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Introducción a la Pedagogía y Educación

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PEDAGOGÍA

Lic. Prof. Claudia A. Ramirez

¡BIENVENIDOS A ESTE ESPACIO


CURRICULAR!

Los invitamos a comenzar a recorrerlo con todas las ganas de participar,


compartir, aprender, co-aprender, reír, pensar, reflexionar individual y
colectivamente.

Necesitamos de ustedes para que cada clase sea una oportunidad de verdadero
aprendizaje para todos.

Necesitamos de tu respeto, responsabilidad, presencia, atención y apertura.

Te ofrecemos nuestro compromiso, escucha atenta, mediaciones, cuando algo


les resulte dificultoso y por supuesto, nuestro respeto y afecto.

Les deseamos éxitos en esta etapa, que sus temores desaparezcan y sus
anhelos se concreten.

¡A empezar con todo!

PEDAGOGÍA - 1
EJE I: EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA
1- Educación y Pedagogía: conceptualizaciones y relaciones recíprocas.
Acercándonos a los conceptos de educación y Pedagogía.

PEDAGOGÍA

Algunos autores la definen como ciencia, arte, saber o disciplina, pero todos están de acuerdo
en que se encarga de la educación, es decir, “tiene por objeto el planteo, estudio y solución
del problema educativo; o también puede decirse que la pedagogía es un conjunto de
normas, leyes o principios que se encargan de regular el proceso educativo”.

El término "pedagogía" se origina en la antigua Grecia, deriva del griego paidos que significa
niño y agein que significa guiar, conducir. Se llama pedagogo a todo aquel que se encarga de
instruir a los niños. Inicialmente en Roma y Grecia, se le llamó Pedagogo a aquel que se
encargaba de llevar a pacer a los animales, luego se le llamó así al que sacaba a pasear a los
niños al campo y por ende se encargaba de educarlos.

Al igual que todas las ciencias primero se realizó la acción educativa y después nació la
Pedagogía para tratar de recopilar datos sobre el hecho educativo, clasificarlos, estudiarlos,
sistematizarlos y concluir una serie de principios normativos.

En otras palabras: la Pedagogía es la disciplina, el estudio o el conjunto de normas, que se


refieren a un hecho, un proceso o actividad, la educación. Por su parte, de la educación como
realidad viva surgen los problemas que el esfuerzo teórico y experimental del hombre intenta
resolver y reunir en un sistema o cuerpo de doctrina o de normas capaces de explicar el
fenómeno de la educación, en tanto realidad, o de conducirlo, en tanto actividad.

Cuando la educación es un problema: Educación, Pedagogía y Ciencias de la Educación

Como señala Durkheim:

Con la Pedagogía, las cosas pasan muy diversamente (que con la educación). Esta consiste, no
en acciones, sino en teorías. Estas teorías son maneras de concebir la educación, no maneras
de practicarla. En ocasiones, distínguese de las prácticas al uso, hasta tal punto que hasta se
oponen a ellas. La Pedagogía de Rabelais, la de Rousseau o la de Pestalozzi están en oposición
con la educación de su tiempo. Así, la educación no es más que la materia de la Pedagogía.
Esta consiste en una cierta manera de considerar las cosas de la educación (1991: 100).

PEDAGOGÍA - 2
La Pedagogía es, a grandes rasgos, el campo del saber que se ocupa del estudio de los
fenómenos educativos. Es el paso del hecho educativo al de la reflexión y al del saber. Su
campo se conforma a partir de los diversos modos de entender la educación; de hecho, en
cierta manera, las reflexiones sobre el fenómeno educativo ya son pedagógicas. Para definir
con precisión: los estudios que versan sobre la producción, la distribución y la apropiación de
los saberes son estudios pedagógicos. A menudo, los pedagogos hacen propuestas sobre los
modos más convenientes para intervenir en la vida educativa, pero sucede que sus propuestas
no se llevan a la práctica. También, critican los modos de educar de una sociedad en una época
dada, hacen una evaluación, analizan y elaboran proyectos. Pero la relación entre los hechos
y las teorías es compleja.

Cabe distinguir ahora que, si bien en un sentido amplio, suele englobarse bajo el nombre de
Pedagogía toda reflexión educativa, en un sentido estricto, no es lo mismo hablar de
Pedagogía que de Ciencias de la Educación. Las diferencias entre una y otra denominación no
son nominales, sino conceptuales.

La Pedagogía es algo intermedio entre el arte y la ciencia. No es arte, pues no constituye un


sistema de prácticas organizadas, sino de ideas relativas a esas prácticas. Es un conjunto de
teorías. En este sentido, se aproxima a la ciencia, con la salvedad de que las teorías científicas
tienen por objeto único expresar lo real; y las teorías pedagógicas tienen por fin inmediato
guiar la conducta. Si no son la acción misma, la preparan y están cerca de ella. En la acción,
está su razón de ser. Trato de expresar esta naturaleza mixta señalando que es una teoría
práctica. En esta, se encuentra determinada la naturaleza de los servicios que pueden
esperarse. La Pedagogía no es la práctica y, en consecuencia, no puede pasarse sin ella. Pero
puede esclarecerla. Por lo tanto, la Pedagogía es útil en la medida en que la reflexión es útil
para la experiencia profesional.

Si la Pedagogía excede los límites de su propio dominio, si pretende sustituir la experiencia y


dictar recetas ya listas para que el practicante las aplique mecánicamente, entonces degenera
en construcciones arbitrarias. Pero, por otra parte, si la experiencia prescinde de toda
reflexión pedagógica, degenera a su vez en ciega rutina o se pone a remolque de una reflexión
mal informada y sin método. Pues, en definitiva, la Pedagogía no es otra cosa que la reflexión
más metódica y mejor documentada posible, puestas al servicio de la práctica de la enseñanza
(1991:8-9).

En el presente, se le reconoce a la Pedagogía una doble función. Por un lado, presenta


evidencias sobre el funcionamiento de la educación y, por otro, recupera la tarea normativa
de la vieja Pedagogía. La Pedagogía es una totalidad que construye conocimientos para la
práctica y brinda pautas para mejorar el funcionamiento de las instituciones educacionales.

