GRUPO# 2
TEMA: LIBRO DIARIO
NOMBRES DE INTEGRANTES:
ANDY PACHECO WONG
ANGELICA RODRIGUEZ OLMEDO
GUADALUPE BRAVO VALENCIA
MICHAEL ZAMBRANO
PAOLA ZAMBRANO
VALERIA ARTEAGA
ANTONELLA ZAMBRANO
SEMESTRE:
PRIMER SEMESTRE
CARRERA:
AUDITORIA Y CONTROL DE GESTION
MATERIA:
FUNDAMENTOS DE CONTABILIDAD
DOCENTE:
ING. RICHARD ANCHUNDIA
LIBRO DIARIO
El libro diario es una parte integral de la contabilidad de una empresa. Actúa como una especie
de diario financiero, al proporcionar una crónica detallada y en tiempo real de las actividades
económicas de la empresa.
¿Para qué sirve el libro diario?
El propósito principal es mantener un registro histórico completo y detallado de todas las
transacciones financieras que ocurren en una empresa. Este registro proporciona una visión
clara y precisa de todas las actividades comerciales, facilitando el seguimiento y el control de
las operaciones financieras, sirve como base para la preparación de otros informes financieros y
documentos contables.
¿Cuál es la estructura del libro diario?
La estructura del libro diario es fundamental para entender cómo funciona y cómo puede
proporcionar una imagen clara y precisa de las transacciones financieras de una empresa.
Aunque puede variar dependiendo de las normativas de cada país, a continuación, describiremos
la estructura básica comúnmente aceptada:
• Fecha de la transacción: cada entrada comienza con la fecha en que se realizó la
transacción. Esto permite un seguimiento cronológico de las operaciones de la empresa
y facilita la identificación de patrones o anomalías en las actividades financieras.
• Código de la cuenta: el código de la cuenta se refiere al número asignado a cada cuenta
en el sistema contable de la empresa. Este código permite identificar fácilmente la
cuenta afectada por la transacción.
• Nombre de la cuenta: junto al código, se debe especificar el nombre de la cuenta que
está siendo debitada o acreditada. Algunos ejemplos comunes de nombres de cuentas
podrían ser “Caja”, “Bancos”, “Inventario”, “Cuentas por Cobrar”, “Cuentas por
Pagar”, entre otros.
• Debe: la columna “Debe” o “Débito” se utiliza para anotar los aumentos en las cuentas
de activos o gastos, o las disminuciones en las cuentas de pasivos, ingresos o capital.
• Haber: la columna “Haber” o “Crédito” se utiliza para anotar las disminuciones en las
cuentas de activos o gastos, o los aumentos en las cuentas de pasivos, ingresos o capital.
• Descripción de la Transacción: cada entrada en el libro diario debe ir acompañada de
una breve descripción de la transacción. Esta descripción debería proporcionar
suficiente información para entender la naturaleza de la transacción sin tener que
referirse a otros documentos.
¿Cómo hacer un libro diario?
1. Para hacer un libro diario, debes seguir estos pasos:
2. Registra la fecha de la transacción.
3. Escribe una descripción breve y clara de la transacción.
4. Indica las cuentas afectadas por la transacción y si estas son debitadas o acreditadas.
5. Anota las cantidades correspondientes a cada cuenta, tanto en el debe como en el haber.
¿Qué formato debe tener el libro diario?
Aunque, tradicionalmente, el libro diario se ha presentado en formato físico, impreso y
encuadernado, el actual estado de la tecnología en cuanto a soluciones de contabilidad
online ha facilitado la evolución al entorno digital.
En la actualidad, el propio Registro Mercantil, en su sección de “Legalización de
libros”, facilita su presentación telemática, siendo esta la mejor forma de presentar el
libro diario. Para ello, es necesario descargar el programa “Legalia” y “RLegalia” para
firmarlo.
¿Cuánto tiempo debe conservarse el libro diario?
El tiempo de conservación del libro diario puede variar dependiendo de la legislación de cada
país. No obstante, en España, y según la Ley General Tributaria, los documentos justificantes de
ingresos y gastos, contratos, recibos, extractos de bancos, albaranes, así como la contabilidad en
sus libros diario y balances, deben guardarse 4 años.
No obstante, aunque esa es la regla general, existe otra normativa que extienden este plazo. El
Código de Comercio, por ejemplo, extiende la obligación hasta los seis años, y la Ley Orgánica
7/2012, de 27 de Diciembre, que modificó el Código Penal en materia de lucha contra el fraude
fiscal, eleva ese plazo hasta los 10 años.
Es decir, si no quieres tener problemas legales, lo mejor es que conserves tus libros diarios
durante un plazo de, al menos, una década.