CELOS
CELOS
ÍNDICE
(Si haces click en los títulos, te llevarán directamente a la información)
Introducción: Saludos.
Celos: ¿justificados?
La confianza en el otro
Este reporte gratuito hace parte de un programa profesional mucho más extenso que a través
de diversas etapas, ayuda de forma efectiva a las personas que sufren con los celos.
A través de este PDF gratuito podrás introducirte al tema de los celos y más importante aún,
determinar si éstos empiezan a ser un problema en tu vida.
Cualquiera que sea tu motivación, te vamos a contar algunas de las características de este
fenómeno que puede convertirse en una auténtica pesadilla para quienes lo viven, como para
quienes sufren sus consecuencias.
Este documento consta de dos partes. En la primera encontrarás el cuestionario para saber
que tan celoso/a eres, que puede ser contestado tanto por las personas que sienten celos,
como por las que se sienten afectadas por los celos de su pareja. Si perteneces a ambos
grupos, te invitamos a responder el cuestionario desde las dos perspectivas. Te sorprenderás
al descubrir que las respuestas pueden no ser las mismas una vez hayas contestado.
Confiamos que no sólo a través de las respuestas al cuestionario, sino a través de los artículos
aportemos elementos para tu bienestar personal, ya que sabemos que las personas que han
alcanzado una gravedad importante en el tema de los celos, pueden estar viviendo un
verdadero infierno o se lo están haciendo pasar a otros.
Por último, te invitamos a que hagas parte activa de nuestra comunidad de DOMINA TUS
CELOS, haciendo comentarios y multiplicando la información a través de las redes sociales.
Hemos descubierto en la preparación de todo este material y a través de nuestra experiencia,
que los testimonios, comentarios y soluciones que otras personas ofrecen a los demás, son
ideas poderosas y complementan de manera estupenda nuestra labor.
Clara y Sergio
PRIMERA PARTE
Te ofrecemos este cuestionario como herramienta para ayudarte a descubrir que tan celoso/a
eres. Si deseas averiguar que tan celosa es tu pareja, puedes contestarlo pensando en sus
comportamientos.
Cada caso es único y es posible que dudes acerca de qué respuesta se acerca más a tu
situación, pero es importante que respondas con sinceridad y escojas sólo una respuesta por
cada una de las preguntas, de acuerdo a las siguientes opciones:
0 1 2 3 4
No. Pregunta 0 1 2 3 4
16 ¿Te molesta cuando tu pareja sale con sus amigos y sin ti?
¿Cuándo sales con tu pareja y amigos, esperas que él/ella esté todo
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el tiempo al lado tuyo?
sexo)
Cuando hayas contestado todas las preguntas, súmalas. Las respuestas deben sumar entre 0
como mínimo, en caso de que hayas contestado a todas las preguntas como “Nunca” hasta un
máximo de 92. Si tu suma total es mayor que 92, es posible que hayas hecho algo mal.
INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS
Te ofrecemos una pequeña interpretación de los resultados para que puedas tener algunas
conclusiones de referencia.
De 0 – 23
De 24 – 46
A pesar de que tus reacciones de celos no han alcanzado un nivel elevado, es posible que sea
el momento de prestarles más atención porque pueden convertirse en un problema. Tu estado
de ánimo y la armonía de tu relación se empiezan a ver afectadas y si no se tienen las
herramientas de comunicación adecuadas y la confianza en el otro/a empieza a resentirse, es
el momento de reflexionar seriamente sobre tus reacciones de celos y buscar soluciones. Si
bien es posible que muchas personas crean que este punto intermedio es el “normal” o
razonable en todas las relaciones de pareja, el que muchas de estas conductas aparezcan “a
menudo”, significa que algo se puede estar deteriorando (si ya se lleva algún tiempo en la
relación) o que no está empezando bien (si la relación es reciente).