PEDAGOGÍA - 3
En síntesis, para producir cambios que mejoren la educación, son necesarios ciertos criterios,
fundamentados a partir de evidencias, y no sólo a partir de una voluntad personal y/o política.
El pedagogo, cuando prescribe, actúa como el médico clínico cuando receta.

Ahora bien, cuando el pedagogo indica cambios o modificaciones para el sistema educativo
en general o para el aula, debe conducirse como el médico cuando receta un antibiótico: debe
hacerlo a partir de un diagnóstico basado en evidencias.

Entonces, la Pedagogía científica o la Ciencia de la Educación ocupan un lugar irremplazable,


pues son las responsables de ofrecer datos e informaciones y, en muchos casos, también el
diagnóstico para mejorar la educación, Estas consideraciones recién expresadas ubican, en el
eje del debate, la relación entre la teoría y la práctica, y el lugar que ocupa el docente en esta
relación. Sucede que, durante muchos años, el rol del docente fue entendido como la de las
recetas, los principios y las normas elaborados por unos expertos. En la actualidad, en cambio,
cada vez más, se propone la necesidad de construir una relación más estrecha entre la teoría
y la práctica, pues una no puede ser pensada sin la otra. Así, la docencia es concebida como
una profesión; y el docente, como un profesional que construye teoría a partir de los procesos
de reflexión que realiza en torno a su propia práctica. De esta manera, la teoría, en lugar de
decir cómo debe actuarse en la práctica, brinda herramientas que permiten cuestionar la
práctica.

Teoría y práctica se constituyen en un proceso constante de indagación, acción y reflexión; no


se oponen entre sí, sino que se construyen juntas en la acción y en torno a ella. La práctica
históricamente situada es base de la teoría, y esta última permite orientar dicha práctica y
transformarla. Finalmente, el concepto de educación, en tanto producción social, adquiere un
particular sentido, pues permite pensar en un proceso a través del cual los sujetos pueden
actuar, analizar y reflexionar en torno a su práctica, y producir transformaciones en ella.

Bibliografía de referencia:

GVIRTZ, S. GRINBERG, S. ABREGÚ, V. (2012) La educación ayer, hoy y mañana. El ABC de la


Pedagogía. Edit. Aique. Bs. As. Cap. 1 (última parte)

EDUCACIÓN

Ahora bien; hemos dicho que el sentido y la vigencia de la disciplina pedagógica procede de
su objeto de estudio, esto es, la educación. De ahí que esté condenado al fracaso todo intento
de entender la estructura de la Pedagogía si previamente no se busca por lo menos un
acercamiento al concepto de la educación.

PEDAGOGÍA - 4
Si la educación es el objeto de estudio de la Pedagogía, entonces veamos en detalle qué se
interpreta por educación.

LA EDUCACIÓN COMO OBJETO DE CONOCIMIENTO.


EL CONCEPTO DE EDUCACIÓN
Julián Luengo Navas

1. INTRODUCCIÓN
La educación es un fenómeno que nos concierne a todos desde que nacemos. Los primeros
cuidados maternos, las relaciones sociales que se producen en el seno familiar o con los
grupos de amigos, la asistencia a la escuela, etc., son experiencias educativas, entre otras
muchas, que van configurado de alguna forma concreta nuestro modo de ser.

Es por este motivo por el que nos resulta familiar hablar de educación. Incluso, a veces, las
personas creen que entienden de educación, y no dudan en dar su opinión sobre aspectos
relacionados con la misma, apoyándose en sus vivencias como escolares. Pero si nos alejamos
de estas posiciones intuitivas respecto al fenómeno educativo y profundizamos en su
verdadero significado, nos daremos cuenta de su complejidad. Es lo que vamos a hacer en
este capítulo, estudiar el concepto de educación a través del análisis de sus notas
características, para percibir así su verdadera dimensión y sentido.
2. IDENTIDAD CONCEPTUAL
La educación es un fenómeno que todos conocemos y que hemos vivido porque es
consustancial al desarrollo del sujeto, de tal forma que sin su concurso no podríamos hablar
del ser humano (recuérdese el proceso de humanización visto en el primer capítulo). Por estos
motivos se usa con frecuencia el vocablo educación para otorgar significado a diversos
acontecimientos cotidianos que se relacionan con lo educativo.
No obstante, tal como indican García Carrasco y García del Dujo (1996), Esteve (1983) o
Sarramona (2000), ni su uso, ni el conjunto de conceptos que se relacionan con él, tales como
enseñanza, aprendizaje, condicionamiento, adoctrinamiento, etc., poseen precisión
terminológica, debido a la diversidad de aspectos que conforman el fenómeno educativo. Por
ello, el uso que se hace del término para referirse a las diversas dimensiones del mismo, nos
indica cierta dificultad para delimitar con precisión su significado y su riqueza de acepciones.
García Carrasco (1987) recuerda esta circunstancia aludiendo al hecho de que la educación no
se refiere a una sola actividad, sino a un conjunto diverso de ellas, por lo que su comprensión
será compleja. Una de las vías para esclarecer este asunto, tal y como lo aconsejan Ferrández
y Sarramona (1985), es la de describir las características, o notas esenciales, de las definiciones
que ofrecen del término los estudiosos del tema, tarea no exenta de dificultad, ya que, según
PEDAGOGÍA - 5
García Carrasco y García del Dujo (1996), hace más de setenta años, Rufino Blanco, en su
Enciclopedia de Pedagogía (1930), identificó hasta 184 definiciones de educación.

