Supremo Consejo de Tarija
Respetable y Augusta Logia de Perfección
LUZ DEL SUR N° 1
Campamento de Tarija, Cenit de Tarija
A.·.U.·.T.·.O.·.S.·.A.·.G.·.
S.·.E.·.P.·.
LA CONCIENCIA
M.·.S.·. Daniel Zacha Avila Avila °4
“La conciencia es el mejor libro moral que tenemos y el que se debe consultar más a
menudo” Blaise Pascal
INTRODUCCIÓN
La conciencia (del latín conscientia ‘’conocimiento compartido”) se define en términos
generales como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno, pero
también se refiere a la moral o bien a la recepción normal de los estímulos del interior y el
exterior. Conscientĭa significa, literalmente, «con conocimiento» (del latín cum scientĭa).
En la especie Homo sapiens, la conciencia implica varios procesos cognitivos
interrelacionados. Conciencia se refiere al saber de sí mismo, al conocimiento que el
humano tiene de su propia existencia, estados o actos. Conciencia se aplica a lo ético, a los
juicios sobre el bien y el mal de nuestras acciones. Una persona cloroformizada recobra la
conciencia al cesar los efectos del anestésico. Una persona “de conciencia recta” no
comete actos socialmente reprobables.
La conciencia es la parte esencial de estudio en los Grados Filosóficos y se constituye en
el M:.S:., que tenemos dentro y debemos descubrirlo. Pero este trabajo nunca llegará a
ser alcanzado, ni se asomará en su efectividad de transformación del hombre hacia la
perfectibilidad, si es que no utilizamos la Inteligencia y la Razón para descubrirlo.
Considero que el Maestro se pierde en la Escuadra y el Compás, cuando deja de sentirse
guiado; que al haber alcanzado la cúspide del Simbolismo, no se da cuenta que su
siguiente Maestro está dentro de sí mismo, no en ninguna otra persona o H:. “mayor”, no
en libros más complejos ni en nada exterior, sino en sí mismo, en el descubrimiento del Yo
Interior, el descubrimiento de uno mismo, en el autoconocimiento. Encontramos ahí el
guía que nos sacará de espacio perdido entre la escuadra y el compás, en aquella vos
misteriosa que nos orienta sobre lo bueno, malo, lo justo o lo injusto, aquel juzgador al
que no podemos engañar.
DESARROLLO
Resulta difícil precisar qué es la conciencia, ya que no tiene un correlato físico. Se trata del
conocimiento reflexivo de las cosas y de la actividad mental que sólo es accesible para el
propio sujeto. Por eso, desde afuera, no pueden conocerse los detalles de lo consciente.
Hablar de la consciencia es demasiado amplio, y sobre todo cuando se habla de sus
manifestaciones, pero en esencia, consciencia es una facultad de “darse cuenta”, ser
consciente de un “algo” ya objetivo o subjetivo, algo concreto, intelectual, emocional o
espiritual, es un darse cuenta o ser consciente de algo externo o interno al hombre, la
consciencia tiene entre otras cosas ser auto consciente de sí misma.
El hombre en su crecimiento va adquiriendo valores que van formando su moral. Cada
hombre puede representar al género humano, más sin embargo tiene sus características
muy particulares que lo individualizan y lo distinguen del resto, entre hermanos de una
misma familia se dan estas diferencias, más aún entre naciones, culturas, y estados
cronológicos por donde el hombre ha pasado y está pasando actualmente. La moral, el
carácter y la cultura son determinantes en toda manifestación y comportamiento de la
consciencia.
La filosofía considera que la conciencia es la facultad humana para decidir acciones y
hacerse responsable de las consecuencias de acuerdo a la concepción del bien y del mal.
De esta manera, la conciencia sería un concepto moral que pertenece al ámbito de la
ética.
A través de la conciencia un individuo consigue tener una noción de sí mismo y de su
entorno; es uno de los elementos que asegura la supervivencia de un ser vivo, pues le
permite estar alerta a los peligros y actuar en consecuencia.
Este proceso, aunque resulta sumamente sencillo a simple vista, es el resultado de varios
fenómenos psíquicos que tienen lugar en la mente de los individuos a cada instante sin
que él tenga total noción de ello. Para resumirlo, este proceso consiste en percibir el
entorno a través de los sentidos y analizarlo con la información que se tiene (las cuales
fueron desarrolladas a partir de las experiencias con las que el individuo haya tenido que
enfrentarse), la memoria.
