender del es-
tudiante y su forma de organizar los procesos mentales. Ello precisa realizar un estudio
investigativo, centrado en el uso de las estrategias cognitivas de los estudiantes, pues a
ellas se debe en gran medida el desarrollo de habilidades para asimilar la información
y lograr producir, a través de diversos procesos, nuevos conceptos, lo cual influye en el
buen desempeño y rendimiento de los alumnos.
| 90
Para este estudio se seleccionó una Institución educativa oficial del distrito de Santa Mar-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
ta, escogiendo como muestra 53 estudiantes de los grados décimo (10°) y 50 estudiantes
de los grados undécimo (11°), para un total de 103 estudiantes, se aplicó el test a los
estudiantes, lo cual permitió recolectar la información correspondiente sobre el uso de
las estrategias cognitivas. Finalmente se realizó un análisis desde una perspectiva cuan-
titativa, tomando como base las frecuencias obtenidas para cada uno de los ítems, para
luego entrar a resaltar los aspectos más relevantes de los resultados obtenidos.
ANÁLI S I S DE RE S ULTADO S
Un poco más de la mitad de los estudiantes, el 55,3% en una escala de algunas veces a
nunca no se propone objetivos al leer una información, el 28,2% casi siempre lo hace, y
un 16,5% siempre. Esta debe ser la principal acción al comenzar el proceso lector, ya que
nos sirve para planificar la comprensión del texto. Según Solé (1994) citado por Quinta-
na (2004), determinar objetivos al leer es un subproceso que se debe realizar antes de la
lectura con el fin de responder al interrogante: ¿Para qué voy a leer?.
La mayoría de los estudiantes, el 72,8% en una escala de algunas veces a nunca no uti-
liza algún plan de acción para realizar una lectura, mientras que el 17,5% casi siempre y
el 9,7% siempre preparan su plan para hacer lectura. Es recomendable que este proceso
se realice antes de la lectura para establecer una guía de las actividades.
| 91
en una escala de algunas veces a nunca no utiliza lo subrayado para memorizar la in-
En un estudio realizado por Schinell y Rocchio (1975), se constató que “los estudiantes
de secundaria que subrayan los textos obtenían en la evaluación posterior calificaciones
más altas que quienes solo habían leído el texto, o habían leído el texto subrayado por
otra persona”, en contraste a esta idea, casi la totalidad de los estudiantes, el 77,7%
en una escala de algunas veces a nunca emplea lápices o bolígrafos de distintos colores
para subrayar las ideas principales y secundarias del texto, lo cual facilita el aprendizaje,
mientras que un 11,7% casi siempre, y solo un 10,7% siempre lo hace, lo cual genera
poca comprensión del texto. Es posible que la no utilización de esta estrategia justifique
el bajo desempeño de los estudiantes en las pruebas de Estado.
Más de la mitad de los estudiantes, el 66% en una escala de algunas veces a nunca no
utiliza signos (admiración, interrogación, dibujos) entendibles por ellos para resaltar la
información que consideran importante, por el contrario solo el 19,4% casi siempre lo
usan, y un 14,6% siempre.
El 62,2% de los estudiantes en una escala de algunas veces a nunca no elabora resúme-
nes a partir de las ideas anteriormente subrayadas, en tanto que el 25,2% casi siempre lo
hace, y el 12,6% siempre. Esta debería ser la etapa a la que deben llegar todos los estu-
diantes, en la que puedan escoger ideas relevantes del texto y responder las preguntas
que se hagan inicialmente.
El 52,4% de los participantes en una escala de algunas veces a nunca no usa la comparación
y contraste de las semejanzas y diferencias entre los objetos observados, mientras que el
24,3% y el 23,3% siempre y casi siempre las utilizan como medios a partir de los cuales ob-
| 92
tienen conocimientos. Según Leonard, Gerace y Dufresne (2002), “el objetivo de comparar
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Menos de la mitad de los estudiantes, el 37,8% siempre y casi siempre organiza datos de
una información para establecer las posibles relaciones, lo que es preocupante, dado que
este es el primer paso para llegar a formar conceptos. El 62,2% en una escala de algunas
veces a nunca no lo hacen, lo cual genera bajos niveles de desarrollo en la destreza descrita.
El 70,9% de los estudiantes en una escala de algunas veces a nunca respondió que no
al ítem: agrupo y rotulo (darle un nombre) objetos basándome en atributos comunes,
mientras que el 8,7% y el 20,4% siempre y casi siempre lo realiza. Estas habilidades de
agrupar y rotular ayudan al estudiante a tener mayor manejo de vocabulario, así como a
tener fluidez al crear conceptos. De ahí la importancia de colocarlos en práctica.
Un poco más de la mitad, el 56,3% de los estudiantes, manifestó que plantean posibles razo-
nes para algo que sucede y sus posibles resultados, evaluándolo en una escala de siempre a
casi siempre, un 29,1% algunas veces, y el 15,5% casi nunca y nunca, es decir, un poco más
de la mitad de los estudiantes es capaz de inferir las causas y efectos de un hecho, lo que esto
implica o significa, teniendo en cuenta aspectos como “pensar qué causó qué, qué resulto de
qué, qué sentimientos brotan de cuáles sentimientos, qué será cierto en una serie de datos y
qué otras implicaciones pueden tener estos en situaciones similares”(Villarini, 1991)
En relación a la justificación o argumentación de un hecho, dando razones válidas para
sostener lo que piensa, el 69,9% de los estudiantes en una escala de siempre a casi siem-
pre respondió que lo hace, mientras que el 21,4% algunas veces, y tan solo el 8,7% en
una escala de casi nunca a nunca no explica el porqué y paraqué de un suceso de forma
lógica, sin sustentar así lo que piensa.
En cuanto a la evaluación que realizan los estudiantes de sus ideas, teniendo en cuenta
su utilidad, valor y eficiencia, el 51,5% de los estudiantes en una escala de siempre a casi
| 93
siempre manifestó llevar a cabo este proceso; por el contrario, el 30,1% algunas veces, el
La mayoría, el 73,8% de los estudiantes en una escala de algunas veces a nunca no descom-
pone un material en sus partes constituyentes teniendo en cuenta los hechos, opiniones,
pertinencia de la información, confiabilidad de la fuente, ideas principales y argumentos,
identificando las relaciones entre ellos y la manera en que están organizados, en tanto que
el 15,5% casi siempre y el 10,7% manifestó que siempre lo hace. Este ítem hace referencia
a la destreza básica de pensamiento relacionada con el análisis de la información.
Un poco más de la mitad de los estudiantes, el 66% en una escala de algunas veces a
nunca no se plantea posibles interrogantes que les permita organizar la información
más importante, mientras que el 21,4% casi siempre y el 12,6% siempre pone en prác-
tica esta estrategia.
En cuanto a la formulación de preguntas o hipótesis que amplíen la información presen-
tada en el texto, el 59,2% de los estudiantes en una escala de algunas veces a nunca no
hace interrogantes y suposiciones, mientras que, el 40,8% siempre y casi siempre lleva
a cabo esta acción.
Más de la mitad de los estudiantes, el 55,3% manifestó que siempre y casi siempre hace
varios borradores antes de la redacción definitiva de un trabajo, el 21,4% algunas veces,
y el 23,3% casi nunca y nunca.
La mayoría de los estudiantes el 53,2% en una escala de siempre a casi siempre trata
de resumir, clasificar y sistematizar los hechos aprendidos, asociándolos con materias
y hechos estudiados anteriormente, el 27,2% algunas veces, el 14,6% estudiantes casi
nunca y el 4,9% nunca.
Una minoría de los estudiantes, el 24,2% en una escala de algunas veces a nunca, cuan-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Entre un 29,1% y un 23,3% de los estudiantes manifestó que siempre y casi siempre,
cuando escuchan una nueva idea, enseguida comienzan a pensar cómo ponerla en prác-
tica, y menos de la mitad de los estudiantes, el 47,6% en una escala de algunas veces a
nunca realiza este proceso.
Antes de responder una pregunta, el 59,1% de los estudiantes, “la mayoría de ellos”, en una
escala de algunas veces a nunca, no recuerda los conceptos que organizan a través de mapas
conceptuales y esquemas, mientras que el 23,3% casi siempre lo evoca y el restante 22,3%
siempre recuerda los conceptos que organizó en esquemas y mapas conceptuales realizados
por ellos mismos, antes de responder una pregunta. Siendo en este punto, los mapas concep-
tuales, una herramienta importante para el aprendizaje. Tal como lo afirma Martínez (2001),
“los mapas conceptuales favorecen el recuerdo y el aprendizaje de manera organizada y
jerarquizada, permitiendo una rápida detección de los conceptos claves de un tema.”
Para el 59,2% de los estudiantes en una escala de siempre a casi siempre, cuando se
le dificulta recordar un concepto, trata de relacionarlo con ideas secundarias o palabras
claves; por el contrario, solo el 40,7% de los estudiantes en una escala de algunas veces
a nunca cuando les es complejo acordarse de un concepto, es capaz de articularlo con
ideas o palabras ya conocidas.
CATEGORÍA 5: ESTRATEGIAS DE APOYO AL DESARROLLO
DEL PENSAMIENTO PRODUCTO DE LA INFORMACIÓN
De acuerdo con Marzano y Pickering (2005) “si los alumnos tienen actitudes negativas
acerca de las tareas en el aula, es probable que les dediquen poco esfuerzo”. En el caso de
los estudiantes objeto de esta investigación el 39,8% siempre y casi siempre toma el con-
trol de sus actitudes negativas, mientras que la mayoría, el 60,1% en una escala de algunas
veces a nunca no controla su ansiedad, ira, estrés, celos, incapacidad para concentrarse,
inseguridad en el propio pensamiento, etc. Si los estudiantes lograran suprimir o controlar
sus actitudes negativas y suscitar las positivas mejorarían sus capacidades (Villarini, 1992
P:5). Aunque está sería una buena estrategia para desarrollar el pensamiento crítico y la
afectividad, un poco más de la mitad, el 51,5% de los estudiantes objeto de estudio, en una
escala de algunas veces a nunca, no fortalece sus actitudes positivas (sociabilidad, compe-
tencias lectoras, curiosidad intelectual, flexibilidad, persistencia, respeto por otros puntos
de vista, ser autocríticos, etc.), y solo el 48,6% de los estudiantes en una escala de siempre
a casi siempre fortalece sus actitudes positivas frente al desarrollo del pensamiento.
| 95
Cuando estudiamos ciertos conceptos puede ocurrir que se necesite de otros para acla-
Por otra parte, además de contar con personas que refuercen, aclaren o enriquezcan
nuestras ideas, también contamos con fuentes de información que nos brindan diferen-
tes conceptos. Para el 52,4% de los estudiantes “un 2,4% por encima de la mitad del
porcentaje” siempre y casi siempre prefiere contar con el mayor número de fuentes de
información, ya que cuantos más datos reúnan para reflexionar mejor, en tanto que el
47,6% en una escala de algunas veces a nunca no lleva a cabo esta actividad.
Los estudiantes utilizan la zona de desarrollo próximo de Vigostky en tanto solicitan ayuda
a familia, amigos o profesores para resolver sus inquietudes. Más de la mitad de los estu-
diantes 61,1%, siempre y casi siempre lo hace para clarificar sus dudas, induciendo así
una interacción que “incrementa el desarrollo del razonamiento lógico a través de un pro-
ceso de reorganización cognitiva activa inducida por el conflicto cognitivo”, como lo afirma
Perret y Clermont (1980) citado por Wittrock (1990 P:673), en cambio el 38,9% en una
escala de algunas veces a nunca no piden la ayuda necesaria para resolver sus inquietudes.
Es importante hacer una planificación (igual que un horario de clase) para organizar el
tiempo de estudio de un alumno. Para el 59,8%, más de la mitad de los estudiantes en
una escala de algunas veces a nunca coincidió en la no realización de un plan de trabajo,
excepto el 41,3% que siempre y casi siempre planifica su tiempo, afirmando en este as-
pecto la idea de Wittrock (1990 P:543) “lo que afecta el aprendizaje y el rendimiento no
es el tiempo en sí mismo sino el uso constructivo del tiempo que realicen los alumnos”.
Para un poco más de la mitad de los estudiantes, un 59,2% siempre y casi siempre reconoce
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
sus potencialidades y limitaciones para incrementar sus conocimientos, en tanto que un por-
centaje menor, el 41,7% en una escala de algunas veces a nunca no realiza una introspección
para su aprendizaje sin tomar las medidas necesarias para esta acción. En un proceso de
evaluación permanente enriquecer y retroalimentar el aprendizaje obtenido es fundamental.
Para este caso un poco más de la mitad, el 54,4% siempre y casi siempre lo realiza, mientras
que, un 45,7% en una escala de algunas veces a nunca no lleva a cabo este proceso, es decir,
no atiende a las criticas constructivas dadas por sus compañeros.
El 51,5% de los estudiantes en una escala de algunas veces a nunca no participa y critica
en forma constructiva para contribuir al aprendizaje grupal, a pesar de esto, un porcentaje
cercano, el 48,5% siempre y casi siempre tiene en cuenta este proceso de coevaluación.
Para más de la mitad de las estudiantes, el 60,2% siempre y casi siempre enriquece y
retroalimenta su aprendizaje atendiendo a las criticas constructivas dadas por los docen-
tes, sin embargo el 39,8% en una escala de algunas veces a nunca no realiza el proceso
de heteroevaluación.
De acuerdo con Álvarez (2001) es preciso concluir que “la evaluación constituye una
oportunidad excelente para que quienes aprenden pongan en práctica sus conocimientos
y se sientan en la necesidad de defender sus ideas, sus razones, sus saberes”, también es
un espacio para aclarar dudas, interrogantes, dificultades para lograr aprender a través
de la interacción con los demás y con nosotros mismos.
CONCLU S IONE S
El estudio del uso de las estrategias cognitivas en los estudiantes de educación media aca-
démica en la Institución objeto de estudio permitió establecer las siguientes conclusiones:
| 97
estas estrategias las destrezas causa-efecto, argumentar y evaluar. Los resultados
• En el planteamiento del problema una de las hipótesis planteadas exponía que los
resultados mostrados por los estudiantes de la media académica en las pruebas
ICFES ( los promedios más bajos de desempeño) hacían pensar que los alumnos
solo utilizaban para su proceso de aprendizaje la memorización o repetición de
ideas (recuperación de la información) Después de aplicar el instrumento y analizar
los resultados se confirma que los estudiantes solo están recuperando información
| 98
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TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
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6
BUENA S PRÁCTICA S PARA MEJORAR
LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN
RE S UMEN
| 105
Se presenta en esta comunicación un panorama de experiencias positivas en educación
bajo el título de buenas prácticas y aspectos relevantes como el clima escolar, que sirven
* Aurora Cardona Serrano, Docente investigadora de la universidad de La Salle en la facultad de Educación. Máster
en docencia. Ponente en congresos nacionales e internacionales, autor de un libro y capítulo de otro libro sobre
temáticas relacionadas con la investigación en el aula. acardonaserrano@[Link]
BUENA S PRÁCTICA S
Para mejorar o mantener niveles significativamente altos de desempeño, todas las organi-
zaciones, cualquiera sea su naturaleza, pueden aprender de las experiencias de otras o de
sí mismas, potenciando lo que saben hacer bien, es decir, aprendiendo buenas prácticas.
Una buena práctica se caracteriza como “una experiencia: que solucionó un problema
o atendió a una demanda social, a través de métodos o mecanismos novedosos, con la
participación de diversos actores, que tiene resultados demostrables, superiores a los de
otras organizaciones similares, que ha perdurado en el tiempo y que puede ser replicada
| 106
Podría decirse entonces que una buena práctica educativa involucra a todos los actores
de la institución, desde el personal de vigilancia y aseo hasta el mismo rector(a) que par-
ticipan en la toma de decisiones, y pone en marcha un conjunto de acciones tendientes
a transformar una realidad problémica que afecta a un sector amplio de la institución,
mediante prácticas novedosas y resultados verificables que pueden servir de modelo a
otras instituciones.
La base de datos está conformada por 119 iniciativas identificadas a través de la revisión
de fuentes secundarias de información, visitas a varios países, revisión de materiales
presentados en seminarios y congresos internacionales, así como la consulta de redes de
información cibernética y de diversos bancos de datos sobre experiencias educativas en
1. GONZÁLEZ A., L. Manual operativo del Banco de Buenas Prácticas de Cooperación Empresarial con el Sector
Educativo. Bogotá: Fundación Empresarios por la Educación, 2005.
14 países de Latinoamérica y el Caribe: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile,
Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, República Dominicana,
Uruguay y Venezuela.
| 107
se pueden implementar, y pueden ser iluminadoras para todos aquellos que están empe-
ñados en reformas y programas de mejoramiento educativo.
Las iniciativas que integran el banco de datos de PREAL, aparecen agrupadas en torno a
los siguientes ejes temáticos:
• Gestión escolar
• Mejoría de la calidad y equidad de la educación
• Evaluación de los aprendizajes
• Fortalecimiento de la profesión docente
• Uso de tecnologías educativas de punta
• Financiamiento de la educación
A continuación se presenta el número de proyectos con los que participan los países en
cada uno de los ejes temáticos arriba mencionados.
GESTIÓN ESCOLAR
| 108
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
MEJORÍA DE LA CALIDAD
EQUIDAD DE LA EDUCACIÓN
| 109
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
FORTALECIMIENTO DE LA PROFESIÓN DOCENTE
Se observa que Brasil, Chile y México, seguidos por Colombia y Costa Rica, han imple- | 111
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
mentado prácticas que han sido efectivas para solucionar inconvenientes que se presen-
tan en los diferentes aspectos en los que se clasifican las buenas prácticas educativas.
No parece coincidencia que Chile, México y Brasil, en ese orden, muestren los mejores re-
sultados para los países de América Latina y el Caribe en las pruebas internacionales PISA.
Es importante recordar que las tablas anteriores no muestran los ejes en que cada país
tiene proyectos, sino los que han probado ser efectivos por los resultados que arrojan en
la búsqueda por mejorar la calidad de la educación.
El informe anterior da cuenta de los países Latinoamericanos y del Caribe. Ampliemos
ahora el panorama para analizar cómo hicieron los países con mejor desempeño del
mundo para alcanzar sus objetivos en materia educativa, de tal manera que se pueda
establecer un comparativo entre los resultados arrojados y nuestras dinámicas.
Para algunos países, los resultados del Informe PISA (en el que Colombia ha participado)
| 112
Un estudio realizado en el 2007 por McKinsey & Company titulado “How the World’s
Best-Performing School Systems Come Out On Top” (Cómo los mejores sistemas esco-
lares del mundo han llegado a la cima), muestran que una educación de excelencia es
alcanzable con una inversión razonable. A partir de los resultados en pruebas internacio-
nales McKinsey & Company se dieron a la tarea de indagar sobre las características de
los mejores sistemas educativos y el énfasis de sus esfuerzos.
Frente a este hecho, existen muchas formas de mejorar un sistema educativo. Cada país
parece tener su propia idea de cómo hacerlo. Una prueba de esto se evidencia en los 6
ejes temáticos en que se agrupan las mejores prácticas, donde también se observa que la
mayoría de países participantes, liderados por México, presenta esfuerzos importantes
en cuanto a la “equidad”. Bajo este rango se encuentran proyectos encaminados a “brin-
dar capacitación en escuelas más pobres en los niveles preescolar y básico, atender a
grupos vulnerables (pobres e indigentes, urbanos y rurales, población indígena, mujeres
pobres e indígenas, reformas curriculares, provisión de textos y materiales de instruc-
ción, extensión de la jornada escolar/incremento en horas de clase”.3
Muchos sistemas educativos optan por reducir la cantidad de estudiantes en las aulas
como uno de los factores determinantes para mejorar la calidad académica y aunque
todo extremo es negativo, varios estudios muestran que esta práctica tiene un fuerte im-
pacto sobre la calidad únicamente en los primeros grados de escolaridad. En Colombia
nos hemos ido al otro extremo ya que no es raro encontrar aulas de clase en colegios del
sector oficial, con 40 o más estudiantes. Este fenómeno masificador tiene su origen en
los intentos del estado por ampliar la cobertura de estudiantes, la oferta de cupos, que
de este modo implica una inversión muy inferior a la que se requiere al construir más
escuelas y pagar más profesores. Teniendo en cuenta que menos alumnos por aula de
clase significa más profesores, esto implica que con los mismos recursos económicos
una institución educativa tendría que pagar más docentes, reduciendo así el presupuesto
para dicho fin y por consiguiente no podrá ser muy exigente al momento de la contrata-
ción. Por el contrario, los estudios muestran que, dentro del rango de tamaño típico de
las aulas que está entre 25 y 32 estudiantes, en los países de la OCDE, la calidad docente
es una variable mucho mayor que la reducción de la cantidad de alumnos.
Con el propósito de comprender por qué algunas escuelas tienen éxito y otras no, Mc-
| 113
Kinsey & Company estudiaron veinticinco sistemas educativos de todo el mundo, inclui-
dos diez de los de mejor desempeño, y analizaron lo que tienen en común y cuáles son
El estudio encontró que estos exitosos sistemas tienen en común tres aspectos:
• Consiguieron a las personas más aptas para ejercer la docencia (la calidad de un
sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes).
• Desarrollaron a estas personas hasta convertirlas en instructores eficientes (la
única manera de mejorar los resultados es mejorando la instrucción).
• Implementaron sistemas y mecanismos de apoyo específicos para garantizar que
todos los niños sean capaces de obtener los beneficios de una instrucción de ex-
celencia (la única manera de que el sistema logre el mayor desempeño consiste
en elevar el estándar de todos los estudiantes).
• Alberta2
• Australia
• Bélgica
• Finlandia
• Hong Kong
• Japón
• Holanda
• Nueva Zelanda
• Ontario2
• Singapur3
• Corea del Sur
ii. McKinsey & Company. “How the World’s Best-Performing School Systems Come Out
On Top”, McKinsey & Company, Social Sector Office. 2007
Estos sistemas demuestran que la cultura del lugar, la infraestructura de las escuelas, no
son factores determinantes para alcanzar los tres objetivos descritos. Asimismo, también
dan fe de que pueden lograrse mejoras de importancia en los resultados a corto plazo, y
que la aplicación universal de estas buenas prácticas podría tener enorme impacto para
la mejora de los sistemas educativos con dificultades, dondequiera que estén.
Dos de los tres aspectos que tienen en común los sistemas educativos más exitosos del
mundo tienen que ver con la calidad docente. Varias investigaciones han demostrado
que estudiantes con características similares de escolaridad y edad, asignados a distintos
docentes – uno con alto desempeño y otro con bajo desempeño –muestran resultados
que difieren hasta en un 50 % luego de un período de tres años. Es por esto que los
sistemas educativos con más alto desempeño atraen en forma constante a las personas
más capacitada hacia la carrera docente y esto se logra por medio de un ingreso a la ca-
pacitación docente altamente selectivo, procesos efectivos de selección de los aspirantes
más apropiados y buenos salarios iniciales.
Como se señaló anteriormente, los estudiantes de Singapur tienen el puntaje más alto en
la evaluación TIMSS (Tendencias en el Estudio Internacional de Matemática y Ciencias) a
pesar de que el gasto por estudiante básica primaria es inferior al de casi cualquier otro
país desarrollado. En Finlandia, los alumnos ingresan a la escuela a la edad de siete años
y asisten a clase solo de cuatro a cinco horas diarias durante los dos primeros años de
escolaridad. Sin embargo, a los 15 años de edad son los mejores del mundo en pruebas
de matemática, ciencias, lectura y resolución de problemas, con 50 puntos por encima
de sus vecinos noruegos.
| 115
Los mejores sistemas educativos han implementado mecanismos más eficientes para
En Singapur y Finlandia, los procedimientos de selección están entre los más eficientes
y exigentes del mundo. Ambos ponen fuerte énfasis en los logros académicos de los
candidatos, sus habilidades comunicativas y su motivación hacia la docencia.
En Colombia, ni las universidades públicas ni las privadas diseñan pruebas y/o entrevis-
tas diferentes para candidatos a licenciados, donde se busquen características específi-
cas que los perfilen como potencialmente buenos comunicadores o docentes.
Luego de una buena selección, los sistemas con alto desempeño llevan a sus futuros do-
centes a ser de alta calidad a través de cuatro estrategias. En la primera, los candidatos
se ven inmersos en la escuela misma de modo que la capacitación inicial se nutre tanto
de las teorías en enseñanza, como del contacto directo con el contexto estudiantil. Así
como para lograr buenos estudiantes es necesario contar con buenos profesores, para
tener a los mejores profesores, se requiere contar con buenos docentes que los instru-
yan. De este modo, los mejores docentes son enviados a brindar guía, apoyo, supervisión
y capacitación a aquellos que están iniciando el proceso. En un tercer momento, se im-
plementan talleres de capacitación continua y mejoría de la instrucción que imparten.
Finalmente, la herramienta del trabajo cooperativo se involucra. Los docentes trabajan
juntos, preparan clases en conjunto, socializan actividades, problemáticas y se nutren de
la experiencia de los demás.
