Tema:
Cáncer de los huesos (Osteosarcoma)
Integrantes:
• Andrea Ledezma
• Rocío Gonzalez
• Odette Martinez
• Araceli Avalo
• Jonathan Lugo
• Thania Velazquez
• Liliana Martinez
Año
2024
Introducción
El cáncer de huesos, también conocido como sarcoma óseo, es un tipo de cáncer poco
frecuente pero agresivo que afecta los tejidos óseos. Aunque representa menos del 1% de
todos los tipos de cáncer diagnosticados, su impacto en la calidad de vida de los pac ientes
puede ser significativo. Este tipo de cáncer puede originarse en los huesos (cáncer primario
de huesos) o haberse propagado desde otros tipos de cáncer (cáncer secundario de
huesos).
El diagnóstico temprano, la determinación del tipo exacto de cáncer de huesos y el
tratamiento adecuado son cruciales para mejorar las probabilidades de supervivencia. Los
pacientes con cáncer de huesos pueden experimentar síntomas como dolor óseo
persistente, inflamación, sensibilidad en un área específica o fracturas óseas repentinas.
En este trabajo, se explorará en profundidad la epidemiología, los factores de riesgo, los
tipos y subtipos de cáncer de huesos, los métodos de diagnóstico, las opciones de
tratamiento y los avances en investigación en relación con esta enfermedad. Además, se
abordarán las implicaciones psicosociales y el impacto emocional que el cáncer de huesos
puede tener en los pacientes y sus familias. A través de la concienciación y la educación, se
busca promover la detección temprana, el acceso a tratamientos efectivos y el apoyo
integral para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad.
Cáncer de huesos
El cáncer de hueso puede originarse en cualquier hueso del cuerpo, pero en la mayoría de
los casos, afecta la pelvis o los huesos grandes de los brazos y las piernas. El cáncer de
hueso es poco frecuente: representa menos del 1 % de todos los tipos de cáncer. De hecho,
los tumores óseos no cancerosos son mucho más frecuentes que los cancerosos.
El término “cáncer de hueso” no incluye los tipos de cáncer que se originan en otra parte del cuerpo
y se propagan (hacen metástasis) a los huesos. En cambio, a esos tipos de cáncer se los denomina
según dónde se originaron, por ejemplo, cáncer de mama que hizo metástasis en los huesos.
Algunos tipos de cáncer de hueso se manifiestan sobre todo en los niños, mientras que otros afectan
principalmente a los adultos. La extirpación quirúrgica es el tratamiento más frecuente, pero
también pueden usarse quimioterapia y radioterapia. La decisión de usar cirugía, quimioterapia o
radioterapia se basa en el tipo de cáncer de hueso que se desee tratar.
Causa
Se desconoce la causa exacta de la mayoría de los tipos de cáncer de hueso. No obstante,
los científicos han descubierto que el cáncer de hueso está relacionado con varias
afecciones, que se describen en la sección sobre los factores de riesgo. De todas formas, la
mayoría de las personas con cáncer de hueso no tiene ningún factor de riesgo conocido. Se
están llevando a cabo investigaciones para obtener más información acerca de las causas
de estos tipos de cáncer.
Los científicos han avanzado mucho en el conocimiento de cómo ciertos cambios en el ADN
de una persona pueden hacer que las células normales se tornen cancerosas. El ADN
transporta las instrucciones para casi todo lo que hacen las células. Por lo general, nos
parecemos a nuestros padres porque de ellos provino nuestro ADN. Sin embargo, el ADN
no sólo afecta nuestra apariencia externa. Puede tener influencia en nuestros riesgos de
padecer determinadas enfermedades, incluidos algunos tipos de cáncer.
El ADN se divide en unidades denominadas genes. Los genes llevan las recetas para
producir las proteínas, que son las moléculas que determinan todas las funciones celulares.
Algunos genes contienen instrucciones para controlar el momento en el que nuestras
células crecen y se dividen.
