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Sistema Nervioso

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MÓDULO DE BIOLOGÍA

DOCENTE: María Luisa Muñoz Hoyos UNIDAD: Sistema nervioso GRADO: 9 PERIODO:

ESTUDIANTE:

SISTEMA NERVIOSO

¿CÓMO CONTROLA EL ORGANISMO LOS PROCESOS QUE OCURREN EN SU INTERIOR?

Para empezar a pensar en los procesos que regulan el funcionamiento de nuestro cuerpo podemos recurrir a
situaciones de la vida cotidiana.

Por ejemplo, si un niño pequeño llora porque tiene hambre, podríamos preguntarnos qué provoca el llanto, qué
procesos ocurren en el estómago o el cerebro para que se ingieran alimentos. O por qué cuando un perro nos
ladra, aunque esté detrás de un cerco nos asustamos, el corazón late más fuerte, y en algunos casos salimos
corriendo.

También podríamos preguntarnos qué es la sed, qué procesos se desencadenan y provocan la necesidad de
beber agua, o por qué a pesar de estar expuestos a millones de gérmenes que se hallan en nuestro entorno,
no siempre nos enfermamos. Las respuestas a estas preguntas no son sencillas, pues involucran una serie de
órganos y sistemas: el sistema nervioso, el sistema endocrino, el sistema osteoartromuscular o locomotor y el
sistema inmune, que permiten el control y la regulación o mantenimiento del equilibrio del organismo. Los seres
vivos son sistemas abiertos que intercambian materia, energía e información. Ahora bien, esa información es
tanto del entorno como del ambiente interno.

El control y la regulación del organismo implican complejos procesos que involucran relaciones entre distintos
órganos, que forman parte de diferentes sistemas. Por ejemplo, aquellos cambios que ocurren dentro o fuera
del cuerpo producen sensaciones, estímulos que son captados por receptores sensoriales y procesados en
centros de integración y control del sistema nervioso. La mayoría de las actividades que realizamos son posibles
por el conjunto integrado de huesos, articulaciones y músculos, es decir el sistema osteoartromuscular. Este
sistema facilita la vinculación del cuerpo con el medio externo, pero no actúa de manera aislada: efectúa las
respuestas que elabora el sistema nervioso. Mientras el sistema nervioso recibe las señales del medio y las
transforma en acciones, el sistema osteoartromuscular las efectúa.

En todo momento, los sistemas


nervioso, endocrino, inmune y
osteoartromuscular permiten el
control, la regulación del organismo,
y su relación con el medio.
Los cambios percibidos por el sistema nervioso se denominan estímulos y son captados por receptores
específicos que desencadenan respuestas a nivel hormonal, nervioso o inmune. El sistema nervioso detecta
estímulos del exterior y el interior del cuerpo y elabora respuestas rápidas que son efectuadas por músculos
(contracción o relajación muscular) o glándulas (secreción de hormonas u otros productos). En general estas
respuestas son mediadas por impulsos electroquímicos y se transmiten a través de las células nerviosas.

EL SISTEMA NERVIOSO

Aunque las neurociencias poseen gran desarrollo desde hace varios años, aún nos restan saber muchas cosas
acerca de la integración nerviosa y el comportamiento. Eckert (1990), un fisiólogo de la Universidad de
California, sostiene que todos los actos son generados en última instancia por las respuestas motoras del
sistema nervioso, que controlan la contracción de los músculos. Es decir que la suma total de las acciones del
cuerpo se modifica en respuesta a estímulos provenientes del ambiente. Algunas respuestas son reflejos
simples y predecibles, como cuando retiramos la mano al tocar un objeto a elevada temperatura. Otras son
complejas y dependen de la información almacenada procedente de experiencias pasadas (aprendidas), como
cuando manejamos un auto o una bicicleta. El “hardware”, soporte material de nuestros actos, está formado por
redes nerviosas, es decir circuitos de neuronas interconectadas que reciben y envían información de los centros
de control del sistema nervioso: el encéfalo y la médula espinal. Pero a diferencia de los circuitos eléctricos,
como los de una computadora, las redes nerviosas no son rígidas, pueden experimentar modificaciones en su
función e incluso en su anatomía. Es decir que cuando aprendemos no solo encontramos vías diferentes desde
las respuestas, sino que, según los nuevos descubrimientos en neurociencias, también hay pequeñas
modificaciones físicas en el sistema nervioso.

