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Capacidad Sísmica Residual en Hormigón

CAPACIDAD RESIDUAL DE ELEMENTOS DE HºAº SOMETIDOS A CARGAS CÍCLICAS REVERSIBLES
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Capacidad Sísmica Residual en Hormigón

CAPACIDAD RESIDUAL DE ELEMENTOS DE HºAº SOMETIDOS A CARGAS CÍCLICAS REVERSIBLES
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CAPACIDAD RESIDUAL DE ELEMENTOS DE HºAº

SOMETIDOS A CARGAS CÍCLICAS REVERSIBLES

Daniela M. Scotta
Ingeniera Civil, Universidad Nacional de Cuyo

Tesis presentada en parcial cumplimiento de los requisitos para la


obtención del grado académico de Magister en Ingeniería Estructural

Dirigida por: Msc. Ing. Enrique E. Galíndez

Instituto de Estructuras
Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología
Universidad Nacional de Tucumán
San Miguel de Tucumán, Octubre 2012
Agradecimientos

AGRADECIMIENTOS
Quiero expresar mi agradecimiento a todas las personas que contribuyeron de forma
directa o indirecta para que la realización de esta maestría fuera posible. En especial
quiero mencionar:

Al Ing. Enrique Galíndez, Director de la tesis y Director del Instituto de Estructuras, por
su buena predisposición, interés, dedicación y apoyo durante el desarrollo de esta
investigación.

A la Dra. Bibiana Luccioni, Directora Académica de la Maestría, quien me permitió


cursar el postgrado, por su ayuda comprensión y orientación en las etapas académicas.

A los profesores del XII Magister en Ingeniería Estructural de la Universidad Nacional


de Tucumán, por su dedicación y paciencia durante el dictado de los cursos obligatorios.
En especial a los Ingenieros Alberto Pascual y Raúl Benito por sus consejos y su apoyo
en el diseño y construcción del ensayo.

Al Director Dr. Daniel Ambrosini, quien entendió y aceptó mis condiciones particulares
de cursado, y a los profesores del III Magister en Ingeniería Estructural de la
Universidad Nacional de Cuyo, quienes me iniciaron en esta etapa académica, en
especial a Aníbal Mirasso y Silvia Raichman por su entusiasmo y el interés que
despertaron en mí.

Al personal no docente del Laboratorio de Estructuras, quienes siempre estuvieron


dispuestos a colaborarme en las tareas complementarias durante el desarrollo de la tesis.
En especial a Eduardo Batalla que siempre tuvo buen humor y predisposición durante la
construcción del ensayo y me enseñó a sortear las dificultades que día a día se
presentaron.

A mis compañeros de Mendoza y Tucumán, con quienes compartí muchas horas de


estudio e inolvidables momentos de esparcimiento que permitieron cultivar una gran
amistad. En especial a Melisa Ribero por incentivarme a empezar el postgrado, a
Andrés Isla por su aporte ingenioso y meticuloso en la solución de problemas referidos
al ensayo y a Gonzalo Ruano quien con paciencia me acompaño y me ayudo en cada
paso del diseño, compra de materiales, construcción, montaje y realización del ensayo.
Sin ellos todo eso no hubiera sido posible.

A mis compañeros de trabajo y amigos, quienes antes de empezar la maestría


despertaron en mí el interés por problemas de ingeniería complejos, me permitieron
empezar el cursado con la flexibilización de los horarios de trabajo e incluso me dieron
su apoyo cuando más lo necesité, aún fuera de la relación de trabajo.

i
Agradecimientos

A mi compañero de vida Gonzalo Ruano, con quien emprendí una etapa nueva, por su
apoyo, compañía, paciencia y su fortaleza para sortear las dificultades.

Finalmente quiero agradecer a mi familia, especialmente a mi madre por su invalorable


esfuerzo y sacrificio durante mi desarrollo profesional. Por inculcarme valentía,
responsabilidad, fuerza de voluntad, constancia y dedicación sin las cuales hubiera sido
imposible llevar adelante cualquier proyecto en mi vida.

ii
Resumen

RESUMEN
El estudio de la evaluación del daño estructural post sismo se inicia en la década de los
80, en países con elevada sismicidad como Japón, Estados Unidos, Italia, Grecia y
Colombia entre otros. Las motivaciones de esa evaluación pueden ser varias y dependen
de los intereses. Entre ellos se pueden mencionar intereses económicos y de seguridad.
Desde el punto de vista económico es necesario cuantificar el daño producido para
estimar las pérdidas sufridas y hacer planes de reconstrucción. Desde el punto de vista
de la seguridad es necesario hacer evaluaciones del daño estructural lo más rápido
posible después del evento sísmico, para alertar a la población sobre estructuras
inseguras que pudieran colapsar por réplicas.

En la República Argentina existen zonas de elevada peligrosidad sísmica, sin embargo


aún no se dispone de directivas que sirvan como consulta y referencia para
profesionales destinados a la evaluación del daño post sismo y a la rehabilitación
estructural.

Para contribuir en el desarrollo de metodologías de evaluación propias, y como parte de


un proyecto de investigación más amplio, se estudió el método de evaluación de
estructuras de hormigón armado desarrollado en Japón. El mismo propone una
evaluación objetiva, en la cual a partir de la medición del ancho de fisuras residuales,
como manifestación del daño estructural, determina la capacidad sísmica residual de la
estructura. Con ese objetivo se realizó el ensayo experimental de un elemento de
hormigón armado, solicitado a flexión por cargas cíclicas reversibles pseudoestáticas. El
desplazamiento de los ciclos de carga aplicados corresponde a ductilidades de
desplazamiento entre 1 y 5. Durante el ensayo se midió el ancho de fisuras residuales, la
flecha y la carga. Con estas últimas se obtuvo la curva carga-desplazamiento de los
ciclos de histéresis.

Para definir la historia de cargas del ensayo experimental se realizó la simulación


numérica del espécimen. El análisis monotónico permitió determinar la carga de
fluencia teórica y el desplazamiento correspondiente. El análisis numérico posterior al
ensayo experimental incluye la calibración del modelo, que luego se usó para
simulaciones numéricas de elementos de hormigón con menor ductilidad de
desplazamiento. En todos los casos se obtuvieron las curvas carga – desplazamiento
numéricas.

En esta tesis se estudió analítica y experimentalmente, la relación entre el ancho de


fisuras residuales medidas y la energía residual, y se propusieron factores de reducción
para estimar la capacidad sísmica residual de elementos de hormigón armado dúctiles a
partir del nivel de daño observado. Los resultados obtenidos del análisis numérico se
corresponden adecuadamente con los del ensayo experimental y los factores de

iii
Resumen

reducción propuestos coincidieron satisfactoriamente con los presentados por otros


autores para columnas dúctiles.

iv
Resumen

ABSTRACT
The study of post earthquake damage evaluations begins in the 80s, in countries with
high seismicity such as Japan, USA, Italy, Greece and Colombia among others. The
motivations of this evaluation can be various and depend on the interest, among them
we can mention economic and security interests. From the economic point of view it is
necessary to quantify the damage to estimate the losses and make plans for
reconstruction. From the point of view of security it is necessary to make structural
damage assessments as soon as possible after the seismic event, to alert the public about
unsafe structures that could collapse due to aftershocks.

In Argentina there are areas of high seismic hazard, eventhough there are no standard
procedures for professional reference and intended for post earthquake damage
assessment and structural rehabilitation.

In order to contribute to the development of local evaluation methodologies, and as part


of a larger research project, the method of evaluation of reinforced concrete structures
developed in Japan was studied. The method proposes an objective assessment, in
which the residual crack width is measurement to determine the residual seismic
capacity of the structure. With this objective the experimental testing of a reinforced
concrete element, subject to bending moment with a cyclic reversible pseudo statics
load was performed. Displacement corresponding to ductilities between 1 and 5 were
applied to the element. During the test residual crack widths, displacements and loads
on the element were measured. With this information the load-displacement relationship
of the hysteresis loops was obtained.

In order to define the displacement history of the experimental test, a numerical


simulation was performed. Monotonic analysis allowed determining the theoretical
yield load and displacement. After the experimental testing, the calibration of the
numerical model was done, and the analysis of concrete elements with less ductility was
performed. In all cases the load-displacement relationship of the hysteresis loops was
obtained.

In this thesis the relationship between the residual crack width and residual energy was
analytically and experimentally studied. Reduction factors were proposed in order to
estimate the residual seismic capacity of ductile reinforced concrete elements from the
level of damage observed. The results of numerical analysis correspond well with the
experimental test and the proposed reduction factors agreed satisfactorily with those
reported by other authors for ductile columns.

v
Índice

CONTENIDO
AGRADECIMIENTOS ..................................................................................................... i

RESUMEN.......................................................................................................................iii

ABSTRACT ...................................................................................................................... v

CONTENIDO ................................................................................................................. vii

NOTACIÓN ..................................................................................................................... xi

CAPÍTULO 1: Introducción ............................................................................................. 1


1.1. Motivación de la tesis ............................................................................................... 1
1.2. Objetivos de la tesis .................................................................................................. 3
1.3. Contenido de la tesis ................................................................................................. 3

CAPÍTULO 2: Estado del arte .......................................................................................... 5


2.1. Daño sísmico ............................................................................................................. 5
2.2. Importancia de la evaluación de daño por sismo ...................................................... 6
2.3. Metodologías y procedimientos ................................................................................ 6
2.3.1. Estados Unidos ................................................................................................ 8
2.3.2. Japón ............................................................................................................... 8
2.3.3. Otros países ..................................................................................................... 9
2.3.4. Otros métodos ............................................................................................... 10
2.4. Comentarios finales................................................................................................. 11

CAPÍTULO 3: Evaluación post sismo basada en el índice de capacidad sísmica residual


......................................................................................................................................... 13
3.1. Descripción general de la metodología ................................................................... 13
3.2. Terminología ........................................................................................................... 15
3.3. Inspección rápida .................................................................................................... 16
3.4. Clasificación del daño ............................................................................................. 17
3.4.1. Niveles de daño de elementos estructurales de hormigón armado ............... 19
3.4.2. Factor de reducción de la capacidad sísmica ................................................ 20
3.4.3. Índice de capacidad sísmica residual ............................................................ 23
3.4.4. Determinación de la clase de daño de la superestructura .............................. 26

vii
Índice

CAPÍTULO 4: Estudio experimental.............................................................................. 29


4.1. Ensayos existentes en la bibliografía ...................................................................... 29
4.2. Diseño del ensayo y construcción del espécimen ................................................... 32
4.2.1. Determinación de la armadura longitudinal .................................................. 34
4.2.2. Determinación de la armadura transversal .................................................... 34
4.2.3. Diseño del nudo central de carga .................................................................. 36
4.2.4. Diseño de los apoyos del espécimen ............................................................. 36
4.2.5. Instrumentación de la armadura longitudinal................................................ 38
4.2.6. Hormigonado ................................................................................................ 38
4.2.7. Estructura de montaje.................................................................................... 39
4.3. Materiales ................................................................................................................ 41
4.3.1. Hormigón ...................................................................................................... 41
4.3.2. Acero ............................................................................................................. 43
4.4. Ensayo del espécimen ............................................................................................. 43
4.4.1. Montaje ......................................................................................................... 43
4.4.2. Historia de carga ........................................................................................... 45
4.4.3. Sistema de medición ..................................................................................... 46
4.5. Resultados del ensayo ............................................................................................. 47
4.5.1. Galgas extensométricas ................................................................................. 47
4.5.2. Carga – desplazamiento ................................................................................ 48
4.5.3. Patrón de fisuras ............................................................................................ 49
4.5.4. Ancho de fisuras............................................................................................ 51
4.6. Análisis de los resultados ........................................................................................ 52
4.6.1. Relación entre fisuras .................................................................................... 52
4.6.2. Determinación experimental del factor de reducción de la capacidad
sísmica..................................................................................................................... 54
4.6.3. Relación entre desplazamiento y ancho máximo de fisuras residuales ........ 55

CAPÍTULO 5: Modelo numérico ................................................................................... 57


5.1. Descripción del modelo teórico .............................................................................. 57
5.1.1. Modelo de fibra ............................................................................................. 57
5.1.2. Modelo de hormigón uniaxial ....................................................................... 58
5.1.3. Modelo de acero uniaxial .............................................................................. 61

viii
Índice

5.1.4. Modelo de deslizamiento .............................................................................. 63


5.2. Calibración de los parámetros del modelo .............................................................. 67
5.2.1. Hormigón ...................................................................................................... 67
5.2.2. Acero ............................................................................................................. 68
5.2.3. Deslizamiento ................................................................................................ 69
5.3. Simulación numérica del elemento del ensayo experimental ................................. 70
5.3.1. Pushover ........................................................................................................ 71
5.3.2. Análisis cíclico .............................................................................................. 75
5.4. Otros casos de estudio ............................................................................................. 77
5.5. Análisis de los resultados numéricos ...................................................................... 80
5.5.1. Determinación numérica del factor de reducción de la capacidad sísmica ... 80
5.5.2. Generalización de los resultados ................................................................... 83

CAPÍTULO 6: Conclusiones y sugerencias para futuras investigaciones ...................... 87


6.1. Conclusiones ........................................................................................................... 87
6.2. Sugerencias para futuras investigaciones ................................................................ 89

ANEXO A: Formularios de evaluación .......................................................................... 91


A.1. Formulario de evaluación rápida............................................................................. 91
A.2. Formulario de evaluación detallada ........................................................................ 93

ANEXO B: Principios de evaluación de la resistencia sísmica ...................................... 97


B.1. Índice estructural básico de capacidad sísmica ....................................................... 97
B.1.1 Sistema de un grado de libertad. ................................................................... 97
B.1.2 Estructuras compuestas por distintos tipos de elementos estructurales ........ 99
B.1.3 Estructuras con múltiples niveles ................................................................ 100
B.2. Procedimientos de evaluación del índice estructural de capacidad sísmica ......... 102
B.2.1 Procedimiento de evaluación de primer nivel ............................................. 102
B.2.2 Procedimiento de segundo nivel ................................................................. 104
B.2.3 Procedimiento de tercer nivel...................................................................... 107

ANEXO C: Ensayos experimentales ............................................................................ 109


C.1. Procedimiento para pegar las galgas extensométricas .......................................... 109
C.2. Determinación de la rigidez del sistema de apoyo ................................................ 111
C.3. Resultados de los ensayos de las probetas de hormigón ....................................... 112

ix
Índice

C.4. Resultados del ensayo a tracción de las barras de acero ....................................... 114
C.5. Resultados de las galgas extensométricas ............................................................. 117
C.6. Instrumentos de medición ..................................................................................... 120

BIBLIOGRAFIA .......................................................................................................... 121

x
Notación

NOTACIÓN
Armadura transversal
Máxima intensidad de aceleración sísmica necesaria para llevar al colapso a
una estructura con nivel de daño
Máxima intensidad de aceleración sísmica necesaria para llevar al colapso a
una estructura sin daño
Armadura longitudinal
Parámetro del modelo de deslizamiento 0.3 0.5
Ancho de alma
Índice de resistencia
Índice de resistencia normalizado
Coeficiente de corte basal del modelo elastoplástico
Coeficiente de corte basal del modelo elástico
Altura útil de la sección
Diámetro de la armadura longitudinal
Diámetro de la armadura transversal
Módulo de elasticidad del acero estructural
Módulo de elasticidad del hormigón
Energía disipada
Índice estructural básico de capacidad sísmica
Energía residual
Módulo de elasticidad de la armadura
Módulo de elasticidad de endurecimiento de la armadura
Energía total
Energía total del ensayo
Energía total del modelo numérico
Flecha
Resistencia especificada a compresión del hormigón
Tensión última de la armadura longitudinal
Resistencia especificada a tracción del hormigón
Tensión de fluencia especificada de la armadura longitudinal
Factor de ductilidad
Altura total de la sección
Índice estructural de capacidad sísmica antes del daño por sismo
Índice estructural de capacidad sísmica despues del daño por sismo
Momento de inercia alrededor del eje X
Factor de brazo de palanca (0.85)
Rigidez
Rigidez de la viga de hormigón
Rigidez de la viga metálica

xi
Notación

Longitud de anclaje de las barras de acero, modelo de deslizamiento


Luz de cálculo
Momento flector
Momento último en la sección crítica
Momento último
Cantidad de pisos de un edificio
Relación ΣW ⁄ á
Cantidad de elementos tipo con nivel de daño
Carga de aplicación
Carga última
Carga de fluencia
Índice de capacidad sísmica residual
Índice de capacidad sísmica residual dinámico
Factor de determinación de ajuste de la curva numérica a la experimental
Parámetro del modelo de deslizamiento 0.5 1
Separación entre estribos
Deslizamiento de la armadura en fluencia
Deslizamiento de la armadura correspondiente a
Factor de reducción de por irregularidad estructural
Factor de reducción de por envejecimiento de los materiales
Esfuerzo de corte último
Tensión de corte de diseño
Tensión de corte nominal
Tensión de corte última
Ancho de fisura correspondiente a desplazamiento máximo
Ancho de fisura residual correspondiente a carga nula ( 0)
Ancho máximo de fisura residual de la zona inferior del elemento de hormigón
Ancho máximo de fisura residual de la zona superior del elemento de hormigón
á Ancho máximo de fisura residual
Σ Sumatoria de ancho de fisuras residuales por flexión
Relación entre la resistencia alcanzada y la resistencia última de un elemento
Resistencia a tracción del hormigón correspondiente a
Desplazamiento máximo de cada ciclo
Desplazamiento último
Desplazamiento de fluencia
Desplazamiento residual
Deformación específica
Deformación específica del hormigón
Deformación específica del hormigón correspondiente a
Deformación específica última del hormigón

xii
Notación

Deformación específica máxima a tracción del hormigón


Deformación específica de la armadura correspondiente a
Deformación específica de la armadura al final del plafón
Factor de reducción de la resistencia ( 1 en rótulas plásticas)
Diámetro de armadura
Curvatura
Factor de reducción de la capacidad sísmica
Factor de sobrerresistencia del acero
Ductilidad de desplazamiento /
Ductilidad de curvatura ⁄
á Cuantía máxima de la armadura longitudinal traccionada

xiii
Introducción

CAPÍTULO 1: Introducción
1.1. Motivación de la tesis

La República Argentina se encuentra afectada sísmicamente por la convergencia de la


placa de Nazca con la placa Sudamericana. Ambas se encuentran en contacto a lo largo
de la costa de Perú y Chile. La placa de Nazca se desplaza hacia el este y se subduce
bajo la placa Sudamericana, que se desplaza hacia el oeste. Debido a los grandes
esfuerzos de compresión generados en el contacto entre placas, también se producen
terremotos a distancias considerables de dichos contactos, generalmente asociados a
fallas geológicas activas, como ha ocurrido en nuestro país.

Históricamente la actividad sísmica se ha concentrado en la zona oeste, con una


ocurrencia mayor de sismos destructivos en la zona de Cuyo. De acuerdo a la
zonificación sísmica del INPRES1, el centro-sur de San Juan y el norte de Mendoza se
encuentran en el área de peligrosidad muy elevada, la más alta del país; el norte de San
Juan, centro de Mendoza, parte de Salta y Jujuy, en zona de peligrosidad elevada y
hacia el sur de Mendoza, Neuquén, Rio Negro, Chubut, Córdoba, Catamarca, La Rioja,
y parte de Jujuy la peligrosidad disminuye a moderada.

Si bien los sismos que causan daños o efectos adversos sobre las comunidades o bienes
presentan una recurrencia baja, tienen un gran poder destructivo. Se pueden mencionar
dos sismos intensos en términos de daños y distribución territorial: el terremoto de
Caucete, el 23 de noviembre de 1977 y el terremoto de Mendoza el 26 de enero de
1985.

Según datos del INPRES el primero produjo daños importantes en casi toda la provincia
de San Juan, especialmente en la ciudad de Caucete, donde murieron 65 personas y
hubo 300 heridos. Afectó a los departamentos Caucete, San Martín, Angaco, 25 de
Mayo, Sarmiento y en menor medida Gran San Juan y Pocito. La intensidad máxima
estimada alcanzó los IX grados en la escala Mercalli modificada y una magnitud
7.4 grados en la escala de Richter.

Según la misma fuente, el segundo terremoto causó daños considerables en todo el Gran
Mendoza, con epicentro en Barrancas, departamento Maipú. Se reportaron 6 muertos,
238 heridos y 12.500 viviendas destruidas. Los departamentos más afectados fueron
Godoy Cruz, Las Heras y Capital. La intensidad máxima estimada alcanzó los VIII
grados en la escala Mercalli modificada y tuvo una magnitud 6.0 grados en la
escala de Richter.

1
Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Argenitna)

1
Introducción

Debido a la probabilidad de ocurrencia de terremotos destructivos, es necesario contar


con un plan de acción que defina las medidas a tomar después de la ocurrencia de un
sismo. Estas medidas deben formar parte de la gestión de riesgos, y se refieren a la
respuesta en caso de emergencia, la rehabilitación y la reconstrucción. Desde el punto
de vista de la ingeniería civil la respuesta de emergencia pretende garantizar
condiciones de seguridad y evitar la pérdida de vidas humanas. Por lo tanto, es de
primordial importancia decidir acerca de la seguridad o riesgo de las estructuras ante
posibles réplicas, a través de la evaluación cuantitativa del daño, que permita estimar la
capacidad sísmica residual, e identificar las acciones a tomar respecto al edificio
dañado. Durante los últimos treinta años distintos países con alto grado de sismicidad
han dedicado sus esfuerzos al estudio de la evaluación de daño post sismo. Estos
estudios están dirigidos a alcanzar objetivos a corto y largo plazo, entre los que se puede
mencionar la reducción de pérdidas humanas en edificios con baja resistencia o en
edificios afectados que podrían ser destruidos por réplicas; la determinación de pérdidas
económicas; estimación de costos de reconstrucción; el mejoramiento de métodos de
diseño de estructuras sismorresistentes y actualización de normas de construcción.

Actualmente en Argentina no se cuenta con un programa de gestión de desastres en caso


de sismo, es decir, no existen directivas que sirvan como consulta y referencia para
profesionales destinados a la evaluación del daño post sismo y a la rehabilitación
estructural. Recientemente el sismo del 27 de febrero de 2010 en Salta, de magnitud 6.1
en la escala de Richter, produjo daños en numerosas viviendas en las localidades de
Cerrillos y Campo Quijano. El evento puso en evidencia la ausencia de equipos de
evaluadores entrenados que pudieran actuar en las primeras horas de ocurridos los
acontecimientos. El Colegio de Arquitectos, docentes e investigadoras de la Facultad de
Ingeniería de la Universidad Nacional de Salta organizaron la tarea de evaluación de
daños en cuatro etapas: el diseño y dictado de un curso de capacitación, la elaboración
de formularios para realizar una inspección rápida, la supervisión del relevamiento y el
diagnóstico para cada edificación inspeccionada [1]. Si bien las conclusiones de este
trabajo son válidas como experiencia piloto, se hace notar la necesidad de seguir
trabajando sobre el tema.

A partir del año 2007 se ha comenzado a desarrollar el proyecto de investigación


PICTO2 2007 “Estudio teórico-experimental de la capacidad sísmica residual de
pórticos de hormigón armado rellenos con mampostería”, basado en el estudio del
método japonés para la evaluación de daño post sismo como propuesta para desarrollar
métodos de evaluación propios en un futuro cercano. Este método fue elegido por ser
uno de los más objetivos en términos de evaluación y clasificación de daños, ayudando
a disminuir evaluaciones erróneas debido a la inexperiencia o falta de habilidad de los
evaluadores.

2
Proyecto de Investigación Científica y Tecnológica Orientado

2
Introducción

1.2. Objetivos de la tesis

El objetivo general de la línea de investigación es proponer una metodología de


evaluación de estructuras de hormigón armado post sismo. Estos métodos deben
permitir hacer una evaluación lo más objetiva posible de la capacidad sísmica de
estructuras después de un evento sísmico, para identificar la necesidad de repararlas,
reforzarlas o demolerlas. Un primer paso es el estudio de la capacidad residual de
elementos estructurales simples (vigas, columnas, tabiques, etc.).

En este trabajo se realizan estudios experimentales y numéricos de un elemento de


hormigón armado dúctil, sometido a cargas cíclicas reversibles con los siguientes
objetivos específicos:

1. Determinar el factor de reducción de la capacidad sísmica de elementos de


hormigón armado dúctiles, en función de la capacidad sísmica residual y la
capacidad sísmica inicial o total , obtenidos en términos de energía a partir de ciclos
de histéresis.

2. Determinar la relación existente entre el ancho máximo de fisuras residuales y la


flecha residual, y a partir de ésta obtener el factor de reducción.

3. Calibrar un modelo numérico no lineal que permita predecir el comportamiento


cíclico de elementos de hormigón armado y determinar el factor de reducción de la
capacidad sísmica para diferentes niveles de ductilidad.

1.3. Contenido de la tesis

El documento de esta tesis está compuesto por seis capítulos y dos anexos. Tiene como
punto de partida, en el Capítulo 2, una revisión del estado del arte que abarca conceptos
generales relacionados con los motivos por los cuales se producen daños sísmicos, la
importancia de su evaluación, y una breve reseña de los métodos existentes.

El Capítulo 3 presenta conceptos particulares del método propuesto por la guía de


evaluación de daños post sismo de edificios de hormigón armado en Japón. Incluye una
breve descripción de la evaluación rápida y una descripción más extensa de la
evaluación detallada.

El Capítulo 4 presenta el trabajo experimental llevado a cabo. Abarca el diseño y


construcción de un elemento de hormigón armado, los ensayos de probetas realizados
para la caracterización del hormigón y del acero, como etapas previas al ensayo del
espécimen, y concluye con la presentación de los resultados del ensayo y el análisis de
los mismos. En este último se hace la determinación experimental del factor de
reducción de la capacidad sísmica residual, como primer objetivo específico de esta
tesis y el análisis del ancho de fisuras residuales medidas, como segundo objetivo.

3
Introducción

El Capitulo 5 presenta el modelo numérico que simula el ensayo experimental. En


primer lugar se hace una breve referencia teórica de los modelos usados, implementados
en el programa de elementos finitos no lineal OpenSees3. Luego se presenta la
calibración de los modelos constitutivos de los materiales a partir de los resultados
experimentales del Capítulo 4, para finalmente ser usados en la simulación numérica del
ensayo experimental. Se compararon dos simulaciones, en las que se tiene en cuenta o
no, el deslizamiento de la armadura longitudinal. Con el modelo que mejor se ajustó al
ensayo experimental, el modelo que tiene en cuenta el deslizamiento de la armadura, se
hicieron simulaciones adicionales de elementos con menor ductilidad. Finalmente se
presentan los resultados, el análisis de los modelos y la determinación del factor de
reducción de la capacidad sísmica residual para cada elemento analizado, como tercer
objetivo específico de esta tesis.

