Las estrellas
Una estrella es una enorme bola de gas incandescente que brilla porque en su interior se
efectúan reacciones de fusión nuclear (unión de dos o más núcleos de átomos
ligeros que se unen formando otro más pesado).
La materia prima de una estrella es el hidrógeno que existe en las llamadas
nubes moleculares.
Cuando el gas, por efecto de la gravedad, se condensa en alguna región de la nube
molecular forma una protoestrella.
Si una protoestrella tiene una masa menor a 0.08 masa solar, no genera
en su interior las temperaturas necesarias para la fusión del hidrógeno,
de modo que tendrá un aspecto parecido al del planeta Júpiter, aunque
de mayor tamaño. Un objeto así es muy difícil de observar porque casi no
emite luz y se conoce como enana marrón.
Las estrellas aumentan y disminuyen periódicamente su tamaño, por lo cual el brillo
de estas varía en forma continua. Existe una amplia variedad de
estrellas de ese tipo, conocidas como estrellas variables.
El ejemplo más importante de estrellas variables son las cefeidas,
gracias a las cuales Hubble pudo descubrir la recesión de las galaxias o
la expansión del Universo.
Eventualmente el helio que producen las reacciones nucleares se acumulan en
el núcleo de las estrellas y éstas comienzan a expandirse y se enfrían, lo
cual le da un tono rojizo, por lo que se denomina gigante roja.
El carbono, oxígeno, helio e hidrógeno, conforman una nebulosa planetaria
que se expande, alejándose de las estrellas a varios kilómetros por segundo,
mientras ésta deja al descubierto capas más profundas que calientan la
nebulosa.
La estrella que queda como residuo de una gigante roja que se llama enana
blanca; ésta es rica en carbono y oxígeno; se comprime y enfría
lentamente, quizá hasta dejar de emitir luz y convertirse en un objeto
llamado enana negra.
Si una estrella tiene una masa mayor a 8 masa solar, tendrá un
desarrollo muy parecido al que hemos descrito, pero no se formará una
gigante roja, sino una estrella mucho más grande llamada supergigante
roja.
Esta eventualmente terminará en una explosión catastrófica llamada
supernova y en vez de dejar tras de sí una enana blanca podría dar
origen a una estrella de neutrones. Si el núcleo de la estrella
colapsa hasta una densidad tan grande que protones y electrones
se combinan formando neutrones, o a un hoyo negro.
En el siglo pasado, los astrónomos Ejnar Hertzsprung y Henry Norris Russell,
relacionaron el brillo de las estrellas con su temperatura y propusieron diagramas
para clasificar según estas características.
En el diagrama H-R, se observa que la mayoría de las estrellas se hallan en una
banda oblicua que se va de la más grande y caliente a la más pequeña y fría. Esta banda se
conoce como secuencia principal y corresponde a la etapa en que
las estrellas “queman” su hidrógeno.
En el siglo XlX la metodología de los astrónomos fue similar a la de
los biólogos: estudiaron muchísimas estrellas, clasificándolas de
acuerdo con sus características (brillo, color, temperatura) y
dedujeron su desarrollo; actualmente su metodología consiste en
usar ampliamente el conocimiento de las leyes ce la física.