Seleccionar a las personas más aptas para ejercer la docencia y luego capacitarlas hasta
convertirlas en instructores eficientes, permite ofrecer una instrucción óptima y de alta
calidad, que se verá reflejada en mejores resultados académicos de todos y cada uno de
| 116
los estudiantes. Se establecen estrategias para hacer seguimiento a cada alumno y de-
tectar a los que se van retrasando para, a su vez, aplicar correctivos y refuerzos que les
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Las razones para que un estudiante se retrase en relación con su grupo, no siempre se
deben a factores académicos que se puedan suplir con sesiones de refuerzo o explica-
ciones adicionales. Muchas veces, un bajo rendimiento tiene que ver con problemáticas
en el ámbito familiar, económico, de relación con el grupo, etc. Estos aspectos también
se consideran por parte de las instituciones, que cuentan con psicólogos y consejeros
pendientes del bienestar de estudiantes (y docentes) en todos los aspectos.
| 117
El aprendizaje escolar depende parcialmente de las características cultura-
Hipótesis 4: Los niveles y calidad del aprendizaje escolar dependen parcialmente de las
características culturales, sociales, económicas y de ingreso a la escuela de los niños, así
como de su historia escolar y de sus hábitos y destrezas de estudio.
Hipótesis 5:El aprendizaje escolar depende parcialmente de las características del cu-
rrículum planificado y del currículum realizado, particularmente en lo que se refiere al
cumplimiento de las metas establecidas y a la continuidad de su desarrollo.
Hipótesis 6: Los niveles y calidad del aprendizaje de los niños en la escuela dependen
parcialmente de las características profesionales del profesor y de la calidad de su ges-
tión pedagógica en la conducción del proceso de enseñanza -aprendizaje.
Los resultados de este estudio reafirman los desarrollados a nivel mundial, donde una
vez más se destaca el papel decisivo que juega el docente, su preparación y habilidades
comunicativas en los procesos efectivos de mejora de la educación. No solo por los pro-
cesos comunicativos que se desarrollan al interior de la escuela, sino por ser actores en
la generación de un ambiente de respeto, acogedor y positivo, clave para promover el
aprendizaje entre los estudiantes. Por otra parte, el estudio muestra que el clima escolar,
junto con el nivel socioeconómico y cultural promedio de la escuela, son variables im-
portantes que explican el desempeño de los alumnos.
algunas instituciones educativas las definen, en una herramienta útil y necesaria para los
procesos educativos, sino en la base misma del proceso de aprendizaje. Tal vez en sus
inicios fueron un medio facilitador, pero con el paso del tiempo y a una velocidad que no
ha dado tiempo para reaccionar, se han constituido en el principal centro de acceso a la
información, sin discriminación de estratos socio-económicos, lugares, edades o intereses.
Al preparar a los maestros que laboran en regiones apartadas en el uso de las TIC, se
crean mejores condiciones de aprendizaje en estudiantes de bajos recursos. Esto nos lle-
va a evidenciar su función democratizadora. Mediante la implementación de excelentes
programas a distancia y semipresenciales, la cobertura se amplía sin que los costos sean
tan altos como con la educación presencial.
Esta misma “cercanía”, que permite a los individuos con intereses comunes estar conec-
tados, facilita el trabajo de las instituciones educativas que con más frecuencia y facilidad
desarrollan proyectos interinstitucionales de investigación enriquecidos por las diversas
visiones y miradas que tienen sobre el mismo hecho.
| 119
uso de las TIC. Un estudio de caso desarrollado por OREALC / UNESCO en Agosto 2005
sobre experiencias relevantes en Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá,
Para destacar las experiencias de Ecuador y Colombia a este respecto, el programa EDU-
FUTURO en Pichincha convocó a jóvenes diseñadores, ingenieros y docentes para que
produjeran materiales didácticos de alta calidad que tuvieran en cuenta las característi-
cas regionales de los lugares en donde se utilizarían.
En los mejores sistemas educativos del mundo, buenas prácticas encaminadas a la capa-
citación del docente involucran fuertes elementos de manejo dinámico de las tecnologías
de la comunicación. ¿Llegarán los computadores a reemplazar a los docentes? Personal-
mente estoy convencida de que no será así, pero puedo asegurar que un docente que no
maneja las tecnologías será reemplazado por aquel que sí lo hace.
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RE S UMEN
| 12 3
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Esta comunicación presenta una aproximación a la investigación y la formación investi-
gativa. Así mismo, define la estructura de la investigación en tres niveles: macro, meso
y micro, haciendo un análisis de los niveles meso y macro en el área de ingeniería elec-
trónica. Propone la enseñanza/aprendizaje basado en problema (EABP) como epicentro
del escenario de posibilidad. Finalmente, plantea tres escenarios para operacionalizar el
EABP: La Investigación en el Aula-Docencia Investigativa, Los Semilleros de Investigación
como Comunidades de Aprendizaje y el Proyecto Integrador como eje de un Modelo de
Integración. Para el logro de lo propuesto, los autores soportan su análisis en las discu-
siones llevadas a cabo en la línea de investigación de Currículo y en la tesis de maestría:
“Escenarios de posibilidad para potenciar la formación investigativa en programas de in-
geniería electrónica: La reivindicación de la misión de la universidad desde la formación
de pensamiento” (Pareja y González, 2009, Universidad del Valle).
1. Ingeniero Electrónico (Universidad del Valle), Magister en Educación: Desarrollo Humano (USB-Cali), Docente Hora
Cátedra de la Facultad de Ingeniería de la Institución Universitaria Antonio José Camacho y Docente Hora Cátedra
de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle.
2. Ingeniero Electrónico (Universidad del Valle), Magister en Educación: Desarrollo Humano (USB-Cali), Vicerrector
Académico de la Institución Universitaria Antonio José Camacho.
1 . INTRODUCCIÓN
prácticas realizadas por maestros de la ciudad de Santiago de Cali, a fin de conocer su re-
levancia en la formación investigativa en los estudiantes de educación media, y de aque-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
3. Es la actuación idónea e integral que sale a flote en la solución de problemas de investigación en una situación y
contexto concreto, Por lo tanto se evidencia en el actuar, en el cual se involucran, articulan y engranan el ser (acti-
tudes), el saber (conocimientos) y saber hacer (aptitudes y procedimientos).
• Identificar las competencias necesarias para la consolidación de un perfil investigativo.
• Establecer niveles de desarrollo de las competencias que consolidan el perfil in-
vestigativo por grados y niveles de formación.
2 . FORMACIÓN IN V E S TIGATI V A
| 125
cesaria pero no suficiente para gestar ideas de investigación. Estas se transforman en
un problema de investigación en la medida en que se lea detenidamente alrededor del
4. La definición fue construida a partir de las siguientes:”Procedimiento reflexivo, sistemático, controlado y crítico que
tiene por finalidad descubrir o interpretar los hechos o fenómenos, relaciones o leyes de un determinado ámbito de
la realidad”. “Es una forma de plantear problemas y buscar soluciones mediante una búsqueda que tiene un interés
teórico o una preocupación práctica” (Ander, 1999).
5. La investigación formativa, tiene que ver, según Restrepo (2004) “con el concepto de “formación” de dar forma,
de estructurar algo a lo largo de un proceso. ...tal formación se refiere a veces a sujetos, particularmente a estu-
diantes que son preparados, a través de actividades desarrolladas en este tipo de indagación para comprender y
adelantar investigación científica, pero se refiere también a veces a la formación, estructuración o refinamiento de
proyectos de investigación y finalmente el termino es referido también a la formación o transformación positiva de
un programa o práctica durante la realización de uno u otra, como en el caso de una investigación-acción. No se
trata por tanto de un termino unívoco, sino de varias aplicaciones del mismo, genéricamente comunes – formar-
pero específicamente diferentes dar forma a diferentes proyectos de investigación, dar forma desde un proceso
investigativo, a una práctica o a un programa social, o formar al estudiante en y para la investigación.”
La investigación se asume entonces como una práctica encargada de generar procesos
de producción y generación de conocimientos subjetivamente nuevos (investigación for-
mativa) y entrampado en un discurso postmoderno, conocimientos objetivamente6 nue-
vos (investigación científica); la generación de este nuevo conocimiento implica pasar
por procesos de orientación en la identificación de los problemas que motivan esta pro-
ducción de saberes, además de los consecuentes estados de recuperación, reconstruc-
ción y reconfiguración, según el vínculo del proceso investigativo con los problemas y
necesidades del contexto cercano (institucional, local, regional y nacional), por lo tanto,
exige que la investigación adquiera un carácter institucional, el cual en Colombia7 se
ha materializado con la progresiva creación de un Sistema Nacional de Investigación
(SNCTI8: Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación) que establece los fines,
las políticas, los programas y la normatividad de los procesos de investigación y que
representa los referentes formales de las universidades. Desde este escenario, que se
constituye en una estructura hegemónica, la cual adquiere un carácter legitimador de
los procesos de investigación a nivel nacional, se orientan los propósitos e intenciones de
| 126
6. Esta trampa postmoderna se materializa en discurso de la objetividad, pese a que las comunidades académicas y
científicas son movilizadas desde sus intensiones instaladas.
7. Esta dinámica hegemónica de los procesos de validación de conocimientos, también se dan en la mayoría de países
latinoamericanos mediante la formulación de agentes regulatorios de los procesos investigativos
8. Hasta el año pasado esta sigla era SNCT, a partir de este año, la ley 1286 del 2009, amplio el horizonte del Sistema
e incluyo la innovación explícitamente en el Sistema.
Contextualizando esta definición a la formación investigativa9, se entenderá por esta:
“proceso por el que se adquiere una cultura investigativa en cuanto patrimonio personal
del sujeto investigador”
| 127
su impacto en estos mundos tampoco es relevante. De esta forma los destinatarios de
los productos de los insipientes procesos de investigación en las áreas de la ingeniería
La formación le apunta entonces al proceso evolutivo que vive el ser humano en el ejercicio
de sus potencialidades. Las actividades de formación son la mediación que genera y dina-
miza dicho proceso. Por consiguiente, la formación es un proceso que se dinamiza a través
de acciones orientadas hacia la transformación de los sujetos y las actividades de forma-
ción están asociadas a las actividades o a los procesos más generales de transformación
de los individuos. De esta manera se puede pensar que la formación para la investigación
transforma al estudiante en la medida que le facilita el desarrollo de habilidades que le
permitirán reflexionar sobre la forma como se aprende y transforma la realidad.
9. Comprende el conjunto de rasgos que caracterizan los modos de vida de un investigador (sujeto), manifestados a
través de proyectos de investigación (objetos), la forma de pensarlos y desarrollarlos (metodologías). Estas mani-
festaciones son creadas, apropiadas y transmitidas por el sujeto investigador como resultado de sus interacciones y
relaciones con un objeto de investigación y un problema de investigación, y se pueden presentar tanto en el plano
intelectual, como en el plano material, es decir, se considera cultura investigativa el desarrollo de un proyecto de
investigación, la forma de desarrollarlo, los criterios o reglas para evaluarlo, el sistema de investigación de una
institución para promoverlo, las herramientas informáticas para el seguimiento de proyectos (RedScienti). Engloba
la totalidad de elementos que el hombre ha construido sobre el mundo de la ciencia y la investigación, incluyendo
aquellos relacionados con el fomento, desarrollo, difusión de la investigación y la pedagogía de la misma.
Por lo anterior, formar para la investigación (Pineda, Uribe y Díaz, 2008) en Ingeniería
implica:
| 129
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Fuente: Elaboración de los autores
encuentra contiene diversidad de objetos interactuantes entre sí, algunos de los cuales
son determinantes para la existencia del objeto y por lo cual se consideran elementos
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
| 131
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Fuente: Elaboración de los autores con base en el Sistema de Investigación de Univalle
Para el análisis del mesosistema de investigación de las universidades de Cali con pro-
gramas de Ingeniería Electrónica, se hará ahora un análisis específicamente relacionado
con los grupos de investigación adscritos directa o indirectamente a los programas de
Ingeniería Electrónica, por esta razón, a continuación se tabula la información respectiva.
Tabla 1. Grupos de Investigación de Universidades de Cali (Electrónica)
En la tabla se puede apreciar que la participación más alta en el mesosistema de las uni-
versidades de Cali con programas de Ingeniería Electrónica es el de la Universidad del
Valle (58,3%), seguida de la Universidad Autónoma (33,3%) y en tercer lugar la Javeriana
(8,3%). Las Universidades Santiago de Cali y San Buenaventura a la fecha no tienen gru-
pos de investigación reconocidos por Colciencias en este campo.
| 132
la investigación que estos realizan. Para esta parte se analizará la calidad de la investi-
gación en línea con la cantidad de grupos por categoría en el escalafón, obteniendo un
promedio ponderado según los grupos de categoría A1 (ponderación de 5), categoría
A (ponderación de 4), categoría B (ponderación de 3), categoría C (ponderación de 2)
y categoría D (ponderación de 1). La fórmula matemática para el cálculo del promedio
ponderado (Pp) por universidad es:
Analizando la tabla en cuanto a calidad de la investigación, medida esta por medio del cál-
culo del promedio ponderado según la cantidad de grupos de investigación por categoría
en el escalafón. El análisis de la tabla ubica, en primer lugar en cuanto a calidad se refiere
a la Universidad del Valle (2,29); en segundo lugar está la Pontificia Universidad Javeriana
(2,0) y la Autónoma ocupa el tercer lugar (1,75). Los dos últimos lugares los comparten la
Universidad Santiago de Cali y la Universidad de San Buenaventura, sin grupos de inves-
tigación reconocidos por Colciencias y por lo tanto con nivel de calidad cero en promedio.
10. Esta tabla fue diligenciada por medio de un proceso de consulta a la página de Colciencias, específicamente en el
link de sistemas de información que enlaza con la plataforma ScienTI, realizando la consulta bajo el criterio: Grupos
por Institución, la consulta fue realizada el día 19 de Julio del 2009.
3.3 Macrosistema de Investigación (Nacional). Se iniciará el análisis del estado actual de
la investigación y la formación investigativa en ingeniería electrónica a la luz de la Ley 1286
de 2009. La figura 3 muestra la organización general del macrosistema.
| 133
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Fuente: Elaboración de los autores con base en (Colciencias, 2009a)
11. Valor tomado de la información oficialmente publicada en la página de Colciencias el 11 de Junio del 2009 (Col-
ciencias, 2009)
12. Esta tabla fue diligenciada por medio de un proceso de consulta a la página de Colciencias, específicamente en el
link de sistemas de información que enlaza con la plataforma ScienTI, realizando la consulta bajo el criterio: Grupos
por Programa Nacional de Ciencia y Tecnología, la consulta fue realizada el día 19 de Julio del 2009
siete programas cubren alrededor del 88% de grupos del SNCTI. Para encontrar la par-
ticipación de la ingeniería electrónica en el SNCTI, se analizarán las áreas de ingeniería
eléctrica (133) y ciencias de la computación (112), que son las dos áreas que estructuran
el programa de electrónica, telecomunicaciones e informática, los grupos de investiga-
ción adscritos a los programas de ingeniería electrónica están incluidos en el área de
ingeniería eléctrica, por lo tanto la participación de electrónica en el programa es de
53,2% y en el SNCTI es del 3,8%.
Valga reconocer que la cantidad total de grupos no está directamente relacionada con la
calidad de la investigación que estos hacen. Para esta parte se analizará la calidad de la
investigación en línea con la cantidad de grupos por categoría en el escalafón, obtenien-
do un promedio ponderado según los grupos de categoría A1 (ponderación de 5), cate-
goría A (ponderación de 4), categoría B (ponderación de 3), categoría C (ponderación de
2) y categoría D (ponderación de 1). La fórmula matemática para el cálculo del promedio
ponderado (Pp) por programa es:
| 135
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
A continuación se aplicara esta fórmula para el programa de electrónica, telecomunica-
ciones e informática:
Analizando la tabla en cuanto a calidad de la investigación, medida está por medio del
cálculo del promedio ponderado (1,71) según la cantidad de grupos de investigación por
categoría en el escalafón. El análisis de la participación en el sistema nacional de ciencia,
tecnología e innovación por cantidad de grupos del programa es aceptable, pues se está en
una posición intermedia; sin embargo, analizando el promedio ponderado la posición diez
(entre doce) es un punto crítico y obviamente a mejorar para futuras convocatorias en el
área de ingeniería electrónica.
el estudiante pasa de ser un sujeto pasivo a un sujeto activo. Se trata de dos modelos que
tienen relación directa y están enmarcados en la pedagogía activa o constructivita. En
este sentido, el EABP es una forma de obtener aprendizaje significativo.14
13. Existe a nivel mundial bastante información alrededor de de este método, pero manejada como dos procesos o mé-
todos separados: Enseñanza basada en Problemas (EAB) y Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), para efectos de
este proyecto se adoptaran los procesos de enseñanza y aprendizaje como sinérgicos y complementarios y por lo tan-
to inseparables, por lo tanto se abordara como un solo método que integra las posturas de los dos métodos: EABP.
14. La negociación y el intercambio de significados entre ambos protagonistas (profesor, estudiante) del evento inves-
tigativo, centrado en el problema de investigación se constituye así en un eje primordial para la consecución de
aprendizajes significativos.
Figura 3. Principios Básicos del EABP.
| 137
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Fuente: Elaborado por los autores con base en (Centro, 2009)(Restrepo, 2005).
El EABP busca una formación integral e investigativa en los estudiantes y conjuga la ad-
quisición de conocimientos propios de la disciplina específica de formación (Ingeniería
Electrónica), además de habilidades, actitudes y valores interdisciplinarios, por lo tanto,
se pueden señalar los siguientes, como objetivos del EABP (Centro, 2009):
| 139
• Estimula que los estudiantes se involucren más en el aprendizaje de-
En este marco de reflexión, el aula es algo mas que el espacio en el que solo se transmiten
ideas o pautas de comportamiento. Los procesos de socialización (académica, profesional,
investigativa) que se producen en ella ocurren como consecuencia de las practicas sociales,
de las interacciones que se establecen y desarrollan en ese grupo social (docentes y estu-
diantes). No solo es producto del currículo formal sino de lo que se da en cada uno de los
momentos en la universidad en los que los procesos de producción y reproducción de cono-
cimiento tienen lugar de forma alineal y activa, por lo tanto, el aula se puede asumir como
un espacio de negociación de significados, como espacio inserto en una estructura cultural
(multicultural y pluricultural), como un escenario vivo de interacciones implícitas o explici-
tas, de resistencias ocultas, siendo el más propicio para abordar procesos de enseñanza y
aprendizaje centrados en la investig-acción. En este sentido, los procesos de enseñanza y
aprendizaje desde una perspectiva de investigación pueden propiciar una transformación
progresiva en la formación de profesores y estudiantes a través de la reflexión y de la in-
dagación crítica. Hay que entender la enseñanza como un proceso destinado a facilitar el
aprendizaje y el desarrollo integral de los futuros profesionales para que los mismos sean ca-
paces de participar en la toma de decisiones, y de fundamentar dichas elecciones dado que
poseen un conocimiento construido de manera consciente y reflexiva, a partir de verdaderos
procesos de indagación y búsqueda constructiva. Tales procesos de formación han de ser
abiertos, flexibles y cooperativos, y deben responder al logro de un perfil de profesor y de es-
tudiantes capaces de producir y no sólo de reproducir (Osicka y otros, 2002) conocimientos.
Una de las estrategias por medio de las cuales se pueden transgredir los límites para fo-
| 141
mentar una cultura investigativa en los jóvenes estudiantes, mejor aún una contracultura,
Los componentes propios del plan de estudios involucran un conjunto de elementos que
buscan fomentar las actividades de investigación en el aula. Estos son: Proyectos Inte-
gradores (PI), Seminarios Integradores (SI), Temática de Grado (TG) y Proyecto de Grado
(PG). En este escenario el método por proyectos es el eje integrador y se convierte en un
elemento estratégico para la definición de acciones formativas, donde la comunidad aca-
démica (estudiantes y docentes), centrados en la curiosidad como elemento motivador,
se inicia en procesos de búsqueda e indagación para enfrentar la incertidumbre genera-
da por el conocimiento de la realidad. Ello implica una interacción dinámica e integrado-
ra entre los actores del proceso, mediada por búsquedas planificadas y sistemáticas que
propenden por una formación investigativa en docentes y estudiantes.
1 . REFERENCIA S BIBLIOGRAFICA S
| 143
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| 14 4
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UMBRAL 2000 – No. 11 – Enero 2003. [Consultado el 30 de Agosto del 2009].
8
CURRÍCULO H OLI S TICO - INTEGRAL 1
RE S UMEN
Esta comunicación intenta abrir la discusión sobre la realidad educativa y el papel que
| 145
juega el currículo en la formación de estudiantes y de las prácticas didácticas utiliza-
Por esta razón la esta ponencia se divide en cuatro partes. En la primera se reflexiona el
papel de la educación, deteniéndonos en algunos teóricos críticos de la educación. En la
segunda parte se tocan dos tendencias curriculares, mencionando los autores represen-
tativos en el debate. En la tercera describiremos algunos macrocontextos y microcon-
textos a tener en cuenta a la hora de proponer un proyecto curricular que nos permita
abordar la propuesta curricular holística-integral a partir de la filosofía de la ciencia.
1. Documento derivado de la investigación: “Currículo: una propuesta filosófica”, desarrollada en el marco de la tesis
de maestría en filosofía, Universidad Incca de Colombia.
1 . INTRODUCCIÓN
| 147
Al respecto se diría, en síntesis, que el proceso de enseñanza aprendizaje debe ser un
proceso de indagación, de crítica y construcción, identificando un imaginario social
3 . TENDENCIA S CURRICULARE S
Las teorías curriculares serán analizadas desde dos extremos. Las que ofrecen una pro-
puesta técnica muy detallada, presumiendo un alto grado de practicidad, que se limitan
a presentar fragmentos aislados y procuran ilustrar sobre determinadas actividades u
objetivos que tienen que ver con la enseñanza. Otra constituye la mirada holística, en el
marco del diseño curricular por procesos, que genera modelos de indagación o de inves-
tigación, de comprensión y crítica del profesor y del alumno, donde el profesor aprende
del estudiante; se trata de un currículo flexible, abierto, propositivo, electivo, integral y
conectado a los contextos culturales, sociales, políticos, económicos y que tenga claridad
en los avances de la ciencia y tecnología.
Entre los protagonistas de la tendencia técnica encontramos a Bobbit, Tyler, Kliebard y
Johnson. En la tendencia donde el currículo se convierte en un proyecto, están a Sten-
house, Apple y Kemmis. Veamos, grosso modo, algunos de sus planteamientos.
Igualmente plantea la formulación de algunos objetivos educativos que deberían ser pro-
pios de la escuela, proponiendo que se acompañen de un procedimiento y de temáticas a
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Por otra parte, el aporte de esta escuela tiene que ver con tres elementos claves para la for-
mulación de los objetivos: las disciplinas y los alumnos. Es importante el componente tecno-
lógico como mediación para lograr el objetivo. La gran preocupación está en los contenidos.
Esta corriente administrativista busca enfocar y proporcionar información sobre los as-
pectos estratégicos del negocio, y satisfacer los requerimientos operativos de quien toma
las decisiones y plantea los objetivos. La propuesta de administración por actividades se
diseña para empresas de producción, servicios o comercialización, nunca para la edu-
cación. Sin embargo, estas tendencias teóricas, propias de las empresas, por analogía
2. Citado por Gimeno Sacristán, El currículo, una reflexión sobre la práctica. Madrid, Ediciones Morata, 2007 p. 15-64
se trasladan a la educación. De esta manera, el estudiante se convierte en un objeto
manipulable a los intereses de la empresa, del mercado, convirtiendo al estudiante en
un técnico operativo que responde a la producción en serie pero sin ninguna reflexión
crítica, cosificado, operador y no oferente de conocimiento.
Tyler y demás investigadores consideran, por su parte, al currículo como una plataforma
estratégica y operacional, incluidos los objetivos y el seguimiento de la enseñanza a los
estudiantes a través del control, la evaluación como control, objetivos contra los que se
evaluará y los informes respectivos para quienes toman decisiones. Todo ello concebido
como una necesidad educativa para adiestrar.
| 149
Esta corriente se compromete con la emancipación del individuo, el desarrollo de la au-
En esta perspectiva el currículo no es algo que se construye como medio para conseguir
resultados; al contrario, constituye una investigación, fundamentalmente problémica,
donde la construcción de principios, lo axiológico, los valores educativos hacen parte
transversal en el desarrollo curricular. En esta propuesta el currículo permanece abierto
a la toma de conciencia de la esencia educativa y la aplicación en la realidad práctica. El
currículo es un proyecto educativo con actores, escenarios, propósitos y procedimientos
enmarcados en un contexto social y cultural.
blecer relaciones del objeto de estudio, el conocimiento que se tiene sobre dicho objeto,
integrando el contexto y la comunicación que se pueda ofrecer acerca de la experiencia
investigativa. La holística permite entender con mayor facilidad este proceso. En el pro-
ceso dialéctico, la afirmación de cada uno de los conceptos sucesivamente examinados
constituye la tesis; la afirmación del concepto contradictorio, la antítesis. De ellas brota-
rá la síntesis, que incluye a la tesis y la antítesis en una unidad superior, en la que ambas
están conservadas en momentos distintos.
| 151
la deconstrucción entra en terreno de la hermenéutica.
cuales articulan problemas y conocimientos de una o varias áreas. En este tipo de es-
tructura curricular es fundamental que se considere la articulación o interdependencia (y
no jerarquía, ni relaciones de aplicación) entre conocimientos y problemas y prácticas.