Así pues, debido a la complejidad que entraña la comprensión del término "educación", se
hace necesario el empleo de distintas perspectivas de análisis para lograrlo. Nosotros vamos
a utilizar dos enfoques para su estudio. En el primero nos acercaremos a las consideraciones
etimológicas, así como a las manifestaciones intuitivas o legas que surgen espontáneamente
para referirse a la educación. En el segundo lo haremos siguiendo el procedimiento más usual
en los manuales de pedagogía, esto es, analizar las características básicas que aparecen en las
definiciones de educación que han aportado los autores y que harán referencia, según García
Carrasco y García del Dujo (1996), al componente ideal o utópico de lo que se pretende, a la
influencia externa, a la intencionalidad, a la humanidad del fenómeno, a la perspectiva
individual o social, a las relaciones de comunicación, etc. Estas dimensiones las organizaremos
atendiendo a dos ejes, la educación como acción y como efecto, que aportarán orden
comprensivo a los mismos.

2.1. ETIMOLOGÍA

El vocablo "educación" aparece documentado en obras literarias escritas en castellano no


antes del siglo XVII. Hasta esas fechas, según García Carrasco y García del Dujo (1996), los
términos que se empleaban eran los de "criar" y "crianza", que hacían alusión a "sacar hacia
adelante", "adoctrinar" como sinónimo de "doctrino", y "discipular" para indicar "disciplina"
o "discípulo". Son términos que se relacionan con los cuidados, la protección y la ayuda
material que dedicaban las personas adultas a los individuos en proceso de desarrollo.
El término "educación" tiene un doble origen etimológico, el cual puede ser entendido como
complementario o antinómico, según la perspectiva que se adopte al respecto. Su
procedencia latina se atribuye a los términos educere y educare.

Como el verbo latino educere significa "conducir fuera de", "extraer de dentro hacia fuera",
desde esta posición, la educación se entiende como el desarrollo de las potencialidades del
sujeto basado en la capacidad que tiene para desarrollarse. Más que la reproducción social,
este enfoque plantea la configuración de un sujeto individual y único.

El término educare se identifica con los significados de "criar", "alimentar" y se vincula con las
influencias educativas o acciones que desde el exterior se llevan a cabo para formar, criar,
instruir o guiar al individuo. Se refiere por tanto a las relaciones que se establecen con el
ambiente que son capaces de potenciar las posibilidades educativas del sujeto. Subyace en
esta acepción de educación una función adaptativa y reproductora porque lo que pretende es
PEDAGOGÍA - 6
la inserción de los sujetos en la sociedad mediante la transmisión de determinados contenidos
culturales. El fundador de la sociología como disciplina científica, el sociólogo francés
Durkheim, es un representante de esta forma de concebir la educación, ya que, para él, la
educación se concreta en la inclusión de los sujetos en la sociedad a través del proceso de
"socialización".

EDUCACIÓN COMO SOCIALIZACIÓN


"De todos esos hechos resulta que cada sociedad se labra un cierto ideal de hombre, de lo
que debe ser este tanto al punto de vista intelectual como físico y moral; que ese ideal es, en
cierta medida, el mismo para todos los ciudadanos de un país; que, a partir de un
determinado punto, se diferencia según los ámbitos particulares que toda sociedad alberga
en su seno. Es ese ideal, a la vez único y diverso, el que representa el polo de la educación.
Éste tiene, por tanto, por misión la de suscitar en el niño: 1. Un cierto número de estados
físicos y mentales que la sociedad a la que pertenece considera como debiendo florecer en
cada uno de sus miembros.
2. Ciertos estados físicos y mentales que el grupo social específico (casta, clase, familia,
profesión) considera asimismo como debiendo existir en todos aquellos que lo constituyen.
Por consiguiente, es la sociedad, en su conjunto, y cada ámbito social específico, los que
determinan ese ideal que la educación realiza. La sociedad no puede subsistir más que si
existe entre sus miembros una homogeneidad suficiente: la educación perpetúa y refuerza
dicha homogeneidad, fijando por adelantado en el alma del niño las similitudes esenciales
que requiere la vida colectiva. Sin embargo, por otra parte, sin una cierta diversidad toda
cooperación resultaría imposible: la educación asegura la persistencia de dicha diversidad
necesaria, diversificándose por sí mismo y especializándose. Si la sociedad llega a ese nivel de
desarrollo en que las antiguas escisiones en castas o clases no pueden ya ser mantenidas,
prescribirá una educación más uniforme en su base. Si, al propio tiempo, el trabajo queda
más dividido, la sociedad provocará en los niños, proyectada sobre un primer plano de ideas
y de sentimientos comunes, una diversidad más rica de aptitudes profesionales. Si vive en
estado de conflicto con las sociedades circundantes, se esforzará en formar las mentes según
un modelo de inspiración netamente patriótica; si la competencia internacional adopta una
forma más pacífica, el tipo que trata de realizar resulta más generalizado y más humano. La
educación no es, pues, para ella más que el medio a través del cual prepara en el espíritu de
los niños las condiciones esenciales de su propia existencia. Veremos más adelante cómo el
propio individuo tiene todo interés en someterse a dichas exigencias.
Llegamos, por lo tanto, a la fórmula siguiente: La educación es la acción ejercida por las
generaciones adultas sobre aquéllas que no han alcanzado todavía el grado de madurez
necesario para la vida social. Tiene por objeto el suscitar en el niño un cierto número de estados

PEDAGOGÍA - 7
físicos, intelectuales y morales que exigen de él tanto la sociedad política en su conjunto como
el medio ambiente específico al que está especialmente destinado.
De la definición que precede resulta que la educación consiste en una socialización metódica
de la joven generación. Se puede decir que en cada uno de nosotros existen dos seres que, aun
cuando sean inseparables a no ser por abstracción, no dejan de ser distintos. El uno está
constituido por todos los estados mentales que no se refieren más que a nosotros mismos y a
los acontecimientos de nuestra vida privada: es a lo que se podría muy bien denominar el ser
individual. El otro, es un sistema de ideas, de sentimientos y de costumbres que expresan en
nosotros, no nuestra personalidad, sino el grupo o los grupos diferentes en los que estamos
integrados; tales son las creencias religiosas, las opiniones y las prácticas morales, las
tradiciones nacionales o profesionales, las opiniones colectivas de todo tipo. Su conjunto
constituye el ser social. El formar ese ser en cada uno de nosotros, tal es el fin de la educación".
DURKHEIM, E., Educación y sociedad, Barcelona, Península, 1975 (Edición original de 1922),
págs. 52-54.