En nuestro Programa “Domina Tus Celos” encontrarás elementos para hacer una evaluación
más profunda que incluya no sólo tus reacciones, sino la gravedad del problema, las
motivaciones que los generan, tu estilo para afrontarlo entre otros y además, herramientas
útiles que te ayudarán a tomar las riendas de tu vida y a superar tus celos.
De 47 – 69
En nuestro Programa “Domina Tus Celos” encontrarás elementos para hacer una evaluación
más profunda que incluya no sólo tus reacciones, sino la gravedad del problema, las
motivaciones que los generan, tu estilo para afrontarlo entre otros y además, herramientas
útiles que te ayudarán a tomar las riendas de tu vida y a superar tus celos.
De 70 - 92
SEGUNDA PARTE
La gran mayoría de las personas quisieran que los celos desaparecieran completamente y
aunque es complicado, podría ser posible. Sin embargo, a través de nuestro programa
Domina Tus Celos, nos centraremos en enseñarte como Controlar Tus Celos, hasta un nivel en
el que no te afecten, como seguramente lo hagan ahora, y en el cual no dañen a la persona
que amas, ni a tu relación. Si bien no es fácil hacerlo, tampoco es necesariamente difícil. El
que sea de una forma o de otra depende de qué tan comprometido/a estés con cambiar la
situación y que encontremos las estrategias específicas que a ti te servirán para hacer dichos
cambios.
Como muchas otras características de la forma de ser de las personas, los celos tienen
categorías y niveles.
Hay muchos tipos de celos: personas celosas en el trabajo, con las amistades, con sus
pertenencias, con sus parejas, incluso con sus ideas. Se podría decir que existen tantos tipos o
categorías de celos como relaciones y experiencias vive una persona.
Los niveles dependen de la intensidad con la que se viven y de las consecuencias que
conllevan. Pueden ir desde una simple molestia pasajera, hasta una angustia que se prolonga
de manera continua en el tiempo y puede provocar comportamientos peligrosos tanto para la
persona que los siente, como para las personas involucradas en la situación. En la literatura
científica se habla de “celos enfermizos”, “celos patológicos”, “celotipia” basados
erróneamente en supuestos sentimientos de “amor” o de “apego” que justifican esos
comportamientos.
2. Aprendas a identificar qué tan grave es tu situación. ¿Es sólo con tu pareja?
¿Todo lo que te rodea se convierte en una amenaza ante tu trabajo, tus relaciones y
tus cosas? ¿Tu ansiedad se calma con relativa facilidad a pesar de sentirte celoso/a
o se prolonga de manera continua por un período que empieza a ser un problema
para Ti?
Si bien, como dijimos antes, los celos pueden presentarse en diversas categorías, una de las
áreas donde más frecuentemente se presentan es en las relaciones entre personas.
En todo grupo, hay alguien que se muestra excesivamente celoso/a de sus mejores amigos/as,
generando molestias en los demás y afectando la armonía del grupo. Sin embargo, donde se
presentan las mayores dificultades es en el manejo de las relaciones amorosas, románticas y
de pareja. Así que vamos a centrarnos en esto y desde allí aprender de los celos en otras
áreas.
Vamos a definirlos como una respuesta del ser humano ante situaciones que considera
amenazantes y que le generan una sensación de ansiedad, expresada en diferentes tipos de
reacciones emocionales y comportamientos.
Las reacciones más leves, pueden ir desde una sensación de intranquilidad, hasta niveles de
angustia y rabia incontrolables. En cuanto a los comportamientos, podemos encontrar desde la
búsqueda de información a través de preguntar y dialogar para retornar a un estado de
estabilidad en la relación, hasta conductas depresivas, agresivas, apatía, retraimiento, vómitos,
descontrol muscular, incapacidad para concentrarse, confusión mental, desorientación entre
otras.