Las conclusiones de esta tesis se presentan en el Capítulo 6, que identifica también


futuros trabajos y líneas de investigación a partir de esta tesis.

En el Anexo A se presentan formularios de inspección rápida y detallada empleados en


Japón para evaluaciones post sismo.

En el Anexo B se amplían conceptos empleados en el capítulo 3 relacionados con el


método de evaluación de la resistencia sísmica en estudios de vulnerabilidad estructural.

El Anexo C es una extensión del Capítulo 4. En él se agrega información relacionada


con los ensayos experimentales como por ejemplo tablas de resultados o gráficos
específicos.

3
Open System for Earthquake Engineering Simulation

4
Estado del Arte

CAPÍTULO 2: Estado del arte


Este capítulo presenta una descripción del estado del arte que abarca conceptos
generales relacionados con los motivos por los cuales se producen daños sísmicos, la
importancia de su evaluación, y una breve reseña de los métodos existentes.

2.1. Daño sísmico

Durante la ocurrencia de un sismo, la energía acumulada en el terreno, debido al


desplazamiento de placas tectónicas, se transforma en energía cinética que produce
movimientos de la superficie terrestre. Esta energía que disminuye en función de la
distancia, se transmite a la estructura a través de las fundaciones. En el caso de sismos
ligeros la estructura debe absorber la energía que le llega y en el caso de sismos severos,
la energía debe ser disipada. La experiencia obtenida de sucesos anteriores ha permitido
desarrollar métodos de diseño que se traducen en estructuras más seguras disminuyendo
o evitando la pérdida de vidas. Por otra parte el factor económico juega un papel muy
importante en la construcción y las normas vigentes tienden a buscar un balance entre
economía y seguridad. De este planteo surgen estructuras económicas, asociadas a la
reducción de cantidad de materiales, cuyo grado de seguridad corresponda al de evitar
pérdida de vidas durante el sismo de diseño. Dicho de otra forma las estructuras
sometidas a sismos severos deben disipar energía a costa de sufrir daño, sin llegar al
colapso.

Se puede decir entonces que un buen comportamiento estructural no solo se obtiene


suministrando suficiente resistencia a la estructura, sino también ductilidad. Para esto
las normas admiten que la estructura tenga deformaciones plásticas varias veces
superiores a la deformación de fluencia y por lo tanto sufra daños estructurales y no
estructurales. Esto no debe confundirse con la vulnerabilidad de una estructura, que
corresponde al comportamiento inadecuado frente a un sismo moderado por tener un
déficit de resistencia o poca ductilidad.

En general, los edificios se diseñan para resistir sismos severos sin colapso, aun cuando
se produzcan daños estructurales; sismos moderados sin daño estructural, pero con
algún daño en elementos no estructurales; y sismos leves sin daño. En otras palabras, el
nivel de riesgo aceptable o admisible, implícito en las normas, considera que la
capacidad máxima de los elementos del sistema sismorresistente puede ser excedida y
que éstos pueden experimentar un comportamiento inelástico durante sismos muy
fuertes, al producirse un incremento de las deformaciones por encima de las de fluencia.
Además, se espera que en caso de sismos moderados se produzcan daños en los
elementos no estructurales como cerramientos, carpintería, etc., y que, en general, sean
fácilmente reparables. Sin embargo, el hecho de que se admita que los elementos no
estructurales se puedan dañar no deja de ser objeto de reflexión, puesto que fallas de

5
Estado del Arte

muros divisorios y de fachadas también pueden comprometer la vida directamente o


indirectamente, evitando que los edificios indispensables, tales como los hospitales,
cumplan su función en el momento en que más se los necesita.

A los daños post sismo que se espera que ocurran debido a los criterios de diseño
mencionados, se suman daños en estructuras que no cumplen con la normativa vigente.
En este caso una serie de edificios responden a métodos de diseño sismorresistente
obsoletos que en otras estructuras ya fueron puestos a prueba en algún evento, y que
dieron lugar a los nuevos métodos y normas. Por último, no se puede dejar de
mencionar entre los motivos que producen daño, las técnicas constructivas inadecuadas
que se dan por distintos motivos y están fuera del alcance de este documento.

2.2. Importancia de la evaluación de daño por sismo

Para restablecer lo más rápido posible la actividad de una comunidad dañada por sismo,
se debe tener una estrategia de reconstrucción bien preparada antes del suceso. Después
de la ocurrencia de un sismo severo, en el que se producen daños destructivos en los
edificios, es necesario hacer inspecciones para diferenciar las estructuras seguras de las
que no lo son. De esta manera se logra evitar pérdida de vidas por el colapso de
edificios durante las réplicas. Una vez que el caos disminuye, comienza el periodo de
rehabilitación y reconstrucción. Nuevamente las estructuras deben ser inspeccionadas,
esta vez con más detalle, para determinar la necesidad de reparación o refuerzo. Ambas
inspecciones se basan en la evaluación de los daños en los edificios.

Por lo antes mencionado, es necesario contar con criterios y metodologías de evaluación


que permitan actuar de forma ordenada y rápida en tales situaciones. Esto evita que los
evaluadores usen distintos instrumentos y criterios de evaluación que den resultados
contradictorios y difíciles de interpretar a nivel global. La evaluación del daño
estructural es una tarea difícil que depende de la habilidad de los inspectores. Muchas
veces se puede determinar a simple vista la inseguridad de una estructura debido a los
daños que se observan, pero la mayoría de las veces no es tan fácil de determinar. Es
necesario tener en cuenta no solo los daños estructurales que presentan los elementos
sino también su importancia para el equilibrio global. Además, el daño puede ser
estructural o no estructural, general o localizado y aún así poner en riesgo la estabilidad
global. Estas evaluaciones deben ser hechas por ingenieros civiles, arquitectos o
expertos.

2.3. Metodologías y procedimientos

El estudio de la evaluación del daño estructural post sismo se inició hace


aproximadamente 30 años. Países con elevada sismicidad como Japón, Estados Unidos,
Italia, Grecia y Colombia entre otros, han venido trabajando en el desarrollo de

6
Estado del Arte

metodologías de evaluación. Por otra parte hay distintas líneas de investigación con
nuevas propuestas y desarrollo de software para tal fin.

Las metodologías existentes no se han desarrollado de forma aislada, es decir, las


primeras metodologías desarrolladas han servido de base para trabajos posteriores. Los
primeros trabajos realizados por Japón y los desarrollados por Estados Unidos fueron
usados en México como base para el desarrollo de sus propios métodos de evaluación.
En Turquía los formularios de clasificación de daños fueron propuestos por el equipo de
especialistas de Japón de la agencia de cooperación internacional. Los procedimientos
publicados en Estados Unidos desarrollados por el Applied Technology Council son
muchas veces usados en países que no tienen el desarrollo necesario de este tipo de
evaluaciones, como es el caso de Haití, en donde después del sismo de enero del 2010
se usó el ATC1 20 para la evaluación de los daños. De esta forma la experiencia
acumulada se va traduciendo en la mejora de las metodologías desarrolladas.

Los métodos de evaluación de daños desarrollados normalmente se aplican en una, dos


o tres etapas según el objetivo de cada evaluación. En general todos coinciden en la
siguiente clasificación: evaluación rápida o de habitabilidad, que se basa en el riesgo
que una estructura presenta para la población y se utiliza para definir la posible
ocupación y utilización del edificio a corto plazo, y evaluación detallada en la que se
estudia el nivel de daño estructural y se lo clasifica. En algunos países se propone una
tercera etapa de evaluación de ingeniería [2].

Como resultado de las evaluaciones rápidas las estructuras se clasifican como segura,
de ingreso limitado o inseguras, sin embargo, este tipo de evaluación no solo permite
dar recomendaciones para la seguridad de la población, sino que proporciona
recomendaciones técnicas sobre el acordonamiento de áreas inseguras, el
apuntalamiento de edificios o elementos inestables o la demolición de elementos en
peligro de caer, entre otros.

Las metodologías detalladas o evaluaciones que describen el nivel de daño estructural y


su clasificación pueden ser realizadas por distintos motivos. En general se hacen con el
propósito de revisar la seguridad de aquellos edificios sobre los cuales se tiene alguna
duda por los cortos alcances de la evaluación rápida. Este tipo de evaluación
normalmente tiene otros objetivos que varían según el país. Por ejemplo, en Japón se
hacen con el fin de definir el uso a largo plazo de los edificios, para esto puede que sea
necesario hacer alguna reparación, refuerzo o en último caso demolición de no ser
posible las dos primeras opciones. En Italia, al igual que en Estados Unidos y México,
el propósito es evaluar globalmente las pérdidas económicas directas y calcular
funciones de vulnerabilidad de edificios, ya que la decisión del uso a largo plazo del

1
Applied Technology Council

7
Estado del Arte

edificio la hacen profesionales especializados mediante una evaluación de ingeniería


contratada por los propietarios de forma independiente.

Sin embargo la mayoría de los métodos propuestos, que consisten en completar


formularios a partir de la observación global de la estructura dañada, son menos
objetivos que el método japonés, puesto que este último propone una evaluación
cuantitativa basada en el índice de capacidad sísmica residual motivo de interés de
este estudio.

A continuación se hace una breve reseña histórica de los métodos más importantes
encontrados en la bibliografía.

2.3.1. Estados Unidos

En Estados Unidos en 1989 el Applied Technology Council desarrolla procedimientos


para la evaluación bajo el nombre de ATC-20 “Procedures for Post-earthquake Safety
Evaluation of Buildings” [3], que luego fue actualizado en 1995 como ATC-20-2
“Addendum to the ATC 20 Post-earthquake Building Safety Evaluation Procedures”
[4]. Los procedimientos desarrollados en esos documentos apuntan a evaluaciones
rápidas y detalladas a ser realizadas por individuos con menos conocimiento sobre el
comportamiento de estructuras sismorresistentes que ingenieros estructuralistas.
Adicional a estos documentos, en el 2003 se desarrolló un sistema de recolección de
datos en la evaluación de daños ATC 20i, y en 2005 se publicó la segunda edición del
ATC-20-1 “Field Manual: Post-earthquake Safety Evaluation of Buildings” [5].

En 1996 la Federal Emergency Management Agency inicia un proyecto de evaluación y


reparación de edificios de hormigón y muros de mampostería dañados por sismo en el
cual ATC fue el responsable de desarrollar procedimientos y criterios técnicos, proyecto
ATC 43. Los documentos resultantes de ese proyecto sirven para hacer una evaluación
de ingeniería y deben ser usados por ingenieros estructurales. Estos documentos son:
FEMA 306 “Evaluation of Earthquake Damaged Concrete and Masonry Wall Buildings
– Basic Procedures Manual” [6], FEMA 307 “Evaluation of Earthquake Damaged
Concrete and Masonry Wall Buildings – Technical Resources” [7] y FEMA 308
“Repair of Earthquake Damage Concrete and Masonry Wall Buildings” [8].

2.3.2. Japón

A raíz de los sismos ocurridos en la década de los 70, los ingenieros japoneses se
enfrentaron al reto de evaluar las estructuras dañadas por sismo, decidir sobre su
rehabilitación (que comprende los trabajos de reparación y refuerzo), y de diseñar, si así
lo indicaba la evaluación, el esquema de rehabilitación. Para facilitar el proceso de
evaluación diferentes asociaciones de ingenieros se dieron a la tarea de elaborar un
procedimiento, con diferentes niveles de complejidad según la precisión requerida, que

8
Estado del Arte

permita evaluar la seguridad estructural de un edificio o de un conjunto de inmuebles,


de manera rápida. Las experiencias acumuladas durante esos años sirvieron de base para
el desarrollo y calibración de la metodología. En 1977 la JBDPA2 publicó bajo el
nombre “Standard for Seismic Evaluation of Existing RC Buildings” [9] los métodos de
evaluación sísmica de edificios existentes.

Por otra parte, otro aspecto a considerar para los edificios dañados durante un sismo, se
refiere a la necesidad de inspección de seguridad y resistencia ante la posible incidencia
de réplicas del sismo principal, para poder juzgar la posibilidad de uso y habitabilidad.
Por tal motivo, desde 1981 hasta 1985 se desarrolló el proyecto “Desarrollo de la
Tecnología de Rehabilitación de Edificios Dañados por Sismos”, como parte del
proyecto general de desarrollo tecnológico del ministerio de construcción. En 1985 la
guía fue aplicada a estructuras de hormigón en el terremoto de México. En 1991 la
JBDPA publicó la “Guideline for Post-earthquake Damage Evaluation and
Rehabilitation” [10], que describe los métodos de evaluación y reparación de tres tipos
de estructuras básicas de ese país: estructuras de hormigón armado; estructuras
metálicas y estructuras de madera. Después del sismo de Hyogoken-Nambu (Kobe),
1995, el ministerio de construcción, las autoridades locales y organizaciones privadas
relacionadas con la construcción aplicaron las guías de este manual para evaluar más de
46.000 edificios. En el año 2001 la guía fue revisada y publicada nuevamente teniendo
en cuenta la experiencia adquirida durante el terremoto de Kobe. Los criterios básicos
planteados originalmente fueron mantenidos durante la revisión.

En el año 2002, el Building Research Institute de Japón publicó una guía de métodos de
relevamiento de daños “Guideline for Damage Survey Methods of Earthquake Disaster
Related with Buildings and Houses” [11], con fichas de evaluación según el material del
edificio y con indicaciones del modo y ocasión de uso de cada ficha. Además, el
documento incluye comparaciones con fichas de otros países. El objetivo de esta guía es
que sea usada para generar guías de evaluación de estructuras adaptadas a las
condiciones locales de cada país.

2.3.3. Otros países

Varios otros países han desarrollado sistemas de evaluación rápida de daños. En 1999,
después del terremoto de Koaceli, el gobierno de Turquía, con el apoyo de expertos
japoneses, desarrolló un sistema de evaluación rápida de edificios de hormigón armado.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres de México publicó una traducción del
manual japonés de 1991 editada por Jumonji para ser usada como norma de evaluación
de edificios de hormigón armado [12]. En 2003 la Asociación Colombiana de Ingeniería
Sísmica publicó un manual de evaluación post sismo de edificaciones, que incluye
formularios y guías de valoración del riesgo de los edificios, para definir su nivel de

2
Japan Building Disaster Prevention Association

9
Estado del Arte

habitabilidad [13]. Basado en la experiencia de terremotos y evaluaciones anteriores, en


Grecia se propuso un sistema de evaluación estructural post sismo. El sistema incluye
formularios para la evaluación estructural rápida, así como la descripción de los
aspectos referidos a la organización asociada al restablecimiento del sistema [14].

2.3.4. Otros métodos

Se han desarrollado métodos para la evaluación de daños basados en la determinación


de índices calculados a partir de parámetros dinámicos. El procedimiento requiere que
se mida la respuesta dinámica de la estructura y la excitación externa que la produce
usando sensores. Los sensores son usualmente acelerómetros y pueden estar puestos en
cada piso del edificio en ambas direcciones principales. Estos índices, denominados por
su nombre en inglés como “Structural Parameter-Based Damage Indices”, se obtienen
de la comparación de los parámetros modales de la estructura medidos en dos eventos
sísmicos independientes, antes y después de la ocurrencia del daño. Existen varias
metodologías de comparación dando lugar a distintos índices. Los parámetros a
comparar que se usan son: la frecuencia modal, la forma modal, o ambas. Con la
comparación de la forma modal de la estructura en ambos sismos puede incluso
determinarse la localización del daño en el edificio. En el trabajo de Wang [15] se
presenta brevemente el estado del arte de estos métodos y se propone un índice de daño
por piso que es aplicado a un edificio de siete pisos y comparado con métodos de
evaluación más subjetivos.

Otros métodos se han desarrollado para ser usados con herramientas computacionales
orientadas a complementar la evaluación del daño y la seguridad de los edificios
después de sismos fuertes. Tal es el caso del programa EDE3 que es una herramienta de
uso oficial adoptada por las oficinas de gestión del riesgo de desastre en Bogotá y
Manizales, Colombia. El modelo propuesto y la herramienta computacional utilizan una
red neuronal artificial (RNA) compuesta por tres capas. La primera capa corresponde a
la base de datos de entrada, en ella se clasifican los elementos estructurales y no
estructurales, dependiendo del daño observado utilizando cinco niveles, representados
mediante conjuntos difusos: ninguno (N), leve (L), moderado (M), fuerte (F) y severo
(S). Estas calificaciones están representadas por funciones de pertenencia en las cuales
el punto máximo de pertenencia corresponde a los valores de los índices de daño. La
segunda capa corresponde al procesamiento de la información de la primera capa. Se
obtiene un índice de daño del grupo de elementos, cuyo valor corresponde al centroide
del área de funciones de pertenencia relacionadas con cada nivel de daño. En la tercera
y última capa se define el daño del edificio y la necesidad de reparación, utilizando
reglas difusas. En el trabajo de Carreño [16] se explica detalladamente éste método. Hay
que resaltar que en este método los datos de entrada del programa corresponden a

3
Evaluación del Daño Sísmico en Edificios

10
Estado del Arte

información subjetiva e incompleta del estado del edificio, obtenida por profesionales
posiblemente inexpertos en el campo de la construcción.

2.4. Comentarios finales

Las estructuras sismorresistentes pueden sufrir daños durante un evento sísmico por
distintos motivos. Entre ellos podemos mencionar los métodos de diseño actuales que
admiten deformaciones plásticas durante el sismo de diseño, daños de estructuras que
no cumplen con la norma vigente y daños por técnicas constructivas inadecuadas.

En muchos países con actividad sísmica se ha reconocido la importancia de realizar


evaluaciones estructurales después de un evento sísmico importante. Uno de los
objetivos principales de estas evaluaciones es evitar la pérdida de vidas humanas por
fallas estructurales producidas después del evento principal. Con este fin se han
desarrollado metodologías de evaluación, que en general consisten en completar
formularios a partir de la observación global de la estructura. Algunos autores proponen
métodos menos subjetivos, sin embargo todavía son objeto de estudio.

En nuestro país no se cuenta con ninguna guía para la evaluación actualmente. Por lo
tanto es importante estudiar los métodos de evaluación existentes hasta el momento,
para poder desarrollar un método de evaluación propio, que se ajuste a la zona.

11
Evaluación Post-Sismo

CAPÍTULO 3: Evaluación post sismo basada en el índice de capacidad


sísmica residual
En este capítulo se presentan los conceptos básicos del procedimiento de evaluación de
la “Guideline for Post-earthquake Damage Evaluation and Rehabilitation” de Japón. La
cuantificación del daño para la determinación de la capacidad sísmica residual de la
estructura, usando el método japonés, representa el marco teórico necesario para el
desarrollo de esta tesis.

La metodología de evaluación de estructuras de hormigón armado dañadas por sismo


empleada en la guía, es un procedimiento que permite determinar el índice de capacidad
sísmica residual, como la relación entre la capacidad sísmica de la estructura dañada por
sismo y la estructura sin daño. Ese índice representa el porcentaje de capacidad sísmica
remanente de una estructura dañada por un sismo.

3.1. Descripción general de la metodología

Dentro de los objetivos principales del desarrollo de la guía está el poder identificar de
forma rápida cuáles son los edificios seguros y cuáles no, en el caso de posibles
réplicas, para salvaguardar la vida de dueños y transeúntes. Por otra parte se requiere
evaluar y cuantificar el daño de forma precisa, para dar soluciones técnica y
económicamente razonables a los edificios que necesiten reparaciones para su uso
permanente. De esta forma la guía busca ser un manual a seguir por los evaluadores,
que permita determinar las acciones que son necesarias realizar en un edificio dañado y
acelerar el proceso de restauración en el área del desastre.

La guía está limitada a la evaluación de estructuras de hormigón armado, coladas in situ,


de menos de 10 pisos o 31 metros de altura, que fueron diseñadas y construidas antes de
1981. En ese año se publicó un código de diseño sismorresistente nuevo, por lo tanto
todas las estructuras anteriores a esa fecha en Japón se consideran de mayor
vulnerabilidad sísmica. Los daños sufridos en edificios construidos con métodos
distintos de los convencionales no están suficientemente estudiados, en esos casos se
propone organizar un grupo especial de ingenieros estructuralistas que evalúen los
daños. Es así que quedan fuera de la guía edificios de gran altura, estructuras de pórticos
con grandes luces y construcciones de templos o iglesias.

El procedimiento de evaluación se lleva a cabo en dos etapas que se resumen en forma


general en la Tabla 3.1. Como parte de la última etapa en la guía de evaluación de
daños, se incluye también una sección destinada a la rehabilitación de edificios. En esa
sección se presentan aproximadamente 50 técnicas ilustradas de reparación y refuerzo
con detalles de diseño recomendados, así como también procedimientos de
rehabilitación [17]. En la Figura 3.1 se presenta el organigrama de trabajo para

13
Evaluación Post-Sismo

restablecer las estructuras dañadas después del desastre, que puede resultar más
complicado dependiendo de la magnitud del mismo, [11].
Tabla 3.1 Etapas de evaluación
ACCIÓN METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN EJEMPLO
Algunos días • Resultados de la evaluación en 3 rangos:
• Inspección rápida
después inspeccionado, entrada limitada, inseguro
• Clasificación del daño
Algunas semanas
• Evaluación del daño en un área típica • Evaluación de la capacidad sísmica
después
• Visión general del daño

Ocurrencia de un sismo

(1) Inspección rápida


-Inspeccionado -Entrada Limitada -Inseguro
(Verde) (Amarillo) (Rojo)

Acción de emergencia

(2) Aplicación del criterio de clasificación de daño


Clase de daño Imposible de
Rehabilitar

Evaluación de la necesidad de rehabilitación

Rehabilitación Rehabilitación Rehabilitación


Innecesaria Necesaria Imposible

(3) Aplicación de la guía técnica de


restauración
Plan de Rehabilitación

Evaluación de la aplicabilidad
de reparación y refuerzo

Reparación Refuerzo

Uso continuo Demolición y remoción


(Uso permanente cuando el edificio ha
sido rehabilitado de esa forma)

Figura 3.1 Organigrama del proceso de rehabilitación

14
Evaluación Post-Sismo

En las secciones siguientes se explican las distintas etapas de evaluación. Se da especial


importancia a la clasificación de daños, etapa (2), por ser el marco teórico de la tesis.
Por otra parte la etapa de reparación y refuerzo no será ampliada por estar fuera del
alcance de este trabajo. Para una mejor comprensión de los conceptos correspondientes
a distintos términos usados en la guía, se presenta también una lista de las definiciones
que se consideran importantes.

3.2. Terminología

Es necesario hacer referencia a definiciones básicas hechas en la guía, para poder


comprender el alcance de ciertos términos. A continuación se presenta una descripción
de los términos empleados.

• Inspeccionado se usa en reemplazo de la palabra “seguro” en una inspección


rápida. El alcance de esta evaluación es limitado, y no significa que la seguridad
estructural está garantizada por un largo periodo de tiempo.
• De ingreso limitado restringe el ingreso al edificio de forma parcial o total hasta
que se mejoren las condiciones de seguridad temporalmente.
• Inseguro restringe el ingreso al edificio definitivamente hasta una inspección
más detallada que juzgue la necesidad de rehabilitación o demolición.
• Nivel de daño corresponde al nivel de destrucción de los elementos de hormigón
armado. El criterio de clasificación de daños define cinco niveles de destrucción
que van de I a V en orden ascendente de acuerdo con la extensión del daño.
• Clase de daño corresponde a la clasificación global de la parte de la estructura
bajo análisis. Las partes bajo análisis son fundaciones y superestructura. La
clasificación para fundaciones es: sin daño; daño ligero; daño moderado y daño
severo. La clasificación de la superestructura es: sin daño; daño leve; daño
ligero; daño moderado; daño severo y colapso.
• Rehabilitación corresponde a la reparación o el refuerzo necesarios para la
recuperación o mejoramiento del desempeño estructural del edificio dañado por
sismo.
• Reparación corresponde a la recuperación del rendimiento estructural del
edificio dañado al nivel original antes de la ocurrencia del desastre.
• Refuerzo corresponde al mejoramiento del rendimiento estructural del edificio
dañado por encima del nivel original antes del desastre.
• Continuidad de uso permite usar el edificio dañado temporalmente después de
repararlo, reforzarlo o tomar otras medidas, hasta que sea aprobado para su uso
permanente.
• Uso Permanente permite el uso del edificio dañado por un largo periodo de
tiempo después de tomar medidas de rehabilitación permanentes.

15
Evaluación Post-Sismo

3.3. Inspección rápida

La inspección rápida se realiza entre el tercer y el séptimo día de ocurrido el sismo, o en


períodos de tiempo mayores dependiendo del nivel del desastre. En esta etapa se analiza
el posible peligro que puede generar la caída de objetos del edifico, u objetos adjuntos
inestables que pueden terminar de caer con las réplicas. El evaluador concluye esta
etapa pegando un papel de color rojo, amarillo o verde, en el edificio que indique si es
“inseguro”, “de ingreso limitado” o “inspeccionado” respectivamente, para informar a
los dueños y a los peatones que circulen por la zona sobre el peligro que representa la
estructura.

La inspección rápida es una inspección subjetiva que se realiza a partir de un formulario


que el evaluador debe completar según las observaciones hechas en campo. El
formulario está dividido en distintas secciones. La primera información requerida está
relacionada al día y hora de la inspección, datos del inspector y el municipio donde se
realiza la misma. A continuación se solicita información inherente al edificio a evaluar
como por ejemplo: nombre, dirección, uso, tipo de estructura, número de pisos y
superficie en planta.

La información relacionada con la evaluación puede completarse según dos opciones


contempladas en el formulario. La primera permite hacer una estimación muy rápida de
los daños de la estructura, en la cual a partir de una inspección visual desde el exterior
se puede clasificar la estructura en uno de los cuatro grupos que ofrece el formulario.
Ese tipo de inspección está previsto para estructuras con grandes daños y en las cuales
el ingreso de los evaluadores representa un gran riesgo. Los daños que ameritan este
tipo de inspección pueden ser: colapso parcial o total y caída de losas; significativa
inclinación parcial o completa del edificio; destrucción significativa de las fundaciones
y desplazamiento de la superestructura. La segunda opción contempla estructuras en las
que además de la evaluación exterior, se puede hacer una evaluación interior del piso
más dañado. En esta etapa se requiere de información del exterior, que comprende la
determinación del asentamiento y/o inclinación del edificio, y del peligro causado
debido a la destrucción de edificios adyacentes. En cuanto a la información del interior
del edificio, referida al piso más dañado, incluye el cálculo de la relación entre las
columnas que presentan nivel de daño V y nivel de daño IV respecto a la cantidad total
de columnas inspeccionadas. La clasificación del nivel de daño de elementos
estructurales de hormigón armado se detalla en la sección 3.4.1.

Finalmente el formulario presenta una última inspección no relacionada con la


estabilidad de la estructura. En esta etapa se evalúa el peligro causado por la caída y el
desplazamiento de objetos. Daños de este tipo están relacionados con la rotura y caída
de vidrios, escaleras de escape, posibilidad de caída de cielorrasos o revoques, etc.

