1. Derecho Civil.
a) Origen y evolución: En Roma, de acuerdo con el carácter de la raza y de la
cultura el derecho positivo asumió una forma muy clara y concreta, y tomó
el nombre de derecho civil (jus civile), es decir, derecho de la ciudad
(civitas), o mejor dicho, de los ciudadanos (civiles). Esto equivalía a lo que
ahora llamaríamos derecho nacional, pues el concepto de ciudad
correspondía allí al de nación y Estado. El derecho civil (jus civile), por su
carácter práctico y coercitivo se oponía al derecho de gentes (jus gentium)
y al derecho natural (jus naturale). Comprendía, no solamente lo que hoy
apellidamos derecho civil, sino también el público, el penal, el mercantil,
etc., o sea, todo el conjunto del derecho positivo. Los romanos distinguieron
dos categorías en el derecho civil: el público (publicum) y el privado
(privatum), pero esto no motivó la formación de dos ramas diferentes, tanto
público como privado, el derecho civil era todo uno. En la Edad Media, la
expresión jus civile ya no significó el derecho de una ciudad, de un pueblo,
sino que significó, nada más y estrictamente, derecho romano o, mejor
dicho, el derecho común de cada pueblo (contemplándose siempre lo
público y lo privado). En la Edad Moderna, el derecho civil dejó de
comprender lo público y lo privado, en sentido unitario, separándose
paulatinamente, las ramas que en fechas más o menos recientes
constituyeron el derecho público, hasta quedar el derecho civil como
derecho esencialmente privado.
b) Definición y ubicación: El derecho civil es el conjunto de normas e
instituciones destinadas a la protección y defensa de la persona, de la
familia y de la propiedad, de las cosas o bienes, y de los fines que son
propios de éstas, así como del régimen de las sucesiones y de las
obligaciones y contratos, además de cierto número de nociones generales y
comunes a todas esas instituciones especiales. Consta de las siguientes
grandes ramas: 1) Derecho de la persona: capacidad, estados civiles,
derechos de la personalidad, nacimiento, muerte y domicilio, entre otras
materias. 2) Derecho de familia: matrimonio, unión de hecho, parentesco,
filiación, adopción, patria potestad, alimentos entre parientes, tutela,
patrimonio familiar, Registro Civil. 3) Derechos reales: bienes, propiedad,
posesión, usucapión, usufructo, uso, habitación, servidumbres, hipoteca,
prenda, Registro de la Propiedad. 4) Derecho de sucesiones: testamento,
herencia, legados, sucesión intestada. 5) Derecho de obligaciones y
contratos: teoría general de las obligaciones y de los contratos, contratos
en particular (promesa, opción, mandato, sociedad civil, compraventa,
permuta, donación entre vivos, arrendamiento, mutuo, comodato,
depósito, obra o empresa, servicios profesionales, fianza, renta vitalicia,
loterías y rifas, apuestas y juegos, transacción, compromiso). Por
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consiguiente, al derecho civil lo podemos ubicar dentro la sistemática
jurídica como perteneciente al Derecho Privado.
c) Códigos Civiles de 1877, 1933 y 1963: El derecho civil de Guatemala se ha
inspirado fundamentalmente en las ideas del plan romano - francés,
contenidas en su mayoría en el Código de Napoleón (24-03-1804), con
determinadas variantes. El Código Civil de 1877 estaba dividido así: Libro I
(De las personas), que se quiso sustituir el 30-06-1926 mediante el decreto
número 921, lo cual no ocurrió; Libro II (De las cosas, del modo de adquirirlas
y de los derechos que las personas tienen sobre ellas); y, Libro III (De las
obligaciones y contratos). El Código Civil de 1933 estaba dividido así: Libro
I (Personas); Libro II (Los bienes); Libro III (Modos de adquirir la propiedad);
y, Libro IV (De las obligaciones y contratos), que no era más que el Libro III
del Código de 1877 que quedó íntegramente vigente. El Código Civil de 1963,
que actualmente nos rige, está dividido así: Libro I (De las personas y de la
familia); Libro II (De los bienes, de la propiedad y demás derechos reales);
Libro III (De la sucesión hereditaria); Libro IV (Del Registro de la Propiedad);
y, Libro V (Del derecho de obligaciones –de las obligaciones en general y de
los contratos en particular–).
2. Persona.
a) Definición: Se dice que la palabra persona (latín: per = mucho, y sono =
sonar) originalmente significaba máscara, representación, investidura,
relacionada siempre con las representaciones teatrales. La mayoría de
autores coinciden en atribuirle origen romano. En suma, persona es el
reconocimiento que las normas jurídicas hacen del ser humano o de los
entes resultantes de su asociación, otorgándoles capacidad para el goce y
ejercicio de sus derechos y obligaciones.
b) Clasificación: Desde el punto de vista jurídico existen dos clases de
personas: 1) La persona jurídica individual (natural o física); y, 2) La persona
jurídica colectiva (sociales, morales, colectivas o abstractas). La primera
consiste en el conjunto de deberes jurídicos y de derechos subjetivos
atribuidos o imputados a un determinado sujeto humano. La segunda la
veremos más adelante (punto 9 del presente trabajo).
3. Personalidad.
a) Definición: Es la investidura jurídica que surge por el nacimiento de una
persona, o aun antes (ciertos efectos de la concepción), y otorgada por el
derecho objetivo, al darse los requisitos para su existencia como tal.
b) Teorías para determinar cuándo principia la personalidad: 1) Teoría de la
concepción: que se basa en el principio de que la personalidad se inicia
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desde el momento de la concepción, es decir, desde el momento en que se
da existencia a un nuevo ser humano por medio de la fecundación. 2) Teoría
del nacimiento: que expone que en el momento en que la criatura nace, es
el momento en que principia la personalidad (esta teoría estaba consagrada
en el artículo 1° del Proyecto de Código Civil presentado por el Lic. Federico
Ojeda Salazar). 3) Teoría de la viabilidad: agrega esta teoría, al hecho físico
del nacimiento, el requisito de que el nacido tenga condiciones de
viabilidad, de que sea viable, es decir, que haya nacido con aptitud
fisiológica para seguir viviendo fuera del vientre materno, por sí solo. 4)
Teoría ecléctica: que trata de conjugar las teorías anteriores. En su
expresión más generalizada, fija el inicio de la personalidad en el momento
del nacimiento, reconociendo, desde la concepción, derecho al ser aún no
nacido, bajo la condición de que nazca vivo. Otra tendencia, dicho con
distintas palabras, otra modalidad de esta teoría exige, además del
nacimiento, las condiciones de viabilidad, que el ser sea viable, apto para
seguir viviendo.
c) Teoría que adopta nuestro Código Civil: El artículo 1° del Código Civil
expone que: “La personalidad civil comienza con el nacimiento y termina
con la muerte; sin embargo, al que está por nacer se le considera nacido
para todo lo que le favorece, siempre que nazca en condiciones de
viabilidad”. Podría decirse que nuestro código acepta una teoría ecléctica,
puesto que expone la teoría del nacimiento al decir que la “personalidad...
comienza con el nacimiento”; a su vez, la de la concepción al señalar que
“al que está por nacer se le considera nacido para todo lo que le favorece”;
y, por último, la de la viabilidad el resaltar que al ser que está por nacer y
le favorece un derecho será investido con personalidad jurídica siempre y
cuando “nazca en condiciones de viabilidad”. Es menester hacer notar que
la redacción en el Proyecto era mucho más clara y acertada al aceptar la
teoría del nacimiento, que en la actualidad tiende a predominar.
d) Conacencia: La ley parte del supuesto general de que nazca un solo ser
humano, varón o mujer, después del proceso de la gestación. Empero, en
realidad no es nada raro que nazcan dos o más personas de un mismo parto
(doble o múltiple), y tengan vida propia cada una, lo cual sucede aun en el
caso del nacimiento de siameses. En especial para efectos hereditarios, es
importante determinar si existe o no, legalmente, procedencia en cada uno
de esos nacimientos. Sin embargo, como bien lo apunta el Lic. Ojeda
Salazar, “desaparecida la institución del mayorazgo en las legislaciones
contemporáneas, carece de mayor importancia determinar la prioridad del
nacimiento, pues no se reconocen derechos superiores ni privilegios al hijo
mayor o primogénito; todos gozan de los mismos derechos”. Es por ello que
nuestro Código Civil, en su artículo 2°, expone que: “Si dos o más nacen de
un mismo parto, se consideran iguales en los derechos civiles que dependen
de la edad”.
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e) Comorencia: Así como el nacimiento ocurrido en un mismo parto puede ser
de dos o más personas (conacencia), puede ocurrir, por hecho accidental o
premeditadamente provocado que dos o más personas fallezcan en y por
causa del mismo (comorencia). Así, pues, nuestro Código Civil, artículo 3°,
establece que: “Si dos o más personas hubiesen fallecido de modo que no
se pueda probar cuál de ellas murió primero, se presume que fallecieron
todas al mismo tiempo, sin que se pueda alegar transmisión alguna de
derechos entre ellas”.
f) Regulación legal: Todo lo relativo a la personalidad civil o jurídica está
regulado en los artículos 1°, 2°, 3°, 399 y 400 del Código Civil vigente,
contenido en el Decreto – Ley Número 106 del Jefe del Gobierno de la
República.
4. Capacidad e incapacidad civil de las personas individuales.
Capacidad
a) Definición: Es la aptitud para ser titular de facultades y deberes.
b) Clasificación: La capacidad jurídica puede ser de dos clases: 1) Capacidad
de goce o de derecho: es la facultad que las normas jurídicas reconocen a
la persona jurídica individual para poder adquirir deberes y derechos.
Capacidad que vista aisladamente constituye una parte de la capacidad
total, ya que está limitada al goce y no al ejercicio directo. La capacidad
de goce se adquiere desde el momento de la concepción del nuevo ser y se
mantiene, generalmente, como única hasta que se cumpla la mayoría de
edad (véase el artículo 8° del Código Civil). 2) Capacidad de ejercicio, de
hecho o de obrar: es el reconocimiento legal para el ejercicio directo de los
deberes y facultades, que generalmente se adquiere con la mayoría de
edad, la cual es común obtenerla entre los 18 y 21 años –para nuestra
legislación es a los 18 años– (véase el artículo citado anteriormente).
c) Causas modificativas de la capacidad: Son circunstancias determinantes de
la capacidad: el sexo (ahora, por la evolución de las instituciones jurídicas,
sin mayor relevancia, salvo los casos de capacidades relativas, en que a la
mujer se le habilita a más temprana edad para contraer matrimonio, por
ejemplo); la edad (que es determinante para fijar la mayoría de edad y
autorizar a los menores para la celebración de ciertos actos); la
nacionalidad (también ahora sin mayor importancia para los efectos civiles,
a no ser en ciertos casos de excepción: los extranjeros no pueden ser
propietarios o poseedores de los bienes inmuebles a que se refiere el
artículo 123 de la Constitución Política de la República de Guatemala,
obligada publicidad del matrimonio que desean contraer en el
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país según el artículo 96 del Código Civil); el domicilio (uno de cuyos efectos
principales es el de precisar el lugar o lugares en que se han de cumplir las
obligaciones); el parentesco (que generalmente da lugar a ciertas
prohibiciones: marido y mujer no pueden celebrar contratos de
compraventa entre sí, o determina el orden de la prestación de alimentos o
de la sucesión intestada, por ejemplo); y, enfermedades físicas y mentales
(estas últimas, en especial, pueden tener relevancia cuando alcanzan a
constituir causa de incapacitación).
Incapacidad
a) Definición: Es el defecto o falta total de capacidad, de aptitud legal para
ejercer derechos y contraer obligaciones.
b) Clasificación: Al igual que la capacidad, la incapacidad puede ser: 1)
Incapacidad de goce: que no es más que la prohibición legal o la ineptitud
personal que priva de poder ser titular de determinado derecho. Así, la
indignidad constituye incapacidad para gozar de la sucesión. 2) Incapacidad
de ejercicio: es la imposibilidad jurídica de ejercer directamente el derecho
del cual se es titular, que requiere para su efectividad un representante
legal o la asistencia de determinada persona.
c) Declaración judicial del estado de interdicción: Es el estado de una persona
a quien judicialmente se ha declarado incapaz, privándola de ciertos
derechos, bien por razón de enfermedad mental, congénita o adquirida, que
la despoja de discernimiento o por abuso de bebidas alcohólicas o de
estupefacientes, si la persona se expone ella misma o expone a su familia a
graves perjuicios económicos. Esta declaración se tramita a través del
proceso judicial especial, en jurisdicción voluntaria, denominado
“declaratoria de incapacidad”, de conformidad con lo establecido en los
artículos 406 al 410 del Código Procesal Civil y Mercantil.
d) Regulación legal: Todo lo relativo a la capacidad o a la incapacidad se
encuentra regulado en los artículos 8° al 14, 81, 94, 218, 259, 303 y 1619
del Código Civil; 150 del Código de Trabajo; y, 143, 406 al 410 del Código
Procesal Civil y Mercantil.