• Los genes que promueven la división celular son llamados oncogenes
• Los genes que desaceleran la división celular o que causan que las células
mueran en el momento oportuno se llaman genes supresores de tumores
El cáncer puede ser causado por mutaciones (defectos) en el ADN que activan los
oncogenes o desactivan los genes supresores de tumores. Algunas personas con cáncer
tienen mutaciones en el ADN que heredaron de uno de sus padres. Estas mutaciones
aumentan su riesgo de padecer la enfermedad.
Se conocen las mutaciones de ADN que causan algunas de las formas de cánceres
heredados de los huesos. (Consulte Factores de riesgo para el cáncer de hueso). En
muchos casos, pueden usarse pruebas genéticas para saber si una persona presenta una
de estas mutaciones.
La mayoría de los tipos de cáncer de hueso no es causada por mutaciones hereditarias del
ADN. Son el resultado de mutaciones ocurridas durante la vida de la persona. Estas
mutaciones pueden deberse a la exposición a radiación o a sustancias químicas que
causan cáncer, pero la mayoría de las veces se producen sin un motivo aparente. Estas
mutaciones se presentan únicamente en las células cancerosas. Por lo tanto, no pueden
transmitirse a los hijos.
Los científicos están logrando avances en la comprensión de este proceso, pero algunos
aspectos aún no se comprenden por completo. A medida que aprenden más al respecto, los
científicos esperan descubrir formas de prevenir y tratar mejor los distintos tipos de cáncer
de hueso.
Diagnostico
Los estudios de diagnóstico por imágenes pueden ayudar a determinar la ubicación y el
tamaño de los tumores óseos, y si los tumores se han diseminado a otras partes del cuerpo.
Los tipos recomendados de estudios de diagnóstico por imágenes dependen de los signos y
síntomas individuales. Entre los estudios se pueden incluir los siguientes:
• Exploración ósea
• Tomografía computarizada
• Resonancia magnética (RM)
• Tomografía por emisión de positrones (TEP)
• Radiografía
Biopsias quirúrgicas o con aguja
El médico te puede recomendar un procedimiento para extraer una muestra de tejido
(biopsia) del tumor para realizar pruebas de laboratorio. Las pruebas le pueden indicar al
médico si el tejido es canceroso y, si lo es, qué tipo de cáncer tienes. También puede
revelar si las células del tumor están creciendo rápidamente o lentamente.
Los tipos de procedimientos de biopsia utilizados para diagnosticar cáncer de hueso
incluyen los siguientes:
• Insertar una aguja a través de tu piel hacia dentro del tumor: Durante una
biopsia con aguja, el médico introduce una aguja fina en la piel y la guía hacia
el tumor. El médico utiliza la aguja para quitar pequeñas piezas de tejido del
tumor.
• Cirugía para extraer una muestra de tejido para análisis: Durante una biopsia
quirúrgica, el médico realiza una incisión a través de la piel y quita todo el tumor o
una parte de este.
Determinar el tipo de biopsia que necesitas y las particularidades de cómo debe realizarse
requiere una planificación cuidadosa por parte del equipo médico. Los médicos deben
realizar la biopsia de forma tal que no interfiera con una cirugía futura para extraer el cáncer
de hueso. Por este motivo, pídele al médico que te derive a un equipo de médicos con
amplia experiencia en tratar tumores en el hueso antes de la biopsia.
Tipos de cáncer de huesos
Condrosarcoma: El condrosarcoma es un tipo de cáncer poco frecuente que por lo
general comienza en los huesos, pero a veces puede presentarse en el tejido blando
cercano a los huesos. El condrosarcoma es más frecuente en la pelvis, la cadera y el
hombro. En raras ocasiones, puede producirse en los huesos de la columna vertebral.
La mayoría de los condrosarcomas crecen muy despacio y quizá no causen muchos signos
y síntomas al principio. Algunos tipos raros crecen con rapidez y tienen un alto riesgo de
difundirse a otras zonas del cuerpo, de modo que estos cánceres pueden ser difíciles de
tratar.
