Qué es la Desviología Criminológica
La desviología criminológica es aquella ciencia aplicativa que utiliza heterogéneos
conocimientos, métodos y técnicas de investigación de las ciencias, para establecer
cómo, cuándo, donde, quien y en qué circunstancias acaeció un hecho o dejo de
acaecer. Es una disciplina científica que estudia la conducta desviada para
fundamentar el diseño del control social (José Adolfo Reyes Calderón)
Prácticamente la desviología nos indica cuales fueron las causas que ocasionaron
e incitaron a un sujeto para cometer un crimen, es muy importante aclarar que una
persona culpable en materia criminológica comete un: “Crimen” a comparación de
materia penal que se le denomina como delito, el delito es una acción u omisión
tipificada y penada por la ley a comparación del crimen se define como una falta
grave o un acto que es penalizado por la sociedad, como los crímenes contra la
humanidad y todos aquellos que involucran asesinatos u homicidios. En
criminología se estudian los sucesos que llevaron a la persona a cometer un acto in
apropiado y en derecho penal se basa en imponerle una pena o sanción a modo de
sentenciarlo.
Para comprender más del tema de desviología criminal es necesario indagar desde
del modelo tradicional de la criminología, el cual también es conocido como el
modelo médico. Al momento de referirse a desviología se abarcan temas
relacionados con la medicina, tal es el hecho de la rehabilitación y los tratamientos.
Estos dos conceptos son muy utilizados en la materia de la medicina. ¿Qué pasa
cuando una persona se golpea? Lo recomendable es llevarlo al médico para que
pueda estar en rehabilitación y cuando una persona debe de seguir una serie de
instrucciones para mejorarse se le llama tratamiento. Y es por esta razón que ha
este método se le conoce como el método médico, también se le conoce así debido
a si fundador el doctor: Cesar Lombroso.
En sociología y criminología, conducta o comportamiento que se desvía o se aparta
de las normas y usos sociales dominantes o mayoritarios, y que por ello debe ser
objeto de control social. En Derecho penal un sector considera que el delito no es
más que conducta desviada, que se reprime por la norma y la justicia penal como
formas de control social. El delito ciertamente encaja entre las conductas desviadas,
pero no se puede caracterizar sin más como conducta desviada, ya que requiere un
ataque grave a los bienes jurídicos más importantes y a las normas de conducta
esenciales que los protegen. En la década de los 60 del siglo XX y en los años
subsiguientes, un importante sector de la criminología, constituido por las corrientes
sociológicas del interaccionismo simbólico y la teoría del conflicto, demostró que las
etiquetas y desviado o sus estatus no son una característica de la conducta, al
contrario, se trata de definiciones, (Tannenbaum, 1938; Becker, 1963, Turk, 1964,
Vold 1967), basadas en un proceso de criminalización, ejecutado por quienes tienen
el poder necesario para ello. La criminalidad u la desviación social son productos
que intervenciones del control social, que estampan los adjetivos de desviados o
criminales a los sujetos o a determinadas conductas. Entonces no hay acciones
sociales criminales o desviadas. Lo cual, desde luego, no significa que los
conceptos de crimen o delito sean inútiles, solo que se trata de nociones
prescriptivas, provenientes del Derecho.
Con todo, muchos teóricos, que aceptaron las criticas mencionadas, aun seguían
pensando que la criminología estudia la criminalidad como hecho real o material y
el control penal (Kaiser, 1983; García Pablo de Molina, 1988, Killias, 1991; Garrido,
Stangeland & Redondo, 2001). Una actitud del todo incongruente, pues si la
condición de criminal es un resultado de la intervención del control penal, que
impone esa etiqueta, el ejercicio del control penal se crea la criminalidad. Así, es un
contrasentido sostener que la criminalidad y el control penal son dos componentes
distintos, ya que la criminalidad seria un derivado del control penal. Punto para que
la criminología crítica y fenomenológica era bastante claro (Baratta, 1986; Coode,
2014). Sin embargo, es común y frecuente que criminólogos contemporáneos
aludan a la criminalidad como su se tratara de un hecho, fenómeno o acción social
(Rolim, 2018).
Cabe agregar que la condición de criminal predicada de un sujeto o de un evento
depende de la ley penal, es decir, la voluntad del legislador. Dejando de lado que
seguir el camino criticado significa subordinar la sociología al derecho, esto pone en
evidencia la falacia que hay acciones sociales que son en sí mismas criminales. Si
esa condición criminosa fuera un estado propio de ciertas acciones, como una
cualidad esencial intrínseca, una acción criminal lo seria siempre en todo momento
o lugar, lo que sucede.
Con posterioridad, la criminología da un giro, sobre todo en razón a la influencia de
la sociología estadounidense. Para ese momento, desde los años 30, pero en
especial a partir de los 50 del siglo XX, la ciencia se orienta entre muchos al estudio
de los comportamientos socialmente desviados (Ford, 1936). La desviación sería la
acción motivada que se aparta las normas legales o sociales, es por lo merecedora
de un reproche (Parsons, 1951). La nación de desviación social sustituye a ala
criminalidad, para explicar las conductas delictivas (Merton, 1949). Habría
conductas con una naturaleza desviada, susceptible de la demostración empírica.
Las acciones podrían ser desviadas p conformistas, y la criminología estudiaría la
desviación con connotaciones penales y para algunos, también del control penal.
En términos elementales significa abandonar la vía preordenada, la regla o lo
generalmente usado. Howard Becker, al profundizar sobre el tema, evidencia los
siguientes aspectos: los grupos sociales crean la desviación desarrollando reglas
cuya infracción define precisamente la desviación y marginan al infractor; la
desviación no es una cualidad del acto sino una consecuencia de la aplicación de
reglas y sanciones preconstituidas, impuestas por otro transgresor; un desviado es
una persona a la cual ha sido aplicada una etiqueta.