Energía térmica
Te explicamos qué es la energía térmica, cómo se obtiene y cuáles son sus
características. Además, qué es la energía calórica.
Los muchos usos de la energía térmica incluyen protegernos del frío y
cocinar alimentos.
¿Qué es la energía térmica?
La energía térmica o energía calórica es el grado de energía interna
contenida en un sistema termodinámico en equilibrio (un cuerpo, un
conjunto de partículas, una molécula, etc.) y que es proporcional a
su temperatura absoluta.
Dicho en otras palabras, la energía térmica es la que genera
el movimiento interno y aleatorio de las partículas de un cuerpo (es decir, es
equivalente a la energía cinética), que aumenta o disminuye por
transferencia de energía, usualmente bajo la forma de calor o de trabajo.
La temperatura de un sistema y su capacidad de generar un trabajo
(movimiento, etc.) dependen de su energía térmica. Esto se debe a que,
como ocurre con todas las formas de energía, puede ser transformada,
transmitida o conservada hasta cierto punto.
Esto implica que la energía térmica también es responsable de
los estados de agregación de la materia, ya que a mayores niveles de
energía, mayor agitación de las partículas constituyentes de la materia y
menor posibilidad de que compartan un espacio limitado.
Las partículas de un líquido son más energéticas que las de un sólido, y las
de un gas mucho más que las de un líquido. Por eso, generalmente
podemos calentar (es decir, introducir energía térmica) un sólido y llevarlo
al estado líquido, y seguir calentándolo para llevarlo a estado gaseoso.
La pérdida o ganancia de energía térmica es lo que define el
calentamiento o el enfriamiento de un cuerpo o de un sistema. Sin
embargo, no deben confundirse los siguientes conceptos:
Temperatura. Es el promedio de energía cinética de las
partículas de un cuerpo o sistema.
Calor. Es la transferencia de energía interna de un cuerpo o
sistema a otro, como producto de una diferencia de temperatura.
Energía térmica. Es la energía total de las moléculas dentro de
un cuerpo o sistema.
Ver además: Termodinámica
Características de la energía térmica
La energía térmica puede transmitirse de un sistema a otro.
Como todos los sistemas termodinámicos tienden al equilibrio
térmico con su entorno, esta energía debe poder transmitirse de un
cuerpo a otro o de un cuerpo al medio ambiente, y lo hace a través de tres
mecanismos esenciales:
Conducción. La transferencia de energía se da mediante el
contacto entre los cuerpos, sin intercambio de materia.
Convección. La transferencia de energía se produce mediante el
movimiento de un fluido (líquidos o gases). Si, por ejemplo, se
mezclan dos fluidos, el de mayor temperatura le transferirá calor
al otro, por convección.
Radiación. La energía se transfiere sin necesidad de contacto
físico y por medio de ondas electromagnéticas. Por ejemplo, el sol
transmite energía térmica por radiación.
¿Cómo se obtiene la energía térmica?
Una bebida caliente nos reconforta porque introduce energía térmica en
nuestro sistema.
La energía térmica puede obtenerse de múltiples maneras, a través de
distintas fuentes que entregan calor. Así, por ejemplo, una calefacción en
invierno es una fuente de energía térmica que cede calor y que
nuestro cuerpo absorbe para mantenerse caliente.
El calor provisto por la calefacción proviene de la transformación
de energía eléctrica en energía térmica, es decir, las fuentes de este tipo
de energía pueden ser alimentadas por otras formas de energía. Por
ejemplo, se puede obtener energía térmica a partir de reacciones químicas,
especialmente las de óxido-reducción o combustión.
Cuando encendemos una fogata, cuando nos alimentamos y digerimos
la comida, o cuando mezclamos ciertos ácidos y ciertos metales, estamos
dando lugar a una reacción química (o bioquímica, en nuestro organismo)
que nos permite incrementar nuestra energía interna y, por ende, nuestra
energía térmica.
Ventajas y desventajas de la energía térmica
El manejo de la energía térmica es una gran ventaja para la humanidad, ya
que nos brinda la posibilidad de controlar la temperatura de nuestro
cuerpo y del espacio que habitamos, y nos garantiza la comodidad o
incluso la supervivencia en ambientes climáticos hostiles.
Pero al mismo tiempo, la energía térmica puede conducir a escenarios
descontrolados, en los que el calor dispara reacciones de combustión que
pueden producir desastres, como incendios, sofocaciones o reacciones
químicas imprevistas.
Ejemplos de energía térmica
La calefacción añade energía térmica al aire de una habitación.
Algunos ejemplos de energía térmica:
El calor del Sol, irradiado al espacio a su alrededor y que recibimos
junto a su luz cada día.
El calor que agregamos a la comida al cocinar incrementa
enormemente su energía térmica y produce cambios químicos en
su composición que nos permiten digerirla con más facilidad.
Una calefacción encendida añade energía térmica al ambiente de
una habitación, y que nuestro cuerpo absorbe del aire, y la
percibimos como calor.
Cuando encendemos un fósforo, disparamos una reacción
exotérmica, o sea, una reacción que incrementa la energía
térmica del sistema, al menos durante el tiempo que tarda en
consumirse el fósforo.
