0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas13 páginas

2009 Regeneración Ósea A Través de La Ingeniería de Tejido

tejido
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas13 páginas

2009 Regeneración Ósea A Través de La Ingeniería de Tejido

tejido
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RET.

Revista de Estudios Transdisciplinarios


ISSN: 1856-9161
publicaciones@[Link]
Fundación Instituto de Estudios Avanzados
Venezuela

Alvarez Barreto, José F.


Regeneración ósea a través de la ingeniería de tejidos: una introducción
RET. Revista de Estudios Transdisciplinarios, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2009, pp. 98-109
Fundación Instituto de Estudios Avanzados
Caracas, Venezuela

Disponible en: [Link]

Cómo citar el artículo


Número completo
Sistema de Información Científica
Más información del artículo Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal
Página de la revista en [Link] Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
RET. Revista de Estudios Transdisciplinarios Vol. 1. Nº 2. Serie verde | Caracas, julio- diciembre 2009

Regeneración ósea a través de la ingeniería


de tejidos: una introducción
Osseous Regeneration through Tissue Engineering:
an introduction

José F. Alvarez Barreto


Laboratorio de Ingenería de Tejidos Humanos, Instituto de Estudios Avanzados IDEA. 98

Lesiones relacionadas con los huesos pueden resultar incapacitantes para millones de personas de todo el mundo.
Las terapias actuales de tratamiento, que consisten en el uso de prótesis y en la aplicación de injertos, presentan di-
ficultades que limitan su éxito. La ingeniería de tejidos óseos, como su nombre lo indica, es el área de conocimiento
que combina las aplicaciones de la ingeniería, del diseño y del desarrollo de implantes biomiméticos para reparar
los huesos y guiar su regeneración hasta el completo restablecimiento de su funcionalidad. La ingeniería de tejidos
busca crear constructos artificiales capaces de inducir la formación de tejido óseo a través de la activación de una
cascada de eventos relacionados con la curación de heridas y el proceso osteogénico. El presente artículo describe los
componentes principales de los que se sirve la ingeniería de tejidos óseos: células, biomateriales y moléculas bioac-
tivas, y cómo estos componentes deben interactuar de manera orquestada para reemplazar las funciones biológicas
de los huesos. Igualmente, se analiza el uso del biorreactor como un sistema emergente de la ingeniería tisural para
la optimización de las condiciones del funcionamiento celular. Finalmente se plantean los problemas que aún debe
resolver la Ingeniería de tejidos para desarrollar en masa implantes efectivos que alcancen a gran parte de la pobla-
ción y mejoren su calidad de vida.

Palabras clave
ingeniería de tejidos, hueso, células madres mesenquimáticas, factores de crecimiento, andamios

Bone-related injuries can be disabling for millions of people worldwide. Current therapies, mainly con-
sisting on the use of prosthesis and a series of biological grafts, present significant difficulties that limit
their success. Bone tissue engineering is a novel area that applies concepts of engineering and biological
sciences to develop biomimetic implants (those capable of imitating biological aspects of the osseous
matrix), based on the physiological principles that govern the tissue´s function. The final goal is to repair
and guide bone regeneration by activating a cascade of events that take place during wound healing and
osteogenesis. The present article introduces the main components of bone tissue engineering: cells, scaf-
folding, and bioactive molecules, and how they must work in an orchestrated manner to achieve the central
goal by following a paradigm that rules most of the approaches in the field. Additionally, the use of bioreac-
tors is discussed as an emergent component whose function is to provide the conditions for optimal cell
function. Finally, the author reflects upon the fundamental challenges that need to be resolved in order to
develop effective implants that can be mass produced, and thereby improve the quality of life of a great
part of the population.

Keywords
tissue engineering, bone, mesenchymal stem cells, growth factors, scaffold.
JOSÉ F. ALVAREZ BARRETO.

Introducción de mejorar la calidad de vida de millones de personas,


dentro y fuera de Venezuela.
La ingeniería de tejidos humanos, o ingeniería tisural, La primera terapia empleada para reparar estas lesio-
se puede definir como un grupo de herramientas utili- nes, y que se mantiene hasta hoy, consistió en la im-
zadas para la creación de implantes con características plantación de prótesis hechas de materiales que fuesen
similares a las fisiológicas, capaces de conducir e inducir capaces de restablecer el funcionamiento mecánico de
la regeneración de un tejido específico, el cual ha sido los huesos. Implantes hechos de materiales tales como
lesionado o perdido por causas diversas. La Ingeniería titanio y cementos óseos (más específicamente el poli,
tisural nace como respuesta a los problemas que pre- metil metacrilato o PMMA, por sus siglas en inglés),
sentan las terapias de reparación y regeneración de te- son capaces de lograr este objetivo. Sin embargo, con-
jidos que se utilizan actualmente. Un tejido puede ser llevan una serie de efectos secundarios que limitan su
dañado por diferentes razones, por ejemplo, debido a efectividad. El primero es la falta de osteo-integración,
los agentes mecánicos, generalmente externos, como es decir, el grado de interacción entre los materiales im-
98 99
los accidentes, o a las lesiones patológicas propias de plantados y el tejido circundante es mínimo y acarrea un
enfermedades congénitas, autoinmunes, cáncer, etc. problema aun mayor, el daño de más tejido. Debido a la
El gran número de personas afectadas por las lesiones falta de integración, las fuerzas de roce causadas duran-
discapacitantes, y las tremendas consecuencias que esas te el movimiento del paciente van desgastando el tejido
lesiones tienen en quienes las padecen, han concitado la óseo que se encuentra próximo al implante y provocan
atención de la comunidad científica, que busca los méto- daños estructurales. Pero no es sólo la vecindad la que
dos más adecuados para restituir el óptimo desempeño sufre daños, con el tiempo el material del implante va
del órgano o tejido afectado. cediendo a la fatiga inducida por el uso continuo has-
El tejido óseo es un ejemplo representativo de la pro- ta colapsar y fracturarse. Otra complicación común son
blemática planteada. El hueso, el componente central las infecciones post-operatorias que pueden acarrear os-
del sistema músculo-esquelético, es un tejido conecti- teomelitis severa (Chuang et al., 2006; Eingartner, 2007;
vo duro, calcificado, que tiene como funciones proteger Laurencin et al., 1999). En cualquiera de los casos, ya
órganos vitales, proveer soporte para la movilidad del sea daños estructurales del hueso nativo o el colapso del
cuerpo, almacenar calcio y otros iones, al igual que cé- implante o la aparición de infecciones, serán necesarias
lulas madres mesenquimáticas y hematopoiéticas (Buc- intervenciones quirúrgicas posteriores, que resultan en
kwalter et al., 1996). Los huesos son susceptibles a daños más dolor para el paciente y disminuyen las posibilida-
significativos causados por fracturas, tumores femora- des de éxito del proceso terapéutico.
les, osteoporosis, entre otros. Si bien es cierto que los Estas limitaciones condujeron a médicos e investigado-
huesos humanos tienen ciertas propiedades auto-rege- res a la búsqueda de alternativas terapéuticas capaces
nerativas, existen condiciones en las cuales estas propie- de superar las limitaciones presupuestas con el uso de
dades no son suficientes para lograr la restauración del prótesis. Es así como surgió el uso de injertos autólogos,
tejido dañado. Tal es el caso de la disminución de acti- alólogos y xenólogos. Los autoinjertos, o injertos autó-
vidad celular endógena debido a tratamientos químicos logos, consisten en fragmentos de tejido óseo, general-
para combatir el cáncer. Pero quizás la condición más mente médula ósea, obtenidos de una zona sana del pa-
común sea la ocurrencia de fracturas de gran tamaño, ciente e implantados en el área afectada. Estos poseen la
en donde el cuerpo no tiene la capacidad de seguir los ventaja de no generar respuestas inmunes, y se integran
procesos de reparación normales vía osificación endo- bien con el tejido circundante. Sin embargo, existe poca
condral y crea lo que se denomina fractura de no unión disponibilidad para cubrir defectos de gran tamaño, al
(Reports, 2002). Cada año, 8.6 millones de intervencio- mismo tiempo que se expone la región donadora a alta
nes quirúrgicas en todo el mundo son llevadas a cabo morbilidad (Freeland et al., 2004; Kessler et al., 2005;
para tratar este tipo fracturas con la colocación de un Nkenke et al., 2004). Los aloinjertos, o injertos alólogos,
implante, con un costo aproximado de 1.000 millones de que son obtenidos de otro sujeto de la misma especie,
dólares (Hing, 2004). En Venezuela abundan estas afec- generalmente cadáveres, tienen alta posibilidad de in-
ciones, por lo que es necesario buscar terapias eficien- tegrarse al huésped si se hacen los exámenes de com-
tes de regeneración. Queda así en evidencia la inmensa patibilidad adecuados y son previamente tratados para
necesidad de encontrar alternativas terapéuticas que sir- disminuir las probabilidades de una reacción inmune
van para recuperar la funcionalidad del tejido óseo, a fin de rechazo. No obstante, persiste el peligro de transmi-
RET. Revista de Estudios Transdisciplinarios Vol. 1. Nº 2. Serie verde | Caracas, julio- diciembre 2009

