0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas33 páginas

Mejora del Clima Escolar en Jardines Infantes

Conductas disyuntivas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas33 páginas

Mejora del Clima Escolar en Jardines Infantes

Conductas disyuntivas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD NACIONAL DE CHILECITO

FUNDACIÓN HOMBRE LIBRE


LICENCIATURA EN NIVEL INICIAL

TRABAJO FINAL:
PROYECTO DE INTERVENCIÓN EN EL JARDÍN DE INFANTES:
“PROVINCIA DE CATAMARCA”

LA DIVERSIDAD DE
CONDUCTAS EN EL
AULA
ALUMNAS PARTICIPANTES: DÍAZ IVANA ANDREA

MARTINSEVICH LORENA

PROFESORA TUTORA: OLGA SÍNGESER


Introducción:

El clima escolar es uno de los aspectos más importantes a considerar en

cualquier institución educativa, ya que influye significativamente en el proceso de

enseñanza-aprendizaje Son dos procesos, entonces se escribe: los procesos de enseñanza

y aprendizaje. Se aclaró muuuchas veces. Es un cambio de enfoque. Revisar y corregir en

todo el trabajo y en el bienestar y desarrollo de los estudiantes. Un clima escolar

inapropiado puede generar problemas en el aula, como conductas disruptivas, falta de

atención y compromiso, y un bajo rendimiento académico. Por otro lado, un ambiente

escolar seguro, respetuoso y propicio para el aprendizaje puede fomentar la

motivación, el compromiso y el desarrollo integral de los estudiantes.

Por lo tanto, es fundamental implementar estrategias que aborden las situaciones

de crisis en el aula, promoviendo un ambiente propicio para el aprendizaje.

Redundancias de ideas y términos Estas estrategias incluyen el manejo del

comportamiento, el desarrollo de habilidades socioemocionales y la promoción de la

empatía y el respeto. Además, es esencial contar con protocolos de intervención claros

y fomentar la colaboración de la comunidad educativa. Al implementar estas

estrategias, se crea un ambiente favorable que contribuye al bienestar de los estudiantes

y mejora el proceso de enseñanza-aprendizaje.

En definitiva, la mejora del clima escolar y del proceso de enseñanza-

aprendizaje son objetivos cruciales para cualquier institución educativa, ya que

impactan directamente en el desarrollo integral y el bienestar de los estudiantes. La

implementación de un conjunto de estrategias que permitan prevenir y manejar

situaciones de crisis en el aula, promoviendo un ambiente seguro, respetuoso y

propicio para el aprendizaje, resulta fundamental para lograr este objetivo.

Rearmar. Reiteran lo mismo a lo largo de este ítem


Presentación de la institución:

La institución educativa CENI Provincia de Catamarca está ubicada en el barrio

Las Flores, en la zona sur de la ciudad de Córdoba Capital, específicamente en la Avda.

Vélez Sarsfield N° 3500. Su localización es de fácil acceso, ya que se encuentra en la

intersección de dos avenidas y junto a una rotonda, lo que permite la llegada de varias

líneas de colectivos urbanos e interurbanos, y así contar con una comunidad estudiantil

proveniente de diversos barrios cercanos, entre ellos: Villa El Libertador, Los Olmos,

Santa Isabel I, II y III sección, Nuestro Hogar lll, entre otros. La zona también es rica

en comercios de diferentes rubros, y frente al establecimiento hay una estación de

servicio y un banco.

Asimismo, el Jjardín de Iinfantes Mayúscula. Corregir en todo el trabajo

cuenta con ocho salas distribuidas en dos turnos, mañana y tarde. En el turno matutino

se encuentran dos salas para niños de cinco años y dos para niños de cuatro años. En el

turno vespertino, trabajan con dos salas de tres años, una de cuatro y una de cinco.

El personal docente está compuesto por ocho integrantes, tres titulares, tres

interinos y dos suplentes. Además, hay una directora interina, una administrativa, una

camarera de la empresa PAICOR y una auxiliar de la empresa de limpieza y

mantenimiento.

En cuanto a la matrícula de la institución es de 157 estudiantes, entre los cuales

hay tres niños con certificado de discapacidad y sus respectivas DAI. Uno de ellos

cuenta con obra social y es atendido por un centro privado, mientras que los otros dos

son acompañados en su trayectoria escolar por el Instituto I.L.A.C., que es el referente

designado para trabajar en conjunto con la institución. En la organización de la

institución, se observa un riguroso control en la utilización de los tiempos y espacios

disponibles. Actualmente, se llevan a cabo cuatro proyectos institucionales: uno


relacionado con el área de Mmatemática, otro con el Llenguaje oral y escrito, uno

enfocado en la biblioteca y, de manera transversal, uno relacionado con las TIC,

haciendo especial énfasis en el uso del carro del AMD. Además, se desarrollan

unidades didácticas sobre un mismo tema en las salas de la misma edad. Es importante

destacar que en las carpetas de planificación se puede realizar un seguimiento de las

clases, ya que se encuentran plasmadas en cuadros o grillas semanales.

Situación problemática

El Centro de Educación Integral (CENI) de la provincia de Catamarca enfrenta

varios desafíos en su contexto educativo que afectan tanto el clima escolar como el

proceso de enseñanza-aprendizaje. Asimismo, el clima escolar tiene un impacto

significativo en el desarrollo académico, emocional y social de los estudiantes, por lo

que es crucial mantener un ambiente positivo y seguro. Este tipo de ambiente fomenta el

compromiso, la participación y el bienestar de todos los miembros de la comunidad

educativa. Otra vez lo mismo que en la Introducción

No obstante, existen problemáticas que afectan negativamente el clima escolar y

el proceso de enseñanza-aprendizaje. En primer lugar, se ha observado la presencia

de conductas disruptivas por parte de los estudiantes, manifestándose en forma de

indisciplina, falta de atención, agresividad verbal o física, entre otras. Estas conductas

generan un ambiente tenso que dificulta el desarrollo de las actividades académicas y

afecta la convivencia y la relación entre estudiantes y docentes.

En segundo lugar, se ha detectado una falta de respeto hacia los docentes y entre

los propios estudiantes. Esta falta de respeto se manifiesta en actitudes irrespetuosas,

insultos y desvalorización de las opiniones y autoridad de los docentes. Esta situación


crea un ambiente de desconfianza y tensión, perjudicando el proceso de enseñanza-

aprendizaje e impidiendo un intercambio constructivo y una relación armoniosa

entre los docentes y plantel administrativo.

Además, se han registrado conflictos y situaciones de crisis en el aula que no son

adecuadamente manejados. La falta de un protocolo claro y efectivo para manejar estas

situaciones contribuye a su escalada y dificulta su resolución rápida y adecuada. Esto no

solo afecta el bienestar de los estudiantes, sino también la seguridad y el bienestar de los

docentes.

