Super Resumen Adolescencia
Super Resumen Adolescencia
PROGRAMA
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA ADOLESCENCIA
Fundamentación epistemológica. La complejidad del fenómeno adolescente. Ejes evolutivo,
subjetivo y cultural. La perspectiva de la psicología evolutiva y su valor en la interpretación de
los fenómenos psicológicos. El desarrollo en el plano Elementos básicos para conceptuar el
desarrollo. Los cambios físicos y consecuencias psicológicas. Diferentes enfoques teóricos.
Biológico, antropológico, sociocultural, cognitivista, sistémico, metapsicológico. La
adolescencia, distintas concepciones. Etapas: adolescencia temprana, media y tardía.
BIBLIOGRAFÍA
● DONZINO, G; MORICI, S (comp) (2015) Culturas Adolescentes. Subjetividades,
contextos y debates actuales. Presentación y capítulo 1. Buenos Aires. Noveduc
● GRIFFA, M. C y MORENO, JE (2005) Claves para una psicología del desarrollo. (pág. 41 a
44) Lugar Editorial
● MORENO, A; BARRIO C" (2005). La experiencia Adolescente: a la búsqueda de un lugar
en el mundo, Cap. 1. Aiqué. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
● MORIN. E. (1996). Introducción al pensamiento complejo. Parte 3: El paradigma de la
complejidad, pág. 87 a 110. Gedisa Barcelona, España.
● PALACIOS, J. (2004) Desarrollo psicológico y educación (vol. 1) Quinta parte. Pág. 433 a
451. Ed. Alianza.
● Doltó, F. (2004). La causa de los adolescentes. Buenos Aires: Paidós. Capítulo 1.
● Urribarri, R (2015) Notas sobre pubertad, traumatismo y representación. En
Adolescencia y Clínica psicoanalítica. CABA, Fondo Cultura Económica.
BIBLIOGRAFÍA
● PIAGET, J. (1991). Seis estudios de psicología. Punto IV. La adolescencia. Pág. 82 a 94.
Ed. Labor
● GRIFFA, M. C y MORENO, JE (2005) Claves para una psicología del desarrollo. Punto 8 y
9, pág. 67 a 87. Lugar Editorial
● PALACIOS, J. (2004) Desarrollo psicológico y educación (vol. 1) Quinta parte. pág. 453 a
489 - Ed. Alianza.
● MUSS, R. (1969) Teorías de la adolescencia. Ed. Paidos.
● Bordignon, N (2005). Revista Lasallista. El Modelo Psicosocial de Erik Erikson. El
diagrama epigenético del adulto. Colombia. Identidad vs difusión de la identidad.
● Papalia D; Wendkos Olds, D (1994). Desarrollo Psicosocial en la adolescencia. Pág. 388
a 395 (Erikson y Marcia).
BIBLIOGRAFÍA
● Álvarez Patricio (2019) La elección inconsciente del género En: Aperiódico
Psicoanalítico. Género & Trans II - Año 18 ·- Número 31 (no toma)
● Aberastury A. Knobel, M (2004). La adolescencia normal: un enfoque psicoanalítico.
Paidós. Ecuador. Introducción, Cap. 1, 2 y 3.
● Belcaguy, M. Gómez J. y Menis A. () La metamorfosis de la pubertad y el despertar de la
primavera. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Psicología. Psicología Evolutiva y
Adolescencia. Cátedra 1- José A. Barrionuevo.
● DONZINO, G; MORICI, S (comp) (2015) Culturas Adolescentes. Subjetividades,
contextos y debates actuales. Capítulos 2 y 7. Buenos Aires. Noveduc
● Rojas, María C. (2017) “Los adolescentes y los otros: clínica y complejidad” En: Morici, S
y Donzino, G: Problemáticas adolescentes. Intervenciones en la clínica actual. CABA
Noveduc
● Vega, V; Maza, J.; Roitman, D.; Sánchez, M (2015) Identidad de Género, construcción
subjetiva de la adolescencia. Universidad de Buenos [Link] de Psicología.
Psicología Evolutiva Adolescencia. Cátedra 1- José A. Barrionuevo
BIBLIOGRAFÍA
● GUICHARD, J. (1995) La Escuela y las Representaciones de Futuro de los Adolescentes.
Barcelona. Laertes.
● RASCOVAN, S. (2016) Los jóvenes y la finalización de los estudios secundarios, Cap. 3.
En: La orientación vocacional como experiencia subjetivante. Buenos Aires. Paidós.
BIBLIOGRAFÍA
● ROJAS, M. STERNBACH, S. (1997) Entre dos siglos. Una lectura psicoanalítica sobre la
posmodernidad Cap. I y IV. Lugar. Buenos Aires
● STERNBACH, S (2016) Adolescencias: entre padres e hijos. En: Sternbach, Tramas,
teoría, clínica y ficciones para un psicoanálisis contemporáneo (105-110). Buenos Aires:
Letra viva
● OBIOLS, G. A: DI SEGNI DE OBIOLS, S (2006) Adolescencia, posmodernidad y escuela.
Capítulo 2. Buenos Aires. Noveduc.
UNIDAD VI: cultura y subjetividad Ideología y alienación en la cultura actual. Los ideales de
la posmodernidad: ideales ligados al consumo. La temporalidad. A la levedad. A la imagen.
Construcciones de identidad y la búsqueda de la felicidad en la cultura de consumo.
Subjetividad: una producción sujeta a cambios. Salida de la adolescencia, pasaje a la adultez.
BIBLIOGRAFÍA
● CAO,M. (1997) Planeta adolescente. Gráfica Guadalupe. Cap. IV y V Buenos Aires.
● ROJAS, M. STERNBACH, S. (1997) Entre dos siglos. Una lectura psicoanalítica. la
posmodernidad Cap. III. Lugar. Buenos Aires
UNIDAD VII: Crisis: procesos sociales y subjetividad Concepto de crisis. Crisis en las
instituciones familiares y educativas. Familia y adolescentes a la deriva. Patologías del nuevo
milenio: violencia, adicciones, bulimia y anorexia, embarazo adolescente, enfermedades de
transmisión sexual. Introducción a la clínica del adolescente.
BIBLIOGRAFÍA
● Blanco, C. y Brea, N. (2019) Vínculos adolescentes atravesados por la virtualidad, en
Revista Actualidad Psicológica. Año XLIV – N°485
● DONZINO, G; MORICI, S Cap 16 Miguel Tollo Subjetividad en los bordes
● DONZINO, G; MORICI, S Cap. 17 Emmanuelle Caule [Link]
UNIDAD 1
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DONZINO, G; MORICI, S (comp) (2015) Culturas Adolescentes. Subjetividades, contextos y
debates actuales. Presentación y capítulo 1. Buenos Aires. Noveduc.
➢ Presentación (Donzino Gabriel y Morici Silvia)
La ADOLESCENCIA es ese fecundo momento de la vida (de comienzos cada vez más tempranos y de
finalización cada vez más tardía) caracterizado por la PERMEABILIDAD hacia lo endógeno de lo pulsional
y hacia lo exógeno de la cultura en el que está inmerso → originará un proceso psíquico y simpatico
unico
CARACTERÍSTICAS
● Momento en que la NOVEDAD PUBERAL debe soportar el empuje a lo pulsional mientras se
duelan objetos primarios, en que se lucha por soltar la dependencia primera de la infancia para
transicionar hacia la añorada autonomía de la adultez
● Momento de la RESIGNACIÓN DE LA HISTORIA TRANSGENERACIONAL y en el que se deberá
desasir del YO ideal parental para forjar el ideal del YO PROPIOS y ÚNICOS
● Momento en que se recurrirá a los RECURSOS PSÍQUICOS ADQUIRIDOS a lo largo del
crecimiento
● Se ponen en juego NUEVAS CAPACIDADES, gracias a la prevalencia de la creatividad y la
audacia propias del sujeto adolescente.
● Momento en el que el AFUERA de la experimentación se impone y se suelta el mundo cuidado de
la infancia → “se abre la puerta para ir a jugar” el partido propio de los ideales, de los desafíos, de la
construcción de los proyectos, de la elección sexual, de la imaginarizacion de un futuro
● Durante la adolescencia, los jóvenes se encuentran en un momento en el que los contextos
sociales y culturales a su alrededor tienen una gran influencia, se imponen. Se ven empujados a adoptar
las normas y culturas que los adultos consideran importantes. Sin embargo, al mismo tiempo, sienten la
necesidad de ser diferentes de los adultos para poder desarrollar su propia identidad para lograr una
INDIVIDUACIÓN; creando culturas propias que le permitan RECONOCERSE y SENTIRSE SÍ MISMO
Se habla de “Las Adolescencias” ya que todo este “desorden” propio del momento adolescente va a
transcurrir de manera plural donde se identificarán muchas adolescencias los cuales se verán
configuradas por los contextos familiares, culturales y sociales.
Los ADULTOS se apropian del orden adolescente y determinan su desorden. E instalados desde el lugar
de esa determinación, se confunde con frecuencia los exceso o la rebeldía que son propios del
adolescente con ACTOS PUNIBLES, excediéndose algunas veces mediante condenas o castigos
desmedidos.
ERA POSTMODERNA y ADOLESCENCIA
La era postmoderna está caracterizada por el empuje del PARADIGMA NEUROBIOLÓGICO en lo que
refiere al terreno de la salud, que ha reemplazó a la concepción de SUJETO SUFRIENTE, portador de un
psiquismo inmerso en una historia transgeneracional y vincular por la de SUJETO CEREBRAL →
NEUROGÉNICO.
➢ Francois Marty: Cap. 1
TRAYECTO SEXUAL
El trayecto sexual en sí mismo consiste en abandonar los objetos de la infancia para investir otros nuevos,
apoyándose en la calidad de las bases narcisistas construidas anteriormente en las relaciones precoces
con los objetos primarios.
ACOMPAÑAMIENTO EDUCATIVO/TERAPEUTICO
Permitir a los adolescentes que retomen el contacto con su vida psíquica y sus padecimientos
ayudándoles a construir producciones eficaces que les permitan contener estos movimientos violentos en
ellos mismos.
GRIFFA, M. C y MORENO, JE (2005) Claves para una psicología del desarrollo. (pág. 41 a
44)
ADOLESCENCIA INICIAL
🡺 Sucede entre 11-12 en mujeres y 12-13 en hombres,
🡺 produciéndose la definitiva diferenciación física entre los sexos, con la aparición de los caracteres
sexuales primarios y secundarios.
ADOLESCENCIA MEDIA
🡺 Sucede entre 12-13 hasta los 16 años, y aquí se alcanza el acmé de la:
● construcción de la identidad sexual y personal,
● el cuerpo va adquiriendo las proporciones adultas.
● Hay un distanciamiento afectivo de la familia, que va dejando de ser el centro de su existencia,
incluyendo conductas de rebeldía hacia la misma.
● Se adhieren al grupo de pares, mostrando conformidad a sus normas y costumbres, a las
exigencias de lealtad a sus líderes y a su ideología grupal.
● Predomina la orientacion al sexo opuesto y conforman grupos heterosexuales de amigos.
● Es un momento de búsqueda del sentido de la vida, de descubrimiento de valores y de
preocupación ética.
ADOLESCENCIA FINAL
● La finalización del periodo adolescente es difícil de determinar, ya que varía según se adopten
criterios que consideran más importante a la inserción laboral, o a la responsabilidad jurídica, o a la
separación de los padres, o al casamiento, o al logro de un título terciario, etc.
● Consolidación de la identidad y la capacidad de establecer vínculos de intimidad.
EMANCIPACION
Moreno dice que el final de la adolescencia-juventud viene marcado por la culminación del proceso de
emancipación que permite que los jóvenes accedan a la condición de adultos. Tendría como requisitos:
● el logro de la independencia económica,
● la autoadministracion de los recursos,
● la autonomía personal
● la formación de un hogar propio.
PARADIGMA DE LA SIMPLICIDAD—-
El paradigma de la simplicidad constituye un conjunto de ideas y relaciones que persigue al desorden con
la idea y el objetivo de hacer que el orden domine y predomine. Así el orden es reducido a un principio, a
una ley; sin tener en cuenta las distintas dimensiones que pueden atravesar a un mismo fenómeno.
PARADIGMA DE LA COMPLEJIDAD—
El paradigma de la complejidad constituye un modelo o una forma de situarse en el mundo de manera que
se unan en un mismo espacio, cuestiones ambiguas, tiempos diferentes, etc.
COMPLEJIDAD – COMPLETUD
La complejidad es un discurso que nos permite explicar cómo todo es multidimensional y ambiguo.
Mientras que la completud nos permite comprender el hecho de que no podemos saber todo, existen
cosas que aún no hemos descubierto o explicado.
La RAZÓN es aquella voluntad de tener una visión coherente de las cosas. Por ejemplo, en un debate las
personas compiten por tener la razón basándose en sus fundamentos y en aquella visión que ellos quieren
demostrar como coherente y acertada.
PALACIOS, J. (2004) Desarrollo psicológico y educación (vol. 1) Quinta parte. Pág. 433 a
451. Ed. Alianza.
PUBERTAD ADOLESCENCIA
Conjunto de cambios físicos que transforman el Periodo psicosociológico que se prolonga varios años
cuerpo infantil en cuerpo adulto con capacidad de más y que se caracteriza por la transición entre la
reproducción. infancia y la adultez
Estos cambios tienen un gran impacto a nivel
psicológico y afectan a la forma de pensar, de sentir y
de actuar
¿Qué es la adolescencia?
La adolescencia es tanto una experiencia personal como un fenómeno cultural, y algunos factores tanto
individuales como sociales pueden sembrar de obstáculos las trayectorias de algunos adolescentes.
Se suele entender a la adolescencia como la aquella etapa que se extiende desde los 12-13 años hasta
aproximadamente el final de la segunda década de la vida.
Se trata de una etapa de transición en la que ya no se es niño pero aún no se tiene el estatus de adulto, es
decir una “moratoria social” (Erik Erikson) un tiempo que le otorga la sociedad a los jóvenes mientras se
preparan para ejercer los roles de adulto.
Según el autor Palacios, el rebrote del complejo de Edipo en la adolescencia se debe a la reactivación de
conflictos emocionales relacionados con la sexualidad y las relaciones familiares, ya que en esta etapa los
jóvenes buscan independencia pero también necesita seguridad emocional, lo que puede generar
tensiones y confusiones respecto a sus padres y su identidad sexual.
El adolescente experimenta un rebrote del complejo de Edipo el cuál debía superar distanciandose
emocionalmente de sus padres para poder así orientarse hacia sus iguales (grupo de pares) entre quienes
va a escoger un objeto sexual que sea aceptado socialmente.
En la infancia el complejo de Edipo es el que determina la formación del carácter adulto y el tipo de
relaciones románticas que luego van a elegir los jóvenes; esto depende de si se resuelve o no el complejo
de edipo. Asumiendo así un papel secundario a la adolescencia y uno primario a la infancia.
Pubertad Precoz/Temprana:
● Ocurren en un momento distinto al esperado, en el que la niña o niño aún están poco preparados
física y psicológicamente.
● Suele ser más negativa para las chicas que para los chicos ya que las adolescentes que maduran
precozmente se muestran menos satisfechas con su cuerpo, tienen peor imagen de sí mismas y sufren
más estados emocionales negativos y más trastornos alimenticios
Pubertad Tardía:
● La Situación se invierten, son los chicos los que tiene más problemas con esta situación, son
mostrados como más débiles, pequeños y raramente se convierten en “líderes del grupo”
El concepto de adolescencia → puntos de referencia y puntos de ruptura; ¿es una edad cerrada, una edad
marginal o una etapa original y capital de la metamorfosis del niño en adulto?
En mi opinión es una fase de MUTACIÓN; es tan capital para el adolescente conformado como el
nacimiento y los primeros 15 días de vida lo son para el niño pequeño, pasa por una muda respecto de la
cual nada puede decir, y es para los adultos y la sociedad OBJETO DE CUESTIONAMIENTO.
Las opiniones que valen más en la adolescencia no son las de los padres sino la de los pares. Los padres
dejan de ser los valores de referencia.
La debilidad de la adolescencia quiere expresar que en esta etapa los adolescentes son vulnerables a los
comentarios y actitudes que los demás expresan hacia él. Si estos reciben un comentario que los hiera
estos quedan con una marca duradera. El adolescente pasa por una crisis en la que los estados
depresivos pueden devenir fácilmente. En este momento de extrema fragilidad, se defienden contra los
demás, bien mediante la depresión, o por medio de un estado de negatividad que agrava aún más su
debilidad.
El amor en la adolescencia
El amor en la adolescencia significa un riesgo, lo desea, pero al mismo tiempo le teme. El riesgo del primer
amor es experimentado como la muerte de la infancia, la muerte de una época. Es el paso obligado para
inaugurar su dimensión de ciudadano responsable, y acto irreversible.
El hecho trascendental que marca la ruptura con el estado de infancia es la posibilidad de disociar la vida
imaginaria de la realidad; el sueño, de las relaciones reales.
Varones:
Un elemento inquietante es la ocurrencia inesperada de la erección y la eyaculación. el hecho de que
ocurra aún no buscándola crea en ellos una evidencia de ajenidad y descontrol que los angustia. A la
sensación de descontrol de parte del cuerpo, que funciona con autonomía se agrega el miedo a ser
descubiertos por los otros con sentimientos predominantemente de vergüenza.
UNIDAD 2
________________________________________PIAGET, J. (1991). Seis estudios de
psicología. Punto IV. La adolescencia. Pág. 82 a 94. Ed. Labor
En el adolescente, hay un interés por todos los El niño piensa concretamente, problema tras
problemas inactuales, sin relación con las problema, a medida que la realidad se los
realidades vividas diariamente o que anticipan propone y no relaciona las soluciones mediante
situaciones futuras del mundo, que a menudo teorías generales que pondrían de relieve su
son quiméricas (productos de la imaginación) ; principio.
tienen mucha facilidad para elaborar teorías → las operaciones de la inteligencia infantil son
abstractas. únicamente concretas, solo se refieren a la
realidad y particularmente a los objetos tangibles
susceptibles de ser manipulados y sometidos a
experiencias efectivas
Esta nueva forma de pensamiento, mediante ideas generales y construcciones abstractas, se efectúa en
realidad de una forma más continua y menos brusca de lo que se cree, a partir del pensamiento concreto
característico de la segunda infancia.
Esto sucede hacia los 11 o 12 años y se produce una transformación fundamental en el pensamiento del
niño, que indica su final con relación a las operaciones construidas durante la segunda infancia: el paso
del pensamiento concreto al pensamiento “formal” o “hipotético-deductivo”
El mundo se comienza a acomodar en una ASIMILACIÓN EGOCÉNTRICA, en donde se cree en el infinito
poder de la reflexión, como si el mundo debiera someterse a los sistemas y no los sistemas a la realidad.
❖ Esta es la edad de la metafísica por excelencia: el yo es lo suficientemente fuerte como para
reconstruir el universo y lo suficientemente grande para incorporarlo.
❖ Egocentrismo metafísico de la adolescencia que encuentra su corrección en una reconciliación
entre el pensamiento formal y la realidad: el equilibrio se alcanza cuando la reflexion comprende que su
función no es contradecir sino interpretar la experiencia.
PERSONALIDAD = resulta, al contrario, de la sumisión o, más bien, de la auto sumisión del yo a una
disciplina cualquiera. La personalidad se inicia a partir de la infancia con la organización autónoma de
las reglas, los valores y la afirmación de la voluntad como regulación y jerarquización moral de las
tendencias.
La personalidad inicia a partir de la infancia (8 - 12) con la organización de las reglas, los valores y la
afirmación de la voluntad como regulación y jerarquización moral de las tendencias.
La personalidad implica una descentralización del yo el cual se integra en un programa de
cooperación subordinada por disciplinas autónomas y libremente construidas. El egocentrismo
adolescente proviene del yo y las oscilaciones a todos los niveles. El adolescente mediante su
personalidad se sitúa como como un igual de sus mayores, sintiéndose distinto.
PALACIOS, J. (2004) Desarrollo psicológico y educación (vol. 1) Quinta parte. pág. 453 a
489 - Ed. Alianza
Los adolescentes alcanzan un nuevo y más complejo nivel de pensamiento que va a permitirles concebir
los fenómenos de manera distinta a como lo habían hecho hasta entonces.
● pensamiento caracterizado por una mayor autonomía y rigor en su razonamiento
● representan el estadio de las operaciones formales
● emerge entre los 11-12 años y se consolidan hasta los 14-15 años
● su importancia reside en el hecho de ser el estadio final de la secuencia del desarrollo cognitivo y
en ofrecer un marco coherente para comprender la maduración cognitiva.
CARACTERÍSTICAS FUNCIONALES
Pretenden ofrecer una visión general del proceso que sigue un sujeto cuando se enfrenta con un
problema formal:
1) relaciones entre lo real y lo posible → la realidad es concebida como un subconjunto posible
a) ante un problema concreto: no sólo tiene en cuenta los datos reales presentes, sino que además
prevé todas las situaciones y relaciones causales posibles entre sus elementos. Una vez analizadas de
manera lógica todas estas posibilidades hipotéticas, tratará posteriormente de contrastarlas con la realidad
a través de la experimentación.
3) carácter proposicional → nos expone sobre las representaciones proporcionales de los objetos con
las que trabajan los adolescentes. El lenguaje es el vehículo ideal de estas proposiciones verbales como
hipótesis y razonamientos, así como de los resultados que obtienen. Son de naturaleza puramente
abstracta e hipotética, independientemente de la realidad concreta.
a) El adolescente trabaja intelectualmente no sólo con objetos reales sino con representaciones
proposicionales de los objetos, podrá sustituir todas o algunas de las acciones posibles por conclusiones
de razonamiento expresadas verbalmente.
Otra característica del estadio de las operaciones formales es la de de disponer de los llamados
esquemas operacionales formales, a través de los cuales el adolescente representa su conocimiento como
resultado de la interacción de la nueva información con la propia experiencia.
DIFICULTADES DE ADQUISICIÓN
Se describe al pensamiento formal según Piaget y Inhelder y las dificultades que se presentaron ante esta
descripción para investigaciones postpiagetiana.
Investigaciones post-piagetianos presentan desacuerdos ante estos supuestos por lo que se reafirma que:
● El pensamiento formal no es universal.
● Las distintas tareas formales no presentan la misma dificultad.
● El contenido de la tarea se mostró, de hecho, como una variable que influía en gran medida en su
resolución, hasta el punto de que dos tareas con idéntica estructura lógica pero diferente contenido,
plantean de hecho distinta dificultad.
● Existen otros modos de pensamiento cualitativamente distintos de este, agrupados como
pensamientos postformales
● caracterizados por la posesión de un conocimiento relativo que acepta contradicción como aspecto
de la realidad que concibe un sistema más abierto de pensamiento.
GRIFFA, M. C y MORENO, JE (2005) Claves para una psicología del desarrollo. Punto 8 y 9,
pág. 67 a 87. Lugar Editorial
Las operaciones que adquiere el adolescente son las LOGICO-FORMALES, es decir, la capacidad de
pensar y razonar más allá del presente elaborando teorías acerca de toda la realidad. Para Piaget el
desarrollo de estas operaciones se inicia a partir de los 11 o 12 años hasta alcanzar generalmente su
plenitud a los 14 o 15 años. El adolescente efectúa lo que se podría denominar “última descentración
fundamental” que le permite desprenderse de lo concreto y situar lo real en un conjunto de
transformaciones posibles.
La adquisición del “grupo de doble reversibilidad” permite que su pensamiento se ramifique en los
dominios posibles sin perder el sentido de la realidad, y un enfoque sistemático de los problemas
(combinatorios).
El adolescente ahora es capaz de orientar sus intereses hacia el porvenir, hacia los grandes ideales a
alcanzar; así elabora hipótesis e intenta explicarse qué es el mundo, que es el mismo, que es lo absoluto.
PERÍODO DE LA ADOLESCENCIA
La adolescencia es el periodo durante el cuál ha de establecerse una identidad positiva dominante del yo.
La identidad va a estar subordinada a la sexualidad, donde el adolescente tiene que restablecer la
identidad del yo a la luz de sus experiencias anteriores y aceptar que los nuevos cambios corporales y
sentimiento libidinales son partes de sí mismo. Empieza a preocuparse por lo que ‘‘parece ser ante los
ojos de los demás’’ en comparación al sentimiento que tiene de sí mismo.
● La identidad es el establecimiento y restablecimiento de la consustanciación con sus propias
experiencias previas y la tentativa consciente de hacer que el futuro forme parte de su plan de vida
personal, especialmente subordinada a la sexualidad.
FORMULACIÓN DE LA TEORÍA
Reinterpretar las fases psicosexuales elaboradas por Freud y enfatizó los aspectos sociales de cada una
de ellas en cuatro aspectos principales:
1) incremento el entendimiento del “yo” como una fuerza intensa, vital y positiva, como una capacidad
organizadora del individuo con poder de reconciliar las fuerzas sintónicas (virtudes o potencialidades) y las
distónicas (defectos o vulnerabilidad), así como de solucionar las crisis que surgen del contexto genético,
cultural e histórico de cada individuo.
2) explícito profundamente las etapas de desarrollo psicosexual de Freud, integrando la dimensión
social y el desarrollo psicosocial
3) extendió el concepto de desarrollo de la personalidad para el ciclo completo de la vida, de la
infancia a la vejez
4) exploró el impacto de la cultura, de la sociedad y de la historia en el desarrollo de la personalidad
Basado en la experiencia humana y en los estudios antropológicos, Erikon dice que la existencia de un ser
humano depende, en todos los momentos, de tres procesos de organización complementarios:
1) BIOLÓGICO: que envuelve la organización jerárquica de los sistemas biológicos, orgánicos y el
desarrollo fisiológicos → el soma
2) PSÍQUICO: envuelve las experiencias individuales en síntesis del “yo” , los procesos psíquicos y la
experiencia personal y relacional → la psique
3) ÉTICO-SOCIAL: envuelve la organización cultural ética y espiritual de las personas y de la
sociedad, expresadas en principios y valores de orden social → el ethos
PRINCIPIO EPIGENÉTICO: “todo ser vivo tiene un plano básico de desarrollo y es a partir de este plano
que se agregan las partes, teniendo cada una de ellas su propio tiempo de ascensión, maduración y
ejercicio, hasta que todas hayan surgido para formar un todo en funcionamiento”
ESTADIO PSICOSOCIAL
La perspectiva de Erikson fue organizar una visión del desarrollo del ciclo completo de la vida de la
persona humana; extendiendolo en el tiempo (de la infancia a la vejez) y en los contenidos (desarrollo
psisexual y psicosocial) → organizados en 8 estadios
Características del estadio:__
● cada estadio integral el nivel somático, psíquico y ético-social y el principio epigenético
● comprende un conjunto integrado de estructuras operacionales que constituyen procesos
psicosexuales y psicosociales de una persona en un momento dados
● son jerárquicos: integran las cualidades y las limitaciones de los estadios anteriores
● el modelo epigenético es también un modelo ontogenético
● son procesales y en continuo desarrollo: implican la transformación de las estructuras
operacionales como un todo, en la dirección de la mayor diferenciación interna, complejidad, flexibilidad y
estabilidad.
CRISIS
La crisis comprende el paso de un estadio a otro → como un proceso progresivo de cambio de las
estructuras operaciones o un proceso de estancamiento (o regresivo) en el mismo, manteniendo las
estructuras operacionales.
La Fuerza sintónica es la INTIMIDAD la cual lleva al joven adulto a confiar en alguien como compañero en
el amor y en el trabajo, integrarse en afiliaciones sociales concretas y desarrollar la fuerza ética necesaria
para ser fiel a esos lazos, al mismo tiempo que imponen sacrificios y compromisos significativos.
