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Mamas

Resumen de mamas- anato e histo

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ANATOMIA

Mamas
Las mamas son los elementos superficiales más destacados de la pared anterior del tórax,
especialmente en la mujer. Se componen de tejido glandular y de tejido fibroso de soporte
integrados en una matriz de tejido graso, junto con vasos sanguíneos y linfáticos, y
nervios. Tanto hombres como mujeres tienen mamas; generalmente sólo están bien
desarrolladas en
las mujeres. Las glándulas mamarias están situadas en el tejido subcutáneo que recubre
los músculos pectorales mayor y menor. El pezón se encuentra en la prominencia más
elevada de la mama, rodeado por un área circular de piel pigmentada, la areola.
En las mujeres, las glándulas mamarias de las mamas son estructuras accesorias para la
reproducción. En el hombre son ru dimentarias y carecen de función; consisten sólo en
unos pocos conductos pequeños o cordones epiteliales. Normalmente, la grasa de las
mamas masculinas no es diferente de la del tejido subcutáneo de cualquier otra
localización, y normalmente el sistema glandular no se desarrolla.
MAMAS FEMENINAS
El tamaño de las mamas de una mujer que no amamanta depende de la cantidad de grasa
que rodea el tejido glandular. El cuerpo más o menos circular de las mamas femeninas
descansa en el lecho de la mama, que se extiende transversalmente desde el borde
lateral del esternón hacia la línea axilar media, y verticalmente desde la 2.a hasta la 6.a
costillas. Dos terceras partes del lecho de la mama están formadas por la fascia pectoral
que cubre el pectoral mayor, y el tercio restante por la fascia que cubre el serrato anterior.
Entre la mama y la fascia pectoral se sitúa un plano de tejido subcutáneo laxo o espacio
potencial—el espacio (bolsa) retromamario. Este plano contiene una pequeña cantidad
de grasa, y permite a la mama cierto grado de movimiento sobre la fascia pectoral. Una
pequeña porción de la glándula mamaria puede extenderse a lo largo del borde
inferolateral del pectoral mayor hacia la fosa axilar (axila) y formar el proceso axilar o
cola (cola o proceso de Spence). Algunas mujeres lo descubren (especialmente cuando
puede agrandarse durante un ciclo menstrual) y pueden creer que se trata de un bulto
(tumor) o un nódulo linfático aumentado de tamaño.
Las glándulas mamarias están unidas con firmeza a la dermis de la piel que las recubre, en
especial por ligamentos cutáneos consistentes, los ligamentos suspensorios (de
Cooper). Estas condensaciones de tejido conectivo fibroso, particularmente bien
desarrolladas en la porción superior de la glándula, ayudan a sostener los lóbulos y
lobulillos de la glándula mamaria.
Durante la pubertad (8-15 años de edad), normalmente las mamas crecen, debido en
parte al desarrollo glandular pero sobre todo por el aumento del depósito de grasa. Las
areolas y los pezones también crecen. El tamaño de la mama y su forma vienen
determinados parcialmente por factores genéticos, raciales y dietéticos. Los conductos
galactóforos dan lugar a yemas que se desarrollan en 15-20 lóbulos de la glándula
mamaria, que constituyen el parénquima (tejido funcional) de la glándula mamaria. Por
tanto, cada lóbulo está drenado por un conducto galactóforo, y todos ellos convergen para
abrirse independientemente. Cada conducto tiene una porción dilatada profunda a la
areola, el seno galactóforo, donde se acumulan gotitas de leche en la madre lactante.
Cuando el recién nacido empieza a mamar, la compresión de la areola (y de los senos
galactóforos que hay debajo) exprime las gotitas acumuladas y le estimula a continuar
mamando mientras se establece el reflejo de bajada de la leche mediado hormonalmente.
La leche de la madre es secretada en la boca del lactante, y no aspirada de la glándula.