Finalmente es vital mencionar que para mejorar el clima escolar y el proceso de

enseñanza-aprendizaje, es crucial trabajar en la implementación de estrategias

efectivas. Esto permitirá garantizar un ambiente más propicio para el desarrollo

integral de los estudiantes, Otra vez lo mismo!!!!!1 a la vez que mejorará la relación y

colaboración entre los distintos actores de la comunidad educativa.

Objetivo general:

Diseñar una propuesta de mejora para el clima escolar y el proceso de

enseñanza-aprendizaje a través de estrategias que promuevan el respeto, aborden

conductas disruptivas y establezcan protocolos para situaciones de crisis en el aula,

con el fin de generar un ambiente propicio para el aprendizaje.

Objetivos específicos:

 Desarrollar programas de educación emocional que fomenten la

empatía, la autorregulación emocional y la resolución pacífica de conflictos, con el

objetivo de promover un clima escolar respetuoso y propicio para el aprendizaje.


 Capacitar a los docentes para abordar las conductas disruptivas en el

aula, que incluya estrategias de manejo del comportamiento, establecimiento de normas

claras y consecuencias adecuadas, con el fin de crear un entorno de aprendizaje positivo

y libre de tensiones.

 Elaborar un protocolo de actuación ante situaciones de crisis en el aula,

que incluya medidas de prevención, procedimientos para la resolución de conflictos y

apoyo emocional a los estudiantes y docentes involucrados, con el propósito de

garantizar la seguridad y el bienestar de todos los miembros de la comunidad

educativa.

Marco Teórico

En base a los objetivos planteados, las categorías del marco teórico son:

Gestión del comportamiento y la disciplina: Esta categoría enfatiza estrategias y

técnicas para abordar las conductas disruptivas de los estudiantes, promoviendo un

clima escolar positivo. Es importante que las docentes desarrollen habilidades de

manejo del comportamiento y establezcan normas claras para el aula. Las docentes en

nivel inicial pueden implementar enfoques pedagógicos que fomenten la

autorregulación de los estudiantes, la resolución pacífica de conflictos y la promoción

de conductas positivas.

Desarrollo de habilidades socioemocionales: Esta categoría implica la enseñanza

y promoción de habilidades socioemocionales en los estudiantes. Las docentes en nivel

inicial pueden implementar programas de educación emocional que ayuden a los

estudiantes a reconocer y gestionar sus emociones, desarrollar empatía, establecer


relaciones positivas y manejar el estrés. Estas habilidades fortalecen el bienestar

emocional y contribuyen a un clima escolar saludable.

Promoción de la empatía y el respeto: En esta categoría, se busca fomentar

actitudes de respeto y empatía entre los estudiantes y hacia las docentes. Las docentes

en nivel inicial pueden implementar actividades que promuevan el diálogo, la escucha

activa y la comprensión mutua. Además, es fundamental enseñar y modelar

comportamientos respetuosos para cultivar un ambiente de confianza y colaboración en

el aula.

Diseño e implementación de protocolos de intervención: Esta categoría se centra

en la necesidad de contar con protocolos claros y efectivos para abordar situaciones de

conflicto y crisis en el aula. Las docentes del nivel inicial pueden trabajar en la

creación de planes de acción que establezcan las etapas y estrategias de intervención

ante situaciones problemáticas. Estos protocolos deben contemplar la seguridad y el

bienestar, tanto de los estudiantes como de las docentes, facilitando una respuesta

rápida y adecuada.

Colaboración y participación de la comunidad educativa: Esta categoría destaca

la importancia de involucrar a todos los miembros de la comunidad educativa en la

mejora del clima escolar y el proceso de enseñanza-aprendizaje. Las docentes pueden

promover espacios de participación, como reuniones de padres y docentes, comités de

convivencia escolar y proyectos colaborativos con la comunidad. La colaboración entre

todos los actores permitirá identificar problemáticas, generar soluciones conjuntas y

fortalecer el sentido de pertenencia en la institución educativa.


Marco teórico

El proceso de aprendizaje en el nivel inicial

Es una etapa crítica en el desarrollo de los niños, ya que establece las bases para

su futuro crecimiento intelectual, social y emocional. En esta etapa temprana, los niños

tienen una gran capacidad para aprender y absorber información de su entorno, lo que

hace que la calidad de las experiencias educativas sea fundamental para su desarrollo

integral. (UNESCO, 2019).

El proceso de aprendizaje en el nivel inicial se caracteriza por ser activo, lúdico

y significativo. Los niños aprenden a través de la exploración, la experimentación y la

interacción con el mundo que los rodea. Los principales aspectos del proceso de

aprendizaje en el nivel inicial según el Ministerio de Educación de la Nación (s/f) son:

-Juego como medio de aprendizaje.: El juego es una forma natural de aprender

para los niños en el nivel inicial. A través del juego, los niños desarrollan habilidades

cognitivas, motoras, sociales y emocionales. El juego imaginativo, el juego simbólico y

los juegos cooperativos son fundamentales para su desarrollo, ya que les permiten

experimentar roles, resolver problemas y comprender conceptos abstractos de manera

concreta.

-Experiencias sensoriales: Los niños en el nivel inicial aprenden a través de sus

sentidos. Las experiencias sensoriales, como tocar, oler, ver y escuchar, son

fundamentales para su desarrollo cognitivo y perceptual. Proporcionar entornos ricos en

estímulos sensoriales les permite explorar y descubrir el mundo que los rodea.

-Interacción con el entorno y los compañeros: Los niños en el nivel inicial

aprenden de manera significativa a través de la interacción con su entorno y sus

compañeros. Las actividades que involucran la exploración de objetos, el juego


compartido y las interacciones sociales les permiten adquirir nuevas habilidades y

conocimientos.

-Desarrollo del lenguaje: El desarrollo del lenguaje es un componente clave en el

proceso de aprendizaje en el nivel inicial. A través del lenguaje, los niños pueden

expresar sus pensamientos, comprender conceptos y comunicarse con los demás. Los

docentes en este nivel juegan un papel crucial al fomentar el desarrollo del lenguaje a

través de conversaciones, lecturas compartidas y actividades de expresión oral.

-Fomento de la curiosidad y la creatividad: En el nivel inicial, se debe fomentar

la curiosidad y la creatividad de los niños. Estimular su capacidad para hacer preguntas,

explorar y crear les permite desarrollar un pensamiento crítico y una actitud positiva

hacia el aprendizaje.

-Adaptación a estilos de aprendizaje individuales: Cada niño tiene su propio

estilo de aprendizaje. Los docentes deben adaptar sus enfoques pedagógicos para

satisfacer las necesidades individuales de cada estudiante. Al reconocer y valorar las

diferencias individuales, se promueve un aprendizaje más significativo y efectivo.

