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Cuerpo y Cognición en Psicología

Fenomenología del Cuerpo

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ID: 10.33881/[Link].

13101

Reflexión/Discusión | Reflection

Cuerpo,
Fenomenología
y Desarrollo
Body, Phenomenology and Development

Daniel Eduardo Chaves Peña


Jaime Yáñez-Canal
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13 #1 ene

Revista Iberoamericana de

131 Psicología
| 13 Años
Volumen

ISSN-l:
2027-1786 | e-ISSN: 2500-6517
Publicación Cuatrimestral
Revista Iberoamericana de

Psicología
ISSN-l:
2027-1786 | e-ISSN: 2500-6517
Publicación Cuatrimestral

ID: 10.33881/[Link].13101

Resumen Abstract
En el contexto de la psicología del desarrollo, el Specifically, in the context of developmental
tema del cuerpo ha ocupado un lugar central psychology, the body occupies a central
en las discusiones. En algunas posiciones este place in explanations of cognitive
Title: Body, Phenomenology and
Development concepto ocupa un lugar secundario, mientras structuring. In Piaget’s theory, sensorimotor
que en otros asume un papel protagónico accomplishments in childhood constitute
en la explicación de la cognición. Luego de the cornerstone of more complex forms of
Título: Cuerpo, Fenomenología y Desarrollo realizar un examen crítico de las suposiciones cognition such as representation or abstract
que en las teorías del desarrollo psicológico thinking. After a critical examination of
Alt Title / Título alternativo: vinculan el cuerpo y la cognición, se aboga some of the assumptions that link body and
por una vía desde la cual es posible repensar cognition, which lead to a misunderstanding
[en]: Body, Phenomenology and las discusiones contemporáneas acerca del of this relationship, we advocate for a
Development
desarrollo psicológico y la naturaleza de phenomenological approach of the body that
[es]: Cuerpo, Fenomenología y Desarrollo la experiencia consciente. Se propone una lets us rethink the connection with cognition,
visión del desarrollo cognitivo enraizada en including central aspects of contemporary
Author (s) / Autor (es): la fenomenología y que retoma discusiones discussions concerning the nature of conscious
contemporáneas de la psicología cognitiva y la experience.
Chaves Peña & Yáñez-Canal
filosofía de la mente.

Keywords / Palabras Clave:


[en]: Body and Mind, Perception,
Representation, Phenomenology
[es]: Cuerpo, Percepción, Representación,
Citar como:
Fenomenología
Chaves Peña, D. E. & Yáñez-Canal, J. (2020). Cuerpo, Fenomenología y Desarrollo. Revista
Submited: 2019-07-30 Iberoamericana de Psicología, 13 (1), 1-12. Obtenido de: [Link]
article/view/1667
Acepted: 2020-03-06

Daniel Eduardo Chaves Peña, MA Psi Jaime Yáñez-Canal, Pdoc Psi

Research ID: [Link] Source | Filiacion:


ORCID: [Link] Universidad Nacional de Colombia

Source | Filiacion: BIO:


Instituto Caro y Cuervo Dr en Filosofía, Psicólogo, Docente investigador. Con interereses de trabajo en
desarrollo moral y ciencia cognitiva
BIO:
Ha participado en proyectos de investigación en el ámbito de las ciencias cogni- City | Ciudad:
tivas donde se articula la percepción, la consciencia y el desarrollo del lenguaje. Bogotá DC [co]
Actualmente su labor investigativa y docente se enfoca en el estudio de la interfaz
sintaxis-semántica. e-mail:
jyanezc@[Link]
City | Ciudad:
Bogotá DC [co]

e-mail:
[Link]@[Link]

2
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Se autoriza cualquier tipo de reproducción y sus diferentes usos, siempre y cuando se preserve la integridad del contenido y se cite la fuente.
Revista Iberoamericana de Psicología
Cuerpo, Fenomenología
y Desarrollo
Body, Phenomenology and Development

Daniel Eduardo Chaves Peña


Jaime Yáñez-Canal

ISSN-L: 2027-1786
Introducción
En la ciencia cognitiva contemporánea el cuerpo empieza a ocupar
un lugar central. Después de décadas de no ser tenido en cuenta en
las investigaciones sobre como los sujetos conocen el mundo o se
desenvuelven en él, el cuerpo se ha convertido en protagonista. La
cognición corporizada nos muestra como nuestro cuerpo funciona
como una unidad que posibilita el actuar coherente de los sujetos y
como la fuente sobre la que se basan los pensamientos más complejos.

Las vías investigativas de la cognición corporizada son múltiples


y una de ellas, relacionada con la psicología del desarrollo, es la que
queremos presentar en este artículo. La psicología del desarrollo
ha vuelto a presentar en el centro de los debates el papel del cuerpo
en la determinación de las conductas y en la explicación del cambio.
Pero el cuerpo en las discusiones más recientes se entiende de una
manera novedosa: La sensación propioceptiva, la integración sensorial
y la unidad de sí mismo son las categorías propuestas para entender el
desarrollo y las razones del cambio.

La experiencia continua de ser el mismo independientemente del


3
lugar donde me encuentre o de la conducta que exhiba, así como la
sensación constante de mi cuerpo como una unidad, son parte de los
supuestos que, retomados de la fenomenología, permiten entender
que el niño llega al mundo con un repertorio que le posibilita integrar su
experiencia.
Cuerpo, Fenomenología y Desarrollo

Esta discusión que se presentó en las primeras décadas de la psi- Esta noción de progreso, en su versión psicológica, establecía una
cología del desarrollo entre Merleau-Ponty (1957; 1984) Husserl (1986; sola vía para mayores abstracciones, una vía para alcanzar al final del
2005),Piaget (1979; 1987; 2007), Wallon (1949/1982) y otros pioneros de desarrollo la universalidad, la autonomía, el manejo de principios y el
esta rama psicológica ha vuelto a revivir en la investigación reciente. En conocimiento científico (Piaget, 1987; Vygotsky, 1934 /1964). Todos es-
nuestro artículo presentaremos como estas conceptualizaciones po- tos logros se acompañaban de una radical separación del cuerpo, al
sibilitan nuevos derroteros investigativos y ayudan a resolver algunos que se entendía como una dimensión que ataba al individuo a sus de-
problemas centrales en el estudio del desarrollo infantil. Las razones seos, y a los caprichosos vaivenes de lo incierto (Piaget, 1987; Vygotsky,
del cambio, las determinaciones biológicas que posibilitan el desarro- 1934 /1964).
llo motor y la integración de las sensaciones, además de la unidad cor-
poral, son algunos de los puntos que abordaremos en este texto espe- Además de que el cuerpo y sus manifestaciones eran
rando que el lector pueda identificar nuevas posibilidades heurísticas entendidas, por las perspectivas tradicionales del desa-
en el estudio del desarrollo y de la cognición en general. rrollo (Vuyk, 1984), como reacciones vinculadas de manera
estrecha a los estímulos y eventos del presente, estas reac-
ciones sensorimotrices eran analizadas como reacciones
similares a las que pueden presentarse cuando se observa
El cuerpo en la las interacciones entre objetos físicos. Los cuerpos eran
descritos como la manifestación de una serie de conductas,

psicología del o acciones en relación con objetos externos. El cuerpo era


entendido según un conjunto de acciones que mostraban

desarrollo alguna forma de organización para dar cuenta de las


demandas del ambiente (Piaget, 2007; Werner, 1940/1965).
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Esta visión del cuerpo desde una perspectiva de tercera