Las areolas contienen abundantes glándulas sebáceas, que se dilatan durante el
embarazo y secretan una sustancia oleosa que proporciona un lubricante protector para la
areola y el pezón. Estas estructuras están especialmente expuestas al roce y la irritación
en el inicio de la lactancia materna. Los pezones (papilas mamarias) son prominencias de
forma cónica o cilíndrica
situadas en el centro de la areola. Los pezones no tienen grasa, pelo ni glándulas
sudoríparas. Las puntas de los pezones está fisuradas por los conductos galactóforos que
desembocan en ellos. Los pezones están compuestos sobre todo por fibras musculares
lisas dispuestas de forma circular que comprimen los conductos galactóforos durante la
lactancia y producen la erección de los pezones como respuesta a estímulos, como cuando
el lactante empieza a succionar.
Las glándulas mamarias son glándulas sudoríparas modificadas; por consiguiente, no
tienen ni cápsula ni vaina. El contorno redondeado y la mayor parte del volumen de las
mamas se deben a la grasa subcutánea, excepto durante el embarazo, cuando crecen las
glándulas mamarias y se forma nuevo tejido glandular. Los alvéolos (del latín, pequeños
espacios huecos) secretores de leche están dispuestos en racimo. En muchas mujeres, las
mamas aumentan ligeramente de tamaño durante el período menstrual debido al
aumento de la liberación en el tejido glandular de gonadotropinas—las hormonas
estimulante del folículo (FSH) y luteinizante (LH).
VASCULARIZACIÓN DE LA MAMA
La irrigación arterial de la mama deriva de:
• Ramas mamarias mediales de las ramas perforantes y ramas intercostales
anteriores de la arteria torácica interna, que se origina en la arteria subclavia.
• Arterias torácica lateral y toracoacromial, ramas de la arteria axilar.
• Arterias intercostales posteriores, ramas de la aorta torácica en los espacios
intercostales 2.o, 3.o y 4.o.
E l drenaje venoso de la mama se dirige principalmente a la vena axilar, aunque también
drena una parte en la vena torácica interna. El drenaje linfático de la mama es importante
debido a su papel en las metástasis de células cancerosas. La linfa pasa desde el pezón, la
areola y los lóbulos de la glándula hacia el plexo linfático subareolar, y desde ahí:
• La mayor parte de la linfa (> 75 %), en especial la de los cuadrantes laterales de las
mamas, drena hacia los nódulos linfáticos axilares, inicialmente en su mayoría a los
nódulos pectorales o anteriores. No obstante, una porción de linfa puede drenar
directamente a otros nódulos axilares, o incluso a los nódulos interpectorales,
deltopectorales, supraclaviculares o cervicales profundos inferiores.
• La mayor parte de la linfa restante, en particular la de los cuadrantes mamarios
mediales, drena hacia los nódulos linfáticos paraesternales o hacia la mama opuesta,
mientras que la linfa de los cuadrantes inferiores puede pasar profundamente hacia
nódulos linfáticos abdominales (nódulos linfáticos frénicos inferiores subdiafragmáticos).
La linfa de la piel de la mama, excepto la de la areola y el pezón, drena en los nódulos
linfáticos axilares, cervicales profundos inferiores e infraclaviculares homolaterales, y en
los nódulos linfáticos paraesternales de ambos lados.
La linfa de los nódulos axilares drena en los nódulos linfáticos claviculares
(supraclaviculares e infraclaviculares) y desde éstos en el tronco linfático subclavio, que
también drena la linfa del miembro superior. La linfa de los nódulos paraesternales entra
en los troncos linfáticos broncomediastínicos, que drenan también la linfa de las vísceras
torácicas. La terminación de estos troncos linfáticos es variable; tradicionalmente se ha
descrito la fusión de estos troncos entre sí y con el tronco linfático yugular, drenando la
cabeza y el cuello para formar un corto conducto linfático derecho en el lado derecho o
entrando su terminación en el conducto torácico en el lado izquierdo. Sin embargo, en
muchos casos (si no en la mayoría) los
troncos desembocan independientemente en la unión de las venas yugular interna y
subclavia, los ángulos venosos derecho o izquierdo, que forman las venas braquiocefálicas
derecha e izquierda. En algunas ocasiones, desembocan en ambas venas contribuyentes
justo antes del ángulo.