5. Estado civil.
a) Definición: Es la situación en que se encuentra la persona, dentro de la
sociedad, en relación con los diferentes derechos o facultades y
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obligaciones o deberes que le atañen. Toda persona jurídica individual tiene
un estado civil, comprendiendo como tal a la relación que guarda ésta con
la familia (soltero, casado, padre, hijo, abuelo, etc.), con el Estado
(nacional o extranjero) y consigo misma (capaz o incapaz).
b) Características: 1) Significado personal: incluso cuando se deriva de
instituciones con propios principios (por ejemplo: matrimonio, filiación,
nacionalidad), pues afecta a la capacidad de obrar. Cada persona ha de ser
encajada en alguna de las casillas que contienen los distintos tipos de
estado, para saber el trato jurídico que le corresponde. 2) Su regulación se
considera de orden público: se hace mediante disposiciones imperativas,
que excluyen fundamentalmente la autonomía de la voluntad. 3) Ha de
tener eficacia general: la que se procura ordenando y facilitando la
inscripción de todos los hechos concernientes al estado civil de las personas
y haciendo posible su conocimiento a cualquier interesado.
c) Medios de comprobación: De conformidad con lo regulado en el primer
párrafo del artículo 371 del Código Civil las “certificaciones de las actas del
Registro Civil prueban el estado civil de las personas”.
d) Posesión notoria de estado: La posesión de estado no es más que el conjunto
de circunstancias de hecho que poseen valor de derecho en relación con el
estado civil de las personas. Así, pues, nuestro Código Civil, artículo 223,
establece que: “Para que haya posesión notoria de estado se requiere que
el presunto hijo haya sido tratado como tal por sus padres o los familiares
de éstos y que, además, concurra cualquiera de las circunstancias
siguientes: 1° Que hayan proveído a su subsistencia y educación; 2° Que el
hijo haya usado, constante y públicamente, el apellido del padre; y, 3° Que
el hijo haya sido presentado como tal en las relaciones sociales de la
familia”.
e) Acciones del estado civil: La expresión acciones de estado debería, en
realidad, referirse a la facultad de toda persona para exigir el
reconocimiento de cualesquiera de los estados que conforme a la ley pueda
tener (por ejemplo: estado de nacionalidad, estado de libertad). No
obstante, se acepta en el derecho civil restringiéndola a ciertos aspectos
del estado de familia, denominándolas generalmente acciones del estado
civil. En ese orden de ideas, la acción de estado no es más que la acción
procesal típica del derecho de las personas y de familia y que sirve para
dilucidar el estado de las personas. Las acciones del estado civil son las que
tienen por objeto las cuestiones relativas al nacimiento, defunción,
matrimonio o nulidad de éste, unión de hecho, filiación, reconocimiento de
preñez, tutela, adopción, divorcio y separación, patrimonio familiar y
ausencia; en segundo lugar para modificar, rectificar o anular los actos del
Registro Civil; y, en tercero para garantizar, impedir o restituir en el goce
a los poseedores de un estado.
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6. Identificación de la persona:
a) El nombre: La identificación de la persona (aparte de los rasgos naturales
que la caracterizan), se obtiene mediante el nombre, que es el medio de
individualizarla en las relaciones familiares y sociales, así como en las
jurídicas. En ese orden de ideas, el artículo 4° del Código Civil, reformado
por el artículo 1 del Decreto Número 38-95 del Congreso de la República, en
la parte conducente de su primer párrafo expresa que: “La persona
individual se identifica con el nombre con que se inscriba su nacimiento en
el Registro Civil,...”. Sin embargo, es menester aclarar que el nombre, por
sí solo, no cumple su objeto fundamental: identificar, sin lugar a dudas, a
la persona, dado, por ejemplo, que pueden existir varias personas con los
mismos nombres propios y apellidos (homónimos). Es por ello que se han
ideado sistemas complementarios de identificación, utilizándose, aislada o
conjuntamente, huellas digitales y fotografías, y en algunas oportunidades,
números. En Guatemala, la cédula de vecindad y el pasaporte son
documentos que la ley acepta como medios para identificar a una persona,
y se ha generalizado la práctica de aceptar con ese objeto la licencia de
conducir. La ley también permite como sistema complementario de
identificación de una persona, dos testigos conocidos por el notario y, por
ende, de la persona que interviene en el instrumento público (véase el
artículo 29, numeral 9, del Código de Notariado; así como la Ley de Cédula
de Vecindad y su reglamento).
b) Origen y definición: En épocas remotas, el nombre constaba de una sola
palabra (por ejemplo: Noé, Abraham, Ciro, Nabucodonosor), y no era
transmisible ni significaba nexo familiar alguno. Los romanos idearon y
regularon un sistema completo (quizá el más completo) del nombre, que
consistía en integrarlo de la siguiente manera: prenombre (nombre propio
o de pila), nombre (especie de apellido común) y conombre (segundo
nombre), utilizado por la escasez de prenombres masculinos.
Posteriormente, al desaparecer el imperio romano, volvió a utilizarse el
sistema de un solo nombre. En la época moderna, el nombre propio y los
apellidos constituyen la esencia de cada sistema. Los nombres propios
(Juan, María, José, Inés, por ejemplo) surgieron como denominaciones
aisladas. Los apellidos, en cambio, surgieron como derivaciones de nombres
propios (Rodríguez, de Rodrigo; López, de Lope), por referencia a ciudades
o regiones (Madrid, Valencia, Galicia), a colores (Blanco, Moreno), a
minerales (Mármol), a plantas (Olivares, Olmo), a características personales
(Calvo, Izquierdo, Lerdo) o por otra clase de referencias (Cuevas, Bosque,
Peña, León), sin que sean escasos los apellidos de cuya derivación se
desconoce el origen. Ahora bien, diremos que nombre, en sentido amplio,
engloba el nombre propio y los apellidos, está constituido por el conjunto
de palabras con las que, en el plano jurídico y con carácter oficial, se
identifica y designa a cada persona. En
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sentido estricto —conocido también como nombre propio— individualiza a la
persona, distinguiéndola en su caso de los restantes hijos de los mismos
padres. El nombre de la persona es el que se otorgue al nacido, el que se
imponga en el momento de la inscripción de nacimiento. La elección se deja
al libre arbitrio de las personas con potestad para imponerlo, siempre que
no dificulte la identificación de la persona. De modo excepcional, se puede
instar el cambio de nombre propio, requiriéndose para ello una causa
justificada y que no provoque perjuicio a terceros. Así, pues, el Código Civil
en su artículo 4°, reformado por el artículo 1 del Decreto Número 38-95 del
Congreso de la República, nos explica que el nombre “se compone del
nombre propio y del apellido de sus padres casado o del de sus padres no
casados que lo hubieren reconocido. Los hijos de madre soltera serán
inscritos con los apellidos de ésta. Los hijos de padres desconocidos serán
inscritos con el nombre que les dé la persona o institución que los inscriba”.
Lo interesante de la reforma es que, erradicando todo tipo de discriminación
y en concordancia con el principio constitucional de igualdad, ahora permite
a la madre soltera inscribir a su hijo menor de edad con sus dos apellidos,
evitando así lo molesto que resulta decir la famosa frase “de único
apellido”.
c) El sobrenombre y seudónimo: El sobrenombre, alias o apodo, se caracteriza,
a diferencia del seudónimo como veremos más adelante, en que por regla
general es impuesto a determinada persona por otra u otras, en expresión
que se generaliza, casi siempre con el objeto de poner de manifiesto una
característica personal o cierta actividad a la cual se dedica quien recibe
el sobrenombre (por ejemplo: el manco, el cojo, el chato). Por su parte, el
seudónimo (etimológicamente, falso nombre) es una autodenominación
distinta del nombre verdadero, del nombre legal; es un nombre especial
creado y popularizado por impulso propio. No siempre consiste el seudónimo
en uno o varios nombre y apellidos; puede consistir en simples iniciales o en
designación especial que viene a ser en realidad un sobrenombre
autoimpuesto. Generalmente, el seudónimo es utilizado por los hombres de
letras y los artistas, y en menor grado por deportistas y políticos (por
ejemplo: Salomé Jil cuyo verdadero nombre era José Milla y Vidaurre, o
Charlie Sheen cuyo verdadero nombre es Carlos Irwin Estévez).
d) Escuelas que explican la naturaleza jurídica del nombre: 1) Institución de
policía civil: es el criterio de Planiol, quien pone énfasis en la obligatoriedad
del nombre. Esta designación oficial es una medida que se toma tanto en
interés de la persona como en interés de la sociedad a que pertenece. La
ley lo establece, más que en interés de la persona, en interés general, y es
para ella una institución de policía, la forma obligatoria de la designación
de las personas. Por supuesto, la palabra policía ha de entenderse, no en el
sentido corriente, sino como poder que tiene el Estado para utilizar medios
que le permitan un adecuado control
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del estado civil de las personas que nacen en su territorio, y en ciertos casos
fuera de él. 2) Derecho de propiedad: en virtud que el nombre pertenece a
la persona a quien se le ha asignado (nombre propio) o por la ley le
corresponde (apellido); no obstante que otra u otras tengan el mismo
nombre, que también les pertenece, es lógico que sea considerado como un
derecho de propiedad, exclusivo e inviolable. Las expresiones mi nombre,
su nombre, parecen afianzar esta opinión. 3) Atributo de la persona: así es
considerado por quienes opinan que la persona no es un concepto creado
por el derecho, sino preexistente a éste, que no hace más que admitirlo, y
reconocer sus cualidades características. 4) Derecho de familia: esta opinión
adhiere el nombre a la familia que lo usa, no importando, o, dicho en otra
forma, sin tener relevancia la repetición del mismo en otra u otras familias,
porque la filiación es determinante para su uso exclusivo, por lo cual viene
a ser el signo interior distintivo del elemento del estado de las personas que
resulta de la filiación.
e) Características: 1) Oponible erga omnes: su oponibilidad contra todos, o,
en otras palabras, ser exclusivo de la persona que lo usa para identificarse
(sin perjuicio, como antes quedó expuesto, de la posibilidad de homónimos,
que a su vez pueden ejercitar el mismo derecho en lo que a ellos concierne).
2) No tiene estimación pecuniaria: es decir, su inestimabilidad en dinero. 3)
Expresa una relación familiar: aunque excepcionalmente puede no suceder
así, como en el caso de cambio de nombre y de los expósitos a quienes se
les da un apellido distinto al que les corresponde. 4) Su obligatoriedad: si
no determinante en cuanto al uso del mismo, dados los casos de uso público
de nombre distinto al inscrito en el registro, sí en lo concerniente a la
obligación de registrar el nombre asignado. 5) Su inmutabilidad: en cuanto
a su objeto. 6) Imprescriptible: es decir, que no se puede prescribir. 7)
Intransmisible: por acto entre vivos, ha de entenderse.
f) Cambio de nombre e identificación de persona: Expresa nuestro Código Civil
en su artículo 6° que: “Las personas no pueden cambiar sus nombres sino
con autorización judicial. La persona a quien perjudique un cambio de
nombre, puede oponerse a la pretensión del solicitante en la forma que
dispone el Código Procesal Civil y Mercantil”. Para el trámite del cambio de
nombre deberá seguirse en jurisdicción voluntaria judicial o notarial (véanse
los artículos 401 al 405, 438 y 439 del Código Procesal Civil y Mercantil; y, 1
al 7, 18 al 20 de la Ley Reguladora de la Tramitación Notarial de Asuntos de
Jurisdicción Voluntaria); sin embargo, si el trámite se hace en la vía judicial
la solicitud se deberá presentar ante un Juez de Primera Instancia del Ramo
Civil, de conformidad con el artículo 24 del CPCYM. Ahora bien, sigue
expresado el Código Civil, artículo 5°, modificado por el artículo 1° del
Decreto-Ley Número 72-84, que: “El que constante y públicamente use
nombre propio o apellido distinto del que consta en su partida de
nacimiento, o use incompleto su nombre, u omita
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alguno de los apellidos que le corresponden, puede establecer su
identificación por medio de declaración jurada hecha en escritura pública,
por la misma persona si fuere mayor de edad o por sus padres que
ejercieren la patria potestad. También podrá hacerse por cualquiera que
tenga interés en la identificación conforme el procedimiento establecido
por el Código Procesal Civil y Mercantil”. La norma transcrita es clara, ya
que si la identificación es realizada por la misma persona o sus
representantes legales –si fuere menor de edad–, ésta deberá constar
mediante declaración jurada hecha escritura pública ante notario hábil;
empero, si la identificación es hecha por cualquier persona que tenga
interés en la misma, ésta se hará a través del proceso especial de
jurisdicción voluntaria, ya sea en la vía judicial o en la vía notarial (véanse
los artículos 24, 401 al 405, 440 al 442 del CPCYM). El primer caso se conoce
en la práctica como Identificación de la propia persona o, simplemente,
Identificación de persona, y el segundo caso se conoce también en la
práctica como Identificación de un tercero o, llanamente, Identificación de
tercero.
g) Regulación legal: Todo lo relativo a la identificación de la persona está
regulado por los artículos 4° al 6°, y 404 del Código Civil; 24, 401 al 405,
438 al 442 del CPCYM; y, 1 al 7, 18 al 20 de la Ley Reguladora de la
Tramitación Notarial de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria.