Cabe señalar que dentro de cada uno de estos síntomas, se presentan diferentes niveles de
intensidad, que dependerán de las características individuales de quien los siente y las
circunstancias que le rodean. No es lo mismo, que yo exprese mi agresividad por medio de
una mirada o un grito a la otra persona, a que llegue a darle violentas palizas e incluso quiera
asesinarle. Los llamados crímenes pasionales y la violencia de género surgen en un alto
porcentaje en relaciones afectivas envueltas por los celos.
Hay algo en el ser hombres y mujeres que nos impele a establecer relaciones de pareja y
nuestra experiencia dentro de la sociedad y la familia casi siempre nos la refuerza. A través
de nuestros padres y los adultos cercanos que tuvimos durante nuestro proceso de
crecimiento, recibimos modelos para actuar, sentir, pensar y fuimos construyendo el cómo
somos hoy como personas y como pareja. En muchos casos, hemos heredado esas formas sin
cuestionarlas y las hemos asumido como propias, sin caer en la cuenta que son guiones
familiares que recogimos en el camino.
Más allá de las herencias, las relaciones de pareja que vamos estableciendo, son nuestro
propio ensayo, nuestra propia influencia y es nuestra propia consciencia quien determina el
cómo nos comportamos. Si no fuera así, seríamos simples clones de nuestros padres y como
bien sabes, a pesar del gran parecido que podamos tener, no lo somos. ¡Nosotros podemos
reescribir nuestra propia historia!
Así como se reproducen conductas por imitación, también tendemos a crear comportamientos
contrarios a los que hemos visto en nuestras familias y que ha generado malestar y
dificultades en nuestra vida. Por lo tanto, la correlación entre lo visto o experimentado en la
infancia y el comportamiento como adulto, no es directa. Afortunadamente somos más
complejos que la simple herencia familiar que recibimos.
Para entender el por qué de nuestros celos, un buen camino puede ser revisar si estamos
repitiendo algún patrón familiar y si éste comportamiento se ajusta a algo que queremos, o
preferiríamos transformarlo o incluso desecharlo.
Una de las herencias que hemos recibido, no sólo de nuestras familias sino de la sociedad en
que hayamos vivido, es el cómo expresamos y vivimos nuestras emociones. Uno de los
grandes best-sellers de la autoayuda de los últimos 20 años es precisamente el de la
Inteligencia Emocional de Daniel Goleman. Parte de su éxito radica en mostrarnos que gran
parte de la humanidad, por lo menos la occidental, debe desarrollar este tipo de inteligencia.
Goleman no descubre nada que no se hubiera dicho ya, pero sí que lo coloca en un nuevo
envase que permite a muchas personas acceder a ello. Ya las psicologías humanistas y del
desarrollo humano habían expresado hace más de 40 años que además de la razón, la
Para detectar las herencias de cómo vivimos nuestros sentimientos, en especial el afecto,
podemos remitirnos a la manifestaciones populares y allí encontraremos huellas de cómo nos
sugerimos entre todos, la forma de vivir nuestras relaciones. Las religiones y diversas
creencias espirituales tienen a su vez su propia opinión, pero generalmente estos conceptos
deben pelearse con nuestras herencias culturales. La cultura es un elemento fundamental en
la forma como vivimos los celos.
Una de las definiciones más difíciles de expresar es la del Amor. ¿Qué es el Amor?
Si nos referimos a esas mismas actitudes y comportamientos que ya hemos mencionado, pero
en menor escala, tampoco son amor. Una agresión pequeña o una agresión grande es una
Si por un poco de celos nos referimos a interesarnos por el estado de las personas que
amamos, el hecho de que nos guste que la otra persona esté en contacto con nosotros (sin
que sea una exigencia), preguntar por sus amigos (por sana curiosidad y no como un
indagatorio policial) entonces posiblemente podríamos decir que un poco de celos sí son algo
parecido al Amor. Pero les sugerimos, que en vez de llamarlo celos, lo llamemos por su
nombre, interés en la otra persona, deseo de saber por la vida de quien amamos y de
compartir sus experiencias. Como diría la sabiduría popular: Una cosa es una cosa y otra cosa
es otra cosa.