NERVIOS DE LA MAMA
Los nervios de la mama derivan de ramos cutáneos anteriores y laterales de los nervios
intercostales 4.o-6.o
Estos ramos de los nervios intercostales atraviesan la fascia pectoral que recubre el
pectoral mayor para alcanzar el tejido subcutáneo y la piel de la mama. Los ramos de los
nervios intercostales conducen fibras sensitivas de la piel de la mama y fibras simpáticas
hasta los vasos sanguíneos de las mamas y el músculo liso en la piel que las recubre y los
pezones.

HISTOLOGIA
GLÁNDULAS MAMARIAS
Las glándulas mamarias o mamas, son una característica distintiva de los mamíferos.
Son órganos estructuralmente dinámicos, que varían según la edad, el ciclo menstrual y el
estado reproductivo de la mujer. Durante la vida intrauterina, hay crecimiento y desarrollo
de tejido mamario en ambos sexos. Entre la región axilar y la región inguinal aparecen
múltiples glándulas a lo largo de engrosamientos epidérmicos bilaterales denominados
crestas mamarias (líneas lácteas).
En los seres humanos lo normal es que un solo grupo de células prolifere para formar una
mama a cada lado de la línea media. En el 1 % de la población femenina puede
aparecer como trastorno hereditario una mama adicional (polimastia) o un pezón
supernumerario (politelia). Estasalteraciones, que son bastante infrecuentes, también
pueden
ocurrir en el varón.
En las mujeres, las glándulas mamarias se desarrollan por la acción de las
hormonas sexuales.
Hasta la pubertad, las glándulas mamarias tanto femeninas como masculinas se
desarrollan de un modo similar. Al comenzar la pubertad en los varones, la testosterona
actúa sobre las células mesenquimáticas para inhibir el crecimiento adicional de las
glándulas mamarias. En la misma época en la mujeres, las mamas siguen desarrollándose
por la acción
hormonal de los estrógenos y la progesterona. Los estrógenos estimulan el desarrollo
adicional de las células mesenquimatosas.
La glándula mamaria aumenta de tamaño, sobre todo por la proliferación del tejido
adiposo interlobulillar. Los conductos se extienden y se ramifican hacia la estroma de
tejido
conjuntivo en expansión. La proliferación de las células epiteliales es controlada por las
interacciones entre el epitelio y el tejido conjuntivo laxo de la estroma especializada
intralobulillar, que es sensible a las hormonas. En la adultez, ya se ha establecido la
arquitectura canalicular completa de la glándula.
Las glándulas mamarias permanecen en estado inactivo hasta el embarazo, durante el
cual adquieren su maduración morfológica y funcional completa. Esto ocurre en respuesta
a los estrógenos y la progesterona secretados inicialmente por el cuerpo lúteo y más tarde
por la placenta, a la prolactina de la hipófisis y a los gonadocorticoides sintetizados por la
corteza suprarrenal. Al final del embarazo, en las células epiteliales se encuentran
vesículas de secreción, pero la producción de leche es inhibida por las concentraciones
elevadas de progesterona.
El inicio real de la secreción láctea se produce inmediatamente después del nacimiento
y es inducido por la prolactina (PRL) secretada por la adenohipófisis. La eyección de
leche de la mama es estimulada por la oxitocina liberada desde la neurohipófisis. Con el
cambio en el entorno hormonal que ocurre en la menopausia, el componente glandular de
la mama involuciona y es reemplazado por tejido conjuntivo y adiposo. En los hombres,
cierto desarrollo adicional de las glándulas mamarias normalmente ocurre después de la
pubertad,
pero las glándulas permanecen rudimentarias.
Las glándulas mamarias son glándulas sudoríparas apocrinas tubuloalveolares
modificadas.
Las glándulas mamarias tubuloalveolares, que derivan de las glándulas sudoríparas
modificadas de origen epidérmico, se encuentran en el tejido subcutáneo. La mama adulta
inactiva está compuesta por 15 a 20 lóbulos irregulares que se hallan separados por
bandas de tejido conjuntivo fibroso, adoptan una disposición radial desde las papilas
mamarias o pezón y además se subdividen en numerosos lobulillos conocidos como
unidades lobulillares de conducto terminal (TDLU). Algunas de las bandas fibrosas,
denominadas ligamentos
suspensorios o ligamentos de Cooper, se unen a la dermis. En el tejido conjuntivo
denso de los espacios interlobulillares se encuentra tejido adiposo abundante.
Cada glándula termina en un conducto galactóforo que desemboca en el pezón a través
de un orificio estrecho. Debajo de la aréola, la región pigmentada que rodea el pezón,
cada conducto presenta una porción dilatada que recibe el nombre de seno galactóforo.
Cerca de sus orificios, los conductos galactóforos están revestidos por epitelio estratificado
plan cornificado. El revestimiento epitelial del conducto muestra una transición gradual de
estratificado plano a dos capas de células cubicas a la altura de los senos galactóforos y
finalmente a una sola capa de células cilíndricas o cúbicas en todo el resto del sistema de
conductos. La epidermis del pezón y de la aréola del adulto está muy pigmentada y un
tanto arrugada y su superficie profunda es empujada por papilas dérmicas largas. El
epitelio es estratificado plano cornificado. La pigmentación del pezón aumenta en la
pubertad y éste se torna más prominente. Durante el embarazo, la areola se agranda y el
grado de pigmentación aumenta aún más. En la profundidad de la aréola y del pezón hay
haces de fibras musculares lisas que se disponen de forma radial y circunferencial en el
tejido conjuntivo denso y en sentido longitudinal a lo largo de los conductos galactóforos.
Estas fibras musculares permiten que el pezón se torne erecto en respuesta a estímulos
diversos.
La aréola contiene glándulas sebáceas, glándulas sudoríparas y glándulas mamarias
modificadas (glándulas de Montgomery). Estas glándulas poseen una estructura
intermedia
entre las glándulas sudoríparas y las verdaderas glándulas mamarias, y producen
pequeñas elevaciones en la superficie de la aréola. Se cree que las glándulas de
Montgomery producen una secreción lubricante y protectora que modifica el pH de la piel
e inhibe la proliferación microbiana.
En el pezón hay muchas terminaciones nerviosas sensitivas; en la aréola, la cantidad es
menor.
La unidad lobulillar de conducto terminal (TDLU) de la glándula mamaria
corresponde a una aglomeración de alvéolos secretores pequeños (en la mama
en lactación) o de conductillos terminales (en la mama inactiva) rodeados por
estroma intralobulillar.
Las ramificaciones sucesivas de los conductos galactóforos conducen a la unidad
lobulillar de conducto terminal (TDLU). Cada TDLU corresponde a una aglomeración
similar
en racimo de alvéolos pequeños que forma un lobulillo y consiste en las siguientes
estructuras:
􀁴 Conductillos terminales, que se encuentran en la glándula inactiva. Durante el
embarazo y después del parto, el epitelio de los conductillos terminales, que está
compuesto por células secretoras, se diferencia en alvéolos secretores totalmente
funcionales que producen leche.
􀁴 Conducto colector intralobulillar, que transporta las secreciones alveolares al
conducto galactóforo.
