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EJECUCION

ensayo sobre los distintos metodos de ejecucion por JORGE LAGUARDA
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8 de abril de 2024

Lunes, 18:18
Ejecución
“El hombre lobo del hombre”. Plauto siglo III AC
Siempre nos hemos matado entre nosotros, en peleas individuales, tribales, guerras, duelos,
asesinatos.
Pero ha habido muertes que seguían un protocolo. Las Ejecuciones.
Sea como pena para saldar la violación de leyes , sea como ritual religioso, sea como
exterminio racial.
La diferencia estriba en las formas y en las cantidades.
No es lo mismo Hamida Djandoubi, ultimo guillotinado en 1977 en Francia, que las víctimas
del Terror en la Revolución Francesa, que se cobró entre 16 y 35000. muertos.
Y aquí comienza mi historia, antes de la historia, antes que me llamaran verdugo, quizá la
primera ejecución fue golpeando con un palo, un hueso o una piedra al otro. La Biblia dice
que Caín mató a su hermano Abel con la quijada de un burro.
La humanidad evolucionó y ya podían matar con toscas hachas de piedra, con lanzas de
madera y punta de pedernal y hondas con piedras.
También los judíos instituyeron la lapidación, aunque los que tiraban las piedras no estuvieran
libres de pecado, ésta práctica aún hoy la siguen los fanáticos religiosos islámicos.
En los pueblos de la antigüedad era común la decapitación con hacha o espada, famosas las
realizadas por los samuráis japoneses como ayudantes, para detener el sufrimiento del que
cometía seppuku, por propia voluntad o por sentencia; degollamiento, estrangulación con
cuerdas, que practicaron sectas de asesinos como los thugs, mediante colgamientos pasando
una soga por la rama de un árbol y usar distintas técnicas para dejar a la víctima colgando:
tirar desde la otra punta de la soga, ponerlo sobre un caballo y luego azuzarlo para que quede
el jinete pendiente de la soga, pateando un banco situado bajo sus pies, los más elaborados
como el patíbulo con trampilla.
Crucifixión, desollamiento, desmembramiento, descoyuntamiento, águila de sangre vikinga,
desentrañamiento. Muerte en la hoguera, caminar por el tablón, pies de cemento, pasar por
la quilla.
Hervir en agua o aceite, el toro de bronce de Faliaris
Comido por fieras. Foso con serpientes venenosas, empujón al vacío, ahogamiento por agua,
empalamiento, asaetamiento, aplastamiento con rocas. Corbata colombiana, defenestración.
Fusilamiento, fajina con garrotes, guillotina, garrote vil, gaseado, envenenamiento,
electrocución, congelamiento, inyección letal. Radiación. Quemaduras, doncella de hierro,
inanición, sed. Emparedamiento, ingerir plomo fundido, atadura a la boca de un cañón,
flagelamiento, infección, sangrado a muerte de los mil cortes.
Lanceado. Descuartizado. Picahielo en la nuca. Pileta de cal viva o ácido. Sofocación,
enrodamiento, desnucamiento, toque de la muerte, voladura con explosivos.
En todos los casos yo estaba presente representando mi papel.
La mayor cantidad de ejecuciones se dió en la edad media, con los nobles, donde sobresalen
dos reinas inglesas y un rey ungido por Dios, la Inquisición que alimentó las hogueras y más
adelante el Terror francés.
Y en el presente las matanzas en África, la más conocida la de Idi Amín Dadá, de Uganda
con medio millón de víctimas.
Mi trabajo, condenado por la sociedad, pero necesario para hacer cumplir la ley o la orden
del gobernante.
Porque una cosa es el verdugo y otra el ejecutor. El primero requiere una puesta en escena
con el pueblo como espectador y testigo y al que manda presidiendo el acto, mostrando su
autoridad.
El ejecutor puede actuar solo o en grupo, en público o en privado, enviando un mensaje a
los enemigos, a los traidores a los infieles.
En la segunda guerra mundial los rusos colocaban ametralladoras tras sus líneas de ataque
para matar a los que retrocedían.
Los nazis colgaban a los que se rendían.
En los fusilamientos había algunas particularidades, los pelotones en general estaban
