Resumen de las funciones esenciales de la salud pública (FESP)
EVALUACIÓN
FESP 1. Monitoreo y evaluación de la salud y el bienestar, la equidad,
los determinantes sociales de la salud y el desempeño e impacto de
los sistemas de salud
Descripción de la función
Se enfoca en asegurar la disponibilidad y uso de información sobre la salud de la
población, la equidad en salud, y la respuesta del sistema de salud. Esta función busca
fortalecer las capacidades de las autoridades sanitarias en monitoreo y evaluación,
usando tecnologías de la información y análisis de datos, para mejorar la formulación de
políticas y planificación en salud.
Situación de la función
Describe cómo en América Latina y el Caribe, a partir del siglo XXI, se aceleró la
creación de sistemas de monitoreo y evaluación en el sector salud, impulsados tanto por
gobiernos como por organizaciones civiles. Estos sistemas ayudan en la toma de
decisiones, aunque enfrentan desafíos como la falta de datos desglosados para analizar
la equidad, la limitada integración de sistemas de información, y la baja capacidad para
usar eficazmente la información en la formulación de políticas públicas. Aunque se han
logrado avances, persisten importantes brechas en la calidad y alcance de estos sistemas.
Mecanismos para fortalecer la función
Establecer estructuras y mecanismos sólidos para el monitoreo y la evaluación de
políticas de salud pública. Esto incluye una gobernanza fuerte, coordinación
intersectorial, y sistemas de información integrados y seguros. Destaca la importancia
del liderazgo de las autoridades de salud, el fortalecimiento de las instituciones de
información, y la inclusión de métricas sobre los determinantes sociales de la salud para
mejorar la equidad y las políticas públicas. Además, subraya la necesidad de recopilar y
usar datos de manera regular y recurrente, y de incluir aspectos políticos y sociales en
las evaluaciones.
FESP 2. La vigilancia en la salud pública: el control y la gestión de los
riesgos para la salud y las emergencias
Descripción de la función
Se enfoca en fortalecer la capacidad de las autoridades para vigilar, controlar y
responder a riesgos de salud, como brotes de enfermedades, emergencias, y factores de
riesgo. Incluye la vigilancia epidemiológica, la salud mental, nutrición, y la seguridad
en la producción y consumo de bienes y servicios de salud. También abarca la
vigilancia ambiental y la respuesta a emergencias, con un enfoque en la promoción de la
salud y la prevención de riesgos, a través de un procesamiento sistemático de
información.
Situación de la función
Describe cómo muchos países en la región han avanzado en la vigilancia
epidemiológica, especialmente para enfermedades transmisibles, desarrollando
estrategias y redes a nivel supranacional. Ejemplos incluyen la vigilancia de malaria y
enfermedades respiratorias. Sin embargo, persisten desafíos en áreas como la resistencia
microbiana, la vigilancia ambiental, y la respuesta a desastres naturales. También se
mencionan iniciativas exitosas en la vigilancia de enfermedades crónicas y la
promoción de la salud a nivel local, aunque algunos campos requieren mayor desarrollo
y atención.
Mecanismos para fortalecer la función
Trata sobre los mecanismos necesarios para fortalecer los sistemas de vigilancia de la
salud, destacando la importancia de integrar estos sistemas en las funciones de las
autoridades de salud, asegurar un flujo constante de datos, y gestionar adecuadamente
los recursos para una toma de decisiones informada. También se subraya la necesidad
de fortalecer la gobernanza, cumplir con marcos internacionales, y mejorar la respuesta
a desastres y los riesgos emergentes, incluyendo los efectos del cambio climático.
Además, se recomienda involucrar a actores más allá del sector salud para una
vigilancia integral.
FESP 3. Promoción y gestión de la investigación y el conocimiento en
el ámbito de la salud
Descripción de la función
Generar conocimiento científico e integrarlo en la formulación de políticas de salud, lo
cual es crucial para fortalecer los sistemas de salud y la salud pública.
Situación de la función
En los últimos años, la investigación en salud ha evolucionado significativamente en las
Américas, con políticas específicas adoptadas por la OPS y la OMS. Aunque se ha
avanzado en la formulación de políticas y en la producción de investigaciones,
especialmente en Estados Unidos, persisten grandes diferencias en la capacidad de
investigación entre países, con el Caribe rezagado. También se destaca la baja inversión
en investigación en la región y la necesidad de mejorar la integración y gestión de la
investigación para que beneficie a la salud pública y los sistemas de salud.