-Aprendizaje a través de la resolución de problemas: Los niños en el nivel inicial

aprenden a resolver problemas a través del juego y la experimentación. Al enfrentar

desafíos y encontrar soluciones, desarrollan habilidades de resolución de problemas y

pensamiento crítico.

-Inclusión y equidad: Es fundamental que el proceso de aprendizaje en el nivel

inicial sea inclusivo y equitativo. Todos los niños deben tener igualdad de

oportunidades para aprender y participar en las actividades educativas,

independientemente de sus habilidades o características individuales.

El nivel inicial, también conocido como educación preescolar o educación

infantil, abarca a niños en edades que generalmente oscilan entre los 3 y 6 años. Durante
esta etapa, los niños se encuentran en una fase crucial de desarrollo en la que

experimentan un crecimiento intelectual, físico, social y emocional significativo

(UNESCO, 2019). A continuación, se profundizan en las características clave del nivel

inicial según los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios [NAP] (2006):

1. Juego como herramienta de aprendizaje: El juego es una actividad central en

el nivel inicial y se considera la principal forma en que los niños aprenden. A través del

juego, los niños exploran su entorno, practican habilidades sociales, resuelven

problemas, fomentan su creatividad y expresan sus emociones. El juego proporciona

un ambiente lúdico y seguro donde los niños pueden interactuar y adquirir nuevos

conocimientos de manera significativa.

2. Desarrollo cognitivo temprano: Durante el nivel inicial, los niños desarrollan

habilidades cognitivas fundamentales, como la atención, la memoria, la percepción, la

resolución de problemas y el pensamiento simbólico. Comienzan a comprender

conceptos básicos como el tamaño, la forma, los colores y los números, lo que allana el

camino para futuros aprendizajes académicos.

3. Desarrollo del lenguaje y la comunicación: Esta etapa es crucial para el

desarrollo del lenguaje y la comunicación. Los niños aumentan su vocabulario,

aprenden a comunicarse de manera más compleja y mejoran sus habilidades de escucha

y comprensión. El lenguaje es una herramienta fundamental para expresar ideas,

emociones y necesidades.

4. Desarrollo socioemocional: En el nivel inicial, los niños comienzan a

desarrollar su inteligencia emocional. Aprenden a identificar y expresar sus emociones,

así como a reconocer y comprender las emociones de los demás. También empiezan a

formar relaciones con sus compañeros y docentes, lo que fomenta habilidades sociales
esenciales como la empatía, el respeto, la colaboración y la resolución pacífica de

conflictos.

5. Desarrollo físico y motriz: Durante esta etapa, los niños adquieren

habilidades motrices fundamentales, como correr, saltar, trepar y manipular objetos. El

desarrollo físico y motriz es esencial para su desarrollo integral, ya que les permite

explorar y participar activamente en su entorno.

6. Curiosidad y sed de conocimiento: Los niños en el nivel inicial son

naturalmente curiosos y tienen una sed de conocimiento. Están ávidos de explorar

y descubrir el mundo que los rodea. Esta curiosidad innata debe ser fomentada y

aprovechada en el proceso de aprendizaje, ya que es la base para su motivación y

entusiasmo por aprender.

7. Aprendizaje multisensorial: Los niños aprenden a través de todos sus sentidos.

Los entornos educativos en el nivel inicial deben proporcionar experiencias

multisensoriales, que les permitan explorar y aprender de manera activa y significativa a

través del tacto, la vista, el oído y el olfato.

8. Aprendizaje significativo y experiencial: El aprendizaje en el nivel inicial

debe ser significativo y basado en las experiencias. Los niños aprenden mejor cuando

pueden conectar nuevos conocimientos con sus experiencias previas y con su

entorno. Las actividades y proyectos prácticos que los involucran en el proceso de

aprendizaje son especialmente eficaces en esta etapa.

9. Importancia del entorno educativo: El ambiente educativo en el nivel inicial

debe ser seguro, acogedor y estimulante. Los entornos bien diseñados y preparados con

materiales y recursos adecuados favorecen el aprendizaje y la exploración

independiente de los niños.


10. Papel del docente: Los docentes en el nivel inicial juegan un papel

fundamental como guías y facilitadores del aprendizaje. Deben ser observadores

atentos del desarrollo de cada niño, adaptar sus prácticas educativas a las necesidades

individuales y brindar un ambiente de cuidado y apoyo emocional.

El Nivel Inicial ocupa un lugar central en el desarrollo socioemocional de los

niños y niñas dado que las experiencias ofrecidas permiten la construcción de los

primeros vínculos con los/as otros/as y con el conocimiento. Por ello, como expresa el

Diseño Curricular: “El Jardín de Infantes tiene que ser un lugar donde cada niño/a se

sienta acogido/a y pueda desarrollarse como persona libre, responsable, creativa y feliz.

Un lugar donde las personas adultas asuman el compromiso ineludible de ofrecer un

espacio de bienestar integral, desarrollo personal y encuentro social a partir de

experiencias formativas ricas y significativas.” (Diseño curricular, diciembre 2019

como se citó en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales [RIEA] 2022).

Gestión del comportamiento

La gestión del comportamiento se refiere a un conjunto de acciones y relaciones

que los maestros emplean para influir positivamente en el comportamiento de los

estudiantes dentro del aula. Estas interacciones se implementan no solo con el propósito

de reducir el estrés del maestro, sino también para apoyar tanto a los educadores como

a los estudiantes en la creación de un ambiente social cooperativo. El objetivo es

promover un entorno en el cual tanto niños como adultos puedan aprender, jugar y

establecer relaciones de calidad juntos (Danforth y Boyle, 2007 como se citó en Rocha,

2021). La gestión del comportamiento en el contexto educativo es un enfoque integral y

proactivo destinado a crear un ambiente de aprendizaje positivo y seguro en las aulas.

Esta práctica involucra una serie de estrategias, técnicas y enfoques que los docentes y
el personal escolar emplean para abordar y responder a las conductas de los estudiantes,

tanto positivas como negativas.

El objetivo principal de la gestión del comportamiento es promover un clima

escolar favorable que permita a los estudiantes desarrollar su potencial académico y

personal. Para lograr esto, los docentes deben establecer normas y expectativas claras

desde el principio del año escolar, de manera que los estudiantes comprendan qué se

espera de ellos en términos de comportamiento y responsabilidad. (Altamira y

Valdivieso, 2021) NO se sabe si es cita directa o indirecta. Igual en el resto del trabajo

Entre las estrategias utilizadas en la gestión del comportamiento, se encuentra el

refuerzo positivo, que consiste en elogiar y recompensar públicamente las conductas

adecuadas y proactivas de los estudiantes. Esto refuerza la motivación intrínseca y

alienta a los estudiantes a mantener comportamientos positivos.