sión de enfermedades (Bostrom et al., 1997; Strong et de una red porosa que permita la penetración de célu-
al., 1996). Los xenoinjertos, fragmentos obtenidos de su- las provenientes del tejido circundante y, por ende, de
jetos de una especie diferente, poseen un alto potencial nueva matriz extracelular (MEC). Osteo-inductividad,
de generar reacciones inmunes severas, y, al igual que capacidad de inducir la migración celular hacia la zona
los alólogos, presentan un gran riesgo de transmisión de afectada e interactuar activamente con su entorno. Esto
enfermedades (Cascalho et al., 2006; Yang et al., 2007). puede lograrse a través del uso de moléculas bioacti-
Por consiguiente, es de crucial importancia desarro- vas específicas de la MEC ósea, que jueguen un papel
llar tecnologías alternativas que produzcan implantes importante en las cascadas moleculares de formación
biocompatibles que puedan recuperar la funcionali- y regeneración de los huesos. Competencia mecánica,
dad del área afectada mediante la inducción de forma- capacidad de cubrir las demandas mecánicas del sitio
ción de nuevo tejido. La ingeniería de tejidos óseos es lesionado sin impedir la movilidad del paciente durante
el área de conocimiento que combina las aplicaciones la formación y remodelación del tejido de novo. Compati-
de la ingeniería, del diseño y del desarrollo de implan- bilidad biológica, tanto el biomaterial del andamio como
100
tes biomiméticos (capaces de imitar ciertos aspectos los productos de degradación asociados deben poseer
biológicos de la matriz ósea) para reparar los huesos baja citotoxicidad, ocasionar poco daño al tejido circun-
y guiar su regeneración hasta el completo restableci- dante y generar mínimas reacciones inmunes.
miento de su funcionalidad. La ingeniería de tejidos
busca crear constructos artificiales capaces de inducir
la formación de tejido óseo a través de la activación
de una cascada de eventos relacionados con la cura- Andamio Tridimensional

ción de heridas y el proceso osteogénico (formación de


huesos).
Regeneración Ósea
Paradigma de la Ingeniería del Tejido Óseo

La ingeniería tisural parte del principio de que la rege-


neración de nuevo tejido puede ser guiada a través de la
Células Osteoblásticas Moléculas Bioactivas
combinación de células, biomateriales y moléculas bio- o Progenitoras (Madres) (Factores de Crecimiento)

activas. Este principio está representado en un gráfico FIGURA 1. Tríada de la Ingeniería de Tejidos Óseos. Una matriz tridi-
denominado la tríada de la ingeniería de tejidos (Figu- mensional (llamada andamio), unas células progenitoras (madre) u oste-
ra 1) (Bonassar et al., 1998). Esta representación ilustra oblastos y un componente molecular son necesarios para la creación de
implantes osteogénicos eficientes.
el hecho de que estos tres elementos deben actuar de
manera orquestada para lograr la meta central de este
novedoso campo. Sobre la base de la tríada, la estrategia Fuentes Celulares
más común utilizada por investigadores en el área con-
siste en la extracción de una pequeña biopsia de tejido El tipo de células que hay que utilizar en una aplicación
autólogo, del cual se aislarán células para ser expandidas específica de ingeniería de tejidos es de crucial impor-
in vitro. Estas células son posteriormente sembradas en tancia, pues éstas segregarán una matriz extracelular
una matriz tridimensional, llamada andamio, y some- (MEC), con características bioquímicas y morfológicas
tidas a un estímulo químico ejercido por las moléculas similares a las del tejido óseo inmaduro, responsable de
bioactivas que provocan respuestas celulares específicas, darle un carácter inductivo al implante. Las células inte-
con la finalidad de acelerar la producción de un implan- ractúan con el material del andamio y responden a cual-
te eficiente (Alvarez-Barreto et al., 2006; Bonassar et al., quier estímulo del medio en el que se encuentran, ya sea
1998). Esta estrategia se ha convertido en el paradigma in vitro o poco después de ser implantadas. Por lo tanto,
central de la ingeniería tisural (Figura 2), y todos los en- la escogencia del tipo celular adecuado afectará todas y
foques desarrollados hasta ahora están basados en este cada una de las etapas de producción del implante y re-
principio. Este paradigma también implica que el im- generación ósea. Cuando se piensa en las fuentes celu-
plante debe cumplir con una serie de requisitos. Osteo- lares como paso inicial en el ensamblaje de los construc-
conductividad, capacidad de conducir la formación y tos, lo primero que viene a la mente, quizás la elección
remodelación de tejido óseo por medio de la presencia más obvia, es el uso de células diferenciadas específicas
JOSÉ F. ALVAREZ BARRETO

Extracción de Biopsia Implantación


Ósea Regeneración de Tejido Óseo
100 101

Factor de Crecimiento

Sembrado en Andamio

Expansión Celular Cultivo Tridimensional


Estimulación Celular
FIGURA 2. Paradigma de la Ingeniería de Tejidos Óseos. Células son aisladas de una zona sana del paciente y expandidas para ser sembradas en un
andamio tridimensional. Posteriormente las células son estimuladas bioquímicamente e implantadas para estimular la regeneración ósea.