16
Evaluación Post-Sismo

En el documento [11] se presentan los formularios de inspección rápida tanto para


estructuras de hormigón armado, como para estructuras metálicas o de madera y en el
Anexo A se presenta una traducción del mismo.

3.4. Clasificación del daño

La evaluación y clasificación de daños (inspección detallada según otros países) se


realiza después de la inspección rápida, cuando las tareas de rescate terminan y la
población se encuentra más tranquila. Ésta comprende un período aproximado de dos
meses y requiere del conocimiento de expertos, por lo tanto debe ser realizada por
ingenieros civiles estructuralistas. El objetivo principal de esta evaluación es determinar
la necesidad de rehabilitación de los edificios dañados para la “continuidad de uso”.

Esta evaluación está destinada mayoritariamente a los edificios clasificados como


“inseguros” o “de ingreso limitado” en la inspección rápida, pero también puede ser
solicitado por los dueños de edificios clasificados como “inspeccionados” para saber si
éstos pueden tener un “uso permanente”. Esto último se debe a la posibilidad de que el
daño se incremente con réplicas posteriores, además de que la inspección rápida es
subjetiva y sus resultados pueden cambiar en una evaluación más detallada.

El proceso de evaluación y clasificación de daños se realiza de forma similar a la


inspección rápida a través de un formulario que el evaluador debe completar en el
campo [17], [11]. Las primeras secciones del formulario corresponden a la misma
información de la inspección rápida, referida a la descripción general del edificio. A
continuación el formulario consta de la sección correspondiente a la evaluación de las
fundaciones y de la superestructura. Finalmente concluye con la evaluación del peligro
causado por la caída y desplazamiento de objetos. Esta última sección también coincide
con la de la inspección rápida. En el Anexo A se presenta la traducción del formulario.

El proceso de evaluación puede resumirse en el organigrama de la Figura 3.2 [17]

Como resultado de esta evaluación se define la clase de daño de las fundaciones y de la


superestructura. Según la clase de daño definida y la escala de intensidad sísmica a la
que fue sometido el edificio, se sugieren las acciones correctivas necesarias. El daño de
las fundaciones puede ser clasificado como: sin daño; daño leve; daño moderado y daño
severo. Las acciones a tomar en función de esta clasificación y de la intensidad sísmica
son: no es necesaria la rehabilitación; reparación; reparación e inspección detallada
sugerida y por último inspección detallada. El procedimiento de evaluación de las
fundaciones puede consultarse en [17].

En la superestructura el ingeniero encargado de la inspección estudia el daño estructural


y clasifica los elementos del piso más dañado del edificio en niveles de daño de I a V.
Con esta información se calcula lo que se denomina índice de capacidad sísmica

17
Evaluación Post-Sismo

residual , que según los rangos que tome define la clase de daño de la
superestructura. La clase de daño de la superestructura se clasifica en las siguientes seis
categorías: sin daño; daño ligero; daño leve; daño moderado; daño severo y colapso.
Las acciones a tomar en función de la intensidad del sismo a la que fue sometida la
estructura en este caso son: rehabilitación urgente innecesaria; pequeñas reparaciones;
rehabilitación de emergencia; medidas de emergencia; inspección detallada;
indiscutiblemente sin posibilidad de rehabilitación de emergencia (colapso).

Sismo

Inspección Rápida
Inspeccionado Entrada limitada Inseguro
(Verde) (Amarillo) Rojo

Medidas temporales

Entrada Limitada
O no usar

Evaluación de Daños y Rehabilitación


Estudio del Daño del edificio (Fundación y Superestructura)

Fundación (2) Superestructura


Obvia-
Clasificación del Daño Índice vs. Intensidad del Sismo mente no
reparable

Reparación Reparación Apuntalar


Sin daño Daño leve, moderado menor estructural
aparente o severo
Continuidad de uso No ingresar

Capacidad Residual vs. Capacidad requerida

Rediseñar Reparación Reparación Refuerzo


no estructural estructural
Reparable?
Reparable? no
Rehabilitación reparable
Rehabilitación

Ir a (2) Estudio de la Superestructura Uso permanente Demoler

Figura 3.2 Organigrama de la evaluación de daños y rehabilitación

18
Evaluación Post-Sismo

En las secciones siguientes se detallan las distintas etapas de la evaluación de la


superestructura y se exponen los fundamentos teóricos.

3.4.1. Niveles de daño de elementos estructurales de hormigón armado

Según la experiencia obtenida en Japón en sismos pasados, los elementos estructurales


dañados que ponen en peligro la vida de las personas, son los elementos verticales. Por
tal motivo la identificación y clasificación de los daños se hace en columnas y muros.
La clasificación del daño en vigas se hace en casos en que presenten deficiencias para
soportar cargas verticales, o en casos en los que afectan la capacidad de resistir cargas
horizontales de columnas adyacentes. En la Tabla 3.2 se muestran los criterios de
clasificación para cada nivel de daño. La guía cuenta además con fotos correspondientes
a cada nivel. En la Figura 3.3 se ilustra esquemáticamente en la curva de carga-
desplazamiento de un elemento, las relaciones existentes entre la capacidad de carga
horizontal, capacidad de carga vertical y el nivel de daño.
Tabla 3.2 Definición del nivel de daño de columnas de hormigón armado y muros
NIVEL DE
DESCRIPCIÓN DEL DAÑO
DAÑO
I Pequeñas fisuras visibles en la superficie del hormigón (ancho menor a 0.2mm)
II Fisuras visibles en la superficie del hormigón (ancho entre 0.2 y 1.0mm)
Rotura local del hormigón de recubrimiento
III
Ancho de fisuras considerables (ancho entre 1.0 y 2.0mm)
Rotura considerable del hormigón con exposición de la armadura de refuerzo
IV
Desprendimiento del hormigón de recubrimiento (ancho de fisura mayores a 2.0mm)
Pandeo de la armadura de refuerzo
Fisuras en el núcleo del hormigón
V
Deformación vertical visible en columnas o muros
Asentamiento o inclinación visible del edificio

En un elemento dúctil, la deformación correspondiente a la máxima resistencia supera


varias veces la deformación de fluencia, Figura 3.3(a). Después de que un elemento
alcanza su máxima resistencia, la reducción de la misma es mínima. Si el máximo
desplazamiento durante un sismo no alcanza el desplazamiento de fluencia, entonces no
ocurrirán daños significativos, nivel de daño I. Si el máximo desplazamiento no excede
el correspondiente a la máxima resistencia, el daño en el recubrimiento del hormigón es
limitado y la mayoría de los elementos sometidos a flexión conservan su resistencia
horizontal y vertical, se tendrá nivel de daño II y III. Si el máximo desplazamiento
excede el punto correspondiente a la máxima resistencia, entonces habrá pérdida de
resistencia horizontal con desprendimiento del hormigón de recubrimiento, pero
mientras no exista pandeo o rotura de la armadura longitudinal, fisuración del hormigón
del núcleo, y la resistencia vertical se mantenga, se tendrá nivel de daño IV, de lo
contrario nivel de daño V.

La clasificación del nivel de daño I, II y III para un elemento frágil es similar al del
elemento dúctil hasta la máxima resistencia, aunque las fisuras serán diagonales en

19
Evaluación Post-Sismo

forma de X, Figura 3.3(b). Después de alcanzar la máxima resistencia, ocurre una


pérdida significativa de la resistencia horizontal y vertical, nivel de daño IV. Finalmente
las fisuras en forma de X por corte se ensanchan y la capacidad de carga vertical y
horizontal se pierde, nivel de daño V.

Carga Lateral mantenida deteriorada perdida Carga Lateral mantenida deteriorada perdida

Carga Vertical mantenida perdida Carga Vertical mantenida deteriorada perdida

Nivel de daño I II III IV V Nivel de daño I II III IV V


Pandeo de las
Cracking barras de Acero
Falla por compresión

Capacidad de Carga
Capacidad de Carga

del Hormigón
Fluencia del acero
traccionado
Pandeo de las barras de Acero Falla del recubrimiento de
y explosión del hormigón de hormigón y falla por
Cracking compresión del hormigón
recubrimiento

Desplazamiento Desplazamiento

(a) Elemento dúctil (b) Elemento Frágil

Figura 3.3 Nivel de daño vs. capacidad de carga

Para cuantificar el daño estructural se pueden utilizar distintas variables, como por
ejemplo, el máximo desplazamiento alcanzado durante el evento sísmico, o el
desplazamiento residual del edificio después del mismo. Sin embargo normalmente en
la práctica se desconocen estas variables, salvo que el edificio haya estado
instrumentado previamente, de lo contrario son difíciles de estimar. En la evaluación y
clasificación de daños de la guía Japonesa se adopta como variable para cuantificar el
daño el ancho de fisuras residuales , que corresponde al ancho de fisuras remanente
después de un evento sísmico. La medición de las fisuras puede hacerse rápidamente
por comparación con patrones de líneas de distintos anchos sin necesidad de
instrumentación adicional. Por lo tanto, al ancho de fisuras medido le corresponde un
nivel de daño según la Tabla 3.2 que es asignado al elemento en estudio.

3.4.2. Factor de reducción de la capacidad sísmica

Una forma de determinar si un edificio que ha sido sometido a un movimiento sísmico


es capaz de soportar réplicas, es a partir de la evaluación de su capacidad sísmica
residual o remanente, dada por el índice de capacidad sísmica residual . Mientras
mayor sea éste, mejor será el comportamiento estructural después del primer evento.
Para entender cómo se obtiene este índice es necesario definir el factor de reducción de
la capacidad sísmica .

El factor de reducción de capacidad sísmica se define como la relación entre la


energía residual y la energía total de la curva carga-desplazamiento de un
elemento, como se muestra en la Figura 3.4. Siendo la suma de la energía disipada
y la energía residual ( ), se puede expresar según la ecuación
(3.1).

20
Evaluación Post-Sismo

(3.1)

La determinación del factor de reducción sísmica se obtiene de ensayos de


laboratorio, en los cuales se ensayan elementos estructurales similares a los que se
quiere evaluar en el campo. De los ensayos realizados se obtiene la curva carga-
desplazamiento que permite determinar la capacidad sísmica total y la capacidad
sísmica disipada en cada ciclo y con ello calcular la capacidad sísmica residual y el
factor correspondiente. Esto permite establecer la relación entre el factor de reducción
de cada ciclo y el desplazamiento residual correspondiente .
δp
Carga

ET Ed Er
: Desplazamiento de fluencia
: Desplazamiento máximo del ciclo
Ed Er : Desplazamiento residual
: Energía total
: Energía disipada
: Energía residual
δy δ0 Desplazamiento

Figura 3.4 Concepto básico del factor de reducción de capacidad sísmica

Sin embargo, como la variable usada para clasificar el daño es el ancho de fisuras
residuales , es necesario encontrar una relación que vincule a estas con el factor de
reducción. Para esto se miden las fisuras residuales después de la descarga de cada
ciclo durante el ensayo, y se establece la relación . Finalmente combinando
ambas relaciones se puede establecer la relación .

a) Ensayos de Laboratorio b) Observaciones de campo

Determinación de la Capacidad Sísmica Residual Medición del ancho de fisuras


- Capacidad sísmica residual ( residuales sobre la estructura
- Se establece la relación entre el factor de dañada por sismo.
reducción y la deformación residual η δ

Clasificación del daño en los


Medición de fisuras distintos niveles de daño.
- Se establece la relación entre las fisuras
residuales y la deformación residual

Obtención del factor del


Se establece la relación entre el factor de reducción y elemento analizado a partir de la
el ancho de fisuras residuales ( y se tabula relación ( del ensayo y
para cada nivel de daño. determinación de la capacidad
sísmica residual

Figura 3.5 Determinación de la capacidad sísmica residual

21
Evaluación Post-Sismo

En la Figura 3.5 se presenta el esquema que resume el procedimiento empleado en el


laboratorio para la obtención del factor de reducción de la capacidad sísmica, y su
empleo junto con las observaciones de campo, para la determinación de la capacidad
sísmica residual de un elemento.

Se han hecho varios ensayos de columnas y muros para determinar la relación .


En el trabajo de Maeda [18] se presenta la evaluación del factor de reducción de la
capacidad sísmica de elementos dúctiles basados en el ensayo de cuatro elementos
bajo cargas axiales sometidos a cargas cíclicas de flexión. El análisis se acompaña con
un modelo analítico, que con una propuesta simple permite relacionar el ancho de la
máxima fisura residual á con la deformación residual . Por otra parte en el
trabajo de Choi [19] se ensayan y se estudian analíticamente dos muros encadenados
rellenos de bloques de hormigón. Los muros ensayados representan el primer y el cuarto
piso de una escuela de cuatro pisos típica de Japón. Con los resultados de estos ensayos
se propusieron factores de reducción de la capacidad sísmica conservadores, para cada
nivel de daño como se muestra en la Figura 3.6.
I II III IV V Nivel de daño
Factor de reducción de la

1.0
capacidad sísmical η

0.8

0.6

0.4

0.2

0.0
0 1 2 3 4 5 6
Máximo ancho de fisura residual W0 (mm)

Figura 3.6 Relación de columnas frágiles. [17]

Para facilitar la aplicación del método, la guía propone valores de tabulados para
cinco grupos de elementos típicos según el nivel de daño alcanzado, como se muestra en
la Tabla 3.3, dada en [17].
Tabla 3.3 Factor de reducción de la capacidad sísmica
Muro sin Columna con Muro con
NIVEL DE Columna Columna
columnas de muros laterales columnas de
DAÑO frágil (S) dúctil (C)
borde (W) (CW) borde (CWC)
I 0.95 0.95 0.95 0.95 0.95
II 0.60 0.75 0.60 0.60 0.60
III 0.30 0.50 0.30 0.30 0.30
IV 0 0.1 0 0 0
V 0 0 0 0 0

22
Evaluación Post-Sismo

En el procedimiento de evaluación se determina, con el factor , la reducción de la


capacidad sísmica de cada elemento vertical de la estructura, en función del nivel de
daño (ancho de fisuras) observado. Cabe señalar que la resistencia residual de cada
elemento se calcula como el producto del factor y su resistencia original, suponiendo
que la ductilidad del elemento antes del daño se conserva incluso en la condición
dañada, ya que no hay datos disponibles que determinen precisamente factores de
reducción de la ductilidad de elementos dañados. [17]

3.4.3. Índice de capacidad sísmica residual

El índice de capacidad sísmica residual sirve para clasificar el daño de la


superestructura en las distintas clases de daño. El índice se define como la relación
entre la capacidad sísmica de la estructura dañada por sismo y la capacidad sísmica de
la estructura sin daño, según la ecuación (3.2).

100 % (3.2)

Donde y son los índices estructurales de capacidad sísmica antes y después del
daño por sismo respectivamente. El índice se determina según el procedimiento de
evaluación de la vulnerabilidad sísmica de estructuras existentes de hormigón armado
descrito en “Standard for Seismic Evaluation of Existing RC Buildings” [9]. El índice
es calculado de forma análoga a , afectando sus variables por los factores de
reducción de la capacidad sísmica , para considerar el deterioro de resistencia lateral.

El índice estructural de capacidad sísmica de cada piso, en cada dirección principal


del edificio, se define según la ecuación (3.3).

(3.3)
Donde:

• : Índice estructural básico de capacidad sísmica .


• : Índice de resistencia.
• : Factor de ductilidad.
• : Factor de reducción del índice . Tiene en cuenta el efecto que produce
en la respuesta la discontinuidad de la rigidez en altura, la excentricidad de la
distribución de rigidez en planta y la irregularidad o la complejidad de la
configuración estructural.
• : Factor de reducción que tiene en cuenta el grado de deterioro de la
estructura debido al envejecimiento de los materiales.

En el Anexo B se presentan los conceptos básicos y los procedimientos de


determinación de . En este capítulo solo se menciona que puede determinarse

23
Evaluación Post-Sismo

según tres procedimientos, definidos como de primer, segundo y tercer nivel. El


procedimiento de evaluación de primer nivel determina la resistencia sísmica de la
estructura en función del área transversal de muros estructurales y columnas, y de la
tensión de corte que se produce en esas secciones para el estado último. Es un
procedimiento aproximado, adecuado para edificaciones con una gran cantidad de
muros. La resistencia de las vigas no se tiene en cuenta porque se considera que las
columnas son más vulnerables y su falla puede provocar el colapso del edificio. El
procedimiento de segundo nivel, parte de las hipótesis de que las vigas son
suficientemente rígidas al igual que el procedimiento anterior, y el cálculo de la
capacidad última a fuerzas horizontales se obtiene a partir de la resistencia a flexión y
cortante de los elementos verticales. Cuando se emplea el procedimiento de tercer nivel,
se debe considerar la fluencia por flexión y la falla por cortante en las vigas cuando se
analiza el comportamiento de las columnas adyacentes, así como la naturaleza de los
efectos de rotación de la estructura de cimentación de los muros estructurales.

La minuciosidad del cálculo y la confiabilidad de los resultados son mayores mientras


más alto sea el nivel de procedimiento. Sin embargo la necesidad de información
detallada también aumenta para niveles mayores de análisis, como por ejemplo
propiedades del material y de la sección, detalles de refuerzo, etc. No siempre se cuenta
con esa información ni con el tiempo necesario para un procedimiento de cálculo largo
durante la evaluación post sismo. Por este motivo la guía propone un procedimiento
alternativo, basado en el primer nivel, para calcular el índice de forma simplificada.
Así es posible estimar el daño de edificios para identificar la necesidad de rehabilitación
de forma eficiente, especialmente cuando el daño por sismo es extenso y deben ser
evaluados muchos edificios.

[Link]. Método simplificado

En el procedimiento simplificado se adoptan las siguientes suposiciones: (1) Se agrupan


los elementos verticales en cinco categorías de elementos típicos, esto es posible ya que
la mayoría de los edificios evaluados sísmicamente en Japón son edificios de uso
público como escuelas y edificios gubernamentales con estructuras similares. (2) El área
de la sección transversal y el promedio de la resistencia al corte de cada elemento típico,
adoptan valores fijos. (3) Se calculan índices de resistencia normalizados (relación
entre el índice de resistencia de cada categoría respecto al de la columna), según las
suposiciones anteriores. (4) Finalmente el factor de ductilidad de cada elemento
vertical se adopta igual a uno ( 1). Los elementos típicos, las tensiones de corte
último adoptadas por la guía según el procedimiento de primer nivel (Anexo B), y los
índices de resistencia normalizados para cada elemento, se presentan en la Tabla 3.4.

24
Evaluación Post-Sismo

Tabla 3.4 Índice de resistencia normalizado para el procedimiento simplificado


Columna Muro sin
Columna con muros Muro con columnas de borde
dúctil (C) o columnas de
laterales (CW) (CWC)
frágil (S) borde (W)
Sección 60cm 15 cm 15 cm 15 cm
Típica
240 cm 240 cm 480 cm
60cm
Tensión
1 / 1 / 2 / 3 /
de corte
1 1 2 6

Considerando el índice normalizado y el factor de reducción de resistencia de la


Tabla 3.3, el índice de capacidad sísmica residual puede ser calculado de forma
simplificada con la ecuación (3.4), [17].

100 % (3.4)
Donde:
∑ ∑ ∑ ∑
• : representa el nivel de daño de 0 a V
• : elemento típico de 1 a 5 (S, C, W, CW, CWC)
• : factor de reducción de la capacidad sísmica del elemento tipo con nivel
de daño . Con 1 para niveles de daño 0
• : índice de resistencia normalizado del elemento tipo
• : cantidad de elementos tipo con nivel de daño

El procedimiento de cálculo simplificado fue aplicado a edificios de hormigón armado


dañados por el sismo de Kobe en 1995. Se evaluaron 10 edificios con estructura
sismorresistente de pórticos y 2 con estructura de muros. El índice de capacidad sísmica
residual simplificado, calculado según la ecuación (3.4), se comparó con el índice
calculado de forma más precisa a partir de la determinación de los índices y
según la resistencia del material, las propiedades seccionales y la distribución de
armadura. Con este estudio se comprobó que el procedimiento simplificado es una
buena aproximación de los procedimientos de mayor nivel, [20], [17].

[Link]. Estudio dinámico

La determinación del índice de la ecuación (3.4) se hace en función del factor ,


obtenido de la curva carga desplazamiento de un ensayo monotónico, explicado en la
sección 3.4.2, es decir, los efectos del comportamiento dinámico durante la excitación
sísmica no son tomados en cuenta. Para examinar la validez del índice de capacidad
sísmica residual frente a cargas dinámicas, se estudió la respuesta de sistemas de un
grado de libertad (con 0.2 0.6 ), sometidos a seis registros de aceleraciones del

25
Evaluación Post-Sismo

suelo de terremotos destructivos [20]. El índice de capacidad sísmica residual dinámico


obtenido de estos ensayos se define según la ecuación (3.5).

(3.5)
Donde:
• : máxima intensidad de la aceleración sísmica necesaria para llevar al
colapso a una estructura sin daño.
• : máxima intensidad de la aceleración sísmica necesaria para llevar al
colapso a una estructura con nivel de daño .

En el estudio se compara el índice obtenido con el factor de reducción de la


capacidad sísmica , ya que si un sistema estructural está compuesto por un único
elemento, el índice de capacidad residual de la guía coincide con el factor de
reducción de la capacidad sísmica . Con esta comparación, se llega a la conclusión de
que el factor propuesto por la guía es conservador, o dicho con otras palabras, es
seguro para determinar la capacidad sísmica residual en caso de réplicas.

3.4.4. Determinación de la clase de daño de la superestructura

El índice de capacidad residual se relaciona con las distintas clases de daño en


función de la magnitud que tome del análisis hecho en el inciso anterior. Los límites
adoptados según la guía de evaluación post sismo, dados en [20], se muestran en la
Tabla 3.5.
Tabla 3.5 Clase de daño
CLASE DE DAÑO ÍNDICE DE CAPACIDAD SÍSMICA RESIDUAL
Ligero 95 %
Leve 80 % 95 %
Moderado 60 % 80 %
Severo 60 %
Colapso Edificio que se considera que tiene 0 por colapso total o parcial.

Después del terremoto de Kobe, varios investigadores estudiaron 150 edificios de


hormigón armado, determinaron el índice de cada uno de ellos, y lo compararon con
evaluaciones de daño basadas en la observación, [20]. En este estudio, los edificios
clasificados con observaciones de campo, coinciden con las clases de daño
determinadas según el índice .

El límite entre el daño leve y ligero 95%, define al daño ligero como un estado
límite de serviciabilidad, en el cual no es necesario hacer reparaciones y el edificio
sigue siendo funcional después de un evento sísmico. Casi todos los edificios evaluados
como de daño severo y un tercio de los edificios evaluados como de daño moderado,
según las observaciones de campo, fueron demolidos y reconstruidos después del sismo.

26
Evaluación Post-Sismo

Por lo tanto el límite entre el daño severo y el daño moderado 60%, define al daño
moderado como un estado límite de reparabilidad.

27
Estudio Experimental

CAPÍTULO 4: Estudio experimental


La determinación del factor de reducción de la capacidad sísmica , aplicado en el
procedimiento de evaluación post sismo, se hizo a partir del análisis de ensayos
realizados a elementos estructurales de hormigón armado. En la referencia [18] se
presenta una breve descripción del ensayo realizado a cuatro especímenes, y se
muestran los resultados obtenidos.

Para abordar el tema se consideró necesario realizar el ensayo de un elemento de


hormigón armado sin esfuerzo axial, con los materiales y las técnicas constructivas de la
zona. Los resultados de este ensayo sirvieron para la determinación experimental del
factor de reducción de la capacidad sísmica definido en la ecuación (3.1), y para la
calibración de modelos analíticos que permitan realizar el análisis de elementos de
hormigón armado con distintas ductilidades.

En este capítulo se hace reseña de los ensayos de la bibliografía, y se presenta toda la


información referida al ensayo realizado en el Instituto de Estructuras “Ing. Arturo M.
Guzmán”.

4.1. Ensayos existentes en la bibliografía

En la referencia [18] se describen brevemente los ensayos empleados en la


determinación del factor de reducción . Se ensayaron cuatro elementos de hormigón
armado a flexión con esfuerzo axial según el esquema de la Figura 4.. El esfuerzo axial
aplicado fue de 100 en dos de los especímenes y de 400 en los dos restantes.

Esfuerzo
axial

/2

/2
Esfuerzo Momento
de corte flector

Figura 4.1 Croquis de ensayo y solicitaciones.

29
Estudio Experimental

La relación entre la luz de corte y la altura de la sección transversal se adoptó igual


a 1 y 2. Por definición general la luz de corte / donde es el esfuerzo de corte
y es el momento flector correspondiente a la misma sección. La armadura transversal
adoptada fue suficiente para prevenir una falla frágil por corte antes que la fluencia por
flexión y para asegurar una buena capacidad de deformación en la región de rótula
plástica. Los especímenes fueron sometidos a dos ciclos de carga para distorsiones
angulares igual a 1/200, 1/100, 1/67, 1/50, 1/33 luego de un primer ciclo con
distorsión angular igual a 1/400 . Los detalles de los especímenes se presentan en la
Figura 4.2 y en la Tabla 4.1.

45
500 L 500 300 37.5 28243
210
: Resistencia a la compresión
: Modulo de elasticidad
525

2Ø10 c/100 4Ø19


450
360
Barra
10 362 159162
1500
450

19 374 179069
4Ø19
: Tensión de fluencia
525

45

2Ø10 c/100
: Modulo de elasticidad acero
Unidades

Figura 4.2 Detalles del espécimen típico

Tabla 4.1 Características generales de los especímenes

Luz libre Relación / Esfuerzo Axial


Espécimen
/
1 900 1 100
2 900 1 400
3 1800 2 100
4 1800 2 400

En la Figura 4.3 se muestra la relación entre la fuerza de corte y la distorsión angular


para cada espécimen, en el margen superior izquierdo se indica la relación / y el
esfuerzo axial correspondiente. En la Figura 4.4 se muestra la relación entre el ancho
máximo de fisuras residuales y la distorsión angular. En el ensayo todas las fisuras por
flexión fueron medidas con galgas extensométricas para fisuras, colocadas en la
superficie superior e inferior del espécimen. Se tomaron medidas correspondientes a la
carga máxima y a carga nula de cada ciclo.

30
Estudio Experimental

800 1-100 1-400 800

Fuerza de corte [kN]


600 600
400 400
200 200
0 0
-200 -200
-400 -400
-600 Fluencia -600
Envolvente
-800 -800
F. de corte [kN]

400 400
2-100 2-400
200 200
0 0
-200 -200
-400 -400
-5 -4 -3 -2 -1 0 1 2 3 4 5 6 -2 -1 0 1 2 3 4

Distorsión angular (%) Distorsión angular (%)

Figura 4.3 Relación entre la fuerza de corte y el desplazamiento lateral

La armadura longitudinal fluyó en cada espécimen a una distorsión angular del orden de
1/200 . Como se puede ver en la Figura 4.4 el ancho de fisuras residuales era
menor a 0.2 , que corresponde a nivel de daño I (clase de daño ligero). Después de
la fluencia por flexión, el ancho máximo de fisuras residuales se incrementó
notablemente con el aumento del desplazamiento lateral. Cuando los especímenes
alcanzaron la carga máxima para distorsiones angulares de 1/50 y 1/33 el ancho
máximo de fisuras residuales alcanzó los 2 , lo que corresponde a nivel de daño III o
IV.