En la tradición occidental las dicotomías han dominado la concep- persona tenía algunas dificultades para dar cuenta de
tualización sobre lo humano. Cuerpo-mente, emoción-razón, concre- las maneras en como las acciones se iban coordinando y
to-abstracto, primitivo-civilizado son algunas de las formas en que los como de ellas habría de generarse la acción intencional2.
pares dicotómicos se han expresado, siendo entendido el primer térmi- Pero veamos con algo más de detalle esta caracterización
no de los pares señalados una forma restrictiva del actuar humano y en de lo sensoriomotoriz y cómo la noción de acción, en estas
algunos casos hasta un obstáculo. Estas dicotomías se han expresado primeras conceptualizaciones de la psicología, presenta
desde abordajes tanto sincrónicos1 como diacrónicos. Desde los abor- algunas dificultades al postularla como el factor causal del
dajes diacrónicos el cuerpo, y sus pares asociados de emoción-con- desarrollo o de formas cognitivas más complejas.
Revista Iberoamericana de Psicología

creto, primitivo, etc., se ven como estadios previos, vestigios que han
Lo que podría corresponder a descripciones comportamentales
sido superados, o dimensiones que desde el fondo del actuar humano
diferentes se convirtió en factores causales por una serie de supuestos
nos recuerdan una naturaleza animal, salvaje que es preciso dominar o
no necesariamente acertados. Partiendo de las diferencias entre dos
descalificar en la explicación del comportamiento humano.
procesos en momentos diferentes en el desarrollo y por la observa-
En la mayor parte de la historia de la psicología este proceso pue- ción de una progresiva coordinación sensoriomotora se postulaba en
de contemplarse de manera bastante clara. Ilustremos esta idea tra- la teoría de Piaget, por ejemplo, un oscuro mecanismo de organización
yendo a colación unos cuantos argumentos centrales de algunas de de las acciones como factor causal. La acción era no solo el indicador
las posturas pioneras al interior del campo psicológico. Por ejemplo, comportamental para ver el nivel del desarrollo de los niños peque-
en la psicología del desarrollo, autores como Piaget (1979; 1987; 2007), ños, sino también era el mecanismo causal que podría dar cuenta de
Vigotsky (1934 /1964), Wallon (1949/1982), Werner (1940/1965), Köhler cómo los diferentes esquemas, o cadenas de comportamiento se iban
(1967) hablaron del desarrollo en términos de un proceso de desen- complejizando y adquiriendo formas de integración más complejas.
volvimiento cognitivo donde el cuerpo solo era el primer paso de un Esta progresiva coordinación entre modalidades sensoriales, junto con
proceso hacia la abstracción y la independización del espacio presente el desarrollo de la acción intencional nos daría la clave para entender
al que nos ataban los sentidos corporales. El periodo sensoriomotor, la cómo surgen algunos de los logros más importantes de las primeras
inteligencia de las situaciones, la inteligencia práctica, o terminologías etapas en el desarrollo, tales como la adquisición de habilidades lin-
similares, eran utilizadas para establecer un periodo que nos aseme- güísticas, la constitución del espacio perceptual, el manejo de la pers-
ISSN-L: 2027-1786

jaba a un pensamiento animal, incapaz de establecer distancias con pectiva, el desarrollo de las comprensiones de las leyes causales de la
el espacio presente. Si bien, en estas perspectivas esas primeras fases física intuitiva y el surgimiento de los primeros vestigios de la represen-
eran consideradas como las bases y orígenes de todo pensamiento y tación (Piaget, 1979; 1987; Gallagher, 2005).
de todo conocimiento del mundo, se convierten en residuos sin parti-
Esta coordinación solo podría comenzar a tomar lugar a partir de
cipación relevante en los estadios más avanzados.
los 8 o 9 meses de edad, cuando el niño es capaz de coordinar sus
1 Las dicotomías señaladas tuvieron dos momentos esenciales en las teorías primeras acciones dirigidas a fines particulares. Antes de esta etapa,
cognitivas y del desarrollo. Inicialmente bajo la noción de progreso, que fue esen- opina Piaget, es decir en los estadios I-II y III del periodo sensoriomotor
4 cial en la constitución de la modernidad, la antropología y la psicología establecían solo podemos encontrarnos con movimientos desconectados o con
una separación entre un pensamiento primitivo y civilizado. El niño, o los pueblos lo que el autor llamaba pseudo-imitaciones. La coordinación de mo-
no-occidentales eran descritos por ser más concretos, prelógicos, mágicos, ani- dalidades sensoriales y esquemas se logra por el ejercicio repetido de
mistas, etc. En los años 60, con el desarrollo de las perspectivas computacionales
de la cognición (y las perspectivas post y neo-piagetianas) la dicotomía se estab- acciones en contextos inmediatos. En la medida que el niño pequeño
leció entre las formas de conocimiento universales y los “contenidos” o tareas a las ejercita sus reflejos o iniciales esquemas de acción estos se habrán de
que se enfrentaban los sujetos. Los contenidos, o contextos, podrían ser variables ir coordinando para dar lugar a formas complejas de movimiento, de
y en algunos casos afectar el desempeño de determinadas formas cognitivas. De
esta manera los contenidos fueron las situaciones concretas a las que se enfrenta- 2 Para Piaget la acción intencional se relacionaba con la inteligencia sensoriomotriz, pro-
ban los sujetos. En nuestro texto nos concentraremos en las dimensiones diacróni- pia del estadio 4 del primer período del desarrollo. Identificaba esta intencionalidad como
cas o del desarrollo, por las implicaciones causales que tiene este abordaje. Para la búsqueda de un objeto específico en el mundo que llamara la atención del sujeto (Piaget,
una mayor clarificación de este debate ver Yáñez- Canal (2000). 1987).
Chaves Peña & Yáñez-Canal
conocimiento del mundo y de reconocimiento de sí mismo, condición plicación causal referida a eventos antecedentes se encuentra justifica-
indispensable para lograr la imitación de partes no visibles de su pro- da en la medida en que el tipo de análisis lo demanda de entrada. Esto
pio cuerpo. La imitación, es una manifestación más de la progresiva mismo, sin embargo, no puede ser aplicado a todos los fenómenos, o
coordinación de esquemas sensoriomotores. Ella es solo una expre- procesos humanos. Por ejemplo, el que me pare por el lado derecho
sión de esas estructuras totales con las que Piaget busca dar cuenta de mi cama, o que me desperece de ciertas maneras no determina el
de un desarrollo unificado de todas las formas cognitivas. El desarrollo que vaya a realizar determinadas imprudencias al salir a la calle, o co-
de la imitación corre paralelo al desarrollo de la inteligencia, al conoci- cine un insípido Omelette. A pesar de la simpleza del ejemplo, lo que
miento del espacio, del tiempo, la causalidad y los procesos represen- queremos resaltar en estas primeras líneas es que el que ciertas con-
tacionales. Todos estos procesos son logros tardíos en un desarrollo ductas, o pautas de interacción con el ambiente sean anteriores no las
orientado a la diferenciación, para una más adecuada integración, en- convierte en factores causales de las fases o manifestaciones compor-
tre el sujeto y el mundo externo (Piaget, 2007; 1979). Entre más pueda el tamentales aparecidas posteriormente. Analicemos este supuesto que
niño pequeño diferenciarse del mundo circundante más podrá actuar es esencial para la teoría del desarrollo psicológico.
sobre él, reconocer las leyes que lo rigen y reconocerse como un sujeto
que igualmente se somete a las mismas condiciones de los objetos con La coordinación sensoriomotora que es esencial para desenvol-
los que interactúa. verse y actuar en el mundo en todo el reino animal se convierte, de
manera sorprendente, en las perspectivas constructivistas, en un fac-
Este planteamiento, no obstante, puede ser susceptible a ciertos tor causal (Piaget, 1986). La corroboración del estado de indefensión
cuestionamientos. Abordemos algunos supuestos asociados a este del neonato y su incapacidad para desplazarse y coordinar una serie
planteamiento para volver más adelante al problema de la imitación. de movimientos, acaba presentándose como una novedad extrema en
Enumeremos algunos de estos supuestos de manera rápida para per- el mundo biológico (Piaget, 2004). Las limitaciones motrices serían una
mitirnos concentrar nuestra exposición, más adelante, en los puntos prueba de la total capacidad del ser humano para construir su mundo
esenciales de nuestra propuesta integradora. El primer supuesto es el y para operar de manera absolutamente libre. Debido a que se parte