Esta articulación implica que la formación debe entenderse como un proceso que inte-
rrelaciona un campo de conocimientos y un campo de prácticas. De hecho, ésta no es
la forma dominante de la organización de núcleos. Aquí también la arbitrariedad hace
que se establezcan diferentes nomenclaturas: núcleos temáticos, núcleos problémicos,
núcleos integradores, etc., que a su vez pueden tener relación con los denominados ejes
(temáticos, problémicos, integradores).”
| 153
des, tiempo, organización institucional).
• La enseñanza se constituye en el enlace entre el profesor y el alumno, mediada
| 155
Si bien la sociedad ha creado la escuela y le ha asignado, histórica y culturalmente una
“función social”6. Noción que es ambivalente, en la medida en que las políticas estatales
Lo anterior, nos debe llevar a pensar en programas que salgan del espacio físico, para
insertarse en todos los espacios y momentos en los que transcurre la vida cotidiana de
los seres humanos que integran su contexto local y nacional.
Para concluir, la estructura del plan de estudios sustentada en créditos académicos, su-
pone en consecuencia, un tipo de mentalidad abierta y crítica, ubicada más en los fun-
damentos y en lo fundamental del proceso formativo integral, que en la costumbre y la
tradición; una mentalidad menos lineal y más compleja, es decir, un tipo de concepción
de integración de la formación, el contexto y los conocimientos, centrada más en el cam-
bio conceptual a través de la enseñanza-aprendizaje; en el desarrollo de competencias
que en el de contenidos; en el perfeccionamiento y la investigación de la enseñanza para
abordar los procesos de formación, dejando atrás la acumulación y repetición de infor-
mación; se centra más en las problemáticas socio-culturales de los contextos y menos en
las temáticas aisladas de las disciplinas y las ciencias.
En términos generales, se han asumido como propósitos de los créditos los siguientes:
• Fomentar la autonomía del estudiante para elegir actividades formativas que res-
pondan de modo directo a sus intereses y motivaciones personales.
• Fomentar la producción y el acceso a diferentes tipos de experiencias de apren-
dizaje flexible.
• Facilitar una clara organización de los deberes del estudiante en los periodos
| 156
estudiantes.
• Estimular en las escuelas a la oferta de actividades académicas nuevas, variadas y
la producción de nuevas modalidades didácticas y pedagógicas.
• Facilitar diferentes rutas de acceso a la formación profesional y, de esta manera,
la movilidad estudiantil dentro o fuera de la institución. (el concepto de movilidad
para nosotros no depende del numero de créditos, si no de la transformación de
la cabeza y del desarrollo de competencias).
• Posibilitar la formación en diferentes escenarios institucionales y geográficos que
signifiquen el mejoramiento de las condiciones personales, institucionales, socia-
les y económicas de los futuros profesionales. (Prácticas Académicas e intercam-
bio de estudiantiles).
• Incentivar procesos interinstitucionales de intercambio, transferencias y homo-
logaciones.
• Incentivar la investigación sobre la enseñanza de las disciplinas
| 157
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
El curso académico está referido en un primer lugar al estatuto disciplinar y profesional,
a la región y al campo del conocimiento, con lo cual, tiene que ver con la identificación
de las estructuras conceptuales, epistémicos y metodológicos básicos, del o los cam-
pos disciplinarios y profesionales, igualmente, con la consecución de las competencias
necesarias para el desempeño profesional, la investigación, y las relaciones con el con-
texto. Familiarizarlos con los principios que forman la estructura de las disciplinas del
conocimiento y a su vez, como estas a través de la experiencia, dan sentido a las cosas.
En su función formativa, el curso académico, contribuye a la constitución de perspec-
tivas teóricas, tendencias, enfoques, conceptos, categorías, métodos y problemáticas,
indispensables para la sedimentación de la base en el que se fundamenta o estructura el
ejercicio de la disciplina y la profesión.
En segundo lugar, tiene que ver con la didáctica, el curso académico puede estar cons-
tituido también por el conjunto de métodos, procedimientos, estrategias, medios, téc-
nicas, formas de organización y procesos evaluativos, de un saber específico, que po-
sibilitan tanto el reconocimiento de lo que sucede al interior del aula de clase. Tiene
que ver con los materiales de enseñanza de una disciplina, con la compresión total de
la disciplina, la didáctica distingue el por qué algunos estudiantes aprenden y maduran,
en tanto otros no lo hacen. Rompe con lo Inextricable.
El curso académico, en tercer lugar se relaciona con el contexto, con las transformacio-
nes culturales; modelos de desarrollo, político, social y económico; tendencias teóricas,
además por las problemáticas que atraviesan y configuran lo local, lo global y lo emer-
gente, los flujos que suceden en el orden de los acontecimientos, la eventualidad y el
momento presente. Vincular la tradición con el presente y lo prospectivo
de prácticas. Durante ese tiempo, el estudiante puede atender una actividad didáctica
como la clase magistral, participar en una discusión, trabajar con un guía en un taller
o laboratorio o realizar una práctica supervisada por un profesor, un instructor, un
profesional o un monitor.
Diagrama 2
| 159
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Sin duda alguna, la concreción al desarrollar un plan de estudios en cursos y créditos
académicos, constituye en una de las tareas más complejas que se conozcan. Se ma-
nifiesta en tanto engloba referentes problemáticos de difícil tratamiento,7 indicándose
la necesidad de acudir a la investigación y a la argumentación consistente y razonable
respecto a textos y contextos.
El laboratorio, las pasantías y el consultorio, toma la práxis como foco de reflexión, cons-
tituyéndose en el escenario donde se integra la práxis con la teoría. Los estudiantes
presentan propuestas escritas al inicio de cada uno de los semestres, allí sugieren la
7. El profesor Edgar Gracia en el documento a propósito de los créditos académicos invita a reflexionar sobre estos
conceptos: el problema de la modernidad vs modernización; el problema de las profesiones vs disciplinas; el pro-
blema de ciencia y tecnología, el problema de los valores vs la reconstrucción de una ética cívica; el problema de la
rigidez vs flexibilidad, el problema de la transmisión vs comunicación y apropiación del conocimiento; el problema
de la administración del curriculum vs los intereses que están presentes que generan diversas tensiones entre co-
nocimiento y aplicación; el problema de la pertinencia vs dinámica del contexto.
pregunta o la hipótesis provocadora y el espacio de la práctica. Con la pretensión, de que
los estudiantes pasen de las competencias simples a competencias complejas. El modelo
sirve de sustento teórico y punto de partida a la realización de múltiples investigaciones.
Con los resultados se contribuiría al avance en la práctica pedagógica universitaria, al as-
censo del proceso de enseñanza, acorta la distancia, a veces insalvable, entre la teoría y
práctica, enriquece la disciplina, pero lo más importante es la transformación del sujeto
y el aporte a la transformación social.
| 161
organizados y distribuidos sistemáticamente, permiten el aprendizaje y el desarrollo de
competencias, permite lograr el objetivo propuesto en los cursos académicos. El trabajo
Por lo mismo, el curso académico es un escenario formativo que conjuga el orden del apren-
dizaje con el orden de los valores, actitudes, conocimientos, habilidades, destrezas, prácticas
y procesos de investigación, que se logran o se potencian al interior de los mismos.
Se Anexan los instrumentos donde se concreta los cursos académicos. Además, el plan
de estudios donde se concreta la propuesta curricular y la política educativa, del nivel
nacional e institucional. Los primeros en Excel y lo segundo en flash.
| 163
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Figura 3. Planeación de los tiempos del crédito académico
Figura 4. Planeación de los cursos por semestre
| 16 4
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
| 165
• La cultura oral, tipográfica y audiovisual siguen presentes en la educación con-
temporánea.
7 . BIBLIOGRAFÍA
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
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EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
9
CURRÍCULO OFICIAL - E X PLICITO Y S U S
TRAN S FORMACIONE S EN EL MUNDO DE
LA S REPRE S ENTACIONE S INDÍGENA S 1
RE S UMEN
| 171
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Esta comunicación constituye una reflexión en el contexto del análisis de la educación in-
dígena frente al currículo oficial explicito o currículo occidental. Se entiende que el mundo
de las representaciones o cosmovisiones indígenas guarda relación con el currículo oficial-
explicito, en aspectos tales como los significados, creencias y símbolos construidos a lo
largo de su historia; diseño, implementación y evaluación del currículo; la cultura como
base del desarrollo del currículo orientado al desarrollo humano integral; interculturalidad
como aceptación de su propia cultura y reconocimiento de la otra, y construcción comuni-
taria del currículo sustentado en sus propias representaciones o cosmovisiones.
1. El presente documento fue publicado en la revista electrónica Quaderns Digitals Net. N°59. Septiembre de 2009.
ISSN 1575-9393
INTRODUCCIÓN
Desde la llegada misma de los colonizadores españoles a tierras del Caribe colombiano,
en particular a la subregión estratégica Sierra Nevada de Santa Marta hacia principios
del siglo XVI, comienza el sufrimiento indígena. Al alterarse su sistema de convivencia,
sus formas de relacionarse con la naturaleza, se altera igualmente su cosmogonía, su
mundo de representaciones; so pretexto de evangelización o catequización, se impone
un sistema de aculturación respaldado en un régimen colonial de rasgos feudales que
arrasa con todo un patrimonio ancestral, cultural, labrado en el devenir histórico de estas
comunidades que terminan refugiándose en las zonas más altas del macizo montañoso
para proteger sus vidas y sus legados.
En esta línea, como el mundo de las representaciones indígenas fue afectado por la mi-
sión capuchina, culturizando el proceso ancestral educativo indígena, desde 1916 hasta
1982, cuando fueron expulsados por la comunidad de Nabusimake (Mendoza, 1995, p.3.
2000, p.4). Desde entonces se inicia un proceso de reconstrucción social de su imagi-
| 17 2
nario colectivo en las distintas comunidades a partir de una dinámica educativa propia
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
que lucha por mantener la identidad cultural a pesar de las influencias de currículos
orientados desde principios y enfoques de la cultura occidental.
Este nuevo escenario entraña reformas en el sistema de formación docente, y tiene como
antecedente desde 1989 la formación de docentes indígenas bajo el sistema de profesio-
nalización conducente al título de bachilleres pedagógicos (MEN & GTZ. 1996. p. 32)2,
del cual se formaron 26 maestros en tres grupos con diferentes niveles académicos que
permite transitar hacia un perfil de educador indígena con arraigo en su cultura y tradi-
ciones, fortaleciendo el conocimiento propio y acopio del currículo oficial como apoyo
que enriquece su cultura, más no la determina.
En este contexto, hacia 1995, con el decreto 804 el Ministerio de Educación Nacional
Colombiano reglamenta la educación para los grupos étnicos, y con ello, la formación
de maestros profesionales, en razón de implementar el currículo oficial bajo los princi-
pios de la etnoeducación: integralidad, diversidad lingüística, autonomía, participación
comunitaria, interculturalidad, flexibilidad, progresividad y solidaridad, apareciendo la
propuesta curricular en el grupo IKU, el cual habita cerca de las cuencas de los ríos Fun-
dación, Aracataca, Don Diego y Palomino, (MEN & GTZ.1996. p.32)2, contemplando siete
áreas de conocimiento: Lengua Materna, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Español,
Matemáticas, Artesanías y Agropecuarias, sobre las cuales debe desarrollarse la práctica
pedagógica que incluye ahora conocimientos tradicionales. Sin embargo, los docentes
terminaron implementando adaptaciones aisladas de los programas oficiales y creando
| 17 3
propuestas apartadas, no discutidas con las autoridades indígenas.
Añádase a lo anterior que no basta con las políticas de etnoeducación. No solo se requie-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Sobre la base del informe de investigación realizada por el MEN & GTZ (1996, p. 75), la
propuesta curricular que se llevaba a cabo en dicha comunidad, algunas veces muestra
que era incoherente con la práctica. En ella se acordaron unos criterios y se hacían otras
cosas. Ejemplo de ello es el refuerzo de la primera lengua en los primeros años escolares;
también se observa que había un desfase en el sistema curricular, en tanto se excluían
objetivos, metodologías y evaluación. Del mismo modo se aprecia la falta de unificación
de criterios en el afán de implementar el currículo tradicional indígena.
| 175
rricular, aspectos como los siguientes: convertir el currículo IKU para la educación básica
De otra parte, en el documento (Yánez, s.f. p.11) se reflexiona acerca de los currícu-
los orientados a las comunidades indígenas, estableciendo dos corrientes: la bilingüe
bicultural y la bilingüe intercultural; de la primera se concibe la integración del grupo
nativo a través de su lengua vernácula a un proceso de asimilación a la cultura occi-
dental. Desde esta perspectiva se pretende acelerar la integración o más bien la des-
integración de la identidad indígena mediante la imposición de la lengua castellana.
En cuanto a la segunda, ésta surge como alternativa a la primera, en tanto reconoce a
los grupos indígenas en su identidad y contexto sociocultural, su cosmogonía, según
refiere Yánez (s.f. p. 14):
4. Mamos, son las personas indígenas que ostentan la autoridad moral y espiritual en el contexto de las culturas
indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta de Colombia.
Además, si bien el currículo es un punto de partida, no lo es todo; hace parte de un
sistema más general. Desde la perspectiva sistémica-sistémica planteada por Dávila &.
Maturana (2009. p. 3), ese currículo indígena es un habitar local en la matriz más am-
plia que lo contiene y que resulta de la convivencia y de la forma en que viven su propia
cotidianidad, estableciéndose una matriz relacional del currículo con otros componentes
socio culturales, verbigracias las dimensiones organizacionales, el rol o perfiles de los
protagonistas del acto educativo, los sistemas de selección, producción y distribución de
conocimientos o saberes autóctonos.
Dado que hace muy poco, durante las actividades del Taller del Caribe Colombiano (2007)
realizado en la ciudad de Cartagena, los mandatarios e intelectuales de la región firmaron
el “Compromiso Caribe” en razón de sacar adelante a la región en materia social, política,
económica y cultural. Las investigaciones venideras han de enfocarse en la educación
como eje de desarrollo y conservación de la cultura indígena, como punto de partida im-
portante para cerrar brechas entre los diferentes sectores de la sociedad, especialmente
cuando se pretende rediseñar o resignificar el currículo escolar para adecuarlo de manera
eficaz y eficiente a la realidad contextual de las comunidades indígenas atropelladas por
sistemas colonialistas de dominación y deterioro de la identidad cultural, que terminan en
ultimas siendo factor de exterminio del patrimonio étnico colombiano.
| 17 7
la presencia de nuestros hermanos mayores, quienes a través de sus resistencias han
Ahora bien, para avanzar en el desarrollo regional Caribe, la educación, la cobertura y ca-
lidad como punto del compromiso Caribe apunta a fortalecer la etnoeducación bilingüe,
desde la interculturalidad auténtica, del respeto mutuo, implica darle trascendencia a
inversiones en el campo educativo, y siendo estos tipos de proyectos los que pueden con-
ducir hacia modelos alternativos de educación orientados al desarrollo sostenible de la
calidad de la educación en contextos biodiversos que reconocen cómo las comunidades
humanas son la base de los proyectos educativos construidos de manera participativa
en la perspectiva de la sociedad democrática, pluricultural y solidaria que anhelamos.
CERTEZA S E INCETIDUMBRE S
De lo anterior surgen preguntas más que respuestas ciertas. Como ejemplo de ello plan-
teamos unos primeros interrogantes:
¿Como la cultura indígena sirve de puente o barrera a los procesos sostenibles de construc-
ción colectiva de un currículo integral y contextual?
¿Cómo la cultura indígena se reconoce a sí misma y a su vez acepta a la otra para pro-
mover juntos el desarrollo sostenible de la calidad de la educación como calidad de vida?
| 179
realidad sociocultural, política y económica?
A partir de las reflexiones anteriores acerca de la problemática del currículo oficial ex-
plicito y sus implicaciones en el mundo de las representaciones indígenas en el entorno
del macizo montañosos Sierra Nevada De Santa Marta, se plantea a modo de conclusión
los siguientes aspectos, esperando que den lugar al debate franco para empezar nuevos
abordajes del currículo y los procesos de mejoramiento de calidad de la educación en las
escuelas indígenas, en la perspectiva de calidad de vida de las comunidades.
6.
de espaldas a la transformación de las realidades contextuales. En este sentido, al
igual que Kemmis(1990), se asume un enfoque autoreflexivo de IAP, en el cual se
trasciende la posición positivista de reducción a la racionalidad instrumental y a
una aparente objetividad o neutralidad de los investigadores en sus discursos, al
expresarse en una forma de acción en tercera persona; en contraste, el compromiso
epistemológico de la IAP se dirige a los investigados en primera persona (nosotros),
en una relación horizontal de teoría y práctica, en la cual se parte de la práctica para
transformarla desde un interés emancipatorio y no solo técnico o interpretativo.
Congreso de la república de Colombia. (1998) Ley 115 de 1994. Bogotá. Ed. El Pensador.
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10
Los componentes personales y no personales
del proceso de formaciÓn del docente en
E d u c a c i ó n P r e e s c o l a r e n y pa r a l a d i v e r s i d a d
dentro del Modelo Didáctico de Diseño
Curricular en la Universidad Tecnológica
d e l Ch o c ó - C o l o m b i a
| 183
(Docente Universidad del Chocó)
De acuerdo con Castillo, M. (2002, pág.2), “la sociedad reclama de los sistemas educa-
tivos elevar la calidad sobre bases netamente científicas, de lo cual resulte la formación
de profesionales capaces, comprometidos con su encargo social, en el desempeño prota-
gónico de la solución óptima de los problemas que cotidianamente se le presentan en su
labor, desde una sólida preparación básica, arraigada en valores éticos que le permitan
| 184
1. Castillo, M. Formación del modo de actuación profesional del profesor de la disciplina Historia de Cuba. Tesis
opción de grado científico de doctor en Ciencias Pedagógicas. Pinar del Río-Cuba 2002, Pág. 2
De igual manera, la formación del docente se considera un recurso indispensable para
buscar las mejoras y el perfeccionamiento que la sociedad actual reclama a los siste-
mas educativos, teniendo en cuenta aspectos de gran relevancia como el fortalecimiento
de criterios éticos, la planeación, organización y desarrollo de prácticas pedagógicas
reflexivas y su inserción en los procesos de investigación formativa. No resulta casual
que los países del sur mantengan un estado de alerta ante el avance incontenible de la
globalización neoliberal y lo que representa la pérdida de la hegemonía de los estados
nacionales para la preservación del patrimonio histórico-cultural de los principios de
idiosincrasia y autonomía de las diversas regiones.
| 185
sociedad contemporánea.
DE S ARROLLO
Los componentes del modelo son: la diversidad del contexto y el proceso de formación
profesional en Educación Preescolar.
Diversidad del Contexto. El modelo didáctico del diseño curricular que se plantea para
estructurar la carrera de Licenciatura en Educación Preescolar en la Universidad Tec-
nológica del Chocó, parte de este componente entendido, según Álvarez de Z, C. (2001,
pág.54), como “un elemento esencial del objeto, del proceso que en su ordenamiento,
en relación con otros componentes, conforman su estructura”2. Como se sabe, el país es
pluriétnico y multicultural, y el departamento del Chocó materializa con gran detalle esta
diversidad, en tanto que:
y las leyendas, que para cada una de las etnias y grupos sociales asentados en la
región, significa lo sobrenatural e ideal. De igual manera, cada uno de estos gru-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
pos tiene una visión diferente de relacionarse con la naturaleza, a tal punto que
ha convivido con ella durante siglos y ha aprendido de los mismos procesos de
sanación espiritual y biológica.
La diversidad cultural y étnica se manifiesta en el desarrollo del conocimiento a
partir de las diferentes etnias culturales presentes en el contexto y las similitudes
que existen con una cultura mayor. Este componente posibilita el análisis median-
te el cual el futuro docente reconoce la diversidad como elemento presente en el
contexto en que actúa, para luego trabajar estos contenidos con los niños desde
edad temprana (0-6 preescolar), lo que posibilita la construcción de ciudadanos a
partir de la democracia presente en la Constitución Política de Colombia (1991).
Estos elementos culturales y étnicos no son ajenos a la escuela, ya que desde los planes
de estudio se deben abordar, a tal punto que no solo físicamente se conviva en la insti-
tución escolar sino en el conocimiento del otro, en sus valores, para elaborar contenidos
comunes que acerquen sin discriminaciones hacia el otro como diferente.
2. Álvarez de Z, C. (2001). Diseño Curricular. Talleres Gráficos KIPUS. Cochabamba –Bolivia.,pág. 54.
significa no ver al otro como diferente, sino diverso. Por ello debe ser respetado en su
forma de pensar, de actuar, de manifestar los valores materiales y espirituales de su cul-
tura dentro del proceso de desarrollo de las relaciones sociales.
| 187
direccionamiento del proceso formativo de los niños de 0 a 6 años de esta región con las
particularidades propias de la edad y las peculiaridades de la diversidad del contexto an-
Dentro del proceso formativo del educador de Preescolar en y para la diversidad, se debe
garantizar la organización de los componentes académico, investigativo y laboral, asocia-
da a una una lógica intención formativa.
3. Álvarez de Z, C. (1999). Didáctica. La escuela en la vida. Editorial Pueblo y Educación. La Habana –Cuba. pág. 10.
Lo académico: Supone el conjunto de modos de organización surgidos del ejercicio de
la enseñanza. Los contenidos se estructuran en campos de formación, núcleos interdis-
ciplinarios y subnúcleos diseñados alrededor de problemas profesionales pedagógicos
que deben ser abordados interdisciplinariamente. Debe garantizar de forma paralela una
formación teórica sólida y actuación independiente, crítica, creadorora, hasta llegar a
una transformación renovadora a través de la práctica investigativa.
4. Díaz Domínguez, T. (2004). Pedagogía y Didáctica de la Educación Superior. Colec. autores ESUMER. Serie Formación. pág.34
los objetivos constituyen aquel aspecto del proceso que mejor reflejan el carácter social
del mismo y orientan la aspiración de la sociedad; además, establece en un lenguaje
pedagógico la imagen que se quiere formar de acuerdo con el encargo social planteado
por la escuela. De tal manera que el objetivo expresa el modelo pedagógico, los valores
y niveles de actuación profesional a lograr, en articulación con las expectativas, caracte-
rísticas y necesidades de los estudiantes.
Los objetivos constituyen la guía para la reflexión individual y colectiva de los estudian-
tes y de los profesores. De vital importancia en este currículo resulta formular un objetivo
adecuado que refleje en sí mismo la intención de formar ese profesional de la Educación
Preescolar identificado con el contexto en que se va a desempeñar profesionalmente. El
objetivo de la carrera queda formulado en los siguientes términos: al finalizar la carrera,
los egresados serán capaces de dirigir el proceso de formación preescolar, atendiendo a
las peculiaridades de la diversidad del contexto chocoano, conscientes del significado de
su profesión, que debe estar encaminada a orientar o impulsar los procesos de desarrollo
| 189
infantil en términos de formación de su personalidad, en una visión de integración total,
de la escuela, la familia, la comunidad, los medios y demás instituciones que inciden en
5. Álvarez de Z, C. (2001). Diseño Curricular. Tercera edición. Talleres Kipus. Cochabamba-Bolivia. pág.57
Al ser el contenido el portador de la cultura que enriquece el conocimiento y el compor-
tamiento humano, de ello depende el cumplimiento del objetivo trazado, para lograr la
formación del profesional necesitado y deseado por la sociedad chocoana.
A partir de estos supuestos, el diseño curricular que propone la autora de esta comunica-
ción, revela una estructuración de los contenidos en campos de formación (el Humanís-
tico y Social, el Pedagógico Curricular, Investigación- Práctica y el de Saber Especifico);
estos organizan los núcleos interdisciplinarios (lo Humano como construcción social, la
comunicación humana, pedagogía y epistemología, sistema educativo colombiano, prác-
ticas y proyectos pedagógicos y formación específica) y estos se concretizan en los sub-
núcleos. Todos ellos tributan al conocimiento y tratamiento de la diversidad chocoana.
lograr el objetivo en forma más eficiente, lo que equivale a alcanzar el objetivo pero
empleando el mínimo de recursos humanos y materiales”6. Díaz D, T. (2004, pág.35).
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
6. Díaz Domínguez,T. Pedagogía y Didáctica de la Educación Superior. Colección autores ESUMER. Serie Forma-
ción. pág.35.
7. Álvarez de Z, C. Didáctica: La Escuela en la Vida. Editorial Pueblo y Educación. La Habana. pág. 16.
En la formación del profesional de la Educación Preescolar son de gran importancia el
método investigativo y el de elaboración conjunta, entre otros; así mismo, en la enseñanza
preescolar es característica la utilización del juego didáctico como método. La propuesta
de un diseño curricular en y para la diversidad dimensiona el juego didáctico ocupacional
como modelo simbólico de la actividad profesional; mediante él mismo y sus relaciones
con otros métodos lúdicos de enseñanza es posible la construcción del conocimiento, el
nivel de información y la investigación sobre la realidad contextual chocoana.
| 191
Según Piñón (1999), citado por Castillo, M (2002, pág. 85), el método investigativo de
en las actividades escolares se debe vincular todo el acervo cultural dado por diferentes
manifestaciones, verbigracia las rondas, las danzas, cantos, adivinanzas, cuentos re-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
10. Díaz Domínguez,T. Pedagogía y Didáctica de la Educación Superior. Colección autores ESUMER. Serie Formación.
pág.36.
luación ayudarán a que los estudiantes formen una valoración adecuada de sí mismos, lo
cual contribuye al crecimiento personal. La misma debe relacionarse con los avances de
los estudiantes a través de su proceso de formación y la realización del trabajo durante
los años de la carrera.