al tejido, en este caso, osteoblastos, también llamados te y mantener su estado indiferenciado y su potencial
células hacedoras de hueso. Los osteoblastos sintetizan de diferenciación. Por estas razones, las células madres
la MEC calcificada (que constituye la base de los hue- mesenquimáticas han sido utilizadas en la regeneración
sos) y han sido utilizados en numerosas aplicaciones y de diferentes tejidos, incluso a nivel clínico (Bruder et
estudios relacionados con la formación de tejido óseo. al., 1998; Castano-Izquierdo et al., 2007; Kadiyala et al.,
No obstante, estas células son altamente diferenciadas y 1997; Vilquin et al., 2006). Las fuentes más comunes de
senescentes, lo que se traduce en una baja tasa de pro- CMM son la médula ósea y el tejido adiposo, y por ende
liferación y rápida muerte celular programada, luego se pueden extraer de zonas de fácil acceso y causar la
de depositar una cierta cantidad de MEC (Bruder et al., menor incomodidad posible al paciente.
1999). En consecuencia, es difícil conseguir, a través de La diferenciación hacia un linaje deseado se puede lo-
cultivos in vitro, un número de osteoblastos suficiente grar a través de medios condicionados con factores de
para el desarrollo de implantes que tengan un grado óp- crecimiento u otras moléculas específicas para tal fin.
timo de inductividad. En el caso de la diferenciación osteoblástica, medio su-
Las células madres mesenquimáticas (CMM) son una plementado con β-glicerofosfato, dexametasona y ácido
alternativa viable en la regeneración de numerosos teji- ascórbico, es suficiente para activar cambios morfológi-
dos. Estas son células pluripotenciales, es decir, que tie- cos y funcionales; las CMM, que usualmente tienen una
nen el potencial de diferenciarse hacia distintos linajes apariencia fibroblástica, asumen una forma cuboidal y
celulares, con una tasa de proliferación mayor a la de comienzan a crear colonias que finalmente formarán
muchas células diferenciadas como los osteoblastos y nódulos mineralizados con hidroxiapatita (principal
condrocitos (Caplan, 1991; Caplan et al., 2001). Adicional- componente calcificador del hueso). La diferenciación
mente, las CMM pueden ser expandidas extensivamen- osteoblástica está conformada en tres períodos defini-
RET. Revista de Estudios Transdisciplinarios Vol. 1. Nº 2. Serie verde | Caracas, julio- diciembre 2009

dos. El primero es de proliferación, en el cual, como su tante señalar que sus productos de degradación deben
nombre lo indica, la principal función celular es la ex- producir reacciones inmunes mínimas. Las propiedades
pansión mitótica y la producción de cantidades impor- mecánicas representan quizás uno de los requisitos más
tantes de colágeno tipo I. En la segunda etapa, la prolife- difíciles de cumplir. El andamio debe soportar las de-
ración y producción de colágeno I se ve disminuida por mandas mecánicas del sitio lesionado durante todo el
la sobre-expresión de la enzima fosfatasa alcalina y de proceso de regeneración, lo que implica que las propie-
ciertas proteínas asociadas a la MEC ósea, como la os- dades y mecanismos de degradación deben trabajar en
teopontina y osteocalcina. En la tercera etapa, la produc- equilibrio con la formación de tejido nuevo. Esta es un
ción de fosfatasa alcalina disminuye dramáticamente, área que le ha costado mucho esfuerzo a la comunidad
presenta un pico en su curva de producción en el tiempo científica envuelta en el campo, pues todavía no es claro
y se comienza a observar el depósito de cristales de cal- si este equilibrio implica que la rata de formación de te-
cio entre las fibras de colágeno. Durante este período de jido y de degradación del material deben ser iguales, o si
maduración, la proliferación celular disminuye aún más alguna debería ir más avanzada que la otra. Esto depen-
102
(Caplan, 1991; Jaiswal et al., 1997; Sikavitsas et al., 2001). derá principalmente de las propiedades del material, de
La matriz extracelular calcificada, que además incorpora la zona por regenerar y del paciente como tal (Holy et al.,
numerosas moléculas bioactivas propias del tejido óseo 2000; Temenoff et al., 2000; Whang et al., 1999).
(que se mencionarán más adelante), juega un papel El andamio es el factor que otorga el carácter osteo-
crucial en la interacción del implante con el entorno a conductivo que el implante debe tener, y esto lo logra a
través del reclutamiento de células nuevas, y suministra través de la presencia de una red porosa que debe estar
las condiciones favorables para la formación de nuevo conformada por poros interconectados. Esto facilitará la
tejido óseo dentro del constructo. Actualmente, existen migración celular, así como el transporte de nutrientes
terapias regenerativas que se basan en el solo uso de y oxígeno al interior del andamio, a fin de garantizar la
CMMs, que han demostrado ser inductivas a la forma- viabilidad de estas células. Andamios para la regenera-
ción de nuevos tejidos (Connolly et al., 1991; Vilquin et ción de tejido óseo han sido fabricados con una amplia
al., 2006). No obstante, las consideraciones mecánicas y variedad de biomateriales, tanto naturales como sintéti-
estructurales particulares de los huesos hacen que esta cos. Entre los naturales encontramos el colágeno tipo I,
terapia sea poco efectiva para la formación de tejido óseo ácido hialurónico, heparin y quitosano (Cristino et al.,
en muchos casos. Se hace necesario, por tanto, el uso de 2005; Farrell et al., 2007; Feng et al., 2003; Mizuno et al.,
una matriz tridimensional que sirva de soporte al com- 2001; Sagnella et al., 2005; Shin et al., 2003; Tuzlakoglu et
ponente celular. al., 2007). Muchos de los polímeros naturales, por estar
presentes en el organismo humano, ya poseen propie-
La Matriz Tridimensional: Tecnologías dades que les permiten interactuar con el componente
de Andamios en la Ingeniería de Tejido Óseo celular; de no ser el caso, estos son generalmente fáciles
de modificar con moléculas que se lo permitan. Entre
El andamio (scaffold, en inglés) es una matriz tridimen- los biomateriales sintéticos están el polietilenglicol y
sional porosa que tiene como función principal la de algunos polímeros biodegradables, como los poli(α- hi-
soportar la adhesión, proliferación y migración celular, droxi ésteres). Estos últimos son un grupo de polímeros
así como su diferenciación y maduración en un fenotipo conformados por la policaprolactona, ácido poliláctico,
osteoblástico (Saltzman, 2000; Vacanti et al., 1998). Pero ácido poliglicólico y co-polímeros, muchos de ellos uti-
los requisitos para un andamio que se preste para apli- lizados en la fabricación de suturas y otros materiales
caciones óseas no se limitan a su interacción con las cé- quirúrgicos (Hollinger et al., 1986; Ishaug et al., 1994;
lulas, existen otras características propias del tejido y de Tuzlakoglu et al., 2007; Yuan et al., 2001). A diferencia
su mecanismo de formación que deben ser tomadas en de los naturales, los polímeros sintéticos en su mayo-
cuenta a la hora de diseñar este componente de la tríada ría carecen de grupos funcionales activos que puedan
de la ingeniería tisural. Idealmente, el material utilizado interactuar con las células (Alvarez-Barreto et al., 2007;
para construir el andamio debe ser biodegradable para Ishaug et al., 1997).
permitir la normal formación de tejido óseo nuevo; en En cuanto a su estructura, los andamios pueden ser in-
otras palabras, la meta es no tener un implante al final yectables o pre-fabricados. Los inyectables, cuyo ejemplo
del proceso, sino hueso nativo nuevo. Está demás decir más representativo son los hidrogeles, pueden ser intro-
que el material debe ser biocompatible, pero es impor- ducidos en forma líquida en la lesión y llevan a cabo el
JOSÉ F. ALVAREZ BARRETO

