Capacidad Sísmica Residual en Hormigón
Capacidad Sísmica Residual en Hormigón
Daniela M. Scotta
Ingeniera Civil, Universidad Nacional de Cuyo
Instituto de Estructuras
Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología
Universidad Nacional de Tucumán
San Miguel de Tucumán, Octubre 2012
Agradecimientos
AGRADECIMIENTOS
Quiero expresar mi agradecimiento a todas las personas que contribuyeron de forma
directa o indirecta para que la realización de esta maestría fuera posible. En especial
quiero mencionar:
Al Ing. Enrique Galíndez, Director de la tesis y Director del Instituto de Estructuras, por
su buena predisposición, interés, dedicación y apoyo durante el desarrollo de esta
investigación.
Al Director Dr. Daniel Ambrosini, quien entendió y aceptó mis condiciones particulares
de cursado, y a los profesores del III Magister en Ingeniería Estructural de la
Universidad Nacional de Cuyo, quienes me iniciaron en esta etapa académica, en
especial a Aníbal Mirasso y Silvia Raichman por su entusiasmo y el interés que
despertaron en mí.
i
Agradecimientos
A mi compañero de vida Gonzalo Ruano, con quien emprendí una etapa nueva, por su
apoyo, compañía, paciencia y su fortaleza para sortear las dificultades.
ii
Resumen
RESUMEN
El estudio de la evaluación del daño estructural post sismo se inicia en la década de los
80, en países con elevada sismicidad como Japón, Estados Unidos, Italia, Grecia y
Colombia entre otros. Las motivaciones de esa evaluación pueden ser varias y dependen
de los intereses. Entre ellos se pueden mencionar intereses económicos y de seguridad.
Desde el punto de vista económico es necesario cuantificar el daño producido para
estimar las pérdidas sufridas y hacer planes de reconstrucción. Desde el punto de vista
de la seguridad es necesario hacer evaluaciones del daño estructural lo más rápido
posible después del evento sísmico, para alertar a la población sobre estructuras
inseguras que pudieran colapsar por réplicas.
iii
Resumen
iv
Resumen
ABSTRACT
The study of post earthquake damage evaluations begins in the 80s, in countries with
high seismicity such as Japan, USA, Italy, Greece and Colombia among others. The
motivations of this evaluation can be various and depend on the interest, among them
we can mention economic and security interests. From the economic point of view it is
necessary to quantify the damage to estimate the losses and make plans for
reconstruction. From the point of view of security it is necessary to make structural
damage assessments as soon as possible after the seismic event, to alert the public about
unsafe structures that could collapse due to aftershocks.
In Argentina there are areas of high seismic hazard, eventhough there are no standard
procedures for professional reference and intended for post earthquake damage
assessment and structural rehabilitation.
In this thesis the relationship between the residual crack width and residual energy was
analytically and experimentally studied. Reduction factors were proposed in order to
estimate the residual seismic capacity of ductile reinforced concrete elements from the
level of damage observed. The results of numerical analysis correspond well with the
experimental test and the proposed reduction factors agreed satisfactorily with those
reported by other authors for ductile columns.
v
Índice
CONTENIDO
AGRADECIMIENTOS ..................................................................................................... i
RESUMEN.......................................................................................................................iii
ABSTRACT ...................................................................................................................... v
NOTACIÓN ..................................................................................................................... xi
vii
Índice
viii
Índice
ix
Índice
C.4. Resultados del ensayo a tracción de las barras de acero ....................................... 114
C.5. Resultados de las galgas extensométricas ............................................................. 117
C.6. Instrumentos de medición ..................................................................................... 120
x
Notación
NOTACIÓN
Armadura transversal
Máxima intensidad de aceleración sísmica necesaria para llevar al colapso a
una estructura con nivel de daño
Máxima intensidad de aceleración sísmica necesaria para llevar al colapso a
una estructura sin daño
Armadura longitudinal
Parámetro del modelo de deslizamiento 0.3 0.5
Ancho de alma
Índice de resistencia
Índice de resistencia normalizado
Coeficiente de corte basal del modelo elastoplástico
Coeficiente de corte basal del modelo elástico
Altura útil de la sección
Diámetro de la armadura longitudinal
Diámetro de la armadura transversal
Módulo de elasticidad del acero estructural
Módulo de elasticidad del hormigón
Energía disipada
Índice estructural básico de capacidad sísmica
Energía residual
Módulo de elasticidad de la armadura
Módulo de elasticidad de endurecimiento de la armadura
Energía total
Energía total del ensayo
Energía total del modelo numérico
Flecha
Resistencia especificada a compresión del hormigón
Tensión última de la armadura longitudinal
Resistencia especificada a tracción del hormigón
Tensión de fluencia especificada de la armadura longitudinal
Factor de ductilidad
Altura total de la sección
Índice estructural de capacidad sísmica antes del daño por sismo
Índice estructural de capacidad sísmica despues del daño por sismo
Momento de inercia alrededor del eje X
Factor de brazo de palanca (0.85)
Rigidez
Rigidez de la viga de hormigón
Rigidez de la viga metálica
xi
Notación
xii
Notación
xiii
Introducción
CAPÍTULO 1: Introducción
1.1. Motivación de la tesis
Si bien los sismos que causan daños o efectos adversos sobre las comunidades o bienes
presentan una recurrencia baja, tienen un gran poder destructivo. Se pueden mencionar
dos sismos intensos en términos de daños y distribución territorial: el terremoto de
Caucete, el 23 de noviembre de 1977 y el terremoto de Mendoza el 26 de enero de
1985.
Según datos del INPRES el primero produjo daños importantes en casi toda la provincia
de San Juan, especialmente en la ciudad de Caucete, donde murieron 65 personas y
hubo 300 heridos. Afectó a los departamentos Caucete, San Martín, Angaco, 25 de
Mayo, Sarmiento y en menor medida Gran San Juan y Pocito. La intensidad máxima
estimada alcanzó los IX grados en la escala Mercalli modificada y una magnitud
7.4 grados en la escala de Richter.
Según la misma fuente, el segundo terremoto causó daños considerables en todo el Gran
Mendoza, con epicentro en Barrancas, departamento Maipú. Se reportaron 6 muertos,
238 heridos y 12.500 viviendas destruidas. Los departamentos más afectados fueron
Godoy Cruz, Las Heras y Capital. La intensidad máxima estimada alcanzó los VIII
grados en la escala Mercalli modificada y tuvo una magnitud 6.0 grados en la
escala de Richter.
1
Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Argenitna)
1
Introducción
2
Proyecto de Investigación Científica y Tecnológica Orientado
2
Introducción
El documento de esta tesis está compuesto por seis capítulos y dos anexos. Tiene como
punto de partida, en el Capítulo 2, una revisión del estado del arte que abarca conceptos
generales relacionados con los motivos por los cuales se producen daños sísmicos, la
importancia de su evaluación, y una breve reseña de los métodos existentes.
3
Introducción
3
Open System for Earthquake Engineering Simulation
4
Estado del Arte
En general, los edificios se diseñan para resistir sismos severos sin colapso, aun cuando
se produzcan daños estructurales; sismos moderados sin daño estructural, pero con
algún daño en elementos no estructurales; y sismos leves sin daño. En otras palabras, el
nivel de riesgo aceptable o admisible, implícito en las normas, considera que la
capacidad máxima de los elementos del sistema sismorresistente puede ser excedida y
que éstos pueden experimentar un comportamiento inelástico durante sismos muy
fuertes, al producirse un incremento de las deformaciones por encima de las de fluencia.
Además, se espera que en caso de sismos moderados se produzcan daños en los
elementos no estructurales como cerramientos, carpintería, etc., y que, en general, sean
fácilmente reparables. Sin embargo, el hecho de que se admita que los elementos no
estructurales se puedan dañar no deja de ser objeto de reflexión, puesto que fallas de
5
Estado del Arte
A los daños post sismo que se espera que ocurran debido a los criterios de diseño
mencionados, se suman daños en estructuras que no cumplen con la normativa vigente.
En este caso una serie de edificios responden a métodos de diseño sismorresistente
obsoletos que en otras estructuras ya fueron puestos a prueba en algún evento, y que
dieron lugar a los nuevos métodos y normas. Por último, no se puede dejar de
mencionar entre los motivos que producen daño, las técnicas constructivas inadecuadas
que se dan por distintos motivos y están fuera del alcance de este documento.
Para restablecer lo más rápido posible la actividad de una comunidad dañada por sismo,
se debe tener una estrategia de reconstrucción bien preparada antes del suceso. Después
de la ocurrencia de un sismo severo, en el que se producen daños destructivos en los
edificios, es necesario hacer inspecciones para diferenciar las estructuras seguras de las
que no lo son. De esta manera se logra evitar pérdida de vidas por el colapso de
edificios durante las réplicas. Una vez que el caos disminuye, comienza el periodo de
rehabilitación y reconstrucción. Nuevamente las estructuras deben ser inspeccionadas,
esta vez con más detalle, para determinar la necesidad de reparación o refuerzo. Ambas
inspecciones se basan en la evaluación de los daños en los edificios.
6
Estado del Arte
metodologías de evaluación. Por otra parte hay distintas líneas de investigación con
nuevas propuestas y desarrollo de software para tal fin.
