¿Qué es un estilo de vida saludable?
Un estilo de vida saludable, más que solo comer bien. Es la continuidad de hábitos saludables
implementados para mejorar nuestra calidad de vida, la búsqueda del equilibrio en la salud. Este
equilibrio se suele lograr con la implementación de buenos hábitos que generen bienestar para
nuestro cuerpo y mente, teniendo un cambio positivo en nuestras vidas.
¿Pero qué determina si estamos llevando una vida saludable o no? Aquí te compartimos algunos
aspectos elementales para tener en cuenta:
Alimentación: el poder ser consciente de nuestros hábitos alimenticios aportarán positivamente a
nuestras vidas, ayudando a mantener una buena salud y energía.
Algunos de los hábitos que pueden tener un impacto negativo en la salud son: el consumo
excesivo y frecuente de grasas saturadas, azúcar y sal. En su lugar, se puede intentar aumentar el
consumo de vegetales y frutas, escoger proteínas con bajo contenido en grasa, aumentar el
consumo de fibra y disminuir los carbohidratos simples.
Actividad física: parte de un estilo de vida saludable, es mantener activo nuestro cuerpo, estar en
movimiento y evitar el sedentarismo, fomenta la salud a nivel general en el cuerpo.
La posibilidad de practicar algún deporte o el tipo de actividad física que elijamos dependerá de
factores como el estado de salud, la edad, el nivel de estado físico, etc. Con lo cual, en función de
esto se definirá la duración, intensidad y frecuencia de los ejercicios a practicar.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar un mínimo de 150 minutos de
actividad física de intensidad moderada semanalmente como: caminatas, trotar, montar bicicleta,
nadar, practicar algún deporte, etc. Los beneficios relacionados con la realización de actividad
física incluyen el control del peso y la prevención de afecciones relacionadas con el corazón y los
huesos, además de aportar a la fuerza muscular, la coordinación y el equilibrio.
Manejo del estrés: cuando de salud se habla es muy importante recordar el rol central de nuestro
cerebro, y como este puede impactar en nuestro cuerpo. Podemos encontrar diversos métodos
que nos ayuden a manejar nuestros niveles de estrés, entre ellos la meditación, la terapia, la
actividad física aeróbica, entre otros.
Higiene del sueño: considerar la importancia que tienen las horas de sueño es fundamental para
una adecuada productividad en las actividades cotidianas, además de beneficiar nuestra calidad
de vida. El no obtener las horas de sueño que nuestro cuerpo necesita ha sido relacionada con
efectos negativos en la salud mental, por lo que obtener la cantidad de sueño suficiente, es ideal
en un estilo de vida saludable. Las horas de sueño que se recomiendan varían entre 7 a 9 horas,
esto dependerá de características como edad, sexo, estado de salud y estilo de vida.
¿Cómo podemos mantener un estilo de vida saludable?
Para mantener un estilo de vida saludable, la OMS nos recomienda tener en cuenta lo siguiente:
Mantener una alimentación sana: una alimentación balanceada es parte de una vida saludable,
teniendo en cuenta que la variedad es de suma importancia, debemos incluir verduras, frutas,
legumbres, frutos secos, granos enteros, además de otras fuentes alimenticias para nutrir nuestro
cuerpo.
Evita el exceso de sal: el exceso de sal se ha visto relacionado con diversos problemas en la salud,
por lo que su consumo moderación es necesaria para la prevención de diversas afecciones. Se
recomienda consumir un máximo de 5 gr al día.
Reduce el consumo de azúcar: se sugiere que la ingesta de azúcar sea menor al 5% del total de
energía para cuidar la salud dental y favorecer al control de peso.
Consume menos grasas: buscar reemplazar las grasas saturadas por grasas saludables como palta,
pescado, nueces, etc.
Evitar sustancias nocivas: como el consumo de alcohol y tabaco, los cuales están asociados con
efectos dañinos para la salud. Esto evita que podamos mantener un estilo de vida saludable.
