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Psicologia Social Vodovotz 1º Parcial

Resumen primer parcial 2024

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Historia de la Psicología Social y Perspectivas Actuales - Cecilia Travnik

La psicología social es un área de la psicología que estudia cómo los pensamientos,


sentimientos y comportamientos de las personas son influenciados por la presencia
real o imaginaria de otras personas (Allport, 1954).
Se centra en comprender cómo las interacciones sociales, las normas, las actitudes, los
roles y los procesos de influencia social afectan la forma en la que pensamos y nos
comportamos en diferentes contextos sociales.
Se interesa por una amplia gama de temas y fenómenos. Entre los mismos se resalta el
proceso de la socialización, como aquel en el que un individuo aprende valores, roles y
normas, de su cultura y sociedad. Esta adquisición de habilidades sociales se encuentra
determinada por estructuras sociales, por agentes de socialización como la familia, el
grupo de pares, las instituciones y los medios de comunicación.

Se busca comprender cómo los factores sociales influyen en el pensamiento y el


comportamiento de las personas, y cómo estos procesos pueden variar entre
individuos y culturas. Se aplican métodos de investigación científica para estudiarlos,
utilizando enfoques experimentales y observacionales.

El objetivo de la psicología social es generar conocimientos que ayuden a explicar y


comprender mejor la conducta humana en contextos sociales, y también proporcionar
ideas y estrategias para abordar problemas sociales, con el objetivo de promover la
salud mental en la sociedad.

Precursores de la Psicología Social


Se remonta al siglo XIX – primeras ideas y conceptos que sentaron las bases para esta
disciplina.
Precursores: Gabriel Tarde y Émile Durkheim. Con sus contribuciones dieron lugar al
desarrollo de la psicología social psicológica, y la psicología social sociológica.

Durkheim (1858 - 1917) - Sociológica (representaciones sociales)


Estudió cómo los factores sociales influyen en la conducta individual y colectiva.
Vinculada al interaccionismo simbólico. Plantea la importancia del uso del lenguaje en la
interacción que impregna de significado la conducta social.
Se centró en la influencia de las normas sociales, la solidaridad social y los
fenómenos de suicidio. Diferencia las representaciones individuales, estudiadas por los
psicólogos, de las representaciones colectivas, estudiadas por los sociólogos, que estudian
tomando objetivamente los hechos sociales.

Tarde (1843 - 1904) - Psicológica (estudio de actitudes)


Postura positivista, estudiar la conducta observable con métodos científicos. Estudió la
imitación social y cómo las ideas y comportamientos se difunden entre las personas.
“Somos el resultado de la combinación de una multiplicidad de otros”.
Teoría del rol y la perspectiva social de sí mismo que deriva de “asumir el rol del otro”.
Enfoque individualista. El énfasis en lo individual refiere a la reciprocidad de imitaciones,
que el autor denomina como interpsicología.
¿Son las personas capaces de libre albedrío o se determina el comportamiento? ¿Cuál es
la naturaleza del pensamiento y la conciencia humana? ¿Los individuos perciben la realidad
con precisión? (Goethals, 2007, p.22)

Willhelm Wundt, 1875 – Primer laboratorio de Psicología Experimental (Leipzig, Alemania)


Enfoque a la introspección y la investigación experimental.
Sentó las bases para el desarrollo posterior de la psicología como disciplina científica.
Fue pionero en la aplicación de métodos científicos y experimentales para estudiar la
experiencia consciente y los procesos mentales.
Posteriormente, William James y Stanley Hall también formaron laboratorios de psicología
experimental.

Es importante comprender la ciencia, incluída la psicología, también como una empresa


social con normas, códigos, instituciones y límites definidos. Influenciados por factores
sociales y culturales que afectan su desarrollo, evolución e institucionalización.

¿Es real la realidad? Las dos realidades - Paul Watzlawick


No existe una realidad absoluta, sino sólo visiones o concepciones subjetivas, y en parte
totalmente opuestas, de la realidad, de las que se supone ingenuamente que responden a
la realidad -real-, a la -verdadera- realidad.
Se compone de concepciones subjetivas pero, a la vez, es socialmente construída y
compartida. La influencia de la cultura en la construcción de la realidad es muy fuerte y
puede cambiar a lo largo del tiempo.