El tratamiento del condrosarcoma suele ser con cirugía. Otras opciones pueden ser la
radioterapia y la quimioterapia.
Osteosarcoma: El osteosarcoma es un tipo de cáncer que empieza en las células que
forman los huesos. Suele aparecer con más frecuencia en adolescentes y jóvenes adultos,
pero también puede aparecer en niños y adultos mayores.
El osteosarcoma puede aparecer en cualquier hueso. Se encuentra con mayor frecuencia
en los huesos largos de las piernas y, a veces, en los brazos. En casos poco frecuentes,
aparece en un tejido blando fuera del hueso.
Los avances en el tratamiento del osteosarcoma han mejorado las perspectivas de este
cáncer. Luego del tratamiento contra el osteosarcoma, las personas suelen enfrentar
efectos tardíos de los fuertes tratamientos utilizados para controlar el cáncer. A menudo, los
profesionales de atención médica recomiendan que los efectos secundarios se vigilen de
por vida después del tratamiento.
Sarcoma de Ewing: El sarcoma de Ewing es un tipo de cáncer que comienza como una
proliferación de células en los huesos y el tejido blando que los rodea. Se presenta más a
menudo en niños y adultos jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad.
El sarcoma de Ewing suele comenzar en los huesos de la pierna y en la pelvis, pero puede
aparecer en cualquier hueso. Con menos frecuencia, comienza en los tejidos blandos del
pecho, el abdomen, los brazos u otros lugares.
Los grandes avances en el tratamiento contra el sarcoma de Ewing han mejorado las
perspectivas para este cáncer. Las personas jóvenes diagnosticadas con sarcoma de Ewing
ahora viven más tiempo. A veces tienen efectos tardíos de los tratamientos fuertes. Los
profesionales de atención médica a menudo sugieren un control a largo plazo para detectar
efectos secundarios después del tratamiento.
Signos y síntomas
Dolor
El signo más común de cáncer de hueso es dolor en el hueso afectado. Al principio, el dolor
no es constante. Puede llegar a ser peor por la noche o cuando se usa el hueso (por
ejemplo, dolor en la pierna al caminar). A medida que crece el cáncer, el dolor será
constante, y puede empeorar con la actividad.
Hinchazón
Es posible que la hinchazón en el área de dolor no se produzca hasta varias semanas
después. A veces, se puede sentir un bulto o una masa, según el lugar donde se encuentre
el tumor.
Los cánceres en los huesos del cuello pueden causar una protuberancia o masa en la parte
trasera de la garganta que puede ocasionar problemas al tragar o dificultar la respiración.
Fracturas
El cáncer de hueso puede debilitar el hueso en el que se forma, pero la mayoría de las
veces los huesos no se fracturan (rompen). La persona que sufre una fractura junto al sitio
del tumor óseo o a través de este, describe, por lo general, un dolor repentino intenso en un
hueso que había sentido dolorido durante unos meses.
Otros síntomas
El cáncer en los huesos de la columna vertebral puede presionar los nervios, ocasionando
entumecimiento y hormigueo o incluso debilidad.
El cáncer puede ocasionar pérdida de peso y agotamiento. Si el cáncer se propaga a los
órganos internos, también puede causar otros síntomas. Por ejemplo, si el cáncer se
propaga a los pulmones, puede causar problemas para respirar.
Con más frecuencia, estos síntomas son causados por afecciones distintas al cáncer, como
lesiones o artritis. Aun así, si estos problemas perduran un tiempo prolongado sin un motivo
aparente, debe consultar con su médico.
Tratamiento
Las opciones de tratamiento dependen del tipo, tamaño, sitio y estadio o etapa del cáncer,
así como de la edad y salud en general de la persona. Las opciones de tratamiento para
cáncer de hueso incluyen cirugía, quimioterapia, radioterapia, criocirugía y terapia dirigida.