Mantente activo: la movilidad del cuerpo es importante para nuestros músculos, por lo que el
ejercitarse o realizar actividad física aportará a preservar un estilo de vida saludable.
Revisión médica: parte de un estilo de vida saludable es cuidar de ti, realiza un chequeo médico
regularmente para revisar tu estado de salud y como prevención ante posibles enfermedades.
Bebe agua: Es fundamental que el consumo de agua sea: agua hervida o tratada.
Cuida tus alimentos: Se recomienda mantener una limpieza meticulosa, al igual que preservar los
alimentos en temperaturas adecuadas. Además de revisar las fechas de caducidad de los diversos
productos que se adquieran.
Limpia tus manos adecuadamente: la limpieza juega un rol importante en la salud, una limpieza
inadecuada podría derivar a contraer bacterias o alguna enfermedad. Asegúrate de usar jabón y
agua para lavarte las manos o algún producto desinfectante con alcohol.
Expresa tus emociones: la depresión es una de las afecciones más comunes en el mundo, por lo
que de ser necesario habla con un amigo, familiar o un profesional de salud mental.
Beneficios de un estilo de vida saludable
Los beneficios de tener un estilo de vida saludable se reflejan tanto en el interior como en nuestro
exterior, siendo los más destacados los siguientes:
El tener una alimentación balanceada, hidratarse y practicar ejercicio nos permite prevenir y
reducir la posibilidad de adquirir enfermedades.
Contribuye a mejorar la calidad de vida gracias al cuidado constante y adecuado para nosotros.
Apoya de forma positiva a las diversas etapas de nuestra vida como, la niñez, adultez, vejez,
embarazo, etc.
Puede aportar al bienestar emocional Vida saludable
Los buenos hábitos de salud pueden permitirle evitar una enfermedad y mejorar su calidad de
vida. Las siguientes medidas le ayudarán a sentirse y vivir mejor.
Hacer ejercicio en forma regular y controlar el peso.
EJERCICIO: El ejercicio es un factor clave para mantenerse saludable. El ejercicio fortalece los
huesos, el corazón y los pulmones, tonifica los músculos, mejora la vitalidad, alivia la depresión y
ayuda a conciliar mejor el sueño.
Hable con su proveedor antes de comenzar un programa de ejercicios si tiene problemas de salud
como obesidad, hipertensión o diabetes. Esto ayuda a garantizar que el ejercicio sea seguro y que
usted le saque el mejor provecho.
TABAQUISMO: El consumo de cigarrillo es la principal causa evitable de muerte en Estados Unidos.
Una de cada 5 muertes cada año es el resultado directo o indirecto del tabaquismo. La exposición
indirecta al humo del cigarrillo puede causar cáncer pulmonar en personas que no fuman. La
exposición indirecta a este humo también está ligada con enfermedades cardíacas.
Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. Hable con su proveedor acerca de los
medicamentos y los programas que le puedan ayudar a dejar de fumar.
CONSUMO DE ALCOHOL: El consumo de alcohol cambia muchas funciones cerebrales. Afecta en
primera instancia las emociones, el pensamiento y el juicio. Con la ingestión continua de alcohol,
se afecta el control motor, produciendo mala pronunciación al hablar, reacciones más lentas y
pérdida del equilibrio. Tener una cantidad más alta de grasa corporal y beber con el estómago
vacío aceleran los efectos del alcohol.
El alcoholismo puede causar muchos problemas, incluyendo: Enfermedades del hígado y del
páncreas, Cáncer y otras enfermedades del esófago y el tracto digestivo, Daño al miocardio, Daño
cerebral
Daño grave a su bebé si está embarazada, incluyendo síndrome alcohólico fetal. NO beba alcohol
durante el embarazo.
Los padres deben hablar con sus hijos acerca de los efectos peligrosos del alcohol. Consulte con su
proveedor si usted o alguien cercano tiene un problema con el alcohol. Muchas personas cuyas
vidas han resultado afectadas por el alcohol se benefician al formar parte un grupo de apoyo para
el alcoholismo.