Como resultado de las evaluaciones rápidas las estructuras se clasifican como segura,
de ingreso limitado o inseguras, sin embargo, este tipo de evaluación no solo permite
dar recomendaciones para la seguridad de la población, sino que proporciona
recomendaciones técnicas sobre el acordonamiento de áreas inseguras, el
apuntalamiento de edificios o elementos inestables o la demolición de elementos en
peligro de caer, entre otros.
1
Applied Technology Council
7
Estado del Arte
A continuación se hace una breve reseña histórica de los métodos más importantes
encontrados en la bibliografía.
2.3.2. Japón
A raíz de los sismos ocurridos en la década de los 70, los ingenieros japoneses se
enfrentaron al reto de evaluar las estructuras dañadas por sismo, decidir sobre su
rehabilitación (que comprende los trabajos de reparación y refuerzo), y de diseñar, si así
lo indicaba la evaluación, el esquema de rehabilitación. Para facilitar el proceso de
evaluación diferentes asociaciones de ingenieros se dieron a la tarea de elaborar un
procedimiento, con diferentes niveles de complejidad según la precisión requerida, que
8
Estado del Arte
Por otra parte, otro aspecto a considerar para los edificios dañados durante un sismo, se
refiere a la necesidad de inspección de seguridad y resistencia ante la posible incidencia
de réplicas del sismo principal, para poder juzgar la posibilidad de uso y habitabilidad.
Por tal motivo, desde 1981 hasta 1985 se desarrolló el proyecto “Desarrollo de la
Tecnología de Rehabilitación de Edificios Dañados por Sismos”, como parte del
proyecto general de desarrollo tecnológico del ministerio de construcción. En 1985 la
guía fue aplicada a estructuras de hormigón en el terremoto de México. En 1991 la
JBDPA publicó la “Guideline for Post-earthquake Damage Evaluation and
Rehabilitation” [10], que describe los métodos de evaluación y reparación de tres tipos
de estructuras básicas de ese país: estructuras de hormigón armado; estructuras
metálicas y estructuras de madera. Después del sismo de Hyogoken-Nambu (Kobe),
1995, el ministerio de construcción, las autoridades locales y organizaciones privadas
relacionadas con la construcción aplicaron las guías de este manual para evaluar más de
46.000 edificios. En el año 2001 la guía fue revisada y publicada nuevamente teniendo
en cuenta la experiencia adquirida durante el terremoto de Kobe. Los criterios básicos
planteados originalmente fueron mantenidos durante la revisión.
En el año 2002, el Building Research Institute de Japón publicó una guía de métodos de
relevamiento de daños “Guideline for Damage Survey Methods of Earthquake Disaster
Related with Buildings and Houses” [11], con fichas de evaluación según el material del
edificio y con indicaciones del modo y ocasión de uso de cada ficha. Además, el
documento incluye comparaciones con fichas de otros países. El objetivo de esta guía es
que sea usada para generar guías de evaluación de estructuras adaptadas a las
condiciones locales de cada país.
Varios otros países han desarrollado sistemas de evaluación rápida de daños. En 1999,
después del terremoto de Koaceli, el gobierno de Turquía, con el apoyo de expertos
japoneses, desarrolló un sistema de evaluación rápida de edificios de hormigón armado.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres de México publicó una traducción del
manual japonés de 1991 editada por Jumonji para ser usada como norma de evaluación
de edificios de hormigón armado [12]. En 2003 la Asociación Colombiana de Ingeniería
Sísmica publicó un manual de evaluación post sismo de edificaciones, que incluye
formularios y guías de valoración del riesgo de los edificios, para definir su nivel de
2
Japan Building Disaster Prevention Association
9
Estado del Arte
Otros métodos se han desarrollado para ser usados con herramientas computacionales
orientadas a complementar la evaluación del daño y la seguridad de los edificios
después de sismos fuertes. Tal es el caso del programa EDE3 que es una herramienta de
uso oficial adoptada por las oficinas de gestión del riesgo de desastre en Bogotá y
Manizales, Colombia. El modelo propuesto y la herramienta computacional utilizan una
red neuronal artificial (RNA) compuesta por tres capas. La primera capa corresponde a
la base de datos de entrada, en ella se clasifican los elementos estructurales y no
estructurales, dependiendo del daño observado utilizando cinco niveles, representados
mediante conjuntos difusos: ninguno (N), leve (L), moderado (M), fuerte (F) y severo
(S). Estas calificaciones están representadas por funciones de pertenencia en las cuales
el punto máximo de pertenencia corresponde a los valores de los índices de daño. La
segunda capa corresponde al procesamiento de la información de la primera capa. Se
obtiene un índice de daño del grupo de elementos, cuyo valor corresponde al centroide
del área de funciones de pertenencia relacionadas con cada nivel de daño. En la tercera
y última capa se define el daño del edificio y la necesidad de reparación, utilizando
reglas difusas. En el trabajo de Carreño [16] se explica detalladamente éste método. Hay
que resaltar que en este método los datos de entrada del programa corresponden a
3
Evaluación del Daño Sísmico en Edificios
10
Estado del Arte
información subjetiva e incompleta del estado del edificio, obtenida por profesionales
posiblemente inexpertos en el campo de la construcción.
Las estructuras sismorresistentes pueden sufrir daños durante un evento sísmico por
distintos motivos. Entre ellos podemos mencionar los métodos de diseño actuales que
admiten deformaciones plásticas durante el sismo de diseño, daños de estructuras que
no cumplen con la norma vigente y daños por técnicas constructivas inadecuadas.
En nuestro país no se cuenta con ninguna guía para la evaluación actualmente. Por lo
tanto es importante estudiar los métodos de evaluación existentes hasta el momento,
para poder desarrollar un método de evaluación propio, que se ajuste a la zona.
11
Evaluación Post-Sismo
Dentro de los objetivos principales del desarrollo de la guía está el poder identificar de
forma rápida cuáles son los edificios seguros y cuáles no, en el caso de posibles
réplicas, para salvaguardar la vida de dueños y transeúntes. Por otra parte se requiere
evaluar y cuantificar el daño de forma precisa, para dar soluciones técnica y
económicamente razonables a los edificios que necesiten reparaciones para su uso
permanente. De esta forma la guía busca ser un manual a seguir por los evaluadores,
que permita determinar las acciones que son necesarias realizar en un edificio dañado y
acelerar el proceso de restauración en el área del desastre.
13
Evaluación Post-Sismo
restablecer las estructuras dañadas después del desastre, que puede resultar más
complicado dependiendo de la magnitud del mismo, [11].
Tabla 3.1 Etapas de evaluación
ACCIÓN METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN EJEMPLO
Algunos días • Resultados de la evaluación en 3 rangos:
• Inspección rápida
después inspeccionado, entrada limitada, inseguro
• Clasificación del daño
Algunas semanas
• Evaluación del daño en un área típica • Evaluación de la capacidad sísmica
después
• Visión general del daño
Ocurrencia de un sismo
Acción de emergencia
Evaluación de la aplicabilidad
de reparación y refuerzo
Reparación Refuerzo
14
Evaluación Post-Sismo
3.2. Terminología
15
Evaluación Post-Sismo
16
Evaluación Post-Sismo
17
Evaluación Post-Sismo
residual , que según los rangos que tome define la clase de daño de la
superestructura. La clase de daño de la superestructura se clasifica en las siguientes seis
categorías: sin daño; daño ligero; daño leve; daño moderado; daño severo y colapso.
Las acciones a tomar en función de la intensidad del sismo a la que fue sometida la
estructura en este caso son: rehabilitación urgente innecesaria; pequeñas reparaciones;
rehabilitación de emergencia; medidas de emergencia; inspección detallada;
indiscutiblemente sin posibilidad de rehabilitación de emergencia (colapso).
Sismo
Inspección Rápida
Inspeccionado Entrada limitada Inseguro
(Verde) (Amarillo) Rojo
Medidas temporales
Entrada Limitada
O no usar
18
Evaluación Post-Sismo
La clasificación del nivel de daño I, II y III para un elemento frágil es similar al del
elemento dúctil hasta la máxima resistencia, aunque las fisuras serán diagonales en
19
Evaluación Post-Sismo
Carga Lateral mantenida deteriorada perdida Carga Lateral mantenida deteriorada perdida
Capacidad de Carga
Capacidad de Carga
del Hormigón
Fluencia del acero
traccionado
Pandeo de las barras de Acero Falla del recubrimiento de
y explosión del hormigón de hormigón y falla por
Cracking compresión del hormigón
recubrimiento
Desplazamiento Desplazamiento
Para cuantificar el daño estructural se pueden utilizar distintas variables, como por
ejemplo, el máximo desplazamiento alcanzado durante el evento sísmico, o el
desplazamiento residual del edificio después del mismo. Sin embargo normalmente en
la práctica se desconocen estas variables, salvo que el edificio haya estado
instrumentado previamente, de lo contrario son difíciles de estimar. En la evaluación y
clasificación de daños de la guía Japonesa se adopta como variable para cuantificar el
daño el ancho de fisuras residuales , que corresponde al ancho de fisuras remanente
después de un evento sísmico. La medición de las fisuras puede hacerse rápidamente
por comparación con patrones de líneas de distintos anchos sin necesidad de
instrumentación adicional. Por lo tanto, al ancho de fisuras medido le corresponde un
nivel de daño según la Tabla 3.2 que es asignado al elemento en estudio.