Además, la redirección y corrección constructiva son herramientas importantes

en la gestión del comportamiento. Cuando se presentan conductas disruptivas o

inapropiadas, los docentes pueden utilizar enfoques que impliquen recordar las normas

establecidas y guiar a los estudiantes hacia una conducta más adecuada. Es fundamental

que estas correcciones se realicen de manera respetuosa y sin avergonzar a los

estudiantes. (Martínez Calabuig, 2013)

La gestión del comportamiento también implica establecer un ambiente de

aprendizaje estructurado y con expectativas claras. Los docentes pueden utilizar rutinas

y procedimientos consistentes para que los estudiantes se sientan seguros y sepan qué

esperar en el aula. Una estructura sólida ayuda a reducir la ansiedad y las conductas

disruptivas.

Asimismo, la comunicación efectiva juega un papel crucial en la gestión del

comportamiento. Los docentes deben mantener un diálogo abierto con los estudiantes,
escuchar sus inquietudes y necesidades, y fomentar una relación de confianza. Cuando

los estudiantes se sienten escuchados y comprendidos, es más probable que respeten las

normas y participen activamente en el proceso educativo. (del Barrio et al. 2009)

En tanto, la gestión del comportamiento en el ámbito educativo es un enfoque

proactivo y constructivo para abordar las conductas de los estudiantes. Al establecer

normas claras, utilizar refuerzo positivo, mantener una estructura coherente y fomentar

una comunicación efectiva, los docentes crean un ambiente propicio para el aprendizaje

y el desarrollo personal de los estudiantes.

El desarrollo del respeto en el nivel inicial desempeña un papel fundamental en

la mejora del clima escolar. El respeto es una actitud esencial para cultivar un ambiente

de convivencia armonioso y positivo en el aula. Cuando los niños aprenden a respetar a

sus compañeros, docentes y otras personas, se fomenta la tolerancia, la empatía y la

valoración de la diversidad, lo que crea un entorno inclusivo donde todos se sienten

seguros y aceptados. (Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas

[IPELC], 2019)

A continuación, se destacan algunos aspectos clave sobre cómo el desarrollo del

respeto puede mejorar el clima escolar en el nivel inicial:

1. Fomento de relaciones positivas: El respeto es la base para el

establecimiento de relaciones positivas entre los niños y sus docentes. Cuando los

niños aprenden a respetar a sus docentes, se sienten más motivados y comprometidos

con el aprendizaje. Del mismo modo, cuando los docentes respetan a sus alumnos,

estos se sienten valorados y apoyados, lo que contribuye a un ambiente de confianza y

seguridad en el aula. (Correa, 2005)

2. Prevención del acoso escolar: El desarrollo del respeto es clave para

prevenir el acoso escolar. Cuando los niños aprenden a respetar las diferencias

individuales y a
valorar la diversidad, son menos propensos a participar en conductas de hostigamiento

hacia sus compañeros. El respeto mutuo y la empatía son herramientas poderosas para

fomentar un ambiente de convivencia pacífico y respetuoso. (Galán y Robles, 2018)

3. Fortalecimiento de la inteligencia emocional: El respeto es una parte integral

de la inteligencia emocional. A través del respeto, los niños aprenden a reconocer y

comprender sus emociones y las de los demás. Esta habilidad les permite expresar sus

sentimientos de manera adecuada y desarrollar relaciones sociales más saludables.

(Lopez Cassá, 2005)

4. Creación de un ambiente inclusivo: El respeto hacia la diversidad es esencial

para crear un ambiente escolar inclusivo. Cuando los niños aprenden a respetar las

diferencias de sus compañeros, se sienten aceptados y valorados por quienes son,

independientemente de sus habilidades, intereses, cultura o apariencia física. (Ministerio

de Educación, 2019)

5. Enseñanza de normas y valores: El desarrollo del respeto proporciona una

oportunidad para enseñar normas y valores fundamentales en el nivel inicial. Los

docentes pueden utilizar situaciones cotidianas para discutir y modelar

comportamientos respetuosos y enseñar a los niños la importancia de tratar a los demás

con cortesía y consideración. (Losada y Villegas, 2015)

6. Resolución pacífica de conflictos: El respeto mutuo es esencial para la

resolución pacífica de conflictos. Cuando los niños aprenden a respetar las opiniones

y necesidades de los demás, se sienten más motivados para encontrar soluciones

constructivas a los desacuerdos y malentendidos. (Ministerio de Educación, 2019)

7. Desarrollo de habilidades sociales: El respeto está estrechamente relacionado

con el desarrollo de habilidades sociales en el nivel inicial. Los niños aprenden a través

del ejemplo de sus docentes y compañeros a saludar, escuchar, compartir y cooperar,

lo
que fomenta relaciones sociales saludables y una mayor interacción positiva en el aula.

(Corrales y Schroeder, 2018)

En definitiva, el desarrollo del respeto en el nivel inicial es esencial para mejorar

el clima escolar y cultivar un ambiente de convivencia armonioso y positivo. Cuando

los niños aprenden a respetar a sus compañeros, docentes y otras personas, se fomenta

la empatía, la tolerancia y el valor de la diversidad. El respeto mutuo también

contribuye a prevenir el acoso escolar y a fortalecer la inteligencia emocional de los

niños. A través de actividades y ejemplos que promuevan el respeto, los docentes

pueden crear un ambiente inclusivo y de apoyo que propicie el bienestar emocional y el

aprendizaje significativo de los estudiantes en el nivel inicial.

Disciplina

La disciplina en el contexto educativo va más allá de la idea tradicional de

imponer castigos por conductas inapropiadas. Es un proceso educativo que tiene como

objetivo enseñar a los estudiantes a tomar decisiones responsables, respetar normas y

desarrollar habilidades sociales y emocionales.

La disciplina se centra en el aprendizaje de valores y la comprensión de las

consecuencias de las acciones. A través de este proceso, los estudiantes adquieren la

capacidad de regular su propio comportamiento y de enfrentar los desafíos que se les

presenten de manera positiva y ética. (Márquez Guanipa, Díaz Nava y Cazzato Dávila,

2007)

Una disciplina efectiva se basa en el respeto mutuo entre docentes y estudiantes.

Los educadores deben esforzarse por comprender las necesidades y emociones de los

estudiantes, buscando identificar las causas subyacentes de las conductas problemáticas.


Asimismo, la disciplina implica el establecimiento de límites claros y

coherentes, para que los estudiantes sepan qué comportamientos son aceptables y

cuáles no lo son. Los límites proporcionan una estructura que ayuda a los estudiantes a

sentirse seguros y a comprender las expectativas del entorno escolar.

La disciplina no debe ser entendida como una práctica punitiva, sino como una

oportunidad para aprender y crecer. Los docentes pueden utilizar situaciones

problemáticas como oportunidades para enseñar habilidades de resolución de conflictos

y para fomentar la reflexión sobre el impacto de las acciones en uno mismo y en los

demás.