proceso de entrecruzamiento (cross-linking) in situ, por res (Butler et al., 2007; Hubbell, 1999; Mapili et al., 2005;
lo tanto la forma del defecto no es una limitación para Mikos et al., 1993; Mikos et al., 1994).
este tipo de estructuras. Sin bien es cierto que su im- En los últimos años, investigadores han comenzado a
plantación es poco invasiva, también puede resultar ci- combinar polímeros “inertes,” que carecen de grupos
totóxica (nociva para las células). En muchos casos, para activos para interactuar con el componente celular, con
poder llevar a cabo el entrecruzamiento es necesaria la moléculas bioactivas asociadas a la matriz extracelular
presencia de iniciadores o la aplicación de luz ultravio- ósea. Esta combinación da origen a la creación de anda-
leta. Esto, aunado a que el entrecruzamiento es general- mios biomiméticos, los cuales pueden presentar ciertas
mente un proceso exotérmico, puede ir en detrimento características bioquímicas típicas del tejido y mejorar
del tejido circundante. Otro aspecto que limita el alcance así la funcionalidad inductiva del implante. Esta modali-
de los andamios inyectables es que sus propiedades me- dad se perfila ya como el futuro de los andamios utiliza-
cánicas son inferiores a las de los prefabricados, y por dos en la ingeniería de tejidos, pues son capaces de imi-
ello sólo se aplican a ciertas estructuras maxilofaciales tar no sólo la distribución espacial de la MEC ósea, sino
102 103
o de otras zonas que soportan poca carga (Gomes et al., también la distribución temporal; es decir, cómo estas
2005; Nguyen et al., 2002). moléculas bioactivas se presentan en la línea de tiempo
Los andamios pre-fabricados son aquellos que se cons- de la osteogénesis (Mapili et al., 2005; Shin et al., 2003).
truyen antes de ser implantados en la zona afligida. Estas
estructuras tridimensionales poseen diversas ventajas El componente molecular: uso de factores
sobre las inyectables, entre las que se encuentran pro- de crecimiento
piedades mecánicas más cónsonas y facilidad de obten-
ción de macroporosidad, que permita un buen nivel de Los factores de crecimiento son proteínas que estimulan
conducción y mejor control de la morfología estructural. el crecimiento, diferenciación y maduración celular, y
Estos tipos de andamios se prestan para aplicaciones juegan un papel importante en el proceso de formación
en la regeneración de hueso en zonas de alta demanda de tejidos. En el caso de la osteogénesis, los factores más
mecánica. Las arquitecturas y morfologías son muy va- resaltantes son las proteínas morfogenéticas óseas, en
riadas, pero las más comúnmente utilizadas para hueso especial la 2 y la 7 (BMP-2 y 7, por sus siglas en inglés),
son las esponjas porosas. Estas se fabrican por medio el factor transformante de crecimiento β1 (TGF-β1) y el
de diferentes técnicas, tales como disolución selectiva, factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), entre
en la cual se hace una mezcla sólida de un polímero con muchos otros. Las BMPs y TGF-β1 están directamente
un agente poroso (cloruro de sodio, azúcar comercial, asociadas con la diferenciación y maduración del feno-
etc.); esta mezcla es prensada y calentada simultánea- tipo osteoblástico, mientras el VEGF es responsable de
mente para darle la forma deseada y es luego colocada la creación de una red vascular que garantice la sobrevi-
en un solvente preferencial para el agente poroso, a fin vencia del tejido de novo (Lee et al., 2006; Lieb, Milz et al.,
de crear la red porosa. Otra forma de construir esponjas 2004; Lieb, Vogel et al., 2004; Trivedi et al., 2000; Wang et
es a través del uso de micro y nano-esferas sinterizadas al., 1990; Yamaguchi et al., 1991).
(fusión de las esferas a través de calentamiento). Una Terapias de regeneración basadas en los factores de cre-
técnica muy novedosa es la de micro-impresión (micro- cimiento han tenido cierto grado de éxito, pero muchos
printing, en inglés), basada en la inyección del polímero de los estudios realizados consisten en inyectar una
mediante un sistema computarizado. En este caso, el solución del factor en la zona afectada. Esta forma em-
andamio es diseñado en la computadora y una aguja se bolada de aplicación es ineficiente debido a la difusión
encarga de imprimir una solución polimérica en capas de la sustancia a otras áreas del cuerpo y puede causar
sobre un substrato que induce la rápida evaporación del efectos secundarios indeseados, tal como el alcance de
solvente. Este proceso permite crear andamios de cual- concentraciones localizadas de la sustancia superiores a
quier forma y morfología, pero hasta los momentos, no la máxima segura. También puede crear la necesidad de
se han logrado las dimensiones apropiadas para lesiones repetidas inyecciones y hacer la terapia extremadamente
en humanos. A pesar de las ventajas antes expuestas, los costosa (DeFail et al., 2006; Holland et al., 2007). En los
andamios pre-fabricados sólo pueden ser implantados a últimos años, se han buscado formas más eficientes de
través de procesos invasivos que resultan dolorosos para dosificar estos factores de crecimiento a través de técni-
el paciente, presentan limitaciones en cuanto a su forma cas de encapsulamiento. Al controlar las variables del
y son difíciles de aplicar en lesiones con formas irregula- proceso, puede lograrse un perfil de administración de-
RET. Revista de Estudios Transdisciplinarios Vol. 1. Nº 2. Serie verde | Caracas, julio- diciembre 2009

acídicos localizados que resultan en detrimento de la


C. Máxima Segura población celular (Abousleiman et al., 2006; Alvarez-
Barreto et al., 2007; Alvarez-Barreto et al., 2006). Los bio-
Administración Embolada rreactores en ingeniería de tejidos tienen como objetivo
crear las condiciones óptimas para el cultivo celular en
Concentración (C)

