Tema 5. Metamorfismo.
Las rocas metamórficas
más importantes.
Índice.
1. Introducción
2. Justificación
3. Factores que condicionan el metamorfismo
1.1. Presión
1.2. Temperatura
1.3. Fluidos
4. Tipos de metamorfismo
4.1. Tipos generales de metamorfismo
4.2. Otros tipos de metamorfismo
5. Procesos metamórficos
5.1. Series metamórficas
5.2. Fisicoquímica del metamorfismo
5.3. Facies metamórficas
1. Rocas metamórficas
1.1. Minerales metamórficos
1.2. Clases químicas
1.3. Texturas y estructuras metamórficas
1.4. Rocas metamórficas importantes
2. Distribución del metamorfismo en la tectónica de placas
3. Aplicación didáctica
4. Conclusión
5. Bibliografía y webgrafía
6. Legislación
1. Introducción
El metamorfismo es el conjunto de transformaciones y reacciones que sufre una roca cuando
es sometida a unas condiciones de presión y temperatura distintas a las que reinaban durante
su génesis.
En este tema nos centraremos en primer lugar en los factores que originan el metamorfismo,
luego ve remos los tipos de metamorfismo que pueden darse, así como su fisicoquímica, para
acabar resaltando algunas de las principales rocas que se generan en este proceso.
2. Justificación
La ciencia se erige como elemento básico para nuestro desarrollo y bienestar. El conocimiento
científico es parte esencial de la cultura personal, y permite a la ciudadanía interpretar la
realidad con racionalidad y de forma reflexiva, para así disponer de argumentos para tomar
decisiones, así como para identificarse como agentes activos y reconocer que de sus
actuaciones y conocimientos dependerá el desarrollo de su entorno.
Los contenidos expuestos a continuación se imparten en la materia de Biología y Geología (1º,
3º y 4º ESO), bloque II. Geología; Biología, Geología y Ciencias Ambientales (1ºBTO) bloque IV.
Dinámica y composición terrestre; y Geología y Ciencias Ambientales (2º BTO) bloque V. Rocas
ígneas, sedimentarias y metamórficas. Todo según el Decreto 30/2023, de 16 de marzo, por el
que se establecen la ordenación y el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria y del
Bachillerato en la Comunidad Autónoma de Canarias.
Basado en la legislación nacional Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se
establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria y
Real Decreto 243/2022, de 5 de abril, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas
mínimas del Bachillerato.
3. Factores que condicionan el metamorfismo
Los procesos metamórficos vienen determinados por tres factores esenciales: la presión, la
temperatura y la presencia de fluidos en la roca en formación. Los altos valores que se
alcanzan de estos factores, y en especial de los dos primeros, caracterizan el medio interno
terrestre. En estas condiciones, los campos de estabilidad de los minerales se ven alterados.
Vamos a ver cada uno de éstos por separado.
1.1. Presión
La presión puede deberse a dos condiciones, básicamente:
- Confinamiento de las rocas. El peso de las rocas que acompañan o la acumulación de
sedimentos ejercen una presión uniforme en el interior de la litosfera, llamada presión
litostática o presión de confinamiento.
- Plegamiento. Este tipo de presión se debe al doblado de las rocas que incorpora, además,
una componente horizontal llamada presión tectónica.
1.2. Temperatura
El ascenso de la temperatura en las profundidades de la corteza se puede deber a:
- Confinamiento de las rocas. Los sedimentos acumulados originalmente en una cuenca de
sedimentación reciben nuevas capas de materiales y van siendo enterrados en
profundidad por acumulación de nuevas masas de materiales. En este proceso, la
temperatura experimenta un aumento paulatino, es lo que se conoce como gradiente
geotérmico.
- Movimiento de bloques fallados. Los bloques rocosos que se han fracturado y desplazado
experimentan un aumento de su temperatura en la zona de fricción y en sus
proximidades, debido al rozamiento a grandes presiones entre rocas.