● Realidad de primer orden: refiere a las propiedades puramente físicas y


objetivamente constatables de las cosas, responde a la llamada sana razón
humana o del proceder científico objetivo. Aspectos de la realidad que se refieren al
consenso de la percepción y se apoyan en pruebas experimentales, repetibles y, por
consiguiente, verificables. No se habla sobre la significación de las cosas o sobre el
valor.
Ejemplo: la realidad de primer orden del oro. Sus propiedades físicas son
perfectamente conocidas y verificables en todo tiempo.
● Realidad de segundo orden: afecta al valor subjetivo y a la adscripción de un
sentido, y en consecuencia a la comunicación. Resulta absurdo discutir sobre lo que
es -realmente- real.
Ejemplo: la realidad de segundo orden del oro puede referir a la significación e
importancia variada en las diferentes culturas a lo largo de la historia, ya sea como
moneda de cambio con un valor asignado, un objeto de carácter religioso, etc.

Planolandia - Novela de Edwin Abbott


La historia trata de una narración contada en la perspectiva de una habitante de un mundo
bidimensional como una hoja de papel, donde hay longitud y anchura, pero no altura. Los
sujetos de este mundo pueden moverse libremente por esta superficie, pero no pueden
ascender ni descender fuera del plano; de todos modos, ellos ignoran esta limitación ya que
la idea de una tercera dimensión es inimaginable. El protagonista, un cuadrado, un día
sueña con un mundo unidimensional llamado Linelandia cuyos habitantes son puntos y
rayas. Todos se mueven para adelante y para atrás siempre sobre la misma línea. El
narrador intentará por todos los modos explicar al monarca de este lugar la realidad de
Planolandia, aunque no lo logra y trata de inferiores a los habitantes de este mundo. Luego
de despertarse del sueño, nuestro protagonista intenta explicarle a su nieto, un hexágono,
los fundamentos de la aritmética y su aplicación en la geometría, aunque terminan
discutiendo ya que el más joven propone la existencia de una tercera dimensión basada en
lo que estaban conversando. El cuadrado, sin aprender de su sueño, cae en el mismo error
que el rey de Linelandia y trata de tonto a su nieto. De repente, un extraño visitante de
Espaciolandia, un mundo tridimensional, aparece para defender al niño e intenta explicarle
al protagonista las limitaciones de su realidad bidimensional. Viéndose incapaz de hacerlo
entender, lo transporta a su mundo. Si bien al principio se asustó, nuestro protagonista
queda extasiado y desea averiguar los 3 misterios de mundos más elevados de cuatro
dimensiones y más. La esfera tridimensional le explica que esos lugares no existen y tras la
insistencia del cuadrado, decide devolverlo a Planolandia. El cuadrado, con estos nuevos
conocimientos, se siente obligado a predicar el evangelio de las tres dimensiones a pesar
de que cada vez es más difícil volver a recordar la realidad tridimensional. Esto hace que lo
aprisionan en una cárcel que remite a las instituciones psiquiátricas. Una vez al año es
visitado por un sumo sacerdote que verifica el estado de su salud mental pero el
protagonista se ve incapaz de mentir e intenta convencerlo de la existencia de otra realidad,
aunque nunca lo consigue.

En la historia podemos ver ejemplos de que la realidad no es absoluta y que solo son
constructos sociales compartidos por distintas sociedades. Los sujetos de cada realidad
construida son inseparables de éstas y no conciben la idea de otras realidades distintas. Se
plantea que no hay nada realmente real, sino la realidad que nosotros percibimos como
real, y que no hay que descartar que pueda existir otra realidad que aún no conocemos.

Acerca de estar sano en un medio enfermo - Rosenhan


La normalidad y anormalidad, el estar sano y el estar loco, así como los diagnósticos que se
deriven de ello son posiblemente menos terminantes de lo que se cree. No son
conceptos de validez general.
La diferenciación de normalidad y anormalidad en psiquiatría se apoya tradicionalmente en
el criterio aparentemente objetivo de la “adaptación a la realidad” de un individuo, que
puede no ser tan exacto como se considera generalmente.

¿Residen en el propio paciente las características sobresalientes que conducen al


diagnóstico?, ¿en su medio circundante? ¿o bien en las circunstancias en que los ven los
observadores?