un ambiente tridimensional. El biorreactor debe ser ca-


Administración Controlada
paz de proveer niveles adecuados de pH, temperatura,
oxígeno y concentración de nutrientes, además de facili-
tar el transporte de nutrientes y oxígeno hacia el interior
del andamio, a fin de garantizar una distribución celular
homogénea a través de la superficie del andamio, y por
C. Mínima Efectiva ende un asentamiento uniforme de la MEC. La segunda
función principal del biorreactor es la estimulación ce-
104
Tiempo lular mecánica que nace como necesidad de imitar las
condiciones fisiológico-mecánicas en las cuales el tejido
FIGURA 3. Tríada de la Ingeniería de Tejidos Óseos. Una matriz tridi-
mensional (llamada andamio), unas células progenitoras (madre) u oste- óseo opera. Estas condiciones dan lugar a un proceso
oblastos y un componente molecular son necesarios para la creación de celular de mecano-transducción, en el cual las fuerzas
implantes osteogénicos eficientes. mecánicas interactúan con diferentes receptores celula-
res que estimulan la función osteoblástica y permiten
seado que generalmente consiste en una administración
la formación de una matriz extracelular que se asemeje
sostenida y constante en el tiempo requerido de la tera-
más a la ósea que la obtenida bajo condiciones estáticas
pia, y que además se mantenga en el rango de concen-
(en frascos de cultivo), desde el punto de vista molecu-
traciones efectivas (Figura 3). De esta manera, los gastos
lar, morfológico y mecánico (Alvarez-Barreto et al., 2006;
asociados a la cantidad de factor utilizado disminuyen, y
Martin et al., 2004).
se puede, al mismo tiempo, lograr una dosificación más
Los primeros modelos de biorreactores que fueron utili-
localizada. Tanto hidrogeles, andamios prefabricados
zados en ingeniería tisular son los de tipo tanque de agi-
y micro y nano- esferas, hechos de los mismos mate-
tación y biorreactor de pared rotatoria, que incorporan
riales usados para la fabricación de andamios, se han
fuerzas de convección en el sistema de cultivo, mejoran
empleado en la administración controlada de factores de
el transporte de oxígeno y nutrientes al interior del anda-
crecimiento (Chung et al., 2006; DeFail et al., 2006; Evan-
mio y estimulan el funcionamiento celular. El tanque de
gelista et al., 2007; Kempen et al., 2008; Lee et al., 2006;
agitación consiste de un frasco de vidrio con un agitador
Malaekeh-Nikouei et al., 2006; Zolnik et al., 2008). No
magnético en el fondo, que provee las fuerzas de con-
obstante, debido a su proceso de producción y purifica-
vección a través de la agitación, y los andamios son colo-
ción, los factores de crecimiento son altamente costosos
cados en agujas previamente fijadas al tapón del frasco
y la oportunidad de obtener una terapia práctica y acce-
de vidrio (Sikavitsas et al., 2002; Sucosky et al., 2004). El
sible para la población en general sería poco probable en
biorreactor de pared rotatoria, diseñado por la NASA
términos prácticos. En respuesta a esta problemática, la
para crear ambientes de microgravedad, consta de dos
tendencia general está dirigida a estudiar otros modos
cilindros concéntricos. Los andamios se colocan en el
de estimulación para su futura combinación con la plan-
espacio anular y el cilindro exterior se rota a una veloci-
teada en esta sección.
dad que permita que los andamios floten en el espacio
anular sin chocar con las paredes (Begley et al., 2000;
Estimulación Mecánica: Biorreactores aplicados
Saini et al., 2003). Ambos reactores son fáciles de usar
a la Ingeniería de Tejido Óseo
y, con respecto a los cultivos estáticos, aportaron mejo-
rías significativas en la distribución celular a través del
El cultivo en cápsulas de petri de andamios sembrados
andamio. Sin embargo, se ha demostrado que debido
con células presenta una serie de problemas, entre los
a las fuerzas capilares, no se consigue una penetración
que se encuentran las limitaciones en el transporte de
celular mayor a la de 200 micras (Alvarez-Barreto et al.,
nutrientes y oxígeno al interior del andamio, y por ende
2006; Sikavitsas et al., 2002).
en la migración celular a través de la superficie interna
Las limitaciones de transporte se ven mitigadas en gran
de la red porosa. A esto se suma la creación de puntos
parte en biorreactores de flujo de perfusión, en los cua-
JOSÉ F. ALVAREZ BARRETO

les el medio de cultivo es forzado a fluir a través de la red no y han hecho patentes, una vez más, las posibilidades
porosa del andamio. En este sistema, las células migran de éxito de los implantes de la ingeniería tisural.
hacia el interior del andamio para crear una distribución Los únicos ensayos in vivo se han llevado a cabo en ani-
celular homogénea al igual que la de MEC. Una ventaja males, más abundantemente ratones. En esta especie,
adicional de estos reactores es que las fuerzas hidrome- en la cual encontramos dimensiones en el rango de mi-
cánicas ejercidas por el flujo de medio a través de los límetros cúbicos, las limitaciones de transporte de oxíge-
poros han probado ser beneficiosas en la segregación no y nutrientes, aunque presentes, son mínimas, y por
de MEC calcificada para aplicaciones de ingeniería de ende existen mayores posibilidades de viabilidad celular
hueso (Abousleiman et al., 2006; Alvarez-Barreto et al., en el interior del constructo durante los primeros días de
2007; Alvarez-Barreto et al., 2007; Bancroft et al., 2003; implantación. De igual manera, es factible la formación
Gomes et al., 2006; van den Dolder et al., 2003). Bancroft de una red vascular que penetre la red porosa lo suficien-
y colaboradores demostraron que la diferenciación de te como para mantener el nuevo tejido óseo. Cuando se
CMMs hacia un linaje osteoblástico se ve reforzada por aplica al caso de los humanos, nos encontramos en el
104 105
la presencia de esfuerzos cortantes relacionados al flujo rango de los centímetros cúbicos; es decir, que estamos
de medio, el cual simula el comportamiento del fluido aumentando las dimensiones por un factor de 1000. Es
intersticial en el canalículo del hueso (Bancroft et al., entonces cuando el transporte de nutrientes y oxígeno
2002). se verá restringido casi completamente al exterior del
El uso de biorreactores en la ingeniería de tejidos es aún implante, impedirá la migración celular hacia el interior
una aplicación reciente, y existen obstáculos que deben y la distribución homogénea de la red vascular requerida
ser enfrentados. El transporte de nutrientes y oxígeno para mantener la formación y sobrevivencia de tejido en
todavía representa una gran limitación, sobre todo a la todo el del constructo. Otro problema significativo que
hora de lograr la correspondencia entre el tamaño de los se presenta en humanos es el de las demandas mecáni-
andamios y el tamaño real de las lesiones ocurridas en el cas: encontrar un biomaterial biodegradable que pueda
cuerpo humano. Una de las preocupaciones principales soportar las fuerzas mecánicas a las cuales se somete el
en la creación de implantes es el tiempo de producción. hueso es todavía un gran desafío para ingenieros de teji-
A pesar de que la estimulación mecánica puede resul- dos. A nivel celular se presenta una dificultad relaciona-
tar muy efectiva, el tiempo necesario para que ocurran da con la edad del paciente. Generalmente, la capacidad
cambios significativos puede ser muy largo. Por lo tanto, de expansión y diferenciación de las CMM disminuye
es probable que sea necesario combinar la estimulación en el tiempo, y por lo tanto, el grado de éxito de una
mecánica con la bioquímica, vía factores de crecimiento, terapia celular será mayor en pacientes jóvenes que en
para lograr una respuesta celular eficiente en el menor los de edad avanzada. Deben entonces replantearse los
tiempo posible. mecanismos de estimulación celular que garanticen el
óptimo funcionamiento de las mismas.
Principales Retos de la Ingeniería La investigación sobre la regeneración de huesos debe
de Tejido Óseo orientarse hacia el intercambio fructífero entre las dis-
ciplinas que cooperan con la ingeniería de tejidos, que
La regeneración de tejido óseo, a través de las técnicas está muy cerca de allanar los problemas de implantación
de ingeniería tisural, parece tener un futuro prometedor y restauración de la funcionalidad del tejido óseo. Supe-
como una alternativa viable y más eficiente que las tera- rar el reto redundaría en el beneficio de una gran parte
pias existentes actualmente. Esto no significa que este- de la población y en una enorme mejoría de su calidad
mos cerca de alcanzar productos que se puedan utilizar de vida.
de forma masiva y rutinaria; existe una serie de obstácu-
los que deben ser vencidos si se quiere lograr esta meta.
Hasta los momentos, no se conocen ensayos clínicos de
implantes óseos obtenidos a través de las técnicas plan-
teadas en este artículo, como los hay para otros tejidos
como la piel. Sin embargo, se han empleado terapias
regenerativas basadas en células madres mesenquimáti-
cas y otras en factores de crecimiento que han favorecido
efectivamente la formación de nuevo tejido óseo huma-
RET. Revista de Estudios Transdisciplinarios Vol. 1. Nº 2. Serie verde | Caracas, julio- diciembre 2009