Aunque en determinados momentos históricos, ambas posturas, individualización y


socialización, por separado, han sido utilizadas para fundamentar los procesos educativos, en
la actualidad se tiende a la complementariedad, entendiéndose la educación como el conjunto
de influencias externas (socialización, educatividad) que permiten el desarrollo de las
potencialidades internas del sujeto (individualización, educabilidad). Castillejo (1994) apoya
esta idea interaccionista de la educación porque se adecua mejor a las características de la
persona, entendiéndola como un proceso interactivo en el que intervienen el sujeto con
capacidad personal para desarrollarse (educere) y las influencias que provienen del medio
(educare). En este mismo sentido se manifiesta Pagés Santacana (1997), al sugerir que el
proceso educativo debe estar enmarcado en lo individual y social.
Ampliemos lo que implican estos vocablos que conforman el término educación y sus
implicancias:
· Educare, “llevar a”, que quiere decir criar, alimentar, nutrir, informar. Se trata
entonces de llevar al hombre de un estado a otro, de una situación a otra,
ponerlo todo desde afuera, conducir, en el sentido de dar una dirección al
proceso.
· Educere que significa “sacar de”, “extraer”. Se trata entonces de “sacar” algo
de dentro del hombre, actualizar lo que potencialmente está en el hombre.
La educación es un proceso personal y al decir esto nos referimos al proceso de
autoeducación, aunque este proceso sea estimulado, orientado, dirigido por el ejemplo, la
palabra, la decisión y la acción de otros lo cual se denomina heteroeducación.

PEDAGOGÍA - 8
Considerando lo anteriormente dicho la relación educando-educador puede expresarse, en
síntesis, como autonomía orientada o como participación dirigida. La participación hace
referencia a educere (sacar de) e implica una autonomía interna en desarrollo. La dirección
hace referencia a educare (poner desde afuera) e implica orientación, información.
La autoeducación es lo principal, aquello sin lo cual la heteroeducación no tiene sentido. No
obstante, la consideración etimológica sirve para esclarecer principalmente algunos aspectos
de la heteroeducación. Educere supone conocer las necesidades y posibilidades de cada
educando y educare supone poder ayudar eficazmente en la satisfacción de las primeras y en
la actualización de las segundas. Educere requiere del educador que sepa respetar y educare
que sepa influir positivamente.
Educere exige comprender y educare exigir.
Educare supone en el educador saber informar y saber graduar la información, educere
supone saber preguntar, interrogar.

Antes estaba de moda educare, ahora educere y la educación requiere de una tarea de síntesis
no de modas.

Como hemos mencionado, la educación en el individuo, tiene dos grandes motores llamados
heteroeducación y autoeducación. La primera consiste en el proceso educativo impuesto, en
el que el individuo es formado, el educador es quien conoce los fines y dispone los objetivos
para conducir al educando hacia la consecución de los mismos y la autoeducación se da
cuando el individuo mismo busca tomar la información e integrarla a su cúmulo de
conocimientos y es capaz de comprender, conocer los fines que debe alcanzar y disponerse
hacia ellos. Lo ideal es que ambos "motores" estén complementados para que la educación
sea un proceso que le dé al individuo las herramientas, medios e instrumentos necesarios para
la configuración de sus conocimientos.

"Es el objetivo de la educación: mover al individuo de una situación heterónoma a una


autónoma.
El fin educativo es la formación de hombres libres, conscientes y responsables de sí
mismos, capaces de su propia determinación.
En esto consiste el hecho humano de la educación, en la formación de la conciencia moral,
en la capacidad de discernir entre el bien y el mal"

PEDAGOGÍA - 9
El punto más importante del proceso educativo es la voluntad del individuo, para que sea
capaz de tomar resoluciones libres, regidas por las normas y valores éticos y morales.

2.2. EL SENTIDO INTUITIVO O LEGO (Concepción vulgar de Educación)


Consideramos como conocimiento "intuitivo" o "lego" al que es aceptado por la mayoría de
las personas y que está dotado de un carácter experiencial e intuitivo, en contraposición a
aquel otro que se denomina "técnico" o "científico", propio del mundo académico.

Si analizamos el uso popular y comúnmente aceptado de lo que se entiende por educación,


podemos extraer dos rasgos. El primero se refiere al resultado, a la puesta en práctica de lo
que el sujeto ha aprendido a través del proceso de socialización, para comprobar si su
comportamiento se corresponde con lo que socialmente se considera como "buena" o "mala"
educación. Como dicen Fermoso (1982) o García Aretio (1989), se hace mención a la madurez
o a la formación que el sujeto utiliza para orientar su integración en la sociedad. Las
connotaciones éticas de esta perspectiva son obvias, dado que, si la conducta del sujeto se
adapta a las normas sociales, será considerada como adecuada, o, lo que es lo mismo, el sujeto
tendrá "buena educación". El segundo se fija en el contenido, en lo que se sabe, en lo que se
ha adquirido, pero desde el punto de vista de la urbanidad, de los buenos modales,
hablándose en esta ocasión de "tener poca o mucha educación".
De lo dicho anteriormente se deduce la falta de unanimidad en el empleo del término
"educación" y la diversidad de usos cotidianos, tan variados como la actuación de los padres
con respecto a sus hijos, el comportamiento relacionado con las normas de urbanidad, la
cualidad de la persona que está dotada de cierta sabiduría, etc. Sí que se desprende de este
análisis una conclusión general: la consideración de la educación como algo que es deseable
y que está dotado de valor, al tiempo que se vincula con los procesos de socialización y de
enculturación propias del grupo social en el que el sujeto está arraigado.