7. El domicilio.
a) Definición: El Código Civil (artículo 32) establece que el domicilio “se
constituye voluntariamente por la residencia en un lugar con ánimo de
permanecer en él”. Más sencillamente diremos que el domicilio es la
circunscripción departamental en la cual radica la persona jurídica
individual, para determinar a qué autoridades judiciales y administrativas
está sometida.
b) Elementos: 1) Elemento de carácter espacial: o sea la residencia de una
persona en un lugar determinado. 2) Elemento de carácter temporal: que
consiste en la habitualidad de ese residir. 3) Elemento de carácter
intencional: la intención de permanecer, que se descubre generalmente a
través del anterior, pero que tiene autonomía y puede acreditarse por otros
medios.
c) Clasificación: 1) Voluntario o real: cuando la persona fija determinado
domicilio o renuncia al legal, para el cumplimiento de algunas obligaciones.
2) Legal, necesario o derivado: dispuesto por la ley. 3) Especial, de elección,
electivo o contractual: es el que las personas, en sus contratos, pueden
designar para el cumplimiento de las obligaciones que éstos originen. 4)
Judicial: el que se establece por autoridad judicial.
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d) Diferencia entre domicilio, residencia y vecindad: Como dijimos al principio
el domicilio lo constituye la circunscripción departamental en la cual una
persona reside; por su parte la residencia (o habitación) no es más que el
edificio o parte de él que se destina a la vivienda; y, por último, vecindad
es la circunscripción municipal en que una persona reside y se rige por las
mismas leyes que el domicilio.
e) Regulación legal: Todo lo relacionado con el domicilio está enmarcado del
artículo 32 al 41 del Código Civil.
8. Ausencia.
a) Definición: El Código Civil (artículo 42) precisa el concepto de ausencia en
los siguientes términos: “Es ausente la persona que se halla fuera de la
República y tiene o ha tenido su domicilio en ella. Se considera también
ausente, para los efectos legales, la persona que ha desaparecido de su
domicilio y cuyo paradero se ignora”.
b) Clasificación: 1) Declaración de ausencia para la representación en juicio:
que se refiere al simple hecho de que la persona obligada en alguna forma
o con derechos susceptibles de ser ejercitados en la República, se ausente
de ella y no deje mandatario con facultades suficientes para hacer valer
esos derechos o cumplir con las respectivas obligaciones (véase el artículo
43 del Código Civil). 2) Declaración de ausencia para la guarda y
administración de bienes del ausente: que se da cuando una persona
ausente tenga bienes que deban ser administrados. Esta declaración puede
hacerse a instancia de cualquier persona capaz o la Procuraduría General
de la Nación.
c) Declaración de la ausencia: Como vimos anteriormente, existen dos casos
de declaración de ausencia. En el primer caso, la declaración de ausencia
tendrá como único objeto nombrar defensor judicial al ausente para los
casos en que deba responder a una demanda o hacer valer algún derecho en
juicio, nombramiento que recaerá preferentemente en el mandatario sin
facultades suficientes que hubiese dejado, y en su defecto en una persona
de notaria honradez, arraigo y competencia. Las funciones del defensor
judicial están circunscritas al litigio de que se trate. Su actuación termina
desde que termine el litigio en que se le nombro, o bien desde que se provea
de guardador de bienes al ausente o desde que éste se apersona por sí o por
medio de apoderado con facultades suficientes. En el segundo caso, el
Código Civil tiene poca claridad y precisión en el desarrollo de este
apartado, cuyos aspectos procesales sí son tratados ordenada y lógicamente
en el Código Procesal Civil y Mercantil. Conforme a la primera de dichas
leyes, pueden distinguirse los siguientes aspectos:
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la denuncia de la ausencia puede hacerla cualquier persona capaz o la
Procuraduría General de la Nación, cuando el ausente tenga bienes que
deban ser administrados; el nombramiento, por el juez, de un defensor
específico que exclusivamente tendrá a su cargo la representación judicial
del presunto ausente, y de un depositario, que puede ser el mismo defensor
(si el ausente hubiese dejado apoderado sin facultades suficientes, se
procederá como en los casos de declaración de ausencia para
representación en juicio); la declaración de la ausencia, que conlleva el
nombramiento definitivo de guardador de los bienes del ausente, la
representación de éste será asumida por el guardador, cesando en sus cargos
el defensor específico y el depositario provisional (el representante del
ausente, o sea el guardador, es administrador de los bienes de aquél y tiene
las mismas obligaciones, facultades y prohibiciones de los tutores, en lo
que fuere aplicable); la terminación del cargo de guardador de los bienes,
que puede ocurrir cuando se apersona el ausente por sí o por medio de
apoderado, cuando se extinguen los bienes o dejan de pertenecer al
ausente, cuando fallezca el guardador, se le admita la renuncia o se le
remueva del cargo, en cuyos casos el juez procederá de oficio a nombrar
nuevo guardador y cuando se da la administración de los bienes a los
parientes; y, la remoción del guardador, que puede ser solicitada por la
Procuraduría General de la Nación y los parientes del ausente, denunciando
al juez las causas de la remoción.
d) Regulación legal: Todo lo relativo a la ausencia está regulado en los artículos
42 al 77 del Código Civil; 401 al 405, 411 al 417 del Código Procesal Civil y
Mercantil; 1 al 10 de la Ley Reguladora de la Tramitación Notarial de Asuntos
de Jurisdicción Voluntaria; y, 1 del Decreto Número 25-97 del Congreso de
la República de Guatemala.
9. Personas jurídicas colectivas, morales, sociales o abstractas.
a) Definición: Son las asociaciones o instituciones formadas para la
consecución de un fin y reconocidas por el ordenamiento jurídico como
sujetos de derecho. En ese orden de ideas, el artículo 16 del Código Civil
establece que: “La persona jurídica forma una entidad civil distinta de sus
miembros individualmente considerados; puede ejercitar todos los
derechos y contraer las obligaciones que sean necesarias para realizar sus
fines y será representada por la persona u órgano que designe la ley, las
reglas de su institución, sus estatutos o reglamentos, o la escritura social”.
b) Clasificación: El Código Civil vigente, en su artículo 15, dispone que son
personas jurídicas: “1° El Estado, las municipalidades, las iglesias de todos
los cultos, la Universidad de San Carlos y las demás instituciones de Derecho
Público creadas o reconocidas por la ley; 2° Las fundaciones y
12
demás entidades de interés público creadas o reconocidas por la ley; 3° Las
asociaciones sin finalidades lucrativas, que se proponen promover, ejercer
y proteger sus intereses sindicales, políticos, económicos, religiosos,
sociales, culturales, profesionales o de cualquier otro orden, cuya
constitución fuere debidamente aprobada por la autoridad respectiva. Los
patronatos y los comités para obras de recreo, utilidad o beneficio social
creados o autorizados por la autoridad correspondiente, se consideran
también como asociaciones; y, 4° Las sociedades, consorcios y cualesquiera
otras con fines lucrativos que permitan las leyes”.
c) Creación, nombre, capacidad, domicilio, duración y extinción: 1) Creación:
el acto de creación de toda persona jurídica colectiva está necesariamente
precedido de un proceso de volición, de uno o varios órganos estatales si se
trata de la formación de un ente de derecho público, o de una o varias
personas individuales si se trata de la formación de un ente de derecho
privado (fundación, una voluntad; asociación, varias voluntades, por
ejemplo). Cuando ese proceso formativo culmina en la decisión de organizar
y dar vida a una nueva persona jurídica colectiva, se procede, ya en los
caminos del derecho, a la elaboración de un proyecto de ley, de un acta
constitutiva, de un proyecto de estatutos o de escritura pública, según la
naturaleza de la misma. 2) Nombre: es necesaria la identificación plena de
las personas, sean estas individuales o colectivas, y para el caso de las
colectivas, casi siempre el mismo, está ligado a la actividad o finalidad que
desempeñan o persiguen. Por ejemplo: Colegio de Abogados y Notarios de
Guatemala, Universidad de San Carlos de Guatemala, Ingenio Azucarero “La
Esperanza”, Sociedad Anónima, etc. 3) Capacidad: es la aptitud para ser
sujetos de derechos y obligaciones de acuerdo a la naturaleza de la persona
jurídica colectiva. Es de advertir, que la capacidad de este tipo de personas
está circunscrita al objetivo que persiguen y que les ha sido reconocido, no
pudiendo actuar fuera de tal marco de referencia, salvo que tengan relación
íntima con su finalidad. La persona jurídica colectiva tiene capacidad de
goce, la cual está limitada al objetivo o finalidad que persigue y por
consiguiente su representación siempre corresponde a una persona jurídica
individual, que reúna los requisitos que para el efecto establecen las leyes,
según la naturaleza de la misma: Comité Ejecutivo, Gerente, Mandatario
Judicial, etc. 4) Domicilio: ya indicamos que es la circunscripción
departamental en la cual radica la persona, con el objeto de determinar las
autoridades judiciales y administrativas a que queda sometida. 5) Duración:
ésta está determinada en el instrumento que da nacimiento a la persona
jurídica colectiva; algunas veces puede ser por un plazo determinado o, caso
contrario, por un término indefinido. 6) Extinción: de las personas jurídicas
colectivas que enumera el artículo 15, el Código Civil solamente se refiere
en forma expresa a la extinción de las asociaciones, disponiendo que podrán
disolverse por la voluntad de la mayoría de sus miembros y por las causas
que determinan sus estatutos, y que los bienes que le
13
pertenezcan tendrán el destino previsto en esas normas, y si nada se hubiese
dispuesto, serán considerados como bienes vacantes y aplicados a los
objetos que determine la autoridad que acuerde la disolución (artículos 25
y 26 del Código Civil). La clausura, conforme el artículo 31 del citado código,
de las compañías o asociaciones extranjeras establecidas en Guatemala, no
puede entenderse como disolución, sino como el fin de la autorización
concedida para ejercer sus actividades en el país.
d) Regulación legal: Todo lo concerniente a las personas jurídicas colectivas
está regulado distintas Leyes, como por ejemplo: el Código Civil, el Código
de Comercio, la Ley General de Cooperativas, entre las más importantes.
10. De la familia.
a) Definición: La familia es aquella institución que, asentada sobre el
matrimonio, enlaza, en una unidad total, a los cónyuges y sus descendientes
para que, presidida por los lazos de la autoridad y sublimada por el amor y
respeto, se dé satisfacción a la conservación, propagación y desarrollo de la
especie humana en todas las esferas de la vida.
b) Derecho de Familia: Es la parte o rama del Derecho Civil relativa a los
derechos y deberes y, en general, a la institución fundamental que la familia
constituye en toda sociedad.
c) Su ubicación en la sistemática jurídica: Tradicionalmente –y es esa la
postura de nuestro Derecho– ha sido considerada la familia como una parte,
quizá la más importante, del derecho civil; o sea, como una parte del
derecho privado.
d) La tesis de Antonio Cicu: Ésta afirma que el derecho de familia debe ser
estudiado y expuesto sistemáticamente fuera del derecho privado así como
del derecho público; creándose así una tercera rama, autónoma e
independiente a las otras dos grandes ramas en que tradicionalmente se
divide el Derecho.
11. El matrimonio.
a) Definición: El artículo 78 del Código Civil no expresa que: “El matrimonio
es una institución social por la que un hombre y una mujer se unen
legalmente, con ánimo de permanencia y con el fin de vivir juntos,
procrear, alimentar y educar a sus hijos y auxiliarse entre sí”.
