0% encontró este documento útil (0 votos)
646 vistas4 páginas

Cuatro Principios para Enfrentar La Adversidad

Pastor Luis Vega

Cargado por

ipuielchaco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
646 vistas4 páginas

Cuatro Principios para Enfrentar La Adversidad

Pastor Luis Vega

Cargado por

ipuielchaco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CUATRO PRINCIPIOS PARA ENFRENTAR LA ADVERSIDAD

Se accidentó cuando tenía veinticinco años. Venía del trabajo,


una noche, después de cumplir una ardua jornada de trabajo.
El cansancio llevó a que se durmiera en plena autopista, y un
caminó grande que venía a toda velocidad en sentido
contrario, lo arrolló.

Su esposa lo acompañó por más de un mes, en los espacios


de tiempo que le permitían las enfermeras de la Unidad de
Cuidados Intensivos. Él no renunció jamás a ese anhelo de
vivir. Y Dios le dio ese privilegio.

Al principio no quería aceptar la situación de postración.


Sencillamente no lo comprendía. Sin embargo, cuando el
Señor trajo paz a su corazón, comenzó a ver la vida desde
una perspectiva distinta.

Hoy es un consejero matrimonial muy reconocido en su


ciudad. La silla de ruedas no ha sido impedimento para traer
cambio y transformación a las familias. Sólo el Padre celestial
sabe cuántos matrimonios han sido ministrados a través de
este hombre, humilde y sencillo, junto con su amada esposa.

Si las circunstancias adversas le hubiese llevado al desánimo,


lo más probable es que hoy estaría sumido en el desánimo, la
amargura y esa extraña sensación que asalta a millares de
personas, de no saber si la vida tiene sentido…

Enfrentando la adversidad
Todos los seres humanos, en mayor o en menor medida,
enfrentamos la adversidad. Es un hecho ligado a la
cotidianidad de toda persona. No obstante lo que marca la
diferencia, es la actitud que asumimos frente a las
circunstancias contrarias. Allí está el secreto. Y quien nos
ayuda a salir airosos no importa qué momento difícil estemos
atravesando, es Dios mismo.

Comparto con usted cuatro recomendaciones si es que está


enfrentando condiciones contrarias, que le han llevado a
pensar en renunciar:
1. Las circunstancias no gobiernan nuestra vida
Si lo permitimos, la adversidad gobernará nuestro ser y nos
robará la paz. Y aun cuando el día sea hermoso, creeremos
que está lleno de densos nubarrones. ¿Qué hacer? El apóstol
Pablo recomienda que comprendamos que, no importa la
situación que estemos atravesando, reconozcamos que Dios
está con nosotros: “Antes, en todas estas cosas somos más
que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos
8:37).

Sólo quienes reconocen que delante de ellos va Jesucristo


como poderoso gigante, pueden cruzar desiertos,
sobreponerse a tormentas y limpiar las lágrimas de su rostro
sabiendo que los momentos de dolor pasarán, y que Dios
guardará sus almas. No permita que las circunstancias
gobiernen su vida. Vuelva su mirada a cristo y entréguele el
problema que está viviendo.

2. Agradezca a Dios aun cuando sean duras las


tormentas
Hay momentos en que las tormentas alrededor nuestro
amenazan causar un desastre. Y no comprendemos que está
pasando. Incluso, es probable que nos sintamos tentados a
renegar. ¿Es así como debemos obrar? De ninguna manera.

La Biblia nos enseña que por encima de las condiciones


difíciles, en nuestro corazón debe anidar la gratitud “Dad
gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con
vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18)

Puede que no suene lógico, pero si agradecemos a Dios,


incluso por la angustia, el daño o el dolor que han querido
causarnos, Dios se glorificará y cambiará el llanto en alegría.
En todo momento debemos depender de Él.

3. Confíe que Dios no lo desamparará


¿Le ha ocurrido que en medio de los momentos difíciles de la
vida siente que está solo? No es el único que lo ha percibido
así, se lo puedo asegurar. Es probable incluso que se haya
preguntado, ¿Dónde está Dios?
El apóstol Pablo conoció esa inclinación muy humana. Fue por
ese motivo que escribió: “Sean vuestras costumbres sin
avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No
te desampararé, ni te dejaré.”(Hebreos 13:5)

Aun cuando esté caminando por sendero de muerte, no se


deje atemorizar. Haga algo en el camino, sienta esa presencia
de Dios, ese Dios de amor que le acompaña y que jamás le
deja solo, y avance. Dios hará algo grande en usted, porque
confiando en Él, caminará de Su mano poderosa hasta salir
del laberinto.

4. Dios transforma la adversidad en bendiciones


Es maravilloso saber que el Dios en el que hemos creído,
transforma las dificultades, en enormes bendiciones a favor
nuestro. Si confiamos en Él, no ocurrirá nada que no glorifique
Su nombre poderoso y nos muestre al mundo como lo que
somos: triunfadores.

El apóstol Pablo que enfrentó tantos momentos difíciles,


depositó su confianza en el Señor y se levantó airoso siempre,
escribió: “Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las
cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al
propósito son llamados.”(Romanos 8:28)

Las condiciones contrarias, que para muchos es motivo de


desánimo e incluso, de desesperanza, para los cristianos se
constituyen en motivos de bendición. Dios tiene el control de
todas las cosas y nos guía por camino seguro, para que
sepamos dónde pisar sin que nada nos cause daño…

Es tiempo de confiar en Dios


Es probable que esté atravesando un momento difícil. Sin
embargo, pese a que por momentos ha querido renunciar a
todo e incluso, ha pensado en quitarse la vida, lo animo para
que siga adelante. Vuelva la mirada a Dios. No se arrepentirá.
Dios tomará control de la situación que está viviendo y traerá
transformación a su existencia, convirtiendo en bendiciones
todo brote de adversidad que surja a su paso.
El Dios en el que hemos creído es un Dios de poder, de
milagros, de amor y de cuidado, que siempre está a nuestro
lado.

¿Ya tiene a Cristo morando en su corazón? ¿El reina en su


vida? Si no es así, ábrale hoy las puertas de su existencia al
amado Señor y Salvador. Puedo asegurarle que su vida jamás
será la misma. Emprenderá, con Su divina ayuda, el
crecimiento personal y espiritual.

Luis vega

También podría gustarte