El firme convencimiento de que los pacientes presentan síntomas y que estos son
susceptibles de ser divididos en categorías, y que por lo tanto es posible distinguir a los
enfermos mentales de los sanos es cuestionado.
Experimento de los pseudopacientes
David Rosenhan cuenta en este texto un experimento realizado en doce hospitales distintos
a lo largo de Estados Unidos con un grupo de ocho personas de distintas edades, oficios e
historias de vida. Los supuestos pacientes llegaban a la oficina de admisión de sus clínicas
con quejas de que oía voces poco claras y desconocidas del mismo sexo del paciente que
le decían palabras como “vacío”, “hueco” o “ruido sordo”. Se eligió este síntoma por su
similitud a síntomas reales de esquizofrenia que devendrían de la preocupación dolorosa
por sentir insignificancia de la vida. Si bien se cambió el nombre de los pseudopacientes
para que su diagnóstico no sea un estigma cuando vuelva a su vida, el resto de sus
vivencias, sentimientos e historia personal no fue alterada y eran presentados como
realmente habían ocurrido. Luego de ser aceptados en el servicio psiquiátrico, los pacientes
dejaron de fingir los síntomas. Si bien se sentían nerviosos por miedo a ser descubiertos y
por desconocer cómo se manejarían los hospitales con ellos, luego de un breve tiempo se
empezaron a comportar como lo hacían normalmente. Si el personal les preguntaba, ellos
respondían que se sentían bien y sin síntomas. Obedecían los horarios y las instrucciones
de los enfermeros (solamente no consumían sus medicamentos). Además de hacer las
actividades planificadas, escribían sus observaciones referidas al servicio, el personal de
salud y otros pacientes. Si bien en principio lo hacían a escondidas, luego dejaron de
ocultarse ya que nadie se preocupaba demasiado por lo que hacían. A cada uno de los
pacientes se les dijo que debían ser dados de alta por sus propios esfuerzos,
fundamentalmente convenciendo al personal. Gran parte de los pacientes quiso salir casi
inmediatamente luego de ser internado, por lo tanto, se vieron motivados a comportarse
normalmente. Las enfermeras confirmaron que su conducta era amable y cooperativa. Un
dato importante es que no era raro que otros pacientes intuyeran que los pacientes
realmente estaban sanos o que eran investigadores o inspectores encubiertos. Incluso tras
disuadirlos, algunos siguieron manteniendo sus sospechas. Los médicos tienen una
inclinación estadística a diagnosticar más veces “enferma” a una persona sana que
“sana” a una persona enferma que responde a cierta lógica (es más peligroso no
darse cuenta de la enfermedad que de la salud). De todos modos, lo que es válido para
la medicina no necesariamente aplica en la psiquiatría ya que no necesariamente hay
consecuencias fatales. Los diagnósticos psiquiátricos conllevan consigo estigmas
personales, jurídicos y sociales que pueden afectar muy negativamente la vida del
expaciente.
Ninguno de los pseudopacientes fue descubierto como tal. La mayor parte de ellos fueron
dados de alta con un diagnóstico de esquizofrenia en remisión. Esto no debe ser
considerado una simple formalidad, ya que en ningún momento de su hospitalización de
ninguno de los pacientes se puso en duda su calidad de enfermos. Hay razones para creer
que una vez que el paciente fuese considerado como esquizofrénico, quedará considerado
como tal. En caso de ser dado de alta, su afección naturalmente debía estar en
remisión. Pero no estaba mentalmente sano y según opinión de la institución, nunca lo
había estado. Se había construido una realidad humana evidente.
En el experimento, Rosenhan deja ver cómo la realidad está construida por uno. No
existe una realidad verdadera ni objetiva independiente de uno y viceversa, ya que
uno es constructor de esa realidad vía lenguaje. La distinción entre el estado de
normalidad y el estado de locura es dependiente de la realidad construida donde se define
esa conducta como normal o loca. El comportamiento que en la realidad fuera del hospital
hubiese sido catalogado como el de una persona común, dentro de la institución era el de
“esquizofrenia en remisión”. Rosenhan dice: “Una clasificación psiquiátrica crea una
realidad propia y con ello, sus propios efectos”; el diagnóstico psiquiátrico es una
construcción social hecho en base a conductas que fuera de esta realidad podrían
haber significado distintas cosas.

Consecuencias de la estigmatización y la despersonalización:


Para Rosenhan toda vez que la relación entre lo que sabemos y lo que debemos saber se
acerca a cero, nos inclinamos a inventar “conocimiento” y a asumir que sabemos más de lo
que en realidad sabemos. La estigmatización surge como una consecuencia de la
necesidad de establecer diagnósticos. Se sabe que los diagnósticos pueden no ser ni
adecuados ni confiables y sin embargo seguimos utilizándolos, aún cuando sabemos ahora
que no podemos distinguir la enfermedad mental de la salud.

Profecías que se autocumplen - Paul Watzlawick


Una profecía que se autocumple es una suposición o predicción que, por la sola razón
de haberse hecho, convierte en realidad el suceso supuesto, esperado o profetizado y
de esta manera confirma su propia exactitud.
Un acto que es resultado de una profecía que se autocumple, crea primero las
condiciones para que se dé el suceso esperado, y en este sentido crea precisamente una
realidad que no se habría dado sin aquél. Crea una situación y con ella su propia “verdad”.
Ejemplo:
Pienso que me desprecian (profecía) ➡ actúo de manera hipersensible y distante
(conducta que genera las condiciones para que la profecía se cumpla) ➡ me
desprecian efectivamente (confirmación de la suposición).
La imagen que nos hacemos de la realidad hace que tengamos ciertas conductas cuyos
efectos terminan confirmando nuestras suposiciones. Sin la suposición, no se hubiera
generado la realidad supuesta.

Solo si uno está convencido de que su suposición es real, esta puede generar efectos
(cambios de conducta que llevan a que la realidad supuesta sea la realidad efectiva).
Solo cuando se cree en una profecía, es decir, sólo cuando se la ve como un hecho que ya
ha entrado, por así decirlo, en el futuro, puede la profecía influir en el presente y así
cumplirse. Cuando falta el elemento de la creencia o de la convicción, falta también el
efecto.
Las profecías que se autocumplen son diferentes al pensamiento causal tradicional.
Pensamiento causal tradicional: relación unidireccional en la que el efecto es posterior a la
causa (acción-reacción).

Relacionando al experimento de los pseudopacientes:


Las declaraciones del médico pueden convertirse muy fácilmente en profecías que se
autocumplen.
La sociedad como realidad subjetiva - Berger y Luckmann
La sociedad existe como realidad tanto objetiva como subjetiva, cualquier comprensión
teórica adecuada de ella debe abarcar ambos aspectos. Estar en la sociedad es participar
de su dialéctica.
El individuo no nace como miembro de una sociedad, sino que nace con una predisposición
hacia la socialidad, y luego llega a ser miembro de una sociedad.

Internalización de la realidad
Es la aprehensión o interpretación inmediata de un acontecimiento objetivo en cuanto
expresa significado. Constituye la base para la compresión de los propios semejantes y
para la aprehensión del mundo en cuanto realidad significativa y social.
Comienza cuando el individuo “asume” el mundo en el que ya viven otros. Una vez
“asumido”, puede ser creativamente modificado o hasta re-creado. Yo no solo “comprendo”
los procesos subjetivos momentáneos del otro, “comprendo” el mundo en el que él vive, y
ese mundo se vuelve mío. Participamos cada uno en el ser del otro.

El proceso por el cual esto se realiza se denomina socialización: inducción amplia y


coherente de un individuo en el mundo objetivo de una sociedad o en un sector de él.

Socialización
Primaria:
Es la primera por la que el individuo atraviesa en la niñez; por medio de ella se convierte
en miembro de la sociedad. Suele ser la más importante para el individuo.

Todo individuo nace dentro de una estructura social objetiva en la cual encuentra a los otros
significantes que están encargados de su socialización y que le son impuestos.

Ocurre en el marco de la familia donde nacemos, intentando volver al sujeto un miembro de


la sociedad. Tiene una alta carga emocional y todo lo aprendido en esta etapa es muy
difícil de transformar. Se produce una internalización del mundo objetivo que habitamos.
Lo primero que se internaliza es el lenguaje, para poder crear una identificación afectiva
con las subjetividades ajenas.
En esta etapa también se produce una abstracción de los roles sociales, es decir, de
comportamientos, conductas y normas que debemos respetar. Esta fase se concluye una
vez que el sujeto, a través de esa abstracción, comprende la concepción del otro
generalizado: el individuo se identifica con una generalidad del otro y de esta manera, en la
sociedad. Al cristalizarse este concepto en la consciencia se crea una simetría entre la
realidad subjetiva propia y la objetiva consensuada con el resto.

Secundaria:
Está asociada con la escuela y es donde se introduce al sujeto a la realidad objetiva,
internalizando significaciones de nuevos submundos institucionales más allá de su
familia. Existe menor carga emocional por lo que se utilizan técnicas pedagógicas para
el aprendizaje. En esta etapa existe mayor anonimato y se adquieren los roles específicos;
el sujeto empieza a separar el rol de la persona que lo desempeña.
El yo, que va naciendo en la socialización primaria, queda acá ya construido.
Terciaria o resocialización:
A diferencia de las otras dos que son universales, no se da en todos los individuos, sólo
en casos donde alguna de las otras dos etapas haya resultado fallida en socializar al
sujeto dentro del mundo objetivo. Esta socialización se da en lugares como las cárceles, por
ejemplo. Se trata de reatribuir acentos de realidad, desmantelando conceptos de
socialización fallidos e introducir aquellos que pertenecen a la realidad. Esta etapa, al igual
que el resto, será exitosa al conseguir una simetría entre la realidad subjetiva, interna y
personal, con la realidad objetiva, externa y consensuada.

Agentes de Socialización - Cecilia Travnik


Los procesos de socialización se refieren a las dinámicas por las cuales las personas
aprenden valores, roles y comportamientos para integrarse a la sociedad. A través de
interacciones sociales continuas, construyen su identidad en función de las normas y
expectativas sociales (entender quienes son y cómo se enlazan a la sociedad). Además,
estos procesos incluyen la transmisión de normas y valores, influyendo en la conformidad o
en el cambio social mediante la resistencia o innovación.

Agentes de socialización: factores clave en el proceso que consiste en que un individuo


se convierta en un miembro de la sociedad. Son entidades que desempeñan un papel
significativo en la transmisión de normas, valores, creencias y comportamientos sociales.

● Familia: primer agente de socialización durante los primeros años de vida, y desde
donde se suele seleccionar de modo directo o indirecto a otros agentes, como la
escuela. Es el núcleo fundamental en la sociedad, constituída por vínculos naturales
o jurídicos, por la decisión libre de dos personas en contraer matrimonio o por la
voluntad responsable de conformarla. Es uno de los agentes de socialización más
importantes. Sus diversas configuraciones impactan en la socialización de los
individuos.

“La familia es un conjunto de personas que conviven bajo el mismo techo, organizadas en
roles fijos (padre, madre, hermanos, etc) con vínculos consanguíneos o no, con un modo de
existencia económico y social comunes, con sentimientos afectivos que los unen y
aglutinan.”

● Instituciones: refiere a patrones estables de interacción social que son


internalizados por los individuos y proporcionan la estructura básica de la sociedad.
Se señalan especialmente la educación y el trabajo. En ella, los individuos
aprenden las reglas y normas asociadas con estas instituciones a través de la
socialización, y estas reglas llegan a ser percibidas como una parte natural y objetiva
de la realidad.
- objetivación: proceso mediante el cual las construcciones sociales son
percibidas como realidades objetivas e independientes de la actividad
humana individual
- tipificación: clasificación y categorización de experiencias y acciones, lo
que contribuye a la estabilidad y predictibilidad de la vida social.
● Grupos de pares: son agentes poderosos de socialización. La influencia de los
amigos puede ser significativa en la formación de actitudes y valores, especialmente
durante la adolescencia y adultez temprana. Estos transmiten normas y valores
culturales. Los miembros tienden a adoptar comportamientos y actitudes que
son aceptados y reforzados por su grupo de pares. Por ejemplo, modas, actitudes
políticas, religiosas, preferencias culturales.