20
Evaluación Post-Sismo
(3.1)
ET Ed Er
: Desplazamiento de fluencia
: Desplazamiento máximo del ciclo
Ed Er : Desplazamiento residual
: Energía total
: Energía disipada
: Energía residual
δy δ0 Desplazamiento
Sin embargo, como la variable usada para clasificar el daño es el ancho de fisuras
residuales , es necesario encontrar una relación que vincule a estas con el factor de
reducción. Para esto se miden las fisuras residuales después de la descarga de cada
ciclo durante el ensayo, y se establece la relación . Finalmente combinando
ambas relaciones se puede establecer la relación .
21
Evaluación Post-Sismo
1.0
capacidad sísmical η
0.8
0.6
0.4
0.2
0.0
0 1 2 3 4 5 6
Máximo ancho de fisura residual W0 (mm)
Para facilitar la aplicación del método, la guía propone valores de tabulados para
cinco grupos de elementos típicos según el nivel de daño alcanzado, como se muestra en
la Tabla 3.3, dada en [17].
Tabla 3.3 Factor de reducción de la capacidad sísmica
Muro sin Columna con Muro con
NIVEL DE Columna Columna
columnas de muros laterales columnas de
DAÑO frágil (S) dúctil (C)
borde (W) (CW) borde (CWC)
I 0.95 0.95 0.95 0.95 0.95
II 0.60 0.75 0.60 0.60 0.60
III 0.30 0.50 0.30 0.30 0.30
IV 0 0.1 0 0 0
V 0 0 0 0 0
22
Evaluación Post-Sismo
100 % (3.2)
Donde y son los índices estructurales de capacidad sísmica antes y después del
daño por sismo respectivamente. El índice se determina según el procedimiento de
evaluación de la vulnerabilidad sísmica de estructuras existentes de hormigón armado
descrito en “Standard for Seismic Evaluation of Existing RC Buildings” [9]. El índice
es calculado de forma análoga a , afectando sus variables por los factores de
reducción de la capacidad sísmica , para considerar el deterioro de resistencia lateral.
(3.3)
Donde:
23
Evaluación Post-Sismo
24
Evaluación Post-Sismo
100 % (3.4)
Donde:
∑ ∑ ∑ ∑
• : representa el nivel de daño de 0 a V
• : elemento típico de 1 a 5 (S, C, W, CW, CWC)
• : factor de reducción de la capacidad sísmica del elemento tipo con nivel
de daño . Con 1 para niveles de daño 0
• : índice de resistencia normalizado del elemento tipo
• : cantidad de elementos tipo con nivel de daño
25
Evaluación Post-Sismo
(3.5)
Donde:
• : máxima intensidad de la aceleración sísmica necesaria para llevar al
colapso a una estructura sin daño.
• : máxima intensidad de la aceleración sísmica necesaria para llevar al
colapso a una estructura con nivel de daño .
El límite entre el daño leve y ligero 95%, define al daño ligero como un estado
límite de serviciabilidad, en el cual no es necesario hacer reparaciones y el edificio
sigue siendo funcional después de un evento sísmico. Casi todos los edificios evaluados
como de daño severo y un tercio de los edificios evaluados como de daño moderado,
según las observaciones de campo, fueron demolidos y reconstruidos después del sismo.
26
Evaluación Post-Sismo
Por lo tanto el límite entre el daño severo y el daño moderado 60%, define al daño
moderado como un estado límite de reparabilidad.
27
Estudio Experimental
Esfuerzo
axial
/2
/2
Esfuerzo Momento
de corte flector
29
Estudio Experimental
45
500 L 500 300 37.5 28243
210
: Resistencia a la compresión
: Modulo de elasticidad
525
19 374 179069
4Ø19
: Tensión de fluencia
525
45
2Ø10 c/100
: Modulo de elasticidad acero
Unidades
30
Estudio Experimental
400 400
2-100 2-400
200 200
0 0
-200 -200
-400 -400
-5 -4 -3 -2 -1 0 1 2 3 4 5 6 -2 -1 0 1 2 3 4
La armadura longitudinal fluyó en cada espécimen a una distorsión angular del orden de
1/200 . Como se puede ver en la Figura 4.4 el ancho de fisuras residuales era
menor a 0.2 , que corresponde a nivel de daño I (clase de daño ligero). Después de
la fluencia por flexión, el ancho máximo de fisuras residuales se incrementó
notablemente con el aumento del desplazamiento lateral. Cuando los especímenes
alcanzaron la carga máxima para distorsiones angulares de 1/50 y 1/33 el ancho
máximo de fisuras residuales alcanzó los 2 , lo que corresponde a nivel de daño III o
IV.
31
Estudio Experimental
5
Ancho máximo de fisura residual
1-100 V
4 1-400 1.2
2-100
2-400 0.8
(mm)
3 0.3
IV
2 0.2
á
0.5
III
1.4
1
II
I
0 1 2 3
Distorsión angular máxima (%)
I II III IV V
1 Guía de evaluación
Ensayos
Vigas
de la capacidad sísmica
Factor de reducción
0.4
0.2
0 1 2 3 4 5 6
Ancho máximo de fisura residual á (mm)
El espécimen se diseñó para que la falla fuera de tipo dúctil por flexión. Sus
dimensiones geométricas se adoptaron de tal forma que fuera posible diseñar un sistema
de apoyo, que junto con el espécimen se pudiera montar y ensayar en la Instron.
Cumpliendo estos requisitos se adoptó un elemento de hormigón armado de sección
rectangular de 100 de ancho por 200 de altura y 2.3 de longitud entre
32
Estudio Experimental
3Ø12
A 2Ø12 Pase 1.5"
B B Apoyo Articulado
Ø4.2c/5cm
200
100
4Ø4.2
A 2Ø12 Ø12 refuerzo
3Ø12
2Ø12 12Ø12
Ø4.2c/5cm 4 varillas
roscadas
160
200
200
2Ø12 4Ø4.2cm
100 300
SECCION A-A SECCION B-B
33
Estudio Experimental
En la primera etapa del diseño del ensayo no se contó con el ensayo de los materiales
que se usarían, por este motivo es importante tener en cuenta la sobrerresistencia del
acero. Se adoptó 1.4 según la recomendación de la Norma INPRES-CIRSOC 103 parte
II para diseño por capacidad [21]. No tener en cuenta esta sobrerresistencia daría como
resultado mayores esfuerzos que los esperados en el elemento de hormigón armado y
por lo tanto también en el apoyo metálico. Esto tendría consecuencias negativas durante
el ensayo.
á 0.012 (4.1)
á 2.21
20.32 (4.2)
Por lo tanto el momento flector del espécimen, la carga del ensayo y el corte en estado
último, según el diagrama de la Figura 4.8 son:
34
Estudio Experimental
⁄2 ⁄2
1,0 0,3 1,0
1.15 23.37
4
40.64
20.32
2
6 , 4.45 , 5
4
4.2
2.33
1.13
⁄ 2.06 (4.3)
35
Estudio Experimental
El nudo central se usó para transmitir las cargas verticales durante el ensayo. Como
armadura longitudinal se adoptaron 3 12 por cara, dispuestos en forma de estribos en
las dos direcciones principales. Como armadura transversal se adoptaron 4 estribos
4.2.
36
Estudio Experimental
37
Estudio Experimental
1. El esfuerzo aplicado no debe llevar a las galgas fuera del rango elástico,
puesto que las mediciones no serían reales.
2. Se necesita una buena adhesión, para que la medida de la deformación
sea correcta.
3. Un incremento en la temperatura tiene como consecuencia una variación
de la resistencia aún sin aplicar ningún esfuerzo.
4.2.6. Hormigonado
El colado se hizo con baldes y la compactación con vibrador de aguja de inmersión. Con
el mismo pastón se llenaron diez probetas cilíndricas y tres vigas rilem para la
caracterización del hormigón. En la Figura 4.13 se muestra el proceso de colado, y el
espécimen con las probetas terminadas.
38
Estudio Experimental
Para poder ensayar con la máquina Instron y mantener todas las cargas aplicadas dentro
del sistema, fue necesario diseñar y construir un soporte metálico que sirviera como
estructura de montaje como se muestra en la Figura 4.14. La estructura de montaje
cumplió dos funciones principales, la primera de ellas respecto a los apoyos del
espécimen, y la segunda respecto a la transmisión de las cargas, aplicadas en el
espécimen, a la celda de carga de la Instron.
Cada apoyo se materializó con dos perfiles UPN 100 montados de forma vertical,
espalda con espalda, separados entre sí 210 , a los cuales se les realizó un agujero
del diámetro del pasador macizo. Esto permitió la rotación libre de los extremos del
espécimen (apoyo articulado) y a su vez proveyó apoyo a cargas verticales positivas y
negativas, ver Figura 4.15(a). A cada columna metálica se le soldaron dos alas
(indicadas como soporte soldado al UPN 100 en la figura), para conectarlas con la viga
metálica por trabazón. La viga metálica se armó con dos perfiles UPN 300, espalda con
espalda. Esta conexión restringió los desplazamientos verticales y horizontales del
apoyo del espécimen. Para evitar que cada par de columnas se separen entre sí
accidentalmente, se vincularon con 3 varillas roscadas.