Además, es fundamental que la disciplina sea coherente y justa. Los estudiantes

deben percibir que las consecuencias de sus acciones son razonables y aplicadas de

manera equitativa. Una disciplina justa contribuye a que los estudiantes internalicen los

valores y normas, en lugar de simplemente obedecer por temor a represalias. (Cubero

Venegas, 2004)

En tal sentido, la disciplina en el ámbito educativo es un proceso educativo que

busca enseñar valores, responsabilidad y habilidades sociales y emocionales a los

estudiantes. Al crear un ambiente de respeto mutuo, establecer límites claros y

proporcionar consecuencias justas y constructivas, los educadores ayudan a formar

individuos responsables y éticos, preparados para enfrentar los desafíos de la vida de

manera positiva y madura.

Clima escolar

El clima escolar se refiere al ambiente general y la cultura emocional que se vive

en una institución educativa, ya sea una escuela, un colegio o una universidad. Es un

concepto que engloba el conjunto de percepciones, actitudes, normas, relaciones

interpersonales, valores y emociones que prevalecen entre los miembros de la


comunidad educativa, incluyendo docentes, estudiantes, personal administrativo y

padres de familia. El clima escolar, ha sido considerado como un constructo

multidimensional, hace referencia a las percepciones, pensamientos y valores que los

miembros de un establecimiento educativo construyen de este, y de las relaciones

sociales que se puedan presentar (Assaél y Neumann ,1991 como se citó en Pérez y

Puentes, 2022).

Un clima escolar positivo se caracteriza por ser un ambiente acogedor,

respetuoso, inclusivo y seguro, donde los estudiantes se sienten motivados, valorados y

apoyados en su proceso de aprendizaje y desarrollo personal. En un clima escolar

positivo, los estudiantes se sienten cómodos expresando sus ideas y emociones, lo que

favorece su participación activa en clase y su capacidad para aprender de manera

efectiva. (Herrera y Rico, 2014)

Por otro lado, un clima escolar negativo se caracteriza por ser un ambiente tenso,

desordenado y poco acogedor, donde pueden prevalecer conductas disruptivas,

hostilidades y falta de respeto entre los miembros de la comunidad educativa. Un clima

escolar negativo puede tener efectos adversos en el aprendizaje de los estudiantes, su

bienestar emocional y su desarrollo personal.

El clima escolar también puede influir en el rendimiento académico de los

estudiantes y en su comportamiento. Un ambiente escolar positivo, donde se fomenta la

cooperación, la responsabilidad y la comunicación efectiva, puede contribuir al éxito

académico de los estudiantes. Por el contrario, un ambiente escolar negativo puede

generar desmotivación, ansiedad y falta de compromiso en los estudiantes. (Anchundia

Rivadeneira, 2015)

Es importante que los docentes, directivos y el personal escolar trabajen de

manera colaborativa para crear y mantener un clima escolar positivo. Esto implica
promover el respeto, la inclusión, la resolución pacífica de conflictos y el

reconocimiento de los logros de los estudiantes. También es fundamental establecer

normas claras y coherentes, así como proporcionar apoyo y recursos para atender las

necesidades emocionales y académicas de los estudiantes.

Continuar trabajando en el desarrollo de un clima escolar positivo requiere un

enfoque integral y colaborativo que involucre a todos los miembros de la comunidad

educativa. Algunos aspectos fundamentales para promover un clima escolar positivo

son los siguientes (Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la

Nación (s/f):

-Comunicación abierta y efectiva: Es esencial fomentar una comunicación clara

y transparente entre docentes, estudiantes, personal administrativo y padres de familia.

La comunicación efectiva permite compartir información relevante, resolver conflictos

y mantener a todos informados sobre eventos y actividades escolares.

-Respeto y empatía: Fomentar el respeto mutuo y la empatía es fundamental para

crear un ambiente de convivencia armonioso. Los docentes deben promover el trato

respetuoso entre los estudiantes y el reconocimiento de la diversidad, garantizando que

todos se sientan valorados y aceptados.

-Normas y expectativas claras: Establecer normas y expectativas claras para el

comportamiento en el aula y en el entorno escolar ayuda a mantener un ambiente

ordenado y seguro. Los estudiantes deben comprender las reglas y las consecuencias de

sus acciones, lo que fomenta una mayor responsabilidad.

-Programas de educación emocional: Implementar programas de educación

emocional y habilidades socioemocionales es una excelente manera de fomentar un

clima escolar positivo. Estos programas enseñan a los estudiantes a reconocer y

gestionar sus emociones, a desarrollar la empatía y a mejorar sus habilidades sociales.


-Atención a la diversidad: Reconocer y atender las necesidades individuales de

los estudiantes es clave para promover un ambiente inclusivo. Los docentes deben

adaptar sus metodologías y estrategias para asegurar que todos los estudiantes tengan la

oportunidad de participar y aprender de acuerdo a sus capacidades y estilos de

aprendizaje.

-Resolución pacífica de conflictos: Enseñar a los estudiantes a resolver

conflictos de manera pacífica y constructiva es esencial para mantener un clima escolar

armonioso. La mediación y el diálogo abierto son herramientas valiosas para abordar

desacuerdos y malentendidos.

-Participación activa de los padres: La colaboración entre la escuela y los

padres es fundamental para crear un clima escolar positivo. Los padres deben estar

involucrados en el proceso educativo de sus hijos, apoyando su aprendizaje y

contribuyendo al ambiente escolar.

-Prevención del acoso escolar: Implementar políticas y programas de prevención

del acoso escolar es esencial para garantizar un entorno seguro y respetuoso para todos

los estudiantes. La promoción de la cultura de la no violencia y el fomento de la empatía

son herramientas eficaces para prevenir y abordar el acoso.

El clima escolar es un aspecto fundamental en la experiencia educativa de los

estudiantes. Un ambiente escolar positivo y saludable contribuye al bienestar

emocional, al éxito académico y al desarrollo integral de los estudiantes. Para lograr un

clima escolar positivo, es necesario fomentar la comunicación efectiva, el respeto

mutuo, la empatía, el establecimiento de normas claras y programas de educación

emocional, así como trabajar en la prevención del acoso escolar y la participación

activa de los padres. Todos estos esfuerzos se combinan para crear un entorno propicio

para el aprendizaje y el crecimiento personal de los estudiantes.