Con los ensayos se determinó el factor de reducción de la capacidad sísmica . La


energía total disipada se calculó a partir de la envolvente positiva de la curva fuerza
de corte – distorsión angular de la Figura 4.3. El desplazamiento último se supuso igual
a la distorsión angular correspondiente a una reducción de la fuerza de corte del 80%
respecto a la fuerza máxima de corte alcanzada. La relación entre el factor de reducción
de la capacidad sísmica y el ancho máximo de fisuras residuales á se muestra
en la Figura 4.5. Se observa que la misma presenta una relación de decrecimiento
lineal.

31
Estudio Experimental

5
Ancho máximo de fisura residual

1-100 V
4 1-400 1.2
2-100
2-400 0.8
(mm)

3 0.3
IV

2 0.2
á

0.5
III
1.4
1
II
I
0 1 2 3
Distorsión angular máxima (%)

Figura 4.4 Ancho máximo de fisura residual vs ángulo de rotación

I II III IV V

1 Guía de evaluación
Ensayos
Vigas
de la capacidad sísmica
Factor de reducción

0.8 Columna ( 0.75%


Columna ( 0.45%
0.6

0.4

0.2

0 1 2 3 4 5 6
Ancho máximo de fisura residual á (mm)

Figura 4.5 Ancho máximo de fisura residual vs factor de reducción de la capacidad


sísmica. Elemento dúctil

4.2. Diseño del ensayo y construcción del espécimen

Se diseñó un elemento de hormigón armado, simplemente apoyado, para ser ensayado


con una carga cíclica estática en el centro del tramo en la máquina Instron 8504. La
Instron cuenta con servoválvula, tiene una capacidad de carga de 500 y admite
desplazamientos de 118 .

El espécimen se diseñó para que la falla fuera de tipo dúctil por flexión. Sus
dimensiones geométricas se adoptaron de tal forma que fuera posible diseñar un sistema
de apoyo, que junto con el espécimen se pudiera montar y ensayar en la Instron.
Cumpliendo estos requisitos se adoptó un elemento de hormigón armado de sección
rectangular de 100 de ancho por 200 de altura y 2.3 de longitud entre

32
Estudio Experimental

apoyos. En el tramo central se previó un nudo de carga de 300 por 200 de


sección y 400 de altura. En la Figura 4.6 se muestra un corte longitudinal del
espécimen y en la Figura 4.7 el corte transversal con las dimisiones y la armadura
adoptada.

3Ø12
A 2Ø12 Pase 1.5"
B B Apoyo Articulado
Ø4.2c/5cm
200

100
4Ø4.2
A 2Ø12 Ø12 refuerzo
3Ø12

150 1000 300 1000 150

Figura 4.6 Corte longitudinal del espécimen

2Ø12 12Ø12

Ø4.2c/5cm 4 varillas
roscadas
160
200

200

2Ø12 4Ø4.2cm

100 300
SECCION A-A SECCION B-B

Figura 4.7 Corte transversal

La aplicación de cargas verticales sobre el nudo central, permite obtener un


comportamiento simétrico de cada lado del mismo, por lo tanto, el análisis es
equivalente al del tramo de un elemento de pórtico entre la unión con el nudo y su punto
de inflexión en la mitad del tramo.

Para el predimensionado del espécimen se adoptaron las siguientes hipótesis:

1. Hormigón H21, resistencia a compresión 210


2. Acero ADN420, acero de dureza natural (acerbrag) con resistencia de
fluencia 420MPa.
3. Factor de sobrerresistencia del acero 1.4 ( ⁄ 1.4).
4. Recubrimiento 2 , al baricentro de la barra longitudinal

33
Estudio Experimental

En la primera etapa del diseño del ensayo no se contó con el ensayo de los materiales
que se usarían, por este motivo es importante tener en cuenta la sobrerresistencia del
acero. Se adoptó 1.4 según la recomendación de la Norma INPRES-CIRSOC 103 parte
II para diseño por capacidad [21]. No tener en cuenta esta sobrerresistencia daría como
resultado mayores esfuerzos que los esperados en el elemento de hormigón armado y
por lo tanto también en el apoyo metálico. Esto tendría consecuencias negativas durante
el ensayo.

4.2.1. Determinación de la armadura longitudinal

La armadura longitudinal se adoptó en función de los valores límites de cuantía


estipulada por [21] parte II para la zona de potencial formación de rótulas plásticas. La
norma limita la sección de acero sometida a tracción en la viga, para asegurar que en la
rotula plástica se tenga una sección dúctil.

á 0.012 (4.1)

á 2.21

Se adoptó armadura longitudinal simétrica de 2 12 abajo y arriba con una sección de


2.26 .

4.2.2. Determinación de la armadura transversal

El diámetro y distribución de la armadura transversal fue dispuesta según el reglamento


de construcciones sismorresistentes, [21] parte II. El análisis empleado fue diseño por
capacidad, como prevé la misma norma para estructuras de hormigón armado sometidas
a fuerzas sísmicas. El momento flector último de la sección de hormigón armado
adoptada, se estimó según la ecuación (4.2), suponiendo un comportamiento del acero
elástico perfectamente plástico.

20.32 (4.2)

Por lo tanto el momento flector del espécimen, la carga del ensayo y el corte en estado
último, según el diagrama de la Figura 4.8 son:

34
Estudio Experimental

⁄2 ⁄2
1,0 0,3 1,0

Figura 4.8 Momento flector último

1.15 23.37
4
40.64

20.32
2

La separación entre estribos y el diámetro se adoptó en función de las restricciones de


máxima separación y mínimo diámetro permitidos por la norma.

6 , 4.45 , 5
4

4.2

Calculando la tensión de corte de diseño y la tensión de corte última se puede verificar


la armadura adoptada:

2.33

1.13

⁄ 2.06 (4.3)

Donde 1 para rótulas plásticas.

35
Estudio Experimental

Como puede verse en la ecuación (4.3), la relación entre la resistencia a corte


suministrada y la resistencia última es 2. De esta forma se aseguró que el espécimen
tenga capacidad para desarrollar una falla dúctil por flexión.

De lo anterior se adoptaron estribos cerrados de 4.2c/5cm. En la Figura 4.6 se


muestra la distribución longitudinal de la armadura de corte y en la Figura 4.7 sección
A-A se muestra el corte.

4.2.3. Diseño del nudo central de carga

El nudo central se usó para transmitir las cargas verticales durante el ensayo. Como
armadura longitudinal se adoptaron 3 12 por cara, dispuestos en forma de estribos en
las dos direcciones principales. Como armadura transversal se adoptaron 4 estribos
4.2.

La carga se transmitió al espécimen a través de 4 varillas roscadas embebidas en el


núcleo de hormigón del nudo central. La armadura de esta pieza tiene como función
materializar un núcleo de hormigón para anclar las varillas roscadas. El la Figura 4.7
sección B-B se muestra el corte transversal del nudo central con la ubicación de las
varillas de anclaje. En la foto de la Figura 4.9 se muestra el detalle constructivo del
nudo central visto de frente y desde arriba sin el posicionamiento de las varillas
roscadas y con el posicionamiento respectivamente.

Figura 4.9 Detalle constructivo, nudo central de carga

4.2.4. Diseño de los apoyos del espécimen

En los extremos del espécimen se materializaron apoyos articulados dejando pasadores


huecos. A través de éstos se montaron barras de acero 1045, de sección circular maciza,
con diámetro igual a 1.5". Las barras macizas apoyaban en sus extremos en la estructura
de montaje que será descripta en la sección 4.2.5. La unión se lubricó con grasa para

36
Estudio Experimental

disminuir el rozamiento entre las partes durante el ensayo. En espécimen se reforzó en


los apoyos con 4 barras 12 a 45 grados. El detalle se muestra en la Figura 4.6 y en la
Figura 4.10 se ve la foto del apoyo construido.

Figura 4.10 Detalle constructivo del apoyo articulado

Figura 4.11 Detalle constructivo apoyo articulado

Finalmente en la foto de la Figura 4.12 se muestra la armadura del espécimen completa


con el encofrado.

37
Estudio Experimental

Figura 4.12 Detalle constructivo armadura y encofrado del espécimen

4.2.5. Instrumentación de la armadura longitudinal

Para la determinación de la curvatura del espécimen en la zona de rótula plástica, se


colocaron doce galgas extensométricas en la armadura longitudinal, que permitieran
medir las deformaciones específicas. La longitud de base de las galgas usadas fue de
5 . Las doce galgas se distribuyeron según la Figura 4.22 en grupos de a cuatro,
alineadas a 20 , 80 y 140 de la cara del nudo central de carga
respectivamente.

El uso de las galgas tiene ciertas limitaciones que se mencionan a continuación.

1. El esfuerzo aplicado no debe llevar a las galgas fuera del rango elástico,
puesto que las mediciones no serían reales.
2. Se necesita una buena adhesión, para que la medida de la deformación
sea correcta.
3. Un incremento en la temperatura tiene como consecuencia una variación
de la resistencia aún sin aplicar ningún esfuerzo.

El procedimiento empleado en la instrumentación de las barras con las galgas


extensométricas se describe en el Anexo C.

4.2.6. Hormigonado

El hormigón fue elaborado en el instituto de estructuras en hormigonera de 250 litros en


un solo pastón. Se usó binder, tamaño máximo 9.5 . La dosificación empleada fue:
binder 918 / , arena 995 / , cemento 325 / , agua 160 / , con una
relación agua cemento de 0.5.

El colado se hizo con baldes y la compactación con vibrador de aguja de inmersión. Con
el mismo pastón se llenaron diez probetas cilíndricas y tres vigas rilem para la
caracterización del hormigón. En la Figura 4.13 se muestra el proceso de colado, y el
espécimen con las probetas terminadas.

38
Estudio Experimental

Figura 4.13 Hormigonado del espécimen y probetas

4.2.7. Estructura de montaje

Para poder ensayar con la máquina Instron y mantener todas las cargas aplicadas dentro
del sistema, fue necesario diseñar y construir un soporte metálico que sirviera como
estructura de montaje como se muestra en la Figura 4.14. La estructura de montaje
cumplió dos funciones principales, la primera de ellas respecto a los apoyos del
espécimen, y la segunda respecto a la transmisión de las cargas, aplicadas en el
espécimen, a la celda de carga de la Instron.

Cada apoyo se materializó con dos perfiles UPN 100 montados de forma vertical,
espalda con espalda, separados entre sí 210 , a los cuales se les realizó un agujero
del diámetro del pasador macizo. Esto permitió la rotación libre de los extremos del
espécimen (apoyo articulado) y a su vez proveyó apoyo a cargas verticales positivas y
negativas, ver Figura 4.15(a). A cada columna metálica se le soldaron dos alas
(indicadas como soporte soldado al UPN 100 en la figura), para conectarlas con la viga
metálica por trabazón. La viga metálica se armó con dos perfiles UPN 300, espalda con
espalda. Esta conexión restringió los desplazamientos verticales y horizontales del
apoyo del espécimen. Para evitar que cada par de columnas se separen entre sí
accidentalmente, se vincularon con 3 varillas roscadas.

La transmisión de cargas, tanto desde el pistón de la Instron al espécimen Figura


4.15(b), como desde la viga metálica a la celda de carga Figura 4.15(c), se hizo a través
de pernos con doble rosca vinculados a una pieza de conexión metálica. Estos pernos

39
Estudio Experimental

permitieron aplicar y registrar cargas en dirección positiva y negativa. Para evitar que
los pernos se aflojen durante el ensayo debido a los distintos ciclos de carga, durante el
montaje se sometieron a tracción. Esta condición de pretensado se mantuvo durante el
ensayo con un conjunto de cuñas para tal fin. El esfuerzo de pretensado fue tal, que
durante el ensayo se asegurase que siempre la misma cara de los filetes de la rosca estén
en contacto.

Piston de carga vertical (Instron)


Perno
Unión Roscada
A A
Espécimen

Unión Articulada Unión Articulada

Columna Metálica
A Unión Roscada de Soporte 2 UPN 100 A
Viga Metálica
Celda de Carga
de Soporte 2 UPN 300

Figura 4.14 Estructura metálica de montaje

Viga de H°A°
Pasador hueco
embebido Pistón de carga
Pasador macizo Perno de conexión
Cuña de pretensado
Suplemento
UPN 100 Pieza de conexión

Varilla Roscada Ø10


Perfil I
armado
Varillas roscadas
embebidas Pernos de
Varilla Roscada Ø10 unión

UPN 300

Soporte Perno de conexión


soldado al UPN100 Suplemento
Cuña de pretensado
Celda de carga
Varilla Roscada Ø10

(a) Corte A-A (b) Corte B-B (c) Corte C-C


Figura 4.15 Cortes. Estructura de montaje

40
Estudio Experimental

En el Anexo C se presenta la determinación de la rigidez de la viga metálica y del


elemento de hormigón. La relación entre ambas es de 24, la rigidez del elemento de
hormigón es de 4.2% respecto a la metálica. La viga compuesta por 2 UPN300 se
considera adecuada para el ensayo.

4.3. Materiales

Para caracterizar el hormigón y el acero usados en el espécimen se realizó una serie de


ensayos. Sus resultados son importantes para la determinación de los parámetros de los
modelos numéricos. A continuación se presentan los resultados obtenidos.

4.3.1. Hormigón

Se llenaron diez probetas cilíndricas de 10 de diámetro y 20 de altura y tres vigas


Rilem de 15 15 de sección y 60 de longitud. Todas las probetas se curaron
al lado del espécimen en condiciones de humedad y temperatura del laboratorio y se
ensayaron a la misma edad que el espécimen. El curado se hizo mediante regado y
cubriendo con plástico.

Las primeras siete probetas cilíndricas fueron ensayadas a compresión para la


determinación de la resistencia a compresión del hormigón. Se ensayó a una velocidad
constante y se registró la carga máxima alcanzada.

Para la determinación del módulo de elasticidad, las tres probetas restantes fueron
ensayadas elásticamente hasta el 40% de la resistencia a compresión, determinada según
el ensayo anterior. Se sometieron a tres ciclos de carga y descarga durante los cuales se
registraron la carga y la deformación. Esta última se obtuvo como el promedio de la
medición registrada por tres LVDT puestos en la probeta. El módulo de elasticidad se
obtuvo como la pendiente de la recta del tercer ciclo en la curva tensión-deformación,
Figura 4.16. Finalmente esas mismas probetas se ensayaron a compresión hasta la
rotura, de la misma forma que las siete primeras.

20 20
18 18
16 16
14 14
Tensión [MPa]
Tensión [MPa]

12 12
10 10
8 8
6 6
4 4 Probeta 8
Probeta 7
2 2
Adoptada Adoptada
0 0
0 0.0002 0.0004 0.0006 0 0.0002 0.0004 0.0006
Deformación [] Deformación []

41
Estudio Experimental

20
18
16
14

Tensión [MPa ]
12
10
8
6
4 Probeta 9
2 Adoptada
0
0 0.0002 0.0004 0.0006
Deformación []

Figura 4.16 Determinación del módulo de elasticidad


Los ensayos de las vigas Rilem se usaron para caracterizar la resistencia a tracción del
hormigón. En las vigas se realizó una entalla de 2.5 de profundidad en la sección
central. La viga se ensayó a flexión de tres puntos, con una distancia entre apoyos de
50cm y una carga puntal en la sección central. El ensayo se realiza con control de
desplazamientos y se miden la apertura de fisura, la flecha y la carga aplicada, Figura
4.17. La determinación de la resistencia a la tracción se hizo con un modelo numérico,
mediante un proceso iterativo en el cual se adoptó la resistencia a tracción del hormigón
que reprodujo la curva carga – desplazamiento del ensayo de laboratorio. El modelo
numérico se presenta en el próximo capítulo.

25
Probeta 1
20 Probeta 2
Probeta 3
Carga [kN]

15

10

0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2
Flecha [mm]

Figura 4.17 Carga – desplazamiento, viga Rilem

Los resultados, las curvas y las fotos de estos ensayos se presentan en el Anexo C. La
resistencia a compresión de los ensayos excedió la resistencia de diseño, resultando una
resistencia promedio de 42.1 con una desviación estándar de 3.08. El promedio del
módulo de elasticidad medido es de 29761 , se ajusta satisfactoriamente al
estimado para un hormigón de densidad normal como 4700 ´ , para lo cual
resulta ser de 30495 .

42
Estudio Experimental

4.3.2. Acero

Para la construcción del espécimen se usaron barras de acero conformado Acerbrag,


tipo ADN 420. Se ensayaron a tracción, cinco barras 12, correspondientes a la misma
partida de la armadura longitudinal. La longitud de las barras ensayadas fue de 50 .
Durante el ensayo se registró la carga aplicada por la Instron y la deformación, Figura
4.18. La deformación se registró utilizando un LVDT 1 (rango 25 a 25 ,
posición: mínima 215 , máxima 280 ) y un LVDT 2 Instron (rango 4 ,
longitud de base 200 ) para desplazamientos menores a 4 . La curva carga –
deformación obtenida según ambas formas de medición se compararon.

ADN 420 - φ12


700 Barra0
650 Barra1
600
550 Barra2
500 Barra3
450
Tensión [MPa]

Barra4
400 LVDT 1
350
300
250
200
150
100
50
0
0.00 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05 0.06 0.07 0.08 0.09 0.10
Deformación []

Figura 4.18 Tensión – deformación acero

La información obtenida de estos ensayos se presenta en el Anexo C. El promedio de


las tensiones de fluencia medidas en las distintas curvas de tensión – deformación fue
de 563 , y el promedio del módulo de elasticidad de 215879 . La tensión
máxima alcanzada en la barra 4 fue de 668 para una deformación de 10%, el
ensayo en el resto de las barras se detuvo antes de alcanzar la máxima tensión para
proteger los instrumentos de medición.

4.4. Ensayo del espécimen

4.4.1. Montaje

En primer lugar se montó la estructura metálica de apoyo en la Instron. Todas las


uniones abulonadas fueron debidamente ajustadas. Para pretensar los pernos de
conexión doble rosca de la celda de carga y del pistón, se colocó una viga metálica en
lugar del espécimen de hormigón a ensayar, luego todo el conjunto se sometió a una
carga vertical positiva. Para mantener la condición de pretensado en los pernos, se
colocaron un conjunto de cuñas entre la pieza de conexión y el pistón de carga, según la

43
Estudio Experimental

Figura 4.15(b), y entre la celda de carga y la pieza de conexión, según la Figura


4.15(c).

Una vez fijadas las cuñas, se retiró la viga metálica de montaje y en su lugar se presentó
el espécimen de hormigón. Para evitar someter a esfuerzos accidentales al espécimen de
hormigón, durante el montaje y previo al ensayo, se colocaron piezas de apoyo móviles
en el tramo central, entre la cara inferior del nudo central de hormigón y el ala superior
de la viga metálica de apoyo. Luego, se alineó el espécimen de hormigón respecto al
apoyo metálico, se colocaron los pasadores macizos (apoyos articulados) y se ajustó la
pieza de conexión del pistón con las varillas roscadas embebidas en el nudo de carga
central de hormigón.

En la Figura 4.19 se muestra el espécimen de hormigón y la estructura metálica de


soporte montados en la máquina Instron. En la misma se indica la dirección de
aplicación de cargas. En la Figura 4.20 se tiene una fotografía del espécimen en la
posición definitiva antes del ensayo. Bajo el nudo central puede verse el apoyo móvil
todavía sin quitar.

Dirección de carga
positiva
Piston de carga
vertical Dirección de carga
negativa

Control Control
de desplaz. Celda de Carga de desplaz.

INSTRON

LOSA REACTIVA

Figura 4.19 Croquis. Montaje del ensayo

44
Estudio Experimental

Figura 4.20 Foto. Montaje del ensayo

4.4.2. Historia de carga

Para diseñar la historia de carga del ensayo se realizó un análisis numérico, con el que
se determinó la carga teórica necesaria para provocar la fluencia en la armadura
traccionada de la sección.

La Figura 4.21(a) muestra la historia de carga del ensayo en función de la ductilidad


del espécimen y de los desplazamientos alcanzados en cada ciclo. En el primer y
segundo ciclo se alcanzó una carga de 60% y 75% de la carga de fluencia teórica
con control de carga. El desplazamiento de fluencia se determinó extrapolando la
recta que pasa por los máximos de 0.75 hasta teórico, Figura 4.21(b). El
desplazamiento así obtenido, corresponde al desplazamiento de fluencia aplicado en el
tercer ciclo. El resto de los ciclos se repitieron 2 veces cada uno para ductilidades
crecientes de 1, 2, 3, 4 y 5. La carga fue aplicada cuasi estáticamente con control de
desplazamientos, para desplazamientos crecientes, y control de carga para la descarga.

45
Estudio Experimental

5 52.5
Carga
4 42
Ductilidad de Desplazamiento

3 31.5 Py

Desplazamientos [mm]
2 21
0.75Py
[μ = δmáx / δy]

1 10.5
0 0 y2 Desp.
-1 -10.5 y1
-2 -21
-3 -31.5
-0.75Py
-4 -42
-Py
-5 -52.5
Ciclos y = ( y1+ y2)/2
Figura 4.21 (a) Historia de carga. (b) Definición experimental del desplazamiento
de fluencia

4.4.3. Sistema de medición

El sistema de medición se muestra en la Figura 4.22. En la misma, puede verse la


disposición de las galgas extensométricas de la armadura longitudinal. La adquisición
de datos se hizo con la central registradora marca Kyowa (Data Login system (JP)
Modelo: UCAM 10ª).
Ancho de Fisura
por flexión
Galgas extensométricas Medicion de Fisuras
rotula sur rotula norte
20

80
140 Medicion de Flecha

Figura 4.22 Sistema de medición.


La flecha correspondiente al desplazamiento vertical del tramo central, se midió
tomando como referencia un soporte vinculado a los extremos articulados del
espécimen. Con esto se evitaron errores de medición por deformaciones del sistema de
apoyo. La medición se hizo de ambos lados del espécimen, para eso se emplearon dos
LVDT (rango 50 a 50 , posición: mínima 280 , máxima 390 ). Para
flechas mayores a 42 debieron remplazarse por transductores de desplazamiento
potenciométricos con rango de 200 .

La carga aplicada por el pistón se midió con la celda de carga de la Instron. La reacción
de apoyo del espécimen de hormigón se transmitió a través de la estructura metálica de
apoyo, al perno de conexión vinculado a la celda de carga.

46
Estudio Experimental

Se midieron los anchos de fisuras por flexión , correspondientes a los


desplazamientos máximos de cada ciclo , y los anchos de fisuras residuales ,
correspondientes a la descarga del ciclo ( 0) para desplazamientos residuales .
Para la medición de las fisuras se empleó una regla de 10 con una precisión de
0.1 adherida a una pequeña lupa. Los anchos de fisura mayores se midieron por
comparación, con una cinta transparente con distintos espesores de línea. Para cada
medición se detuvo el ensayo. En la Figura 4.23 se muestran los métodos de medición
de fisuras.

Figura 4.23 Medición de fisuras


Para controlar la rotación de la estructura metálica debido a excentricidades
constructivas, durante el ensayo se controlaron los desplazamientos en los extremos de
la misma con transductores de desplazamiento potenciométricos, Figura 4.19. Estas
mediciones solo se hicieron como medida de seguridad.

4.5. Resultados del ensayo

4.5.1. Galgas extensométricas

La denominación adoptada para las galgas se presenta en la Figura 4.24(a), el lado


visto según la figura corresponde al lado A del espécimen y el lado oculto al lado B. Se
tomó lectura correspondiente a cargas máximas alcanzadas y cargas nulas, debido a la
imposibilidad de tomar lectura periódicamente.

Del análisis de las lecturas tomadas se observó que ninguna galga registró
correctamente las deformaciones después de que las barras longitudinales entraran en
fluencia. Sin embargo durante el ensayo al menos permitieron asegurar que se había
llegado a la fluencia cuando se alcanzó la flecha de 10.5 . En el Anexo C se describe
con más detalle el comportamiento de cada galga.

47
Estudio Experimental

El la Figura 4.24(b), (c) y (d) se presentan las gráficas momento – curvatura de cada
sección determinados según las lecturas registradas, antes del desprendimiento de las
galgas.

Numeración de Galgas
Lado A de la viga
3 2 1
25
20
15

Momento [kNm]
10
0.16

5
0
‐0.06 ‐0.04 ‐0.02 ‐5 0 0.02 0.04
‐10
6 5 4 ‐15 A1-A4
‐20 B1-B4
‐25
Curvatura [rad/m]

(a) (b)
25 25
20 20
15
15
10
10
Momento [kNm]

Momento [kNm]

5
5
0
0
‐0.04 ‐0.02 ‐5 0 0.02 0.04
‐10 ‐0.04 ‐0.02 ‐5 0 0.02 0.04
‐15 A2-A5 ‐10
A3-A6
‐20 B2-B5 ‐15
‐25 ‐20
Curvatura [rad/m] Curvatura [rad/m]

(c) (d)
Figura 4.24 Momento – curvatura de la sección

4.5.2. Carga – desplazamiento

En la Figura 4.25 se muestra la curva carga-desplazamiento obtenida del ensayo. En


ésta, el desplazamiento corresponde al promedio de las flechas registradas por los
LVDT de cada lado del espécimen. La máxima resistencia registrada fue de 44 y se
mantuvo aproximadamente constante para ductilidades de 1 a 5. Se observaron pérdidas
de rigidez durante la descarga. El comportamiento fue dúctil como se esperaba.

48
Estudio Experimental

-50

-40

-30

-20

-10
Carga [kN]

60 50 40 30 20 10 0 -10 -20 -30 -40 -50 -60


0

10

20

30

40

50
Flecha δ [mm]

Figura 4.25 Relación carga vs. desplazamiento

El ensayo se detuvo en la segunda repetición del séptimo ciclo, debido a la caída de la


resistencia que hubo, producto de un deterioro asimétrico del espécimen a ambos lados
del nudo de carga central. Este comportamiento se lo atribuyó al recubrimiento de las
galgas extensométricas que impidió la correcta adherencia con el hormigón y favoreció
el desprendimiento del recubrimiento.