• Cirugía: Es el tratamiento habitual para el cáncer de hueso. El cirujano extirpa todo
el tumor con márgenes negativos (es decir, no hay células cancerosas en el borde
del tejido extirpado durante la cirugía). El cirujano puede también usar técnicas
quirúrgicas especiales para minimizar la cantidad de tejido sano extraído junto con el
tumor.
Avances dramáticos en las técnicas quirúrgicas y tratamiento preoperatorio de
tumores han hecho posible que la mayoría de los pacientes con cáncer de hueso en
un brazo o en una pierna eviten procedimientos quirúrgicos radicales (es decir, la
eliminación de toda una extremidad). Sin embargo, la mayoría de los pacientes que
se someten a cirugía para salvar la extremidad necesitan cirugía reconstructiva para
recuperar la función de la extremidad.
• Quimioterapia: Es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. Los
pacientes que tienen sarcoma de Ewing (de diagnóstico reciente y recurrente) u
osteosarcoma de diagnóstico reciente, generalmente reciben una combinación de
fármacos anticancerosos antes de someterse a la cirugía. La quimioterapia
generalmente no se usa para tratar el condrosarcoma o el cordoma.
• Radioterapia: Llamada también terapia de radiación, comprende el uso de rayos X
de alta energía para destruir las células cancerosas. Este tratamiento puede usarse
en combinación con cirugía. Puede usarse también con otros tratamientos para
osteosarcoma, condrosarcoma y cordoma, especialmente cuando queda una
pequeña cantidad de cáncer después de la cirugía. Es posible que se use también
para pacientes que no tendrán cirugía.
Una sustancia radiactiva que se acumula en el hueso, llamada samario, es una
forma interna de radioterapia que puede usarse sola o con trasplante de células
madre para tratar el osteosarcoma que ha regresado después de tratamiento en un
hueso diferente.
• Criocirugía: Es el uso de nitrógeno líquido para congelar y destruir células. Esta
técnica puede usarse algunas veces en vez de cirugía convencional para destruir
tumores en el hueso.
• Terapia: Dirigida es el uso de un fármaco diseñado para interactuar con una
molécula específica implicada en el crecimiento y diseminación de células
cancerosas. El anticuerpo monoclonal denosumab es una terapia dirigida aprobada
para tratar a adultos y adolescentes maduros esqueléticamente con tumores de
células gigantes de hueso que no se pueden extirpar con cirugía. Impide la
destrucción de hueso causada por un tipo de célula ósea llamada osteoclasto.
Cuidados generales de enfermería.
Conclusión
En conclusión, el cáncer de huesos es una enfermedad devastadora que afecta a personas
de todas las edades y puede tener consecuencias graves en la calidad de vida de los
pacientes. Aunque la investigación y los avances en el tratamiento han mejorado en las
últimas décadas, aún queda mucho por hacer para comprender completamente esta
enfermedad y encontrar estrategias eficaces para su prevención y tratamiento. Es
fundamental seguir investigando y concienciando sobre el cáncer de huesos para poder
avanzar en su diagnóstico temprano, mejorar las tasas de supervivencia y brindar una mejor
calidad de vida a quienes se ven afectados por esta enfermedad.
Anexo
Bibliografía
✓ Concepto: [Link]
cancer/symptoms-causes/syc-20350217
✓ Causas: [Link]
riesgos-prevencion/[Link]
✓ Diagnostico: [Link]
cancer/diagnosis-treatment/drc-20350221
✓ Tipos de cáncer de huesos: [Link]
conditions/bone-cancer/symptoms-causes/syc-20350217
✓ Signo y síntomas: [Link]
hueso/deteccion-diagnostico-clasificacion-por-etapas/senales-
[Link]#:~:text=El%20signo%20m%C3%A1s%20com%C3%BAn%20d
e,puede%20empeorar%20con%20la%20actividad.
✓ Tratamiento: [Link]
hueso#:~:text=Las%20opciones%20de%20tratamiento%20para,para%20el%
20c%C3%A1ncer%20de%20hueso.
✓ Cuidados generales de enfermería: