Clase #3 PRINCIPIOS DE INTERPRETACIÓN BÍBLICA
Maestros que Dios nos ha dado para enseñarnos su Verdad
A continuación presentamos los maestros que Dios nos ha provisto para enseñarnos su verdad
revelada en la Biblia
I.- La iluminación del Espíritu Santo (1 Corintios 2.14-16) Dice la Escritura que todos los que se
han arrepentido y han recibido a Cristo como su Salvador, tienen en ellos morando al Espíritu
Santo y una de las funciones o ministerio de Éste es iluminar la mente y el corazón para poder
entender las cosas de Dios reveladas en las Sagradas Escrituras. Enseña la Biblia que el Espíritu
Santo ilumina a los que han nacido de nuevo; ilumina a los que son humildes, pues el mayor
obstáculo para la comprensión de la Palabra de Dios es el orgullo intelectual (Mateo 11.25-27).
Por otro lado, el Espíritu Santo ilumina al obediente. Un cristiano que no está listo a someterse
a la autoridad de la Escritura, obedeciéndola, no va a recibir iluminación del Espíritu Santo.
(Santiago 1.22-25)
II.- Otro maestro que Dios nos ha dado para enseñarnos su verdad es el estudio disciplinado. La
dependencia de la iluminación del Espíritu Santo, no excluye el estudio y la investigación
personal (Daniel 9. 1-2; 10.12)
III.- Otro maestro que Dios nos ha dado para enseñarnos su verdad es la Iglesia, el cuerpo de
Cristo. Según la Biblia aprendemos también con la ayuda de otros. Pablo nos exhorta a ser
maestros recíprocos de la Palabra de Dios (Colosenses 3.16)
PRINCIPIOS GUÍAS PARA INTERPRETAR LA BIBLIA
En el trabajo de interpretar la Sagrada Escritura, es necesario observar unos principios
fundamentales, o acercarnos a esta actividad dirigidos por los siguientes principios:
1.- El sentido natural de las Escritura, significa esto entendemos siguiendo el sentido natural y
claro de ella. Esto comprende ver el lenguaje en que está escrito el pasaje que interpretamos;
esto es, si es un lenguaje literal o es un lenguaje figurado (Ejemplos) 1 Juan 1.5; Juan 15.1,4;
13.34-35; 14.13; 16.33;
2.- El sentido original de la Escritura. - Aquí tratamos de establecer cuál fue el significado del
pasaje que estudiamos en la época en que fue escrito. Es un trabajo que nos lleva a
trasladarnos a la mente y a la época del autor del pasaje que interpretamos. Para obtener el
significado original del pasaje, nos van a ser de ayuda: La historia, conocer la cultura de la
época, conocer las lenguas en que se escribieron originalmente las Sagradas Escrituras: Hebreo
y Griego
3.- El sentido general de la Escritura. - Este principio señala que la Biblia en sus 66 libros y en sus
dos Testamentos, es una unidad, es un todo armónico. La Biblia no se contradice a sí misma.
Por esto, toda interpretación que hagamos, no debe contradecir lo que la Biblia dice en otra
parte al respecto, sino que debe tener aquí su apoyo o respaldo. Cuando una interpretación de
un pasaje contradice lo que la Biblia enseña en general y en otro lugar, esto quiere decir que tal
interpretación no es correcta, y por esto hay que desecharla. Santiago 2.24; Gálatas 2.16;
Efesios 2.8-9; Romanos 5.1 Si en nuestro trabajo de comprender un pasaje de la Biblia, nos
acercamos dirigidos por los principios señalados, creemos que nuestra tarea va a ser exitosa y
gratificante.
EL CONTEXTO
“Es la perla preciosa más valiosa en el collar de la Hermenéutica Bíblica”
Todo pasaje de la Escritura debe interpretarse tomando en cuenta el marco de pensamiento en
que se haya integrado o formando parte, es decir que debe ser examinado a la luz de su
contexto.
El verdadero sentido de un pasaje sólo puede ser captado estudiando las palabras, frases,
versículos o párrafos en relación con lo que antecede y sigue a él. Se puede torcer el sentido de
un pasaje si se lo interpreta sacándolo, aislándolo o separándolo de su contexto o del
pensamiento central del que él forma parte.
Por ejemplo, en Juan 1.18 si tomamos la frase que dice: “A Dios nadie le vio jamás”, tomándola
aislada de las otras ideas que aparecen dentro del mismo versículo, y de las que se encuentran
en los versículos anteriores y posteriores, se puede probar o enseñar que Jesucristo no es Dios,
pues a Cristo se lo ha visto, en cambio a Dios nadie le vio jamás”.
en Romanos 7:14 si se toma la expresión “más yo soy carnal” aislándola de su respectivo
contexto, entonces se puede enseñar que Pablo no era un cristiano espiritual, sino carnal.
Es por esto que para evitar caer en errores como los señalados cuando se interpreta un pasaje,
es necesario analizarlo, considerando atentamente las ideas anteriores y posteriores al mismo,
es decir, hay que interpretarlo a la luz de su contexto.
La regla hermenéutica del contexto tiene algunas utilidades, a saber:
1.- Sirve para aclarar el sentido de términos o palabras claves y fundamentales de un pasaje.
Por ejemplo: En Efesios 1.6 aparece la palabra “amado”. ¿Quién es este amado? El contexto
anterior nos da la repuesta…
2.- Sirve para aclarar frases, oraciones, expresiones del pasaje que se interpreta:
(1) Romanos 8.37 “En todas estas cosas…” ¿Cuáles son todas estas cosas?
(2) Romanos 8.28 “Todas las cosas” ¿Cuáles son todas las cosas a las que se hace referencia el
texto?
(3) Romanos 7.14 “Yo soy carnal” ¿En qué sentido Pablo es carnal?
(4) Romanos 8.21 “A la libertad gloriosa de los hijos de Dios”. ¿Cuál es la libertad gloriosa de los
hijos de Dios?
3.- Sirve para responder preguntas referentes al contenido esencial del pasaje que se
interpreta.
(1) 1 Pedro 2.2 ¿Cuál es la leche espiritual no adulterada que produce el crecimiento
espiritual?
(2) 2 Pedro 1.3 ¿Cuáles son las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, y que nos han sido
dadas por el divino poder de Dios?
4.- Sirve para entender el significado global del texto o pasaje que se estudia.
(1) I Tesalonicenses 4.13
(2) I Tesalonicenses 5.2
5.- Sirve para ampliar el significado del texto o pasaje que se estudia
(1) I Tesalonicenses 4.3,4,5,6 La santificación que Dios nos pide ¿qué áreas o campos
comprende?
(2) I Tesalonicenses 1. 2 Ver las razones para la gratitud de Pablo para con el Señor
Jesucristo
6.- Sirve para aclarar dudas respecto al significado del pasaje
(1) Juan 20.8 ¿El discípulo creyó que Jesús había resucitado o que el cuerpo de Jesús había sido
robado?
(2) I Tesalonicenses 5.2 La venida del Señor Jesucristo será como ladrón en la noche ¿para los
incrédulos o para los creyentes, o para ambos?