Desarrollo de habilidades socioemocionales

El desarrollo de habilidades socioemocionales en el nivel inicial es esencial para

el crecimiento integral de los niños. Esta categoría se enfoca en la enseñanza y

promoción de habilidades relacionadas con la inteligencia emocional y la competencia

social, que son fundamentales para el bienestar emocional y el éxito en la vida. El

Aprendizaje socioemocional es una instancia que aumenta la capacidad de los niños y

niñas de conocerse tanto a sí mismos como a los demás con el objetivo de poder usar

esa información para su propio beneficio y del bien común en la resolución de

problemas, siendo flexibles y creativos. (Lagos, Soto y Vallejos, 2016 como se citó en

Fundación CAP, 2018, p. 5)

Los docentes en nivel inicial juegan un papel clave en este proceso, ya que son

las responsables de brindar a los niños las herramientas necesarias para reconocer,

comprender y gestionar sus emociones. Una forma de lograrlo es a través de la

implementación de programas de educación emocional. Estos programas pueden incluir

actividades y dinámicas diseñadas para ayudar a los estudiantes a identificar sus

emociones y expresarlas de manera adecuada. (López Cassá, 2005)

Al enseñar a los niños a reconocer y nombrar sus emociones, se les proporciona

un vocabulario emocional que les permite comunicarse de manera más efectiva.

Además, aprender a gestionar las emociones ayuda a los niños a regular su

comportamiento y a tomar decisiones conscientes, lo que es fundamental para el

desarrollo de la autorregulación.

La empatía es otra habilidad socioemocional esencial que se puede fomentar en

el nivel inicial. Las docentes pueden llevar a cabo actividades que promuevan la

comprensión y apreciación de los sentimientos y perspectivas de los demás. Esto


permite que los niños desarrollen la capacidad de ponerse en el lugar de los demás,

fomentando una mayor empatía y respeto hacia sus compañeros.

El establecimiento de relaciones positivas también es un componente importante

en el desarrollo de habilidades socioemocionales. Las docentes pueden crear un

ambiente inclusivo y colaborativo donde los niños se sientan seguros para interactuar y

establecer vínculos con sus compañeros. El fomento de la cooperación y el trabajo en

equipo es una forma efectiva de desarrollar relaciones interpersonales saludables.

(Gutiérrez y Buitrago, 2019)

Además de las habilidades socioemocionales mencionadas, es fundamental que

los niños aprendan a manejar el estrés y a desarrollar la resiliencia. La vida escolar y

cotidiana puede presentar desafíos y situaciones estresantes para los niños, y es

importante que aprendan a enfrentar y superar estas dificultades de manera positiva y

constructiva.

El desarrollo de habilidades socioemocionales fortalece el bienestar emocional

de los estudiantes y contribuye a un clima escolar saludable. Los niños que adquieren

estas habilidades están mejor preparados para manejar conflictos, resolver problemas,

trabajar en equipo y afrontar situaciones adversas. Esto, a su vez, tiene un impacto

positivo en su rendimiento académico y en su desarrollo personal.

Resumiendo, la categoría de desarrollo de habilidades socioemocionales en el

nivel inicial abarca la enseñanza y promoción de habilidades emocionales y sociales,

como el reconocimiento y gestión de emociones, la empatía, el establecimiento de

relaciones positivas y la resiliencia. Las docentes desempeñan un rol crucial al

implementar programas de educación emocional y proporcionar un ambiente propicio

para el desarrollo integral de los niños. Al fortalecer estas habilidades, se contribuye al


bienestar emocional y a la formación de individuos responsables, competentes y capaces

de enfrentar los desafíos de la vida con confianza y madurez.

Continuando con el desarrollo de habilidades socioemocionales en el nivel

inicial, es importante destacar que estas habilidades no solo benefician el bienestar

emocional de los niños, sino que también tienen un impacto significativo en su

rendimiento académico y su éxito a largo plazo.

Cuando los estudiantes adquieren habilidades socioemocionales, desarrollan una

mayor conciencia de sí mismos y de los demás. Esto les permite entender mejor sus

propias necesidades y las de sus compañeros, lo que mejora la dinámica del aula y

facilita el trabajo en equipo. Además, al aprender a expresar sus emociones de manera

adecuada, los niños pueden comunicarse de manera más efectiva con sus docentes y

compañeros, lo que favorece un ambiente de aprendizaje colaborativo y positivo.

El desarrollo de la inteligencia emocional en el nivel inicial también contribuye

a la prevención y manejo del acoso escolar y el conflicto en el aula. Los niños que

tienen habilidades socioemocionales desarrolladas son más propensos a reconocer y

abordar situaciones de hostigamiento y a buscar soluciones pacíficas para resolver

conflictos entre pares. (Bolaños, 2020)

Asimismo, las habilidades socioemocionales juegan un papel importante en el

desarrollo de la resiliencia en los niños. La resiliencia se refiere a la capacidad de

enfrentar situaciones adversas y recuperarse de ellas. Los niños que han desarrollado

habilidades socioemocionales sólidas son más capaces de enfrentar y superar desafíos,

lo que los prepara para afrontar con confianza los retos que puedan surgir en el futuro.

La enseñanza de habilidades socioemocionales en el nivel inicial también

impacta positivamente en el aprendizaje y el rendimiento académico. Los niños que

tienen un buen manejo emocional son más capaces de concentrarse en sus tareas
escolares, ya que están menos distraídos por emociones negativas. Además, la empatía y

la comprensión emocional fomentan relaciones más sólidas entre los estudiantes y sus

docentes, lo que crea un ambiente de apoyo y motivación para el aprendizaje.

El desarrollo de habilidades socioemocionales en el nivel inicial es un

componente esencial en la educación de los niños. Estas habilidades les proporcionan

herramientas para reconocer y gestionar sus emociones, desarrollar empatía, establecer

relaciones positivas y manejar el estrés. La enseñanza de estas habilidades contribuye al

bienestar emocional, al rendimiento académico y al desarrollo de individuos resilientes

y competentes. Además, crea un ambiente escolar saludable donde los niños pueden

florecer tanto personal como académicamente. Por lo tanto, es fundamental que las

docentes implementen programas y estrategias que promuevan el desarrollo de

habilidades socioemocionales desde una edad temprana.

Promoción de la empatía y el respeto

La importancia de la promoción de la empatía y el respeto en el nivel inicial no

puede subestimarse, ya que esta etapa temprana del desarrollo de los niños sienta las

bases para su crecimiento socioemocional y su capacidad para relacionarse con los

demás a lo largo de la vida. En esta etapa crucial, los niños están formando su identidad,

aprendiendo a interactuar con sus compañeros y experimentando una amplia gama de

emociones.

La empatía, entendida como la habilidad para ponerse en el lugar de los demás y

comprender sus emociones y perspectivas, es una competencia fundamental para el

desarrollo de relaciones positivas y saludables. Al cultivar la empatía en el nivel inicial,

los niños aprenden a considerar los sentimientos y necesidades de sus compañeros, lo

que fomenta la cooperación, la solidaridad y la tolerancia. (Lopez Cassá, 2005)


La empatía también es un pilar fundamental para la prevención y abordaje del

acoso escolar. Los niños que tienen una mayor comprensión de las emociones y

perspectivas de los demás son menos propensos a participar en conductas de

hostigamiento y más propensos a intervenir cuando presencian situaciones de maltrato

hacia sus compañeros.

