CIUDADANO:
JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA CON COMPETENCIA EN MATERIA
CIVIL, MERCANTIL, BANCARIO Y DEL TRÁNSITO DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO COJEDES.
SU DESPACHO.
Yo, CHARLY RAMON OROZCO IZQUIERDO, MARCOS
RODRIGUEZ Y WILGEMS CORDERO de nacionalidad venezolanos,
hábiles en Derecho, titular de la cédula de identidad N° V-23.644.892, V-
7.110.204 y V- 30.585.970, abogados en ejercicios, inscrito en los
Inpreabogado bajo el Números 134.662, 234.342, 123.342, de este
domicilio, actuando como representantes de la ciudadana: BRENDY
MEDINA, Venezolana, mayor de edad, hábil en Derecho, titular de la cédula
de identidad N° 16.776.954 domiciliada en la ciudad y municipio de
Tinaquillo, Estado Cojedes; cualidad que se demuestra mediante poder
conferido por ante la Notaría Pública de la ciudad de Tinaquillo, Estado
Cojedes, inserto en los Libros de Autenticaciones bajo el Nro. 136, folios 54
al 70, en fecha 7 de mayo del año 2024, el cual acompañamos en original
como marcado “A”.
Ante su competente autoridad ocurrimos para demandar por la reparación
de los daños materiales, emergentes, morales y físicos ocurridos en
accidente de tránsito, a las ciudadanas: ARGELIS HERNANDEZ y
ALEXANDRA APARICIO, venezolanas, mayores de edad, titulares de la
cédulas de identidad Nro. V-27.952.888 Y V-30.909.791 respectivamente; La
Primera ,propietario del vehículo “Nro. 2”, La Segunda, en su cualidad de
conductora del vehículo identificado como “Nro. 2”, quienes se encuentran
residenciadas en la calle principal san jose, casa Nro. 00, sector caño claro
II, en la ciudad y municipio de Tinaquillo, Estado Cojedes; conjuntamente
con acción de daños y perjuicios derivado de la consecuencia del daño
emergente y el lucro cesante, por la acción de culpabilidad de la conductora;
quien produjo con su acto daños al vehículo de mi representada, que utiliza
para sí misma, su familia y para el traslado a sus sitios de trabajo
diariamente, desde luego que la no utilización del mismo los conlleva a
ubicar otro medio de transporte del cual resulta una erogación, por medio,
de un alquiler de un automóvil mientras reparaban el suyo, al igual también
produjo inhabilitación temporal laboral debido a que sufrió daños físicos
levisimos, ocasionando la situación de no poder laborar, evidenciándose en
el informe médico marcado “B”. A su vez se realizo la reparación del
automóvil por el fuerte impacto, produciendo en mi representada un
empobrecimiento a su patrimonio por los diferentes tipos de gastos ya
nombrados. Todo esto constituye el objeto de la pretensión.
A tal efecto y a los fines de cumplir con lo previsto en el artículo 340
del Código de Procedimiento Civil, pasamos a describir los hechos como
acontecieron:
CAPITULO I
DE LOS HECHOS
El día 5 de febrero del presente año 2024, aproximadamente a eso de
las 7:00 A.M, ocurrió un Accidente de Tránsito o Colisión de Vehículo a la
altura de la Troncal 005, en el municipio Tinaquillo, Estado Cojedes, entre
dos vehículos automotores, el cual vamos a distinguir como “vehículo Nro.
1” perteneciente a mi poderdante BRENDY MEDINA, ya identificada,
conductora del vehículo y el “vehículo Nro. 2” perteneciente a ARGELIS
HERNANDEZ , conducido por ALEXANDRA APARICIO.
Los hechos ocurrieron de la siguiente manera: estando en el lugar y en la
hora antes mencionada, mi representada conducía el “vehículo Nro. 1”, el
cual posee las siguientes características: marca Ford fiesta , modelo Move,
Año 2014, color Azul, cabina sencilla, de 4 puestos, placa ASOLD1US,
motor del serial USD43567, motor de la carrocería USD23257, cuya
propiedad del vehículo descrito se evidencia según documento autenticado
en la Notaría Pública Primera de Ciudad Tinaquillo, del Municipio Falcón
Estado Cojedes, el cual quedó inserto bajo el Nro. 73, Tomo 35, en fecha 02
de Junio del año 2018,, de los Libros de Autenticaciones llevados por esa
Notaría, el cual anexamos marcado “C”.
