¿Qué es el sonido?
El sonido es la sensación que provocan en nuestro oído
las vibraciones de las cosas. Por ejemplo, cuando nos rascamos la
cabeza o se cae un lápiz al suelo o se mueven las hojas de los árboles
con el viento. Para que podamos escuchar el sonido de los objetos a
nuestro alrededor, las vibraciones tienen que viajar para llegar a
nuestros oídos. Lo suelen hacer a través del aire, pero también se puede
oír debajo del agua o a través de las puertas.
Definición del sonido según la física
En física se le llama sonido a la propagación de las ondas
mecánicas que genera un cuerpo con movimiento vibratorio. Sin
embargo, el sonido no implica necesariamente que escuchemos nada.
Cuando hablamos de sonidos que sí podemos oír, nos referimos a ondas
sonoras. Con las vibraciones de los cuerpos y los objetos en nuestro
entorno, esas ondas sonoras viajan y llegan hasta nuestros oídos,
transformándose en ondas mecánicas. Dicho más simple, podemos oír
porque nuestros tímpanos recogen esa vibración en forma de ondas y
envían información a nuestro cerebro.
Propagación del sonido
Para poder oír el estridente ruido de los cláxones de los coches o el
agradable ruido de una melodía de piano, el sonido tiene que
propagarse: sus ondas tienen que "viajar".
El sonido viaja siempre por medios elásticos; es decir, un medio en
el cual las moléculas se mueven alrededor de su posición de equilibrio y
trasladan la vibración a las adyacentes. Así, el sonido puede
propagarse por medios sólidos, como una pared; líquidos, cómo el
agua; o gaseosos, como el aire. En esta propagación, tiene lugar
un transporte de energía, pero no de materia. A diferencia de la luz
y el resto de ondas electromagnéticas, el sonido no se propaga en el
vacío.
¿Viajará igual de bien el sonido en los distintos medios? No. Según el
medio en el que viaje, su velocidad será distinta. Al contrario de lo que
podríamos pensar, en los materiales sólidos el sonido se propaga más
rápido (a más de 2.500 metros por segundo) que en líquidos como el
agua (a unos 1.500 metros por segundo) y mucho más rápido que en el
aire (a 340 metros por segundo).
¿Cómo son los sonidos?
Los sonidos agudos son los que tienen mayor frecuencia, entre
2.000 y 20.000 Herzios. Los sonidos graves, por su parte, son los que
tienen menor frecuencia, entre 20 y 250 Herzios. Los sonidos medios,
como son las voces humanas, por ejemplo, oscilan entre los 250 y los
2.000 Herzios.
En general, podemos diferenciar unos sonidos de otros por tres
características: el timbre, la intensidad y la duración. El timbre sería
el tipo de sonido, si es un pájaro que canta, el motor de un tractor o las
palmadas de un aplauso. La intensidad sería la energía que contiene un
sonido y nos indica si este es fuerte o débil. Mientras que la duración
hace referencia al tiempo que dura el sonido.
Experimentos sobre el sonido
El teléfono de los secretos
Materiales:
Dos botellas o vasos de plástico
Cuerda fina de algodón
Un cutter
Unas tijeras (opcional)
Etapas:
- Cortamos con el cutter las 2 botellas de plástico por la mitad.
- Hacemos con el cutter un agujero en la parte central del fondo de las
botellas.
- Cortamos un trozo de cuerda de metro y medio o dos metros.
- Pasamos un extremo de la cuerda por el agujero de la botella (de fuera
a dentro) y hacemos un nudo. Hacemos lo mismo con la otra botella.
Ya tenemos un teléfono de los secretos. Con la cuerda muy tensa, una
persona habla y la otra presta su oído. ¿Se escucha algo? ¿Qué está
sucediendo?
Explicación:
El sonido es una onda que se propaga a través de un medio elástico,
normalmente el aire. Al hacer vibrar las partículas, se desplaza hasta
llegar a nuestros oídos. Cuando la vibración llega a nuestros tímpanos,
somos capaces de escuchar.
En este caso, el sonido se propaga a través de la cuerda, otro tipo de
medio elástico. Pero para que la cuerda pueda vibrar y recoger bien el
sonido, esta debe estar muy tensa.