UNIVERSIDAD NACIONAL DE CHILECITO
FUNDACIÓN HOMBRE LIBRE
LICENCIATURA EN NIVEL INICIAL
TRABAJO FINAL:
PROYECTO DE INTERVENCIÓN EN EL JARDÍN DE INFANTES:
“PROVINCIA DE CATAMARCA”
LA DIVERSIDAD DE
CONDUCTAS EN EL
AULA
ALUMNAS PARTICIPANTES: DÍAZ IVANA ANDREA
MARTINSEVICH LORENA
PROFESORA TUTORA: OLGA SÍNGESER
Introducción:
El clima escolar es uno de los aspectos más importantes a considerar en
cualquier institución educativa, ya que influye significativamente en el proceso de
enseñanza-aprendizaje Son dos procesos, entonces se escribe: los procesos de enseñanza
y aprendizaje. Se aclaró muuuchas veces. Es un cambio de enfoque. Revisar y corregir en
todo el trabajo y en el bienestar y desarrollo de los estudiantes. Un clima escolar
inapropiado puede generar problemas en el aula, como conductas disruptivas, falta de
atención y compromiso, y un bajo rendimiento académico. Por otro lado, un ambiente
escolar seguro, respetuoso y propicio para el aprendizaje puede fomentar la
motivación, el compromiso y el desarrollo integral de los estudiantes.
Por lo tanto, es fundamental implementar estrategias que aborden las situaciones
de crisis en el aula, promoviendo un ambiente propicio para el aprendizaje.
Redundancias de ideas y términos Estas estrategias incluyen el manejo del
comportamiento, el desarrollo de habilidades socioemocionales y la promoción de la
empatía y el respeto. Además, es esencial contar con protocolos de intervención claros
y fomentar la colaboración de la comunidad educativa. Al implementar estas
estrategias, se crea un ambiente favorable que contribuye al bienestar de los estudiantes
y mejora el proceso de enseñanza-aprendizaje.
En definitiva, la mejora del clima escolar y del proceso de enseñanza-
aprendizaje son objetivos cruciales para cualquier institución educativa, ya que
impactan directamente en el desarrollo integral y el bienestar de los estudiantes. La
implementación de un conjunto de estrategias que permitan prevenir y manejar
situaciones de crisis en el aula, promoviendo un ambiente seguro, respetuoso y
propicio para el aprendizaje, resulta fundamental para lograr este objetivo.
Rearmar. Reiteran lo mismo a lo largo de este ítem
Presentación de la institución:
La institución educativa CENI Provincia de Catamarca está ubicada en el barrio
Las Flores, en la zona sur de la ciudad de Córdoba Capital, específicamente en la Avda.
Vélez Sarsfield N° 3500. Su localización es de fácil acceso, ya que se encuentra en la
intersección de dos avenidas y junto a una rotonda, lo que permite la llegada de varias
líneas de colectivos urbanos e interurbanos, y así contar con una comunidad estudiantil
proveniente de diversos barrios cercanos, entre ellos: Villa El Libertador, Los Olmos,
Santa Isabel I, II y III sección, Nuestro Hogar lll, entre otros. La zona también es rica
en comercios de diferentes rubros, y frente al establecimiento hay una estación de
servicio y un banco.
Asimismo, el Jjardín de Iinfantes Mayúscula. Corregir en todo el trabajo
cuenta con ocho salas distribuidas en dos turnos, mañana y tarde. En el turno matutino
se encuentran dos salas para niños de cinco años y dos para niños de cuatro años. En el
turno vespertino, trabajan con dos salas de tres años, una de cuatro y una de cinco.
El personal docente está compuesto por ocho integrantes, tres titulares, tres
interinos y dos suplentes. Además, hay una directora interina, una administrativa, una
camarera de la empresa PAICOR y una auxiliar de la empresa de limpieza y
mantenimiento.
En cuanto a la matrícula de la institución es de 157 estudiantes, entre los cuales
hay tres niños con certificado de discapacidad y sus respectivas DAI. Uno de ellos
cuenta con obra social y es atendido por un centro privado, mientras que los otros dos
son acompañados en su trayectoria escolar por el Instituto I.L.A.C., que es el referente
designado para trabajar en conjunto con la institución. En la organización de la
institución, se observa un riguroso control en la utilización de los tiempos y espacios
disponibles. Actualmente, se llevan a cabo cuatro proyectos institucionales: uno
relacionado con el área de Mmatemática, otro con el Llenguaje oral y escrito, uno
enfocado en la biblioteca y, de manera transversal, uno relacionado con las TIC,
haciendo especial énfasis en el uso del carro del AMD. Además, se desarrollan
unidades didácticas sobre un mismo tema en las salas de la misma edad. Es importante
destacar que en las carpetas de planificación se puede realizar un seguimiento de las
clases, ya que se encuentran plasmadas en cuadros o grillas semanales.
Situación problemática
El Centro de Educación Integral (CENI) de la provincia de Catamarca enfrenta
varios desafíos en su contexto educativo que afectan tanto el clima escolar como el
proceso de enseñanza-aprendizaje. Asimismo, el clima escolar tiene un impacto
significativo en el desarrollo académico, emocional y social de los estudiantes, por lo
que es crucial mantener un ambiente positivo y seguro. Este tipo de ambiente fomenta el
compromiso, la participación y el bienestar de todos los miembros de la comunidad
educativa. Otra vez lo mismo que en la Introducción
No obstante, existen problemáticas que afectan negativamente el clima escolar y
el proceso de enseñanza-aprendizaje. En primer lugar, se ha observado la presencia
de conductas disruptivas por parte de los estudiantes, manifestándose en forma de
indisciplina, falta de atención, agresividad verbal o física, entre otras. Estas conductas
generan un ambiente tenso que dificulta el desarrollo de las actividades académicas y
afecta la convivencia y la relación entre estudiantes y docentes.
En segundo lugar, se ha detectado una falta de respeto hacia los docentes y entre
los propios estudiantes. Esta falta de respeto se manifiesta en actitudes irrespetuosas,
insultos y desvalorización de las opiniones y autoridad de los docentes. Esta situación
crea un ambiente de desconfianza y tensión, perjudicando el proceso de enseñanza-
aprendizaje e impidiendo un intercambio constructivo y una relación armoniosa
entre los docentes y plantel administrativo.