39
Estudio Experimental
permitieron aplicar y registrar cargas en dirección positiva y negativa. Para evitar que
los pernos se aflojen durante el ensayo debido a los distintos ciclos de carga, durante el
montaje se sometieron a tracción. Esta condición de pretensado se mantuvo durante el
ensayo con un conjunto de cuñas para tal fin. El esfuerzo de pretensado fue tal, que
durante el ensayo se asegurase que siempre la misma cara de los filetes de la rosca estén
en contacto.
Columna Metálica
A Unión Roscada de Soporte 2 UPN 100 A
Viga Metálica
Celda de Carga
de Soporte 2 UPN 300
Viga de H°A°
Pasador hueco
embebido Pistón de carga
Pasador macizo Perno de conexión
Cuña de pretensado
Suplemento
UPN 100 Pieza de conexión
UPN 300
40
Estudio Experimental
4.3. Materiales
4.3.1. Hormigón
Para la determinación del módulo de elasticidad, las tres probetas restantes fueron
ensayadas elásticamente hasta el 40% de la resistencia a compresión, determinada según
el ensayo anterior. Se sometieron a tres ciclos de carga y descarga durante los cuales se
registraron la carga y la deformación. Esta última se obtuvo como el promedio de la
medición registrada por tres LVDT puestos en la probeta. El módulo de elasticidad se
obtuvo como la pendiente de la recta del tercer ciclo en la curva tensión-deformación,
Figura 4.16. Finalmente esas mismas probetas se ensayaron a compresión hasta la
rotura, de la misma forma que las siete primeras.
20 20
18 18
16 16
14 14
Tensión [MPa]
Tensión [MPa]
12 12
10 10
8 8
6 6
4 4 Probeta 8
Probeta 7
2 2
Adoptada Adoptada
0 0
0 0.0002 0.0004 0.0006 0 0.0002 0.0004 0.0006
Deformación [] Deformación []
41
Estudio Experimental
20
18
16
14
Tensión [MPa ]
12
10
8
6
4 Probeta 9
2 Adoptada
0
0 0.0002 0.0004 0.0006
Deformación []
25
Probeta 1
20 Probeta 2
Probeta 3
Carga [kN]
15
10
0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2
Flecha [mm]
Los resultados, las curvas y las fotos de estos ensayos se presentan en el Anexo C. La
resistencia a compresión de los ensayos excedió la resistencia de diseño, resultando una
resistencia promedio de 42.1 con una desviación estándar de 3.08. El promedio del
módulo de elasticidad medido es de 29761 , se ajusta satisfactoriamente al
estimado para un hormigón de densidad normal como 4700 ´ , para lo cual
resulta ser de 30495 .
42
Estudio Experimental
4.3.2. Acero
Barra4
400 LVDT 1
350
300
250
200
150
100
50
0
0.00 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05 0.06 0.07 0.08 0.09 0.10
Deformación []
4.4.1. Montaje
43
Estudio Experimental
Una vez fijadas las cuñas, se retiró la viga metálica de montaje y en su lugar se presentó
el espécimen de hormigón. Para evitar someter a esfuerzos accidentales al espécimen de
hormigón, durante el montaje y previo al ensayo, se colocaron piezas de apoyo móviles
en el tramo central, entre la cara inferior del nudo central de hormigón y el ala superior
de la viga metálica de apoyo. Luego, se alineó el espécimen de hormigón respecto al
apoyo metálico, se colocaron los pasadores macizos (apoyos articulados) y se ajustó la
pieza de conexión del pistón con las varillas roscadas embebidas en el nudo de carga
central de hormigón.
Dirección de carga
positiva
Piston de carga
vertical Dirección de carga
negativa
Control Control
de desplaz. Celda de Carga de desplaz.
INSTRON
LOSA REACTIVA
44
Estudio Experimental
Para diseñar la historia de carga del ensayo se realizó un análisis numérico, con el que
se determinó la carga teórica necesaria para provocar la fluencia en la armadura
traccionada de la sección.
45
Estudio Experimental
5 52.5
Carga
4 42
Ductilidad de Desplazamiento
3 31.5 Py
Desplazamientos [mm]
2 21
0.75Py
[μ = δmáx / δy]
1 10.5
0 0 y2 Desp.
-1 -10.5 y1
-2 -21
-3 -31.5
-0.75Py
-4 -42
-Py
-5 -52.5
Ciclos y = ( y1+ y2)/2
Figura 4.21 (a) Historia de carga. (b) Definición experimental del desplazamiento
de fluencia
80
140 Medicion de Flecha
La carga aplicada por el pistón se midió con la celda de carga de la Instron. La reacción
de apoyo del espécimen de hormigón se transmitió a través de la estructura metálica de
apoyo, al perno de conexión vinculado a la celda de carga.
46
Estudio Experimental
Del análisis de las lecturas tomadas se observó que ninguna galga registró
correctamente las deformaciones después de que las barras longitudinales entraran en
fluencia. Sin embargo durante el ensayo al menos permitieron asegurar que se había
llegado a la fluencia cuando se alcanzó la flecha de 10.5 . En el Anexo C se describe
con más detalle el comportamiento de cada galga.
47
Estudio Experimental
El la Figura 4.24(b), (c) y (d) se presentan las gráficas momento – curvatura de cada
sección determinados según las lecturas registradas, antes del desprendimiento de las
galgas.
Numeración de Galgas
Lado A de la viga
3 2 1
25
20
15
Momento [kNm]
10
0.16
5
0
‐0.06 ‐0.04 ‐0.02 ‐5 0 0.02 0.04
‐10
6 5 4 ‐15 A1-A4
‐20 B1-B4
‐25
Curvatura [rad/m]
(a) (b)
25 25
20 20
15
15
10
10
Momento [kNm]
Momento [kNm]
5
5
0
0
‐0.04 ‐0.02 ‐5 0 0.02 0.04
‐10 ‐0.04 ‐0.02 ‐5 0 0.02 0.04
‐15 A2-A5 ‐10
A3-A6
‐20 B2-B5 ‐15
‐25 ‐20
Curvatura [rad/m] Curvatura [rad/m]
(c) (d)
Figura 4.24 Momento – curvatura de la sección
48
Estudio Experimental
-50
-40
-30
-20
-10
Carga [kN]
10
20
30
40
50
Flecha δ [mm]
49
Estudio Experimental
comprimida se terminó de separar por unión de las fisuras de la zona, Figura 4.28. Para
ciclos con ductilidad 5 el espécimen ya se encontraba bastante deteriorado, se
notaban descascaramientos continuos. La medición del ancho de fisuras se tornó
dificultosa debido al deterioro. Para éstos niveles de ductilidad se acentuó la asimetría
de daño entre la rótula norte y la rótula sur debido a la influencia de las galgas
extensométricas colocados en esta última. En la zona donde el recubrimiento sufrió
desprendimientos, se observó leve pandeo de las armaduras longitudinales, Figura 4.29.
El ensayo se terminó debido a una caída de la resistencia del espécimen del 70% en la
repetición del ciclo.
(a) 21 (b) 21
Figura 4.26 Patrón de fisuras. Ductilidad 2
50
Estudio Experimental
(c) 42 (b) 42
Figura 4.28 Patrón de fisuras. Ductilidad 4
Todas las mediciones se hicieron sobre la rótula norte del espécimen, según la zona de
estudio que se muestra en la Figura 4.22. Se midieron los anchos de las tres primeras
fisuras que se formaron a partir de la cara del nudo central. Se distinguieron entre
anchos de fisuras superiores e inferiores, para el máximo desplazamiento de cada ciclo
y para la descarga correspondiente . En la Figura 4.30(a) se muestra un croquis
con la designación empleada para cada fisura y en la Figura 4.30(b), (c) y (d), se
presentan las mediciones hechas para las fisuras residuales en función de la flecha
máxima . En las mismas, el segundo ciclo se refiere a la repetición hecha para cada
desplazamiento máximo, y el superíndice en el término se refiere a la posición de la
fisura según la Figura 4.30(a).
51
Estudio Experimental
Fisuras Superiores
W4 W5 W6 6
1er ciclo Wo1
5 2do ciclo Wo1
4 1er ciclo Wo4
Wo [mm]
2do ciclo Wo4
3
1
W1 W2 W3
Fisuras Inferiores
0
0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm]
(a) (b)
6 6
1er ciclo Wo2 1er ciclo Wo3
5 2do ciclo Wo2 5 2do ciclo Wo3
4 1er ciclo Wo5 4 1er ciclo Wo6
Wo [mm]
Wo [mm]
2 2
1 1
0 0
0 10 20 30 40 50 60 0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm] Flecha δp [mm]
(c) (d)
Figura 4.30 Ancho de fisura residual
Viendo la Figura 4.30 se resumen las siguientes conclusiones. Las fisuras residuales
empiezan a ser visibles para desplazamientos mayores a 10 ( 1). Los anchos
residuales de las fisuras y , a los que de forma general se hará referencia como
á , son mayores que los demás, correspondientes al mismo desplazamiento
máximo , sin embargo no se registra gran diferencia entre y respecto a y
. El ancho de fisuras residuales medido durante el segundo ciclo, se mantiene
aproximadamente igual al registrado durante el primer ciclo del ensayo. Debido a esto
último los siguientes análisis se hicieron únicamente para el primer ciclo
correspondiente a cada ductilidad.