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b) Naturaleza jurídica del matrimonio: Existen tres criterios para determinar
la naturaleza jurídica del matrimonio, los cuales son: 1) El matrimonio es
un acto jurídico mixto o negocio jurídico complejo: ésta es la opinión que
acepta el civilista hondureño Gautama Fonseca, quien la expone en los
siguientes términos: “Se distinguen en el Derecho los actos jurídicos
privados, los actos jurídicos públicos y los actos jurídicos mixtos. Los
primeros se realizan por la intervención exclusiva de los particulares; los
segundos por la intervención de los órganos estatales; y, los terceros por la
concurrencia tanto de particulares como de funcionarios públicos en el acto
mismo, haciendo sus respectivas manifestaciones de voluntad. El
matrimonio es un acto mixto debido a que se constituye no sólo por el
consentimiento de los consortes, sino también por la intervención que tiene
el Alcalde municipal. Este órgano del Estado desempeña un papel
constitutivo y no simplemente declarativo, pues podemos decir que si se
omitiese en el acto respectivo la declaración que debe hacer el citado
funcionario, no existiría desde el punto de vista jurídico”. 2) El matrimonio
es un contrato: es tesis de origen canónico, del derecho de la Iglesia, la
cual, a fines del Imperio romano, en lucha contra la posibilidad de
proliferación de la bigamia, hizo obligatorias las proclamas de matrimonio,
y más tarde (Concilio de Trento, 1563) obligó a la celebración pública del
mismo, ante párroco y en presencia de dos testigos (concepción del
matrimonio adoptada por la Revolución francesa; se trata, dicen sus
seguidores, de un contrato especialísimo, en el que es un elemento básico
el consentimiento). 3) El matrimonio es una institución: un numeroso sector
doctrinario sustenta esta opinión; debe partirse de un punto de vista: el
matrimonio como institución, o, dicho en otra forma, la institución del
matrimonio, no constituye una persona jurídica del tipo institucional. La
palabra institución se emplea, respecto al matrimonio, en el sentido de una
situación o estado regida por un conjunto especial de reglas impuestas por
el Estado. Conforme a la legislación de Guatemala, el matrimonio es una
institución social, es decir, que nuestro Derecho acepta este criterio.
c) Clasificación del matrimonio: 1) El matrimonio religioso: que sólo admite el
matrimonio celebrado ante la autoridad eclesiástica, o por lo menos sólo al
mismo reconoce efectos. 2) El matrimonio civil: surgido de la Revolución
francesa, que establece la obligatoriedad del matrimonio civil (en su
variedad pura, debe celebrarse antes que el religioso, sin ser éste de
ninguna manera obligatorio; otra variedad admite que pueda celebrarse
después del religioso). 3) El matrimonio mixto: surgido como resultado de
la existencia y reconocimiento de los matrimonios religioso y civil, a manera
de que, en casos determinados, uno u otro surtan plenos efectos. Las
variedades de este sistema son: el sistema de matrimonio civil facultativo
(varón y mujer pueden casarse a su elección ante un ministro religioso o
ante un funcionario del Estado) y el sistema del matrimonio
15
civil por necesidad (cuando admite el matrimonio civil solamente para las
personas que no profesan la religión del Estado, la religión oficial).
d) Requisitos legales para su celebración: 1) Requisitos personales para la
validez del matrimonio: estos requisitos son: el consentimiento expreso de
ambos contrayentes (artículos 81 al 84, 94 y 99 del Código Civil; y, 425 del
Código Procesal Civil y Mercantil); la capacidad de los contrayentes para
contraer matrimonio (artículos 81 al 84, y 94 del Código Civil); que no
existan impedimentos matrimoniales (artículos 88 al 91 del Código Civil); y,
que no exista insubsistencia del matrimonio (artículo 144 del Código Civil).
2) Requisitos formales y solemnes para la validez del matrimonio: estos
requisitos son: los requisitos formales, o sea, el expediente matrimonial
(artículos 92 al 97 del Código Civil); y, los requisitos solemnes, o sea, la
celebración del matrimonio (artículos 98 y 99 del Código Civil).
e) Deberes y derechos que nacen del matrimonio: 1) Derechos y obligaciones
de ambos cónyuges: el vivir juntos, esto es, hacer vida en común, cohabitar;
el procrear, alimentar y educar a los hijos –el derecho y la obligación de
alimentar a los hijos deben entenderse extensivos a los hijos por adopción–
; el auxiliarse entre sí; la representación conyugal; la obligación de atender
y de cuidar a los hijos, durante la minoría de edad de estos últimos; y, la
fidelidad recíproca entre los cónyuges (artículos 78, 109, 110, último
párrafo, 155, numeral 1°, y 230 del Código Civil). 2) Derechos y obligaciones
del esposo: el marido tiene la obligación de proteger y de asistir a su mujer
y de suministrarle todo lo necesario para el sostenimiento del hogar de
acuerdo con sus posibilidades económicas (artículo 110, primer párrafo, del
Código Civil); y, Derechos y obligaciones de la esposa: la mujer tiene el
derecho de agregar a su propio apellido el de su cónyuge y de conservarlo
siempre, salvo que el matrimonio se disuelva por nulidad o por divorcio;
tiene, asimismo, la obligación de contribuir equitativamente al
sostenimiento del hogar, si tiene bienes propios o desempeña algún empleo,
profesión, oficio o comercio –sin embargo, deberá cubrir todos los gastos
con los ingresos que reciba, si el marido estuviere imposibilitado para
trabajar y careciere de bienes propios–; tiene el derecho preferente sobre
el sueldo, salario o ingresos del marido (de cualquier naturaleza), por las
cantidades que correspondan para alimentos de ella y de sus hijos menores;
y, el derecho a desempeñar un empleo, ejercer una profesión, industria,
oficio o comercio –esto en virtud al principio de igualdad, ya que la
excepción que impedía este derecho quedó derogada por el artículo 2 del
Decreto Número 27-99 del Congreso de la República– (artículos 108, 111 y
112 del Código Civil).
f) Regulación legal: Todo lo relativo al matrimonio está regulado en los
artículos 47, 49 y 56 de la Constitución Política de la República de
Guatemala; y, 78 al 172 del Código Civil.
16
12. Impedimentos para contraer matrimonio.
a) Insubsistencia del matrimonio: Según el Código Civil, en enumeración
tipificante de casos de insubsistencia del matrimonio, tienen impedimento
absoluto para contraer matrimonio (artículo 88): “1° Los parientes
consanguíneos en línea recta y en la colateral, los hermanos y medio
hermanos; 2° Los ascendientes y descendientes que hayan estado ligados
por afinidad; y, 3° Las personas casadas y las unidas de hecho con persona
distinta de su conviviente, mientras no se haya disuelto legalmente esa
unión”. La declaratoria de insubsistencia puede hacerla de oficio el juez,
con intervención de los cónyuges y de la Procuraduría General de la Nación
(artículo 144). Asimismo, el Código Civil en su artículo 89 trata de los casos
en que no podrá ser celebrado el matrimonio. Nótese la diferencia. Los
casos de insubsistencia están referidos a la relación parental entre las
personas que pretenden contraer matrimonio, en los casos anteriores
expuestos. Las de prohibición de que el matrimonio sea celebrado, inciden
en responsabilidad del funcionario que autorice el acto, no obstante la
existencia del impedimento, y de las personas culpables de la infracción,
según lo dispuesto en el artículo 90.
b) Anulabilidad del matrimonio: Expresa el Código Civil (artículo 145) que es
anulable el matrimonio: “1° Cuando uno o ambos cónyuges han consentido
por error, dolo o coacción; 2° Del que adolezca de impotencia absoluta o
relativa para la procreación, siempre que por su naturaleza sea perpetua,
incurable y anterior al matrimonio; 3° De cualquier persona que padezca
incapacidad mental al celebrarlo; y, 4° Del autor, cómplice o encubridor
de la muerte de un cónyuge, con el cónyuge sobreviviente”.
c) Diferencias: Como expresamos anteriormente, los casos de insubsistencia
están referidos a la relación parental entre las personas que pretenden
contraer matrimonio y procede antes de la realización del mismo; en cambio
la anulabilidad es una condición del matrimonio –por supuesto ya celebrado
éste– que puede ser declarado nulo e ineficaz por existir en la constitución
del mismo un vicio (error, dolo o coacción), defecto (impotencia sexual o
incapacidad mental) o circunstancia delictiva anterior (el partícipe en un
delito doloso que produzca la muerte de un cónyuge y que pretenda casarse
con el cónyuge supérstite) capaz de producir tal resultado.
d) Regulación legal: Todo lo relacionado con este punto está regulado en los
artículos 88 al 91, 144 al 150, 370, 423, último párrafo, y 1257 al 1268 del
Código Civil.
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13. Regímenes económicos del matrimonio.
a) Definición: Con esa designación se alude concretamente a la organización
patrimonial que rige el matrimonio dentro de los diversos sistemas legales
adoptados por cada país.
b) Regímenes que adopta nuestra legislación: 1) Comunidad absoluta: en el
régimen de comunidad absoluta, todos los bienes aportados al matrimonio
por los contrayentes o adquiridos durante el mismo, pertenecen al
patrimonio conyugal y se dividirán por mitad al disolverse el matrimonio.
Bajo este régimen, ambos cónyuges administrarán el patrimonio conyugal,
ya sea en forma conjunta o separadamente. Cada cónyuge tiene la libre
disposición de los bienes que se encuentren inscritos a su nombre en los
registros públicos, sin perjuicio de responder ante el otro por la disposición
que hiciere de los bienes comunes. 2) Separación absoluta: en el régimen
de separación absoluta cada cónyuge conserva la propiedad y
administración de los bienes que le pertenecen y será dueño exclusivo de
los frutos, productos y accesiones de los mismos. Serán también propios de
cada uno de los cónyuges los salarios, sueldos, emolumentos y ganancias
que obtuviere por servicios personales o en el ejercicio del comercio o
industria. 3) Comunidad de gananciales: mediante el régimen de comunidad
de gananciales, el marido y la mujer conservan la propiedad de los bienes
que tenían al contraer matrimonio y de los que adquieren durante él, por
título gratuito o con el valor de unos y otros; pero harán suyos por mitad, al
disolverse el patrimonio conyugal los bienes siguientes: 1° Los frutos de los
bienes propios de cada uno de los cónyuges, deducidos los gastos de
producción, reparación, conservación y cargas fiscales y municipales de los
respectivos bienes; 2° Los que se compren o permuten con esos frutos,
aunque se haga la adquisición a nombre de uno solo de los cónyuges; y, 3°
Los que adquiera cada cónyuge con su trabajo, empleo, profesión o
industria. A falta de capitulaciones matrimoniales sobre los bienes, se
entenderá contraído el matrimonio bajo el régimen de comunidad de
gananciales (régimen subsidiario). Al igual que en la comunidad absoluta,
bajo este régimen, ambos cónyuges administrarán el patrimonio conyugal,
ya sea en forma conjunta o separadamente. Cada cónyuge tiene la libre
disposición de los bienes que se encuentren inscritos a su nombre en los
registros públicos, sin perjuicio de responder ante el otro por la disposición
que hiciere de los bienes comunes.
c) Capitulaciones matrimoniales y esponsales: 1) Capitulaciones
matrimoniales: expone el artículo 117 del Código Civil que: “Las
capitulaciones matrimoniales son los pactos que otorgan los contrayentes
para establecer y regular el régimen económico del matrimonio”. Es decir,
en otras palabras, que es el convenio matrimonial hecho antes o en el acto
de la celebración del matrimonio y mediante escritura pública o en acta
levantada ante el funcionario que haya de autorizar el mismo, por el
18
cual se establecen las futuras condiciones de la sociedad conyugal, en
cuanto al régimen patrimonial de ésta. Las capitulaciones matrimoniales son
obligatorias en los siguientes casos: 1° cuando alguno de los contrayentes
tenga bienes cuyo valor llegue a dos mil quetzales; 2° si alguno de los
contrayentes ejerce profesión, arte u oficio, que le produzca renta o
emolumento que exceda de doscientos quetzales al mes; 3° si alguno de
ellos tuviere en administración bienes de menores o incapacitados que estén
bajo su patria potestad, tutela o guarda; y, 4° si la mujer fuere
guatemalteca y el varón extranjero o guatemalteco naturalizado. 2)
Esponsales: Nuestra legislación no nos da una definición de lo que es
esponsales, por lo que tenemos que acudir a la doctrina que expresa que
esponsales “es la promesa de casarse que se hacen el varón y la mujer con
recíproca aceptación”. Esponsales deriva del verbo latino spondeo, que
significa prometer. El Código Civil (artículo 80) al tratar este tema nos dice
que: “Los esponsales no producen obligación de contraer matrimonio, pero
dan lugar a demandar la restitución de las cosas donadas y entregadas con
promesa de un matrimonio que no se efectuó”. A su vez, el artículo 1872
en su parte conducente no expresa que: “No son revocables las
donaciones... que se hacen con motivo de matrimonio que se ha efectuado
y los obsequios que se acostumbra por razones sociales o de piedad”. Esto
quiere decir, que una vez efectuado el matrimonio las cosas donadas no
pueden ser restituidas.
d) Regulación legal: Todo lo relativo a este punto está regulado en los artículos
80, 116 al 143, 370, 424, 425, 1792 y 1872 del Código Civil.
