Las emociones básicas o primarias aparecen durante el desarrollo natural de cualquier persona, con independencia del contexto en el que se
desarrolle, y tienen como propósito ayudarnos a sobrevivir, dirigir nuestra conducta y favorecer la relación de los unos con los otros.
Las emociones básicas nos sirven para defendernos o alejarnos de estímulos nocivos (enemigos, peligros…) o aproximarnos a estímulos placenteros
o recompensas (agua, comida, actividad sexual, juego…) y tienen como función mantener la supervivencia, tanto personal como de la especie.
Características de las emociones básicas del ser humano
Las principales características de las emociones básicas en el ser humano, son:
•Se identifican por una expresión determinada (facial-corporal)
•Provocan una predisposición a la acción característica (función adaptativa)
•Son las que han tenido un papel esencial en la adaptación del organismo a su entorno (supervivencia, procreación…)
•Son universales, se dan en todas las culturas humanas
•Están presentes desde el nacimiento
•Perduran a lo largo del tiempo
•Se contagian (si vemos a una persona riendo, nos contagia su alegría)
•Provocan una reacción biológica involuntaria en el organismo
•Algunos autores las consideran como sistemas motivacionales primarios
Las 6 emociones básicas (Ekman, Goleman)
Esta clasificación de las emociones básicas es la más extendida y aceptada.
Fué concebida por Paul Ekman (1979) psicólogo, investigador y profesor, que
fué pionero en el estudio de las emociones y su expresión facial. Identificó 6
emociones básicas y prácticamente universales en todas las culturas. Según
sus estudios éstas son: Miedo, tristeza, ira, alegría, sorpresa y asco.
Para Daniel Goleman (1995) psicólogo, periodista, escritor y divulgador
científico, famoso por su libro “Inteligencia Emocional”, también son 6 las
emociones básicas: Miedo, tristeza, ira, felicidad, sorpresa y aversión.
Las cuatro emociones básicas (Glasgow University)
Según un estudio reciente llevado a cabo en la Universidad de Glasgow del
Reino Unido, y teniendo en cuenta las reacciones de los distintos músculos
faciales que producen las emociones, concluyen que son 4 emociones
básicas: Miedo, tristeza, ira y felicidad. Consideran que el miedo y la sorpresa
comparten la misma señal base (ojos totalmente abiertos) y también el asco y
la ira (nariz arrugada).
5 emociones básicas
Esta clasificación de las emociones básicas responde a la decisión de los
guionistas de la película de Pixar «Del Revés» (Inside Out) que eligieron solo
cinco emociones para representar debido a las limitaciones del guión.
Decidieron que las 5 emociones básicas son: Miedo, tristeza, ira, alegría y
asco, teniendo en consideración que éstas se pueden encontrar e identificar en
todas las culturas del mundo.
Las 7 emociones básicas
Paul Ekman, en la década de 1990, considerando que las emociones son
universales y que tienen un origen biológico, amplió su anterior clasificación
a 7 emociones básicas: Miedo, tristeza, ira, felicidad, sorpresa, asco y
desprecio. Incluyendo el desprecio al considerar que esta emoción y su
expresión son reconocidas universalmente.
Emociones básicas de Plutchik (rueda de 8 emociones básicas y 8 avanzadas)
Robert Plutchik (1980) psicólogo y profesor, creó la Rueda de las Emociones
donde se muestra la interrelación de las emociones humanas, con 8
emociones básicas: Miedo, tristeza, ira, alegría, sorpresa, confianza,
desagrado y anticipación y 8 emociones avanzadas que se obtienen a partir de
las primeras: Amor, desprecio, optimismo, sumisión, susto, decepción,
remordimiento y alevosía.
Funciones de las emociones básicas
Las emociones básicas o primarias tienen una reconocible función adaptativa que implica la inclinación
hacia una determinada conducta, es decir, existe una función motivacional de las emociones:
•El miedo nos prepara para la huida, la evitación, el afrontamiento o la protección ante el peligro
•La tristeza tiende a la reintegración personal, la introspección y la reconciliación
•La ira nos dota de recursos para la autodefensa o el ataque
•La alegría tiende a la acción, la afiliación, al pensamiento flexible y divergente
•La sorpresa a pararse y focalizar la atención en lo imprevisto
•El asco o aversión tiende al rechazo o evitación de lo que nos pueda perjudicar
•La culpa tiende a reparar
•La admiración a imitar
•La curiosidad tiende a la exploración
•La seguridad al control