SITUEMOS EL TEMA

Conectados con nuestro medio.

Para lograr sobrevivir, los seres vivos requieren de la capacidad de responder a los cambios que tienen lugar
en el medio en que se desarrollan. Los organismos vivientes deben estar preparados para comportarse o
reaccionar adecuadamente frente a estímulos que reciben tanto de su medio externo como interno. Muchos de
los comportamientos de los seres vivos ya están presentes desde el nacimiento; otros, se desarrollan sobre la
base de la experiencia y son adquiridos a lo largo de la vida.

Los animales superiores son poseedores de un sistema nervioso que es capaz de elaborar respuestas que les
permiten defenderse, adaptarse al medio que los rodea y, en ocasiones, transformarlo. De este modo, aseguran
su desarrollo y supervivencia. Gracias a este sistema nervioso, el ser humano tiene la capacidad para reaccionar
frente al medio, reconociendo las situaciones favorables o peligrosas y recordando experiencias o sucesos
pasados. De igual modo, este complejo sistema le permite emplear el lenguaje para comunicarse y expresar
ideas, generando conocimiento y experiencia que va traspasando a las siguientes generaciones. En esta
unidad, estudiaremos este maravilloso sistema que nos permite comunicarnos, establecer relaciones, recordar,
aprender, imaginar y sentir, entre otras muchas funciones que desempeña.

Estructura de la neurona, conectividad y organización del sistema nervioso ¿Se ha preguntado alguna vez cómo
puede recordar cosas que han pasado anteriormente?, o bien, ¿cómo sabe cuál es el camino hacia su trabajo
o hacia su casa?, ¿cómo recuerda cuál es el color de la luz del semáforo que le permite cruzar la calle sin
problemas? Tal vez las respuestas le parezcan muy simples, casi obvias. Podremos decir que es información
conocida o cosas que aprendimos siendo niños. Todo este cúmulo de conocimientos y aprendizajes que
almacenamos y utilizamos es posible gracias a nuestro cerebro, órgano que tiene el control de prácticamente
todo lo que hacemos. Es, por decirlo así, la central de información y control por excelencia; por esta razón, es
el órgano protagonista del sistema nervioso. Nuestro sistema nervioso está constituido por una compleja red de
nervios y centros nerviosos formados por células muy especializadas llamadas NEURONAS.

Los axones desempeñan dos funciones: primero, conectan a las


neuronas entre sí en el proceso denominado sinapsis. En segundo
lugar, al unirse cientos o miles de axones entre sí, dan origen a los
nervios que conectan al sistema nervioso con el resto del cuerpo.

La vaina de mielina está formada por las células de Schwann, ubicadas en el axón. En su interior existe una
sustancia blanca y grasa que actúa como aislante y protección para los axones. También contribuye a
incrementar la velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos.

Para nutrir y proteger a las neuronas existen unas células de apoyo, denominadas glías o neuroglias. Las más
pequeñas, llamadas microglías, actúan como sistema de defensa ya que envuelven y destruyen a los
microorganismos patógenos, mientras otras aíslan y protegen a los axones y ayudan a la circulación del fluido
cerebroespinal. Este líquido baña y lubrica a los principales órganos del
sistema nervioso.

LA SINAPSIS

La sinapsis, es un proceso que permite la comunicación entre los millones


de neuronas de nuestro sistema nervioso. Este proceso se realiza
mediante señales químicas y eléctricas y tiene lugar en los botones
sinápticos, situados en cada extremo de las ramificaciones del axón. En
el interior de cada botón sináptico existen pequeñas bolsitas que
contienen unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estas
sustancias permiten transmitir la información de una neurona a otra.
¿CÓMO SE TRANSMITE EL IMPULSO NERVIOSO?

Las neuronas transmiten ondas de naturaleza eléctrica originadas como consecuencia de un cambio transitorio
de la permeabilidad en la membrana plasmática. Su propagación se debe a la existencia de una diferencia de
potencial o “potencial de membrana” (que surge gracias a las concentraciones distintas de iones a ambos lados
de la membrana) entre la parte interna y externa de la célula.