Además, se han registrado conflictos y situaciones de crisis en el aula que no son
adecuadamente manejados. La falta de un protocolo claro y efectivo para manejar estas
situaciones contribuye a su escalada y dificulta su resolución rápida y adecuada. Esto no
solo afecta el bienestar de los estudiantes, sino también la seguridad y el bienestar de los
docentes.
Finalmente es vital mencionar que para mejorar el clima escolar y el proceso de
enseñanza-aprendizaje, es crucial trabajar en la implementación de estrategias
efectivas. Esto permitirá garantizar un ambiente más propicio para el desarrollo
integral de los estudiantes, Otra vez lo mismo!!!!!1 a la vez que mejorará la relación y
colaboración entre los distintos actores de la comunidad educativa.
Objetivo general:
Diseñar una propuesta de mejora para el clima escolar y el proceso de
enseñanza-aprendizaje a través de estrategias que promuevan el respeto, aborden
conductas disruptivas y establezcan protocolos para situaciones de crisis en el aula,
con el fin de generar un ambiente propicio para el aprendizaje.
Objetivos específicos:
Desarrollar programas de educación emocional que fomenten la
empatía, la autorregulación emocional y la resolución pacífica de conflictos, con el
objetivo de promover un clima escolar respetuoso y propicio para el aprendizaje.
Capacitar a los docentes para abordar las conductas disruptivas en el
aula, que incluya estrategias de manejo del comportamiento, establecimiento de normas
claras y consecuencias adecuadas, con el fin de crear un entorno de aprendizaje positivo
y libre de tensiones.
Elaborar un protocolo de actuación ante situaciones de crisis en el aula,
que incluya medidas de prevención, procedimientos para la resolución de conflictos y
apoyo emocional a los estudiantes y docentes involucrados, con el propósito de
garantizar la seguridad y el bienestar de todos los miembros de la comunidad
educativa.
Marco Teórico
En base a los objetivos planteados, las categorías del marco teórico son:
Gestión del comportamiento y la disciplina: Esta categoría enfatiza estrategias y
técnicas para abordar las conductas disruptivas de los estudiantes, promoviendo un
clima escolar positivo. Es importante que las docentes desarrollen habilidades de
manejo del comportamiento y establezcan normas claras para el aula. Las docentes en
nivel inicial pueden implementar enfoques pedagógicos que fomenten la
autorregulación de los estudiantes, la resolución pacífica de conflictos y la promoción
de conductas positivas.
Desarrollo de habilidades socioemocionales: Esta categoría implica la enseñanza
y promoción de habilidades socioemocionales en los estudiantes. Las docentes en nivel
inicial pueden implementar programas de educación emocional que ayuden a los
estudiantes a reconocer y gestionar sus emociones, desarrollar empatía, establecer
relaciones positivas y manejar el estrés. Estas habilidades fortalecen el bienestar
emocional y contribuyen a un clima escolar saludable.
Promoción de la empatía y el respeto: En esta categoría, se busca fomentar
actitudes de respeto y empatía entre los estudiantes y hacia las docentes. Las docentes
en nivel inicial pueden implementar actividades que promuevan el diálogo, la escucha
activa y la comprensión mutua. Además, es fundamental enseñar y modelar
comportamientos respetuosos para cultivar un ambiente de confianza y colaboración en
el aula.
Diseño e implementación de protocolos de intervención: Esta categoría se centra
en la necesidad de contar con protocolos claros y efectivos para abordar situaciones de
conflicto y crisis en el aula. Las docentes del nivel inicial pueden trabajar en la
creación de planes de acción que establezcan las etapas y estrategias de intervención
ante situaciones problemáticas. Estos protocolos deben contemplar la seguridad y el
bienestar, tanto de los estudiantes como de las docentes, facilitando una respuesta
rápida y adecuada.
Colaboración y participación de la comunidad educativa: Esta categoría destaca
la importancia de involucrar a todos los miembros de la comunidad educativa en la
mejora del clima escolar y el proceso de enseñanza-aprendizaje. Las docentes pueden
promover espacios de participación, como reuniones de padres y docentes, comités de
convivencia escolar y proyectos colaborativos con la comunidad. La colaboración entre
todos los actores permitirá identificar problemáticas, generar soluciones conjuntas y
fortalecer el sentido de pertenencia en la institución educativa.
Marco teórico
El proceso de aprendizaje en el nivel inicial
Es una etapa crítica en el desarrollo de los niños, ya que establece las bases para
su futuro crecimiento intelectual, social y emocional. En esta etapa temprana, los niños
tienen una gran capacidad para aprender y absorber información de su entorno, lo que
hace que la calidad de las experiencias educativas sea fundamental para su desarrollo
integral. (UNESCO, 2019).
El proceso de aprendizaje en el nivel inicial se caracteriza por ser activo, lúdico
y significativo. Los niños aprenden a través de la exploración, la experimentación y la
interacción con el mundo que los rodea. Los principales aspectos del proceso de
aprendizaje en el nivel inicial según el Ministerio de Educación de la Nación (s/f) son:
-Juego como medio de aprendizaje.: El juego es una forma natural de aprender
para los niños en el nivel inicial. A través del juego, los niños desarrollan habilidades
cognitivas, motoras, sociales y emocionales. El juego imaginativo, el juego simbólico y
los juegos cooperativos son fundamentales para su desarrollo, ya que les permiten
experimentar roles, resolver problemas y comprender conceptos abstractos de manera
concreta.
-Experiencias sensoriales: Los niños en el nivel inicial aprenden a través de sus
sentidos. Las experiencias sensoriales, como tocar, oler, ver y escuchar, son
fundamentales para su desarrollo cognitivo y perceptual. Proporcionar entornos ricos en
estímulos sensoriales les permite explorar y descubrir el mundo que los rodea.
-Interacción con el entorno y los compañeros: Los niños en el nivel inicial
aprenden de manera significativa a través de la interacción con su entorno y sus
compañeros. Las actividades que involucran la exploración de objetos, el juego
compartido y las interacciones sociales les permiten adquirir nuevas habilidades y
conocimientos.
