CENTRO DE BACHILLERATO
TECNOLÓGICO INDUSTRIAL
Y DE SERVICIOS NO. 48
Indagación sobre Corea del N.
Trabajo en equipo por los alumnos:
Gonzalez Reyes Christian Axel
Guillén Hernández Heidi Isabel
Guillén Sánchez Giovani
Hernández Joaquín Fernanda
Lagunes Meraz José Julián
GRADO GRUPO
3 N
Materia
HUMANIDADES
Especialidad
MECÁNICA INDUSTRIAL
COREA DEL NORTE
Corea del Norte es un régimen totalitario donde el poder está
concentrado en Kim Jong-un y su familia. No hay oposición política
ni libertad de prensa, y el estado controla todos los aspectos de la
vida. Los derechos humanos están severamente violados, con
represión y vigilancia generalizadas. Los medios de comunicación
están bajo estricta censura y se promueve un intenso culto a la
personalidad del líder. La transparencia y la rendición de cuentas son
prácticamente inexistentes, y el sistema judicial está subordinado al
régimen, sin independencia ni protección de los derechos
fundamentales.
Régimen Totalitario de Corea del Norte
Concentración del Poder y Estructura Política: Corea del Norte es un
ejemplo extremo de un régimen totalitario, caracterizado por una
concentración del poder en manos del líder supremo, Kim Jong-un, y
su familia. El país está dirigido por el Partido de los Trabajadores de
Corea (PTC), el único partido político permitido, que controla todos
los aspectos del gobierno y la sociedad. La estructura política está
diseñada para mantener el control absoluto del líder, sin separación
efectiva entre las ramas del gobierno.
Participación Ciudadana y Oposición Política: En Corea del Norte, la
participación ciudadana en la política es prácticamente inexistente.
Las elecciones que se celebran son meramente ceremoniales y no
permiten una verdadera competencia política. No hay partidos
opositores, y cualquier forma de disidencia es severamente
reprimida. La oposición política está prohibida y suprimir la
disidencia es una prioridad para el régimen.
Libertades Individuales y Derechos Humanos: Las libertades
individuales están extremadamente restringidas en Corea del Norte.
Los ciudadanos no tienen libertad de expresión ni de reunión, y el
acceso a la información está severamente limitado por la censura
estatal. Los derechos humanos están gravemente comprometidos;
se reportan detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones sumarias y
condiciones inhumanas en campos de trabajo forzado. La represión
y la vigilancia son omnipresentes, y los ciudadanos viven bajo un
constante control social.
Medios de Comunicación y Propaganda: Los medios de
comunicación en Corea del Norte están completamente controlados
por el estado. La información es estrictamente censurada y
manipulada para promover la propaganda del régimen. No hay
prensa independiente ni acceso a noticias internacionales; en su
lugar, se fomenta una imagen idealizada del líder y del estado,
utilizando los medios para consolidar el poder y eliminar críticas.
Culto de la Personalidad: El culto de la personalidad es una
característica central del régimen norcoreano. Kim Jong-un y su
familia son objeto de una veneración casi religiosa. Su imagen está
omnipresente en la vida pública, y se promueve una ideología que
glorifica al líder. Este culto no solo refuerza el poder del régimen,
sino que también sirve para justificar su autoridad y sus políticas.
Nacionalismo y Autarquía: El régimen promueve un nacionalismo
extremo basado en la ideología juche, que enfatiza la autosuficiencia
y la lealtad al liderazgo. Este nacionalismo es usado para justificar el
aislamiento del país y las políticas autoritarias, y para crear una
imagen de resistencia frente a amenazas externas, especialmente de
potencias occidentales y de los vecinos de Corea del Sur y Japón.
Transparencia y Rendición de Cuentas: La transparencia en Corea
del Norte es casi inexistente. La información sobre el gobierno y la
situación interna del país está altamente restringida, y el régimen no
rinde cuentas a sus ciudadanos ni a organismos internacionales. La
corrupción es endémica, pero no se investiga ni se sanciona debido
al control total del régimen sobre todos los aspectos de la
administración pública.
Estado de Derecho: En Corea del Norte, el estado de derecho está
completamente ausente. Las leyes se aplican de manera arbitraria, y
el sistema judicial está subordinado al régimen. Las decisiones
legales se toman en función de la voluntad del líder y del partido, sin
independencia judicial ni protección de los derechos fundamentales.
Régimen Democrático
Separación de Poderes y Estructura Política: En un régimen
democrático, el poder está dividido entre diferentes ramas del
gobierno: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Esta separación de
poderes está diseñada para evitar la concentración del poder y
asegurar un sistema de controles y equilibrios. Los líderes son
elegidos a través de procesos transparentes y participativos, y el
poder se distribuye de manera que ninguna rama del gobierno pueda
dominar a las otras.
Participación Ciudadana y Oposición Política: En una democracia, los
ciudadanos tienen el derecho de participar activamente en la política
a través de elecciones libres y justas. Existen múltiples partidos
políticos, y la oposición tiene la posibilidad de competir y desafiar al
gobierno en el poder. La participación ciudadana está incentivada y
protegida, y el sistema permite la existencia de una pluralidad de
opiniones y perspectivas políticas.
Libertades Individuales y Derechos Humanos: Los derechos
individuales y las libertades fundamentales están protegidos por la
constitución y las leyes. Los ciudadanos tienen libertad de expresión,
de prensa, de reunión y de movimiento. Las leyes están diseñadas
para proteger estos derechos y garantizar que cualquier violación
sea investigada y sancionada.
Medios de Comunicación y Pluralidad Informativa: En las
democracias, los medios de comunicación operan de manera
independiente del gobierno. La libertad de prensa permite a los
medios informar, investigar y criticar al gobierno sin temor a
represalias. La pluralidad informativa asegura que los ciudadanos
tengan acceso a una variedad de fuentes de información y
perspectivas.
Culto a la Personalidad: Las democracias no fomentan el culto a la
personalidad. Los líderes políticos están sujetos a la crítica y al
escrutinio público. La figura del líder no está idealizada ni promovida
como infalible, y la política se centra en las políticas y los programas,
no en la personalidad de los líderes.
Nacionalismo y Política Exterior: En las democracias, el nacionalismo
suele ser moderado y se basa en principios de inclusión y justicia.
Las políticas exteriores se manejan con base en la diplomacia y el
respeto a los derechos humanos, y el nacionalismo no se utiliza para
justificar el aislamiento o la represión interna.
Transparencia y Rendición de Cuentas: La transparencia es un
principio fundamental en las democracias. Los gobiernos deben
rendir cuentas a los ciudadanos y a los organismos de control
mediante auditorías, informes y elecciones. La corrupción es
combatida a través de instituciones independientes y mecanismos
de supervisión.
Estado de Derecho: En las democracias, el estado de derecho
prevalece. Las leyes son aplicadas de manera justa e imparcial, y el
sistema judicial es independiente. Los ciudadanos tienen acceso a
mecanismos legales para proteger sus derechos y para asegurar que
el gobierno actúe dentro del marco legal.
Este contraste destaca las diferencias fundamentales entre un
régimen totalitario como el de Corea del Norte y un sistema
democrático, reflejando cómo cada uno aborda el poder, la
participación ciudadana, las libertades individuales y la justicia.
Fuente de consulta
https://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/
COREADELNORTE_FICHA%20PAIS.pdf