NIF B-17.
Determinación del Valor
Razonable
ANTECEDENTES
El Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera A.C. emitió la NIF B-
17. Determinación del Valor Razonable, derivado de la emisión de normas
contables recientes que han tenido un giro hacia la determinación de valores
actuales, particularmente hacia el valor razonable, nueva orientación que
responde a las necesidades dentro de una economía globalizada de libre
mercado. Esta NIF B-17, converge con la Norma Internacional de Información
Financiera 13. Medición del Valor Razonable.
Esta NIF, define el valor razonable como el precio de salida que sería recibido
por vender un activo o pagado para transferir un pasivo en una transacción
ordenada entre participantes del mercado a la fecha de valuación.
Actualmente las instituciones de crédito deben observar los Criterios contables
contenidos en el Anexo 33 de las Disposiciones de carácter general aplicables
a las instituciones de crédito (Circular única de bancos – CUB), emitidas por la
Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV); no obstante lo anterior, se
están realizando modificaciones tanto a los criterios contables como a las
Disposiciones de las Instituciones de Crédito, para señalar la aplicación
obligatoria de diversas NIF a partir del 1° de enero de 2019, entre las que se
encuentra la NIF B-17 que nos ocupa.
PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE ESTA NIF
1. Define el valor razonable como el precio de salida que sería
recibido por vender un activo o pagado para transferir un pasivo en
una transacción ordenada entre participantes del mercado a la fecha
de valuación.
2. El valor razonable es una determinación basada en el mercado, y
no un valor específico de un activo o pasivo para la entidad.
3. Establece en un solo marco normativo la determinación del valor
razonable.
4. Estandariza las revelaciones sobre las determinaciones del valor
razonable.
ASPECTOS RELEVANTES
Bases de valuación
Costo histórico – Las valuaciones basadas en el costo histórico proporcionan
información monetaria, utilizando información procedente de la transacción o
suceso que los generó, éstas no reflejan los cambios en precios; sin embargo,
muestran cambios tales como el consumo o el deterioro de valor de activos y
cumplimiento de pasivos.
Las bases de valuación del costo histórico incluyen el costo de adquisición (es
en el que se incurre al adquirir un activo) y el recurso histórico (que es el que
se obtiene al asumir un pasivo).
Valor actual – Las valuaciones basadas en el valor actual utilizan información
que se actualiza para reflejar las condiciones en la fecha de valuación. Los
valores actuales captan los cambios positivos y negativos desde la fecha de
valuación anterior, por medio de estimaciones de flujos de efectivo futuros y
otros factores incluidos en los valores actuales.
Las bases de valuación de valor actual incluyen el valor razonable (que son
supuestos externos de participantes del mercado) y el valor específico para la
entidad (que incluye supuestos internos generados por la entidad y que se
subdivide en valor de uso para activos y valor de cumplimiento para pasivos).
Objetivo
El valor razonable es una determinación basada en el mercado y no en un valor
específico de un activo o un pasivo para la entidad, cuyo objetivo es el de
estimar el precio de salida al que una transacción ordenada para vender el
activo o transferir el pasivo se llevaría a cabo entre participantes del mercado
a la fecha de valuación en las condiciones actuales del mercado. El valor
razonable se sustenta en una operación de intercambio o una estimación de
ésta, en atención a los atributos de la partida sujeta a ser valuada y a las
circunstancias actuales; es una determinación basada en supuestos,
incluyendo supuestos sobre el riesgo.
En la determinación del valor razonable una entidad debe tomar en cuenta las
características propias del activo o pasivo incluyendo el estado físico del activo
y su ubicación, así como las restricciones, en su caso, sobre la venta o uso del
activo.
También debe considerar el mercado en el cual normalmente llevaría a cabo
una transacción para vender un activo o transferir un pasivo, el cual se
presume es el mercado principal o, en ausencia de éste, el mercado más
ventajoso.
El mercado, así como los participantes del mismo, deben considerarse desde la
perspectiva de la entidad por las diferencias existentes entre entidades con
distintas actividades. Aún y cuando no exista un mercado observable para
obtener información sobre los precios de venta, una determinación del valor
razonable debe asumir que una transacción se lleva a cabo a esa fecha,
considerada desde la perspectiva de un participante del mercado que
mantiene el activo o adeuda el pasivo.