1.3. Fluidos
Los fluidos no son un factor metamórfico por ellos mismos, pero sí influyen tanto en el
aumento de la temperatura como el de presión. Y, por tanto, influirán indirectamente sobre el
metamorfismo de la roca. Veamos un par de casos frecuentes:
- Desprendimiento de volátiles. Algunas reacciones químicas que tienen lugar a estas
presiones generan deshidrataciones y descarboxilaciones en algunos minerales. Esto hace
que se libere una fase f luida (agua, dióxido de carbono) que aumenta aún más la presión
a la que se encuentran las rocas. Esta componente de la presión se llama presión de
fluidos.
- Confinamiento de volátiles. Durante el empaquetamiento de la roca se puede confinar,
junto a ella, una fase líquida o gaseosa. También puede ocurrir que se introduzcan
líquidos y gases provenientes de otras zonas, aumentando la presión y temperatura
locales.
4. Tipos de metamorfismo
1.4. Tipos generales de metamorfismo
Según los factores estudiados y el predominio de uno u otro sobre los demás, se pueden
distinguir varios tipos de metamorfismo, que veremos a continuación.
- Metamorfismo dinámico o dinamometamorfismo. Se trata de un tipo de metamorfismo
en el que pre domina el factor de la presión sobre el resto. A la presión litostática se le
suma la presión tectónica unilateral, normalmente en sentido horizontal, que se debe al
movimiento de bloques tectónicos, como pasa en las fallas o los pliegues.
Frecuentemente, se generan minerales con estructuras orientadas. Uno de los efectos
más característicos de la presión dirigida es la aparición de planos de exfoliación de los
minerales perpendiculares a la dirección de la presión sufrida, lo cual crea fenómenos de
es quistosidad y pirzarrosidad típico de pizarras, esquistos y micacitas.
- Metamorfismo térmico o de contacto. A diferencia del anterior, en este metamorfismo
predomina la temperatura con respecto a los demás factores. Esto se debe a la presencia
de una intrusión magmática que provoca un aumento considerable de la temperatura en
las rocas encajantes que rodean a la masa intrusiva, provocando una aureola de contacto.
Esta aureola varía de espesor, dependiendo de los casos, afectando de unos pocos a
centenares de metros de la roca encajante. El metamorfismo térmico tiende a formar
rocas de composición química uniforme, compuestas por fases minerales, entre las cuales
existe una amplia posibilidad de formas isomorfas. Pero, general mente, al efecto térmico
se le asocia una acción química debida a los fluidos que escapan de la masa magmática, y
que provoca modificaciones metasomáticas en la roca encajante. Por fusión parcial y
recristalización se suelen formar también minerales típicos de este metamorfismo, como
la quiastolita o la cordierita.
- Metamorfismo de carga o metamorfismo regional . Los factores de presión y temperatura
no suelen darse de forma aislada, como tampoco lo harán los tipos de metamorfismo
antes vistos. Este metamorfismo englobaría, por tanto, los factores de presión y
temperatura que se combinarían en un aumento creciente y paulatino. Con la
profundidad aumenta la intensidad de los efectos de los factores del metamorfismo, que
producen series de rocas metamórficas, con características particulares, que indican el
grado y la intensidad del metamorfismo. Entre las series más conocidas está la serie
pelítica o arcillosa, que veremos más adelante.
En las zonas más profundas de la corteza y, por tanto, en los límites inferiores de este
metamorfismo, vemos que se da un ultrametamorfismo, conocido como anatexia, y que
veremos más adelante.
En relación con la distribución del metamorfismo en profundidad, se pueden establecer tres
zonas metamórficas que, aún siendo imprecisas, nos ayudan a interpretar cualitativamente el
proceso metamórfico. Estas son tradicionalmente:
• Epizona: zona con presión y temperaturas bajas.
• Mesozona: presión y temperaturas medias.
• Catazona: presión y temperatura altas.
- Metamorfismo de impacto. Se debe al impacto de meteoritos, que provocan un aumento
de la presión y la temperatura muy rápido y localizado. Aunque poco frecuente, este tipo
de metamorfismo genera estructuras típicas muy características y minerales poco
comunes, como los vidrios muy brechificados.