2.3. NOTAS CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN


Como hemos podido comprobar, la diversidad de matices que se han manejado para hablar
de lo que es la educación nos da una idea de lo difícil que resultará definirla, o lo que es lo
mismo, establecer algunos límites para aprehender su significado. Para abordar esta compleja
tarea, vamos a seguir la estrategia que han utilizado otros estudiosos del tema, que consiste
en delimitar y describir las características más sobresalientes que aparecen en las distintas
definiciones de educación. Hemos recogido nuestra propuesta en la figura 1. Las notas
esenciales que aparecen en ella se han organizado estableciendo tres dimensiones bipolares:
1. La primera se refiere a las influencias que recibe el sujeto desde su nacimiento para
que se convierta en persona. A este proceso lo hemos denominado humanización.
PEDAGOGÍA - 10
Las notas que hemos incluido aquí son: humanidad, perfeccionamiento, fin, e integralidad.

2. La segunda parte de la consideración de la educación atendiendo a dos elementos


básicos de la misma: el sujeto que lleva a cabo la acción de educar (el educador, el agente o
agencias educativas) y el sujeto en el que se concreta el efecto de dicha acción (el educando).
Hemos dispuesto las notas atendiendo al sujeto que educa: influencia, intencionalidad,
actividad, comunicación y continuidad y al sujeto que se educa: individualización y
socialización.
3. La tercera se interesa por lo que hacen el educador y el educando en situación
educativa, es decir, por la enseñanza y el aprendizaje, respectivamente. Se destacan de la
enseñanza la sistematización y la graduación, mientras que del aprendizaje se estudia el
adoctrinamiento, la manipulación, la instrucción y la formación, con la intención de establecer
límites precisos entre conceptos que son fácilmente confundibles.

PEDAGOGÍA - 11
Perfeccionamiento Humano
El ser humano nace inacabado y la educación, entendida como proceso, lo que pretende es
modificarlo para completarlo y optimizarlo, tomando como referencia un modelo ideal de
persona y de sociedad que le sirve de guía. La educación trata, en definitiva, de hacer a la
persona mejor de lo que en un principio es, en un permanente proceso de perfeccionamiento.
Por lo tanto, la educación es un fenómeno eminentemente humano, al tratarse de una
actividad cuyo destinatario es la propia persona, por encima de lo meramente biológico y
ambiental. La idea de bien se utiliza como sinónimo de perfeccionamiento, al aludir a aquello
que corresponde a la naturaleza humana.

El perfeccionamiento debe atender a todas las características de la persona, aunque hay


posturas que plantean la conveniencia de incidir exclusivamente sobre aquellas que se
consideran específicamente humanas (voluntad, inteligencia, entendimiento, etc.), olvidando
los componentes corporales de la persona, siguiendo la dualidad escolástica.

Finalidad e Integralidad
Cuando hemos aludido antes a un modelo ideal de persona y de sociedad que guía el proceso
educativo, estábamos mencionando la finalidad a la que se encamina. En ella está implícito lo
que se desea alcanzar, hacia lo que queremos aproximarnos con el proceso educativo.
Para que los fines se consideren como algo deseable, dado que se trata de hacer más valioso
al sujeto, es necesario que se apoyen en los valores y en las normas sociales. Por tanto, los
fines educativos son valores que se han elegido y que se pueden tratar desde una perspectiva
pedagógica, con independencia, como dice Sarramona (1984), de que se consideren como
absolutos o como compromisos sociales.

Una polémica que surge en torno a esta cuestión se centra en la subjetividad que se puede
originar al elegir los valores que determinarán los fines de la educación, pero como afirma
Gervilla Castillo (1987), de lo que no cabe duda es que no se puede educar sin una referencia
explícita a la finalidad.
Hacia lo que se tiende, esto es, la finalidad educativa, tiene que ver con el ser humano. Un ser
humano dotado de todas sus cualidades y dimensiones. Por eso se dice que la educación se
dirige hacia el perfeccionamiento integral de la persona, no debiéndose descuidar ninguna de
sus capacidades integrantes: cognitivas, morales, afectivas, éticas, estéticas, sociales, etc.

Influencia
La educación implica relación social, influencia humana de unos sobre otros. Ahora bien, a
todas las influencias no las podemos considerar como educativas, ya que deben cumplir

PEDAGOGÍA - 12
algunos requisitos, tales como el respeto a la libertad y a la dignidad de la persona. Aquí se
puede utilizar la máxima de que "el fin no puede justificar los medios". En los ámbitos
formalizados, la explicitación del fin que se persigue, en el que deberá haber acuerdo previo
entre la persona que ejerce el influjo y la que lo recibe, será otra particularidad exigible a este
tipo de acciones humanas, que calificamos como educativas.

Intencionalidad, Comunicación y Actividad


La intencionalidad es otro de los elementos que caracterizan a la educación, aunque es una
cuestión que ofrece dificultad a la hora de alcanzar acuerdo, por lo que, como percibirá el
lector avispado, aparecerá como tema recurrente en otros capítulos de este libro. En una
primera aproximación, nos vamos a valer de una definición amplia y de otra restringida del
término. La acepción amplia se utiliza para hablar de los fenómenos educativos que se han
denominado informales, difusos, cósmicos, etc., que comprenden todas las influencias
ambientales, los procesos de socialización, los efectos de los medios de comunicación, etc., y
que tienen un carácter asistemático y escasamente estructurado. Como la intencionalidad de
este tipo de influjos está poco definida, para delimitarla, debemos conocer el grado de
conciencia y de voluntariedad que manifiestan, tanto el agente, como el educando, cuando se
producen interacciones entre ellos.
La perspectiva restringida se refiere a los procesos educativos que se producen en los
contextos institucionalizados (formales y no formales), en los que la voluntariedad, la
planificación y la intencionalidad, son rasgos distintivos. Dado que los futuros profesionales
de la educación van a desempeñar en estas situaciones su labor educadora, quizá convenga
resaltar este aspecto, aunque sin olvidar la existencia y la presencia de la educación informal.
La definición restringida de la educación apoya la idea de intencionalidad, que debe formar
parte de la misma. Sin embargo, el sentido amplio, que acoge a la educación informal o difusa,
abarca todo tipo de influencias que pueden incidir sobre el ser humano, y que, en propiedad,
no se deben considerar como propiamente educativas, ya que, como advierte Castillejo
(1984), son sólo incidencias de factores indeterminados que no están sometidos a la razón de
la persona y que incluso pueden perturbar el propio proceso perfectivo del ser humano. Así
pues, todos aquellos influjos que han sido controlados y organizados por parte del educador
de una forma consciente, deliberada e intencional, para que incidan positivamente sobre el
sujeto, con el objeto de lograr su plenitud, entendida ésta como fin, son los que deben
considerarse como propiamente educativos. Hay autores que para referirse a las intenciones
deliberadamente educativas utilizan el término propositividad.
La capacidad de establecer relaciones sociales es una característica esencial del ser humano,
de modo que su existencia sería muy problemática si no pudiera comunicarse con los demás,
hasta tal extremo que, si se le imposibilita la comunicación por un tiempo prolongado, puede
PEDAGOGÍA - 13
desarrollar desajustes psicológicos que lo lleven a la locura. Ya se vio cómo la educación es un
fenómeno que se basa en las influencias que establecen las personas entre sí, tratándose de
un proceso esencialmente relacional, en el que la comunicación juega un papel determinante,
hasta tal punto que, como afirma Sanvisens (1984), se ha constituido en fundamento de la
misma.