Algunos fenómenos físicos que generan calor, como la fricción,
aumentan la energía térmica de un sistema.
Energía térmica y energía calórica
En líneas generales, se habla de energía térmica y calórica sin mayor
distinción, ya que ambos términos son básicamente sinónimos.
La incorporación de la energía eléctrica a las ciudades supuso toda una
revolución.
¿Qué es la energía eléctrica?
La energía eléctrica o electricidad es la energía que se origina de la
diferencia de potencial eléctrico entre dos puntos determinados,
cuando se los pone en contacto mediante un transmisor eléctrico.
Este contacto provoca una corriente eléctrica que consiste en la transmisión
de cargas negativas (electrones) a través de un material propicio para ello
(como suelen ser los metales) desde el punto de su generación (y/o
almacenamiento) hasta el punto de consumo. Usualmente la energía
eléctrica es convertida en otras formas de energía:
lumínica, mecánica o térmica.
En la vida cotidiana, la energía eléctrica que consumimos proviene de
un tendido o de una red eléctrica, a la cual accedemos mediante
enchufes o tomacorrientes, instalados en nuestros hogares, como los que
activamos al encender un interruptor de la luz. Esta red es alimentada por
las empresas que proveen de dicho servicio, que suelen estar a cargo de la
generación y distribución de la electricidad en las ciudades, regiones o
países enteros.
La electricidad existe en la naturaleza y forma parte importante de
numerosos procesos biológicos, como muchos de los que ocurren en el
propio cuerpo del hombre. Las neuronas de nuestro cerebro y los impulsos
nerviosos de nuestra médula espinal, por ejemplo, son de naturaleza
eléctrica, tal y como lo es la pequeña descarga que ciertas anguilas son
capaces de transmitir al sentirse amenazadas. Otro ejemplo de electricidad
en la naturaleza son las tormentas que a veces presentan efectos eléctricos
como los relámpagos.
El campo de la física encargado del estudio de este tipo de energía es la
física eléctrica o electricidad y data del siglo XVIII, si bien hay antecedentes
rastreables desde las épocas antiguas.
Ver también: Conductividad eléctrica
Tipos de energía eléctrica
La electricidad estática se produce por la fricción de dos cuerpos que se
cargan eléctricamente.
Podemos hablar de distintas formas de electricidad:
Estática. Es la electricidad producida por la fricción de dos
cuerpos susceptibles de cargarse eléctricamente. Por ejemplo: al
frotar un peine con un pañuelo, o al acercar un brazo que ha sido
frotado a la pantalla de un televisor antiguo.
Dinámica. Es la electricidad que se genera por el flujo de
corriente eléctrica. Por ejemplo: un enchufe en la pared.
Electromagnética. Es la electricidad que generan los campos
electromagnéticos. Por ejemplo: el electroimán.
¿Para qué sirve la energía eléctrica?
Como todo tipo de energía, la eléctrica tiene la capacidad de
transformarse en otras formas de energía, por lo que es un recurso
sumamente versátil. Puede alimentarse con energía eléctrica a una
máquina que realice determinadas tareas, tanto mecánicas como de
cálculo, iluminar una habitación con una lamparita, o calentarla durante el
invierno gracias a una resistencia.
¿Cómo se produce la energía eléctrica?
Las instalaciones solares convierte la energía calórica del sol en energía
eléctrica.
Existen diversas formas de generar energía eléctrica, proceso que
normalmente se lleva a cabo en una central eléctrica, o en pequeñas
cantidades en dispositivos especializados.
Centrales eléctricas. Producen electricidad a partir del giro de
turbinas empujadas por vapor de agua calentada, por ejemplo,
mediante combustiones de carbón o de hidrocarburos o mediante
reacciones nucleares.
Recursos renovables. Existen también centrales eléctricas que
aprovechan las caídas de agua (hidroeléctricas), o los fuertes
vientos (eólicas) para movilizar sus turbinas y generar
electricidad. Además, las instalaciones solares, convierten
la energía solar en energía eléctrica mediante un sistema de
paneles que reciben las radiaciones directamente.
Una vez producida esta electricidad, se transmite a través del tendido
eléctrico a las ciudades e instalaciones que la requieran o es almacenada en
diversos tipos de circuitos.
Ejemplos de energía eléctrica
Algunos ejemplos cotidianos del uso de la electricidad son:
La iluminación urbana. La incorporación de la energía eléctrica
a las ciudades supuso toda una revolución, que reemplazó a las
farolas de gas y permitió expandir el horario útil de la vida urbana
varias horas más.
El uso de un televisor. La electricidad permitió el surgimiento
de la televisión así como muchos electrodomésticos alimentados
mediante el enchufe a la red eléctrica: licuadoras, microondas,
una tostadoras, heladeras, etc.
Los desfibriladores médicos. En las salas de urgencias se
emplean estos aparatos que poseen un voltaje eléctrico y
permiten descargarlo sobre el cuerpo de pacientes en paro
cardíaco, para reactivar sus pulsos.
Los relámpagos. Durante una tormenta eléctrica, la diferencia
de potencial eléctrico entre el suelo y el aire es tal que se generan
descargas compensatorias, conocidas como relámpagos. Podemos
verlos a simple vista
.