Desde esta perspectiva, podemos decir que el Amor se parece a la libertad, al respeto por la
forma de ser del otro y al respeto por sus decisiones, a aceptar al otro tal cual es, a nutrir a tu
pareja psicológica y espiritualmente, al cuidado, a los detalles, al sano romanticismo, a la sana
ilusión, al deseo de compartir con esta persona que decimos amar.
Para resumir este artículo, si quiere controlar sus celos, si quiere salvar su pareja, un buen
camino para empezar es analizar sus guiones familiares, la herencia recibida por la cultura en
cuanto a lo que entendemos qué es el amor y a diferenciar que los celos no son amor y que
son, probablemente todo lo contrario.
¡Busca tu tranquilidad!
Buscar la tranquilidad significa que dejes de buscar fuera de ti los recursos que necesitas para
superar tus celos y te concentres es establecer nuevas pautas de comportamiento, nuevas
estrategias que te liberen de tu sinvivir.
Aparte de las sensaciones incómodas, que incluyen diversos estados de ánimo e incluso
malestares físicos, los celos se manifiestan por el río de pensamientos constantes que la
persona celosa no puede detener. Son un flujo incesante de ideas, conceptos, imágenes,
hasta teorías conspiratorias que adquieren carácter de “reales” y “verdaderos”, muchas veces
sin haberlos comprobado en hechos concretos y que terminan retroalimentando los celos
hasta el punto de considerarlos justificados. Incluso cuando los celos han sido generados por
una situación real, se corre el riesgo de caer el la situación que hemos descrito cuando ya no
existen motivos actuales y reales para sentirlos.
Así que un componente importante para el control de los celos es el control de los
pensamientos.
Buscar la tranquilidad pasa por controlar ese río constante de ideas, teorías y justificaciones
mentales que sólo le parecen lógicas a la persona celosa.
Una de las vías que puedes seguir para controlar los celos, es no atacarlos directamente, sino
hacer cambios en el entorno personal y psicológico que hacen que dichos celos no se
presenten. Está claro que una persona con sus pensamientos organizados, una buena relación
consigo mismo, tanto en la dimensión física como la mental y que además posee inteligencia
emocional, es menos susceptible a sentir celos.
Celos: ¿justificados?
Una de las principales excusas de las personas celosas es que estos sentimientos se presentan
porque la pareja los incita o los genera.
Este fenómeno representado por una persona celosa tendría la forma siguiente: "yo no soy
celoso porque quiera, sino porque mi pareja me da motivos" o también "¿cómo no voy a ser
celoso si ella/él dan motivos para serlo".
No podemos cerrar los ojos ante la evidencia de que hay parejas que viven dentro de
peligrosos juegos psicológicos, donde ambas partes de la relación intentan provocar celos en
el otro, basados en que los celos son una constancia del amor que se tienen. Tampoco
podemos negar que hay personas con tendencia a ser coquetos/as con quienes no son su
pareja, o que hay personas que incumplen reiteradamente los compromisos de fidelidad
explícitos o implícitos en su relación, por múltiples motivos: convicción de su ser plural
afectivamente, cumplir con su guión de macho o de mujer seductora e irresistible, egoísmo,
etc. Muchas veces su intención no va más allá de defender su derecho de divertirse un rato
con coqueteos o contactos afectivos que consideran inofensivos. Otras veces son
circunstancias como: determinados tipos de trabajo que implican muchas relaciones públicas y
asistencia a eventos o el consumo de alcohol o substancias que generan una desinhibición
transitoria.