Componentes personales
Los estudiantes. Son protagonistas del proceso enseñanza-aprendizaje porque son por-
tadores de esa diversidad, aportan los rasgos distintivos de su cultura, sus experiencias,
sus conocimientos previos, sus intereses y motivaciones, lo que exige tener en cuenta
su cultura, sus motivaciones, otorgarle una educación que respete sus particularidades.
| 193
pueden dar solución a los problemas profesionales a partir del contexto real, de la escuela,
de la comunidad, de la familia en relación con otros agentes educativos que propicien la ac-
Dicha práctica debe estar en constante proceso de perfeccionamiento, de tal modo que
le permita enriquecer su referente conceptual para poder asumir la dirección del proceso
educativo, esencialmente el asesoramiento para la búsqueda y almacenamiento, produc-
ción, construcción y utilización de la información.
El grupo. Desempeña un importante papel, dado que las diferentes formas de interacción
favorecen los Interaprendizajes; además, enriquece la actitud profesional a partir de los re-
ferentes individuales y grupales, de las reflexiones colectivas y de las relaciones interperso-
nales, las cuales permiten que el proceso enseñanza aprendizaje sea instructivo, educativo
y desarrollador. El grupo en sí mismo es portador de los distintos elementos constitutivos
de la diversidad chocoana, por tanto juega un papel importante en el intercambio y en-
riquecimiento de los diferentes referentes de los conocimientos, que se revelan en cada
| 194
actividad que desarrolle. El aprender a vivir juntos, el formar parte de un mismo proceso
orgánico y estructurado pedagógicamente desde las premisas que requiere el profesional
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Así mismo se relacionan directamente con los medios y las formas, pues son los componen-
tes dinamizadores del proceso, donde los medios, como expresión del método, van desde
los convencionales, como los elaborados con materiales propios de la región, hasta los do-
cumentales, historietas, manifestaciones religiosas, carnavales, alimentación, entre otros.
Entre las formas son de gran relevancia los talleres integrativos con la familia y la comuni-
| 195
dad, conferencias, conversatorios, exposiciones, salidas de campo, visitas a museos, zoo-
lógicos, jardín botánico, bibliotecas, parques recreacionales, instalaciones deportivas, etc.
CONCLU S IONE S
Castillo, M. Formación del modo de actuación profesional del profesor de la disciplina His-
toria de Cuba. Tesis opción de grado científico de doctor en Ciencias Pedagógicas. Pinar
del Río-Cuba 2002,
MEN (2003). Ley General de Educación o ley 115 de 1994. Editorial Unión Ltda.
11
H ERRAMIENTA S PARA EL FORTALECIMIENTO
CONCEPTUAL EN EL DE S ARROLLO DE LA S
COMPETENCIA S MATEMÁTICA S ( IAP )
RE S UMEN
| 197
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Esta propuesta se origina por los bajos resultados obtenidos en las diferentes pruebas
aplicadas por el ICFES desde los años 1999, 2000 y 2001, cuando se implementaron las
pruebas por competencias. La evaluación es un proceso continuo e integral en la ense-
ñanza de la matemática; no solo basta dar información a diario, sino conocer realmente si
los estudiantes están aprendiendo, si verdaderamente los alumnos son competentes a la
hora de evaluarlos y, además, si se cumplen los estándares mínimos exigidos por MEN.
Según LLECE (2005), se entiende por competencia matemática la capacidad de adminis-
trar nociones, representaciones y utilizar procedimientos matemáticos para comprender
e interpretar el mundo real. Esto es, que el alumno tenga la posibilidad de matematizar
el mundo real, lo que implica interpretar datos; establecer relaciones y conexiones; poner
en juego conceptos matemáticos; analizar regularidades; establecer patrones de cambio;
encontrar, elaborar, diseñar y/o construir modelos; argumentar, justificar; comunicar pro-
cedimientos y resultados.
Es conocido que los estudiantes de las diferentes instituciones educativas del Departa-
mento del Magdalena y en particular en el Distrito de Santa Marta presentan deficiencias
en interpretar, argumentar y proponer (competencias: IAP) en diferentes contextos
ante una situación de la vida cotidiana “problemas del colegio, exámenes, pruebas ICFES,
prueba SABER y exámenes de admisión”; más aún en la solución de problemas de otras
áreas del conocimiento, tales como: Ciencias Naturales y Ciencias Sociales; correlacio-
nando conceptos básicos de Matemática en diferentes temas de estas áreas. El bajo nivel
mostrado en las diferentes pruebas implementadas por el MEN (ICFES, SABER, EXAMEN
NACIONAL), puntualizando según el ICFES (2009) ver tabla 01 en la I.E.D. Once de No-
viembre en el área de Matemática con promedios de 3 Y 4 puntos y categorización bajo
entre los años 2000 y 2002, nos demuestra que debemos implementar experiencias que
eleven estos resultados y, en particular, que los estudiantes demuestren ser competentes.
| 198
Tabla No. 01
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
ENFO Q UE TEORICO :
| 199
ficativo, el constructivismo y los nuevos modelos pedagógicos. Expresa Ausubel, (1976)
que el origen de la Teoría del Aprendizaje Significativo está en el interés que tiene por
Tabla No. 02
Según León E. J. (2006), el ser humano tiene la disposición de aprender -de verdad- sólo
aquello a lo que le encuentra sentido o lógica. El ser humano tiende a rechazar aquello a lo
que no le encuentra sentido. El único auténtico aprendizaje es el aprendizaje significativo,
el aprendizaje con sentido. Cualquier otro aprendizaje será puramente mecánico, memo-
rístico, coyuntural: aprendizaje para aprobar un examen, para ganar la materia, etc. El
aprendizaje significativo es relacional. El sentido lo da la relación del nuevo conocimien-
to con conocimientos anteriores, con situaciones cotidianas, con la propia experiencia y
con situaciones reales, entre otras posibilidades. Básicamente está referido a utilizar los
conocimientos previos del alumno para construir un nuevo aprendizaje. Por otra parte
Lozoyosa M. E. (2007) dice que el maestro se convierte sólo en el mediador entre los
conocimientos y los alumnos, ya no es él quien simplemente los imparte, sino que los
alumnos participan en lo que aprenden, pero para lograr la participación del alumno se
deben crear estrategias que promuevan en este disposición y motivación para aprender.
| 201
Por su parte, ABDÓN I. (2000, p. 9) expresa que el propósito de la evaluación es descu-
La evaluación no debe ser solo para el estudiante, el maestro también debe autoevaluar-
se y ser evaluado por el estudiante, ya que la mirada que siempre prima en los ejercicios
evaluativos es la del docente. La evaluación ha sido una actividad propia del profesor.
Es necesario que el profesor continúe evaluando para determinar qué tanto han apren-
dido los estudiantes y cuáles son las dificultades para que de esta manera reoriente las
actividades pedagógicas. Sin embargo, a quien más le interesa la evaluación es al propio
estudiante, es él quien puede y debe evaluarse a sí mismo (autoevaluación). El ejercicio
también puede hacerlo junto con otros compañeros (coevaluación). El trabajo en gru-
po permite el intercambio de información enriqueciendo el conocimiento de cada cual.
ABDÓN I. (2000, p. 11). Existen varios medios para evaluar: los ejercicios prácticos,
en los cuales los educandos mecanizan y toman la habilidad necesaria para aprender a
desarrollar ejercicios; las tareas, cuyo propósito es fortalecer lo aprendido en clase; los
talleres en grupo; el trabajo en el tablero; las exposiciones; las evaluaciones en grupo; las
pruebas objetivas individuales; las investigaciones en diferentes textos; las consultas en
internet y el uso de la tecnología.
aspectos que están integrados y que configuran la competencia como tal: el conocimiento
matemático, la comunicación y las situaciones problema.
METODOLOGÍA
Veamos algunas. La clase magistral (aprendizaje conductista) que el docente aplica al inicio
de sus labores en clases previamente preparadas. Talleres en clase (escritos en el tablero),
para fortalecer los conceptos fundamentales y estructurar el pensamiento matemático con
la participación del docente y del estudiante activo, con participación activa y actitud posi-
tiva, con ganas de aprender y ampliar los conocimientos. Evaluaciones en grupo e indivi-
duales con el propósito de analizar fortalezas y debilidades, con la finalidad de socializar,
intercambiar y discutir, con un análisis crítico y argumentativo, con capacidad de enfrentar
instrumentos fuera del contexto del aula. Herramientas pedagógicas, orientadas a fortale-
cer competencias, ilustrar situaciones donde el estudiante inicie el fortalecimiento de sus
desempeños. Instrumentos, exposiciones, material donde el estudiante implementa cono-
cimientos para luego construir los propios de tal forma que argumente no solo la situación
verdadera sino también las situaciones (falsas) que no corresponden al problema planteado,
a fin de estructurar el pensamiento matemático. Cuadernillos. Material de trabajo elaborado
por el gobierno nacional para introducir al estudiante en lo que realmente se quiere por
parte de la institución mejorar los niveles en las diferentes pruebas, con la participación
de los docentes y directivos. Simulacros. Material de trabajo implementado por el ICFES
y otras instituciones las cuales buscan fortalecer, las competencias y las habilidades para
enfrentar las pruebas y los diferentes exámenes; son diseñadas por las instituciones tanto
en el campo académico como en el campo laboral con la participación de los directivos.
Socialización de resultados y retroalimentación punto por punto encaminado a fortalecer
debilidades y organizar el pensamiento matemático. Encuentros. Evaluaciones aplicadas
por diferentes instituciones. Prueba saber, prueba de estado, examen de admisión Univer-
sidad del Magdalena, Examen del SENA, examen instituciones laborales.
ANÁLI S I S DE DATO S
En los diferentes instrumentos que se han aplicado a los estudiantes en estos últimos
años están las guías de aprendizaje, los exámenes con problemas por competencia, ex-
posiciones en grupo, pequeños simulacros y, lo más preciso, cuadernillos con problemas
diseñados por el Icfes, los cuales apuntan a fortalecer las competencias a través de pro-
blemas que implican análisis e interpretación. Veamos un ejemplo:
| 203
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Ello muestra una categoría medio en los diferentes años. Otra de las preguntas en forma de
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
diagramas, en la cual los estudiantes deben interpretar y argumentar para poder proponer:
Los educandos en la pregunta 27.
En el año 2008 de los 18 estudiantes el 45% acertó y el 55% falló. En el año 2009 el 47%
contestó bien y el 53% mal. De lo que se puede derivar que los estudiantes hacen una in-
terpretación y una argumentación en términos medios, es decir las competencias no están
desarrolladas en su más alto nivel, dado que al proponer no hay una buena elección. De todas
formas, los estudiantes con todos estos procesos de enseñanza mejoran sus competencias, y
| 205
lo más importante, fortalecen los conocimientos básicos del área de matemáticas y sistemas.
Algunos de los logros son los que se relacionan en seguia. Reconocimiento de la ins-
titución por parte de la comunidad educativa y de diferentes instituciones regionales
“Universidad del Magdalena” y nacionales “Asociación Educativa de Educadores Ma-
temáticos ASOCOLME”. Se inicio el ciclo de capacitaciones a todos los docentes de la
institución para mejorar las competencias matemáticas. Cartillas con problemas donde
se evalúa por competencias. Cartillas estilo Pruebas Saber. Socialización a docentes (año
2007) de los resultados de la prueba Saber grado 5º y grado 9º área matemáticas. Do-
cumento sobre resultados prueba ICFES y Saber. Aplicación didáctica en los conceptos
básicos de matemáticas. Exploraciones de encuentros con la Universidad del Magdalena.
Además, indicadores de evaluaciones muy positivas. Experiencia presentada en el Foro
Distrital sobre Evaluación de aprendizajes (AÑO 2006). Experiencia presentada en la III
jornada de investigación educativa y pedagógica, y III jornada de experiencias significa-
tivas de los estudiantes “Joven investigador” programada por el centro de investigacio-
nes educativas y culturales CEINVED. Experiencia presentada en el Foro Distrital sobre
Calidad de la Educación 2010 año del Bicentenario.
| 207
ICFES (2009) Boletín No. 93 Bogotá 13 de Noviembre de 2009. Instituto Colombiano de
Fomento a la Educación Superior. Bogotá Recuperado el 20 de Abril del 2010. http://
RE S UMEN
| 209
Esta comunicación es resultado de la investigación en proceso “Evaluación del Modelo
La evaluación ha de considerarse como soporte para el mejoramiento, dado que hay una
| 210
del objeto de formación, pero integrada en torno al sujeto-objeto que involucra. Hablar
de evaluación en educación implica referirse a su esencia, su finalidad y a su estructu-
ra; significa, del mismo modo, equipararla con la calidad de la educación. Ésto es, una
evaluación en la que su carácter abarcador impacte igualmente en el docente y le lleve a
revisarse a sí mismo; una evaluación en la cual se considere tanto lo cuantitativo como lo
cualitativo y tenga en cuenta procesos, contextos, aprendizajes, impactos.
Acorde con estas apreciaciones, instituciones como la Universidad del Magdalena infie-
ren que, por la educación el hombre accede a la dignidad humana e impulsa el cambio
social; además, por ella se construye la autonomía nacional y se promueve el desarrollo
integral mediante la formación de una conciencia histórica en pleno desarrollo de la de-
mocracia. Por consiguiente, sus políticas educativas se refieren a la democratización del
sistema y la promoción del hombre, al desarrollo autónomo integral, a la innovación y la
capacidad crítica y a la regionalización de la educación que imparte.
Para esta razón la Universidad del Magdalena ha concebido, desde su modelo pedagógi-
co, no sólo la formación de los individuos sino, además, la reafirmación de su naturaleza,
de sus propósitos, de su justificación, de sus metodologías y estrategias; de su ubicación
en el espacio y en el tiempo; es decir, de ese todo integral a través del cual le da sentido
a la curricularización de sus acciones.
Más aún, la Institución siente y aprecia que su modelo pedagógico es al mismo tiempo
instrumento analítico y guía conceptual que integra al alumno, al docente, a la institución
como ente gubernamental, a la comunidad, a la cultura; por lo tanto considera como
válido y pertinente la revisión del para qué de su sentido, en aras replantear enfoques y
estrategias educativas con cierta periodicidad; delinear y obtener o suministrar informa-
ción, mejorar los programas y, por ende, mejorar la calidad de la educación.
| 211
Por consiguiente, pretende dar respuesta a interrogantes tales como: ¿Cuál ha sido la
A su vez, los ciclos a los cuales se hace referencia se desarrollan desde la dinámica de
la acción, observación, reflexión; con ellos los agentes educativos de la comunidad aca-
démica participantes en el proceso están viviendo la experiencia y se están convirtiendo
en investigadores de su propio quehacer cotidiano. De la misma manera, lo cuantitativo
ha permitido utilizar métodos estadísticos para el diseño muestral, para el análisis de
| 212
| 213
ción, 4) elaboración y entrega del informe final.
Como fase aún en ejecución, ha sido posible afinar el proyecto y someterlo a mayores
procesos de rigurosidad científica mediante la participación en convocatorias internas
lideradas por la Vicerrectoría de Investigación pero con el escrutinio de reconocidos pa-
res nacionales, al tiempo que se pretende garantizar, especialmente, la autorregulación
o potenciación del Modelo Pedagógico construido colectivamente. Así, se asegurará el
empoderamiento de los sujetos en torno al sustento teórico y la puesta en contexto del
mismo relacionado con los diversos fundamentos a partir de los cuales la Universidad del
Magdalena interpretará, diseñará, ajustará y proyectará la realidad pedagógica.
Pero para que ese proceder metodológico encuentre solidez y armonice con la esencia del
objeto de estudio, se ha iluminado el trabajo desde un marco teórico construido durante el
proceso de investigación. Por él se tiene claro que por las nuevas exigencias requeridas a
la educación superior en la aldea globalizada, la Universidad del Magdalena es consciente
de la importancia de estar actualizada en el conocimiento de las nuevas tendencias educa-
tivas, de la imperiosa necesidad del desarrollo y permanente actualización de las ciencias,
el trabajo investigativo, de las habilidades y competencias individuales y colectivas, de la
conveniencia del trabajo mancomunado para vencer obstáculos y de brindar garantías para
el mejoramiento continuo. De este modo pretende contribuir a la calidad demandada.
Al respecto Alvin Toffler afirma: “Preparamos a los chicos para trabajos que, en su esen-
cia, serán una suerte de línea de ensamblaje aun cuando esos empleos resultarán cada
vez más escasos, no avanzamos hacia una economía basada en el conocimiento indivi-
dual. Por tanto, es necesario transformar este sistema masivo de educación, algo que
será extremadamente difícil de lograr” “todos los países deben tener claro que los cam-
bios sociales se irán acelerando, los futuros puestos de trabajo requerirán más y más
conocimientos y habilidades. Es algo que debe ser aprendido” (Toffler,2009).
| 215
Consciente de esa situación, la Universidad del Magdalena desarrolla un proceso per-
En esa concepción de modelo pedagógico, han jugado un papel primordial los métodos
de heteroestructuración y de autoestructuración del conocimiento, dado que el individuo
es un actor importante en el aprendizaje, como proceso social y la universidad reconoce
la importancia de velar por la diferenciación en la naturaleza del objeto de estudio. En
los métodos de heteroestructuración el educador ejerce una gran influencia directa de
formación o transformación sobre el educando, muy defendida y promovida por autores
como Durkheim, Alain, Chateau, Washburne, Dotterns, Skinner, Crowder y Landa entre
otros. Por su parte, los métodos de autoestructuración del conocimiento han fomentado
el aprendizaje a través del descubrimiento y la experiencia como acción individual o co-
lectiva, conduciendo al individuo a una transformación a través de sus propias acciones.
Autores como Montessori, Cousinet, Décroly, Claparede, Dewey, Freinet, Lobrot y otros
han dado prueba fehaciente de ello.
Pero para que esos métodos se articulen con la gestión de las instituciones educativas y
atiendan la evolución de la sociedad en la cual están inmersas, se requiere la construc-
| 216
ción de consensos en torno a lo que debe ser y será su modelo pedagógico institucional,
tal como se mencionó en párrafos precedentes o como un paradigma que puede coexistir
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
con otros nuevos y que sirve para organizar la búsqueda de nuevos conocimientos en el
campo de la pedagogía (Flórez Ochoa, 2000). Así, métodos tradicionales pueden compa-
ginar con nuevos y autoestructurarse de acuerdo con la naturaleza del objeto de estudio.
De esta manera las instituciones adoptan principios correlacionados con teorías educa-
tivas que dan respuesta a preguntas básicas como el concepto de hombre que se quiere
formar, la caracterización del proceso de formación humana, el tipo de experiencias que
se privilegia para impulsar el desarrollo, las regulaciones o valoraciones presentes en la
interacción de los actores educativos, la disposición de métodos y técnicas de enseñanza
y aprendizaje, el desarrollo de la criticidad frente a la propia formación pedagógica y el
rol transformador y mediador en la construcción de una sociedad de calidad.
Es evidente que una comunicación efectiva respaldada por la publicación como su más
fuerte aliada, facilita la calidad de procesos académicos. En consecuencia, no es raro
observar que en la educación superior se asuma el modelo pedagógico basado en la co-
municación como pilar fundamental de la educación para el desarrollo sostenible (Estra-
tegias de comunicación y educación para el desarrollo sostenible: UNESCO, 2009), pues
considera la experiencia, actitudes y prácticas previas de los actores; se basa en el apren-
dizaje significativo; da respuesta a las necesidades y problemas del contexto; desarrolla
habilidades que garantizan la sostenibilidad; incrementa habilidades metacognitivas y
autorreguladoras; además de atender y aplicar conceptos pedagógicos.
Así, el modelo pedagógico puede fundamentarse en el pensamiento complejo, es decir,
el pensamiento multidimensional propugnado por el científico humanista francés Edgar
Morin. Con ese principio la comunidad académica intenta descubrirse en sus múltiples
facetas, aspira a conocer tanto sus límites como sus posibilidades y acepta, de manera
resuelta, los desafíos de la incertidumbre. Mediante el pensamiento complejo, la univer-
sidad pretende el conocimiento multidimensional que en su complejidad reconoce la im-
posibilidad de la “omni-ciencia”, es decir, admite que todo conocimiento es inacabado e
incompleto. Además, apropiada de este pensamiento, la academia no evita los desafíos,
antes por el contrario, los acepta e intenta superarlos, pues sabe que en los momentos
de crisis aumenta la incertidumbre que impulsa a estar alertas y vigilantes para tomar
decisiones que repercutirán en la vida universitaria. El pensamiento complejo en sí no
resuelve los problemas pero constituye una ayuda para la selección de acciones y estra-
tegias que ayudan a resolverlos (MORIN: 1997). Con lo anterior se incrementa también la
autonomía propia de los ambientes universitarios y se acrecienta la necesidad constante
de estar a la vanguardia de los adelantos científicos y humanísticos para el bien de la
| 217
sociedad nacional e internacional en que se encuentran inmersos.
Esta formación general se fundamenta no sólo en el desempeño eficiente sino en una edu-
cación para la responsabilidad social y una actitud para el fomento del desarrollo personal
sostenible que asegure la formación de ciudadanos éticos, comprometidos con la construc-
ción de la paz, la defensa de los valores de la democracia, a través de la interacción social
y cultural, mediada ésta por una interacción tecnológica; a su vez, el desarrollo de apren-
dizajes significativos, autónomos y relevantes permiten el despliegue de la mismidad y de
la otredad, orientados por el principio de la autorregulación. De igual forma, se cimienta
en una apropiada actitud pedagógica de los docentes, quienes atienden las diferencias de
los educandos; además, en una estructura curricular centrada en el estudiante, quien
direcciona, de acuerdo con sus intereses y condición económica, su recorrido universitario
en cumplimiento al Decreto del Ministerio de Educación 2566 del 2003 sobre créditos
académicos, como unidad de diálogo con la comunidad académica internacional.
| 219
5.1 Formar ciudadanos éticos, comprometidos con la construcción de la paz, la defensa
de los derechos humanos, los valores de la democracia, competentes en la complejidad y
como parte del proyecto; al bienestar social como su objetivo; al respeto a la naturaleza
y al medio ambiente como su contexto. Articulador de la creación, la imaginación, la in-
novación, el respeto a los derechos fundamentales del ser humano y del hábitat; garante
de la articulación en doble vía de la ciencia, la innovación y la tecnología.
IMPACTO
1. Insumo, consulta como referente obligado en los procesos de renovación de los regis-
tros calificados de la acreditación por alta calidad; sistema de gestión de la calidad.
2. Construcción de Comunidad Educativa, por ejemplo en la Facultad de Ingeniería.
3. Fomento de la producción del texto escrito por parte de los decanos y Directores
de Programa.
4. Ha facilitado que el Directivo Docente sea Administrador de Currículo, al empo-
derarlo de su rol como tal.
5. Ha posibilitado una apropiación de lo que es cada programa para el directivo Do-
cente, al permitirle estudiarlo en diversas dimensiones.
6. Está en marcha el proceso de actualización de los planes de estudio.
7. Se están aprobando las políticas institucionales que le dan cuerpo al Modelo Pe-
dagógico autorregulado, por ejemplo, Formación General y Ciclos Propedéuticos.
BIBLIOGRAFÍA
Beneitone, Pablo. (2008) Internacionalización del currículo en América Latina, CXIX Con-
sejo Nacional de Rectores. Foro sobre la internacionalización de la Educación Superior.
6 de marzo de 2008. Power Point.
| 221
Escorcia, Ruthber. Plan de Gobierno Universidad del Magdalena, 2008-2012
| 223
RE S UMEN
Es una institución oficial de educación superior del orden departamental con 62 años de
existencia. Ofrece programas de pregrado, especialización, maestría y doctorado a través
de cinco Facultades: Ciencias, Salud, Ciencias Humanas, Ingenierías FísicoQuímicas e In-
genierías FísicoMecánicas, y del Instituto de Proyección Regional y Educación a Distancia.
La UIS sustenta su misión en los siguientes principios:
| 224
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Sus actividades se desarrollan en las cuatro sedes regionales de la UIS: en Málaga, Bar-
bosa, Socorro y Barrancabermeja, así como en los Centros de Atención a Estudiantes –
CAE de Cimitarra, Carmen de Chucurí, Lebrija, San Vicente y San Alberto.
Ofrece programas con modalidad presencial y a distancia. Presenciales, los ciclos básicos
de las Ingenierías en sus cuatro sedes, e Ingeniería Forestal y Zootecnia en su sede de Má-
laga. A distancia, en sus diferentes sedes y CAEs ofrece Tecnología en Regencia de Farma-
cia, Tecnología Agroindustrial, Tecnología Agropecuaria, Producción Agroindustrial, Tec-
nología Empresarial, Gestión Empresarial, Tecnología en Gestión Judicial y Criminalística.
Los nuevos horizontes de la sociedad del conocimiento, los retos del mundo empresarial
y las exigencias laborales obligan a repensar la educación que ofrecen las instituciones
de educación superior.