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que establece que los procesos cognitivos operan bajo una estructura del supuesto que la indefensión del recién nacido es una prueba de
o forma organizadora universal (Piaget, 2004; 2007). Así como puede la total indeterminación biológica del ser humano, y de su compleja
ser problemático suponer que el desarrollo motor va aparejado con el capacidad para constituir su mundo, la acción adquiere una asociación
desarrollo cognitivo, es igualmente cuestionable suponer que el desa- con la antigua noción de voluntad y de autonomía. El ser humano es el
rrollo de las habilidades de manipulación de las cosas del mundo corre que determina las directrices de su desarrollo y las formas de su pro-
paralelo a las sensaciones de unidad, o de sí-mismo, o del reconoci- pio autocontrol. Pero, independientemente del aspecto valorativo que
miento de nosotros como agentes independientes. Las limitaciones tienen algunos conceptos científicos recurramos a nuevos argumen-
motoras del niño recién nacido y su posterior coordinación, condujo a tos para deslindar la idea de indefensión del neonato, de la noción de
Piaget a evaluar cuanto proceso psicológico fuera de su interés en tér- construcción, o de constitución de su mundo.

Revista Iberoamericana de Psicología


minos de acciones y desplazamientos particulares. Obviamente estas
restricciones metodológicas lo condujeron a formulaciones repetitivas Se sabe que en casi todas las especies animales las crías pueden
sobre las limitaciones de diferentes categorías cognitivas. Todo proce- ejercer una adecuada coordinación de sus acciones y pueden manejar
so habría de pasar por las mismas etapas, ya que la descripción del de alguna manera eficiente el espacio, la velocidad de los objetos, el
desarrollo sensoriomotor había establecido los marcos para contener tiempo en términos sensoriomotores, y algunas leyes de física intuiti-
todas las variedades comportamentales. Este supuesto ha sido cues- va (Bower, 1982; Baillargeon, 1986; 1987; Spelke E. S., 1990; Spelke &
tionado de muchas formas dentro de nuevas perspectivas que inten- Hermer, 1996). Posiblemente el amarrar a un insecto e impedir su mo-
tan abordar tareas y procesos más específicos (Chaves & Yáñez, 2018). vimiento conduzcan a una torpeza o inmovilidad de este organismo,
El desarrollo motor, el desarrollo del lenguaje, el conocimiento de las pero nadie se atrevería a argumentar que la acción es el aspecto que
leyes del mundo físico, el mundo social tiene vías de desarrollo inde- ha permitido construir su adecuado desempeño en el mundo. El que
pendientes que no pueden subsumirse bajo una noción tan imprecisa un ser humano tenga un yeso sobre su brazo, o sobre todo su cuerpo
como la estructura piagetiana. puede conducir a una atrofia muscular, pero esto no significa que el
que no sea capaz de mover sus brazos, o mantener el equilibrio, que
El segundo supuesto tiene que ver con su noción de explicación el sujeto ha perdido la noción de profundidad, de constancia de los
del cambio en el desarrollo (Piaget, 2007). Si las descripciones del de- objetos y otra serie de conocimientos propios de la física intuitiva. De
sarrollo sensoriomotor se establecen en términos de acciones particu- igual manera podemos pensar en los niños que nacen cuadripléjicos, o
lares que el niño puede realizar en diferentes momentos estas mismas con enormes limitaciones motoras y que sin embargo logran alcanzar
acciones se convierten en el factor explicativo del cambio. Las accio- los estadios que Piaget caracterizaba como logros del manejo espacial, ISSN-L: 2027-1786
nes sensoriomotrices se describen de acuerdo a su nivel de comple- temporal o causal sensoriomotoras (Vuyk, 1984).
jización, al igual que se postulan como factores causales para nuevas
y más complejas coordinaciones sensoriomotoras. Posiblemente en Ahora bien, aunque posiblemente el ser humano sea de los se-
muchos campos que estudian el cambio, los momentos antecedentes res más desvalidos del reino animal, de ello no se sigue que todo en
deben asumir un papel causal, pero esto demanda una serie de preci- la especie humana tenga que construirse independientemente de su
siones sobre el fenómeno a estudiar, o sobre el nivel de análisis que se larga historia evolutiva (Eibl- Eibesfeltd, 1987; Tooby & Cosmides, 2005;
Tomasello, 2014). Nadie supondría que los marsupiales, como el can-
quiere abordar (Chaves & Yáñez, 2018). Por ejemplo, no habría ninguna
guro, otra de las especies que engendran a sus crías en un estado bien
5
dificultad en aceptar que ciertos acontecimientos en la historia de un
país pueden explicar su situación actual y pueden ayudar a dar luces inmaduro, habrían de generar con sus acciones tan grácil movimiento
para entender particulares manifestaciones. En este caso no se niega que los miembros adultos pueden realizar. Las particularidades del de-
que la referencia a momentos anteriores es una condición ineludible sarrollo embriológico de las especies no deben llevar a concluir que
para dar cuenta de las características de los fenómenos actuales. De existen maneras diferentes de constituir el mundo y de establecer ade-
igual manera si vamos a ver el desarrollo de ciertos conocimientos, o cuadas formas de interacción con los eventos físicos. Todas las espe-
ciertas habilidades como el lenguaje, o la destreza para jugar fútbol, cies existentes sobre la tierra han contado con condiciones estables
sin ninguna duda las experiencias previas son necesarias para poder que han constituido la base sobre las que todas actúan. La gravedad,
alcanzar cierto nivel de logro. Podría decirse en estos casos que una ex- las acciones necesarias para orientarse en el espacio, para prever de
Cuerpo, Fenomenología y Desarrollo

