¿SEXO ES IGUAL A PLACER?
PLACER
- Goce o disfrute físico o espiritual producido por la realización o la percepción de algo que
gusta o se considera bueno.
- Sentimiento de satisfacción o sensación agradable
- El placer es la sensación de goce o satisfacción que experimentamos al hacer o percibir
cosas que nos agradan. La palabra, como tal, proviene del latín placēre, que significa
‘gustar’, ‘agradar’.
- Gustar o agradar, según la real academia española.
Bíblicamente: gozar, goce.
Nombre apolausis (ἀπόλαυσις, G619) , disfrute, goce (de apolauo, asirse de, disfrutar de una cosa).
Sugiere el beneficio o placer que se pueden obtener de una cosa. Regocijarse en gran manera.
Nos hablan de disfrute, del gozo de la existencia, de encuentros interpersonales elegidos y en
libertad.
Las Escrituras indican que el placer sexual es un regalo que Dios otorga a las
parejas casadas. Enseñan que él mismo creó dos géneros: “macho y hembra”, y
que todo cuanto había creado llegó a ser “muy bueno” a su vista (Génesis 1:
27, 31). Cuando unió en matrimonio a la primera pareja, les dijo que tendrían que
“llegar a ser una sola carne” (Génesis 2:24). Eso significaba que todo matrimonio
podría disfrutar de intimidad sexual y que estaría unido por un fuerte vínculo
emocional.
La Biblia describe así el placer que el matrimonio concede al esposo: “Regocíjate
con la esposa de tu juventud [...]. Que sus propios pechos te embriaguen a todo
tiempo. Con su amor estés en un éxtasis constantemente” (Proverbios 5:18, 19).
Dios también desea que las esposas disfruten de las relaciones sexuales,
pues 1 Corintios 7:3 dice: “El esposo debe satisfacer las necesidades sexuales de
su esposa” (Nueva Traducción Viviente).
Dios ha dejado claro que solo las parejas casadas pueden tener relaciones
sexuales. La Biblia dice: “Que el matrimonio sea honorable entre todos, y el lecho
conyugal sea sin contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los
adúlteros” (Hebreos 13:4). Por tanto, los esposos deben ser fieles el uno al otro
y fortalecer su sentido de compromiso. Para disfrutar a plenitud del matrimonio lo
más importante no es satisfacer los deseos propios, sino los del cónyuge.
Panorámica bíblico-teológica de la sexualidad
A continuación, presentamos una relación de textos bíblicos en los que destacaremos
detalles que vienen al caso que estamos tratando:
2.1. Génesis 1. Creación de la Sexualidad.
Desde la perspectiva bíblica, Dios es el creador de la sexualidad, y eso se pone claramente desde
las primeras páginas del texto bíblico.
Dios creó el sexo. Pero no lo creó para que dominara al hombre, sino para que a través de él, la vida
del hombre fuese enriquecida.. C. René Padilla.
C.S. Lewis: El placer sexual es una invención de Dios y no del diablo. Dios no es un
aguafiestas. Dios creó el placer sexual y tiene un concepto elevado, altamente positivo de la
sexualidad. Esta es buena y digna de ser gozada.
En Génesis 1:27 el concepto que sobresale es el de IGUALDAD.
• Varón y hembra los creó.
• Ambos a imagen de Dios. Los dos géneros o sexos contienen la imagen de Dios.
• Esta igualdad y la imagen de Dios confieren a Hombre y Mujer; la misma dignidad
para ambos.
• Dios les encomendó la placentera tarea de la reproducción que incluye tanto la
paternidad como la maternidad.
• La maternidad no es la única vocación de la mujer, ni la del hombre el trabajo.
2.2. Génesis 2. Creación de las diferencias sexuales.
En Génesis 2:18–24 destaca la DIFERENCIACION.
• El Hombre y la Mujer fueron creados para vivir en comunidad, en familia, en pareja.
• La Soledad no es buena, Dios quiere lo mejor: comunión, amistad, compañerismo.
• Dios crea a la Mujer en igualdad, pero no idéntica al Hombre. La mujer es ayuda
idónea para el hombre.
• La Mujer es a la vez igual y diferente. Es decir, es complementaria.
• ¡Qué importante es comprender y aceptar que Hombre y Mujer somos diferentes!
El resultado de la Creación es una relación plena:
• “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera” Gn
1:31.
• “Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban” Gn 2:25.
2.3. Propósitos de la sexualidad
El placer sexual, desde la perspectiva bíblica, es un medio y no un fin. Es decir, cuando enfocamos la
relación sexual únicamente con la finalidad de obtener placer, lo que hacemos es desenfocar lo esencial
de esa relación. La relación sexual, el amor erótico es un medio para enriquecer la relación personal. Y en
nuestros días los problemas, en cuanto a la sexualidad, empiezan a surgir cuando se sobrestima la
dimensión de placer y se deja a un lado la relación personal, que es mucho más amplia y rica.
