Ciencias Naturales
Docente: Grandón Soledad
Grado: 2 ° B y C
Eje: “Los materiales y sus cambios” La comprensión de las
características ópticas de algunos materiales y de su
comportamiento frente a la luz, estableciendo relaciones con
sus usos.
Fundamentación: El propósito de este núcleo de aprendizaje es
que alumnos y alumnas aprendan a explorar cuerpos
translúcidos, transparentes y opacos y asocien estas
características con la posibilidad de ver a través de ellos y con
la facilidad con que los atraviesa la luz.
Saberes que se ponen en juego:
• La identificación de objetos en los que se aprovechen las
características ópticas de distintos materiales para una finalidad
práctica (por ejemplo: el uso de vidrios translúcidos,
transparentes, texturados u otros, para diferentes fines).
• La elaboración de una primera explicación de la formación de
las sombras.
Recursos: Fotos, papel celofán, cartón, folio
Sesión 1: Se inicia la clase retomando los saberes previos de los alumnos.
Identificamos materiales sólidos y líquidos, comentamos las propiedades
de cada material.
Los alumnos observaran los objetos que se encuentran en el aula para
poder identificar de que están hechos cada cosa.
¿Cómo es? ¿Qué características tiene ese material?
Completaran el siguiente cuadro.
DIBUJO MATERIAL
Sesión 2: La docente comienza la clase preguntándoles: ¿Cuando un
material es transparente…? Donde se deja pasar la luz ¿Qué les
parece a ustedes? Conversamos…
A partir del concepto de tranparente se comienzan a trabajar sobre los
conceptos de translucidos ¿Con cuáles materiales se ve borroso? y
opacos…¿Con cuáles materiales no se puede ver?...
Luego de esto, se les propone a los alumnos una propuesta en la que los
chicos exploran materiales haciendo sucesivos acercamientos a estos
conceptos.
Para llevar a cabo esta actividad, antes de empezar, es necesario preparar
láminas rectangulares de aproximadamente 15 cm x 30 cm, de diferentes
materiales, pero de un grosor similar.
Se preparan juegos de cuatro láminas para cada grupo de alumnos. Cada
juego debe tener por lo menos una lámina transparente, una translúcida y
una opaca. A cada material, hay que asignarle un número. Por ejemplo,
para cortar las láminas serán útiles:
• papel de barrilete,
• cartón o cartulina, •
madera balsa,
• acetato (se usa para hacer transparencias o filminas),
• acrílico,
• papel celofán,
• papel de cuaderno,
• papel madera,
• plásticos de bolsas y botellas, transparentes, translúcidos y opacos
Una vez reunidas las láminas, organizaremos a los alumnos en grupo
de cuatro o cinco participantes y entregaremos a cada grupo un juego
de cuatro láminas numeradas. Se puede realizar la actividad de
manera que todos los grupos reciban el mismo conjunto de cuatro
láminas o que cada grupo de alumnos reciba un juego de láminas
diferente.
A continuación, les propondremos esta consigna: queremos comparar las
láminas: ¿en qué se parecen? Discutan entre ustedes la respuesta y
anótenla en el cuaderno. En este momento, es importante que orientemos
a los chicos para encontrar semejanzas (¿tienen todas la misma forma?,
¿cuál?, ¿qué pueden decir respecto del tamaño?, ¿tienen el mismo color?)
y que les demos unos pocos minutos para que se pongan de acuerdo. Al
propiciar la comparación y el registro de las observaciones, buscamos que
en los cuadernos queden registradas.
Luego, le pedimos a cada grupo que lea lo que escribió para comparar
respuestas y, en los casos necesarios, corregirlas y/o completarlas.
Podemos continuar con la siguiente consigna: anoten en sus cuadernos
qué tienen de diferente las láminas.
Recuperamos saberes ya trabajados como textura (rugosa o áspera; lisa o
suave), con la plasticidad (una es más flexible o más rígida que otra; ésta
se dobla fácil; es difícil de doblar), con la dureza (con la uña lo puedo rayar
o no; ésta es más blanda o más dura que esta otra).
Se realiza la puesta en común y se anotan las conclusiones a las que
arribaron.
Sesión 3: Se inicia la clase con las siguientes palabras:
Cada uno de ustedes tendrá que colocar delante de sus ojos una de las
láminas y comprobar si pueden seguir viendo la cara del compañero
que tienen al lado. Repitan esta acción con cada lámina y anoten los
resultados en un cuadro.
En la siguiente imagen vemos a un niño ensayando la actividad. Es
necesario cuidar que la lámina no esté arrugada o marcada por la
manipulación.