Para lograr una mejor comprensión del proceso es pertinente aclarar que para formular
| 225
sus currículos por competencias el Instituto de Proyección Regional y Educación a Dis-
1. Tobón Tobón, Sergio, “Pensamiento Complejo y Formación basada en Competencias”. Capítulo I, Pag. 6.
La introducción de las competencias en el ámbito académico debe ser pensada esencial-
mente como una respuesta al “Por qué y el Para qué” de la educación, lo cual plantea la
necesidad de trabajar con el conocimiento y con el ser humano. No se trata, según María
Cristina Torrado “de una iniciativa aislada o de una moda pasajera. Es el punto de vista uni-
ficado de los analistas de la política educativa, quienes recomiendan orientar la educación al
desarrollo de ciertas competencias. Se trata fundamentalmente de impulsar la transforma-
ción de los procesos educativos en dirección a la formación de ciudadanos competentes”.2
Vale la pena citar textualmente esta afirmación de María Cristiana Torrado, escrita des-
pués de hacer un análisis descriptivo del desarrollo del término competencia, desde los
postulados de Chomsky en 1950, hasta nuestros días. “La competencia, además de ser,
un saber hacer, es un hacer sabiendo”, soportado en múltiples conocimientos que vamos
adquiriendo en el transcurso de la vida. Es la utilización flexible e inteligente de los cono-
cimientos que poseemos, lo que nos hace competentes, frente a tareas específicas. Quien
es competente, lo es, para una actividad determinada.
Por lo, tanto las universidades deberán afrontar este proceso de cambio, de avance tec-
nológico, de globalización, de incremento en las comunicaciones, con currículos de avan-
zada, innovadores, con estrategias de aprendizaje flexibles, guiadas y autónomas que
permitan a sus estudiantes aprender a aprender para la convivencia social y para alcanzar
logros que lo hagan un ser humano integral, capaz de desempeñarse como profesional
idóneo, ético, proactivo, creativo que responda a las expectativas del mundo laboral y
proponga alternativas de solución a la problemática social y necesidades de las regiones.
“El ser humano es a la vez físico, biológico, psíquico, cultural, social e histórico. Es
esta unidad compleja de la naturaleza Humana, la que está completamente desin-
2. TORRADO PACHECO, María Cristina, “Educar para el desarrollo de competencias: una propuesta para reflexionar”.
Universidad Nacional, Competencias y Proyecto Pedagógico; Editorial Unilibros, 1° Edición, Bogotá 2000.
tegrada en la educación, a través de las disciplinas y es la que ha imposibilitado
aprender eso, ¿Qué es, SER HUMANO?. Es necesario restaurarla de tan manera
que cada uno desde donde esté, tome conocimiento y conciencia al mismo tiempo,
de su identidad completa, y de su identidad común a todos los demás HUMANOS.”
| 227
Para el diseño de un currículo por competencias la reflexión debe ser colectiva, partiendo
del análisis del contexto local, regional, nacional e internacional con el fin de identificar
Otro punto primordial en este diseño tiene que ver con la construcción interdisciplinaria
de las unidades de aprendizaje, llámense materias o módulos, en los cuales se articulan
los conocimientos en función de un problema, de un proyecto o de un eje temático, de
tal manera que varios saberes den respuesta a una situación o cuestionamiento y así la
participación multidisciplinar adquiere sentido.
Las estrategias pedagógicas se seleccionarán en estricta correspondencia con las com-
petencias a desarrollar; deben dejar de ser metodologías tradicionales, para permitir el
aprendizaje participativo del estudiante en términos del saber, del hacer, del ser y del
convivir, es decir, siempre buscando su formación integral y permitiéndole involucrar-
se activamente en su propio desarrollo. Las estrategias de aprendizaje propuestas son
fundamentales para que los currículos por competencias cumplan con su función, deben
ser flexibles, autónomas, proactivas, diseñadas para que el estudiante pueda aprender a
aprender, pueda ser partícipe activo y responsable, pueda alcanzar sus competencias y
por lo tanto, logre resultados en su proceso de aprendizaje.
La evaluación dentro de un currículo por competencias pasa a ser una evaluación por
procesos, a ser conocida por las partes involucradas, a ser una oportunidad más para que
el estudiante aprenda de sus errores o aciertos, y debe estar orientada a valorar el desem-
peño logrado por el estudiante, es decir, si es competente. A partir de las competencias
que han sido definidas se deben identificar los indicadores de logro como criterios que
| 228
ASPECTOS ESPECÍFICOS
No obstante la variedad y número de acepciones y elementos conceptuales que se
manejan para referirse a lo que es una competencia académica, es necesario que cada
Institución, previo análisis de algunas de ellas, escriba su propia definición o se apropie
de una específica y mantenga claridad y seguridad de su elección. De esta manera, se
logrará que la puesta en marcha del currículo, sea un proceso unificado y congruente y
que profesores y estudiantes hablen el mismo lenguaje académico.
COMPETENCIA ACADÉMICA:
Es el conjunto de conocimientos científicos, destrezas, habilidades psicomotoras, com-
portamientos, actitudes y valores del ser y del convivir que permiten a quien los posea
y desarrolle, ejecutar actividades y funciones con un alto grado de perfección, en un
determinado contexto y cumplir con las características del perfil profesional propuesto
para su formación académica.
Esta definición permite aceptar otras muchas expresadas con diferentes palabras pero
con un mismo sentido; sin embargo, es clara y puntual en cuanto a que sustenta la in-
discutible y necesaria presencia de los saberes teóricos, prácticos y los propios de la
conducta humana, para vivir en grupo y dentro de una sociedad, y la particularidad de
hacer siempre referencia a un contexto específico.
“Ser Competente”:
En primer lugar, el término hace referencia a una cualidad de los seres humanos y en este
sentido, obliga a construir una definición que involucre todos los aspectos que conforman
a un ser humano, es decir la mente, el cuerpo, la parte psicológica, la social y la espiritual.
“Ser Competente” es la capacidad que posee una persona para ejecutar con un alto gra-
| 229
do de perfección, funciones y actividades propias de un cargo.
Al hacer diferencia en la definición de estos términos, se obtiene claridad del sentido real
de lo que se quiere decir y se pueden dejar de lado las frecuentes confusiones y las discusio-
nes puntuales que se presentan al querer defender una u otra definición dada por expertos.
CONTENIDOS TEMÁTICOS:
Esta denominación hace referencia a todos los saberes que se encuentran inmersos
dentro de la Asignatura.
| 230
Como su nombre lo indica, son las temáticas, los aspectos que se tratarán sobre un pro-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
blema o situación o que giran alrededor de un eje, pero que no solamente se refieren
a contenidos teóricos, sino que abarcan también los aspectos de la práctica y de los
comportamientos-actitudes y valores- que deben adquirir y desarrollar los estudiantes.
| 231
Es decir, los contextos de aprendizaje varían según la competencia a lograr y están es-
trechamente relacionados con las estrategias de enseñanza, también denominadas estra-
Cada una de las Competencias Generales tiene correspondencia con uno o varios rasgos
y cualidades del perfil profesional.
Algunos autores denominan así a las competencias, para referirse a competencias comu-
nes a todas las profesiones u oficios, pero en el caso particular del Instituto, la denomi-
nación obedece a su carácter macro, de amplitud, de cumplimiento a un largo plazo.
Competencias Específicas:
Su acción central, denota el desarrollo puntual de alguna tarea u oficio.
| 232
Las Competencias Específicas se derivan de las Competencias Generales e indican las ac-
ciones que debe ir realizando el estudiante, para lograr la o las Competencias Generales.
Competencias Diferenciales:
Esta nueva clasificación de las competencias, surgió por la necesidad de encontrar un
elemento que indicara al profesor, qué tanto había avanzado el estudiante en la adquisi-
ción del conocimiento, específicamente en aquellos procesos en los que las competen-
cias generales, solo se logran a mediano o a largo plazo.
Una competencia específica puede aparecer en varias Asignaturas, pero con diferentes
criterios y grados de profundización, lo que la convierte en una competencia diferencial.
Las utiliza el profesor, en aquellos momentos en los que le es necesario identificar, con la
mayor precisión posible, en qué punto del logro de la competencia general está el estudian-
te y de esta manera permitirle o no, la continuidad del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Con un ejemplo se ilustra esta situación.
En una malla curricular, en donde estén presentes varias Asignaturas relacionadas todas
con las mismas competencias, colocadas consecutivamente en diferentes semestres de la
carrera, una o varias competencias diferenciales, pueden indicar, si el estudiante está listo
para continuar con la siguiente Asignatura, o si, por el contrario, deberá tomar más tiempo,
para alcanzar completamente dichas competencias, antes de continuar con la siguiente.
| 233
E V ALUACIÓN DEL APRENDIZAJE EN CURRÍCULO S POR COMPETENCIA S :
Para llevar a cabo el proceso de evaluación del aprendizaje en estos currículos, se re-
quiere, en primera instancia, que haya un cambio radical en la concepción de lo que
significa evaluar y una disposición positiva hacia el cambio de un paradigma que como
este, permaneció vigente a través de muchas generaciones.
La evaluación en los currículos por competencias pasa de ser un proceso que solo planea
el profesor, que no puede ser conocido por los estudiantes si no en el momento de su
aplicación, a ser una más de las oportunidades de aprendizaje que el docente y en últi-
mas la Institución Educativa proporcionan al estudiante para que identifique sus cualida-
des y éxitos o las dificultades que le han impedido el logro de su aprendizaje, las acepte,
encuentre sus causas, haga planes para superar las dificultades y logre las competencias
previstas para su formación como profesional.
Esta última idea de realizar una construcción propia, implica contar con lineamientos
claros por parte de la Institución sobre la concepción del proceso evaluativo, unidad de
conocimientos en el equipo de trabajo, gran capacidad de concertación y especiales
cualidades de redacción, que permitan la producción de un documento claro, sencillo,
riguroso y de fácil manejo y diligenciamiento, cualidades que permitirán su aplicación
y uso sin mayores contratiempos.
INDICADORES DE LOGRO:
Los indicadores de logro son aquellas acciones o productos a través de los cuales se
puede verificar el cumplimiento de las tareas que debe realizar el estudiante para ad-
quirir las competencias y que de hecho indican al profesor, que salvo la presencia de
dificultades especiales, el estudiante ha avanzado en su proceso de aprendizaje y va en
camino de ser competente.
Los indicadores de logro hacen uso de una serie de verbos sugeridos, dependiendo de la
dimensión que se pretende, así:
| 235
Participar, aplicar, experimentar, controlar, ejecutar, integrar, rea-
Competencia General:
Establecer relaciones directas, formales e informales y de tipo profesional con proveedo-
res, usuarios de sus servicios y otros actores del sector salud, en procura del bienestar
individual y colectivo.
Competencia Específica:
Interpreta con criterio técnico, sanitario y normativo las características específicas de cali-
dad de los medicamentos y dispositivos médicos.
Competencias Diferenciales:
Indicadores de Logro:
Define los materiales de apoyo como textos, guías, módulos, etc.; el tipo de encuentros
presenciales, si aplican (Ej. Laboratorios, conversatorios, conferencias…); y el tipo de en-
cuentros virtuales, si aplican (Ej. Teleconferencias, foros virtuales, correo electrónico…)
BIBLIOGRAFÍA
Debe establecerse una bibliografía mínima actualizada como soporte de consulta a la
unidad de aprendizaje que se desarrolla o referencias a páginas web, otros.
Posteriormente viene una serie de regulaciones desde leyes, pasando por decretos y re-
soluciones que regulan el ejercicio profesional de este tecnólogo hasta llegar a la minucia
de funciones muy específicas de su desempeño. Donde las expedidas por el Ministerio de
la Protección Social son muy importantes, por ser ésta una disciplina del área de la salud.
| 237
currículos, registros calificados de los programas y condiciones mínimas de calidad para
la oferta de estos programas.
Así mismo, armonización curricular a nivel nacional que gestó en el 2005 la Asociación
Colombiana de Programas de Tecnología en Regencia de Farmacia -ACOPTERFAR-, junto
con las asociaciones de egresados de éste programa, direccionaron y definieron las áreas
de formación básica, socio-humanística y disciplinar. Un año más tarde consolidaron el
documento de “Características Específicas de Calidad” para la oferta de este programa,
el cual acogió el Ministerio de Educación Nacional en la Resolución 1963 de 2006.
Este proceso ha constituido el más grande reto de la comunidad académica de este pro-
grama, en el seno del cual surgió la Asociación Colombiana de Programas de Tecnología
en Regencia de Farmacia ACOPTERFAR, entidad cuyo objetivo fundamental es contribuir
con la calidad académica de éste programa. Esta nueva organización se ha convertido a
3 UNESCO. Declaración mundial de la educación superior en el siglo XXI: Visión y acción [en línea] 1998 [fecha
de acceso 11 de Julio de 2009]. URL disponible en: [Link]
tion_spa.htm#declaracion
su vez en asesor y consultor de los ministerios de educación y de protección social, con
un posicionamiento cada vez más significativo.
En el 2008, ACOPTERFAR, definió las líneas de investigación para este programa a nivel
nacional como sigue:
• Salud Pública
• Gestión y Administración de los Servicios Farmacéuticos
• Terapias alternativas y complementarias
• Atención Farmacéutica.
• Observatorio de Formación y Desempeño del Tec. en Regencia de Farmacia
Paralelamente surgieron las Normas de Competencia Laboral para este tecnólogo, for-
mulación que lideró el SENA y en las que participaron la academia, los egresados, los
gremios empleadores, el Ministerio de la Protección Social, el Colegio Nacional de Quí-
| 239
micos Farmacéuticos de Colombia y la mesa sectorial salud.
4. MORIN, E.; (2001) Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO [en línea] 1999. [fecha de
acceso 30 de Abril de 2009]. URL disponible en: [Link]
5. Rodríguez, M. El proceso de aprendizaje y las teorías educativas. [en línea] [fecha de acceso 19 de Noviembre de
2009]. URL disponible en: [Link]
La propuesta de formación por competencias para el programa de Tecnología en Regencia
de Farmacia, integra estas teorías con el pensamiento complejo (Edgar Morin) por consi-
derar que facilita la construcción de saberes desde el punto de vista interpretativo y com-
prensivo y además tiene en cuenta las relaciones entre el hombre, la sociedad, la vida y el
mundo; es decir la formación de seres humanos, diversos, multiculturales y cambiantes6.
Además, se consideró que las líneas de formación, en cualquier disciplina, deben estar
articuladas con la construcción de un proyecto ético de vida a través del cual el estudiante
alcance la plena autorrealización, se apoye en valores, asuma las consecuencias de sus ac-
tos, respete las normas de convivencia, esté en continuo contacto con sí mismo, los demás
y el mundo; valore los logros obtenidos y establezca planes de mejoramiento continuo.
El análisis integral de lo expuesto desde los referentes nos lleva en primera instancia al
direccionamiento estratégico del programa, lo que permite formular su misión, visión y
valores para concretarlos en el elemento esencial del currículo por competencias, como
| 240
1. Capacidad Administrativa: C1
2. Capacidad Comunicativa: C2
3. Dinámico y Abierto a la Globalización: C3
4. Articulador por Excelencia: C4
5. Se Integra en Procesos Investigativos: C5
6. Reconocimiento como Autoridad Sanitaria: C6
7. Hábil en la Preparación de Preparados Magistrales: C7
8. Líder en los Servicios Farmacéuticos de Baja Complejidad: C8
9. Aplica Conocimientos Relacionados con la Terapia Farmacológica: C9
10. Desarrolla su Proyecto Ético de Vida: C10
Cada una de ellas genera a su vez un sinnúmero de competencias específicas que van
determinando los saberes o asignaturas que integrarán dicho currículo, hasta estructurar
el siguiente esquema de tres macroproyectos: Proyecto Biociencias, Proyecto Medica-
mento y Proyecto Ético de vida, siendo éste último el que integra los dos anteriores.
La reforma curricular por competencias definió como eje articulador el medicamento y
como ejes transversales: el aprendizaje autónomo, la investigación formativa y el inglés.
6. Tobón, S. Formación Basada en Competencias. Pensamiento complejo, diseño curricular y didáctica. 2° edición. 2006
| 241
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Bibliografía
Casarini Ratto, Martha. Teoría y diseño Curricular, 2ª. Edición, México, Editorial Trillas.
2002
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Salas Zapata, Walter Alfredo. Formación por competencias en educación superior, una aproxi-
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línea ] 1999. [fecha de acceso 30 de Abril de 2009]. URL disponible en: [Link]
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RE S UMEN
Este artículo muestra tanto la metodología como la propuesta final acerca de la construc-
| 245
ción de una estrategia de enseñanza en el campo relacionado con el Diseño de Software.
* Róbinson A. Jiménez y Álvaro A. Martínez, Fac. de Ingeniería, Programa de Ingeniería de Sistemas Universidad Mariana.
Jesús Insuasty, Facultad de Ingeniería, Programa de Ingeniería de Sistemas Universidad de Nariño.
La correspondencia relativa a este documento de investigación debe ser dirigida a Róbinson A. Jiménez, Facultad
de Ingeniería, Programa de Ingeniería de Sistemas Universidad Mariana, Calle 18 No. 34 – 104, Bloque. María
Inmaculada, Oficina IMSOFT. E-mail: rjimenez@[Link].
La metodología
La población objeto de estudio está constituida por profesores titulares del curso en
diseño de software de las más prestigiosas universidades del mundo y de Colombia, en
el campo de la computación. Para tal efecto, a nivel mundial se tuvo las 80 primeras uni-
versidades que forman parte del estudio realizado para el 2009 por el Insitute of Higher
Education de la Universidad Shanghai JiaoTong (Academic Ranking of World Universi-
ties ARWU, 2009), de las cuales se seleccionaron 15 para nuestra indagación. A nivel
nacional se seleccionaron las cinco universidades en las cuales el programa de ingeniería
de sistemas se destacó por sus resultados en los exámenes de calidad de la educación su-
perior (Observatorio de la Universidad Colombiana, 2009). El papel que cumplen dichos
referentes en la presente investigación fue fundamental, puesto que constituyen la fuente
| 246
M at r i z d e R e f e r e n t e s d e D i s e ñ o d e S o f t w a r e
Para construir la matriz de referentes del diseño de software fue necesario realizar una
revisión documental a los trabajos Computing Curricula 2005 (ACM, IEEE-CS & AS,
2005) y SWEBOK 2004 (IEEE-CS, 2004), con el fin de obtener los perfiles, los objetivos
de aprendizaje y los contenidos específicos sobre diseño de software. Además, se realizó
un vaciado de información acerca de los contenidos específicos cubiertos por los 15 do-
centes extranjeros y los 5 docentes nacionales que participaron en la investigación. Con
estos insumos se construyó la matriz de referentes de diseño de software, tal como lo
muestra la siguiente gráfica:
| 247
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Figura 1. Metodología para construir matriz de referentes del Diseño de Software.
Cada unidad tiene sus contenidos específicos, tal cual lo muestra la tabla 1:
Tabla 1. Contenidos específicos según referentes internacionales.
| 248
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
M at r i z d e e l e m e n t o s d e u n a d i d á c t i c a e s p e c í f i c a
1. Enfoque pedagógico
2. Objetivos didácticos
3. Contenidos
4. Actividades de clase
5. Actividades extra clase
6. Recursos didácticos
7. Espacio físico
8. Evaluación
Esta estructura rige la construcción de la didáctica del Diseño de Software, siendo la base
para la elaboración de los instrumentos de recolección de datos, en este caso, la encuesta
a los profesores nacionales y extranjeros.
De acuerdo con los elementos identificados para una didáctica específica, a continuación
se describe la propuesta:
Es t r a t e g i a s E X TRA C l a s e
| 253
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
R e c u r s o s y F o r m at o s
El uso del proyector, documentación digital e impresa, son instrumentos que enriquecen
la práctica de la enseñanza. Por otra parte, los recursos educativos se organizan con los
siguientes formatos de cátedra, sesión de preguntas, el desarrollo de ejercicios y la pla-
nificación del proyecto de aula y de investigación.
Estos formatos son desarrollados por el profesor (*) y los estudiantes (**), y todos estos
documentos compuestos conforman el portafolio del curso como una bitácora relaciona-
da con la enseñanza y los procesos de aprendizaje.
El modelo conductista relieva los contenidos, tanto en las experiencias de práctica do-
cente como en los syllabus de los profesores colaboradores de la investigación. El mo-
delo estructuralista o progresista fue encontrado en los demás elementos pedagógicos.
Para las actividades dentro y fuera de clase, existe una preferencia marcada por el trabajo
tradicional (cátedra magistral y lecturas complementarias), y muy poco utilizan activida-
des tales como juegos de roles, que destacan el trabajo del estudiante tanto individual
como colectivamente.
Los docentes aún no cambian el aula, estén o no estas equipadas con tecnología, como
| 256
espacio físico para sus clases; tampoco utilizan en ella recursos diferentes a los tradicio-
nales (documentación digital e impresa). Los entornos virtuales, software educativo y
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Los proyectos y exámenes escritos u orales son una señal marcada en la concepción de
evaluación de los docentes, en tanto combinan los modelos pedagógicos conductista y
progresista. El portafolio, como oportunidad de aprendizaje y al mismo tiempo de evalua-
ción, no es utilizada por los docentes colaboradores de la investigación.
Las mayores dificultades en la enseñanza del curso de diseño de software son: el escaso
tiempo para desarrollar las temáticas, grupos con niveles académicos heterogéneos, au-
las sin el software especializado necesario, grupos numerosos, evolución vertiginosa de
la profesión, fuerte cultura del código y prueba apoyada por el sector productivo, textos
con desarrollo de temas inútiles y uso de estrategias pedagógicas que no benefician el
desarrollo de competencias y aprendizaje autónomo del estudiante.
Ante estas barrearas se propone incluir gradualmente aprendizaje activo en las clases
universitarias, como estrategia que contribuya a superar los obstáculos presentes en el
proceso enseñanza – aprendizaje tradicional. Así mismo, tener claro los componentes que
estructuran una didáctica específica permite construir un quehacer pedagógico íntegro
que exalte la labor docente. En efecto, tener en cuenta en la elaboración de una didáctica
específica en el área de diseño de software los contenidos de aprendizaje establecidos a
nivel internacional por organizaciones académicas, permite a los docentes ser coherentes
con las tendencias y necesidades de conocimiento a nivel mundial y no únicamente local.
Trabajos futuros
Sería interesante si se avanzara en los contenidos del curso Diseño de Software dando
pasos hacia modelos pedagógicos tales como el socialista y la pedagogía por proyectos
de vida, que tienen como prioridad formar al individuo como persona digna, así como la
naturaleza y vida social.
En el mundo globalizado en que vivimos los futuros profesionales deberían ser capaces
| 257
de desenvolverse con su saber en cualquier contexto y de forma colaborativa, haciendo
énfasis en la posibilidad de perfilar la didáctica aquí propuesta hacia el desarrollo de
BIBLIOGRAFÍA
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| 259
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
15
MOTI V ACION PARA LA FORMACIÓN
RE S UMEN
Este trabajo investigativo se desarrolló como un proceso liderado por la Universidad Ser-
| 2 61
gio Arboleda en el marco del programa de pedagogía para profesionales no licenciados,
Los procesos de formación y capacitación se presentan por los cambios que vive la so-
ciedad y se caracterizan por ser inesperados y frecuentes, de esta manera es importante
motivar al personal en general para participar en estos procesos conducentes al éxito de
los proyectos planeados.
Las personas necesitamos saber hacer las cosas, y también saber cómo adquirir nuevos
conocimientos para ser competitivos en el mercado laboral, de ahí casi todos los proce-
sos formativos se caracteriza por tener una franja marcada de monotonía que lleva a la
baja participación de los integrantes de determinadas actividades.
con el fin de evitar y prevenir que se presenten y no permitan el logro del aprendizaje.
No solo deberán omitirse algunos comportamientos, sino también buscar y trabajar en
las acciones motivadoras de los participantes.
Lo que se desea es identificar las variables que influyen al momento de orientar procesos
de aprendizaje en los espacios de formación, a través de instrumentos metodológicos que
faciliten el levantamiento de información para su análisis y presentación de resultados.
LA MOTI V ACIÓN
“La palabra Motivación viene de moverse. Se habla de motivación como una fuerza in-
terna, una energía”1.
Además se deriva del latín motus, “designa en el lenguaje ordinario aquellos factores
o determinantes internos más que externos al sujeto, que desde dentro le incitan a la
acción; es decir, la motivación es un concepto que explica la actividad de un ser, su di-
namicidad, y lo hace desde dentro de él, mediante pulsiones, instintos o tendencias. Se
trata de una poderosa fuerza interior que es capaz de hacer que un ser humano actúe, es
capaz de orientar su conducta o disponerle para que la realice”2.
1. LÓPEZ, María Paz. La práctica del orientador educativo y la motivación de logro en los alumnos. Revista mexicana de
2. orientación educativa. México: 1995. p. 6.
[Link]
En un sentido general el motivo es aquello mueve a una persona ha realizar una acción
para alcanzar un logro o satisfacer una necesidad. Además un motivo va encaminado a
un propósito consciente y voluntario para ejecutar cierta acción.
“El estudio de la motivación, pues, no es otra cosa que el intento de averiguar, desde el
punto de vista de la psicología, a qué obedecen todas esas necesidades, deseos y activi-
dades”3. Es más los deseos en las personas aumentan sus impulsos, haciéndose necesa-
rio la necesidad de satisfacerlas y solo se logran calmarlas por medio de la realización de
las acciones de los seres humanos.
| 263
rable frente al proceso, se convertirá en un sujeto activo del mismo, si por el contrario
no se ve involucrado en el proceso, simplemente seguirá algunos comportamientos del
1. MOTIVACIÓN INTRÍNSECA
Este tipo de motivación esta ligada a la satisfacción o placer que siente el individuo cuan-
do realiza una actividad y sin recibir ningún incentivo externo. En el campo educativo los
psicólogos hacia la década de 1970 encontraron que esta asociada ha conseguir logros
altos y al disfrute de los estudiantes.
