Trabajo: Resumen “Consejería, la otra cara
del discipulado”
Curso: Consejería
Alumno: Misael Montenegro
Maestro: Miguel Murillo
Año: 2024
“Yo Timothy Montenegro declaro haber realizo el presente
trabajo de acuerdo a las normas del Seminario Bautista
Macedonia”
Firma
Unidad 1
Fundamentos bíblicos de la consejería cristiana
1. La dignidad del hombre
El autor aborda el tema de la dignidad del hombre como un fundamento bíblico de la
consejería cristiana, sostiene que la dignidad del hombre se basa en el hecho de que
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza (Génesis 1:27). Esto significa que cada
persona tiene un valor inherente y una dignidad que proviene de su origen divino. El
autor señala que la dignidad del hombre también se deriva del hecho de que Dios ama al
hombre y se preocupa por él.
Se argumenta que la dignidad del hombre es esencial para la consejería cristiana porque
implica que cada persona tiene una identidad única y valiosa que debe ser respetada y
valorada. Además, la dignidad del hombre nos lleva a reconocer que cada persona tiene
un propósito y un llamado específicos en la vida.
Pike también aborda algunas implicaciones prácticas de la dignidad del hombre en la
consejería cristiana. Por ejemplo, el respeto por la dignidad del hombre implica que el
consejero debe tratar a cada persona con respeto y consideración, y no hacer juicios o
estereotipos basados en la apariencia o el comportamiento de la persona.
2. La depravación del hombre
El autor aborda el tema de la depravación del hombre como otro fundamento bíblico de
la consejería cristiana, también sostiene que la depravación del hombre se refiere a la
condición pecaminosa en la que se encuentra la humanidad a causa del pecado original
de Adán y Eva. El autor argumenta que la depravación del hombre se manifiesta en la
tendencia natural de las personas a desobedecer a Dios y a buscar su propia voluntad
por encima de la de Dios.
El autor también señala que la depravación del hombre tiene implicaciones en la vida
cotidiana y en la consejería cristiana. Por ejemplo, la tendencia del hombre hacia el
pecado puede llevar a problemas en las relaciones interpersonales, la depresión y la
ansiedad. Además, la depravación del hombre puede manifestarse en la forma en que
las personas reaccionan a los eventos traumáticos o estresantes en la vida. Pike enfatiza
que la depravación del hombre no significa que las personas sean completamente malas
o incapaces de hacer cosas buenas. Más bien, se refiere a la tendencia natural de las
personas hacia el pecado y su necesidad de la gracia y el perdón de Dios.
3. La redención del hombre
Se sostiene que la redención del hombre se refiere a la obra de Dios en la salvación de
la humanidad a través de Jesucristo. El autor argumenta que la redención es un tema
central en la consejería cristiana, ya que se trata de la restauración del ser humano a su
relación correcta con Dios, también destaca que la redención del hombre tiene
implicaciones prácticas en la vida cotidiana y en la consejería cristiana. Por ejemplo, la
comprensión de la redención puede ayudar a las personas a encontrar significado y
propósito en sus vidas, a perdonarse a sí mismas y a los demás, y a superar el dolor y el
sufrimiento, y se enfatiza que la redención del hombre es un proceso continuo y no un
evento único. La redención comienza con la aceptación de Jesucristo como Señor y
Salvador, pero continúa nuestra santificación a lo largo de la vida de la persona a
medida que se va conformando a la imagen de Cristo.
4. La restauración de la vida
En este capítulo se sostiene que la restauración de la vida se refiere a la obra de Dios en
la vida de las personas para llevarlas a un estado de integridad, salud y bienestar. El
autor argumenta que la restauración es un tema importante en la consejería cristiana, ya
que se trata de la sanidad integral del ser humano, incluyendo el cuerpo, la mente y el
espíritu.