14. Modificación y disolución del matrimonio.
a) Separación: Denominada separación de los cónyuges, separación de
cuerpos, separación de personas o, simplemente, separación; esta figura es
definida como la interrupción, de hecho o de Derecho, de la cohabitación
entre los cónyuges, entendida como acceso carnal y como unidad de
domicilio, a consecuencia de la nulidad del vínculo, de la discrepancia
personal o de una causa forzosa, como por ejemplo la condena a reclusión
o prisión; si bien en algunos sistemas penitenciarios modernos tiende a
atenuarse la “incomunicación corporal” entre los consortes. Su
característica fundamental consiste en que, a pesar de traer como
consecuencia la terminación de la vida en común, deja vigente el vínculo
matrimonial. Nuestra ley civil vigente (artículo 153) nos indica que: “El
matrimonio se modifica por la separación...”.
b) Divorcio: Del latín divortium, del verbo divertere, separarse, irse cada uno
por su lado. Puede definirse como la ruptura de un matrimonio válido
viviendo ambos esposos. Ello señala ya una distinción fundamental entre
divorcio y anulabilidad del matrimonio en que no cabe hablar de
19
disolución, por no haber existido jamás legalmente, a causa de
impedimentos esenciales o insubsanables. Nuestro Código Civil (artículo
153) estipula que: “El matrimonio... se disuelve por el divorcio”.
c) Diferencias: El divorcio es la disolución en vida de los esposos, de un
matrimonio válido. La separación es el estado de dos esposos que han sido
dispensados por los tribunales de la obligación de vivir juntos o cuando uno
de los cónyuges abandona el hogar, por su voluntad o de común acuerdo con
el otro, a efecto que cese la vida en común, sin mediar en todo caso previa
resolución judicial; difiere del divorcio solamente en que los lazos del
matrimonio se debilitan sin romperse, y suprimiendo la obligación relativa
a la vida en común.
d) Clasificación de la separación y del divorcio: 1) Clases de separación: puede
distinguirse claramente dos clases de separación afectantes del matrimonio:
la separación de hecho y la legal o de Derecho. 1° La separación de hecho
se tipifica cuando uno de los cónyuges abandona el hogar, por su voluntad
o de común acuerdo con el otro, a efecto que cese la vida en común, sin
mediar en todo caso previa resolución judicial; y, 2° La separación legal,
separación de Derecho, separación de cuerpos o divorcio relativo es aquella
que es declarada judicialmente y es modificativa del matrimonio, por
cuanto hace desaparecer el ánimo de permanencia de la unión conyugal y
el fin de vivir juntos marido y mujer, dos principios rectores de la institución
matrimonial consagrados en el artículo 78 del Código Civil. La separación
legal modifica el matrimonio, pero deja subsistente el vínculo matrimonial,
la institución en sí. La separación legal puede ser solicitada y declararse por
mutuo acuerdo o consentimiento de los cónyuges o por voluntad de uno de
ellos mediante causa determinada (cualquiera de las causales del divorcio);
en el primer caso (separación por mutuo acuerdo), no podrá pedirse sino
después de un año, contado desde la fecha en que se celebró el matrimonio
(artículo 154, párrafo final, del Código Civil), disposición cuya razón de ser
puede encontrarse en el deseo del legislador de establecer un plazo
determinado suficiente a los efectos de lograr la permanencia de una unión
prematuramente en conflicto. 2) Clases de divorcio: puede distinguirse aquí
–al igual que en la separación legal– también dos clases de divorcio: por
mutuo acuerdo o consentimiento de los cónyuges y por voluntad de uno de
ellos mediante causa determinada.
e) Causas: Expresa el artículo 155 del Código Civil que: “Son causas comunes
para obtener la separación o el divorcio: 1° La infidelidad de cualquiera de
los cónyuges; 2° Los malos tratamientos de obra, las riñas y disputas
continuas, las injurias graves y ofensas al honor y, en general, la conducta
que haga insoportable la vida en común; 3° El atentado de uno de los
cónyuges contra la vida del otro o de los hijos; 4° La separación o abandono
voluntario de la casa conyugal o la ausencia inmotivada, por
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más de un año (es decir, la separación de hecho, véase el artículo 156); 5°
El hecho de que la mujer dé a luz durante el matrimonio, a un hijo
concebido antes de su celebración, siempre que el marido no haya tenido
conocimiento del embarazo antes del matrimonio; 6° La incitación del
marido para prostituir a la mujer o corromper a los hijos; 7° La negativa
infundada de uno de los cónyuges a cumplir con el otro o con los hijos
comunes, los deberes de asistencia y alimentación a que está legalmente
obligado; 8° La disipación de la hacienda doméstica; 9° Los hábitos de juego
o embriaguez, o el uso indebido y constante de estupefacientes, cuando
amenazaren causar la ruina de la familia o constituyen un continuo motivo
de desavenencia conyugal; 10° La denuncia de delito o acusación
calumniosa hecha por un cónyuge contra el otro; 11° La condena de uno de
los cónyuges, en sentencia firme, por delito contra la propiedad o por
cualquier otro delito común que merezca pena mayor de cinco años de
prisión; 12° La enfermedad grave, incurable y contagiosa, perjudicial al
otro cónyuge o a la descendencia; 13° La impotencia absoluta o relativa
para la procreación, siempre que por su naturaleza sea incurable y posterior
al matrimonio; 14° La enfermedad mental incurable de uno de los cónyuges
que sea suficiente para declarar la interdicción; y, 15° Asimismo, es causa
para obtener el divorcio, la separación de personas declarada en sentencia
firme”.
f) Efectos comunes y propios de la separación y del divorcio: 1) Efectos civiles
comunes de la separación y del divorcio: 1° La liquidación del patrimonio
conyugal; 2° El derecho de alimentos a favor del cónyuge inculpable, en su
caso; y, 3° La suspensión o pérdida de la patria potestad, cuando la causal
de separación o divorcio la lleve consigo y haya petición expresa de parte
interesada. 2) Efectos propios de la separación: 1° La subsistencia del
vínculo conyugal; 2° El derecho del cónyuge inculpable, a la sucesión
intestada del otro cónyuge; y, 3° El derecho de la mujer de continuar usando
el apellido del marido. 3) Efectos propios del divorcio: 1° La disolución del
vínculo conyugal, que deja a los cónyuges en libertad para contraer nuevo
matrimonio; sin embargo, es preciso aclarar que para que la mujer pueda
contraer nuevas nupcias deben transcurrir trescientos (300) días contados
desde la disolución del matrimonio anterior; y, 2° La mujer divorciada no
tiene derecho a usar el apellido del marido.
g) Regulación legal: Todo lo concerniente a este punto está regulado en los
artículos 56 de la Constitución Política de la República de Guatemala; 153
al 172, 370, 404 y 423, último párrafo, del Código Civil; y, 401 al 405, y 426
al 434 del Código Procesal Civil y Mercantil.
15. Unión de hecho.
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a) Definición: Es aquella situación o estado en virtud de la cual un hombre y
una mujer, con capacidad para contraer matrimonio, se unen con el objeto
de procrear, alimentar y educar a sus hijos y auxiliarse recíprocamente,
previo a ser declarada por ellos mismos ante el alcalde de su vecindad o un
notario, para que produzca efectos legales, siempre que exista hogar y la
vida en común se haya mantenido constantemente por más de tres años
ante sus familiares y relaciones sociales (artículo 173 del Código Civil).
b) Declaración de la unión de hecho: 1) Declaración voluntaria o extrajudicial:
es la expresada por ambas personas (hombre y mujer) ante el alcalde de su
vecindad y que debe constar en acta levantada por este funcionario; o, bien,
ante un notario, que la hará constar en escritura pública o acta notarial.
Los documentos públicos relacionados anteriormente deberán llevar los
siguientes requisitos: identificados en forma legal, declararán bajo
juramento sus nombres y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, domicilio
y residencia, profesión u oficio, día en que principió la unión de hecho, hijos
procreados, indicando sus nombres y edades, y bienes adquiridos durante la
vida en común. El alcalde o notario deberá dar aviso al Registro Civil
jurisdiccional dentro de los quince días siguientes, para que se proceda a la
inscripción de la unión de hecho, oficina que entregará a los interesados
constancia de dicha inscripción, la que producirá iguales efectos que la
certificación de matrimonio. Es preciso aclarar, que para la unión de
menores los alcaldes o notarios no podrán aceptar la declaración de unión
de hecho de éstos, sin el consentimiento de los padres o del tutor o, en su
caso, autorización del juez. 2) Declaración judicial: es la solicitada ante el
Juez de Primera Instancia competente por una sola de las partes, ya sea por
existir oposición o por haber muerto la otra. El juez hará la declaración de
la unión de hecho en sentencia, si hubiere sido plenamente probada y,
además, fijará en la misma el día o fecha probable en que la unión dio
principio, los hijos procreados y los bienes adquiridos durante ella. La
certificación de la sentencia favorable al demandante, deberá presentarse
al Registro Civil jurisdiccional y al de la Propiedad si hubiere bienes
inmuebles, para que se proceda a las respectivas inscripciones. La acción
para solicitar la declaración de la unión de hecho, deberá iniciarse antes de
que transcurran tres años desde que la unión cesó, salvo el derecho de los
hijos para demandar en cualquier tiempo la declaración judicial de la unión
de hecho de sus padres, para el solo efecto de establecer su filiación.
c) Cese de la unión de hecho: La unión de hecho puede cesar por mutuo
acuerdo de varón y mujer, en la misma forma que se constituyó, o por
cualquiera de las causas señaladas en el artículo 155 del Código Civil para
el divorcio y la separación, en cuyo caso la cesación deberá ser declarada
judicialmente. La cesación de la unión de hecho por mutuo acuerdo
22
deberá hacerse constar ante el Juez de Primera Instancia del domicilio de
los convivientes, o ante un notario, pero para que se reconozca y se ordene
la anotación respectiva en el Registro Civil, debe cumplirse previamente
con la presentación de un proyecto de convenio que contenga los puntos
enumerados en los artículos 163 del Código Civil y 429 del Código Procesal
Civil y Mercantil, con respecto al divorcio de los cónyuges.
d) Regulación legal: Todo lo relativo a este punto esta regulado en los artículos
48 de la Constitución Política de la República de Guatemala; 173 al 189,
370, 436 y 437 del Código Civil; y, 425 y 429 del Código Procesal Civil y
Mercantil.
16. Patrimonio familiar.
a) Definición: Es el resultante de la afectación que una o más personas hacen
de determinados bienes, en la forma y cuantía previstas por la ley, con el
objeto de asegurar un mínimo de garantía para la subsistencia de la familia.
Por su parte, el Código Civil (artículo 352) expresa que: “El patrimonio
familiar es la institución jurídico-social por la cual se destina uno o más
bienes a la protección del hogar y sostenimiento de la familia”. El
patrimonio familiar puede constituirse sobre las casas de habitación, los
predios o parcelas cultivables, los establecimientos industriales y
comerciales, que sean objeto de explotación familiar, siempre que su valor
no exceda de la cantidad máxima fijada en el artículo 355 del Código Civil,
reformado por el artículo 1 del Decreto Número 14-96 del Congreso de la
República. Los bienes constituidos en patrimonio familiar son indivisibles,
inalienables, inembargables y no podrán estar gravados ni gravarse, salvo el
caso de servidumbre.
b) Requisitos legales para su constitución: 1) Requisitos formales: 1° El
patrimonio familiar puede establecerse hasta por un máximo de cien mil
quetzales (Q 100,000.00); 2° Sólo puede fundarse un patrimonio para cada
familia, por el padre o la madre sobre sus bienes propios, o por marido y
mujer sobre bienes comunes de la sociedad conyugal (también puede
constituirse por un tercero, a título de donación o legado); 3° El
establecimiento del patrimonio familiar no puede hacerse en fraude de
acreedores; 4° Los bienes deben estar libres de anotación y gravamen, y la
gestión del instituyente solicitando la aprobación judicial, será publicada
para que llegue a conocimiento de los que puedan tener interés en
oponerse; 5° Los miembros de la familia beneficiaria están obligados a
habitar la casa o a explotar personalmente el predio agrícola, o la industria
o negocio establecido, salvo las excepciones que el juez permita
temporalmente por motivos justificados; 6° Si el inmueble constituido en
patrimonio familiar fuere inscrito únicamente a nombre del cabeza de
familia, se entenderá que ha sido constituido para el sostenimiento del
23
cónyuge, de los hijos menores o incapaces y de las personas que tengan
derecho a ser alimentadas por aquél; 7° Cuando haya peligro de que la
persona que tiene obligación de dar alimentos, pierda sus bienes por mala
administración o porque los esté dilapidando, los acreedores alimentistas
tienen derecho a exigir judicialmente que se constituya patrimonio familiar
sobre determinado bien del obligado; 8° Para la constitución del patrimonio
familiar se requiere la aprobación judicial y su inscripción en el Registro de
la Propiedad, previos los trámites que fije el Código Procesal Civil y
Mercantil (sin embargo, cuando el Estado proceda al parcelamiento y
distribución de un bien nacional, podrá darle a cada parcela el carácter de
patrimonio familiar y bastará esa calificación legal, para su constitución y
registro); 9° El representante legal de la familia será el administrador del
patrimonio familiar y representante a la vez de los beneficiarios en todo lo
que al patrimonio se refiera; y, 10° El patrimonio familiar a término fijo,
debe comprender el término indispensable para que el menor de los
miembros actuales de la familia alcance la mayoría de edad, pero en ningún
caso podrá constituirse un patrimonio familiar por un término menor de diez
años. 2) Requisitos procesales: Los requisitos procesales necesarios están
previstos en el Libro 4°, Título I, Capítulo II, Sección 6ª, del Código Procesal
Civil y Mercantil, en los artículos 444, 445 y 446, que disponen cuales son
los requisitos que deben cumplirse en la solicitud y los documentos a
presentarse con la misma, la publicación de aquélla, lo relativo a la
oposición si la hubiere, y, cuando proceda, la declaratoria de que ha lugar
a constituir patrimonio familiar, ordenando el otorgamiento de la escritura
pública respectiva, determinando la persona del fundador, los nombres de
los beneficiarios, bienes que comprende, valor y tiempo de duración del
patrimonio. Conviene aclarar que los artículos 24 al 27 de la Ley Reguladora
de la Tramitación Notarial de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria, contempla
la constitución del patrimonio familiar ante notario. Conviene recordar
también que la Procuraduría General de la Nación intervendrá en la
constitución, extinción y redacción del patrimonio familiar.
c) Terminación del patrimonio familiar: El patrimonio familiar termina: 1°
Cuando todos los beneficiarios cesen de tener derecho a percibir alimentos;
2° Cuando sin causa justificada y sin autorización judicial, la familia deje
de habitar la casa que debe servirle de morada, o de cultivar por su cuenta
la parcela o predio vinculado; 3° Cuando se demuestre la utilidad y
necesidad para la familia, de que el patrimonio quede extinguido; 4°
Cuando se expropien los bienes que lo forman; y, 5° Por vencerse el término
por el cual fue constituido. Conviene aclarar que una vez terminado el
derecho al patrimonio familiar, los bienes sobre que fue constituido,
volverán al poder de quien lo constituyó o de sus herederos; pero si el
dominio corresponde a los beneficiarios, tendrán derecho de hacer cesar la
indivisión. Cuando el patrimonio se extinga por expropiación del inmueble,
la indemnización respectiva se depositará en una institución
24
bancaria mientras se constituye un nuevo patrimonio familiar. Asimismo,
puede disminuirse el valor del patrimonio familiar cuando por causas
posteriores a su establecimiento, ha sobrepasado la cantidad fijada como
máxima (Q 100,000.00), o porque sea de utilidad y necesidad para la familia
dicha disminución.
d) Regulación legal: Todo lo relativo a este punto está regulado en los artículos
47 y 119, literales d), g) y j), de la Constitución Política de la República de
Guatemala; 352 al 368 del Código Civil; 444, 445 y 446 del Código Procesal
Civil y Mercantil; 24 al 27 de la Ley Reguladora de la Tramitación Notarial
de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria; y, 1 del Decreto Número 25-97 del
Congreso de la República de Guatemala.