1.5. Otros tipos de metamorfismo
La anatexia es el proceso por el cual una roca metamórfica pasa a transformarse en magma
por la acción de la presión y temperatura. La anatexia puede considerarse el proceso final en el
cual la roca, so metida a temperaturas y presiones elevadas, se funde y adquiere
características de un magma secunda rio. Este magma, cuando consolide, formará una nueva
roca llamada granitos de anatexia o anatexitas.
La migmatización es un proceso de ultrametamorfismo que tiene como resultado la formación
de un tipo especial de rocas llamadas migmatitas. Se produce cuando la roca, sometida a altas
presiones y temperaturas, comienza a fundirse para dar lugar a granitos de anatexia; si el
proceso de fusión se interrumpiese, se formaría una nueva roca veteada llamada migmatita.
Finalmente, el metasomatismo. Se trata de un caso particular de metamorfismo en que la roca
es invadida por fluidos que, a altas presiones y temperaturas, dará lugar a una recristalización
con sustituciones iónicas. De este modo, se formarán nuevos minerales. Los skarns son rocas
metamórficas carbonatadas que se han formado por metasomatismo.
5. Procesos metamórficos
1.6. Series metamórficas
El concepto de serie metamórfica hace referencia al cambio progresivo de las características
de una roca al ir aumentando la presión y la temperatura. Con el cambio de estos factores, la
estructura cristalina de inicial de la roca se hace inestable. Mediante procesos de
recristalización, la estructura cristalina del mineral se adapta a estas nuevas condiciones de
presión y temperatura.
En consecuencia, en cada grado de estos dos factores encontraremos una tipo característico
de mineral, que tendrá la misma composición que los anteriores, pero su estructura cristalina
será diferente. El conjunto de estos escalones es lo que se conoce como serie metamórfica. Un
ejemplo muy característico es el de la serie pelítica o arcillosa, que se sucede como sigue:
Arcillas Pizarras Esquistos Micacitas Gneis Migmatitas Grafitos De Anatexia
En esta serie se parte de una roca sedimentaria se transforma, en primer lugar, en una roca
meta mórfica y, posteriormente, en una roca magmática. Las series metamórficas pueden
comenzar con cualquier tipo de roca: sedimentaria, metamórfica o ígnea. Veamos, a
continuación, una serie que comienza con una roca magmática; esta es la serie de los esquistos
verdes:
Basaltos Esquistos verdes Anfibolita
1.7. Fisicoquímica del metamorfismo
Como hemos visto, los procesos metamórficos representan la adaptación fisicoquímica del
mineral o de las rocas a las condiciones que imperan en la litosfera, por debajo de las zonas de
meteorización. Bajo las nuevas condiciones de presión y temperatura, los minerales
evolucionan hacia situaciones de estabilidad distintas de las originales, apareciendo minerales
típicamente metamórficos. Por otra parte, el encontrar estos minerales en las rocas
metamórficas nos permite evaluar las condiciones de presión y temperatura a las que fueron
sometidas.
El metamorfismo puede ser isoquímico o aloquímico. Será isoquímico cuando no hay
modificación química de los minerales preexistentes. Se pueden dar procesos como
reorientación de cristales, deshidratación o granulación. Este es el caso de la transformación
de la caliza a mármol y de las areniscas en cuarcitas. Será aloquímico cuando haya cambios en
la composición química de los minerales, fusiones y recristalizaciones. Por ejemplo, se observa
la aparición de ciertos minerales como la wallastonita o la andalucita en rocas metamórficas. El
metamorfismo aloquímico se puede asemejar al metasomatismo.
1.8. Facies metamórficas
A principios del s. XX, diversos autores establecieron el principio de las facies metamórficas.