Se analizaron distintos parámetros obtenidos del ensayo, para determinar las constantes
que permitan relacionar flechas residuales , con máxima apertura de fisura residual
á , a través de un modelo analítico sencillo. Esta relación permite expresar en
52
Estudio Experimental
40 sup 6
35 Σ sup Zona inferior
1 5
30 Zona superior
δο, ΣWo, máxWo [mm]
inf
25 Σ inf 4
ΣWo / máxWo
20 4 3
15 2
10
1
5
0 0
0 10 20 30 40 50 60 0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm] Flecha δp [mm]
(a) (b)
0.5 0.5
Zona inferior Zona inferior
0.4 Zona superior 0.4 Zona superior
máxWo / δο
0.3 0.3
ΣWo / δο
0.2 0.2
0.1 0.1
0.0 0.0
0 10 20 30 40 50 60 0 10 20 30 40 50 60
Flecha δp [mm] Flecha δp [mm]
(c) (d)
Figura 4.31 Relación entre á ,∑ y vs.
53
Estudio Experimental
La energía total se calculó a partir del análisis numérico de la Sección 5.5.1, ya que
en el ensayo experimental no se disipó toda la energía. En ese análisis se determinó que
la ductilidad de desplazamiento del espécimen es 6, y le corresponde una energía
total 2127 .
54
Estudio Experimental
1.0 1.0
0.9 0.9 W1o
0.8 W4o
0.8
0.7 0.7
Factor de reducción
Factor de reducción
0.6 0.6
0.5 0.5
η=Er/Er
η=Er/Er
0.4 0.4
0.3 0.3
0.2 0.2
0.1 0.1
0.0 0.0
-40 -30 -20 -10 0 0 1 2 3 4 5 6
Flecha residual δo [mm] máxWo [mm]
(a) (b)
Figura 4.32 Variación experimental de
Σ
h
, (4.4)
55
Estudio Experimental
Donde:
= rotación por flexión
= altura de la sección del espécimen
= luz de cálculo
Donde, (4.6)
á
1.0
0.9 W1o
W4o
0.8
Analítico
0.7
Factor de reducción
0.6
0.5
η=Er/Er
0.4
0.3
0.2
0.1
0.0
0 1 2 3 4 5 6
máxWo [mm]
56
Modelo Numérico
A continuación se describen los tipos de modelo usados, se hace una breve referencia
teórica de los mismos y se presentan los resultados obtenidos de las modelaciones
realizadas.
Los modelos de fibras son modelos que sirven para el análisis no lineal de estructuras de
hormigón armado sometidas a flexión. En estos modelos el elemento se subdivide en un
número discreto de secciones transversales. Estas secciones se ubican en los puntos de
integración numérica. La integración numérica se hace con el método de Gauss-Lobato,
que hace coincidir los puntos de integración con los nodos extremos del elemento. Cada
sección se divide en fibras longitudinales, como se ve en la Figura 5.1. Las
características geométricas de cada fibra son: las coordenadas , según ejes locales, y
el área .
57
Modelo Numérico
y
Y
Acero y
x zj
yj
Hormigón
z Aifib
X
Sin embargo hay que tener presente que el modelo no tiene en cuenta la interacción
entre el corte y la flexión y además la suposición de que las secciones permanecen
planas no es apropiada para algunos elementos.
Para calcular la tensión del hormigón en cada fibra, es necesario establecer la ley del
material que describa la relación entre la tensión y la deformación para historias de
carga cíclicas arbitrarias. Para esto se ha adoptado el material Concrete04 implementado
58
Modelo Numérico
(5.1)
1 5 1 (5.2)
(5.3)
(5.4)
c
Hormigón Fractura
Tensión de compresión f
confinado
f 'cc
f 'c0
Hormigón
no confinado
Ec Esec
59
Modelo Numérico
curvas se definen con una parábola de segundo grado que une los puntos ACB en la
descarga y BCD en la recarga de la Figura 5.3.
F
1.0
A [SE, FE] Envolvente
D [SE, FE]
0.8
C
[Sc, Fc]
0.6
0.4
Límite de puntos comunes
(β=0.76)
0.2
0.0
0.0 B [Sp, 0] 1.0 2.0 S
⁄ . .
(5.7)
. .
0.85 (5.9)
(5.10)
60
Modelo Numérico
Donde, /
Para calcular la tensión del acero en las fibras correspondientes, al igual que para el
hormigón, es necesario establecer la ley del material que describa la relación entre la
tensión y la deformación para historias de carga cíclicas arbitrarias. Para esto se ha
adoptado el material Reinforcing Steel implementado en el OpenSees. El material se
basa en el modelo uniaxial de Chang y Mander referencia [27] con algunas
modificaciones. Las características de este modelo se presentan en [28] y se resumen a
continuación.
E'sh Esh
f 'su
f su
f 'sh E'yp
fy
Tensión
Coordenadas Naturales
Coordenadas ingenieriles
Es
61
Modelo Numérico
ln 1 (5.11)
1 (5.12)
1 (5.13)
(5.16)
(5.17)
(5.18)
Donde: (5.19)
La respuesta del comportamiento cíclico del material se obtiene del modelo propuesto
por Chang y Mander [27], como variación de la formulación propuesta por Menegotto y
Pinto (1973), referido en [28]. El modelo tiene en cuenta el endurecimiento isotrópico.
El autor incorpora en la respuesta cíclica dos modificaciones adicionales. En primer
lugar incorpora el fenómeno de pandeo, y en segundo lugar aumenta de 10 a 16 la
62
Modelo Numérico
El programa OpenSees tiene en cuenta este fenómeno a través del modelo Bond_SP01
que introduce la relación tensión – deslizamiento de las barras longitudinales en el
modelo de fibras, usando un elemento de longitud cero (zeroLengthSection element).
El elemento de longitud cero, está definido por una sección discretizada en fibras,
Figura 5.6. Las coordenadas del nodo coinciden con las del nodo , es decir que la
distancia entre nodos es nula. El vínculo transversal del nodo se define como esclavo
63
Modelo Numérico
del vínculo del nodo , para evitar desplazamientos transversales, ya que el elemento no
tiene resistencia al corte.
Nodo k
Sec. n
Elemento
de barra
Sec. 2
Elemento Sec. 1
de longitud Nodo j
cero Nodo i
El elemento de longitud cero puede ser usado para modelar las rotaciones producidas
por el deslizamiento de la armadura longitudinal, ya que numéricamente se supone que
tiene longitud unitaria, de tal forma que las deformaciones en el elemento, son iguales a
las deformaciones en la sección (rotación = curvatura).
64
Modelo Numérico
Los parámetros necesarios para definir la curva son por lo tanto , y . En [30] se
propone la ecuación (5.20) para la determinación de . Esta ecuación se obtiene por
regresión lineal de una serie de ensayos experimentales. En los ensayos se sometieron a
arrancamiento barras ancladas en hormigón una longitud mayor o igual a ,
determinada según la ecuación (5.21).
⁄
(5.21)
.
En el modelo se definen también curvas de descarga y recarga para los análisis cíclicos.
En el mismo se establecen las siguientes reglas según la Figura 5.8
65
Modelo Numérico
o (5.22)
(5.23)
(5.24)
o (5.25)
66
Modelo Numérico
histéresis. Valores más bajos de dan como resultado una mayor estricción en
la curva mientras que 1 no tendrá en cuenta este comportamiento.
5.2.1. Hormigón
-20
-25
-30
-35
-40
-45
Deformación []
Para calibrar el modelo en tracción, se hizo una simulación numérica del ensayo de las
vigas Rilem con los parámetros de la Tabla 5.3. La resistencia a tracción máxima se
adoptó como el 10% de la resistencia a compresión, 0.1 según recomendaciones
del manual y se calibró por comparación de la respuesta, con la del ensayo
experimental. En la Figura 5.10(a) se muestra el mejor ajuste logrado para la curva
numérica, correspondiente a 0.001. En la Figura 5.10(b) se muestra la curva
67
Modelo Numérico
25 5
Numérico
20 4 Numérico
Experimental
Tensión [Mpa]
Fuerza [kN]
15 3
10 2
5 1
0 0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2 0 0.0002 0.0004 0.0006 0.0008 0.001
Flecha [mm] Deformación []
(a) (b)
Figura 5.10 Tracción del hormigón
5.2.2. Acero
68
Modelo Numérico
φ12
700
600
500
Tensión [MPa]
400
300
200
100 Numérico
Experimental
0
0 0.02 0.04 0.06 0.08 0.1 0.12
Deformación []
Figura 5.11 Acero, tensión-deformación
En el modelo de acero adoptado, los fenómenos de pandeo y degradación de la rigidez y
fatiga antes mencionados, son opcionales. En este estudio esos fenómenos no se
tuvieron en cuenta, ya que el ensayo experimental no fue realizado con cargas cíclicas
de baja amplitud, y el pandeo de las barras registrado solo afecta la respuesta de los
ciclos de mayor desplazamiento. Esto permite obtener un modelo más sencillo, con
suficiente aproximación de la respuesta.