-Desarrollo del lenguaje: El desarrollo del lenguaje es un componente clave en el
proceso de aprendizaje en el nivel inicial. A través del lenguaje, los niños pueden
expresar sus pensamientos, comprender conceptos y comunicarse con los demás. Los
docentes en este nivel juegan un papel crucial al fomentar el desarrollo del lenguaje a
través de conversaciones, lecturas compartidas y actividades de expresión oral.
-Fomento de la curiosidad y la creatividad: En el nivel inicial, se debe fomentar
la curiosidad y la creatividad de los niños. Estimular su capacidad para hacer preguntas,
explorar y crear les permite desarrollar un pensamiento crítico y una actitud positiva
hacia el aprendizaje.
-Adaptación a estilos de aprendizaje individuales: Cada niño tiene su propio
estilo de aprendizaje. Los docentes deben adaptar sus enfoques pedagógicos para
satisfacer las necesidades individuales de cada estudiante. Al reconocer y valorar las
diferencias individuales, se promueve un aprendizaje más significativo y efectivo.
-Aprendizaje a través de la resolución de problemas: Los niños en el nivel inicial
aprenden a resolver problemas a través del juego y la experimentación. Al enfrentar
desafíos y encontrar soluciones, desarrollan habilidades de resolución de problemas y
pensamiento crítico.
-Inclusión y equidad: Es fundamental que el proceso de aprendizaje en el nivel
inicial sea inclusivo y equitativo. Todos los niños deben tener igualdad de
oportunidades para aprender y participar en las actividades educativas,
independientemente de sus habilidades o características individuales.
El nivel inicial, también conocido como educación preescolar o educación
infantil, abarca a niños en edades que generalmente oscilan entre los 3 y 6 años. Durante
esta etapa, los niños se encuentran en una fase crucial de desarrollo en la que
experimentan un crecimiento intelectual, físico, social y emocional significativo
(UNESCO, 2019). A continuación, se profundizan en las características clave del nivel
inicial según los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios [NAP] (2006):
1. Juego como herramienta de aprendizaje: El juego es una actividad central en
el nivel inicial y se considera la principal forma en que los niños aprenden. A través del
juego, los niños exploran su entorno, practican habilidades sociales, resuelven
problemas, fomentan su creatividad y expresan sus emociones. El juego proporciona
un ambiente lúdico y seguro donde los niños pueden interactuar y adquirir nuevos
conocimientos de manera significativa.
2. Desarrollo cognitivo temprano: Durante el nivel inicial, los niños desarrollan
habilidades cognitivas fundamentales, como la atención, la memoria, la percepción, la
resolución de problemas y el pensamiento simbólico. Comienzan a comprender
conceptos básicos como el tamaño, la forma, los colores y los números, lo que allana el
camino para futuros aprendizajes académicos.
3. Desarrollo del lenguaje y la comunicación: Esta etapa es crucial para el
desarrollo del lenguaje y la comunicación. Los niños aumentan su vocabulario,
aprenden a comunicarse de manera más compleja y mejoran sus habilidades de escucha
y comprensión. El lenguaje es una herramienta fundamental para expresar ideas,
emociones y necesidades.
4. Desarrollo socioemocional: En el nivel inicial, los niños comienzan a
desarrollar su inteligencia emocional. Aprenden a identificar y expresar sus emociones,
así como a reconocer y comprender las emociones de los demás. También empiezan a
formar relaciones con sus compañeros y docentes, lo que fomenta habilidades sociales
esenciales como la empatía, el respeto, la colaboración y la resolución pacífica de
conflictos.
5. Desarrollo físico y motriz: Durante esta etapa, los niños adquieren
habilidades motrices fundamentales, como correr, saltar, trepar y manipular objetos. El
desarrollo físico y motriz es esencial para su desarrollo integral, ya que les permite
explorar y participar activamente en su entorno.
6. Curiosidad y sed de conocimiento: Los niños en el nivel inicial son
naturalmente curiosos y tienen una sed de conocimiento. Están ávidos de explorar
y descubrir el mundo que los rodea. Esta curiosidad innata debe ser fomentada y
aprovechada en el proceso de aprendizaje, ya que es la base para su motivación y
entusiasmo por aprender.
7. Aprendizaje multisensorial: Los niños aprenden a través de todos sus sentidos.
Los entornos educativos en el nivel inicial deben proporcionar experiencias
multisensoriales, que les permitan explorar y aprender de manera activa y significativa a
través del tacto, la vista, el oído y el olfato.
8. Aprendizaje significativo y experiencial: El aprendizaje en el nivel inicial
debe ser significativo y basado en las experiencias. Los niños aprenden mejor cuando
pueden conectar nuevos conocimientos con sus experiencias previas y con su
entorno. Las actividades y proyectos prácticos que los involucran en el proceso de
aprendizaje son especialmente eficaces en esta etapa.
9. Importancia del entorno educativo: El ambiente educativo en el nivel inicial
debe ser seguro, acogedor y estimulante. Los entornos bien diseñados y preparados con
materiales y recursos adecuados favorecen el aprendizaje y la exploración
independiente de los niños.
10. Papel del docente: Los docentes en el nivel inicial juegan un papel
fundamental como guías y facilitadores del aprendizaje. Deben ser observadores
atentos del desarrollo de cada niño, adaptar sus prácticas educativas a las necesidades
individuales y brindar un ambiente de cuidado y apoyo emocional.
El Nivel Inicial ocupa un lugar central en el desarrollo socioemocional de los
niños y niñas dado que las experiencias ofrecidas permiten la construcción de los
primeros vínculos con los/as otros/as y con el conocimiento. Por ello, como expresa el
Diseño Curricular: “El Jardín de Infantes tiene que ser un lugar donde cada niño/a se
sienta acogido/a y pueda desarrollarse como persona libre, responsable, creativa y feliz.
Un lugar donde las personas adultas asuman el compromiso ineludible de ofrecer un
espacio de bienestar integral, desarrollo personal y encuentro social a partir de
experiencias formativas ricas y significativas.” (Diseño curricular, diciembre 2019
como se citó en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales [RIEA] 2022).