El esfuerzo por dar sentido al yo forma parte de un proceso saludable y vital que se basa en los logros de
las etapas anteriores y sienta las bases para afrontar los desafíos de la adultez. De igual forma, la crisis
de identidad rara vez se resuelve por completo en la adolescencia, ya que los problemas que conciernen
de dicha resurgen una y otra vez durante la vida adulta.
¿Qué es la MORATORIA SOCIAL? Es aquella pausa que proporciona la adolescencia, en donde permite
a los jóvenes encontrar causas con las cuales comprometerse ya que muchos adolescentes carecen del
tiempo o la oportunidad para esta moratoria social y un periodo de protección necesaria para construir un
sentido estable del yo.
➢ Jamen E. Marcia
Estados de identidad, crisis y compromiso: Los estados de identidad se dividen en cuatro tipos, y estos
tienen que ver con la presencia o ausencia de crisis o compromisos.
CRISIS = refiere al periodo en que se forma una decisión consciente relacionada con la
formación de la identidad
COMPROMISO = refiere a la inversión personal que se hace en una ocupación o sistema de creencias
(ideología)
Diferencias de género en la formación de la identidad: Muchas ideas de autores, sobre todo Erikson
sostienen que hay diferencias entre los géneros con respecto a la hora de formar su identidad y la manera
en la que atraviesan esta formación. Sin embargo, algunos científicos aseguran que las diferencias
individuales tienden a ser más importantes a la hora de construir la identidad que las de género.
● ¿De qué depende el desarrollo de la autoestima para cada género según Gillian?
La autoestima masculina tiende a estar vinculada con los esfuerzos por el logro individual, mientras que la
femenina depende más de las conexiones con otros.
Factores étnicos en la formación de la identidad: Para muchos jóvenes o grupos minoritarios, la raza, color
u origen étnico es crucial en el desarrollo de una identidad
El término socialización cultural se refiere a las prácticas de los padres que enseñan a los niños acerca de
su herencia racial o étnica, fomentando costumbres y tradiciones culturales, estimulando el orgullo por la
propia cultura estableciendo una identidad étnica mucho más sólida.
UNIDAD 3
________________________________________Aberastury A. Knobel, M (2004). La
adolescencia normal: un enfoque psicoanalítico. Paidós. Ecuador. Introducción, Cap. 2 y
3.
Cap. 2 El síndrome de la adolescencia normal
NORMALIDAD Y PATOLOGÍA EN LA ADOLESCENCIA
La personalidad del adolescente necesita de cierto grado patológico para estabilizarse: Lo considera
así ya que, frente a un mundo tan cambiante y a un individuo que, como el adolescente, presenta una
cantidad de actitudes también cambiantes, este no puede sino manejarse en una forma muy especial, que
de ninguna manera puede compararse siquiera con lo que sería la verdadera normalidad en el concepto
adulto del término.
Establece que la estabilidad de la personalidad no se logra sin pasar por un cierto grado de conducta
“patológica”, propia de la evolución normal de esta etapa. → Normalidad; que se establece sobre las
pautas de adaptación al medio y que no significa sometimiento al mismo, sino lograr las satisfacciones
básicas del individuo en una interacción permanente que busca modificar lo displacentero o lo inutil a
través del logro de sustituciones para el individuo y la comunidad.
Por lo tanto se habla de una patología normal del adolescente en tanto este exterioriza sus
conflictos de acuerdo con su estructura y sus experiencias.
¿Qué caracteriza al síndrome normal de la adolescencia?
Lo que caracteriza al síndrome normal de la adolescencia son los constantes desequilibrios e inestabilidad
que se atraviesan en esta etapa. Las características de esta inestabilidad se ven en distintas culturas, no
solo en la nuestra, sino también dentro de distintos marcos socioeconómicos de vida.
La mayor o menor anormalidad de este síndrome normal se deberá a los procesos de identificación y de
duelo que haya podido realizar el adolescente.
SÍNDROME NORMAL EN LA ADOLESCENCIA
1) Búsqueda de sí mismo y de la identidad
La identidad se logra a través de todos los procesos que el adolescente debe atravesar para establecer
una personalidad más o menos definida. Es imposible mantener una misma continuidad frente a los
cambios, la identidad presupone el logro de esta continuidad perdida.
Tipos de identidades:
❖ Las identidades transitorias: Son adoptadas durante un periodo, como por ejemplo el lapso del
machismo en el varón o de la precoz seducción histeroide en la niña.
❖ Las identidades ocasionales son las que se dan ante situaciones nuevas, como por ejemplo en el
primer encuentro con una pareja.
❖ Circunstanciales: son las que conducen a identificaciones parciales transitorias que suelen
confundir al adulto, cuando un padre ve por ejemplo, a su hijo adolescente como lo ven en el colegio, en el
club, y no como lo ve habitualmente en su hogar. Son adoptadas por el adolescente según las
circunstancias.
2) Tendencia grupal
Surge como una necesidad del adolescente de poder brindar seguridad y estima personal a si mismo,
además de querer identificarse, el adolescente buscará en el grupo de pares todo aquello que ahora no
puede buscar en sus padres. El fenómeno grupal facilita la conducta psicopática normal del adolescente,
esté, separado de su cuerpo infantil, aparecen conductas de desafectos, de crueldad con el objeto, de falta
de responsabilidad, conductas típicas de la psicopatía normal.
Críticas que las autoras hacen al ensayo de Freud sobre Metamorfosis de la pubertad en función de
lo que se observa en el contexto actual.
➥ “La pulsión se pone al servicio de la reproducción”
La meta de la gentitalidad es la consecucion de una nueva forma de placer y no tiene como fin la
reproduccion; los jovenes tienen relaciones sexuales en busca de una satifaccion pulsional que no implica
necesariamnete la parentalidad como meta, aunque ahora sea posible.
➥ “La concreación del hallazgo de objeto exterior heterosexual”
El objeto puede ser exogamico pero no necesariamente heterosexual, ya que lo esencial es que el sujeto
pueda tomar un posicionamiento sexual y se relacione desde alli con otro sujeto, reconocido en su
alteridad, como otro, externo y diferente de si, sea de otro sexo o del mismo.
Vega, V; Maza, J.; Roitman, D.; Sánchez, M (2015) Identidad de Género, construcción
subjetiva de la adolescencia. Universidad de Buenos [Link] de Psicología.
Psicología Evolutiva Adolescencia. Cátedra 1- José A. Barrionuevo.
“la anatomía es el destino” (Freud, 1925); uno de los aportes más valiosos y revolucionarios que tiene la
teoría freudiana es la ampliación del concepto de sexualidad y la formulación de la existencia de una
sexualidad infantil, lo que significa, por ende, diferenciar sexualidad de genitalidad.
Lacan habla de lalengua, del laleo, como un baño del lenguaje que impregna a un ser humano aún antes
de haber nacido. El nacimiento lo empapa con un mundo de palabras, baño de palabras que no entiende
todavía
Los neonatólogos e investigadores Money y Ehrhardt (1982) afirman que los niños al nacer son
sexualmente neutros y que ¨desde el momento en que se prende la luz rosa o azul, se inicia un
movimiento de construcción de la identidad de ese cuerpo a través del lenguaje, actitudes, expectativas,
deseos y fantasías que será transmitido de persona a persona para abarcar todo el contexto humano con
el que el individuo se encuentra día tras día, desde el nacimiento hasta la muerte¨.
→ inmerso en una cultura que indica también “cómo son y deben ser” los hombres y las mujeres, cómo
deben comportarse y relacionarse entre sí → va construyendo la escena fantasmática de quién es cada
uno;
¿Qué define a un hombre o a una mujer como tal? Los significantes que provienen del Otro, entonces
nos harán pasar de una dimensión biológica a una subjetiva, de machos y hembras a hombres y mujeres.
La cuestión anatómica ya no es una categoría útil.
La identidad sexual es una construcción gradual que depende de factores como la relación con la madre,
el padre, la de ambos entre sí, la escuela, los pares, los emblemas en los medios de comunicación, el
ambiente socio-cultural en el que se vive, etc. Y el discurso sobre lo sexual establece diferencias y
desigualdades en sustento de intereses politico-economicos, criterios morales e ideologicos, y objetivos
hetero-normativos.
El pasaje de la edogamia a la exogamia. Enamorados, los adolescentes suelen fusionarse con el otro y
vivir cada separación como un desgarro, se aferra al otro como parte propia, aunque también lleva a que la
separación sea vivenciada como fractura interna. Y la muerte, como posibilidad a la mano y a la vez como
lo reversible, lo insoportable y lo que hace soportable la vida. (el adolescente puede actuar lo que el niño
fantasea)
LOS IDEALES
Los ideales culturales favorecen o entorpecen la resolución de la crisis adolescente. El narcisismo también
se pone en juego y cobran gran importancia los logros reconocidos por el entorno social (ya no solo por la
familia). Es vivido como atacante externo y se produce una embestida a los cimientos mismos de la
pulsión, lo que se manifiesta a través de diferentes formas.
Lo no tramitado puede reaparecer en una repetición abrumadora, a través de actuaciones que buscan
escenificar lo que no pudo ser elaborado. Un momento de reescritura y, a la vez, una instancia clave en la
escritura propia de la historia; es un momento de resignificación, en el que los apoyos externos vuelven a
ser fundamentales.