El autor destaca que la restauración de la vida tiene implicaciones prácticas en la vida
cotidiana y en la consejería cristiana. Por ejemplo, la comprensión de la restauración
puede ayudar a las personas a sanar de traumas emocionales y físicos, a mejorar su
relación con Dios y con los demás, y a vivir una vida plena y significativa, también
enfatiza que la restauración de la vida es un proceso continuo y no un evento único. La
restauración comienza con la aceptación de Jesucristo como Señor y Salvador, pero
continúa a lo largo de la vida de la persona a medida que se va creciendo en la fe y en la
relación con Dios.
Unidad 2
Conceptos científicos de la consejería cristiana
5. Anhelos personales inherentes
Los anhelos personales inherentes son necesidades básicas que todos los seres humanos
tienen, tales como la necesidad de ser amados, aceptados, valorados y comprendidos. El
autor argumenta que estos anhelos son inherentes a la naturaleza humana, y que cuando
no se satisfacen, pueden llevar a problemas emocionales y mentales.
También se destaca que la satisfacción de los anhelos personales inherentes es
importante en la consejería cristiana, ya que se trata de la sanidad integral del ser
humano, incluyendo el cuerpo, la mente y el espíritu. Pike argumenta que la
comprensión de los anhelos personales inherentes puede ayudar a las personas a
identificar y satisfacer sus necesidades emocionales y mentales, lo que a su vez puede
mejorar su relación con Dios y con los demás.
6. Capacidad racional
La capacidad racional es un don de Dios y que debe ser valorada y utilizada en la
consejería cristiana. La razón es una herramienta importante que permite a los seres
humanos comprender y analizar el mundo que les rodea, tomar decisiones informadas y
buscar la verdad. Sin embargo, también reconoce que la capacidad racional está
influenciada por la caída humana y el pecado, lo que puede llevar a errores y engaños.
Por esta razón, es importante evaluar cuidadosamente la capacidad racional a la luz de
la verdad bíblica y la guía del Espíritu Santo. Es crucial tener una perspectiva bíblica de
la mente y la razón y reconocer que el conocimiento y la sabiduría no son suficientes
por sí solos para guiar la vida. Es importante combinar la razón con la fe y la guía del
Espíritu Santo para lograr una verdadera comprensión y discernimiento, la consejería
cristiana no puede basarse únicamente en la capacidad racional, sino que debe
involucrar la dimensión espiritual de la vida del individuo. La capacidad racional debe
ser equilibrada con el corazón, la emoción y la voluntad. La consejería debe enfocarse
en ayudar a la persona a encontrar un equilibrio saludable entre la mente y el corazón,
para que puedan tomar decisiones informadas y actuar de acuerdo con la voluntad de
Dios.
7. Autoimagen esencial
La autoimagen esencial se refiere a la percepción que una persona tiene de sí misma en
términos de su identidad y valor. Pike argumenta que la autoimagen esencial es
importante para la vida cristiana porque afecta la forma en que una persona se ve a sí
misma en relación con Dios y los demás.
Se describe cuatro elementos esenciales de la autoimagen: la aceptación, la seguridad,
la significancia y la competencia. La aceptación se refiere a la sensación de que una
persona es amada y aceptada incondicionalmente por Dios y por los demás. La
seguridad se refiere a la sensación de que una persona es segura y protegida por Dios y
por los demás. La significancia se refiere a la sensación de que una persona tiene un
propósito y un valor en la vida. La competencia se refiere a la sensación de que una
persona es capaz de lograr lo que se propone y de hacer
contribuciones valiosas, la autoimagen puede ser dañada por las experiencias negativas
de la vida, como el rechazo, el fracaso y el abuso. Si la autoimagen de una persona se
ve afectada negativamente, puede tener dificultades para relacionarse con Dios y con
los demás. Pike sugiere que los consejeros cristianos pueden ayudar a las personas a
mejorar su autoimagen a través de la enseñanza bíblica y la ayuda práctica.
8. Capacidad volitiva
a la capacidad del ser humano para tomar decisiones y llevar a cabo acciones en
consecuencia. Según Pike, esta capacidad es fundamental para la vida cristiana, ya que
permite la obediencia a la voluntad de Dios y el cumplimiento de Su propósito en la
vida de cada persona.