Los iones positivos de sodio, que están presentes fuera de la neurona en estado de descanso, atraviesan la
membrana celular. Al interior de la neurona la carga eléctrica es negativa. Una vez que los iones positivos de
sodio ingresan a la neurona, cambian la carga interna de negativa a positiva. A medida que el impulso avanza
por la membrana de la neurona, su interior recobra la carga negativa. De este modo, el impulso va pasando
desde una neurona a otra y, finalmente, a las células musculares si se trata de una orden desde el cerebro
hacia algún músculo. Es importante tener en cuenta que sustancias químicas como el alcohol y las drogas son
altamente dañinas para nuestro sistema nervioso. Por su composición, estas sustancias alteran o inhiben las
señales entre las neuronas poniendo en riesgo el funcionamiento adecuado de nuestro cuerpo.

ACTIVIDAD

1. ¿Cuál es la importancia del sistema nervioso en relación con nuestro medio ambiente?
2. ¿Por qué las lesiones cerebrales son definitivas?
3. ¿Cuál es la función de las dendritas y de los axones?
4. Explique con sus palabras el proceso de la sinapsis.

¿Cómo se organiza el sistema nervioso?

El sistema nervioso puede compararse al preciso mecanismo de los engranajes de un reloj. Cada una de sus
partes cumple un rol fundamental para que todo funcione a la perfección. El sistema nervioso recibe, mediante
los receptores u órganos de los sentidos, toda la información captada del medio, la que llega a los centros
nerviosos, en donde se elabora la respuesta adecuada a los estímulos. Desde estos órganos salen las
instrucciones hacia los efectores (músculos, huesos y glándulas) para producir reacciones, movimientos o
secreciones hormonales. Para explicar mejor su actividad, el sistema nervioso ha sido dividido en dos
componentes, estos son: el Sistema Nervioso Central (SNC) y el Sistema Nervioso Periférico (SNP).

El cerebro es uno de los órganos del sistema nervioso que regula muchas actividades vinculadas a nuestra
interacción con el entorno, entre otras el aprendizaje. Pero el sistema nervioso es muy complejo y está formado
por diferentes órganos. Para comprender cómo funciona vamos a comenzar por reconocer y describir algunos
de sus componentes y a representarlo mediante un esquema:
El sistema nervioso, según su estructura
y ubicación, se puede diferenciar en
sistema nervioso central (SNC), y sistema
nervioso periférico (SNP). El SNC incluye
el encéfalo y la médula espinal, que son
los órganos coordinadores, es decir
elaboradores de respuestas.

EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL EN EL SER


HUMANO (SNC)

El sistema nervioso central está conformado por el


encéfalo y la médula espinal. El encéfalo y la médula
espinal, a su vez, se encuentran recubiertos por tres
membranas con funciones de protección, las que se
conocen con el nombre de meninges.

EL ENCÉFALO

Lo constituye la porción del sistema nervioso localizada


en el interior del cráneo. En él se pueden distinguir tres
estructuras, que son: el cerebro, el cerebelo y el bulbo
raquídeo.

EL CEREBRO

Este es el órgano que tiene más notoriedad en el encéfalo; en efecto, podemos considerarlo como un auténtico
«centro de operaciones» para todo nuestro organismo. Este órgano posee vital importancia para los seres vivos
superiores. Esto es porque el cerebro es el lugar al que llegan
todos los estímulos y cambios que el organismo puede detectar,
tanto los que ocurren en el medio ambiente externo, como también
los que suceden en el medio interno

En su parte externa, el cerebro está formado por una sustancia


denominada sustancia gris, llamada así por su color. Esta
sustancia forma la corteza cerebral, que es un manto o capa de
tejido nervioso que rodea a los hemisferios cerebrales. Su parte
interior, en cambio, tiene un color blanquecino, por esto se le llama
sustancia blanca. En su superficie, la estructura del cerebro
presenta una serie de pliegues o invaginaciones similares a las
que se pueden ver en una nuez. Estos pliegues reciben el nombre
de circunvoluciones. La mayor parte de las respuestas a los
diversos estímulos son elaboradas en el cerebro. En este órgano
es donde tienen lugar distintos fenómenos, tales como las
sensaciones y las emociones.