“Está asociada a factores internos del individuo que la experimenta; por ejemplo, gusto
o interés por la tarea en sí. Según Deci y Ryan (2000, p. 233), las actividades intrínseca-
mente motivadas son «las que los sujetos consideran interesantes y que desean realizar
en ausencia de consecuencias.
2. MOTIVACIÓN EXTRÍNSECA
Está asociada a factores externos; la persona no se siente motivada por la naturaleza de
la tarea, sino que la concibe como un medio para conseguir otros fines”4.
3. Ibíd., p.1
4. ROMERO ARIZA, Marta & PEREZ FERRA, Miguel. Revista iberoamericana de la educación No. 85. España: 2009. p.96
En este tipo de motivación lo relevante es que el incentivo externo lo recibe el individuo
cuando ejecuta la actividad. Se encuentra enmarcada al campo laboral y va encaminada
a motivar los empleados por medio de recompensas para el logro de metas.
3. MOTIVACIÓN TRASCENDENTE
Es el “estado o resultado provocado en otra persona debido a la acción de la persona
motivada”5. Se parte de la base de los valores, las creencias y principios que posee el in-
dividuo en algún grupo social u organizacional, aquí el individuo ejecuta la acción para el
beneficio de los demás sin tener en cuenta el beneficio propio o material que el consiga.
4. MOTIVACIÓN DE LOGRO
“Esta basada en el supuesto de fuerza del deseo que lleva la fuerza del deseo que lleva al
individuo a realizar actividades orientadas hacia una meta”6. Investigaciones sobre este
tema por teóricos como (Mclelland, Atkinson, Clark y Lowell, 1953) encontraron tres de-
terminantes sobre esta clase de motivación como: Diferencias Individuales, expectativas
| 264
subjetiva del éxito en relación con una tarea dada por un individuo determinado o por la
estimación más objetiva de la probabilidad de éxito y el tercer constructo es la genera-
ción de afectos positivos como orgullo en la realización de una tarea o a la valoración de
de la consecución de una meta.
1. TEORÍAS BIOLÓGICAS
Esta teoría fue planteada por Charles Darwin en 1872 en su obra “La expresión de las
emociones en los animales y en el hombre” su aporte se extiende la renovada visión acer-
ca de la naturaleza humana y su comparación con la naturaleza animal.
Otra de las teorías que se dio a finales del siglo XIX fue la propuesta por el psicólogo
William James, la cual se basaba en que el instinto tenía dos componentes los factores
2. TEORÍAS CONDUCTISTA
A principios del siglo XX Iván Pavlov plantea que existe un sistema reticular activador
la cual tiene 2 componentes, por un lado esta la excitación del individuo y por otro lado
el estímulo incondicionado y las condiciones en que debe administrarse para que ejerza
| 265
su función de refuerzo. Se destaca el reflejo de orientación para el condicionamiento de
la activación y los motivos, como el de la curiosidad. El enfoque conductista examina
3. TEORÍAS COGNOSCITIVAS
Tolman en su teoría utiliza el término “propósito” para la conducta y la búsqueda de éxi-
tos dirige los comportamientos de la persona desarrollando representaciones cognitivas
llamadas por él “mapas o esquemas cognitivos”.
Otro enfoque cognitivo plantea que la motivación se ve influenciada por la sociedad so-
bre el individuo, de esta manera se destaca un punto de vista social en el que la persona
se ve influenciado por la presencia de otros.
“Gordón Allport su teoría plantea que las motivaciones adultas se desarrollo a partir de
sistemas motivacionales antecedentes, pero mantienen una independencia o autonomía
funcional respecto a los mismos”9. Se puede presentar que una persona no tenga interés
de realizar una tarea, pero la ley funcional de placer marca que el hecho de realizar la
función le produce placer y satisface a la persona.
CAPACITACIÓN Y FORMACIÓN
| 266
propias competencias.
Por ello toda capacitación tiene unos objetivos preestablecidos y busca lograrlo por me-
dio de la evaluación de la misma y los resultados obtenidos por los participantes. Anti-
guamente la formación se consideraba un remedio, para curar una enfermedad concreta
en lugar de un vehículo que podía ayudar a que las personas o las empresas avanzaran
hacia sus metas. Es tal su importancia que es determinante diseñar programas formati-
vos para el contexto de cada persona, escuela u organización.
Al diseñar un programa formativo se debe tener en cuenta los siguientes aspectos: es-
trategia, programa, curso, unidad didáctica y sesión, sin desconocer que el componente
básico es la Unidad didáctica.
| 267
generando un ejercicio docente mucho más fácil y agradable.
ANALI S I S DE RE S ULTADO S
n es el tamaño de la muestra; 30
Z es el nivel de confianza; 95%
p es la variabilidad positiva; 0.953
q es la variabilidad negativa; 0.047
N es el tamaño de la población; 80
E es la precisión o el error. 6%
Caso de estudio: Colegio Gerardo Paredes, Jornada mañana, Sede A, Sección Bachille-
rato. El número total de elementos probables del caso de estudio es de 80 docentes y el
numero de elementos trabajados o encuestas aplicadas es de 30.
El nivel académico de los docentes está marcado por estudios de postgrado en su mayo-
ría y algunos casos con postgrado, aun cuando son pocos los casos se presentan estudios
a nivel de maestría marcado en el género masculino, lo cual indica que todos los docen-
tes cuentan con estudios profesionales, dada su ubicación laboral.
| 268
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Los resultaron arrojaron que entre el 91% y el 97% de las personas con un rango en eda-
des que oscila de 27 a 62 años acostumbran a participar en programas de capacitación
están de acuerdo que se ven motivados por la expectativa de superación en el campo
laboral así hayan realizado su postgrado.
La generalidad es que los docentes no sienten confusion frente a sus metas formativas
y profesionales, dado que la capacitación le permite progresar laboralmente y por tanto
vale la pena dedicar tiempo y esfuerzo a estos procesos.
| 269
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
En su mayoría, los docentes consideran que es necesario y vale la pena dedicarle tiempo
y esfuerzo a los procesos de formación y capacitación, por lo cual no se pierde facilmente
el interes por el estudio despues de transcurrido un tiempo.
En el siguiente gráfico se puede observar la relación directa entre las preguntas 3,4,5 y
6, frente a la forma sobre cómo los docentes asumen los procesos de formación o ca-
pacitación, mencionando su proyección, dedicación de esfuerzos y tiempo a los dichos
procesos, el permanecer interesados por el estudio sin importar factores como el aburri-
miento o el mal humor.
A continuación las preguntas 8, 9 y 10 muestran que la comprensión de las necesidades
de los estudiantes usualmente se da por parte del docente, lo cual lleva a la dedicación
permanente sin ocuparse de otros asuntos y sin verse afectado por el estado de ánimo.
Las preguntas 8 y 9 se relaciónan al presentar que los docentes no pasan tiempo de clase en
divagaciones o soñando y por lo tanto la dedicación al estudio es frecuente y no depende del
estado de ánimo con el que cuente al momento de participar en los procesos de formación
y capacitación, dado que no tiene confusion frente a sus metas formativas y profesionales.
| 270
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
En el siguiente gráfico muestra los resultados de las preguntas 15, 17, 18, 19 y 20, de-
duciendo que las condiciones físico-ambientales son determinantes al momento de de-
sarrollar una clase y las clases magistrales no son definitivas como elemento motivador.
Los procesos de formación y capacitación son considerados como un mecanismo para
mejorar u optimizar el desempeño laboral, las horas extra-clase exigidas son altas para
poder avanzar en los temas propuestos, sin embargo, se cuenta con la posibilidad de
acceder a libros y material necesarios.
Emplear horas adicionales para avanzar en los temas se refleja en la posibilidad de que
las actividades laborales están acordes con el nivel de conocimiento y se busca realizar
aportes de tipo investigativo a la sociedad.
| 271
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
CONCLU S IONE S
2002.
López, María Paz. La práctica del orientador educativo y la motivación de logro en los alum-
nos. Revista mexicana de orientación educativa. México: 1995.
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Romero Ariza, Marta & PEREZ FERRA, Miguel. Revista iberoamericana de la educación
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Ruble, D.N, Teorías sobre la motivación de logro, Revista infancia y adolescencia. 1984.
RE S UMEN
| 273
El presente documento pretende mostrar como las IES pueden articular su proceso de
diseño curricular a los requisitos que se definen desde la norma NTC-ISO 9001:2008 en
Toda organización independiente del sector en el que se desarrolle, debe identificar las
| 274
necesidades del cliente y realizar procesos que las transformen en un producto o servicio
que cumpla con los requerimientos iniciales.
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Este proceso es tan simple o complejo como la organización lo defina, el único requisito
que debe cumplir es que debe responder de manera eficaz y eficiente a las necesidades
y expectativas de sus clientes y de otras partes interesadas2.
Las entradas al proceso deben incluir elementos externos como: necesidades y expec-
tativas del cliente, del mercado o de las partes interesadas; contribuciones u opiniones
Las actividades, estas deben responder al que hacer para lograr que los elementos de
entrada se transforman en el producto o servicio que el cliente espera. Estas actividades
deben estar enmarcadas en el ciclo de mejoramiento (PHVA ), para así asegurar que se
cumplen las etapas definidas en la norma ISO 9001:2008 en términos de diseño y desa-
rrollo. Estas etapas son: identificar las entradas del diseño (P), identificar los resultados
del diseño y desarrollo (P), determinar los momentos para hacer revisión al diseño y
desarrollo (H-V), determinar el momento de verificación (V), determinar el momento y
método de validación (V) y determinar cómo se realizará el control de cambios (A).
| 275
Las salidas o resultados, son el producto final o parcial de transformar las entradas a
Entonces, ¿Qué sucede cuando hablamos del diseño y desarrollo en las IES?, pues bien,
igual que acá se ha descrito, es un proceso en el cual interactúan las necesidades de los
clientes, en este caso los clientes son los estudiantes, empresarios, comunidad, estado;
con las capacidades de la institución, personal, físicas, tecnológicas, financieras, docen-
tes, investigativas; para diseñar programas de formación adecuados y pertinentes que
satisfagan las necesidades de esos clientes.
En una IES el proceso de diseño y desarrollo puede darse en sus procesos sustantivos,
investigación, docencia y extensión, en mayor o menor nivel, dependiendo de la profun-
didad que se desee o requiera, así:
El currículo adoptado por cada establecimiento educativo debe tener en cuenta y ajustar-
se a los siguientes parámetros: a) los fines de la educación y los objetivos de cada nivel
y ciclo definidos por la Ley 115 de 1994; b) las normas técnicas, tales como estándares
para el currículo en las áreas obligatorias y fundamentales del conocimiento, u otros ins-
trumentos para la calidad, que defina y adopte el Ministerio de Educación Nacional; c) los
lineamientos curriculares expedidos por el Ministerio de Educación Nacional.
Entonces, es acá, donde nos centraremos para analizar el tema de diseño y desarrollo
en las IES, para esto se debe recordar las etapas del diseño y desarrollo definidas por la
norma ISO 9001:2008 en el capítulo 7.3.
| 277
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Figura 1: Etapas del Diseño y Desarrollo6
Etapa 1: Planificación del diseño y desarrollo: la norma ISO 9001:2008, dice que la orga-
nización debe planificar y controlar el diseño y desarrollo del producto o servicio. Duran-
te la planificación del diseño y desarrollo la organización debe determinar: las etapas del
diseño y desarrollo, la revisión, verificación y validación apropiadas para cada etapa, y las
responsabilidades y autoridades para el diseño y desarrollo.
Además, dice que la organización debe gestionar las interfaces entre los diferentes gru-
pos involucrados en el diseño y desarrollo para asegurarse de una comunicación eficaz y
6. Diseñado por Ibet Patricia Bustamante Correa – Coordinadora de Calidad, Universidad Pontificia Bolivariana toman-
do como base la norma NTC-ISO 9001:2008 capitulo 7.3
una clara asignación de responsabilidades. Igualmente, los resultados de la planificación
deben actualizarse, según sea apropiado, a medida que progresa el diseño y desarrollo.
Si analizamos estos requisitos y los aplicamos en una IES, se debería, para el diseño
del currículo, definir la estructura de los planes de estudio, definir cuáles pueden ser la
fuentes de información para crear el plan de estudios, definir los momentos de revisión,
verificación y validación, definir los responsables de cada momento, definir los medios
de comunicación para la revisión y aprobación del diseño.
Estas actividades deben ser realizadas por personal competente, que tengan los conoci-
mientos sobre la gestión curricular en una IES, además que conozca la institución para la
cual se está diseñando el programa. Estas personas tienen la responsabilidad de asignar
recursos para asegurar que el diseño y desarrollo del currículo será el adecuado.
Etapa 2:Elementos de entrada para el diseño y desarrollo, teniendo como base los linea-
mientos de la norma donde dice que la organización deben determinar los elementos
| 278
relacionados con los requisitos del producto o servicio, y además estos elementos de
entrada deben revisarse para comprobar que sean adecuados y que estén completos,
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Se debe tener en cuenta qué, hay requisitos de obligatorio cumplimento, y otros que se
considerarían no obligatorios, pero que agregan valor, como por ejemplo, los requisitos
del CNA, ya que la acreditación de programas no es obligatoria, pero se considera un
valor agregado para los estudiantes y comunidad en general.
Etapa 3: Resultados del diseño y desarrollo, la norma determina que los resultados del
diseño y desarrollo deben proporcionarse de tal manera que permitan la verificación
respecto a los elementos de entrada para el diseño y desarrollo, y deben aprobarse antes
de su liberación. Los resultados del diseño y desarrollo deben: cumplir los requisitos
de los elementos de entrada; proporcionar información apropiada para la compra, la
producción y la prestación del servicio; contener o hacer referencia a los criterios de
aceptación del producto; y especificar las características del producto o servicio que son
esenciales para el uso seguro y correcto.
En las IES, el resultado del diseño y desarrollo se puede considerar como el documento
de condiciones institucionales y del programa, que se presenta al Ministerio de Educa-
ción Nacional para la aprobación del programa; igualmente, la planeación por área, por
semestre, y por curso, ya que estos son los elementos donde se podrá evidenciar cómo
se desarrolla en la institución el programa.
Etapa 4: Revisión7 del diseño y desarrollo, la norma define que en las etapas adecuadas,
deben realizarse revisiones sistemáticas del diseño y desarrollo de acuerdo con lo planifi-
cado, así mismo, evaluar la capacidad de los resultados de diseño y desarrollo para cum-
plir los requisitos, e identificar cualquier problema y proponer las acciones necesarias.
Los responsables de dichas revisiones deben incluir representantes de todas las fun-
ciones, procesos o áreas que se relacionen con el diseño, y deben dejar registros de las
| 279
revisiones y de cualquier acción necesaria derivada de estas.
Las IES debería revisar aspectos como la contextualización del programa en el medio
internacional y nacional, los resultados de los estudios de mercado, la pertinencia del
nuevo programa para la comunidad, los recursos necesarios para el desarrollo del pro-
grama, los aspectos curriculares y organización de las actividades curriculares, los as-
pectos institucionales, el cumplimiento de la normatividad, entre otros.
Etapa 5: Verificación8 del diseño y desarrollo, para esta etapa la norma ISO 9001, plantea
que la verificación debe realizarse de acuerdo con lo planificado en la etapa N°1, para así,
asegurarse que los resultados del diseño y desarrollo cumplen los requisitos de los elemen-
tos de entrada,. De esta actividad se deben mantener los registros o evidencia necesarios.
7. NTC-ISO 9000:2005, Numeral 3.8.7 revisión: actividad emprendida para asegurar la conveniencia, adecuación y
eficacia (3.2.14) del tema objeto de la revisión, para alcanzar unos objetivos establecidos
8. NTC-ISO 9000:2005, Numeral 3.8.4 verificación: confirmación mediante la aportación de evidencia objetiva de que
se han cumplido los requisitos especificados
Aplicando la verificación en el diseño de los currículos en las IES, se puede entender como
los momentos donde se apruebe que lo plasmado en el, está acorde a las necesidades del
medio. Estas verificaciones pueden ser por entes internos y/o externos a la institución.
Y los aspectos que se pueden poner a consideración en la verificación del diseño pueden
ser, a nivel interno, que se hayan tenido en cuenta e incluido las observaciones que se
realizaron en los momentos de revisión del diseño; la viabilidad económica, política y so-
cial; la justificación de creación del programa académico; el cumplimiento de la normati-
vidad; la asignación de recursos. A nivel externo se considera que el diseño del programa
fue verificado cuando se recibe del Ministerio de Educación Nacional la resolución de
aprobación, condicionamiento o negación del registro calificado según el caso.
Etapa 6: Validación del diseño y desarrollo, según la norma se debe realizar la validación
del diseño y desarrollo de acuerdo con lo planificado para asegurarse que el producto o
servicio resultante es capaz de satisfacer los requisitos para su aplicación especificada
| 280
o uso previsto, cuando sea conocido siempre que sea factible, la validación debe com-
pletarse antes de la entrega o implementación y deben mantenerse los registros de los
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
En una IES, la validación del currículo se da una vez éste se desarrolle y se puedan
evaluar los resultados obtenidos. Algunos métodos de validación pueden ser: resultado
de evaluaciones parciales, resultados del final de semestre, terminación de una cohorte,
evaluación con los egresados, evaluación con los empleadores, resultados del proceso
autoevaluación, resultados de pruebas pilotos de ECAES, resultado de los ECAES, inser-
ción laboral de los egresados, permanencia de los estudiantes en el programa.
Etapa 7: Control de los cambios del diseño y desarrollo. Los cambios del diseño y desa-
rrollo deben identificarse y deben mantenerse registros, los cambios deben pasar por
todas las etapas del diseño, como son la revisión, verificación y validación, y aprobarse
antes de su implementación. La implementación debe incluir la evaluación del efecto de
los cambios en las partes constitutivas y en el producto ya entregado.
Las IES deben definir, cuando hacer cambios al currículo, qué tipos de cambios se pue-
den y deben hacer, cómo identificar el tipo de cambio. Se debe entender que el cambio
en el diseño se da cuando los requisitos iniciales cambian, y algunos cambios pueden
darse por, solicitud del Ministerio de Educación Nacional, por cambios en la legislación
9. NTC-ISO 9000:2005, Numeral 3.8.5 validación: confirmación mediante la aportación de evidencia objetiva de que
se han cumplido los requisitos para una utilización o aplicación específica prevista
o normatividad aplicable, por cambio de la problemática del medio, por integración
de nuevos conocimientos, por actualización de temáticas, retroalimentación del sector
productivo y egresados.
Conclusión
Terminando entonces de analizar cada etapa, se puede concluir que los requisitos de
diseño y desarrollo definidos por la norma NTC-ISO 9001:2008 en su numeral 7.3, son
totalmente adecuados y flexibles para ajustarlos a las necesidades de cada institución. Es
así, como una IES que tenga implementado un sistema de gestión de la calidad, puede
cumplir lo definido en la norma y lo definido por los entes gubernamentales que la rigen,
sin necesidad de duplicar esfuerzos ni recursos, y al interior de la organización se podrá
sentir coherencia entre los diferentes procesos, sistemas y normas aplicables, haciendo
que el personal participe y se integre de mejor forma para entre todos trabajar en procura
del mejoramiento continuo institucional.
| 281
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Bibliografía
RE S UMEN
| 283
La educación por competencias constituye hoy una clara tendencia en nuestro país, ex-
* Especialista en Estudios Pedagógicos, Docente Tiempo Completo Universidad Autónoma del Caribe, Grupo de
Investigación en Electrónica y Telecomunicaciones. blespinel@[Link]
** Especialista en Telemática, Docente Tiempo Completo Universidad Autónoma del Caribe, Grupo de Investigación en
Electrónica y Telecomunicaciones. evertdelosrios@[Link]
1 . EL PROYECTO COMO E S TRATEGIA PEDAGÓGICA
PARA LA FORMACIÓN POR COMPETENCIA S
Se busca salir de los espacios tradicionales (aulas) para transferir el conocimiento e in-
ducir el aprendizaje mediante la toma de decisiones en la acción y sobre la acción en el
sitio donde se producen los hechos, eventos, situaciones y fenómenos que problematizan
los ambientes, las relaciones sociales y tecnológicas, lo cual ofrece un valor agregado al
currículo. Para ello, es necesario el fortalecimiento de los programas de Extensión de las
Universidades y formular proyectos orientados a subsanar problemas de la comunidad
regional y/o nacional.
| 284
valor comercial. De ahí el celo de algunas de ellas para que las Instituciones de Edu-
cación Superior irrumpan en su mercado. En este sentido, si las universidades desde
semestres iniciales estimulan a sus estudiantes a identificar y solucionar problemas pe-
queños del entorno, de manera gradual podrán resolver problemas más complejos en los
que adquieran las competencias para su inserción en el mundo laboral o la habilidad para
crear empresas de soluciones técnicas y/o tecnológicas, que den respuesta a problemas
del entorno y tengan gran impacto social.
En esta línea, concebir formas diferentes para educar a los futuros profesionales no
significa descalificar toda la experiencia anterior. Los cambios son necesarios ante
una sociedad que plantea nuevas exigencias y reto a las instituciones que imparten
la formación. La propuesta de las competencias profesionales, en general, constituye
un modelo que tiende a satisfacer las actuales demandas laborales, pero esto debe
hacerse sin descuidar la formación integral de los estudiantes en el ámbito ético,
humano, disciplinario y profesional.
| 285
Frente a este imperativo, existen diversas propuestas que hoy representan una opción válida:
Para que estos puntos de vista divergentes puedan articularse y permitan avanzar hacia
una educación basada en competencias profesionales integrales (FBCPI), de forma eficaz
y coherente, se requiere trabajar colectivamente en la construcción de un nuevo modelo
educativo que desde su concepción y a partir de las experiencias de su implementación y
desarrollo de sustento a la FBCPI, sea capaz de articular los procesos educativos al con-
texto social y empresarial de los cuales derivan su encargo social; de relacionar la teoría
y la práctica, y de hacer realidad lo prospectado.
El proceso de formación exige hoy una construcción de competencias que considere
como requisito esencial su carácter contextualizado, un enfoque sistémico y dinámico,
y la necesidad de valorar como componente curricular los problemas profesionales que
deben ser resueltos para el futuro egresado. Esta realidad impone un reto a la organi-
zación del proceso de enseñanza y por lo tanto, a sus actores principales: profesores
y estudiantes, quienes deben interactuar para construir las competencias necesarias y
suficientes que permitan el desempeño esperado en la solución de los problemas que
afrontarán estos últimos en su práctica laboral.
De este modo, una gestión docente basada en la formación por competencias debe involu-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
crar didácticas alejadas de las estrategias tradicionales sustentadas en los resultados, que
responden a criterios metodológicos conductistas. Este enfoque favorece el paradigma edu-
cacional de “aprender a aprender”, y de “aprender haciendo” bajo la conducción del que
enseña, quien debe monitorear los espacios necesarios para que los estudiantes desarrollen
una actitud positiva, con el fin de defender sus puntos de vista de una forma productiva.
La UNESCO entiende como proyecto: “Actividad práctica y significante, con valor educativo,
orientada a uno o varios objetivos de comprensión precisos. Implica investigaciones, resolu-
ción de problemas y, muchas veces, el uso y la manipulación de objetos concretos. Tal actividad
es planificada y llevada a cabo por los alumnos y el docente en un contexto natural y real”. [2].
Bajo este marco conceptual, los proyectos de aula surgen de una situación problémica
que conduce a una investigación, pues “todo proceso problémico es un proceso inves-
tigativo” [3]. Su estructura se basa en tres momentos: la contextualización, lo meto-
dológico y lo evaluativo. En la contextualización se estipula el problema, el objeto, el
objetivo y los conocimientos. En lo metodológico se relaciona el método, el grupo y los
medios. En lo evaluativo se certifica el logro del objetivo mediante la solución del pro-
blema que dirige el diseño de los proyectos y se indican los resultados. Así, el proyecto
de aula emerge para solucionar problemas. Definiendo este concepto se encuentran las
siguientes aceptiones:
“El término problema designa una dificultad que no puede resolverse automáticamente,
sino que requiere una investigación conceptual o empírica”. [4]
“Las situaciones problemáticas emergen desde las tensiones de valor y cognitivas que
los estudiantes confrontan en sus vidas cotidianas en la familia, en la escuela, en la co-
| 287
munidad, en la sociedad” [5]
• Permite una producción concreta orientada a transformar una situación del entorno.
• Crea espacios académicos que permitan establecer relaciones adecuadas entre
estudiantes y docentes.
• Fomenta la responsabilidad en la toma de decisiones y la construcción del saber
en acción.
• Promueve el espíritu investigativo y creativo de los estudiantes, reafirmando sus
capacidades, habilidades y progreso en su aprendizaje.
• Ofrece una nueva alternativa de evaluación.
Por lo anterior, se propone que el proyecto pueda desarrollarse desde un punto de vista
más amplio, en el cual se integre el mayor número posible de las áreas disciplinares de
formación por semestre. Este proyecto integrador será considerado por los actores como
un reto, que incentivará su interés en llevar a cabo un proceso en el que se enfrentarán a
situaciones problemas sucesivas que favorezcan la construcción de nuevos saberes -saber
| 288
los estudiantes hacia posibles soluciones del problema del entorno a tratar, el cual podrá ser
más complejo y contextualizado, concentrando sus energías en un único objetivo.