El autor sostiene que la capacidad volitiva no es un rasgo que se posee desde el
nacimiento, sino que es una habilidad que se desarrolla a través de la educación, la
experiencia y el ejemplo. A su vez, la capacidad volitiva se ve influida por factores
internos, como la motivación y la perseverancia, y por factores externos, como la
presión social y el entorno. Es importante que la capacidad volitiva esté alineada con los
valores y principios cristianos, para que las decisiones y acciones sean coherentes con la
fe. En este sentido, el autor hace hincapié en la necesidad de fortalecer la capacidad
volitiva mediante la lectura y el estudio de la Biblia, la oración y la comunidad
cristiana, como medio para alcanzar la madurez espiritual y el crecimiento personal.
El capítulo concluye con una reflexión sobre la responsabilidad que implica la
capacidad volitiva, y la importancia de ser conscientes de las decisiones que se toman y
sus consecuencias.
9. Capacidad emocional
La capacidad emocional es un aspecto fundamental en la vida del ser humano y que las
emociones son una respuesta natural a las experiencias y situaciones de la vida. Pike
destaca que el consejero cristiano debe estar capacitado para entender las emociones del
aconsejado y ayudarlo a manejarlas de una manera adecuada. Para ello, es necesario que
el consejero tenga una comprensión profunda de las emociones y su relación con la vida
espiritual.
El autor explica que las emociones pueden ser negativas o positivas, y que ambas tienen
un propósito en la vida del ser humano. Las emociones negativas, como la tristeza, el
miedo o la ira, pueden ser una señal de que algo no está bien en la vida del individuo,
mientras que las emociones positivas, como la alegría o la paz, son una
muestra de bienestar emocional., l consejero cristiano debe tener una comprensión
profunda de las emociones que experimenta el aconsejado durante el proceso de
consejería, ya que esto le permitirá entender mejor su situación y ofrecerle una ayuda
más efectiva.
10. Responsabilidad personal: el arrepentimiento
El arrepentimiento es un componente esencial en el proceso de consejería cristiana, ya
que permite a las personas asumir la responsabilidad por sus acciones y buscar el
perdón de Dios, el arrepentimiento implica un cambio de mente y de corazón, un
reconocimiento de haber hecho algo mal y una determinación de cambiar de dirección.
Además, el arrepentimiento debe ser acompañado por una confesión sincera del pecado
y una disposición a hacer lo que sea necesario para reparar el daño causado, el
arrepentimiento es un proceso continuo en la vida cristiana, y no solo una acción única
en el momento de la conversión. A medida que las personas crecen en su relación con
Dios, deben estar dispuestas a reconocer y arrepentirse de nuevos pecados.
La responsabilidad personal y el arrepentimiento son esenciales en el proceso de
consejería cristiana, ya que permiten a las personas asumir la responsabilidad por sus
acciones y buscar el perdón de Dios. La consejería debe ayudar a las personas a
comprender la gravedad del pecado y su necesidad de arrepentimiento, así como
guiarlas en el proceso de arrepentimiento y restauración.
11. La meta de la consejería: el ministerio a otros
La consejería cristiana no solo tiene como objetivo la restauración del individuo, sino
también su capacitación para servir a otros. Pike explica que el objetivo final de la
consejería es ayudar al creyente a convertirse en un agente de cambio en la vida de
otros, la consejería como es forma de discipulado que busca ayudar a los creyentes a
crecer en su relación con Dios y con los demás. La consejería, según Pike, no solo se
enfoca en el pasado, sino también en el futuro, ayudando a los creyentes a planificar y
prepararse para los desafíos que enfrentarán en la vida.
El autor también enfatiza la importancia de la capacitación y el entrenamiento en la
consejería, ya que los consejeros deben estar preparados para enfrentar una amplia gama
de problemas y situaciones, los consejeros deben tener un conocimiento profundo de la
Biblia y una comprensión de las verdades espirituales fundamentales.