El encuentro
La restitución progresiva de las imágenes parentales, hace que el sujeto procure encontrar imágenes
identificatorias que se sostengan. La destitución subjetiva que deja al adolescente en un entre-dos
marcado por muchos peligros y circunstancias compleja.
Figuras del encuentro amoroso: el flechazo, el sujeto quedará inconsolable y la nostalgia se instala en el
lugar del engaño. La atraccion al sexo opuesto es progresiva.
Habla de una IDENTIDAD DIFERIDA Habla de una IDENTIDAD DIFERIDA, ya que antes y después del
transcurso adolescente hay movimientos, hitos críticos, transformación. La infancia no es el punto estable
de partida ni la adultez es un punto de llegada definitivo, es por ello que se habla de una movilidad
constante en el recorrido adolescente. Por ende, “Ir siendo” es un rasgo de la vida misma, que constituye
permanente transición con periodos más movedizos y otros de mayor permanencia y estabilidad. La
identidad es siempre diferida.
El complejo recorrido adolescente enfrenta distintos procesos deconstructivos/constructivos ya que se
reorganizan las identificaciones, se movilizan intensamente la cuestión de la identidad y se configura un
proyecto identificatorio.
“El adolescente, desde su presente transformada revisita y resignifica su historia”; Habla de la importancia
de la HISTORIZACIÓN, ya que es la que permite la posibilidad de apropiación de la transmisión
Intergeneracional. La identidad es algo que se moviliza constantemente (“quien fui, voy e iré siendo”) y se
configura un proceso identificatorio. Es por ello que el adolescente, desde su presente transformada,
revisita y resignifica su historia.
Afirma que la metamorfosis puberal no es solo un fenómeno natural, sino que se trata de un fenómeno
también cultural debido a que el cuerpo y la subjetividad al mismo tiempo se encuentran atravesados por
la cultura, y es esta la que determina y forma al sujeto en conjunto con otros. Toma a Foucault quien dice,
la sexualidad como correlato de una práctica discursiva.
Esta ya no es exclusivamente construida en el ámbito familiar, sino que se trata de una producción social
de la subjetividad, en donde aparecen los códigos morales y la culpa. Donde la vergüenza prima a partir
de los estándares sociales establecidos y con los cuales hay que cumplir, por ello tienden a ocultar no sólo
sus cuerpos, sino también los sentimientos o supuestas insuficientes, de los juicios adversos para no ser
“burlados o excluidos”.
La sexualidad está apresada por un discurso determinante que se apodera hasta del cuerpo individual
(que es lo bueno y lo malo, lo normal o lo patológico, lo lindo o feo, etc.), y es en donde hasta el propio
deseo constituye una construcción cultural, a partir de la construcción sociohistórica de subjetividades,
atada a las lógicas propias del colectivo social.
¿Qué otra dimensión se reelabora en esta etapa de las adolescencias? ¿De qué manera se puede
relacionar esto con lo que propone Aberastury con respecto a los duelos?
Otra dimensión que se reelabora en esta etapa es la presentificación de la muerte, con sus interrogantes y
la angustia que conlleva. Está presente en cada momento de la vida, y se enfrenta con la finitud que
estremece la omnipotencia del yo adolescente.
Es a partir de esta idea que el adolescente deberá confrontarse con ciertas pérdidas y duelos,
despegándose del mundo familiar, buscando otros grupos, lo que pone en juego su autonomía. Es a partir
de estos duelos que se puede relacionar con lo mencionado por Aberastury, ya que, estas pérdidas
también implican, al mismo tiempo, adquisiciones, aperturas y expansión a nuevos territorios, esto permite
que el adolescente viva la transformación del sí-mismo y de sus vínculos. Es donde cambiará o ampliará
su visión del mundo, sus ideologías y también sus creencias.
Y es importante que estas “crisis” puedan ser tramitadas a partir de “redes de apuntalamiento”, debido a
que, si bien tratan de diferenciarse y encerrarse en sí mismos, en verdad demandan mirada y atención al
igual que los niños, quieren sentirse cuidados y padecen la ausencia o distracción/desinterés del adulto.
¿Qué tipo de abordaje/dispositivos plantea y por qué son necesarios en el trabajo con
adolescentes hoy?
Plantea un trabajo en conjunto tanto con la familia como con el adolescente, para poder de esta forma
llegar a entender todas las posturas y ver por qué se plantean las situaciones, que son distintas en cada
caso, pero que están englobadas por lo mismo “la crisis adolescente”. Es necesario tener siempre en
cuenta la presencia del otro, con su deseo singular y su alteridad, lo que exige de cada sujeto la capacidad
de elaborar la diferencia y transformarse a partir de lo aportado por los demás y su entorno.
También plantea la idea de aceptar los desafíos de conseguir una mayor horizontalidad en la familia y en
la relación adultos-niños, logrando sostener al mismo tiempo las funciones constructivas del psiquismo y
conservando a la familia como un ámbito de apuntalamiento.
UNIDAD 4
________________________________________
GUICHARD, J. (1995) La Escuela y las Representaciones de Futuro de los Adolescentes.
Barcelona. Laertes.
Se estima que que no existe realmente un proyecto personal más que cuando el individuo ha desarrollado
por sí mismo una cierta reflexión relativa no/sólo a los medios a emplear sino también a los motivos que
apuntalan su infección. Si hay proyecto, ese deseo más o menos determinado, esa intención más o menos
precisa quedan cohesionados de estas maneras:
● el cuestionamiento de los medios→ valor presente de la espera
● validez futura
Preparar a los adolescentes a elaborar sus proyectos de futuro; un nuevo objetivo educativo
La mayoría de los adolescentes no adoptan siempre una actitud reflexiva respecto a sus intenciones de
futuro. Parece que, por el contrario, sus “opciones” se basan más a menudo en unas aspiraciones
sumamente generales que en proyectos realmente deliberados.
Un nuevo objetivo educativo y social que caracteriza las economías de los países desarrollados
El papel del experto ha cambiado ya no expone al consultante las profesiones que le convienen, si no que
es una especie de acompañante que le lleva a descubrir el mejor modo de realizar sus potencialidades (su
personalidad) en el ejercicio de una profesión y, de modo más general en su vida en conjunto.
Es esa organización familiar de las experiencias del sujeto la que puede invocarse para explicar la
aparente paradoja del proyecto: el individuo tiene la sensación de elegir libremente algo que por otro lado,
se muestra inscrito en unas regularidades estadísticas.
Desustancializar la subjetividad
La construcción del sujeto se configura alrededor de un proceso de unión a los otros, de pertenencia, pero
también, de separación con los, de diferencia.
Los procesos de subjetivación representan un momento constitutivo de los procesos de sentido y
significación que rompen con una pretendida homogeneización. Si hay subjetividad, hay condiciones para
su producción.
No hay juventud, hay jóvenes. Sujetos que viven sus vidas de una manera socialmente instituida,
sometidos a ciertas lógicas de poder, aunque serán los procesos de subjetivación los responsables de ese
plus sobre lo establecido hegemónicamente.
Las cualidades de la subjetividad juvenil no forman parte de una esencia joven, sino que se construye en
un “entre”, son efectos de los procesos de intercambio intra e intergeneracional.
El paradigma de la complejidad colabora a pensar en el campo de la subjetividad por fuera de las
esencias. Desde esta perspectiva el sujeto adviene y deviene como una configuración única e irrepetible
en el intercambio con el ambiente y el entorno social y cultural humano
De generaciones
● Cada generación es portadora de una experiencia histórica, con sus propios recuerdos, sus íconos
culturales, sus marcas colectivas. Se trata de una construcción sociocultural donde la noción de
generación convoca a entramar las edades de la vida con la cultura y la historia.
● La integración sociocultural de las generaciones jóvenes es una adaptación activa, dialéctica al
medio, que permite, a partir del registro de las coordenadas epocales, promover procesos de cambios y
transformaciones que modifican a los propios sujetos.
UNIDAD 5
________________________________________ROJAS, M. STERNBACH, S. (1997) Entre dos
siglos. Una lectura psicoanalítica sobre la posmodernidad Cap. I y IV. Lugar. Buenos Aires
La aproximación psicoanalítica es solo una de las múltiples lecturas de aspectos del complejo universo de
la cultura. La articulación entre subjetividad y cultura puede abrir visibilidad sobre aspectos esenciales de
la conformación subjetiva. Se trata de un sujeto anudado en haces vinculares que lo conforman,
constituido así de la marca de la cultura, cuya intervención define al ser viviente como humano. Esta
extrema y vital dependencia condena a la investidura de algún otro y a un interjuego deseante en el
anhelara la imposible saturación de la falta primordial.
Consideramos un sujeto producto mismo del mundo sociocultural, a la vez transmisor y generador de
cultura. La cultura se inscribe en el sujeto a través de los grupos e instituciones→ el primordial es el grupo
familiar intermediario en el momento constitutivo del psiquismo infantil. Las formas que adoptan los
vínculos son modeladas por la trama simbólico-imaginaria de cada cultura.
La familia funciona como correa de transmisión de ideales y modelos identificatorios así como de valores y
significaciones del mundo sociocultural; y promueve la construcción de formas subjetivas congruentes con
los mismos.