Este principio dice: rocas inicialmente idénticas, sometidas a las mismas condiciones de
presión y temperatura, darán lugar a rocas metamórficas idénticas, independientemente del
lugar y época en que se hayan producido las transformaciones. Inversamente, a partir de una
roca metamórfica dada, podemos re construir la roca inicial a partir de la cual se formó.
De esta manera, podemos definir una facies metamórfica como un conjunto de rocas formadas
por un conjunto de asociaciones minerales que se han formado en un intervalo concreto de
presión y temperatura.
A partir de datos experimentales se ha llegado a establecer ocho facies distintas,
caracterizadas por unas condiciones de presión y temperatura y por una composición química
concreta. Así, por ejemplo, está la facies de los esquistos azules, de la ceolita, de las corneanas,
etc.
6. Rocas metamórficas
6.1. Minerales metamórficos
El estudio de los minerales metamórficos, entendidos como aquéllos que se originan
exclusivamente durante un proceso metamórfico, nos permite interpretar la historia de los
procesos metamórficos plasmados en las rocas metamórficas. Según su campo de estabilidad,
éstos se engloban en dos grandes grupos:
- Minerales de “stress”. Son minerales estables a alta presión litostática, combinada con
una fuerte presión unidireccional. Se forman como respuesta a las exigencias de estas
presiones en el proceso metamórfico. Algunos de ellos son el granate, el talco, la
biotita, la distena, la estaurolita o los granates
- Minerales “anti-stress”. En estos minerales el campo de estabilidad viene reducido e,
incluso su primido por la acción de la presión tectónica orientada. Se contraponen a
los minerales stress. Son ejemplos la andalucita, la cordierita, la anortita (que también
se encuentra en las rocas ígneas), etc.
6.2. Clases químicas
Las rocas metamórficas se pueden clasificar en diferentes grupos según su composición
química. Esta clasificación, no obstante existir, no es la más utilizada para agrupar a las rocas
metamórficas. Podemos clasificarlas en grupos como cuarzos y silicatos, rocas aluminosas,
carbonatadas, magnesianas o ferruginosas.
6.3. Texturas y estructuras metamórficas
La textura se refiere a las observaciones microscópicas de los granos minerales. Podemos
clasificar las estructuras según varios criterios:
- Según la forma del grano puede ser:
o Idiomorfa. Tienen cristales con formas regulares.
o Alotriomorfa o xenoforma. Tienen cristales irregulares.
- Según el tamaño
o Granoblástica. Con minerales granudos sin orientación preferente. Pueden ser:
Equigranular: los granos son del mismo tamaño.
Inequigranular: los granos son de distinto tamaño.
o Lepidoblástica. Los granos están aplanados y orientados. Un caso característico
son las micas.
o Nematoblástica. Los granos son prismáticos o aciculares, generalmente
orientados en una dirección.
o Porfidoblástica. Es una textura en que existen cristales que son de mayor
tamaño que el resto.
o Texturas mosqueadas. Se trata de texturas con grandes cristales que
contienen pequeñas inclusiones en su interior. Esto ocurre frecuentemente en
el metamorfismo de contacto.
- Según la presencia de texturas reaccionales pueden ser:
o Coronas kelifíticas. Se trata de minerales que están rodeados por otros
formando una corona de reacción. Se en rocas que se han formado a altas
presiones.
o Coronas complejas. Son similares a las anteriores pero de mayor complejidad.
o Sombras de presión. En algunos minerales se observan unas formas que
recuerdan a sombras que los acompañan. Se producen cuando existen
presiones que deforman por aplastamiento ciertos minerales. Al microscopio
se observan formas gruesas por el centro y alargadas por los bordes.
La estructura hace referencia a la disposición de los átomos, moléculas o minerales que
forman una roca metamórfica. Vamos a ver rápidamente cuatro de las más comunes:
- Esquistosidad. Se dice que una roca está afectada de esquistosidad cuando se presenta
como cortada en hojas paralelas de origen tectónico. Esto se puede ver en micas,
esquistos o en micacitas.-
- Micropliegues. Son pliegues de pequeñas dimensiones dentro de la estructura de la
roca, y se suelen presentar cortados por planos de esquistosidad. Suelen aparecer en
las zonas de las charnelas de los pliegues, en las que se produce un flujo de materia.