Se debe determinar el valor razonable con supuestos que participantes del
mercado usarían para fijar el precio del activo o pasivo, asumiendo que estos
actúan en su mejor beneficio económico.
El valor razonable es el precio de salida que se recibiría al vender un activo o
se pagaría para transferir un pasivo, por lo que el precio en el mercado para
determinar el valor razonable no debe ajustarse por los costos de transacción,
los cuales deben reconocerse por otras NIF particulares. Los costos de
transacción no incluyen los costos de transportación; si la ubicación es una
característica del activo, el precio en el mercado debe ajustarse, en su caso,
con los costos en que se incurría para transportar el activo de su ubicación
actual a ese mercado.
Jerarquía del valor razonable
Para incrementar la coherencia y comparabilidad en las determinaciones del
valor razonable e información a revelar relacionada, se establece una jerarquía
del valor razonable que clasifica en tres niveles los datos de entrada utilizados,
concediendo la prioridad más alta a los precios cotizados (sín ajustar) y la
prioridad más baja a los datos de entrada no observables.
Evaluar la relevancia de un dato de entrada en particular para la valuación
completa requiere del juicio profesional, tomando en cuenta factores
específicos del activo o pasivo. Los ajustes para llegar a determinaciones
basadas en el valor razonable, tales como los costos de transacción no deben
tomarse en cuenta al determinar el nivel de jerarquía del valor razonable. La
jerarquía del valor razonable prioriza los datos de entrada y no las técnicas de
valuación utilizadas para determinar el valor razonable.
Datos de entrada nivel 1.- Un precio cotizado en un mercado activo
proporciona la mejor evidencia del valor razonable y debe utilizarse sin ajuste
para determinar el valor razonable; sin embargo, en ciertas circunstancias
debe realizarse un ajuste a un dato de entrada nivel 1, que da lugar a una
determinación del valor razonable clasificada dentro de un nivel más bajo de la
jerarquía.
Datos de entrada nivel 2.- Son distintos de los precios cotizados incluidos en el
Nivel 1 que son observables para los activos o pasivos, directa o
indirectamente. Si el activo o pasivo tiene un plazo contractual, un dato de
entrada de Nivel 2 debe ser observable durante sustancialmente todo el plazo
del activo o pasivo. La entidad puede efectuar ajustes a los datos de entrada
nivel 2 dependiendo de factores específicos del activo o pasivo, como son: la
condición y localización del activo, la medida en que los datos de entrada se
relacionan con las partidas que son comparables, y el volumen o nivel de
actividad en los mercados dentro de los cuales se observan los datos de
entrada.
Datos de entrada nivel 3.- No son observables para el activo o pasivo. En
situaciones en las que existe una actividad mínima del mercado deben
utilizarse los datos de entrada no observables para determinar el valor
razonable, en la medida en que los datos de entrada observables relevantes no
estén disponibles. Los datos de entrada no observables deben reflejar los
supuestos que los participantes del mercado utilizarían al fijar el precio del
activo o pasivo, incluyendo supuestos sobre el riesgo, estos deben incluir el
riesgo inherente a una técnica de valuación específica utilizada en su
determinación y el riesgo inherente a los datos de entrada de la técnica de
valuación.
Una entidad debe desarrollar datos de entrada no observables utilizando la
mejor información disponible en esas circunstancias, que puede incluir datos
de entrada propios de la entidad, pero debe ajustarlos si la información
razonablemente disponible indica que otros participantes del mercado
utilizarían datos de entrada diferentes o hay algo específico en la entidad que
no está disponible para otros participantes del mercado.
Técnicas de valuación.- Una entidad debe utilizar las técnicas de valuación que
sean apropiadas a las circunstancias y sobre las cuales existan datos de
entrada disponibles suficientes para determinar el valor razonable,
maximizando el uso de datos de entrada relevantes observables y minimizando
el uso de datos de entrada relevantes no observables. El objetivo de utilizar
una técnica de valuación es estimar el precio al que tendría lugar una
transacción ordenada entre participantes del mercado en la fecha de valuación
en las condiciones actuales del mercado.
Trés técnicas de valuación ampliamente utilizadas son: el enfoque del
mercado, el enfoque del costo y el enfoque del ingreso.
Si el precio de la transacción es el valor razonable en el reconocimiento inicial
y para determinar el valor razonable en periodos posteriores será utilizada una
técnica de valuación con datos de entrada no observables; la técnica debe ser
ajustada de forma tal que el resultado equivalga al precio de transacción en el
reconocimiento inicial.