Nos resulta difícil aun dentro de una misma época hablar de ‘‘la’’ familia o de ‘‘una’’ familia , ya que los
modos de funcionamiento, estilos y particularidades son diversos debido a, por ejemplo, zona geográfica
que habita.
El discurso familiar contiene los enunciados identificatorios que ubican al niño en el mundo.
La familia jerarquiza ciertos aspectos de su transmisión, regulando así la oferta que, desde el exterior,
llegará en forma prioritaria al pequeño ser que quiere entretejerse en la trama familiar y sociocultural para
constituirse humano.
Nos referimos a un niño no simplemente en interrelación con la cultura o receptor de su incidencia, sino
constituido y siempre entramado en las redes socioculturales a través de una pertenencia mediada por
grupos e instituciones.
La primaria se trata de una violencia necesaria que la madre como portavoz ejerce en tanto designa los
límites de lo posible y de lo lícito. Y fundante, ligada a la impresión de significaciones en el aparato
psíquico en su constitución.
El absolutismo de creencias y principios lleva implícita además otra manifestación violenta, que tiene que
ver con la definición que se dió párrafos anteriores: la violencia secundaria. Esta representa un exceso
perjudicial e innecesario de la primera, área conflictiva en la que se plantea precisamente el problema del
poder.
Es necesario destronar a los padres y antepasados como los portadores de la verdad absoluta.
La pareja, Hoy
Hoy muchas parejas prefieren la convivencia sin formalización legal, “vivir en pareja”, en lo que hace el
proyecto vital compartido, este lleva hoy a la marca del cortoplacismo propio de la época. Las parejas
actuales, tienden a conservar el vínculo mientras este no interfiera los proyectos individuales, muchas
veces anteriores al mismo. Los proyectos compartidos se subordinan a los objetivos singulares.
Las relaciones sexuales son plenas, frecuentes y satisfactorias, y se las considera un pilar fundamental del
vinculo. Por otro lado, el profundo efecto de la salida de la mujer al mundo productivo extrafamiliar fue
generando en el vínculo de la pareja, una economía compartida, que habilita a la mujer también elegir la
continuidad o discontinuidad de la vida matrimonial.
La relativización del poder masculino en la esfera de lo familiar se confirmó en medidas tales como la
patria potestad compartida, que reconoce nuevos derechos femeninos. La coexistencia de ideales previos
con las nuevas actitudes, parcialmente definidas y avaladas, plantea conflictos, donde cada miembro de la
pareja aporta a la vida conyugal modelos adquiridos durante la crianza.
STERNBACH, S (2016) Adolescencias: entre padres e hijos. En: Sternbach, Tramas, teoría,
clínica y ficciones para un psicoanálisis contemporáneo (105-110). Buenos Aires: Letra
viva
El nexo entre los padres actuales, es que con frecuencia ellos mismos son los desorientados en cuanto al
ejercicio de su función, y los adolescentes que, aún no ha ganando protagonismos e independencia, a
menudo quedan desamparados dado que los adultos han caducado en parte en sus roles de sostén y
referencia.
Nuestros adultos, padres de los actuales adolescentes formaron parte de generaciones que se rebelaron
frente a sus mayores. Ellos, los situados del lado del inconformismo y del cuestionamiento de lo
establecido en aquel entonces, se encuentran hoy día bastante desguarnecidos frente a las irrupciones
adolescentes de sus hijos.
Problemáticas adolescentes
La vida online coexiste con la vida offline, y es a menudo la primera el recurso social por excelencia para
sostener los lazos sin necesidad de desplazamientos ni dilaciones. Las redes sociales otorgan a veces
amparo y referencias identificatorias, al tiempo que acentúan una faceta descrita por diversos autores
como la pérdida gradual del pudor y de la noción de intimidad. En la denominada sociedad del espectáculo
todos somos a la vez actores y espectadores. Y los adolescentes encarnan más que nadie estas nuevas
características de la época.
La gran trampa de lo hipervisible es la ilusión de lo total. La hiperrealidad no solo esconde cualquier atisbo
de otredad. También ilusiona que aquello que se ve es todo lo que hay. El Yo exhibido, es un Yo
superficie, objeto de demanda social y muchas veces despojado de singularidad. A la vez, el cuerpo es un
Yo-envase, cuerpo ideal de la época erigido en uniforme.
Hoy día los adolescentes tienen la posibilidad de encuentros sexuales previamente vedados. La distinción
entre sexo e identidad de genero se encuentra hoy establecida. Los géneros pueden multiplicarse dado
que se entiendan como construcción cultural y no como imperativo biológico.
La adolescencia es una de esas perturbaciones que afectan al sistema familiar, es un proceso en el que
participan todos, ya que se transforma el conjunto de interacciones del grupo.
La adolescencia es una transición ecológica que debe afrontar todo el grupo familiar, y como ocurre en el
resto de las transiciones ecológicas puede llegar a generar estrés cuando se da un desequilibrio entre las
demandas y los recursos disponibles.
El discurso siempre es conflicto, la dimensión ideológica es aquella vertiente discursiva en que este goce,
tan imposible como eficaz, intenta hacerse oír.
Interrogar los discursos sociales en sus condiciones de posibilidad, re-historizarlos, dar cuenta de las
determinaciones de sus enunciados, nos permite situar a la historia como lugar y objeto de experiencia y
dar sentido a enunciados que, de otro modo, estamos condenados a repetir.
★ Dimensión ideológica ⇒ como soporte subjetivo y social, posibilitador de un lazo colectivo que
sería imposible sin las garantías otorgadas por las creencias compartidas, los ideales vigentes o los
momentos de fusión alrededor de los imaginarios colectivos.
En esta época que se postula a sí misma como sin ideales , también estos pueden manifestar su vertiente
dogmática, donde los ideales de este siglo son múltiples y a menudo contradictorios, conforman un
abanico profundamente entremezclado con los previos.
Formas de alienación
Es así que la alienación es una modalidad vincular basada en la identificación y la idealización masiva,
tratándose de una tendencia universal que se manifiesta en distinta medida y da cuenta de ciertas
modalidades vinculares, a la par que ilustra modos de ligazón del sujeto y las instituciones o la cultura en
gral.
La alienación → es un discurso que da cuenta del mundo y sus cuestiones, por lo tanto, excede la
singularidad y es una vertiente en algún grado ineludible del ser humano; el que por tanto es “el que no se
pertenece”.
La paulatina y mayoritaria aceptación de las nuevas pautas de adquisición junto a la incorporación de sus
remozados significados harían el resto del trabajo para que se instituyera la denominada sociedad de
consumo
● SUJETO CONSUMIDOR:
Se intentaba hacer blanco primordialmente sobre los adultos, ya que estos eran los que detentaban el
poder de decisión sobre el uso y destino del dinero. → Esta situación estuvo durante las dos últimas
décadas sujeta a las grandes variaciones que se produjeron en el terreno del marketing de audiencias.
El cambio coloca a los niños y adolescentes en el lugar de blanco referencial del bombardeo publicitario.
Este nuevo estatuto se debe a que; (no son las únicas razones)
● son los que pasan frente al televisor
● por su influencia antes inédita en la decisión familiar sobre qué comprar.
La MORATORIA que se instituyó, a propósito del tiempo de aprendizaje necesario para poder acceder a
los nuevos puestos laborales, hizo surgir un grupo de sujetos que se hallaban a medio camino entre el
mundo de los adultos y el de la niñez, por lo que carecían de una identidad y de una cultura específicos en
la sociedad que los había engendrado.
EL IMAGINARIO ADOLESCENTE
La cultura adolescente culmina su constitución en la década de los años 50, donde el imaginario
adolescente queda encuadrado dentro del mismo contexto que el resto de las producciones culturales
pertenecientes a una sociedad. No tiende a perpetuarse en un determinado formato sino que presenta
fluctuaciones en función de las pautas socioculturales dominantes de cada época.
La inmersión de los jóvenes en la cultura adolescente facilita en cada uno de ellos, la metabolización
singular de las pautas socioculturales del universo adulto a partir de la particular combinatoria entre
aceptación o rechazo que hagan de ellas. → estas diversas combinaciones serán tamizadas por el
imaginario adolescente que cumple con su función transicional de conducir al joven, vía trasbordo, a los
territorios del universo de la cultura adulta.
Gracias a esta función intermediaria del imaginario adolescente, el joven hará el transbordo recubierto por
una envoltura que le permitirá conectarse con aquel complejo universo no del todo conocido. Este
imaginario lo habrá de proteger de un encuentro que podría resultar traumatizante, ya por lo violento que
pudiera resultar este choque sin la imprescindible amortiguación, ya por forzarlo a adoptar una actitud
sobreadaptada.
IDENTIDAD EN VACÍO
La identidad adolescente, por sus características, se adecua a la perfección a las propuestas del modelo
subjetivo de fin de siglo. Se instaura una cosmovisión de características homogeneizantes que apunta a
generar un proceso de adolescentización de la sociedad, con el fin de implementar un modelo hegemónico
de producción de imágenes que permitan la posibilidad de marcar rumbos y/o precipitar influencias,
carentes de ingenuidad en todos los casos.