Ahora bien, mientras que la relación comunicativa consiste básicamente en la interrelación


que sostienen dos o más personas cuando intercambian información, la acción educativa,
como sostiene Colom (1982), está enmarcada en un conjunto de normas y valores propios de
un determinado sistema cultural, pretendiendo lograr la formación del sujeto. Por ello, la
educación, entendida como acción, se basa en el establecimiento de canales de comunicación
para alcanzar determinados objetivos educacionales.

La educación como proceso de perfeccionamiento implica acción por parte del educador
(agente educativo) y del educando. El primero, de una forma premeditada y sistematizada,
trata de organizar el contexto en el que se produce la enseñanza, con la intención de favorecer
el proceso perfectivo en los educandos, que se concretará en el aprendizaje. Tal y como dice
Castillejo (1987), con este tipo de acciones planificadas, lo que se pretende a través de la
educación es evitar el azar en el proceso de configuración humana, controlando aquellas
influencias que se consideren negativas para tal fin.

Todas las tareas de planificación del currículum, tales como la determinación de objetivos, la
selección y secuenciación de contenidos, la metodología, los recursos, las relaciones sociales,
la evaluación, etc., son aspectos propios de la tarea docente, desde la óptica de la acción. Pero
el sujeto para el que está pensada esta estrategia didáctica también debe poner en juego
distintos recursos intelectuales para que la información que recibe se integre, de manera
significativa y funcional, con los conocimientos que ya poseía.

Continuidad
Hace alusión a las influencias educativas que recibe el sujeto que está en proceso de
formación. Cuando hemos hablado de la actividad y de la comunicación, se ha planteado la
necesidad de que las interacciones entre las personas sean constantes y permanentes, lo que
es aplicable a las acciones educativas, dado que éstas deben buscar la mejora del sujeto de
forma incesante, porque nunca se alcanza el grado de perfección deseado (como fin
educativo).
Por ello, la educación puede, y debe, abarcar todas las etapas de la vida, y no circunscribirse
sólo a las etapas escolares. El concepto de "educación permanente" ha llenado
conceptualmente esta característica de la educación, planteando la constante necesidad que
PEDAGOGÍA - 14
tenemos de educarnos, y dando lugar a nuevos ámbitos educativos como la "educación de
adultos", la "educación de las personas mayores", etc.

Individualización y Socialización
La individualización y la socialización son dos rasgos que hemos vinculado con el educando,
entendiéndolos como los efectos de la educación. Otros autores los califican como las
funciones de la educación.

Desde el punto de vista individual, se aspira a que el sujeto adquiera las competencias
formativas necesarias que le permitan la comprensión y el manejo de los elementos culturales
necesarios para modificar y cambiar su entorno, identificándose en este hecho la posibilidad
transformadora o innovadora de la educación. Asimismo, logrado un cierto nivel de madurez
y de formación, el sujeto puede trazar sus propias metas educativas y los medios idóneos para
su consecución, entendiéndose en este caso la educación como autorrealización.
Desde el punto de vista social, la educación se concibe como un proceso socializador, que
procura la adaptación y la incorporación del sujeto a su medio físico y social, a través de la
adquisición de los elementos propios de la cultura (lenguaje, habilidades, costumbres,
actitudes, normas, valores, etc.,). Desde esta óptica la educación se concibe como el medio
ideado por la cultura para insertar al sujeto en su seno. Por ello se dice que la educación tiene
una función reproductora, ya que la selección que se hace de los contenidos culturales y su
posterior transmisión trata de reproducir las condiciones sociales e ideológicas de la sociedad
en un momento histórico determinado.

Enseñanza/Aprendizaje

La enseñanza se predica del agente que influye intencionalmente en el educando para que
aprenda. Ahora bien, para que este proceso se produzca al margen del azar, es necesario
dotarlo de una estructura organizativa, para que los elementos que lo integran se orienten
eficazmente hacia la consecución de los objetivos educativos. A esta característica se le ha
asignado el nombre de sistematismo.
La graduación es otra característica de la enseñanza y se relaciona con la anterior. Plantea la
necesidad de que en dicho proceso exista cierto orden, ya que el aprendizaje se va
estructurando sobre conocimientos previos. De lo general a lo particular, de lo próximo a lo
más lejano, serán principios pedagógicos que se basan en este tipo de consideraciones.
El aprendizaje es el efecto de la educación. Son los cambios que se producen en el sujeto que
se está educando como consecuencia de las influencias educativas y que son congruentes con
las finalidades propuestas. Cuando se produce el aprendizaje deseado, decimos que se han

PEDAGOGÍA - 15
alcanzado los objetivos educativos, como consecuencia de la planificación de la enseñanza. El
aprendizaje es un proceso que se produce en el sujeto, que es el objetivo de la educación, en
este caso intencional y planificada; mientras que la enseñanza, su diseño y puesta en acción,
corre a cargo de la persona que educa.
El aprendizaje se puede alcanzar utilizando diversas estrategias. Si en el proceso de enseñanza
se procura presentar los contenidos que interesan al sujeto que enseña por motivos
ideológicos, no dando la posibilidad de crítica o réplica y limitando de esta forma la
comprensión de lo que se aprende, se habla, siguiendo a Esteve (1983), de adoctrinamiento,
que es una forma de manipulación debido a la intencionalidad, por parte de quien enseña, de
sesgar la información, y a la pobreza intelectual con la que se alcanza el conocimiento. Como
es evidente, a esta modalidad de aprendizaje no la podemos incluir en la esfera de lo
educativo.