4.5.3. Patrón de fisuras

Durante el primer y segundo ciclo, aparecieron un conjunto de fisuras verticales por


flexión en el espécimen, solo apreciables para el máximo desplazamiento. Para ciclos
con ductilidad 1, las barras longitudinales entraron en fluencia, el patrón de
fisuración se extendió hacia los apoyos y aparecieron algunas fisuras inclinadas casi
imperceptibles. En la zona de rótula plástica empezaron a observarse fisuras residuales.
Para ciclos con ductilidad 2, se distinguió una mayor tasa de crecimiento de la
primera fisura pegada a la cara del nudo central en relación a las siguientes fisuras. Se
produjeron algunos desprendimientos del recubrimiento de la cara del nudo central,
Figura 4.26. Para ciclos con ductilidad 3, las fisuras verticales se unieron a las
fisuras inclinadas y fueron visibles incluso en la zona comprimida de la sección.
Empezaron a manifestarse pequeños desprendimientos del recubrimiento sobre las
fisuras, Figura 4.27. Para ciclos con ductilidad 4, continuaron los
desprendimientos y comenzó a verse parte de la armadura de estribo correspondiente a
una mayor degradación de la zona de la rótula plástica. El recubrimiento de la zona

49
Estudio Experimental

comprimida se terminó de separar por unión de las fisuras de la zona, Figura 4.28. Para
ciclos con ductilidad 5 el espécimen ya se encontraba bastante deteriorado, se
notaban descascaramientos continuos. La medición del ancho de fisuras se tornó
dificultosa debido al deterioro. Para éstos niveles de ductilidad se acentuó la asimetría
de daño entre la rótula norte y la rótula sur debido a la influencia de las galgas
extensométricas colocados en esta última. En la zona donde el recubrimiento sufrió
desprendimientos, se observó leve pandeo de las armaduras longitudinales, Figura 4.29.
El ensayo se terminó debido a una caída de la resistencia del espécimen del 70% en la
repetición del ciclo.

(a) 21 (b) 21
Figura 4.26 Patrón de fisuras. Ductilidad 2

(b) 31.5 (b) 31.5


Figura 4.27 Patrón de fisuras. Ductilidad 3

50
Estudio Experimental

(c) 42 (b) 42
Figura 4.28 Patrón de fisuras. Ductilidad 4

(a) 52.5 (b) 52.5


Figura 4.29 Patrón de fisuras. Ductilidad 5

4.5.4. Ancho de fisuras

Todas las mediciones se hicieron sobre la rótula norte del espécimen, según la zona de
estudio que se muestra en la Figura 4.22. Se midieron los anchos de las tres primeras
fisuras que se formaron a partir de la cara del nudo central. Se distinguieron entre
anchos de fisuras superiores e inferiores, para el máximo desplazamiento de cada ciclo
y para la descarga correspondiente . En la Figura 4.30(a) se muestra un croquis
con la designación empleada para cada fisura y en la Figura 4.30(b), (c) y (d), se
presentan las mediciones hechas para las fisuras residuales en función de la flecha
máxima . En las mismas, el segundo ciclo se refiere a la repetición hecha para cada
desplazamiento máximo, y el superíndice en el término se refiere a la posición de la
fisura según la Figura 4.30(a).

51
Estudio Experimental

Fisuras Superiores
W4 W5 W6 6
1er ciclo Wo1
5 2do ciclo Wo1
4 1er ciclo Wo4

Wo [mm]
2do ciclo Wo4
3

1
W1 W2 W3
Fisuras Inferiores
0
0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm]
(a) (b)
6 6
1er ciclo Wo2 1er ciclo Wo3
5 2do ciclo Wo2 5 2do ciclo Wo3
4 1er ciclo Wo5 4 1er ciclo Wo6
Wo [mm]

Wo [mm]

2do ciclo Wo5 2do ciclo Wo6


3 3

2 2

1 1

0 0
0 10 20 30 40 50 60 0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm] Flecha δp [mm]
(c) (d)
Figura 4.30 Ancho de fisura residual
Viendo la Figura 4.30 se resumen las siguientes conclusiones. Las fisuras residuales
empiezan a ser visibles para desplazamientos mayores a 10 ( 1). Los anchos
residuales de las fisuras y , a los que de forma general se hará referencia como
á , son mayores que los demás, correspondientes al mismo desplazamiento
máximo , sin embargo no se registra gran diferencia entre y respecto a y
. El ancho de fisuras residuales medido durante el segundo ciclo, se mantiene
aproximadamente igual al registrado durante el primer ciclo del ensayo. Debido a esto
último los siguientes análisis se hicieron únicamente para el primer ciclo
correspondiente a cada ductilidad.

4.6. Análisis de los resultados

4.6.1. Relación entre fisuras

Se analizaron distintos parámetros obtenidos del ensayo, para determinar las constantes
que permitan relacionar flechas residuales , con máxima apertura de fisura residual
á , a través de un modelo analítico sencillo. Esta relación permite expresar en

52
Estudio Experimental

función de á , cualquier curva obtenida numéricamente en función de . Para


comparar el comportamiento de la zona superior del espécimen con el de la zona
inferior, todos los desplazamientos se consideraron en valor absoluto.

En la Figura 4.31(a) se presenta la relación encontrada entre , Σ y á


respecto a la máxima flecha . En general el análisis de la zona superior presenta
desplazamientos residuales levemente superiores a los de la zona inferior. Esta
diferencia no se considera de gran importancia. Los anchos de fisura que se producen en
la zona inferior, son aproximadamente iguales a los de la zona superior para valores de
flecha de hasta 42 . Se produce una diferencia de 2 para flechas de 52.5 que
revela el inicio del comportamiento asimétrico.

En la Figura 4.31(b) se presenta la relación encontrada entre Σ / á y la máxima


flecha . En la Figura 4.31(c) se presenta la relación encontrada entre á / y la
máxima flecha y en la Figura 4.31(d) se presenta la relación encontrada entre
⁄ y la máxima flecha . Puede observarse que las relaciones presentadas se
mantienen aproximadamente constantes durante el ensayo con promedio de 2, 0.1 y
0.18 respectivamente.

40 sup 6
35 Σ sup Zona inferior
1 5
30 Zona superior
δο, ΣWo, máxWo [mm]

inf
25 Σ inf 4
ΣWo / máxWo

20 4 3
15 2
10
1
5
0 0
0 10 20 30 40 50 60 0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm] Flecha δp [mm]

(a) (b)
0.5 0.5
Zona inferior Zona inferior
0.4 Zona superior 0.4 Zona superior
máxWo / δο

0.3 0.3
ΣWo / δο

0.2 0.2

0.1 0.1

0.0 0.0
0 10 20 30 40 50 60 0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm] Flecha δp [mm]

(c) (d)
Figura 4.31 Relación entre á ,∑ y vs.

53
Estudio Experimental

El modelo analítico propuesto que relaciona y á a partir de las constantes


presentadas se expone en la Sección 4.6.3.

4.6.2. Determinación experimental del factor de reducción de la capacidad


sísmica

En la Tabla 4.2 se resume la información relevante del ensayo obtenida a partir de la


curva carga-desplazamiento. La energía disipada para cada ciclo se determinó como
el área bajo la curva de la Figura 4.25. La energía residual se obtuvo como
diferencia entre la energía total y la energía disipada .

La energía total se calculó a partir del análisis numérico de la Sección 5.5.1, ya que
en el ensayo experimental no se disipó toda la energía. En ese análisis se determinó que
la ductilidad de desplazamiento del espécimen es 6, y le corresponde una energía
total 2127 .

Finalmente en la última columna se obtiene el factor de reducción de la capacidad


sísmica para cada ciclo a partir de la ecuación (3.1).

Tabla 4.2 Determinación experimental de


Ancho de Ancho de
Flecha Flecha Energía Energía Factor de
Ciclo Ductilidad Carga fisura fisura
máx. residual disipada residual reducción
residual residual
1 4
0 0
0.00 0.00 0.0 0.0 0.00 0.00 0 2127 1.00
3_1 1 -40.20 11.4 0.9 0.05 0.10 95.2 2032 0.96
4_1 2 -43.65 21.0 8.9 0.98 1.20 470.2 1657 0.78
5_1 3 -43.88 31.5 16.0 1.50 1.40 880.5 1247 0.59
6_1 4 -44.29 42.0 24.1 2.55 2.75 1291.0 836 0.39
7_1 5 -43.90 52.5 34.6 3.00 5.00 1764.0 363 0.17

La variación del factor de reducción de la capacidad sísmica residual en función del


desplazamiento residual, se presenta en la Figura 4.32(a), y en función del ancho
máximo de fisuras residuales en la Figura 4.32(b).

54
Estudio Experimental

1.0 1.0
0.9 0.9 W1o
0.8 W4o
0.8
0.7 0.7

Factor de reducción
Factor de reducción
0.6 0.6
0.5 0.5

η=Er/Er
η=Er/Er

0.4 0.4
0.3 0.3
0.2 0.2
0.1 0.1
0.0 0.0
-40 -30 -20 -10 0 0 1 2 3 4 5 6
Flecha residual δo [mm] máxWo [mm]
(a) (b)
Figura 4.32 Variación experimental de

La relación entre el factor y la flecha residual es lineal, como se puede observar en


la Figura 4.32(a). La relación entre el factor y el ancho máximo de fisuras residuales
á también se puede interpretar como lineal, Figura 4.32(b). Para valores de
0.17 se observan diferencias de 2 en las mediciones de á producto del
comportamiento asimétrico como se había hecho notar en la sección anterior.

Es posible por lo tanto, establecer la relación entre y á que permita en un


análisis numérico, en el que se obtenga , pasar a á . En la sección
siguiente se propone un modelo analítico sencillo para establecer esta relación.

4.6.3. Relación entre desplazamiento y ancho máximo de fisuras residuales

Se propone un modelo analítico simple para encontrar la relación entre el ancho


máximo de fisura residual á y el factor de reducción de capacidad sísmica . Para
ello se considera que la deformación total del espécimen en estudio es por flexión. Si el
espécimen es idealizado como un cuerpo rígido como en la Figura 4.33, las
deformaciones residuales pueden entonces ser representadas como la rotación del
cuerpo rígido. Esta suposición permite estimar la flecha residual alcanzada , debido al
ancho total de fisuras Σ según la ecuación (4.4).
L

Σ
h

Figura 4.33: Idealización del desplazamiento por flexión

, (4.4)

55
Estudio Experimental

Donde:
= rotación por flexión
= altura de la sección del espécimen
= luz de cálculo

Reordenando la ecuación (4.4) se tiene:


á (4.5)

Donde, (4.6)
á

Remplazando de forma adecuada la ecuación (4.6) en la ecuación (4.5), es posible


representar la máxima abertura de fisuras en función de la flecha residual.

En la Figura 4.34 se muestra el factor de reducción sísmica en función de á


obtenido analíticamente a partir del modelo presentado. Se adoptó el valor de 2
según la Figura 4.31(b). De la ecuación (4.5) y (4.6) se pueden obtener de forma
teórica las relaciones á / y ⁄ las cuales dan como resultado 0.1 y 0.2
respectivamente. Estos resultados concuerdan con los obtenidos de la Figura 4.31(c) y
Figura 4.31(d).

1.0
0.9 W1o
W4o
0.8
Analítico
0.7
Factor de reducción

0.6
0.5
η=Er/Er

0.4
0.3
0.2
0.1
0.0
0 1 2 3 4 5 6
máxWo [mm]

Figura 4.34 Relación á analítica


Comparando la relación á propuesta analíticamente con las obtenidas
experimentalmente se puede afirmar que los resultados se ajustan satisfactoriamente, y
que la relación entre y á propuesta puede ser usada en un modelo numérico.

56
Modelo Numérico

CAPÍTULO 5: Modelo numérico


Además de los ensayos experimentales descritos en la sección anterior, se realizaron
distintos modelos numéricos. En primer lugar se modelaron los materiales de tal forma
que por comparación con los ensayos experimentales realizados se calibraran sus
parámetros. Una vez determinados estos parámetros, fueron empleados en la simulación
del espécimen del ensayo. Con este modelo se persiguieron dos objetivos principales. El
primer objetivo fue predecir con suficiente aproximación la carga de fluencia teórica
que sería alcanzada durante el ensayo experimental, para poder diseñar la historia de
carga a la que sería sometido el espécimen en función de la ductilidad. El segundo
objetivo fue obtener un modelo numérico adecuado que represente la curva carga-
deformación de la Figura 4.25, y por lo tanto pueda ser empleado para el análisis de
elementos de hormigón armado con distinta ductilidad a la del ensayo experimental.

Para el análisis numérico se empleó el programa de elementos finitos OpenSees (Open


System for Earthquake Engineering Simulation). Es un programa de código abierto, que
tiene implementados modelos materiales uniaxiales y multiaxiales. Además permite
describir los componentes estructurales a distintos niveles, éstos pueden ser: a nivel
elemento, nivel sección y/o nivel fibra.

A continuación se describen los tipos de modelo usados, se hace una breve referencia
teórica de los mismos y se presentan los resultados obtenidos de las modelaciones
realizadas.

5.1. Descripción del modelo teórico

5.1.1. Modelo de fibra

Los modelos de fibras son modelos que sirven para el análisis no lineal de estructuras de
hormigón armado sometidas a flexión. En estos modelos el elemento se subdivide en un
número discreto de secciones transversales. Estas secciones se ubican en los puntos de
integración numérica. La integración numérica se hace con el método de Gauss-Lobato,
que hace coincidir los puntos de integración con los nodos extremos del elemento. Cada
sección se divide en fibras longitudinales, como se ve en la Figura 5.1. Las
características geométricas de cada fibra son: las coordenadas , según ejes locales, y
el área .

57
Modelo Numérico

y
Y

Acero y

x zj

yj
Hormigón

z Aifib
X

Figura 5.1 Discretización de la sección transversal


La relación esfuerzo-deformación ( , de la sección no se especifica
explícitamente, sino que se obtiene de la integración de la respuesta de las fibras. Estas
últimas siguen el comportamiento uniaxial de tensión – deformación definido para los
materiales que se les asignaron. Por este motivo, el modelo puede ser usado para
cualquier elemento sometido a flexión independientemente de la forma de su sección
transversal o de la dirección de aplicación de cargas. La no linealidad del elemento
deriva de la relación no lineal de tensión-deformación asignada a las fibras (no
linealidad material).

El modelo de fibras se basa en la suposición de que las deformaciones son pequeñas y


que las secciones planas permanecen planas para cualquier historia de cargas. Supone
una adherencia perfecta entre fibras, por lo que no tiene en cuenta fenómenos como el
deslizamiento de la armadura longitudinal. El modelo es capaz de describir el
comportamiento cíclico de los elementos de hormigón armado, sometidos a cargas
nodales. Representa fenómenos como endurecimiento, ablandamiento y estricción de
los ciclos de histéresis.

Sin embargo hay que tener presente que el modelo no tiene en cuenta la interacción
entre el corte y la flexión y además la suposición de que las secciones permanecen
planas no es apropiada para algunos elementos.

La implementación del modelo en el programa de elementos finitos se estudia y explica


en detalle en [22].

5.1.2. Modelo de hormigón uniaxial

Para calcular la tensión del hormigón en cada fibra, es necesario establecer la ley del
material que describa la relación entre la tensión y la deformación para historias de
carga cíclicas arbitrarias. Para esto se ha adoptado el material Concrete04 implementado

58
Modelo Numérico

en el OpenSees. Las características de este modelo se presentan en [23] y se resumen a


continuación.

La envolvente de la curva tensión-deformación, para cargas de compresión, responde al


modelo propuesto por Popovics referencia [24]. Este modelo coincide con el modelo de
Mander, Priestley y Park referencia [25], cuando el módulo de elasticidad se adopta

igual a 57000 (en psi). El modelo sirve para hormigón confinado

aplicable tanto a secciones circulares como rectangulares con refuerzo transversal. La


ecuación (5.1) gobierna la curva de tensión deformación de la Figura 5.2.

(5.1)

1 5 1 (5.2)

(5.3)

(5.4)
c

Hormigón Fractura
Tensión de compresión f

confinado
f 'cc

f 'c0
Hormigón
no confinado

Ec Esec

εc0 2εc0 εsp εcc εcu


Deformación de compresión εc

Figura 5.2 Hormigón confinado. Modelo de Popovics

El subíndice define la tensión y la deformación para cada estado de carga. El modelo


puede ser usado para hormigón no confinado, en ese caso , por lo tanto,
en la ecuación (5.2).

La ley que define la pendiente de la curva durante la descarga y la recarga en


compresión responde al modelo de Karsan y Jirsa referencia [26]. Básicamente ambas

59
Modelo Numérico

curvas se definen con una parábola de segundo grado que une los puntos ACB en la
descarga y BCD en la recarga de la Figura 5.3.
F
1.0
A [SE, FE] Envolvente
D [SE, FE]
0.8
C
[Sc, Fc]
0.6

0.4
Límite de puntos comunes
(β=0.76)
0.2

0.0
0.0 B [Sp, 0] 1.0 2.0 S

Figura 5.3 Curva de descarga y recarga, modelo de [26]


La tensión y la deformación correspondiente a los puntos B, C y D están dadas por las
siguientes expresiones:
0.145 0.13 (5.5)

1.76 0.160 0.133 (5.6)

⁄ . .
(5.7)
. .

0.093 0.91 (5.8)

0.85 (5.9)

Donde y son valores normalizados respecto de y respectivamente. El


parámetro define la ubicación de los puntos de intersección entre la curva de descarga
y recarga, y puede tomar valores entre 0.76 para el primer ciclo de descarga y
recarga y 0.63 como límite inferior para un número indefinido de ciclos. El modelo
también define situaciones intermedias en que no se llega a una descarga completa [26].

La curva tensión-deformación, para cargas de tracción, es lineal hasta la máxima


resistencia a tracción, a partir de la cual tiene una caída exponencial que responde a la
ecuación (5.10). La descarga y la recarga del modelo en tracción, se define con la
rigidez secante [23].

(5.10)

60
Modelo Numérico

Donde, /

corresponde a la deformación última por tracción y se refiere a la tensión


correspondiente a esa deformación, normalmente se adopta 0.1.

5.1.3. Modelo de acero uniaxial

Para calcular la tensión del acero en las fibras correspondientes, al igual que para el
hormigón, es necesario establecer la ley del material que describa la relación entre la
tensión y la deformación para historias de carga cíclicas arbitrarias. Para esto se ha
adoptado el material Reinforcing Steel implementado en el OpenSees. El material se
basa en el modelo uniaxial de Chang y Mander referencia [27] con algunas
modificaciones. Las características de este modelo se presentan en [28] y se resumen a
continuación.

El comportamiento monotónico del material en tracción se define con el modelo de


Chang y Mander. Los parámetros correspondientes pueden ser calibrados con un ensayo
a tracción. El comportamiento monotónico en compresión se obtiene a partir del de
tracción. Según se expone en la referencia [29] las curvas de tracción y compresión del
acero coinciden, si se expresa la tensión y la deformación en coordenadas naturales, que
tiene en cuenta la geometría instantánea del espécimen (sección transversal y longitud).
En cambio, si la tensión y la deformación se expresan en función de la sección
transversal inicial y la longitud inicial constantes del espécimen (tensiones y
deformaciones ingenieriles), en la curva de tensión deformación se tiende a subestimar
las tensiones en tracción y a sobreestimarlas en compresión. Para tener en cuenta ese
fenómeno el modelo define la curva de tensión – deformación en compresión igual a la
de tracción expresada en coordenadas naturales pero con signo opuesto. En la Figura
5.4 se muestra la curva tensión deformación según coordenadas ingenieriles y naturales.

E'sh Esh
f 'su
f su

f 'sh E'yp
fy
Tensión

f int (ε'y, f 'y )

Coordenadas Naturales
Coordenadas ingenieriles
Es

ε'sh εsh ε'su εsu


Deformación

Figura 5.4 Modelo de acero

61
Modelo Numérico

La transformación a coordenadas naturales parte de la suposición de que el volumen de


acero permanece constante. Representando los parámetros en coordenadas naturales con
( ) los mismos se pueden obtener en función de la tensión y la deformación en
coordenadas ingenieriles con las siguientes expresiones.

ln 1 (5.11)
1 (5.12)
1 (5.13)

El plafón de fluencia no es horizontal en coordenadas naturales y se describe de la


siguiente forma.
(5.14)
(5.15)

La respuesta se genera por lo tanto a partir de las siguientes ecuaciones:

(5.16)

(5.17)

(5.18)

Donde: (5.19)

En el modelo también se puede tener en cuenta de forma opcional, el fenómeno de


pandeo de la armadura longitudinal entre estribos. El fenómeno se describe con el
modelo de Dhakal y Maekawa (2002) referido en [28]. En el caso de estudio de esta
tesis, la armadura transversal del elemento de hormigón ensayado cumple con las
disposiciones de la norma [21] parte II necesarias para evitar el pandeo de la armadura
longitudinal. Por este motivo no se profundiza en la explicación del modelo que
describe ese fenómeno.

La respuesta del comportamiento cíclico del material se obtiene del modelo propuesto
por Chang y Mander [27], como variación de la formulación propuesta por Menegotto y
Pinto (1973), referido en [28]. El modelo tiene en cuenta el endurecimiento isotrópico.
El autor incorpora en la respuesta cíclica dos modificaciones adicionales. En primer
lugar incorpora el fenómeno de pandeo, y en segundo lugar aumenta de 10 a 16 la

62
Modelo Numérico

cantidad de parámetros que se guardan en la memoria para predecir la respuesta bajo


cargas cíclicas de baja amplitud. Esto último soluciona el problema que presentan varios
modelos que tienden a obtener tensiones menores o mayores cuando son sometidos a
bajas amplitudes de carga.

Finalmente el modelo tiene en cuenta la rotura de la barra y la degradación de la rigidez


por fatiga. Ese fenómeno se tiene en cuenta con la incorporación del modelo de Coffin
(1954, 1971) y Manson (1965) referido en [28]. Este modelo también excede los
objetivos de esta tesis por lo tanto no se presenta.

5.1.4. Modelo de deslizamiento

En los elementos de hormigón armado sometidos a flexión, la armadura longitudinal


anclada en elementos de hormigón de conexión, se deforma y esa deformación penetra
en el hormigón de anclaje, provocando el deslizamiento de la barra a lo largo de la
longitud parcial de anclaje de la barra. Estos deslizamientos provocan rotaciones
adicionales, como se indica en la Figura 5.5 con flechas, en los extremos de los
elementos flexionados identificados como áreas sombreadas “1” (cabeza y pie de
columnas o tabiques) y “2” (extremos de vigas). Al ignorar este fenómeno se
subestiman los desplazamientos y se sobreestiman la rigidez y la capacidad de disipar
energía, [30].

Figura 5.5 Zonas de deslizamiento en estructuras de hormigón armado

El programa OpenSees tiene en cuenta este fenómeno a través del modelo Bond_SP01
que introduce la relación tensión – deslizamiento de las barras longitudinales en el
modelo de fibras, usando un elemento de longitud cero (zeroLengthSection element).

El elemento de longitud cero, está definido por una sección discretizada en fibras,
Figura 5.6. Las coordenadas del nodo coinciden con las del nodo , es decir que la
distancia entre nodos es nula. El vínculo transversal del nodo se define como esclavo

63
Modelo Numérico

del vínculo del nodo , para evitar desplazamientos transversales, ya que el elemento no
tiene resistencia al corte.

Nodo k
Sec. n
Elemento
de barra

Sec. 2

Elemento Sec. 1
de longitud Nodo j
cero Nodo i

Figura 5.6 Elemento de longitud cero

El elemento de longitud cero puede ser usado para modelar las rotaciones producidas
por el deslizamiento de la armadura longitudinal, ya que numéricamente se supone que
tiene longitud unitaria, de tal forma que las deformaciones en el elemento, son iguales a
las deformaciones en la sección (rotación = curvatura).

En este elemento se introduce el modelo del hormigón de anclaje en las fibras de


hormigón y el modelo de deslizamiento en las fibras de acero. El mismo establece la
relación tensión – deslizamiento, de barras ancladas en un extremo y cargadas en el
extremo opuesto, a partir de ensayos experimentales.

El comportamiento monotónico de la relación tensión - deslizamiento se define


según la Figura 5.7.

Figura 5.7 Relación tensión – deslizamiento

64
Modelo Numérico

Donde es la tensión normalizada de la barra, ̃ es el deslizamiento

normalizado de la barra, es el coeficiente de ductilidad, es el factor de


reducción de la rigidez , y son la tensión de fluencia y la última respectivamente,
y por último, y son el deslizamiento correspondiente a las tensiones y . El
parámetro define la pendiente de la curva cerca de la tensión última, el valor de
1 da una pendiente casi nula.

Los parámetros necesarios para definir la curva son por lo tanto , y . En [30] se
propone la ecuación (5.20) para la determinación de . Esta ecuación se obtiene por
regresión lineal de una serie de ensayos experimentales. En los ensayos se sometieron a
arrancamiento barras ancladas en hormigón una longitud mayor o igual a ,
determinada según la ecuación (5.21).

2.54 2 1 0.34 (5.20)


(5.21)
.

Donde es el parámetro usado en la determinación de la distribución de tensiones de


adherencia , . En la referencia [30] el autor propone adoptar 0.4.

Según la misma referencia el deslizamiento correspondiente a la tensión última y el


factor de reducción de la rigidez dependen de las propiedades del acero, del
hormigón, y del diámetro de la barra . Sin embargo no hay datos experimentales
suficientes para hacer un análisis que permita determinar sus valores. En la literatura se
recomienda adoptar 30~40 y 0.3~0.5 como valores adecuados.

En el modelo se definen también curvas de descarga y recarga para los análisis cíclicos.
En el mismo se establecen las siguientes reglas según la Figura 5.8

65
Modelo Numérico

Figura 5.8 Modelo histerético de la relación tensión – deslizamiento

1. Antes de la descarga se comparan los máximos y los mínimos valores de tensión


y de deslizamiento alcanzados con la historia de carga, y se actualizan las
variables , y , si corresponde.
2. La descarga y la recarga en cualquier dirección sigue la rama elástica de la curva
si no se ha superado el deslizamiento de fluencia o .
3. Si el deslizamiento de fluencia o ha sido superado, la descarga en
cualquier dirección sigue una recta de pendiente hasta llegar a tensión cero. El
punto alcanzado de esta forma tiene coordenadas ,0 .
4. La recarga se define según las ecuaciones (5.22) a (5.25) a partir del punto
,0 .

o (5.22)

(5.23)

(5.24)

o (5.25)

Donde es la relación de tensión, es la relación de deslizamiento, es la relación


de tensión límite, y es la recuperación elástica de deslizamiento obtenida como la
tensión de descarga dividida por la pendiente inicial .

5. El parámetro de la ecuación (5.23) toma valores entre 0.5 y 1.0, y define la


forma de la curva de recarga para tener en cuenta la estricción en la curva de

66
Modelo Numérico

histéresis. Valores más bajos de dan como resultado una mayor estricción en
la curva mientras que 1 no tendrá en cuenta este comportamiento.

5.2. Calibración de los parámetros del modelo

5.2.1. Hormigón

Los parámetros del hormigón adoptados en las simulaciones numéricas se resumen en la


Tabla 5.3. El efecto del confinamiento del hormigón del elemento no es relevante, por
lo tanto no se ha considerado en el análisis. Para calibrar el modelo se compararon los
resultados numéricos, con los del ensayo experimental para la obtención del módulo de
elasticidad. Esa comparación puede verse en la Figura 5.9. Como no se cuenta con la
curva experimental completa, adicionalmente se comparó con la curva de compresión
definida por Hognestad. Todas las curvas coinciden aceptablemente. Como límite de
falla del hormigón se consideró una deformación última igual a 0.3%.

Tabla 5.3 Propiedades del hormigón


Hormigón
No confinado 29761 -42.1 -0.002 -0.003 4.21 0.001 0.1

-0.0035 -0.003 -0.0025 -0.002 -0.0015 -0.001 -0.0005 0


0
Numérico
-5
Experimental
-10
Hognestad
-15
Tensión [MPa]

-20
-25
-30
-35
-40
-45
Deformación []

Figura 5.9 Compresión del hormigón, tensión-deformación

Para calibrar el modelo en tracción, se hizo una simulación numérica del ensayo de las
vigas Rilem con los parámetros de la Tabla 5.3. La resistencia a tracción máxima se
adoptó como el 10% de la resistencia a compresión, 0.1 según recomendaciones
del manual y se calibró por comparación de la respuesta, con la del ensayo
experimental. En la Figura 5.10(a) se muestra el mejor ajuste logrado para la curva
numérica, correspondiente a 0.001. En la Figura 5.10(b) se muestra la curva

67
Modelo Numérico

tensión-deformación que reproduce ese comportamiento. No se consiguió un buen


ajuste debido a que en la viga Rilem se producen deformaciones por corte que no
pueden despreciarse, relación entre la luz de corte y la altura de la viga / 2, y el
modelo de fibras no considera las deformaciones por corte del elemento. Sin embargo la
resistencia a tracción del hormigón en el ensayo del espécimen no tiene gran influencia,
por lo tanto, se consideraron adecuados los parámetros adoptados.

25 5
Numérico
20 4 Numérico
Experimental

Tensión [Mpa]
Fuerza [kN]

15 3

10 2

5 1

0 0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2 0 0.0002 0.0004 0.0006 0.0008 0.001
Flecha [mm] Deformación []

(a) (b)
Figura 5.10 Tracción del hormigón

5.2.2. Acero

En la Tabla 5.4 se presentan los parámetros adoptados para el modelo de acero. En la


Figura 5.11 se muestra la curva tensión deformación de la simulación de una barra
sometida a tracción y la misma se compara con la obtenida del ensayo experimental.
Ambas curvas se ajustan adecuadamente hasta deformaciones del 6%, la diferencia de
tensión para la deformación del 10% es de 20 . Se considera que la aproximación
numérica es adecuada.
Tabla 5.4 Propiedades de acero
Diámetro [mm]
12 563 668 215993 5184 0.02 0.1

68
Modelo Numérico

φ12
700

600

500
Tensión [MPa]
400

300

200

100 Numérico
Experimental
0
0 0.02 0.04 0.06 0.08 0.1 0.12
Deformación []
Figura 5.11 Acero, tensión-deformación
En el modelo de acero adoptado, los fenómenos de pandeo y degradación de la rigidez y
fatiga antes mencionados, son opcionales. En este estudio esos fenómenos no se
tuvieron en cuenta, ya que el ensayo experimental no fue realizado con cargas cíclicas
de baja amplitud, y el pandeo de las barras registrado solo afecta la respuesta de los
ciclos de mayor desplazamiento. Esto permite obtener un modelo más sencillo, con
suficiente aproximación de la respuesta.

5.2.3. Deslizamiento

La longitud de anclaje mínima necesaria para que sea válida la ecuación (5.20) se
determinó según la ecuación (5.21), a partir de la cual , 148.7 . Se considera
que la armadura longitudinal del espécimen se encuentra anclada en el nudo de carga
central. El ancho del nudo central es de 300 , tomando el centro del nudo como eje
de simetría, la armadura longitudinal tiene deslizamiento nulo en este punto. Por lo
tanto, la longitud de anclaje de cada barra longitudinal es 150 siendo válida la
ecuación (5.20) para la determinación de .

En la Tabla 5.5 se presentan los valores de los parámetros adoptados para el modelo de
deslizamiento.
Tabla 5.5 Propiedades del acero del modelo de deslizamiento

mm
563 0.34 668 11.9 0.5 1 12 42.1 150

Los valores de , y se adoptaron en función de los propuestos por el autor y la


tensión de fluencia y última de la barra de acero es la misma que la del ensayo
experimental.

69
Modelo Numérico

5.3. Simulación numérica del elemento del ensayo experimental

Se modeló la mitad del espécimen aprovechando las ventajas de la simetría del ensayo.
Se hicieron dos modelos, cuyos resultados se comparan en las secciones siguientes. En
el primero se usó una sola barra, con dos nodos extremos y cinco puntos de Gauss
(puntos en los cuales se hace el control seccional según el modelo de fibras), y no se
tuvo en cuenta el fenómeno de deslizamiento de la armadura longitudinal. En el
segundo la barra se discretizó en cinco elementos, con cinco puntos de Gauss cada uno,
adicionalmente se definió un elemento de longitud cero para tener en cuenta el
fenómeno de deslizamiento de la armadura longitudinal. En el croquis de la Figura 5.12
puede verse la geometría del modelo numérico y la discretización de los elementos
adoptada.
Pe=2Pm

Cacho
Rígido Pm
Y
PG1 PG2 PG3 PG4 PG5 X
Modelo sin deslizamiento N1 E1 N2

Pm
Y
0
X
Modelo con deslizamiento
N1 N2 N3 N4 N5 N6
E1 E2 E3 E4 E5

Figura 5.12 Discretización del elemento

La zona del nudo de carga central es lo suficientemente rígida a flexión, respecto a la


sección transversal del espécimen, por lo tanto, se asume que la flecha medida en el eje
de simetría es igual a la flecha medida en cualquier punto del nudo central. Según este
esquema, la carga del ensayo experimental se obtiene como el doble de la carga del
modelo numérico.

A cada punto de Gauss se le asignó la sección rectangular del espécimen, discretizada


según la Figura 5.13.

70
Modelo Numérico

Fibra F1

1
Tipo de Material y cantidad de fibras
Fibra F4
Hormigón de recubrimiento
6x6 + 2x16
Hormigón del núcleo
4x16

20
17
Z
Acero
4

Fibra F19

1
Fibra F22
7
10
Figura 5.13 Distribución de fibras

Los materiales que definen el comportamiento de cada fibra son los que se mencionaron
previamente con los correspondientes parámetros ya calibrados.

5.3.1. Pushover

Como se mencionó anteriormente uno de los objetivos de la simulación numérica fue la


determinación de la carga de fluencia del ensayo experimental para el diseño de los
ciclos de carga. En esta sección se presentan los resultados de la simulación numérica
previa al ensayo experimental.

Experimentalmente es posible aplicar control de carga durante el rango elástico, luego


para deformaciones post fluencia, cuando el daño es significativo y la rigidez se ve
deteriorada, debe aplicarse control de desplazamientos para obtener la respuesta
posterior del espécimen. Sin embargo las simulaciones numéricas se hicieron solo con
control de desplazamientos, que permite el análisis lineal y no lineal cerca de la
resistencia última del elemento y en la respuesta posterior.

El modelo sin deslizamiento se sometió a un desplazamiento máximo de 52.5 en


cien pasos, es decir incrementos de desplazamiento de 0.525 . El modelo con
deslizamiento de la armadura longitudinal se sometió a un desplazamiento máximo de
73.5 en cien pasos, es decir incrementos de desplazamiento de 0.735 . En el
momento en que el desplazamiento alcanzó los 60.3 , el hormigón de la fibra F4
alcanzó la deformación de falla ( 0.3%).

En la Figura 5.14 se muestra la curva carga - flecha del análisis de pushover para
ambos modelos presentados. Cabe aclarar que la carga de la figura corresponde a
2 según se explicó previamente, Figura 5.12. El modelo numérico que tiene en

71
Modelo Numérico

cuenta el deslizamiento de la armadura longitudinal presenta menor rigidez, debido a la


rotación que se produce en la sección adyacente al empotramiento, por lo tanto, el
desplazamiento alcanzado por este modelo es mayor que el desplazamiento alcanzado
en el modelo sin deslizamiento para la misma carga. Sin embargo, la carga de fluencia
obtenida coincide en ambos modelos, en los cuales 41 . La carga de fluencia
determinada durante el predimensionamiento del espécimen fue bastante aproximada,
donde para un comportamiento elástico perfectamente plástico 40.64 .

-70.0 -60.0 -50.0 -40.0 -30.0 -20.0 -10.0 0.0


0
Num. c/ deslizamiento
Num. s/ deslizamiento -10
limite de falla
-20
Carga [kN]

-30

-40

-50

-60
Flecha [mm]

Figura 5.14 Pushover carga-desplazamiento

[Link]. Análisis seccional

El modelo de fibras también permite obtener información sobre el análisis seccional en


cada punto de Gauss. En la Figura 5.15 se presenta el momento – curvatura del punto
de Gauss PG1 correspondiente a la sección crítica. La ductilidad de curvatura de la
sección es 43.89. La relación momento-curvatura coincide en ambos modelos por
ser una propiedad de la sección transversal.

72
Modelo Numérico

30

25

Momento [kN*m]
20

15

10

5 Numérico
limite de falla
0
0.00 0.20 0.40 0.60 0.80 1.00 1.20
Curvatura [rad/m]

Figura 5.15 Momento-curvatura


El la Figura 5.16 se presenta la curva tensión – deformación del hormigón para dos
fibras extremas, donde F1 corresponde a la fibra del recubrimiento superior y F22
corresponde a la fibra del recubrimiento inferior sometido a tracción. Como límite de
falla se adoptó el momento en el que la primera fibra comprimida del núcleo de
hormigón alcanza la deformación de 0.3%. En la Figura 5.16 esa fibra corresponde a
F4, y como puede observarse el ensayo se terminó justo para la deformación última
adoptada.

10

0
‐0.6 ‐0.4 ‐0.2 0.0 0.2 0.4 0.6
‐10
Tensión [MPa]

‐20

‐30
Compresión H F1
Compresión F4
‐40
Tracción H F22
Limite de falla
‐50
Deformación [%]

Figura 5.16 Comportamiento del hormigón en fibras extremas

En la Figura 5.17 se presenta la curva tensión – deformación del acero de la fibra


comprimida F4 y de la fibra traccionada F19. La armadura comprimida alcanzó una
tensión máxima de 507 levemente inferior a la tensión de fluencia. La

73
Modelo Numérico

deformación máxima alcanzada para la armadura traccionada es de 14%


correspondiente a la falla del hormigón por compresión.

800

600

400
Tensión [MPa]

200

0
‐5.0 0.0 5.0 10.0 15.0
‐200
Compresión F4
‐400 Tracción F19
Limite de falla
‐600
Deformación [%]

Figura 5.17 Comportamiento del acero fibra superior e inferior


En la Figura 5.18 se presenta la distribución de deformaciones en la sección transversal
para el paso de cálculo 26, desplazamiento de flecha 13.65 , y para el paso de
cálculo 100, desplazamiento de flecha 52.5 . Se ve claramente que se cumple la
simplificación de que secciones planas permanecen planas después de la deformación.

100
80
60
40
Altura de viga [mm]

20
0
‐16 ‐12 ‐8 ‐4 ‐20 0 4 8 12 16

‐40
‐60
paso 100
‐80
paso 26
‐100
Deformación [%]

Figura 5.18 Deformación de la sección en altura


Finalmente en la Figura 5.19 se muestra la distribución de tensiones del hormigón en la
sección crítica, para los mismos pasos de cálculo que la figura anterior. Esta
distribución no reproduce de forma exacta la curva de tensión – deformación del
hormigón debido a la discretización de fibras tomada en la sección. Sin embargo la

74
Modelo Numérico

aproximación es buena ya que mayor discretización no produce mejores resultados


globales.

100
80
60
Altura de viga [mm] 40
20
0
‐44 ‐40 ‐36 ‐32 ‐28 ‐24 ‐20 ‐16 ‐12 ‐8 ‐4‐20 0 4 8

‐40
‐60
paso 100
paso 26 ‐80
‐100
Tensión [MPa]

Figura 5.19 Distribución de tensiones de hormigón en altura

5.3.2. Análisis cíclico

En esta sección se presenta la simulación numérica cíclica, realizada posterior al ensayo


experimental, y se comparan sus resultados.

Los modelos antes presentados, con deslizamiento y sin deslizamiento, se sometieron a


cargas cíclicas con control de desplazamientos. La historia de desplazamientos adoptada
puede verse en la Figura 5.20, a diferencia de la adoptada en el ensayo experimental, en
la simulación numérica no se realizó la repetición de cada ciclo.

6 60
5 50
4 40
Ductilidad de desplazamiento

3 30
2 20
[μ = δmáx/δy]

Flecha [mm]

1 10
0 0
-1 -10
-2 -20
-3 -30
-4 -40
-5 -50
-6 -60

Figura 5.20 Historia de desplazamientos ensayo numérico

75
Modelo Numérico

En la Figura 5.21 se presenta la curva carga – desplazamiento de la simulación


numérica y se la compara con la de la simulación experimental. Comparando el modelo
sin deslizamiento de la armadura longitudinal con el ensayo experimental se pueden
hacer las siguientes observaciones: el modelo presenta mayor disipación de energía, la
rigidez inicial es mayor, y la carga máxima va aumentando para cada ciclo dando como
resultado una envolvente de carga constante para desplazamientos mayores al
desplazamiento de fluencia.

Experimental 60
Num. s/ deslizamiento
limite de falla 40

20
Carga [kN]

0
‐80.0 ‐60.0 ‐40.0 ‐20.0 0.0 20.0 40.0 60.0
‐20

‐40

‐60
Flecha [mm]

Figura 5.21 Análisis cíclico, relación carga – desplazamiento sin deslizamiento

Experimental 60
Num. c/ deslizamiento
limite de falla 40

20
Carga [kN]

0
‐80.0 ‐60.0 ‐40.0 ‐20.0 0.0 20.0 40.0 60.0
‐20

‐40

‐60
Flecha [mm]

Figura 22 Análisis cíclico, relación carga – desplazamiento con deslizamiento


El modelo que tiene en cuenta el deslizamiento de la armadura longitudinal tiene rigidez
inicial más cercana a la rigidez inicial del ensayo experimental. Los ciclos de histéresis

76
Modelo Numérico

presentan una estricción similar a la del ensayo que se traduce en una mejor
aproximación en la determinación de la energía disipada. La carga máxima alcanzada en
cada ciclo coincide para la carga de fluencia, sin embargo no se mantiene constante
como en el ensayo experimental alcanzando una diferencia de 4 para
desplazamientos de 52.5 . A pesar de eso se considera que representa correctamente
el ensayo experimental, y por lo tanto sus resultados se adoptan para los análisis
posteriores.

[Link]. Momento – Curvatura

En la Figura 5.23 se presenta el análisis seccional del punto de Gauss PG1 con el
modelo de deslizamiento. El mismo se compara en la zona elástica con el medido por
las galgas extensométricas 1 y 4 de la cara A y B del espécimen ensayado.

30

20

10
Momento [kN*m]

0
‐0.60 ‐0.40 ‐0.20 0.00 0.20 0.40 0.60 0.80 1.00 1.20

‐10

‐20 Numérico Monotónico


Numérico Cíclico
Sec A 1-4
Sec B 1-4
‐30
Curvatura [rad/m]

Figura 5.23 Momento – curvatura análisis cíclico


El modelo numérico se ajusta correctamente a los valores obtenidos experimentalmente.
La pendiente inicial coincide con suficiente aproximación.

5.4. Otros casos de estudio

El modelo con deslizamiento de armadura longitudinal presentado en la Sección (5.3),


representa con buena aproximación el ensayo experimental, por lo tanto sirve de base
para el análisis de elementos de hormigón armado con la misma geometría y distinta
ductilidad de desplazamiento.

77
Modelo Numérico

Para estudiar la influencia de ductilidades de desplazamiento menores a 6, en el


factor de reducción de la capacidad sísmica residual, se hicieron tres modelos numéricos
adicionales.

Para obtener elementos de hormigón armado menos dúctiles que el estudiado, se


incrementó la sección de armadura longitudinal. Se adoptaron tres secciones de
armadura distintas. En la Tabla 5.6 se presentan las secciones adoptadas para cada
análisis.

Tabla 5.6 Armadura adoptada


Ductilidad
Análisis Armadura longitudinal

1 2 12 2 8 3.26 5
2 3 12 3.39 4
3 4 12 4.52 3

En la Figura 5.24 se comparan las curvas de carga – desplazamiento, del análisis de


pushover. En todos los casos el desplazamiento de fluencia se mantiene
aproximadamente constante, por lo tanto para ductilidades cada vez menores, el
desplazamiento último es cada vez menor, y como es de esperarse, la resistencia va
aumentando debido al aumento de la sección transversal de armadura.

‐70.0 ‐60.0 ‐50.0 ‐40.0 ‐30.0 ‐20.0 ‐10.0 0.0


0
Numérico =6
‐10
Numérico =5
Numerico =4 ‐20
Numerico =3 ‐30
Carga [kN]

‐40
‐50
‐60
‐70
‐80
‐90
‐100
Flecha [mm]

Figura 5.24 Pushover carga – desplazamiento , , y )

En la Figura 5.25 a la Figura 5.27 se presenta el análisis cíclico correspondiente a


ductilidades de desplazamiento 5, 4 y 3. En todos los casos el límite de falla
adoptado corresponde a la deformación de la fibra F4 de hormigón del 0.3%.

78
Modelo Numérico

2Ø8+ 100
2Ø12
80

200
60
2Ø8+
2Ø12 40
100
20
Carga [kN]
0
-60.0 -40.0 -20.0 -20 0.0 20.0 40.0 60.0

-40
-60
Numérico =5
-80
limite de falla
-100
Flecha [mm]

Figura 5.25 Análisis cíclico, carga – desplazamiento )

3Ø12 100
80
200

60
3Ø12
40
100
20
Carga [kN]

0
-60.0 -40.0 -20.0 -20 0.0 20.0 40.0 60.0

-40
-60
Numérico =4
-80
limite de falla
-100
Flecha [mm]

Figura 5.26 Análisis cíclico, carga – desplazamiento )

79
Modelo Numérico

100
4Ø12
80

200
60

4Ø12 40
100 20
Carga [kN]

0
-60.0 -40.0 -20.0 -20 0.0 20.0 40.0 60.0

-40
-60
Numérico =3
-80
limite de falla
-100
Flecha [mm]

Figura 5.27 Análisis cíclico, carga – desplazamiento )

5.5. Análisis de los resultados numéricos

5.5.1. Determinación numérica del factor de reducción de la capacidad sísmica

Del análisis cíclico de la sección anterior se puede obtener la relación existente entre el
factor de reducción de la capacidad sísmica y el ancho máximo de fisuras á
para cada una de las ductilidades estudiadas. En esta sección se presentan los resultados
obtenidos de los modelos numéricos.

En la Tabla 5.7 se resume la información necesaria para la determinación del factor de


reducción de la capacidad sísmica a partir del modelo numérico que representa el
ensayo experimental.

En comparación con la Tabla 4.2, el promedio de la relación entre la energía disipada


en el ensayo experimental y en el ensayo numérico de cada ciclo es de 0.91, es decir, el
área bajo la curva en el ensayo experimental es 91% menor a la del ensayo numérico.
Esta relación se usó para la estimación de la energía total del ensayo experimental de la
Sección 4.6.2. Por lo tanto, la energía total del ensayo experimental se obtuvo según la
ecuación (5.26).

0.913 2127 (5.26)

80
Modelo Numérico

Tabla 5.7 Determinación numérica de (


Flecha Flecha Energía Energía Factor de
Ductilidad Carga Ec. (4.5)
máx. residual disipada residual reducción
á

0 0 0 0 0 2330 1.00 0.00


1 -42.1 -9.72 -0.54 47 2283 0.98 0.05
2 -44.5 -20.52 -10.26 501 1829 0.78 1.03
3 -46.7 -31.32 -18.90 965 1365 0.59 1.89
4 -47.6 -41.58 -27.54 1438 893 0.38 2.75
5 -48.5 -52.38 -37.80 1953 377 0.16 3.78
6 -48.5 -59.94 -44.28 2330 0 0.00 4.43

En la Figura 5.28(a) se presenta el factor de reducción de la capacidad sísmica residual


en función del desplazamiento residual determinado numéricamente y se compara con
el obtenido experimentalmente. En la Figura 5.28(b) se presenta en función de
á determinado a partir de la ecuación (4.5) en función de numérico.

1.0 1.0
Numérico
Numérico 0.9 0.9
Experimental W1o
Experimental 0.8 0.8 Experimental W4o
0.7 0.7
0.6 0.6
η = Er / Et

0.5
η = Er / Et

0.5
0.4 0.4
0.3 0.3
0.2 0.2
μ=6 0.1 0.1 μ=6
0.0 0.0
-50 -40 -30 -20 -10 0 0 1 2 3 4 5 6
Flecha Residual δo [mm] máxWo [mm]

(a) (b)
Figura 5.28 Variación numérica de
Para evaluar si el modelo numérico se ajusta de forma adecuada al ensayo experimental,
se recurrió a la determinación del coeficiente . En estadística, el coeficiente varía
entre 0 y 1, siendo mejor el ajuste, cuanto más se acerque a 1. Este índice se determina
con la ecuación (5.27).


1 ∑
(5.27)

Donde
Corresponde a los experimentales
Corresponde a los numéricos
Corresponde al promedio de los experimentales

81
Modelo Numérico

De la curva de la Figura 5.28(a) se obtiene un =0.97, y de la curva de la Figura


5.28(b) se obtiene un =0.92. Por lo que, tanto el ajuste numérico como en modelo
analítico propuesto en la Sección 4.6.3 se ajustan correctamente a los datos obtenidos
experimentalmente.

La Figura 5.28(b) permite evaluar la capacidad sísmica residual de elementos


estructurales de hormigón armado, similares al presentado en esta tesis, con solo medir
el ancho máximo de fisura residual.

Para sistematizar este procedimiento se puede tabular el factor correspondiente a


niveles de daño de I a V, definidos en la Tabla 3.2. En la Figura 5.29 se muestra el
factor obtenido para cada nivel de daño. El límite entre el nivel de daño IV y V de la
Tabla 3.2, no se define a partir de un ancho de fisura específico, como es el caso de los
niveles de daño de I a IV, porque el deterioro en la estructura no permite medir con
facilidad estos anchos. Este límite se identifica con fenómenos de pandeo en la
armadura longitudinal, y/o pérdida del recubrimiento. Durante el ensayo se observó este
comportamiento para ductilidad de desplazamiento 5, durante el cual se registró
1 3 y 4 5 . Como criterio para obtener el factor de reducción de la
capacidad sísmica correspondiente a nivel de daño IV, se adopto á 4
como promedio de 1 y 4 .

Como se muestra en la Tabla 5.8, los valores de determinados en este estudio son
levemente superiores o iguales a los mostrados por [18] para columnas dúctiles. Estos
últimos se muestran en la Figura 5.29 en línea punteada a modo de comparación.

I II III IV V
1.0
0.9
0.8
0.7
0.6
η = Er / Et

0.5
0.4
0.3
0.2
0.1 μ=6
0.0
0 1 2 3 4 5 6
máxWo [mm]

Figura 5.29 Determinación de para niveles de daño de I a V

82
Modelo Numérico

Tabla 5.8 Factor de reducción de la capacidad sísmica en función del nivel de daño
Obtenido
Especificado por (JBDPA, 2001)
Nivel de daño elemento dúctil de H°A°
Columna dúctil de H°A°
6
I 0.95 0.95
II 0.79 0.75
III 0.56 0.50
IV 0.10 0.10
V 0.00 0.00

Resumiendo, la capacidad sísmica residual de elementos de hormigón armado,


similares a las del ensayo experimental, puede ser estimada con el siguiente
procedimiento.

1. Determinación de la capacidad sísmica total del elemento estructural.


2. Clasificación del daño sufrido post sismo según la Tabla 3.2
3. Determinación del factor de reducción sísmica según la Tabla 5.8
4. Cálculo de la capacidad sísmica residual .

Cabe recalcar que el factor de reducción de la capacidad sísmica residual varía entre 0
y 1, siendo cercano a 0 cuanto más agotada se encuentre la capacidad de la estructura en
análisis a resistir fuerzas sísmicas, y cercano a 1 mientras mayor capacidad de disipar
energía tenga.

5.5.2. Generalización de los resultados

En la Tabla 5.9 a la Tabla 5.11 se resume la información obtenida del análisis


numérico de los elementos de hormigón armado con ductilidad de desplazamiento
5, 4 y 3 respectivamente. Al igual que en el caso del elemento con 6, se
determinó el factor de reducción de la capacidad sísmica en función de á según
la ecuación (4.5).

Tabla 5.9 Determinación numérica de ( )


Flecha Flecha Energía Energía Factor de
Ductilidad Carga Ec. (4.5)
máx. residual disipada residual reducción
á

0 0 0 0 0 2165 1.00 0.00


1 -50.9 -9.4 -0.00 32 2133 0.99 0.00
2 -54.6 -20.0 -9.2 554 1611 0.74 0.92
3 -57.8 -30.0 -17.0 1060 1105 0.51 1.70
4 -58.7 -40.0 -25.85 1610 555 0.26 2.59
5 -60.0 -50.0 -34.75 2165 0 0.00 3.48

83
Modelo Numérico

Tabla 5.10 Determinación numérica de ( )


Flecha Flecha Energía Energía Factor de
Ductilidad Carga Ec. (4.5)
máx. residual disipada residual reducción
á

0 0 0 0 0 1996 1.00 0.00


1 -61.0 -10 -0.4 52 1944 0.97 0.04
2 -65.2 -21 -9.6 696 1300 0.65 0.96
3 -69.2 -31.2 -17.8 1311 685 0.34 1.78
4 -70.4 -41.6 -26.95 1996 0 0.00 2.70

Tabla 5.11 Determinación numérica de ( )


Flecha Flecha Energía Energía Factor de
Ductilidad Carga Ec. (4.5)
máx. residual disipada residual reducción
á

0 0 0 0 0 1911 1.00 0.00


1 -81.6 -11.2 -0.8 99 1811 0.95 0.08
2 -86.9 -22.6 -10.4 989 922 0.48 1.04
3 -91.9 -34.0 -19.76 1911 0 0.00 1.98

En la Figura 5.30 se presentan las relaciones obtenidas entre y á para cada una
de las ductilidades de desplazamiento adoptada. A modo de comparación se presenta
también la relación correspondiente a 6 determinada en la sección anterior, y en
línea punteada se superponen los valores de especificados por “The Japan Building
Disaster Prevention Association” referidos en [18].