El Proyecto Integrador puede definirse entonces como una actividad práctica y signifi-
cante de carácter técnico, científico, desarrollo tecnológico y analítico con valor educati-
vo, que integra la mayor parte posible de conocimientos adquiridos durante el semestre,
y el cual debe presentar todo estudiante al término del período académico. Esto reclama
una planificación adecuada de las actividades debido a que la escogencia de la situación
problémica debe ser tratada bajo un contexto lo más real posible.
Establecer proyectos integrados por semestre exige escoger los semestres en los cuales
se aplicará esta estrategia, seleccionar los saberes a integrar, identificar los problemas a
resolver, conformar los grupos de trabajo, profesores y estudiantes, adoptar una meto-
dología participativa e identificar las fases en las cuales se va a desarrollar, con el fin de
mostrar a los estudiantes las condiciones y el marco en el cual se trabajará a lo largo del
semestre. Además, es necesario establecer las competencias que se espera el estudiante
adquiera con el desarrollo del proyecto, el cual debe incluir actividades de socialización,
en las que compartan la experiencia adquirida.
De acuerdo con lo planteado, el papel del maestro sigue siendo fundamental, pero aho-
ra como diseñador de los ámbitos y experiencias de aprendizaje para los estudiantes.
Los profesores estudian, diseñan y aplican los mejores métodos y se comprometen con
el éxito de cada estudiante, proponiendo diversas maneras para promover su desarrollo
integral, de las cuales surgen nuevas prácticas de evaluación (sin descartar algunas
formas tradicionales), haciéndolas más congruentes y exigentes. En este sentido, el
Proyecto Integrador favorece un Enfoque Socioformativo complejo, visto desde la con-
cepción de Tobón como “el conjunto de lineamientos que pretende generar las condi-
ciones pedagógicas esenciales para facilitar la formación de las competencias a partir
de la articulación de la educación con los procesos sociales, comunitarios, económicos,
políticos, religiosos, deportivos, ambientales y artísticos en los cuales viven las per-
sonas, implementando actividades contextualizadas a sus intereses, autorrealización,
interacción social y vinculación laboral” [6].
Por otra parte, el éxito del proyecto integrador radica en gran parte en el cumplimiento de
| 289
los siguientes criterios:
4 . CONCLU S IONE S
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
El proyecto integrador ofrece una nueva alternativa de evaluación, acorde con un sistema
de evaluación por competencias. Requiere por parte de los docentes la elaboración de
herramientas necesarias para que los estudiantes reconozcan los criterios de evaluación
que tienen una relación directa con las competencias a desarrollar. Evaluar competencias
precisa observar alumnos trabajando y juzgar las competencias que están construyendo
a lo largo de este mecanismo formativo.
5 . REFERENCIA S BIBLIOGRÁFICA S
Magendzo, Abraham. Currículo y Cultura en América Latina, 2 ed. Santiago de Chile, PIIE,
1991.
| 291
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
18
LA S TUTORÍA S ACADÉMICA S : UNA NECE S IDAD
PARA IMPUL S AR LO S E S TILO S PARTICIPATI V O S
Y DEMO S TRAR CÓMO É S TO S INFLUYEN EN LA
FORMACIÓN DE PROFE S ORE S
| 293
RE S UMEN
De este modo se espera contribuir a algunas de las demanda del Ministerio de Educación
Nacional, en particular al apoyo pedagógico que las instituciones deben brindar para
fortalecer los desempeños integrales de los estudiantes y aportar a la calidad educativa,
apuesta que la Universidad Sergio Arboleda afronta con rigor.
Dentro de los objetivos del proyecto de investigación relacionado con el programa Tuto-
rías Académicas están los siguientes:
DE S ARROLLO :
Entre los años 2001 y 2007 la Universidad Sergio Arboleda adelantó la investigación
denominada: “Los estilos pedagógicos y su impacto en el aprendizaje de los alumnos”.
En el interregno se promovieron tres estilos participativos, a saber: el tutorial, el investi-
gador y el participativo.
Una ampliación de este tema está presente en el libro derivado de esta investigación1,
cuyo título es el mismo de la investigación. Valga destacar que tanto la Universidad de
Antioquia como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participaron en
la investigación y en el texto en referencia.
| 295
cesidad de mejorar la práctica docente, incluido el seguimiento y acompañamiento que
requieren los estudiantes en un modelo de gestión escolar, el Grupo de Investigación se
1. SUÁREZ, Carmen Cecilia; BURGOS; CAMPO Elías, MOLINA, Irma y otros (2008) Los Estilos Pedagógicos y su im-
pacto en el aprendizaje de los alumnos, Editorial Fondo de Publicaciones Universidad Sergio Arboleda. Bogotá.
¿En qué se ha avanzado?
Para poder realizar un compendio teórico e histórico de las Tutorías que permita con-
ceptuar la finalidad de éste, se planteó el diseño del proyecto, en su primera fase; en
la segunda fase, revisar el estado del arte a nivel nacional e internacional, con el fin de
consolidar el marco teórico y conceptual de las Tutorías; en la tercera fase, se proyecta
realizar una prueba piloto con los profesores de la Universidad, a través del Plan de de-
sarrollo profesoral. Una vez se hayan adelantado estas fases se procederá a proponer el
Programa de Tutorías para la Universidad Sergio Arboleda
Valga aclarar que tanto las preguntas como las hipótesis serán evaluadas durante el pro-
ceso de la investigación, lo que las hace suceptibles de modificación.
Con respecto a Tutorías se han encontrado las siguientes conceptualizaciones en dife-
rentes documentos, experiencias e investigaciones adelantadas:
• Surgen a partir del bajo rendimiento de los estudiantes. El Programa de Tutoría
se propone mejorar las condiciones de aprendizaje y de hábitos para que los es-
tudiantes emprendan sus propias soluciones.
• La tutoría debe ser permanente, continua, cercana, sin abusar o trasgredir la con-
fianza depositada en ambos (Tutor-Tutoriado).
• Constituyen un papel importante en la formación de los estudiantes y de los docentes.
• La Tutoría pueden ser individuales o grupales.
• Se requiere perfil para ser Tutor y Tutoriado.
• Quien marca la pauta constante es el tutorado, en últimas es él quien se va a des-
envolver en la vida.
• El Tutor y Tutoriado emprenden campos de investigación y de experimentación
en la escogencia del mejor hábito de estudio.
| 297
• Las Tutorías mejoran las relaciones entre los docentes y estudiantes.
• Al implementar las Tutorías se reduce la deserción Universitaria y se controla el
Con base en los resultados de esta prueba piloto y la retroalimentación que se requiera, se
procederá a implementar el programa en las diferentes Escuelas de la Universidad Sergio
Arboleda, sometiendolo a un ciclo de evaluación permanente.
BIBLIOGRAFÍA
Castelo, Alejandro Jacobo; Gutiérrez Higuera, Perla Esmeralda; Osuna, Jacobi Yolanda.
Estilos de aprendizaje en la comprensión de lectura en bachilleres de Cajeme. México 1995.
Freire, Paulo. Pedagogía del Oprimido. México 1970. Editorial siglo XXI.
| 299
Gardner, Howard. Inteligencias Múltiples. Barcelona 1999. Editorial Paidos.
Montessori, María. Educar para un Nuevo Mundo. Argentina 1998. Editorial Errepar
Morin, Edgar. Los Siete Saberes Necesarios para la Educación del Futuro. Bogotá. 2001.
Editorial Magisterio
Od. Gili, María A. Od. Marín, Ramón (2004) “Evaluación de la Experiencia de Tutorías en
la cátedra de Histología”. Htt://[Link]/[Link]
Suárez, Carmen Cecilia; Burgos; Campo Elías, Molina, Irma y otros (2008) Los Estilos Pe-
dagógicos y su impacto en el aprendizaje de los alumnos, Editorial Fondo de Publicaciones
Universidad Sergio Arboleda. Bogotá
19
MODELO DIDÁCTICO AUTONOMO Y S IGNIFICATI V O
PARA EL AREA DE ÉTICA Y V ALORE S H UMANO S
RE S UMEN
Este artículo presenta una propuesta para desarrollar la habilidad de toma de decisiones
| 301
en el área de ética y valores humanos. Se organiza en los siguientes apartes: construc-
* Administrador de empresas, Psicólogo Social, especialista en Pedagogía para el desarrollo del aprendizaje autóno-
mo, especialista en Gerencia de empresas. Docente Básica [Link] electrónico nestorartunduagamurillo@
[Link].
INTRODUCCIÓN
El área de ética y valores humanos al ser transversal con todas las áreas del conocimiento
permite afianzar, complementar y contextualizar a lo(a)s participantes a partir de su cotidia-
nidad, lo que permite un aprendizaje significativo en el desarrollo de la habilidad de toma
de decisiones, mejorar competencias para razonar, crear, innovar y solucionar problemas.
1 . MODELO DIDÁCTICO H UMANI S TA
| 303
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Figura No.1
La gráfica ilustra la interacción dialéctica en el mundo de la vida cotidiana del docente,
visto como un consejero de la mediación pedagógica y un experto en estrategias didácticas
de aprendizaje autónomo y cooperativo, con las cuales potencializa las habilidades de pen-
samiento, teniendo en cuenta la definición de metas de aprendizaje y de contenidos, donde
el estudiante desarrolla y afianza un aprendizaje significativo utilizando la autoevaluación
en su proceso de formación como ser humano autónomo.
El modelo didáctico esta inscrito en la corriente humanista que tiene una serie de implica-
ciones que van desde el papel del(a) maestro(a), de lo(a)s estudiantes, los contenidos y has-
ta en las relaciones de los diversos estamentos con la administración de la institución. En
concordancia con la corriente humanista y las particularidades del escenario educativo en
el cual se desarrolla el plan de acción pedagógica, el sistema de relaciones e interrelacio-
nes está caracterizado por el flujo de información entre los actores del proceso educativo
y el mundo de la vida cotidiana1 como la interacción que define la práctica pedagógica. En
este espacio vital tanto el docente como el estudiante implica un proyecto, un futuro; entre
los dos se establecen relaciones académicas intersubjetivas que comprometen e incluyen
sus propios intereses y deseos de conocimiento. El objetivo principal en este modelo, es
1. Verano Gamboa, Leonardo. Seminario “Procesos de construcción de conocimiento desde Modelos de Educación a
Distancia. UNAD.
aprender significativamente y en forma vivencial, apoyar al estudiante en su proceso de
autorrealización en todas las esferas de su personalidad, aprender a partir de los cono-
cimientos previos y experiencias significativas, facilitar y potencializar las habilidades de
pensamiento que lleven a construir conocimiento cooperativo, autónomo y estratégico.
Estos resultados se verifican con la evaluación que comprende la autoevaluación, coeva-
luación y heteroevaluación.
2. Como fuente de información se utilizaron los Compedidos de Lectura del Ciclo Complementario Semi-presencial de
la Escuela Normal Superior de Florencia sobre Paradigmas Sociopsicopedagogicos. Memorias de los encuentros de
semana 24 de Florencia 05.
2 . MODELO DIDÁCTICO PARA EL ÁREA DE ÉTICA
| 305
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Figura No.2
La gráfica No.2 ilustra la interacción dialéctica en el mundo de la vida cotidiana del docen-
te, visto como un orientador de la mediación pedagógica y un experto en estrategias de
aprendizaje autónomo y cooperativo, con las cuales potencializa las habilidades de pensa-
miento, teniendo en cuenta la definición de metas de aprendizaje y de contenidos, donde el
estudiante desarrolla y afianza un aprendizaje significativo utilizando la autoevaluación en
su proceso de formación como ser humano autónomo. Se parte del área de ética donde se
define como objeto de estudio el desarrollo de normas y valores universales y su relación
en la construcción del proyecto de vida y la toma de decisiones. Los principales fenómenos
que estudia esta área de conocimiento son la ley, la costumbre, los valores, las normas y la
justicia. Este modelo utiliza un método flexible, vivencial, participativo y cooperativo y sus
principios son la autonomía, la beneficencia, la no maleficencia y la justicia.
3 . FUNDAMENTO CONCEPTUAL
3.1. HACIA UNA PEDAGOGÍA PARA EL DESARROLLO DEL APRENDIZAJE AUTÓNOMO EN EL AREA DE
ETICA Y VALORES HUMANOS
Partiendo de la definición de Pedagogía como “la ciencia y el arte que trata de sistematizar la
teoría, la práctica y la investigación disponibles sobre los factores del aprendizaje, con el fin
de establecer principios, reglas y procesos que regulen las relaciones entre tales factores.3 El
modelo para el desarrollo del aprendizaje autónomo es una alternativa para sistematizar
experiencias pedagógicas y propiciar reglas, principios y procedimientos que permitan ge-
nerar procesos de aprendizaje significativo. De la relación entre la pedagogía y el modelo
propuesto surge la pregunta: ¿Cómo utilizar los conocimientos y estrategias de la pedago-
gía para desarrollar un aprendizaje autónomo en el área de Ética y Valores?
Si la pedagogía trata sobre los factores del aprendizaje, ¿ Cómo hacer que nuestros estu-
diantes desaprendan y generen un proceso de cambio interior? Mucho se ha dicho que el
aprendizaje es una forma íntima y absolutamente personal de la experiencia humana, cuyo
resultado final se expresa en la maduración y desarrollo.4
3. En Documento de Apoyo Técnico. Especialización en Pedagogía para el desarrollo del aprendizaje autónomo. UNAD
– CAFAM. Pág 6.
4. Op Cit, pág 7.
En este orden de ideas, si el aprendizaje es un proceso personal que genera desarrollo,
el desaprender será uno de los pasos para generar cambios en la autonomía, en las po-
tencialidades, autoestima, valores y relaciones con el entorno.
De allí que la pedagogía para el desarrollo genere personas orientadas al cambio perma-
nente y se preocupe primero en formar al sujeto como persona social y luego como ser
productivo. Además, la pedagogía para el desarrollo se extiende y extrapola a planos de
gran significación como lo es la generación de proyectos de vida desde la participación de
todos los actores sociales, donde la actitud de planeación y compromiso consigo mismo y
con los demás juega un papel importante en el bienestar social y la paz de Colombia.
Toda propuesta de acción pedagógica debe tener en cuenta algunos atributos aportados
por la educación a distancia que son complementarios a la educación presencial, como
los roles que se establecen entre maestros y estudiantes, siendo el maestro el mediador
del proceso, un estratega del desarrollo, promueve la comunicación constante, brinda
| 307
al(a) estudiante la oportunidad de elegir fuentes de información y actividades opcionales
para satisfacer las necesidades del aprendizaje y de autoaprendizaje facilitando la crea-
Acerca del modelo de la educación presencial es vital reconsiderar los modelos pedagógi-
cos utilizados y reconocer que aquellos tradicionales deben ser complementados por aque-
llos que permitan avanzar en un aprendizaje autónomo y significativo donde se tenga en
cuenta que lo(a)s estudiantes generen sus procesos a partir de unas estructuras cognitivas
diferentes uno(a)s de lo(a)s otro(a)s, de su actitud y disposición hacia el desarrollo, capaci-
dad intelectual, motivación intrínseca y extrínseca, actitudes y valores y personalidad. Esta
reflexión comprende el aprendizaje autónomo como una competencia que permite al sujeto
dirigir de manera independiente sus procesos de aprendizaje. De esta manera, comprende
el desarrollo en tres áreas: la cognitiva en la cual se manejan los procesos y estrategias;
la socioafectiva como la expresión de afectos, actitudes, valores y rasgos de personalidad,
permitiendo la adaptación del individuo al grupo; y la motora o ejecución de la habilidad.
5. Citado por Luis Delfín Insuasty en Guía de aprendizaje Autónomo C. Especialización en Pedagogía para el desarrollo
del aprendizaje Autónomo. UNAD - CAFAM
Es bueno definir que por contenidos se entiende el “conjunto de saberes o formas cul-
turales cuya asimilación y apropiación por parte de los estudiantes se considera esen-
cial para su desarrollo y socialización” (César Coll ). Siguiendo al autor, los contenidos
son “herramientas para la comprensión del mundo y abarcan conceptos, procedimien-
tos, valores y actitudes.
Por esta razón un proyecto de acción pedagógica para la asignatura de Ética debe enfo-
carse en los contenidos actitudinales, los del “saber ser”, comprendidos como aquellos
que reflejan los ideales y las aspiraciones a ser alcanzados por el ser humano como inte-
grante de la comunidad social a la que pertenece, como lo afirma Mabel Nelly Stárico de
Accomo en su artículo “Una aproximación al aprendizaje significativo”.
| 309
individual y social, no hay que desconocer que el componente afectivo para este caso
adquiere una importancia preponderante, dado que aquello que piensa, siente y como
Por ser la Ética una disciplina práctica, es evidente que las estrategias didácticas deben
orientarse a actividades experienciales en las que se puedan establecer vínculos afectivos,
como por ejemplo, el aprendizaje por modelado, las reglas elaboradas y asumidas por el
grupo, los seminarios y talleres, y todas aquellas que implican la adquisición de las ideas re-
lacionadas con los valores y para establecer sentimientos asertivos y no asertivos en relación
al objeto de una actitud y aquellas que potencien tendencias a actuar de un modo u otro.
Todas estas estrategias están enmarcadas dentro de los lineamientos curriculares6 que
para la educación ética y valores humanos recomienda el Ministerio de Educación Nacio-
nal basados en los planteamientos de la Carta Constitucional y sus disposiciones reglamen-
tarias donde se esbozan los referentes del currículo en educación ética y valores humanos.
6. Lineamientos curriculares para la educación ética y valores humanos. Ministerio de Educación Nacional. Ed. Magisterio.
Bogotá D.C. 1998.
7. En Marco Legal y constitucional. Lineamientos curriculares para la educación ética y valores humanos. Pág. 87.
tinentes, del ambiente, del comportamiento honesto de directivos, educadores y personal
administrativo, de la aplicación recta y justa de las normas de la institución, y demás meca-
nismos que contemple el Proyecto Educativo Institucional (art.25)”.
decir, forma personas capaces de pensar por sí mismas, de actuar con criterios definidos,
de tomar decisiones asertivamente, de tener sentido crítico y reflexivo sobre su existen-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
8. Ricardo Sánchez y Arnulfo Bayona, “Hacia una Cultura Escolar democrática. Elementos para democratizar la escuela”.
La reforma educativa en Colombia. Desafíos y perspectivas, PREAL e instituto SER de Investigación, 1997.
capacidad creativa y propositiva, juicio y razonamiento moral, sentimiento de vínculo y
empatía y actitud de esfuerzo y responsabilidad.
| 311
cos tales como dibujos, cuentos, texto escrito, test, dinámicas reflexivas, integradoras y
recreativas. La ética es universal al igual que la autonomía, por eso a través de la dinámi-
¿Cómo construir una propuesta pedagógica desde el modelo didáctico que permita articu-
lar la afectividad en el currículo de la educación ética impartida en la institución educativa?
9. En estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Díaz Frida y Hernández R.G. Bogotá D.C. 2da edición. Mc
GrawHill.2003. Pág. 58.
La ética como eje transversal a todas las áreas del conocimiento permite la construcción de
procesos de subjetividad, ciudadanía y afectividad. Es fundamental privilegiar los estados
emocionales y afectivos que influyen en el proceso de aprendizaje. Se puede enunciar que
desde la educación ética el(a) docente puede trabajar los siete tipos de inteligencias múlti-
ples, lo esencial es que las estrategias utilizadas en clase sean seleccionadas acorde con los
objetivos y metas de aprendizaje. Por ejemplo para promover la inteligencia interpersonal,
que busca entender las intenciones, las motivaciones y los deseos de las personas con las
de los demás; se pueden utilizar estrategias que faciliten el trabajo en grupo, como las
dramatizaciones, los juegos de roles y análisis de casos, donde se conozcan las ideas, los
pensamientos y las emociones que despiertan las temáticas abordadas.
Son dos ejemplos que aclaran la propuesta de afectividad en la educación ética; pero
sin desconocer las otras inteligencias, por ello, el docente se puede apoyar de solución
de problemas, ejercicios lecto-escriturales, del baile, la música, el canto, el deporte, la
lúdica, la recreación, el arte, el teatro, la danza, las manualidades y activar destrezas en
los estudiantes donde no solamente se privilegie lo tradicional que ha sido la lingüística
y la lógico-matemática.
Se está en completo acuerdo con Gardner, H. (2001) cuando describe al ser humano como
un organismo que posee un conjunto básico de siete, ocho a una docena de inteligencias.
Y gracias a la evolución está equipado con potenciales intelectuales que puede movilizar
y conectar en función de sus propias inclinaciones y de las preferencias de su cultura.10
Con este planteamiento, se puede afirmar que la afectividad como proceso educativo esta
intervenido por factores propios de la evolución, del desarrollo humano, de lo biológico,
psicológico y de lo socio-cultural. Las inteligencias múltiples plantean un modelo para
propiciar la educación de la afectividad, como expone Rebeca Puche Navarro en su artí-
culo de la metáfora del niño como científico a la racionalidad mejorante. El niño piensa
y piensa bien, no porque la institución escolar mediática o autoritaria se lo haya ense-
ñado, sino porque parecería poseer las herramientas para hacerlo y para hacerlo bien.
[Link] H (2001). La teoría de las inteligencias múltiples: una perspectiva personal. En la inteligencia reformulada. Las
inteligencias múltiples en el siglo XXI. Barcelona. Piados. Pp31-56.
Se infiere, que el estudiante siente y es consciente de sus sentimientos y emociones
porque elabora procesos cognitivos y está influido por la familia, la institución educativa,
la sociedad, el grupo, los pares y sus maestros. En estos espacios aprende y elabora pro-
cesos que van ligados a la cognición y a la emoción.
Perales (1998, p 120) citado por Rebeca Puche Navarro, enuncia que resolver un pro-
blema traduce la comprensión que el sujeto tiene en un momento determinado de una
situación. En este sentido pone en ejecución todo un proceso de construcción de estra-
tegias, herramientas, funcionamientos mentales y formas de abordaje que traducen las
diferentes formas de comprensión.
| 313
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
Son situaciones propias de la vida cotidiana y que son abordas en la educación ética,
como por ejemplo el problema ambiental, la ecología, la globalización de la economía, la
sexualidad, el proyecto de vida, que pueden ser trabajados desde las inteligencias múlti-
ples sin desconocer la actividad cognitiva y emotiva para una educación de la afectividad
que requieren de una toma de decisiones y de la solución crítica a estos planteamientos.
CONCLU S IONE S
El modelo didáctico de la corriente humanista define que lo(a)s estudiantes deben apren-
der a tomar decisiones sobre lo que son y lo que quieren llegar a ser. Las metas de forma-
ción para este modelo, son ayudar a desarrollar la individualidad de las personas y desa-
rrollar sus potencialidades. Este modelo reconoce que los programas deben ser flexibles
y proporcionar mayor apertura a lo(a)s estudiantes. El(a) docente es un(a) facilitador(a)
de la capacidad potencial de autorrealización de lo(a)s aprendientes. El(a) aprendiente es
único y diferente de lo(a)s demás, es un ser con iniciativa y necesidades de crecer y so-
lucionar creativamente los problemas. La evaluación es un proceso continuo, formativo,
integrador e implica la coevaluación, heteroevaluación y autoevaluación.
El área de ética y valores humanos facilita el aprendizaje significativo y en forma viven-
cial, apoya al estudiante en su proceso de autorrealización en todas las esferas de su
personalidad, a partir de los conocimientos previos y experiencias significativas, desa-
rrolla y potencializa las habilidades de pensamiento que lleven a construir conocimiento
cooperativo, autónomo y estratégico.
RECOMENDACIONE S
BIBLIOGRAFIA
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cativo. Bogotá. Mc GrawHill. 2003.
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sarrollo del aprendizaje autónomo. UNAD – CAFAM. Bogotá. 1999.
Modulo Papel del Docente. Especialización en Pedagogía para el desarrollo del aprendi-
zaje autónomo. UNAD – CAFAM. Bogotá. 1999.
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Delfín Insuasty, Luis. Generación y uso del conocimiento desde la reflexión autocrítica.
Especialización en Pedagogía para el desarrollo del aprendizaje autónomo. UNAD – CA-
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Delfín Insuasty, Luis. Generación y uso del conocimiento desde la innovación. Especia-
lización en Pedagogía para el desarrollo del aprendizaje autónomo. UNAD – CAFAM.
Bogotá. 1999.
Delfín Insuasty, Luis. Generación y uso del conocimiento desde la acción del docente y la
respuesta del aprendiente. Especialización en Pedagogía para el desarrollo del aprendiza-
je autónomo. UNAD – CAFAM. Bogotá. 1999.
Delfín Insuasty, Luis. Generación y uso del conocimiento desde la práctica profesional.
Especialización en Pedagogía para el desarrollo del aprendizaje autónomo. UNAD – CA-
FAM. Bogotá. 1999.
Porras B, Elizabeth. Plan de aula. Orientaciones curriculares y metodológicas. Magiste-
rio. 2004.
Restreppo Pino, Augusto. Ética y valores para el crecimiento personal 1. Ed. Paulinas.
Bogotá D.C. 2000.