Pike también destaca la importancia de la oración y la dependencia en el Espíritu Santo
en la consejería. El autor sostiene que la consejería es un ministerio divino y que solo
puede ser efectiva si se realiza en la fuerza del Espíritu Santo.
Unidad 3
Métodos del ministerio de aconsejar
12. Escuchar
escuchar es mucho más que simplemente oír palabras, es un arte que requiere una
atención activa y una comprensión completa de las necesidades del otro. En la
consejería, el papel del consejero es escuchar y comprender las necesidades del
aconsejado, brindando un espacio seguro para que la persona hable y exprese sus
sentimientos sin miedo a ser juzgado, la escucha activa es una de las herramientas más
importantes en la consejería. El consejero debe escuchar no solo las palabras que se
dicen, sino también los sentimientos que se transmiten. El autor aconseja que el
consejero haga preguntas abiertas para alentar al aconsejado a hablar y expresarse
libremente. Además, el consejero debe ser capaz de identificar las emociones que se
presentan y validar los sentimientos del aconsejado.
En este capítulo, el autor también destaca la importancia de la empatía en la consejería.
La empatía es la habilidad de ponerse en los zapatos del otro, comprender sus
sentimientos y perspectiva, y comunicar esa comprensión de una manera sensible y
respetuosa. La empatía ayuda al aconsejado a sentirse comprendido y a desarrollar una
relación de confianza con el consejero.
El autor también discute algunos obstáculos comunes para la escucha activa y la
empatía, como las distracciones, la falta de tiempo y la presión para ofrecer una
solución rápida. Sin embargo, el consejero debe hacer un esfuerzo consciente para
superar estos obstáculos y brindar una atención completa al aconsejado.
13. Preguntar
La habilidad de hacer preguntas efectivas es crucial para obtener información necesaria
para entender la situación y el contexto de la persona que recibe la consejería, las
preguntas que hacen los consejeros no deben ser intrusivas ni invasivas, sino que deben
ser formuladas de manera clara y respetuosa. Además, deben permitir que el receptor de
la consejería pueda expresar sus pensamientos y sentimientos de manera libre y
espontánea.
El autor también habla sobre la importancia de las preguntas abiertas y cerradas en el
proceso de consejería. Las preguntas abiertas, según Pike, permiten que la
persona que recibe la consejería tenga más libertad para hablar y expresar sus
emociones y pensamientos, mientras que las preguntas cerradas pueden proporcionar
información más precisa y específica sobre un tema particular, también se discute las
diferentes técnicas de preguntas que se pueden utilizar en la consejería, como las
preguntas de esclarecimiento, las preguntas que buscan detalles y las preguntas que
ayudan a los receptores de la consejería a reflexionar sobre sus propias respuestas.
14. Afirmar
La afirmación es una herramienta poderosa que puede ayudar a las personas a superar
las dificultades y los desafíos en su vida. En la consejería, afirmar significa expresar a la
persona que se está aconsejando su valor intrínseco como ser humano y su potencial
para superar las dificultades que está enfrentando, la afirmación se puede expresar de
diferentes maneras, como elogiar las fortalezas de la persona, destacar sus logros
anteriores y su capacidad para superar desafíos, o simplemente demostrando apoyo y
empatía. También sugiere que la afirmación debe ser específica y auténtica, basada en
hechos reales y en una comprensión profunda de la persona. Además, la afirmación no
debe ser confundida con la adulación o la exageración excesiva de los logros de la
persona, ya que esto puede crear expectativas poco realistas y dañinas. En cambio, la
afirmación debe ser equilibrada y sincera, reconociendo tanto las fortalezas como las
debilidades de la persona.