􀁴 Estroma intralobulillar, que consiste en tejido conjuntivo laxo especializado, sensible
a hormonas, que rodea los conductillos terminales y los alvéolos. El tejido conjuntivo
intralobulillar contiene muy pocos adipocitos. Las células epiteliales y mioepiteliales de las
glándulas mamarias son las células más importantes que se asocian con los conductos y
los lobulillos mamarios. Las células epiteliales glandulares revisten el sistema de
conductos, mientras que las células mioepiteliales están situadas en la profundidad del
epitelio entre las células epiteliales y la lámina basal. Estas células, dispuestas en una red
de aspecto similar a una cesta, están presentes en las porciones secretoras de la glándula.
Estas fibras musculares permiten que el pezón se torne erecto en respuesta a estímulos
diversos. La aréola contiene glándulas sebáceas, glándulas sudoríparas y glándulas
mamarias modificadas (glándulas de Montgomery). Estas glándulas poseen una
estructura intermedia
entre las glándulas sudoríparas y las verdaderas glándulas mamarias, y producen
pequeñas elevaciones en la superficie de la aréola. Se cree que las glándulas de
Montgomery producen una secreción lubricante y protectora que modifica el pH de la piel
e inhibe la proliferación microbiana.
En el pezón hay muchas terminaciones nerviosas sensitivas; en la aréola, la cantidad es
menor.
La unidad lobulillar de conducto terminal (TDLU) de la glándula mamaria
corresponde a una aglomeración de alvéolos secretores pequeños (en la mama
en lactación) o de conductillos terminales (en la mama inactiva) rodeados por
estroma intralobulillar.
Las ramificaciones sucesivas de los conductos galactóforos conducen a la unidad
lobulillar de conducto terminal (TDLU). Cada TDLU corresponde a una aglomeración
similar
en racimo de alvéolos pequeños que forma un lobulillo y consiste en las siguientes
estructuras:
􀁴 Conductillos terminales, que se encuentran en la glándula inactiva. Durante el
embarazo y después del parto, el epitelio de los conductillos terminales, que está
compuesto por células secretoras, se diferencia en alvéolos secretores totalmente
funcionales que producen leche.
􀁴 Conducto colector intralobulillar, que transporta las secreciones alveolares al
conducto galactóforo.
􀁴 Estroma intralobulillar, que consiste en tejido conjuntivo laxo especializado, sensible
a hormonas, que rodea los conductillos terminales y los alvéolos. El tejido conjuntivo
intralobulillar contiene muy pocos adipocitos.
Las células epiteliales y mioepiteliales de las glándulas mamarias son las células más
importantes que se asocian con los conductos y los lobulillos mamarios. Las células
epiteliales
glandulares revisten el sistema de conductos, mientras que las células mioepiteliales
están situadas en la profundidad del epitelio entre las células epiteliales y la lámina basal.
Estas
células, dispuestas en una red de aspecto similar a una cesta, están presentes en las
porciones secretoras de la glándula.
La morfología de la porción secretora de la glándula mamaria varía con el ciclo
menstrual.
En la glándula inactiva, el componente glandular es escaso y consiste sobre todo en
elementos del conducto.
Durante el ciclo menstrual, la mama inactiva sufre modificaciones cíclicas leves. Al
comienzo de la fase folicular, la estroma intralobulillar es menos densa y los conductillos
terminales aparecen como cordones formados por células epiteliales con forma cúbica sin
luz o con muy poca. Durante la fase lútea, la altura de las células epiteliales aumenta y en
los conductos aparece una luz cada vez mayor conforme se acumulan pequeñas
cantidades de secreciones.
Además, en el tejido conjuntivo se acumula líquido. A esto le sigue la involución y la
apoptosis súbitas durante los últimos días del ciclo menstrual antes del inicio de la
menstruación.
Las glándulas mamarias sufren una proliferación y un desarrollo notorios
durante el embarazo.
Las glándulas mamarias sufren varios cambios en preparación para la lactación. Estas
modificaciones pueden estudiarse según el trimestre del embarazo.