RE S UMEN
| 317
Esta comunicación presenta generalidades del modelo curricular asumido en el programa
“El arte para todos, no para que todos sean artistas sino para que nadie sea esclavo”
Gianni Rodari
Este programa juega un papel fundamental en la vida social del país, porque le aporta
al estudiante un amplio y riguroso conocimiento básico profesional de formación en
estos dos campos del saber como son la pedagogía y el arte, teniendo este diálogo ne-
cesario entre las manifestaciones artísticas y culturales. El proceso educativo que se ha
| 318
propósitos educativos del mismo y las necesidades de los aspirantes para su desempeño
profesional y su desempeño a nivel social, cultural y personal. Además, representa un
aporte fundamental a la educación colombiana, en la medida que potencia el aprendizaje
y crea condiciones para elevar los niveles educativos de los niños, las niñas y jóvenes del
Departamento del Cauca y del sur occidente colombiano.
EJE S
Los aspectos anteriormente mencionados se justifican con mayor fuerza, desde cinco
ejes que se convierten en el soporte de la estructura curricular y del proyecto de forma-
ción. Veamos:
El departamento del Cauca se extiende desde el profundo Océano Pacífico hasta las pla-
yas, ríos y selvas donde habitan comunidades afros e indígenas Eperara, poblaciones
afros con sus expresiones de bambuco viejo o currulao, marimba de chonta, artesanías
de mimbre; la baja Cordillera Occidental, donde atraviesa un transepto cultural afro
con “violines caucanos”, las Adoraciones del Niño Dios desde Puerto Tejada, Caloto,
Corinto, Villa Rica, Santander de Quilichao, Buenos Aires, Suarez; desde el Tambo hasta
el cañón del Valle del Patía hasta Mercaderes se interpretan bambucos, fugas y tor-
bellinos negros. Por el oriente hacia la baja de la Cordillera Central viven los nasas o
paeces con su orfebrería, así como los hipogeos de Tierradentro, hoy reconocidos por
la UNESCO como patrimonio de la humanidad, los cuales, además, han constituido un
movimiento indígena que ha logrado prestar asesoría y dado cátedra a nivel nacional y
latinoamericano dada su experiencia de luchas de resistencia étnica y de campesinos
minifundistas agricultores. Sobre el valle del río Cauca, que surca hacia todo el país, está
Popayàn, la capital político administrativa, con sus tradiciones religiosas, entre estas las
procesiones de Semana Santa, declaradas por la Unesco como patrimonio inmaterial de
la humanidad, para preservar la tradición de cuatro siglos de historia; con sus riquezas
arquitectónicas y musicales de la colonia. También, la intrincada Cordillera Central, con
sus resguardos guambiano, yanacona y nasa, con sus fiestas y celebraciones indígenas y
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bambuco andino, y luego la Bota Caucana, donde los ingas habitan las vertientes de las
selvas infinitas de la cuenca amazónica.
En este sentido, la Ley general de Educación 115, que en el artículo 23 señala: “El Área
de Educación Artística es obligatoria y fundamental del conocimiento y de la formación
en la educación básica”, nos muestra que la Educación Artística es parte fundamental de
la formación básica de la Educación en Colombia. Además del principio constitucional la
iniciativa del énfasis en Educación Artística se enmarca en la filosofía de la ley de Cultura
1997, la cual plantea que la práctica, el acceso y el diálogo entre las manifestaciones
artísticas y culturales hacen parte de los derechos fundamentales de los ciudadanos para
garantizar la democratización de los bienes y servicios artísticos y culturales, así como la
democracia cultural, en la cual se valoran y promueven equitativamente las expresiones
diversas de las identidades que conforman la nación colombiana. Por razón del decreto
2566 del 10 de septiembre de 2003 el gobierno nacional reglamenta las condiciones
mínimas de calidad y los requisitos para el ofrecimiento y desarrollo de los programas
académicos de educación superior, el cual mediante la Resolución No. 3456 de diciem-
bre de 2003 define las características específicas de calidad para la oferta y desarrollo de
los programas de formación en Artes. Resolución que en los aspectos curriculares señala
que los programas propenderán por la formación de un pensamiento crítico y reflexivo,
el fortalecimiento de la vocación y desarrollo de los talentos artísticos de los estudiantes,
el desarrollo de la sensibilidad y de la percepción que permiten la vivencia estética y
la valoración e interpretación adecuadas de la creación artística, la apropiación de los
fundamentos, las herramientas para reconocer los modos como la obra de arte ofrece
nuevas formas de comprensión de la sociedad, la cultura y la existencia humana y el
desempeño ético del ejercicio profesional, entre otros.
1. Bruner, Jerome. Realidad Mental y mundos posibles: Los actos de la imaginación que dan sentido a la experiencia.
Editorial Gedisa. Barcelona, España 2004 p. 17
nación. En esta el educando, sujeto maestro(a), constituye el centro, razón y sentido de
ser, en su contexto y en la posibilidad del desarrollo pleno de todas sus capacidades, en
especial las creativas, reflexivas, cognitivas que le permita reconstruir nuevas formas de
ver, sentir y pensar el mundo.
Es preocupante que el departamento del Cauca cuente con docentes que carecen de
una formación profesional que legitime y cualifique sus prácticas pedagógicas y sus re-
flexiones didácticas en la educación artística del nivel básico de formación. Por esa razón
la universidad del Cauca se preocupa en buscar y ofrecer condiciones favorables que le
permitan a los docentes potenciar su capacidad reflexiva, expresiva, creativa y percepti-
va de lo pedagógico y didáctico de los procesos artísticos.
| 321
las expresiones artísticas. Una formación en Educación Artística que aporte a la adqui-
E S TRUCTURA CURRICULAR
2. STENHOUSE, Laurence. Investigación y desarrollo del currículo. Morata, Madrid España 1980
Este planteamiento deja abierto el diálogo que debe existir entre la teoría y la práctica, el
cual se da en forma sistemática, en un proceso que se va recreando en el camino y que
requiere ser reflexionado de manera permanente.
Pensar el currículo desde esta perspectiva rompe con la manera tradicional cómo se ha
venido construyendo. La intención es reconocer las necesidades y problemáticas socia-
les, asumiendo el currículo como una experiencia dinámica que problematiza la realidad
de la escuela, sus intenciones, teorías y condiciones de esa realidad.
En este sentido, la tarea consiste en encontrar qué queremos cambiar para mejorar el proce-
| 322
so, convirtiendo así el currículo en una estructura flexible, abierta, que se puede transformar
en el camino de acuerdo a las necesidades y problemáticas que el mismo proceso requiere.
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
De esta manera se puede observar cómo la estructura curricular del programa es flexible
y dinámica desde su misma concepción, de tal forma que no queda encerrada en un para-
digma, sino que puede recrearse desde diversos autores y teorías que le permitan seguir
creciendo y moviéndose, para responder a las necesidades, problemáticas y expectativas
del proceso. Es por ello que como estructura, lo curricular se apoya también en el trabajo
desarrollado por el profesor Nelson López, quien concibe el currículo como “una acción
eminentemente investigativa, colectiva, permanente, como un proceso permanente de
búsqueda, de negociación y de crecimiento”.4
Es decir, que esta estructura se convierte en un proceso que debe dinamizarse a través de la
investigación y a medida que se problematiza se va alimentando y ajustando en un ejercicio
que le permite re-crearse de manera pertinente. Desde esta forma de entender el currículo
se busca, además, superar las dificultades que lo han enmarcado y que López presenta
como aproximación diagnóstica planteando que “se carece de un proyecto educativo políti-
co y cultural en el país, generando una reducción de lo curricular a lo instrumental, reducido
a plan de estudios, con una estructura de colección, asignaturista, cerrada y estática”.5
3. ELLIOT, Jhon. El profesor como investigador. Depto de didáctica y organización. Universidad de Málaga España 1986.
4. LOPEZ, Nelson. Modernización curricular e las instituciones educativas. Los PEI de cara al siglo XXI. Editorial Libros y
libres S.A. 1996 Santa fe de Bogotá.
5. LOPEZ, Nelson. La reestructuración curricular de la educación superior, hacia la integración del [Link], Universidad
Surcolombiana 1995 Bogotá.
La estructura del programa tiene una configuración propia, en la que se articulan los
objetivos e intenciones del proceso formativo, a través de dos ciclos: básico y de profun-
dización, los cuales aportan elementos fundamentales desde lo teórico y práctico de las
disciplinas y saberes que debe conocer un licenciado en educación básica y una forma-
ción más especializada que complementará en el maestro su formación integral, propia
del campo en el que se circunscribe.
| 323
ción del maestro como ser humano que interactúa con él, con otros y con el contexto, con
6. Ibidem, 2001
La estructura se concreta en unidades curriculares temáticas, con la intención de superar
el asignaturismo como forma aislada de trabajo centrado en lo disciplinar, para enten-
derse ahora como aquella estructura articuladora que desarrolla temáticas de acuerdo al
núcleo en el cual se circunscribe, movidas a partir de las preguntas problematizadoras,
de tal modo que motiva una dinámica de búsqueda y encuentro entre disciplinas y sa-
beres. Así, cada núcleo tiene sus unidades temáticas, las cuales se organizan de manera
sistemática y secuencial, a fin de generar una dinámica distinta de lo curricular que logre
articular la teoría con la práctica, y conducir el proceso hacia un trabajo interdisciplinar
y flexible que se concrete en el desarrollo de cada unidad temática.
De este modo encontramos que cada núcleo está constituido por diversas unidades te-
máticas que se recrean al interior de cada núcleo, teniendo como eje articulador el
trabajo de la Práctica Pedagógica Investigativa. Este ejercicio le da fuerza a un modelo
curricular para la Educación artística como este. Por esa razón y al tenor de reflexiones
como las expuestas por Ana Mae Barbosa, Imanol Aguirre y Hernando Hernández, entre
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otros, consideramos que para lograr una transformación curricular no basta con diseñar
planes de estudio integrales, flexibles, interdisciplinarios, sino que es necesario formar
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
Desde este marco conceptual preferimos hablar de “procesos artísticos” como fruto de
una compleja red de relaciones entre los seres humanos y los objetos, porque el senti-
do artístico no está dado en unos objetos o en unas obras sino en una compleja red de
significaciones de sistemas diversos, de lógicas distintas, de experiencias personales y
sociales, en donde las relaciones económicas y políticas generan una trama de lógicas y
expresiones que atraviesan los procesos formativos.
| 325
EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA Y CURRÍCULO
El programa de Licenciatura en Básica con Énfasis en educación Artística se orienta por
los siguientes principios:
Esta estructura curricular, orientada por núcleos temáticos, posibilita desarrollar los si-
guientes aspectos:
BIBLIOGRAFÍA
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| 327
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bia. Artes Graficas de Valle Ltda.
RE S UMEN
| 329
Este trabajo es resultado de estudios que se han adelantado en el Grupo de investigación
1. Psicóloga. Magistra en Desarrollo Familiar. Especialista en Gestión de Proyectos Educativos. Investigadora Grupo de
Investigación Familia y Desarrollo Humano. Universidad Simón Bolívar. Barranquilla.
E-mail: pruiz@[Link], patriciaruizt@[Link]
INTRODUCCIÓN
En el enfoque cognitivo Piaget (1983) afirma con relación a la socialización que toda nece-
sidad tiende a incorporar los sucesos y las personas a la actividad propia del sujeto y por
consiguiente a “asimilar” el mundo exterior a las estructuras ya construidas y a reajustarlas
en función de las transformaciones sufridas, por consiguiente a “acomodarlas” a los objetos
externos; desde este punto de vista, tanto la vida mental como la orgánica tiende a asimilar
progresivamente el medio ambiente. Cada vez que hay variación exterior, se procede a un
reajuste, llamándole “adaptación” al equilibrio de tales asimilaciones y acomodaciones; la
organización es progresiva, como una adaptación cada vez más precisa a la realidad.
Ruben Ardila (1986), desde el enfoque conductual, define la socialización como el proce-
so de adquisición de patrones de comportamiento, actitudes y valores que van a consti-
tuir el sustrato de la personalidad. Para Ardila, al nacer el niño es, ante todo, potenciali-
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dad, es un proyecto que necesita actualizarse, lo que se lleva acabo dentro de un medio
Jhorima Vielma (2003) menciona, por su parte, que el proceso de socialización es un me-
diador, a través del cual todos los individuos quedan sumergidos en un mundo de relacio-
nes e interacciones que dejan huellas en la emotividad, afectividad, en las elaboraciones
mentales y estructuración cognitiva, en las actitudes y orientación del comportamiento.
Gracias a la socialización los individuos logran desarrollar la capacidad del aprendizaje
social interiorizado o internalizando los elementos normativos implícitos en las prácticas
sociales, en el discurso y en el quehacer cotidiano.
Además de los anteriores, Mareelén Díaz, Yohanka Valdés & Alberta Durán (2007) resal-
tan la función socializadora -educativa o formadora- de la familia, tomando como punto
de partida el papel autorregulador de la personalidad, y por lo tanto, el papel activo del
sujeto en su desarrollo. Siguiendo la misma tendencia Eduardo Aguirre (2000), con un
enfoque cognitivo, afirma que el proceso de socialización evidencia el modo como los in-
dividuos construyen rasgos psicológicos que los caracterizan y la forma como se incorpo-
ran al mundo social, haciendo suyas las practicas sociales y culturales propias del grupo
al cual pertenecen. Este proceso orienta tanto los cambios que sufren las personas a lo
largo de la vida, como los continuos ajustes que deben realizar a su entorno social. En la
socialización se resalta el carácter interactivo de las relaciones humanas, en donde tanto
el individuo como el entorno pueden determinar el curso del desarrollo personal y social.
Así mismo, Aguirre destaca tres aspectos importantes en la socialización: en primer lugar
es un proceso que se da a lo largo de toda la vida del individuo, desde la más temprana
infancia hasta la vejez, facilitando el ajuste a nuevas circunstancias y al entorno social; en
segundo término, es un proceso interactivo en el que la influencia entre el individuo y so-
ciedad se da de manera mutua; y en tercer lugar, la socialización es un fenómeno a través
del cual se desarrolla la identidad personal y social dándole a la persona el sello distintivo
frente a los demás miembros de la comunidad. La identidad se construye, en las múltiples
interacciones, alcanzando en la vida adulta la sedimentación de sus principales rasgos.
Por otro lado, es preciso tener en cuenta que la socialización se presenta en los diferentes
contextos donde interactúan las personas, entre otros el familiar, el educativo, el tecnológico
y el laboral. Es importante mencionar que a pesar de las críticas a las que la familia ha estado
sujeta, esta prevalece como medio socializador, debido a que es en su seno donde se dan
los primeros avances para la formación personal y social. Se espera que en ella se brinde a
sus miembros estabilidad y seguridad, condiciones necesarias para el desarrollo afectivo.
Además, la socialización familiar es importante porque permite la construcción de un grupo
| 332
Siendo los padres y madres los principales socializadores de los niños, son también sig-
nificativos para el proceso de socialización miembros de la familia, tales como los abue-
los, los hermanos mayores, los primos y las trabajadoras del hogar. Inclusive, los vecinos
juegan un papel importante, siendo variable su impacto de acuerdo a la cercanía y las
características del contexto que rodea al niño.
En relación con lo anterior, Gisela Daza & Mónica Zuleta (2000), siguiendo un enfoque
histórico social, aseguran que “la socialización familiar es una situación compleja y deli-
cada de interdependencia que tiende a favorecer o limitar el alcance de las posibilidades
de sentimientos emocionales “personales”, o por lo menos, la expresión directiva y activa
de éstos, permite a los hijos, cuando alcanzan la madurez, emancipar de sus familiares
y permitir abrirse camino en el mundo por sí mismos”. Este tipo de socialización consti-
tuida también por las actividades vecinales, impone formas de organización a la familia
y por lo tanto está obligado a acoger el orden de la red a la que pertenece y al mismo
tiempo a mantener su clan y a diferenciarlo del colectivo (Daza & Zuleta, 2002).
LA IN V E S TIGACIÓN EN S OCIALIZACIÓN
El tema de “socialización” se está trabajando desde sus inicios (2002) por parte del Gru-
po de Investigación Familia y Desarrollo Humano, estructurándose actualmente en el eje
“Socialización de las familias en condiciones de alta vulnerabilidad”, dentro de la línea de
investigación “La familia en el contexto socioeconómico y político: cambios y permanen-
cias”. Se han estudiado problemáticas relacionadas con la dinámica familiar, las pautas
de crianza, los patrones comunicacionales, los roles de género y los estilos de disciplina.
En este eje se persigue elaborar una conceptualización sobre la formación ejercida por las
familias y otros contextos que influyen en la estructuración del individuo y las colectividades;
| 333
tratando que desde las estrategias metodológicas y epistemológicas con que se aborde a las
En relación con las teorías y autores que guían los procesos investigativos, se ha optado
por el modelo sistémico, el cual reitera la importancia de la familia como sistema natural y
social, afectado por las interacciones internas y externas del medio donde se desenvuelve.
En este aspecto, se hace necesario el abordaje de otras perspectivas sociales que faciliten
el estudio y alcance de los objetivos y propósitos del eje de investigación propuesto.
En relación a las familias que habitan el Centro Histórico de la ciudad, se han elaborado
dos proyectos de investigación que tienen como categoría de estudio: la dinámica familiar y
las pautas de crianza. Ambos estudios fueron guiados por un enfoque cualitativo y bajo un
paradigma histórico hermenéutico. Se trabajó con las familias interpretando sus diferentes
apreciaciones, apoyándonos en entrevistas semiestructuradas, grupos focales, elaboración
de talleres y observación participativa. El espacio que permitió facilitar la ubicación y reunión
de las familias fue la Fundación Mi Hogar, que es una de las pocas entidades educativas del
sector, a ela cual asisten los niños que pertenecen a familias que habitan en sus alrededores.
Sin embargo, cuando son familias con ausencia de padre las funciones familiares se divi-
den de tal manera que la madre trabaja y las hijas se encargan del hogar y de las labores
académicas en caso de que se encuentren estudiando, quedando así establecidas las
funciones entre ellos.
Por otro lado, se muestra un marcado distanciamiento entre los diversos subsistemas que
conforman el sistema familiar. Se observa en el holón fraternal fricciones y frecuentes
peleas entre ellos. Los padres realizan actividades totalmente independientes a sus hijos,
como salir a bailar y ver televisión, mientras que los niños durante gran parte del día rea-
lizan actividades lúdicas con su grupo de coetáneos, compartiendo poco tiempo como
unidad familiar. Muchas de estas familias están constituidas por padrastros o madrastras,
dado que un padre adoptivo se integra a la unidad. También las familias se caracterizan
por convivir varias generaciones en un mismo hogar.
En cuanto al funcionamiento familiar, se halló que el subsistema parental se encarga bá-
sicamente de brindarles a sus miembros cuidados tales como la alimentación y llevarlos
al colegio, dejando de lado aspectos muy importantes como brindarles afecto no solo con
palabras sino con hechos. Las familias se caracterizan por la existencia demasiado lábil
de lazos familiares.
La mayoría de las personas que habitan en el Centro han vivido allí desde hace mucho
tiempo, lo cual trae como consecuencia una cadena de acontecimientos que se convier-
ten en la razón de ser de sus habitantes, muchas veces continuando con el oficio de sus
padres, ya sea haciendo viajes en carretillas o vendiendo en el mercado, entre otros.
| 335
interpretado, ocasionando graves problemas con los suprasistemas.
Frente a esta realidad, las familias necesitan para su crecimiento y desarrollo establecer
contactos con otros sistemas como la iglesia, la escuela, etc. En el caso de las familias
que habitan en el sector se observa una limitada interacción con los suprasistemas, de
hecho con el sistema escolar se establece contacto hasta que los niños se encuentran en
los últimos grados de primaria, debido a que estos suelen desertar a temprana edad; de
igual manera no suelen profesar ninguna religión (no asisten a ninguna iglesia o culto)
limitando nuevamente su interacción, además de que no pertenecen a ningún grupo
comunitario, lo que frena el progreso de esta población.
Otro de los aspectos revisados fue el cuidado personal. Algunas familias muestran interés
en este aspecto y comentan: “yo baño a mis hijos dos veces al día, le cepillamos los dientes
después de cada comida, le corto y limpio las uñas, le lavo la ropa”. Otras coinciden en
lo siguiente: “yo le digo a los niños que se bañen, se cepillen y se atiendan ellos mismos
porque yo con que tiempo voy a estar pendiente de ellos si tengo que salir a ganarme el día
lavando ajeno, haciendo el aseo donde me contraten”.
| 336
Continuando con las categorías estudiadas y en relación a los tiempos libres se confirma
lo encontrado en el anterior estudio: la mayoría de las familias manifiestan: “no tenemos
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
tiempo para compartir con los hijos porque estamos trabajando todo el día y en la noche
cuando llegamos a la casa nos ponemos a hacer los oficios como lavar la ropa, cocinarles
algo para que coman si hay plata”. Otro grupo de familias expresa: “el ratito que tenemos
libre les ayudamos con las tareas del colegio, nos ponemos a ver televisión, a jugar domino
y a espulgarles la cabeza”.
Acerca del rol de género, la mayoría de las familias coinciden en que “nosotras no deja-
mos que los niños jueguen con muñecas porque se pueden convertir en mujercitas; siempre
les decimos: tú tienes que jugar con carros, balones, pistolas y espadas de juguetes que son
cosas para hombres y a las niñas les compramos juego de te, barbies, casitas, estufas para
que vayan dándose cuenta lo que las mujeres hacen”.
Por otro lado, al indagar el manejo de la autoridad y el castigo, se encontró nuevamente
que existe dificultad en el manejo de la disciplina y el respeto en sus hijos. La madre de
familia muchas veces reacciona de manera agresiva frente a sus hijos porque no obede-
cen las órdenes impartidas por ellas. Mientras que otras comentan “yo no le pego a mi
hijo porque no me gusta pegarle por que está muy pequeño, pero sí lo regaño y lo castigo”.
En relación al cuidado del ambiente las madres muestran preocupación por mantener su
espacio aseado y manifiestan: “yo limpio el cuarto todos los días y abro las ventanas para
que salgan los malos olores”; sin embargo, en muchas de las viviendas las condiciones
son poco adecuadas para habitar y se presenta un alto grado de hacinamiento. En el
sector en referencia se detecto la presencia de vertientes de aguas negras, las cuales
producen mosquitos y enfermedades. Además, el comportamiento de estas familias,
no favorece la tranquilidad de sus habitantes, ya que constantemente protagonizan es-
cándalos públicos y peleas. Cabe agregar que en esta zona de la ciudad se producen
constantemente actos delincuenciales como hurtos, asesinatos, alto consumo de alu-
| 337
cinógenos, abuso sexual, entre otros. En relación a los alrededores se percibe un alto
nivel de contaminación auditiva y visual. Al respecto, las familias coinciden en que, “en
CONCLU S IONE S
Durante las entrevistas realizadas a esta población algunas familias relataron que provie-
nen del interior del país y que se encuentran ubicadas en este sector de la ciudad debido
a que han salido de sus ciudades huyendo a la violencia, lo cual los ha dejado afectado
emocional, social y económicamente.
Las familias están compuestas en la mayoría de los casos por tres generaciones. Las con-
forman padrastro o madrastra. Un nuevo padre adoptivo se agrega a la unidad familiar. Las
tareas se distribuyen de tal manera que el padre es quien trabaja y ejerce la autoridad y la
madre y/o mujer, se encarga de las tareas del hogar. Cuando en el hogar no se encuentra la
figura paterna, generalmente se redistribuyen las tareas entre los miembros del colectivo.
En cuanto a los límites y reglas establecidas se presenta debilidad, es escaso el contacto
con los suprasistemas. El contacto con las escuelas se establece durante los primeros
años de los hijos, quienes desertan de los planteles por lo regular al llegar a la adolescen-
cia, para continuar en muchos casos con la actividad laboral de sus padres.
El pobre cuidado personal y del ambiente que presentan estas familias dificultan el de-
TOMO I - LA PEDAGOGÍA COLOMBIANA
sarrollo integral de los menores y de las familias. En torno a este tema se puede decir
que el hecho de carecer de recursos básicos como vivienda digna, educación y atención
en salud, unido a ello, la realización de las prácticas que no contribuyen al cuidado del
ambiente, ocasiona nuevos problemas en la población.
A pesar de las dificultades encontradas, se pudo observar que estas son personas con
mucho potencial, alegres, espontáneas, con un espíritu de colaboración y entrega frente
a proyectos que les brindan espacios de reflexión y a estrategias que les puedan traer
cambios en su estilo de vida, necesarios para el crecimiento personal, social y económico.
En el Programa se proyecta utilizar una mascota que facilite la identificación de las per-
sonas, principalmente de los niños, para fortalecer su participación. Además, se plantea
usar estrategias de difusión como el uso de pendones y entrega de folletos. Así mismo,
diseñar y aplicar un programa dirigido a los docentes de la Fundación para facilitar la
estimulación escolar en los niños, que permita a los docentes ccontar con un número ma-
yor de estrategias y medios que amplíen las posibilidades de formación de los menores.
De igual manera, sería vital llevar a cabo investigaciones que aporten al mejoramiento
de las condiciones ambientales e higiénicas de los habitantes, y trabajar con temáticas
acerca de la drogadicción y el alcoholismo.
Es necesario volcar la mirada hacia esta población olvidada. Interactuando con ella es
posible alcanzar niveles de sensibilización que se traduzca en ciertos cambios de actitud
y recepci+on frente a la manera de ver y abordar los problemas.
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