CECILIA BARRETO
PROYECTOS RECIENTES
STATEMENT
Desarrollo proyectos de investigación artístico/ teórico. A través de la selección e interpretación de datos e información provenientes
de libros, reportajes periodísticos y revistas especializadas, abordo temas complejos y recientes. Trabajo en diversos medios,
principalmente pintura, dibujo, escultura e instalaciones.
Mi interés radica en las conexiones entre los sistemas que moldean los aspectos concretos y logísticos de nuestras vidas en las
esferas social, cultural, política y económica, así como en la evolución de los valores y creencias sobre los que se fundamentan estos
sistemas, que modulan el concepto de “verdad”. Mientras observo estrategias y alianzas entre gobiernos de diferentes naciones,
represento el conflicto de intereses e ideologías, en caso contrario, los enunciados políticos que excluyen a las minorías de la
población donde la toma de decisiones se realiza dependiendo del momento económico actual.
Actualmente, mi investigación se enfoca en la tecnología de datos e información especializada en economía y finanzas, recuperada de
agencias de noticias, índices bursátiles y medios impresos. Pretendo establecer un cuerpo de trabajo que narre el contexto de hechos
recientes, trazando un campo de circunstancias específicas que describan el liberalismo económico y el capital globalizado.
Me interesa ralentizar la información derivada de datos, imágenes e informes financieros de grandes empresas, principalmente de
capital extranjero canadiense y europeo, que operan en México.
TEXTO CURATORIAL Cecilia Barreto / Cielo Abierto
Para su primera exhibición individual en Archivo Colectivo, Cecilia Barreto muestra parte de su último cuerpo de trabajo que deriva de
la constante búsqueda sobre la representación del poder, intercambios económicos y análisis de datos nancieros.
A través de la investigación sobre la distribución de concesiones mineras en el país a empresas extranjeras y nacionales, sus
diferentes emplazamientos, ganancias y porcentajes de extracción, Barreto re-crea el paisaje de una forma abstracta, re-genera el
territorio.
Nos muestra una representación tersa, llena de luz y de tonos que remiten a un cielo despejado. Podemos imaginar un paisaje amplio
donde encontramos trazas de múltiples capas, movimiento, y a la vez sustracción y vacío.
Mediante una velada transparencia, los elementos que ella utiliza para la construcción de estas nuevas representaciones del territorio
son datos de libre acceso. Normalmente visualizados en pantallas, se vuelven el objeto a representar, enfrentando a la pintura a un
cuestionamiento sobre sus alcances de representación, sus límites y referencias.
Este cuerpo de trabajo fue realizado utilizando pintura acrílica aplicada con pinceles y esparcida con compresora, alternando la
integración de la pintura entre la sensación manual y la realizada por la máquina más industrial. El resultado es una forma híbrida de
representación que habla sobre ralentizar la información encontrada en las pantallas.
La minería en México ha sido fuente de riqueza desde la época colonial y en los últimos veinte años ha recobrado fuerza. Las
compañías mineras, en su mayoría extranjeras, tienen intereses en una parte signi cativa del territorio nacional. A diciembre de
2019, se tenían contabilizadas 24,066 concesiones mineras que representan un área de aproximadamente 16.83 millones de
hectáreas, de los casi 200 millones de hectáreas totales del país. Ello ha llevado a problemáticas ecológicas, de movilización social y
precariedad a una cantidad signi cativa de localidades.
Es innegable que el mundo actual requiere de dicha industria, por ejemplo en las pantallas y baterías que usamos a diario. La pintura
misma usa minerales para sus pigmentos.
El trabajo de Cecilia Barreto cuestiona el medio en varios sentidos, tanto el de la pintura, el de la digitalidad como el de la minería.
Cecilia hace pintura repensando en los recursos tecnológicos, los re ejos de las pantallas, la acumulación de datos y su despliegue
abstracto.