Es posible y es un hecho que hay personas que pueden comportarse, por un juego psicológico
o por otras múltiples motivaciones, de tal manera que generen desconfianza en su pareja y se
presenten sentimientos como los celos. Sin embargo, hay otros casos donde las motivaciones
son creadas por quien siente los celos, alimentadas por sus pensamientos, comprobadas en su
imaginación y convertidas en hechos reales, sin que nada de lo que plantean haya sucedido.
Aclarado el hecho de que existan personas que juegan a dar celos o que por circunstancias
personales o laborales sean objeto de sospecha por parte de la persona celosa, vamos a
orientar el punto de mira a aquellas personas que sienten celos y tienen reacciones que se
salen de toda consideración racional.
Albert Ellis, uno de los principales psicólogos estadounidenses y creador de la terapia racional-
emotiva, sostenía que los seres humanos mantenemos determinadas ideas que parecen
racionales (y por ello las defendemos y nos condicionamos por ellas), pero que realmente son
todo lo contrario. En las personas celosas esto se puede ver con bastante facilidad.
Generalmente las personas que han sufrido una situación traumática pasan por un periodo de
mucho miedo y ansiedad por la creencia de que les puede volver a pasar. Por ejemplo, una
persona que ha sido víctima de un atraco, puede estar una temporada sin ganas o incluso
imposibilidad, de salir a la calle. En este caso un miedo racional, lógico, deducible de una
experiencia concreta, tiene fundamentos para que la víctima experimente este miedo. Sin
embargo, este miedo legítimo se puede convertir en irracional cuando la persona empieza a
paralizar su vida por el temor a que le vuelva a pasar. Un evento real puede desembocar en la
creación de ideas irracionales.
En el caso de las personas celosas esto es más o menos igual. Un acontecimiento real, por
ejemplo de una infidelidad aceptada por parte de la pareja, puede crear un alto nivel de
desconfianza que se convierte en una sospecha permanente que no se solucione con otras
muchas evidencias del compromiso de fidelidad de su pareja. En otra circunstancia, el retraso
de la pareja en llegar a casa, podría haber significado sólo una pregunta sincera, sin malicia,
del por qué del retraso, pero la misma situación matizada por la desconfianza ya generalizada,
puede significar un caos y una prueba fehaciente de una nueva infidelidad.
Ya hemos dicho que los celos no pueden ser amor, ni siquiera en dosis mínimas. Otra prueba
de ello tiene que ver con las reacciones injustificadas e injustificables de algunas personas
celosas.
Es muy importante resaltar, que a pesar de que la persona celosa piensa que sus
comportamientos están justificados, bajo ninguna condición es justificable atentar contra la
dignidad de otra persona. Un ejercicio interesante, es ponerse en el lugar del otro e imaginar
como se sentiría y como reaccionaría si su pareja:
Probablemente algunas personas dirán que ellos no han llegado a esos extremos, pero ¿dónde
está la línea? ¿Dónde está el punto en que digo "me estoy excediendo"?
Las personas que tienen control sobre sus emociones pueden probablemente llegar a un punto
y devolverse para recobrar la sensatez. Pero también es cierto que, dependiendo de las
características personales, las personas celosas entran en una espiral hacia abajo donde sus
mecanismos de control interno ya no funcionan y por más que prometen que van a cambiar
siguen reincidiendo en sus conductas y pensamientos irracionales.
La mayoría de las personas que acuden a terapia por temas de celos, lo hacen porque ya han
pasado un punto de no retorno a la racionalidad. Algunos lo hacen como una condición
impuesta por la persona víctima de esos celos, pero ese es otro tema, que trataremos en otro
lado.
Como dijimos, las personas que tienen un nivel alto de intensidad y frecuencia con sus celos,
crean una “realidad propia” llena de pruebas inexistentes, o por lo menos no directamente
relacionadas con una infidelidad.
Por otro lado, los celos no sólo son una respuesta a una posible infidelidad sino que pueden
estar asociados a temas de inseguridad personal, a egoísmo emocional, a miedo a quedarse
solo y una gran variedad de motivos que no siempre están asociados al hecho, real o
imaginado, de que existe un “tercero” que amenaza la continuidad y el compromiso de la
persona celada en la relación.