alguna manera el orden de los acontecimientos, para anticiparse so- nos referimos necesariamente a que estos deban ser formulados de
bre eventos causales y a los efectos de sus acciones, son prerrequisi- manera explícita por el sujeto. Un animal emigra, escoge la pareja con
tos mínimos para el desarrollo y supervivencia de toda especie. El su- que aparearse, o la presa que puede cazar de manera activa, sin que se
puesto sobre el que reposa la etología, la biología evolutiva y de alguna tenga que suponer que en estos seres haya un proceso explícito para la
manera algunas perspectivas psicológicas (Lorenz, 1972; Piaget, 1979; formulación de los planes o metas que dirijan su acción.
Tinbergen, 1990) de que los animales inferiores están dominados por
el instinto y los superiores por su inteligencia y su progresiva capacidad Con estos ejemplos podemos volver a las descripciones de Piaget
de alterar el ambiente, no puede conducir a concluir que los esquemas sobre el sensoriomotriz. El niño en el primer estadio del sensoriomo-
de acción determinan unos mundos con posibilidades variables y sin triz sólo posee una serie de reflejos independientes que funcionan de
restricciones. manera descoordinada (Piaget, 2007). El reflejo de succión se activa en
el niño si algo es colocado en su boca. Igual sucede con el reflejo de
El que el niño en sus primeras fases de desarrollo tenga una noto- prensión, cuando al niño se le coloca algo sobre su mano. A medida
ria inhabilidad motriz y que progresivamente esta vaya mejorando no que el sujeto actúa y ejercita sus reflejos, estos empiezan a coordinar-
puede explicarse por una construcción del mundo, ni que la acción in- se, dice nuevamente Piaget. Pero podemos preguntarnos si el chupar
dividual sea la causante de esta transformación. De este modo vincula- y el coger tienen algún vínculo claro que los lleve a asociarse para que
mos una idea adicional a lo ya planteado. Por un lado, las limitaciones, el sujeto pueda coordinar sus acciones (Chaves & Yáñez, 2018). En el
o la incapacidad motora del niño no nos deben llevar necesariamente mejor de los casos podríamos decir que el sujeto se volvería un experto
a concluir que el mundo es caótico y el niño tiene que construirlo y en el acto de succionar o de apretar fuerte algún objeto, pero nada en
elaborar esquemas para relacionarse con él. A lo sumo, el niño tiene esos reflejos muestran que ellos deberían integrarse para generar los
que alcanzar un mayor control de su acción, sin que esto signifique que esquemas móviles o las reacciones circulares primarias, u otras formas
está construyendo su mundo, ni que este que habrá de someterse a su de coordinación sensoriomotriz. El describir dos momentos del desa-
muy rica capacidad de creación. El mundo físico, donde se instala su rrollo consecutivos no implica que el anterior sea la causa o el que una
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cuerpo, es el espacio donde el sujeto habrá de moverse y es el que im- conducta repetitiva sea la generadora de la subsiguiente.
pone las condiciones, desde el mismo momento de su nacimiento, así
como las ha impuesto a todas las formas vivientes (Tooby & Cosmides, A pesar de que Piaget le otorga todo el papel causal del desarrollo
2005). a la acción presupone algún tipo de intencionalidad inicial en el niño
recién nacido para poder lograr una progresiva integración de los re-
Así pues, el poder causal de la acción en Piaget, y los pioneros de flejos independientes. La integración del esquema de prensión con la
la psicología, así como en las perspectivas desde los sistemas dinámi- acción de halar un objeto y llevarlo a la boca supone, en la teoría de
cos está sobredimensionada (Thelen & Smith, 1994; Thelen, Schöner, Piaget, una intención previa del niño de querer chupar o comer3. De la
Scheier, & Smith, 2001; Thelen E. , 2008).La acción en estas teorías sería misma manera, el que el niño logre clasificar los objetos en los que son
Revista Iberoamericana de Psicología

la causante de que los diferentes esquemas se integren y que el sujeto para chupar y halar, demanda un propósito inicial de ejercitar los es-
pueda establecer las características de los objetos sobre los que pro- quemas de halar y de chupar.
gresivamente va aplicando formas de conocimiento más abstractas.
Pero este poder dado a la acción necesita algunas precisiones. Igualmente, las dificultades explicativas de Piaget sobre el desa-
rrollo se hacen más evidentes si pensamos en algunos casos que mos-
Imaginemos que un neandertal, o un ser prehistórico con muy trarían ciertas limitaciones en el movimiento corporal. Nos referire-
pocas habilidades cognitivas, y que no ha logrado el desarrollo de nin- mos nuevamente al desarrollo del niño parapléjico para preguntarnos
guna clase de herramienta, se encuentra por primera vez con un arco cómo explicaría el maestro de Ginebra este caso cuando en este niño
y una flecha. El sujeto puede utilizar su nuevo hallazgo como juguete, no se puede observar ningún tipo de acción (Vuyk, 1984). Estos niños
o un souvenir sobre el que actúa durante buena parte del día. El sujeto que serían incapaces de coordinar sus esquemas de prensión y de suc-
puede mover de muchas formas el arco y la flecha y darle múltiples ción, o realizar algún movimiento corporal, pueden igualmente lograr
usos, sin que descubra la usual función que se le da a estos objetos. Di- un adecuado desarrollo cognitivo y entender y prever ciertos eventos
cho en otros términos, la acción repetitiva sobre los objetos no vuelve físicos. ¿Cómo un sujeto que no evidencia acciones puede lograr lo que
al hombre primitivo de nuestro experimento mental, ni un experto ca- se supone se construye por la acción del individuo sobre el mundo? O
zador ni un maestro en el arte de la Diana. Para volverse diestro con el ¿el concepto de acción es muy impreciso en la obra de Piaget, o supo-
arco y la flecha, ha de realizar acciones acordes con el uso del arco y la ne procesos organizadores previos para que la acción pueda estable-
flecha. Si una acción puede facilitar una destreza o una habilidad ma- cer ciertos vínculos entre los eventos?
ISSN-L: 2027-1786