En Cielo Abierto vemos paisajes que no son imágenes directas de un territorio, sino la interpretación y la acumulación de datos de la
extracción de algún sitio específico, representaciones de la oquedad, cifras exponenciales, registro de las ganancias.
Caso contrario a lo que sucede con las grá cas y estadísticas que normalmente son analíticas, descriptivas y cerradas, en la obra de
Barreto las vemos resigni cadas con una alta carga crítica, política y de cuestionamiento de colonialidad.
Un ejercicio de pensar la pintura más allá de la misma, donde capas de información se superponen para generar paisajes abstractos
que hablan de paisajes reales dentro del país, del vacío que deja una extracción.
Esta es una exposición sobre paisaje pero también acerca de las formas de poder en el territorio, atiende la transacción invisible
que sucede entre la operación de una minera que arrasa con el territorio, coopta tierras, materiales, recursos, mano de obra barata y
los transforma en ganancias. En dinero que es representado en números que generan métricas de esa utilidad, lo que vemos en las
pinturas de Cielo Abierto es una representación de ese capital, el juego de la abstracción del dinero y el territorio, así como la tensión
entre pantalla-bastidor que resigni ca la idea sobre la pintura.
A pesar de que vemos grá cas con números exactos y cerrados, dentro de las pinturas también encontramos movimiento, el
movimiento de la tierra de un lado a otro, el movimiento ascendente de los capitales y el movimiento de las valuaciones diarias
debido a ese intercambio de capitales.
¿Es esto una nueva forma del género de la pintura de paisaje, incluso podríamos hablar de pintura histórica, donde no vemos las
batallas y los héroes, pero los números de los que han ganado más sobre el territorio, o las batallas perdidas ante los alineamientos
de acceso o fracturas de la tierra por donde es sustraído el material? ¿Podríamos llamarle pintura geológica?
Cecilia Barreto nos presenta un espacio imaginario que no está en ningún lado, lo encuentra entre la dualidad de lo que sucede entre
un agujero vacío en diálogo con el azul del cielo como si existiera un espejo bicéfalo que re eja arriba y abajo por igual, mostrando
dos realidades, el cielo abierto, como se les conoce a aquellos aprovechamientos mineros que se desarrollan en lasuper cie del
terreno, a diferencia de la mina subterránea o de perforación y la bóveda celeste. Curiosamente, de este tipo de minería sustraen
especialmente oro, litio, plata, rodio y platino. Minerales empleados en la elaboración de dispositivos electrónicos, pantallas y
cantidades importantes para las reservas de oro de las instituciones bancarias.
Este cuerpo de obra es una continuación de un trabajo que representa la denuncia, aunque parece que no está ahí la protesta, dentro
de la abstracción encontramos esa potencia que cuenta una historia, que describe el paisaje que ya no es y lo re-actualiza en un
paisaje-re ejo que habla de ese espacio que convierte lo interior en lo exterior, un espejo que ampli ca el espacio, lo abre.
Donna Haraway dice que hay que ir a los lugares arruinados, no para nombrar el desastre, sino para generar, hacer cosas en común
en esos mismos territorios. Cecilia Barreto nos entrega una nueva forma de ver el territorio, para que no lo olvidemos, para que no
quede vacío.