Dicho vehículo “1” se desplazaba por el canal derecho de la vía, a la altura
de 200 metros de la entrada del Motel Confort, Troncal 005, en el municipio
Tinaquillo, Estado Cojedes, dirigiéndose por la vía Tinaquillo-Valencia,
cuando intempestivamente fue impactado de manera sorpresiva y en forma
violenta por el automóvil que será identificado como “vehículo Nro. 2”, el
cual posee las siguientes características: marca Vitara, modelo Chevrolet,
clase automóvil, color gris, placa No AL4KDJ. conducido por la ciudadana:
ALEXANDRA APARICIO , ya identificada, quien iba en compañía de un
menor de edad LIZ CHIRINOS, Invadiendo el canal de circulación del
vehículo Nro. 1, donde impactó de manera violenta con mi representada.
Es preciso señalar que el automóvil Nro. 2” impacto, por salirse del canal
izquierdo de la vía para adelantar un automóvil, paso al otro canal de
circulación sin percatarse que por el canal derecho de la vía, iba
aproximándose el vehículo Nro. 1, causándole un impacto tal, que coloco en
peligro la vida de mi poderdante. Esto significa que la conducta culposa, de
la ciudadana: ALEXANDRA APARICIO , ya identificada, produjo serios
daños materiales en la parte delantera del vehículo de considerable
magnitud. Asimismo, se tiene la certeza que la acción de esta conductora es
culposa porque deviene de la siguiente circunstancia: la conductora como
arrebato de la prisa por llegar a su lugar de destino, hizo un cambio
irresponsable de canal, lo cual determina su imprudencia e inobservancia de
las normas, reglas e instrucciones, donde no puede alegar ninguna torpeza
en su favor ya que era obvio y muy notorio su imprudencia, a si lo señalan
los testigos del lugar de los hechos, los cuales depondrán testimonios al
momento de la evacuación ante este tribunal. Por su parte y como
complemento es fácil determinar que iva a exceso de velocidad por el
impacto que sufrió el vehículo Nro 2, realizando una debida experticia
marcada “D” para tener una visión clara sobre las condiciones del vehículo
y los posibles problemas que pudo haber ocasionado el accidente, donde se
determinó que el mismo poseía cauchos en estado deplorables con poco
agarre al igual que las pastillas de freno se encontraban bastante
desgastadas. No obstante se realizo el levantamiento del croquis del
accidente, donde se demostró los rastros de frenado del vehículo y otras
características que determinan que el causante del accidente fue el vehículo
Nro 2.
Con esto nos vamos a las agravantes que determinan la responsabilidad
culposa de la conductora del vehículo identificado, es decir, como
conductora de un vehículo se debe ser lo suficientemente diligente para
manejar por el rayado vial correcto, porque una negligencia como esta
puede costarle la vida a su persona, sus acompañantes, y cualquier otro
usuario. Se extiende esta responsabilidad a la propietaria del vehículo por
ser solidariamente responsable por los daños ocasionados por el vehículo
del cual funge como propietario. Otra de las agravantes de esta conductora
fue la imprudencia aunada al desconocimiento de normas legales que
regula la materia de Tránsito Terrestre, así por ejemplo la conductora debe
saber que la velocidad máxima permitida en este tipo de arteria vial es de
90 Kilómetros por Hora y por la magnitud del daño, se presume que la
velocidad con que fue impactado, era demás de 110 Kilómetros por Hora
según los rastros de frenado expuestos en el croquis marcado como “E”
que lo evidencia. Y por lo tanto, estamos en presencia de un hecho ilícito
sumergido en el supuesto de la norma establecido en el artículo 1.185 del
Código Civil.
Conviene subrayar que esta acción imprudente y negligente produjo los
siguientes: daños materiales, por la cantidad de CUARENTA Y NUEVE MIL
SETECIENTOS BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS (Bs.S.
49.700,oo) según experticia levantada por la Instituto Nacional de Tránsito
Terrestre (INTT) y la cual acompaño marcada “F”; Para corroborar lo antes
expuesto en lo cual se da por probado, las versiones de las conductoras,
identificando el lugar y la hora en que ocurrió la colisión, la identificación de
ellas y demás datos de ubicación y dirección, tanto de las propietarias como
de las conductoras y los acompañantes, el croquis permite determinar la
ubicación en que quedaron los vehículos, en donde se evidencia que hubo
presencia de rastros de frenado.
Por otra parte, y a los efectos de demostrar a este tribunal, el monto exacto
de la reparación del vehículo, consigno en este acto marcado con la letra
“G”, original del presupuesto que al efecto me expidiera Taller Mecánico,
Latonería y Pintura “BRILL”, el cual alcanza la cantidad de CUARENTA Y
NUEVE MIL SETECIENTOS BOLÍVARES DIGITALES CON CERO
CÉNTIMOS (Bs.S. 49.700,oo), cuyo monto no ha sido pagado hasta la
fecha. Por otro lado mi representada realizo gastos en consultas médicas,
exámenes, traslados a las clínicas, y operaciones menores por la cantidad
de DOCE MIL BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS (Bs. S.