nual, ello se debe a que esta acción se realiza, lo repetimos, de acuerdo


a un objetivo previo; es decir, que el sujeto posea un propósito o un Estos casos clínicos nos ofrecen argumentos adicionales para
plan para que pueda aprender de sus repetidos intentos. El propósito mostrar las imprecisiones piagetianas del concepto de acción y para
establece de alguna manera parámetros de adecuabilidad donde la cuestionar el papel causal que le otorga a ella. Si un sujeto cuadri-
práctica puede autocorregirse. Solo cuando se tiene determinada la pléjico no evidencia lo que Piaget incluye en su caracterización de lo
función del arco y la flecha el sujeto puede aprender a ordenar sus ac- sensoriomotriz y puede mostrar un adecuado desarrollo cognitivo
ciones y hacer cada vez más eficiente su actuar. El objetivo o el criterio (posiblemente más lento, pero los logros del sensoriomotriz son alcan-
de lo que sería un adecuado uso del arco y la flecha son los que esta- zados), el desarrollo debe explicarse de manera diferente. O la acción
6 blecen las maneras y las formas de evaluar la adecuabilidad de una ac- es innecesaria para dar cuenta del desarrollo, o el concepto de acción
ción y las correcciones que se deben llevar a cabo para hacer el desem-
peño cada vez más eficiente. La acción sin una intencionalidad, o sin un 3 Piaget (1987) establece unos aspectos funcionales para dar cuenta de cómo se va
logrando la integración de esquemas reflejos, para no postular una noción de intencionali-
marco donde adquieran sentido es tan solo movimiento desordenado dad desde el nacimiento (cosa que iría en contradicción con su propuesta constructivista).
que puede ser parte de un evento físico, pero no de un organismo con Estos aspectos funcionales son la asimilación funcional, la generalizadora y la organi-
formas de organización cognitiva y comportamental. Por supuesto, el zadora. Esta última es la que daría cuenta del proceso de integración de los esquemas
sensoriomotores. Esta asimilación organizadora es tan solo un nombre, antes que una
ejemplo del Neardental sirve para hacer énfasis en que toda acción explicación del proceso. Con otras palabras, el paso de un estadio donde los reflejos o
debe estar orientada por algunas formas de organización o unos pro- esquemas operan de manera independiente a una etapa donde estos están organizados se
pósitos particulares. Sin embargo, cuando hablamos de propósitos no explica porque hay una función (“organizadora”) que los organiza. La explicación causal del
cambio y del porque se integran las acciones es bastante confusa en la obra de Piaget.
Chaves Peña & Yáñez-Canal
debe remitirse a procesos diferentes a aquellos que tienen que ver con cia corpórea despliega formas coherentes de acción y sensibilidad, sin
el desplazamiento de un cuerpo observado por un investigador que tener que acudir a la representación explícita del mismo, y que más
lo aborda desde una perspectiva de tercera persona. Posiblemente el bien esta representación es posibilitada por las formas tácitas de la ex-
cuadripléjico no tenga sensaciones referidas a objetos externos, o no periencia corpórea.
evidencie una actividad motora visible, pero una sensación propiocep-
tiva y alguna sensación de unidad debe poseer para poder percibir el Por otro lado, hallamos las tesis del empirismo donde la unidad
mundo y vivirlo desde su propia perspectiva. Así solo logre controlar del cuerpo vivido se fragmenta en un conjunto de procesos lineales
los movimientos de su cara, el sujeto debe poseer una sensación de de estímulo-sensación. Suponen los empiristas que el mundo es algo
unidad que garantice la continuidad de su percepción. dado de antemano, y las sensaciones no son más que reacciones del
cuerpo a lo existente. A partir de ese supuesto, se concibe al cuerpo
Estas dificultades pueden resolverse si ampliamos el concepto de como un mosaico de sensaciones que, mediante procesos de asocia-
intencionalidad, o si establecemos alguna sensación de unidad pro- ción, representan un mundo externo ya dado. Las únicas posibilidades
pioceptiva en los niños recién nacidos. Este componente constitutivo otorgadas a los organismos son unos mecanismos universales de aso-
posibilita que el niño tenga un parámetro para integrar sus acciones y ciación y unos automáticos procesos de generalización. Como conse-
para que tenga un conocimiento básico de nociones de física intuitiva. cuencia de la atomización de las sensaciones, los empiristas cometen
Esta es la perspectiva que vamos a explorar a continuación. el error, dice Merleau-Ponty, de querer constituir la unidad del cuerpo
a partir de asociaciones contingentes de la experiencia, pasando por
alto que las sensaciones y los procesos asociativos solo pueden hacer

Fenomenología,
parte del cuerpo porque apelan a una forma de unidad que garantiza
la coherencia e integración de la experiencia5.

Experiencia Subjetiva y La idea que tiene Merleau-Ponty de la unidad dinámica del cuer-

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po vivido está fuertemente influida por la teoría de la Gestalt (Merleau-

Corporeidad Ponty, 1957; 1984; Köhler, 1959; (Wertheimer, 1991). En efecto, el con-
cepto de estructura le resulta bastante adecuado para superar la tesis
empirista de la composición aditiva de la totalidad a partir de átomos
Como señalamos en el apartado anterior el proceso de desarrollo no de sensación. La totalidad dinámica del cuerpo vivido precede y go-
puede verse como la integración de sensaciones independientes, ni la bierna la articulación de las partes. No obstante, Merleau-Ponty se
unidad de síntesis ha de concebirse como un producto de la acción separa de las caracterizaciones de los gestaltistas por encontrar en
sensoriomotora. Un cuerpo que no tiene un referente que haga propias ellas residuos de una concepción objetivista que oculta la dimensión
las sensaciones, o el propio movimiento, no puede unificar las accio- constitutiva del cuerpo. Para los teóricos de la Gestalt, el campo de

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nes ya que éstas no pueden operar sin un centro, ni sobre un sujeto experiencia se concibe como un campo de fuerzas objetivas en las que
que no las siente como propias. La unidad del cuerpo y de la identi- el cuerpo se inserta como un componente más de la estructura ob-
dad debe ser una condición para que las acciones sean realizadas jetiva. La concepción del concepto de estructura en la teoría de Mer-
por un agente y para que las sensaciones sean sentidas como propias leau-Ponty se caracteriza precisamente por situar la idea de un campo
(Bermudez, 1998). El cuerpo como unidad experiencial es el centro de unificado en el interior de la experiencia que tenemos de ser un cuerpo
las percepciones, es el punto desde donde parten todas las experien- (Merleau-Ponty, 1957; 1984). Aunque es viable alegar por la presencia
cias vividas como propias. Mi mano no está más cerca de mí, que mi constante del cuerpo en el proceder cognitivo y por acercarnos a su es-
pie, o que mi espalda, como pueden estar dos objetos colocados al tudio como el punto indexical cero, como el punto de anclaje de todo
frente. Mi mano, mi pie, mi espalda y todo mi cuerpo los siento como acto de percepción en el adulto, la pregunta central es cómo opera
una unidad constante, lo que me permite actuar de manera integrada. esta mirada subjetiva en el niño pequeño. Por un lado, en el adulto el
No necesito identificar una parte de mi cuerpo, como si lo hago con cuerpo se siente como una presencia constante que ubica mi mundo
un objeto externo, para que ésta se coordine con otras partes en pos experiencial como el centro de unión de las variadas experiencias; es
de un objetivo particular. La sensación de unidad hace que el cuerpo claro que esta aproximación en algunos casos se propone apareada
actúe de manera coordinada y esta unidad está presente en todo mo- con la posibilidad de dar cuenta de la experiencia, o por la posibilidad
mento. En ánimo de clarificar este proceso de unidad debemos hacer de tener una representación de mi propio cuerpo. Pero qué podríamos
un pequeño excurso sobre la fenomenología y sobre sus novedosas decir de un niño pequeño, que no puede dar cuenta de sus sensacio-
consideraciones de lo corporal. nes y que, no obstante, posee una sensación de unidad, como condi-
ción de su experiencia del mundo. Esta aproximación subjetiva de lo ISSN-L: 2027-1786
Con la obra de Merleau-Ponty (1984) podemos iniciar nuestra ex- sensoriomotor solo es posible si abordamos lo subjetivo desde lo pro-
posición sobre una nueva visión de la corporeidad. A fin de esclarecer pioceptivo y desde lo cinestésico. Aproximación que solo se ha hecho
la fenomenología del cuerpo vivido, Merleau-Ponty descarta dos tesis posible recientemente con Sheets-Johnstone, Husserl y otra serie de
contrapuestas que pasan por alto la dimensión constitutiva de la cor- autores, a los que vamos a referirnos a continuación.
poralidad por reducirlo a una forma objetiva. Tenemos por un lado,
el intelectualismo cuya tesis central se expresa de la siguiente mane-
ra: todo lo que existe tiene sentido porque puede ser objeto de una
consciencia que lo contempla; de este modo, la experiencia sensible
7
5 Sin ser parte de nuestro interés en este texto podemos señalar, guardando ciertas
del cuerpo se obvia a favor de lo único que tiene importancia para el diferencias conceptuales, que la obra de Piaget oscila de manera variable entre la posición
intelectualismo, esto es, ser el objeto de una representación para una empirista e intelectualista, sin lograr una integración. Cuando habla de que el conoci-
miento del mundo depende de unas estructuras cognitivas del sujeto, asume una posición
consciencia4. Los intelectualistas no tienen en cuenta que la experien- intelectualista (sin especificar las particularidades de cada período en este contexto). Pero
cuando trata de explicar el desarrollo y la aparición de nuevas formas de conocimien-
4 En este contexto entiéndase “consciencia” como la formulación explícita, o como el to, retoma las ideas empiristas, ya que al actuar sobre el mundo este último determina
conocimiento que puede llegar a ser verbalizado por el sujeto (Piaget, 1985). Es claro que las formas de integración. Los intentos de Piaget de formular una teoría integradora se
el concepto de consciencia en la fenomenología es más amplio que esta caracterización, expresan en cambios de perspectiva según esté hablando de mecanismos causales, o de
ya que incluye las formas de operar que no necesariamente pueden hacerse explícitas. Es capacidades cognitivas en un momento particular del desarrollo. Con otras palabras, habla
irrelevante referirnos a este concepto ya que en los contextos en que aparezca es claro el de manera diferente cuando aborda el desarrollo o los mecanismos causales, y cuando
sentido que se le estará dando. intenta describir las estructuras de conocimiento.
Cuerpo, Fenomenología y Desarrollo