Factores que caracterizan la dinámica psíquica de toda adolescencia los cuales inducen a la compleja
situación por la cual la contienda juvenil debe establecerse simultáneamente en varios frentes;
● Revolución hormonal que abre el camino a las pulsiones hibernadas durante la latencia obligando a
una nueva vuelta de tuerca de la conflictividad hípica lo cual condiciona a una renovada renuncia a los
objetos de la infancia Pero para diferencia de que está ahora se hará desde otra posición subjetiva ya que
a partir del momento en que ambas partes se encuentran igualadas en su desarrollo genital se torna
posible tener un encuentro sexual
● Duelo por la pérdida de los otrora idealizados padres de la infancia al que aquella renuncia induce
se acompaña por otro el que se circunscribe el abandono del cuerpo infantil este trabajo psíquico se
acoplará a la metabolización de las vivencias de extrañeza por su nueva forma que se conjugan en la
búsqueda de una dimensión dental donde ensamblar las viejas representaciones con las nuevas dando
lugar así a un nuevo contexto yoico
● cuestionamiento de las ideas tradicionales incluyendo la de los familiares como lo social y
representado tan típicamente en la dramática que se establece alrededor de la confrontación generacional
lo cual está ligado a la explosión y reposicionamiento del campo de los ideales
● Problemática identificatoria la cual abarca y engloba a todas las dimensiones anteriores esta
problemática recala en las cuestiones de los modelos, de la imagen y de los posibles lugares a ocupar en
los vínculos que pueblan el mundo adulto
La remodelación identificatoria adolescente es un proceso que permite al sujeto hacer el trasbordo entre
las estaciones de niñez y adultez. Esta transición requiere la provisión de nuevos modelos que permitan
apuntalar los flancos débiles, que rellenen los espacios destinados a cimientos y que sirvan a las futuras
ampliaciones del yo. En este sentido, la oferta de modelos y su manipulación mediática cae en terreno
fértil gracias a la gran necesidad de absorción de aquellos que los jóvenes tienen durante su transición
adolescente.
Será esta urgencia identificatoria la que muchas veces va a impedir discriminar las diferentes calidades de
los materiales que les son ofrecidos para dicha remodelación identificatoria-
Los efectos que se derivan de la instauración de las nuevas pautas socioculturales se suscriben en los
temas que circulan alrededor de la imagen pero también en cuanto a la dimensión temporal
→ La temporalidad que infiltra y problematiza la cuestión adolescente es el futuro ya que se convierte en el
campo de posibilidades donde encontrar y conquistar un lugar en la sociedad de los adultos. Y son los
adultos los que tienen el poder y la prerrogativa de aprobación lo cual condena a los adolescentes a ser
asediados constantemente por la angustia de no asignación mientras dure la transición.
● Si el monto de esta angustia aumenta este tiempo Puede cristalizarse mediante una maniobra
defensiva convirtiendo la transición adolescente en la ilusoria eternidad que permitiría postergar el acceso
a la adultez con las perturbaciones y limitaciones que esta situación traería aparejada.
Los adolescentes y sus familias se vieron involucrados en un vertiginoso clima de alteraciones que afectó
con la misma intensidad tanto a los clásicos esquemas referenciales como a las posibilidades de
metabolización, vía trabajo psíquico de estos cambios. Dichas alteraciones generaron una CRISIS que
profundizó las irreversibles modificaciones que ya se venían produciendo en la fisonomía de la estructura
familiar y en las características de los lugares que la misma cultura ofrece, y donde los miembros de
aquellas podrían insertarse.
El prototipo sano—
Toda época histórica favorece el surgimiento de patologías vinculadas sobreadaptación es decir a la
adecuación acrítica y absoluta a los modelos culturales predominantes. Pueden no ser visualizadas como
tales, ya que responden a lo esperable en esa época y lugar. Cada momento histórico formula un prototipo
sano → conjunto de modalidades subjetivas acorde con los ideales predominantes.
El pragmatismo bajo la cobertura del “final” de las ideologías privilegian la eficiencia y el éxito a toda costa
a la vez que consolida formas masivas de desconocimiento de la legalidad. Así mismo, formas actuales de
violencia cotidiana se ven habilitadas por concepciones que consideran preferencial en los sujetos cierta
dosis de agresividad y competitividad.
En cuanto a las relaciones humanas, las nuevas discursividades pregonan y validan un vínculo a su vez
leve, que implique escasos compromisos y obligaciones. Esto supone una desinvestidura parcial, que da
lugar a lazos distantes en los que el otro se torna fácilmente intercambiable; mercancía incluida en la
lógica misma del consumo.
Lipovetsky → Destaca que el surgimiento del individuo puro, aislado, solo obsesionado por sí mismo, lo
torna más vulnerable, capaz de desfallecer y hundirse en cualquier momento. Por otra parte, el narcisismo
no es solo mortífero, tal como el propio Green ha señalado, al referirse a un narcisismo de vida. Su
dimensión erótica se refleja en el momento actual, en la investidura de la salud y la belleza, así como en la
valoración del placer vital.
El imperativo de juventud conduce también a extremos patológicos, en aquellos casos en que el cuerpo se
ve sometido a torturas constantes a fin de borrar las marcas del transcurso temporal. El prototipo sano de
nuestra época, con frecuencia queda aprisionado en las mallas de este Superyó que ordena el goce,
disfrazado bajo las formas de placer y “libre elección” acordes a las expectativas de la cultura actual. La
sociedad actual tolera y aún promueve, diversos grados y tipos de adicciones no calificadas como
enfermedad, por ejemplo la adicción a la imagen televisiva o a la música sonora e inundante, consumismo
y la ingesta de alcohol en el denominado “bebedor social”, tanto como la toma constante de sedantes,
psicofármacos y anorexígenos.
La cultura actual promueve las tendencias adictivas desde momentos precoces de la vida, al pretender la
saturación permanente de carencia
Las adicciones o la obligatoriedad del consumir
Existe una importante conexión entre la lógica del consumo y el universo de las adicciones. La mística del
consumo promueve la ilusión de plenitud inmutable a pastor de la incorporación, garantiza el mayor de los
goces, estimula la convicción de que adquirir y poseer objetos, otorga plenitud, al saturar ilusoriamente lo
imposible del deseo humano. La adicción representa la posibilidad tanática de escape de sentimientos de
fracaso e impotencia, presentifica la evitación del dolor psíquico propia del mundo de hoy
El adicto plantea así problemas de aislamiento social y afectivo, donde el sujeto se pasiva y el tóxico
adquiere un poder extremo. La sexualidad del toxicómano, ésta también se desjerarquizada, ya que nada
es comparable al flash. El cuerpo se hace presente con intensidad y dolor en el momento de la carencia de
la sustancia tóxica. El yo desplaza sobre la droga la actividad pensante en cuanto acción y el mismo se
coloca en el sitio del que contempla y goza de lo que produce esa actividad. Se incluye a la droga entre las
formas de alienación más extremas en que el hombre actual se halla inmerso.
Al huir del dolor y la elaboración psíquica el drogadicto privilegia el dolor físico y el riesgo de muerte, que
parece conocer y desconocer con simultaneidad.
Es en la actualidad que el término anorexia y junto a él la bulimia nerviosa, se tornan familiares no solo
para los profesionales sino para el conjunto social. Tienden a ponerlos en relación con la ideales de época
que consideran a la belleza ligada a una delgadez a veces extrema, son definiciones culturales que
constituyen en ideales que en ocasiones se absolutizan.
La función del ideal como absoluto, se formula como creencia rígida y homogeneizante, donde los propios
medios proponen discursividades que a veces se tornan violentas. La delgadez extrema impuesta por los
ideales actuales, no se vincula solamente al vigente criterio de belleza sino que, al mismo tiempo, es un
rasgo peculiar de los grupos sociales privilegiados, donde es un valor central que debe ser alcanzado con
rapidez a cualquier precio.
Sin embargo y a pesar de estas consideraciones generalizables en algunos aspectos, sólo las
articulaciones entre la dimensión macro contextual y una historia familiar y subjetiva, podrán dar cuenta de
cada anorexia en particular, ya que la singularidad excede siempre las estadísticas. No se puede hablar de
“la” anorexia sino, en todo caso, de cada anorexia, ya que se trata de una patología que puede revestir
distintas gradaciones y cualidades.
La anorexia plantea la cohesión de un deseo que no llega a articularse en un discurso. Un cuerpo que
rehúsa ingresar en las cadenas significantes, queda fijado en un goce ligado a la pulsión de muerte
El sujeto parece estar “presente pero vacío”, al funcionar en la pseudoadecuacion a las demandas de una
realidad que no puede ser interrogada o puesta en cuestión. El cuerpo sería desde esta perspectiva, la
otra sede de alternativa de la expresión que no ha podido acceder a la palabra (cuerpo como reducto único
de la expresión de lo sofocado).
La promoción social del cuerpo como envase sin interioridad, la valoración de la superficie y de la imagen,
a la vez que la obturación inmediata del deseo a partir de la lógica del consumo, constituyen algunos de
los actuales entrampamientos de la cultura para tendencias sobreadaptativas presentes. Curiosa paradoja
de una época que, paralelamente a la enorme producción de sofisticada tecnología médica, no cesa de
producir un elevadísimo número de enfermos, observable así una cierta tendencia a la sobremedicación.
Para Freud, desde el comienzo mismo, la psicología individual “Es” simultáneamente psicología social.