5.2.3. Deslizamiento
La longitud de anclaje mínima necesaria para que sea válida la ecuación (5.20) se
determinó según la ecuación (5.21), a partir de la cual , 148.7 . Se considera
que la armadura longitudinal del espécimen se encuentra anclada en el nudo de carga
central. El ancho del nudo central es de 300 , tomando el centro del nudo como eje
de simetría, la armadura longitudinal tiene deslizamiento nulo en este punto. Por lo
tanto, la longitud de anclaje de cada barra longitudinal es 150 siendo válida la
ecuación (5.20) para la determinación de .
En la Tabla 5.5 se presentan los valores de los parámetros adoptados para el modelo de
deslizamiento.
Tabla 5.5 Propiedades del acero del modelo de deslizamiento
mm
563 0.34 668 11.9 0.5 1 12 42.1 150
69
Modelo Numérico
Se modeló la mitad del espécimen aprovechando las ventajas de la simetría del ensayo.
Se hicieron dos modelos, cuyos resultados se comparan en las secciones siguientes. En
el primero se usó una sola barra, con dos nodos extremos y cinco puntos de Gauss
(puntos en los cuales se hace el control seccional según el modelo de fibras), y no se
tuvo en cuenta el fenómeno de deslizamiento de la armadura longitudinal. En el
segundo la barra se discretizó en cinco elementos, con cinco puntos de Gauss cada uno,
adicionalmente se definió un elemento de longitud cero para tener en cuenta el
fenómeno de deslizamiento de la armadura longitudinal. En el croquis de la Figura 5.12
puede verse la geometría del modelo numérico y la discretización de los elementos
adoptada.
Pe=2Pm
Cacho
Rígido Pm
Y
PG1 PG2 PG3 PG4 PG5 X
Modelo sin deslizamiento N1 E1 N2
Pm
Y
0
X
Modelo con deslizamiento
N1 N2 N3 N4 N5 N6
E1 E2 E3 E4 E5
70
Modelo Numérico
Fibra F1
1
Tipo de Material y cantidad de fibras
Fibra F4
Hormigón de recubrimiento
6x6 + 2x16
Hormigón del núcleo
4x16
20
17
Z
Acero
4
Fibra F19
1
Fibra F22
7
10
Figura 5.13 Distribución de fibras
Los materiales que definen el comportamiento de cada fibra son los que se mencionaron
previamente con los correspondientes parámetros ya calibrados.
5.3.1. Pushover
En la Figura 5.14 se muestra la curva carga - flecha del análisis de pushover para
ambos modelos presentados. Cabe aclarar que la carga de la figura corresponde a
2 según se explicó previamente, Figura 5.12. El modelo numérico que tiene en
71
Modelo Numérico
-30
-40
-50
-60
Flecha [mm]
72
Modelo Numérico
30
25
Momento [kN*m]
20
15
10
5 Numérico
limite de falla
0
0.00 0.20 0.40 0.60 0.80 1.00 1.20
Curvatura [rad/m]
10
0
‐0.6 ‐0.4 ‐0.2 0.0 0.2 0.4 0.6
‐10
Tensión [MPa]
‐20
‐30
Compresión H F1
Compresión F4
‐40
Tracción H F22
Limite de falla
‐50
Deformación [%]
73
Modelo Numérico
800
600
400
Tensión [MPa]
200
0
‐5.0 0.0 5.0 10.0 15.0
‐200
Compresión F4
‐400 Tracción F19
Limite de falla
‐600
Deformación [%]
100
80
60
40
Altura de viga [mm]
20
0
‐16 ‐12 ‐8 ‐4 ‐20 0 4 8 12 16
‐40
‐60
paso 100
‐80
paso 26
‐100
Deformación [%]
74
Modelo Numérico
100
80
60
Altura de viga [mm] 40
20
0
‐44 ‐40 ‐36 ‐32 ‐28 ‐24 ‐20 ‐16 ‐12 ‐8 ‐4‐20 0 4 8
‐40
‐60
paso 100
paso 26 ‐80
‐100
Tensión [MPa]
6 60
5 50
4 40
Ductilidad de desplazamiento
3 30
2 20
[μ = δmáx/δy]
Flecha [mm]
1 10
0 0
-1 -10
-2 -20
-3 -30
-4 -40
-5 -50
-6 -60
75
Modelo Numérico
Experimental 60
Num. s/ deslizamiento
limite de falla 40
20
Carga [kN]
0
‐80.0 ‐60.0 ‐40.0 ‐20.0 0.0 20.0 40.0 60.0
‐20
‐40
‐60
Flecha [mm]
Experimental 60
Num. c/ deslizamiento
limite de falla 40
20
Carga [kN]
0
‐80.0 ‐60.0 ‐40.0 ‐20.0 0.0 20.0 40.0 60.0
‐20
‐40
‐60
Flecha [mm]
76
Modelo Numérico
presentan una estricción similar a la del ensayo que se traduce en una mejor
aproximación en la determinación de la energía disipada. La carga máxima alcanzada en
cada ciclo coincide para la carga de fluencia, sin embargo no se mantiene constante
como en el ensayo experimental alcanzando una diferencia de 4 para
desplazamientos de 52.5 . A pesar de eso se considera que representa correctamente
el ensayo experimental, y por lo tanto sus resultados se adoptan para los análisis
posteriores.
En la Figura 5.23 se presenta el análisis seccional del punto de Gauss PG1 con el
modelo de deslizamiento. El mismo se compara en la zona elástica con el medido por
las galgas extensométricas 1 y 4 de la cara A y B del espécimen ensayado.
30
20
10
Momento [kN*m]
0
‐0.60 ‐0.40 ‐0.20 0.00 0.20 0.40 0.60 0.80 1.00 1.20
‐10
77
Modelo Numérico
1 2 12 2 8 3.26 5
2 3 12 3.39 4
3 4 12 4.52 3
‐40
‐50
‐60
‐70
‐80
‐90
‐100
Flecha [mm]
78
Modelo Numérico
2Ø8+ 100
2Ø12
80
200
60
2Ø8+
2Ø12 40
100
20
Carga [kN]
0
-60.0 -40.0 -20.0 -20 0.0 20.0 40.0 60.0
-40
-60
Numérico =5
-80
limite de falla
-100
Flecha [mm]
3Ø12 100
80
200
60
3Ø12
40
100
20
Carga [kN]
0
-60.0 -40.0 -20.0 -20 0.0 20.0 40.0 60.0
-40
-60
Numérico =4
-80
limite de falla
-100
Flecha [mm]
79
Modelo Numérico
100
4Ø12
80
200
60
4Ø12 40
100 20
Carga [kN]
0
-60.0 -40.0 -20.0 -20 0.0 20.0 40.0 60.0
-40
-60
Numérico =3
-80
limite de falla
-100
Flecha [mm]
Del análisis cíclico de la sección anterior se puede obtener la relación existente entre el
factor de reducción de la capacidad sísmica y el ancho máximo de fisuras á
para cada una de las ductilidades estudiadas. En esta sección se presentan los resultados
obtenidos de los modelos numéricos.
80
Modelo Numérico
1.0 1.0
Numérico
Numérico 0.9 0.9
Experimental W1o
Experimental 0.8 0.8 Experimental W4o
0.7 0.7
0.6 0.6
η = Er / Et
0.5
η = Er / Et
0.5
0.4 0.4
0.3 0.3
0.2 0.2
μ=6 0.1 0.1 μ=6
0.0 0.0
-50 -40 -30 -20 -10 0 0 1 2 3 4 5 6
Flecha Residual δo [mm] máxWo [mm]
(a) (b)
Figura 5.28 Variación numérica de
Para evaluar si el modelo numérico se ajusta de forma adecuada al ensayo experimental,
se recurrió a la determinación del coeficiente . En estadística, el coeficiente varía
entre 0 y 1, siendo mejor el ajuste, cuanto más se acerque a 1. Este índice se determina
con la ecuación (5.27).
∑
1 ∑
(5.27)
Donde
Corresponde a los experimentales
Corresponde a los numéricos
Corresponde al promedio de los experimentales
81
Modelo Numérico
Como se muestra en la Tabla 5.8, los valores de determinados en este estudio son
levemente superiores o iguales a los mostrados por [18] para columnas dúctiles. Estos
últimos se muestran en la Figura 5.29 en línea punteada a modo de comparación.
I II III IV V
1.0
0.9
0.8
0.7
0.6
η = Er / Et
0.5
0.4
0.3
0.2
0.1 μ=6
0.0
0 1 2 3 4 5 6
máxWo [mm]
82
Modelo Numérico
Tabla 5.8 Factor de reducción de la capacidad sísmica en función del nivel de daño
Obtenido
Especificado por (JBDPA, 2001)
Nivel de daño elemento dúctil de H°A°
Columna dúctil de H°A°
6
I 0.95 0.95
II 0.79 0.75
III 0.56 0.50
IV 0.10 0.10
V 0.00 0.00
Cabe recalcar que el factor de reducción de la capacidad sísmica residual varía entre 0
y 1, siendo cercano a 0 cuanto más agotada se encuentre la capacidad de la estructura en
análisis a resistir fuerzas sísmicas, y cercano a 1 mientras mayor capacidad de disipar
energía tenga.
83
Modelo Numérico
En la Figura 5.30 se presentan las relaciones obtenidas entre y á para cada una
de las ductilidades de desplazamiento adoptada. A modo de comparación se presenta
también la relación correspondiente a 6 determinada en la sección anterior, y en
línea punteada se superponen los valores de especificados por “The Japan Building
Disaster Prevention Association” referidos en [18].