􀁴 El primer trimestre se caracteriza por el alargamiento y la ramificación de los
conductillos terminales. Las células epiteliales de revestimiento y las células mioepiteliales
proliferan y se diferencian de las células progenitoras mamarias que están en el epitelio de
los conductillos terminales. Las células mioepiteliales proliferan entre la superficie basal de
las células epiteliales y la lámina basal, tanto en la porción alveolar como en la porción
canalicular de la glándula.
􀁴 El segundo trimestre se caracteriza por la diferenciación de los alvéolos a partir de los
extremos de crecimiento de los conductillos terminales. La proliferación del tejido
glandular no es uniforme y hay variaciones en el grado de desarrollo aún dentro de un
mismo lobulillo. Las células varían su forma desde aplanadas hasta cilíndricas bajas. A
medida que la mama se desarrolla, los plasmocitos, los linfocitos y los eosinófilos infiltran
la estroma de tejido
conjuntivo intralobulillar. En esta etapa, la cantidad de tejido glandular y el volumen de la
mama aumentan sobre todo debido a la proliferación de
los alvéolos .
􀁴 En el tercer trimestre comienza la maduración de los alvéolos. Las células epiteliales
glandulares se tornan cúbicas y los núcleos se ubican en la superficie celular basal. Estas
células desarrollan un RER extenso y en su citoplasma aparecen vesículas de secreción e
inclusiones lipídicas. La proliferación real de las células de la estroma interlobulillar declina
y el aumento de tamaño ulterior de la mama se produce por hipertrofia de las células
secretoras y la acumulación de producto de secreción en los alvéolos.
Los cambios en el tejido glandular durante el embarazo se acompañan de una reducción
en la cantidad de los tejidos conjuntivo y adiposo.
En la producción de leche intervienen procesos de secreción merocrina y
apocrina.
Las células secretoras contienen un retículo endoplásmico rugoso abundante, una
cantidad moderada de mitocondrias grandes, un aparato de Golgi supranuclear y varios
lisosomas
densos. Según el estado secretor, en el citoplasma apical puede haber inclusiones lipídicas
grandes y vesículas de secreción. Las células secretoras sintetizan dos productos distintos
que se liberan por mecanismos diferentes.
􀁴 Secreción merocrina. El componente proteico de la leche se sintetiza en el RER, se
envasa para su transporte en vesículas de secreción limitadas por membrana en el
aparato de Golgi y se libera de la célula por fusión de la membrana limitante de las
vesículas con la membrana plasmática.
􀁴 Secreción apocrina. El componente graso o lipídico de la leche se origina como
inclusiones lipídicas libres en el citoplasma. Los lípidos confluyen para formar gotas
grandes que se mueven hacia la región apical de la célula y se proyectan hacia la luz del
ácino. Al liberarse, estas inclusiones son cubiertas por una envoltura de membrana
plasmática.

Una capa delgada de citoplasma queda atrapada entre la membrana plasmática y la


inclusión lipídica y se libera junto con el lípido, pero la cantidad de citoplasma perdido en
este proceso es mínima.
La secreción liberada en los primeros días después del parto se conoce como calostro.
Esta preleche es una secreción amarillenta alcalina que tiene más proteínas, vitamina A,
sodio y cloruro y menos lípidos, hidratos de carbono y potasio que la leche definitiva.
Contiene una cantidad considerable de anticuerpos (sobre todo IgA secretora) que
proveen cierto grado de inmunidad pasiva al neonato. Se cree que los anticuerpos en el
calostro son producidos por los linfocitos y los plasmocitos que infiltran el tejido conjuntivo
laxo de la mama durante su proliferación y desarrollo y se secretan a través de las células
glandulares como ocurre en las glándulas salivales y en el intestino. A medida que la
cantidad de estas células migrantes se reduce después del parto, la producción de calostro
cesa y se produce la leche con abundancia de lípidos.