PAOLA J. JASSO 2021
Everybody knows 1
15 X 15 CM
2020
Técnica mixta: acrílico óleo sobre lino
Open pit 001
Ilustración digital
Colaboración con @dipleu Paulo Estefan
Medidas variables
2021
Everybody knows 2
Técnica mixta : Acrílico, óleo sobre tela
101 x 124 cm
2020
Everybody knows 0
Acrílico y óleo sobre tela
100 cm de diámetro
2020
Everybody knows 11
Esmalte candy, poliuretano, sobre espejo,
marco de madera pintado con esmalte acabado
mate
110 cm de diámetro
2021
Everybody knows 4
técnica: Acrílico, sobre tela
140 x 200 cm
2021
Everybody knows 5
técnica: Acrílico sobre tela
150cm de diámetro
2021
«dar limosnas
a los pájaros»
CUERPO SOCIAL Y TERRITORIO EN LA MIRADA DE CECILIA BARRETO
POR MINERVA REYNOSA
CECILIA BARRETO ES UNA ARTISTA VISUAL QUE NACIÓ EN 1985 EN LA CDMX, DONDE ACTUALMENTE VIVE Y TRA-BAJA. LICENCIADA
EN ARTES VISUALES POR LA FACULTAD DE ARTES Y DISEÑO DE LA UNAM, SU OBRA SE SUSTENTA EN PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
EN LOS QUE DESARROLLA ALGUNAS NARRATIVAS DE LOS EVENTOS GLOBALES RECIENTES. SU TRAYECTORIA ABUNDA EN PREMIOS,
BECAS, ESTIPENDIOS Y RESIDENCIAS ALREDEDOR DEL MUNDO. CUENTA CON CUATRO EXPOSICIONES INDIVIDUALES: CIELO ABIERTO
(GALERÍA ARCHIVO COLECTIVO, 2018), HAPPY MARKETS (GALERÍA LUIS ADELANTADO, 2016), DIAGRAMA DE LA INTERFERENCIA
(ESCUELA NACIONAL DE PINTURA, ESCULTURA Y GRABADO “LA ESMERALDA”, 2012) Y VISUALI- DAD SIMULTÁNEA (GALERÍA JOSÉ
MARÍA VELASCO, 2012).
I UN FEROZ ÓRDEN ECONÓMICO
Conocí a Cecilia en 2009 en el FONCA Jóvenes Creadores mientras éramos compañeras becarias. Desde entonces la he visto
desarrollar un proyecto visual de intensa radicalidad. Algunas de las piezas desarrolladas durante esa época forman parte de
sus primeras exposiciones, como Diagrama de la interferencia, donde experimenta con imágenes de nuestro contexto global que
miramos de los medios de comunicación análogos o digitales. Pinturas de gran formato que representan la normalización de la
tecnología en la vida cotidiana. En estas piezas ya hilvana un discurso crítico donde no se escatima en mostrar y mencionar la
vorágine de las violencias. Estas imágenes diarias de las notas periodísticas, la nota televisiva, el video de YouTube, los artículos
académicos, los informes gubernamentales, etc.; como la cotización del Chapo en la bolsa de valores, los escándalos del petróleo,
las manifestaciones masivas civiles,
los actos de la corrupción policial; les quita los obstáculos de la intención publicitaria y de su narrativa de poder. Cecilia Barreto
nos otorga una posible mirada de extrañamiento ante otro caos, que en el lienzo se satura de una peculiar paleta de colores.
Sí, construye relatos globales o regionales que pueden diluirse en personales o viceversa. Barreto pone especial énfasis en las
universales problemáticas económicas aderezándolas con los gestos y emociones de las que son despojadas. El drama entonces de
la dinámica de poder mundial que detenta la corrupta gestión de los gobiernos, es una masa gráfica visual que contribuye a su
exploración estética. Así, encontramos una obra fortuitamente en constante reflexión crítica, en un contexto que es producto de un
feroz orden económico. El concepto de información en la era del internet es accidental porque en la práctica de búsqueda de la verdad,
el usuario ciudadano tiene el desafío sintáctico para interpretar los sucesos de la realidad.
ESTAS PIEZAS QUE FORMAN PARTE DE UNA NUEVA COLECCIÓN TIENEN
COMO MATE- RIA PRIMA EL LENGUAJE FINANCIERO Y SU REPRESENTACIÓN
EN LOS MEDIOS QUE NOS INFORMAN.