El placer sexual es un medio al servicio de una relación más profunda y completa.
También en este punto el enfoque bíblico se desmarca de la perspectiva religiosa tradicional al afirmar
que el propósito básico del acto sexual no es la reproducción. El coito está orientado, desde la perspectiva
bíblica, a la unión íntima de las personas. De ahí que, desde esa perspectiva, la primera finalidad de la
relación sexual es la comunión y la comunicación, no la reproducción.
Podemos afirmar que la mujer y el hombre han sido diferenciados sexualmente para hacer frente a la
necesidad de comunión y a la realidad de la soledad. Y de ahí que, desde la perspectiva bíblica, la
comunión es prioritaria en la relación sexual antes que la reproducción, lo cual no significa que esta otra
finalidad no sea importante.
El sexo está diseñado para proveer placer y satisfacción (Cantares 4:10). Tanto
al hombre como a la mujer se les ha dado el regalo de poder experimentar el
placer y el disfrute dentro del matrimonio.
- Procreación (Gén. 1:28)
- Intimidad (Gén. 2:24; Mateo 19:5; Efesios 5:31, Cantares 1:13; 2:3,6; 4:5)
- Compañía (Cantares 3:1)
- Placer físico (Cantares 1:2)
- Para glorificar (1Cor. 6:20)
2.4. Génesis 3. La Caída
¿Cómo afecta a la sexualidad? Es muy interesante todo el proceso de Génesis 3. Vamos a
concentrarnos en algunos aspectos y seguiremos el esquema básico de la Creación: los dos
principios.
La Caída trastoca toda la relación sexual, de la plenitud se pasa al conflicto:
“Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces, con dolor darás a luz los hijos”
3:16a
• Su vocación compartida, la mujer vivirá la maternidad con dolor, con sufrimiento.
• No sólo el acto físico del parto. También la maternidad en conjunto, la crianza, la
educación de los hijos.
“y tu deseo será para tu marido” Gn 3.16b
• Hay un choque de voluntades, la guerra de los sexos está servida.
• Lo que era una cuestión de identidad, se confunde a partir de la caída con la
cuestión de género y poder.
“y él se enseñoreará de ti” Gn 3.16b.
• De la complementariedad se pasa a la competitividad, al enfrentamiento y a la
violencia.
• Aparecen el “machismo” y “las armas de mujer”; habrá conflicto que tomará
muchas formas.
Aparecerán como consecuencia de la Caída todo tipo de conflictos en la sexualidad
humana:
• Problemas de fertilidad. Gn 16:1
• Relaciones extramatrimoniales consentidas. Gn 16:2
• Modelos de familia alternativos. Poligamia. Gn 16:3,6
• Homosexualidad. Gn 19:5
• Incesto. Gn 19:32
• Violación sexual. Gn 34:2
• Adulterio y relaciones pre-matrimoniales. Gn.39:9
La Caída tuvo grandes y negativas consecuencias, resultado de huir de Dios.
2.5. La Redención:
¿Cómo afecta a la sexualidad?
La obra del segundo y perfecto Adán traerá como consecuencia Salvación y esperanza a la sexualidad:
• La Redención nos provee una visión renovada de todas las cosas, y de la sexualidad.
• Cristo nos capacita con Gracia y Poder para vivir la vida sexual según el modelo de la Creación.
• Cristo nos provee de una visión completa y hermosa de la sexualidad:
• Igualdad. Gálatas 3:28
• Complementariedad. Efesios 5:23 y ss.
• Responsabilidad. Efesios 5:23.
Necesitamos ser realistas al vivir entre la Caída y la Glorificación: se requiere combinar y aplicar
autodisciplina, arrepentimiento, confesión, gracia, restauración. Aquí es donde es importante toda la labor de
Consejería.
2.6. La Glorificación:
La sexualidad a la luz de la segunda venida de Cristo
Este es un aspecto pocas veces considerado, es cierto que hay poca base bíblica para desarrollar adecuadamente
el futuro de la sexualidad en los nuevos cielos y la nueva tierra que esperamos.
Pero lo poco que conocemos nos ayuda a ganar algo de perspectiva en un tema que en la actualidad tiende a
ocupar mucho espacio y a menudo de forma desenfocada.
La Glorificación no nos conduce a la Creación original sino a una Nueva Creación.“Nuevos cielos y nueva
tierra” La sexualidad en la eternidad será diferente a la Creación original. Todo será perfecto, ya no existirá
nunca más el mal, habrá sido destituido definitivamente. En la Creación original se introdujo el mal, pero eso
no será posible en la Nueva Creación.