Gestión del comportamiento
La gestión del comportamiento se refiere a un conjunto de acciones y relaciones
que los maestros emplean para influir positivamente en el comportamiento de los
estudiantes dentro del aula. Estas interacciones se implementan no solo con el propósito
de reducir el estrés del maestro, sino también para apoyar tanto a los educadores como
a los estudiantes en la creación de un ambiente social cooperativo. El objetivo es
promover un entorno en el cual tanto niños como adultos puedan aprender, jugar y
establecer relaciones de calidad juntos (Danforth y Boyle, 2007 como se citó en Rocha,
2021). La gestión del comportamiento en el contexto educativo es un enfoque integral y
proactivo destinado a crear un ambiente de aprendizaje positivo y seguro en las aulas.
Esta práctica involucra una serie de estrategias, técnicas y enfoques que los docentes y
el personal escolar emplean para abordar y responder a las conductas de los estudiantes,
tanto positivas como negativas.
El objetivo principal de la gestión del comportamiento es promover un clima
escolar favorable que permita a los estudiantes desarrollar su potencial académico y
personal. Para lograr esto, los docentes deben establecer normas y expectativas claras
desde el principio del año escolar, de manera que los estudiantes comprendan qué se
espera de ellos en términos de comportamiento y responsabilidad. (Altamira y
Valdivieso, 2021) NO se sabe si es cita directa o indirecta. Igual en el resto del trabajo
Entre las estrategias utilizadas en la gestión del comportamiento, se encuentra el
refuerzo positivo, que consiste en elogiar y recompensar públicamente las conductas
adecuadas y proactivas de los estudiantes. Esto refuerza la motivación intrínseca y
alienta a los estudiantes a mantener comportamientos positivos.
Además, la redirección y corrección constructiva son herramientas importantes
en la gestión del comportamiento. Cuando se presentan conductas disruptivas o
inapropiadas, los docentes pueden utilizar enfoques que impliquen recordar las normas
establecidas y guiar a los estudiantes hacia una conducta más adecuada. Es fundamental
que estas correcciones se realicen de manera respetuosa y sin avergonzar a los
estudiantes. (Martínez Calabuig, 2013)
La gestión del comportamiento también implica establecer un ambiente de
aprendizaje estructurado y con expectativas claras. Los docentes pueden utilizar rutinas
y procedimientos consistentes para que los estudiantes se sientan seguros y sepan qué
esperar en el aula. Una estructura sólida ayuda a reducir la ansiedad y las conductas
disruptivas.
Asimismo, la comunicación efectiva juega un papel crucial en la gestión del
comportamiento. Los docentes deben mantener un diálogo abierto con los estudiantes,
escuchar sus inquietudes y necesidades, y fomentar una relación de confianza. Cuando
los estudiantes se sienten escuchados y comprendidos, es más probable que respeten las
normas y participen activamente en el proceso educativo. (del Barrio et al. 2009)
En tanto, la gestión del comportamiento en el ámbito educativo es un enfoque
proactivo y constructivo para abordar las conductas de los estudiantes. Al establecer
normas claras, utilizar refuerzo positivo, mantener una estructura coherente y fomentar
una comunicación efectiva, los docentes crean un ambiente propicio para el aprendizaje
y el desarrollo personal de los estudiantes.
El desarrollo del respeto en el nivel inicial desempeña un papel fundamental en
la mejora del clima escolar. El respeto es una actitud esencial para cultivar un ambiente
de convivencia armonioso y positivo en el aula. Cuando los niños aprenden a respetar a
sus compañeros, docentes y otras personas, se fomenta la tolerancia, la empatía y la
valoración de la diversidad, lo que crea un entorno inclusivo donde todos se sienten
seguros y aceptados. (Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas
[IPELC], 2019)
A continuación, se destacan algunos aspectos clave sobre cómo el desarrollo del
respeto puede mejorar el clima escolar en el nivel inicial:
1. Fomento de relaciones positivas: El respeto es la base para el
establecimiento de relaciones positivas entre los niños y sus docentes. Cuando los
niños aprenden a respetar a sus docentes, se sienten más motivados y comprometidos
con el aprendizaje. Del mismo modo, cuando los docentes respetan a sus alumnos,
estos se sienten valorados y apoyados, lo que contribuye a un ambiente de confianza y
seguridad en el aula. (Correa, 2005)
2. Prevención del acoso escolar: El desarrollo del respeto es clave para
prevenir el acoso escolar. Cuando los niños aprenden a respetar las diferencias
individuales y a
valorar la diversidad, son menos propensos a participar en conductas de hostigamiento
hacia sus compañeros. El respeto mutuo y la empatía son herramientas poderosas para
fomentar un ambiente de convivencia pacífico y respetuoso. (Galán y Robles, 2018)
3. Fortalecimiento de la inteligencia emocional: El respeto es una parte integral
de la inteligencia emocional. A través del respeto, los niños aprenden a reconocer y
comprender sus emociones y las de los demás. Esta habilidad les permite expresar sus
sentimientos de manera adecuada y desarrollar relaciones sociales más saludables.
(Lopez Cassá, 2005)
4. Creación de un ambiente inclusivo: El respeto hacia la diversidad es esencial
para crear un ambiente escolar inclusivo. Cuando los niños aprenden a respetar las
diferencias de sus compañeros, se sienten aceptados y valorados por quienes son,
independientemente de sus habilidades, intereses, cultura o apariencia física. (Ministerio
de Educación, 2019)
5. Enseñanza de normas y valores: El desarrollo del respeto proporciona una
oportunidad para enseñar normas y valores fundamentales en el nivel inicial. Los
docentes pueden utilizar situaciones cotidianas para discutir y modelar
comportamientos respetuosos y enseñar a los niños la importancia de tratar a los demás
con cortesía y consideración. (Losada y Villegas, 2015)
6. Resolución pacífica de conflictos: El respeto mutuo es esencial para la
resolución pacífica de conflictos. Cuando los niños aprenden a respetar las opiniones
y necesidades de los demás, se sienten más motivados para encontrar soluciones
constructivas a los desacuerdos y malentendidos. (Ministerio de Educación, 2019)
7. Desarrollo de habilidades sociales: El respeto está estrechamente relacionado
con el desarrollo de habilidades sociales en el nivel inicial. Los niños aprenden a través
del ejemplo de sus docentes y compañeros a saludar, escuchar, compartir y cooperar,
lo
que fomenta relaciones sociales saludables y una mayor interacción positiva en el aula.