Cuando los grupos completen sus anotaciones, haremos la socialización de
datos. De esta manera, iremos volcando los resultados obtenidos para las
láminas de todos los materiales utilizados en el cuadro. Al ir completando
el cuadro, pueden aparecer expresiones tales como: sí; no lo veo; lo veo
muy poco; no veo nada; veo más o menos; lo veo borroso; veo algo. Si dos
chicos obtuvieron resultados diferentes con una lámina con el mismo
número (que indica el material con el que está construida), es muy
probable que vuelvan a hacer la prueba para ver “quién gana”.
Es una buena oportunidad para promover la discusión acerca de cuáles
pueden ser los motivos (por lo menos, algunos de ellos) que influyen en los
resultados, por ejemplo, la agudeza visual de quien esté mirando, el cómo
está ubicada la lámina respecto de los ojos y de la persona a la cual
intentamos ver y/o cómo da la luz. Esta última relación facilita la futura
asociación entre la transparencia y el paso de la luz.
Para continuar la secuencia, durante la puesta en común de todos los
equipos, la consigna siguiente será: agrupen las láminas teniendo en
cuenta los resultados obtenidos. En la puesta en común, cada equipo
cuenta lo que hizo. Habrá que ayudarlos con preguntas como: ¿qué
hicieron con cada lámina? ¿Cómo las agruparon? ¿Qué tuvieron en cuenta
para agruparlas? ¿Cuántos grupos hicieron? ¿Qué nombre le pondrían a
cada grupo de láminas?
En este punto de la consigna, es importante acordar entre todos que hay
tres categorías: las láminas que dejan ver claro o bien, las que dejan ver
algo y las que no dejan ver nada. Así, éste es el momento óptimo para
introducir los términos: “transparente”, “translúcido” y “opaco”. La
clasificación elaborada y los nuevos términos quedarán registrados en el
cuaderno de clase.
Sesión 4: Para continuar con la secuencia de construcción de estos
conceptos, podemos presentar otra actividad. En una cartulina o afiche, se
mostrarán las siguientes fotos:
La tarea consiste, inicialmente, en redactar el epígrafe para cada uno (El
primer frasco es transparente; El segundo es translúcido; La lata es opaca).
Esta actividad puede realizarse entre todos ya que al compartir , al
explicar, comparar, justificar y, por lo tanto, construir nuevos
conocimientos en interacción con otros, los niños verbalizan ideas.
Luego , en grupos, elijan un objeto que esté en el aula y descríbanlo
utilizando uno o más de los términos recién trabajados.
En este caso, el vocero de cada grupo expondrá durante la puesta en
común la descripción elaborada, que será evaluada por el resto de los
compañeros. Ellos podrán completarla y/o proponerle mejoras. De este
modo, estaremos enseñando a hacer observaciones y a desarrollar
descripciones cada vez más detalladas. Al escribirlas en sus cuadernos, los
niños “escriben ciencia escolar”.
Sesión 5:
Diferenciar transparencia y color en los líquidos
Para trabajar con estas propiedades en los líquidos necesitamos frasquitos
o botellitas cerradas, numeradas de 1 a 5, incoloras y transparentes. Las
prepararemos para la actividad de la siguiente manera.
• Botellita 1: colocamos un líquido transparente incoloro (como alcohol o
agua).
• Botellitas 2 y 3: colocamos dos líquidos que sean transparentes y
coloreados (como vinagre de manzana, vino blanco, té o agua con un poco
de colorante para alimentos).
• Botellita 4: colocamos un líquido translúcido (como leche aguada, miel
líquida, agua jabonosa o almíbar).
• Botellita 5: colocamos un líquido opaco blanco (como crema facial
líquida o leche) o uno opaco coloreado (por ejemplo, detergente cremoso).
La consigna será: miren uno de sus dedos a través de cada uno de estos
líquidos y anoten lo que observan en cada caso. Indiquen, para cada
líquido, si es transparente, translúcido u opaco. A continuación, haremos
una puesta en común y corroboraremos que cada niño haya anotado en su
cuaderno los resultados observados.
Luego de realizada la clasificación, hay que preguntales: ¿todos los líquidos
transparentes son iguales? ¿En qué se diferencian?
Un modo de facilitar el registro de lo trabajado en clase es proponerles a
los chicos que completen el siguiente cuadro con sí o con no.
Sesión 6: El planteo de situaciones problemáticas.
Es necesario poner en evidencia los aprendizajes realizados y promover su
transferencia a otras situaciones. Para lograrlo, podemos proponer a los
alumnos el siguiente problema.
Tamara tiene que decidir cuál es el material más adecuado para fabricar
un recipiente que sirva para guardar alimentos y que permita ver lo que
hay adentro. ¿Qué elegirían ustedes? ¿Por qué?