- Foliación. Se caracteriza por la distribución planar y orientada de minerales
recristalizados en el mismo proceso metamórfico. Aparece, usualmente, en los
elementos más avanzados de la roca metamórfica como las micasquistos, micacitas,
neises o migmatitas. En el caso de las micacitas y los gneises, esquistosidad y foliación
suelen presentarse paralelamente.
- Lineación. Se trata de la orientación linear de minerales formados en el proceso
metamórfico. Se da en las más profundas de las series metamórficas, como los gneises
y las migmatitas.
6.4. Rocas metamórficas importantes
La forma de clasificación es muy diversa. Vamos a seguir una clasificación según su origen,
primero comentando las rocas del metamorfismo regional y, después, las del metamorfismo
de contacto y dinámico.
Metamorfismo regional
- Metapelitas. Son rocas que provienen de sedimentos pelíticos (tamaño menor de 2
micras, con aluminio, potasio y sílice), es decir, limos y arcillas. De menor a mayor
grado encontramos:
o Pizarras: contiene minerales microscópicos; presenta pizarrosidad. Coloración
oscura-negra, con mucha materia orgánica. Existe cuarzo y albita como
minerales identificativos, e indicado res del bajo grado de metamorfismo.
También presenta sericita, clorita y cloritoide.
o Filitas: son rocas parecidas a las pizarras pero de grano más grueso. Contiene
biotita.
o Esquistos: presentan minerales visibles a simple vista. Se encuentran en
metamorfismo de grado bajo y medio. Pueden contener granates, estaurolita,
cordierita y distena. Si presentan gran cantidad de micas se les llama micacitas.
o Gneises: presentan poco esquistosidad, pues la moscovita ha desaparecido, se
ha transformado.
- Metasamitas. Son rocas procedentes de rocas sedimentarias silíceas. Se llaman
cuarcitas si tienen más del 80% de cuarzo. Las de alto grado de metamorfismo se
llaman paragneises. No presentan esquistosidad.
- Rocas carbonatadas. Son rocas sin esquistosidad. Existen varios tipos:
o Mármoles: proceden de rocas calcáreas, calizas o dolomías.
o Skarns: son rocas carbonatadas de origen metasomático.
o Rocas de silicatos cálcicos: proceden de margas, que presentan mayor
cantidad de silicatos.
- Rocas metaígneas. Se trata de rocas ígneas que han sufrido, posteriormente, un
proceso de metamorfismo. Éstas se clasifican según la acidez en diversos tipos:
o Ácidas: pueden ser de origen volcánico o plutónico. Normalmente, forman los
ortogneises.
o Básicas: estas rocas presentan una composición química muy sensible a los
cambios de presión y temperatura; son, por tanto, buenos indicadores de los
grados de metamorfismo. Siguiendo este criterio se clasifican en:
Esquistos azules: se encuentran en zonas de baja temperatura.
Esquistos verdes: en zonas de grado medio.
Anfibolitas: grado medio – alto.
Granulitas: grado alto.
Eclogitas: se encuentran en zonas donde la presión es alta.
o Ultrabásicas: proceden de peridotitas. Principalmente, son las serpentinitas,
que son verdosas y tiene serpentina.
- Migmatitas. Son rocas parcialmente fundidas. Frecuentemente, presentan estructuras
bandeadas, siendo las bandas más oscuras las pertenecientes a los minerales
metamórficos, y las más claras a los minerales que no han llegado a fundirse. La
composición es similar a la del granito y la composición de minerales similar a los
gneises.
Metamorfismo de contacto
- Corneanas. Son rocas duras y masivas que han perdido su estructura inicial. Se
encuentran en la zona más interna de la aureola de contacto. Son de grano fino.
- Pizarras y esquistos mosqueados. Se trata de pizarras o esquistos que no han perdido
totalmente la esquistosidad. Es frecuente la presencia de porfidoblastos.