(Corrales y Schroeder, 2018)
En definitiva, el desarrollo del respeto en el nivel inicial es esencial para mejorar
el clima escolar y cultivar un ambiente de convivencia armonioso y positivo. Cuando
los niños aprenden a respetar a sus compañeros, docentes y otras personas, se fomenta
la empatía, la tolerancia y el valor de la diversidad. El respeto mutuo también
contribuye a prevenir el acoso escolar y a fortalecer la inteligencia emocional de los
niños. A través de actividades y ejemplos que promuevan el respeto, los docentes
pueden crear un ambiente inclusivo y de apoyo que propicie el bienestar emocional y el
aprendizaje significativo de los estudiantes en el nivel inicial.
Disciplina
La disciplina en el contexto educativo va más allá de la idea tradicional de
imponer castigos por conductas inapropiadas. Es un proceso educativo que tiene como
objetivo enseñar a los estudiantes a tomar decisiones responsables, respetar normas y
desarrollar habilidades sociales y emocionales.
La disciplina se centra en el aprendizaje de valores y la comprensión de las
consecuencias de las acciones. A través de este proceso, los estudiantes adquieren la
capacidad de regular su propio comportamiento y de enfrentar los desafíos que se les
presenten de manera positiva y ética. (Márquez Guanipa, Díaz Nava y Cazzato Dávila,
2007)
Una disciplina efectiva se basa en el respeto mutuo entre docentes y estudiantes.
Los educadores deben esforzarse por comprender las necesidades y emociones de los
estudiantes, buscando identificar las causas subyacentes de las conductas problemáticas.
Asimismo, la disciplina implica el establecimiento de límites claros y
coherentes, para que los estudiantes sepan qué comportamientos son aceptables y
cuáles no lo son. Los límites proporcionan una estructura que ayuda a los estudiantes a
sentirse seguros y a comprender las expectativas del entorno escolar.
La disciplina no debe ser entendida como una práctica punitiva, sino como una
oportunidad para aprender y crecer. Los docentes pueden utilizar situaciones
problemáticas como oportunidades para enseñar habilidades de resolución de conflictos
y para fomentar la reflexión sobre el impacto de las acciones en uno mismo y en los
demás.
Además, es fundamental que la disciplina sea coherente y justa. Los estudiantes
deben percibir que las consecuencias de sus acciones son razonables y aplicadas de
manera equitativa. Una disciplina justa contribuye a que los estudiantes internalicen los
valores y normas, en lugar de simplemente obedecer por temor a represalias. (Cubero
Venegas, 2004)
En tal sentido, la disciplina en el ámbito educativo es un proceso educativo que
busca enseñar valores, responsabilidad y habilidades sociales y emocionales a los
estudiantes. Al crear un ambiente de respeto mutuo, establecer límites claros y
proporcionar consecuencias justas y constructivas, los educadores ayudan a formar
individuos responsables y éticos, preparados para enfrentar los desafíos de la vida de
manera positiva y madura.
Clima escolar
El clima escolar se refiere al ambiente general y la cultura emocional que se vive
en una institución educativa, ya sea una escuela, un colegio o una universidad. Es un
concepto que engloba el conjunto de percepciones, actitudes, normas, relaciones
interpersonales, valores y emociones que prevalecen entre los miembros de la
comunidad educativa, incluyendo docentes, estudiantes, personal administrativo y
padres de familia. El clima escolar, ha sido considerado como un constructo
multidimensional, hace referencia a las percepciones, pensamientos y valores que los
miembros de un establecimiento educativo construyen de este, y de las relaciones
sociales que se puedan presentar (Assaél y Neumann ,1991 como se citó en Pérez y
Puentes, 2022).
Un clima escolar positivo se caracteriza por ser un ambiente acogedor,
respetuoso, inclusivo y seguro, donde los estudiantes se sienten motivados, valorados y
apoyados en su proceso de aprendizaje y desarrollo personal. En un clima escolar
positivo, los estudiantes se sienten cómodos expresando sus ideas y emociones, lo que
favorece su participación activa en clase y su capacidad para aprender de manera
efectiva. (Herrera y Rico, 2014)
Por otro lado, un clima escolar negativo se caracteriza por ser un ambiente tenso,
desordenado y poco acogedor, donde pueden prevalecer conductas disruptivas,
hostilidades y falta de respeto entre los miembros de la comunidad educativa. Un clima
escolar negativo puede tener efectos adversos en el aprendizaje de los estudiantes, su
bienestar emocional y su desarrollo personal.
El clima escolar también puede influir en el rendimiento académico de los
estudiantes y en su comportamiento. Un ambiente escolar positivo, donde se fomenta la
cooperación, la responsabilidad y la comunicación efectiva, puede contribuir al éxito
académico de los estudiantes. Por el contrario, un ambiente escolar negativo puede
generar desmotivación, ansiedad y falta de compromiso en los estudiantes. (Anchundia
Rivadeneira, 2015)
Es importante que los docentes, directivos y el personal escolar trabajen de
manera colaborativa para crear y mantener un clima escolar positivo. Esto implica
promover el respeto, la inclusión, la resolución pacífica de conflictos y el
reconocimiento de los logros de los estudiantes. También es fundamental establecer
normas claras y coherentes, así como proporcionar apoyo y recursos para atender las
necesidades emocionales y académicas de los estudiantes.
Continuar trabajando en el desarrollo de un clima escolar positivo requiere un
enfoque integral y colaborativo que involucre a todos los miembros de la comunidad
educativa. Algunos aspectos fundamentales para promover un clima escolar positivo
son los siguientes (Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la
Nación (s/f):
-Comunicación abierta y efectiva: Es esencial fomentar una comunicación clara
y transparente entre docentes, estudiantes, personal administrativo y padres de familia.