15. Confrontar
La confrontación es una parte esencial de la consejería cristiana, ya que permite al
aconsejado tomar conciencia de su comportamiento y actitudes problemáticas, y hacer
los cambios necesarios para crecer en su relación con Dios y con los demás. Sin
embargo, también es una de las tareas más difíciles y delicadas del consejero, ya que si
no se maneja adecuadamente puede generar resistencia, enojo o incluso romper la
relación de confianza entre el consejero y el aconsejado.
En cuanto al momento adecuado, Pike sugiere que la confrontación debe realizarse en
un momento en que el aconsejado esté más dispuesto a escuchar y reflexionar sobre su
comportamiento. Respecto al tono apropiado, el autor destaca la importancia de ser
amorosos y respetuosos en la confrontación, evitando la condena o el juicio. Por último,
en cuanto al contenido específico, Pike indica que la
confrontación debe ser clara, específica y enfocada en el comportamiento o actitud
problemática, en lugar de atacar la persona del aconsejado.
16. Advertencias y precauciones
La consejería cristiana es un trabajo serio y que el consejero debe ser consciente de su
limitación y no asumir el papel de un psiquiatra o un psicólogo. También menciona que
el consejero debe ser cuidadoso al usar las Escrituras en la consejería y no manipularlas
para que se ajusten a su perspectiva o agenda personal, además, el consejero debe tener
cuidado al abordar temas delicados como el abuso, el suicidio o el divorcio y no debe
tomar decisiones en nombre de la persona que busca consejo. En lugar de eso, debe
ayudar a la persona a tomar sus propias decisiones y asumir la responsabilidad de las
consecuencias, la consejería cristiana puede ser agotadora emocionalmente y que el
consejero debe cuidar su propia salud mental y espiritual. Por último, Pike enfatiza que
la consejería cristiana debe ser guiada por el amor y la compasión hacia los demás, y
que el objetivo final debe ser ayudar a la persona a crecer en su relación con Dios y a
vivir una vida más plena y satisfactoria.
17. El entendimiento de la consejería como la otra cara del discipulado
Él argumenta que la consejería no debería ser vista como un área separada del
ministerio, sino como una parte esencial del discipulado, ya que la consejería tiene
como objetivo ayudar a las personas a crecer en su relación con Cristo y a desarrollar su
carácter cristiano, la consejería no es solo para personas con problemas graves, sino que
todos los creyentes pueden beneficiarse de ella. También destaca que la consejería no es
solo una cuestión de conocimiento teórico o técnico, sino que implica una relación
personal y empática entre el consejero y el aconsejado.
El autor enfatiza la importancia de la oración y la dependencia del Espíritu Santo en la
consejería cristiana, y también habla sobre la necesidad de mantener la confidencialidad
y la ética profesional en la consejería.
Gordon Pike concluye su libro alentando a los líderes de la iglesia a tomar en serio la
consejería cristiana y a equipar a los miembros de la iglesia para ser buenos consejeros
y discipuladores. Él anima a los creyentes a buscar la ayuda y el apoyo de la comunidad
de la iglesia y a confiar en el poder transformador de Dios en sus vidas.
Apreciación Personal
Gordon Pike ofrece un enfoque equilibrado y completo para abordar los desafíos
emocionales, espirituales y psicológicos que enfrentan los creyentes en la
actualidad. El autor basa su trabajo en una sólida base bíblica, sin embargo, también
utiliza conceptos científicos para una comprensión más profunda del comportamiento
humano y para ofrecer herramientas prácticas a los consejeros cristianos.
A lo largo del libro, Pike enfatiza la importancia de escuchar activamente a las
personas, hacer preguntas pertinentes y afirmar su dignidad y valor como seres
humanos. También destaca la necesidad de confrontar con amor y guiar a los individuos
a través de procesos de arrepentimiento y restauración, siempre enfocado en el objetivo
final de ayudar a otros a crecer y madurar en su relación con Dios, el enfoque
equilibrado y práctico me ayuda como estudiante a comprender mejor cómo integrar la
teología, la psicología y las técnicas de consejería para brindar ayuda efectiva y
compasiva a aquellos que luchan con desafíos emocionales, espirituales y
“psicológicos”.