compuestos de seis tiradores y los rifles se entregaban cargados al azar, uno llevaba bala de
salva, de esa forma cualquiera de los 6 podía pensar que no lo habia matado. El jefe del
pelotón también era verdugo porque debía darle al ajusticiado "el tiro de gracia".
Algunas veces se fusilaba uno a uno con un tiro en la nuca.
Otras con ráfagas de ametralladora.
Y uno más sádico es hacer formar una fila y matar con una sola bala de fusil a varios.
El verdugo de la edad media tenía además la tarea de desmembrar al muerto para que sus
despojos sean clavados en distintas ciudades como advertencia.
En la edad antigua y media la costumbre era clavar las cabezas en picas y colocarlas en las
murallas de las ciudades. O formar bosques de empalados.
También montañas de cabezas decapitadas.
Todo esto para aterrorizar y persuadir.
Basta recordar que en el bosque de Teotoburgo el caudillo germano Armenio derrotó a tres
legiones romanas y dejaron sus cadáveres insepultos en el campo de batalla.
En muchas ocasiones los carroñeros dieron cuenta de los despojos en los campos para
espanto de los vencidos.
Otras víctimas de ejecución eran los esclavos, escapados, sublevados, descendientes.
También los desertores y los que se excedían en las órdenes.
Pero los más eficientes en materia de ejecuciones fueron los nazis, cuyos métodos eran parte
de un plan sistemático de eliminación y selección racial.
Causaron más de 6 millones de muertes por ejecución y los verdugos se cuentan por miles.
Toda una organización estatal estaba dedicada a la macabra tarea, las SS de la Calavera.
Estos verdugos no eran actores individuales, sino parte de un sistema muy aceitado que
comenzaba con una condena a un ghetto, donde podía morir sin ser ejecutado, de hambre,
frío o enfermedades.
Luego, en la selección, por resistirse o querer escapar, por defender a otro, o porque al
guardia se le ocurrió.
En el transporte podían morir de hacinamiento, hambre, sed.
Los que llegaban vivos, en los campos de exterminio, no tenían oportunidad. Engañados, los
llevaban a unos barracones, donde se desnudaban y se les cortaba el pelo (nada se
desperdicia), luego se les ordenaba ir a las “duchas” de desinfección y allí se los gaseaba.
En la edad media, cuando se decapitaba, el hacha estaba escondida y muchas veces, el reo no
llegaba a colocar el cuello en el tajo, se lo golpeaba estando de pie, sorprendiéndolo.
En todas las ejecuciones públicas, el populacho muchas veces, tenía la oportunidad de
participar, cuando el condenado venia transportado en un carro. En ese caso, le arrojaban
frutas y verduras podridas, barro y heces.
El verdugo convivía con la muerte, igual que un soldado o un médico, con la diferencia que
las muertes eran programadas y escenificada, casi siempre a amanecer.
Debe tenerse en cuenta que, también los verdugos estaban a cargo de las sesiones de tortura,
normalmente para obtener confesiones, provocando “pequeñas muertes” para quebrantar la
voluntad.
Muchas veces el ajusticiamiento era una liberación tanto sufrimiento, los reos, en ocasiones
no podían subir al cadalso sin ayuda, debido al estado en que quedaban. El cadalso, según la
tradición debía tener 13 escalones.
Uno de los más famosos fue el del Gimnasio de la Prisión de Nuremberg, donde ahorcaron
a 10 dirigentes nazis, condenados a muerte.
Otro, fue el que tenía la guillotina, que ejecutó al Rey Luis XVI y la Reina María Antonieta,
emplazada en la actual Place de la Concorde, y algo curioso, a pesar de los lemas de Libertad,
Igualdad y Fraternidad, a los plebeyos se les ejecutaba en la Place de la Basteille.
Los mayores fusilamientos fueron los del bosque de Katyn donde los miembros de la NKVD
dieron muerte a 22000 militares e intelectuales polacos en 1940 y la masacre de Babi Yar,
donde perdieron la vida entre 100 y 150000 judíos en 1941, a cargo del Einsatzgruppe C.

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