I II III IV V
1.0
0.9
0.8
0.7
0.6
η = Er / Et

0.5
0.4
0.3
0.2
0.1 μ=3 μ=4 μ=5 μ=6
0.0
0 1 2 3 4 5 6
máxWo [mm]

Figura 5.30 Relación á para ductilidades entre y

84
Modelo Numérico

De los resultados obtenidos se puede concluir que la relación entre y á es lineal.


La pendiente de esta recta es inversamente proporcional a la ductilidad del elemento, es
decir, es mayor para ductilidades menores.

En la Tabla 5.12 se resumen los valores de η obtenidos para las distintas ductilidades,
según el nivel de daño correspondiente. Esto permite representar en la Figura 5.31 la
relación entre el factor de reducción de la capacidad sísmica η y la ductilidad de
desplazamiento µ para niveles de daño entre I y III. Como se puede ver en esa figura, el
factor η va aumentando para ductilidades crecientes, en todos los niveles de daño
presentados. Por lo tanto, los factores η para elementos dúctiles obtenidos en este
estudio (Tabla 5.8) están del lado de la seguridad cuando se analizan elementos con
ductilidades mayores.

Por otra parte, de la Figura 5.31 se puede concluir que la variación de entre
ductilidades extremas, es mucho mayor, cuanto mayor sea el nivel de daño considerado.
El factor expresado como porcentaje puede ser interpretado como el índice de
capacidad sísmica residual de un elemento aislado. Se puede entonces comparar los
valores de la Tabla 5.12 (en %), con los límites establecidos en guía japonesa de
evaluación post sismo, Tabla 3.5, que determina la clase de daño estructural y en cierta
medida define las acciones a tomar. De esta comparación, al nivel de daño II le
corresponde clase de daño moderado para elementos con 4 y severo para elementos
con 4. Por lo tanto, debe tenerse en cuenta en la aplicación del método, la
importancia de la determinación correcta de la ductilidad de desplazamiento cuando la
estructura presenta nivel de daño II.

Tabla 5.12 obtenido según nivel de daño y ductilidad


Obtenido elemento dúctil de
Nivel de H°A° Índice
daño Leve
6 5 4 3
Moderado
I 0.95 0.94 0.92 0.87
Severo
II 0.79 0.72 0.64 0.50 Colapso
III 0.56 0.42 0.26 0.00
IV 0.10 0.00 0.00 0.00
V 0.00 0.00 0.00 0.00

85
Modelo Numérico

1.0
0.9 I

0.8
0.7
II
0.6
η = Er / Et

0.5
0.4
0.3 III
0.2
0.1
0.0
0 1 2 3 4 5 6 7
μ = δu / δy

Figura 5.31 Relación – para niveles de daño entre I y III

86
Conclusiones

CAPÍTULO 6: Conclusiones y sugerencias para futuras


investigaciones
6.1. Conclusiones

En este trabajo se realizó el estudio experimental y numérico de un elemento dúctil de


hormigón armado, con el objetivo principal de determinar el factor de reducción de la
capacidad sísmica, empleado en el método japonés de evaluación post sísmica de
estructuras.

En ese contexto se diseñó y ensayó un elemento de hormigón armado, sin esfuerzo


axial, a cargas cíclicas reversibles. De este ensayo se obtienen los resultados que
muestran el comportamiento del elemento sometido a flexión, desde el punto de vista de
rigidez, resistencia, ductilidad y disipación de energía. El ensayo también permitió
determinar el ancho máximo de fisuras residuales, como medida del nivel de daño
alcanzado en cada ciclo de análisis.

Con el uso del programa OpenSees (Open System for Earthquake Engineering
Simulation) para análisis no lineal, se obtuvo el modelo analítico que reprodujo el
comportamiento del elemento ensayado experimentalmente. Posteriormente este modelo
fue usado para la simulación de elementos de hormigón armado de igual geometría con
distinta ductilidad de desplazamiento, por aumento de la armadura longitudinal.

El trabajo forma parte de un proyecto más general en el que se pretenden hacer varios
ensayos que incluyen elementos dúctiles y frágiles sometidos a cargas cíclicas
reversibles, con y sin esfuerzo axial. Las conclusiones presentadas a continuación
representan un avance en el proyecto mencionado.

1. El espécimen ensayado experimentalmente registró anchos de fisuras residuales


simétricos para flechas hasta 42 , tanto entre la zona inferior y la zona
superior de su sección transversal, como entre dos secciones a ambos lados del
punto de aplicación de la carga. Para valores de flecha mayores se registró un
comportamiento asimétrico debido a la pérdida de recubrimiento, provocada por
la presencia de las galgas extensométricas en la armadura longitudinal.

2. Las relaciones Σ / á , á / y ⁄ se mantuvieron


aproximadamente constantes durante todo el ensayo, con un promedio de 2, 0.1
y 0.18 respectivamente.

3. Las curvas experimentales η δ y η máxW son lineales. Por lo tanto, con


un modelo analítico sencillo, se puede obtener el ancho máximo de fisuras

87
Conclusiones

residuales en función del desplazamiento residual, como máxW δ .


L
Donde nf ΣW ⁄máxW 2 obtenido experimentalmente. La relación
máxW δ puede ser usada en un análisis numérico para obtener η máxW
a partir de la curva η δ , y en una evaluación estructural, midiendo máxW ,
para estimar la flecha residual alcanzada durante el evento sísmico.

4. El modelo analítico propuesto se ajusta correctamente a los resultados


experimentales. Además las constantes máxW /δ y ΣW ⁄δ obtenidas a partir
del modelo analítico, coinciden con las obtenidas en el ensayo experimental.

5. El análisis numérico realizado con el OpenSees se ajusta adecuadamente a los


resultados del ensayo experimental. El factor que evalúa este ajuste da como
resultado 0.97 para la relación y 0.92 para la relación á . Por lo
tanto el modelo numérico y el modelo analítico sirven de base para el análisis de
elementos de hormigón armado con distinta ductilidad de desplazamiento.

6. La relación á permite tabular los valores de para cada nivel de


daño. Por lo tanto, el procedimiento de evaluación de la capacidad sísmica
residual se puede sintetizar de la siguiente forma: determinación de la capacidad
sísmica total del elemento estructural, clasificación del daño sufrido post
sismo, determinación del factor de reducción sísmica , y cálculo de la
capacidad sísmica residual como .

7. Los valores de η para elementos de hormigón armado obtenidos en este estudio


son similares a los propuestos por la guía japonesa de evaluación post sismo
referida en [20] para columnas dúctiles.

8. En el estudio de elementos con ductilidades de desplazamiento menores a 6, se


determinó que la relación entre y á es lineal, y la pendiente de esta recta
es inversamente proporcional a la ductilidad del elemento.

9. En el análisis del factor en función de la ductilidad se determinó que el mismo


va aumentando para ductilidades de desplazamiento crecientes, en todos los
niveles de daño. Con esto se establece que los factores para elementos
dúctiles, obtenidos con este estudio, están del lado de la seguridad cuando se
analizan elementos con ductilidades mayores.

10. La variación de entre ductilidades extremas, es mucho mayor, cuanto mayor


sea el nivel de daño considerado. Esto se traduce en la necesidad de estimar con
mayor precisión la ductilidad original de elementos con nivel de daño II. La
variación de en función de la ductilidad para ese nivel de daño, equivale a un

88
Conclusiones

índice de reducción de la capacidad sísmica de un solo elemento, que varía entre


clases de daño moderado y severo.

6.2. Sugerencias para futuras investigaciones

1. En este trabajo se estudió un solo elemento sometido predominantemente a


flexión. Es necesario estudiar elementos con secciones transversales o luces de
corte diferentes, que presenten un esfuerzo de corte significativo para saber
cómo afecta eso al modelo analítico propuesto y a los factores de reducción de la
capacidad sísmica para cada nivel de daño. Con el mismo objetivo es necesario
el estudio de elementos sometidos a esfuerzos axiales con y sin esfuerzo de corte
significativo.

2. En el elemento estudiado la armadura de corte suministrada se diseñó por


capacidad, sin embargo muchas estructuras del medio no son diseñadas con este
procedimiento y presentan deficiencia de armado por corte. Sería conveniente
estudiar el patrón de fisuración, el ancho de fisuras y la relación entre ellas para
estructuras con deficiencia de armado por corte, para establecer si la relación
á se ve afectada por este motivo.

3. Las estructuras sismoresistentes más usadas en el país son pórticos, pórticos


rellenos de mampostería y tabiques de hormigón armado. Como parte del
proyecto de investigación se ha realizado el ensayo y estudio de un pórtico de
hormigón armado que servirá de referencia para el ensayo de un pórtico relleno
con mampostería. Sin embargo es necesario incluir el estudio de tabiques de
hormigón armado, ya que cada vez cobran más importancia en la construcción
de estructuras nuevas.

4. La aplicación de las cargas de forma cíclica estática simplifica los ensayos


experimentales en los que se quiere estudiar estructuras sometidas a sismo, sin
embargo la carga sísmica es dinámica, por lo tanto, es necesario realizar algunos
ensayos dinámicos para establecer cómo afecta la forma de aplicación de la
carga en el factor de reducción de la capacidad sísmica.

5. Es necesario estudiar la posibilidad de aplicar el método en el medio, en lo


posible, deben aprovecharse los eventos sísmicos para evaluar estructuras y
sacar conclusiones al respecto.

89
Anexo A

ANEXO A: Formularios de evaluación


A.1. Formulario de evaluación rápida

Reporte No.___________ Fecha: aa/mm/dd_________________ Hora:___________


Nombre del inspector (País y provincia):___________________________________________________

Descripción general del edificio


1. Nombre del edificio__________________________ 1.1 Nro de edificio__________________
2. Dirección______________________________________________________________________
3. Destino: [ ] Oficina [ ] Escuela [ ] Industria [ ] Departamentos
[ ] Depósito [ ] Hospital [ ] Gimnasio [ ] Of. gubernamental
[ ] Gimnasio [ ] Negocio [ ] Otro: ____________________________
4. Material: [ ] H°A° [ ] Acero y H°A° [ ] H° prefabricado [ ] Mampostería [ ] Mixto
5. Número de pisos: ______ bajo el nivel de terreno, ______sobre el nivel de terreno
6. Dimensiones del edificio: dimensiones del primer piso _____m x _____m

Inspección Método de inspección


(1. Inspección de la apariencia únicamente 2. Inspección de la visual interna)

Inspección 1 Peligro evaluado de un vistazo


(marcar la opción adecuada con un círculo, si el edificio es peligroso hacer una evaluación global)
1. Colapso total o parcial y caída de pisos del 2. Destrucción de la fundación y desplazamiento
edificio de la superestructura
3. Inclinación significativa de todo el edificio o 4. Otro:_________________________________
de parte del mismo _____________________________________

Inspección 2 Peligro debido a edificios vecinos, del terreno cercano, pórticos del edificio entre otros.
Evaluación (1) Rango A Rango B Rango C
1. Hay elementos con nivel de daño mayor a III No Si

Evaluación (2) Rango A Rango B Rango C


2. Presencia de daño causado por la destrucción de edificios o No Incierto Si
terrenos vecinos
3. Asentamiento del edificio completo por destrucción del > 0.2m 0.2m - 1m < 1m
suelo
4. Inclinación del edificio por asentamientos diferenciales > 1/60 1/60–1/30 <1/30
Daño en columnas: nivel estructural con mayor daño ( )
(Si el sistema estructural principal corresponde a muros de carga, la cantidad de columnas en 5. y 6.
debe ser sustituido por la longitud de muros)
5. Cantidad de columnas con nivel de daño V ( )
Cantidad de columnas evaluadas ( ) > 1% 1% - 10% <10%
[Porcentaje ( %)]
6. Cantidad de columnas con nivel de daño IV ( )
Cantidad de columnas evaluadas ( ) >10% 10% - 20% < 10%
[Porcentaje ( %)]
Resultado de la evaluación (2)
Inseguro
Inspeccionado Ingreso limitado
(si uno o más rangos son C y
(si todos los rangos son A) (si un rango es igual a B)
dos o más son B)

91
Anexo A

Resultado de la evaluación de peligro


Se determina a partir de los resultados de la evaluación (1) y (2), la que sea más desfavorable.
Inspeccionado Ingreso limitado Inseguro

Inspección 3 Peligro causado por caída o desplazamiento de objetos


Rango A Rango B Rango C
Deformaciones y
1. Marcos y vidrios de ventanas Casi sin daño Peligro de caída
fisuras
Fisuras y grietas Fisuras significativas y
2. Revoque de paredes exteriores Casi sin daño
parciales desprendimientos
Daño ligero ej. Desplazamiento de la
3. Terminaciones exteriores de fisuras en la Grietas en la placa unión y destrucción de la
construcciones en seco
unión placa
Levemente
4. Carteles Sin inclinación Peligro de caída
inclinado
Levemente
5. Escaleras exteriores Sin inclinación Inclinación significativa
inclinado
6. Otros (________________) Seguro Requiere atención Peligro
Resultado de la inspección 3
Inspeccionado Ingreso limitado Inseguro
(si todos los rangos son A) (si uno o más rangos son B) (si uno o más rangos son C)

Resultados globales de la evaluación rápida


(El edificio debe ser considerado peligroso, si en la inspección 1 fuera determinado así, de lo contrario
deberá considerarse el nivel de peligrosidad de acuerdo con las inspecciones 2 y 3, la que fuera mayor)
[Link] (verde) 2. Ingreso limitado (amarillo) 3. Inseguro (rojo)

Comentarios: (si el peligro proviene de la estructura del edifico o por la posible caída de objetos)

92
Anexo A

A.2. Formulario de evaluación detallada

Reporte No._________________ Fecha: aa/mm/dd______________ Hora:_______ am/pm


No. de inspección:__________________ Inspector: ID__________ Institución:_______________

1. Descripción general del edificio


1.1 Nombre del edificio: _______________________________________________________________
1.2 Dirección: _______________________________________________________________________
1.3 Nombre del dueño: ________________________________________________________________
1.4 Contacto: ________________________________________________________________________
1.5 Destino: [ ] Oficina [ ] Escuela [ ] Industria [ ] Departamentos
[ ] Depósito [ ] Hospital [ ] Gimnasio [ ] Of. gubernamental
[ ] Gimnasio [ ] Negocio [ ] Otro: ____________________________
1.6 Material: [ ] H°A° [ ] Acero y H°A° [ ] Mampostería [ ] H° prefabricado
[ ] Mixto
1.7 Estructura: [ ] Pórticos [ ] Tabiques de H°A° [ ] Otro
1.8 Fundación: [ ] Zapatas [ ] Platea [ ] Pilotes
1.9 Dimensiones: Niveles sobre el terreno ____ subsuelos ____ dim. aprox.___m x ___m
1.10 Terreno: [ ] llano [ ] ladera [ ] colina [ ] cuenca
1.11 Topografía: _______m de [ ] acantilado [ ] rio [ ] costa [ ] lago
1.12 Documentos: [ ] Cálculos [ ] Planos [ ] Memorias de cálculo
1.13 Año de construcción: _______ [ ] Antes de 1971 [ ] después de 1972 [ ] desconocido

2. Nivel de daño
2.1 Nivel de daño de la estructura completa a partir de la observación
Colapso, colapso parcial o inclinación observable
[ ] Sí (Ir a 2.3, saltar los cálculos y marcar [colapso] [ ] No (Ir a 2.2)
2.2 Nivel de daño en fundaciones
(1) Asentamiento S=____m
(2) Inclinación ______ rad ______ rad _______rad
#1 Nivel de daño de las fundaciones a partir del asentamiento e inclinación (Ver tabla 1 y 2 y elegir)
[ ] Sin daño [ ] Leve [ ] Moderado [ ] Severo

93
Anexo A

2.3 Nivel de daño de la superestructura


(1) Piso más dañado y su dirección ____ piso en dirección [ ] longitudinal [ ] transversal
(2) Daño localizado [ ] Si [ ] No
(3) Identificación del daño en elementos estructurales
Mampostería. Mampostería. Mampostería.
Columna Columna.
sin columnas con una con columnas Suma
frágil dúctil
de borde columna de borde.
Cant. de
( ) + ( ) + ( ) + ( ) + ( ) = ( )
elementos
Cantidad
( )<1> + ( )<2> + ( )<3> + ( )<4> + ( )<5> = ( )
encuestada
<1> x 1 + <2> x 1 + <3> x 1 + <4> x 1 + <5> x 1 = ( ) = Aorg
DC 0 ( ) + ( ) + ( ) + ( )x2 + ( )x6 = ( ) = A0
DC I ( )x0.95 + ( )x0.95 + ( )x0.95 + ( )x1.9 + ( )x5.7 = ( ) = A1
DC II ( )x0.6 + ( )x0.75 + ( )x0.6 + ( )x1.2 + ( )x3.6 = ( ) = A2
DC III ( )x0.3 + ( )x0.5 + ( )x0.3 + ( )x0.6 + ( )x1.8 = ( ) = A3
DC IV ( )x0 + ( )x0.1 + ( )x0 + ( )x0 + ( )x0 = ( ) = A4
DC V ( )x0 + ( )x0 + ( )x0 + ( )x0 + ( )x0 = ( ) = A5

DC clase de daño Σ

(4) Índice de capacidad sísmica residual 100 100


#2 Nivel de daño de la superestructura a partir del índice de capacidad sísmica residual
[ ] Ninguno ( 100 [ ] Ligero (95 100 [ ] Leve (80 95
[ ] Moderado (60 80 [ ] Severo ( 60 [ ] Colapso ( 0

3. Otros daños
Comentarios
[ ] Piso / cubierta [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Aleros [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Escalera exterior [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Chimenea [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Pasillos de conexión [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Otros [ ] No [ ] Si ________________________________

4. Medidas a tomar en el edificio dañado


Intensidad del sismo en escala JMA: [ ] VI+ o VII [ ] VI- [ ] V+ [ ] V- o menor
Tabla 1: Fundaciones con pilotes Tabla 2: Fundaciones superficiales
Asentamiento S(m) Asentamiento S(m)
0 0.1 0.3 0.05 0.1 0.3
Ninguno Ligero Moderado * Ninguno Ligero * *
Inclinación

Inclinación

1/300 Ligero Moderado Moderado Severo


1/150 Ligero Moderado Moderado *
1/150 1/75
1/75 Moderado Moderado Severo Severo
1/30 Moderado Moderado Severo Severo
Severo Severo Severo Severo Severo Severo Severo Severo
*No presente en la guía. Se necesita inspección más profunda.

94
Anexo A

Tabla 3: Criterio para la fundación Tabla 4: Criterio para la superestructura


Daño Daño [Ligero] [Leve] [Moderado] [Severo
EQ [Leve] [Moderado] [Severo] EQ 95 80 60
60
intensidad intensidad 100 95 80
V- X X X V- X X X X
V+ C X X V+ A C C C
VI- B C X VI- A B (C) C C
VI+ B B C VI+ A A (B) B (C) C

#1 Nivel de daño de las fundaciones


[ ] Sin Daño [ ] Leve [ ] Moderado [ ] Severo
Rehabilitación de [ ] No se requiere (sin daño) [ ] Reparación (B)
fundaciones [ ] Debe repararse. Se recomienda una exanimación detallada (C)
(ver tabla 3) [ ] Exanimación detallada (X)

#2 Nivel de daño de la superestructura


[ ] Sin Daño [ ] Ligero [ ] Leve [ ] Moderado [ ] Severo [ ] Colapso
[ ] No se requiere (sin daño) [ ] Reparación menor (A)
[ ] Restauración temporal (reparación estructural) (B)
Rehabilitación de [ ] Apuntalar. No se permite continuar usando el edificio hasta que no se
la superestructura haga una rehabilitación estructural completa (C)
(ver tabla 4) [ ] Exanimación detallada (X)
[ ] No se puede hacer una rehabilitación temporal (Colapso o colapso
parcial)
5. Croquis y comentarios

95
Anexo B

ANEXO B: Principios de evaluación de la resistencia sísmica


El índice estructural de capacidad sísmica , se determina según el procedimiento de la
“Standard for Seismic Evaluation of Existing RC Buildings” utilizado en la metodología
de evaluación de la vulnerabilidad sísmica. En este anexo se presentan los principios
básicos para la determinación de , referencia [31] [32].

Para la evaluación de la vulnerabilidad sísmica no es suficiente con determinar la


resistencia a cargas horizontales de la estructura, también es necesario tener en cuenta la
capacidad de deformación de los elementos, la distribución estructural, tipo de
fundaciones, sismicidad de la zona, la interacción estructura-suelo, la calidad de la
construcción, la importancia del edificio, la edad de la estructura y la historia de
acciones sísmicas a las que estuvo expuesta la estructura. Todos esos fenómenos se
tienen en cuenta con distinto nivel de detalle de análisis, según tres niveles de
evaluación de .

La expresión general del índice se definió en la ecuación (3.3), en la cual se tiene en


cuenta las irregularidades en la disposición de los elementos estructurales y el deterioro
de las propiedades de los materiales por envejecimiento, a través de los factores y
respectivamente.

(3.3)
Donde
• : Factor de reducción del índice . Tiene en cuenta el efecto que produce
en la respuesta la discontinuidad de la rigidez en altura, la excentricidad de la
distribución de rigidez en planta y la irregularidad o la complejidad de la
configuración estructural.
• : Factor de reducción que tiene en cuenta el grado de deterioro de la
estructura debido al envejecimiento de los materiales.

En las secciones siguientes se presentan los fundamentos del índice estructural básico
de capacidad sísmica y la determinación de todas las variables del índice según
los tres niveles de procedimiento desarrollados en la Standart.

B.1. Índice estructural básico de capacidad sísmica

B.1.1 Sistema de un grado de libertad.

Una estructura puede resistir acciones sísmicas severas sin llegar al colapso si posee
suficiente resistencia a cargas horizontales, o si posee una resistencia limitada a cargas
horizontales y es a su vez lo suficientemente dúctil. Mientras la máxima demanda no
exceda su capacidad sísmica límite, ambas serán capaces de soportar sismos severos.

97
Anexo B

El criterio de diseño de Newmark [33], determina el coeficiente de corte basal mínimo


necesario para que un sistema elasto-plástico de un grado de libertad, con ductilidad
de desplazamiento , resista la acción sísmica cuya intensidad produce una respuesta
elástica con coeficiente de corte basal , Figura B.1.

Ce
Fuerza Lateral

Cy

δy δmax
Desplazamiento Lateral

Figura B.1 Respuesta sísmica y resistencia a la fluencia en un modelo bilineal

Estructuras con periodo bajo (B.1)

Estructuras con periodo alto (B.2)

Esa relación puede ser reescrita para expresar el coeficiente de corte basal en función
de como:

2 1 Estructuras con periodo bajo (B.3)

Estructuras con periodo alto (B.4)

Como la “Standard for Seismic Evaluation of Existing RC Buildings” está orientada a


edificios de hormigón armado de mediana y baja altura, considera que es
prácticamente constante para edificios de período bajo, por lo que se pueden considerar
adecuados los valores de como índice de resistencia y el valor de 2µ 1 como
índice de ductilidad . El criterio de Newmark [33] no es exacto en términos científicos,
pero puede ser considerado como una aproximación sencilla.

Por lo tanto para un sistema de un grado de libertad, el índice estructural básico de


capacidad sísmica se expresa como:

98
Anexo B

(B.5)

En el cual es el índice de resistencia (resistencia al corte dividido por el peso total) y


índice de ductilidad, que tiene en cuenta la capacidad de deformación.

B.1.2 Estructuras compuestas por distintos tipos de elementos estructurales

La ecuación (B.5) es válida para un sistema de un grado de libertad compuesto por


elementos con propiedades idénticas. En una estructura real, algunos elementos fallan
antes que otros. Por simplicidad se puede considerar un sistema con dos tipos distintos
de elementos estructurales, con la relación carga-deformación de la Figura B.2. La falla
del elemento menos dúctil reduce significativamente la resistencia de la estructura, pero
el elemento dúctil puede seguir resistiendo acciones sísmicas. El retraso en alcanzar la
resistencia última del elemento dúctil respecto al menos dúctil se debe tener en cuenta
en la evaluación. Por lo tanto, el índice estructural básico de capacidad sísmica se
determina según la ecuación (B.6) cuando falla el elemento menos dúctil, y según la
ecuación (B.7) cuando falla el elemento dúctil.

C1+α C2
Índice de resistencia C

C1

C2
α C2

F1 F2
Índice de ductilidad F

Figura B.2 Relación carga - deformación de dos tipos distintos de elementos

(B.6)

(B.7)
Donde:
(B.8)

El término es el índice de resistencia total cuando falla el elemento menos


dúctil, donde es el índice de resistencia del elemento menos dúctil y es el índice
de resistencia del elemento más dúctil afectado por el coeficiente 1 para tener en
cuenta la resistencia desarrollada por ese elemento al momento de la falla. es el

99
Anexo B

índice estructural básico de capacidad sísmica para ambos elementos, y son el


índice de ductilidad y el índice de resistencia respectivamente para ambos elementos. El
mayor de los valores determinados según las ecuaciones (B.6) y (B.7) es el que se
adopta como índice estructural básico de capacidad sísmica. El índice determinado de
esta forma, es menor que la suma directa de .

La ecuación (B.6) debe ser usada por ejemplo cuando la falla de una columna frágil
produce pérdida de la capacidad para soportar cargas verticales, y esas cargas no pueden
ser transferidas a otros miembros dúctiles cercanos que las soporten mientras éstos
desarrollan toda su capacidad de deformación. En ese caso los elementos verticales son
definidos como “elementos críticos”.

El mismo concepto desarrollado en esta sección puede ser empleado para determinar
en estructuras con más de dos elementos típicos.

B.1.3 Estructuras con múltiples niveles

Para un sistema con varios grados de libertad, el índice estructural básico debe ser
evaluado en cada piso. El índice de resistencia del nivel se define como la
resistencia a corte del piso dividida por el peso total de la estructura por encima del
nivel de análisis. El índice estructural básico del nivel se puede determinar a partir
de la comparación del sistema de varios grados de libertad con el de un sistema de un
grado de libertad equivalente como se explica a continuación.

Si se supone que el sistema de varios grados de libertad vibra en su modo fundamental,


la fuerza de inercia puede expresarse en función del vector de funciones de forma
correspondiente , el factor de participación modal , la aceleración espectral y
la matriz de masa como:

(B.9)

Donde el factor de participación modal es:

(B.10)

El corte en el nivel es la suma de todas las fuerzas horizontales por encima del nivel:

∑ ∑ (B.11)

Donde es la fuerza horizontal en el modo fundamental de vibración actuando en el


nivel , es la masa del nivel , y es el número total de niveles. El índice de
resistencia del nivel se obtiene dividiendo por el peso total por encima del nivel:

100
Anexo B


∑ ∑
(B.12)

Por otra parte, el índice de resistencia de un sistema equivalente de un grado de


libertad puede expresarse según la ecuación (B.13) como:

(B.13)
Remplazando la ecuación (B.13) en la ecuación (B.12) se obtiene:



(B.14)

Donde es el índice de piso del piso . El índice de piso relaciona al índice de


resistencia de un sistema equivalente de un grado de libertad con el coeficiente de
corte del piso .