I II III IV V
1.0
0.9
0.8
0.7
0.6
η = Er / Et
0.5
0.4
0.3
0.2
0.1 μ=3 μ=4 μ=5 μ=6
0.0
0 1 2 3 4 5 6
máxWo [mm]
84
Modelo Numérico
En la Tabla 5.12 se resumen los valores de η obtenidos para las distintas ductilidades,
según el nivel de daño correspondiente. Esto permite representar en la Figura 5.31 la
relación entre el factor de reducción de la capacidad sísmica η y la ductilidad de
desplazamiento µ para niveles de daño entre I y III. Como se puede ver en esa figura, el
factor η va aumentando para ductilidades crecientes, en todos los niveles de daño
presentados. Por lo tanto, los factores η para elementos dúctiles obtenidos en este
estudio (Tabla 5.8) están del lado de la seguridad cuando se analizan elementos con
ductilidades mayores.
Por otra parte, de la Figura 5.31 se puede concluir que la variación de entre
ductilidades extremas, es mucho mayor, cuanto mayor sea el nivel de daño considerado.
El factor expresado como porcentaje puede ser interpretado como el índice de
capacidad sísmica residual de un elemento aislado. Se puede entonces comparar los
valores de la Tabla 5.12 (en %), con los límites establecidos en guía japonesa de
evaluación post sismo, Tabla 3.5, que determina la clase de daño estructural y en cierta
medida define las acciones a tomar. De esta comparación, al nivel de daño II le
corresponde clase de daño moderado para elementos con 4 y severo para elementos
con 4. Por lo tanto, debe tenerse en cuenta en la aplicación del método, la
importancia de la determinación correcta de la ductilidad de desplazamiento cuando la
estructura presenta nivel de daño II.
85
Modelo Numérico
1.0
0.9 I
0.8
0.7
II
0.6
η = Er / Et
0.5
0.4
0.3 III
0.2
0.1
0.0
0 1 2 3 4 5 6 7
μ = δu / δy
86
Conclusiones
Con el uso del programa OpenSees (Open System for Earthquake Engineering
Simulation) para análisis no lineal, se obtuvo el modelo analítico que reprodujo el
comportamiento del elemento ensayado experimentalmente. Posteriormente este modelo
fue usado para la simulación de elementos de hormigón armado de igual geometría con
distinta ductilidad de desplazamiento, por aumento de la armadura longitudinal.
El trabajo forma parte de un proyecto más general en el que se pretenden hacer varios
ensayos que incluyen elementos dúctiles y frágiles sometidos a cargas cíclicas
reversibles, con y sin esfuerzo axial. Las conclusiones presentadas a continuación
representan un avance en el proyecto mencionado.
87
Conclusiones
88
Conclusiones
89
Anexo A
Inspección 2 Peligro debido a edificios vecinos, del terreno cercano, pórticos del edificio entre otros.
Evaluación (1) Rango A Rango B Rango C
1. Hay elementos con nivel de daño mayor a III No Si
91
Anexo A
Comentarios: (si el peligro proviene de la estructura del edifico o por la posible caída de objetos)
92
Anexo A
2. Nivel de daño
2.1 Nivel de daño de la estructura completa a partir de la observación
Colapso, colapso parcial o inclinación observable
[ ] Sí (Ir a 2.3, saltar los cálculos y marcar [colapso] [ ] No (Ir a 2.2)
2.2 Nivel de daño en fundaciones
(1) Asentamiento S=____m
(2) Inclinación ______ rad ______ rad _______rad
#1 Nivel de daño de las fundaciones a partir del asentamiento e inclinación (Ver tabla 1 y 2 y elegir)
[ ] Sin daño [ ] Leve [ ] Moderado [ ] Severo
93
Anexo A
DC clase de daño Σ
3. Otros daños
Comentarios
[ ] Piso / cubierta [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Aleros [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Escalera exterior [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Chimenea [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Pasillos de conexión [ ] No [ ] Si ________________________________
[ ] Otros [ ] No [ ] Si ________________________________
Inclinación
94
Anexo A
95
Anexo B
(3.3)
Donde
• : Factor de reducción del índice . Tiene en cuenta el efecto que produce
en la respuesta la discontinuidad de la rigidez en altura, la excentricidad de la
distribución de rigidez en planta y la irregularidad o la complejidad de la
configuración estructural.
• : Factor de reducción que tiene en cuenta el grado de deterioro de la
estructura debido al envejecimiento de los materiales.
En las secciones siguientes se presentan los fundamentos del índice estructural básico
de capacidad sísmica y la determinación de todas las variables del índice según
los tres niveles de procedimiento desarrollados en la Standart.
Una estructura puede resistir acciones sísmicas severas sin llegar al colapso si posee
suficiente resistencia a cargas horizontales, o si posee una resistencia limitada a cargas
horizontales y es a su vez lo suficientemente dúctil. Mientras la máxima demanda no
exceda su capacidad sísmica límite, ambas serán capaces de soportar sismos severos.
97
Anexo B
Ce
Fuerza Lateral
Cy
δy δmax
Desplazamiento Lateral
Esa relación puede ser reescrita para expresar el coeficiente de corte basal en función
de como:
98
Anexo B
(B.5)
C1+α C2
Índice de resistencia C
C1
C2
α C2
F1 F2
Índice de ductilidad F
(B.6)
(B.7)
Donde:
(B.8)
99
Anexo B
La ecuación (B.6) debe ser usada por ejemplo cuando la falla de una columna frágil
produce pérdida de la capacidad para soportar cargas verticales, y esas cargas no pueden
ser transferidas a otros miembros dúctiles cercanos que las soporten mientras éstos
desarrollan toda su capacidad de deformación. En ese caso los elementos verticales son
definidos como “elementos críticos”.
El mismo concepto desarrollado en esta sección puede ser empleado para determinar
en estructuras con más de dos elementos típicos.
Para un sistema con varios grados de libertad, el índice estructural básico debe ser
evaluado en cada piso. El índice de resistencia del nivel se define como la
resistencia a corte del piso dividida por el peso total de la estructura por encima del
nivel de análisis. El índice estructural básico del nivel se puede determinar a partir
de la comparación del sistema de varios grados de libertad con el de un sistema de un
grado de libertad equivalente como se explica a continuación.
(B.9)
(B.10)
El corte en el nivel es la suma de todas las fuerzas horizontales por encima del nivel:
∑ ∑ (B.11)
100
Anexo B
∑
∑ ∑
(B.12)
(B.13)
Remplazando la ecuación (B.13) en la ecuación (B.12) se obtiene:
∑
∑
(B.14)
∑
∑
(B.15)
Si se supone que el vector de forma tiene una forma lineal para el modo fundamental de
vibración de la estructura y que la altura entre pisos y la masa son constantes para cada
piso, el índice de piso responde a la ecuación (B.16).
(B.16)
En la Standard [9] se adopta una expresión para el índice de piso más conservadora para
la evaluación de la vulnerabilidad sísmica, que tiene en cuenta la contribución de modos
más altos de vibración en los pisos superiores.
(B.17)
101
Anexo B
(B.18)
El primer nivel de evaluación pretende identificar los edificios que tienen suficiente
resistencia a acciones sísmicas. A partir de 1950 los edificios en Japón fueron diseñados
por tensiones admisibles con un coeficiente sísmico constante de 0.2. La resistencia a
compresión admisible del hormigón, usada en el diseño de elementos flexionados era
igual a dos tercios de la resistencia a compresión del hormigón, y la tensión admisible
del acero era igual a la tensión de fluencia. En la evaluación de la resistencia al corte no
se tenía en cuenta la contribución de la armadura transversal, y se consideraba que todo
el esfuerzo de corte debía ser resistido por la sección de hormigón, con una tensión de
corte admisible de 0.75 0.015 , donde es la resistencia a compresión del
hormigón. Para satisfacer las fuerzas sísmicas de diseño grandes, y las bajas tensiones
de corte admisibles, los edificios japoneses fueron provistos de columnas y muros de
gran sección. Al mismo tiempo se hizo énfasis en la importancia de los muros en el
diseño, y por lo tanto se usaron en cantidad siempre que fuera posible. Por lo tanto, los
edificios diseñados con el código antiguo, tienen mayor resistencia que la requerida por
el código actual. Este nivel de procedimiento pretende identificar esos edificios
mediante un cálculo sencillo.
102
Anexo B
El índice de resistencia de cada piso , para cada grupo ( 1 para columnas cortas,
2 para muros y 3 para columnas) se determina por separado como:
(B.19)
/
(B.20)
/
(B.21)
/
Donde:
103
Anexo B
Las columnas cortas fallan por corte de modo frágil, por lo tanto se adopta un índice de
ductilidad 0.8. En el momento que la columna corta falla, se supone que los muros
y el resto de las columnas desarrollaron el 70% 0.7 y 50% 0.5 de su
resistencia respectivamente. Por lo tanto el índice estructural básico del piso se
determina según la ecuación (B.22) cuando la falla es debido a las columnas cortas.
1.0 (B.24)
104
Anexo B
Para determinar a qué grupo pertenece cada elemento en análisis, se debe calcular su
resistencia última a corte , así como el corte correspondiente a la capacidad última
por flexión y comparar ambos valores. Tanto la resistencia última a corte como
a flexión se deben calcular usando ecuaciones adecuadas que tengan en cuenta la
geometría, cuantía de armadura longitudinal y transversal, resistencia a compresión del
hormigón y nivel de esfuerzo axial del elemento. En la referencia [32] se presentan
distintas ecuaciones con ese fin.