Metamorfismo dinámico
- Cataclastitas. Son rocas sin esquistosidad y con rasgos de microtrituración.
- Milonitas. Rocas con foliaciones y lineaciones.
- Pseudotaquilitas. Son rocas que han sido a muy altas presiones y llegan a presentar
vidrios parecidos al basalto.
7. Distribución del metamorfismo en la tectónica de placas
A continuación vamos a ver las zonas del planeta donde se dan procesos metamórficos. Estas
zonas las vamos a encontrar en dos lugares diferentes: bien cerca de los bordes de placas, bien
en el interior de éstas, que corresponderán, en definitiva, a los distintos tipos de
metamorfismo que hemos visto.
- Bordes de placa constructivos. En zonas cercanas a las dorsales oceánicas. En estas
zonas predomina la alta temperatura, que altera tanto a rocas sedimentarias como a
magmáticas. Se producen meta gabros y metabasaltos.
- Bordes de placa destructivos. Se dan en zonas marginales de algunas placas. En los
bordes continentales se produce un metamorfismo regional, mientras que en los
arcos-isla se suelen formar dos cinturones metamórficos paralelos de igual edad pero
de características físicas diferentes:
o Un cinturón externo, de alta presión; se produce cerca de la superficie, en la
zona donde la placa oceánica subduce bajo la continental.
o Un cinturón interno, de alta temperatura; se da en la base más profunda de la
zona de subducción, donde los materiales empiezan a fundirse.
- Bordes pasivos. Principalmente en fallas transformantes. Se produce un tipo de
metamorfismo cataclástico con milonitas que lo caracterizan.
- Zonas de intraplaca. Generalmente, se produce un metamorfismo regional. Se generan
granulitas y eclogitas, que sólo ocasionalmente afloran al exterior. También se puede
dar un metamorfismo de contacto, que se origina por intrusiones magmáticas
generadas en focos puntuales. Por su extensión, es uno de los lugares donde más
rocas metamórficas se generan.
8. Aplicación didáctica
Una aplicación perfecta para aplicar el conocimiento adquirido sobre metamorfismo y rocas
metamórficas en un entorno real, sería con una salida de campo. Los estudiantes podrían
realizar un análisis geológico detallado de las rocas presentes, identificando diferentes tipos.
Además, podrían investigar sobre la historia de su génesis, incluyendo el impacto en el paisaje,
comprendiendo la relación entre los procesos geológicos y la formación del relieve.
9. Conclusión
Tras haber estudiado las características más importantes del metamorfismo, hemos de ser
conscientes de la importancia que tiene este proceso en la formación de rocas en nuestro
planeta. Los factores de presión y temperatura, que nos pasan desapercibidos en el día a día,
son una constante en todo el planeta.
Por otra parte, el estudio de las rocas metamórficas nos ayuda a comprender un poco mejor
cómo está estructurado nuestro planeta, así como cuál es su funcionamiento y dinámica. Nos
damos cuenta de procesos que han tenido lugar durante miles de años y que continúan hoy
día, lentos pero continuos.
10. Bibliografía y webgrafía
Anguita, F. (1991). Procesos geológicos internos. Ed. Rueda.
ANGUITA, F. y otros (1993). Procesos geológicos externos y Geología ambiental. Ed. Rueda.
MELÉNDEZ, B. y otros. (2001) “Geología”. Ed. Paraninfo.
Bastida F. Geología. Ediciones Trea.
11. Legislación
Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se establece la ordenación y las
enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria. Boletín Oficial del Estado, Nº 76,
de 30 de marzo de 2022.
Real Decreto 243/2022, de 5 de abril, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas
mínimas del Bachillerato. Boletín Oficial del Estado, Nº 82, de 6 de abril de 2022.
Decreto 30/2023, de 16 de marzo, por el que se establece la ordenación y el currículo de la
Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato en la Comunidad Autónoma de Canarias.
Boletín Oficial de Canarias, nº 58, de 23 de marzo.