(B.15)

Si se supone que el vector de forma tiene una forma lineal para el modo fundamental de
vibración de la estructura y que la altura entre pisos y la masa son constantes para cada
piso, el índice de piso responde a la ecuación (B.16).

(B.16)

Donde es la cantidad de pisos e es el piso en análisis.

En la Standard [9] se adopta una expresión para el índice de piso más conservadora para
la evaluación de la vulnerabilidad sísmica, que tiene en cuenta la contribución de modos
más altos de vibración en los pisos superiores.

(B.17)

La ecuación (B.17) representa la relación entre el coeficiente de corte basal y el


coeficiente de corte de piso de un edificio uniforme (con distribución de altura entre
pisos y masa constante) que tiene deformación lineal. Esas suposiciones son usadas
normalmente en los procedimientos de evaluación japoneses.

Por lo tanto, el índice del piso de un sistema de un grado de libertad equivalente se


determina según la siguiente expresión:

101
Anexo B

(B.18)

B.2. Procedimientos de evaluación del índice estructural de capacidad sísmica

La “Standard for Seismic Vulnerability Assessmente of Existing Reinforced Concrete


Buildings” presenta tres procedimientos de evaluación de , según distintos niveles de
profundidad del análisis.

El procedimiento de primer nivel es el más simple, y sirve para identificar la mayor


cantidad de edificios con adecuada resistencia sísmica, a partir de la determinación de la
resistencia a corte del piso, provista por columnas y muros estructurales. Las estructuras
que presenten resistencia dudosa mediante el procedimiento de primer nivel deben ser
analizadas con más detalle según el procedimiento de segundo nivel, que tiene en cuenta
la capacidad de deformación de los elementos verticales. El procedimiento de tercer
nivel es el de mayor detalle y requiere del análisis no lineal estático o dinámico de toda
la estructura.

B.2.1 Procedimiento de evaluación de primer nivel

El primer nivel de evaluación pretende identificar los edificios que tienen suficiente
resistencia a acciones sísmicas. A partir de 1950 los edificios en Japón fueron diseñados
por tensiones admisibles con un coeficiente sísmico constante de 0.2. La resistencia a
compresión admisible del hormigón, usada en el diseño de elementos flexionados era
igual a dos tercios de la resistencia a compresión del hormigón, y la tensión admisible
del acero era igual a la tensión de fluencia. En la evaluación de la resistencia al corte no
se tenía en cuenta la contribución de la armadura transversal, y se consideraba que todo
el esfuerzo de corte debía ser resistido por la sección de hormigón, con una tensión de
corte admisible de 0.75 0.015 , donde es la resistencia a compresión del
hormigón. Para satisfacer las fuerzas sísmicas de diseño grandes, y las bajas tensiones
de corte admisibles, los edificios japoneses fueron provistos de columnas y muros de
gran sección. Al mismo tiempo se hizo énfasis en la importancia de los muros en el
diseño, y por lo tanto se usaron en cantidad siempre que fuera posible. Por lo tanto, los
edificios diseñados con el código antiguo, tienen mayor resistencia que la requerida por
el código actual. Este nivel de procedimiento pretende identificar esos edificios
mediante un cálculo sencillo.

La resistencia a cargas horizontales del piso analizado se determina únicamente


teniendo en cuenta la resistencia al corte de las columnas y los muros a partir del área de
la sección transversal. La resistencia de las vigas no se tiene en cuenta, ya que se
considera que la columna es más vulnerable a cargas horizontales y su falla puede
provocar el colapso de la estructura. Además se supone que la viga es más dúctil.

Se consideran por lo tanto tres grupos de elementos típicos:

102
Anexo B

• Columnas cortas (relación entre altura libre y ancho menor a 2)


• Muros
• Columnas

Para la determinación de la resistencia al corte, se estima una tensión de corte en


columnas cortas de 1.5 y en columnas dúctiles de 1.0 . Para esto se tomó
como referencia valores típicos de dimensiones, materiales y cuantía de armadura en
columnas usadas en edificios de Japón. La tensión límite de corte en muros se adoptó
igual a 3 para muros con columnas en ambos extremos, 2 para muros con una
sola columna de extremo y 1 para muros sin columnas en los extremos. Además la
sección transversal de las columnas de los extremos no se considera en la determinación
de la resistencia al corte.

El índice de resistencia de cada piso , para cada grupo ( 1 para columnas cortas,
2 para muros y 3 para columnas) se determina por separado como:

(B.19)
/

(B.20)
/

(B.21)
/
Donde:

Esfuerzo cortante promedio en columna corta, correspondiente a la capacidad


última, puede adoptarse 15 ⁄ .
Esfuerzo cortante promedio en muro, correspondiente a la capacidad última (con
columnas de borde en ambos extremos), puede adoptarse 30 ⁄ .
Esfuerzo cortante promedio en muro, correspondiente a la capacidad última (con
columna de borde en un solo extremos), puede adoptarse 20 ⁄ .
Esfuerzo cortante promedio en muro, correspondiente a la capacidad última (sin
columnas de borde), puede adoptarse 10 ⁄ .
Esfuerzo cortante promedio en columna, correspondiente a la capacidad última,
puede adoptarse 10 ⁄ .
Relación entre la suma del área transversal del elemento y la superficie total de
piso ⁄∑ en / .
Suma del área de la sección transversal de todos los elementos en .
∑ Suma del área de los pisos de los niveles superiores al de análisis en .
Peso por unidad de superficie de los pisos del edificio superiores al de análisis en
/ .

103
Anexo B

Resistencia a compresión del hormigón en / .

Las columnas cortas fallan por corte de modo frágil, por lo tanto se adopta un índice de
ductilidad 0.8. En el momento que la columna corta falla, se supone que los muros
y el resto de las columnas desarrollaron el 70% 0.7 y 50% 0.5 de su
resistencia respectivamente. Por lo tanto el índice estructural básico del piso se
determina según la ecuación (B.22) cuando la falla es debido a las columnas cortas.

0.7 0.5 0.8 (B.22)

Si no hay columnas cortas en el piso, o si la falla de columnas cortas no produce el


colapso del piso, el índice estructural básico del piso se determina suponiendo que
la falla de los muros es la que lleva al colapso, ecuación (B.23)

0.7 1.0 (B.23)

Donde se adoptó el índice de ductilidad de los muros 1.0 y se supone que la


columna alcanza el 70% 0.7 de su resistencia cuando el muro falla.

Si no existen muros en el piso el índice estructural básico del piso se determina


según la ecuación (B.24).

1.0 (B.24)

Finalmente el índice estructural de capacidad sísmica se determina con la ecuación


(3.3). Los factores de reducción que tienen en cuenta las irregularidades estructurales y
la pérdida de resistencia por edad se adoptan de forma aproximada en este
procedimiento. El índice de distribución estructural varía entre 0.43 a 1.2 y se aclara
que el procedimiento de primer nivel no debería usarse si el edificio tiene grandes
excentricidades. El índice de deterioro por edad se supone varía entre 0.7 y 1.0 para
tener en cuenta asentamiento de las fundaciones, fisuras en columnas y muros,
exposición a agentes químicos, exposición a fuego y edad del edificio.

B.2.2 Procedimiento de segundo nivel

El procedimiento de evaluación de segundo nivel se aplica si algún edificio resulta


vulnerable o se tiene dudas sobre el procedimiento de primer nivel. En este
procedimiento, al igual que en el anterior, se supone que la viga es muy rígida y
resistente. A diferencia del primer nivel, se tiene en cuenta la ductilidad de las columnas
y muros, que se determina de forma aproximada según el modo de falla (a corte o a

104
Anexo B

flexión), definido a partir de la comparación entre la resistencia a corte y a flexión del


elemento.

Los elementos verticales se clasifican en cinco grupos dependiendo de su modo de falla:


• Columnas flexionadas (la resistencia a flexión es menor que a corte)
• Muros flexionados (la resistencia a flexión es menor que a corte)
• Columnas a corte (la resistencia a corte es menor que a flexión)
• Muros a corte (la resistencia a corte es menor que a flexión)
• Columnas cortas (columna a corte con una relación de altura libre y de sección
menor a 2.0)

Para determinar a qué grupo pertenece cada elemento en análisis, se debe calcular su
resistencia última a corte , así como el corte correspondiente a la capacidad última
por flexión y comparar ambos valores. Tanto la resistencia última a corte como
a flexión se deben calcular usando ecuaciones adecuadas que tengan en cuenta la
geometría, cuantía de armadura longitudinal y transversal, resistencia a compresión del
hormigón y nivel de esfuerzo axial del elemento. En la referencia [32] se presentan
distintas ecuaciones con ese fin.

El índice de resistencia de cada piso , para cada grupo se determina como:



(B.25)
Donde:
∑ Suma total de la resistencia a corte en la capacidad última de los elementos
verticales pertenecientes al grupo
∑ Peso total de la parte del edificio que está sobre el nivel del entrepiso en
estudio; incluye las cargas vivas consideradas en caso de sismo.

Para cada grupo se adopta el índice de ductilidad de la Tabla B.1, en función del
modo de falla.
Tabla B.1 Índice de ductilidad
Modo de falla Índice de ductilidad
Columnas flexionadas 1.27 – 3.2
Muros flexionados 1.0 – 2.0
Columnas a corte 1.0
Muros a corte 1.0
Columnas cortas 0.8

El índice de ductilidad de una columna flexionada se determina según la ecuación


(B.26).

105
Anexo B

(B.26)
.

Donde es la ductilidad de la columna a flexión que puede variar entre 1 y 5. El índice


de ductilidad es 1 si presenta cualquiera de las siguientes condiciones:
1. la tensión a compresión es mayor a 0.4 veces la resistencia del hormigón
2. la tensión de corte es mayor a 0.2 veces la resistencia del hormigón
3. la cuantía de armadura es mayor a 0.01
4. la relación entre la luz de corte y la altura de la sección transversal es menor a
dos / 2 .

El índice de ductilidad de un muro flexionado es 1 si la resistencia a corte es menor a


1.2 veces la resistencia a flexión, y 2 si la resistencia a corte es mayor a 1.3 veces la
resistencia a flexión. Para ductilidades intermedias se debe hacer una interpolación
lineal.

Para la determinación de , los elementos verticales (columnas y muros) se clasifican


en tres grupos en función de su ductilidad, y cada grupo se representa por el menor
índice de ductilidad de los elementos del grupo. Los grupos se numeran del menor al
mayor índice de ductilidad ( , y se determinan los índices de resistencia
correspondientes , de cada grupo.

El índice estructural básico de capacidad sísmica del piso se adopta igual al mayor
obtenido con las ecuaciones (B.27) y (B.28).

α α (B.27)

(B.28)

Donde es la relación entre el corte de los elementos del grupo 2 o 3, cuando los
elementos del grupo 1 fallan, y la resistencia a corte de éstos últimos. Los valores de
se adoptan basados en ensayos experimentales de elementos de hormigón típicos.
0.7 y 0.5 cuando se tienen en cuenta las columnas cortas, y 1,
0.7 cuando no se tienen en cuenta. Si existen columnas cortas en un piso, se debe
evaluar con las ecuaciones (B.27) y (B.28) sin tener en cuenta las columnas cortas, y
la ecuación (B.27) teniendo en cuenta las columnas cortas, luego se adopta el mayor de
los valores obtenidos para .

Si la excentricidad en planta (distancia entre el centro de gravedad y el centro de


rigidez) es muy grande, el índice estructural se adopta como el menor de los valores
calculados con las ecuaciones (B.27) y (B.28), sin tener en cuenta los elementos

106
Anexo B

verticales que causan la excentricidad y el valor calculado con la ecuación (B.29)


evaluado para la falla del elemento vertical que causa la excentricidad.

Finalmente el índice estructural de capacidad sísmica se determina con la ecuación


(3.3). El índice de distribución estructural toma en cuenta la excentricidad en la
planta y el cambio de la relación peso-rigidez entre pisos, y toma valores entre 0.42 y
1.42. El índice de deterioro por edad es igual para todos los pisos y se adopta el
promedio del índice de los pisos analizados. El índice varía entre 0.49 y 1.0.

B.2.3 Procedimiento de tercer nivel

El procedimiento de evaluación de tercer nivel se aplica a edificios que se consideran


vulnerables según el procedimiento de segundo nivel. Se debe realizar un análisis de
push-over en el que se tenga en cuenta la fluencia por flexión y la falla a corte de las
vigas, y el levantamiento de las bases de los muros estructurales.

Una estructura que puede desarrollar fluencia en los extremos de viga disipa energía y
puede alcanzar grandes ductilidades. Las fundaciones de los muro pueden levantarse
debido al cambio de dirección de la acción sísmica antes de que se produzca la fluencia
por flexión en el muro. Ese comportamiento se toma en cuenta en el procedimiento de
evaluación de tercer nivel agregando tres tipos adicionales de elementos a los cinco
grupos definidos en el procedimiento de segundo nivel. Estos son:
• Pórticos dúctiles (columnas conectadas a vigas dúctiles)
• Pórticos no dúctiles (columnas conectadas a vigas cuya falla es por corte)
• Muros con levantamiento de su base

El índice de ductilidad para estos grupos es 3.0 para pórticos dúctiles, 1.5 para pórticos
no dúctiles, y 3.0 para muros con levantamiento de su base. Para los grupos definidos
en el segundo nivel de procedimiento se adoptan los mismos índices de ductilidad.

La resistencia a corte y a flexión de todos los elementos debe ser calculada para
identificar su modo de falla. En el procedimiento de tercer nivel se realiza un análisis no
lineal monotónico con incremento de carga para estimar el estado último de la
estructura e identificar la fluencia por flexión y la falla por corte. Para cada columna y
muro se selecciona un índice de ductilidad en función de su modo de falla o del de las
vigas a las que se conectan. El índice estructural básico de capacidad sísmica de
cada piso se evalúa para cada grupo de elementos representativos a partir del corte
resistido por los elementos verticales cuando se forma el mecanismo de colapso. La
determinación de se hace con las ecuaciones (B.27) y (B.28) igual que en el segundo
nivel de procedimiento.

107
Anexo C

ANEXO C: Ensayos experimentales


C.1. Procedimiento para pegar las galgas extensométricas

Las galgas que se colocan sobre las barras de acero son muy sensibles a cualquier factor
externo, es por ello que deben colocarse con el mayor cuidado posible. A continuación
se describe los pasos seguidos en la colocación de las galgas.

1. En primer lugar se quitó la corruga de la barra longitudinal donde se


pegó la galga y de sus alrededores. Después se lijó la zona con el fin de
dejarla lo más lisa posible.
2. Se limpió la zona lijada con alcohol isopropílico.
3. Se marcaron dos ejes perpendiculares sobre la barra con el fin de
posicionar correctamente la galga. Se presentó la galga sobre la barra y
se fijó con una cinta adhesiva transparente.
4. Para pegar definitivamente la galga se levantó la cinta adhesiva con la
galga desde uno de sus extremos, manteniendo el extremo opuesto
pegado, se colocó un adhesivo instantáneo sobre la barra y se fue
bajando la cinta desde el extremo fijo hasta el otro, evitando la
formación de burbujas de aire al presionar con el dedo.
5. Una vez pegada la galga se pegaron dos contactos con poxipol de frente
a los cables de la galga, Figura C.1a). El pegamento se extendió hasta
cercanías de la galga para aislar los cables de la barra longitudinal.
6. Los cables de salida de la galga se soldaron a los contactos, Figura
C.1b), y luego los cables exteriores se soldaron a los mismos contactos
y se fijaron con un alambre a la barra longitudinal para evitar
movimientos, Figura C.1c).
7. Para proteger la galga se colocó un aislante sintético de alta tensión.
8. Para evitar daños mecánicos durante la construcción y aislar la galga de
la humedad del hormigón se recubrió toda la superficie con un sellador
adhesivo (fastix), Figura C.1d).
9. Como última medida de protección se cubrió la barra longitudinal con
cinta autosoldable 3M y los cables con espaguetis, Figura C.1e)

109
Anexo C

a)

b)

c)

d)

e)
Figura C.1 Colocación de galgas extensométricas

110
Anexo C

Una vez posicionada la armadura dentro del encofrado, los cables de las barras
superiores se sacaron por la parte superior, y los cables de las barras inferiores se
sacaron por orificios intencionalmente dejados en el encofrado. Para evitar la salida del
hormigón se selló el espacio sobrante con masilla.

C.2. Determinación de la rigidez del sistema de apoyo

Para asegurar que la rigidez del apoyo metálico sea suficientemente alta respecto a la
rigidez del elemento de hormigón a ensayar, se calcularon ambas rigideces de forma
simplificada y se determinó su relación.

La rigidez elástica de una viga simplemente apoyada con una carga puntual en el centro
del tramo puede determinarse según la Ecuación (C.1)

(C.1)

Por lo tanto:

Rigidez de la viga metálica (2 UPN300) 1298.8 ⁄


Rigidez del elemento de hormigón 53.9 ⁄
Relación ⁄ 24.1

Donde:

Módulo de elasticidad del acero estructural 205000


Momento de inercia respecto del eje X (UPN300) 8030
Momento de inercia sección compuesta (2 UNP300) 2
Luz de cálculo 2.3
Módulo de elasticidad del hormigón ⁄10
Momento de inercia de la sección de Hormigón 6666.7

La rigidez de la estructura metálica de apoyo será un poco menor a la rigidez de la viga


metálica, su valor es difícil de estimar con exactitud ya que depende también de las
uniones, defectos constructivos, etc. Para evitar pérdidas de rigidez debido a las
uniones, se materializaron uniones del tipo pretensado con bulones de alta resistencia.
La relación entre la rigidez del sistema y la rigidez del espécimen mayor a ocho se
considera adecuada para este ensayo, por lo tanto la viga metálica cumple con el
requisito.

111
Anexo C

C.3. Resultados de los ensayos de las probetas de hormigón

La mayoría de las probetas fueron ensayadas la semana previa al ensayo del espécimen.
Los resultados obtenidos para la resistencia a compresión se presentan en la Tabla C.2.

Tabla C.2 Resistencia a compresión del hormigón


Resistencia a Compresión Modulo de elasticidad Edad
Probeta cilíndrica
[MPa] [MPa] [días]
1 42.3 - 108
2 42.3 - 108
3 46.3 - 108
4 40.5 - 108
5 37.7 - 108
6 42.5 - 108
7 42.7 29810 164
8 45.4 30154 164
9 36.9 29319 164
10 44.6 - 108

La curva tensión - deformación para la determinación del módulo de elasticidad, se


presenta en la Figura C.2 y los valores correspondientes a la deformación y la tensión
adoptados para esa misma determinación, se presentan en la Tabla C.3.

Tabla C.3 Modulo de elasticidad del hormigón


Punto 1 Punto 2
E
Probeta Deformación Tensión Deformación Tensión
[] [MPa] [] [MPa] [MPa]
7 0.000019 0.180 0.000587 17.12 29810
8 0.000035 0.441 0.000586 17.05 30154
9 0.000044 0.176 0.000624 17.18 29319

112
Anexo C

20
18
16
14
12
Tensión [MPa] 10
8
6
4
Probeta 7
2
Adoptada
0
0 0.0001 0.0002 0.0003 0.0004 0.0005 0.0006
Deformación []

20
18
16
14
12
Tensión [MPa]

10
8
6
4
Probeta 8
2
Adoptada
0
0 0.0001 0.0002 0.0003 0.0004 0.0005 0.0006
Deformación []

20
18
16
14
12
Tensión [MPa]

10
8
6
4
Probeta 9
2
Adoptada
0
0 0.0001 0.0002 0.0003 0.0004 0.0005 0.0006
Deformación []

Figura C.2 Tensión – deformación del hormigón

113
Anexo C

En la Figura C.3 se muestran dos fotos del ensayo de la viga Rilem, sin los intrumentos
de medición y con los mismos respectivamente. En la Figura C.4 se presentan las
curvas carga – desplazamiento obtenidas para cada viga.

Figura C.3 Ensayo viga rilem

25

Probeta 1
20 Probeta 2
Probeta 3
Carga [kN]

15

10

0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2
Flecha [mm]

Figura C.4 Curva carga – desplazamiento, viga rilem

C.4. Resultados del ensayo a tracción de las barras de acero

Se ensayaron cinco barras 12 con control de carga. Se usaron dos sistemas diferentes
de medición de las deformaciones. El primero fue un LVDT 1 (rango 25 a
25 , posición: mínima 215 , máxima 280 ) que permitió registrar hasta
deformaciones del 10%, y el segundo LVDT 2 (LVDT Instron, longitud de base
200 , rango 4 ), que solo permitió medir deformaciones en la parte elástica del
ensayo. De las cinco barras ensayadas, tres fueron ensayadas con una variación de carga
creciente en el tiempo, y las dos restantes fueron sometidas a ciclos de carga y descarga
para estudiar el endurecimiento del acero. En la Tabla C.4 se resume el tipo de ensayo

114
Anexo C

y el sistema de medición de deformaciones empleado en el ensayo de cada barra y en la


Figura C.5 se presentan las curvas tensión – deformación correspondientes.

Tabla C.4 Resumen de ensayos del acero


Tipo de Medición de la
Barra
ensayo deformación
0 solo de carga LVDT 2
1 solo de carga LVDT 1
2 con descarga LVDT 1
3 con descarga LVDT 1
4 solo de carga LVDT 1 + LVDT 2

ADN 420 - φ12


700 Barra0
650 Barra1
600
550 Barra2
500 Barra3
450
Tensión [MPa]

Barra4
400 LVDT 1
350
300
250
200
150
100
50
0
0.00 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05 0.06 0.07 0.08 0.09 0.10
Deformación []

Figura C.5 Curva tensión – deformación del acero

En la Figura C.6 se muestra la curva tensión – deformación de la barra 4 según ambos


sistemas de medición.

115
Anexo C

ADN 420 - φ12


700 Barra4
650 LVDT 1
600 Barra4
550 LVDT 2
500
450
Tensión [MPa]

400
350
300
250
200
150
100
50
0
0.00 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05 0.06 0.07 0.08 0.09 0.10
Deformación []

Figura C.6 Curva tensión – deformación barra 4

En la Tabla C.5 se presenta el resumen de los parámetros obtenidos según las curvas
de ensayo. El módulo de elasticidad se calculó como la pendiente de una recta de
aproximación que se superpuso con cada una de las curvas.

Tabla C.5 Parámetros del acero


Tensión de Tensión máxima Modulo de Modulo de
fluencia registrada elasticidad elasticidad
Barra
(LVDT 1) (LVDT 2)
á
0 567 669 - 241546
1 562 671 198413 -
2 559 652 204082 -
3 563 650 194553 -
4 563 668 188679 232558
Promedio 563 662 196432 235327

El promedio del módulo de elasticidad obtenido a partir de la medición de las


deformaciones según el LVDT 1 y el LVDT 2 es de 215879 que para una
tensión de fluencia promedio de 563 , le corresponde una deformación
específica de 0.0026.

116
Anexo C

C.5. Resultados de las galgas extensométricas

A continuación se presentan las mediciones de las galgas extensométricas de la cara A


de espécimen según la designación de los ciclos presentada en la Figura C.7 . Las de la
cara B son similares.

5 52.5

1_1
2_1

3_1

3_2
4_1
4_2

5_1

5_2

6_1

6_2
4 42

7_1

7_2
Ductilidad de Desplazamiento

3 31.5

Desplazamientos [mm]
2 21
[μ = δmáx / δy]

1 10.5
0 0
-1 -10.5
-2 -21
-3 -31.5
-4 -42
-5 -52.5
Ciclos

Figura C.7 Designación de ciclos de carga

A1
50
A1 sup 1_1
40 A1 sup 2_1
30 A1 sup 3_1
A1 sup 3_2
20
Carga [kN]

10
0
1
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10

0
5
-5

-10
-20
-30
-40
-50
Deformación [1x10-4]

Figura C.8 Galga A1

117
Anexo C

A4
50
A4 sup 1_1
40
A4 sup 2_1
30
A4 sup 3_1
20 A4 sup 3_2
Carga [kN]

10
0

10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10

0
5
-5
-10
-20
-30
-40 4
-50
Deformación [1x10-4]

Figura C.9 Galga A4

A2
50
A2 sup 1_1
40 A2 sup 2_1
30 A2 sup 3_1
A2 sup 3_2
20
A2 sup 4_1
10
Carga [kN]

A2 sup 4_2
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10

0
5
-5

-10 2
-20
-30
-40
-50
Deformación [1x10-4]

Figura C.10 Galga A2

A5
50
A5 sup 1_1
40 A5 sup 2_1
30 A5 sup 3_1
A5 sup 3_2
20
A5 sup 4_1
Carga [kN]

10 A5 sup 4_2
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10

0
5
-5

-10
-20
-30
-40
5
-50
Deformación [1x10-6]

Figura C.11 Galga A5

118
Anexo C

A3
50
A3 sup 1_1
40 A3 sup 2_1
30 A3 sup 3_1
A3 sup 3_2
20
A3 sup 4_1
10 A3 sup 4_2

Carga [kN]
0 A3 sup 5_1

10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10

0
5
-5
‐10 3
‐20
‐30
‐40
‐50
Deformación [1x10-4]

Figura C.12 Galga A3

A6
50
A6 sup 1_1
40 A6 sup 2_1
A6 sup 3_1
30
A6 sup 3_2
20 A6 sup 4_1
A6 sup 4_2
Carga [kN]

10
A6 sup 5_1
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10

0
5
-5

-10
-20
-30
-40
6
-50
Deformación [1x10-4]

Figura C.13 Galga A6


1. Las galgas A1 y A4 (galga 1 y 4 del lado A respectivamente) registraron
correctamente deformaciones hasta el ciclo 3_1 (tercer ciclo, primera
repetición).
2. Las galgas B1 y B4 registraron correctamente deformaciones hasta el ciclo 2_1.
3. Las galgas A2, B2 y A5 registraron correctamente deformaciones hasta el ciclo
4_1.
4. La galga B5 registró correctamente deformaciones hasta el ciclo 3_2.
5. Las galgas A3, A6 y B6 registraron correctamente deformaciones hasta el ciclo
4_2.
6. La galga 3B, se despegó y no registró deformaciones para ningún ciclo de
ensayo.

119
Anexo C

C.6. Instrumentos de medición

En la Figura C.14 se presenta la foto de los instrumentos de medición empleados


durante el ensayo que se numeran a continuación:

1. LVDT rango -50mm , +50mm


2. Transductores potenciométricos, rango 200mm
3. Transductores potenciométricos, rango 100mm
4. Caja de distribución
5. Transformador para transductores pontenciométricos
6. Placa de adquisición de datos de 8 canales.

1 2

Figura C.14 Instrumentos de medición

120
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