La comunicación efectiva permite compartir información relevante, resolver conflictos
y mantener a todos informados sobre eventos y actividades escolares.
-Respeto y empatía: Fomentar el respeto mutuo y la empatía es fundamental para
crear un ambiente de convivencia armonioso. Los docentes deben promover el trato
respetuoso entre los estudiantes y el reconocimiento de la diversidad, garantizando que
todos se sientan valorados y aceptados.
-Normas y expectativas claras: Establecer normas y expectativas claras para el
comportamiento en el aula y en el entorno escolar ayuda a mantener un ambiente
ordenado y seguro. Los estudiantes deben comprender las reglas y las consecuencias de
sus acciones, lo que fomenta una mayor responsabilidad.
-Programas de educación emocional: Implementar programas de educación
emocional y habilidades socioemocionales es una excelente manera de fomentar un
clima escolar positivo. Estos programas enseñan a los estudiantes a reconocer y
gestionar sus emociones, a desarrollar la empatía y a mejorar sus habilidades sociales.
-Atención a la diversidad: Reconocer y atender las necesidades individuales de
los estudiantes es clave para promover un ambiente inclusivo. Los docentes deben
adaptar sus metodologías y estrategias para asegurar que todos los estudiantes tengan la
oportunidad de participar y aprender de acuerdo a sus capacidades y estilos de
aprendizaje.
-Resolución pacífica de conflictos: Enseñar a los estudiantes a resolver
conflictos de manera pacífica y constructiva es esencial para mantener un clima escolar
armonioso. La mediación y el diálogo abierto son herramientas valiosas para abordar
desacuerdos y malentendidos.
-Participación activa de los padres: La colaboración entre la escuela y los
padres es fundamental para crear un clima escolar positivo. Los padres deben estar
involucrados en el proceso educativo de sus hijos, apoyando su aprendizaje y
contribuyendo al ambiente escolar.
-Prevención del acoso escolar: Implementar políticas y programas de prevención
del acoso escolar es esencial para garantizar un entorno seguro y respetuoso para todos
los estudiantes. La promoción de la cultura de la no violencia y el fomento de la empatía
son herramientas eficaces para prevenir y abordar el acoso.
El clima escolar es un aspecto fundamental en la experiencia educativa de los
estudiantes. Un ambiente escolar positivo y saludable contribuye al bienestar
emocional, al éxito académico y al desarrollo integral de los estudiantes. Para lograr un
clima escolar positivo, es necesario fomentar la comunicación efectiva, el respeto
mutuo, la empatía, el establecimiento de normas claras y programas de educación
emocional, así como trabajar en la prevención del acoso escolar y la participación
activa de los padres. Todos estos esfuerzos se combinan para crear un entorno propicio
para el aprendizaje y el crecimiento personal de los estudiantes.
Desarrollo de habilidades socioemocionales
El desarrollo de habilidades socioemocionales en el nivel inicial es esencial para
el crecimiento integral de los niños. Esta categoría se enfoca en la enseñanza y
promoción de habilidades relacionadas con la inteligencia emocional y la competencia
social, que son fundamentales para el bienestar emocional y el éxito en la vida. El
Aprendizaje socioemocional es una instancia que aumenta la capacidad de los niños y
niñas de conocerse tanto a sí mismos como a los demás con el objetivo de poder usar
esa información para su propio beneficio y del bien común en la resolución de
problemas, siendo flexibles y creativos. (Lagos, Soto y Vallejos, 2016 como se citó en
Fundación CAP, 2018, p. 5)
Los docentes en nivel inicial juegan un papel clave en este proceso, ya que son
las responsables de brindar a los niños las herramientas necesarias para reconocer,
comprender y gestionar sus emociones. Una forma de lograrlo es a través de la
implementación de programas de educación emocional. Estos programas pueden incluir
actividades y dinámicas diseñadas para ayudar a los estudiantes a identificar sus
emociones y expresarlas de manera adecuada. (López Cassá, 2005)
Al enseñar a los niños a reconocer y nombrar sus emociones, se les proporciona
un vocabulario emocional que les permite comunicarse de manera más efectiva.
Además, aprender a gestionar las emociones ayuda a los niños a regular su
comportamiento y a tomar decisiones conscientes, lo que es fundamental para el
desarrollo de la autorregulación.
La empatía es otra habilidad socioemocional esencial que se puede fomentar en
el nivel inicial. Las docentes pueden llevar a cabo actividades que promuevan la
comprensión y apreciación de los sentimientos y perspectivas de los demás. Esto
permite que los niños desarrollen la capacidad de ponerse en el lugar de los demás,
fomentando una mayor empatía y respeto hacia sus compañeros.
El establecimiento de relaciones positivas también es un componente importante
en el desarrollo de habilidades socioemocionales. Las docentes pueden crear un
ambiente inclusivo y colaborativo donde los niños se sientan seguros para interactuar y
establecer vínculos con sus compañeros. El fomento de la cooperación y el trabajo en
equipo es una forma efectiva de desarrollar relaciones interpersonales saludables.
(Gutiérrez y Buitrago, 2019)
Además de las habilidades socioemocionales mencionadas, es fundamental que
los niños aprendan a manejar el estrés y a desarrollar la resiliencia. La vida escolar y
cotidiana puede presentar desafíos y situaciones estresantes para los niños, y es
importante que aprendan a enfrentar y superar estas dificultades de manera positiva y
constructiva.
El desarrollo de habilidades socioemocionales fortalece el bienestar emocional
de los estudiantes y contribuye a un clima escolar saludable. Los niños que adquieren
estas habilidades están mejor preparados para manejar conflictos, resolver problemas,
trabajar en equipo y afrontar situaciones adversas. Esto, a su vez, tiene un impacto
positivo en su rendimiento académico y en su desarrollo personal.
Resumiendo, la categoría de desarrollo de habilidades socioemocionales en el
nivel inicial abarca la enseñanza y promoción de habilidades emocionales y sociales,
como el reconocimiento y gestión de emociones, la empatía, el establecimiento de
relaciones positivas y la resiliencia. Las docentes desempeñan un rol crucial al
implementar programas de educación emocional y proporcionar un ambiente propicio
para el desarrollo integral de los niños. Al fortalecer estas habilidades, se contribuye al
bienestar emocional y a la formación de individuos responsables, competentes y capaces
de enfrentar los desafíos de la vida con confianza y madurez.