Las técnicas de valuación utilizadas para determinar el valor razonable deben
aplicarse de forma consistente; sin embargo, un cambio en una técnica de
valuación o en su aplicación es adecuado si el cambio da lugar a una valuación
que iguale o sea más representativa del valor razonable en esas
circunstancias. Un cambio en la técnica de valuación o en su aplicación, es un
cambio en una estimación contable.
Datos de entrada para las técnicas de valuación
Las técnicas de valuación utilizadas para determinar el valor razonable deben
maximizar el uso de datos de entrada relevantes observables y minimizar el
uso de datos de entrada relevantes no observables.
La entidad debe elegir datos de entrada que sean coherentes con las
características del activo o pasivo que los participantes del mercado tomarían
en cuenta en una operación, en algunos casos, esas características dan lugar a
la aplicación de un ajuste, tal como una prima o un descuento. No se permite
incluir en una determinación del valor razonable las primas o descuentos que
reflejan el tamaño como una característica de la participación de la entidad. En
todos los casos, si existe un precio cotizado en un mercado, la entidad debe
utilizar ese precio sin ajustes al determinar el valor razonable.
Si un activo o pasivo determinado a valor razonable tiene un precio comprador
y un precio vendedor, el precio dentro del diferencial de precios comprador-
vendedor que sea el más representativo del valor razonable en esas
circunstancias debe utilizarse para determinar el valor razonable.
Esta NIF permite el uso de precios de mercado medios u otros
convencionalismos para fijar precios como una solución práctica para las
determinaciones del valor razonable dentro de un diferencial de precios
comprador-vendedor.
Enfoque en las técnicas de valuación
Enfoque del mercado es una técnica de valuación que utiliza los precios y otra
información relevante generada por transacciones del mercado que involucran
activos, pasivos o un grupo de activos o pasivos idénticos o comparables. Esta
técnica utiliza a menudo múltiplos del mercado procedentes de un conjunto de
partidas comparables.
Enfoque del costo, desde la perspectiva de un vendedor, el costo de reemplazo
es el precio que recibiría por el activo a valuar, basándose en el costo de
adquisición o construcción de un activo sustituto de utilidad comparable para
un comprador, ajustado por la obsolescencia (física, tecnológica o económica)
la cual es más amplia que una depreciación.
Enfoque del Ingreso es una técnica de valuación que convierte importes futuros
en un importe actual único. Cuando se utiliza este enfoque, la determinación
del valor razonable refleja las expectativas actuales del mercado sobre esos
importes futuros.
Valor Razonable en el reconocimiento
Cuando se adquiere un activo o se asume un pasivo en una operación de
intercambio, el precio de la transacción es el precio pagado por adquirir el
activo o el recibido por asumir el pasivo; por el contrario, el valor razonable del
activo o pasivo es el precio que se recibiría por vender el activo o se pagaría
por transferir el pasivo (un precio de salida). En muchos casos el precio de la
transacción sería igual al valor razonable. Al determinar si el valor razonable en
el reconocimiento inicial iguala el precio de la transacción, la entidad debe
considerar factores específicos de la transacción y del activo o pasivo.
No se debe reconocer una ganancia o pérdida que resulte de la diferencia entre
el valor razonable inicial y el precio de una transacción, a menos que otra NIF
particular requiera o permita reconocer dicha ganancia o pérdida.
Mayor y mejor uso para activos no monetarios
Una determinación del valor razonable de un activo no monetario debe
considerar la capacidad de un participante en el mercado para generar
beneficios económicos mediante el uso de los activos en su mayor y mejor uso
o por su venta a otro participante del mercado que utilizaría el activo en su
mayor y mejor uso. Este criterio considera el uso del activo que sea físicamente
posible, legalmente permisible y financieramente viable.
Pasivos e instrumentos propios de capital
Una determinación del valor razonable asume que un pasivo o un instrumento
de capital propio, se transfiere a un participante del mercado en la fecha de
valuación. Aun cuando no exista un mercado observable que proporcione
información para la fijación del precio sobre la transferencia de un pasivo o un
instrumento de capital propio, puede haber un mercado observable para estas
partidas si son mantenidas por otras partes como activos.