Referencias Bibliográficas 11. Bruder, S. P., Kraus, K. H., Goldberg, V. M., y Kadiya-
la, S. (1998). The effect of implants loaded with autolo-
1. Abousleiman, R. I., y Sikavitsas, V. I. (2006). Bioreac- gous mesenchymal stem cells on the healing of canine
tors for tissues of the musculoskeletal system. Adv Exp segmental bone defects. J Bone Joint Surg Am, 80(7),
Med Biol, 585, 243-259. 985-996.

2. Alvarez-Barreto, J. F., Linehan, S. M., Shambaugh, 12. Buckwalter, J. A., Glimcher, M. J., Cooper, R. R., y
R. L., y Sikavitsas, V. I. (2007). Flow Perfusion Improves Recker, R. (1996). Bone biology. I: Structure, blood su-
Seeding of Tissue Engineering Scaffolds with Different pply, cells, matrix, and mineralization. Instr Course
Architectures. Ann Biomed Eng. Lect, 45, 371-386.

3. Alvarez-Barreto, J. F., Shreve, M. C., DeAngelis, P. 13. Butler, M. J., y Sefton, M. (2007). Poly(butyl metha-
L., y Sikavitsas, V. I. (2007). Preparation of a functiona- crylate-co-methacrylic acid) tissue engineering scaffold
106
lly flexible, three-dimensional, biomimetic scaffold for with pro-angiogenic potential in vivo. J Biomed Mater
different tissue engineering applications. Tissue Eng, Res A, 82(2), 265-273.
13(6), 1205-1217.
14. Caplan, A. I. (1991). Mesenchymal stem cells. J Or-
4. Alvarez-Barreto, J. F., y Sikavitsas, V. I. (2006). Tissue thop Res, 9(5), 641-650.
Engineering Bioreactors. En J. D. Boronzino (Ed.), Tis-
sue Engineering and Artificial Organs (3 ed., Vol. 3, pp. 15. Caplan, A. I., y Bruder, S. P. (2001). Mesenchymal
44-41). Boca Raton: Taylor & Francis Group. stem cells: building blocks for molecular medicine in
the 21st century. Trends Mol Med, 7(6), 259-264.
5. Bancroft, G. N., Sikavitsas, V. I., y Mikos, A. G. (2003).
Design of a flow perfusion bioreactor system for bone 16. Cascalho, M., Ogle, B. M., y Platt, J. L. (2006). The
tissue-engineering applications. Tissue Eng, 9(3), 549. future of organ transplantation. Ann Transplant, 11(2),
44-47.
6. Bancroft, G. N., Sikavitsas, V. I., van den Dolder, J.,
Sheffield, T. L., Ambrose, C. G., Jansen, J. A., y Mikos, 17. Castano-Izquierdo, H., Alvarez-Barreto, J., van den
A. G. (2002). Fluid flow increases mineralized matrix Dolder, J., Jansen, J. A., Mikos, A. G., y Sikavitsas, V. I.
deposition in 3D perfusion culture of marrow stromal (2007). Pre-culture period of mesenchymal stem cells in
osteoblasts in a dose-dependent manner. Proc Natl Acad osteogenic media influences their in vivo bone forming
Sci U S A, 99(20), 12600. potential. J Biomed Mater Res A, 82(1), 129-138.

7. Begley, C. M., y Kleis, S. J. (2000). The fluid dynamic 18. Connolly, J. F., Guse, R., Tiedeman, J., y Dehne, R.
and shear environment in the NASA/JSC rotating-wall (1991). Autologous marrow injection as a substitute for
perfused-vessel bioreactor. Biotechnol Bioeng, 70(1), 32- operative grafting of tibial nonunions. Clin Orthop Relat
40. Res(266), 259-270.
19. Cristino, S., Grassi, F., Toneguzzi, S., Piacentini, A.,
8. Bonassar, L. J., y Vacanti, C. A. (1998). Tissue enginee-
Grigolo, B., Santi, S., Riccio, M., Tognana, E., Facchini,
ring: the first decade and beyond. J Cell Biochem Suppl,
A., y Lisignoli, G. (2005). Analysis of mesenchymal stem
30-31, 297.
cells grown on a three-dimensional HYAFF 11-based
prototype ligament scaffold. J Biomed Mater Res A,
9. Bostrom, R. D., y Mikos, A. G. (1997). Tissue Enginee-
73(3), 275-283.
ring of Bone. En A. Atala & D. J. Mooney (Eds.), Synthe-
tic biodegradable polymer scaffolds (pp. 215). Boston: 20. Chuang, H. C., Cho, D. Y., Chang, C. S., Lee, W. Y.,
Birkhäuser. Jung-Chung, C., Lee, H. C., y Chen, C. C. (2006). Efficacy
and safety of the use of titanium mesh cages and an-
10. Bruder, S. P., y Fox, B. S. (1999). Tissue engineering terior cervical plates for interbody fusion after anterior
of bone. Cell based strategies. Clin Orthop Relat Res(367 cervical corpectomy. Surg Neurol, 65(5), 464-471; discus-
Suppl), S68-83. sion 471.
JOSÉ F. ALVAREZ BARRETO

21. Chung, T. W., Tsai, Y. L., Hsieh, J. H., y Tsai, W. J. 30. Hing, K. A. (2004). Bone repair in the twenty-first
(2006). Different ratios of lactide and glycolide in PLGA century: biology, chemistry or engineering? Philos Tran-
affect the surface property and protein delivery charac- sact A Math Phys Eng Sci, 362(1825), 2821-2850.
teristics of the PLGA microspheres with hydrophobic
additives. J Microencapsul, 23(1), 15-27. 31. Hollinger, J. O., y Battistone, G. C. (1986). Biodegra-
dable bone repair materials. Synthetic polymers and ce-
22. DeFail, A. J., Chu, C. R., Izzo, N., y Marra, K. G. ramics. Clin Orthop Relat Res(207), 290.
(2006). Controlled release of bioactive TGF-beta 1 from
microspheres embedded within biodegradable hydro- 32. Hubbell, J. A. (1999). Bioactive biomaterials. Curr
gels. Biomaterials, 27(8), 1579-1585. Opin Biotechnol, 10(2), 123.

