0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas2 páginas

El Reloj

Reloj magico

Cargado por

gacituabrenda
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas2 páginas

El Reloj

Reloj magico

Cargado por

gacituabrenda
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El Misterio del Reloj Antiguo

En el pequeño pueblo de Villa Clara, había una antigua casa abandonada al final de la calle principal.
Se decía que, hace muchos años, vivía allí un relojero famoso llamado Don Ernesto, conocido por sus
exquisitas creaciones. La casa llevaba años desierta, y el relojero había fallecido sin dejar herederos
conocidos.

Una tarde de otoño, seis amigos decidieron aventurarse en la casa para descubrir el secreto del
relojero. Los personajes eran: Laura, la intrépida líder del grupo; Miguel, el escéptico de todo
misterio; Valeria, la amante de los rompecabezas; Javier, el bromista; Sofía, la amante de la historia; y
Pablo, el curioso por naturaleza.

Al entrar en la casa, el polvo y la oscuridad los rodeaban. La sala principal estaba llena de relojes
antiguos, todos en silencio. Valeria, con sus ojos brillando de emoción, encontró un gran reloj de
pared en el centro de la habitación. Tenía un diseño intrincado y parecía que se había detenido en las
12:00 en punto.

"Esto tiene que tener un significado," dijo Valeria mientras examinaba el reloj. Sofía se acercó para
leer una inscripción en la base del reloj: "Aquel que desentrañe el secreto del tiempo encontrará el
tesoro escondido."

Miguel, con una expresión escéptica, comentó: "Eso suena como una de esas leyendas urbanas para
atraer turistas."

Javier, con su característico sentido del humor, hizo una broma sobre cómo el reloj era
probablemente una pista para encontrar un “tesoro de caramelos”. Todos rieron, pero Laura tomó la
situación en serio.

Laura propuso que todos buscaran pistas en diferentes partes de la casa. Pablo, emocionado,
encontró un viejo libro de notas del relojero. El libro estaba lleno de dibujos de engranajes y
anotaciones sobre el mecanismo del reloj. "¡Esto es lo que necesitamos!" exclamó Pablo.

Valeria y Laura empezaron a trabajar con el libro y el reloj, intentando descifrar el mecanismo.
Mientras tanto, Javier se adentró en la cocina de la casa, donde encontró una nota escondida detrás
de un viejo frigorífico. La nota decía: "Cuando el minuto y la hora se encuentren, el tiempo revelará
su secreto."
Después de varias horas de trabajo, Valeria y Laura comprendieron que el reloj de pared tenía un
compartimento secreto que solo se abría cuando las manecillas del reloj estaban en una posición
específica. Ajustaron el reloj hasta que las manecillas coincidieron con una hora exacta.

De repente, el reloj emitió un suave clic y se abrió un pequeño compartimento en la parte inferior.
Dentro, encontraron un cofre antiguo. Lo abrieron con cuidado y descubrieron una colección de
relojes antiguos, cada uno más hermoso que el anterior. Pero lo que llamó más la atención de todos
fue una carta firmada por Don Ernesto.

La carta decía: “El verdadero tesoro no es lo que se encuentra en el cofre, sino la amistad y la
cooperación que construyes al buscarlo.”

Los seis amigos se miraron y sonrieron. Habían resuelto el misterio del relojero y habían encontrado
algo mucho más valioso que un tesoro material: una experiencia compartida y el fortalecimiento de
su amistad. Salieron de la casa con una nueva apreciación por la historia, los rompecabezas y, sobre
todo, el valor de estar juntos en sus aventuras.

También podría gustarte