17. Paternidad, maternidad y filiación.
a) Definición: 1) Paternidad: es la relación parental que une al padre con el
hijo; y que puede ser legítima cuando está concebido en el matrimonio o
ilegítima cuando es concebido extramatrimonialmente. 2) Maternidad: es la
relación parental que une a la madre con el hijo; y, al igual que la
paternidad, puede ser legítima cuando el hijo es concebido en el
matrimonio, o ilegítima cuando es concebido extramatrimonialmente. 3)
Filiación: es el vínculo existente entre padres e hijos; o, bien, el lazo de
descendencia que existe entre dos personas, una de las cuales es el padre o
la madre de la otra.
b) Clasificación de la filiación: 1) Matrimonial o legítima: es la del hijo
concebido durante el matrimonio, aunque éste sea declarado insubsistente,
nulo o anulable (artículo 199 del Código Civil). 2) Cuasi- matrimonial o
legitimada: es la del hijo nacido dentro de la unión de hecho debidamente
declarada y registrada (artículo 182 del Código Civil).
3) Extramatrimonial o ilegítima: la del hijo procreado fuera del
matrimonio o de la unión de hecho no declarada y registrada (artículos 182
y 209 del Código Civil). 4) Adoptiva: es la del hijo que es tomado como hijo
propio por la persona que lo adopta (artículo 228 del Código Civil).
c) Impugnación de la paternidad: El nacido dentro de los ciento ochenta días
siguientes a la celebración del matrimonio, se presume hijo del marido si
éste no impugna su paternidad. La impugnación no puede tener lugar: 1° Si
antes de la celebración del matrimonio tuvo conocimiento de la preñez; 2°
Si estando presente en el acto de la inscripción del nacimiento en el Registro
Civil, firmó o consintió que se firmara a su nombre la partida de nacimiento;
y, 3° Si por documento público o privado, el hijo hubiere sido reconocido.
La filiación del hijo nacido después de los trescientos días de la disolución
del matrimonio, podrá impugnarse por el marido; pero el hijo y la madre
tendrán también derecho para justificar la paternidad de
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aquél. El marido no puede impugnar la paternidad del hijo concebido o
nacido durante el matrimonio, alegando el adulterio de la madre, aun
cuando ésta declare en contra de la paternidad del marido, salvo que se le
hubiere ocultado el embarazo y el nacimiento del hijo, en cuyo caso sí podrá
negar la paternidad probando todos los hechos que justifiquen la
impugnación. Si al marido se le hubiere declarado en estado de interdicción,
podrá ejercitar ese derecho su representante legal. La acción del marido
negando la paternidad del hijo nacido de su cónyuge, deberá intentarse
judicialmente, dentro de sesenta días, contados de la fecha del nacimiento,
si está presente; desde el día en que regresó a la residencia de su cónyuge,
si estaba ausente; o, desde el día en que descubrió el hecho, si se le ocultó
el nacimiento. Los herederos del marido solamente podrán continuar la
acción de impugnación de la paternidad iniciada por él, pero este derecho
podrán ejercitarlo únicamente dentro de sesenta días contados desde la
muerte del marido. Podrán asimismo los herederos del marido impugnar la
filiación, si el hijo fuere póstumo, o si el presunto padre hubiere fallecido
antes de que transcurriera el plazo señalado en el artículo 204 del Código
Civil. Los herederos deberán iniciar la acción dentro de sesenta días,
contados desde que el hijo haya sido puesto en posesión de los bienes del
padre, o desde que los herederos se vean turbados por el hijo en la posesión
de la herencia.
d) Investigación de la paternidad y la maternidad: Como ya quedó anotado la
paternidad se presume dentro del matrimonio o de la unión de hecho
debidamente declarada y registrada y fuera de él ha de tener que probarse,
si el padre no reconoce voluntariamente al hijo nacido fuera del matrimonio
o de la unión de hecho; sin embargo, la maternidad siempre se afirma en
virtud que es la madre la que lleva en su vientre al hijo que nace.
e) Regulación legal: Todo lo relacionado con este punto está regulado en los
artículos 50 y 52 de la Constitución Política de la República de Guatemala;
199 al 227, 370, 391 al 404, y 426 al 429 del Código Civil; 435 al 437 del
Código Procesal Civil y Mercantil; y, 14 al 17 de la Ley Reguladora de la
Tramitación Notarial de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria.
18. Técnicas modernas biológicas de procreación.
a) Definición: Comprende una serie de procedimiento científicos, efectuados
algunos de ellos en el laboratorio, a través de los cuales se pretende facilitar
la fertilidad en el ser humano.
b) Inseminación artificial: Es el procedimiento científico por el cual se prepara
el semen del hombre de tal forma que los mejores espermatozoides se
concentren en un volumen muy pequeño y se
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introducen en el útero un día determinado. Esto, para garantizar que
existan suficientes espermatozoides al momento de la ovulación. Requiere
que las trompas estén en condiciones de absorción. Con respecto a los
métodos de inseminación propiamente dicho, existen tres variedades, ellas
son: 1° Inseminación intrauterina; 2° Inseminación endocervical; y, 3°
Inseminación exocervical. Es preciso aclarar, que el semen utilizado puede
ser recién emitido o haber estado conservado mediante congelación, y ser
descongelado minutos antes de efectuar la inseminación. A la vez la
inseminación artificial puede hacerse con semen del marido con lo que se
llama inseminación artificial homóloga, o bien, con semen de un tercero
(donante), y que recibe el nombre de inseminación artificial heteróloga.
Procede la inseminación artificial cuando entre la pareja (hombre-mujer),
se hace imposible el acceso sexual o uno de ellos padece de alguna
deficiencia fisiológica, química o física, que no le permite ser fértil.
c) Fertilización in vitro: Es la tecnología de reproducción asistida en que se
fecundan uno o varios óvulos fuera del organismo materno. Durante décadas
se ha usado en embriología animal experimental, y desde 1978 se ha
aplicado con éxito en la reproducción humana. Se estimula la maduración
de muchos óvulos mediante inyección diaria de hormonas (se puede hacer
con un solo óvulo). Los óvulos se extraen mediante técnicas ecográficas (lo
más frecuente) o mediante laparoscopia (introducción de un sistema óptico
y quirúrgico por una incisión de 1-2 cm en la pared abdominal). Los óvulos
extraídos se mantienen en un medio líquido especial al que se añade semen
lavado e incubado. Después de 18 horas se extraen los óvulos, se cultivan
en un medio adecuado y se examinan 40 horas después. Los óvulos
fecundados y con desarrollo embrionario normal se implantan en el útero
materno. Por lo general, se transfieren múltiples embriones para
incrementar la probabilidad de gestación. Si hay más de cuatro embriones
normales se pueden congelar algunos para futuros intentos, y así se evita el
riesgo de embarazos múltiples. Tras la implantación, se administran
inyecciones de progesterona todos los días. La probabilidad de que una
gestación llegue a término es del 20%. Hay técnicas similares de
reproducción asistida. En la implantación intratubárica de gametos la
técnica es similar pero los óvulos y el esperma se introducen directamente
en las trompas de Falopio, y se produce la fecundación en el interior de la
madre. En la implantación intratubárica de cigotos la metodología es
idéntica a la anterior, pero la fecundación tiene lugar en el laboratorio y se
implantan los óvulos recién fecundados (cigotos). Otra técnica consiste en
la introducción intrauterina de esperma tratado con procedimientos
especiales en mujeres con ovulaciones múltiples gracias a las inyecciones
hormonales. En algunos países se autorizan los bancos de óvulos y/o de
esperma; a ellos acuden aquellas personas con problemas de reproducción.
27
d) Madres sustitutas: El recurso a este procedimiento ocurre porque la mujer,
miembro de la pareja corriente y arrendataria de los servicios de incubación
en útero ajeno, no puede llevar a cabo el embarazo, de suerte que la propia
comitente conviene con una tercera persona, un contrato de gestación, en
útero ajeno, con la finalidad de que se implante el embrión en la matriz de
ésta y lo desarrolle hasta su nacimiento, de modo que, posteriormente y en
virtud de lo estipulado, lo entregue a la pareja comitente.
e) Efectos legales en el Derecho de Familia guatemalteco: En la legislación
guatemalteca no se contempla este tipo de situaciones y procedimientos
científicos, es por ello que la regulación de estas técnicas es impostergable,
y para que se lleve a cabo es necesario efectuar un análisis profundo, no
olvidando que la dignidad del ser humano es el punto de partida para
resolver cualquier cuestionamiento, conflicto de valores o diarquía de
derechos que se pueda presentar. En conclusión, es necesaria la regulación
legal de la inseminación artificial, la fecundación o fertilización in vitro y el
contrato de gestación o maternidad subrogada (madres sustitutas), tomando
siempre en cuenta que su finalidad es corregir una patología, es decir,
solucionar problemas de infertilidad de la pareja, por lo tanto en primer
término se debe resolver el problema atinente a su utilización, resuelto
éste, se debe inevitablemente discutir quienes pueden ser los destinatarios
de estas técnicas.
f) Legislación comparada: En el ámbito internacional existen algunos intentos
para crear pautas de legislación comunes sobre la procreación asistida y la
embriología humana. La Asociación Internacional de Leyes, en la 60
Conferencia de agosto de 1988, adoptó una resolución en este sentido,
proponiendo un código internacional de conducta en materia de tecnologías
de reproducción humana. En ella, sugerían que el cuerpo competente de la
Organización Mundial de la Salud, adoptara las recomendaciones propuestas
en su Resolución como Código Internacional para la Protección del Material
Genético Humano. 1) Países con legislación específica vigente sobre las
técnicas de reproducción asistida y/o experimentación embrionaria: Suecia,
Dinamarca, Noruega, España, Inglaterra y Alemania. 2) Países en donde
existen proyectos de ley: Francia, Portugal, Italia, Austria y Bélgica, siendo
Francia la nación donde la discusión del Proyecto en el Parlamento es
inminente. 3) Países europeos que incluyen enmiendas en el Código Civil,
reconociendo la paternidad legal del varón que consintió la inseminación
artificial de su mujer con semen de donante: Bélgica, Bulgaria, Grecia,
Hungría, Luxemburgo, Holanda, Portugal, Suecia, Suiza, Yugoslavia, Bosnia,
Croacia, Servia y España. 4) Países europeos sin legislación vigente, que se
rigen por recomendaciones de tipo ético emitidas por asociaciones de
profesionales médicos: Irlanda y Suiza.