23. Eingartner, C. (2007). Current trends in total hip ar- 33. Ishaug, S. L., Crane, G. M., Miller, M. J., Yasko, A.
throplasty. Ortop Traumatol Rehabil, 9(1), 8-14. W., Yaszemski, M. J., y Mikos, A. G. (1997). Bone forma-
106 107 tion by three-dimensional stromal osteoblast culture in
24. Evangelista, M. B., Hsiong, S. X., Fernandes, R., Sam- biodegradable polymer scaffolds. J Biomed Mater Res,
paio, P., Kong, H. J., Barrias, C. C., Salema, R., Barbosa, 36(1), 17.
M. A., Mooney, D. J., y Granja, P. L. (2007). Upregula-
tion of bone cell differentiation through immobilization 34. Ishaug, S. L., Yaszemski, M. J., Bizios, R., y Mikos, A.
within a synthetic extracellular matrix. Biomaterials, G. (1994). Osteoblast function on synthetic biodegrada-
28(25), 3644-3655. ble polymers. J Biomed Mater Res, 28(12), 1445-1453.

25. Farrell, E., Byrne, E. M., Fischer, J., O’Brien, F. J., 35. Jaiswal, N., Haynesworth, S. E., Caplan, A. I., y Bru-
O’Connell, B. C., Prendergast, P. J., y Campbell, V. A. der, S. P. (1997). Osteogenic differentiation of purified,
(2007). A comparison of the osteogenic potential of adult culture-expanded human mesenchymal stem cells in vi-
rat mesenchymal stem cells cultured in 2-D and on 3-D tro. J Cell Biochem, 64(2), 295-312.
collagen glycosaminoglycan scaffolds. Technol Health
Care, 15(1), 19-31. 36. Kadiyala, S., Young, R. G., Thiede, M. A., y Bruder, S.
P. (1997). Culture expanded canine mesenchymal stem
26. Feng, Z., Yamato, M., Akutsu, T., Nakamura, T., Oka- cells possess osteochondrogenic potential in vivo and in
no, T., y Umezu, M. (2003). Investigation on the mecha- vitro. Cell Transplant, 6(2), 125-134.
nical properties of contracted collagen gels as a scaffold
for tissue engineering. Artif Organs, 27(1), 84-91. 37. Kempen, D. H., Lu, L., Hefferan, T. E., Creemers, L.
B., Maran, A., Classic, K. L., Dhert, W. J., y Yaszemski,
27. Freeland, A. E., y Rehm, J. P. (2004). Autogenous M. J. (2008). Retention of in vitro and in vivo BMP-2 bio-
bone grafting for fractures of the hand. Tech Hand Up activities in sustained delivery vehicles for bone tissue
Extrem Surg, 8(2), 78-86. engineering. Biomaterials, 29(22), 3245-3252.

28. Gomes, M. E., Bossano, C. M., Johnston, C. M., Reis, 38. Kessler, P., Thorwarth, M., Bloch-Birkholz, A.,
R. L., y Mikos, A. G. (2006). In vitro localization of bone Nkenke, E., y Neukam, F. W. (2005). Harvesting of bone
growth factors in constructs of biodegradable scaffolds from the iliac crest--comparison of the anterior and pos-
seeded with marrow stromal cells and cultured in a flow terior sites. Br J Oral Maxillofac Surg, 43(1), 51-56.
perfusion bioreactor. Tissue Eng, 12(1), 177.
39. Laurencin, C. T., Ambrosio, A. M., Borden, M. D., y
Cooper, J. A., Jr. (1999). Tissue engineering: orthopedic
29. Gomes, M. E., Reis, R. L., y Mikos, A. G. (2005). In-
applications. Annu Rev Biomed Eng, 1, 19-46.
jectable Polymeric Scaffolds for Bone Tissue Enginee-
ring. En R. L. Reis & J. S. Roman (Eds.), Biodegradable 40. Lee, J. Y., Kim, K. H., Shin, S. Y., Rhyu, I. C., Lee, Y.
Systems in Tissue Engineering and Regenerative Medi- M., Park, Y. J., Chung, C. P., y Lee, S. J. (2006). Enhanced
cine (pp. 29-38). Boca Raton: CRC Press. bone formation by transforming growth factor-beta1-re-
leasing collagen/chitosan microgranules. J Biomed Ma-
ter Res A, 76(3), 530-539.
RET. Revista de Estudios Transdisciplinarios Vol. 1. Nº 2. Serie verde | Caracas, julio- diciembre 2009

41. Lieb, E., Milz, S., Vogel, T., Hacker, M., Dauner, M., 51. Nkenke, E., Weisbach, V., Winckler, E., Kessler, P.,
y Schulz, M. B. (2004). Effects of transforming growth Schultze-Mosgau, S., Wiltfang, J., y Neukam, F. W.
factor beta1 on bonelike tissue formation in three-di- (2004). Morbidity of harvesting of bone grafts from the
mensional cell culture. I. Culture conditions and tissue iliac crest for preprosthetic augmentation procedures: a
formation. Tissue Eng, 10(9-10), 1399-1413. prospective study. Int J Oral Maxillofac Surg, 33(2), 157-
163.
42. Lieb, E., Vogel, T., Milz, S., Dauner, M., y Schulz,
M. B. (2004). Effects of transforming growth factor be- 52. Reports, C. (2002). Orthopaedics: key markets and
ta1 on bonelike tissue formation in three-dimensional emerging technologies (No. CBS905E): PJB Publication-
cell culture. II: Osteoblastic differentiation. Tissue Eng, so. Document Number)
10(9-10), 1414-1425.
53. Sagnella, S., Anderson, E., Sanabria, N., Marchant, R.
[Link]-Nikouei, B., Sajadi Tabassi, S. A., y Jaafari, E., y Kottke-Marchant, K. (2005). Human endothelial cell
108
M. R. (2006). The effect of different grades of PLGA on interaction with biomimetic surfactant polymers contai-
characteristics of microspheres encapsulated with cy- ning Peptide ligands from the heparin binding domain
closporine A. Curr Drug Deliv, 3(4), 343-349. of fibronectin. Tissue Eng, 11(1-2), 226-236.