Si la conciencia de un individuo funciona del modo “adecuado”, las valoraciones que éste
hará sobre su realidad serán claras y le permitirán llevar una vida estable; si por el
contrario, dado que ha padecido determinadas situaciones traumáticas, puede que su
manera de entender el entorno no sea lúcida y, por ende, tome decisiones que causarán
desajustes en su entorno. En este punto puede decirse que lucidez y claridad son
sinónimos, son para la psiquiatría los aspectos que definen una conciencia sana.
Es importante señalar que una de las causas de las alteraciones en la conciencia pueden
ser problemas biológicos y psicológicos. El abuso de ciertas sustancias tóxicas como
alcohol y fármacos, puede afectar determinadas zonas del cerebro y provocar alteraciones
en la conciencia que pueden ser de diferentes niveles. También ciertas enfermedades
psiquiátricas como la ansiedad y la depresión, pueden causar los mismos trastornos en la
forma en la que el individuo concibe la realidad.
En la ceremonia de exaltación al cuarto grado, alegóricamente se busca a un maestro para
que reemplace el puesto que ocupaba el Maestro Hiram, quien era el que dirigía los
trabajos antes del fatal hecho que cometieron los tres CC.·.. En cierto punto del
ceremonial, el Sapientísimo Maestro comentó algo que se quedó muy grabado y presente
en mí, que ese Maestro Secreto que buscaba es la Conciencia Humana y que su estudio es
indispensable para conocerme a mí mismo, las bases del deber y las bases del derecho.
Pues bien, en este cuarto grado se nos invita al estudio de nosotros mismos, tan es así que
en la propia ceremonia se hace prestar un juramento en ese sentido a fin poder corregir
los errores propios. Por su parte, la liturgia señala que la Conciencia nos enseña a
distinguir el bien del mal, lo justo de lo injusto, y aún más, que es el vínculo fundamental
que une al creador con la criatura, el censor perenne o eterno en nuestros actos, que
constituye el Maestro que nos guía en el camino de la vida y que nos castiga sin piedad
destrozándonos el corazón con el remordimiento si desatendemos sus dictados.
De los comentarios litúrgicos sobre la Conciencia puede inferirse que la Conciencia aun
cuando la posee el hombre, tiene una característica divina, pues constituye “el vínculo
fundamental” que nos une con el creador, es decir, el G.·.A.·.D.·.U.·., esto se aclara aún
más si se lee a Magister, quien señala en su guía para el Maestro Secreto, que la alianza o
relación individualmente establecida en la Conciencia con el Principio Universal de la Vida,
se manifiesta en la Comprensión Iluminada que se verifica en el Santuario de la Intuición.
Así, como Ap.·., se me sembró la duda filosófica, para que dude e investigue sobre la
verdad de las cosas; como Comp.·. se me instruyó sobre las facultades que el G.·. A.·. D.·.
U.·. me otorgó y se me dio a conocer la razón; y, como Maestro, conocí los misterios de la
aparente destrucción de la materia y se me reveló la inmortalidad del pensamiento,
ahora, debo conocer a ese Maestro Secreto que es la Conciencia, para conocerme y
apreciar la chispa de la divinidad que se encuentra en mí.
CONCLUSIONES
La conciencia es la parte esencial de estudio en los Grados Filosóficos y se constituye en
el M:.S:., que tenemos dentro y debemos descubrirlo. Pero este trabajo nunca llegará a
ser alcanzado, ni se asomará en su efectividad de transformación del hombre hacia la
perfectibilidad, si es que no utilizamos la Inteligencia y la Razón para descubrirlo.
Considero que el Maestro se pierde en la Escuadra y el Compás, cuando deja de sentirse
guiado; que al haber alcanzado la cúspide del Simbolismo, no se da cuenta que su
siguiente Maestro está dentro de sí mismo, no en ninguna otra persona o H:. “mayor”, no
en libros más complejos ni en nada exterior, sino en sí mismo, en el descubrimiento del Yo
Interior, el descubrimiento de uno mismo, en el autoconocimiento. Encontramos ahí el
guía que nos sacará de espacio perdido entre la escuadra y el compás, en aquella vos
misteriosa que nos orienta sobre lo bueno, malo, lo justo o lo injusto, aquel juzgador al
que no podemos engañar.
T.·.V.·.P.·.M.·. he cumplido,
M.·.S.·. Daniel Zacha Avila Avila ° 4
BIBLIOGRAFÍA:
ADOUM JORGE, El Maestro Secreto y Sus Misterios.
SIGMUND FREUD, Apuntes del Psicoanálisis
Liturgia del Grado IV
Diccionario