Además, la empatía es una habilidad que está estrechamente relacionada con la

inteligencia emocional. Al reconocer y comprender sus propias emociones y las de los

demás, los niños desarrollan una mayor conciencia emocional, lo que les permite

expresar sus sentimientos de manera adecuada y regular sus emociones de forma

constructiva. (Nolazco Hernández, 2012)

El respeto, por otro lado, es una actitud esencial para fomentar un ambiente de

convivencia sana y armoniosa en el aula. Al enseñar a los niños a respetar a sus

compañeros, docentes y otras personas, se promueve la tolerancia y la valoración de la

diversidad, lo que crea un ambiente inclusivo donde todos se sienten seguros y

aceptados.

El respeto mutuo también es clave para la construcción de relaciones de

confianza entre los estudiantes y sus docentes. Cuando los niños sienten que sus

opiniones y sentimientos son tomados en cuenta y respetados, se sienten más motivados

y comprometidos con el aprendizaje. (García y Ferreira, 2005)

Es importante destacar que la empatía y el respeto son habilidades que se

desarrollan a través de la práctica y el modelado de comportamientos adecuados. Las

docentes en el nivel inicial desempeñan un papel central como modelos a seguir para los

niños. Al mostrar empatía hacia los estudiantes y hacia sus compañeros, las docentes

transmiten un mensaje claro sobre la importancia de estas habilidades en la vida diaria.


La promoción de la empatía y el respeto en el nivel inicial también tiene un

impacto positivo en el desarrollo de la autorregulación y el manejo de emociones en los

niños. Cuando los estudiantes se sienten comprendidos y respetados, es más probable

que expresen sus emociones de manera adecuada y que aprendan a controlar impulsos y

reacciones negativas.

Además, la promoción de la empatía y el respeto en el nivel inicial contribuye a

la formación de individuos con una alta competencia social. Los niños que desarrollan

habilidades socioemocionales sólidas tienen una mayor capacidad para establecer

relaciones positivas y resolver conflictos de manera constructiva, lo que les prepara para

enfrentar de manera positiva los desafíos y situaciones sociales a lo largo de su vida

La promoción de la empatía y el respeto se enfoca en fomentar actitudes de

respeto y comprensión mutua entre los estudiantes y hacia las docentes en el nivel

inicial. Esta categoría tiene como objetivo crear un ambiente de convivencia armonioso

y positivo en el aula, donde los estudiantes se sientan valorados y respetados, lo que

favorece su bienestar emocional y su desarrollo socioemocional. (UNICEF, 2019)

Para lograr la promoción de la empatía y el respeto, las docentes pueden

implementar diversas estrategias y actividades (UNICEF, 2019) en el aula. Algunas de

ellas incluyen:

-Programas de educación emocional: Integrar programas de educación

emocional en el currículo puede ser una herramienta valiosa para cultivar la empatía

entre los estudiantes. Estos programas enseñan a los niños a reconocer y comprender

sus propias emociones, así como las emociones de los demás. Al entender cómo se

sienten los demás, los estudiantes pueden mostrar más comprensión y empatía hacia sus

compañeros.
-Actividades de escucha activa: Las docentes pueden promover la empatía y el

respeto a través de actividades que fomenten la escucha activa. Estas actividades

pueden incluir parejas de estudiantes que deben compartir sus experiencias o

emociones, mientras que el otro debe escuchar atentamente sin interrumpir. La escucha

activa ayuda a los estudiantes a ponerse en el lugar del otro y a desarrollar una mayor

comprensión de sus compañeros.

-Proyectos de colaboración: Implementar proyectos o actividades en equipo

permite que los estudiantes trabajen juntos y aprendan a valorar las habilidades y

perspectivas de sus compañeros. Trabajar en equipo fomenta la colaboración y el

respeto mutuo, al tiempo que promueve un sentido de pertenencia en el grupo.

-Modelado de comportamientos respetuosos: Las docentes deben ser modelos a

seguir en el aula. Mostrar respeto y empatía hacia los estudiantes, así como hacia sus

colegas, es fundamental para cultivar un ambiente de confianza y colaboración. Los

estudiantes tienden a imitar el comportamiento de sus docentes, por lo que el modelado

de comportamientos respetuosos es una estrategia poderosa para promover la empatía y

el respeto entre los estudiantes.

-Resolución pacífica de conflictos: Enseñar a los estudiantes a resolver

conflictos de manera pacífica y respetuosa es esencial para crear un ambiente de

convivencia sana. Las docentes pueden guiar a los estudiantes en la identificación de

soluciones y en el uso del diálogo para resolver desacuerdos, evitando la violencia

verbal o física.

-Actividades de integración: Organizar actividades que fomenten la integración

y la interacción entre los estudiantes puede contribuir a desarrollar vínculos de

amistad y empatía entre ellos. Estas actividades pueden incluir juegos cooperativos,

dinámicas
de presentación, o actividades en las que los estudiantes compartan intereses y

experiencias.

Fomentar un clima escolar positivo en el nivel inicial es fundamental para crear

un ambiente de aprendizaje saludable, donde los niños se sientan seguros, valorados y

motivados para participar activamente en su educación (Castro y Morales, 2015).

Algunas acciones que los docentes y el personal escolar pueden llevar a cabo para

fomentar el clima escolar en el nivel inicial:

-Creación de un ambiente acogedor: Los espacios educativos deben ser cálidos,

atractivos y organizados de manera que inspiren a los niños a explorar y aprender. Es

importante que el entorno esté lleno de materiales y recursos educativos adecuados para

su edad, que inviten a la interacción y la creatividad.

-Establecimiento de normas y expectativas claras: Definir normas y expectativas

de comportamiento en el aula y en la escuela es esencial para establecer un ambiente

ordenado y respetuoso. Los niños deben conocer las reglas y las consecuencias de sus

acciones, lo que contribuirá a un clima escolar más positivo.

-Promoción de la empatía y el respeto: Los docentes deben fomentar la empatía

y el respeto hacia los compañeros, el personal escolar y otras personas. Pueden llevar a

cabo actividades y dinámicas que promuevan la comprensión de las emociones de los

demás y el reconocimiento de la diversidad.

-Implementación de programas de educación emocional: Los programas de

educación emocional ayudan a los niños a reconocer y gestionar sus emociones de

manera adecuada. Al enseñarles habilidades para expresar sus sentimientos y lidiar con

el estrés, se fortalece el bienestar emocional y el manejo de conflictos.

-Fomento de la colaboración y la cooperación: Organizar actividades y

proyectos que fomenten el trabajo en equipo y la colaboración es una excelente manera


de fortalecer las relaciones entre los niños. A través de actividades grupales, los

niños aprenden a compartir ideas, respetar las opiniones de los demás y trabajar

juntos para lograr objetivos comunes.