Percepción y cer una unidad. El cuerpo, desde una perspectiva de primera persona,
debe poseer una sensación de unidad a pesar de que desde la mirada
neutral de un observador externo solo se perciban acciones indepen-
Corporeidad dientes.

Mi cuerpo me provee de una perspectiva en el mundo, y por tanto


El punto de partida para un análisis fenomenológico del cuerpo se en- no es un objeto sobre el cual tenga una perspectiva. En otras palabras,
cuentra en el papel constitutivo que cumple este en la configuración de la consciencia corporal en la percepción no es de ninguna manera un
los objetos y del espacio en el que se despliega el sujeto en cada acto tipo de consciencia objetual, sino más bien una forma de auto-cons-
de percepción. Aquí es importante notar dos elementos respecto de ciencia pre-reflexiva (Sartre, 2006). Si bien podemos percibir el cuerpo
la percepción: 1) los objetos intencionales de la experiencia perceptual como objeto (e.g., en un espejo), la auto-consciencia corporal es funda-
son objetos espacio-temporales públicos, y 2) tales objetos son siem- mentalmente una experiencia de sentir un cuerpo como propio y como
pre dados de manera parcial ya que nunca se presentan a sí mismos en un campo unificado de percepción y acción. Si se tratara de una forma
su totalidad. Si bien, sólo vemos el perfil de una cosa en un momento reflexiva de consciencia, entonces sería necesario un monitoreo conti-
dado, no percibimos las cosas como perfiles, pues de alguna manera nuo de la disposición del cuerpo y sus posibilidades de movimiento, lo
somos conscientes de los otros lados que no vemos directamente. No cual no ocurre salvo en condiciones patológicas (Gallagher, 2005). Es
percibimos las cosas de manera aislada; las vemos en contextos o si- cierto que podemos transitar a una forma de consciencia reflexiva en
tuaciones, en las cuales se relacionan sobre la base del mundo circun- la que el cuerpo se presenta como un objeto, pero esto no constituye
dante de múltiples maneras. Estas características invariantes de la per- el funcionamiento básico de la consciencia corporal en la percepción.
cepción presuponen lo que los fenomenólogos llaman el cuerpo vivido
(Gallagher, 2005; Merleau-Ponty, 1984). Las cosas se sitúan en el campo En las teorías de la cognición corporeizada (Varela, Thompson, &
de percepción en virtud de la orientación que tienen respecto de nues- Rosch, 1992; Gallagher, 2005; Nöe, 2004; Wilson, 2002), se enfatizan al-
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tros cuerpos que perciben y se mueven (Gallagher, 2005; Gallagher & gunos de estos aspectos constitutivos de la experiencia corporal para
Zahavi, 2008). la cognición en general. Sin embargo, este énfasis suele quedarse corto
a la hora de ubicar la consciencia corporal y el cambio epistemológi-
Si algo aparece desde una perspectiva, entonces el sujeto a quien co que ella trae consigo en la concepción de la cognición. De acuerdo
se le aparece debe estar espacialmente relacionado con ello. Estar es- a Sheets-Johnstone (1999), poner de relieve las regularidades senso-
pacialmente relacionado con algo requiere que la subjetividad sea cor- rio-motoras del organismo en su entorno (Nöe, 2004) o las constric-
poreizada. Decir que percibimos sólo un perfil en un momento dado ciones del entorno en las posibilidades cognitivas de los organismos
(percibimos la cara de un escritorio) mientras somos conscientes de (Wilson, 2002), no implica que la perspectiva de primera persona reci-
los otros perfiles posibles (sabemos que el escritorio tiene un respal- ba la importancia requerida, pues dentro de estos planteamientos es
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do, u otras características tridimensionales que no percibimos direc- fácil recaer en versiones neoconductistas que sólo subrayan el aspecto
tamente), significa que cualquier perfil que percibimos apunta más relacional del cuerpo y el mundo en la configuración de la regularidad
allá de sí mismo hacia perfiles posibles; con cada secuencia de perfiles del comportamiento. Lo que se requiere, entonces, es tomar en serio
de un mismo objeto se halla el cuerpo vivido en tanto punto cero o las ideas de la fenomenología del cuerpo, tal y como fueron planteadas
indexical absoluto, en relación al cual todo objeto se manifiesta con por Husserl y Merlau-Ponty. Por tanto, adoptar el carácter central de la
una cierta orientación. El cuerpo vivido no es co-aprehendido como un experiencia corporal requiere plantearse la siguiente pregunta acerca
objeto intencional, como un ‘yo pienso’ explícito, sino más bien como de la cinestesia ¿Es plausible plantear que la consciencia cinestésica
un “yo puedo” implícito de movimiento y percepción (Husserl, 2005). sea la matriz constitutiva tanto del cuerpo como unidad experiencial
A esta unidad de afección y movimiento Husserl (2005) la denomina como del mundo en tanto posibilidad de movimiento? Un primer obs-
‘cinestesia’, que etimológicamente se traduce como la sensación del táculo a esta tesis radica en el hecho de que la percepción impone de
movimiento. manera instantánea estructuras en el campo perceptivo. Es el carácter
inmediato y estático de esta estructuración en la percepción lo que
Una de las principales funciones que cumplen las cinestesias, se
llevaría a pensar que la consciencia del movimiento no cumple nece-
refiere a la constitución del sentido tanto de los objetos como del espa-
sariamente un papel constituyente. Sería necesario mostrar que las es-
cio de percepción. Las apariencias en perspectiva del objeto guardan
tructuras que organizan los múltiples campos de experiencia remiten
una relación estructural con las situaciones cinestésicas del cuerpo.
en última instancia a las formas de síntesis que han sido sedimentadas
Percibir un objeto desde cierta perspectiva, implica ser consciente de
por la consciencia cinestésica, o bien que aquello que presenta una
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manera tácita de que hay perfiles co-existentes del objeto. Estos per-
estructura estática solo recibe su validez y confirmación en virtud de
files ausentes se mantienen en cierta relación cinestésica respecto del
una posible actualización cinestésica.
perfil presente y pueden ser actualizados a voluntad. Es decir, que es-
tos pueden hacerse presentes si uno lleva a cabo ciertos movimientos. Tomemos por ejemplo el fenómeno que Husserl (1982), apoyán-
En este sentido se plantea que los perfiles se correlacionan con siste- dose en Stumpf, denomina como momento figural. Cuando entramos
mas cinestésicos de posibles movimientos y posiciones corporales. a un salón que está tapizado con un mosaico de una sola imagen,
nuestra percepción, sin necesidad de una inferencia mediata, capta
Esta tesis acerca del carácter constitutivo del movimiento en la
una multiplicidad del mismo cuadro. El punto que quiere señalar Hus-
8 percepción (Varela, Thompson, & Rosch, 1992; Nöe, 2004), y en gene-
serl con este fenómeno consiste en que la sensibilidad misma compor-
ral en la cognición, requiere de una aclaración adicional dada la crítica
ta estructuras de síntesis que organizan el campo de experiencia sin
que hemos realizado a las clásicas ideas de la acción entendida como
que participe un acto de orden superior que se sobreañade a los datos
matriz generativa de los procesos cognitivos. El primer punto a tener
de la sensación. En el contenido mismo de este modo de percepción
en cuenta refiere a que la conexión entre movimiento y experiencia de
está prefigurado un conjunto de posibilidades cinestésico-visuales que
mundo es de orden constitutivo y no causal: esto significa que no es
lo caracterizan como tal. Es decir, que la captación momentánea de
necesario moverse para percibir, y que la acción es organizadora si ella
la multiplicidad depende en todo caso de la aprehensión de una serie
se realiza desde un cuerpo que se siente como unidad. El cuerpo como
continua de una sola imagen, y esta continuidad adquiere su validez
punto de referencia indexical es el centro unificado de la experiencia
en tanto que podemos dirigir la mirada hacia los elementos que están
y no un objeto que espera que sus sensaciones conduzcan a estable-
Chaves Peña & Yáñez-Canal
en el borde del campo y que están anticipados por la aprehensión mo- de la función simbólica, donde el niño es capaz de diferenciar el vehí-
mentánea. culo de la representación (coordinación integrada del cuerpo) y lo re-
presentado (el acto visto que puede replicar a voluntad) (Piaget, 1987).
Esta estructura de anticipación que depende de la actualización
cinestésica es lo que configura el prototipo de la constitución del sen- En las formas reflejas que anticipan la imitación, pero que no
tido, pues en todos los campos de experiencia podemos encontrar pueden clasificarse como tal según el sentido expuesto, Piaget (1987)
que la consciencia dibuja un horizonte normativo del cual depende la describe las denominadas ecocinesias, esto es, modos reflejos de
validez del contenido en cuestión. Podría decirse que la consciencia comportamiento que supuestamente evidencian una indiferenciación
cinestésica en la percepción traza el modelo de todas las formas de entre el niño y el mundo; dentro de las ecocinesias se incluye, por ejem-
constitución del sentido (Sheets-Johnstone, 1999). plo, el caso en que un niño escucha llorar a otro y que inmediatamente
desencadena su propio llanto. De nuevo, para Piaget esto no es un indi-
Si el cuerpo es la forma en cómo un sujeto participa en su mun- cio válido de la imitación, ya que esta implica la diferenciación entre la
do y cómo siente sus posibilidades de actuar de manera integrada en representación y lo representado, lo cual es un logro que se alcanza al
su Umwelt6, es claro que una condición de posibilidad de esto es su final del período sensorio-motriz y que constituye la base de la función
sensación de unidad. Cada organismo complejo posee unos órganos simbólica, a saber, la capacidad de representar algo ausente.
que operan de manera coherente y que se integran de una manera ar-
mónica. Un animal que se desplaza en el mundo debe tener una sen- Hay una serie de estudios (Meltzoff & Moore, 1977; Meltzoff &
sación sobre los límites de su cuerpo y la presencia de sus partes, a Gopnik, 1993) que cuestionan la hipótesis piagetiana de un desarro-
pesar de que no pueda verlas, ni reflexionar sobre la participación de llo progresivo de la imitación. En los estudios de Meltzoff y Moore se
cada una de ellas. De igual manera el sujeto debe tener alguna noción muestra que efectivamente los bebés con horas de haber nacido son
de la permanencia del mundo, de las posibilidades de realizar cierto capaces de llevar a cabo la imitación que según Piaget solo aparecía a
tipo de acciones y de ciertas nociones físicas. Así como un animal pue- los 18 meses aproximadamente. En el estudio, los bebés recién nacidos