Mecanismos para fortalecer la función
Trata sobre la necesidad de establecer mecanismos efectivos de gobernanza y
financiamiento para la investigación en salud, alineados con las prioridades de las
autoridades y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se destaca la importancia
de fortalecer el capital humano, promover la ética en la investigación, y asegurar que los
resultados científicos se integren en las políticas de salud de manera comprensible y
accesible. También resalta la colaboración internacional como clave para mejorar la
capacidad de investigación en la región.
DESARROLLO DE POLÍTICAS
Desarrollan capacidades técnicas y políticas para formular políticas de salud que
mejoren la salud de la población.
Estas capacidades incluyen la implementación de intervenciones para abordar las causas
de la mala salud, fortalecer los sistemas de salud, y asegurar la participación de actores
clave en la toma de decisiones y la rendición de cuentas.
FESP 4. Formulación e implementación de políticas de salud y
promoción de legislación que proteja la salud de la población
Descripción de la función
Abarca el desarrollo de capacidades de las autoridades de salud para formular e
implementar políticas sectoriales basadas en conocimiento relevante, y para influir en la
creación de un marco legislativo que defina la estructura institucional del sector salud.
Esta función debe orientarse hacia el acceso y la cobertura universal de salud,
considerando los determinantes sociales de la salud y la importancia del trabajo
intersectorial. La efectividad de esta función se refleja en las políticas, regulaciones y la
asignación de recursos en el sistema de salud.
Situación de la función
Describe los avances y desafíos en la formulación de políticas y leyes de salud en los
países de la Región.
Aunque muchos países han desarrollado políticas para mejorar la cobertura de salud y
abordar factores de riesgo, enfrentan desafíos como la falta de capacidades técnicas y
políticas, la débil coordinación entre el poder legislativo y las autoridades de salud, y la
escasa participación de actores relevantes.
También menciona reformas constitucionales y legislativas que han garantizado
derechos relacionados con la salud y la regulación de factores de riesgo.
Mecanismos para fortalecer la función
Explica que las políticas de salud deben ser integrales, coherentes y alineadas con la
estrategia de acceso y cobertura universal.
Es crucial coordinar programas y servicios para evitar fragmentación y asegurar la
colaboración intersectorial.
Se requiere fortalecer las capacidades analíticas, operacionales y políticas de las
autoridades, y asegurar la participación de diversos actores.
mecanismos de control y fiscalización para garantizar el cumplimiento y la mejora
continua de las políticas de salud.
FESP 5. Participación y movilización social, inclusión de actores
estratégicos y transparencia
Descripción de la función
Describe cómo actores sociales, como la sociedad civil y la comunidad organizada,
participan activamente en identificar problemas, definir prioridades, y formular
propuestas para el desarrollo de la salud. Esta función incluye su intervención en la
organización, control, gestión, y fiscalización del sistema de salud de manera
deliberada, democrática, y consensuada.
Situación de la función
Describe cómo la participación de la sociedad civil y la comunidad en la formulación de
políticas de salud se fortaleció a partir de la Declaración de Alma-Ata (1978) y la Carta
de Ottawa (1986).
Durante los años 90, con la descentralización en varios países de las Américas, se buscó
democratizar los sistemas de salud y facilitar la participación ciudadana.
Surgieron mecanismos como comités de participación comunitaria y asociaciones de
usuarios. Sin embargo, a pesar de avances, la participación sigue siendo a menudo
limitada o simbólica, con problemas como la fragmentación, falta de
institucionalización, y escaso financiamiento.
Además, factores como la desorganización interna y la falta de voluntad política afectan
la efectividad de la participación social en salud.
Mecanismos para fortalecer la función
Resalta la necesidad de empoderar a la sociedad civil y la comunidad para que
promuevan y exijan políticas de salud que garanticen el derecho universal a la salud,
con financiamiento transparente y sin conflictos de interés.
También enfatiza la importancia de que el Estado garantice espacios democráticos para
la formulación de políticas y la participación efectiva, especialmente de poblaciones
vulnerables.
Se subraya la importancia de la vigilancia social y la rendición de cuentas, así como la
necesidad de fortalecer los canales de participación y enfrentar posibles conflictos de
interés, especialmente en asociaciones con el sector privado.