12.000,oo). Y la cantidad de CUATRO MIL CUATRO CIENTOS CON
CERO CÉNTIMOS (Bs. S. 4.400,oo) por los gastos en el alquiler de un
automóvil para su traslado y el de su familia.
CAPITULO II
DE LAS DEMANDADAS
Ciudadano juez, pedimos que sean citadas las siguientes personas
que se mencionan a continuación, para que reparen el daño ocasionado a
nuestras mandantes:
• ALEXANDRA APARICIO, venezolana, mayor de edad, hábil en
Derecho, titular de la cédula de identidad V-30.909.791 , en cualidad
de conductora del vehículo Nro. 2 y como autora material de los
daños ocasionados;
• ARGELIS HERNANDEZ, venezolana, mayor de edad, hábil en
Derecho, titular de la cédula de identidad V-27.952.888, en cualidad
de propietaria del vehículo Nro. 2;
• CORPORACION R.C.V. UNIVERSAL CARABOBO, C.A., domiciliada
en la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, en su condición de
empresa aseguradora, quienes solo han indemnizado la cantidad de
MIL BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS (Bs.S.
1.000,oo) tal como se observa en constancia de pago que en original
consigno marcado con la letra “I”; es decir que hasta el momento los
daños del vehiculo son por la cantidad de CUARENTA Y OCHO MIL
SETECIENTOS BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS
(Bs.S. [Link]).
CAPITULO III
DEL DERECHO
Por cuanto es principio general del Derecho, que todo aquel que
produzca un daño a otro está obligado a repararlo, en consecuencia invoco
a mi favor el artículo 1.185 del Código Civil en concordancia con el artículo
212 de la Ley de Tránsito y Transporte Terrestre, los cuales son las bases
legales para intentar la presente acción por daños y perjuicios materiales en
el procedimiento civil, causados en accidente de Tránsito y un daño a mi
propiedad, en donde las ciudadanas descritas en el capítulo anterior, son las
responsables del daño causado por el vehículo Nro. 2 a nuestras
poderdantes y están obligadas a repararlo.
En estos mismos términos la conductora es responsable con lo previsto en
los artículos: 232, 250, 251, 252, 257, y 258 ordinal 3º literal A, del
Reglamento de la mencionada Ley de Tránsito y Transporte Terrestre; esto
significa que la conductora del vehiculo N° 2 está obligado a respetar el
ordenamiento jurídico; a limitarse a la velocidad máxima permitida en una
autopista lo cual no podrá exceder de 90 Kilómetros por hora, lo que
significa que por la magnitud del impacto el límite de velocidad era superior
al legalmente establecido; y sin embargo, no conservo su derecha y además
no se percató de reducir considerablemente la velocidad de su vehículo
para evitar que se produzca un riesgo de colisión, y más agravante aún está
el hecho notorio del vehículo identificado con el Nº 2 del reporte de
accidente; por consiguiente al haber obrado este con negligencia,
imprudencia e inobservancia de las normas, reglas e instrucciones en
materia de tránsito terrestre, es lógico determinar que en principio es
responsable de los hechos ocurridos, y por tanto, está obligada a repararlos.
Asimismo, esta acción no solo genero los daños materiales causados
al vehículo por representada, sino que a su vez este acto produjo un daño
que se concretó al privársele a nuestra representada de la utilidad de medio
de transporte que diariamente le produce dicho vehículo conocido en
doctrina con el nombre de daño emergente, que no es otro, que la perdida
sobrevenida al acreedor por culpa u obra del deudor, que se traduce en una
disminución de su patrimonio (Pág. 6, Tomo III, Diccionario Enciclopédico
del Derecho Usual de Guillermo Cabanellas) y que se encuentra reflejado
en el artículo 1.273 del Código Civil: “Los daños y perjuicios se deben
generalmente al acreedor, por la pérdida que haya sufrido y por la utilidad
de que se le haya privado”.
CAPITULO IV
DE LA ESTIMACIÓN DE LOS DAÑOS Y PERJUCIOS
Ahora bien, como consecuencia de la irresponsable conducta de la
ciudadana ALEXANDRA APARICIO, al vehículo conducido por mi
representada, y se le ocasionaron los siguientes daños materiales: capó,
guardafango derecho e izquierdo, parachoque delantero, faro derecho e
izquierdo, condensador, radiador, filtro de aire, cuyo monto de la reparación
incluyendo la mano de obra y cambios de repuestos, asciende al monto
reflejado en el presupuesto levantado: CUARENTA Y NUEVE MIL
SETECIENTOS BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS (Bs.S.