Continuando con el desarrollo de habilidades socioemocionales en el nivel
inicial, es importante destacar que estas habilidades no solo benefician el bienestar
emocional de los niños, sino que también tienen un impacto significativo en su
rendimiento académico y su éxito a largo plazo.
Cuando los estudiantes adquieren habilidades socioemocionales, desarrollan una
mayor conciencia de sí mismos y de los demás. Esto les permite entender mejor sus
propias necesidades y las de sus compañeros, lo que mejora la dinámica del aula y
facilita el trabajo en equipo. Además, al aprender a expresar sus emociones de manera
adecuada, los niños pueden comunicarse de manera más efectiva con sus docentes y
compañeros, lo que favorece un ambiente de aprendizaje colaborativo y positivo.
El desarrollo de la inteligencia emocional en el nivel inicial también contribuye
a la prevención y manejo del acoso escolar y el conflicto en el aula. Los niños que
tienen habilidades socioemocionales desarrolladas son más propensos a reconocer y
abordar situaciones de hostigamiento y a buscar soluciones pacíficas para resolver
conflictos entre pares. (Bolaños, 2020)
Asimismo, las habilidades socioemocionales juegan un papel importante en el
desarrollo de la resiliencia en los niños. La resiliencia se refiere a la capacidad de
enfrentar situaciones adversas y recuperarse de ellas. Los niños que han desarrollado
habilidades socioemocionales sólidas son más capaces de enfrentar y superar desafíos,
lo que los prepara para afrontar con confianza los retos que puedan surgir en el futuro.
La enseñanza de habilidades socioemocionales en el nivel inicial también
impacta positivamente en el aprendizaje y el rendimiento académico. Los niños que
tienen un buen manejo emocional son más capaces de concentrarse en sus tareas
escolares, ya que están menos distraídos por emociones negativas. Además, la empatía y
la comprensión emocional fomentan relaciones más sólidas entre los estudiantes y sus
docentes, lo que crea un ambiente de apoyo y motivación para el aprendizaje.
El desarrollo de habilidades socioemocionales en el nivel inicial es un
componente esencial en la educación de los niños. Estas habilidades les proporcionan
herramientas para reconocer y gestionar sus emociones, desarrollar empatía, establecer
relaciones positivas y manejar el estrés. La enseñanza de estas habilidades contribuye al
bienestar emocional, al rendimiento académico y al desarrollo de individuos resilientes
y competentes. Además, crea un ambiente escolar saludable donde los niños pueden
florecer tanto personal como académicamente. Por lo tanto, es fundamental que las
docentes implementen programas y estrategias que promuevan el desarrollo de
habilidades socioemocionales desde una edad temprana.
Promoción de la empatía y el respeto
La importancia de la promoción de la empatía y el respeto en el nivel inicial no
puede subestimarse, ya que esta etapa temprana del desarrollo de los niños sienta las
bases para su crecimiento socioemocional y su capacidad para relacionarse con los
demás a lo largo de la vida. En esta etapa crucial, los niños están formando su identidad,
aprendiendo a interactuar con sus compañeros y experimentando una amplia gama de
emociones.
La empatía, entendida como la habilidad para ponerse en el lugar de los demás y
comprender sus emociones y perspectivas, es una competencia fundamental para el
desarrollo de relaciones positivas y saludables. Al cultivar la empatía en el nivel inicial,
los niños aprenden a considerar los sentimientos y necesidades de sus compañeros, lo
que fomenta la cooperación, la solidaridad y la tolerancia. (Lopez Cassá, 2005)
La empatía también es un pilar fundamental para la prevención y abordaje del
acoso escolar. Los niños que tienen una mayor comprensión de las emociones y
perspectivas de los demás son menos propensos a participar en conductas de
hostigamiento y más propensos a intervenir cuando presencian situaciones de maltrato
hacia sus compañeros.
Además, la empatía es una habilidad que está estrechamente relacionada con la
inteligencia emocional. Al reconocer y comprender sus propias emociones y las de los
demás, los niños desarrollan una mayor conciencia emocional, lo que les permite
expresar sus sentimientos de manera adecuada y regular sus emociones de forma
constructiva. (Nolazco Hernández, 2012)
El respeto, por otro lado, es una actitud esencial para fomentar un ambiente de
convivencia sana y armoniosa en el aula. Al enseñar a los niños a respetar a sus
compañeros, docentes y otras personas, se promueve la tolerancia y la valoración de la
diversidad, lo que crea un ambiente inclusivo donde todos se sienten seguros y
aceptados.
El respeto mutuo también es clave para la construcción de relaciones de
confianza entre los estudiantes y sus docentes. Cuando los niños sienten que sus
opiniones y sentimientos son tomados en cuenta y respetados, se sienten más motivados
y comprometidos con el aprendizaje. (García y Ferreira, 2005)
Es importante destacar que la empatía y el respeto son habilidades que se
desarrollan a través de la práctica y el modelado de comportamientos adecuados. Las
docentes en el nivel inicial desempeñan un papel central como modelos a seguir para los
niños. Al mostrar empatía hacia los estudiantes y hacia sus compañeros, las docentes
transmiten un mensaje claro sobre la importancia de estas habilidades en la vida diaria.
La promoción de la empatía y el respeto en el nivel inicial también tiene un
impacto positivo en el desarrollo de la autorregulación y el manejo de emociones en los
niños. Cuando los estudiantes se sienten comprendidos y respetados, es más probable
que expresen sus emociones de manera adecuada y que aprendan a controlar impulsos y
reacciones negativas.