No obstante, hay situaciones en el proceso de enseñanza/aprendizaje en las que el educador


ha de seleccionar los contenidos, pero sin intencionalidad ideológica, sino educativa. La
instrucción es un proceso de enseñanza en el que el educador elige determinados contenidos
educativos para que el sujeto los aprenda con una escasa participación de la comprensión.
Cuando los contenidos de enseñanza son organizados intelectualmente, llegando al
entendimiento completo de los mismos y estableciendo relaciones cognoscitivas con lo que
ya se sabía con anterioridad, se logra un aprendizaje de más calidad por su significatividad y
funcionalidad, utilizándose para ello el término de formación. Este tipo de conocimiento le
vale al sujeto para seguir indagando, al tiempo que lo puede utilizar para resolver situaciones
problemáticas de su vida cotidiana.

3. SÍNTESIS INTEGRADORA EN TORNO AL CONCEPTO DE EDUCACIÓN


Intentar acotar lo que es la educación a la vista de las notas que la caracterizan se convierte
en una tarea compleja, máxime cuando entre ellas hay disputa -por ejemplo, entre
individualización y socialización-, como queda reflejado en el amplio listado de antinomias
elaborado por Quintana Cabanas (1988), que afectan a todas las dimensiones de lo educativo.
Por eso, lo que se aconseja en estos casos es aportar un análisis que integre todas las
dimensiones de la educación, destacándose de entre ellas las que más protagonismo cobran,
bien por el hecho de aparecer con más frecuencia en las definiciones que aportan los autores,
o bien porque explican los aspectos más sobresalientes de lo que es la educación.

Desde esta perspectiva, García Carrasco y García del Dujo (1996) apuntan que la característica
fundamental de las definiciones que ellos han estudiado es la formación, entendida como la
consecuencia fundamental de los procesos de influencia.

PEDAGOGÍA - 16
Por su parte Sarramona (2000), en un intento de síntesis, sugiere que la educación tiene que
ver con las siguientes características:
Ø Proceso de humanización.
Ø Acción dinámica del sujeto educando con otros sujetos y con su entorno.
Ø Intervención de una escala de valores.
Ø Permite la integración social de los individuos.
Ø Elemento fundamental de la cultura.
Ø Proceso permanentemente inacabado.

En este mismo sentido, García Aretio (1989) culmina su análisis sobre las definiciones que
proporcionan cuarenta y siete autores con una propuesta parecida a la anterior, indicando
que la característica que más se repite es la "formación", seguida muy de lejos por la
"socialización", la "influencia" y el "proceso activo". Tras su estudio caracteriza la educación
así:
Ø Se trata de un proceso dinámico.
Ø Pretende el perfeccionamiento humano.
Ø Requiere la influencia intencional.
Ø Pretende lograr la socialización del sujeto.

En definitiva, y con las debidas precauciones conforme a lo que venimos diciendo a lo largo
de este capítulo sobre la complejidad que entraña definir lo que es la educación, podemos
destacar como sus notas características las siguientes: proceso humano de
perfeccionamiento, vinculado a determinados valores sociales, que utiliza influencias
intencionales, y que tiene como finalidad la individualización y la socialización del individuo.

EDUCABILIDAD, EDUCANDIDAD

Baquero define a la “educabilidad” como “la delimitación, alcances y límites que posee
potencialmente la acción educativa sobre sujetos definidos en situaciones definidas”.

Francisco Ruiz Sánchez se refiere a educabilidad y educandidad del hombre de la siguiente


manera:

PEDAGOGÍA - 17
“Son propiedades exclusivas del ser humano que implica la necesidad y posibilidad de
educación.

Dicha posibilidad-necesidad puede deducirse de tres modos que caracterizan su vivir:

El hombre no es un animal de instintos puros: en el hombre no se puede hablar de instintos


innatos debido a la enorme complejidad de la mayoría de sus conductas, y lo propio de los
instintos es dar lugar a comportamientos fijos y estereotipados. El comportamiento animal
en el hombre, no es puramente animal, está plagado de racionalidad y por ello elevado a un
nivel de espiritualidad propio también de su naturaleza. El hombre comparte con todos los
demás seres una primerísima tendencia natural a perseverar en el ser, esa tendencia se
traduce como tendencia a permanecer en la vida, a continuar viviendo. Esa tendencia se
modula en todo ser vivo en la forma de que el tiende a realizar las operaciones específicas de
su propio grado de vida. En el ser humano tales operaciones son el conocimiento intelectual
y la voluntad, pero incorporando las operaciones propias de la vida vegetativa y sensitiva,
operaciones que en el hombre quedan incorporadas en el nivel de la vida racional por el
principio vital (alma). El motor que anima al hombre es unitario y es en virtud de él por lo que
el hombre desarrolla todas sus operaciones vitales, tanto vegetativas, sensitivas y espirituales.
Esta interpretación de actividades unificadas por el alma, es lo que permite hablar de “una
impregnación racional de los instintos”.