Regulación hormonal de la glándula mamaria


El crecimiento y desarrollo iniciales de la glándula mamaria en la pubertad ocurren por la
acción de los estrógenos y la progesterona producidos por el ovario en proceso de
maduración.
Por la influencia hormonal, las TDLU se desarrollan y se diferencian en unidades
funcionales dinámicas. Después de este desarrollo inicial, en cada ciclo ovárico ocurren
cambios leves en la morfología del tejido glandular. Durante la fase folicular del ciclo
menstrual, los estrógenos circulantes estimulan la proliferación de los componentes
de los conductos galactóforos. Después de la ovulación, en la fase lútea, la
progesterona estimula el crecimiento de los alvéolos; la estroma intralobulillar se
torna edematosa.
En la actualidad se cree que el desarrollo mamario también depende de la presencia de
prolactina, que es producida por el lóbulo anterior de la hipófisis (adenohipófisis); la hCS,
que es producida por la placenta y los glucocorticoides suprarrenales.
La lactancia está bajo el control neurohormonal de la adenohipófisis y el
hipotálamo.
Si bien los estrógenos y la progesterona son indispensables para el desarrollo físico de la
mama durante el embarazo, ambas hormonas también suprimen los efectos de la
prolactina y la hCS, cuyas concentraciones aumentan a medida que progresa la gestación.
No obstante, la pérdida súbita de la secreción de estrógenos y progesterona por la
placenta y el cuerpo lúteo justo después del parto, permite que la prolactina asuma su
función lactógena. La producción de leche también requiere
una secreción adecuada de hormona del crecimiento, glucocorticoides suprarrenales y
hormonas paratiroideas.
El acto de succionar durante el amamantamiento inicia impulsos sensitivos desde los
receptores en el pezón hacia el hipotálamo. Los impulsos inhiben la liberación del factor
inhibidor de prolactina y entonces se libera prolactina desde la adenohipófisis. Los
impulsos sensitivos también causan la liberación de oxitocina en la neurohipófisis. La
oxitocina estimula
a las células mioepiteliales que rodean la base de las células secretoras alveolares y la
base de las células de los conductos de mayor calibre para que se contraigan y eyecten la
leche desde los alvéolos y los conductos.
En ausencia de succión, la secreción de leche cesa y las glándulas mamarias comienzan
a involucionar y atrofiarse. El tejido glandular retorna entonces a su estado inactivo de
reposo.
Involución de la glándula mamaria
Después de la menopausia, las glándulas mamarias se atrofias o su estroma especializada
involuciona. Al faltar la estimulación hormonal ovárica, las células secretoras de las TDLU
se degeneran y desaparecen, pero algunos conductos pueden persistir para crear un
patrón histológico que se parece al de la mama masculina. El tejido conjuntivo también
sufre alteraciones degenerativas, señaladas por una reducción en la cantidad de
fibroblastos
y fibras colágenas y una desaparición de fibras elásticas.
Irrigación sanguínea y drenaje linfático
Las arterias que irrigan la mama derivan de las ramas torácicas o de la arteria axilar; de la
arteria torácica interna y de las arterias intercostales anteriores. Las ramas de estos vasos
siguen el trayecto de los conductos alveolares cuando alcanzan los lechos capilares que
rodean los alvéolos. Las venas básicamente siguen el mismo camino que las arterias para
drenar al final en las venas axilar y torácica interna.
Los capilares linfáticos están localizados en el tejido conjuntivo que rodea los alvéolos. Los
vasos linfáticos más grandes drenan en los ganglios linfáticos axilares, supraclaviculares o
paraesternales.
Inervación
Los nervios que inervan la mama son ramas cutáneas anteriores y laterales de los nervios
intercostales segundo a sexto. Los nervios transportan fibras simpáticas y aferentes hacia
la
mama y desde ella. La función secretora está principalmente bajo el control hormonal,
pero los impulsos aferentes asociados con la succión participan en la secreción refleja de
prolactina y oxitocina.

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