Una pequeña muestra de lo que será la vivencia de las relaciones de género y sexuales nos la ofrece el Señor
Jesucristo al afirmar: “Ni se casarán ni se darán en casamiento, sino que serán como los ángeles de Dios en
el cielo” Mt.22:30/ Lc.20:33-36
Esta afirmación de Cristo nos conduce a creer que en el Cielo no habrá matrimonio, al menos tal como lo
conocemos, incluso nos permite creer que la sexualidad, la relación entre los géneros será muy diferente a la
presente. Seremos como los ángeles. Parece que el tipo de relaciones personales se basará en otros
presupuestos. Nos invita a pensar que formaremos parte de una gran familia, con relaciones muy significativas,
plenamente satisfactorias; una familia ya iniciada aquí, pero consumada en ese momento futuro…
En el cielo las relaciones personales serán perfectas, completas, todas nuestras necesidades estarán satisfechas y
al parecer sin esa dimensión sexual física. Lo cual nos debería conducir a integrar esta perspectiva eterna de la
sexualidad con la presente: entre la caída y la redención.
Es cierto que nos gustaría tener muchos más detalles, pero esta es de las pocas referencias a la sexualidad
glorificada en la Biblia.
1) Exclusividad sexual
Jesús afirmó: «Ustedes han oído que se dijo: “NO COMETERÁS ADULTERIO”. Pero Yo les digo que todo el
que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5:27-28).
El sexo es exclusivo para el disfrute de los esposos. No hay espacio para nadie más, ni siquiera en
tu imaginación.
El sexo es exclusivo para el disfrute de los esposos. No hay espacio para nadie más, ni siquiera en tu
imaginación. Todo tu cuerpo, incluyendo tu mente, debe estar conectada con tu esposo y viceversa. Dios
reprueba que rompas el pacto matrimonial. El adulterio es infidelidad que quebranta la unión de una
sola carne con tu esposo. Somos una sola carne porque hacemos un pacto con Dios de ser fieles a nuestro
cónyuge al casarnos. Esto significa que renunciamos a los demás hombres para vivir en una unión
permanente con uno solo, tu esposo. Cualquier actividad sexual, sea física o imaginaria, que realices
con otra persona que no sea tu cónyuge es pecado y Dios lo llama adulterio.
LA INSATISFACIÓN SEXUAL
1. La inmoralidad sexual o pecado sexual
- Es toda acción o pensamiento que va en contra de la pureza sexual, esto incluye no solo el
aspecto físico, sino también el pensamiento y deseos impuros.
- En el Nuevo Testamento, la palabra que más se traduce como "inmoralidad sexual" es
porneia. Esta palabra también se traduce como "prostitución", "fornicación" e "idolatría".
Significa "una renuncia a la pureza sexual" y se utiliza principalmente para las relaciones
sexuales prematrimoniales. De esta palabra griega obtenemos la palabra en español
pornografía, que proviene del concepto de "vender". La inmoralidad sexual es la "venta" de la
pureza sexual e implica cualquier tipo de expresión sexual fuera de los límites de una relación
matrimonial bíblicamente definida (Mateo 19:4-5).
- El sexo dentro del matrimonio es bendito (Génesis 1:28); el sexo fuera del matrimonio es
"fornicación" o "inmoralidad sexual" (1 Corintios 7:2-5).
- La conexión entre la inmoralidad sexual y la idolatría se entiende mejor en el contexto de
1 Corintios 6:18, que dice: "Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa,
está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca". Los cuerpos de los
creyentes son el "templo del Espíritu Santo" (1 Corintios 6:19-20). La adoración de ídolos
paganos a menudo implicaba actos sexuales perversos e inmorales realizados en el templo de
un dios falso. Cuando usamos nuestros cuerpos físicos para fines inmorales, estamos imitando
la adoración pagana al profanar el santo templo de Dios con actos que Él llama detestables (1
Corintios 6:9-11).
- Las prohibiciones bíblicas contra la inmoralidad sexual suelen ir acompañadas de advertencias
contra la "impureza" (Romanos 1:24; Gálatas 5:19; Efesios 4:19). Esta palabra en el griego es
akatharsia, que significa "contaminado, sucio, ceremonialmente inadecuado". Connota
acciones que hacen que una persona no sea apta para entrar en la presencia de Dios. Los que
persisten en la inmoralidad e impureza sin arrepentirse no pueden entrar en la presencia de
Dios. Jesús dijo: "Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios" (Mateo
5:8; cf. Salmo 24:3-4). Es imposible mantener una sana intimidad con Dios cuando nuestros
cuerpos y almas se entregan a impurezas de cualquier índole.
- Pureza sexual. "pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de
fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en
pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios. . . . Pues no nos ha
llamado Dios a inmundicia, sino a santificación" (1 Tesalonicenses 4:3-5, 7). Este pasaje
describe las razones del llamado de Dios a la pureza sexual en las vidas de Sus hijos.