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de detectar que organismos son posibles comidas, o enemigos que son capaces de imitar los gestos del experimentador con una parte de
puede enfrentar debido a las proporciones de su tamaño, puede esta- su cuerpo que nunca han visto (el adulto abre la boca y saca la lengua).
blecer que objetos están cerca de su cuerpo y cuando un número de
ellos pueden representar un potencial peligro. Nociones como las de Podría replicarse que este comportamiento tampoco es eviden-
profundidad, fuerza necesaria para realizar una determinada acción, cia de una imitación propiamente dicha, la cual requiere una coordina-
o mover una presa, o actuar de manera precisa en diferentes circuns- ción intencionalmente guiada entre lo visible y lo propioceptivamente
tancias demandan una física en la acción que solo es posible cuando sentido, sino que más bien se trata de un mecanismo reflejo. Antici-
se entiende al cuerpo como una unidad de movimiento en espacios pándose a esta réplica, Meltzoff y Moore realizan nuevamente el ex-
reales. El cuerpo opera de manera integrada en espacios con los que perimento introduciendo algunas diferencias. En la segunda versión, a

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establece una conexión según sean las particularidades de la especie. los bebés se les pone un chupo en la boca mientras el experimentador
Pero la constancia del mundo, al igual que la resistencia o característi- realiza los gestos ya mencionados, luego se espera un cierto tiempo,
cas físicas de este no pueden ser parte de un proceso de construcción, se retira el chupo, y resulta que, no obstante, los niños son capaces de
ya que la supervivencia mínima de los animales estaría siempre en pe- imitar los gestos antes vistos. Con esta condición se evita que el bebé
ligro. lleve a cabo la imitación directamente, y así se descarta la hipótesis de
un mecanismo reflejo, pues la conducta descrita se caracteriza preci-
Si estas características se establecen en las formas más elemen- samente por no ser una respuesta inmediata ante un estímulo dado;
tales del mundo animal, podemos volver a formular algunas preguntas no es posible que un reflejo tenga lugar a partir de una dilación tempo-
ya hechas ¿por qué habríamos de pensar en que en el ser humano el ral entre el estímulo y la respuesta esperada.
proceso es diferente? ¿El que el ser humano sea una de las criaturas
más desvalidas en la naturaleza justifica que en él la evolución y el ope- Otro aspecto relevante de esta segunda versión consiste en que
rar integrado del cuerpo, al igual que las nociones físicas tengan que el comportamiento de imitación que presenta el niño a partir de su
volver a reconstruirse? ¿Su innata inmadurez nos debe llevar a pensar memoria no se da de manera directa, es decir, que el niño empieza a
que es el único ser que tiene que reconstruir el mundo y sus leyes físi- probar algunas variaciones en los movimientos hasta que finalmente
cas en su actuar sensoriomotriz? se acomoda al gesto visto en el adulto. Para Meltzoff y Moore, este pro-
ceso de acomodación evidencia algún tipo de modelo interno sobre el
cual el niño trata de hallar una correspondencia a nivel propioceptivo,
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y esto podría considerarse como evidencia de una forma incipiente de