La confianza en el otro
La confianza es un sentimiento extraño. Para llegar a confiar en otra persona, hay que pasar
por una serie de experiencias compartidas que nos permitan por un lado coincidir los valores
para la vida y por otro ser predecibles. Es difícil confiar en alguien de manera inmediata
(aunque sucede) y más aún si esta persona tiene comportamientos erráticos, extraños o poco
comunes. Y es casi imposible confiar, además, si los valores que esta persona tiene sobre la
vida van en contravía de los nuestros.
Un valor fundamental para poder confiar en otra persona es la coherencia. Ser coherente
significa estar alineado en cuatro áreas: sentimiento, pensamiento, comunicación y acción.
Cuando una persona alardea de sus valores y luego se comporta de forma contraria, cuando
expresa sus sentimientos y al momento siguiente dice sentir lo contrario, cuando comenta su
forma de pensar pero se comporta de manera contraria, cuando…ya han captado la idea, está
siendo incoherente. Una persona que vemos incoherente es poco digna de confianza. Les
llamamos hipócritas, mentirosos, les consideramos chismosos y manipuladores y no confiamos
en ellos. Las relaciones de pareja sanas, están basadas en los principios de la coherencia y la
confianza.
Sin embargo, sabemos por experiencia que es prácticamente imposible ser coherente todo el
tiempo, lo que nos lleva a contar con otras características necesarias como la flexibilidad y la
comprensión para mantener una relación en el tiempo. Es lógico y esperable, que las personas
sean dignas de confianza “hasta que se demuestre lo contrario”.
También es cierto que una persona “malvada” puede ser coherente con sus “extraños”
valores, pero aún así, quienes están en su entorno y confían en esta persona, comparten
¿Qué pasa con la persona celosa? ¿Qué valores maneja? ¿Cómo considera a las demás
personas y entre ellas a su pareja? ¿Cómo se percibe y se evalúa a sí misma?
Por ejemplo, un valor importante para una persona es la confianza. La confianza en las
relaciones de pareja está asociada a la seguridad. El comportamiento de la persona “amada”
debe darle seguridad a la persona que tiene tendencia a los celos. Dependiendo de ese nivel
de seguridad o confianza que la persona “amada” genere, le persona que siente los celos verá
cómo éstos aumentan o disminuyen.
El problema de la confianza unido a las personas con tendencia a los celos, es que ésta
siempre tenderá a disminuir, porque unos celos, mal gestionados, siempre tenderán a
incrementar. Por lo tanto, si la desconfianza crece, los celos crecerán y no habrá ningún
comportamiento de la persona “amada” que restaure esa confianza. Por tanto la personas con
un nivel alto de celos tiende a ser incoherente. Por una lado necesita seguridad, pero por otro
está generando conductas y reclamaciones que demuestra que en realidad no puede dar la
seguridad que reclama.
Lo que hemos dicho hasta el momento es que una persona que tiene tendencia a la
desconfianza, es una persona potencialmente celosa, que si no sabe gestionar estos
sentimientos no encontrará en su pareja nada que le de seguridad y tranquilidad.
La espiral de la desconfianza
Después de pasar un cierto nivel en la escalada celosa, las personas falsean la realidad,
porque han entrado en una espiral de desconfianza auto afirmativa. Haga lo que haga o diga
lo que diga la persona “amada”, será una señal inequívoca de que le está siendo infiel a su
pareja. Si se comporta de una manera estándar, la persona celosa pensará que está haciendo
Haga lo que haga, una vez que está instaurada la desconfianza, será prueba de infidelidad.
La confianza es difícil de conseguir y construir, pero una vez rota, es mucho más difícil de
recuperar y afianzar.
En el programa completo
encontrarás:
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