CONSUMO DE FÁRMACOS Y MEDICAMENTOS
Los fármacos y los medicamentos afectan a las personas de diferentes formas. Siempre coméntele
a su proveedor acerca de todos los fármacos y medicamentos que se esté tomando, incluso
medicamentos de venta libre y vitaminas.
Las interacciones de fármacos pueden ser peligrosas.
Las personas mayores deben ser muy cuidadosas acerca de las interacciones cuando están
tomando muchos medicamentos.
Todos sus proveedores de atención médica deben conocer todos los medicamentos que está
tomando. Lleve la lista consigo cuando asista a chequeos y tratamientos.
Evite el consumo de alcohol mientras esté tomando medicamentos, ya que esto puede causar
problemas serios. La combinación de alcohol y tranquilizantes o analgésicos puede ser mortal.
Las mujeres embarazadas no deben tomar ningún fármaco ni medicamento sin consultar con el
médico, ni siquiera los medicamentos de venta libre. El feto es más sensible al daño de los
fármacos durante los primeros 3 meses. Coméntele a su proveedor si usted ha estado tomando
cualquier droga antes de quedar embarazada.
Siempre tome los medicamentos como se los recetaron. Tomar cualquier medicamento en una
forma distinta a la recetada o tomar demasiado puede causar serios problemas de salud y se
considera drogadicción. El abuso y la adicción no están asociados solamente con las drogas
"ilícitas".
Los fármacos legales como laxantes, analgésicos, aerosoles nasales, píldoras para adelgazar y
medicamentos para la tos también se pueden usar de forma indebida. La adicción se define como
el uso continuo de una sustancia aunque esté experimentando problemas relacionados con su
consumo. Simplemente necesitar un fármaco (como un analgésico o un antidepresivo) y tomarlo
como se la recetaron no es una adicción.
MANEJO DEL ESTRÉS: El estrés es normal. Puede ser un gran motivador y sirve en algunos casos.
Sin embargo, demasiado estrés puede ocasionar problemas de salud como insomnio, malestar
estomacal, ansiedad y cambios del estado de ánimo.
Aprenda a reconocer los factores que son más propensos a causarle estrés en su vida. Es posible
que usted no pueda evitar todo el estrés, pero conocer la fuente puede ayudarlo sentir que tiene
el control. Cuanto más control sienta usted que tiene sobre su vida, menos dañino será el estrés
en su vida.
OBESIDAD: La obesidad es una preocupación de salud grave. El exceso de grasa corporal puede
sobrecargar su corazón, los huesos y los músculos. También puede incrementar el riesgo de
padecer hipertensión arterial, accidente cerebrovascular, venas varicosas, cáncer de mama y
enfermedad de la vesícula biliar.
La obesidad puede ser causada por comer demasiado y consumir alimentos malsanos. La falta de
ejercicio también influye. Los antecedentes familiares también pueden ser un riesgo para algunas
personas.
DIETA: Seguir una dieta equilibrada es importante para tener una buena salud. Escoja alimentos
con un contenido bajo de grasas saturadas y grasas trans, al igual que poco colesterol. Reduzca la
ingesta de azúcar, sal (sodio) y alcohol.
Consuma más fibra, que se puede encontrar en frutas, verduras, legumbres, productos de granos
enteros y nueces.
CUIDADO DENTAL: La buena higiene dental puede ayudarle a mantener los dientes y encías sanos
toda una vida. Es importante que los niños adquieran buenos hábitos dentales desde pequeños.
Para tener una higiene dental apropiada:
Cepíllese los dientes dos veces diarias y utilice el hilo dental diariamente.
Utilice una pasta dental con fluoruro.
Hágase chequeos dentales regulares.
Limite su consumo de azúcar.
Use un cepillo de dientes con cerdas suaves. Reemplace el cepillo dental cuando las cerdas
comiencen a doblarse.
Pídale al odontólogo que le muestre las formas apropiadas de cepillarse y usar el hilo dental