II DE LA DEGRADACIÓN DE LOS CUERPOS Y DE LOS TERRITORIOS
Hace algunos años en un taller de sensibilización poética para alumnos de un CoBach de Tijuana, leíamos el poema “La reclamante”
de Cristina Rivera Garza. Un par de alumnos me preguntaron qué signi caba byagtor, ya que el verso dice: Byagtor: entierro a cielo
abierto que significa literalmente “dar limosnas a los pájaros”. Si bien, yo tampoco entendía la palabra, pero sabía que hablaba de
un país que se ha convertido en una fosa donde la clase política carroñera y corrupta, merodea nuestro putrefacto tejido social. Pero
byagtor en tibetano significa el que da el alma a las aves. Es una práctica funeraria donde el cadáver humano se coloca en la cima de
una montaña y animales carroñeros, como los buitres, llegan a
devorarlo. Cuando comencé a ver hace algunos años el proceso de las piezas de la exposición Cielo abierto de Cecilia Barreto, pensé
en la degradación de los cuerpos y de los territorios, el hiperbólico byagtor a la mexicana. Estas piezas que forman parte de una
nueva colección tienen como materia prima el lenguaje financiero y su representación en los medios que nos informan. Cecilia Barreto
resigni ca este lenguaje vacío a través de diagramas de ujos o dinámicas de valores como ventas, tiempo, espacio, acontecimientos
monetarios con colores vibrantes y disonantes. Piezas de nuevo, de gran tamaño, reflejan la experiencia de la información críptica
mediante una pantalla. Perdura esa ilusión gráfica de la nitidez y claridad con que la información se organiza, para revertirla y exhibir la
podredumbre de las instituciones.
III CUERPO SOCIAL Y NUEVOS TERRITORIOS
Cielo abierto es una exposición de crítica poderosa que se inscribe dentro de las manifestaciones por la justicia social. Tal vez sin
esa intención, la artista nos invita a ser parte de proceso re exivo, creativo y crítico, a propósito del lugar y la participación del arte
en la armonía de la comunidad. Cielo abierto como tema de discusión el tema de las empresas extranjeras que tienen licitaciones en
México, mayormente canadienses y estadounidenses, como Grupo México, la novena empresa menos ética según el Covalence Ethical
Group 2010, responsable de la tragedia de Pasta de Conchos, del desastre ecológico del río Bacanuchi en Sonora y del derrame de
ácido sulfúrico en el Mar de Cortés; por ejemplo. La representación de estas empresas y lo que cotizan, son producto de agresivas
prácticas de explotación del territorio y despojo de los bienes naturales. Cecilia Barreto
hace un guiño con el paisaje natural que muestra la precarización del trabajo, la devastación del paisaje, el desplazamiento forzado
con todas las implicaciones sociales, económicas, políticas, ecológicas, etc. Las piezas son paisajes de la época de una naturaleza
exploración estética. Así, encontramos una obra fortuitamente en constante reflexión crítica, en un contexto que es producto de un
feroz orden económico. El concepto de información en la era del internet es accidental porque en la práctica de búsqueda de la verdad,
el usuario ciudadano tiene el desafío sintáctico para interpretar los sucesos de la realidad.
ESTAS PIEZAS QUE FORMAN PARTE DE UNA NUEVA COLECCIÓN TIENEN
COMO MATERIA PRIMA EL LENGUAJE FINANCIERO Y SU REPRESENTACIÓN EN
LOS MEDIOS QUE NOS INFORMAN.