El cerebro es el encargado de regular el correcto funcionamiento


de todos los otros centros nerviosos; igualmente, interpreta los
diferentes estímulos y sensaciones que captan los receptores y órganos sensoriales del organismo. Gracias al
cerebro, los seres humanos podemos desarrollar nuestras facultades intelectuales como la atención, la
memoria, el razonamiento y el lenguaje. A diferencia de lo que sucede en otros animales vertebrados, el cerebro
humano ocupa la mayor parte del encéfalo. Al mismo tiempo, las neuronas presentes en el cerebro pueden
agruparse en complejas interconexiones que dotan al ser humano con el desarrollo del intelecto y de las
emociones. El cerebro humano se encuentra dividido en dos mitades o hemisferios: hemisferio izquierdo y
hemisferio derecho. Cada hemisferio de nuestro cerebro cumple funciones distintas y muy importantes, como
se muestra en la siguiente ilustración:
EL CEREBELO

Porción del encéfalo ubicada en la región posterior de la cabeza entre el cerebro y el tronco encefálico. El
cerebelo controla el equilibrio para caminar y estar parado, y otras funciones motoras complejas.

En su parte exterior está compuesto por sustancia gris y en su parte interior por sustancia blanca. La función
del cerebelo es la coordinación de todos los movimientos corporales para realizar cualquier actividad física o
motora. Así, una actividad como caminar, o alguna de mayor precisión como enhebrar una aguja de costura,
está regulada por el cerebelo. El cerebelo también actúa en el mantenimiento del equilibrio.

El cerebelo procesa información


proveniente de otras áreas del cerebro, de
la médula espinal y de los receptores
sensoriales con el fin de indicar el tiempo
exacto para realizar movimientos
coordinados y suaves del sistema muscular
esquelético.

La repentina incapacidad de coordinar los


movimientos musculares es debido a una
enfermedad o lesión al cerebelo. Esta es el área
del cerebro que controla el movimiento
muscular. Ataxia significa la pérdida de la
coordinación muscular, principalmente en las
manos y en las piernas.

EL BULBO RAQUÍDEO

Es la extensión o continuación superior de la médula espinal. En el bulbo raquídeo se dirige la regulación del
funcionamiento cardíaco y respiratorio. Es importante tener en cuenta que una lesión en esta zona provoca una muerte
inmediata.

Las meninges

Estas estructuras son membranas que tienen como función proteger el cerebro y separarlo de la cara interna de la cavidad
ósea craneal. Se distinguen tres capas: la externa, que está pegada al cráneo, se llama duramadre, y es la capa protectora.
La capa media, llamada aracnoides, tiene como función nutrir y limpiar las meninges. Finalmente, está la capa interna que
es más fina y sensible, llamada piamadre. Esta capa se encuentra adherida al cerebro.

LA MÉDULA ESPINAL

Esta estructura de aspecto como un cordón o cable nervioso, es de color blanco y de


forma cilíndrica, y va por el interior de la columna vertebral. La médula también se
encuentra enfundada por las tres capas de las meninges. Constituye la principal vía
de comunicación entre el cerebro y el resto de nuestro cuerpo, por lo que se
convierte en la segunda estructura más importante del sistema nervioso
FUNCIONES DE LA MÉDULA ESPINAL

La médula espinal desempeña dos funciones: una


conductora y otra llamada refleja.

Función conductora

La función conductora es la que lleva información


hacia y desde el cerebro. Si la información va hacia el
cerebro, entonces se trata de una información de tipo
sensorial; esto quiere decir que es información que
ha sido recibida por los receptores y llevada hasta el
cerebro para ser interpretada. Por otra parte, si la
información sale del cerebro, hablamos de
información que lleva una respuesta. Esta respuesta
puede ser desde mover consciente o
voluntariamente algún miembro de nuestro cuerpo o
contestar una pregunta en un examen.

Función refleja

En la médula espinal se controla la función refleja, es decir, la elaboración de todas las respuestas que «no se
piensan» para realizarse. Estas respuestas o reacciones se ejecutan en forma automática y rápidamente. Un
ejemplo de ello, es apartar la mano al pincharnos un dedo con una espina. Las respuestas reflejas nos permiten
reaccionar frente al peligro o bien, a situaciones imprevistas del medio que nos rodea.

EL SISTEMA NERVIOSO PERIFÉRICO EN EL SER HUMANO

El sistema nervioso periférico está


conformado por los nervios. Los nervios
son estructuras compuestas por conjuntos
organizados de células nerviosas o
neuronas, vasos sanguíneos y tejidos. Los
nervios tienen su origen en el sistema
nervioso central, alcanzando a todos los
órganos del cuerpo. Éstos son los
encargados de llevar los impulsos
eléctricos nerviosos desde y hacia el
encéfalo, a través de la médula espinal.