44. Mapili, G., Lu, Y., Chen, S., y Roy, K. (2005). Laser- 54. Saini, S., y Wick, T. M. (2003). Concentric cylinder
layered microfabrication of spatially patterned functio- bioreactor for production of tissue engineered cartilage:
nalized tissue-engineering scaffolds. J Biomed Mater effect of seeding density and hydrodynamic loading on
Res B Appl Biomater, 75(2), 414-424. construct development. Biotechnol Prog, 19(2), 510-521.

45. Martin, I., Wendt, D., y Heberer, M. (2004). The role 55. Saltzman, M. W. (2000). Cell Interactions with Poly-
of bioreactors in tissue engineering. Trends Biotechnol, mers. En R. Lanza, R. Langer & J. Vacanti (Eds.), Prin-
22(2), 80-86. ciples of Tissue Engineering (2 ed., pp. 221). San Diego:
Academic Press.
46. Mikos, A. G., Bao, Y., Cima, L. G., Ingber, D. E., Vacan-
ti, J. P., y Langer, R. (1993). Preparation of poly(glycolic 56. Shin, H., Jo, S., y Mikos, A. G. (2003). Biomimetic
acid) bonded fiber structures for cell attachment and materials for tissue engineering. Biomaterials, 24(24),
transplantation. J Biomed Mater Res, 27(2), 189. 4353.

47. Mikos, A. G., Lyman, M. D., Freed, L. E., y Langer, R. 57. Sikavitsas, V. I., Bancroft, G. N., y Mikos, A. G. (2002).
(1994). Wetting of poly(L-lactic acid) and poly(DL-lactic- Formation of three-dimensional cell/polymer constructs
co-glycolic acid) foams for tissue culture. Biomaterials, for bone tissue engineering in a spinner flask and a ro-
15(1), 55. tating wall vessel bioreactor. J Biomed Mater Res, 62(1),
136-148.
48. Mikos, A. G., Lyman, M. D., Freed, L. E., y Langer, R.
(1994). Wetting of poly(L-lactic acid) and poly(DL-lactic- 58. Sikavitsas, V. I., Temenoff, J. S., y Mikos, A. G. (2001).
co-glycolic acid) foams for tissue culture. Biomaterials, Biomaterials and bone mechanotransduction. Biomate-
15(1), 55. rials, 22(19), 2581-2593.

49. Mizuno, S., Allemann, F., y Glowacki, J. (2001). 59. Strong, D. M., Friedlaender, G. E., Tomford, W. W.,
Effects of medium perfusion on matrix production by Springfield, D. S., Shives, T. C., Burchardt, H., Enneking,
bovine chondrocytes in three-dimensional collagen W. F., y Mankin, H. J. (1996). Immunologic responses in
sponges. J Biomed Mater Res, 56(3), 368-375. human recipients of osseous and osteochondral allogra-
fts. Clin Orthop Relat Res(326), 107-114.
50. Nguyen, T. K., y West, J. L. (2002). Photopolymeriza-
ble hydrogels for tissue engineering. Biomaterials, 23, 60. Sucosky, P., Osorio, D. F., Brown, J. B., y Neitzel, G.
4307-4314. P. (2004). Fluid mechanics of a spinner-flask bioreactor.
Biotechnol Bioeng, 85(1), 34-46.
JOSÉ F. ALVAREZ BARRETO

61. Sucosky, P., Osorio, D. F., Brown, J. B., y Neitzel, G. 71. Yang, Y. G., y Sykes, M. (2007). Xenotransplantation:
P. (2004). Fluid mechanics of a spinner-flask bioreactor. current status and a perspective on the future. Nat Rev
Biotechnol Bioeng, 85(1), 34-46. Immunol, 7(7), 519-531.

62. Temenoff, J. S., Lu, L., y Mikos, A. G. (2000). Bone 72. Yuan, X., Mak, A. F., y Li, J. (2001). Formation of bo-
Tissue Engineering Using Synthetic Biodegradable Po- ne-like apatite on poly(L-lactic acid) fibers by a biomime-
lymer Scaffolds. En J. E. Davies (Ed.), Bone Engineering tic process. J Biomed Mater Res, 57(1), 140.
(pp. 454). Toronto: University of Toronto.
73. Zolnik, B. S., y Burgess, D. J. (2008). Evaluation of in
63. Trivedi, N., Steil, G. M., Colton, C. K., Bonner-Weir, vivo-in vitro release of dexamethasone from PLGA mi-
S., y Weir, G. C. (2000). Improved vascularization of pla- crospheres. J Control Release, 127(2), 137-145.
nar membrane diffusion devices following continuous
infusion of vascular endothelial growth factor. Cell
108 109
Transplant, 9(1), 115.
(*) Autor de correspondencia:
64. Tuzlakoglu, K., y Reis, R. L. (2007). Formation of bo- Fundación Instituto de Estudios Avanzados, IDEA
ne-like apatite layer on chitosan fiber mesh scaffolds by Unidad de Biociencias,
a biomimetic spraying process. J Mater Sci Mater Med, Laboratorio de Ingeniería de Tejidos Humanos
Carretera Nacional Hoyo de la Puerta, Valle de Sartenejas,
18(7), 1279-1286.
Caracas, Estado Miranda,
República Bolivariana de Venezuela,
65. Vacanti, J. P., Langer, R., Upton, J., y Marler, J. J.
Apartado postal 1080
(1998). Transplantation of cells in matrices for tissue re- jabarreto@[Link]
generation. Adv Drug Deliv Rev, 33(1-2), 165-182.

66. van den Dolder, J., Bancroft, G. N., Sikavitsas, V. I.,


Spauwen, P. H., Jansen, J. A., y Mikos, A. G. (2003). Flow
perfusion culture of marrow stromal osteoblasts in tita-
nium fiber mesh. J Biomed Mater Res A, 64(2), 235-241.

67. Vilquin, J. T., y Rosset, P. (2006). Mesenchymal stem


cells in bone and cartilage repair: current status. Regen
Med, 1(4), 589-604.

68. Wang, E. A., Rosen, V., D’Alessandro, J. S., Bauduy,


M., Cordes, P., Harada, T., Israel, D. I., Hewick, R. M.,
Kerns, K. M., LaPan, P., y et al. (1990). Recombinant hu-
man bone morphogenetic protein induces bone forma-
tion. Proc Natl Acad Sci U S A, 87(6), 2220-2224.
69. Whang, K., Healy, K. E., Elenz, D. R., Nam, E. K.,
Tsai, D. C., Thomas, C. H., Nuber, G. W., Glorieux, F.
H., Travers, R., y Sprague, S. M. (1999). Engineering
bone regeneration with bioabsorbable scaffolds with no-
vel microarchitecture. Tissue Eng, 5(1), 35-51.
70. Yamaguchi, A., Katagiri, T., Ikeda, T., Wozney, J. M.,
Rosen, V., Wang, E. A., Kahn, A. J., Suda, T., y Yoshi-
ki, S. (1991). Recombinant human bone morphogenetic
protein-2 stimulates osteoblastic maturation and inhi-
bits myogenic differentiation in vitro. J Cell Biol, 113(3),
681-687.

También podría gustarte