II DE LA DEGRADACIÓN DE LOS CUERPOS Y DE LOS TERRITORIOS
Hace algunos años en un taller de sensibilización poética para alumnos de un CoBach de Tijuana, leíamos el poema “La reclamante”
de Cristina Rivera Garza. Un par de alumnos me preguntaron qué signi caba byagtor, ya que el verso dice: Byagtor: entierro a cielo
abierto que significa literalmente “dar limosnas a los pájaros”. Si bien, yo tampoco entendía la palabra, pero sabía que hablaba de
un país que se ha convertido en una fosa donde la clase política carroñera y corrupta, merodea nuestro putrefacto tejido social. Pero
byagtor en tibetano significa el que da el alma a las aves. Es una práctica funeraria donde el cadáver humano se coloca en la cima de
una montaña y animales carroñeros, como los buitres, llegan a
devorarlo. Cuando comencé a ver hace algunos años el proceso de las piezas de la exposición Cielo abierto de Cecilia Barreto, pensé
en la degradación de los cuerpos y de los territorios, el hiperbólico byagtor a la mexicana. Estas piezas que forman parte de una
nueva colección tienen como materia prima el lenguaje financiero y su representación en los medios que nos informan. Cecilia Barreto
resigni ca este lenguaje vacío a través de diagramas de ujos o dinámicas de valores como ventas, tiempo, espacio, acontecimientos
monetarios con colores vibrantes y disonantes. Piezas de nuevo, de gran tamaño, reflejan la experiencia de la información críptica
mediante una pantalla. Perdura esa ilusión gráfica de la nitidez y claridad con que la información se organiza, para revertirla y exhibir la
podredumbre de las instituciones.
III CUERPO SOCIAL Y NUEVOS TERRITORIOS
Cielo abierto es una exposición de crítica poderosa que se inscribe dentro de las manifestaciones por la justicia social. Tal vez sin
esa intención, la artista nos invita a ser parte de proceso re exivo, creativo y crítico, a propósito del lugar y la participación del arte
en la armonía de la comunidad. Cielo abierto como tema de discusión el tema de las empresas extranjeras que tienen licitaciones en
México, mayormente canadienses y estadounidenses, como Grupo México, la novena empresa menos ética según el Covalence Ethical
Group 2010, responsable de la tragedia de Pasta de Conchos, del desastre ecológico del río Bacanuchi en Sonora y del derrame de
ácido sulfúrico en el Mar de Cortés; por ejemplo. La representación de estas empresas y lo que cotizan, son producto de agresivas
prácticas de explotación del territorio y despojo de los bienes naturales. Cecilia Barreto
hace un guiño con el paisaje natural que muestra la precarización del trabajo, la devastación del paisaje, el desplazamiento forzado
con todas las implicaciones sociales, económicas, políticas, ecológicas, etc. Las piezas son paisajes de la época de una naturaleza
descriptiva y analítica que ya no aluden a la contemplación sino a la abstracción de un panorama asolado por la ruina. Barreto desde
su práctica artística comienza a pensar y experimentar la forma en que el arte puede relacionarse con la colectividad, la ciencia,
los movimientos sociales, para pensar y crear otras formas de vida. Como dijo Safo: “Lo que es bello es bueno y quien es bueno,
también llegará a ser bello”. Estos paisajes a cielo abierto y el cuerpo social soportando la voracidad, también son territorios anímicos
y emocionales. Esta relación entre las pantallas y el bastidor representa el capital y la abstracción del dinero, los cuales no podrán
robarnos la posibilidad de reconocernos para encontrar la bondad y la justicia entre nosotros.
Cecilia Barreto
Sentir desierto
Esta exposición presenta el cuerpo de trabajo más reciente de la artista Cecilia Barreto (Ciudad de México, 1985), en el que elabora
la experiencia de su viaje al estado de Sonora, en el norte de México, donde se sitúan las mayores zonas de extracción de litio en el
país. Considerado el oro blanco o el petróleo del siglo XXI, dicho metal, utilizado en la producción de autos eléctricos y dispositivos
electrónicos, y ligado a la noción de energías limpias en el entorno de crisis ambiental que atravesamos, es motivo de una disputa de
poderes en el sistema global neoliberal.
Como es característico en la producción de la artista, esta serie abre un espacio de juego entre datos propios de realidades que es
urgente denunciar y una serie de traducciones entre diferentes modos de abstracción. Dicho de otro modo, sus sobras se encuentran
en una condición tensa: entre la información precisa, cuya representación supone un proceso de abstracción de los datos a través de
gráficas e imágenes, y la mera apariencia de pintura abstracta. Sin embargo, la de Barreto es una pintura representacional, con anclaje
en informaciones verificables. Es un espacio que fascina la mirada, a la que invita a ver con calma.