En nuestro organismo, podemos distinguir


dos tipos de nervios. El primer tipo son los
nervios sensoriales. Éstos captan la
información del medio externo y la
conducen al encéfalo o a la médula
espinal. El segundo tipo son los nervios
motores, cuya función es llevar las
respuestas elaboradas por los centros
nerviosos hasta los diferentes órganos o
partes del cuerpo. El sistema nervioso
periférico se subdivide en el sistema
autónomo y el sistema somático sensorial.
EL SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO

Este sistema se caracteriza por estar formado por todo el conjunto de neuronas sensoriales y motoras que
permiten conectar el sistema nervioso central con nuestros distintos órganos internos como el corazón, los
pulmones, el estómago, etc. Las respuestas generadas en el sistema autónomo son involuntarias; son acciones
que se ejecutan sin que intervenga nuestra voluntad. Este sistema regula todas las actividades o funciones
autónomas al interior de nuestro cuerpo, tales como los latidos cardíacos, la función digestiva, la respiración,
etc.

Un tipo de respuesta muy importante que también controla este sistema es la reacción frente al peligro. Al
encontrarnos en una situación de estrés o riesgo, se desencadenan ciertos fenómenos como la aceleración del
ritmo cardíaco, lo que incrementa la circulación de sangre a los músculos. Esto permite que la musculatura esté
mejor preparada para actuar rápidamente. Asimismo, este sistema también controla aquellas respuestas
cuando las condiciones del medio no constituyen un peligro o amenaza para el organismo. Por ejemplo, en una
situación de calma, normalmente nuestro corazón latirá más tranquilo y nuestra musculatura estará más
relajada. Mientras dormimos, todas nuestras funciones corporales siguen activas puesto que el sistema
autónomo también se encarga de regular su actividad durante el sueño.

El sistema nervioso autónomo actúa por dos grandes vías: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso
parasimpático:

Sistema nervioso simpático

Este sistema se encarga de regular la función de diversos órganos, glándulas y tejidos. Ayuda al manejo del
estrés en una situación exigente; en este caso, el sistema nervioso simpático activa e incrementa la liberación
de glucosa en la sangre, dilata los bronquios para aumentar el nivel de oxígeno, e inhibe la función digestiva,
preparando así al organismo para la actividad física. Los nervios simpáticos se originan a partir del centro de la
médula espinal, los que llegan a los distintos órganos internos sobre los que ejercerán su acción.

Sistema nervioso parasimpático

Este sistema ejerce su actividad cuando el cuerpo debe reservar sus recursos y emplearlos en forma mínima.
Se puede decir que sus efectos son opuestos al sistema simpático. De este modo, el sistema parasimpático
prepara el cuerpo para el reposo, estimula la digestión y el almacenamiento de glucosa. Los nervios
parasimpáticos nacen desde el tronco encefálico y la base de la médula espinal. En resumen, mientras el
sistema simpático se encarga de estimular o activar, el parasimpático realiza la función de inhibir. Esta forma
de trabajo de estos sistemas, a dúo y en equilibrio, es de naturaleza química. Se realiza por medio de
neurotransmisores, que son los que llevan los estímulos desde y hacia los órganos o músculos involucrados.
EL SISTEMA NERVIOSO SOMÁTICO SENSORIAL

El sistema somático sensorial cumple con la función de transmitir la información captada por los órganos
sensoriales o receptores de nuestro organismo. Esta información corresponde a los estímulos provenientes del
medio externo, que son detectados por órganos como la piel, los ojos, el oído, etc. De este modo, el conjunto
de nervios que componen el sistema somático transmite todos los impulsos que provienen de estos receptores
hacia el sistema nervioso central. Además, el sistema somático es el que regula las respuestas voluntarias, vale
decir, todas las acciones o movimientos que decidimos realizar conscientemente. Por ejemplo, si comenzamos
a sentir frío, la respuesta voluntaria y consciente de abrigarnos es una acción regulada por este sistema. Sin
embargo, tanto el sistema nervioso somático como el sistema autónomo pueden generar respuestas para un
mismo estímulo. ¿Cómo se explica esto?