El hombre nace con insuficiencia biológica; cualquier animal viene al mundo suficientemente
dotado por la naturaleza como para desempeñar las tareas necesarias para la conservación
de la vida, el hombre llega a la vida en condiciones precarias. Por lo cual experimenta una
larga necesidad de atención y protección después del nacimiento. Todas las demás especies
biológicas se adaptan al medio en el cual han de vivir, en cambio el hombre adapta el medio
a sus propias necesidades, creando cultura.

El hombre es un ser de realidades: el hombre por su inteligencia puede conocer la realidad en


su esencia, y en ese conocimiento se apropia de esta realidad otorgándole un nombre a través
del lenguaje y ejerciendo dominio sobre ella. Además, sólo el hombre es capaz de tener una
visión que sobrepase los límites de su entorno ambiental (cosmovisión), mediante la cual se
representa realidades que no están físicamente presentes. “

FUNCIONES DE LAS INSTITUCIONES SOCIALES

Las instituciones sociales se van desarrollando porque tienen que satisfacer las necesidades
básicas de la sociedad y la educación satisface la necesidad fundamental de transmitir

PEDAGOGÍA - 18
conocimientos. Esa función primaria (la transmisión del conocimiento) se cumple de tres
maneras: por la preservación, la difusión y la innovación del conocimiento.

La preservación del conocimiento se cumple parcialmente con la enseñanza que es la forma


en que el conocimiento se transmite de una generación a otra. La tarea de la preservación se
logra también por medio de investigaciones como el descifrar manuscritos antiguos,
preservando la maquinaria y la escritura. La innovación que es la creación o descubrimiento
de nuevos conocimientos por la investigación o el pensamiento creador, se puede realizar a
cualquier nivel del sistema educativo, pero tradicionalmente recibe más atención en las
universidades.

La educación tiene cuando menos dos funciones secundarias: la integración socio cultural y
el enriquecimiento personal. Aunque actualmente la televisión es un fuerte competidor del
sistema educativo ha sido el vehículo principal de la integración sociocultural.

La educación formal constituye un medio de transformar una educación compuesta por


muchos grupos étnicos y diferentes marcos culturales en una comunidad de individuos que
comparten hasta cierto punto una identidad común.

La educación también presenta oportunidades de desarrollo y superación personal. Al menos


teóricamente, la gente asimila una amplia variedad de perspectivas y experiencias que
estimulan el desarrollo intelectual, la creatividad y el avance de los medios verbales y artísticos
de expresión personal.

De esta manera la educación proporciona un ambiente donde los seres humanos podemos
mejorar la calidad de nuestra vida mediante experiencias intelectuales, artísticas y
emocionales.

El Estado es el encargado de garantizar a los ciudadanos la educación para todos,


estableciendo la educación como un derecho al que todos puedan acceder, como lo establece
la Constitución de la República Argentina. (Artículo 14)

El hecho educativo y sus elementos:


Se le llama hecho educativo al encuentro entre la naturaleza de un sujeto al que llamamos
educando y factores extrínsecos que inciden sobre ella, adentrándose, simultánea y
sucesivamente, y resultando de aquel encuentro, modificaciones cualitativas que afectan al
sujeto en su misma condición de hombre.

PEDAGOGÍA - 19
● FIN: Trasciende al educador y al educando y es la causa principal del encuentro, en un
primer momento está presente en la mente del educador (con el cual mantiene una
relación intencional) y en un segundo momento en la mente del educando. Es el punto
de humanidad, nivel al que quiere conducir o ayudar (el educador) a que arribe el
educando.
● EDUCADOR: Es el factor extrínseco. Y presenta una doble relación: intencional, con el fin
que lo mueve, presente en su mente; y afectiva, con el sujeto sobre el que se proyecta
para auxiliarlo hacia un grado mayor de ser. Es un factor externo de influencia en el
proceso de hetero-educación, ya sea que se trate del educador en sentido estricto (con
intencionalidad perfectiva) o sea un factor que ejerza influencia perfectiva, pero sin que
exista previamente la intención de tal efecto. Es un factor externo ya sea personal
(profesor, amigo etc.) o un factor institucional (familia, escuela, iglesia, etc.). Pero hay
factores externos que no pueden incluirse dentro del término educador. Sin embargo,
intervienen en el proceso educativo para favorecerlo o entorpecerlo, son los
condicionamientos (económicos, sociales, geográficos etc.) que inciden en el educando
en diverso modo y grado.
● EDUCANDO: Presenta una doble relación: con el educador, con el que entra en
comunicación real que permite la llegada de aquel con su mensaje (supone que el sujeto
acepte e incorpore la influencia que llega); y con el fin, provisto por el educador, al que
no conoce en una primera etapa.
● MEDIOS: Se hallan en una triple relación: Con el fin, al cual tienen que proporcionarse (todo
medio tiene su razón de ser en el fin); con el educando, ya que el educador los usa en
función de la eficacia de su acción dirigida al educando y en relación con el fin.; con el
educador, el mejor medio en manos de una persona inhábil hace fracasar la acción.

Conclusiones
PEDAGOGÍA - 20
Como hemos visto, la Pedagogía no puede existir sin educación, ni la educación sin Pedagogía.
A veces se tiende a confundir los términos o no tener claros los límites entre uno y otro, por
eso, se considera necesario delimitar las semejanzas y diferencias entre uno y otro.

EDUCACIÓN PEDAGOGÍA
Acción de transmitir y recibir Disciplina que se ocupa del estudio del
conocimientos hecho educativo

Es práctica Es teoría

Hecho pedagógico: educación Hecho educativo: está inmerso en el


intencional, científica y sistemática. proceso educativo consciente o
inconscientemente intencionada

“La educación es una liberación,


la pedagogía una forma de producir la libertad,
y tanto la educación como la pedagogía han de preocuparse no de lo disciplinar
o producir saber, sino de transformar sujetos.
No producir sujetos, sino llevarlos a procesos de transformación de su propia
subjetividad.”
Michel Foucaults

Actividad sugerida:

1-En forma grupal, elaborar un esquema o mapa conceptual sobre lo trabajado,


sintetizando y comparando los conceptos de pedagogía y educación. Compartir en forma
oral con los compañeros, el trabajo realizado.

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