Tras abordar en otros proyectos formas de visualidad como las de la protesta social, los medios de comunicación, del capitalismo
financiero, así como de los procesos extractivistas contemporáneos, en Sentir desierto la perspectiva analítica de la artista se vio
permeada por la desbordante relación cuerpo/territorio. Como en ningún otro proyecto, la experiencia corporal del desierto, así como
de la violenta amenaza de los poderes en pugna que lo atraviesan, produjeron obras distintas, donde se acentúan las tensiones entre
lo visible y el ocultamiento. Entre el paisaje aparentemente natural y las impenetrables zonas de extracción.
En esta exposición, la escultura de una víbora de cascabel sobre una base de mezquite sirve como anclaje de un territorio del que
recibimos imágenes borrosas. Por otra parte, las pinturas, que vemos como abstracciones preciosistas, presentan diferentes estudios
de factibilidad extractiva para compañías trasnacionales, análisis costo/beneficio, estudios sobre los usos del metal, entre otras
informaciones. Mientras que los espejos, donde los datos registrados en los marcos compiten con la fascinación que produce el
reflejo, aluden al conocido e inequitativo intercambio del orden colonial de espejos por oro.
De acuerdo con la artista, estos trabajos son una forma de paisajismo. Sin embargo, frente a la corriente decimonónica donde se
anunciaba la modernidad industrial y el triunfo de la cultura sobre la naturaleza, en esta realización contemporánea –o del capitalismo
tardío– no hay idealización: el idílico paisaje se ha convertido en escenario de la disputa entre un Estado en reformulación, las formas
del neocolonialismo corporativo y las irrupciones del narcopoder. Aquí, el horizonte encuentra su límite donde inician las pugnas de
poderes que ponen en peligro la vida.
Christian Gómez Vega
CA 10
Capital Abstracto
Técnica: madera de mezquite, escultura de
metal sobre pedestal de acero inoxidable
Medida: medidas variables
Año: 2023
CA5
Capital Abstracto
Técnica: Acrílico, óleo sobre
tela Medida: 180 cm
Año: 2023
Detalle
Everybody knows 28
100x150
2023
esmalte sobre loneta montada en
soporte rígido
Everybody knows 26
150 cm de diámetro
2023
acrílico/tela
Capital Abstracto 10 /11
80 x 200cm
acrílico / tela
2023
Capital Abstracto 1. 2023
Pintura Candy sobre espejo,
esmalte acrílico sobre mar-
co de madera
150 cm / 59 in. Ø
Capital Abstracto 7
Técnica: Acrílico, óleo sobre
tela Medida: 100 x 150 cm
Año: 2023
CA8
Capital Abstracto
Técnica: Acrílico, óleo sobre
tela Medida: 100 x 150 cm
Año: 2023
Cecilia Barreto/ SAENGER GALERÍA. 2023
VISTA DE SALAS
Instalación: mural realizado con carbón, mapa recortado 4 pinturas sobre mural 2022, medidas variables, Fototeca la Habana Cuba
CAER EN EL ABISMO
El trabajo que presento parte de una línea de investigación de más de una década; en la que he re exionado sobre la representación de
la iconografía de poder contemporánea. Tomo como inspiración el lenguaje financiero, resignificando gráficas y diagramas de flujo que
corresponden a valores como tiempo, espacio, acciones bonos e intereses; relacionando pantallas, bastidor, dibujo y abstracción del
capital.
Esta instalación es una provocación para formar parte de un proceso crítico, mostrando las disputas de poder sobre los territorios
y los cuerpos, en donde el paisaje se sustituye por la acumulación de datos de las empresas que actualmente tienen concesiones
mineras en México, en su mayoría extranjeras que se encuentran en listas de empresas menos éticas, haciendo visible que la riqueza
acumulada es producto de la explotación del territorio y despojo de los bienes naturales.