Además, la promoción de la empatía y el respeto en el nivel inicial contribuye a
la formación de individuos con una alta competencia social. Los niños que desarrollan
habilidades socioemocionales sólidas tienen una mayor capacidad para establecer
relaciones positivas y resolver conflictos de manera constructiva, lo que les prepara para
enfrentar de manera positiva los desafíos y situaciones sociales a lo largo de su vida
La promoción de la empatía y el respeto se enfoca en fomentar actitudes de
respeto y comprensión mutua entre los estudiantes y hacia las docentes en el nivel
inicial. Esta categoría tiene como objetivo crear un ambiente de convivencia armonioso
y positivo en el aula, donde los estudiantes se sientan valorados y respetados, lo que
favorece su bienestar emocional y su desarrollo socioemocional. (UNICEF, 2019)
Para lograr la promoción de la empatía y el respeto, las docentes pueden
implementar diversas estrategias y actividades (UNICEF, 2019) en el aula. Algunas de
ellas incluyen:
-Programas de educación emocional: Integrar programas de educación
emocional en el currículo puede ser una herramienta valiosa para cultivar la empatía
entre los estudiantes. Estos programas enseñan a los niños a reconocer y comprender
sus propias emociones, así como las emociones de los demás. Al entender cómo se
sienten los demás, los estudiantes pueden mostrar más comprensión y empatía hacia sus
compañeros.
-Actividades de escucha activa: Las docentes pueden promover la empatía y el
respeto a través de actividades que fomenten la escucha activa. Estas actividades
pueden incluir parejas de estudiantes que deben compartir sus experiencias o
emociones, mientras que el otro debe escuchar atentamente sin interrumpir. La escucha
activa ayuda a los estudiantes a ponerse en el lugar del otro y a desarrollar una mayor
comprensión de sus compañeros.
-Proyectos de colaboración: Implementar proyectos o actividades en equipo
permite que los estudiantes trabajen juntos y aprendan a valorar las habilidades y
perspectivas de sus compañeros. Trabajar en equipo fomenta la colaboración y el
respeto mutuo, al tiempo que promueve un sentido de pertenencia en el grupo.
-Modelado de comportamientos respetuosos: Las docentes deben ser modelos a
seguir en el aula. Mostrar respeto y empatía hacia los estudiantes, así como hacia sus
colegas, es fundamental para cultivar un ambiente de confianza y colaboración. Los
estudiantes tienden a imitar el comportamiento de sus docentes, por lo que el modelado
de comportamientos respetuosos es una estrategia poderosa para promover la empatía y
el respeto entre los estudiantes.
-Resolución pacífica de conflictos: Enseñar a los estudiantes a resolver
conflictos de manera pacífica y respetuosa es esencial para crear un ambiente de
convivencia sana. Las docentes pueden guiar a los estudiantes en la identificación de
soluciones y en el uso del diálogo para resolver desacuerdos, evitando la violencia
verbal o física.
-Actividades de integración: Organizar actividades que fomenten la integración
y la interacción entre los estudiantes puede contribuir a desarrollar vínculos de
amistad y empatía entre ellos. Estas actividades pueden incluir juegos cooperativos,
dinámicas
de presentación, o actividades en las que los estudiantes compartan intereses y
experiencias.
Fomentar un clima escolar positivo en el nivel inicial es fundamental para crear
un ambiente de aprendizaje saludable, donde los niños se sientan seguros, valorados y
motivados para participar activamente en su educación (Castro y Morales, 2015).
Algunas acciones que los docentes y el personal escolar pueden llevar a cabo para
fomentar el clima escolar en el nivel inicial:
-Creación de un ambiente acogedor: Los espacios educativos deben ser cálidos,
atractivos y organizados de manera que inspiren a los niños a explorar y aprender. Es
importante que el entorno esté lleno de materiales y recursos educativos adecuados para
su edad, que inviten a la interacción y la creatividad.
-Establecimiento de normas y expectativas claras: Definir normas y expectativas
de comportamiento en el aula y en la escuela es esencial para establecer un ambiente
ordenado y respetuoso. Los niños deben conocer las reglas y las consecuencias de sus
acciones, lo que contribuirá a un clima escolar más positivo.
-Promoción de la empatía y el respeto: Los docentes deben fomentar la empatía
y el respeto hacia los compañeros, el personal escolar y otras personas. Pueden llevar a
cabo actividades y dinámicas que promuevan la comprensión de las emociones de los
demás y el reconocimiento de la diversidad.
-Implementación de programas de educación emocional: Los programas de
educación emocional ayudan a los niños a reconocer y gestionar sus emociones de
manera adecuada. Al enseñarles habilidades para expresar sus sentimientos y lidiar con
el estrés, se fortalece el bienestar emocional y el manejo de conflictos.
-Fomento de la colaboración y la cooperación: Organizar actividades y
proyectos que fomenten el trabajo en equipo y la colaboración es una excelente manera
de fortalecer las relaciones entre los niños. A través de actividades grupales, los
niños aprenden a compartir ideas, respetar las opiniones de los demás y trabajar
juntos para lograr objetivos comunes.
-Estímulo a la participación y la expresión: Es importante que los niños se
sientan escuchados y valorados en el aula. Los docentes deben alentar la participación
activa de los niños en las discusiones y actividades, y brindarles oportunidades para
expresar sus ideas, pensamientos y sentimientos.
-Promoción de la resolución pacífica de conflictos: Enseñar a los niños
estrategias para resolver conflictos de manera pacífica y constructiva es esencial para
mantener un clima escolar positivo. Los docentes pueden guiar a los niños en el uso del
diálogo y la mediación para resolver desacuerdos.
-Involucramiento de los padres: La colaboración entre la escuela y los padres es
fundamental para crear un clima escolar positivo. Los docentes deben mantener una
comunicación abierta con los padres y brindarles oportunidades para participar en el
proceso educativo de sus hijos.
-Reconocimiento de los logros y esfuerzos: Es importante reconocer y celebrar
los logros y esfuerzos de los niños. Los docentes pueden elogiar y valorar el progreso
de cada estudiante, lo que fortalece su autoestima y motivación.
-Modelado de comportamientos positivos: Los docentes y el personal escolar
deben ser modelos a seguir para los niños. Al demostrar respeto, empatía y colaboración
en sus acciones y palabras, inspirarán a los niños a seguir su ejemplo y cultivar un
ambiente escolar positivo.
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Deben separar y colocar en el siguiente orden:
Libros, Documentos y Sitios Web