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19. Patria potestad.
a) Definición: Es el conjunto de derechos, poderes y obligaciones conferidos
por la ley a los padres para que cuiden y gobiernen a sus hijos desde la
concepción hasta la mayoría de edad o la emancipación, así como para que
administren sus bienes en igual período. La palabra proviene del latín
patrius, a, lo relativo al padre, y potestas, potestad, dominio, autoridad. El
Código Civil no define la patria potestad. Se concreta a exponer (artículo
252) que: “La patria potestad se ejerce sobre los hijos menores,
conjuntamente por el padre y la madre en el matrimonio y en la unión de
hecho; y por el padre o la madre, en cuyo poder esté el hijo, en cualquier
otro caso. Los hijos mayores de edad permanecerán bajo la patria potestad,
solamente que hayan sido declarados en estado de interdicción”. Conviene
aclarar que en nuestra legislación no se regula lo relacionado a la institución
de la emancipación, es decir, a la acción o efecto de libertar de la patria
potestad, de la tutela o de la servidumbre a las personas que estaban
sometidas a ellas.
b) Contenido de la patria potestad: En el contenido de la patria potestad se
pueden apreciar cinco aspectos: 1) Personal: en este aspecto deben los
padres velar por sus hijos: cuidarlos en forma correspondiente a su edad y
circunstancias; tenerlos en su compañía y prodigarles un trato afectuoso;
alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral, o sea, física,
moral e intelectual, en la medida de sus posibilidades. Están facultados para
corregirlos de un modo razonable y con moderación; en correspondencia,
éstos deben obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo potestad, y
respetarles siempre (artículos 252, 253 y 263 del Código Civil). 2)
Patrimonial: los padres deben administrar los bienes de los hijos con la
misma diligencia que los suyos propios. En casi todos los países ha
desaparecido el usufructo de los padres sobre los bienes de los hijos, pero
éstos deben contribuir al levantamiento de las cargas familiares cuando sea
preciso (artículos 264 al 267 del Código Civil).
3) Representación: en los asuntos personales y patrimoniales el hijo no
emancipado no puede actuar por sí y en lugar suyo actúa su padre o madre,
que lo representan. No pueden representar los padres al hijo cuando exista
conflicto de intereses con él; en estos casos se nombrará al hijo un tutor
especial (artículos 254 al 262, y 268 del Código Civil). 4) Tutela: la tutela es
la institución ordinaria de guarda legal de los menores de edad que sean
huérfanos o cuyos progenitores se hallan privados de la patria potestad, así
como los incapacitados por locura o sordomudez, cuando no están sometidos
a la patria potestad prorrogada. A los dementes mayores de edad, en
cambio, no se les puede nombrar tutor sin previa incapacitación. La tutela
es de ejercicio permanente y habitual: no se nombra tutor para un acto o
negocio, sino para cuidar de modo global de las incumbencias patrimoniales
y personales del sujeto a tutela. Se organiza mediante un órgano ejecutivo
y de asistencia inmediata: el tutor,
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y otro que establece al primero y lo vigila: el juez. El tutor se nombra entre
los familiares más próximos y lo deciden la ley o el juez. La ley establece
un orden de preferencia para ser nombrado tutor, que el juez puede alterar
con carácter excepcional. Es una persona física, aunque pueden serlo las
personas jurídicas sin finalidad lucrativa dedicadas a la protección de
menores e incapacitados. Puede haber varios tutores, con la misma
competencia, o con competencias diferentes. Al tutor le incumbe el
cuidado directo del incapaz cuando resulte necesario; la gestión inmediata
de sus negocios y administración de sus bienes, y su representación. La
relación con el pupilo muestra, en la tutela de menores, semejanza con la
paternofilial. Actúa en lugar del pupilo siempre que éste no pueda hacerlo
por sí, como representante legal. Es administrador legal del patrimonio;
para los actos más importantes precisa autorización judicial y debe rendir
cuentas al finalizar la tutela (artículos 269 al 277, y 293 al 351 del Código
Civil). 5) Guarda de hecho: esta figura se contempla en el Código civil
español en el capítulo V, título X, libro I. Sin constitución de tutela, cuyas
formalidades en la vida real sólo se han venido cumpliendo cuando hay que
enajenar bienes, muchos menores y algunos discapacitados viven en el hogar
bajo la hipotética potestad de los cabezas de familia. A estas situaciones
atiende el artículo 303 del Código civil español, autorizando al juez para
pedir informes en relación con la persona y bienes del seudo-pupilo y
establecer medidas de control y vigilancia del seudo-tutor. "Los actos
realizados por el guardador de hecho en interés del menor o presunto
incapaz no podrán ser impugnados si redundan en su utilidad" (artículo 304
del Código civil español). Conviene aclarar que la figura de la guarda de
hecho no está contemplada en nuestra legislación civil vigente, haciendo
hincapié que, si bien esta situación no está regulada, en la realidad se da
con mucha frecuencia, por lo que se debería hacer una revisión de la ley
reguladora de la materia y así hacer las reformas y modificaciones
pertinentes, todo ello, con el fin primordial de proteger la salud física,
mental y moral de los menores de edad, garantizándoles su derecho a la
alimentación, salud, educación, seguridad y previsión social (véase el
artículo 51 de la Constitución Política de la República de Guatemala).
c) Suspensión, pérdida, terminación y rehabilitación: 1) Suspensión: la patria
potestad se suspende: 1° Por ausencia del que la ejerce, declarada
judicialmente; 2° Por interdicción, declarada en la misma forma; 3° Por
ebriedad consuetudinaria; y, 4° Por tener el hábito del juego o por el uso
indebido y constante de drogas estupefacientes. 2) Pérdida: la patria
potestad se pierde: 1° Por las costumbres depravadas o escandalosas de los
padres, dureza excesiva en el trato de los hijos o abandono de sus deberes
familiares; 2° Por dedicar a los hijos a la mendicidad, o darles órdenes,
consejos, insinuaciones y ejemplos corruptores; 3° Por delito cometido por
uno de los padres contra el otro, o contra la persona de alguno de sus hijos;
4° Por la exposición o abandono que el padre o la
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madre hicieren de sus hijos, para el que los haya expuesto o abandonado;
5° Por haber sido condenado dos o más veces por delito de orden común, si
la pena excediere de tres años de prisión por cada delito; y, 6° Cuando el
hijo es adoptado por otra persona. 3) Terminación: la patria potestad
finaliza: 1° Con la mayoría de edad de los hijos, siempre y cuando no hayan
sido declarados en estado de interdicción; 2° Por la muerte del hijo menor
o el mayor incapaz; y, 3° Por la muerte de los dos padres, pues si es uno
solo de ellos no se extingue la patria potestad, pues que, como sabemos, la
ejerce el sobreviviente. 4) Rehabilitación: El juez en vista de las
circunstancia de cada caso, puede, a petición de parte, restablecer al padre
o a la madre en el ejercicio de la patria potestad en los siguientes casos: 1°
Cuando la causa o causas de la suspensión o pérdida hubieren desaparecido
y no fueren por cualquier delito contra las personas o los bienes de los hijos;
2° Cuando en el caso de delito cometido contra el otro cónyuge, a que se
refiere el inciso 3° del artículo 274 del Código Civil, no haya habido
reincidencia y hubieren existido circunstancias atenuantes; y, 3° Cuando la
rehabilitación fuere pedida por los hijos mayores de catorce años o por su
tutor, siempre que la causa de pérdida de la patria potestad no estuviere
comprendida dentro de los casos específicos que determina el inciso 1° del
artículo 277 del Código Civil. En todos los casos debe probarse la buena
conducta del que se intente rehabilitar, por lo menos en los tres años
anteriores a la fecha en que se presente la solicitud respectiva.
d) Regulación legal: Todo lo relativo a este punto se encuentra regulado en los
artículos 252 al 277 del Código Civil.
20. El parentesco.
a) Definición: Es el estado jurídico de las personas jurídicas individuales y
como tal de carácter general, permanente y abstracto, pues crea vínculos
jurídicos no sólo entre los miembros de la relación sino respecto de terceros;
el estado que se deriva del parentesco constituye un atributo de la
personalidad conocido como estado civil o familiar. Nuestro Código Civil no
define el parentesco, únicamente expresa (artículo 190) que: “La ley
reconoce el parentesco de consanguinidad dentro del cuarto grado, el de
afinidad dentro del segundo grado, y el civil, que nace de la adopción y sólo
existe entre el adoptante y el adoptado. Los cónyuges son parientes, pero
no forma grado”.
b) Clasificación: El Código Civil reconoce tres clases de parentesco: 1) El
parentesco consanguíneo: parentesco de consanguinidad es el que existe
entre personas que descienden de un mismo progenitor. 2) El parentesco de
afinidad: es el vínculo que une a un cónyuge con el otro y sus respectivos
parientes consanguíneos. El parentesco de afinidad se computa del mismo
modo que el de consanguinidad, y concluye por la disolución del
31
matrimonio. 3) El parentesco civil: es el nacido de la adopción y que sólo se
establece entre adoptante y adoptado. Conviene aclarar que son fuentes
del parentesco: la filiación, el matrimonio y la adopción.
c) Sistemas para computarlo: 1) El grado: el parentesco se gradúa por el
número de generaciones; cada generación constituye un grado. Es decir, en
otras palabras, que es la forma de conocer la cercanía o distancia que existe
entre un pariente y otro, la forma de establecerse atiende a las
generaciones que separan a los parientes, cada generación forma un grado,
así entre padre e hijo hay una generación que constituye el parentesco en
primer grado, entre el abuelo y el nieto el parentesco es de segundo grado,
lo mismo entre hermanos, pues para contar el grado de parentesco debe
salirse de la rama de uno hasta el padre y bajar al otro hermano, por lo que
habiendo un grado en cada rama el parentesco entre ellos es el segundo
grado. La línea: es la serie de generaciones o grados procedentes de un
ascendiente común; la línea es recta, cuando las personas descienden unas
de otras (hijos, nietos), y colateral o transversal, cuando las personas
provienen de un ascendiente común, pero no descienden unas de otras
(hermanos, tíos, primos), o sea, que es cuando sin descender uno de los
otros tienen un progenitor común. En la línea recta, sea ascendente o
descendente, hay tantos grados como generaciones, o sea tantos como
personas, sin incluirse la del ascendiente común. En línea colateral los
grados se cuentan igualmente por generaciones, subiendo desde la persona
cuyo parentesco se requiere comprobar hasta el ascendiente común y
bajando desde éste hasta el otro pariente.
d) Regulación legal: Todo lo relativo a este punto se encuentra regulado en los
artículos 190 al 198 del Código Civil.
21. La adopción.
a) Definición: Expresa nuestra ley sustantiva civil (artículo 228) que: “La
adopción es el acto jurídico de asistencia social por el que el adoptante
toma como hijo propio a un menor que es hijo de otra persona. No obstante
lo dispuesto en el párrafo anterior, puede legalizarse la adopción de un
mayor de edad con su expreso consentimiento, cuando hubiere existido la
adopción de hecho durante su minoridad”. Es decir, que la adopción es el
vínculo jurídico creador del parentesco civil, entre adoptante y adoptado y
que confiere los derechos y deberes establecidos entre padres e hijos. Esta
institución cuenta con remotos antecedentes, aunque con el tiempo ha
evolucionado, de ser una forma de suplir la falta de descendientes y por lo
tanto de herederos y conservadores del culto familiar a una forma de
asistencia de menores e incapacitados. La adopción es una institución
jurídica que ha tenido sus alternativas en la
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legislación de Guatemala. Aceptada en el Código Civil de 1877, quedó
suprimida en el libro 1° del Código Civil sancionado por el Decreto del
Ejecutivo Número 921, de fecha 30 de junio de 1926, supresión que se
confirmó en el Código Civil contenido en el Decreto Número 1932 de la
Asamblea Nacional Legislativa, del 13 de mayo de 1933. La Junta
Revolucionaria de Gobierno restableció la adopción por medio del Decreto
Número 63, del 24 de febrero de 1924, disposición que el Congreso aprobó
el 5 de mayo de 1947, emitiendo el Decreto Número 375, que era la Ley de
Adopción que estuvo vigente hasta la entrada en vigor del Código Civil que
actualmente nos rige. Las Constituciones de 1945, 1954, 1965 y 1985
(vigente), establecen la adopción en beneficio de los menores de edad,
consagrándola definitivamente como institución que debía incorporarse a la
legislación guatemalteca (artículo 54 de la Constitución).
b) Clases: 1) Según los efectos que produce: 1° Plena, es la que reviste
características de consanguinidad, es irrevocable, crea lazos de parentesco
con todas las personas afines o consanguíneas de los adoptantes y, en
general, otorga exactamente todos los derechos y obligaciones de la
filiación biológica; y, 2° Simple o menos plena, que no crea lazos de
parentesco sino con los adoptantes, es revocable y, en general, tiene
limitaciones en cuanto a derecho y obligaciones de los hijos biológicos. 2)
Según el origen de los adoptados: 1° Privada, que es cuando el niño
adoptado es entregado a los adoptantes directamente por los padres
biológicos o bien por alguna institución no gubernamental, pero que tiene
la tutela sobre el adoptado; y, 2° Estatal, es cuando el niño adoptado es
entregado a los adoptantes por una institución estatal que tiene sobre el
niño adoptado la tutela; en Guatemala esta institución estatal es el Hogar
Elisa Martínez o el Hogar Rafael Ayau, dependencias de la Dirección de
Bienestar Infantil y Familiar de la Secretaría de Bienestar Social. 3) Según
la nacionalidad de los adoptantes y adoptados: 1° Nacional, que es cuando
tanto los adoptantes como el adoptado pertenecen a una misma
nacionalidad y la adopción se lleva a cabo en su país de origen; y, 2°
Internacional, es cuando los adoptantes y el adoptado pertenecen a
nacionalidades diferentes y la adopción se lleva a cabo generalmente en el
país de origen del adoptado. 4) Según el funcionario ante quien se realiza
el trámite: 1° Judicial, es la que se tramita ante un tribunal (en nuestro
país, ante un Juzgado de Familia); y, 2° Extrajudicial o Notarial, es la que
se tramita ante los oficios de un notario. Es importante aclarar que en
nuestro país se dan todas estas clases de adopción, con la excepción que en
Guatemala sólo se admite la adopción simple o menos plena, ya que la ley
civil reconoce la existencia de parentesco únicamente entre el adoptante y
el adoptado; y, a su vez, que la adopción puede ser revocada por las
causales que señala dicha ley (artículos 190, 229, 247 y 258).