● Medios de comunicación: han tenido un impacto masivo en la socialización. Los


individuos están expuestos a una amplia gama de influencias mediáticas que
pueden moldear sus valores, creencias y comportamientos.
“La conexión constante a través de dispositivos digitales puede traducirse en una
desconexión interpersonal, afectando la calidad de nuestras relaciones”, S. Turkle
(2017)
Los algoritmos utilizados en diferentes plataformas buscan personalizar el
contenido para cada usuario, generando lo que se denomina como “burbujas de
filtro”.
Estas nos presentan una nueva forma de construir identidad y de presentación.

● Socializaciones múltiples: las personas están expuestas y participan de diversos


entornos sociales a lo largo de sus vidas, cada uno de los cuales contribuye a su
desarrollo y socialización de maneras distintas. Reconoce la existencia de múltiples
influencias y contextos que moldean la identidad y las experiencias de una persona.
Todos contribuyen a la formación de la identidad y la adquisición de normas y
valores.

● Socialización e identidad: la noción de sí mismo y la identidad son construcciones


cognitivas que influyen en la interacción social y la percepción, y que a su vez son
influenciadas por la sociedad.
Existen muchas formas diferentes de sí mismo y de identidad:
- yo colectivo: atributos compartidos con los miembros del endogrupo y
distintos de los miembros del exogrupo
- yo individual: atributos que hacen que uno sea relativo y único en relación a
otras personas
- yo relacional: relaciones que uno tiene con personas específicas
La socialización también tiene un impacto significativo en la autopresentación de un
individuo.

Familia, terapia y posmodernidad - Martin Wainstein


La familia es uno de los primeros contextos sociales del desarrollo humano (agente de
socialización).
La familia -tipo- (pareja monógama, matrimonio, afecto mutuo y hacia sus hijos) fue siempre
predominante (Levy-Strauss). Ha sido históricamente una necesidad general.
Familia y psicología
Orígenes en la mitología, filosofía y religión. Signado por la preocupación en las relaciones
del hombre con los dioses y luego en nuestro mundo y con Dios.
Mientras durante la primera mitad del siglo XX la familia fue tema de estudio y de
investigación de la antropología, la sociología, la historia y la historia social moderna, la
psicología permaneció ausente, aun en su rama más “social”, la psicología social.
Todo psicólogo compartía la noción de que a la persona hay que comprenderla y
estudiarla teniendo en cuenta su contexto social y su mundo de relaciones. La familia
es el contexto fundacional de la vida humana y el sitio donde las personas pasan mayor
parte de su vida.

La familia en el mundo académico


La familia ha tenido tradicionalmente escasa o casi nula presencia en los círculos
universitarios. Permanece excluida en los programas de Psicología del Desarrollo o
Psicología Clínica. Aquí no es un tema específico de estudio.

La familia como agente terapéutico


Gergen (1991) propuso contemplar las psicoterapias como enmarcadas en corrientes
culturales, con dos visiones del ser humano según el contexto histórico una romántica y
otra moderna:
- romántica: promovía una perspectiva teórica de difícil contrastación empírica y
fundada en la creencia en una tendencia innata, inconsciente y trascendente
encaminada a una realización existencial del ser humano.
- modernista o racionalista: contrapone lo insondable con lo contrastable, observable y
sujeto a verificación empírica.
En la década del cincuenta, los tratamientos con familiares comenzaron a estudiarse como
investigaciones desarrollando una antropología de la vida cotidiana y mostrando cómo el
entorno familiar influye en los trastornos psíquicos.
La familia empezaba a ser descrita como un sistema complejo y estable, con patrones de
comunicación que afectan a las relaciones entre las personas, sus pensamientos y su
entorno social. Este sistema se desarrolla a lo largo del ciclo de la vida familiar, integrando
aspectos biológicos y sociales que forman la individualidad de cada miembro.

El impacto de la posmodernidad
La modernización afectó a la vida de las familias, y se ve reflejado en las interacciones
familiares de cada día. La psicoterapia buscó a partir de los ochenta desensibilizar o
“identificar” pensamientos y emociones negativas, y reemplazarlos mediante diferentes
métodos, convirtiendo al paciente en un científico que no se equivoque.

La perspectiva sistémica construccionista cuestiona la idea de que las palabras puedan


representar el mundo de manera precisa y objetiva. Propone que no es relevante preguntar
si una teoría, enseñanza religiosa o sistema de ideas son verdaderos o falsos, ya que el
conocimiento no puede separarse del proceso de conocer, el cual siempre incluye valores y
juicios.

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