El cuerpo como unidad intencionalidad, y de unidad propioceptiva, y no tan solo del desen-
cadenamiento de un automatismo (Meltzoff & Moore, 1977; Meltzoff &
Gopnik, 1993)
intersensorial Los experimentos de Meltzoff y Moore son pertinentes en nuestra
exposición por cuanto evidencian la presencia del cuerpo en tanto que
Una buena manera de mostrar cómo la sensación de unidad del cuer- unidad intersensorial que antecede a cualquier proceso de coordina-
po a la que nos hemos referido opera sin necesidad de un proceso de ción activa del movimiento. En el caso del niño, su capacidad de imitar 9
coordinación o construcción previa refiere al fenómeno de la imitación los gestos de un adulto sin haber visto antes su propio rostro, conduce
en neonatos, tema al que habíamos prometido volver después de al- a pensar que el cuerpo proporciona de entrada ese sistema de corres-
gunas aclaraciones conceptuales. De acuerdo a la teoría piagetiana, la pondencias y equivalencias entre las distintas modalidades sensoria-
imitación solo aparece al final del período sensorio-motor como resul- les (en este caso, la correspondencia entre lo visible y lo propioceptivo).
tado de un desarrollo que va desde formas reflejas hasta la aparición Sin necesidad de operar una integración o una síntesis explícita entre
6 El concepto de Umwelt fue desarrollado por Uexkull (1945) para dar cuenta del mundo aquello que nos es dado en las diferentes modalidades sensoriales,
tal y como se presenta al organismo en función de sus posibilidades de movimiento y
nuestro cuerpo nos proporciona de antemano esa unidad que posibili-
sensibilidad, en oposición al mundo objetivo caracterizado por las ciencias físicas. En este
sentido, cada especie animal tiene su propio Umwelt, aunque desde una perspectiva de ta los modos integrados de acción en el mundo.
tercera persona todos estamos en el mismo mundo objetivo.
Cuerpo, Fenomenología y Desarrollo

En un sentido semejante, podemos citar el experimento de Ro-
chat y Morgan (1995) que demuestra cómo los niños de 3 meses son
capaces de identificar la congruencia entre el feedback propioceptivo la capacidad para representar mediante símbolos y el sistema intermo-
y cinestésico con la información visual de sus propios movimientos. dal de la percepción humana. Otra línea posible de indagación podría
Al ver los movimientos de sus piernas en una pantalla, a los niños se desarrollarse relacionando la teoría de los esquemas de imagen de la
les presentan dos opciones, en donde los movimientos son o no con- lingüística cognitiva (Lakoff & Johnson., 1999; Talmy, 2000) con el ca-
gruentes con lo que ven. Mediante una metodología de preferencia de rácter primordial de la experiencia propioceptiva y cinestésica. Talmy
mirada, se pone de presente que los niños son sensibles a la coheren- (2000), por ejemplo, señala que los formas de estructuración gramati-
cia entre la información cinestésica y la visual, es decir, que los movi- cal de las lenguas tienen su origen en esquemas de dinámicas de fuer-
mientos que sienten y los movimientos que ven se viven de acuerdo a za que conciernen básicamente a los modos en que se estructura la
la unidad de la experiencia corporal. experiencia cinestésica. En este sentido, podría elaborarse una teoría
del posible desarrollo de la experiencia propioceptiva y cinestésica que
Otro ejemplo interesante para nuestra argumentación es un conecte con las formas más explícitas de la cognición como es el caso
caso reseñado por Stern (1991) que trata acerca de la experiencia de del lenguaje. Asimismo, las múltiples nociones del sentido de unidad
mismidad o pertenencia de las partes corporales en dos gemelas sia- ‘self’ (Gallagher & Zahavi, 2008) podrían articularse en una perspectiva
meses de 3 meses. Las gemelas Alice y Betty nacieron unidas desde diacrónica partiendo de las distinciones fenomenológicas, e.g., esta-
el esternón hasta el ombligo. A pesar de estar unidas, ambas tenían blecer el surgimiento de las formas de la consciencia reflexiva del cuer-
órganos y sistemas nerviosos enteramente separados. Según lo que po y cuáles son sus relaciones con las formas pre-reflexivas. Se trata,
relata Stern, a menudo sucedía que Alice chupaba el dedo de Betty y por tanto, de una relación de doble vía, pues o bien la fenomenología
viceversa. Stern se interesó por comparar la resistencia que presenta- puede reinterpretar algunos resultados empíricos de la psicología del
rían las gemelas al intentar retirar la mano de la boca, mientras estaban desarrollo o es posible partir de una concepción fenomenológica para
chupando sus propios dedos o los de su hermana. Cuando una de las realizar nuevos estudios experimentales.
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gemelas estaba chupando sus dedos, mostraba algo de resistencia en


el brazo, pero no se inclinaba hacia la mano que se alejaba. Asimismo, Estas reflexiones desde la fenomenología nos ofrecen un nuevo
cuando los dedos de Alice eran chupados por Betty, el brazo de Alice camino investigativo para la psicología del desarrollo. No solo nos con-
no mostraba resistencia cuando Stern se lo retiraba, pero en cambio, firman la precocidad de las nociones físicas del niño pequeño, sino que
la cabeza de Betty se inclinaba hacia la mano. Según Stern, la intención nos ayuda a pensar en procesos diferenciados en el desarrollo, además
de mantener el comportamiento cuando cada una de las gemelas chu- de ofrecernos nuevas herramientas para abordar las nociones de expli-
paba su propia mano, se efectuaba trayendo la mano de regreso hasta cación y de constitución del comportamiento humano. El niño desde
la boca, mientras que cuando chupaban los dedos de la hermana la in- su nacimiento ha de poseer una sensación cinestesica que le permita
tención se manifestaba con la inclinación de la cabeza. En conclusión, integrar sus diferentes acciones. Posiblemente el desarrollo motor ne-
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las gemelas no mostraban confusión con respecto a la pertenencia de cesite algún tiempo en el desarrollo del niño, pero este no es la causa
los miembros corporales. De acuerdo a Stern, la diferenciación entre el de las sensaciones de unidad o integración corporal, sino más bien son
self y el otro proviene del control volitivo del movimiento corporal (en posibles por una sensación de unidad previa que posibilita que las ac-
el cual participa el feedback propioceptivo) y las consecuencias antici- ciones se vayan integrando. Las posibilidades heurísticas de este abor-
padas de ejecutar el plan motor. daje fenomenológica deben ser evaluadas tanto para responder sobre
aspectos relacionados con la oposición innato y aprendido, como so-
Así pues, habría que ampliar los conceptos de propiocepción y bre los niveles de explicación y descripción que pueden demandarse
cinestesia diciendo que, además de garantizar el sentido de la espacia- para todo proyecto investigativo en la psicología del desarrollo.
lidad y del movimiento propio, la experiencia del cuerpo es siempre el
trasfondo de la unidad intersensorial por medio del cual las distintas
tareas motoras pueden trasponerse o hacerse equivalentes con las
demás (Merleau-Ponty, 1984). Podríamos formular esta idea afirman-
do que la experiencia del cuerpo propio además de ser cinestésica es
asimismo una experiencia sinestésica7, pues todos los sentidos comu-
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ellas es la que propone Sheets-Johnstone (1999) cuando señala que es month-old_Infants
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del-nino
7 El término “Sinestesia” con “S” refiere a la traducción de un sentido, o una sensación,
en otro con el que se relaciona. Un ejemplo de ello es cuando vemos una superficie (sin
tocarla) y sentimos que ella es lisa y sin rugosidades.
Chaves Peña & Yáñez-Canal

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