➔ articulando con la definición de Kaes sobre “vínculo”; Denominó vínculo a la realidad psíquica
específica inconsciente, construida por el encuentro de dos o varios sujetos. Es el movimiento más o
menos estable de las investiduras, representaciones y acciones que asocian dos o más sujetos para la
realización de alguno de sus deseos…
➔ como tambien con la definición de Bleichmar sobre “construcción de subjetividad”; el modo en el
cual cada sociedad define aquellos criterios que hacen a la posibilidad de construcción de sujetos
capaces deser integrados a su cultura de pertenencia
Entonces; la subjetividad teniendo en cuenta el contexto socio epocal que lo atraviesa y constituye
Hablar de vínculos es hablar de ligazón, de unión con otros: Actualmente se han tornado frágiles,
superficiales, poco profundos o “líquidos” considerando los planteos de Bauman.
Los vínculos desde la complejidad emergen en redes de interacción e intercambio, la pantalla y lo digital
supone un nuevo espacio donde disponer subjetividades nuevas, siendo “un nuevo espacio de escritura de
nuestra existencia”, donde lo grupal se amplía a nuevos diseños. Un nuevo espacio donde jugar y disponer
las cosas de la subjetividad, un nuevo espacio de expresión de nuestra existencia.
Se amplía ilimitadamente la posibilidad de conexión, y deberá permitir desatar la conexión ante el primer
cambio de circunstancia, conectar-desconectar-bloquear-desbloquear–permite todo aquello instantáneo
como exige la sociedad actual.
Es tan intensa la satisfacción instantánea como el vencimiento inmediato del objeto consumido.
El sujeto se ve obligado a desarrollar una estrategia de pensamiento que no sea reductiva ni totalizante,
sino reflexiva, un pensamiento complejo
Las pantallas son escenario privilegiado y al mismo tiempo estímulo irresistible para el ejercicio
exploratorio del adolescente, es una puerta que siempre está abierta. Las pantallas cobran dimensión de
espacio, de espejo, de lugar para el ejercicio incesante de construcción narcisista, responden al doble
estatuto del instituido e instituyente respecto a los comportamientos sociales: velocidad, inmediatez,
pasión, hedonismo al instante, control, autonomía, individuación y demás. Se puede pensar así en nuevos
diseños de grupalidad, que hacen a la virtualidad y que implica un nuevo lugar de encuentro.
Este nuevo espacio permite romper con la referencia familiar, encontrando aquí un espacio de mayor
autonomía en relación al ámbito familiar, pudiendo ejercer a partir del espacio virtual, una circulación social
más amplia y frecuente.
Se Los denomina como “Nativos digitales “ ⇒ a quienes hayan nacido en la era digital,
Todos inmersos en el entrelazamiento de los nativos analógicos y digitales. Todos somos nativos.
Entonces, tomando una nueva nominación como “Las familias digitales”, en la que son familias que más
allá de su modo de constitución, están integradas por adultos “inmigrantes digitales” que crían “nativos
digitales”, es la realidad de las familias actuales, exige así un trabajo de metabolización de lo nuevo y
heterogéneo.
Nos encontramos con un desafío entre generaciones, entre lo que están en el lugar del saber instituido, y
los más jóvenes que están construyendo su espacio en la estructura social, entre la figura de autoridad y el
representante de lo nuevo. El adulto “nativo analógico - inmigrante digital” reacciona defensiva o
creativamente, según su capacidad de incluir lo diferente.
Es en este contexto que los vínculos generan cierto grado de desajuste y desencuentro y exigen un trabajo
de metabolización de lo nuevo y heterogéneo para que esos vínculos sean más saludables.
Así el uso de la NTICS, es un provocador de cuestiones presentes en la escena contemporánea, según los
usos y sentidos que adquieren las prácticas en los distintos contextos sociales. La “Exhibición de la
intimidad” en las redes sociales es el sentido de lo visible, en donde se brinda la posibilidad de mostrarse
de exponerse con el plus de poder elegir qué mostrar de sí mismos y que no. Donde la mirada del otro,
tiene valor fundamental, poniéndose en juego la dimensión narcisista de la mirada: ser visto, ser
reconocido y ser aceptado.
En conclusión, se debe ser capaz de adaptar creativamente, con la plasticidad suficiente a nuevas
realidades, realizando la travesía entre viejos y nuevos paradigmas, que nos constituyen y atraviesan. Solo
son trazos de época, y que no se trata entonces, de realizar un juicio sobre la tecnología, ciberespacio o
era digital, sino considerar que la realidad virtual conforma otro nuevo espacio en que el sujeto despliega
su inclusión en lazo social. Hoy los sujetos nos conectamos para sobrevivir a este mundo líquido.
Fusionarse con otros virtualmente y con las tecnologías es parte de la nueva vincularidad.
Con las variaciones debidas a cada quien, los RIESGOS son parte y casi podríamos decir CONDICIÓN
de la adolescencia. Al estar influenciada por lo sociocultural, es necesario remitirnos a cada contexto para
comprenderla y entender cuál es la índole de los riesgos que están en juego.
Pero, también la subjetividad adolescente lleva consigo un empuje que modificará algunas de las
construcciones culturales de los adultos, es decir, la adolescencia no es solo un periodo pasivo de sujeción
a normas sino también un momento de ruptura, de efervescencia, de cuestionamiento y de transformación
que da lugar tanto a situaciones límites y problemáticas como a la creación y la apertura de lo nuevo
Intervenciones
No podemos desconocer que los imaginarios sociales construyen significaciones tanto respecto al período
adolescente en su conjunto como a los distintos aspectos que se juegan en la constitución subjetiva.
Cuerpo,sexualidad,género, salud, enfermedad, son cuestiones que vienen con una carga de sentidos a
veces totalizantes, otras contradictorias que van configurando el estar adolescente en la cultura. El
adolescente necesita ir al encuentro de sus verdades pero, a la vez, haciendo su propio camino. Por lo que
hay que ser cuidadosos con aquellas interpretaciones que, aunque quizá serían capaces de revelarle algo
importante, lo detengan en el trayecto de hacerlo por sí mismo.
Volviendo a la contextual
Teniendo en cuenta las variaciones surgidas por el contexto cultural actual, se observa que producen
cambios dentro de la subjetividad adolescente. En la vida cotidiana del adolescente, los procesos de
subjetivación ponen en crisis la hegemonía de los procesos psíquicos-culturales sostenidos por las
instituciones de la modernidad.
El ser con otros es condición de existencia psíquica, lo que nos lleva a distinguir si los otros configuran un
grupo de afiliación donde podemos reconocer nuestras pertenencias y lealtades, o son una multitud que
nos propone una convivencia anónima
DONZINO, G; MORICI, S Cap. 17 Emmanuelle Caule Anorexia.
Esta negación del cuerpo no se detiene en la percepción visual; alcanza también, las percepciones
interoceptivas y propioceptivas (no sienten hambre ni fatiga), ponen a prueba un cuerpo que tiende a no
responder más al registro del dolor (o hacerlo de manera más atenuada) y logran incluso reaccionar,
inversamente, por un placer inducido. Se puede hablar así de un orgasmo del hambre.
Las anoréxicas poseen una resistencia particular a las enfermedades somáticas diversas, mientras que el
debilitamiento en el que se encuentran permitiria temer una gran vulnerabilidad, como si el cuerpo en su
propio metabolismo desafiara la lógica e ignorara la delgadez.
El silencio del cuerpo es la puesta en suspenso de la pubertad con la detención del desarrollo y la
desaparición (o no aparición) de los caracteres sexuales secundarios, lo que da lugar a una apariencia
asexuiada y anacrónica (cuerpo de niña). A esto se agrega la interrupción de las reglas (que puede
persistir cuando vuelve a un peso normal).
Esta sintomatología plantea el tema de la articulación soma/psiquis: el cuerpo parece retomar el callejón
del desarrollo (no crecer/no engordar), el callejón del proceso de identificación femenina (no hay desarrollo
de los signos sexuales secundarios), la extrema amenaza de la pasividad (que se traduce por el insomnio
y la hiperactividad) y el abandono pulsional (por la anestesia de los circuitos del dolor y del placer). El
cuerpo muestra con tanta evidencia y violencia lo que la psiquis no puede sentir ni pensar. Esto constituye
la particularidad del síntoma y del abordaje terapéutico. La anoréxica exhibe un dolor que no percibe, así
exhibe estar en un callejón para transformarse en adulta y mujer, que no puede elaborar.
El vacío de las palabras
La negación del anoréxica apunta también a la realidad psíquica, negación y rechazo se conjugan,
reafirmando que “está todo bien” y que ”no hay nada de qué preocuparse”. Formulaciones que hacen
cortocircuito con todo cuestionamiento subjetivo y toda posibilidad de historización.
Se habla en vacío: el de las palabras que no se relacionan con la realidad del cuerpo o que, radicalmente,
no salen. Ni una palabra, acerca del sufrimiento psíquico, el sufrimiento actual ni los sufrimientos pasados.
Un vacío narrativo tanto de la paciente como de los padres. Hay una anamnesis de estas pacientes, de
estas ‘‘niñas perfectas’’ (según los padres) que nunca manifestaron actitudes de oposición.
Por eso se habla de un cuidado para las anoréxicas restrictivas que implica una doble reanimación física y
psíquica. Un tratamiento terapéutico que articule ambas dimensiones.
“Huecos” analógicos
Una analogía entre este “hueco”, este vacío narrativo evocado en la historia subjetiva de las anoréxicas, y
el “hueco” del síntoma en sí mismo, a saber, esta forma de ahuecar el cuerpo mediante el adelgazamiento.