49.700,oo).
En lo referente al daño emergente y lucro cesante, se estiman la cantidad
de TREITA MIL BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS (Bs.S.
30.000,oo), producto del siguiente orden: mi representada tienen un gasto
promedio por el alquiler del auto producto de tres meses, por el monto Bs.
S. 13.200.,oo), y a su vez (Bs. S. 12.000,oo) por gastos en consultas
médicas, exámenes y operaciones menores.
En cuanto a los daños psicológicos, se estiman en la cantidad de VEINTE
MIL BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS (Bs.S. 20.000,oo).
CAPITULO V
CONCLUSIONES
En conclusión a lo antes expuesto tal accidente tuvo su raíz en la
conducta culposa de la conductora del vehículo Nro 2 antes identificada,
quien de una manera negligente al no prever el cumplimiento de las
características viales exigidas por los artículos 232, 250, 251 y 252 del
Reglamento de la Ley de Tránsito Terrestre; pero también esta conductora
incurrió en las otras circunstancias o elementos de la culpabilidad, por
cuanto fue imprudente e inobservó las reglas, normas e instrucciones en
materia de Tránsito Terrestre vigentes en dicha ley, al rebasar los límites de
velocidad máxima permitida pues es fácilmente deducible que esta
conductora asumiendo una conducta irresponsable produjo el accidente o la
colisión por el exceso de velocidad del vehículo que esta conducía y fue
reflejado en el fuerte impacto, que incluso vino a producir una colisión de
vehículos; deviniendo su conducta omisiva en la obligación de reparar el
daño Artículo 192 ley de tránsito y trasporte terrestre por el hecho ilícito
1.185.
CAPITULO VI
DE LOS MEDIOS DE PRUEBA
Promovemos los siguientes medios de prueba documentales:
• Como marcado “A”, poder conferido por ante la Notaría Pública de la
ciudad de Tinaquillo, estado Cojedes, inserto en los Libros de
Autenticaciones bajo el Nro. 10, folios 45 al 47, en fecha 7 de mayo
del año 2024, el cual acompañamos en original;
• Como marcado “B”, informe médico avalado por el ciudadano:
ISAIAS JOSE WEFFER CASTRO, como traumatólogo de la Clínica
San José;
• Como marcado “C”, documento de propiedad del vehículo
identificado como “Nro. 1”;
• Como marcado “D”, experticia donde se evidencia el mal estado en
que se encontraba el vehículo Nro. 2 y que coadyuvó a que se
produjese el accidente donde resultaron lesionada nuestra
representada;
• Como marcado “E”, croquis de la colisión producida entre los
vehículos, por la conducta negligente de los demandados;
• Como marcado “F”, experticia levantada por el Instituto Nacional de
Tránsito Terrestre (INTT);
• Como marcado “G”, original del presupuesto que al efecto me
expidiera Taller Mecánico, Latonería y Pintura “BILL”, el cual alcanza
la cantidad de CUARENTA Y NUEVE MIL SETECIENTOS
BOLÍVARES DIGITALES CON CERO CÉNTIMOS (Bs.S. 49.700,oo),
• Como marcado “I”, constancia de recibo de pago por
CORPORACION R.C.V. UNIVERSAL ARAGUA, C.A., por ser
empresa aseguradora, por un monto de MIL BOLÍVARES DIGITALES
CON CERO CÉNTIMOS (Bs.S. 1.000,oo)
Aparte de lo mencionado, promovemos las siguientes personas que
depondrán testimonio en la oportunidad que disponga este tribunal:
• MARGARETH APONTE, venezolana, mayor de edad, titular de la
cédula de identidad Nro. V-15.018.566, domiciliada en la ciudad de
Tinaquillo, estado Cojedes;
• VICTORIA GOMEZ, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula
de identidad Nro. V-27.000.999, domiciliada en la ciudad de
Tinaquillo, estado Cojedes;
Asimismo, al ser documentos emanados de terceros, solicito que sean
llamados los ciudadanos:
• ISAIAS JOSE WEFFER CASTRO, venezolano, mayor de edad, titular
de la cédula de identidad Nro. V-15.234.987, domiciliado en la ciudad
de Tinaquillo, estado Cojedes; como médico traumatólogo que emitió
el informe de los daños producidos a la salud de nuestras
representadas;
• BILL TORRES , venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de
identidad Nro. V-20.467.298, domiciliado en la ciudad de Tinaquillo,
estado Cojedes; como mecánico especialista en la reparación de
vehículos.
Es justicia que esperamos, en la ciudad de San Carlos, municipio Ezequiel
Zamora, estado bolivariano de Cojedes, a la fecha de su presentación.
LOS APODERADOS
LA SECRETARIA