TEXTO ARGUMENTATIVO
TÍTULO: EL CELULAR: ¿AMIGO O ENEMIGO?
HERNAN COLÓN DE LEÓN
GRUPO:
S1
DOCENTE:
ANA SAJER
UNIVERSIDAD AUTONOMA DEL CARIBE
INGENIERIA MECATRONICA
BARRANQUILLA
2024
Título: El celular: ¿Amigo o enemigo?
En la era digital, el celular se ha convertido en una extensión de nuestro ser, una herramienta
omnipresente que facilita la comunicación, el acceso a la información y el entretenimiento.
Sin embargo, su creciente influencia plantea un dilema: ¿es realmente un amigo que nos
ayuda a mejorar nuestra vida o un enemigo que nos atrapa en su red?
En el lado positivo, el celular ha revolucionado la forma en que nos conectamos con el
mundo. Nos permite mantenernos en contacto con amigos y familiares en cualquier momento
y lugar, lo que fortalece nuestras relaciones y nos brinda un sentido de comunidad. Además,
gracias a las aplicaciones de mensajería y redes sociales, podemos compartir momentos
especiales, expresar nuestras ideas y estar al tanto de lo que sucede a nuestro alrededor.
Asimismo, el celular es una poderosa herramienta de aprendizaje y productividad. Con
acceso a internet, podemos acceder a una cantidad ilimitada de conocimiento en segundos,
lo que nos permite aprender nuevos temas, adquirir habilidades y resolver problemas de
manera más eficiente. Además, existen aplicaciones diseñadas para mejorar nuestra
productividad, desde agendas electrónicas hasta aplicaciones de gestión del tiempo, que nos
ayudan a organizar nuestras tareas y alcanzar nuestros objetivos.
No obstante, a medida que el celular se vuelve más omnipresente en nuestras vidas, también
surge el lado oscuro de su influencia. El exceso de tiempo dedicado a las pantallas puede
tener efectos perjudiciales en nuestra salud física y mental. El sedentarismo, la falta de sueño
y la adicción a las redes sociales son problemas comunes asociados con el uso excesivo del
celular. Además, la constante interrupción de las notificaciones puede afectar nuestra
capacidad de concentración y reducir nuestra productividad.
Además, el celular también plantea preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de
nuestros datos. Con cada clic y desplazamiento, dejamos un rastro digital que puede ser
utilizado por empresas y gobiernos para rastrear nuestros movimientos, analizar nuestros
hábitos de consumo y perfilarnos con fines publicitarios o de vigilancia. Además, la
dependencia excesiva del celular puede hacernos vulnerables a ataques cibernéticos y robos
de identidad.
En conclusión, el celular es una herramienta poderosa que puede ser tanto un amigo como
un enemigo, dependiendo de cómo lo utilicemos. Si lo usamos con moderación y de manera
consciente, puede mejorar nuestra vida, facilitando la comunicación, el aprendizaje y la
productividad. Sin embargo, si caemos en el abuso y la dependencia excesiva, corre el riesgo
de convertirse en un enemigo que socava nuestra salud y nuestra privacidad. Por lo tanto, es
importante encontrar un equilibrio saludable en el uso del celular y aprovechar sus beneficios
mientras mitigamos sus riesgos.