-Estímulo a la participación y la expresión: Es importante que los niños se

sientan escuchados y valorados en el aula. Los docentes deben alentar la participación

activa de los niños en las discusiones y actividades, y brindarles oportunidades para

expresar sus ideas, pensamientos y sentimientos.

-Promoción de la resolución pacífica de conflictos: Enseñar a los niños

estrategias para resolver conflictos de manera pacífica y constructiva es esencial para

mantener un clima escolar positivo. Los docentes pueden guiar a los niños en el uso del

diálogo y la mediación para resolver desacuerdos.

-Involucramiento de los padres: La colaboración entre la escuela y los padres es

fundamental para crear un clima escolar positivo. Los docentes deben mantener una

comunicación abierta con los padres y brindarles oportunidades para participar en el

proceso educativo de sus hijos.

-Reconocimiento de los logros y esfuerzos: Es importante reconocer y celebrar

los logros y esfuerzos de los niños. Los docentes pueden elogiar y valorar el progreso

de cada estudiante, lo que fortalece su autoestima y motivación.

-Modelado de comportamientos positivos: Los docentes y el personal escolar

deben ser modelos a seguir para los niños. Al demostrar respeto, empatía y colaboración

en sus acciones y palabras, inspirarán a los niños a seguir su ejemplo y cultivar un

ambiente escolar positivo.


Bibliografía

Altamira, C. E., & Valdiviezo, M. B. (2021). Clima social escolar:"

fortaleciendo vínculos para más y mejores aprendizajes" [Tesis para la obtención del

título de grado de Licenciada en Gestión Educativa] Universidad Católica de Córdoba.

Anchundia Rivadeneira, G. D. C. (2015). El clima escolar y su influencia en el

proceso enseñanza–aprendizaje del Bachillerato del Colegio Nacional Manta de

Manta, 2010-2011 [Maestría en Gerencia Educativa] Universidad Andina Simón

Bolívar, Sede Ecuador.

Ávila”. Disponible en: [Link]

bin/[Link]?a=d&c=tesis&d=habilidadessociales-ninos-escolarizados

Bolaños, E. A. (2020). Educación socioemocional. Controversias y

Concurrencias Latinoamericanas, 11(20), 388-408.

Castro Pérez, M., & Morales Ramírez, M. E. (2015). Los ambientes de aula que

promueven el aprendizaje, desde la perspectiva de los niños y niñas escolares. Revista

electrónica educare, 19(3), 132-163.

Corrales, P. V., Schroeder M. B. (2018). Habilidades sociales en niños/as

escolarizados de cuatro años que asistieron y

CuberoVenegas, C. M., (2004). La disciplina en el aula: Reflexiones en torno a

los procesos de comunicación. Revista Electrónica "Actualidades Investigativas en

Educación", 4(2), 0.

del Barrio, J. A., Castro, A., Ibáñez, A., & Borragán, A. (2009). EL PROCESO

DE COMUNICACIÓN EN LA ENSEÑANZA. Revista INFAD de Psicología "

International Journal of Developmental and Educational Psychology", 2(1), 387-395.


Fundación CAP. (s/f) APRENDIZAJE SOCIOEMOCIONAL: ¿QUÉ ES Y

CÓMO DESARROLLARLO? [Link]

content/uploads/2020/08/Aprendizaje_socioemocional.pdf

GARCÍA CORREA, A., & FERREIRA CRISTOFOLINI, G. M. (2005). LA

CONVIVENCIA ESCOLAR EN LAS AULAS. Revista INFAD de Psicología "

International Journal of Developmental and Educational Psychology", 2(1), 163-183.

Gutiérrez-Torres, A. M., & Buitrago-Velandia, S. J. (2019). Las Habilidades

Socioemocionales de los Docentes, herramientas de paz en la escuela. Praxis & Saber,

10 (24), 167-192.

Hamodi Galán, C., & Jiménez Robles, L. (2018). Modelos de prevención del

bullying:¿ qué se puede hacer en educación infantil?. IE Revista de investigación

educativa de la REDIECH, 9(16), 29-50.

Herrera, K., Rico, R., & Cortes, O. (2014). El clima escolar como elemento

fundamental de la convivencia en la escuela. Escenarios, 12 (2), 7-18.

Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas (IPELC) Título:

Creciendo en convivencia pacífica y armónica “Guía de la maestra y el maestro para la

prevención de la violencia y la promoción del buen trato” UNICEF

LÓPEZ CASSÀ, È., (2005). La educación emocional en la educación infantil.

Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 19(3), 153-167.

Losada, O., & Villegas, S. (2015). Estrategias didácticas para enseñar valores

en el preescolar, para una mejor convivencia. Tesis de grado, [Corporación

Universitaria Adventista, Medellín, Colombia].

Márquez Guanipa, J., Díaz Nava, J., & Cazzato Dávila, S. (2007). La disciplina

escolar: aportes de las teorías psicológicas. Revista de Artes y Humanidades UNICA,

8(18), 126-148.
Martínez Calabuig, S. (2013). El refuerzo positivo como estrategia motivacional

en el aula de educación primaria. Propuesta didáctica. [Trabajo Fin de Grado]

Universidad de Valladolid.

Ministerio de Educación (2006) Núcleos de Aprendizaje Prioritarios.

[Link]

Ministerio de Educación de la Nación (2019) Fundamentos y prácticas para la

inclusión. 1 ed. Buenos Aires.

no asistieron a jardín maternal [en línea]. Tesis de Licenciatura, Universidad

Católica Argentina, Facultad “Teresa de

NOLASCO HERNÁNDEZ, A., (2012). LA EMPATÍA Y SU RELACIÓN CON

EL ACOSO ESCOLAR. REXE. Revista de Estudios y Experiencias en Educación,

11(22), 35-54.

Pérez, M. C. Los ambientes de aula que promueven el aprendizaje desde la

perspectiva de los niños y niñas escolares. Revista Electrónica Educare. vol. 19, núm. 3,

pp. 138-170

Registro de Instituciones Educativas Asistenciales (RIEA) (2022) Nivel Inicial.

[Link]

Silva Rocha, M. (2021). La gestión del comportamiento de los estudiantes en

el aula:¿ Cuál es el camino? [Trabajo de Titulación como requisito previo para la

obtención del título de Magíster en Innovación en Educación] PUCE-Quito.

SITEAL-UNESCO (2019) Nivel Inicial.

[Link]

_20190521.pdf#:~:text=El%20nivel%20inicial%20es%20el,45%20d%C3%ADas%20y

%206%20a%C3%B1os.
UNICEF (2019) Seamos amigos en la escuela.

[Link]

df
Deben separar y colocar en el siguiente orden:
Libros, Documentos y Sitios Web

También podría gustarte