Es posible que propongan usar un vidrio transparente, y también puede
suceder que algún chico diga que es mejor un plástico transparente
porque así el recipiente es más liviano y no se rompe. Así, durante el
desarrollo de las clases de Ciencias Naturales los chicos pueden intervenir
en discusiones, producir textos, hacer exposiciones orales, resolver
problemas, trabajar en equipo, buscar información, realizar actividades
experimentales, acercándose a los “modos de hacer” de los científicos.
Sesión 7: Exploración y registro escrito de las variables que modifican la
transparencia de un objeto
Para continuar con la exploración de los cuerpos transparentes, podemos
trabajar con algunas variables que modifican la transparencia de un
material. Por ejemplo, el espesor influye en la posibilidad de “ver lo que
está del otro lado”: a mayor espesor, menor visibilidad.
Se les entregara a cada uno de los niños un cuadrado de papel de celofán
o similar, de unos 30 cm de lado, y hacer la siguiente propuesta general:
¿cómo se ve un objeto a través de un trozo de celofán?
La consigna será: Miren un dedo de su propia mano a través de la lámina
de papel celofán y anoten cómo ven el dedo en cada caso. Pueden
ayudarse con dibujos.
Podemos sugerirles que en cada una de las situaciones propuestas miren
detenidamente los bordes del dedo y analicen si los ven nítidos o borrosos,
etcétera.
En la puesta en común es la oportunidad para hacerles notar que la
transparencia no depende sólo del material sino también, como en este
caso, del grosor o espesor utilizado en la elaboración del cuerpo u objeto.
Sesión 8:
Como desafío final, que servirá como una forma más de evaluar lo
aprendido, se puede entregar a cada grupo una cajita con diversos
materiales. Por ejemplo, agua y aceite en botellitas, pinceles, lápices,
témperas, tinta china, crayones, fibrones, etc., y dos láminas: una
transparente (por ejemplo, de celofán o polietileno) y otra opaca (por
ejemplo, una hoja de papel para dibujo tipo canson) y proponerles la
siguiente actividad.
Miren las láminas y los otros materiales que recibieron. Piensen, discutan y
decidan cómo podrían transformar las láminas con esos materiales, para
que queden así:
a) la lámina opaca transformada en translúcida;
b) la lámina transparente transformada en opaca.
Anoten en sus cuadernos sus decisiones y comprueben si fueron
acertadas. A continuación, luego de la discusión y del registro de ideas, los
chicos deberán realizar lo pensado. Nuevamente entraremos en un ida y
vuelta de argumentaciones, propuestas, decisiones, anticipaciones,
corroboración de anticipaciones, nuevas exploraciones, lo que es en sí
misma una rica actividad para la formación científica escolar
Sesión 9: Las sombras: portadoras de información.
Para comenzar a explorar las sombras, organizaremos una actividad en
pequeños equipos. Se necesitarán: una linterna para cada grupo, un objeto
opaco chico (por ejemplo, una tacita de café o un muñequito de madera o
de plastilina) y un pequeño objeto transparente (por ejemplo, la placa
transparente de un portarretrato).
A continuación, hay que oscurecer el aula y pedirles a los chicos que:
traten de generar sombras sobre una de las paredes (o sobre un papel
blanco que hayamos adherido a la pared o al pizarrón).
Es importante que los niños hagan, en sus cuadernos, registros que den
cuenta de las observaciones efectuadas en cada caso y de las conclusiones
a las que arribaron, al estilo de: hoy aprendí que…
Sesión 10: Una nueva actividad para reconocer sombras será presentarles
a los
alumnos sombras con diferentes formas los ayudará a asociar la forma de
la
sombra con la forma del objeto que la produce. Para llevar adelante esta
actividad, necesitamos disponer en el aula, o en la escuela, de un lugar
poco
iluminado para que las sombras proyectadas puedan observarse con
nitidez.
Además de un espacio oscuro o semioscuro, precisaremos una linterna y
algunos
objetos cuyas sombras deberán reconocer los niños, por ejemplo una llave,
una
taza, un lápiz u otros objetos de forma definida. Habrá que sentar a los
chicos
mirando hacia la pared o hacia el afiche que usemos como pantalla. El
docente se
ubicará detrás de ellos e iluminará los objetos, de a uno. Entonces, se les
pide
que, sin mirar para atrás, digan a qué objeto creen ellos que pertenece la
sombra
proyectada. No hay que olvidar que para que la sombra conserve la forma
del
objeto, hay que iluminarlo de frente, de modo que los rayos de luz sean
perpendiculares a la pantalla. Luego de cada respuesta, tendremos que
mostrarles
el objeto. Para evitar las generalizaciones indebidas, dejaremos que los
alumnos
“jueguen” con las sombras, colocando el objeto más cerca o más lejos de
la fuente
de luz o bien iluminándolo de manera oblicua. De esta manera,
comprobarán que no
siempre la forma de la sombra es fiel a la del objeto y que la nitidez de la
sombra
tampoco es siempre la misma.