En todos los casos, la entidad debe maximizar el uso de datos de entrada
relevantes observables y minimizar el uso de datos relevantes no observables
para cumplir con el objetivo de una determinación del valor razonable, el cual
es estimar el precio al que tendría lugar una transacción en la fecha de la
valuación en condiciones actuales del mercado.
Incorporación de riesgos en el valor razonable
El valor razonable de un pasivo debe reflejar el efecto del riesgo de
incumplimiento, que es el riesgo de que una entidad no satisfaga una
obligación; el cual incluye, pero no se limita, al riesgo de crédito propio de una
entidad. Se asume que el riesgo de incumplimiento es el mismo antes y
después de la transferencia del pasivo.
El valor razonable de un pasivo refleja el riesgo de incumplimiento sobre la
base de su unidad de cuenta. El emisor de un pasivo emitido junto con una
mejora crediticia de terceros que se reconoce de forma separada del pasivo no
incluye el efecto de la mejora crediticia en la valuación a valor razonable del
pasivo. Si la mejora crediticia se reconoce por separado del pasivo, el emisor
debe tomar en cuenta su propia situación crediticia y no la del tercero garante
al determinar el valor razonable del pasivo.
Activos y pasivos financieros con posiciones compensadas con riesgo
de mercado o riesgo de crédito de la contraparte
Una entidad que mantiene un grupo de activos financieros y pasivos
financieros está expuesta a riesgos del mercado y al riesgo de crédito de cada
una de las contrapartes. Si la entidad administra este grupo de activos y
pasivos financieros, sobre la base de su exposición neta a los riesgos del
mercado o al riesgo de crédito, se permite aplicar una excepción a esta NIF
para determinar el valor razonable, la cual consiste en permitir que la entidad
determine el valor razonable sobre la base del precio que se recibiría por
vender una posición larga (activo) para una exposición de riesgo específica o
se pagaría por transferir una posición corta (pasivo). La entidad debe
determinar el valor razonable del grupo de activos y pasivos financieros de
manera consistente con la forma en que los participantes del mercado
pondrían precio a la exposición de riesgo neta en la fecha de valuación.
La excepción señalada en el párrafo anterior no aplica a la presentación de los
estados financieros, ya que en algunos casos la base de presentación difiere de
la base de valuación de los instrumentos financieros. Se deberá formalizar una
decisión de política contable para utilizar la excepción, incluyendo su política
para asignar ajustes de precios comprador – vendedor y ajustes de riesgo de
crédito, si fuera aplicable, de forma consistente de periodo a periodo para un
grupo de activos específicos.
Exposición a riesgos de mercado
Al utilizar la excepción descrita en el apartado anterior para determinar el valor
razonable de un grupo de activos y pasivos financieros administrados sobre la
base de la exposición neta a un riesgo (o riesgos) de un mercado particular, se
deberá utilizar el precio dentro del diferencial de precios comprador – vendedor
que sea más representativo del valor razonable considerando las
circunstancias de la exposición neta a dichos riesgos del mercado. Así mismo,
debe asegurarse que los riesgos de mercado a los que está expuesta dentro de
eses grupo de activos y pasivos financieros sean sustancialmente los mismos;
los riesgos procedentes de los parámetros de riesgo del mercado que no sean
idénticos deben tomarse en cuenta en la determinación del valor razonable.
Riesgo de Crédito de una Contraparte Particular
Al utilizar la excepción mencionada anteriormente para la determinación del
valor razonable de un grupo de activos y pasivos financieros contratados con
una contraparte en particular, se deberá incluir el efecto de la exposición neta
de la entidad al riesgo de crédito de esa contraparte o la exposición neta de la
contraparte al riesgo de crédito de la entidad, cuando los participantes del
mercado tomarían en cuenta los acuerdos existentes que mitiguen la
exposición de riesgo de crédito en el caso de incumplimiento. La determinación
del valor razonable refleja las expectativas de los participantes del mercado
sobre la probabilidad de que este acuerdo sería exigible legalmente en caso de
incumplimiento.
VIGENCIA Y TRANSITORIOS
Esta NIF entrará en vigor a partir del 1° de enero de 2019 para las instituciones
de crédito.
En caso de que la aplicación de esta norma provoque cambios en la valuación
o revelación de algún elemento de los estados financieros, se deberá atender a
lo establecido en cada NIF particular que corresponda en forma prospectiva.