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c) Requisitos legales para su constitución: La adopción se establece por
escritura pública, previa aprobación de las diligencias respectivas por el
juez de familia o, en su caso, por el notario ante quien se haya seguido el
trámite. A la solicitud de adopción deberá acompañarse certificación de la
partida de nacimiento del menor y se propondrá el testimonio de dos
personas honorables para acreditar las buenas costumbres del adoptante y
su posibilidad económica y moral para cumplir las obligaciones que la
adopción impone. Si el menor tiene bienes, el adoptante deberá presentar
inventario notarial de los mismos y constituir garantía suficiente a
satisfacción del juez. Si el solicitante hubiere sido tutor del menor, deberá
presentar los documentos en que conste que fueron aprobadas sus cuentas
y que los bienes fueron entregados. Los padres del menor, o la persona
(individual o colectiva) que ejerza la tutela deberán expresar su
consentimiento para la adopción. La Procuraduría General de la Nación
examinará las diligencias y si no opusiere objeción alguna, el juez o el
notario declarará haber lugar a la adopción y mandará que se otorgue la
escritura respectiva. En la escritura de adopción deberán comparecer el
adoptante y los padres del menor, o la persona que ejerza la tutela. Firmada
la escritura, el menor pasa a poder del adoptante, lo mismo que los bienes
si los hubiere, y el testimonio será presentado al Registro Civil para su
inscripción, dentro de los quince días siguientes a la fecha del otorgamiento.
d) Cesación: La adopción termina: 1° Por mutuo consentimiento de adoptante
y adoptado, cuando éste haya cumplido la mayoría de edad; y, 2° Por
revocación.
e) Revocación: La adopción puede revocarse: 1° Por atentar el adoptado
contra la vida y el honor del adoptante, su cónyuge, ascendientes o
descendientes; 2° Por causar maliciosamente al adoptante una pérdida
estimable de sus bienes; 3° Por acusar o denunciar al adoptante
imputándole algún delito, excepto en causa propia o de sus ascendientes,
descendientes o cónyuge; y, 4° Por abandonar al adoptante que se halle
física o mentalmente enfermo o necesitado de asistencia. La revocación
será declarada por el tribunal, a solicitud del adoptante con intervención
de la Procuraduría General de la Nación y de las personas que prestaron su
consentimiento para constituir la adopción. La resolución que declare la
revocación de la adopción, o la pérdida o suspensión de la patria potestad
del adoptante, obliga al juez a tomar inmediatamente las providencias
oportunas para que el menor vuelva al poder de sus padres si existieren, o
quede bajo la tutela de algún pariente hábil o del centro asistencial que
corresponda. La rehabilitación del adoptante para el ejercicio de la patria
potestad, deja en vigor la adopción en los términos establecidos en la
escritura respectiva. Las resoluciones judiciales a que se refieren los
artículos 248, 249 y 250 del Código Civil, deberán certificarse para que el
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Registro Civil y de la Propiedad, en su caso, hagan las anotaciones
respectivas.
f) Regulación legal: Todo lo concerniente a este punto está regulado en los
artículos 54 de la Constitución Política de la República de Guatemala; 190,
228 al 251, 258, 370 y 435 del Código Civil; 401 al 405 del Código Procesal
Civil y Mercantil; 28 al 33 de la Ley Reguladora de la Tramitación Notarial
de Asuntos de Jurisdicción Voluntaria; y, 1 del Decreto Número 25-97 del
Congreso de la República de Guatemala.
22. Tutela.
a) Definición: Es la institución parafamiliar que tiene por objeto el cuidado de
la persona de los menores de edad no sujetos a patria potestad y de los
mayores incapacitados, la administración de sus bienes y su representación
en sus negocios jurídicos y actuaciones judiciales. Por tanto, son sujetos de
la tutela los menores de edad que no estén sometidos a la patria potestad
de sus padres o abuelos excepto cuando éstos tengan un interés opuesto al
de sus descendientes, pues en este caso debe nombrarse un tutor especial
para el caso. Los emancipados por razón de su matrimonio requieren tutor
para sus negocios judiciales. Los mayores de 18 años que tengan
incapacidad natural y legal, previa declaración judicial de interdicción.
b) Clasificación: La tutela puede ser de cinco clases: 1) Testamentaria: es
aquella que se establece por testamento, por el padre o la madre
sobreviviente, para los hijos que estén bajo su patria potestad; por el abuelo
o la abuela, para los nietos que estén sujetos a su tutela legítima; por
cualquier testador, para el que instituye heredero o legatario, si éste
careciere de tutor nombrado por el padre o la madre y de tutor legítimo; y,
por el adoptante que designe heredero o legatario o su hijo adoptivo. Los
padres y los abuelos, en su caso, pueden nombrar un tutor y un protutor
para todos o para varios de sus hijos o para cada uno de ellos. Pueden
también nombrar varios tutores y protutores para que ejerzan el cargo uno
en defecto de otro, respectivamente, en el orden de su designación.
Conviene aclarar que si hallándose en ejercicio un tutor legítimo o judicial
apareciere el testamentario, se transferirá inmediatamente a éste la tutela.
2) Legítima: es la que se confiere a falta de tutela testamentaria y recae en
los parientes y cónyuge del incapaz o del menor cuando no hay quien
desempeñe la patria potestad. Corresponde la tutela legítima de los
menores al abuelo paterno, al abuelo materno, a la abuela paterna, a la
abuela materna y a los hermanos, sin distinción de sexo, siendo preferidos
los que procedan de ambas líneas y entre éstos el de mayor edad y
capacidad. La línea materna será preferida a la paterna para la tutela de
los hijos fuera de matrimonio. Sin embargo,
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mediando motivos justificados para variar la precedencia, puede el juez
nombrar tutor al pariente que reúna las mejores condiciones de
conocimientos y familiaridad con el menor, solvencia, idoneidad y
preparación, que constituya una garantía para el desempeño satisfactorio
de su cargo. La tutela de los mayores de edad declarados en interdicción
corresponde al cónyuge, al padre y a la madre, a los hijos mayores de edad
y a los abuelos, en el orden establecido en el artículo 299 del Código Civil.
3) Judicial: ésta procede por nombramiento del juez competente, cuando
no haya tutor testamentario ni legítimo. Para este efecto, la Procuraduría
General de la Nación y cualquier persona capaz deben denunciar a la
autoridad el hecho que da lugar a la tutela no provista. Para la designación
de la persona del tutor, el juez deberá tomar en cuenta las circunstancias
que se mencionan en el artículo 299 del Código Civil. 4) Legal: los directores
o superiores de los establecimientos de asistencia social, que acojan
menores o incapacitados, son tutores y representantes legales de los
mismos, desde el momento de su ingreso, y su cargo no necesita
discernimiento. Los institutos de asistencia pública pueden confiar al menor
internado, que carezca de padres, ascendientes y hermanos, a persona de
notoria moralidad, que disponga de medios económicos para proporcionarle
alimentos, instrucción y educación. La dirección del establecimiento debe
estar frecuentemente informada de las condiciones en que se desarrolla la
vida del menor y, en caso de abandono, o cambio de circunstancias,
recogerlo e internarlo de nuevo. 5) Específica: cuando hubiere conflicto de
intereses entre varios pupilos sujetos a una misma tutela, el juez les
nombrará tutores específicos; asimismo, si surge conflicto de intereses
entre hijos sujetos a la misma patria potestad, o entre ellos y los padres, el
juez nombrará un tutor especial. Mientras no se nombre tutor y protutor y
no se disciernan los cargos, el juez de oficio, o a solicitud de la Procuraduría
General de la Nación, deberá dictar las providencias necesarias para el
cuidado de la persona del menor o incapacitado y la seguridad de sus bienes.
Conviene aclarar que las dos últimas clases de tutela referidas son, en
verdad, de naturaleza excepcional, y que el legislador puso énfasis en las
grandes categorías consagradas históricamente, al enumerarlas en el
artículo 296 del Código Civil.
c) Elementos personales: Para el desempeño de la tutela intervienen los
siguientes órganos: Juez de Familia, Procuraduría General de la Nación,
Tutor y Protutor.
d) Regulación legal: Todo lo relacionado con la tutela está regulado en los
artículos 51 de la Constitución Política de la República de Guatemala; y, 293
al 351, 370, 397, 430 y 431 del Código Civil.
23. Los alimentos.
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a) Definición: Su connotación jurídica es más amplia que la de comidas y
bebidas para el sostenimiento de la vida. Para el Código Civil (artículo 278):
“La denominación de alimentos comprende todo lo que es indispensable
para el sustento, habitación, vestido, asistencia médica y también la
educación e instrucción del alimentista cuando es menor de edad”. La
obligación de darse alimentos se deriva del matrimonio y el parentesco; los
cónyuges se deben dar alimentos, así como los ascendientes a sus
descendientes y éstos a aquéllos, la obligación se extiende a los hermanos.
La adopción es otra fuente de esta obligación, pero sólo entre adoptante y
adoptado.
b) Características: Conforme al Código Civil, son características de los
alimentos: 1° La indispensabilidad (artículo 278); 2° La proporcionalidad
(artículos 279, 280 y 284); 3° La complementariedad (artículo 281); 4° La
reciprocidad (artículo 283); 5° La irrenunciabilidad (artículo 282); 6° La
intransmisibilidad (artículo 282); 7° La inembargabilidad (artículo 282); y,
8° La no compensabilidad (artículo 282). Sin embargo, pueden compensarse,
embargarse, renunciarse y enajenarse las pensiones alimenticias atrasadas
(artículo 282).
c) Creación y término de la obligación alimentaria: 1) Creación: el derecho de
alimentos puede provenir de la ley –matrimonio, parentesco y/o adopción–
, de testamento o de contrato. Por principio general, proviene de la ley.
Sin embargo, por ley o por testamento o por contrato, puede crearse la
obligación alimenticia respecto a personas no comprendidas en la
enumeración legal, respecto a personas no ligadas por parentesco alguno o
por parentesco que no las obligara legalmente a suministrarse alimentos
(artículo 291 del Código Civil). Trátase, por supuesto, de casos
excepcionalísimos, que se rigen conforme el artículo citado, por las
disposiciones legales sobre la materia, salvo lo pactado u ordenado por el
testador o por la ley (ha de entenderse que se trataría de una ley especial).
Conviene aclarar que la obligación de dar alimentos será exigible, desde que
los necesitare la persona que tenga derecho a percibirlos. El pago se hará
por mensualidades anticipadas, y cuando fallezca el alimentista, sus
herederos no estarán obligados a devolver lo que éste hubiere recibido
anticipadamente. 2) Término: cesará la obligación de dar alimentos: 1° Por
la muerte del alimentista; 2° Cuando aquél que los proporciona se ve en la
imposibilidad de continuar prestándolos, o cuando termina la necesidad del
que los recibía: 3° En el caso de injuria, falta o daño grave inferidos por el
alimentista contra el que debe prestarlos; 4° Cuando la necesidad de los
alimentos dependa de la conducta viciosa o de la falta de aplicación al
trabajo del alimentista, mientras subsistan estas causas; 5° Si los hijos
menores se casaren sin el consentimiento de los padres ver modificación o
derogación en ley); 6° Cuando los descendientes han cumplido dieciocho
años de edad, a no ser que se hallen habitualmente enfermos,
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impedidos o en estado de interdicción; y, 7° Cuando a los descendientes
se les ha asegurado la subsistencia hasta la misma edad (18 años).
d) Orden de prestación de alimentos: Cuando dos o más alimentistas tuvieren
derecho a ser alimentados por una misma persona, y ésta no tuviere
fortuna bastante para atender a todos, los prestará en el orden siguiente:
1° A su cónyuge; 2° A los descendientes, del grado más próximo; 3° A los
ascendientes, también del grado más próximo; y, 4° A los hermanos. Si
los alimentistas concurrentes fuesen el cónyuge, o varios hijos sujetos a
la patria potestad, el juez atendiendo a las necesidades de uno y otros,
determinará la preferencia o la distribución.
e) Regulación legal: Todo lo relacionado con la obligación de los alimentos
está regulado en los artículos 55 de la Constitución Política de la República
de Guatemala; 73, 128, 278 al 292, 936 y 1099 del Código Civil; 199 al 210,
y 212 al 216 del Código Procesal Civil y Mercantil; y, 242 del Código Penal.
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