Pensemos nuevamente en qué sucede con nuestro cuerpo al sentir frío. Por cierto, comenzamos a tiritar; esto
es una respuesta refleja de nuestro organismo, en la cual nuestros músculos comienzan a contraerse y relajarse,
como una forma de generar calor. Al mismo tiempo, disminuye la cantidad de sangre que circula por las zonas
más superficiales de la piel, evitando así la pérdida de calor por radiación. Como estas respuestas son
involuntarias, están reguladas por el sistema nervioso autónomo. En resumen, el sistema nervioso somático es
el que regula todas las respuestas conscientes o voluntarias producidas por los estímulos externos, originando
movimientos o acciones conscientes de los músculos y huesos de nuestro cuerpo.

Veamos otro ejemplo de las respuestas que pueden generar ambos sistemas: si un niño mira a lo lejos una
pelota de fútbol, es probable que voluntariamente corra hacia ella y le dé un puntapié. Esta acción (consciente)
está controlada por su sistema nervioso somático. Si el mismo niño quiebra un vidrio con la pelota, la mamá le
llamará la atención, y es probable que como respuesta su corazón comience a latir más rápidamente y sus
mejillas enrojezcan sin que él lo pueda evitar, ya que estas respuestas, involuntarias, están reguladas por su
sistema nervioso autónomo.

¿CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA NERVIOSO?

Toda respuesta nerviosa comienza con la captación de un estímulo por medio de algún receptor. Un estímulo
es un cambio dentro o fuera del cuerpo con la suficiente intensidad para estimular un receptor.

El estímulo puede ser calor, sonido, luz, presión, dolor, acidez, olor, entre otros. Un receptor es una neurona
especializada en la captación de estímulos, que puede formar parte de los órganos sensoriales o estar en el
interior del organismo. Por ejemplo, en la retina, que forma parte del ojo humano encontramos fotorreceptores,
que son las células específicas que captan los cambios en la intensidad de la luz.

En la piel, tenemos presorreceptores, que captan los cambios de presión, o termorreceptores que detectan
cambios en la temperatura externa. Pero también hay termorreceptores en el cerebro, más precisamente en el
hipotálamo, que detecta cambios en la temperatura de la sangre y estimula mecanismo para subirla o bajarla.
Los estímulos captados por los receptores se convierten en impulsos nerviosos que circulan por la vía sensitiva
a los órganos del SNC.

Los órganos coordinadores, como dijimos son la médula y el encéfalo, a ellos llegan las señales como impulsos
nerviosos desde el medio interno o externo y ellos se encargan de elaborar respuestas que son nuevamente
convertidas en impulsos nerviosos que son transportados por los nervios de la vía motora y llegan al órgano
efector. Los efectores son órganos, tejidos o glándulas, que ejecutan la respuesta. Esquema que representa los
componentes principales involucrados en las respuestas del sistema nervioso:

ESTÍMULO → RECEPTOR → COORDINADOR → EFECTOR → RESPUESTA


ACTIVIDAD

1. Complete en el siguiente cuadro la información que falta sobre las características de cada componente
del Sistema Nervioso Central y la función específica que cumple.

2. ¿Qué tipos de nervios se distinguen en el Sistema Nervioso Periférico?

3. Explique la función del Sistema Nervioso Simpático.

4. Explique la función del Sistema Nervioso Parasimpático.

5. ¿Qué tipo de respuestas regula el Sistema Somático Sensorial? Explique y escriba un ejemplo.

6. Analice las siguientes situaciones y resuelva las consignas. Explique en cada caso, mediante la
elaboración de un texto breve cómo dichas respuestas contribuyen al mantenimiento del equilibrio.
• Una luz intensa brilla abruptamente en el ambiente.
• Mi mano toma contacto con un artefacto a elevada temperatura.
• Ingresa una basura en el ojo.
• Me pincho con un alfiler.
• Una persona con apetito huele comida.

Resolvemos el primer caso como modelo:

Estímulo: cambio en la intensidad de luz.


Receptor: los de la luz, que se hallan en el ojo, captan los cambios en la intensidad de luz y envían la señal al
SNC por vía sensitiva.
Coordinador: el cerebro y la médula elaboran respuestas cuya información se transporta por vía motora.
Efector: los órganos efectores ejecutan la respuesta, cierro los párpados, me cubro los ojos con las manos,
solicito que apaguen la luz.
Posible explicación: La luz intensa puede dañar la retina. Cuando los receptores captan cambios en la
intensidad provocan respuestas destinadas a evitar dicho daño

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