∑
∑
(B.25)
Donde:
∑ Suma total de la resistencia a corte en la capacidad última de los elementos
verticales pertenecientes al grupo
∑ Peso total de la parte del edificio que está sobre el nivel del entrepiso en
estudio; incluye las cargas vivas consideradas en caso de sismo.
Para cada grupo se adopta el índice de ductilidad de la Tabla B.1, en función del
modo de falla.
Tabla B.1 Índice de ductilidad
Modo de falla Índice de ductilidad
Columnas flexionadas 1.27 – 3.2
Muros flexionados 1.0 – 2.0
Columnas a corte 1.0
Muros a corte 1.0
Columnas cortas 0.8
105
Anexo B
(B.26)
.
El índice estructural básico de capacidad sísmica del piso se adopta igual al mayor
obtenido con las ecuaciones (B.27) y (B.28).
α α (B.27)
(B.28)
Donde es la relación entre el corte de los elementos del grupo 2 o 3, cuando los
elementos del grupo 1 fallan, y la resistencia a corte de éstos últimos. Los valores de
se adoptan basados en ensayos experimentales de elementos de hormigón típicos.
0.7 y 0.5 cuando se tienen en cuenta las columnas cortas, y 1,
0.7 cuando no se tienen en cuenta. Si existen columnas cortas en un piso, se debe
evaluar con las ecuaciones (B.27) y (B.28) sin tener en cuenta las columnas cortas, y
la ecuación (B.27) teniendo en cuenta las columnas cortas, luego se adopta el mayor de
los valores obtenidos para .
106
Anexo B
Una estructura que puede desarrollar fluencia en los extremos de viga disipa energía y
puede alcanzar grandes ductilidades. Las fundaciones de los muro pueden levantarse
debido al cambio de dirección de la acción sísmica antes de que se produzca la fluencia
por flexión en el muro. Ese comportamiento se toma en cuenta en el procedimiento de
evaluación de tercer nivel agregando tres tipos adicionales de elementos a los cinco
grupos definidos en el procedimiento de segundo nivel. Estos son:
• Pórticos dúctiles (columnas conectadas a vigas dúctiles)
• Pórticos no dúctiles (columnas conectadas a vigas cuya falla es por corte)
• Muros con levantamiento de su base
El índice de ductilidad para estos grupos es 3.0 para pórticos dúctiles, 1.5 para pórticos
no dúctiles, y 3.0 para muros con levantamiento de su base. Para los grupos definidos
en el segundo nivel de procedimiento se adoptan los mismos índices de ductilidad.
La resistencia a corte y a flexión de todos los elementos debe ser calculada para
identificar su modo de falla. En el procedimiento de tercer nivel se realiza un análisis no
lineal monotónico con incremento de carga para estimar el estado último de la
estructura e identificar la fluencia por flexión y la falla por corte. Para cada columna y
muro se selecciona un índice de ductilidad en función de su modo de falla o del de las
vigas a las que se conectan. El índice estructural básico de capacidad sísmica de
cada piso se evalúa para cada grupo de elementos representativos a partir del corte
resistido por los elementos verticales cuando se forma el mecanismo de colapso. La
determinación de se hace con las ecuaciones (B.27) y (B.28) igual que en el segundo
nivel de procedimiento.
107
Anexo C
Las galgas que se colocan sobre las barras de acero son muy sensibles a cualquier factor
externo, es por ello que deben colocarse con el mayor cuidado posible. A continuación
se describe los pasos seguidos en la colocación de las galgas.
109
Anexo C
a)
b)
c)
d)
e)
Figura C.1 Colocación de galgas extensométricas
110
Anexo C
Una vez posicionada la armadura dentro del encofrado, los cables de las barras
superiores se sacaron por la parte superior, y los cables de las barras inferiores se
sacaron por orificios intencionalmente dejados en el encofrado. Para evitar la salida del
hormigón se selló el espacio sobrante con masilla.
Para asegurar que la rigidez del apoyo metálico sea suficientemente alta respecto a la
rigidez del elemento de hormigón a ensayar, se calcularon ambas rigideces de forma
simplificada y se determinó su relación.
La rigidez elástica de una viga simplemente apoyada con una carga puntual en el centro
del tramo puede determinarse según la Ecuación (C.1)
(C.1)
Por lo tanto:
Donde:
111
Anexo C
La mayoría de las probetas fueron ensayadas la semana previa al ensayo del espécimen.
Los resultados obtenidos para la resistencia a compresión se presentan en la Tabla C.2.
112
Anexo C
20
18
16
14
12
Tensión [MPa] 10
8
6
4
Probeta 7
2
Adoptada
0
0 0.0001 0.0002 0.0003 0.0004 0.0005 0.0006
Deformación []
20
18
16
14
12
Tensión [MPa]
10
8
6
4
Probeta 8
2
Adoptada
0
0 0.0001 0.0002 0.0003 0.0004 0.0005 0.0006
Deformación []
20
18
16
14
12
Tensión [MPa]
10
8
6
4
Probeta 9
2
Adoptada
0
0 0.0001 0.0002 0.0003 0.0004 0.0005 0.0006
Deformación []
113
Anexo C
En la Figura C.3 se muestran dos fotos del ensayo de la viga Rilem, sin los intrumentos
de medición y con los mismos respectivamente. En la Figura C.4 se presentan las
curvas carga – desplazamiento obtenidas para cada viga.
25
Probeta 1
20 Probeta 2
Probeta 3
Carga [kN]
15
10
0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2
Flecha [mm]
Se ensayaron cinco barras 12 con control de carga. Se usaron dos sistemas diferentes
de medición de las deformaciones. El primero fue un LVDT 1 (rango 25 a
25 , posición: mínima 215 , máxima 280 ) que permitió registrar hasta
deformaciones del 10%, y el segundo LVDT 2 (LVDT Instron, longitud de base
200 , rango 4 ), que solo permitió medir deformaciones en la parte elástica del
ensayo. De las cinco barras ensayadas, tres fueron ensayadas con una variación de carga
creciente en el tiempo, y las dos restantes fueron sometidas a ciclos de carga y descarga
para estudiar el endurecimiento del acero. En la Tabla C.4 se resume el tipo de ensayo
114
Anexo C
Barra4
400 LVDT 1
350
300
250
200
150
100
50
0
0.00 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05 0.06 0.07 0.08 0.09 0.10
Deformación []
115
Anexo C
400
350
300
250
200
150
100
50
0
0.00 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05 0.06 0.07 0.08 0.09 0.10
Deformación []
En la Tabla C.5 se presenta el resumen de los parámetros obtenidos según las curvas
de ensayo. El módulo de elasticidad se calculó como la pendiente de una recta de
aproximación que se superpuso con cada una de las curvas.
116
Anexo C
5 52.5
1_1
2_1
3_1
3_2
4_1
4_2
5_1
5_2
6_1
6_2
4 42
7_1
7_2
Ductilidad de Desplazamiento
3 31.5
Desplazamientos [mm]
2 21
[μ = δmáx / δy]
1 10.5
0 0
-1 -10.5
-2 -21
-3 -31.5
-4 -42
-5 -52.5
Ciclos
A1
50
A1 sup 1_1
40 A1 sup 2_1
30 A1 sup 3_1
A1 sup 3_2
20
Carga [kN]
10
0
1
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10
0
5
-5
-10
-20
-30
-40
-50
Deformación [1x10-4]
117
Anexo C
A4
50
A4 sup 1_1
40
A4 sup 2_1
30
A4 sup 3_1
20 A4 sup 3_2
Carga [kN]
10
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10
0
5
-5
-10
-20
-30
-40 4
-50
Deformación [1x10-4]
A2
50
A2 sup 1_1
40 A2 sup 2_1
30 A2 sup 3_1
A2 sup 3_2
20
A2 sup 4_1
10
Carga [kN]
A2 sup 4_2
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10
0
5
-5
-10 2
-20
-30
-40
-50
Deformación [1x10-4]
A5
50
A5 sup 1_1
40 A5 sup 2_1
30 A5 sup 3_1
A5 sup 3_2
20
A5 sup 4_1
Carga [kN]
10 A5 sup 4_2
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10
0
5
-5
-10
-20
-30
-40
5
-50
Deformación [1x10-6]
118
Anexo C
A3
50
A3 sup 1_1
40 A3 sup 2_1
30 A3 sup 3_1
A3 sup 3_2
20
A3 sup 4_1
10 A3 sup 4_2
Carga [kN]
0 A3 sup 5_1
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10
0
5
-5
‐10 3
‐20
‐30
‐40
‐50
Deformación [1x10-4]
A6
50
A6 sup 1_1
40 A6 sup 2_1
A6 sup 3_1
30
A6 sup 3_2
20 A6 sup 4_1
A6 sup 4_2
Carga [kN]
10
A6 sup 5_1
0
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
-25
-20
-15
-10
0
5
-5
-10
-20
-30
-40
6
-50
Deformación [1x10-4]
119
Anexo C
1 2
120
Bibliografía
BIBLIOGRAFIA
121
Bibliografía
122
Bibliografía
123